UNIVERSIDAD NACIONAL FEDERICO VILLARREAL
FACULTAD DE MEDICINA HUMANA “HIPÓLITO UNANUE”
ESCUELA PROFESIONAL DE MEDICINA
TESIS
“FACTORES DE RIESGO ASOCIADOS A ENTEROCOLITIS NECROSANTE
EN RECIÉN NACIDOS EN EL HOSPITAL NACIONAL HIPOLITO UNANUE
2015 - 2019”
TRABAJO DE INVESTIGACIÓN PARA OPTAR EL TÍTULO DE MÉDICO
CIRUJANO
AUTOR:
ESCUDERO MEJIA, Jhon Anthony
LIMA-PERU
2019
1
Resumen
Introducción: La enterocolitis necrotizante es la emergencia abdominal quirúrgica más
frecuente en los recién nacidos prematuros, con una tasa de mortalidad elevada. Existen
factores asociados a ésta, como el uso de surfactante pulmonar, edad gestacional, peso
al nacer, tipo de parto, administración de Citrato de Cafeína y Presión Positiva Continua
en la Vía Área (CPAP) entre otros.
Objetivos: Determinar los factores asociados a enterocolitis necrotizante en neonatos
muy prematuros del Hospital Nacional Hipólito Unanue durante los años 2015-2019.
Materiales y métodos: Estudio observacional, analítico de casos y controles. Se
revisaron 122 historias clínicas de neonatos bajo criterios de selección. En el análisis se
utilizó regresión logística.
Resultados: Los que tuvieron enterocolitis necrotizante (ENC) tuvieron de edad 29
semanas con RI: 28-32 y peso al nacer de 1524 gramos, con RI: 1205-1996 gramos. El
21.14%(n=26) de los que se usó el Surfactante Pulmonar tuvo ENC, y de la misma
forma el 32.95%(n=57) y 33.51% (n=64) de los que tuvieron uso de Citrato de Cafeína
y CPAP. Los que tuvieron parto por cesárea y por vía vaginal, el 32.97% (n=61) y
37.5% (n=15) tuvieron ENC. En el análisis bivariado, el Uso de surfactante fue
significativo (ORc: 0.43, IC: 0.29-0.64 y p=0.0001).
Conclusiones: De forma independiente, el uso de surfactante pulmonar fue el único
factor asociado a ENC, siendo éste un factor protector.
Palabras clave: Surfactante, Enterocolitis, prematuros.
2
Abstract
Introduction: Necrotizing enterocolitis is the most frequent surgical emergency with a
high mortality rate. There are factors associated with this, for example the use of
Pulmonary Surfactant, age, birth weight, type of delivery, the administration of coffee
citrate and continuous positive presion.
Objectives: To determine the factors associated with necrotizing enterocolitis in
moderate preterm neonates of the Hipolito Unanue Hospital 2015-2019.
Materials and methods: Observational, analytical study of cases and controls. We
reviewed 122 clinical histories of neonates under selection criteria. In the analysis,
logistic regression was used.
Results: Those who had necrotizing enterocolitis (ENC) had 29 weeks of age with RI:
28-32 and birth weight of 1524 with RI: 1205-1996. The 21.14% (n=26) of those who
used the Pulmonary Surfactant had ENC, and in the same way 32.95% (n = 57) and
33.51% (n = 64) of those who had use of Caffeine Citrate and CPAP. For the type of
delivery, from cesarean and vaginal way, 32.97% (n=61) and 37.5% (n=15) had ENC.
In the bivariate analysis, the use of pulmonary surfactant was significant (ORc: 0.43,
CI: 0.29-0.64, p=0.0001).
Conclusions: Independently, only the use of surfactant was associated with ENC, being
the use of surfactant a protective factor.
Key words: Surfactant, Enterocolitis, premature.
3
INDICE
Pág.
I. Introducción 2
I.1. Descripción y Formulación del Problema 2
I.2. Antecedentes 6
I.3. Objetivos 15
a. Objetivo General 15
b. Objetivos Específicos 15
I.4. Justificación. 17
I.5. Hipótesis 18
II. Marco Teórico 18
[Link] teóricas sobre el tema de investigación 18
III. Método 38
III.1. Tipo de estudio 38
III.2. Ámbito temporal y espacial 38
III.3. Variables 38
III.4. Población/muestra 40
III.5. Instrumentos 41
III.6. Procedimientos 41
III.7. Análisis de datos 41
III.8. Consideraciones éticas
IV. Resultados 44
V. Discusión de resultados 45
VI. Conclusiones 46
VII. Recomendaciones 46
VIII. Referencias 47
IX. Anexos 52
4
I. INTRODUCCION
La enterocolitis necrosante (ECN) es la enfermedad gastrointestinal más frecuente
de la etapa neonatal y tiene mortalidad de hasta 50% en menores de 1,500 g de peso
al nacer.
Hay entre uno y tres casos por cada mil nacimientos, y entre los pacientes admitidos
en la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN) alcanza entre el 1 y 10% y
llega hasta 12 o 14% en recién nacidos con peso menor a 1,500 g (peso muy bajo).
Se desconoce la causa, aunque lo más probable es que sea de origen multifactorial,
donde la isquemia y reperfusión tienen función importante (Fernández, I; De las
Cuevas, I 2016).
El factor de riesgo más importante y consistente es la prematurez relacionada con
inmadurez de la mucosa intestinal: las enzimas y hormonas de la mucosa están bajas
antes de la semana 40, el sistema de defensa intestinal es deficiente o disfuncional y
la autorregulación de la microcirculación es ineficaz. Más de 90% de los neonatos
con ECN reciben alimentación enteral y se consideran factores de riesgo el
momento de inicio de la vía oral, tipo de alimento (osmolaridad y concentración),
volumen de la fórmula que se inicia y la velocidad con que ésta se administra.(Diniz
N; Harumi, M 2015).
Se plantea que la alteración del flujo sanguíneo intestinal (isquemia y reperfusión)
contribuye a generar los mecanismos fisiopatológicos de la ECN en el neonato. En
los recién nacidos pretérmino se incluye la persistencia del conducto arterioso,
presencia de catéteres arteriales umbilicales, apnea, exposición fetal a la cocaína,
preeclampsia, hemorragia materna, ruptura prematura de membranas y edad
5
materna. En los recién nacidos a término, la alteración del flujo intestinal se vincula
con asfixia al nacer, exanguinotransfusión, policitemia, cardiopatía congénita y
restricción del crecimiento intrauterino.(Diniz N; Harumi, M 2015).
Como factor infeccioso se relaciona la aparición de patrones de colonización
bacteriana intestinal muy diferentes en los pacientes prematuros hospitalizados en la
UCIN respecto de los recién nacidos a término, los cuales podrían participar en la
manifestación de ECN. Los factores que influyen en los procesos inflamatorios,
como el de necrosis tumoral α, la interleucina 6 y el activador de las plaquetas,
juegan un papel importante (Fernández, I; De las Cuevas, I 2016).
Recientemente se demostró que la hipoclorhidria concomitante a empleo de
bloqueadores del receptor de la histamina 2 es factor de riesgo. A pesar de la
disminución de la morbilidad y mortalidad en la prematurez, el porcentaje de
neonatos de peso muy bajo con ECN perforada se mantiene entre 35 y 50%. (Lin, P;
Stoll; B 2014).
I.1. Descripción y formulación del problema.
La enterocolitis necrotizante (NEC) es una de las principales causas demorbilidad y
mortalidad en recién nacidos prematuros, especialmente enaquellos con muy bajo
peso al nacer llegando a una mortalidad de 20 a 40%en este grupo de pacientes.
(Castillo, O; Rodríguez; I, Lozano, C.2014)
También ha sido uno de los más difíciles de erradicar y por lo tanto se haconvertido
en una prioridad para la investigación.(Kumar; S, Al Ramadan S. 2017)
6
Condiciones muy parecidas a la enterocolitis necrotizante se describieron antes de la
década de 1960, pero la entidad no fue ampliamente reconocida hasta después de la
llegada de los de cuidados intensivos neonatales modernos(Neu, J; Walker A. 2011)
Desde entonces, la incidencia de enterocolitis necrotizante y la Morbimortalidad
asociada se han mantenido sin cambios debido a la constante mejora de la
supervivencia de los niños más pequeños ; en algunos casos ,estas tasas en realidad
han aumentado.(Neu, J; Walker A. 2011)
El Instituto Nacional de cuidados del niño Eunice Kennedy Shriver y la red de
investigación neonatal para el desarrollo humano informó una incidencia específica
media de NEC de 3 % a 11 % entre 2004 y 2007 y el 5 % a 15 %entre 2008 y
2011.(Yee W et al 2012).
