Conservas
Conservas
2 Conservas
NOTA: Se debe cuidar que el peso de fruta en el envase debe determinarse con fruta
escaldada, porque de otro modo el envase de vidrio se verá vacío una vez que se haya
precalentado y esterilizado. Se recomienda que el peso de fruta sea determinado en cinco
envases para obtener un promedio para los cálculos.
Así, si,
BF : °Brix de la fruta
BA : °Brix del azúcar = 100
XAF : Fracción de azúcar en la fruta
BP : °Brix del producto final
PT : Peso total en el envase
PF : Peso de fruta escaldada en el envase
PAL : Peso almíbar en el envase
PAF : Peso de azúcar aportado por la fruta en el envase
PAAL : Peso del azúcar aportado por al almíbar en el envase
XAAL : Fracción de azúcar en el almíbar
PAT : Peso del azúcar total en el envase
BAL : °Brix del almíbar
Entonces:
De este modo, se calculan cuántos frascos se pueden obtener del peso total de fruta
disponible y se calcula la cantidad de almíbar necesaria de acuerdo al ejemplo que se
presenta a continuación.
Ejemplo:
Se cuenta con 50 kg de carambola para conserva, con un rendimiento industrial del 85% es
decir, un 85% aprovechable para poner dentro del envase. La carambola tiene una
concentración de azúcar de 12°Brix y se desea preparar una conserva que tenga una
concentración final de 22°Brix. Calcule cuántos frascos de 500 g de peso total (peso neto) y
300 g de fruta (peso drenado o escurrido) puede preparar; indique cuántos kilogramos de
azúcar necesita para hacerlo.
Solución I:
Si cada envase contiene 300 g de fruta, entonces hay 200 g de almíbar como medio de
empaque. Si se dispone del 85% de 50 kg de fruta, entonces, se cuenta con 42.5 kg. lo que
dividido en unidades de 300 g da un total de 141 frascos y sobran unos 180 g de frota. Si se
piensa en un rendimiento real de un 95%, se tendría que el número total de frascos seria de
134, asumiendo una pérdida de fruta por el proceso de 5 por ciento.
Así, se debería contar con 134 frascos y sus tapas; 40,2 kg de fruta preparada, trozada y
escaldada; y 26,8 kg de almíbar preparada con la concentración adecuada, que se calculará
como se muestra a continuación.
Se muestran enseguida los diversos pasos para calcular la concentración de azúcar del
almíbar a modo de obtener la concentración deseada de azúcar en el producto final.
Cálculos:
BF: 12 °Brix
XAF: BF :100 = 0,12
PAF: PF x XAF = 0,300 x 0,12 = 0,036 kg de azúcar de fruta por envase
BP: 22°Brix
PT x BP: 100 = PAT = 0,500 x 0,22 = 0,11 kg de azúcar total por envase
PAT - PAF: PAAL = 0,11 kg - 0,036 kg = 0,074 kg azúcar del almíbar por envase
PAAL: PAL: XAAL = 0,074: 0,200 = 0,37
BAL: XAAL x 100 = 0,37 x 100 = 37°Brix
De este modo, se deberán preparar 26,8 kg de almíbar con una concentración de 37°Brix.
Para lo cual se calcula el 37% del peso total, lo que corresponde en este caso a 9,916 kg de
azúcar. Estos kilogramos de azúcar se pesan en un recipiente de 30 litros.
Una vez pesado el azúcar en el recipiente (no olvide destapar el recipiente), se procede a
completar el volumen con agua hasta alcanzar el peso de 26,8 kilogramos. Esto
corresponde a un porcentaje: peso de 37% ó 37 °Brix.
Este es uno de los errores más comunes al preparar soluciones de sal o azúcar para usarlas
como medio de empaque. Siempre que sea posible se debería comprobar la concentración
final de las soluciones, mediante un refractómetro para el caso de las soluciones de azúcar y
con un densímetro o salómetro para el caso de las salmueras.
