República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación
Universidad “Nororiental Gran Mariscal de Ayacucho”
6°semestre sección D-S6-2
Cátedra: Derecho procesal penal
Edo. Bolívar-San Félix
TEMA 2
SUJETOS PROCESALES Y SUS AUXILIARES.
Profesor: Alumnos:
Luis Aray Félix Márquez V-30001461
Marile Barreto V-
Noel Haidar V-
Biunnimar Jiménez V-
Cristal Sandoval V-
Franyelis Sifontes V-
Ciudad Guayana, marzo de 2020
INTRODUCCION
El Derecho procesal penal es el conjunto de normas jurídicas correspondientes
al derecho público interno que regulan cualquier proceso de carácter penal
desde su inicio hasta su fin entre el estado y los particulares tiene un carácter
primordial como un estudio de una justa e imparcial administración de justicia,
que es llevado por sujetos procesales como el ministerio publico y auxiliares
como los órganos de investigaciones penales los cuales en este trabajo se
describen según la norma.
Sujetos procesales y sus auxiliares
Son todas aquellas personas naturales o jurídicas capaces legalmente para
poder participar en una relación de proceso penal, ya sea como parte
esencial o accesoria.
Se clasifican en:
1. Los sujetos procesales fundamentales: son aquellos que integran la
relación jurídico-procesal, sin los cuales no podría existir el proceso.
Estos son el órgano jurisdiccional y las partes.
2. Los sujetos procesales connaturales: son aquellos que tienen
intervención habitual o decisiva en el proceso, aun cuando no forma
parte de la relación jurídico-procesal, tales como secretarios, alguaciles,
escribientes, policías, denunciantes, testigos y peritos. Se les llama
sujetos connaturales porque su intervención es cónsona con la
naturaleza del proceso penal.
3. Los sujetos procesales eventuales: son aquellos que, como su nombre
indica, pueden tener una participación eventual en el proceso, de
manera tal que pueden estar o no presentes en un juicio concreto. Tal es
el caso del demandante civil, del tercero civilmente responsable, del
tercero excluyente y del público en general.
Partes en el proceso penal
Son el imputado, asistido de su defensor o defensores, como parte acusada, y
el Ministerio Público y la víctima de delito, con sus abogados, como partes
acusadoras.
Partes con respecto a la acción penal; son las partes acusadoras, que son
las que pueden ejercer la acción penal (acusar) y entre las que podemos
encontrar al representante de la vindicta pública (fiscal o procurador del
Ministerio Público, fiscalía General, Ministerio Fiscal, Fiscal de distrito, o como
se llame en cada lugar concreto), la víctima del delito, devenida o no en
querellante (mediante acusación privada), y los acusadores populares, allí
donde se les permita; y la parte acusada, que es aquella contra la que se dirige
la acción penal, y está constituida por el imputado y sus defensores. Estas son
las partes esenciales de todo sistema acusatorio.
Partes respecto a la acción civil derivada del delito; tenemos a las partes
demandantes, entre las que puede figurar el Ministerio Público o Fiscalía, la
víctima como demandante civil y la comunidad en general o el Estado, como
demandante, civiles cuando la ley lo permite; y las partes demandadas, entre
las que se encontrará el imputado-demandado y el tercero civilmente
responsable.
Partes Procesales.
En noción preliminar, el litigio por iniciativa propia o por impugnación de una
acción ajena contra él; sea demandante, actor o reo y también en el proceso
criminal, el querellante y el acusador.
Órgano Jurisdiccional
Es el sujeto más importante del proceso penal, pues a él corresponde el
constatar la existencia o no del hecho punible, determinar las consecuencias de
aquél y las responsabilidades que de él se deriven y propenden a restablecer la
legalidad quebrantada. Para ello el órgano jurisdiccional debe actuar como
sujeto impulsor, director y decidor del proceso.
Es al que le corresponde conocer en cualquier grado y estado del proceso,
pues, obviamente, el conocimiento de un tipo de órgano jurisdiccional excluye
el conocimiento de cualquier otro.