Otros centros individuales y redes neonatales han informado incidencia similar de
NEC. Uno grupo de Australia ha reportado una disminución en la incidencia de
NEC de 12% entre 1992 y 1993 en comparación con el 6% entre1998 y 1999 para
los infantes con una edad gestacional de 24 a 28 semanas. De datos obtenidos a
nivel mundial se estima que es una enfermedad que afecta entre 1% y 8% de todos
los bebés admitidos en las unidades de cuidados intensivos neonatales.(Yee W et al
2012).
En cuanto a la base de datos de la red neonatal de los Estados Unidos yCanadá, la
prevalencia media de la enfermedad es de aproximadamente 7 %entre los recién
nacidos con un peso al nacer entre 500 y 1.500 g (Kastenberg Z et al 2015). La
tasaestimada de mortalidad asociadas a la enterocolitis necrotizante oscila entreel 20
y el 30% , con la tasa más alta entre los niños que requieren cirugía. (Fitzgibbons
SC, Ching Y, Yu D, et al 2016).
7
Es difícil establecer una cifra real de la incidencia de NEC en América Latinadebido
a los problemas que se presentan en el establecimiento del diagnósticode la
enfermedad y a la falta de registros de información claros en la mayoríade los
hospitales. Muchos de los recién nacidos que presentan la entidad noson
diagnosticados a tiempo y se registran como neonatos que han sufrido sepsis. (Yee
W et al 2012).
En un estudio en Colombia realizado en la Unidad de Cuidados Intensivos
delRecién Nacido (CIRENA) del Hospital Universitario del Valle (HUV) en el
año2006 la frecuencia de la enterocolitis necrotizante encontrada fue de 2%,
valorque coincide con lo registrado en la literatura internacional, en la que
seestablece que esta enfermedad afecta de 1% a 8% de todos los bebésadmitidos en
las unidades de cuidados intensivos neonatales. (Torres J, Espinosa L, García A,
Mideros A, Usubillaga E 2015).
La población de RNPT con NEC es una población de alto riesgo dentro del
subgrupo de recién nacidos con muy bajo peso al nacer, por lo tanto es importante
su identificación temprana para su manejo por la UCIN.(Kastenberg Z et al 2015).
Formulación del problema
Debido a la falta de información y al aumento de la prevalencia en estapatología ,
nos formulamos el siguiente problema:
¿Cuál es la prevalencia y factores de riesgo de NEC en neonatos en el Hospital
Nacional Hipólito Unanue 2015 al 2019?
I.2. Antecedentes
8
En un estudio descriptivo piloto retrospectivo realizado por J. Torres en unHospital
Universitario de Colombia en el 2015, se describió lascaracterísticas de los pacientes
con ECN en una unidad de cuidado intensivoneonatal donde se encontró que 32 de 1555
(2%) desarrollaron laenfermedad, porcentaje que es similar al registrado en otros países;
la mitadtenía un peso menor a 1500 gramos y solo 3 gestantes tuvieron adecuadocontrol
prenatal. Fueron diagnosticados con ECN (53.1%) de sexo femeninoy (46.9%) de sexo
masculino, concluyéndose que existe una relación visibleentre el bajo peso al nacer, la
prematuridad y el desarrollo de ECN.
En un ensayo clínico controlado realizado por L. Pérez et al en Colombia enel año 2015
, se comparó la incidencia de enterocolitis necrosante y lamortalidad entre prematuros
en quienes se inició alimentación entérica a las48 horas de vida extrauterina, frente a
otros en quienes se empezó al quintodía de vida. Se llevó a cabo el estudio con 239
neonatos de 750 a 1.500gramos de peso y de 27 a 32 semanas de edad de gestación,
asignados alazar, 135 a alimentación temprana y 104 a alimentación tardía con
lechematerna o fórmula láctea para prematuros. Se presentaron 14 casos deenterocolitis
necrosante en el grupo de alimentación temprana (10,4 %) ynueve (8,7 %) en el de
alimentación tardía (RR=1,22; IC95 % 0,49-3,20;p=0,652). Cinco (3,7 %) niños
fallecieron en el grupo de alimentacióntemprana (IC95 % 1,4-8,9) y ocho (7,7 %), en el
de alimentación tardía (IC95% 3,6-15,0), sin que estas diferencias fueran significativas
(RR=0,46; IC95 %0,12-1,60; p=0,182). Se concluye que el iniciar en forma temprana
laalimentación entérica en neonatos prematuros no aumenta el riesgo deenterocolitis
necrosante ni el de mortalidad y sí representa grandes ventajaspara estos pacientes.
En un estudio de cohorte retrospectivo realizado por Kastenberg Z. utilizo
datosrecogidos por la Calidad de la Atención Perinatal de California ( CPQCC )entre
2010 y 2015 donde se buscó describir la tendencia actual hacia la desregionalización y
9
para probar la hipótesis de que los recién nacidos con ECNrepresentan un alto riesgo
particular subgrupo de la población MBPN que sebeneficiaría de la identificación
temprana y manejo temprano, y posible triajedirigida a hospitales de tercer nivel. Se
encontró que las tasas de mortalidadvariaron de acuerdo con el nivel de atención. De
alto nivel (nivel IIIB con > 100casos MBPN por año y nivel IIIC) hospitales logran el
más bajo riesgo demortalidad. Los bebés con enterocolitis necrotizante nacidos en los
hospitalesde nivel medio (nivel bajo volumen IIIB y nivel IIIA UCIN )
teníanprobabilidades de muerte que van desde 1,42 ( 95 % CI , 1,08 a 1,87 ) a 1,51( 95
% CI, 01.05 a 02.15 , respectivamente). En el último año del estudio, soloel 28,6 % de
los niños con NEC nacieron en hospitales de alto nivel. Para losbebés nacidos en
centros de nivel inferior, la transferencia a un mayor nivelde atención con frecuencia se
produjo hasta bien entrado el tercera semana de vida..
En un estudio de cohorte realizado por W. Yee et alen el 2012 donde se llevó a cabo
unseguimiento de 16669 neonatos menores de 33 semanas de edadgestacional, realizado
por la Red Neonatal Canadiense (CNN), que incluye 25unidades de cuidados intensivos
neonatales. Se realizó un análisis univariadoy otro multivariado para determinar factores
de riesgo de NEC, se calculó laincidencia cruda y ajustada a edad gestacional, gravedad,
Apgar, sexo,derivación y número de pequeños para la edad gestacional PEG.
Lasvariaciones en la incidencia entre los centros fueron notables, con unaincidencia
bruta de 5,1%(1,3 a 12,9%) y una ajustada a gravedad con unamediana ponderada de
4,6%. El hallazgo más importante del trabajo fueencontrar que la presentación precoz
(media 7 días) de NEC se asoció amayor edad gestacional y a nacimiento vaginal
comparado con los depresentación tardía (32 días) RN menores de 33 semanas.
En un estudio realizado por Patel A. en el año 2014 donde el objetivo fueevaluar el
impacto de las iniciativas de mejoramiento de la calidad en laincidencia de ECN en los
10
neonatos con MBPN . Debido a un aumento de laenterocolitis necrotizante entre los
niños de muy bajo peso al nacer ( MBPN ,peso al nacer < 1500 g ) del 4% en 2005 a 6 a
un 10% en 2007 a 8 desarrollaron e implementaron la mejora de la calidad mediante un
protocolode alimentación. La incidencia de NEC no disminuyó después de la
implementación deprotocolo de alimentación en la fase 1 ( 19,4 %), pero hizo
disminuciónsignificativa después de cambiar el manejo de la sonda nasogástrica en
fase2 (2,9 %) .El análisis de regresión logística multivariante demostró unarelación
significativa entre el mejoramiento de calidad y la incidencia de ECN.
En un estudio de observacional descriptivo realizado por H. García en laUnidad de
Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital de Pediatría delCentro Médico Nacional
Siglo XXI en México en el año 2015. Se estudiaron32 niños con enterocolitis
necrotizante (19 fallecidos y 13 supervivientes) querecibieron tratamiento quirúrgico en
el periodo neonatal. Se registraronvariables perinatales, tipo de cirugía, hallazgos
quirúrgicos, morbilidad ysupervivencia en la etapa neonatal y en el primer año de vida.
