ACEROS PARA CONSTRUCCION Y MAQUINARIA
Aceros al carbono
En general, se puede decir que cualquier acero es tratable térmicamente, sin embargo, los aceros
al carbono con menos de 0,15%C se consideran no endurecibles por temple desde el estado
austenítico. Los aceros al carbono con más de 0,25% se pueden endurecer casi completamente
por templé. Cuando el carbono está entre 0,25 y 0,55% C, o sea en medio carbono, los aceros se
usan generalmente templados y revenidos. Se puede obtener un amplio intervalo de propiedades
con resistencias entre 220.000 psi y 110.000 psi o sea durezas entre 48 HRC y 20 HRC. Para este
rango de propiedades se usará tratamiento térmico y acero ordinario al carbono si:
1. La temperatura de servicio, menor de 260°C, no es elevada.
2. La sección recta es suficientemente delgada, menor de 13 mm de espesor, para que toda se
pueda hacer martensítica.
3. Se puede templar en agua pues no hay peligro de distorsiones o grietas.
A veces se requiere aumentar la resistencia al desgaste y en ese caso se puede usar el temple
localizado y los tratamientos termoquímicos.
Cementación o carburación del acero
El término carburación es más explícito que el de cementación, empleado generalmente.
El objetivo de la cementación es crear una capa superficial rica en carbono, y de una dureza
elevada, en la superficie de la pieza de acero de bajo carbono.
Los aceros de cementación contienen normalmente 0,25% de carbono como máximo. Su tenor dé
carbono es a menudo inferior a 0,20% los contenidos máximos obtenidos en la superficie están
entre 0,70 y 1,10%, de ellos 0,80% es el más utilizado con una profundidad de capa entre 0,03mm.
y 1.7 mm.
El proceso se hace calentando hasta el rango de temperatura austenítico, manteniendo el acero
en contacto con el ambiente cementante para permitir que el carbono se difunda hasta una
profundidad satisfactoria, con enfriamiento lento y tratamiento térmico de temple posterior. El
agente carburante puede ser un gas, un sólido o un baño de sales.
El contenido de carbono disminuye desde la superficie hacia el centro. Se obtiene, asi después del
temple, una dureza superficial muy elevada, mientras que la zona central que contiene el bajo
carbono inicial se endurece poco y permanece tenaz.
Se entiende que la cementación comprende dos operaciones sucesivas distintas, la carburación
(cementar es enriquecer la capa superficial en carbono o sea en cementita) y el temple.
La cementación
es utilizada en las piezas sometidas a un desgaste fuerte. La resistencia a la fatiga así como la
resistencia al desgaste se mejoran notablemente con ella.
El proceso de carburación se compone de dos fenómenos simultáneos, el primero, que es
independiente del tipo de cementante, es la transferencia de los átomos de carbono del
cementante a la superficie de la pieza.
El segundo fenómeno es la migración de los átomos de carbono del la superficie al interior del
material que es un proceso de difusión. Esos dos fenómenos juegan papel esencial en la
determinación de la velocidad de carburación.
Tratamiento térmico del acero 1020
Recocido. Debe calentarse hasta 620°C - 720°C. A esta temperatura debe mantenerse 1 o 2 h por
cada 25 mm. de espesor. Luego debe enfriarse en el horno. Se obtiene así una dureza máxima de
111 Brinell.
Normalizado.
Este acero se normaliza; se calienta hasta 880 - 920°C, se mantiene entre, 30 mim. y 2 h hasta
homogeneizar la temperatura y se enfría en el aire tranquilo. Se obtiene así una dureza máxima de
131 Brinell.
Cementación.
Debe calentarse hasta una temperatura entre 900°C – 930°C, dependiendo de la velocidad de
difusión del carbono, se mantiene de 30 minutos a 12 Horas, según la profundidad de capa
deseada y se enfría de acuerdo a la complejidad de la pieza, la composición del acero.
Temple. Este tratamiento se puede realizar de diferentes formas.
Temple directo
enfría desde la temperatura de cementación en agua o salmuera, se realiza para piezas sencillas.
Temple único sin afinamiento del núcleo
se deja enfriar en aire tranquilo desde la temperatura de cementación para aliviar las tensiones,
luego se calienta hasta la temperatura de austenización de la capa cementada 760°C -800°C y
según el acero, se templa en agua o aceite.
Temple único con afinamiento del núcleo
se deja enfriar en aire tranquilo desde la temperatura de cementación para aliviar las tensiones, se
calienta hasta la temperatura de austenización del núcleo 900°C - 930°C, se enfría en agua o aceite
según el tipo de acero, luego se calienta hasta la temperatura de austenización de la capa
cementada y se templa en el medio de enfriamiento adecuado.
Aplicaciones
Este acero puede utilizarse en estado cementado, laminado en caliente o estirado en frío
(Calibrado). Se utiliza en elementos de maquinaria que requieran gran tenacidad junto con una
dureza no muy elevada.
Se usa principalmente para partes de vehículos y maquinaria, las cuales no estén sometidas a
grandes esfuerzos mecánicos como ejes, eslabones para cadenas.
Tratamiento térmico del acero 1045
Recocido
Debe calentarse hasta 790°C - 870°C. A esta temperatura debe mantenerse 1 o 2 h por cada 25
mm. de espesor. Luego debe enfriarse en el horno. Se obtiene así una dureza máxima de 217
Brinell.
Normalizado
Este acero se normaliza; se calienta hasta 900 - 940°C, se mantiene entre, 30 mim. y 2 h hasta
homogeneizar la temperatura y se enfría en el aire tranquilo. Se obtiene así una dureza máxima de
170 Brinell.
Cementación
Debe calentarse hasta una temperatura entre 900°C – 930°C, dependiendo de la velocidad de
difusión del carbono, se mantiene de 30 minutos a 12 Horas, según la profundidad de capa
deseada y se enfría en aceite, desde una temperatura de 790°C – 820°C.
Temple
La pieza debe precalentarse uniformemente hasta unos 650 -700°C y después hasta la
temperatura de austenización. Este acero se debe austenizar entre 800 y 845°C si se va a templar
en aceite o entre 790-820°C si se va a enfriar en agua. El tiempo de permanencia es de unos 10
min. por cada 25 mm. de sección. En estado templado se obtiene una dureza de 52-60 RC de
acuerdo a la concentración de martensita obtenida por el temple.
Revenido y refrigeración profunda
Todas las piezas se someten inmediatamente después del temple a un revenido entre una y dos
horas entre 200 y 600 °C. Este revenido puede realizarse en baños de sales, en baño de aceite y/o
en horno.
Con el revenido se transforma la austenita retenida en martensita y bainita y la martensita
tetragonal de temple en martensita cúbica. El acero se envejece artificialmente, no se presentan
variaciones dimensionales posteriores y se eliminan tensiones. Cuando la austenita retenida no se
deja descomponer por el revenido, es necesario recurrir a refrigeración profunda, a temperaturas
hasta de -150°C, con el objeto de reducir el peligro de grietas de rectificado que aumenta con el
contenido de austenita retenida. Por otra parte, las piezas templadas no deben presentar una
dureza superior a 58 RC e inferior a 52 RC.