Efectos De Oír Con Atención La Palabra De Dios
Cuando la palabra de Dios es fundamental en nuestra vida y comenzamos a anhelarla como
niños recién nacidos “desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada,
para que por ella crezcáis para salvación” 1 pedro 2:2, comenzamos a crecer en ella y a
medida que vamos creciendo la palabra va produciendo unos efectos en nosotros, nos va
transformando, cambiando nuestra manera de pensar, así como cuando comenzamos a
estudiar una profesión o un arte, vamos aprendiendo cosas que nunca imaginamos aprender
y asimismo, vamos olvidando otras más, porque eran cosas preconcebidas, sin ningún
fundamento.
De igual forma pasa con la palabra, a continuación, hablaremos acerca de algunos efectos
que nos produce estudiar, meditar y guardar la palabra:
- 1 samuel 15:22; he. 2:1 compungirse de corazón. “Al oír esto, se compungieron de
corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?
Hch. 2:37 ¿qué es compungirse?, está palabra significa golpear o apuñalar
violentamente, se preguntarán y esto que tiene que ver con escuchar la palabra de Dios,
pues bien, cuando escuchamos la palabra de Dios, esta golpe nuestra vida, le da una
sacudida y nos permite entender la realidad y si la seguimos guardando en nuestro
corazón y la obedecemos, esto se convertirá en el primer paso para que la vida sea
transformada por Espíritu Santo, un claro ejemplo de esto fue Lidia a quien Dios le
abrió su corazón hechos 16:14 “entonces una mujer llamada Lidia, vendedora de
púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, estaba oyendo; y el Señor abrió el
corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía”.
- Entender el evangelio “Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y
entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno” Mt.
13:23. Cuando comprendemos la obra que Jesús realizó en el calvario valoramos más
ese sacrificio que hizo por nosotros y es entonces cuando queremos que las demás
personas conozcan acerca el evangelio, porque queremos que los demás también
disfruten de ese gozo.
- Orienta nuestra fe “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios” Ro.
10:17. Así el oír la palabra va produciendo entonces en la persona una revelación de la
deidad y a la vez de su propia condición.
- Retener la palabra de Dios “Mas la que cayó en buena tierra, estos son los que con
corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia” Lc.
8:15. Cuando se alberga en el corazón produce fruto. EL Rey David proclamó que en
su corazón había guardado los dichos del Señor para no pecar contra el. La Biblia
igualmente expresa: ¿Con que limpiará el joven su camino? Sal. 119:9. Jn.14:23 “Mas
el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os
enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho. (.Juan 14:26
RVR1960)” Hch. 17:10-11. “Inmediatamente, los hermanos enviaron de noche a Pablo
y a Silas hasta Berea. Y ellos, habiendo llegado, entraron en la sinagoga de los judíos.
Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra
con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.
(Hechos 17:10-11 RVR1960)”.
- Produce gran gozo Hch. 8:5-8 “Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de
Samaria, les predicaba a Cristo. Y la gente, unánime, escuchaba atentamente las cosas
que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía. Porque de muchos que tenían
espíritus inmundos, salían éstos dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran
sanados; así que había gran gozo en aquella ciudad. (Hechos 8:5-8 RVR1960)”
- Poner por obra la palabra. “El entonces respondiendo, les dijo: Mi madre y mis
hermanos son los que oyen la palabra de Dios, y la hacen” Lc. 8:21 La disposición del
corazón hará posible que la persona experimente un ferviente deseo y una acción
decidida de obedecer y ser hacedor de esa palabra. Mt. 7:24 “Cualquiera, pues, que me
oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa
sobre la roca. (S. Mateo 7:24 RVR1960)”
- Recibir el don del espíritu santo. “Y nos mandó que predicásemos al pueblo… que
todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre. Mientras aun
hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el
discurso” Hch. 10:42, 44. Tiene tanto poder esta buena noticia que si la persona se
dispone a oírla como lo hizo Cornelio y los que con él estaban, Dios tocará su vida de
tal manera que podrán ser llenos del don del Espíritu Santo y hablar en otras lenguas
conforme el Espíritu les dé que hablen, es solo alguno de los muchos resultados. Hch.
10: 44-46. “Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre
todos los que oían el discurso. Y los fieles de la circuncisión que habían venido con
Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del
Espíritu Santo. Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios.
