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Definición y conceptos del ateísmo

El documento define y explica el concepto de ateísmo. En primer lugar, señala que el ateísmo es la ausencia de creencia en deidades. Luego, distingue entre ateísmo implícito y explícito, y entre ateísmo positivo y negativo. Finalmente, describe brevemente algunos argumentos a favor del ateísmo y estadísticas sobre la demografía de los ateos en el mundo.

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Definición y conceptos del ateísmo

El documento define y explica el concepto de ateísmo. En primer lugar, señala que el ateísmo es la ausencia de creencia en deidades. Luego, distingue entre ateísmo implícito y explícito, y entre ateísmo positivo y negativo. Finalmente, describe brevemente algunos argumentos a favor del ateísmo y estadísticas sobre la demografía de los ateos en el mundo.

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Ateísmo

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Símbolo ateo genérico resultado de un concurso en 2007 de la AAI.

El ateísmo es, en su sentido más amplio, la ausencia de la creencia en la existencia de las


deidades.1234 En sentido estricto, es el rechazo de la creencia de que cualquier deidad
exista.56 En una definición aún más restringida, el ateísmo es específicamente la postura que
defiende que no existen las deidades.1278 Se opone al teísmo,910 que en su forma más general
es la creencia en la existencia de al menos una deidad.101112

El término ateo proviene etimológicamente del latín athĕus y este del griego ἄθεος, que
significa ‘sin dios(es)’ y fue empleado de forma peyorativa para referirse a quienes
rechazaban a los dioses adorados por su sociedad.13 Con el surgimiento y la difusión del
librepensamiento, el escepticismo científico y el subsecuente incremento de la crítica de la
religión, disminuyó el alcance del término. Las primeras personas en identificarse a sí
mismas con la palabra «ateo» vivieron en la Ilustración durante el siglo XVIII.14 La
Revolución francesa, notable por su "ateísmo sin precedentes", presenció el primer gran
movimiento político de la historia en abogar por la supremacía de la razón humana.15

Los argumentos a favor del ateísmo abarcan desde aspectos filosóficos a perspectivas
sociales e históricas. Las razones para no creer en deidades incluyen argumentos de
ausencia de evidencia empírica,1617 el problema del mal, el argumento de las revelaciones
inconsistentes, el rechazo a conceptos infalsables y el argumento de la no creencia, entre
otros.1618 Si bien algunos ateos han adoptado filosofías seculares (como el humanismo y el
escepticismo),1920 no existe una ideología o código de conducta único al que todos los ateos
adhieran.21 Muchos de ellos sostienen que el ateísmo es una cosmovisión más parsimoniosa
que el teísmo y que por tanto la carga de la prueba no recae en quien no cree en la
existencia de dioses, sino que es el creyente quien debe justificar su teísmo.22

Dado que las nociones de ateísmo varían, las estimaciones precisas de cuántos ateos existen
en el globo son una tarea compleja.23 Según una estimación hecha en 2007, los ateos
representaban el 2,3 % de la población mundial, además de un 11,9 % de no religiosos
(ateos no incluidos).24 En una encuesta de WIN/GIA de 2012 se preguntó
«Independientemente de si asiste a un lugar de culto o no, ¿diría usted que es una persona
religiosa, no religiosa o un ateo convencido?». El 59 % de la población mundial se
identificó como religiosa, un 23 % no religiosa y un 13 % se declaró atea convencida. Los
ateos están concentrados principalmente en Asia Oriental, especialmente China (47 %) y
Japón (31 %), y en Europa Occidental (en promedio 14 %), donde sobresale Francia
(29 %). En comparación con el mismo estudio realizado en 2005, en siete años la
religiosidad disminuyó nueve puntos porcentuales mientras que los ateos aumentaron tres
en los países en común.25

Índice
 1 Definiciones y distinciones
o 1.1 Alcance
o 1.2 Implícito vs. explícito
o 1.3 Positivo vs. negativo
o 1.4 Definición como imposible o transitorio
 2 Conceptos
o 2.1 Ateísmo práctico
o 2.2 Ateísmo teórico
 2.2.1 Argumentos ontológicos
 2.2.2 Argumentos epistemológicos
 2.2.3 Argumentos metafísicos
 2.2.4 Argumentos lógicos
o 2.3 Reducción de la religión
o 2.4 Ateísmo en religiones
 3 Filosofías ateas
 4 Ateísmo, religión y moral
o 4.1 Creencias y comportamientos sociales
o 4.2 Ateísmo e irreligión
o 4.3 Mandamientos divinos y ética
o 4.4 Crítica de la religión
 5 Etimología
 6 Historia
o 6.1 Religión índica temprana
o 6.2 Antigüedad clásica
o 6.3 Alta Edad Media y Renacimiento
o 6.4 Edad Moderna
o 6.5 Desde 1900
o 6.6 Otros desarrollos
o 6.7 Nuevo ateísmo
 7 Demografía
o 7.1 Por áreas geográficas
o 7.2 Religiosidad y educación
o 7.3 Religiosidad e inteligencia
 8 Véase también
 9 Referencias
 10 Bibliografía
 11 Lectura adicional
o 11.1 En español
o 11.2 En inglés
 12 Enlaces externos

Definiciones y distinciones

Diagrama que muestra las relaciones entre las definiciones entre el ateísmo débil/fuerte e
implícito/explícito.
Los ateos explícitos positivos/fuertes (en la derecha) afirman que «a lo menos existe una
deidad» es una afirmación falsa.
Los ateos explícitos negativos/débiles (en la derecha) rechazan o rehúyen la creencia que
existe alguna deidad, sin afirmar en efecto que «a lo menos una deidad existe» es falso.
Los ateos implícitos negativos/débiles (en la izquierda) incluyen a personas que no creen
en una deidad, pero no han rechazado conscientemente tal creencia: niños pequeños,
personas que no han sido expuestas a ideas teístas y algunos agnósticos.

Los tamaños en el diagrama no indican los tamaños relativos dentro de una población.

No existe consenso sobre cuál es la mejor manera de definir y dividir al ateísmo.26 Entre los
aspectos en disputa se encuentra la pregunta a qué entidades sobrenaturales se opone, si es
una afirmación per se o solo la ausencia de ella y si requiere un rechazo explícito y
deliberado o no. Se lo considera compatible con el agnosticismo,27282930313233 pero también
diferente.343536 Se ha propuesto una variedad de categorías para diferenciar sus diferentes
formas.

Alcance

Parte de la ambigüedad y controversia existente en definir ateísmo surge de la dificultad de


lograr un consenso en la definición de palabras como deidad o dios. La pluralidad extrema
de diferentes concepciones de dios y deidad ha llevado a diferentes ideas respecto su
aplicación. En la Antigüedad clásica, los romanos acusaron a los cristianos de ser ateos por
no adorar a sus deidades paganas. De forma gradual y a medida que este uso disminuía, se
empezó entender al teísmo como la creencia en cualquier divinidad, sea la propia o no.37
Con respecto al rango de los fenómenos rechazados, el ateísmo puede rechazar desde la
existencia de las deidades, hasta la existencia de cualquier concepto espiritual, sobrenatural
o trascendente, tales como aquellos del budismo, hinduismo, jainismo y taoísmo.38

Implícito vs. explícito

Artículo principal: Ateísmo implícito y explícito

Las definiciones de ateísmo varían según el grado de reflexión que una persona debe tener
respecto a los dioses para ser considerada atea. Algunas definiciones incluyen a la simple
ausencia de creencia en que algún dios exista. Esta definición extensa incluiría a los recién
nacidos y aquellas personas que no han sido expuestas a ideas teístas. Ya en 1772, el barón
d'Holbach dijo que «Todos los niños nacen ateos; no tienen ni idea de Dios».39
Similarmente, George H. Smith (1979) sugirió que: «El hombre que no conoce al teísmo es
un ateo porque no cree en un dios. Esta categoría también incluiría al niño que tiene la
capacidad conceptual para aprender los problemas implicados, pero que aún no es
consciente de ellos. El hecho de que este niño no crea en un dios lo califica como ateo».40
Smith acuñó el término ateísmo implícito para referir a «la ausencia de creencia teísta sin
un rechazo consciente» y ateísmo explícito para la definición más común de la incredulidad
consciente. Ernest Nagel contradice la definición de Smith como simple «ausencia de
teísmo», reconociendo solo el ateísmo explícito como el verdadero «ateísmo».41

Positivo vs. negativo

Filósofos como Antony Flew42 y Michael Martin37 han diferenciado el ateísmo positivo
(fuerte) con el ateísmo negativo (débil). El ateísmo positivo es la afirmación consciente que
los dioses no existen. El ateísmo negativo incluye todas las otras formas del no teísmo. De
acuerdo a esta clasificación, quienquiera que no sea teísta es un ateo negativo o positivo.
Los términos fuerte y débil son relativamente recientes, mientras que los términos positivo
y negativo tienen un origen anterior y se han usado (de maneras ligeramente diferentes) en
la literatura filosófica42 y en apologéticas católicas.43 Bajo esta división del ateísmo, la
mayoría de los agnósticos serían ateos negativos.

