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Aspectos Clave del Examen Mental en Psiquiatría

Este documento describe los aspectos básicos del examen mental en psiquiatría. Explica que el examen mental ayuda a identificar signos y síntomas psicopatológicos para realizar un diagnóstico adecuado. Describe tres áreas del aparato psíquico: elementos del vivenciar como sensación, percepción, pensamiento y afectividad; instrumentos del vivenciar como conciencia y funciones cognitivas; y aspectos de la personalidad. También explica conceptos como percepción, representación, pensamiento normal y anormal, y tipos
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Aspectos Clave del Examen Mental en Psiquiatría

Este documento describe los aspectos básicos del examen mental en psiquiatría. Explica que el examen mental ayuda a identificar signos y síntomas psicopatológicos para realizar un diagnóstico adecuado. Describe tres áreas del aparato psíquico: elementos del vivenciar como sensación, percepción, pensamiento y afectividad; instrumentos del vivenciar como conciencia y funciones cognitivas; y aspectos de la personalidad. También explica conceptos como percepción, representación, pensamiento normal y anormal, y tipos
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ASPECTOS BASICOS DEL EXAMEN MENTAL

Psiquiatría 1 y 2 5° añ o de medicina
Universidad Finis Terrae

Dr. Rubén Nachar


Ps. Carmen Paz Castañ eda Dr. Cristiá n Mena
Dr. Alfonso Gonzá lez

2018

1
Introducción

El examen mental es el instrumento semioló gico en psiquiatría que nos ayuda a identificar los signos y síntomas
psicopatoló gicos para un adecuado diagnó stico. Al igual que en el resto del quehacer médico, muchas veces debemos hacer
diagnó sticos sindromá ticos en un principio (que nos lleva a plantear los diagnó sticos diferenciales pertinentes) para
posteriormente precisar un diagnó stico etioló gico. El siguiente documento es una referencia inicial que intentará
describir los principales signos y síntomas psicopatoló gicos esenciales para una descripció n adecuada de los diferentes
cuadros psiquiá tricos.

A modo explicativo, se analizará el aparato psíquico con una mirada integrativa desde 3 áreas:

I. ELEMENTOS DEL VIVENCIAR

Elementos bá sicos que constituyen el aparato psíquico. Lo diferencian las siguientes áreas:

- Sensació n, percepció n y representació n

- Pensamiento

- Afectividad

- Psicomotricidad/conducta

II. INSTRUMENTOS DEL VIVENCIAR

Elementos Cognitivos o Neuropsicoló gicos con los cuales accedemos y procesamos la realidad. Se subdividen en:

- Conciencia

- Atenció n

- Lenguaje

- Memoria

- Funciones Ejecutivas

- Funciones Visuoconstructivas

- Funciones Prá xicas e Ideomotoras

- Gnosis – Anosognosia – Heminegligencia – Conducta

III. ASPECTOS BASICOS DE LA PERSONALIDAD

Concepto integrador de las diferentes á reas del aparato psíquico.


I. Elementos del vivenciar

1) Sensació n, percepció n y representació n

La sensación se inicia en los órganos sensoriales, a partir de un estímulo, y se transmite a diferentes zonas cerebrales. Las

Sensaciones que el ser humano es capaz de registrar son: luz y colores, sonidos y ruidos, temperatura, tacto, gusto,
olfato, presió n y tensió n, dolor.
Los trastornos de las sensaciones pueden deberse a lesiones físicas (donde existe una lesió n demostrable del ó rgano
sensorial) y/o funcionales (donde no es posible demostrar una lesió n del ó rgano sensorial). Los cuadros que pueden
producirse se denominan segú n la sensació n u ó rgano sensorial involucrado: Amaurosis (pé rdida de la visió n); anacusia
(pé rdida de la audició n); anosmia (pé rdida del olfato); ageusia (pé rdida del gusto); parestesias; hipo- hiperestesia,
anestesia; agnosia (pérdida del reconocer); paresias; plejias; sinestesias (donde un estímulo evoca otro estímulo). Las
alteraciones funcionales (psicó genas) de la sensaciones deben evaluarse (y comprobarse) segú n las características
anató micas de las vías nerviosas. Muchos síntomas llamados “conversivos” se manifiestan a travé s de alteraciones en las
sensaciones (por ejemplo, parestesias de origen psicó geno).

A partir de los ó rganos sensoriales, la informació n se transmite hacia diferentes zonas cerebrales (por ejemplo, visió n en
corteza occipital) y ocurre la toma de “conciencia” por parte del sujeto de aquella sensació n, transformá ndose en una
percepción. La percepción es la elaboració n psíquica del espacio objetivo externo. Sin embargo, es una interpretació n
de la sensació n. Este espacio objetivo externo es vivenciado como corpó reo; externo; completo; con la “frescura” que da lo
sensorial; son independientes de la voluntad (“me llega a travé s de los sentidos”) y es constante (es decir, el sistema
auditivo está permanentemente recibiendo estímulos). Por ejemplo, lo que percibimos como un color, es la impresió n que
producen en la retina los rayos de luz reflejados y absorbidos por un cuerpo, segú n la longitud de onda de estos rayos.
La percepció n de los colores es un fenó meno subjetivo (pueden distinguirse innumerables “colores rojos”, segú n la
cantidad de luz ambiente o la distancia en que encuentra el objeto). Por ú ltimo, a travé s de un consenso, le damos un
nombre específico a lo observado: “rojo”. Los trastornos de la percepción pueden dividirse en:

a) Alteraciones cuantitativas de la percepción: intensificació n; retardo; o debilitamiento de la percepció n. Por ejemplo,


en el episodio maníaco, existe una intensificació n y aceleramiento de la percepció n debido a la exaltació n
anímica y los colores pueden percibirse má s intensamente; o asimismo, en una depresió n severa puede haber un
retardo y enlentecimiento de la percepció n.

b) Alteraciones cualitativas de la percepción:

b.1) Ilusión: percepció n falseada o distorsionada de un objeto real. Puede producirse por inatenció n (por ej. en un
compromiso cualitativo o cuantitativo de conciencia) o secundario a
un estado anímico (lo que se llama “ilusió n catatímica”) o a otra patología. Ejemplo: “estoy seguro que la sombra que vi
(estímulo real) es mi padre…”.
Otro tipo de ilusiones patoló gicas son las macropsias o micropsias (aumento o disminució n de lo que se ve) o metamorfosis
de lo percibido; o la distorsió n de la percepció n en la diplopía; o las llamadas “Ilusiones Oníricas”, relacionadas con la
disminució n en el estado de vigilia.
b.2) Alucinaciones (o alucinación vera): “Es la percepció n sin objeto real”. Tiene las características de la percepció n:
corpó reo; externo; completo; con la “frescura” que da lo sensorial (es decir, se percibe muy claramente). Por ejemplo, la
alucinació n visual de animales o insectos que describen quienes presentan un Delirium por abstinencia de alcohol.

Tipos de alucinació n: (Segú n el ó rgano sensorial comprometido o alterado)


- auditivas; visuales; olfativas y gustativas; Tá ctiles; Cenesté sicas (propio o
enteroceptivas); Hipnagó gicas (al dormir) o Hipnopó mpicas (al despertar);

El juicio que se hace de la alucinació n es variable: desde tener la certeza absoluta de que está ocurriendo y dar una
interpretació n a la alucinació n (llamado “interpretació n delirante”) hasta considerarla como insó lita, irreal y donde se
reconoce el cará cter patoló gico de la misma. Esto ú ltimo se denomina ALUCINOSIS.

La representación, en cambio, son imágenes que surgen en la conciencia, reconocidas como un producto de sí misma;
carecen de vivacidad, nitidez y frescura sensorial, son íntimas y ocurren en el espacio subjetivo. Dependen totalmente
de la actividad psíquica y pueden ser modificadas por la voluntad. Se diferencian claramente de la percepció n ya que
pueden ser basadas en algo percibido anteriormente (por ejemplo, la representació n mnésica o recuerdo invocado por la
memoria) o en algo percibido previamente con variaciones o lo totalmente creado o fantaseado.

Tipos de representaciones: MNEMICAS: (Recuerdo); FANTÁ STICA: (Imaginació n) IMAGEN EIDÉ TICA O INTUITIVA (imá genes
de objetos ya vistos). Se inducen a voluntad. IMAGEN ONÍRICA: Imá genes o contenidos de los sueñ os.
Los Trastornos de la Representación son llamados “pseudoalucinaciones”. Se diferencia de la alucinació n de la misma forma en
que se distinguen la representació n y la percepció n normal.

Tipos de pseudoalucinaciones:
- Pseudoalucinaciones auditivas o verbales: por ejemplo: el “eco del pensamiento” dentro de la cabeza; o “inserció n del
pensamiento…”
- Las pseudoalucinaciones visuales donde, por ejemplo, se observa con los ojos cerrados.
- Las pseudoalucinaciones verbo-motoras, por ejemplo, donde el sujeto cree que a través de é l hablan otras personas.
- Las pseudoalucinaciones del recuerdo: aparece un recuerdo en la mente del sujeto q nunca ha ocurrido.
Percepción Representación

Experienci Corpó rea; con “frescura sensorial” Imaginario; má s difusa; poco clara
a
Ubicación Espacio Exterior Espacio Interior

Forma Determinada-Precisa-Definida Indeterminado-Impreciso-Incompleto

Retenció n fá cil; estable y Retenció n Inconstante e inestable


Constancia permanente en lo exterior (ocurre en el interior del psiquismo)

Voluntad No puede ser evocada ni modificada Puede ser evocado y modificado

2) Pensamiento

Entendemos por pensamiento al flujo de ideas, símbolos y asociaciones dirigidas hacia un objetivo, y que se expresan a
travé s del lenguaje (pensamiento discursivo verbal) o a través de la acció n (pensamiento prá ctico).
Podemos, entonces, entender como pensamiento normal, aquel en que el observador puede seguir la secuencia verbal o
ideacional del discurso, que respeta las reglas fundamentales de la ló gica y que cumple un objetivo o meta.

Se desprenden de esta descripció n distintos niveles para analizar el pensamiento: estructura o curso formal del
pensamiento; el contenido del pensamiento; la velocidad del pensamiento; y el control del pensamiento.

