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Características del Testamento Civil

El documento presenta información sobre el testamento, incluyendo su definición, origen, características y naturaleza jurídica. Define el testamento como una declaración unilateral de última voluntad mediante la cual una persona dispone de sus bienes después de su muerte. Explica que es un acto jurídico unilateral y revocable cuyos efectos surten después del fallecimiento del testador. Finalmente, destaca que es un acto de última voluntad mediante el cual el testador puede disponer libremente del todo o parte de sus bienes de acuerdo

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Características del Testamento Civil

El documento presenta información sobre el testamento, incluyendo su definición, origen, características y naturaleza jurídica. Define el testamento como una declaración unilateral de última voluntad mediante la cual una persona dispone de sus bienes después de su muerte. Explica que es un acto jurídico unilateral y revocable cuyos efectos surten después del fallecimiento del testador. Finalmente, destaca que es un acto de última voluntad mediante el cual el testador puede disponer libremente del todo o parte de sus bienes de acuerdo

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UNIVERSIDAD PANAMERICANA DE GUATEMALA

Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales


Licenciatura en Ciencias Jurídicas
Derecho Civil

El Testamento

María Fernanda Vásquez Gonzalez

Campus Álamos Guatemala, 17 de Febrero 2018


El Testamento

María Fernanda Vásquez González


201600495

Licdo. Luis Morales

Campus Álamos Guatemala, 17 de Febrero 2018


Introducción

El presente trabajo jurídico y de investigación, en el área de derecho civil, se


presenta el tema central es el testamento, donde se analiza y se estudia las
partes generales, caracteres, naturaleza jurídica, capacidad de testar entre otros
puntos. Dentro del testamento expresa su voluntad de manera libre y
consistente con el objeto de crear derechos y obligaciones establecidos con
base legal.

El testamento no es un contrato, sino la forma u acto de la última


voluntad, que se debe otorgar obligadamente en escritura pública como
requisito esencial de validez. El testamento es puramente personal y de
carácter revocable, la cual la persona dispone del todo o parte de sus bines
después de su muerte.
El testamento

Respecto al origen etimológico de la palabra testamento, deriva de la


Expresión latina “testatis mentis”, es decir, testimonio de la mente, de la voluntad.
Se define como acto por el cual una persona dispone de sus bienes para después de su
fallecimiento.
La definición clásica y más conocida en la doctrina es la de Modestino, la
Cual establece: Testamentum est voluntatis nostræ iusta sententia, de eo quod quis post
mortem suam fieri vult –el testamento es la manifestación legítima de
Nuestra voluntad, de aquello que deseamos se haga después de nuestra muerte–.

Definición de testamento:
Es una declaración unilateral de última voluntad, personalísima, unilateral,
revocable, formal y solemne mediante la cual una persona ordena su sucesión mortis causa,
es decir dispone de sus bienes después de su muerte.

Jordano Barea explica que: “En la doctrina hay tres concepciones fundamentales del
testamento: en sentido formal, en sentido sustancial y amplio y en sentido sustancial y
estricto. Según la primera el testamento es una simple forma documental apta para acoger
toda la variedad de negocios a causa de muerte que admite el ordenamiento. En sentido
sustancial como negocio jurídico y amplio, es un negocio a causa de muerte, de carácter
general y contenido variable, aunque con predominio del aspecto patrimonial. En sentido
sustancial pero estricto, es el negocio por el cual se dispone del patrimonio para después de
la muerte”.

Royo Martínez dice que: “El testamento es un negocio jurídico unilateral, formal o
solemne personalísimo y revocable por el que una persona dicta disposiciones,
especialmente patrimoniales para después de su muerte”.33 Testamento es también como
lo afirma Luis Alcala Zamora todo documento en el que consta la voluntad última del
testador no sólo de carácter personal sino patrimonial y de carácter revocable.