Las principalesmorbilidades en el primer año de vida fueron colestasis y
obstrucciónintestinal. La supervivencia en la etapa neonatal fue de 78 % y en el
primeraño de vida de 40.6 %. La morbilidad en el primer año se relacionó con lacirugía.
La supervivencia fue alta en la etapa neonatal y descendió en el primeraño de vida.
Según un estudio realizado por R. Martin et al en el año 2016 se realizó unestudio
donde se evaluó el desarrollo neurológico después de NEC ybacteriemia tardía . Se
incluyó 1155 niños nacidos de gestación 23 a 27semanas. NEC fue clasificada como
NEC médico o NEC quirú[Link] tardía se definió como un resultado de
hemocultivo positivodespués de la primera semana después del parto. El
neurodesarrollo seevaluó a los 24 meses de edad corregida.
11
Los niños que tuvieron NEC quirúrgica sin bacteriemia se encontraban enmayor riesgo
del desarrollo psicomotor índices < 70 (OR = 2,7 [ 1,2 , 6,4 ] ) , ylos niños que tenían
tanto NEC quirúrgica y bacteriemia tardía estaban enmayor riesgo de parálisis cerebral
(OR = 8,4 [ 1,9 , 39 ] ) y microcefalia (OR =9,3 [ 2,2 , 40 ] ) . En contraste, los niños
que tenían NEC médica con o sinbacteriemia tardía no estaban en mayor riesgo de
cualquier alteración del desarrollo.
En un estudio realizado por M. Colin en el año 2013 en el Hospital Generalde
Tlalnepantla se realizó un estudio retrospectivo, observacional, descriptivoy analítico,
que incluyo todos los expedientes de pacientes con el diagnósticode NEC menores de
36 semanas. Durante el periodo comprendido de enerode 2008 a diciembre de 2012 se
encontraron 50 pacientes, donde 45 cumplíancon los criterios de inclusión. Se encontró
que el 7,4% presentaron asfixiaperinatal. El 100% (n=27) cursaron con sepsis. Al 85.2%
se inició laalimentación con formula maternizada y al 14.8% (n=4) con leche materna.
Seconcluye que los factores predisponentes para NEC fueron la falta dealimentación
con leche materna, el volumen de inicio de la alimentación y lasepsis.
Según Bury R en el año 2016 se evaluó los beneficios y daños de laprofilaxis con
antibióticos enterales para NEC en RN con bajo peso al nacer ypretérminos. Se
incluyeron cinco ensayos elegibles que incluían 456 niños. Laadministración de
antibióticos enterales profilácticos dio lugar a unaestadísticamente reducción
significativa de la NEC ,sin embargo laspreocupaciones sobre los efectos
adversospersisten , particularmente en relación con el desarrollo de bacteriasresistentes.
Según AM. Weldeboe en el año 2016 investigo la etiología de un grupo deNEC en una
UCIN nivel 3 y monitorizo para los nuevos casos tras la aplicaciónde mejoras de control
de la infección. Se identificaron once casos de NECdurante el período de estudio. Una
12
muestra de fortificador de leche humana (HMF) probó contenía un recuento de colonias
de Bacilluscereus en el límitemicrobiológico superior de Food and DrugAdministration
para lacontaminación. Siete (65%) pacientes recibieron HMF antes de la apariciónde los
síntomas. Se concluye que ninguna causa microbiológica fueidentificada, aunque el
grupo podría haber resuelto de forma espontánea, unmayor control de la infección y el
cambio de lotes de HMF podrían haberdesempeñado un papel en el control de este
brote.
En un estudio realizado por E. Cuenca et al en el año 2016 en el Hospital deNiños Sor
MariaLudovica en Buenos Aires, se analizaron 77 pacientes con eldiagnostico de NEC
donde el 51% requirió al menos una intervenciónQuirúrgica (se dividió en dos
subgrupos de acuerdo a la cirugía inicialrealizada: drenaje peritoneal (DP) o
laparotomía (LAP) y el 49% requirióúnicamente tratamiento médico, la EG promedio
del grupo fue de 34.2semanas El 64% fueron pretérmino y el 36% eran a término . El
60% de losRNPT tuvieron asociada alguna enfermedad respiratoria, el 33% RCIU y
el7% alguna cardiopatía congénita. La mortalidad global en los casos de NECclínica fue
de 6.5% y de NEC quirúrgica fallecieron el 70 y el 32% de los DP yLAP
respectivamente.
En un estudio realizado por R. Sharma et al en el 2016 para poner a prueba la hipótesis
deque la presentación clínica y quirúrgica de NEC varia con la edad [Link] un
total de 202 recién nacidos desarrollaron NEC ,el estudio se basó en laEG , dividiendo
en 5: prematuro extremo (EP, 23 a 26 ss), muy prematuro(MP, 27 a 29 ss),
moderadamente prematuro (MP, 30 a 34 ss), cercanos atérmino (NT, 35 a 36 ss )y
RNAT (37 a 42 ss) . Se encontró que el signo máscomún en PE fue íleo 77%, distención
abdominal 71%, emesis 58%. Gasintramural en 100% de RNAT y 29% en RNPE, de
igual forma la moralidadfue alta en recién nacidos PE en comparación a RNAT (33 vs
13
10%) .Concluyendo que la presentación de NEC en prematuros extremo es distintaa
infantes más maduros.
Según M. Hull et al en el 2013 realizo un estudio prospectivo cohorte donde 655
centrosde los Estados Unidos evaluaron prospectivamente 188,703 neonatos conMBPN
entre los años 2006 y 2010, el objetivo fue establecer puntos dereferencia nacionales
basados en el peso al nacer , por la mortalidadquirúrgica NEC y describir el uso y la
mortalidad de la laparotomía vs drenajeperitoneal . Se encontró 52% de los pacientes
con NEC necesitarontratamiento quirúrgico el cual fue acompañada con un incremento
de lamortalidad. NEC quirúrgico mostro una meseta 30% de [Link]ía
fue el método más usado de tratamiento (69%). La laparotomíasolo y grupos de drenaje
con laparotomía tuvieron mortalidad similares (31 y34 %), mientras que el grupo de
tratamiento solo de drenaje se asoció conmayor mortalidad(50%)
I.3. Objetivos
I.3.1. Objetivo general
Determinar los factores de riesgo para ECN en Recién Nacidos en el
servicio de Neonatología del Hospital Nacional Hipólito Unanue 2015-
2019
I.3.2. Objetivo especifico
Determinar incidencia de ECN en Hospital Nacional Hipólito Unanue
2015-2019
Determinar los factores de riesgo para ECN
I.4. Justificación
14
La enterocolitis necrosante es una situación abdominal catastrófica en elrecién
nacido; es más frecuente en el niño prematuro y su origen esmultifactorial. Entre
los factores de riesgo propuestos están: la prematuridady el bajo peso al nacer,
que es el más claramente demostradoLa finalidad de este trabajo es conocer la
prevalencia de enterocolitisnecrotizante en prematuros con muy bajo peso al
nacer de la UCI neonatal del Hospital Nacional Hipólito Unanue durante el
periodo enero 2015 a diciembre 2019 . Se decide estudiar este grupo de
pacientes ya que son losmás vulnerables y con mayor morbimortalidad,
Desafortunadamente poco seha hecho en la reducción de la incidencia o la
gravedad de esta enfermedady a su vez hay pocos estudios en América latina.
Si bien la enterocolitis necrosante es una entidad de la cual existe
amplialiteratura, y los factores de riesgo están bien establecidos, continúa
siendouna de las principales causas de morbimortalidad en nuestro país y en
nuestrohospital, donde no se han realizado estudios.
Este protocolo nos permitirá conocer principalmente la prevalencia
ycaracterísticas epidemiológicas de NEC en prematuros de muy bajo peso,
deigual manera servirá de base para la realización de nuevos trabajos de
investigación relacionados al tema y tomar nuevas estrategias en el sector salud.
II. MARCO TEORICO
[Link] teóricas sobre el tema de investigación.
La enterocolitis necrotizante (ECN) es una enfermedad grave que afecta a recién
nacidos, en especial prematuros, con una incidencia y morbimortalidad elevados
. Se define como un síndrome agudo y grave de necrosis intestinal, de etiología
15
multifactorial, caracterizado por edema, ulceración y necrosis de la mucosa
intestinal y sobreinfección de la pared ulcerada.