Para observar la estructura del pensamiento, es necesario poner atenció n al uso que el paciente da a las palabras, su
concordancia con usos gramaticales, y los principios ló gicos inherentes al discurso como son el orientarse a una meta y
respetar el principio, por ejemplo de no contradicció n.
Características del Pensamiento Normal:
ES ORGANIZADO (A NIVEL ESTRCUTURAL): se organiza de la siguiente manera: Cada uno tiene un universo de ideas, este es el
“contenido”, una idea puede adquirir mayor relevancia (mayor carga afectiva e interé s), a é sta se denomina: IDEA
DIRECTRIZ la cual es el tema central del pensamiento en un momento determinado, esta idea se va desplazando, lo que
se llama “Curso” (Desarrollo del tema) que se dirige a una finalidad del pensamiento que es exponer el tema central. La idea
directriz tiene 2 funciones:
- Rige el curso del pensamiento.
- Permite que el pensamiento llegue a su finalidad.
También existen las IDEAS SECUNDARIAS que son aquellas que pueden tener una mayor o menor relació n con la idea
Directriz. Complementando la idea central.

El pensamiento normal se caracteriza por


- SER COHERENTE: No tiene estructura aleatoria, el pensamiento normal se estructura en base a las leyes de asociació n
(son las que estudia la ló gica) Ej. Principio de la no contradicció n.
- SER FLEXIBLE: Es a capacidad reflexiva y de correcció n de las ideas.
- TENER UN POTENCIAL PRÁ CTICO y COMUNICATIVO: Se refiere a que el pensamiento es concebido como un ensayo de
acció n o que tienen la potencialidad de llevar a cabo acciones concretas y de comunicació n efectiva con sí mismo y
con otros.

La velocidad del pensamiento se refiere a que las ideas requieren de un tiempo suficiente para que sean ordenadas e
hiladas y puedan dirigirse a un objetivo, donde la idea central se acompañ a de detalles necesarios para una adecuada
comunicació n. La velocidad del pensamiento es subjetiva, pero puede observarse externamente a travé s del lenguaje.

El contenido del pensamiento, son las ideas y é stas son configuradas a partir de las experiencias y el conocimiento que
adquirimos del mundo que nos rodea. A través de las ideas interpretamos nuestras experiencias internas y externas. Las
ideas está n directamente relacionadas con el desarrollo cognitivo. Por ejemplo, en la niñ ez nuestras ideas son concretas
debido a que no se cuenta con el desarrollo cognitivo para elaborar ideas ló gico-abstractas. Existen infinitos tipos de
ideas, los cuales podemos agrupar, por ejemplo, en ideas que hablan sobre ciertos temas: ideas religiosas o místicas; ideas
sobre sí mismo; ideas de dañ o o persecutorias; ideas má gicas o supersticiosas; etc.

El control del pensamiento se refiere a que somos capaces de dominar lo que pensamos; a que nuestros pensamientos
son propios y a que somos capaces de controlar su aparició n o té rmino.
Algunos textos de psicopatología incorporan el lenguaje en la evaluació n del pensamiento (ya que es a travé s del cual se
expresa el pensamiento). El lenguaje será analizado en la secció n Instrumentos del Vivenciar.

Alteraciones de la estructura del pensamiento

PENSAMIENTO CIRCUNSTANCIAL O DETALLISTA: Tipo de pensamiento existe una dificultad para distinguir lo esencial de lo
accesorio. Se “Rodea” la idea central o directriz con un excesivo uso de detalles. Se ha descrito como un pensamiento “de
relleno”. Se observa, por ejemplo, en patologías donde hay alguna disfunció n cognitiva (por ejemplo, en alteraciones
cognitivas secundarias al consumo cró nico de OH).
PENSAMIENTO TANGENCIAL: Flujo de ideas relacionadas entre sí, que no llegan a la idea principal o respuesta. Se
interpreta que se evita el tema central ya que genera una intensa angustia.
PENSAMIENTO ESCAMOTEADOR: Se evita un tema en forma voluntaria. Se relaciona con una conducta oposicionista y donde logra
observarse una ganancia secundaria al no responder lo preguntado.
PARARESPUESTA O RESPUESTA DE LADO: Es una respuesta en general má s breve, donde se responde una idea que no tiene
ninguna asociació n con lo preguntado. Se presenta, por ejemplo, en la psicosis.
PENSAMIENTO CONCRETO: Se aprecia donde existe un déficit en la capacidad abstracció n y generalizació n (en aquellas
personas donde, por edad, debieran observarse un pensamiento abstracto). No logra inducir o deducir otras ideas de una
central o de referencia. Se observa en la discapacidad intelectual o en patologías donde hay alguna disfunció n cognitiva
secundaria.
CONCRETISMO REIFICANTE: Alteració n de la estructura del pensamiento donde las ideas abstractas son “invadidas” por un
pensamiento concreto. Es una alteració n de la estructura del pensamiento observada en la esquizofrenia.
PENSAMIENTO PERSEVERATIVO: Repetició n de ideas, frases o palabras. Asociado a un pensamiento concreto. La respuesta
tuvo relació n en un primer momento con la pregunta realizada.
PENSAMIENTO RESTRINGIDO O POBREZA DE PENSAMIENTO: El universo de las ideas se encuentra restringido o limitado o
escasos temas. Las respuestas son breves por ausencia de riqueza ideacional.
PENSAMIENTO PUERIL (de “pú ber”) O INFANTIL: Se refiere a pensamientos con contenidos muy simples o superficiales
donde se usan pará metros propios de la niñ ez (Egocentrismo, pensamiento má gico, o animismo).
PENSAMIENTO ESTEREOTIPADO: Se relaciona con la repetició n de una idea, pero no necesariamente desde el
pensamiento concreto o desde la perseverancia. La respuesta no tiene que ver con lo que se pregunta.
NEOLOGISMOS: Se refiere a la creació n o deformació n de palabras que tienen un significado especial solo para quien los
emite, pero que resulta incompresible desde los consensos de nuestro lenguaje. Quienes presentan neologismos, no los
explican a sus interlocutores. Son propios de la psicosis. Se pueden generar por medio de 3 mecanismos:
Contaminación: Fusió n de sílabas de distintas palabras.
Condensación: Fusió n de conceptos. Ej. Hosquear = asco-hocico-besar.
De uso: Incorrecta utilizació n de palabras en una frase. “Voy a subir encendidamente la escalera…”
Onomatopoyesis: Palabra que surge en base al ruido al que se quiere hacer referencia
METÓ MINOS: tipo de neologismos. Uso de conceptos aproximados en vez de los que habitualmente se usan.
ASOCIACION POR CONSONANCIA: Construye su discurso en base a los sonidos de las palabras más que en el significado. El
resultado son asociaciones laxas del pensamiento (ver má s abajo).
BLOQUEOS: Se refieren a una detenció n en el discurso del sujeto. Por lo general, no se retoma la idea de lo que estaba
hablando. En ocasiones hay una asociació n con el fenó meno de mente en blanco. Se observa en cuadros psicó ticos.
MENTE EN BLANCO: Períodos breves o largos en el que no se tiene ningú n pensamiento, lo que lleva a que el paciente no
hable. Puede traducirse en un franco mutismo. Se observa en cuadros psicó ticos.
PENSAMIENTO AMBIVALENTE: Aparece una idea y su opuesta simultá neamente, sin tener conciencia de vulnera el
principio de no contradicció n. Se observa en cuadros psicó ticos.
PENSAMIENTO DISGREGADO: Consiste en la pé rdida del principio de finalidad, es decir, no existe un concepto hacia el cual
apunte el pensamiento. El pensamiento tiende a “descarrilarse” o “desordenarse”. Al interlocutor le cuesta comprender lo
que se intenta decir. Pueden aparecen neologismos, pensamientos estereotipados, ideas bizarras, concretismo reificante;
ambivalencias y otras alteraciones del curso formal del pensamiento. Para el individuo, existiría una “ló gica interna”,
por lo cual no está consciente del desorden del pensamiento. El pensamiento disgregado tiene un grado menor de
alteració n, denominado pensamiento “laxo” o “laxitud de las asociaciones” y un grado extremo denominado “Ensalada de
palabras o Jergafasia”. Propio de cuadros psicó ticos, especialmente esquizofrenia.
PENSAMIENTO INCOHERENTE: Pensamiento en que también está perdido el principio de finalidad, sin embargo las ideas
“saltan” sin conexió n. Da la impresió n que el paciente no tiene control sobre las ideas ni su discurso tendría una “ló gica
interna”. Se asocia con diferentes grados de compromiso de conciencia.

Alteraciones del contenido del pensamiento

La evaluació n del contenido ideacional, se refiere a las ideas que transmitimos y que queremos comunicar. Evidentemente
existen infinitos contenidos del pensamiento como personas que los emiten (por ejemplo, ideas de culpa, ideas de muerte,
ideas suicidas, ideas acerca de si mismo, ideas sobre los otros, ideas sobre la realidad, ideas sobre nuestros problemas o
dificultades, etc). Sin embargo, la evaluació n del contenido implica no solamente si estos son delirantes o no, sino que
tambié n, con cuá nta intensidad cognitiva y emocional son presentados; el juicio que podemos tener acerca de nuestras
ideas, entre otros aspectos. Las ideas pueden observarse en un “continuo” Por ejemplo, las ideas de celos pueden ser
normales y esperables (por ejemplo, en una situació n real de infidelidad); pueden ser “sobrevaloradas”, donde la persona
reconoce que son excesivas, de alta intensidad emocional, pero que las reconoce como tales; y finalmente la idea de celos
puede ser delirante cuando se afirma con certeza y no corresponde a la realidad.

IDEAS DELIRANTES
Segú n Jaspers, las ideas delirantes son apodícticas (certeza y convicció n inamovible), incorregibles (con
argumentaciones o influenciables por la experiencia) y absurdas (incomprensibles e imposibles, donde el delirio es una
realidad). Se pierde el juicio de la realidad. Detrá s del concepto de juicio de realidad, está implícito el concepto de consenso
de realidad que compartimos en las diferentes sociedades. Por ejemplo, para ciertas culturas, hay creencias que para otras
pueden ser absurdas e incomprensibles, pero no por eso delirantes. Dentro del juicio de realidad debe estar la compresió n de
las cosas de una forma intercultural. Por ejemplo, al exponer una creencia propia de mi cultura, debo tener la capacidad
de comprender que es una creencia que puede no ser compartida por otros.
Se dividen en 3 grupos:
1) IDEA DELIRANTE PRIMARIA: La idea relatada es incomprensible y surge desde una vivencia patoló gica, interna y
subjetiva. No logra reconocerse el origen de la idea. Por ejemplo, el paciente esquizofrénico refiere con certeza, que
está siendo grabado por cá maras en todos los lugares donde va.
Para Schneider, psicopató logo clá sico, las IDEAS DELIRANTE DE PRIMER ORDEN (o primarias) tienen su origen en:
a. PERCEPCIONES DELIRANTES PRIMARIAS: Lo que se percibe se interpreta o se le da una significació n delirante. Por
ejemplo, “…las personas que conversan en la calle, está n hablando de mí y planificando algo en mi contra…” (lo que se
plantea con certeza delirante).
b. OCURRENCIAS DELIRANTES: Las ideas delirantes se asocian a pseudoalucinaciones o a ideas propias del individuo. Es una
idea delirante primaria por definició n.