(Hechos 10:44-46 RVR1960)”.
- Nos ayuda a prosperar “El que atiende a la palabra prospera. ¡Dichoso el que confía en
el Señor! (Proverbios 16:20 NVI)” Proverbios 8:35; 13:15; 17:2; Gn.41:38-40 La
palabra es luz, sabiduría y nos lleva a la prudencia. Cualidades que nos pone en la
antesala de la prosperidad, sin estar buscándola. El poner en práctica la palabra es
poner en práctica a Cristo, es como si Cristo mismo estuviera actuando. En el evangelio
de Juan 12:48-50 “El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue;
la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero. Porque yo no he hablado
por mi propia cuenta; el Padre que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de
decir, y de lo que he de hablar. Y sé que su mandamiento es vida eterna. Así pues, lo
que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho. (S. Juan 12:48-50 RVR1960)”
afirma Cristo que la palabra enseñada por él tiene la misma autoridad que Él.
En conclusión, los efectos que produce oír con atención la palabra de Dios son beneficiosos
para nuestra vida, pues la enriquecen de una manera que nos permite estar gozos y
confiados siempre, porque la palabra nos da paz, seguridad y sobre todo produce un
inmenso amor hacia nuestro Creador y agradecimiento, es decir, que cuando oímos con
atención tenemos una vida plena, porque quien la coloca por obra, Jesús siempre lo llena de
lo mejor.
Dinámica
Objetivo: Reflexionar sobre usar la Biblia como fuente directa.
Material: Papel y lápices para cada persona.
En esta dinámica para grupos pequeños podrás aprender de una forma muy entretenida que
la mejor manera de crecer espiritualmente es yendo directamente a la fuente, la Biblia.
Todos y cada uno de tus jóvenes pondrán a prueba sus habilidades para extraer ideas
de dibujos, dibujar otras ideas, y hacer frente a un reloj que marcará el ritmo todo el
rato.
Al final del juego, se concluye con una reflexión y unos versículos bíblicos.
1. Introducción
Esta dinámica llamada "La fuente no engaña" es ideal para grupos pequeños, de 6 a 12
personas.
En ella, los participantes tendrán un tiempo para dibujar lo que leen, y escribir lo que otros
dibujan. Las reglas del juego son muy divertidas, y al final concluiremos con una reflexión
que tratará de concienciar a nuestros jóvenes acerca de la importancia de dirigirse
personalmente a la palabra de Dios, leer la Biblia por ellos mismos, en vez de adquirir sus
conocimientos basándose en las cosas que otros dicen o interpretan (sean pastores, maestros
o cualquier otra persona).
Los versículo bíblicos que guiarán la reflexión de este juego se encuentran en:
Romanos 10:17 "Así que la fe viene del oír, y el oír, por la palabra de Cristo."
Juan 5:39 "Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis
la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;"
Se recomienda comenzar la velada con una oración, seguido de una pequeña reflexión
acerca de estos dos versículos, que podrían enfrentarse entre sí, si el organizador lanza la
pregunta: "¿Creéis que es mejor aprender de oídas o leyendo directamente de la Biblia, que
es la fuente?"
Tras un tiempo adecuado de reflexión, en el cual el organizador lanzará preguntas
similares, animando a sus jóvenes a participar, pensar y dar su opinión, se comenzará
el juego.
2. Preparación del juego
La preparación del juego es muy sencilla. En primer lugar, el organizador debe partir varios
papeles de tamaño A4 en cuatro partes (en cuatro cuartillas).
Los miembros del grupo se colocarán en círculo alrededor de una mesa, o un sitio
donde puedan escribir o dibujar a gusto. También pueden utilizar algo para apoyarse
(un libro o carpeta).
Cada uno recibirá tantas cuartillas como miembros del grupo hayan. Es decir,
si el grupo lo componen 10 personas, cada uno de ellos deberá recibir 10 cuartillas.
Cada miembro del grupo recibirá además un lápiz o bolígrafo.
Con esto, todos estaréis listos para comenzar el juego!
3. Desarrollo y reglas del juego
¡Ahora viene la parte divertida del juego! El organizador explicará las reglas del juego, que
consisten en:
Repartir las hojas de papel
"La Fuente no engaña" es un juego en el que cada uno tendrá que, o bien dibujar, o
bien describir un dibujo, durante varias rondas.