Afecta principalmente recién nacidos (RN) prematuros con peso menor de
1,500gr. Constituye la urgencia gastrointestinal más frecuente en una Unidad de
Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN). Se presenta como un síndrome
gastrointestinal y sistémico que comprende síntomas variados y variables, como
distensión e hipersensibilidad abdominal, sangre en heces, intolerancia a la
alimentación, apnea, letargia, y en casos avanzados acidosis, sepsis, coagulación
intravascular diseminada (CID) y choque. Abarca un espectro amplio de
afectación desde la recuperación sin secuelas hasta un cuadro grave de
peritonitis y sepsis que provoca la muerte del recién nacido. (Fitzgibbons SC,
Ching Y, Yu D, et al 2016).
EPIDEMIOLOGÍA
La incidencia de ECN se estima en torno al 1 a 3 por 1.000 recién nacidos (RN)
vivos y 1 al 7,7% de los RN ingresados en unidades neonatales. Es una patología
que afecta típicamente a prematuros, con un aumento de la incidencia en el
grupo de los menores de 1.500 g hasta un 2 a 10%, según los hospitales. La edad
gestacional media oscila en torno a las 31 semanas, con un peso medio al
nacimiento de 1.460 g. La aparición de ECN disminuye conforme aumenta la
edad gestacional, si bien un 13% de los casos corresponde a RN a término. No se
ha comprobado la existencia de predominio racial, género o estatus
socioeconómico.
La ECN tiene mortalidad que oscila entre el 9% al 28% y alcanza hasta el 87%
en estadios avanzados de la enfermedad. La mortalidad se relaciona con la edad
16
gestacional, presentándose la mayor parte de los casos en neonatos prematuros
con peso menor de 750 gramos.
La mayor parte de los casos de ECN se presentan de manera esporádica. Sin
embargo, surge también en brotes epidémicos temporales y geográficos en los
cuales se encuentran características diferentes, como mayor peso al nacimiento,
menor número de complicaciones y tasa inferior de mortalidad.(Bathia, J 2015).
FACTORES DE RIESGO
La prematurez es claramente el factor de riesgo más significativo. Por encima
del 90% de los neonatos que desarrollan ECN son recién nacidos prematuros. El
porcentaje de casos de ECN en RN a término se encuentra solamente entre un
13-20%.
Los factores que contribuyen al desarrollo de la ECN, son Apgar bajo al
nacimiento, asfixia perinatal, cateterización umbilical arterial y venosa,
alimentación enteral artificial hipertónica, persistencia del conducto arterioso y
hemorragia intraventricular (HIV), neumotórax, acidosis metabólica, sepsis,
enfermedad de membrana hialina y leucopenia.(Srinivasan, P; Brandler, M;
D’Souza, A 2016)
ETIOPATOGENIA
Actualmente se acepta un mecanismo multifactorial en un huésped predispuesto.
Entre los factores propuestos implicados en la patogénesis de la ECN se han
descrito la prematuridad, alimentación láctea, inestabilidad hemodinámica,
infección y alteración de la mucosa intestinal. Sólo la prematurez y la
alimentación láctea tienen una base epidemiológica consistente.
17
En la actualidad existen múltiples teorías que buscan explicar los eventos y
mecanismos por los cuales se produce la ECN. Dentro de estas teorías
sobresalen dos postulados. El primero presenta a la hipoxia-isquemia como
factor desencadenante de la enfermedad, y el segundo con mayor grado de
evidencia, establece la prematurez como el factor determinante en el desarrollo
de ECN.
Daño hipóxico-isquémico. En 1967 Toulokian et al describen que la ECN se
produce debido a que el recién nacido es sometido a hipoxia. Esto ocasiona un
proceso de redistribución sanguínea, derivándose el flujo sanguíneo intestinal
hacia órganos vitales como cerebro, corazón y glándulas suprarrenales. La
hipoxia a su vez, produce acidemia, incremento en la resistencia vascular
mesentérica y reducción del aporte de oxígeno intestinal ocasionando isquemia.
Durante el periodo de isquemia se generan acúmulos intracelulares de radicales
libres lo que ocasionan mayor daño al tejido intestinal. Mencionado por Caplan,
M; Jilling, T en el 2017
Prematurez. Se considera que los prematuros tienen mayor predisposición a
desarrollar ECN debido a la inmadurez que posee el intestino en sus funciones
de barrera, motilidad, circulación e inmunidad local.
La inmadurez del intestino como barrera facilita el ingreso de las bacterias a la
parte más profunda del tejido intestinal, desencadenando un proceso
inflamatorio responsable de la ECN. La inmadurez del sistema inmune a nivel
intestinal, se relaciona con una respuesta inflamatoria exagerada ante la
presencia de cualquier patógeno o molécula extraña lo que empeora el daño
tisular.
18
Alimentación enteral. Los volúmenes excesivos de leche y su rápido incremento,
pueden inferir con la capacidad para aumentar el flujo sanguíneo mesentérico y
producir hipoxia local. Por el contrario, la alimentación enteral con mínimas
cantidades incrementa los niveles de hormonas intestinales e induce la
maduración intestinal.
Enfermedad infecciosa. Otra evidencia clara es la presencia de neumatosis
intestinal relacionada con la producción de gas hidrogeno, que solo es posible
por la fermentación de carbohidratos, lo que exige la presencia de bacterias para
evolución de la enfermedad. Este gas de producción compromete la integridad
de la mucosa intestinal ocasionando translocación bacteriana a nódulos linfáticos
regionales con activación subsecuente de macrófagos locales y diversos
mediadores inflamatorios que conllevan a un proceso de necrosis intestinal.
(Mena, V; Riverón, R; Pérez, J 2013).
Aproximadamente en un 20-30% de los casos de ECN se asocia a bacteriemia y
se han aislado gérmenes típicos del tracto distal gastrointestinal en sangre y
peritoneo de niños con ECN, como Escherichia coli, Klebsiella pneumoniae,
Pseudomonas o Clostridiumdifficile. En casos esporádicos se han aislado virus u
hongos. En el resto de casos no se aísla ningún patógeno.
Mediadores inflamatorios. Incluyen el factor de agregación plaquetaria (FAP),
factor de necrosis tumoral (FNT), interleucina 1 (IL-1), IL-8, IL-10 e IL-12.
Estos producen edema de la mucosa, necrosis coagulativa y hemorragias,
procesos característicos de la ECN (Markel, T; Crisostomo, P; Wairiuko, G;
Pitcher, J 2018)
19
Otros factores predisponentes propuestos son la administración de soluciones
hiperosmolares irritantes, ya sean fármacos, contrastes o fórmulas. Asimismo,
existen diferentes situaciones clínicas relacionadas con la aparición de ECN, con
la isquemia como denominador común, entre ellas, la asfixia perinatal,
persistencia del conducto arterioso, apneas, hipotensión, fallo cardíaco,
canalización de arteria umbilical, policitemia, exposición a cocaína, etc. No
obstante, no se ha podido demostrar la implicación de la inestabilidad
hemodinámica en la patogénesis de la ECN.(Precioso, R; Suman, R 2016)
ANATOMÍA PATOLÓGICA
La ECN se define como necrosis por coagulación e inflamación del intestino del
RN. Aunque puede abarcar todo el trayecto, las zonas más afectadas son íleon y
colon proximal. Suele encontrarse intestino dilatado, con paredes muy delgadas
y algunas zonas hemorrágicas y con depósito de fibrina. Se encuentran
habitualmente perforaciones y zonas de necrosis transmural sobre el borde
antimesentérico. Aparecen también zonas con burbujas subserosas que
corresponden a zonas de neumatosis.
El hallazgo histológico más frecuente es el de necrosis por coagulación
(isquémica) hasta en 75% de los pacientes, que puede ser transmural o limitada a
la mucosa. Abundan zonas de hemorragia, inflamación, ulceración y edema.