En realidad en el proceso penal, solamente en la primera instancia, intervienen
más de un órgano jurisdiccional, de ordinario dos, el juez de instrucción y el
juez o tribunal de conocimiento o de la causa. Sólo en el caso de un
procedimiento de fuerte valor inquisitivo, como el establecido en el CEC
(Código de enjuiciamiento criminal) venezolano después de la reforma que
eliminó los jueces de instrucción, se concibe la existencia de un juez único en
primera instancia.
El Ministerio Público
Es el titular de la acción penal y parte en el juicio. La titularidad de la acción
penal le corresponde al Estado a través de este, quien está obligado a
ejercerla, salvo las excepciones legales.
Fiscales del MP
Los Fiscales del Ministerio Público no estarán adscritos a un Tribunal en
particular, ni a una determinada unidad policial, debiendo tener una unidad
administrativa conformada por expertos, asistentes de investigación y
auxiliares especializados para asesorarlos técnico – científicamente.
Facultades:
• Ejercer las funciones del Ministerio Público en la Circunscripción
Judicial correspondiente;
• Dirigir la Oficina de Protección de la víctima;
• Coordinar y supervisar la actuación de los Fiscales del Ministerio
Público en la respectiva Circunscripción Judicial;
• Tomar las decisiones que en relación a los procesos, le son atribuidas
por el Código Orgánico Procesal Penal;
• Elevar consultas al Fiscal General de la República cuando lo juzguen
necesario para el mejor desempeño de sus funciones.
Órganos de Investigaciones Penales
Son auxiliares del Ministerio Público para adelantar las investigaciones, estos
son los funcionarios a los cuales la ley acuerda tal carácter, y todo otro
funcionario que deba cumplir las funciones de investigación que el COPP
establece, los cuales son:
-Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas.
-Los Órganos Competentes de la Guardia Nacional.
-Las autoridades que las leyes de tránsito señalen en materia de su
competencia.
-La Oficina Nacional de Identificación y Control de Extranjeros, conforme a las
leyes que regulan su competencia.
El querellante y su actuación en el Proceso Penal
Se denomina querellante a quien ha resultado agraviado por un hecho delictivo
o sus sucesores, si aquel ha fallecido como consecuencia del delito, quienes
están facultados para ejercer la acción penal, conjuntamente con el Fiscal en
los delitos de acción pública como acusadores particulares, o exclusivamente,
si se trata de delitos de acción privada.
La función que cumple el querellante es pública, pues persigue la aplicación de
una penalidad no en beneficio de la víctima, sino para cumplimentar el rol
represivo del Estado con respecto a la delincuencia. Actúa como parte
acusadora, siendo parte del proceso penal en sentido formal. Si el ofendido es
un incapaz podrán actuar sus representantes legales.
El querellante es aquel que ejercita la acción penal, y no solo el que denuncia
un hecho como delictivo ante la autoridad judicial o policial.
Se ha considerado jurisprudencialmente que son ofendidos por el delito, y por
lo tanto pueden actuar como querellantes, el que fue moralmente agraviado por
publicaciones obscenas, el dueño del dinero objeto de una estafa, el dueño de
una cosa hurtada y quien la adquirió; pero no el caso de quien estuvo en el
lugar del disparo de un arma de fuego que no estuvo dirigida contra él
El Imputado. Sus derechos
es la persona sospechosa de ser autor o participe del hecho criminal. La
condición de imputado perdurará hasta el momento en que juez de control,
admitida la acusación, dicte el auto de apertura a juicio en la forma prevista en
el COPP, en donde adquiere la condición de acusado.
El imputado tiene derecho:
1. A la libre comunicación con su defensor en forma directa.
2. A recibir correspondencia y visitas de parientes y amigos.
3. A expresarse libremente sin coerción.
4. A ocupar ambientes sanos y convenientes.
5. A tratar de reunir todos los medios probatorios que demuestren su
inocencia.