2) IDEA DELIROIDE: Las ideas surgen desde el estado de á nimo del paciente. Por ejemplo, en el episodio
maníaco, aparecen ideas de tener muchos proyectos y capacidades que son secundarios a la euforia. Se
denominan tambié n ideas “catatímicas”.
3) IDEA DELIRIOSA: Surgen en pacientes con compromiso cuantitativo de conciencia o estados confusionales. Son
cambiantes, transitorias, inestables. Propias del Delirium.

Las ideas delirantes pueden relacionarse con sí mismo o con el entorno y la relació n con otros. Las ideas delirantes en relación
a sí mismos pueden ser: hipocondríacas, de culpa, de ruina, de filiació n, de grandiosidad; místicas; de fragmentació n; de
contaminació n; de transformació n; por nombrar algunas. Las ideas delirantes en relación al entorno pueden ser de
persecució n; desrealizació n; de celos; de contaminació n; por nombrar algunas.

CONCEPTOS RELACIONADOS:
DELIRIO: Conjunto de ideas delirantes
DELIRIO SISTEMATIZADO: A partir de una idea delirante originaria, se va construyendo un sistema delirante.
DELIRIO ENCAPSULADO: Ideas delirantes a las cuales el paciente presta escasa atenció n y que tienen poca incidencia en la
vida diaria del paciente.
RACIONALISMO MÓRBIDO: Conjunto de ideas anormales con las cuales se intentan explicar las ideas delirantes. Se ven
claramente influenciadas por la disgregació n del pensamiento.

Alteraciones de la velocidad del pensamiento


Es la experiencia subjetiva de la velocidad del pensamiento, que se manifiesta internamente (por ejemplo, “siento mis
pensamientos muy acelerados…no puedo parar de pensar…”) y la mayoría de las veces se puede objetivar a travé s del
lenguaje (llamado verborrea).
1) TAQUIPSIQUIA: Aumento de la velocidad del pensamiento. Puede llevar a:

a. Pensamiento ideo-fugal: El sujeto salta de un tema a otro, por lo general tomando elementos del
mundo externo y los incorpora en su discurso (hiperatento). Se asocia a un estado de á nimo exaltado o
euforia. A pesar del aumento de la velocidad, lo podemos entender, y seguir los “saltos” entre las ideas y
nos resulta comprensible y contagioso desde la afectividad.
b. Fuga de ideas: Asociado a un grado máximo de taquipsiquia. Encontramos que la asociació n de ideas se ve
incomprensible y no se logra establecer una relació n entre las ideas.

2) BRADIPSIQUIA: Disminució n de la velocidad del pensamiento. Se traduce en una inhibició n del pensamiento y
el sujeto lo manifiesta de tal forma: “me cuesta pensar…siento mis pensamientos lentos…” y se observa
generalmente en cuadros depresivos. Puede llegar a la ausencia total del pensamiento (por ejemplo, en un
estupor depresivo).

Alteraciones del control del pensamiento


Es una vivencia subjetiva en la cual los sujetos reconocen ideas propias que no logra controlar. Son intrusivas, es decir,
“aparecen” sin control subjetivo. Muchos de los contenidos se reconocen como absurdos o sin sentido (diferencia
fundamental con la idea delirante) pero no puede deshacerse de ella.

IDEA OBSESIVA: Idea recurrente, intrusiva, de diferentes contenidos. Los más frecuentes son ideas obsesivas de duda,
contaminació n, simetría o de cará cter religioso-culposo. También pueden ser recuerdos obsesivos. El contenido no
necesariamente es absurdo, pero sí la persistencia, penetrancia y repetició n de la idea. Son, en general, egodistó nicas
(generan malestar), aunque en casos de ideas obsesivas cró nicas, pueden ser egosintó nicas (no generan malestar y son
vividas como parte de lo cotidiano).
IMPULSOS OBSESIVOS O COMPULSIONES: Impulso determinado a realizar determinados actos que son absurdos para el sujeto
(por las características del acto) y tienen una persistencia incontrolable. Pueden o no estar relacionados o en respuesta
a una idea obsesiva. Pueden transformarse en francos rituales que con frecuencia son vividos con un cará cter mágico, es
decir, que el hacerlo o no hacerlo, aumenta las probabilidades de que algo ocurra o no ocurra. Por ejemplo, “el girar la llave
de mi casa 10 veces hará que no la roben”.
TEMORES OBSESIVOS O FOBIAS: Temores que se imponen frente a situaciones u objetos. Generalmente no son justificados o
proporcionales. Se relaciona con conductas evitativas de lo que se teme.
IDEAS FIJAS: Idea repetitiva, que en ocasiones provienen de una situació n afectiva y que pierde fuerza a travé s del
tiempo.
c. Afectividad

Este elemento del vivenciar, de suma relevancia, requiere de algunas definiciones importantes para su comprensió n.
La emoción es un movimiento afectivo que se presenta como la reacció n ante estímulos externos o internos. Son
fugaces, momentá neos, de gran intensidad, y de exteriorizació n inmediata y evidente. Se relaciona con respuestas
autonó micas. Por ejemplo, una reacció n emocional de rabia o angustia o intensa alegría.
Los sentimientos son movimientos afectivos má s estables y duraderos en el tiempo, que habitualmente no comprometen
algú n componente fisioló gico. Por ejemplo, el sentimiento de tristeza en relació n a un duelo.
El estado de ánimo o humor básico es el estado má s permanente o basal. El cambio del estado de á nimo es un
cambio que compromete el sentimiento y las emociones. Puede comprometer aspectos fisioló gicos como el apetito, sueñ o
o la sexualidad. Las dos principales alteraciones del estado de á nimo son la depresió n y la manía. A continuació n, se definen
los principales estados afectivos.

ANSIEDAD: Estado emocional desagradable asociado a cambios psicofisioló gicos (ej, taquicardia) ligados a un estado de
alerta y se vivencia con tensió n y preocupació n. Tiene diferentes intensidades (desde la ansiedad “normal” hasta la
ansiedad “patoló gica”).

Ansiedad Normal (reacció n Ansiedad patológica


adaptativa) (reacció n
desadaptativa)
Gatillante Existe un gatillante claro. Puede existir un gatillante. El
Existe una relació n temporal gatillante a veces no es
entre la reacció n ansiosa proporcional a la reacció n ansiosa.
adaptativa y el gatillante. Puede no existir gatillante o ser
extemporá neo

Impacto en la funcionalidad Sin impacto o limitado y Alto impacto


transitorio.

Intensidad Leve-moderada, Alta, desadaptativo

pero adaptativo
Duración Proporcional al gatillante y Persiste cuando el gatillante
desaparece con éste. desapareció o reaparece sin un
gatillante.

Aspectos fisiológicos Ausentes o leves La mayoría de las veces presentes y


de intensidad que genera un
malestar
TENSIÓ N: sentimiento de inquietud física, de elevada excitabilidad, que despierta en el observador la sensació n que el paciente
puede reaccionar en cualquier momento.
TRISTEZA: Estado afectivo de pena, amargura, desesperanza, desamparo, pesimismo, abatimiento y desá nimo.
ALEGRIA: Estado afectivo caracterizado por el optimismo y el bienestar.
EUFORIA: Estado afectivo en que el paciente experimenta un sentimiento de ánimo elevado caracterizado por un bienestar
psíquico y físico que no corresponde al estado de á nimo habitual del sujeto. Se caracteriza por ser EXPANSIVO, donde se
expresan los sentimientos sin inhibició n e incorporando a los otros y a su entorno.
AFECTO HEBOIDE: Estado afectivo caracterizado por la superficialidad y lo no contagioso, que muchas veces es inadecuado a
la situació n o circunstancia. Puede ser “payasero” o “chancero”.
AFECTO PUERIL: Estado afectivo en que el acento esta puesto en la apariencia ingenua, inocente y muchas veces
infantil.
CHANCERIA: estado afectivo caracterizado por la displicencia, que mezcla humor con una conducta desafiante.
DEPRESIÓ N O ANIMO DEPRESIVO: Disminució n cuantitativa del estado de á nimo, que es vivida por el sujeto como un
sentimiento de tristeza la mayor parte del tiempo. Generalmente existe algú n compromiso fisioló gico y/o cognitivo.
DESÁ NIMO: Similar al á nimo depresivo. El acento esta puesto en la incapacidad del sujeto de entusiasmarse para iniciar una
actividad, es característico de los cuadros depresivos.
ANHEDONIA: Pé rdida en diferentes grados de la capacidad para sentir placer.
APATÍA: Estado afectivo que se caracteriza por la ausencia de respuesta emocional frente a sí mismo y al mundo. Viene del
desinteré s.
LABILIDAD AFECTIVA: Reacciones emocionales asociadas a la tristeza. Generalmente es una reacció n emocional que aparece con
estímulos mínimos. Son intensos y muchas veces de corta duració n.
IRRITABILIDAD: se refiere a una excesiva sensibilidad en que el paciente tiende a reaccionar de forma impaciente, tensa y
agresiva.
DISFORIA: Estado afectivo que se caracteriza por una oscilació n entre un estado de tristeza y ansiedad, con sensació n de
irritabilidad, desagrado, e inquietud.
SENTIMIENTO DE CULPA: Sentimiento de remordimiento por acciones o pensamientos, que requieren algú n tipo de castigo.
SENTIMIENTO DE MINUSVALÍA: Sentimiento de inutilidad, incapacidad e indecisió n donde se pierde la confianza en las
propias capacidades.
APLANAMIENTO AFECTIVO: Disminució n de la capacidad de respuesta emocional y modulació n de los afectos. Impresiona como
indiferencia emocional, con una disminució n de la capacidad de empatía. Aparecen como distantes y lejanos tanto en el
transmitir sus propias emociones o sentimientos como en la respuesta a emociones ajenas.
AMBIVALENCIA AFECTIVA: Presencia simultá nea de sentimientos opuestos.
DISCORDANCIA IDEO-AFECTIVA: La observació n de un estado afectivo contrario a lo que el sujeto está describiendo o
vivenciando.
PERPLEJIDAD: estado afectivo caracterizado por angustia, extrañ eza y asombro frente a situaciones extrañ as o nuevas. Se
vive con desconcierto.
MIEDO: Vivido como una reacció n emocional frente a una situació n de la cual hay que huir o bien enfrentar con todas sus
energías. Tiene un componente psico-fisioló gico, muy similar a la ansiedad, pero en el miedo el sujeto es capaz de
identificar la causa que le provoca este estado. Lo má s intenso es el PAVOR; y en un grado menor es el TEMOR.
PÁ NICO: Se refiere a un estado afectivo episó dico en el que el paciente vive una intensa y aguda ansiedad. Está
acompañ ado de sensaciones de temor y cambios psico-fisioló gicos. Siente una necesidad imperiosa de Huir. Tiene la vivencia
del TERROR, en que algo puede ocurrir con grave perjuicio para sí mismo u otros.
HUMOR PARANOIDE: estado afectivo relacionado con la desconfianza y vivenciado con tensió n, en que existe la
impresió n de que los demá s ocultan o traman algo perjudicial para el sujeto.
HOSTILIDAD: estado afectivo que involucra una conducta francamente agresiva con los demá s. RETICENCIA: estado afectivo
caracterizado por la desconfianza extrema o suspicacia.
INCONTINENCIA AFECTIVA: Evidente incapacidad para contener las emociones. Muchas veces surge una emoció n sin un claro
gatillante.
DISOCIACIÓ N IDEO-AFECTIVA: Separació n o no contacto entre la respuesta emocional y la experiencia que el sujeto vive o
siente.