Mientras que hay quienes afirman, como Michael Martin, que el agnosticismo implica un
ateísmo negativo,30 varios agnósticos consideran que su postura es distinta al ateísmo,4445
pues pueden considerar a este último no más justificado que el teísmo o que requiere de
igual convicción.44 La declaración que el conocimiento, ya sea a favor o en contra, de la
existencia de los dioses es inalcanzable, se entiende a veces con la implicación que el
ateísmo también requiere un salto de fe.4647 Las respuestas comunes incluyen que las
proposiciones religiosas no demostradas merecen tanta incredulidad como todas las
proposiciones sin pruebas48 y que la improbabilidad de la existencia divina no implica que
la posibilidad contraria tenga la misma probabilidad de ser cierta.49 El filósofo escocés J. J.
C. Smart argumentó que «en ocasiones una persona auténticamente atea puede describirse a
sí misma, incluso apasionadamente, como agnóstica debido a la generalización irracional
del escepticismo filosófico que nos prohíbe decir que sabemos algo sobre cualquier cosa, a
excepción quizás de las verdades de las matemáticas y la lógica formal».50 Para algunos
ateos, como el filósofo Fernando Savater, el agnosticismo es una forma cobarde e
inconsecuente de ateísmo.51 Por consiguiente, algunos autores ateos como Richard Dawkins
prefieren diferenciar a las posturas teístas, ateas y agnósticas de acuerdo a su posición
dentro de un espectro de probabilidad teísta, es decir, la probabilidad de verdad que cada
quien asigna a la afirmación «Dios existe».52 En lo personal se declara «agnóstico en la
misma medida en que lo soy respecto de las hadas en el fondo del jardín».53

Definición como imposible o transitorio

Anterior al siglo XVIII, la existencia de Dios se aceptaba tan universalmente en el mundo


occidental que incluso se cuestionaba la posibilidad del ateísmo auténtico. Bajo el contexto
del innatismo teísta, la idea de que todas las personas creen en Dios desde el nacimiento,
estaba la connotación de que los ateos simplemente eran teístas en negación.54

Además existe la creencia de que los ateos rápidamente creen en Dios en momentos de
crisis, se convierten in artículo mortis (justo antes de morir) o que «no hay ateos en las
trincheras».55 Sin embargo, han existido contraejemplos, entre ellos casos de ateos
literalmente en las trincheras.56

Incluso se ha cuestionado la necesidad de la palabra ateísmo:

De hecho, «ateísmo» es un término que no debería existir. Absolutamente nadie necesita


identificarse a sí mismo como un «no-astrólogo» o «no-alquimista». No tenemos palabras
para las personas que dudan que Elvis aún vive o que los alienígenas han cruzado la galaxia
solo para molestar granjeros y sus ganados. El ateísmo no es nada más que los ruidos que
las personas sensatas manifiestan en la presencia de creencias religiosas injustificadas.57
Carta a una nación cristiana, Sam Harris

Conceptos
Paul Henri Thiry, Baron d'Holbach, un defensor del ateísmo del siglo XVIII.

La fuente de la desdicha del hombre es la ignorancia de la naturaleza. La pertinacia con que


se aferra a opiniones ciegas imbuidas en su infancia, las que se entretejen con su propia
existencia, el consecuente prejuicio que deforma su mente, que previene su expansión, que
lo somete a la esclavitud de la ficción, surge para condenarlo al error incesante.58

—Système de la Nature

La clasificación más amplia del fundamento ateo es su división entre ateísmo práctico y
teórico.

Ateísmo práctico

Artículo principal: Ateísmo práctico

Se considera al ateísmo práctico como una forma de actuar en la que los ateos prácticos o
pragmáticos viven como si no existieran dioses, de ser posible explicando fenómenos
naturales sin necesidad de referencias divinas. Aunque en esta postura no se niega
explícitamente la existencia de ningún dios, sí puede considerarse innecesaria o inútil; para
los ateos prácticos de existir alguna deidad esta no proveería sentido a la vida ni
influenciaría en la vida cotidiana.5960

Una forma de ateísmo práctico con implicaciones para la comunidad científica es el


naturalismo metodológico: según el geólogo Steven Schafersman, la «tácita adopción o
suposición del naturalismo filosófico dentro del método científico con o sin la plena
aceptación o creencia en él».61

El ateísmo pragmático puede tomar diversas formas:


 Ausencia de motivación religiosa: la creencia en dioses no impele la acción moral,
religiosa o cualquier otro tipo de actuar.
 Exclusión activa de los problemas divinos y religiosos de la búsqueda intelectual y
acción práctica.
 Indiferencia: la ausencia de interés en los problemas divinos y religiosos.
 Desconocimiento del concepto de deidad.59

Ateísmo teórico

Argumentos ontológicos

El ateísmo teórico explícitamente plantea argumentos contra la existencia de dioses y refuta


los argumentos teístas comunes, tales como el argumento del diseño o la apuesta de Pascal.
Es principalmente una ontología, concretamente una ontología física.

Véanse también: Ateísmo agnóstico, No-cognitivismo teológico y Apuesta de Smith.

Argumentos epistemológicos

El ateísmo epistemológico sostiene que las personas no pueden conocer a Dios o


determinar su existencia. Se fundamenta en el agnosticismo, que toma una variedad de
formas. En la filosofía de la inmanencia, la divinidad es una entidad inseparable del mundo,
que incluye a la mente propia, y cada conciencia individual está contenida en el sujeto. De
acuerdo a esta forma de agnosticismo, la limitación en la perspectiva humana previene
cualquier inferencia objetiva desde la creencia en un dios a la afirmación de su existencia
independiente del creyente. El agnosticismo racionalista de Immanuel Kant y los
pensadores de la Ilustración solo aceptan el conocimiento deducido a través de la razón
humana; esta forma de ateísmo afirma que los dioses no son identificables por medio
alguno, por lo que su existencia jamás podrá llegarse a conocer. El escepticismo, basado en
las ideas de David Hume, afirma que la certeza sobre cualquier asunto es imposible, por lo
que nunca nadie podrá saber de forma segura si un dios existe o no. Hume, no obstante,
sostuvo que tales conceptos metafísicos imperceptibles deben rechazarse como un «sofismo
y una ilusión».62 Existe debate respecto si el agnosticismo debiera clasificarse dentro del
ateísmo, ya que también puede considerarse como una cosmovisión independiente y
fundamental.59

Otros planteamientos ateos pueden clasificarse como epistemológicos u ontológicos, como


el positivismo lógico y el ignosticismo, que afirma que términos elementales tales como
«Dios» y frases como «Dios es todopoderoso» carecen de significado o inteligibilidad. El
no-cognitivismo teológico sostiene que la afirmación «Dios existe» no expresa una
proposición, sino una frase sin sentido o cognitivamente vacía. De manera similar, existe
debate si tal postura puede clasificarse como una forma de ateísmo o agnosticismo. Los
filósofos A. J. Ayer y Theodore M. Drange rechazan ambas categorías, declarando que
ambas corrientes aceptan que «Dios existe» es una proposición, por lo que separan al no-
cognotivismo en una categoría propia.6364
Véanse también: Ateísmo agnóstico y No-cognitivismo teológico.

Argumentos metafísicos

La autora Zofia Zdybicka escribió:

El ateísmo metafísico [...] incluye a todas las doctrinas que sostienen el monismo
metafísico (la homogeneidad de la realidad). Puede ser:

a) Absoluto: un rechazo absoluto a la existencia de Dios asociado con el monismo


materialista (en todas sus corrientes, tanto las antiguas como las modernas).

b) Relativo: el rechazo implícito de Dios en todas las filosofías que, si bien aceptan la
existencia de un absoluto, conciben a ese absoluto carente de todas las cualidades propias
de Dios: trascendencia, personalidad propia y unidad. Está asociado con el monismo
idealista (panteísmo, panenteísmo, deísmo).59
Véanse también: Monismo y Fisicalismo.