‘’Declaración de última voluntad, en principio por escrito y con excepcional validez de


palabra, de carácter patrimonial y acerca de otras cuestiones: reconocimientos filiales,
nombramientos de tutor, revelaciones o confesiones, y normas funerarias, algunas de la
trascendencia de la concerniente a la cremación del cadáver’’. Cabanellas, Guillermo,
Diccionario enciclopédico, Pág. 387.

El testamento contiene con frecuencia disposiciones sobre el nombramiento de albaceas o


de contador-partidor y ejecución de la última voluntad del testador.
Definición legal de testamento:
El Artículo 935 del Código Civil establece: "El testamento es un acto puramente personal y
de carácter revocable, por el cual una persona dispone del todo o de parte de sus bienes,
para después de su muerte".

El testamento es un acto de disposición de bienes para después de la muerte, es unipersonal


y unilateral, puesto que en cada acto de testar interviene un solo testador, así lo exige el
Código Civil guatemalteco según lo dispone el Artículo 938 que establece: “se prohíbe que
dos o más personas otorguen testamento en un mismo acto”. Por su parte el Artículo 975
del mismo cuerpo normativo establece: “no será válido en Guatemala el testamento
mancomunado que los guatemaltecos otorguen en país extranjero aunque lo autoricen las
leyes de la nación donde se hubiere otorgado”. Además de este carácter unipersonal se trata
de un acto unilateral en el sentido de que contiene una declaración de voluntad que no ha de
ser enlazada con otra ni ser captada o recibida por otra parte para la perfección del
otorgamiento, es una declaración de voluntad recepticia.

 Se dice que el testamento es un acto jurídico por cuya virtud una persona establece a
favor de otra u otras, dejando sus bienes después de su muerte.

Naturaleza de testamento
Esta consiste en el acto por el cual una persona otorga sus bienes a quien desee, y se base
en el hecho de que la persona puede disponer de sus bienes antes de su muerte, por medio
del testamento y llenado los requisitos que manda la ley.

La protección a la propiedad privada otorgándola según la voluntad del testador, es una


situación que la ley enmarca dentro del Código Civil, y para que tenga validez es necesario
que se llenen los requisitos que la ley establece. Al utilizar el término declaración de
voluntad al momento de definir el testamento, implícitamente se está indicando que el
testamento entra en la categoría del acto jurídico, y más precisamente del negocio jurídico,
en cuanto al ordenamiento, dentro de ciertos límites, consiente al testador reglamentar el
régimen y los efectos de su sucesión.

El testamento es un acto jurídico de liberalidad, ya que el causante quiere favorecer a los


herederos y legatarios y hace referencia a un momento subjetivo situado en la persona del
testador. La esencia de la liberalidad en el acto testamentario está en una circunstancia más
externa, el ánimo de favorecer colocada casi al borde de la objetividad y que hay que
presumir en toda disposición por la que se deja a un tercero el todo o parte de los bienes
propios y ello aun cuando el heredero o el legatario pueda o no recibir incremento
patrimonial alguno ya que, como dice Traviesas, para apreciar la gratuidad frente a la
liberalidad, el problema se debe situar no en las resultancias patrimoniales más o menos
favorables sino más bien en la forma en la que se ordenan las disposiciones en relación con
la actividad del beneficiario.

Perfección Y Vigencia Del Testamento


La perfección y vigencia del testamento no depende de que sea aceptada la herencia, o bien
que no sea rechazado el legado por el heredero o el legatario. El testamento es plenamente
válido por la sola declaración de voluntad del difunto.

Para la mayoría de autores, la perfección y vigencia del testamento no depende de que sea
aceptada la herencia, o bien que no sea rechazado el legado por el heredero o el legatario.

“la perfección de cualquier acto Jurídico se relaciona con sus condiciones -o presupuestos-
de validez (capacidad del otorgante, objeto, forma, causa). Con el testamento ocurre lo
mismo: como

Acto jurídico es válido, o perfecto, desde el momento mismo en que se lo otorga, aunque
sea eficaz sólo a partir del fallecimiento del otorgante” el testamento es perfecto y vigente
desde que se otorga, por la sola declaración de voluntad del difunto; aunque es eficaz sólo a
partir del fallecimiento del otorgante.

