1) HECHOS:
El día 29 de Noviembre de 2001 siendo aproximadamente las 08.00 horas el
suscripto circulaba con su ciclomotor marca Zanella 50 cl. De color blanca, cuyas demás
especificaciones técnicas y de individualización obran en la copia del título agregado a la
demanda, a cuyo contenido me remito en honor de la síntesis.
Transitaba por la calle Hidalgo en sentido Oeste Este del barrio Parque Barón, de
la Localidad de Lomas de Zamora, y al acceder a la altura de la intersección con la calle
Homero, haciéndolo correctamente y a velocidad sensiblemente reducida, siendo que
habiendo transpuesto buena parte de la encrucijada soy embestido violentamente, por un
rodado marca DAEWO RANCER, dominio SSS-776, perteneciente -según consta en la
denuncia- al accionado, quien circulaba por la Calle Hidalgo en sentido Sur a Norte a alta
velocidad. -
La embestida se produce en la parte trasera de mi ciclomotor, lo que provoca la
desestabilización y consecuentemente el desplazamiento en forma abrupta e irregular, lo
cual me genera la caída del mismo, impacto de lleno en el asfalto con el lateral izquierdo
de mi rostro.-
Causándome con ello, contusiones múltiples diversos cortes en el rostro como
ser : en el labio superior, otro a la altura de la ceja y ojo izquierdo en forma de “V”, como
así también en el pómulo izquierdo ; juntamente con la pérdida de dos piezas dentarias,
por lo que debí someterme a cirugía reparadora con más de 12 puntos de sutura,
permaneciendo internado por el lapso de 5 días en el Hospital Luisa C. De Gandulfo.
La mecánica del accidente demuestra en grado de evidencia la responsabilidad
del conductor del vehículo embistente (Daewo Rancer) en la producción del evento
dañoso traído a conocimiento de S.S.. En tal sentido, podemos apreciar que el rodado
precitado: a) Transita una zona urbana a excesiva velocidad violando la máxima
legalmente establecida en el decreto 14123/56. b) No posee el gobierno de la máquina a
su cargo, C) Colisiona la parte trasera del ciclomotor con su parte frontal, lo que nos viene
adelantando que el ciclomotor ya había transpuesto gran parte de la bocacalle precitada.
Estas circunstancias demuestran que comienzo y casi concluyo el cruce de la
intersección instantes antes que arribara a la misma el accionado, lo cual nos viene
adelantando una incuestionablemente prioridad de paso para el ciclomotor a mi mando,
más allá de la imprudencia que deviene del accionar del accionado.-
La modalidad explicada no deja atenuantes para la conducta de la accionada,
debiendo responder la demandada por todos los daños y perjuicios que me provocara.-
A ello ilustrativamente la jurisprudencia sostiene: "Existe presunción de
culpabilidad contra el conductor de un vehículo que embiste con su parte delantera la
posterior o lateral de otro, estando a su cargo el destruir tal presunción" (CJ Salta, sala III,
agosto 28-975.- Tejerina, Fabio c/ Chávez, René) BJS 975-XVI-151.-
La gran velocidad que traía el vehículo embistente y la violencia del impacto al
dar en la parte trasera del ciclomotor, hace que éste pierda la estabilidad, se desplace e
impacte contra la calzada en forma violenta, generándole la caída y el golpe de su cuerpo
contra la calzada.-
Como consecuencia del infortunio soy trasladado de urgencia por el dueño del
vehículo embistente, ya que presentaba un shock emocional y mareos como factor
agravante, al Hospital Luisa C. de GANDULFO, ubicado a escasos metros de la estación
ferroviaria de Lomas de Zamora, donde soy asistido por el médico de guardia de dicho
nosocomio, siendo con posterioridad examinado en otras especialidades como
traumatología, oftalmología y odontología, dado que poseía cortes de diversas
dimensiones en el rostro, perdida dentaria y múltiples contusiones.-
Allí permanecí internado en terapia intermedia por el lapso de 5 días, lugar en el
cual fui sometido a rigurosos exámenes galenos (Topografía Axial Computada de cuello,
fondo de ojo, ecografía ocular y Oftalmología), los que dieron cuenta que poseía
traumatismo encefalocraneano que generaba mareos -además- presentaba contusiones
múltiples, cefaleas y diversos cortes en el rostro; uno de ellos a la altura del arco
superciliar izquierdo cercanías del ojo de magnitud importante y en el pómulo también
izquierdo en forma de “V” por lo cual recibí aproximadamente 12 puntos de sutura con
cirugía plástica reparadora, así como la pérdida de dos piezas dentarias (canino inferior
izquierdo y premolar).
Que por las razones antes expuestas, padezco un trastorno del lenguaje, en este
contexto cabe referir, que si bien antes del hecho que nos ocupa ya poseía cierta
dificultad, a partir de las consecuencias padecidas en el infortunio en cuestión, fueron
notablemente agravadas denotándose una fuerte persistencia aún en la actualidad ;
situación ésta que no puedo remediarse habida cuenta que a causa de la misma afección,
me vi imposibilitado económicamente de poder llevar adelante algún tipo de tratamiento al
respecto.
Cabe destacar, que a raíz de las patologías adquiridas en el infortunio y
especialmente en lo referente a las contusiones y cortes en el rostro ya enunciados, tuve
que mantenerme durante un lapso prolongado (3 meses aproximadamente) imposibilitado
de desempeñar mi profesión habitual que hace a mi profesión de electricista, tarea que
constituye mi fuente de trabajo y con ello el sustento propio y al de mi núcleo familiar, lo
cual gravitó en mi disponibilidad dineraria y, sucesivamente, un detrimento patrimonial.
Del modo expuesto ha quedado reseñada la situación que padezco, con ello se
obtiene un primer enfoque fáctico de las causas que dieron origen a la instalación de las
dolencias por las que se reclaman en la presente acción deducida.
Debe ponderarse entonces, que la limitación física del aquí actor, tiene
evidentemente nexo de causalidad con los hechos que preceden y como de allí deriva
una disminución constitutiva del daño indemnizable, la accionada deberá responder con
el pago de la respectiva suma resarcitoria con sus intereses y costas, lo que así -
anticipadamente- se deja pedido.
He de puntualizar que consecuencia del accidente de referencia, intervino la
Dependencia policial de Parque Barón jurisdicción de Lomas de Zamora, instruyéndose la
Instrucción Penal Preparatorio (I.P.P.) Nº 273.717 por ante la Unidad Funcional de
Instrucción (U.F.I.) Nº 10 de este Departamento Judicial, a donde se oficiará
oportunamente a efecto de que se sirva remitir ad effectum videndi et probandi la copia
de la respectiva Instrucción, la que se ofrece desde ahora como prueba.-