¿Es que Dios quiere prevenir el mal, pero no es capaz? Entonces no es omnipotente.
¿Es capaz, pero no desea hacerlo? Entonces es malévolo.
¿Es capaz y desea hacerlo? ¿De dónde surge entonces el mal?
¿Es que no es capaz ni desea hacerlo? ¿Entonces por qué llamarlo Dios?65
—Paradoja de Epicuro

Argumentos lógicos

El ateísmo lógico afirma que varias de las concepciones de los dioses, tales como el Dios
personal de las religiones abrahámicas como el cristianismo, poseen cualidades
lógicamente inconsistentes entre sí. Tal ateísmo presenta argumentos deductivos contra la
existencia de Dios, que señalan la incompatibilidad entre los atributos divinos, tales como
perfección, creador del mundo, inmutabilidad, omnisciencia, omnipresencia, omnipotencia,
omnibenevolencia, trascendencia, personalidad, sobrenatural, justo y misericordioso.16

El ateísmo teodiceo afirma que el mundo como lo conocemos no puede reconciliarse con
las cualidades comúnmente atribuidas a Dios o los dioses por los teólogos. Argumentan que
la existencia de una deidad omnisciente, omnipresente, omnipotente y omnibenevolente no
es compatible con un mundo en el que existe el mal y el sufrimiento (argumento del mal), y
en el que el amor divino está oculto a tantas personas (argumento del ocultamiento
divino).18

Un argumento similar al del mal se le atribuye a Sidarta Gautama (véase duḥkha),66 sabio
de cuyas enseñanzas se fundó el budismo.67

Véase también: Existencia de Dios#Argumentos en contra de la existencia de Dios

Reducción de la religión

El filósofo Ludwig Feuerbach68 y el padre del psicoanálisis Sigmund Freud han


argumentado que Dios y otras creencias religiosas no son más que invenciones humanas
creadas para satisfacer variados deseos o necesidades psicológicas y emocionales. Esta
postura es compartida por muchos budistas.69 Karl Marx y Friedrich Engels, influenciados
por Feuerbach, arguyeron que estas creencias cumplen funciones sociales utilizadas por
quienes están en el poder para oprimir a la clase trabajadora. De acuerdo con Mijail
Bakunin, «la idea de Dios implica la abdicación de la razón y de la justicia humana; es la
negación más decisiva de la libertad humana, y lleva necesariamente a la esclavitud de los
hombres, tanto en teoría como en la práctica». Bakunin invirtió el célebre aforismo de
Voltaire «Si Dios no existiera, sería necesario inventarlo», escribiendo en respuesta: «si
dios existiese realmente, habría que hacerlo desaparecer».70

Véanse también: Origen de las religiones, Psicología evolucionista de la religión y


Psicología de la religión.

Ateísmo en religiones

El ateísmo es aceptable dentro de algunos sistemas de creencias religiosas y espirituales,


como el hinduismo, el jainismo, el budismo, el sinteísmo y el raelismo,71 los movimientos
neopaganos,72 como la wicca,73 y las religiones no teístas. Las escuelas āstikas del
hinduismo sostienen que el ateísmo es un camino válido hacia la moksha, pero
extremadamente dificultoso, ya que los ateos no pueden esperar ninguna ayuda de la divina
providencia en su viaje.74 El jainismo cree que el universo es eterno y no tiene necesidad de
un creador, sin embargo se venera a los tirthankaras, que pueden trascender el tiempo y el
espacio75 y tienen mayor poder que el dios Indra.76 El budismo secular no defiende la
creencia en dioses. El budismo temprano era ateo, pues el camino de Buda Gautama no
supone dioses. Concepciones posteriores del budismo consideran al propio Buda una
divinidad, lo que sugiere que sus seguidores pueden obtener la divinidad, y reverencian a
los bodhisattvas77 y al Buda eterno.

Véase también: Religiones no teístas

Filosofías ateas

Jean-Paul Sartre (1905–1980), filósofo y literato francés.

El ateísmo axiológico o constructivista rechaza la existencia de dioses en favor de un


«absoluto más elevado», tales como la humanidad. Esta forma de ateísmo favorece al
hombre como la fuente absoluta de la ética y los valores, y permite a los individuos resolver
sus problemas morales sin recurrir a seres sobrenaturales. Karl Marx y Sigmund Freud
usaron este razonamiento para comunicar mensajes de liberación, desarrollo pleno y
felicidad liberada.59 Una de las críticas al ateísmo más comunes ha sido la idea contraria,
que negar la existencia de un dios conduce al relativismo moral, lo que dejaría al ateo sin
fundamento moral o ético78 y volvería su vida en absurda y miserable.79 Blaise Pascal
arguyó esta postura en sus Pensées.80

Jean-Paul Sartre se identificó a sí mismo como «existencialista ateo»,8182 menos preocupado


en negar la existencia de Dios que en demostrar que «es necesario que el hombre se
encuentre a sí mismo y se convenza de que nada puede salvarlo de sí mismo, así sea una
prueba valedera de la existencia de Dios».8384 Para Sartre, este ateísmo «declara que si Dios
no existe, hay por lo menos un ser en el que la existencia precede a la esencia, un ser que
existe antes de poder ser definido por ningún concepto, y que este ser es el hombre o, como
dice Heidegger, la realidad humana».8182 La consecuencia práctica de este ateísmo fue
descrita por Sartre como la inexistencia de mandatos a priori o valores absolutos que
puedan ser invocados para gobernar la conducta humana, y que los humanos están
«condenados» a inventarlos por sí mismos, lo que hace al hombre absolutamente
«responsable de todo lo que hace».85

Véanse también: Existencialismo ateo y Humanismo secular.

Ateísmo, religión y moral


Artículo principal: Ateísmo y religión
Creencias y comportamientos sociales

El sociólogo Phil Zuckerman analizó en 2009 los estudios sociológicos existentes sobre la
irreligiosidad y concluyó que el bienestar social está correlacionado positivamente con la
irreligión. Descubrió que hay una menor tasa de ateísmo e irreligiosidad en naciones pobres
y menos desarrolladas (especialmente en África y Sudamérica) que en las democracias ricas
e industrializadas.8687 Sus descubrimientos en relación al ateísmo en los Estados Unidos fue
que, comparados con sus compatriotas religiosos, «las personas ateas e irreligiosas» son
menos nacionalistas, prejuiciosas, antisemitas, racistas, dogmáticas, etnocéntricas, cerradas
de mente y autoritarias, y en los estados con los mayores porcentajes de ateos, la tasa de
asesinatos está bajo al promedio; por el contrario, en los estados más religiosos, esta es
superior al promedio.8889

Ateísmo e irreligión

El budismo es descrito a veces como no teísta debido a su ausencia de una deidad creadora,
pero esa puede ser una opinión demasiado simplista.90

Se asume a menudo que las personas que se autoidentifican como ateas son irreligiosas,
pero de hecho algunas sectas de las religiones principales rechazan la existencia de una
deidad personal y creadora.91 En los años recientes, ciertas denominaciones religiosas han
acumulado un número creciente de seguidores abiertamente ateos, tales como el judaísmo
ateo y humanista9293 y el ateísmo cristiano.949596

El sentido estricto del ateísmo positivo no conlleva ninguna creencia particular aparte de
afirmar la inexistencia de los dioses; de este modo, los ateos pueden albergar cualquier
número de creencias espirituales. Por la misma razón, los ateos pueden sostener una amplia
variedad de creencias éticas, que van desde el universalismo moral del humanismo, que
afirma que un mismo código moral debiese aplicarse consistentemente a todos los
humanos, hasta el nihilismo moral, que sostiene que la moralidad carece de sentido.97

Filósofos como Slavoj Žižek,98 Alain de Botton99 y Alexander Bard y Jan Söderqvist100 han
defendido que los ateos debiesen recuperar la religión como un acto de resistencia contra el
teísmo y no permitir que la religión sea precisamente un injusto monopolio de los teístas.

