APÉNDICE
¿QUÉ ES TEFILÁ?
Introducción
El término tefilá, comúnmente traducido al español como oración,
define uno de los actos que realiza la persona consciente de la existencia
del Creador. Su amplio significado puede notarse tan solo con leer el
contenido de la tefilá de Moshe registrada en el capítulo 90 de Tehilim, o
las tefilot de David en los capítulos 17, 86 y 102. Inclusive, al final del
segundo libro de Tehilim5 está registrado “Terminaron las tefilot de David
Ben Yishai” (Ibíd. 72:20), dando a entender que el término tefilá abarca
las diversas actividades manifestadas en dichas secciones del libro de
Tehilim, tales como, meditación, análisis, bendición, reflexión, alabanza,
gratitud, súplica, petición, intercesión, confesión, introspección,
contemplación y evaluación. Aunque todas estas actividades puedan ser
calificadas como expresiones de tefilá, es importante saber con certeza
cuál es el concepto de tefilá.
( תפלהtefilá) es una de las muchas palabras de la lengua hebrea que
no tiene un equivalente exacto en español, de manera que para comprender
el concepto es necesario iniciar comprendiendo que en hebreo la acción de
orar, ( להתפללlehit'palel), de la raíz ( פללpalal | juzgar)6, es un verbo que
puede ser usado como reflexivo o reflexivo indirecto; en dependencia del
contexto puede significar juzgarse a sí mismo o ser juzgado por otro. La
manera más simple de definir tefilá en español con dos términos,
conservando el concepto hebreo, es introspección7 y autoanálisis8 en
presencia del Amo del universo, la Fuente de la existencia. Como lo indica
el significado de estos dos términos, tefilá es un medio de conexión que ha
de tener como objetivo la transformación de quien realiza este ejercicio
espiritual, una transformación que busca estar en armonía con la voluntad
divina.
5 Compuesto de los capítulos 42 al 72.
6 Tehilim 103:30 ( ַויַעֲמ ֹד פִינְחָס ַוי ְ ַפלֵלPinjas se levantó va'ifalel - e hizo juicio).
7 Observación interna de los pensamientos, sentimientos y actos.
8 Investigación que hace la persona sobre sí misma.
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COMPRENDIENDO LA TEFILÁ
¿Para qué hacer tefilá, si el Creador no cambia?
La tefilá no tiene como fin hacer cambiar de parecer al Creador,
sino a uno mismo; el hombre no puede influir en el Creador como un
acusado influye en un juez humano sujeto a emociones y a cambios, pues
está escrito: “El Eterno no es hombre... para que se arrepienta (i.e.
cambie). ¿Lo ha dicho Él, y no lo hará?, ¿ha hablado, y no lo cumplirá?” 9.
Si Él no cambia ¿cómo puede el ser humano solicitarle perdón o
bendición? ¿Es posible que la tefilá intercesora del tzadik tenga efecto? La
respuesta a estas incógnitas radica en comprender que el Creador en
primer lugar decretó varias alternativas que el ser humano es libre de
elegir, y cada una de ellas tiene su propia consecuencia ya predestinada.
Por ejemplo, si la persona que erra decide permanecer en el error, el
decreto por haber errado no cambiará; si no cambia la causa, tampoco
cambiará el efecto. El decreto solo puede ser cambiado si la persona
reconoce y opta por reparar el error. Es el hombre quien puede cambiar, y
una vez cambiado, entonces el Creador inmutable se relaciona con él bajo
la alternativa elegida. En este sentido, la tefilá es el medio a través del cual
la persona puede examinar a dónde se dirige, qué necesita mejorar, y así
optar por la mejor alternativa.
En referencia a pedir bendición, el principio es el mismo al previo;
el Creador en primer lugar decretó dos alternativas, la bendición y la
maldición, la una es la consecuencia de hacer lo correcto, la otra, la
consecuencia de hacer lo incorrecto. A través de la tefilá la persona puede
meditar y analizar que es lo correcto que debe hacer, y así pedir la
bendición divina. La bendición le será otorgada, no solo porque la pidió,
sino porque accionó de acuerdo a su tefilá. En toda circunstancia, la tefilá
es el medio que el hombre puede usar para conocer las alternativas
decretadas por el Creador y alinearse a la voluntad divina, cambiando él y
su entorno, no el Creador. Este es el caso de Jizkiyahu, quien a través de la
tefilá10 pudo cambiar el decreto de su muerte.