Solución 2:
Como en el caso anterior, cada envase contiene 300 g de fruta, entonces contiene 200 g de
almíbar como medio de empaque. Si se dispone del 85% de 50 kg de fruta, entonces se
cuenta con 42,5 kg. lo que dividido en unidades de 300 g, da un total de 141 frascos y
sobran unos 180 g de fruta. Si se piensa en un rendimiento real de un 95%, se tendría que el
número total de frascos sería de 134, asumiendo una pérdida por el proceso, de un 5 por
ciento.
Así, se debería contar con 134 frascos y sus tapas; 40,2 kg de fruta preparada, trozada y
escaldada; y 26,8 kg de almíbar preparada de la concentración adecuada, que se calculará
como se muestra a continuación.
Se muestran enseguida los diversos pasos para calcular la concentración de azúcar del
almíbar para obtener la concentración deseada de azúcar en el producto final.
Cálculos:
BF: 18°Brix
XAF: BF :100 = 0,18
PAF: PF x XAF = 0,300 x 0,18 = 0,054 kg de azúcar de fruta por envase
BP: 22°Brix
PT x BP: 100 = PAT = 0,500 x 0,22 = 0,11 kg de azúcar total por envase
PAT - PAF: PAAL = 0,11 kg - 0,054 kg = 0,056 kg azúcar del almíbar por envase
PAAL: PAL: XAAL = 0,056: 0,200 = 0,28
BAL: XAAL x 100 = 0,28 x 100 = 28 °Brix
De este modo, se deberán preparar 26,8 kg de almíbar con una concentración de 28 °Brix.
Para lo cual se calcula el 28% del peso total, lo que corresponde en este caso a 7,504 kg de
azúcar. Estos kilogramos de azúcar se pesan en un recipiente de 30 litros.
Una vez pesado el azúcar en el recipiente (no olvide destapar el recipiente), se procede a
completar el volumen con agua hasta alcanzar el peso de 26,8 kilogramos. Esto
corresponde a un porcentaje peso: peso de 28% ó 28 °Brix.
De este modo, contar con una fruta de mayor contenido de azúcar, es decir de 18 °Brix en
lugar de 12 °Brix, significa que para los 134 envases preparados se ahorran 2,412 kg de
azúcar. Si esto se expresa por tonelada de fruta materia prima o por mil envases, se tiene un
ahorro de 48,24 kg de azúcar por tonelada de fruta materia prima usada; o un ahorro de 18
kg de azúcar por cada 1000 envases preparados.
Por lo anterior, resulta evidente la conveniencia de contar con fruta con un mayor contenido
de azúcar, pero ello tiene un límite y es que la fruta debe presentar, además, una serie de
características de calidad que también son afectadas por el estado de madurez, como son su
textura, su color y su sabor. Así, se debe tener en cuenta que el contenido de azúcar de la
frota para una conserva es de mucha importancia, pero también deben considerarse otros
factores, por lo que:
La materia prima debe contener el mayor tenor de azúcar posible, pero manteniendo
las otras características deseables para la obtención de un producto de calidad.
Un ahorro similar se podría obtener si a igual concentración de azúcar inicial en la
fruta se decide trabajar con un contenido de azúcar menor en el producto final.
Cálculos:
BF: 18°Brix
XAF: BF: 100 = 0,18
PAF: PF x XAF = 0,300 x 0,18 = 0,054 kg de azúcar de fruta por envase
BP: 20°Brix
PT x BP: 100 = PAT = 0,500 x 0,20 = 0,10 kg de azúcar total por envase
PAT - PAF: PAAL = 0,10 kg - 0,054 kg = 0,046 kg azúcar del almíbar por envase
PAAL: PAL: XAAL = 0,046: 0,200 = 0,23
BAL: XAAL x 100 = 0,23 x 100 = 23 °Brix
De este modo, se deberán preparar 26,8 kg de almíbar con una concentración de 23 °Brix.