Caracteres

 Es un acto jurídico de última voluntad o “mortis causa”

La gran mayoría de autores afirma que el testamento es un acto jurídico de última voluntad,
por cuanto contiene una manifestación expresa de la voluntad del testador, destinada a
producir determinados efectos jurídicos sobre su patrimonio y demás disposiciones que
estime convenientes; pensando en que las mismas tendrán plena eficacia después del
fallecimiento.

En la doctrina también se señala como acto jurídico mortis causa, dado que produce efectos
después de la muerte del testador. A diferencia de las liberalidades hechas por actos entre
vivos, que producen sus efectos de inmediato, el testamento sólo está destinado a producir
efectos después de la muerte del causante.

 Es unilateral o unipersonal

En el Código Civil la voluntad testamentaria tiene que ser estrictamente individual, siendo
realizado el testamento solamente por el testador, sin que esté permitido que dos o mas
personas testen simultáneamente, es decir en el mismo acto.
A diferencia del contrato, el testamento es un negocio unilateral. No concurren dos partes,
sino meramente el testador, para otorgarlo, cuya única voluntad crea el testamento.

El testamento contiene, pues, únicamente la voluntad de su autor, el testador,


permaneciendo ajeno al mismo toda la idea de acuerdo de voluntades, a diferencia de lo que
ocurre en los pactos o contratos sucesorios.

La voluntad del testador, declarada en testamento, se basa por sí para crearlo, siendo el
testamento un acto perfecto desde el instante en que esa voluntad se emite, con las
formalidades r Y aun cuando en la mayoría de las modalidades testamentarias se requiere la
participación de otras personas (notario, testigos), no actúan como destinatarios de la
declaración de voluntad, ni tampoco son destinatarios cuyo conocimiento sea requerido, los
beneficiados por la sucesión; tales beneficiarios deberán en su caso aceptar la designación
como acto jurídico distinto del testamento.

Por ello, el testamento es un acto unilateral no recepticio, surtiendo efectos con


independencia de que sea o no conocido por esas personas.

En todo caso ambos caracteres son coincidentes pues parten de describir el hecho de que en
el testamento la voluntad del testador es única y personal, ante lo cual no pueden convenir
dos voluntades.

 Es personalísimo

Con este carácter personalísimo se desea asegurar que el testamento sea la expresión
auténtica de la voluntad del causante. Busca evitar que el representante traicione el
pensamiento del testador, y disponga de los bienes de manera distinta, lo que sería sencillo
toda vez que muerto el mandante, es
Prácticamente imposible probar que se ha desviado del mandato y responsabilizarlo por las
consecuencias de su culpa o dolo.

Este carácter no prohíbe la intervención de terceros que brindan asesoría, y no impide que
se encomiende a terceros la ejecución de la voluntad expresada en el testamento o la
realización de ciertos actos estipulados por el testador (albacea, contador-partidor). Busca
evitar que la voluntad de una persona distinta del testador integre la voluntad testamentaria,
o contribuya a determinar las reglas que deben regir la sucesión, esto es, el arbitrio de
tercero y el poder para testar, mediante la designación de comisario o mandatario.

 Es formal y solemne

Para Castán “es formal o solemne, en cuanto es menester que revista la forma y
solemnidades fijadas por la ley, so pena de nulidad del acto.
El testamento está llamado a regir el destino de la sucesión cuando su autor, ya haya
fallecido, por lo que en el momento de apertura de la sucesión no cabe acudir al autor para
que precise el alcance de sus determinaciones.

Siendo, por otro lado, acto unilateral, se hace necesario establecer unos requisitos formales
en el negocio testamentario, que entre otras, que cumplan la función de dejar constancia, lo
menos dudosa posible del otorgamiento del testamento.