9 Bemidbar 23:19; I Shemuel 15:29.
10 II Reyes 20:1-6 “Jizkiyahu cayó enfermo de muerte; Yeshayáhu Ben Amotz, el
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Respecto al poder de la tefilá realizada por personas elevadas
espiritualmente, para el bien de otros, el principio sigue siendo el mismo.
Las alternativas ya han sido establecidas previamente por el Creador,
incluyendo el alto nivel de percepción al que algunas personas puedan
llegar en el plano espiritual, como está escrito: “Dijo Moshé... el pueblo
viene a mí para consultar a Elohim”11. Siendo pues sus pensamientos y
acciones en completo acuerdo con la voluntad divina, estas personas
pueden saber las alternativas establecidas por el Creador. Este es el caso
de Yitzjak, quien por medio de la tefilá 12 logró un cambió en el estado
estéril de su esposa Rivká. En la literatura judía existen muchos ejemplos
donde se insta a la práctica13 de solicitar tefilá a personas elevadas
espiritualmente.
Si el Creador no cambia, ¿por qué está escrito: “Y se arrepintió el
Eterno de haber hecho al hombre... y le pesó en su corazón”?14
En la cultura hebrea, todo se da a conocer en expresiones
concretas15, en un leguaje accesible a la compresión humana, a diferencia
profeta, fue a verlo y le dijo: Así dijo el Eterno: Pon tu casa en orden porque morirás
y no vivirás. Jizkiyahu volvió su rostro contra la pared e hizo tefilá diciendo: Te
ruego, oh Eterno, que te acuerdes de cómo yo he andado delante de ti en verdad y
con corazón íntegro, y he hecho lo bueno ante tus ojos. Jizkiyahu lloró
amargamente... Y vino de nuevo a Yeshayáhu la palabra del Eterno diciendo:
Regresa y dile a Jizkiyahu… Yo escuché tu tefilá y vi tus lágrimas, por ello Yo te
curaré en el tercer día… y agregaré quince años a tu vida…”.
11 Shemot 18:15.
12 Bereshit 25:21.
13 Avraham hizo tefilá por Avimelej y su familia (Bereshit 20:7,17); el pueblo de Israel
pidió que Moshé hiciera tefilá por ellos (Bemidbar 21:7); algo similar se registra en
Devarim 9:20 y 9:26; en I Shemuel 7:5 y 12:19; en Yirmeyá 37:3 y 42:2. En
documentos posteriores leemos: “¿Está alguno entre vosotros enfermo? Que llame a
los líderes espirituales de la comunidad y que ellos oren por él... La oración eficaz
del tzadik puede mucho” (Igueret Yaakov 5:14-16). “Si hay algún enfermo en tu casa,
allégate a un jajam y pide que ore por esa persona” (Talmud Bavli, Baba Batra
116a).
14 Bereshit 6:6.
15 Por ejemplo, el Creador es identificado con la imagen de un Padre, cuya morada está
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de otras culturas donde impera lo abstracto. Por lo tanto, en la literatura
tradicional de Israel encontramos infinidad de enseñanzas a través de
alegorías, pues la alegoría dibuja lo abstracto, pudiendo dar una imagen a
lo que no tiene imagen, para que así la enseñanza pueda ser comprendida
de manera clara. El error radica cuando la alegoría es tomada literalmente,
en lugar de percibirla como un medio para comprender con más claridad.
Por ejemplo, Rav Yitzjak dijo: “El Santo, Bendito es, desea las oraciones
de los tzadikim”16. ¿Cómo puede un rabino decir que el Creador siente
satisfacción cuando los justos oran, siendo el deseo evidencia de carencia?
¿Carece de algo el Creador? Por supuesto que el Creador no carece de
nada. Estamos ante una alegoría, y el objetivo de la misma es enseñar un
principio espiritual a través de una cualidad humana, la satisfacción. El
mensaje es fácil de captar si no perdemos de vista el significado de tefilá
(i.e. introspección y autoanálisis). El propósito de la creación es que el ser
humano se conecte con su Creador haciendo su voluntad, y es
precisamente esta conexión la que se puede lograr a través de la tefilá. Es
así como se hace comprensible que el Creador, alegóricamente, sienta
satisfacción con la tefilá de los que buscan hacer lo correcto 17, o pueda
sentir pesar en su corazón cuando el ser humano hace lo indebido.