Para lo cual se calcula el 23% del peso total, lo que corresponde en este caso a 6,164 kg de
azúcar. Estos kilogramos de azúcar se pesan en un recipiente de 30 litros.
Una vez pesado el azúcar en el recipiente (no olvide destapar el recipiente), se procede a
completar el volumen con agua hasta alcanzar el peso de 26,8 kilogramos. Esto
corresponde a un porcentaje peso:peso de 23% ó 23 °Brix.
Como se puede observar, sobre la base de una fruta de 18 °Brix y con una concentración
final en la conserva de 20% de azúcar se tiene un ahorro de 1,248 kg por cada 134 frascos,
o un equivalente a 9,31 kg para los 1000 envases. Esto resulta de una importancia muy
grande al momento de formular los productos, pues se debe tener presente que ni el precio
de la fruta, ni el precio final del producto tendrán variaciones muy importantes respecto de
los valores originales presentados. Esto quiere decir que la fruta no se paga, en general por
el contenido de azúcar que presente, ni tampoco las conservas se venden por el contenido
de azúcar al equilibrio. Es más, en algunos casos, una conserva con menor contenido de
azúcar puede ser más valorada que una con un contenido de azúcar mayor, no en el precio,
sino en las oportunidades comerciales y la aceptación de los consumidores finales.
Este es un proceso mucho más sencillo que el de las conservas con medio de empaque
basado en almíbar pues aquí no existe un punto de equilibrio que calcular.
Se debe, de preferencia, usar sal gruesa de mina, ya que la sal fina contiene una
mayor concentración de impurezas. En todo caso siempre es conveniente filtrar las
salmueras en un paño antes de usarlas.
Las soluciones se deben preparar siempre sobre la base de una concentración
peso:peso. Siempre resulta más cómodo medir peso que medir volumen.
En el proceso de calentamiento de las salmueras se debe cuidar de no evaporar el
agua ya que se produce un aumento en la concentración de las mismas. Esto implica
que la operación de llenado debe ser muy rápida para no perder temperatura que
implique mantener en calentamiento continuo.
Ejemplo:
Para la preparación de una conserva de palmito se requiere preparar salmuera para 350
frascos, los cuales llevan un peso total de 600 g con una relación sólido:medio de empaque
de 65:35. La salmuera se necesita a 2.5% de concentración. Calcule la cantidad de salmuera
por preparar.
Solución:
Antes se debe tener la precaución de que toda la sal se haya disuelto en la solución, de
manera que la concentración sea la adecuada.
El ajuste del pH del medio será determinante en la cantidad de ácido que hay que agregar y,
para fines prácticos, el uso de un papel determinados de pH puede ayudar en la formulación
empírica. Normalmente, las adiciones de ácido cítrico en el entorno del 0,1-0,5 % en
relación al peso final del producto, pueden ser razonables para lograr el cambio requerido.
Un aspecto que vale la pena tener presente es que el ácido ascórbico o vitamina C no es tan
buen acidificante como el cítrico; tiene un costo mayor y, además, es termosensible. Por lo
tanto, si bien es cierto que el ácido ascórbico es muy usado como antioxidante, es
importante tener muy en cuenta las consideraciones mencionadas.
Ejemplo:
Se desea preparar una salmuera acidificada con ácido acético, para lo cual se usa vinagre
con 4% de acidez. La salmuera será usada para preparar 500 frascos de pimientos rojos
dulces sin pelar. Cada frasco contiene 350 g de sólidos y 150 g de salmuera de 3% de sal y
12% de vinagre. Calcule la cantidad de sal y vinagre que va a usar y la salmuera total por
preparar.
Solución:
Preparación:
Como puede resultar incómodo preparar en una vez todo el volumen de la salmuera, se
puede usar un recipiente de menor tamaño para llevar a cabo la mezcla. Por ejemplo, se
puede usar un recipiente de 50 litros, en el cual se prepararán tres fracciones del volumen
total. Dos fracciones de 40 kg y una de 45 kilogramos.