Mandamientos divinos y ética

De acuerdo al dilema de Eutifrón de Platón, el papel de los dioses en diferenciar lo bueno


de lo malvado es innecesario o arbitrario. El argumento de que la moral debe provenir de
Dios y que no puede existir sin un sabio creador, se ha usado persistentemente en el debate
político, mas no en el ámbito filosófico.101102 Se han considerado principios morales tales
como «Matar es malo» como leyes divinas que requieren un legislador y juez divino. Sin
embargo, muchos ateos argumentan que tratar legislativamente a la moralidad constituye
una falsa analogía y que esta no depende de un legislador de la misma manera que las leyes
lo hacen.103 Friedrich Nietzsche defendió la existencia de una moral independiente de las
creencias teístas y afirmó que la moral basada en Dios «posee verdad solo si Dios es
verdadero: se mantiene o desploma junto a la creencia en Dios».104105106

Existen sistemas éticos normativos que no requieren de principios o mandamientos dados


por una deidad. Entre ellos están la ética de las virtudes, el contrato social, la ética kantiana,
el utilitarismo y el objetivismo. Sam Harris ha propuesto que la prescripción moral
(búsqueda de reglas éticas) no es un asunto exclusivo de la filosofía, sino que también
puede ser abordada significativamente por la ciencia de la moral. No obstante, como
cualquier cuerpo científico esta debe responder a la crítica encarnada por la falacia
naturalista.107

Los filósofos Susan Neiman108 y Julian Baggini,109 entre otros, sostienen que comportarse
éticamente únicamente debido a un mandato divino no es una conducta ética auténtica, sino
meramente una obediencia ciega. Baggini arguye que el ateísmo es un fundamento superior
para la ética y afirma que es necesario un marco moral externo a imperativos religiosos
para evaluar la moralidad de los imperativos per se: ser capaz de discernir, por ejemplo,
que «Debes robar» es inmoral incluso cuando la religión propia lo ordena; y sostiene que
los ateos, por tanto, tienen la ventaja de estar más inclinados a realizar tales
cuestionamientos éticos que los religiosos.110

El filósofo político contemporáneo inglés Martin Cohen ha ofrecido el ejemplo histórico


del uso de los mandatos bíblicos en favor de la tortura y la esclavitud como evidencia de
que las órdenes religiosas siguen las costumbres políticas y sociales, y no al revés; pero
también observó que la misma tendencia parece replicarse en los supuestamente fríos y
objetivos filósofos.111 Cohen explaya este argumento con más detalle en Filosofía política:
desde Platón a Mao, donde argumenta que el Corán desempeñó un papel en perpetuar los
códigos sociales de principios del siglo VII a pesar de los cambios posteriores en la
sociedad seglar.112
Crítica de la religión

Algunos ateos prominentes, recientemente Christopher Hitchens, Daniel Dennett, Sam


Harris y Richard Dawkins, precedidos por pensadores como Bertrand Russell, Robert G.
Ingersoll, Voltaire y el novelista José Saramago, han criticado las religiones denunciando
aspectos nocivos de las prácticas y doctrinas religiosas.113

Karl Marx (1818-1883), teórico político y sociólogo prusiano (Alemania).

Karl Marx escribió: «La miseria religiosa es a la vez la expresión de la miseria real y la
protesta contra la miseria real. La religión es el suspiro de la criatura oprimida, el
sentimiento de un mundo sin corazón, así como el espíritu de una situación sin alma. Es el
opio del pueblo. Se necesita la abolición de la religión entendida como felicidad ilusoria del
pueblo para que pueda darse su felicidad real. La exigencia de renunciar a las ilusiones
sobre su condición es la exigencia de renunciar a una condición que necesita de ilusiones.
La crítica a la religión es, por tanto, en germen, la crítica del valle de lágrimas, cuyo halo lo
constituye la religión».114115 Vladimir Lenin dijo que «cada idea religiosa y cada idea de
Dios es vileza indescriptible [...] del tipo más peligroso, 'contagio' de la clase más
abominable. Millones de pecados, acciones asquerosas, actos de violencia y contagios
biológicos [...] son por lejos menos peligrosos que la sutil y espiritual idea de Dios ataviado
de los más inteligentes disfraces ideológicos».116

Existe correlación entre el fundamentalismo religioso, la religión extrínseca (cuando se


fomenta la religión porque sirve a intereses ocultos),117 el autoritarismo, el dogmatismo y
los prejuicios.118 Sam Harris critica la dependencia de la religión occidental de la autoridad
divina, que ve como una guía hacia el autoritarismo y el dogmatismo.119 Se han utilizado
estas razones junto a hechos históricos, tales como las Cruzadas, la Santa Inquisición, la
caza de brujas y los numerosos atentados terroristas, como pruebas de los peligros de la
religión y réplica a los supuestos efectos positivos de la creencia en la religión.120 Los
creyentes contraargumentan diciendo que los regímenes que apoyaron al ateísmo, tales
como la Unión Soviética, también fueron culpables de asesinatos en masa.121122 En
respuesta, ateos como Sam Harris y Richard Dawkins han manifestado que las atrocidades
de Stalin no fueron influenciados por su ateísmo, sino el marxismo dogmático, y que si bien
Stalin y Mao casualmente eran ateos, ellos no actuaron en el nombre del ateísmo; a
diferencia de las primeras, que fueron justificadas por la religión.123124
Véanse también: Crítica a la religión, Crítica al ateísmo, Ética laica y Moral laica.

Etimología

La palabra griega αθεοι (atheoi), tal y como aparece en la Epístola a los efesios (2:12) del
papiro 46 de comienzos del siglo III. Por lo general, traducida como «[aquellos] sin
Dios».125

En la Antigua Grecia temprana, el adjetivo atheos (ἄθεος, del prefijo negativo ἀ- + θεός
«dios») significaba «sin dios(es)». Fue usado al principio como un término censurador que
aproximadamente quería decir «malvado» o «impío». En el siglo V antes de nuestra era, la
palabra comenzó a indicar una irreligiosidad más deliberada y activa en el sentido de
«cortar lazos con los dioses» o «negar a los dioses». Luego, el término ἀσεβής (asebēs)
empezó a ser aplicado contra aquellos que blasfemamente negaban o faltaban el respeto a
los dioses locales, incluso si ellos creían en otros dioses. Es por ello que las traducciones
modernas de textos clásicos a veces reproducen atheos como ateo. Como sustantivo
abstracto, estaba también el término ἀθεότης (atheotēs), «ateísmo». Cicerón transliteró la
palabra griega por la latina átheos. Se usó frecuentemente el término en el debate entre los
primeros cristianos y los helenistas, cada lado aplicándolo, en sentido peyorativo, al bando
contrario.13

El término en inglés atheist (ateo, del francés athée), en el sentido de «aquel [...] que niega
existencia en Dios o dioses»,126 precede a atheism (ateísmo en inglés), hallándose su primer
uso en 1566127 y luego en 1571.128 El uso de atheist como etiqueta de falta de religiosidad
puede rastrearse hasta 1577.129 Atheism proviene de la adopción del francés athéisme130 y
aparece alrededor de 1587.131 Un trabajo anterior, de alrededor de 1534, usó el término
atheonism (equivalente a ateonismo).132133 Posteriormente surgieron palabras relacionadas:
deist (deísta) en 1621,134 theist (teísta) en 1662,135 deism (deísmo) en 1675136 y theism
(teísmo) en 1678.137 Desde el comienzo deist y deism llevaron sus sentidos modernos. En
cambio, el término theism se contrastó con deism (teísmo y deísmo respectivamente).

Karen Armstrong escribe que «Durante los siglos XVI y XVII, la palabra “ateo” aún era
reservada exclusivamente para generar polémica. [...] El término “ateo” era un insulto.
Nadie habría soñado con llamarse a sí mismo ateo».138 A mitad del siglo XVII se suponía
todavía que era imposible no creer en Dios;139 ser ateo significaba no aceptar la concepción
de lo divino de aquel momento.140

La palabra «ateísmo» fue empleada originalmente para describir una creencia autodeclarada
en la Europa de finales del siglo XVIII, que denotaba específicamente el descreimiento en
el dios monoteísta abrahámico.141 En el siglo XX, la globalización contribuyó a la
expansión del término para referirse al rechazo de todas las deidades, aunque es común en
las sociedades occidentales describirlo simplemente como la «no creencia en Dios [dios
abrahámico]».142

Historia
Artículo principal: Historia del ateísmo

Si bien el término ateísmo se originó en Francia en el siglo XVI,130131 ideas que hoy pueden
reconocerse como ateas se documentan desde el periodo védico y la Antigüedad clásica.