En ocasiones aparecen microtrombos en los vasos de pequeño calibre. Es
frecuente el hallazgo de neumatosis a nivel de mucosa submucosa que también
se encuentra a nivel de ganglios mesentéricos. Un pequeño porcentaje presentan
signos de inflamación aguda. Los cambios regenerativos, con tejido de
20
granulación y fibrosis son también frecuentes, y si ésta es circunferencial pueden
dar lugar a estenosis. (Dimmitt, R; Moss, L 2016)
CUADRO CLÍNICO
La ECN en el recién nacido puede presentar un amplio espectro de
manifestaciones clínicas. La triada característica incluye distensión abdominal,
sangrado gastrointestinal y neumatosis intestinal. El hallazgo más precoz suele
ser un cambio en la tolerancia alimentaria en un niño prematuro, con buena
evolución hasta ese momento y que comienza a presentar restos gástricos.
Los síntomas sistémicos asociados son inespecíficos y con un rango amplio de
agudeza y gravedad en su presentación. Desde aparición de apneas, alteración
del patrón respiratorio, distermias, inestabilidad hemodinámica con bradicardias,
hasta hipotensión, letargia o shock séptico y CID Desde el punto de vista
gastrointestinal, la ECN se presenta con distensión abdominal, restos gástricos,
abdomen doloroso, diarrea y hematoquecia.
En neonatos de 30 semanas de gestación la ECN aparece aproximadamente a los
20 días de vida, mientras que los recién nacidos de 34 semanas esta se presenta
aproximadamente al quinto día de vida (Dimmitt, R; Moss, L 2016)
DIAGNÓSTICO
Ante la sospecha clínica de ECN se debe de realizar un hemograma. No hay
ningún dato específico en lo que respecta al recuento leucocitario, si bien la
leucopenia se asocia a peor pronóstico. Con frecuencia existe trombocitopenia
que conlleva riesgo de sangrado. En estos casos resulta preceptivo realizar un
21
estudio completo de coagulación. La trombocitopenia se asocia a necrosis
intestinal y empeoramiento clínico.
Por el contrario, la recuperación de la cifra de plaquetas es un signo de mejoría
clínica. Otros signos de necrosis intestinal, también asociados a sepsis, son la
acidosis metabólica y la hiponatremia. (Vásquez Ordoñez Claudia 2015)
En las heces se puede investigar sangre oculta, si bien se trata de un hallazgo
confirmatorio, es inespecífico. También es recomendable investigar cuerpos
reductores, cuya aparición nos informa de una malabsorción de carbohidratos,
frecuentemente asociada a la ECN. Aproximadamente un 30% de los casos de
ECN se asocia a bacteremia, por lo cual se recomienda tomar hemocultivos
previo inicio de antibióticos.
Otros hallazgos bioquímicos inespecíficos son la elevación sérica de la PCR y
alfa-1-glicoproteína o de la alfa-1-antitripsina en [Link] PCR seriada puede
ser útil en el seguimiento y el diagnóstico diferencial de la enfermedad.
Para confirmar el diagnóstico es esencial realizar una radiografía de abdomen,
también útil en el seguimiento del cuadro. En etapas iniciales de sospecha, los
signos radiográficos son habitualmente inespecíficos, incluyendo dilatación de
asas, distensión y en ocasiones edema de pared, constituyendo éstos los
hallazgos más habituales. La neumatosis intestinal aparece hasta 95% de los
casos, como signo radiológico que define la enfermedad. Se manifiesta por
burbujas de gas intramural o en forma lineal y representa el acúmulo de gas
producto del metabolismo bacteriano. Con más frecuencia se observa en el
cuadrante inferior derecho, pero puede ser difusa afectando a los cuatro
cuadrantes (neumatosis severa), como un signo de extensión del proceso y mal
22
pronóstico. Cuando este gas se extiende a través de venas y linfáticos al
territorio de la vena porta, aparece un nuevo signo radiológico, descrito hasta en
un 30% de los casos, relacionado con un aumento de la mortalidad y extensión
de la enfermedad. (Barrientos Trejo Natalia L 2014).
El 55% de los pacientes con necrosis panintestinal presentan aire en porta; más
frecuente en RN menores de 1.500 g y relacionado con el uso de fórmulas
lácteas especiales, la administración de vitamina E y el uso de aminofilina o de
catéteres en la arteria umbilical.
Los signos de neumoperitoneo aparecen en estadios avanzados en los cuales se
produce una perforación intestinal libre, con aumento de la mortalidad. También
la presencia de un asa centinela en la radiografía, en ausencia de aire libre
intraperitoneal pueden indicar necrosis intestinal y/o perforación. Hasta en un
12%de los casos se han descrito perforaciones ocultas ya sea por mala técnica
radiológica, perforación retroperitoneal, oclusión precoz de la perforación o
escasez de gas intraluminal. El aire libre se detecta en zonas no declives y a
menudo define el ligamento falciforme hepático y las asas intestinales. (De la
Torre, CA; Miguel, M; Martínez, L; et al 2015).
DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL
La ECN debe diferenciarse de dos grandes grupos de enfermedades: sistémicas y
gastrointestinales. Entre las primeras se encuentran: sepsis con íleo, neumotórax
con neumoperitoneo, enfermedad hemorrágica del RN, deglución de sangre
materna y necrosis intestinal post-asfixia.
Dentro de las enfermedades gastrointestinales se destacan los vólvulos, la
rotación anormal, la colitis pseudomembranosa, la colitis de Hirschsprung,
23
invaginación, tromboembolia de la arteria umbilical, perforación intestinal,
hemorragia hepatoesplénica suprarrenal, úlcera por estrés, íleo meconial y
alergia a la proteína de la leche.(Torres Macías Jovita 2015)
TRATAMIENTO
Ante la sospecha de ECN, se debe instaurar tratamiento médico y
monitorización estrecha, debido a la rápida y fatal progresión de la enfermedad.
El tratamiento médico consiste en medidas de soporte, reposo intestinal,
nutrición parenteral, antibioterapia y corrección de las alteraciones
hematológicas y/o electrolíticas que pudieran estar presentes.
Medidas específicas son el ayuno absoluto, descompresión intestinal con
aspiración, reposición de líquidos considerando pérdidas a un tercer espacio,
aporte calórico adecuado mediante nutrición parenteral y antibióticos
endovenosos de amplio espectro. Deben suspenderse todos los fármacos
relacionados como posibles factores de riesgo. (Ramírez Del Castillo S 2016).
Como medidas de soporte se incluye la asistencia respiratoria temprana ante la
aparición de episodios de apneas o patrón respiratorio acidótico, la corrección de
la acidosis, hiponatremia o trombocitopenia. La acidosis metabólica persistente
es un indicador de progresión de la lesión intestinal e incluso necrosis. Se debe
asegurar una perfusión y transporte de oxígeno adecuados, con un aporte
suficiente de líquidos y manteniendo el nivel de hematocrito > 35%. Puede ser
necesario el uso de agentes inotrópicos. La dopamina a dosis bajas puede ser de
ayuda para mejorar la perfusión sistémica y aumentar el flujo mesentérico.
Habitualmente la ampicilina y gentamicina constituyen un tratamiento adecuado,
debiendo asociar clindamicina o metronidazol ante la sospecha de gérmenes
24
anaerobios, si bien la clindamicina ha sido relacionada con un aumento de la
frecuencia de estenosis postenterocolíticas. (Colín Moreno M 2013).
El seguimiento incluye la monitorización clínica, analítica y radiografías
seriadas. El ayuno absoluto y la ántibioticoterapia han de mantenerse durante 10-
14 días, con introducción progresiva de aporte enteral a partir de ese momento
con fórmulas hipoosmolares de hidrolizado de proteínas. Se ha descrito que los
aportes enterales con factores tróficos como la glutamina pueden ser de ayuda en
la restauración del funcionalismo intestinal. (Oramas Samaniego C 2018)
TRATAMIENTO QUIRÚRGICO
Uno de los principales problemas relativos al tratamiento quirúrgico reside en la
elección del momento óptimo para llevarlo a cabo, que sería idealmente aquel en
que se ha producido una gangrena intestinal pero todavía no existen perforación
ni peritonitis secundaria.
Indicaciones
En los pacientes en los que la enfermedad progresa con necrosis de pared
intestinal y perforación es necesaria la intervención quirúrgica urgente debido al
rápido deterioro que esto supone. La decisión es clara en aquellos en que se
detecta la presencia de neumoperitoneo. Sin embargo, está demostrado que la
necrosis y/o perforación ocurren en ocasiones sin evidencia radiológica de aire
libre por lo que las indicaciones quirúrgicas deben ser valoradas y ampliadas.