Es conveniente repetir que la concentración de vinagre que hay que agregar a la salmuera
será el resultado de un proceso ampírico, o sea, de varias pruebas, hasta llegar a la fórmula
que sea agradable al gusto y compatible con las necesidades de disminución de pH por
debajo del 4,5 como factor de seguridad. Son comunes las concentraciones de 15, 20 y
hasta 25% de vinagre en la salmuera.
Este proceso corresponde exactamente a una conserva, pero cuyo medio de empaque es
muy particular. Se trata de usar puro aceite vegetal como medio de cobertura. Esto implica
que el medio en sí contiene una cantidad ínfima de agua, lo que significa una actividad de
agua (Aw) muy baja en el total de la conserva, lo que ayuda a su preservación, permitiendo
un tratamiento térmico muy suave.
La razón de usar aceite vegetal es asegurar las características líquidas transparentes del
medio de cobertura, teniendo en consideración que se trata de materias primas hortícolas las
que se preparan de esta manera. Algunas de ellas son los pimientos, los pepinos y las
berenjenas.
Con el objeto de evitar la migración de agua desde el producto, que enturbie el medio, la
materia prima es previamente preparada para lograr una deshidratación parcial de ella. Esto
puede lograrse por tres métodos, por salazón como en el caso de las berenjenas, por fritura
como en el caso de pimientos o por secado natural como en el caso de cierto tipo de tomate.
En los tres casos el objetivo es el mismo, disminuir el agua libre del producto.
En las conservas que utilizan aceite como medio de cobertura, el cálculo de cuánto hay que
agregar se reduce a la operación de establecer el peso de sólidos de cada envase y
determinar el peso de aceite para completar el peso total de cada envase. Nuevamente es
necesario recordar que el producto debe ponerse en el envase previamente calentado para
acomodarlo bien y lograr un adecuado llenado.
Un cuidado especial que se debe tener en las conservas que usan aceite como medio de
cobertura es que el aceite tiene un punto de ebullición muy elevado, por lo que es necesario
evitar su sobrecalentamiento por descuido. El aceite puede, sin que se muestre una
evidencia clara, alcanzar temperaturas superiores a los 100°C, de manera que si se aplica
sobre el producto ya en el frasco, se corre el riesgo de quemar el producto o de quebrar el
envase.
Esta posibilidad de agregar el aceite unos pocos grados encima de los 100°C, permite que si
el producto es preparado cuidadosamente, en condiciones adecuadas de sanidad, las
conservas en aceite se llenan a unos 105-108"C y se sellan herméticamente, dejándolas
enfriar a temperatura ambiente, sin aplicar tratamiento térmico. Esta práctica ha demostrado
ser eficaz en la conservación de los productos así preparados, con una duración de hasta 2
años, dependiendo del producto. Ea alta temperatura de llenado, junto con la baja actividad
de agua, permitirá la conservación de estas conservas, que se llaman preservas.
A continuación se presentan los procedimientos y los diagramas de flujo para los diversos
productos nombrados.
Estas semillas corresponden a las que se encuentran en el fruto del árbol de pan que crece
en la Amazonia. Son semillas que se encuentran sueltas formando un racimo no pulposo en
el interior de la caparazón del fruto. No existe pulpa rodeando las semillas. En las próximas
versiones de este Manual se incluirá la clasificación botánica de la especie de que se trata,
para diferenciarla de otras especies similares existentes en la cuenca amazónica y el Caribe.
Este es un producto experimental.
En este caso se utilizan las semillas similares a la castaña europea y se procesa en forma
similar a la nuez de Brasil, en almíbar de 50 °Brix.
En este caso, las semillas son completas, con su cáscara y su cutícula o tegumento y deben
ser removidos para darle la apariencia requerida.