Religión índica temprana

Se encuentran escuelas ateas en el pensamiento índico temprano y han existido desde los
tiempos de la religión védica.143 Entre las seis escuelas ortodoxas de la filosofía hindú, el
samkhya, la escuela filosófica más antigua no acepta a Dios, y el mimamsá temprano
también rechazó la noción de Dios.144 Este último no solo no aceptó a dios, sino que afirmó
que la misma acción humana era suficiente para crear las circunstancias necesarias para el
goce de sus frutos.145 El chárvaka, la escuela filosófica antiteísta y completamente
materialista que se originó en India sobre el siglo VI a. n. e. es probablemente la escuela de
filosofía más explícitamente atea de India, similar a la escuela cirenaica griega. Esta rama
de la filosofía india es clasificada como heterodoxa debido a su rechazo a la autoridad de
los Vedas y por tanto no es considerada parte de las seis escuelas ortodoxas del hinduismo,
pero es notable como evidencia de un movimiento materialista dentro del hinduismo.146
Chatterjee y Datta explican que nuestro entendimiento de la filosofía chárvaka es
fragmentaria, basado en gran medida sobre la crítica de sus ideas por otras escuelas y en
que no es una tradición viviente:

Aunque el materialismo en alguna forma u otra ha estado siempre presente en India, y


referencias ocasionales son encontradas en los Vedas, la literatura budista, las epopeyas, así
como en las últimas obras filosóficas, no encontramos ningún trabajo sistemático sobre el
materialismo, ni ninguna escuela organizada de seguidores como poseen otras escuelas
filosóficas. Pero casi todos los trabajos de otras escuelas expusieron, para su refutación, el
punto de vista materialista. Nuestro conocimiento del materialismo índico es
principalmente a base de estos.147

Otras filosofías indias generalmente consideradas como ateas incluyen el samkhya clásico y
el purva mimamsá. El rechazo a un Dios persona y creador también se observa en el
jainismo y en el budismo de India.148

Antigüedad clásica
En la Apología de Platón, Sócrates (en la imagen) fue acusado por Meleto de no creer en
los dioses.

El ateísmo occidental tiene sus raíces en la filosofía griega presocrática, pero no surgió
como una visión del mundo declarada sino hasta finales de la Ilustración.149 El filósofo
griego Diágoras del siglo V a. C. se le conoce como el «primer ateo»150 y es señalado como
tal en De natura deorum por Cicerón.151 Los atomistas como Demócrito intentaron explicar
el mundo de una manera puramente materialista, sin hacer referencia a lo espiritual o lo
místico. Critias consideró a la religión como una invención humana usada para asustar a las
personas con el fin de que siguieran órdenes morales152 y Pródico también parece haber
hecho declaraciones ateas en su obra. Filodemo relató que Pródico creía en que «los dioses
de la creencia popular no existen ni saben nada, pero el hombre primitivo [deidificó por
admiración] los frutos de la tierra y prácticamente todo lo que contribuía a su existencia».
En ocasiones se ha considerado ateo a Protágoras, pero realmente sostuvo posturas
agnósticas: «Con respecto a los dioses, no tengo medios para saber si existen o no o qué
clase de seres pueden ser. Muchas cosas previenen el conocimiento, incluyendo la
oscuridad del tema y la brevedad de la vida humana».153 En el siglo III a. C. los filósofos
griegos Teodoro el ateo151154 y Estratón de Lámpsaco155 no creían que existieran los dioses.

Los compatriotas de Sócrates (470-399 a. C.) lo asociaron con las tendencias de la filosofía
presocráticas hacia la investigación natural y el rechazo de las explicaciones divinas de los
fenómenos. Aunque esta impresión malinterpreta su pensamiento, así fue caracterizado en
la comedia Nubes de Aristófanes y luego fue acusado y ejecutado por impiedad y
corromper a la juventud. En el juicio Sócrates negó vehemente que fuese ateo y la academia
contemporánea provee pocas razones para dudar de esta declaración.156157
Epicuro, filósofo griego.

Evémero (c. 300 a. C.) publicó su idea de que los dioses solo eran las deificaciones de
antiguos gobernantes, conquistadores y fundadores del pasado y que sus cultos y religiones
eran en esencia la continuación de reinos desaparecidos y estructuras políticas pasadas.158
Aunque no era estrictamente ateo, se le criticó posteriormente por haber «propagado el
ateísmo en todo el mundo habitado al arrasar a los dioses».159

Sexto Empírico, médico y filósofo griego.

Epicuro (341-270 a. C.) también fue un personaje importante en la historia del ateísmo.
Apoyándose en las ideas atomistas de Demócrito, abogó por una filosofía materialista
según la cual el universo está gobernado por leyes del azar sin ninguna necesidad de
intervención divina (véase indeterminismo). Aunque afirmó que las deidades existían, creía
que eran indiferentes a la existencia humana. El fin de los epicúreos era obtener la paz
mental y un importante medio para lograrlo era exponer el miedo a la ira divina como un
sentimiento irracional. También negaban la existencia después de la muerte y la necesidad
de sentir miedo por los castigos del Hades.160 El devoto seguidor de Epicuro, el poeta
romano Lucrecio, citó el mito del sacrificio de Ifigenia a como un ejemplo de los males de
la religión, en contraste con la teología defendida por Epicuro.161
El filósofo romano Sexto Empírico (s. III) sostuvo que se debe suspender el juicio (epojé)
acerca de casi todas las creencias (una forma de escepticismo conocida como pirronismo),
que no había nada inherentemente malvado y la ataraxia («paz mental») es posible
mediante la abstención del juicio. La cantidad relativamente grande de sus obras
sobrevivientes tuvo una influencia duradera en los filósofos posteriores.162

El significado de «ateo» cambió a lo largo de la Antigüedad clásica. Los primeros


cristianos fueron etiquetados como ateos por los no cristianos a causa de su falta de fe en
los dioses paganos.163 Durante el Imperio Romano, los cristianos fueron ejecutados por su
negación de los dioses romanos y el culto al emperador. Teodosio I en el año 381 convirtió
al cristianismo en la religión oficial del Imperio y la herejía se convirtió en un crimen
punible.164

Alta Edad Media y Renacimiento

Durante la Alta Edad Media, el mundo islámico experimentó una Edad de Oro. De la mano
de avances en la ciencia y filosofía, las tierras de Arabia y Persia produjeron francos
racionalistas y ateos, entre ellos Ibn al-Warraq (siglo IX), Ibn al-Rawandi (827–911), Al-
Razi (854–925) y Al-Maʿarri (973–1058). Al-Ma'arri enseñó que la religión es tan solo un
«mito inventado por los antiguos»165 y que hay personas «de dos clases: aquellas con
cerebros, pero sin religión, y aquellas con religión, pero sin cerebro».166 A pesar de haber
sido escritores relativamente prolíficos, casi ninguno de sus escritos sobrevivieron y los
pocos que lo hicieron fue preservado en su mayoría a través de citas y fragmentos en obras
posteriores por apologéticos musulmanes en su intento por refutarlos.167 Además, otros
eruditos de la Edad de Oro se han asociado con el pensamiento racionalista y el ateísmo,
aunque la actual atmósfera intelectual del mundo islámico y la escasa evidencia
sobreviviente hace de este punto un objeto de debate.

Guillermo de Ockham (c. 1287-1347), fraile franciscano y escolástico inglés.

La divulgación de puntos de vista ateos era rara en Europa durante la Alta Edad Media y la
Edad Media (véase Inquisición medieval), mientras que la metafísica y la teología eran los
intereses dominantes en lo concerniente a la religión.168 Hubo, sin embargo, movimientos
dentro de este período que impulsaron concepciones heterodoxas del dios cristiano,
incluidas diferentes consideraciones de la naturaleza, trascendencia y cognoscibilidad de
Dios. Individuos y grupos, tales como Juan Escoto Eriúgena, David de Dinant, Amalrico de
Bena y los Hermanos del libre espíritu mantuvieron puntos de vista cristianos con
tendencias panteístas. Nicolás de Cusa sostuvo una forma de fideísmo que llamó docta
ignorantia («ignorancia aprendida»), que afirma que Dios está más allá de toda
categorización humana y por tanto su conocimiento se limita a la conjetura. Guillermo de
Ockham inspiró tendencias antimetafísicas con su limitación nominalista del conocimiento
humano a objetos concretos y afirmó que la esencia divina no puede ser aprehendida por el
intelecto humano, ya sea racional o intuitivamente. Los seguidores de Ockham, como Juan
de Mirecourt y Nicolás de Autrecour promovieron esta epistemología. La división
resultante entre la fe y la razón influyó posteriormente a teólogos radicales y reformistas
como John Wycliffe, Jan Hus y Martín Lutero.168

El Renacimiento desempeñó un gran papel en ampliar el ámbito del librepensamiento y la


investigación escéptica. Individuos como Leonardo da Vinci buscaron la experimentación
como medio de explicación y se opusieron a los argumentos de autoridad religiosa. Otros
críticos de la religión y la Iglesia durante este tiempo incluyen a Nicolás Maquiavelo,
Bonaventure des Périers, Michel de Montaigne y François Rabelais.162