Inicialmente, cada uno tiene en su mano un número de papeles o cuartillas.
Escribir una frase en la primera hoja
El organizador le pedirá a cada uno de los participantes que inventen una frase, o
una palabra y la escriban en el primero de los papeles. Esta frase puede ser cualquier
cosa, pero no debería ser muy larga, ni muy abstracta, porque luego otra persona
tendrá que dibujarlo. Algunos ejemplos de frases pueden ser:
o Cantando bajo la luna
o Hoy me siento fuerte
o Un abuelo en la playa
También se admiten frases algo más complejas, o simples palabras como por
ejemplo:
o En casa de herrero, cuchara de palo.
o Al que madruga Dios le ayuda.
o Ser inteligente
¡Deja volar tu imaginación! cualquier cosa podría ser válida.
Pasar la pila de hojas al compañero y dibujar
Una vez cada persona tenga su frase, el juego comenzará y todo el mundo tendrá
que pasar sus papeles (el primero con la frase escrita, y todos los de abajo en
blanco) al compañero de la derecha.
Cada persona leerá la frase que le ha tocado y a continuación tomará ese papel y lo
pondrá debajo de la pila en su propia mano.
En el papel nuevo que ha quedado arriba, cada persona deberá dibujar lo mejor
posible esa frase que ha recibido. Por ejemplo si a alguien le ha tocado la frase "Un
abuelo en la playa", intentará dibujar una playa, una sombrilla, una persona mayor
tomando el sol...
El organizador intentará no dejar más tiempo del necesario para dibujar. Cuando el
organizador lo considere oportuno, dará una señal y todo el mundo tendrá que pasar
la pila de papeles (con el dibujo encima) al compañero de la derecha.
Pasar la pila de hojas y escribir una nueva frase
El compañero de la derecha recibirá el dibujo, lo estudiará e intentará adivinar qué
frase fue la que originó ese dibujo. Para ello colocará el dibujo en la parte de abajo
de la pila de papeles de su mano, y usará el nuevo papel que hay encima para
escribir una frase acorde con ese dibujo.
El organizador dará una nueva señal y todo el mundo pasará su frase al compañero
de la derecha, que repetirá el proceso de dibujar de nuevo lo que lee.
Este proceso debe repetirse el numero de veces necesaria, hasta que cada uno reciba su pila
de papeles originales, con su frase original.
Nota: En ningún momento está permitido mirar otros dibujos o frases que no sean el
primero de la pila, antes de pasarlo debajo.
¡Qué habrá en mi pila de papeles!
A partir de ahora, todo el mundo podrá hojear y compartir con sus compañeros el resultado
del experimento.
¿Coincide el dibujo final con la frase original?
¿Existe algún punto en el cual se rompa la integridad de lo que realmente se quería
decir?
¿Qué nos dice esto acerca de malinterpretar a los demás?
4. Conclusión y aplicación cristiana
Es muy habitual escuchar a personas dar su opinión sobre temas bíblicos porque lo han
oído de otras personas, o porque "así lo dice el pastor" o porque esta o aquella persona
importante nos lo dijo.
¡Incluso he visto gente decir que la Biblia habla directamente de los colores que son
buenos para vestir, o de cómo se crearon las distintas razas de hombres! Algunas
cosas son tan ridículas y diferentes a la realidad como los dibujos y frases de nuestro
juego.
Por ello, es bueno que los jóvenes se acerquen a la verdadera fuente de poder y verdad. La
Fuente no engaña. La Biblia no engaña. Y leerla directamente, sin intermediarios, nos
ayudará a discernir entre la verdad y la mentira; entre las opiniones personales y lo que
realmente dice la palabra de Dios.
Algunas preguntas finales para reflexionar:
¿En qué nos protege poder acceder a la misma fuente de la Verdad, en vez de repetir
lo que oímos?
¿De qué formas podría hacerse más atractiva para los jóvenes la lectura de la
Biblia?
¿Por qué es tan fácil acudir a la iglesia a escuchar prédicas, y tan difícil tener un
verdadero estudio de la Biblia?
¿Es la Biblia aburrida? ¿Cómo podríamos hacerla más divertida de estudiar?
¿Crees que las personas manipulan la verdad consciente o inconscientemente,
cuando se tratan de la Biblia?¿En qué influye la opinión personal en todo esto?
Con esto, finalizaremos nuestra velada, y habremos aprendido algo más!