Para tal fin, las semillas ya pesadas y seleccionadas por tamaño y presentación, se
precuecen en agua en ebullición por un período de 45 minutos, hasta que la cáscara y la
cutículas estén sueltas.
Se escurren y se pelan a mano para permitir una buena calidad de las semillas. Se obtiene
un rendimiento por pelado de un 35% aproximadamente.
Las semillas peladas se parten en mitades y se envasan en frascos de vidrio para su adición
con el almíbar
Una vez llenos los frascos con el sólido, se procede a agregar el medio de empaque en
caliente hasta completar el volumen del frasco. Se ponen las tapas sueltas y los frascos se
someten a un precalentamiento hasta los 85 °C en el interior de los mismos.
Luego los frascos se enfrían por rebalse, se limpian, se secan y se rotulan, indicando todos
los datos pertinentes al producto. El diagrama de flujo de este proceso se presenta en la
Figura 7.
Materia prima:
Las carambolas seleccionadas se lavan, se pesan y se escaldan, hasta que estén blandas y se
cortan en rodajas iguales de 0.5 cm, de tal manera que se formen estrellitas. Opcionalmente,
se pueden escaldar las estrellitas durante 1 mio en el medio de empaque.
La fruta trozada se envasa en los frascos y se le agrega el almíbar caliente que ha sido
preparado de acuerdo al contenido de azúcar de la fruta.
Una vez llenados los frascos deben ser precalentados si es necesario, hasta la temperatura
de 85 °C en el producto. Al alcanzar esta temperatura, los frascos se tapan y se sellan para
ser esterilizados en agua hirviendo, por 20 minutos, para luego ser enfriados por rebalse,
etiquetados y almacenados.
Figura 8 - Carambolas
Materia prima:
Producto terminado: "capullos en almíbar, con o sin semilla" con 20 °Brix para
capullos con semilla y 18 °Brix para capullos sin semilla, al equilibrio.
Las vainas se recepcionan y se seleccionan para escoger las más gruesas y con mayor
contenido de pulpa (tejido placentario seminal). Las pequeñas se usan para la preparación
de néctar. Se lavan las vainas para evitar contaminar la pulpa.
Las vainas se abren y se separan los "capullos de pulpa" para proceder a la separación de
las semillas en algunos de ellos.
Las guayabas recibidas se pesan y se lavan, seleccionando las que presentan las mejores
características de su piel, en el caso que se desee poner los casquitos con piel en la
conserva. En caso contrario se pelan cuidadosamente los frutos para no tener demasiadas
pérdidas.
Figura 9 - Guaba
Los frutos pelados se parten por la mitad y se les elimina las semillas y la pulpa que las
contiene. La pulpa separada de las semillas se puede usar para preparar néctar o mermelada.
Se procede entonces a trozar las guayabas en casquitos similares, los que se pesan y se les
mide el contenido de azúcar.
Los trozos se escaldan en el almíbar por 1 mio y se procede a llenar los frascos con ellos.
Previamente se ha calculado el peso escurrido de un frasco para calcular el contenido de
almíbar y, por lo tanto, el contenido de azúcar del almíbar para obtener el grado Brix
deseado. Los frascos con sólidos y medio de empaque se precalientan hasta que el
contenido alcance los 85°C, se rellenan con almíbar caliente si es necesario, se sellan
herméticamente y se esterilizan por 20 minutos.
Los frascos esterilizados se enfrían en agua fría, por rebalse. Luego se secan, etiquetan y
almacenan. El proceso se puede observar en el diagrama de flujo de la Figura 10. Algunas
operaciones de este proceso ce pueden apreciar en las fotografías 39 a 42.
Figura 11 - Mandarinas
Materia prima:
Mandarinas: 75-78%
Desechos: 22-25%
Luego de la recepción, las mandarinas deben ser pesadas, lavadas y seleccionadas. La fruta
seleccionada se pelará cuidadosamente y se la dividirá en gajos.