Un ejemplo de este método de enseñanza lo leemos en la parábola
de La Viuda y el Juez18, donde se presenta la imagen de una viuda que de
en los cielos (i.e. un lugar inaccesible al hombre).
16 Yevamot 64a.
17 Un mensaje alegórico similar dice: “habrá más gozo en los cielos por un pecador que
hace teshuvá, que por noventa y nueve tzadikim que no necesitan hacer teshuvá”
(Yehoshúa, Maasáv veTorató 15:7). El gozo es una alegoría en referencia al efecto
que ocurre en el plano espiritual, cuando el hombre se conecta con el Creador,
alcanzando así el propósito de la creación.
18 “Les refería Yehoshúa una parábola para enseñarles que debían hacer tefilá en todo
tiempo, y no desfallecer, diciendo: Había en cierta ciudad un juez que ni temía al
Eterno ni respetaba a hombre alguno. Y había en aquella ciudad una viuda, la cual
venía a él constantemente, diciendo: Hazme justicia de mi adversario. Por algún
tiempo él no quiso, pero después dijo para sí: Aunque ni temo al Eterno, ni respeto a
hombre alguno, sin embargo, porque esta viuda me molesta, le haré justicia; no sea
que por venir continuamente me agote la paciencia... Escuchad lo que dijo el juez
injusto. ¿Y no hará el Eterno justicia a sus escogidos, que claman a El día y noche?
¿Se tardará mucho en responderles? Os digo que pronto les hará justicia. No
obstante, cuando el Hijo del Hombre venga, ¿hallará emuná en la tierra?”
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tanto visitar y rogar al juez, logró que este le hiciera justicia, a pesar de ser
un juez malvado. A través de esta alegoría Rabénu Yehoshúa enseñanza el
efecto que tiene el ejercicio de tefilá constante. La enseñanza no es que si
molestamos constantemente al Creador pidiéndole lo mismo una y otra
vez, finalmente podremos influenciarlo haciendo que nos responda, tal
como hizo la viuda con el juez malvado en la alegoría. El mensaje de la
alegoría está enfocado en el efecto de la constancia, no en la acción de
molestar pidiendo lo mismo una y otra vez. Así pues, la enseñanza es muy
simple si tenemos presente que tefilá no es molestar, sino ser juzgados;
por lo tanto, si para lograr que el juez malvado contestara a la viuda, esta
tuvo que molestarlo constantemente, cuánto más rápido contestará el
Creador, que es bueno y compasivo, si nuestra tefilá es constante, es decir,
si constantemente nos juzgamos y evaluamos. Así como la justicia del juez
dependió de la molestia constante por parte de la viuda, así también a
través de la tefilá constante, conoceremos las alternativas previamente
establecidas por el Creador y sabremos qué elegir; solo así el Creador
inmutable se relacionará con nosotros (i.e. nos hará justicia) según la
alternativa que hayamos tomado.
Es en este mismo sentido que se ha de comprender lo que Rabí
Yehoshúa dijo a sus discípulos cuando les habló sobre la salida de Judea:
“Hagan tefilá para que vuestro viaje no suceda en invierno, ni en
Shabat”19. El significado de estas palabras no es que el Eterno ya tenía
previsto que el viaje sería en un día de Shabat durante el invierno, y los
discípulos por medio de la tefilá podrían hacer cambiar de parecer al
Eterno para que eligiera otro día de salida. Lo que en realidad enseñó a sus
discípulos es que a través de la tefilá, es decir, la conexión con la fuente de
la existencia, ellos sabrían cuando sería el momento que tendrían que salir
de Judea, y de esta manera podrían elegir por ellos mismos un día para que
la salida no sea en invierno ni en Shabat.