La voluntad testamentaria puede otorgar derechos, imponer obligaciones y cargas, a los


sucesores, quienes quedan sometidos a las reglas establecidas en el testamento; motivo que
aconseja también dotar de fijeza a la voluntad del testador, forzándolo a declarar su
voluntad de forma solemne.

Es un acto formal o solemne; en él la voluntad sólo es eficaz en cuanto se ajusta en su


manifestación a los requisitos de forma prescritos por la ley, de suerte que el testamento
será nulo si en su otorgamiento no se han observado las formalidades establecidas por la
ley.

La solemnidad del testamento es una característica meramente formal. La ley establece tal
solemnidad con el fin exclusivo de que acto jurídico de tanta importancia en la vida civil,
ofrezca el máximo de garantías.

Solemne

Ya que únicamente produce efectos jurídicos cuando se está realizando en la forma y


manera prescrita de modo inexcusable por el legislador.

Este criterio de solemnidad tan general en la doctrina y en los códigos se observa también
en nuestro Código Civil al determinar en su Artículo 977 que será nulo el testamento en
cuyo otorgamiento no se hayan observado las solemnidades respectivas.

 Revocable

El testamento es el acto de última voluntad del testador, mediante el cual él mismo ordena
su sucesión mortis causa.

Pero para que fuera realmente acto que contuviere la última voluntad, sería indispensable
recabar del moribundo su voluntad sucesoria.

Cuando se indica que el testamento es un acto de última voluntad, lo que se quiere indicar
es que en vida del testador, éste puede variar su voluntad a su criterio hasta el último
momento de su vida.
Esta revocabilidad esencial del testamento supone pues que el testador es libre para revocar
su testamento abierto. Libertad que es además irrenunciable e ilimitable, ni por tercero, ni
por el propio testador.

Es revocable por su propia naturaleza, puede ser modificado cuantas veces desee el testador
y en el sentido que estime conveniente; incluso si el testador expresa en un testamento su
voluntad de no revocarlo en el futuro, esa manifestación carecerá de validez.

La revocación es un acto personalísimo y requiere la capacidad precisa para testar y el


otorgamiento de un nuevo testamento.

Hasta el momento de la muerte pues el hombre tiene plena potestad decisoria sobre la
ordenación de su patrimonio para después de existir y no hay poder que pueda destruirlo o
aminorarla.

Capacidad de testar

Capacidad General

El testamento es un acto jurídico muy singular dotado de particularidades específicas y


concretas, que conlleva un carácter de última voluntad. Como en todo acto jurídico, la
declaración de voluntad es muy importante.

Para Puig Peña “la declaración de voluntad testamentaria es el nervio fundamental del
testamento, siempre y cuando sea considerada desde un punto de vista totalmente integral,
es decir que sea capaz el que la emite, que no se halle viciada, que sea exteriorizada de
modo serio y formal; y por último, que coincidan la declaración con el querer interno.”

La noción de capacidad domina el ámbito del derecho privado. Las personas no pueden
realizar acto alguno sin contar con los elementos jurídicos necesarios que permitan su
actividad. Menos aún pueden gozar de ningún derecho en tanto no se hallen en las
circunstancias previstas por las leyes.

Para que los actos de una persona produzcan efectos jurídicos es necesario que ésta tenga
capacidad para realizarlos. El testador requiere poseer aptitud natural de inteligencia y
voluntad necesaria para realizar un acto libre y consciente. De allí deriva que no todos los
seres humanos poseen capacidad para testar; por cuanto se haya naturalmente impedidos
para realizar el acto de voluntad.

En relación a la capacidad de las personas, la regla en materia civil es que todas son
capaces excepto que la ley señale lo contrario. En materia de sucesiones también es
aplicable dicha regla.

