RECURSOS PESQUEROS DE VENEZUELA
a) Recursos pesqueros: Son los recursos hidrobiológicos que son o podrían ser objeto de captura o
extracción en las operaciones pesqueras con fines de consumo directo, comercialización, procesamiento,
estudio e investigación, recreación u obtención de otros beneficios.
GENERALIDAD DEL SECTOR PESQUERO
En la actualidad Venezuela es el país pesquero más importante del área del Caribe Atlántico con una
producción anual de aproximadamente 500.000 toneladas, consolidadas en este nivel desde finales de
1990. En su gran extensión territorial, el país posee, tanto en sus ambientes marinos como fluviales,
recursos pesqueros que se caracterizan por su alta diversidad y potencialidad, sobre los cuales se han
desarrollado explotaciones comerciales de creciente importancia a lo largo de los últimos 50 años.
Complementariamente a la actividad extractiva comercial, la acuicultura marina y continental, como
alternativa para disminuir la presión sobre los bancos naturales, han venido mostrando un crecimiento
sostenido hasta alcanzar las 29.710 toneladas durante el año 2004.
En Venezuela, existen dos dinámicas muy diferentes: una la del sector extractivo y otra en la acuicultura.
En cada una de ellas, además, coexisten dos sectores: el artesanal y el industrial. La actividad en el sector
extractivo es dominada por el subsector pesquero artesanal marítimo. En contraste con otros países de
América Latina, este subsector en Venezuela contribuye con una parte significativa de las capturas
totales del sector. Ello se debe en gran medida al ordenamiento del recurso sardina, cuya pesquería está
limitada por ley a los pescadores artesanales.
La actividad pesquera de Venezuela se centra principalmente en la producción de dos especies marinas
tales como la sardina (Sardinella aurita) y el atún aleta amarilla (Thunnus albacares), las cuales
representan aproximadamente el 54% de las capturas nacionales, siendo el primer rubro de origen
artesanal y el segundo objeto de la pesca industrial de altura. Ambos generan un importante nivel de
empleo y de movimiento industrial dentro del sector. Además de tomar en cuenta lo anterior, el resto de
la producción se orienta hacia la obtención de un alto volumen de otras especies provenientes sobre
todo de la pesca artesanal marítima, observándose además, una tendencia creciente en el cultivo de
rubros de la acuicultura, tales como el camarón marino, especies autóctonas como la cachama, así como
ciertos moluscos como la pepitona, de los cuales existe una alta potencialidad en los bancos naturales.
La pesca continental tiene una menor importancia relativa en comparación con la pesca artesanal
marítima o la industrial, contribuyendo con máximo histórico de apenas un 12% al total de producción
nacional