(Yehoshúa, Maasáv veTorató 18:1-8)
19 Toldot Yehoshúa, Perek 100.
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APRENDIENDO HACER TEFILÁ
El Concepto de Bendición y Alabanza20
Uno de los aspectos más difíciles de comprender en la tefilá es la
alabanza, el elogio y la bendición. En el libro de Tehilim21 podemos
encontrar gran cantidad de alabanzas al Amo del universo, pero ¿cuál es el
objetivo de la alabanza en la tefilá? Debido a que el ser humano usa como
método de gratitud la alabanza o el halago antes y después de solicitar un
favor; el orante puede llegar a pensar que la alabanza en la tefilá cumple el
mismo objetivo, esto es, la gratitud al Creador. Es evidente que el Eterno
está por encima de cualquier forma de elogio que podemos decir, Él no
necesita saber cuán agradecido estamos; el orante no debe olvidar que el
contexto de la alabanza es la introspección. Por lo tanto, cuando en la
alabanza nos referimos al Creador según sus atributos de padre22, infinito,
compasivo, justo, excelso, fuente de vida, proveedor o sanador, nos
ayudanos a nosotros mismos a comprender quién es Él en relación con
nosotros, porque la alabanza precisamente tiene como propósito expresar
en términos humanos los atributos del Infinito. Consecuentemente, aunque
el ser humano es por naturaleza agradecido, el orante debe tener presente
que el elogio en la tefilá no es por el bien del Eterno, sino por su propio
bien. La declaración de la alabanza o la bendición es un medio a través del
cual podemos concretizar los atributos del Creador, hacer de lo
trascendente algo real y relevante para nosotros en nuestro mundo, y es de
esta manera que nos podemos relacionar con los atributos del Eterno de
forma práctica.
A continuación hacemos mención de dos formas de tefilá:
(1) Tefilat Hayajid, la tefilá individual que realiza la persona a solas, y (2)
Tefilat Hatzibur, la tefilá colectiva que se realiza en comunidad.
20 Ejemplos: Baruj atá Adonai (Tehilim 119:12); Baruj Adonai Elohé Avoténu (Ezra
7:27); Baruj atá Adonai Elohé Israel, Avinu me'olam ve'ad olam (I Crónicas 29:10);
Barejú et Adonai Elohejém min haolám (Nejemyá 9:5); Vi'varejú shem kevodo
(Nejemyá 9:5); U'varúj shem kevodo leolam (Tehilim 72:19); Yehi Adonai Eloheja
Baruj (II Crónicas 9:8; I Reyes 10:9); Yehi Shem Adonai Mevoraj me'atá ve'ad olam
(Yov 1:21; Tehilim 113:2).
21 También en otros libros, como por ejemplo: Nejemyá 9:4-6.
22 Devarim 14:1.
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Tefilat Hayajid | La Tefilá Individual
Desde la antigüedad la tefilá ha sido comprendida como una
expresión espontánea y realizada en las propias palabras del orante, basada
en los deseos y necesidades del momento. Ejemplos de ello lo podemos
ver en Avraham: “Vayitpalel Avraham el haElohim” (Y oró Avraham a
Elohim)23, “Vayigash Avraham” (Y se acercó Avraham)24; en Yitzjak:
“Vayetzé Yitzjak lasúaj ba'sadé” (Y salió Yitzjak a meditar en el campo)25;
en Moshé: “Vayjal Moshé et pené Adonai Elohav” (Y suplicó Moshé ante
el Eterno su Elohim)26; en Daniel: “Vaetná et panái el Adonai haElohim
levakésh tefilá vetajanuním...” (volví mi rostro al Eterno Elohim, para
buscarle en tefilá y súplicas)27; en Nejemyá: “Ana Adonai Elohé
ha'shamáim... lishmóa el tefilat avdejá” (Te ruego, oh Adonai Elohim del
cielo... oír la tefilá de tu siervo) 28. Esta forma de hacer tefilá es lo que
definimos como Tefilat Hayajid, la tefilá individual.
Tefilat Hatzibur | La Tefilá Colectiva
La tefilá colectiva es básicamente la tefilá que dirigen los Shelujé
Tzibur29, mientras los que escuchan usualmente acompañan declarando
ciertas secciones de la tefilá o simplemente respondiendo Amen 30. Esta
forma de tefilá consiste mayormente en alabanzas y bendiciones, como
está registrado en Tehilim: “De ti viene mi alabanza en la gran
congregación...”31, “Bendecid a Elohim en las congregaciones...”32, “su
alabanza está en la congregación de los fieles” 33. Respecto al libro
Tehilim, se puede decir que es la primera composición de tefilot
personales y colectivas, formalmente registrada.