Edad Moderna

Baruch Spinoza (1632-1677), una de las principales figuras del racionalismo y predecesor
influyente de la Ilustración.169 Identificó a la filosofía y la ciencia como los medios para
descubrir y experimentar a Dios, en lugar del asombro y la sumisión reverencial. Señaló
que las últimas solo originan a la superstición y la subordinación ciega a las autoridades
eclesiásticas; mientras que las primeras conducen a la iluminación, la libertad y la
bienaventuranza verdadera (la paz mental).170

El historiador Geoffrey Blainey escribió que la Reforma Protestante allanó el camino para
la crítica atea a la autoridad de la Iglesia católica, quien a su vez «discretamente inspiró a
otros pensadores para que atacaran la autoridad de las nuevas iglesias protestantes».171 El
deísmo ganó influencia en Francia, Prusia e Inglaterra. El filósofo Baruch Spinoza fue
«probablemente el primer autoproclamado “semiateo” conocido en el mundo cristiano de la
edad moderna» de acuerdo con Blainey. Spinoza creía que las leyes de la naturaleza
explicaban el funcionamiento del universo y en 1661 publicó su Tratado breve sobre Dios,
el hombre y la felicidad.172

La crítica al cristianismo se volvió cada vez más frecuente durante los siglos XVII y XVIII,
especialmente en Francia e Inglaterra, donde al parecer existió malestar religioso según
fuentes de la época. Algunos pensadores protestantes, como Thomas Hobbes, defendieron
una filosofía materialista y el escepticismo hacia los sucesos sobrenaturales, mientras que
Spinoza rechazó a la divina providencia en favor de un naturalismo panenteísta. A fines del
siglo XVII, se apoyó abiertamente el deísmo por parte de intelectuales como John Toland,
quien acuñó el término «panteísta».173

El primer ateo explícito conocido fue el crítico de la religión alemán Matthias Knutzen a
través de sus tres escritos de 1674.174 Fue seguido por otros dos escritores: el filósofo
exjesuita polaco Kazimierz Łyszczyński y, en los años 1720, el sacerdote francés Jean
Meslier.175 Con el paso al siglo XVIII, destacaron nuevos pensadores abiertamente ateos,
como el barón d'Holbach, Jacques-André Naigeon y otros materialistas franceses.176 John
Locke en contraste, aunque defensor de la tolerancia, exhortaba a las autoridades a no
tolerar el ateísmo, pues creía que la negación de la existencia de Dios socavaría el orden
social y conduciría al caos.177

David Hume desarrolló una epistemología escéptica basada en el empirismo y la filosofía


de Immanuel Kant cuestionó fuertemente siquiera la posibilidad de obtener conocimiento
metafísico. Ambos filósofos objetaron los cimientos de la teología natural y criticaron los
argumentos clásicos de la existencia de Dios.

La esencia del cristianismo (1841) de Ludwig Feuerbach sería una gran influencia para
filósofos como Friedrich Engels, Marx, David Strauss, Nietzsche y Stirner. Feuerbach
consideró a Dios un invento humano y a las actividades religiosas una forma de satisfacción
de deseos. Gracias a esta obra se le considera el padre de la antropología de la religión
moderna.
Voltaire (1694-1778), escritor y filósofo francés del Siglo de las Luces. Criticó los abusos
de poder de la Iglesia católica y abogó por la libertad de culto, la libertad de expresión y la
separación Iglesia-Estado.178

Blainey notó que si bien se reconoce ampliamente la gran contribución de Voltaire al


pensamiento ateo de la Revolución francesa, el filósofo francés consideraba que el temor a
Dios desalentaba mayores disturbios, en sus palabras «Si dios no existiera, sería necesario
inventarlo».179 En Reflexiones sobre la Revolución francesa (1790), el filósofo Edmund
Burke denunció al ateísmo de ser una «camarilla literaria» que había «formado hace
algunos años una especie de plan regular para destruir la religión cristiana. Persiguieron
esta meta con un grado de fervor que hasta ahora solo se ha descubierto por los
propaladores de cierto sistema de devoción. [...] Estos padres del ateísmo tienen un
fanatismo propio». No obstante, Burke afirmó que «el hombre es por constitución un
animal religioso» y «el ateísmo está en contra no solo de nuestra razón, sino de nuestros
instintos; y [...] no puede prevalecer por mucho».180

El barón d'Holbach fue una figura prominente de la Ilustración francesa y se le recuerda


principalmente por su ateísmo y sus voluminosos escritos contra la religión, de los cuales el
más famoso fue Système de la Nature (1770) y en menor medida Le christianisme dévoilé
(El cristianismo desvelado).

También es importante la figura de Jean Meslier, sacerdote católico de la parroquia de


Étrépigny (cerca de Mézières, Ardenas, Francia). Después de haber trabajado durante unos
40 años con diligencia e insospechable apariencia de fe, al morir en 1729 dejó dos
sorprendentes cartas y una gran obra de cerca de 3500 páginas impresas con argumentos
contra la existencia de Dios, que fueron posteriormente publicados por Voltaire en 1762.181

Una de las metas de la Revolución francesa fue la reestructuración y la subordinación del


clero con respecto al Estado a través de la Constitución civil del clero. Los intentos por
hacerla cumplir llevaron a violencia anticlerical y la expulsión de muchos clérigos de
Francia, lo que se prolongó hasta la Reacción de Termidor. El grupo radical de los
jacobinos tomó el poder por la fuerza en 1793, lo que inauguró el Reino del Terror. Los
jacobinos eran deístas e introdujeron el Culto del ser supremo como la nueva religión de
estado en reemplazo al catolicismo. Algunos ateos seguidores de Jacques Hébert buscaron
establecer en su lugar un Culto de la razón, una forma de pseudorreligión atea con una
diosa que personificaba a la razón. El periodo napoleónico prosiguió la institucionalización
de la secularización de la sociedad francesa y expandió la revolución hasta el norte de
Italia, con la esperanza de crear repúblicas influenciables.

Durante la segunda mitad del siglo XIX, el ateísmo alcanzó protagonismo bajo la influencia
de filósofos racionalistas y librepensadores. Muchos filósofos alemanes prominentes de
esta época negaron la existencia de deidades y fueron críticos de la religión, tales como
Ludwig Feuerbach, Arthur Schopenhauer, Max Stirner, Karl Marx y Friedrich Nietzsche.182

G.J. Holyoake fue la última persona (1842) en ser encarcelada en Gran Bretaña debido a
creencias ateas.183 Stephen Law afirma que Holyoake "acuñó originalmente el término
'secularismo'".184

Desde 1900

Portada de Bezbozhnik en 1929, revista de la Sociedad de los Sin Dios. Se muestra el


primer plan quinquenal de la Unión Soviética aplastando a los dioses de las religiones
abrahámicas.

El ateísmo avanzó en muchas sociedades durante el siglo XX, especialmente en la forma de


ateísmo práctico. El pensamiento ateo encontró aceptación en una gran variedad de otras
filosofías más amplias, como el existencialismo, el objetivismo, el humanismo secular, el
nihilismo, el anarquismo, el positivismo lógico, el marxismo, el feminismo185 y el
movimiento racionalista y científico.

Además, surgió el ateísmo de Estado en la Europa oriental y en Asia, concretamente en la


Unión Soviética bajo el mando de Vladímir Lenin y Iósif Stalin y la República Popular
China liderada por Mao Zedong. La política atea o antirreligiosa soviética se caracterizó
por la aprobación de numerosas leyes, la prohibición de la instrucción religiosa en las
escuelas y el nacimiento de la Sociedad de los Sin Dios.186187 Después de Mao, el Partido
Comunista Chino permaneció como una organización atea y reguló, aunque no prohibió
completamente, la práctica de la religión en la China continental.188189190
Mientras que Geoffrey Blainey ha escrito que «los líderes más despiadados de la Segunda
Guerra Mundial fueron ateos y seculares que eran intensamente hostiles hacia el judaísmo y
el cristianismo»,191 Richard Madse ha señalado que tanto Adolf Hitler como Iósif Stalin
abrieron y cerraron iglesias por un asunto de conveniencia política e Stalin suavizó su
oposición al cristianismo con el fin de mejorar la aceptación pública de su régimen durante
la guerra.192 Blackford y Schüklenk han escrito que «la Unión Soviética fue innegablemente
un estado ateo, y lo mismo aplica al maoísmo chino y al fanático régimen de los jemeres
rojos de Pol Pot en Camboya en la década de 1970. Eso, sin embargo, no demuestra que las
atrocidades realizadas por estos dictadores totalitarios fueran el resultado de creencias
ateas, llevadas a cabo en el nombre del ateísmo o motivadas fundamentalmente por los
aspectos ateos de los pertinentes tipos de comunismo».193

Bertrand Russell (1872-1970), filósofo y lógico inglés.