A los gajos se le retiran las películas del albedo adheridas y las semillas, cuidando no
romper los gajos, para evitar la aparición de amargor u otros sabores desagradables.
Los gajos se colocan en los frascos, los que son llenados con el almíbar caliente, que ha
sido previamente preparado de acuerdo al contenido de azúcar de la fruta y al contenido de
azúcar final deseado.
Inmediatamente, los frascos se precalientan en baño María hasta alcanzar una temperatura
de 85°C en el producto, se rellenan con almíbar caliente si es necesario, luego se sellan
herméticamente, se esterilizan en agua hirviendo por 20 mio, se enfrían por rebalse, se
etiquetan y se almacenan.
El diagrama de flujos para este proceso se muestra en la Figura 11. Algunas operaciones de
este proceso se pueden apreciar en las fotografías 43 a 46.
La materia prima para este proceso es la nuez de Brasil pelada. Se procede en primer lugar
a realizar una selección de las semillas más perfectas y uniformes de tamaño para usarlas en
el proceso. Este es un proceso experimental.
Esta semillas se pesan para establecer rendimiento y hacer el cálculo del almíbar que se ha
de preparar y se procede a escaldarlas en agua en ebullición por 20 mio; se escurren y se
enjuagan en agua fría.
Las semillas escurridas se envasan en frascos de vidrio con tapa metálica y se agregan al
gusto especias como canela y clavo de olor para mejorar la presentación y el sabor.
El almíbar se somete a ebullición por 1 mio y, luego, se deja reposar por una hora con la
canela y el clavo.
El almíbar se vuelve a calentar a punto de ebullición y se procede a filtrar las especias para
llenar los frascos con el medio aún caliente. Luego se introducen en el frasco las especias.
Posteriormente, se procede a dar a los envases un precalentamiento hasta que el interior de
los mismos esté por encima de los 85 °Brix.
A tal temperatura los envases se sellan herméticamente, rellenando con almíbar caliente si
es necesario y se procede a esterilizarlos por 30 mio en agua en ebullición.
Debido a la calidad de las tapas, a veces, es necesario enfriar los envases a temperatura del
ambiente, para evitar pérdidas. Frascos de buena calidad, se pueden enfriar por rebalse de la
olla con agua fría.
Existen varias posibilidades para elaborar el palmito. Una es en salmuera acificada con
ácido cítrico; otra, en salmuera con vinagre; y una tercera, en vinagre sólo, aromatizado o
no.
Los tallos de palmito silvestre (palmera Asaí o Huasaí) son muy delicados y poco
rendidores. Se recogen habitualmente unos dos o tres días antes del proceso y se les
almacena en condiciones relativamente adecuadas.
Al momento del proceso, se debe preparar una salmuera con ácido cítrico y jugo de limón
para mantener los "corazones" ya pelados para ser cortados en trozos antes de ser colocados
en los envases. Esto es especialmente válido para palmito silvestre que se oxida fácilmente.
Figura 13 - Palmito
Luego del corte, los trozos se ponen en los envases y se les agrega una de las soluciones de
cobertura ya indicadas en caliente.
Los frutos escogidos se pelan, se les saca las semillas y se trozan en pedazos regulares de
aproximadamente 2 cm de lado. Los trozos, opcionalmente, pueden escaldarse durante ]
mio en el almíbar en el caso de que no estuviesen muy maduros.
Los pedazos se colocan en los envases, tratando de llenar con la mayor parte de fruta
posible, sin dañar los pedazos, lo cual se consigue golpeando el fondo de los frascos contra
una tabla colocada sobre la mesa.
Después de está operación, se calcula la cantidad de almíbar para cada frasco, así como la
cantidad de fruta en los mismos; la primera operación se lleva a cabo llenando un frasco
con agua y midiendo la cantidad requerida, y la segunda, pesando cinco frascos llenos de
frota y cinco frascos vacíos, dividiendo la diferencia entre cinco, obteniéndose así la
cantidad de fruta en cada frasco.