23 Bereshit 20:17.
24 Ibíd 18:23.
25 Ibíd 24:63.
26 Shemot 32:11.
27 Daniel 9.3.
28 Nejemyá 1:5.
29 Representantes de la Comunidad, sing. Sheliaj Tzibur.
30 I Drivé HaYamim 16:36; Tehilim 89:52; 106:48.
31 ( מֵאִתְ ך תְ ִהלָתִ י בְקָ הָל ָרבTehilim 22:26/25).
32 ( בְמַקְ הֵלות ב ְָרכו אֱלהִיםIbíd 68:27).
33 ( תְ ִהלָתו בִקְ הַל ֲחסִידִ יםIbíd. 149:1).
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En el Tanaj encontramos varios ejemplos de esta forma de tefilá:
“Y los hijos de Israel... clamaron; y su clamor subió a Elohim” 34; “los
hijos de Israel... se postraron y reverenciaron 35; en el capítulo 15 de
Shemot se describe una tefilá en forma de canto que entonaron Moshé y el
pueblo después de la liberación en el mar de juncos. Otros ejemplos de
tefilot comunitarias expresadas en forma de bendiciones, alabanzas,
meditaciones, reflexiones y análisis, se encuentran en los libros de
Crónicas36, Reyes37, Ezra38 y Nejemyá39.
Tefilá, Mitzvá de la Torá
Si la tefilá es una mitzvá de la Torá, significa que el hijo de Israel
está obligado hacer tefilá. Pero ¿dónde está escrito que la tefilá es una
mitzvá? En Toldot Yehoshúa, Perek 9, se registró que Rabí Yehoshúa Ben
Yosef dijo: “Está escrito, al Eterno haz tefilá, y a Él, solo a Él, servirás” 40;
de esta manera parafraseó interpretativamente Devarim 6:13 (Al Eterno
temerás, y a Él servirás)41. Según este registro, Rabí Yehoshúa vio
implícita la mitzvá de hacer tefilá en la expresión “Al Eterno temerás”.
Mientras que algunos maestros opinan que la tefilá no es una
mitzvá de la Torá, otros como Maimonides (1138 – 1204), Najmanides
(1194 – 1270) y el autor del Sefer HaJinuj, llegaron a la misma conclusión
de Rabí Yehoshúa, la tefilá sí es una mitzvá de la Torá. Aunque no dejan
de reconocer que la composición de las tefilot, así como los tiempos para
la tefilá, fueron establecidos posterior a la Torá, difieren respecto a cuál es
la sección de la Torá donde se ordena la tefilá.
34 Shemot 2:23.
35 Ibíd 4:31; 12:27.
36 I Crónicas 15:22; 16:4-36; 25:1-6
37 I Reyes 8.
38 Ezra 8:21–23; 9:5–15; en el cap. 10 es descrita como tefilá.
39 Nejemyá 9:5-38; 11:17.
(Formato griego Mt. 4:10) . את ה' התפלל ואותו לבדו תעבוד40
. את ה' אלהיך תירא ואתו תעבד41
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Según escribe Maimonides en el Sefer HaMitzvot, Mitzvat Asé 5;
la mitzvá de hacer tefilá se encuentra justamente cuando el texto de la
Torá dice ( ולעבדוule'avdó | servirle), por ejemplo en Shemot 23:25 y
Devarim 6:13; 10:20; 11:13; 13:5. A pesar de reconocer que “servirle” es
un mandamiento general en naturaleza, basa su opinión en una
interpretación registrada en Sifré, Piská 5, y en el Talmud Bavli, Taanit 2a,
donde se hace la pregunta: ¿Cómo sabemos que “servirle” se refiere a la
tefilá? Se responde: Dado que el pasuk continúa diciendo “con todo
vuestro corazón”, es una indicación de que la referencia es al servicio del
corazón; y ¿cuál es este servicio? Se responde: La tefilá, la cual deriva del
corazón. El autor del Sefer HaJinuj sigue la opinión de Maimonides; así
pues, según esta opinión, la tefilá diaria está ordena en la Torá.