d. Psicomotricidad

La psicomotricidad es la acció n corporal y visible de lo psíquico. La descripció n de las alteraciones de la


psicomotricidad puede ordenarse de la siguiente forma:

1. Trastornos de la psicomotricidad que aparecen en el sujeto.


2. Trastorno de la psicomotricidad que se manifiestan en relació n con los demá s
3. Trastornos de la psicomotricidad que se configuran como grupos clínicos específicos.
a. Serie catató nica
b. Trastornos de la psicomotricidad por alteració n del impulso.

1. Trastornos de la psicomotricidad que aparecen en el sujeto.

HIPOMIMIA: Pobreza o escasez de movimientos faciales HIPOCINESIA: Pobreza o


escasez de movimientos corporales ACINESIA: Ausencia total de movimientos faciales y
corporales
ESTUPOR: Inhibició n psicomotriz en su grado má ximo. Se caracteriza por acinesia y mutismo.

INHIBICION PSICOMOTORA: Incapacidad parcial o total de expresar y/o ejecutar deseos, impulsos u ó rdenes. El paciente
puede referir esta dificultad y esforzarse por intentar superarla. Puede haber hipocinesia e hipomimia.
ABULIA: Inactividad por falta del “aporte movilizador de la voluntad”. El paciente no logra “romper la inercia”.

EXALTACION PSICOMOTORA: Aumento de la actividad motora y expresiva. La psicomotricidad es concordante con la afectividad
(euforia)

ACTIVIDAD FACILITADA: Relacionado con lo anterior, se caracteriza por una disminució n de la capacidad de reflexionar,
donde el pensamiento va seguido del acto.

AGITACION PSICOMOTORA: Cuadro caracterizado por un aumento extremo de la actividad motora, asociado a una extrema
inquietud y tensió n interna e impulsividad. Se pierde el control con respecto a los movimientos. Estado de riesgo para sí
mismo y para terceros.

BIZARRERÍA: Acciones inoportunas, fuera de lugar, inesperadas que dan la impresió n de una acció n extrañ a e inadecuada.

AMANERAMIENTOS O MANIERISMOS: Los actos pierden su simplicidad y espontaneidad y se llena de movimientos innecesarios
lo que les da un cará cter “barroco”.

ESTEREOTIPIAS: Continua repetició n de movimientos, actitudes, posiciones, lenguaje, o conductas que carecen de un
sentido pragmá tico. Pueden ser:
Ciné ticas o motoras, verbales, posturales, de lugar, o de pensamiento.

MUECAS: Movimientos innecesarios faciales (de la boca) carentes de una finalidad pragmá tica.

AMBIVALENCIA INTENCIONAL O AMBITENDENCIA: Expresió n simultá nea de acciones opuestas: lleva a una actividad
contradictoria o a la pará lisis de las acciones.

ACCIONES IMPULSIVAS: Acciones no mediatizadas por la voluntad, en que no se logra controlar la conducta y la acció n.

TICS: Movimientos repetitivos sin control de la voluntad. El fenó meno es vivido con preocupació n, inquietud y desazó n.

TEMBLOR: Movimiento oscilatorio y rítmico de alguna parte del cuerpo.

DISTONÍA: Contracció n muscular mantenida, habitualmente dolorosa, de un grupo muscular. PARKINSONISMO: cuadro
caracterizado por: temblor; hipertonía; hipocinesia.
ACATISIA: Cuadro caracterizado por una necesidad imperiosa de mover habitualmente las extremidades inferiores, que es vivido con
grados variables de inquietud y malestar.

MOVIMIENTOS COREICOS: Movimiento involuntario, arrítmico y espontá neo que simula un acto voluntario (desaparece con
el sueñ o y aumenta con la emoció n).

MOVIMIENTOS ATETOSICOS: Movimiento involuntario, arrítmico, espontá neo y lento, reptante, de flexo-extensió n y
prono-supinació n (desaparece con el sueñ o y aumenta con la emoció n).
2. Trastorno de la psicomotricidad que se manifiestan en relación con los demás

FACILITACIÓ N DEL CONTACTO: Alteració n de la psicomotricidad caracterizada por una excesiva cercanía física y confianza, en
que se pierde la distancia social.

EVITACION DEL CONTACTO: Alteració n de la psicomotricidad caracterizada por una distancia y lejanía, donde se evita la relació n
con el otro.

PSEUDOCONTACTO: Alteració n de la psicomotricidad caracterizada por una aparente cercanía y empatía; sin embargo, la
expresividad que acompañ a el relato denota ausencia, lejanía, falta de interé s por quien está al frente.

NEGATIVISMO: Alteració n de la psicomotricidad en que el paciente se opone a todo cambio o modificació n de su estado.
Este fenó meno no logra ser comprensible (propio de los estados psicó ticos). Puede ser activo (no coopera o
definitivamente realiza lo contrario) o pasivo (en que no se inmuta ante otro y la interacció n con éste).

OPOSICIONISMO: Alteració n de la psicomotricidad en que el paciente se opone a todo cambio o modificació n de su estado. A
diferencia del negativismo, el oposicionismo es voluntario y logra comprenderse por un motivo.

ESTUPOR: Grado má ximo de inmovilidad. Puede ser rígida o flá cida. Por ejemplo: estupor depresivo; estupor negativista.

MUTISMO: El paciente no habla sin un compromiso neuroló gico que lo explique. Puede haber un mutismo negativista u
oposicionista.

OBEDIENCIA AUTOMÁ TICA (AUTOMATISMO DEL MANDATO): fenó meno inverso al


negativismo. Es parte de los fenó menos asociados a la SUGESTIBILIDAD PATOLÓ GICA observados en la catatonía de la
esquizofrenia.

ECOLALIA: repetició n de lo que dice el entrevistador. ECOPRAXIA: repetició n de los


actos motores del entrevistador.
PSEUDOFLEXIBILIDAD CEREA: es un signo de sugestibilidad patoló gica caracterizado por la posibilidad de “moldear” posturas en
los pacientes, sin una resistencia activa. La Flexibilidad Cé rea es una alteració n de la psicomotricidad que se presentaba en
pacientes post- encefalíticos, que presentaba algunas diferencias semioló gicas con la pseudoflexibilidad cérea, como que
existía una resistencia inicial al movimiento.

CATALEPSIA: Concepto general caracterizado por una rigidez completa contra todo intento de movilizació n.
3. Trastornos de la psicomotricidad que se configuran como grupos clínicos específicos.

a. Síndrome catatónico

SINDROME CATATÓ NICO: Conjunto de signos y síntomas de alteraciones psicomotoras caracterizados por:
- Alteraciones en los movimientos:
Hipercinéticos (o actividad motora excesiva carente de propó sito) o Hipo o acinéticos
(estupor; catalepsia o pseudoflexibilidad cérea)
Peculiaridades en los movimientos (manierismos; bizarrería; estereotipias)
- Negativismo
- Fenó menos de sugestibilidad patoló gica (ecolalia; ecopraxia; automatismos del mandato; pseudoflexibilidad
cé rea)

b. Trastornos de la psicomotricidad por alteración de los impulsos.

COMPULSION: Impulso incontrolable de ejecutar una acció n repetidamente. Por ejemplo, la cleptomanía o la tricotilomanía.
II. Instrumentos del Vivenciar

Las vivencias subjetivas de cada sujeto que intentamos evaluar a travé s del examen mental, requieren de capacidades
neuropsicoló gicas bá sicas. Permiten la construcció n de la vivencia y de ellos depende la calidad de la vivencia de un
individuo. Por ejemplo, si un paciente tiene un compromiso cuantitativo de conciencia, donde está en sopor superficial
o cursando un delirium (donde su capacidad para focalizar, cambiar o mantener la atenció n está comprometida), podrá
presentar signos o síntomas psicopatoló gicos diferentes que un paciente lú cido y con ello tambié n se abren diferentes
diagnó sticos diferenciales en nuestro objetivo de explicar el origen o etiología del cuadro que estamos evaluando.

I) Conciencia

1. Compromiso cuantitativo de conciencia

Estado en el cual el compromiso central es la incapacidad de mantener la ATENCIÓN y estar ALERTA. Secundariamente a lo
anterior, se altera la capacidad de orientació n (capacidad de identificarse a sí mismo, orientació n en el tiempo, respecto al
lugar en dó nde está , reconocimiento de personas). Al estar comprometida la atenció n y al no poder mantener el estado
de alerta, en el compromiso cuantitativo de conciencia pueden aparecer diferentes síntomas y signos psicopatoló gicos.

Escala de Glasgow.

Apertura Ocular Respuesta Motora Respuesta Verbal


Espontá nea 4 Espontá nea 6 Orientada 5
A la voz 3 Localiza al tacto 5 Confusa 4
Al dolor 2 Localiza al dolor 4 Palabras inapropiadas 3
Ninguna 1 Decorticació n 3 Sonidos incomprensibles 2
Descerebració n 2 Ninguna 1
Ninguna 1

15  Consciente

13-14  Sopor o estupor leve o superficial o somnolencia 11-12  Sopor


o estupor moderado
9-10  Sopor o estupor profundo 7-8 
Coma superficial
5.6  Coma moderado 3-4 
Coma profundo
Lucidez. Estado de plena alerta. Corresponde a la persona normal, que es capaz de mantener una conversació n y dar
respuestas atingentes a las preguntas que se le formulan.