Con los datos anteriores, se prepara la cantidad necesaria de almíbar con el contenido de
azúcar requerido para alcanzar los grados Brix calculados.
Se calienta el almíbar hasta el punto de ebullición y se lleva a los frascos con fruta para,
luego, proceder al precalentamiento hasta alcanzar la temperatura de 85 °C, cuidando de
rellenar con almíbar caliente en caso de ser necesario. A dicha temperatura los frascos se
sellan, para luego ser esterilizados en agua hirviendo.
Figura 14 - Papáya
Después de la recepción, las piñas se pesan, se lavan y se pelan quitando las hojas, sin
eliminar mucha pulpa.
La piña pelada completamente, se corta en rodajas de 1,5 a 2 cm de ancho, a las que se les
elimina la parte conocida como "corazón" y se troza en pedazos iguales de
aproximadamente 1,5 cm de lado.
Dependiendo de la madurez del producto, los pedazos de pina pueden ser escaldados en el
mismo almíbar que posteriormente servirá como medio de empaque. También la duración
de esta operación dependerá de su madurez.
Los pedazos escaldados pueden ser envasados en caliente utilizando el procedimiento
detallado en papayas en trozos, llenando inmediatamente los frascos con el almíbar para
luego proceder al sellado, esterilización, enfriamiento, etiquetado y almacenamiento.
En caso contrario, si el envasado se realiza con los trozos fríos antes de las operaciones
mencionadas, los frascos deben ser sometidos a un precalentamiento hasta alcanzar la
temperatura de 85 °C, cuidando de rellenar con almíbar caliente si es necesario. Luego los
frascos se cierran herméticamente, se esterilizan, se enfrían, se secan, se etiquetan y se
almacenan.
Materia prima:
La materia prima en este caso es una combinación de pimientos dulces rojos y rocotes o
ajíes rojos o amarillos picantes. Esto da una buena presentación y una adecuada relación de
sabor. Los pimientos y rocotes pueden, además, ser procesados por separado.
Figura 15 - Piña
Los frascos llenos se sellan herméticamente y se esterilizan por 20 mio en agua hirviendo.
Luego se dejan enfriar a temperatura del ambiente. La esterilización permite una duración
mayor de 2 años. Si no se esterilizan y se dejan enfriar a temperatura del ambiente después
de cerrar los envases, la duración puede ser de 6 a 8 meses.
Los frascos deben lavarse con detergente para sacar el resto de aceite, secarlos, etiquetarlos
y almacenarlos. La Figura 16 muestra el diagrama de flujo del proceso. Algunas
operaciones de este proceso se pueden apreciar en las fotografías 90 a 93.
En este caso el medio de empaque es almíbar calculado de acuerdo a las condiciones del
contenido de azúcar de la materia prima y contenido sólido/líquido del envase.
Figura 16 - Pimientos
Los trozos se envasan y se les agrega el medio de empaque en caliente. Se precalientan los
envases semicerrados hasta que los trozos alcancen 85 °C, cuidando de rellenar con almíbar
caliente si es necesario.
Se cierran los envases herméticamente y se esterilizan por 20 mio a 100 °C. Después de
enfriarlos por rebalse con agua, los frascos se secan, se etiquetan y se almacenan.
El diagrama de flujo del proceso se muestra en la Figura 17. Algunas operaciones de este
proceso se pueden apreciar en las fotografías 59 a 62.
Figura 17 - Plátano
Esta es una conserva tradicional. Los tomates se emplean enteros y pelados y se colocan en
un envase; se les adiciona un medio de empaque que puede ser salmuera, salmuera con jugo
de tomate o jugo de tomate solo.
Este proceso considera una mezcla de jugo de tomate al 50% y salmuera al 2 por ciento. El
rendimiento de los tomates por el pelado corresponde al 86 por ciento. Desechos (pieles),
un 14 por ciento. Los tomates presentan una concentración variable de azúcar de 4 a 5,5
°Brix.