6. A la visita de su abogado defensor cuantas veces sea necesaria.
La defensa
La necesidad del abogado defensor surge desde el mismo momento de la
instructiva de cargos y subsiste incluso hasta la ejecución de la sentencia, pero
en este momento interesa conocer cuáles son las fuentes de designación del
abogado defensor del acusado y las modalidades que esta designación pueda
asumir.
Las fuentes de la designación de abogado a todo imputado o acusado son dos:
el mismo imputado y el Estado. Es bien sabido que modernamente nadie niega
el derecho de todo acusado a tener un abogado defensor y mucho menos a
que éste sea el de la preferencia del acusado.
En dependencia de los diversos sistemas legales, el abogado que el Estado le
suministra al procesado puede tratarse de un jurista a sueldo del propio Estado,
como es el caso de los llamados Defensores de Oficio o Defensores Públicos.
Como regla general, los acusadores no vienen obligados a satisfacer los
honorarios de los abogados asalariados del Estado que asumen su defensa de
oficio. Cuando el ordenamiento procesal encomienda su defensa oficiosa a
abogados de ejercicio privado, es usual que el acusado condenado se le
imponga como parte de las costas procesales, la obligación de satisfacer los
honorarios del defensor de oficio.
Pues la defensa de oficio se realiza en beneficio de la justicia misma y por tanto
no existe relación de trabajo ni contractual entre el acusado y su defensa.
La víctima: es la persona directamente ofendida por el delito.
El cónyuge o la persona con quien haga vida marital por más de dos años, hijo
o padre adoptivo, parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad o
segundo de afinidad y al heredero, en los delitos cuyo resultado sea la muerte
del ofendido.
Los socios, accionistas o miembros, respecto de los delitos que afecten a una
persona jurídica, cometidos por quienes la dirigen, administran o la controlan.
Las asociaciones, fundaciones y otros entes, en los delitos que afectan
Intereses colectivos o difusos. Si las víctimas fueren varias deberán actuar por
medio de una sola representación
Derechos de las victimas
tiene derecho a que se le dé información sobre el delito, sobre el
funcionamiento del sistema de justicia penal, sobre los derechos de las
víctimas y sobre la disponibilidad de servicios para las víctimas.
tiene derecho a que se le dé información y a estar presente en
el proceso judicial contra el acusado.
tiene derecho a hablar con el fiscal y a dar una Declaración de Efectos
sobre la Vìctima (Victim Impact Statement, VIS).
tiene derecho a ser escuchado cuando se dicta sentencia al acusado y
en otras oportunidades según lo permita la ley.
tiene derecho a recibir restitución.
tiene derecho a recibir información acerca de la condena o resultado
final y sentencia del acusado.
tiene derecho a que se le notifique de la fuga, liberación, propuesta de
libertad vigilad o perdón del acusado, y de que se le avise del aplazamiento o
conmutación de la sentencia del acusado.
tiene derecho a presentar sus opiniones y inquietudes al Gobernador u
organismo que considera la liberación del acusado.
Los auxiliares de las partes
Son los asistentes no profesionales y los consultores técnicos de las partes.
Algunos autores consideran que los secretarios, escribientes y alguaciles
forman parte del órgano jurisdiccional y como tal los estudian. Si bien
administrativamente esto es cierto, es obvio que son absolutamente
deslindadles las funciones de tales funcionarios de las encomendadas a las
personas que deben decidir el proceso, y por eso nos parece conveniente
separarlos al objeto de su estudio.
Las funciones de los llamados auxiliares judiciales consisten en apoyar la labor
del juzgador, mediante la elaboración de las actas judiciales, composición y
control de los expedientes y práctica de diligencias tales como toma de
declaraciones, citaciones, notificaciones, emplazamientos, así como llevar la
secuencia general del proceso.
La participación ciudadana
La participación popular se concreta en el proyecto mediante dos formulas: un
tribunal en el que los ciudadanos deciden conjuntamente con los jueces
profesionales. Y en un tribunal integrado por ciudadanos no profesionales en
derecho que actúan presididos por un juez profesional.