Somnolencia o sopor o estupor superficial: El paciente impresiona durmiendo pero al llamarlo por su nombre o hablarle en
voz má s fuerte abre los ojos, mira al examinador, responde preguntas y luego nuevamente sigue durmiendo.

Sopor o estupor moderado o profundo. Es una etapa má s avanzada de compromiso cuantitativo de conciencia. Para
obtener respuestas es necesario aplicar estímulos dolorosos. Las respuestas verbales son lentas o, incluso, ausentes. No tiene
conciencia de sí mismo ni del ambiente.

Coma. Es el nivel má s avanzado de compromiso cuantitativo de conciencia. En esta etapa no es posible obtener respuestas ni
siquiera aplicando estímulos dolorosos. Algunas reacciones que se pueden presentar, son, en realidad, reflejos (por ejemplo,
reacciones de descerebració n). Los signos vitales se mantienen.

Atención: Las siguientes pruebas pueden utilizarse en la valoració n de la atenció n:

- Inversió n de series automá ticas (días de la semana o meses del añ o en forma inversa o deletrear la palabra
MUNDO al revé s)

- Repetició n de dígitos (digit span) desde series simples hasta series complejas

- Restas secuenciales (100-7; luego menos siete; y así sucesivamente)

Orientación:

Para evaluar esta capacidad se investigan aspectos como los siguientes:

Orientación respecto a sí mismo: ¿Có mo se llama? ¿Qué edad tiene? ¿En qué trabaja? ¿Con quié n vive?...

Orientación en el tiempo: ¿En qué fecha estamos? ¿En qué mes? ¿En qué añ o? ¿Qué día de la semana es hoy?...

Orientación en el espacio: ¿Dó nde se encuentra usted? ¿Está en un hospital? ¿En su casa?
¿Qué hospital es?...

Orientación respecto a personas: ¿Quién soy yo? ¿Qué labor desarrollo? Si está presente un familiar: ¿Quié n es esa
persona?

El saber el nombre o aspectos muy personales de sí mismo, es de las ú ltimas cosas que se pierden. En todo caso, este
conjunto de preguntas permiten formarse una idea de lo lú cido o desorientado (confuso) que pueda estar el paciente. El
síndrome confusional se caracteriza principalmente por la alteració n de la ATENCION como síntomas central. El DELIRIUM
es un síndrome confusional (en general pacientes somnolientos) caracterizado por:
1. Inicio agudo y curso Fluctuante

La conducta anormal fluctú a durante el día, alternando períodos normales con estados de confusió n de severidad
variable. Muchas veces se invierte el ciclo sueñ o- vigilia.

2. Inatenció n

El paciente fá cilmente se distrae, le es difícil mantener la conversació n, se le deben repetir las preguntas o persevera con una
respuesta previa o tiene dificultad para recordar lo que estaba hablando. Habitualmente el paciente presenta algú n grado
de desorientació n.

3. Pensamiento Desorganizado o cambio en las funciones cognitivas

El paciente presenta un pensamiento desorganizado o incoherente, con ideas poco claras o cambios de tema impredecibles
o ideas que impresionan delirantes (deliriosas). Pueden aparecer también alteraciones de la sensopercepció n. También
pueden aparecer alteraciones de las funciones cognitivas como memoria u otra á rea cognitiva.

4. Alteració n del nivel del conciencia


5. Debe encontrarse una causa médica o relacionada con el consumo de sustancias que explique la aparició n del
cuadro clínico.

2. Compromiso Cualitativo de Conciencia

Clá sicamente se ha descrito al compromiso cualitativo de conciencia cuando la conciencia (o capacidad de responder a otros
estímulos) está “estrecha” circunscrita só lo a ciertas manifestaciones de la vida psíquica. Predomina un afecto (exaltació n,
amor, odio, angustia), que tiñ e el vivenciar y actuar del paciente. Hay una aparente “coherencia” dentro de este á mbito
restringido, pero hay respuestas y reacciones inadecuadas por no captar el contexto. Las respuestas son unidimensionales,
monotemáticas, con escasa capacidad de adaptació n. Pueden haber ilusiones y/o alucinaciones predominantemente
visuales, pero tambié n auditivas y olfatorias, relacionadas con la temá tica en torno a la cual gira el (la) paciente. Puede
ser secundario a una patología mé dica (por ej. epilepsia de ló bulo temporal), consumo de sustancias o psicó geno (por ej.
trastornos disociativos o psicosis psicó genas). En algunos textos, la psicosis se ha descrito como una alteració n cualitativa
de conciencia.

II) Lenguaje

Es la capacidad de usar y ordenar adecuadamente las palabras para expresar pensamientos e ideas. Se compone de 3 grandes
procesos: pensamiento (sistema semá ntico en el cual está n representados los significados de las palabras), lenguaje y
habla. Las alteraciones del pensamiento se presentan má s adelante.
Alteraciones del lenguaje:

Afasia: trastorno adquirido del lenguaje verbal, de la escritura y lectura, producto de un dañ o en estructuras cerebrales
específicas para estas funciones.

Disartria: trastorno motor del habla (articulació n).

Disfonías: alteraciones de la fonació n.

Disfasias: defectos del lenguaje debido a enfermedades congé nitas o del desarrollo.

Parafasias: son palabras anormales, que pueden ser propias de algunos tipos de afasias:

- parafasias foné micas o literales (amiso, en vez de amigo)


- parafasias verbales o semá nticas (sustitució n completa de una palabra por otra)
- Neologismos

A continuació n, algunos aspectos neurofisioló gicos para una mejor comprensió n de las alteraciones del lenguaje:
Área de Wernicke: en la zona posterior de la primera circunvolució n temporal (á rea 22 y 42 de Brodmann). Su funció n es
la decodificació n del sonido en un significado. Nos permite comprender el lenguaje. Es prioritaria para la emisió n de un
lenguaje adecuado (por el á rea de broca).

Área de Broca: Zona posterior del giro frontal inferior (á rea 44 de Brodmann). Permite la emisió n del lenguaje.
Adyacente al á rea de broca está la corteza primaria motora que controla los movimientos de la boca, lengua y cuerdas
vocales (habla). Formulació n verbal (morfosintaxis del lenguaje).

Fascículo Arqueado: Haz de fibras que comunican B con W, pasando aproximadamente a nivel de giro supramarginal
(ló bulo parietal inferior).

Circunvolución Supramarginal: Ló bulo parietal inferior. Procesamiento fonoló gico y la escritura.

Circunvolución Angular: Ló bulo parietal izquierdo. Asociació n entre el lé xico y el concepto (semá ntica), integració n visual,
auditiva y tá ctil y en la lectura y escritura.
Áreas subcorticales: tá lamo y GB también participan en el lenguaje. Tá lamo  monitoreo lé xico-semá ntico; GB  en la
formulació n verbal.
Proceso del lenguaje:

- se piensa en un objeto  AW accede al léxico para seleccionar la palabra  AB selecciona las palabras y las articula  CSM
seleccionas los fonemas  vuelve al AB, a través del FA, para la “programació n motora”.

Por lo tanto, lesiones extensas de la zona perisilviana pueden producir una Afasia Global (no es capaz de hablar
espontá neamente ni obedecer ó rdenes – o comprender el lenguaje-).

Lesiones en el área de W produce una Afasia de Comprensión (a pesar de tener un lenguaje FLUENTE), no es comprensible
por la falta de control del á rea de W sobre B. Generalmente no tiene conciencia de su déficit (anosognosia) y se asocia a una
hemianopsia homó nima derecha.
Lesiones en el área de Broca, se produce una Afasia de Expresión: el lenguaje pierde fluidez y es incomprensible. El
paciente puede entender lo que se le dice y tienen conciencia de su dé ficit. Frecuentemente se acompañ a de
hemiparesia derecha.

La indemnidad de las estructuras perisilvianas permite conservació n de la REPETICIÓ N, se presenta una Afasia
Transcortical. Debe suponerse una lesió n posterior a W (Afasia Transcortical sensitiva) o anterior a Broca (Afasia
Transcortical Motora). Lesiones en estructuras subcorticales (tá lamo, GB) producen Afasias similares a las
transcorticales.

Al lesionarse el Fascículo Arqueado se produce una Afasia de Conducción en que lo má s relevante es la alteració n de la
REPETICIÓ N.

La lectura y la escritura habitualmente se alteran en forma paralela al lenguaje verbal. Las alteraciones específicas se
denominan: Alexias (alteraciones de la lectura); de la escritura (agrafia).
Evaluació n:

- Fluidez: capacidad de producir un lenguaje espontá neo, sin pausas desmesuradas o dificultad para encontrar las
palabras Test de nominació n de animales.
- Comprensión: Se evalú a pidiendo que se ejecuten ó rdenes. (tocarse la nariz, etc). Luego, que comprenda el
sentido de una oració n “el policía ha sido atrapado por el ladró n… ¿Quié n atrapó a quié n?”
- Repetición
- Nominación: Anomia (trastorno de la nominació n). Prácticamente todas las afasias tienen algú n grado de anomia.

Test Formales de lecto-escritura: test de Fluencia verbal y escrita; batería de afasia de Boston; batería de nominació n de
Boston; etc. En el Minimental, se muestra un objeto (nominació n), se solicita que se haga una acció n (“tome este papel
con la mano derecha, dó blelo y pó ngalo encima de la mesa”); se pide que lea y ejecute un acció n (CIERRE LOS OJOS).
III) MEMORIA

Se define como la capacidad de almacenar y recuperar informació n. Clasificaciones basadas


en los distintos aspectos de la memoria:
1) Visual (izquierda) o Verbal (derecha)  de acuerdo al tipo de material almacenado.
2) Explícita (verbalizable) o Implícita (en la ejecució n de una tarea) forma de actualizar el material aprendido.
3) Semántica (recuerdo de significados) o Episódica (en relació n a un espacio temporal
 es el recuerdo de significados.
4) Memoria de corto plazo o de largo plazo (que a su vez se divide en: “reciente o de fijació n” – aprendizaje de
informació n recuperable en minutos o pocos días - ; y “remota o de evocació n” – eventos antiguos,
autobiográ ficos-  se refiere al tiempo transcurrido entre el almacenaje de informació n y la recuperació n de
informació n.