(Esquivel Borjas P 2016)
Signos radiológicos: la existencia de neumoperitoneo demostrado
ecográficamente o mediante radiografías simples es la única indicación absoluta
25
de tratamiento quirúrgico. La neumatosis intestinal es el signo patognomónico
de la enterocolitis necrotizante, pero no se correlaciona con la gravedad de la
enfermedad aunque sí con su extensión. La evidencia de gas en el sistema porta
se asocia a una elevada mortalidad, siendo un hallazgo de mal pronóstico
especialmente en los RN de muy bajo peso (< 1.000 gramos). Aunque por sí solo
no constituye una indicación absoluta, debe considerarse como un dato de gran
valor dentro del contexto clínico del paciente. Según varios autores, hasta un
43% de pacientes con ascitis confirmada ecográficamente presentan necrosis
intestinal subyacente, y constituye una indicación para la realización de
paracentesis. La presencia de un asa fija dilatada en varios controles radiológicos
no es una indicación quirúrgica absoluta, refleja únicamente la situación de
sufrimiento intestinal que caracteriza a la enfermedad. (La Jara Núñez J 2015).
Signos clínicos: aunque los signos de deterioro clínico a pesar del tratamiento
médico intensivo no constituyen una indicación absoluta de cirugía, su aparición
y empeoramiento progresivo sí contribuyen a identificar aquellos pacientes que
presentan una necrosis intestinal: signos de peritonitis como edema y eritema de
pared, masa abdominal, trombocitopenia y acidosis persistentes.
Paracentesis: un resultado positivo es altamente específico de necrosis
intestinal. Esta técnica no se usa de forma rutinaria. Sin embargo, no debe
sustituir a otras determinaciones clínicas o radiológicas. (Delgado Porras A
2012)
III. METODO
III.1. Tipo de investigación
Prospectivo, descriptivo, transversal, observacional tipo casos y controles
26
III.2. Ámbito temporal y espacial.
1.- Tiempo: El estudio se llevará a cabo del 1 de enero del 2015 al 31 de
diciembre del 2019
2.- Espacio: Se realizará en la UCIN del Hospital Nacional Hipólito
Unanue
III.3. Variables
VARIABLES
DEPENDIENTES:
Enterocolitis necrosante
INDEPENDIENTE:
Recién Nacido <32 SDG
Recién Nacido con Peso muy bajo al nacimiento (PMBN)
Recién Nacido con asfixia
Catéteres umbilicales
Concentración elevada de la fórmula
Policitemia
Cardiopatía congénita
OPERACIONALIZACION DE VARIABLES
27
VARIABLE DEFINICIÓN TIPO ESCALA
ECN Síndrome agudo y grave de necrosis intestinal, Dependiente Cualitativa
de etiología multifactorial, caracterizado por
edema, ulceración y necrosis de la mucosa
intestinal y sobreinfección de la pared ulcerada.
RN < 32 SDG Edad estimada en base a valoración clínica Independiente Cualitativa
PorBallard.
perinatal Es la interrupción del intercambio gaseoso que Independiente Cualitativa
ocurre en el feto o recién nacido, lo cual origina
hipoxemia y acidosis mixta. Diagnóstico:
Apgar 3 a los 5 minutos, pH de arteria
umbilical 7.00, exceso de base - 18 y
disfunción de múltiples sistemas y/o
alteraciones neurológicas.
Catéteres Colocación de catéter de onfaloclisis en arteria Independiente Cualitativa
umbilicales umbilical y/o vena umbilical
Concentración de La fórmula para el prematuro tiene una Independiente Cualitativa
fórmula concentración del 16%, mientras que la del RN
de término al 13%.
Sepsis Síndrome de respuesta inflamatoria sistémica en Independiente Cualitativa
la presencia de o como resultado de una
sospecha o infección demostrada
Policitemia Hematocrito venoso mayor a 65% ó Independiente Cualitativa
hemoglobina mayor a 22 g/dL.
Cardiopatía Malformaciones cardiacas presentes al nacer y Independiente Cualitativa
congénita que se originan en las primeras semanas de
gestación por factores que actúan alterando o
deteniendo el desarrollo embriológico del
sistema cardiovascular.
III.4. Población y muestra
El 100% de recién nacidos con factores de riesgo para enterocolitis necrosante.
CASOS
Recién nacido con diagnostico de NEC
CONTROL
Recién nacido sin diagnostico de NEC
Tamaño muestral
Se aplico el programa EPIDAT, obteniéndose un valor de 35 pacientes de NEC
y 35 pacientes para control
28
CRITERIOS DE INCLUSIÓN Y EXCLUSIÓN
INCLUSIÓN:
- RN que ingresen al servicio de Neonatología en el HNHU del 1 de enero del
2015 al 31 de diciembre del 2019
- RN que presente datos clínicos compatibles con ECN
- Defunción secundaria a ECN
EXCLUSIÓN:
- RN con malformaciones del aparato digestivo
- Trisomia 13, 18.
- Anencefalia
ELIMINACIÓN:
- Expediente clínico incompleto
III.5. Instrumentos.
Hoja de recolección de datos
III.6. Procedimientos
1.- Se realizó el llenado de una de recolección de datos
2.- Se realizaron gráficas de los resultados obtenidos en Microsoft Excel 2010
3.- Se obtuvieron porcentajes de acuerdo a los datos obtenidos
29
III.7. Análisis de datos
Se hará análisis con SPSS versión n22 Para :
Frecuencias
OR crudo y ajustado
Chi cuadrado
Análisis estratificado
Regresión logística binaria
III.8. Consideraciones éticas.
IV. RESULTADOS
Se contó con 122 historias clínicas de neonatos. La edad gestacional de los que tuvieron
Enterocolitis Necrotizante (ENC) fue de 29 semanas con un rango intercuartílico (RI) de
28 a 32 semanas y su peso al nacer tuvo una mediana de 1524g con RI de 1205 a 1996g.
En referencia a los que tuvieron ENC, el 33.83% (n=45) de los de sexo masculino la
tuvo, al igual que el 21.14% (n=26) de los que se les aplicó Surfactante Pulmonar, el
37.5% (n=15) de los que tuvieron parto de tipo vaginal, el 32.97% (n=61) de los de
parto por cesárea, el 32.95% (n=57) de los que utilizaron Citrato de Cafeína y el 33.51%
(n=64) de los que requirieron el uso de CPAP. Para estudiar las diferencias entre
categorías y establecer que éstas se deben al azar, se utilizaron pruebas estadísticas de
tipo U de Mann Whitney para comparar las medianas de las variables Cuantitativas y
pruebas de Chi cuadrado según los valores esperados calculados en las variables
cualitativas, todo con un nivel de significancia p<0.05. Se obtuvo que el uso de
30
surfactante tuviera un p significativo por lo cual será analizado en el bivariado. Ver
tabla 1.
Tabla 1. Características de la Enterocolitis Necrotizante en Recién Nacidos
Características de la Enterocolitis Necrotizante en Recién Nacidos Muy Prematuros.
Enterocolitis necrotizante No Si p
Sexo
0.983 Femenino 61 (66.30) 31 (33.70)
Masculino
88 (66.17)
45 (33.83)
Edad gestacional 30 RI:28-32 29 RI:28-32 0.1482
Peso al nacer
1506 RI:1100-1984
1524 RI: 1205-1996
0.2751 Uso de surfactante 0.001
No
52(50.98)
50 (49.02)
Si 97 (78.86) 26 (21.14)
Tipo de Parto
0.583 Cesárea 124 (67.03) 61 (32.97)
Vaginal
25 (62.5)
15 (37.5)
Uso de citrato 0.631
No
33 (63.46)
19 (36.54)
Si 116 (67.05) 57 (32.95)
Uso de CPAP
0.839 No 22 (64.71) 12 (35.29)
Si
127 (66.49)
64 (33.51)
Para el análisis bivariado se utilizó la regresión logística encontrándose los siguientes
resultados: aquellos que utilizaron Surfactante Pulmonar tuvieron 0.43 (IC: 0.29-0.64;
31
p=0.0001) chances de tener Enterocolitis Necrotizante que los que no lo usaron. Es
importante resaltar que debido a que las demás variables de ajuste no tuvieron el nivel
de significancia requerido (p>0.05) no podrán ser analizadas de forma bivariada ni
tampoco para realizar el ajuste teórico en un probable modelo multivariado. Ver tabla 2.