Parte de los tomates se despulpan para la obtención del jugo que se agrega al medio de
cobertura.
Se prepara una solución de 50% de jugo de tomate y 50% de agua y se lleva a 2% de sal. Se
aconseja agregar un ácido en forma de 10 g/kg de jugo de limón o un 0,6-0,8% de ácido
cítrico.
Los tomates pelados se acomodan en el envase y se procede a poner en ellos el medio de
empaque. Se precalientan hasta 85°C y se sellan herméticamente para su esterilización.
Se esterilizan los envases durante 20 mio en agua en ebullición. Luego del enfriamiento por
rebalse de agua, los frascos se secan, se etiquetan y se almacenan. El diagrama de flujos de
este proceso se muestra en la Figura 18. Algunas operaciones de este proceso se pueden
apreciar en las fotografías 86 a 89.
Figura 18 - Tomates
Materia prima:
Figura 19 - Tomates
La fruta se debe pelar fácilmente, pero debe tener una consistencia firme que le dé buen
aspecto en el frasco.
Los tomates pelados, con o sin pedúnculos, se colocan en los frascos de 500 cc, para luego
llenarlos con almíbar caliente.
Tomando en consideración la concentración de azúcar de la frota, se prepara el almíbar de
tal manera que se obtenga la concentración final deseada.
Antes de sellar los frascos es necesario precalentarlos en baño María, para garantizar la
formación del vacio necesario para su conservación.
Los frascos limpios son secados, etiquetados, provistos de una banda de seguridad, que una
la tapa con el envase de vidrio, y almacenarlos. En la Figura 19 se muestra un diagrama de
flujos del proceso. Algunas operaciones de este proceso se pueden apreciar en las
fotografías 62 a 69.
Este producto se debe considerar como un proceso de carácter experimental y, por tal
motivo, se han desarrollado dos tipos distintos de producto, con y sin semilla, y en dos
almíbares distintos, natural y coloreado con el pigmento propio de la fruta que se encuentra
en su piel.
Por esta razón, se puede preparar un producto escaldado antes de pelar y, luego, eliminar las
semillas en algunos de ellos. Luego se prepara almíbar natural y los frutos escaldados se
colocan directamente en el almíbar caliente; se precalientan con los envases abiertos para
eliminar el aire aún presente en la fruta y el almíbar y se cierra herméticamente el envase
para su esterilización por 20 mio a 100 grados centígrados.
Materia prima:
Contenido de azúcar de la fruta: 13 °Brix (después del escaldado la fruta tiene 7.5
°Brix)
Producto terminado: Uvilla pelada sin semilla en almíbar natural
Uvilla pelada sin semilla en almíbar coloreada
Uvilla pelada con semilla en almíbar natural
Uvilla pelada con semilla en almíbar coloreada
Conserva de 20 °Brix al equilibrio o de acuerdo a las exigencias del
consumidor.
El almíbar puede ser natural, es decir agua con azúcar, o puede ser agua con colorante
proveniente de la maceración por 5 ó 10 min de las pieles de los frutos a temperatura no
menor de 60 °C y luego filtrada y adicionado el azúcar.
En la Figura 20 se muestra el diagrama de flujo con los detalles de las operaciones del
proceso, algunas de las cuales se pueden apreciar en las fotografías 70 a 73.
Figura 20 - Uvilla
Esta es una conserva en la que el medio de cobertura tiene una importancia grande. En
efecto, es el medio de empaque el que produce el efecto de acidificación en una hortaliza
que normalmente posee un pH muy alcalino, lo que trae problemas de riesgo por
contaminación bacteriana.
Así, esta conserva se puede producir sin riesgo cuando se usa un acidificante que, como en
este caso, es el vinagre (ácido acético).
El rendimiento de las vainitas es del 80% (valores menores indican una calidad de materia
prima deficiente).