A continuació n, algunos aspectos neurofisioló gicos para una mejor comprensió n de las alteraciones de la memoria:

a) Memoria de corto término o inmediata: funció n propia de la conciencia. Está involucrada la corteza parietal
posterior y la corteza frontal. Se altera en el Delirium.
b) Memoria reciente: comprende ALMACENAMIENTO Y RECUPERACIÓ N. Se requiere indemnidad de la conciencia. En
el almacenamiento está n involucradas diversas estructuras como el hipocampo, la circunvolució n
parahipocampal, los cuerpos mamilares, el trígono y el tá lamo (circuito de Papez). En la recuperació n
participan estructuras Prefrontales y estriatales. Es la primera memoria en alterarse en la EA (por el compromiso
precoz de estructuras hipocampales). Posteriormente se altera el resto. Puede verse alterada cuando se
comprometen estructuras del circuito de Papez. Dentro de la memoria reciente, existe un tipo de memoria
que utilizamos en lo habitual, de corta duración llamada memoria de trabajo.

Circuito de Papez (dentro del sistema límbico): une hipocampo, fornix y los cuerpos mamilares a través del fascículo
mamilotalá mico con los nú cleos anteriores del tá lamo, para llegar al Giro Cingulado Anterior.

c) Memoria remota: Todas las regiones corticales de asociació n, por lo tanto requiere un deterioro cortical amplio
para alterarse.

El trastorno de la memoria a largo plazo se llama AMNESIA. La amnesia anteró grada es la incapacidad de adquirir nueva
informació n (se relaciona con la memoria reciente, hechos de la vida cotidiana. Puede haber desorientació n); la Amnesia
Retró grada es la alteració n de la recuperació n de hechos pasados. (Se relaciona con la memoria remota). La Amnesia Global
Transitoria aparece principalmente una amnesia anteró grada de varias horas de duració n.
Evaluació n:

1. memoria de corto té rmino o plazo: repetició n de series dígitos o palabras (ver ATENCIÓ N).
2. memoria reciente: memorizar palabras (3-5) luego de 3-5 minutos preguntar. Si con claves lo resuelve
puede orientarse má s a un problema de recuperació n que de almacenaje. (minimental)
3. memoria remota: acontecimientos pasados verificables.

La evaluació n formal:

- escala de memoria de Weschler


- Test de retenció n visual de Benton

IV) FUNCIÓN EJECUTIVA

Es la capacidad de PLANIFICAR Y LLEVAR A CABO TAREAS SECUENCIALES en un periodo de tiempo determinado. Estas tareas
pueden ir desde secuencias de movimientos de manos hasta conductas complejas, como la planificació n de un día.
Algunos aspectos neurofisioló gicos para una mejor comprensió n de las alteraciones de las funciones ejecutivas:
La corteza prefrontal controla los procesos cognitivos necesarios para la selecció n de movimientos en el tiempo y lugar
precisos:
Las áreas dorsolaterales  implicadas en la selecció n de conductas guiadas por la “memoria de trabajo” (se refiere a la
actualizació n y procesamiento de informació n necesaria para efectuar una tarea presente. Cuando se altera, se requiere de
claves externas para continuar y llevar a té rmino actividades volitivas. Puede alterarse tambié n cuando se alteran sus
conexiones subcorticales (caudado, Globo pá lido, tá lamo).

Alteraciones de las funciones ejecutivas

Síndrome Disejecutivo (anteriormente llamado Síndrome Frontal).

El denominado síndrome disejecutivo, anteriormente conocido como síndrome frontal, es un conjunto de alteraciones de
tipología y gravedad diversos que se dan como consecuencia de la existencia de lesiones en el ló bulo frontal y especialmente
en el á rea prefrontal. Tal y como se puede reflejar por su nombre actual, la principal afectació n se da en las funciones
ejecutivas, que de manera secundaria pueden provocar alteraciones en otros aspectos como la comunicació n o la
personalidad.

Los síntomas pueden ser muy variables. En lo que respecta a las principales funciones superiores suele presentarse la
disminució n de la capacidad de inhibir impulsos, la perseverancia debido a incapacidad para cambiar de conducta y
dificultades en general para adaptarse a variaciones del medio. Se vuelven inflexibles y tienden a tener dificultades a la
hora de planear, concentrarse, organizar y reorganizar la informació n y mantener cosas en la memoria. No es raro que
tengan pensamientos obsesivos y/o paranoides.

Otro de los aspectos que suele presentar alteraciones severas en el síndrome disejecutivo es la personalidad. El sujeto tiene
tendencia a ser mucho má s impulsivo e irritable, variar constantemente de estado de á nimo e incluso a resultar má s
agresivo y a presentar dificultades de ajustar su conducta al contexto. Ello se debe especialmente a alteraciones del
prefrontal orbitofrontal, vinculada al comportamiento social.

Por ú ltimo, la conducta dirigida se vuelve mucho má s compleja, debido a que aparecen problemas a la hora de realizar
acciones secuenciadas y de iniciar y finalizar acciones. Es comú n que aparezca cierto nivel de apatía y abulia que deje al
sujeto con poca capacidad para planificar y querer hacer algo.

Subdivisiones

El síndrome disejecutivo puede subdividirse en tres síndromes en funció n de la regió n del prefrontal que se haya
lesionado y el tipo de síntomas que esta lesió n provoca.

1. Síndrome dorso-lateral

Este síndrome se produce por lesiones en la corteza dorsolateral del prefrontal. Se caracteriza por la presencia de
alteraciones en las funciones ejecutivas (es el que má s se identifica con la palabra disejecutivo) tales como problemas de
memoria, dificultades de razonamiento, toma de decisiones, planificació n y aná lisis, perseveració n y falta de
concentració n. Tambié n se producen problemas en la fluidez verbal e incluso en el movimiento. Por ú ltimo, a nivel
comportamental suelen presentar distractibilidad, falta de motivació n, apatía y síndromes depresivos.

2. Síndrome orbito-frontal

Este subtipo de síndrome disejecutivo se produce por lesiones en el orbitofrontal. Los síntomas má s evidentes tienen
que ver con el control de los impulsos, el cambio de personalidad y las dificultades para la gestió n del comportamiento
social. Suelen ser lá biles, agresivos e irritables, aunque tambié n pueden presentar dependencia y ecosíntomas. Tienden a
explorar el entorno de forma tá ctil. Puede aparecer moria, o estado de humor alegre vacío y sin estimulació n interna o
externa que la explique. No es raro que aparezcan síntomas obsesivo-compulsivos.

3. Síndrome mesial-frontal

Los síntomas más comunes de esta lesió n en el circuito mesial son la apatía, la desmotivació n y el mutismo aciné tico, en el
que no responde a la estimulació n ambiental a pesar de poder hacerlo si así lo quiere.
Evaluació n:

Rá pidamente se identifican estos pacientes por su “ineficiencia”, independiente de su nivel intelectual. Distraídos. No
logran terminar las tareas.

1) test de secuencias alternantes de manos (Luria) (lado-puñ o-palma) (pueden perseverar o no poder hacer la
secuencia).
2) Dibujos secuenciales (que presenta un patró n secuencial).
3) Prueba de ejecució n y supresió n de actos motores (go-no-go) (con la mano en la mesa, debe levantar un dedo con
dos golpes y no hacer nada con un golpe).

Evaluació n formal:

1) Trail making Test: Evalú a abstracció n, inhibició n de estímulos y flexibilidad cognitiva. Forma A (unen nú meros);
forma B (intercalan nú meros y los unen con sus letras correspondientes)
2) Prueba Digito-Símbolo: Evalú a atenció n sostenida, percepció n visual y capacidad de relacionar estímulos. Debe
correlacionar nú meros con símbolos.
3) Test de cartas de Wisconsin: Evalú a la capacidad de abstracció n, establecer categorías y conceptos, inhibir estímulos
y flexibilizar conductas. Cartas que difieren en forma, nú mero o color. El examinador indica si esta correcto o
no.
4) Test de Stroop: Evalú a la capacidad de inhibir estímulos y flexibilizar una conducta. Palabras escritas con
diferentes colores (debe inhibir el concepto).

V) FUNCIÓN VISUOCONSTRUCTIVA

Es la capacidad para dibujar o construir figuras o formas en dos o tres dimensiones. Algunos aspectos neurofisioló gicos
para una mejor comprensió n de las alteraciones de las funciones visuoconstructivas:
Una vez comprendida la orden, la imagen se proyecta en la corteza visual. Luego es analizada en la regió n inferior del ló bulo
parietal. Posteriormente la corteza promotora (frontal) participa en la planeació n y ejecució n de la reproducció n. Los
defectos visuoconstructivos más severos se ven en lesiones parietales derechas (puede ser izquierda) y ocasionalmente
en lesiones frontales.

Evaluació n:

- dibujar un cubo o figuras cú bicas o “como con palos de fó sforos”.

Evaluació n formal:

- Pruebas de cubos del WAIS (Weschler)


- Test de la figura compleja de rey (requiere la copia y posterior reproducció n de memoria (a los tres minutos)
de una figura compleja.

VI) PRAXIA IDEOMOTORA

La Praxia es la capacidad de ejecutar actos motores previamente aprendidos. Puede afectar la boca, el tronco o las
extremidades. Su alteració n se denomina Apraxia. Trastornos menos severos, Dispraxias.
Algunos aspectos neurofisioló gicos para una mejor comprensió n de las alteraciones de la praxia ideomotora:
El hemisferio dominante para el lenguaje también lo es para la Praxia. Luego de comprender la orden (Wernicke) se activa la
regió n del Giro Supramarginal Izquierdo (memoria); luego, se activa la regió n promotora Izquierda (memoria de
patrones motores) y luego el á rea motora Izquierda o derecha (para mover la mano) (la informació n pasa de Izq. a Der
por la porció n anterior del cuerpo calloso.
La evaluació n rá pida: pedir que realice la mímica (persignarse, lavarse los dientes, etc) tanto con extremidades izq. como
derechas.

VII) Gnosis – Anosognosia – Heminegligencia – Conducta

La Gnosia es la capacidad de reconocer estímulos sensoriales complejos. La Agnosia puede ser visual (no reconoce objetos,
lo logra cuando los toca o los escucha); auditiva o tá ctil (atereognosia). Se presenta en lesiones de á reas de asociació n
sensorial unimodal:

- visual: corteza occisito-temporal


- tá ctil: corteza parietal
- auditiva: temporal

La Anosognosia es la negació n de una incapacidad funcional evidente. Se da en diferentes síndromes (afasia de W;


hemiplejias izq. algunos síndromes amné sicos, etc.)
La heminegligencia Es la falla en reportar, responder u orientar hacia un estímulo que se presenta contralateral a una
lesió n cerebral y que no es debida a un desorden motor o sensorial elemental. (No se dan cuenta que, pe, no se afeitaron
la mitad de la cara o copia la mitad de un dibujo). Lesione parietales derechas son la causa má s frecuente, aunque también
puede verse en lesiones subcorticales o frontales (generalmente del hemisferio derecho).