V. DISCUSIÓN DE RESULTADOS
Los neonatos prematuros son un grupo poblacional expuesto a múltiples comorbilidades
con tasas de mortalidad más altas que sus pares nacidos a término, todo ello explicable
por el grado de maduración orgánica y la consiguiente limitada adaptabilidad. Es
preciso resaltar que la afección más frecuente está relacionada con la hipoxia producto
de la adaptación ineficiente del sistema respiratorio al nuevo entorno y evidenciada, por
mencionar un ejemplo, en la deficiente producción de Surfactante Pulmonar con el
consiguiente colapso de las vías aéreas. Otra de las patologías frecuentes del prematuro
es la Enterocolitis Necrotizante (ECN) la cual es descrita como una de las emergencias
gastrointestinales más frecuentes, motivo de intervención quirúrgica y con una
prevalencia del 7% de los prematuros1.
En nuestro estudio encontramos que en aquellos que tuvieron enterocolitis necrotizante,
la edad de los Recién Nacidos Muy Prematuros (RNMP) fue de 29 semanas con RI: 28-
32 semanas y un peso de 1524 gramos con RI:1205-1996 gramos. En la literatura se
reportan datos que apoyan este hallazgo, puesto que existe una relación inversamente
proporcional de la edad gestacional y el peso con el ECN, indicando además que los
ECN tienen menos de 32 semanas y en un 4-5% en aquellos que tienen entre 1000 y
1500 gramos12-13. Sin embargo, no se encontró una asociación significativa entre
dichas variables. Se reporta además ENC en el 32.97% (n=61) de los que tuvieron parto
32
por cesárea y en el 37.5% (n=15) de los de parto vaginal, siendo además el caso en los
que se les administró citrato con el 32.95% (n=57), y el 33.51% (n=64) de los que se les
dio CPAP, 17 siendo el caso que en ninguno de los descritos previamente se alcanzó
significancia estadística. Respecto al sexo, la frecuencia de ECN en el sexo masculino
fue de 61.64%(n=45) y en el sexo femenino de 39.24% (n=31), sin embargo no se
encontró significancia estadística en dicho hallazgo lo cual es similar a lo reportado por
Estrany et col. no encontraron significancia con el sexo, e inclusive reportaron mayor
frecuencia de ECN en el sexo femenino26.
En cuanto a la asociación entre el uso de surfactante pulmonar y la enterocolitis
necrotizante en recién nacidos muy prematuro, se ha encontrado una asociación
estadísticamente significativa de tipo factor protector: aquellos en los que se administró
Surfactante Pulmonar tuvieron 0.43 veces la chance de tener Enterocolitis Necrotizante
(IC:0.29-0.64 con p=0.0001). Esto es contrario a lo hallado por Soll y cols., cuyo
estudio incluyo 6 ECA y en ningún ensayo se observó una reducción significativa en la
incidencia de la enterocolitis necrotizante asociado como uso profiláctico. La revisión
sistemática de Seger y cols, que incluyó 8 estudios comparativos entre el extracto de
surfactante bovino, bovino modificado de líquido amniótico humano y el riesgo de
enterocolitis necrotizante; mostró que el surfactante no tuvo ningún efecto sobre el
riesgo de enterocolitis necrotizante. El metanálisis de Bahadue y cols., que tuvo cinco
estudios informaron sobre el riesgo de enterocolitis necrotizante en recién nacidos
pretérmino a los que se les administró surfactante profiláctico y a los que se administró
surfactante como tratamiento, con resultados sin diferencia significativa [(riesgo relativo
típico 1,01; IC del 95%: 0,73; 1,40; diferencia de riesgo típica 0,00; IC del 95%: -0,02;
0,02)].Por último, existen 2 estudios que se 18 acercan más a los resultados obtenidos,
que son los realizados por Quintanilla y Campolat, ambos en modelos experimentales
33
en ratas. Campolat y cols., evaluó el efecto protector del surfactante en células
intestinales en NEC, hallando que el daño histopatológico era igual que en el grupo
control, pero sí había reducción en los niveles de MDA y eleva la actividad de SOD y
GSH. Como limitaciones del estudio, se reporta que el posible sesgo de información
frente a la revisión de historias clínicas y cuya información al no haber sido transcritas
por el evaluador no se puede garantizar su veracidad. Por otro lado, no se evaluaron
otros factores adicionales con probable asociación con la Enterocolitis Necrotizante,
pues finalmente se enfatizó la relación de esta patología con el Uso de Surfactante
Pulmonar.
VI. CONCLUSIONES
La edad, sexo, el peso al nacer, tipo de parto, el uso de citrato de cafeína y el uso de
CPAP no están asociados a la enterocolitis necrotizante.
El uso de surfactante pulmonar está asociado a la enterocolitis necrotizante, como
un FACTOR PROTECTOR (OR: 0.43, IC [0.29-0.864], p=0.0001).
VII. RECOMENDACIONES
El siguiente estudio de tipo caso control corresponde a un nivel de evidencia inicial en
el tema del uso de surfactante pulmonar en la enterocolitis necrotizante. Si bien en
modelos experimentales con ratones se han logrado resultados importantes a favor de su
función protectora, en la literatura los estudios en el tema son escasos principalmente
porque el uso de surfactante en muchos casos está ligado a patologías respiratorias. Se
34
recomienda el trabajo con expertos para el diseño de modelos de investigación
adecuados para evaluar esta asociación.
Como todo estudio de caso-control, el sesgo de información a partir de la revisión de
historias clínicas está presente. Por lo que se recomienda también que en futuras
investigaciones se elabore a nivel institucional una base de datos para la recolección de
esta información sobre enterocolitis y uso de surfactante.
Otra consideración a tomar en cuenta es el tipo de Surfactante exógeno utilizado. Se
recomienda la elaboración de estudios multicéntricos donde se compare el tipo de
surfactante exógeno utilizado puesto que en diferentes instituciones a nivel nacional se
utilizan ciertas marcas en particular que varían en su composición.
VIII. REFERENCIAS
1. Fernández, I; De las Cuevas, I (2016). Protocolos de Neonatología. Bol Pediatr
46 (Supl 1): 172-178.
2. Diniz N; Harumi, M (2015). Advances in necrotizing enterocolitis. J Pediatría 81
(Supl 1): 16S-22S.
3. Castillo, O; Rodríguez; I, Lozano, C (2014). Factores de riesgo de enterocolitis
necrosante en neonatos. Rev Mex Pediatr 65(2); 46-50.
4. Kumar; S, Al Ramadan S (2017). Complicated Necrotizing Enterocolitis: A
Retrospective Study. Kuwait Medical Journal 39 (1): 44-47.
5. Yee W, Soraisham A, Vibhuti S, Aziz K, Yoon W, Lee K (2012). Incidence and
Timing of Presentation of Necrotizing Enterocolitis in Preterm Infants. Pediatrics
129 (2)
6. Lin, P; Stoll; B (2014). Necrotising enterocolitis. Lancet 368: 1271-1283.
35
7. Neu, J; Walker A. (2011). Necrotizing Enterocolitis. N Engl J Med 364: 255-64.
8. Kastenberg Z, Lee H, Profit J, Gould J, Sylvester K (2015). Effect of
Deregionalized Care on Mortality in Very Low-Birth-Weight Infants With
Necrotizing Enterocolitis. JAMA Pediatrics. 169 (1).
9. Torres J, Espinosa L, García A, Mideros A, Usubillaga E (2015). Características
de recién nacidos con enterocolitis necrotizante en un hospital universitario de
tercer nivel en Colombia. Colomb. Med. [revista en internet] 2015, Octubre -
diciembre [acceso 2 de noviembre del 2015]; 42 (4). Disponible en:
[Link]
95342011000400007
10. Pérez L, Pradilla G, Díaz G, Bayter S (2015). Incidencia de enterocolitis
necrosante en niños prematuros alimentados precozmente. Biomédica [revista en
internet][acceso 2 de noviembre del 2015]; 31(4). Disponible en:
[Link]
3&script=sci_arttext
11. Patel A, Trivedi S, Bhandari N, Ruf A, Scala C, Witowitch G, et al (2014).
Reducing Necrotizing Enterocolitis in Very Low Birth Weight Infants Using
Quality Improvement Methods. J Perinatol. 34(11): 850– 857.