El positivismo lógico y el cientificismo allanaron el camino para el neopositivismo, la


filosofía analítica, el estructuralismo y el naturalismo. El neopositivismo y la filosofía
analítica descartaron al racionalismo clásico y a la metafísica en favor del empirismo
estricto y del nominalismo epistemológico. Ateos como Bertrand Russell rechazaron
enfáticamente la creencia en Dios. En sus primeros trabajos, Ludwig Wittgenstein intentó
separar el lenguaje metafísico y sobrenatural del discurso racional. Alfred Jules Ayer
afirmó la no verificabilidad y la carencia de significado de las declaraciones religiosas y
abogó por las ciencias empíricas. En relación a esto, el estructuralismo aplicado de Lévi-
Strauss atribuyó el origen del lenguaje religioso al subconsciente humano y negó su
significado trascendental. J. N. Findlay y J. J. C. Smart sostuvieron que la existencia de
Dios no es lógicamente necesaria. Los naturalistas y los materialistas monistas como John
Dewey consideraron al mundo natural como la base de todo y negaron la existencia de Dios
o la inmortalidad.50194

Otros desarrollos

Otros líderes lucharon contra el hinduismo y los brahmanes por discriminar y dividir a la
gente en nombre de la casta y la religión.195 Esto se puso de relieve cuando E. V. Ramasami
Naicker, un prominente activista ateo de la India conocido como Periyar, creó el
movimiento Self-Respect también conocido como Dravidian Association (Dravidar
Kazhagam) en 1929, un movimiento ateo todavía muy activo en el estado de Tamil Nadu,
en el sur de la India, a finales del siglo XX.196

Vashti McCollum se convirtió en un emblema ateo en 1948 al demandar ante la Corte


Suprema de los Estados Unidos la abolición de la educación religiosa en las escuelas
públicas del país.197 Madalyn Murray O'Hair fue quizás una de las ateas estadounidense más
influyentes. En 1963 presentó ante la Corte Suprema el caso Murray v. Curlett, el cual falló
a favor de la prohibición de la oración obligatoria en las escuelas públicas.198 En 1966 y en
respuesta al movimiento teológico de la muerte de Dios, la revista Time preguntó en su
portada «¿Dios ha muerto?»199 y reveló que casi la mitad de todas las personas en el mundo
vivían bajo un poder antirreligioso y millones más en África, Asia y América del Sur
parecían carecer de conocimiento sobre el dios de la teología cristiana.200 La Freedom From
Religion Foundation fue fundada en 1976 por Anne Nicol Gaylor y su hija, Annie Laurie
Gaylor, en los EE. UU., y se le concedió reconocimiento nacional en 1978. Esta promueve
la separación Iglesia-Estado.201202

Desde la caída del Muro de Berlín, el número de regímenes activamente antirreligiosos se


ha reducido considerablemente. En 2006, Timothy Shah del Pew Research Center observó
«una tendencia mundial entre todos los principales grupos religiosos, donde los
movimientos basados en Dios y en la fe, en general, están aumentando cada vez más su
confianza e influencia con respecto a movimientos e ideologías seculares».203 Sin embargo,
Gregory S. Paul y Phil Zuckerman consideran que esto es un mito y sugieren que la
situación real es mucho más compleja y matizada.204

En 2012, la primera conferencia de Women in Secularism (Mujeres en laicismo) se realizó


en Arlington, Virginia.205 La Secular Woman se organizó en 2012 como una organización
nacional dirigida a mujeres irreligiosas.206 El movimiento del feminismo ateo comenzó a
enfocarse en luchar contra el sexismo y el acoso sexual.207 En agosto de 2012, Jennifer
McCreight (la organizadora del Boobquake) fundó un movimiento ateo conocido como
Atheism Plus o A+, que «aplica el escepticismo a todo, incluyendo los problemas sociales
como el sexismo, racismo, política, pobreza y crimen».208209210

En 2013 el primer monumento ateo erigido en propiedad del gobierno estadounidense se


inauguró frente al juzgado de Bradford County (Florida), al lado del monumento de los diez
mandamientos. La obra fue financiada por la Stiefel Freethought Foundation y consiste en
una banca de 680 kilos de granito con citas inscritas de Thomas Jefferson, Benjamin
Franklin y Madalyn Murray O'Hair.211212213

Nuevo ateísmo
Los «Cuatro jinetes del No-Apocalipsis» (en sentido horario desde esquina sup. izq.):
Richard Dawkins, Christopher Hitchens, Daniel Dennett y Sam Harris.
Artículo principal: Nuevo ateísmo

El Nuevo ateísmo es un movimiento de algunos escritores ateos anglosajones de principios


del siglo XXI que propugnan que «la religión no debería simplemente tolerarse, sino que
debe ser contrarrestada, criticada y expuesta a la argumentación racional dondequiera que
se manifieste su influencia».214

Usualmente se reconoce a Sam Harris, Daniel C. Dennett, Richard Dawkins, Victor J.


Stenger y Christopher Hitchens como líderes del reciente movimiento,215216 puesto que
varios de sus libros superventas, publicados entre 2004 y 2007, conforman la base de la
mayor parte del discurso del Nuevo ateísmo.216

Este movimiento busca disociarse del ateísmo político de masas que ganó fuerza en varias
naciones en el siglo XX. En sus libros, se ha señalado a los atentados motivados por la
religión del 11-S y el éxito parcial de los intentos del Discovery Institute por cambiar en
Estados Unidos el currículo escolar en ciencias e incluir ideas creacionistas, con el apoyo
de George W. Bush en 2005, como muestras de la necesidad de avanzar hacia una sociedad
atea.217218

Demografía
Artículo principal: Demografía del ateísmo

Cuantificar el número de ateos en el mundo es una tarea difícil. Los participantes de


encuestas de creencias religiosas pueden definir «ateísmo» de distintas maneras o trazar
diferentes líneas entre ateísmo, irreligión y creencias religiosas y espirituales no teístas.219
De este modo, un hinduista ateo se identificaría como hindú, a pesar de también ser ateo.220
Una encuesta de 2010 publicada en la Encyclopædia Britannica descubrió que los
irreligiosos constituían el 9,6 % de la población mundial y los ateos el 2,0 %, con una
amplia mayoría asiática. Esta cifra no incluye a los seguidores de religiones ateas, como
ciertos budistas.221 El promedio de la variación anual del ateísmo entre el 2000 y el 2010
fue de −0,17 %.221 Una cifra mayor estima el número de ateos y agnósticos totales en 1100
millones.222

Porcentaje de ateos y agnósticos en el mundo (2007).223

En términos mundiales, si bien existen ateos y agnósticos en todos los países del mundo, su
número es más reducido en países pobres y menos desarrollados que en los países ricos e
industrializados.224225 De acuerdo con el psicólogo evolucionista Nigel Barber, el ateísmo
florece donde la mayoría de las personas se sienten económicamente seguras,
particularmente en el modelo nórdico y las socialdemocracias de Europa, ya que existe una
menor incertidumbre acerca del futuro gracias a extensas redes de seguridad social y una
mejor atención médica que logran una mayor calidad y expectación de vida en su
población; en contraste con las naciones subdesarrolladas, donde virtualmente no hay
ateos.226

El Global Index of Religiosity and Atheism (2012) de Gallup encuestó a 50 000 personas en
57 países, preguntándoles «¿Independientemente de si asistes a un lugar de culto o no,
dirías que eres una persona religiosa, no religiosa o un ateo convencido?» El 59 % de la
población mundial se identificó como religiosa, un 23 % no religiosa y un 13 % se declaró
atea convencida. Los ateos están concentrados principalmente en Asia Oriental,
especialmente China y Japón, y en Europa Occidental (en promedio 14 %), donde sobresale
Francia. Los diez países con mayor proporción de «ateos convencidos» fueron China
(47 %), Japón (31 %), República Checa (30 %), Francia (29 %), Corea del Sur (15 %),
Alemania (15 %), Países Bajos (14 %), Austria (10 %), Islandia (10 %), Australia (10 %) e
Irlanda (10 %). En contraste, la lista de diez países con mayor porcentaje de «personas
religiosas» son Ghana (96 %), Nigeria (93 %), Armenia (92 %), Fiyi (92 %), Macedonia
(90 %), Rumania (89 %), Irak (88 %), Kenia (88 %), Perú (86 %) y Brasil (85 %). En
comparación con el mismo estudio realizado en 2005, en siete años la religiosidad
disminuyó nueve puntos porcentuales mientras que los ateos aumentaron tres en los países
comunes a ambos años. El estudio también halló que la religiosidad es mayor entre los
pobres, con una diferencia de 17 puntos porcentuales entre el quinto (49 %) y primer quintil
(66 %). De igual forma, los países son menos religiosos conforme aumenta su prosperidad.
La religiosidad es menor entre aquellos con mayor educación, aquellos con educación
superior (52 %) son 16 puntos menos religiosos que aquellos sin educación secundaria
(68 %).25