Apatía: Se altera la regió n cingulada anterior.

Moria: Conducta eufó rica, desinhibida, ruidosa, irritables, inadecuadas en lo social. El síndrome Morico es propio de la
disfunció n frontal orbitaria.

Nota: el test del reloj  evalúa memoria, función visuoconstructiva y función ejecutivas.

Debido a lo anterior, los test para evaluar las funciones cognitivas (minimental o test de Moca), incorporan diferentes á reas
cognitivas.
III. ASPECTOS BASICOS DE LA PERSONALIDAD: Concepto integrador de las diferentes á reas del aparato psíquico que
configuran el modo de ser.

El examen mental, tal como se ha descrito, está enfocado principalmente en la pesquisa de signos y síntomas para el
diagnó stico de patologías psiquiá tricas. Sin embargo, los sí
III. Aspectos básicos de la personalidad.

El examen mental, tal como se ha descrito, está enfocado principalmente en la pesquisa de signos y síntomas para el
diagnó stico de patologías psiquiá tricas. Sin embargo, los síntomas y signos se dan en una determinada personalidad y en un
determinado contexto ambiental. Má s aú n, la psicopatología muchas veces está “teñ ida” por los aspectos propios de la manera
de ser de las personas (personalidad) y por sus herramientas cognitivas con las que cuenta. Por ú ltimo, muchas veces la
exploració n psicopatoló gica debe “desviarse” de las preguntas enfocadas en la bú squeda de síntomas y signos de manera
dirigida y enfocarse en explorar los aspectos de la personalidad para una mejor comprensió n de lo que le sucede a
quienes evaluamos.

La personalidad es un constructo psicoló gico, que se refiere a un conjunto diná mico de características psíquicas de una
persona que determina que los individuos actú en de manera diferente ante una determinada circunstancia. El concepto puede
definirse tambié n como el patró n de actitudes, pensamientos, sentimientos y repertorio conductual que caracteriza a una
persona, y que tiene una cierta persistencia y estabilidad a lo largo de su vida de modo tal que las manifestaciones de
ese patró n en las diferentes situaciones posee algú n grado de predictibilidad. Es decir, a pesar de que cada persona
actú a de diferente forma frente a la misma circunstancia, cada persona tiene cierto “patró n” de comportamiento que se
mantiene estable en el tiempo.

Para Allport, la personalidad alude a la regularidad y consistencia en los comportamientos, así como a las formas de pensar,
sentir y percibir las experiencias. No es un mero conjunto de rasgos o cualidades sino una organización de ellos, lo que
termina por caracterizar a una persona en particular.

Para la OMS, la personalidad es un “patró n enraizado de modos de pensar, sentir y comportarse que caracterizan el estilo
de vida y modo de adaptarse ú nico del individuo, que es el resultado de factores constitucionales, evolutivos y sociales.
Estos patrones comportamentales, tienden a ser estables y a afectar mú ltiples dominios conductuales…”
Es decir, la personalidad es la forma en que pensamos, sentimos, nos comportamos e interpretamos la realidad,
mostrando una tendencia de ese comportamiento a travé s del tiempo, es la forma en que nos vemos a nosotros mismos,
a los otros y al mundo que nos rodea. La personalidad será fundamental para el desarrollo de las demá s habilidades del
individuo y para la integració n con grupos sociales y el enfrentamiento de los problemas y el estré s.

Los patrones de comportamiento que conforman la personalidad son los denominados “rasgos de personalidad”. Los rasgos
de personalidad son, en general, puramente descriptivos del comportamiento. Las Teorías de la Personalidad, en
cambio, intentan explicar có mo se desarrolla la personalidad y esos rasgos de personalidad. Evidentemente, existen
diversas teorías acerca de có mo se establece una determinada personalidad en la infancia, adolescencia y adultez-joven.
Lo que sí es claro, es que su conformació n es un constructo multifactorial. Só lo algunos ejemplos sobre teorías
explicativas de la conformació n de la personalidad.

La Teoría Conductual explica la personalidad en té rminos de los efectos que los estímulos externos tienen sobre el
comportamiento, especialmente aquellos que se refuerzan positiva o
negativamente por el medio social. Los enfoques utilizados para analizar el aspecto conductual de la personalidad se conocen
como teorías conductuales o teorías de acondicionamiento del aprendizaje.
En la Teoría Cognitiva, el comportamiento se va moldeando segú n “esquemas cognitivos adquiridos o aprendidos”
durante los momentos críticos del desarrollo. Estos esquemas cognitivos o esquemas de pensamiento van
determinando nuestro actuar y es la forma que tenemos para enfrentar y explicar la realidad. Por ejemplo, los (pre)
juicios que tenemos (aprendidos) sobre determinados aspectos sociales, hacen que nuestro comportamiento sea de tal o
cual manera.

Albert Bandura, un teó rico del aprendizaje social, sugirió que las fuerzas de la memoria y las emociones funcionaban
junto con las influencias del entorno. Bandura era conocido principalmente por su "experimento del muñ eco Bobo".
Durante estos experimentos, Bandura grabó en un vídeo a un estudiante universitario pateando y abusando verbalmente
de un muñ eco bobo. Luego mostró este vídeo a una clase de niñ os de kínder que se estaban preparando para salir a jugar.
Cuando ingresaron a la sala de juegos, vieron muñ ecos bobos y algunos martillos. Las personas que observaban a estos niñ os
en el juego vieron a un grupo de niñ os golpeando a los muñ ecos. Llamó a este estudio y sus hallazgos “aprendizaje
observacional o modelado” (modelling). Otra explicació n derivada de las teorías cognitivas es el llamado “estilo atribucional”
que son, en resumen, las diferentes formas en que las personas explican los eventos en sus vidas. Esta “forma” de
explicació n de la realidad es un patró n explicativo, que se utiliza permanentemente y guía el comportamiento. Por
ejemplo, hay personas que se ven en el mundo de la siguiente manera: “yo he aprendido que las cosas pasan cuando las
hago yo mismo, en general, nadie me ha ayudado mucho…”.

La psicología Humanista, por otro lado, enfatiza que las personas tienen libre albedrío y que esto juega un papel activo
en la determinació n de có mo se comportan. En consecuencia, la psicología humanista se centra en có mo las
experiencias subjetivas determinan el comportamiento. Esas vivencias subjetivas van dando “sentido” y son las que
guías el comportamiento.
Las Teorías biopsicoló gicas estudian el nivel bioló gico en la psicología de la personalidad y se centra principalmente en
identificar el papel de los determinantes genéticos y có mo moldean las personalidades individuales. De los primeros
pensamientos sobre posibles bases bioló gicas de la personalidad surgieron del caso de Phineas Gage. En un accidente de
1848, una gran barra de hierro fue atravesada por la cabeza de Gage, y su personalidad –y su comportamiento- se vio
severamente alterado. Por otro lado, desde que el Proyecto del Genoma Humano permitió una comprensió n mucho má s
profunda de la genética, ha habido una controversia en curso que involucra la heredabilidad, los rasgos de personalidad y
la influencia ambiental vs. gené tica en la personalidad. Se sabe que el genoma humano desempeñ a un papel en el
desarrollo de la personalidad. Anteriormente, los estudios de personalidad genética se centraban en genes específicos que
se correlacionaban con rasgos de personalidad específicos. La visió n de hoy de la relació n entre el gen y la personalidad
se centra principalmente en la activació n y expresió n de genes relacionados con la personalidad y forma parte de lo que se
conoce como genética conductual. Pequeñ os cambios en el ADN en los individuos son los que conducen a la singularidad de
cada persona, así como a las diferencias en apariencia, habilidades, funcionamiento cerebral y todos los factores que
culminan en el desarrollo de una personalidad determinada. Los estudios de gemelos también han sido importantes en la
creació n del modelo de personalidad de cinco factores: neuroticismo, extraversió n, apertura, amabilidad y escrupulosidad.
Los gemelos idé nticos tienen correlaciones má s altas en los rasgos de personalidad que los gemelos fraternos. El
neuroticismo y la extraversió n son los dos rasgos má s ampliamente estudiados. Una persona que puede caer en la categoría
de extrovertido puede mostrar características tales como impulsividad, sociabilidad y actividad. Una persona que cae en la
categoría de neuroticismo puede ser má s temperamental, ansiosa o irritable.

La Teoría Psicoanalítica, creada por Sigmund Freud, plantea que la personalidad se organiza a partir de las vivencias
tempranas y su internalizació n. La forma en que nos comportamos se encuentra entonces influenciada por los contenidos
e impulsos má s inconscientes. Utilizamos una serie de mecanismos de defensa para “lidiar” con los impulsos
inconscientes. Por otro lado, ordena el aparato psíquico en tres grandes estructuras: el Yo, el Ello y el Superyó . El Yo, sería la
estructura consciente, o nuestra forma de ser o la que se enfrenta y adapta a la realidad. En el Ello estaría los impulsos
inconscientes y en el SuperYó una estructura normativa, que se va desarrollando y que incorpora (y también “exige”) el
cumplimiento de las normas sociales y tambié n el ideal (expectativas) que cada uno tiene respecto de sí mismo.

Otto Kernberg ordenó esta conceptualizació n y diferenció las estructuras de personalidad (neuró tica, limítrofe y
psicó tica) lo que ha sido de gran utilidad en la prá ctica clínica.

La clasificació n de estructuras de personalidad de Kernberg se basa en tres criterios bá sicos:

• Identidad del Yo

Incluye dos puntos esenciales: (1) la presencia o no de un concepto integrado (aspectos positivos y negativos) de sí
mismo a travé s del tiempo y en distintas situaciones; (2) el concepto integrado de las personas importantes o
significativas en la vida del sujeto. La identidad del yo se refiere a có mo logramos dar cuenta de nosotros mismos,
integrando nuestros distintos aspectos y teniendo conciencia de ellos. Las estructuras neuró ticas de personalidad tiene
un concepto de sí mismos integrado, configurando una adecuada identidad yoica. Por lo tanto, es un criterio diferenciador
con las estructuras limítrofes y psicó ticas, las cuales tienen un concepto de sí mismo má s difuso o desintegrado. Una
forma de explorar la integració n del sí mismo es a travé s de preguntas como "Me gustaría que se describiera a sí mismo
en unas pocas palabras ¿cuá les son las cosas que lo diferencian a usted de las demá s personas?”…o cuá les son los aspectos
positivos o negativos que Ud. Encuentra de sí mismo…?”. Se espera que una persona normal o con estructura neuró tica
pueda dar una descripció n donde se integren aspectos negativos y positivos, identificar sus características estables sin
desconocer que en ciertas circunstancias puede salirse de esos patrones; ademá s el entrevistador puede formarse una
imagen relativamente clara de la persona a partir del relato del paciente. Las personas con estructuras limítrofes relatan
aspectos contradictorios de sí mismos pero sin darse cuenta de la contradicció n de su relato, el entrevistador puede
tener la sensació n de que el paciente está hablando de distintas personas por lo que no puede percibir en forma clara la
descripció n del paciente y tener la sensació n de caos. Las personas con estructuras psicó ticas les cuesta aú n más responder
esta pregunta y se angustian frente a ella. Las personas con problemas cognitivos tampoco logran estructurar una respuesta
pues implica concentració n, introspecció n y relaciones abstractas.