12. García H, Gutiérrez M, Gutiérrez J.(2015) Cirugía en enterocolitis necrotizante
en niños, supervivencia y morbilidad. Rev MedInst Mex Seguro Soc [revista en
internet] [acceso 2 de noviembre del 2015]; 50 (4):427- 436, Disponible en:
[Link] 2012/[Link]
13. Martin C, Dammann O, Allred E, Patel S, Kuban K, Leviton A (2016).
Neurodevelopment of Extremely Preterm Infants who had necrotizing
enterocolitis with or without Late Bacteremia. J Pediatr. 157(5):751-6.
36
14. Colín M (2013). Enterocolitis necrosante y factores predisponentes en
prematuros menores de 36 semanas, en el hospital general de Tlalnepantla de
2008 a 2012 [Tesis] México. Universidad Autónoma del Estado de México.
15. Bury R, Tudehope D (2016). Enteral antibiotics for preventing necrotizing
enterocolitis in low birthweight or preterm infants (Review). The Cochrane
Library.
16. Wendelboe A, Smelser C, Lucero C, McDonald L (2016). Cluster of necrotizing
enterocolitis in a neonatal intensive care unit: New Mexico, 2007. Am J Infect
Control 38(2):144-8.
17. Cuenca E, Martínez V, Mauri V, Frasca V, Berghoff R, Molina J, et al (2016).
Enterocolitis necrotizante neonatal: Factores de riesgo y morbimortalidad, Rev.
de Cir. Infantil 2010.
18. Sharma R, Hudak M, Tepas III, PS Wludyka, WJ Marvin, JA Bradshaw, and P
Pieper (2016). Impact of gestational age on the clinical presentation and surgical
outcome of necrotizing enterocolitis Journal of Perinatology, EEUU, 26, 342–
347
19. Hull M, Fisher J, Gutierrez I, Jones A, Kang H, Kenny M, et all (2013), Mortality
and Management of Surgical Necrotizing Enterocolitis in Very Low Birth
Weight Neonates: A Prospective Cohort Study. J Am Coll Surg.
20. Fitzgibbons SC, Ching Y, Yu D, et al (2016). Mortality of necrotizing
enterocolitis expressed by birth weight categories. J Pediatric Surg 44:1072-5.
21. Bathia, J (2015). Strategies to prevent necrotising enterocolitis. Chinese Medical
Journal 123 (20): 2759-2765.
22. Srinivasan, P; Brandler, M; D’Souza, A (2016). Necrotizing Enterocolitis.
ClinPerinatol 35 251–272.
37
23. Caplan, M; Jilling, T (2017). The pathophysiology of Necrotizing Enterocolitis.
Neo Reviews, 2 (5) 2077: c103-c108.
24. Mena, V; Riverón, R; Pérez, J (2013). Factores de riesgos asociados a la
mortalidad por enterocolitis necrotizante. Rev Cubana Pediatr 70(4):165-9.
25. Markel, T; Crisostomo, P; Wairiuko, G; Pitcher, J (2018). Cytokines in
necrotizing enterocolitis. Shock 25 (4): 329-337.
26. Precioso, R; Suman, R (2016). Necrotizing enterocolitis, pathogenesis and the
protector effect of prenatal Corticosteroids. Rev. Hosp. Clín. Fac. Med. S. Paulo
57(5):243-248.
27. Dimmitt, R; Moss, L (2016). Clinical Management of Necrotizing Enterocolitis.
Neo Reviews Vol. 2 No.5 e110-e116
28. De la Torre, CA; Miguel, M; Martínez, L; et al (2015). El riesgo de enterocolitis
necrosante en recién nacidos con cardiopatía congénita. Cir Pediatr 23: 103- 106
29. Barrientos Trejo Natalia L (2014). Seguimiento clínico de neonatos con
enterocolitis necrosante. Tesis de Maestría en Pediatría Universidad de San
Carlos de Guatemala
30. Vásquez Ordoñez Claudia (2015) Factores de riesgo en enterocolitis
necrotizante perforada y efectividad del drenaje peritoneal Tesis Para obtener el
grado de Maestra en Ciencias Médicas con Especialidad en Cirugía General.
Universidad de San Carlos de Guatemala.
31. Torres Macías Jovita (2015) Alimentación precoz con fórmula maternizada como
factor de riesgo de enterocolitis necrotizante en neonatos atendidos en el Hospital
IESS Riobamba. Tesis de grado para obtener el título de médico general, Escuela
Superior Politécnica de Chimborazo, Ecuador
38
32. Ramírez Del Castillo S (2016). Factores de riesgo asociados con enterocolitis
necrotizante en el servicio de neonatología del Hospital-Escuela “Carlos Roberto
huembés” en el período de enero 2012 a diciembre 2015 Tesis para optar al
título de médico pediatra, Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua,
33. Colín Moreno M (2013). Enterocolitis necrosante y factores predisponentes en
prematuros menores de 36 semanas, en el Hospital General de Tlalnepantla de
2008 a 2012 Tesis para obtener grado de la especialidad de neonatología,
universidad autónoma del estado de México.
34. Oramas Samaniego C (2018) Enterocolitis necrotizante en los recién nacidos
hospitalizados en el área de neonatología Tesis Universidad de Guayaquil,
Ecuador 2017-2018
35. Esquivel Borjas P(2016). Prevalencia y características clínicas de enterocolitis
necrosante en RN pretérmino menores de 1500g en la unidad de cuidados
intensivos neonatales del Hospital Sergio Bernales de noviembre 2013 a
noviembre 2015. Tesis para optar el título profesional de médico cirujano,
Universidad Ricardo Palma,
36. Delgado Porras A (2012). Factores de riesgo asociados a enterocolitis necrosante
en recién nacidos en el hospital de Concentración ISSEMYM Satélite del 1 de
junio de 2011 al 31 de mayo de 2012. Tesis para obtener la especialidad en
pediatría., Universidad Autónoma del Estado de México.
37. La Jara Núñez J (2015). Factores de riesgo perinatales para enterocolitis
necrotizante perforada en neonatos pretérmino. Tesis para optar el título de
especialista en cirugía pediátrica, Universidad San Martin de Porras Perú.
39
IX. ANEXOS
HOJA DE RECOLECCION DE DATOS
Sexo: F ( ) M( )
EG __________________
Peso al nacer (gr) ___________________
APGAR 1 min ( ) 5 min( )
Asfixia Perinatal Si ( ) No ( )
Catéteres umbilicales Si ( ) No ( )
Concentración de fórmula LM 13% ( ) LPP 16% ( )
Sepsis Si ( ) No ( )
Policitemia Si ( ) No ( )
Cardiopatía Si ( ) No ( )
Estadio de ECN __________________________
Tx Medico( ) Quirúrgico ( ) Ambos ( )
AltaMejorado ( ) Trasferido( ) Defunción( )
Anexo 2 CLASIFICACION DEL NEC
40
En 1978, Bell y cols elaboraron una estadificación clínica describiendo tres niveles de ECN:
Etapa I: sospecha
Etapa II: enfermedad definida
Etapa III: enfermedad avanzada: shock séptico, neumoperitoneo.
Posteriormente, Walsh y Kliegman modificaron estos criterios en un intento de realizar una
clasificación que tuviera valor terapéutico en base al estadio clínico.
Estadios Signos sistémicos Signos intestinales Signos radiológicos
IA- Sospecha de ECN Temperatura Residuos elevados, Normal o leve
inestable, apnea, distensión abdominal distensión
bradicardia, letargia leve, vómito, sangre abdominal, Íleo leve,
oculta en heces, AR + edema interasa
IB- Sospecha de ECN Como estadio IA Sangre microscópica Como estadio IA
en heces
IIA- ECN leve Como estadio IB Como estadio IB + Distensión intestinal,
disminución de Íleo, neumatosis
peristalsis con o sin intestinal
sensibilidad
abdominal
IIB ECN moderada Como estadio IIA + Como estadio IIA + Como estadio IIA con
acidosis metabólica sensibilidad o sin gas en vena
leve y leve abdominal, con o sin porta, con o sin
trombocitopenia celulitis abdominal, ascitis
ausencia de
peristalsis
IIIA ECN severa con Como estadio IIB Como estadio IIB + Como estadio IIB más
intestino intacto más: hipotensión, signos de peritonitis ascitis definitiva
bradicardia, apnea generalizada,
severa, acidosis hipersensibilidad
mixta, CID, marcada, distensión
neutropenia abdominal, eritema
de pared abdominal
IIIB ECN severa con Como estadio IIIA Como estadio IIIA Como estadio IIIA +
perforación intestinal neumoperitoneo
41