Para Najmanides, la interpretación previa no evidencia que la tefilá
sea una mitzvá de la Torá, pues el Midrash Sifré no tuvo como objetivo
dar una explicación literal del texto de la Torá, sino alegórica; de hecho,
en el Midrash Sifré se exponen varias opiniones respecto al significado de
( ולעבדוule'avdó | servirle); además de opinar que este servicio alude a la
tefilá, también se opina que alude al servicio del Templo, y al estudio de la
Torá. Por lo tanto, para Najmanides, la mitzvá de hacer tefilá se encuentra
en Bemidbar 10:9 “Cuando vayáis a la guerra… tocaréis alarma (heb.
teruá) con las trompetas a fin de que el Eterno vuestro Elohim se acuerde
de vosotros, y seáis salvados de vuestros enemigos”. De este modo, él
concibe que la tefilá ordenada en la Torá hace referencia a súplicas y
ruegos en momentos de necesidades, mientras que la obligación de la
tefilá diaria surgió posterior a la Torá.
En conclusión, hacer tefilá es una mitzvá implícita en la Torá, esta
mitzvá no se lleva a cabo solamente al leer las palabras de un libro,
ponerse en pie o sentarse en ciertos párrafos; tefilá es crear una conexión
con el Todopoderoso, hablar reflexivamente, meditar, escuchar y saber
comprender críticamente. Cada persona o comunidad está en la libertad de
usar un texto como inspiración para la tefilá; si decide hacerlo, debe estar
acompañado por la kavaná (intención apropiada de hacer tefilá). Por ello,
aun si la persona decide hacer tefilá junto con la comunidad, debe dedicar
un tiempo antes o después para realizar la tefilá individual.
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¿Por qué Israel necesitó la mitzvá de hacer tefilá?
Si la tefilá puede ser concebida como un impulso natural del ser
humano que está consciente de la existencia de un Creador, si en
momentos de alegría expresa gratitud, y en momentos de dificultad tiende
a meditar y solicitar la asistencia divina, y si esta capacidad le fue
otorgada por el Creador; entonces ¿qué sentido tiene que exista una mitzvá
de hacer tefilá, siendo que el hombre nació con este impulso natural?
Si tomamos en cuenta el significado contextual de Devarim 6:13,
comprenderemos de manera mucho más clara el por qué Rabí Yehoshúa
de Natzrat percibió en esta cita de la Torá (i.e. la mitzvá de Yir'at Adonai)
la mitzvá de la tefilá, y consecuentemente sabremos por qué Israel
necesitó la mitzvá de hacer tefilá. Después del primer párrafo del Shema
(Ibíd. 6:4-8), donde se ordena a internalizar la Torá diciendo: “y estas
palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón...” (Ibíd. 6:6), el
texto continúa diciendo: “Y sucederá que cuando el Eterno tu Elohim te
traiga a la tierra que juró a tus padres... entonces ten cuidado, no sea que te
olvides del Eterno que te sacó de la tierra de Egipto, de la casa de
servidumbre. Al Eterno tu Elohim temerás; y a Él servirás, y jurarás por su
nombre. No seguiréis a otros dioses, a ninguno de los dioses de los
pueblos que os rodean, porque el Eterno tu Elohim... es celoso...” (Ibíd.
6:10-15). El contexto donde se menciona la mitzvá de “Yir'at Adonai”
(Temer a Adonai, la cual Rabí Yehoshúa interpreta como “hacer tefilá a
Adonai”), implica que existía la costumbre de dirigir la tefilá a diferentes
dioses, e inclusive a personas importantes, como está evidenciando en los
de libros de Yeshayá 42 y Daniel43. De manera que esta mitzvá, la mitzvá de
hacer tefilá, consiste en la obligación que tiene Israel de dirigir la tefilá
únicamente al Eterno, como está escrito: “Al Eterno tu Elohim temerás; y
a Él servirás” (Devarim 6:13). Así pues, comprendemos por qué Israel
necesitó de la mitzvá de hacer tefilá.
42 Yeshayá 45:14, en referencia al Rey Ciro, en contraste al Eterno (Ibíd. 44:17).
43 Daniel 3:5-6; 6:7, en referencia al Rey Nabucodonosor.
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