Explorar el concepto integrado de las personas importantes puede hacerse a travé s de preguntas como "¿puede
describirme la forma de ser de su madre o padre? (o figuras significativas) Cuénteme ¿có mo son ellos? o ¿có mo es la
relació n que tiene con cada uno de ellos? Los pacientes con estructura limítrofe dan una descripció n superficial que
impide conocer los aspectos má s profundos de esas personas, ademá s muchas veces caen en profundas contradicciones
cuando describen características sin que se percaten de ello. En
pacientes con estructura neuró tica la descripció n incluye aspectos relevantes, integració n de aspectos negativos y positivos
que permiten que el entrevistador se haga una imagen má s o menos clara de esas personas. En el caso de estructuras
psicó ticas u otras dificultades cognitivas no se logra acceder claramente a la identidad del Yo.

 Mecanismos de Defensa

En este ítem se exploran cuá les son los mecanismos de defensa que habitualmente se utilizan por cada persona. Los
mecanismos de defensa son “herramientas” con las cuales se enfrenta la realidad en diferentes circunstancias. La
estructura neuró tica de personalidad utiliza mecanismos altos de defensa (o más adaptativos) que se centran en la
represión, es decir, en el intento de control de diferentes impulsos, comportamientos y afectos dejando a éstos fuera de la
vida consciente. Otros mecanismos de defensa “altos” son la intelectualizació n (describir y poner distancia con lo que estamos
sintiendo); la racionalizació n (donde intentamos explicar o solucionar diferentes situaciones de manera racional; la
formació n reactiva (transformar sentimientos que nos generan conflicto en su contrario); la sublimació n (transformar
los impulsos por aspectos más creativos y culturalmente aceptados) y el altruismo entre otros. Por otro lado, las estructuras
limítrofes o psicó ticas utilizan mecanismos de defensa má s primitivos o “bajos” que se organizan desde la escisión, como
opuesto a la integración. Dentro de estos mecanismos de defensa se encuentran la devaluació n; la idealizació n; la
omnipotencia; la negació n primitiva; la identificació n proyectiva (poner en el otro los propios impulsos); la mirada
“blanco o negro” de las cosas; la autoagresió n como forma de aliviar la angustia, entre otros.

Los mecanismos de defensa pueden observarse en la interacció n con el paciente. Los mecanismos avanzados usualmente
no interfieren la relació n paciente-terapeuta, pero los mecanismos má s primitivos pueden observarse directamente ya sea
en el contenido del discurso del paciente (contradicciones, adjetivos muy positivos hacia el terapeuta o negativos, etc.) como
en el comportamiento (reacciones de angustia, muestras de desprecio, provocació n, rechazo en el lenguaje corporal).

• Juicio de realidad

Este tercer criterio de clasificació n y evaluació n clínica, implica la capacidad de: (1) diferenciar el yo del no-yo (2) diferenciar
el origen de los estímulos ya sea intrapsíquico o extrapsíquico (3) y mantener criterios de realidad socialmente aceptados. El
juicio de realidad esta mantenido en las estructuras neuró ticas y limítrofes, no así en las psicó ticas por lo que es un
criterio diferenciador entre estructuras psicó ticas y limítrofes.

• Otros criterios

La exploració n de estos tres criterios permite diferenciar entre estructuras psicó ticas, neuró ticas y limítrofes, sin
embargo a menudo la clasificació n de las estructuras limítrofes se hace dificultosa por su cará cter intermedio. Para clarificar
el diagnó stico, Kernberg propone otros criterios que caracterizan a las estructuras limítrofes y las diferencian de las
neuró ticas. Estas son:

- Dificultades graves y cró nicas en las relaciones de objetos: los pacientes limítrofes no logran establecer relaciones
verdaderas con otra persona, caen en la manipulació n, control y desvalorizació n del otro. Tienden a tener relaciones de
amistad, de pareja y laborales poco estables y su resolució n tiene a ser conflictiva.
- Manifestaciones inespecíficas de debilidad yoica: falta de control de impulsos, incapacidad para tolerar la
angustia, insuficiente desarrollo de canales de sublimació n (dificultades en la tolerancia a la frustració n).
- Tendencia problemá tica del sú per yo: puede manifestarse como el apego a normas morales por el "qué dirá n" o en
conductas antisociales, mentira cró nica, robo, engañ o, estafa, agresiones abiertas a otros o explotació n parasitaria.
- Síntomas neuró ticos cró nicos, polimorfos y difusos: presencia de angustia, depresió n, fobias, síntomas obsesivos,
tendencias hipocondríacas.

Las teorías de la personalidad intentan explicar la forma en que se construyen las diferentes personalidades. La
psicoterapia intenta producir cambios en las formas de ser y se basan en las teorías psicoló gicas para generan cambios. Por
ejemplo, la Terapias cognitivo-conductuales basará n sus intervenciones identificando los esquemas cognitivos predominantes
que generan conflicto y junto con el paciente los identificará n, tomará n conciencia de ellos y trabajará n en los mismo.
Por otro lado, las psicoterapias de orientació n psicoanalítica trabajará n sobre cuá les son los impulsos o conflictos
inconscientes detrá s de las conductas y trabajará n sobre có mo identificarlos y tener conciencia de ellos para producir
cambios.

Sin embargo, lo que identificaremos inicialmente en quienes estemos evaluando son sus comportamientos y conductas,
las cuales nos dará n cuenta de la personalidad del sujeto. A pesar de que existen mú ltiples rasgos de personalidad, a
continuació n una breve explicació n de los rasgos de personalidad má s frecuentes.

RASGOS DE PERSONALIDAD:

Paranoide

- Suspicaz
- Desconfiado
- Celoso
- Rencoroso
- De ideas extremas o incorporadas con cierto fanatismo Esquizoide
- distanciamiento social
- restricción de la expresión emocional
- solitario
- aplanado
- interés restringido por las relaciones sociales Esquizotipico
- capacidad reducida en sus relaciones interpersonales
- comportamiento excéntrico
- experiencias perceptivas inhabituales
- suspicacia o ideació n paranoide
- pensamientos o lenguaje peculiar
Limite

- inestabilidad afectiva
- impulsividad
- temor al abandono
- sensació n de vacío cró nico
- ideació n suicida o automutilació n
- alteració n de la identidad del yo o difusió n de identidad
- disociativo o paranoide ante el estré s
- alta reactividad emocional
- relaciones personales inestables (idealizació n-devaluació n) Histrió nico
- excesiva emotividad
- centro de atención
- comportamiento seductor, corporal, dramá tico, sugestionable, superficial, relaciones subjetivamente
intimas

Narcisista

- Grandioso
- Falto de empatía
- Necesidad de admiración
- Explotador
- Envidioso
- Pretencioso, especial, arrogante

Antisocial

- Desprecio
- Violación de los derechos de los demás
- No sigue normas sociales
- Deshonesto
- mentiroso
- irresponsable
- Irritable
- Impulsivo
- Sin culpa (frialdad)

Obsesivo-compulsivo

- afán por el orden, perfeccionismo


- control mental y de las relaciones
- escasa flexibilidad, espontaneidad y eficiencia
- listas, detalles, trabajó lico, no delega
- escaso tiempo de esparcimiento y ocio
- escrupuloso, obstinado (en temas morales)
- no se deshace de cosas
Dependiente

- Necesidad que se preocupen de ellos


- Genera sumisión, adhesión, temor excesivo a la separación y abandono
- Indeciso (sin el apoyo del resto)
- Otros asumen sus responsabilidades
- No expresa desacuerdos
- Sin iniciativa
- Asume tareas desagradables
- No se siente capaz de cuidarse solo
- Constantemente con alguien Evitativo
- inhibición social
- sentimientos de inferioridad e ineptitud
- hipersensible a la evaluación negativa
- evita el contacto social por el temor a la evaluació n, humillació n, a la critica

Los rasgos también se han intentado agrupar en dimensiones (como la ú ltima clasificació n del DSM-5:

Dimensiones de rasgos Aspectos que incluyen estas dimensiones



Emociones negativas Depresió n, Ansiedad, Vergü enza, Culpa

Introversió n  Retirada de las Interacciones sociales

Antagonismo  Sentimiento exagerado de auto importancia

Desinhibició n  Impulsividad

Compulsividad  Perfeccionismo, Rigidez

Esquizotipia  Percepciones, Creencias Extrañ a

Los rasgos de personalidad son puramente descriptivos de los comportamientos y las conductas. Finalmente, todas las
personas pueden tener diferentes rasgos de personalidad o estos pueden “aparecer” en ciertos momentos con fines
adaptativos. Por ejemplo, en ciertas situaciones es “adaptativo” que surjan los rasgos paranoides. Por ejemplo, si uno
entra a un lugar peligroso o se está relacionando con personas que pueden agredir o dañ ar, es má s adaptativo ser
suspicaz; o cuando hay que entregar un trabajo final, que surjan ciertos rasgos má s obsesivos puede ayudar a realizar un
mejor trabajo; o los emprendedores deben entusiasmar al resto para incorporarlos en los proyectos, por o cual los
rasgos narcisistas e histrió nicos pueden ayudar. Evidentemente hay rasgos de personalidad que son desadaptativos por
definició n como los rasgos límite de personalidad.
Por ú ltimo, cuando determinados rasgos de personalidad son predominantes, permanentes, se extiende a una amplia gama
de situaciones personales y sociales, son muchas veces desadaptativos, se aleja de las expectativas de la cultura del
sujeto y generan un malestar subjetivo y social, podemos hablar de un Trastorno de Personalidad específico. Generalmente
involucran aspectos cognitivos y de interpretació n de la realidad; aspectos afectivos (en cuanto a intensidad emocional); las
relaciones interpersonales; y el área del control de los impulsos.

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