En Guatemala de conformidad con el Art. 934 del CC “Toda persona capaz civilmente
puede disponer de sus bienes por medio de testamento a favor de Cualquiera que no tenga
incapacidad o prohibición legal para heredar”. Por su parte el Art. 8 del CC estipula “La
capacidad para el ejercicio de los derechos civiles se adquiere por la mayoría de edad. Son
mayores de edad los que han cumplido dieciocho años…”.

 Elementos integrantes de la capacidad para testar:

El derecho positivo, la ley, como en todo acto jurídico exige plena capacidad del testador
autor de la disposición de última voluntad. Aunque por la naturaleza propia del acto lo
somete a un régimen excepcional. Existen diversas condiciones requeridas, que se pueden
agrupar de la siguiente manera:

Capacidad de obrar:
Se refiere a la edad mínima con que debe contar el testador. En el caso de Guatemala, como
mínimo dieciocho años de edad.

Sano juicio:
Se refiere a que el testador debe gozar de perfecta razón, sano juicio o discernimiento.

Capacidad física e intelectual:


Se refiere a que se debe reunir las cualidades físicas e intelectuales exigidas según la forma
de testamento que adopte.

Voluntad libre y personal:


Se refiere a que la voluntad testamentaria tiene que determinarse libremente, no pudiendo
delegar en otro la expresión directa de dicha voluntad.

INCAPACIDAD TESTAMENTARIA

Se suscita en las personas que carecen de voluntad, o bien no pueden manifestarla. En


virtud de los elementos integrantes de la capacidad para testar, señalados con anterioridad,
la incapacidad para testar surgiría de tres órdenes diversos: “a) mental —enfermedad
mental propiamente dicha--; b) física —defectos físicos, ciego, sordo, mudo, etc.—, y c)
vicios del consentimiento —error, dolo, violencia, etc.—”

La incapacidad testamentaria, en la doctrina, es clasificada en incapacidad absoluta e


incapacidad relativa, en atención a la clásica división de la capacidad en dos especies,
comúnmente denominadas capacidad de hecho y capacidad de derecho. Ambas formas de
incapacidad testamentaria deben observarse con una índole generosa y amplia, orientando
los casos de duda en sentido favorable a la capacidad para testar.

Incapacidad absoluta: Implica la privación completa de la capacidad, y no admite


excepción alguna. Es propia de las personas que, desde el punto de vista de la naturaleza,
no tienen facultad de expresar su pensamiento sucesorio. Incluye al menor que no ha
llegado a la nubilidad, al enfermo mental y a los sordomudos carentes de instrucción”
Incapacidad relativa: Acontece cuando se tienen excepciones, en la sucesión testada tan
sólo imposibilita determinadas formas de testar. Por eso la importancia de las diversas
formas de testar. Como sucede, por ejemplo, con el ciego, sordo o mudo, que tienen
limitación para expresar su última voluntad, más sin embargo, pueden optar por alguna
forma testamentaria que les habilite.

SUJETOS CARENTES DE CAPACIDAD


La doctrina en general ha establecido tres supuestos generales de incapacidad, menores de
edad, carentes permanentes o accidentales de discernimiento, y a los sordomudos. Estas son
las incapacidades generales comprendidas para toda clase de testamentos; pero también hay
otras específicas referidas a ciertas formas de testamento.

Menores de edad:
La edad mínima exigida en Guatemala para testar, como se señaló con anterioridad, se
estableció en dieciocho años al igual que en Argentina conforme a los Arts. 8 y 934 CC y
Art. 3614 CCA; pero esta edad varía para el resto de países estudiados y no siempre se
aprecia la mayoría de edad como requisito para testar.

Es evidente que de todos los países estudiados solo Guatemala y Argentina establecen la
mayoría de edad (18 años) como edad mínima para testar, lo que a consideración del autor
de la presente investigación, es una garantía ante la relevancia, significado, consecuencias y
trascendencia que el acto de testar suscita jurídicamente.

 Carencia permanente o accidental del pleno discernimiento:

No puede otorgar testamento quien se encuentre carente del pleno discernimiento, sea en
forma permanente o accidental.