Por áreas geográficas

Porcentaje de ciudadanos europeos que respondieron «No creo que existe alguna clase de
espíritu, Dios o fuerza suprema» en el Eurobarómetro de 2005.227

La edición de junio de 2005 del Eurobarómetro reveló que el 18 % de la población europea
se identifica con «No creo que existe alguna clase de espíritu, Dios o fuerza suprema»,
frente al 52 % que eligió «Creo que existe un Dios» y el 27 % que se decidió por «Creo en
alguna clase de espíritu o fuerza suprema». En un extremo se sitúan los franceses (33 % de
ateísmo), los checos (30 %) y los belgas y holandeses (ambos 27 %). En el cabo opuesto
están Polonia, Irlanda (4 %) y Rumania. Se muestran además diferencias por sexos, clases
de edad, orientación política y nivel cultural: las mujeres, los mayores, los que se
consideran de derecha y aquellos de menor educación formal tienen una mayor tendencia a
creer en Dios.227

Una encuesta realizada a fines de 2006 y publicada en el Financial Times estudió la


población de Estados Unidos y cinco países europeos. La tasa más baja del ateísmo
correspondió a Estados Unidos con tan solo 4 %, mientras que en Europa estas fueron
considerablemente mayores: Italia (7 %), España (11 %), Gran Bretaña (17 %), Alemania
(20 %) y Francia (32 %).228

De acuerdo al Eurobarómetro de 2010, el porcentaje de la población que contestó «No creo


que existe alguna clase de espíritu, Dios o fuerza suprema» varía desde Rumania (1 %),
Malta (2 %), Chipre (3 %), Grecia (4 %), Polonia (5 %), hasta Estonia (29 %), Países Bajos
(30 %), Suecia (34 %), República Checa (37 %) y Francia (40 %), con un promedio global
de 20 % para la Unión Europea.229 De acuerdo con el Australian Bureau of Statistics, el
22 % de los australianos se declaran «sin religión», una categoría que incluye a los ateos.230
Entre el 64 y el 65 % de los japoneses23 y el 81 % de los vietnamitas231 son ateos,
agnósticos o no creen en Dios alguno. En los Estados Unidos, hubo un incremento de la
identidad atea entre 1 y al 5 puntos porcentuales entre 2005 y 2012, y una caída mucho
mayor de 13 puntos en aquellos que se llamaban «religiosos», desde un 73 a un 60 %232 De
acuerdo a un informe de 2012 de Pew Research Center, el 2,4 % de los estadounidenses
adultos se identifica como atea, mayor al 1,6 % de 2007, y dentro de los no afiliados a una
religión (19,6 %) los ateos representaban el 12 %.233

Véanse también: Religión en la Unión Europea, Ateísmo en Hispanoamérica e Irreligión por


país.

Religiosidad y educación

Un estudio de Estados Unidos observó una correlación positiva entre el nivel de educación
y la irreligión, el agnosticismo y el ateísmo,88 y una encuesta en la UE encontró una
correlación positiva entre el abandono escolar prematuro y la creencia en un dios.227 La
diferencia entre ricos y pobres se extiende al campo de los estudios; según el Global Index
of Religiosity and Atheism elaborado por Gallup International en 2012, el grado de ateísmo
entre los licenciados asciende al 19 %, frente al 7 % de los que no tienen estudios, y el
número de creyentes disminuye a medida que sube el nivel de estudios de las personas.234
También es común encontrar altos niveles de escepticismo en países con gobiernos
socialistas (ver ateísmo de estado), como lo son Corea del Norte, Vietnam y China, y por
razones históricas en Rusia (ver URSS).

En 1914, James H. Leuba publicó que el 58 % de 1000 científicos estadounidenses


expresaron «escepticismo o duda en la existencia del dios judeocristiano». El estudio se
repitió en 1996 y produjo un porcentaje similar de 61 %. En 1998 Nature publicó un
artículo que sugiere que la creencia en un Dios personal o en un más allá estaba en su punto
más bajo de todos los tiempos entre los miembros de la Academia Nacional de Ciencias de
Estados Unidos: solo el 7,0 % creía en un Dios personal, en contraste con más del 85 % de
la población general nacional;235 aunque este estudio fue criticado por Rodney Stark y
Roger Finke por su definición de creencia en Dios: «Creo en un Dios a quien puedo rezar
con la esperanza de recibir una solución».236

En 2009 el Pew Research Center cuantificó la religiosidad entre los científicos miembros
del American Association for the Advancement of Science y encontró que «un poco más de
la mitad de los científicos (51 %) creen en alguna clase de deidad de poder superior; en
concreto, 33 % de los científicos dice creer en Dios, mientras que un 18 % cree en un
espíritu universal».237 Una encuesta publicada en el Journal of General Internal Medicine
en 2005 informó que el 76 % de los médicos en los Estados Unidos creía en un Dios,
superior al 7 % de la Academia Nacional de Ciencias, pero aún menor al 85 % de la
población general. Aunque casi tan religiosos como aquella, sus religiones concretas a
menudo diferían de las de sus pacientes.238

Frank Sulloway del Massachusetts Institute of Technology y Michael Shermer de


California State University dirigieron un estudio sobre una muestra de adultos
estadounidenses «acreditados» (el 12 % poseía un doctorado y el 62 % un grado
universitario): el 64 % creía en Dios, y existía una correlación que indicaba que la
convicción religiosa disminuía a mayor nivel educacional.239 El sociólogo Philip Schwadel
encontró que mayores niveles educativos no solo están asociados con un incremento en la
participación religiosa y costumbres religiosas en la vida cotidiana, sino que también están
correlacionados con una mayor tolerancia a la oposición pública a la religión de los ateos y
un mayor escepticismo hacia «posturas religiosas exclusivistas y el literalismo bíblico».240

Una encuesta de 2010 encontró que aquellos que se identifican como ateos o agnósticos
tienen en promedio más conocimientos sobre las religiones principales que sus propios
seguidores. Los no creyentes obtuvieron mejores resultados en las preguntas acerca de los
principios centrales del protestantismo y del catolicismo. Solo los fieles mormones y judíos
acertaron tanto como los ateos y los agnósticos.241

Religiosidad e inteligencia

También se ha examinado la relación entre la religiosidad y la inteligencia. En 1958, el


profesor Michael Argyle de la Universidad de Oxford analizó siete estudios que
investigaban la relación entre la actitud religiosa y el coeficiente intelectual de los
estudiantes escolares y universitarios de Estados Unidos. Aunque se encontró una clara
correlación negativa, el análisis no identificó la causalidad, pero notó que factores como un
contexto familiar autoritario y la clase social también desempeñaban un papel en la
religiosidad.242 Una revisión sistemática de 2013 analizó los 63 estudios sobre el tema. 53
mostraban que la inteligencia analítica estaba correlacionada negativamente con la
religiosidad, de los que 35 alcanzaron significancia estadística, mientras que otros 10
encontraron una correlación positiva, aunque de estos últimos solo fue significativa en dos.
El metaanálisis reveló que la religiosidad está correlacionada negativamente con la
inteligencia. Esta asociación es más fuerte en adultos que en niños y adolescentes en edad
escolar. Dado lo anterior, sus autores propusieron tres posibles explicaciones:

1. Las personas inteligentes no suelen conformarse con facilidad, por lo que es más
probable que resistan el dogma religioso.
2. Las personas inteligentes tienden a adoptar un estilo de pensamiento analítico
(opuesto al intuitivo), el cual se ha demostrado que mina las creencias religiosas.
3. Muchas funciones de la religión, incluido el control compensatorio, la
autorregulación, el autoengrandecimiento y el apego seguro, también son otorgadas
por la inteligencia. Por lo que las personas inteligentes pueden tener menor
necesidad de prácticas y creencias religiosas.243

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