La doctrina en general, con relación a la carencia del pleno discernimiento sea en forma
permanente o accidental, hace referencia a los siguientes casos o supuestos:

Dementes:

Estos son aquellos que no se haya en su perfecto estado de razón, tienen su componente
psíquico, destruido o alterado a consecuencia de procesos permanentes o transitorios. Los
dementes podrían estar declarados o no en estado de interdicción.

Los dementes solo pueden testar en los intervalos lucidos siempre que sean suficientemente
ciertos y prolongados; para asegurarse que la enfermedad ha cesado por entonces.
Senilidad:

Es importante recalcar que la ancianidad no priva, por sí misma, de la aptitud testementaria.


Siempre y cuando, no se produzca una involución que produzca un estado de
semialienación86 o de demencia senil.

Es importante considerar que la falta de discernimiento puede existir aunque el anciano se


maneje con un aparente buen juicio en su vida de relación, ya que "estos enfermos tienen
una aptitud rutinaria para observar las convenciones sociales y seguir los hábitos contraídos
desde largo tiempo atrás, a condición de que ellos no cesen de vivir en un círculo muy
restringido donde no tengan, por así decir, necesidad de ninguna iniciativa".

Embriaguez:

Cuando las personas por la considerable ingesta de alcohol se producen alteración mental y
se privan de la perfecta razón; sea en forma accidental, espontánea o provocada, o en forma
permanente.

Uso de estupefacientes o narcóticos:

Cuando la alteración mental, acontece por el uso accidental, espontáneo, provocado, o en


forma consuetudinaria de los mismos.

Sordomudos:
Son aquellas personas que a causa de estar privadas totalmente o en forma muy
considerable del sentido del oído, tampoco pueden hablar. El sordomudo no está privado de
discernimiento, sino sólo de la expresión de su voluntad en forma oral. Si la sordomudez
obedece a lesiones destructivas cerebrales, podría ser declarado interdicto.

El sordomudo es incapaz, cuando no puede expresar por escrito su voluntad. No pueden


testar los sordomudos que no sepan leer ni escribir, sin embargo, aunque supieran leer o
escribir, no podrían testar por testamento abierto; pero si por testamento cerrado y ológrafo.
MOMENTO EN QUE DEBE EXISTIR LA CAPACIDAD

La capacidad para testar se atiende sólo en el momento en que se otorgó el testamento; no


interesa si ella existía o faltaba al momento de la muerte del testador.

APRECIACIÓN Y CONSTANCIA DE LA CAPACIDAD

Como regla general, se parte de la presunción de que toda persona está en su sano juicio, y
para que esta presunción de salud mental quede desvirtuada, quien impugna el testamento
debe probar que el testador no gozaba de su plena razón al momento de testar.

Sin embargo en los testamentos notariales, el Notario tiene el deber de constatar la


capacidad del testador, en tenor a lo establecido en el derecho positivo. En el caso de
Guatemala, el Art. 42 del CN en su inciso 4º. Establece que a juicio del Notario se dará fe
de la capacidad mental del testador.

En el testamento abierto se estipula en el instrumento público y en el testamento cerrado en


el acta que se fracciona en la cubierta que contiene la plica del testamento.
Conclusión

 El testamento es regulado en la legislación civil, se plasma caracteres


propios de testamento, se establece formalidades. Establece el código
civil el carácter personalísimo, unilateral.
 Es importante que en Guatemala se fundamente en el código civil la
normativa, los objetivos, las clases, vigencia que regula el testamento
otorgado.
 El testamento es un acto jurídico, tiene derechos y obligaciones, es parte
fundamental en nuestro sistema jurídico.
Bibliografía

 abogado.com/guia-legal/testamento-y-herencia/el-testamento-y-
sus-tipos
 derechoyleyes.com
 leydeguatemala.com/codigo-civil-de-guatemala/formalidades-del-
testamento.

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