La Era Antediluviana Edición Terminada
La Era Antediluviana Edición Terminada
MATERIA:
TEOLOGÍA DE LA CREACIÓN
Una Introducción a
Los Libros del pentateuco
LA ERA
ANTEDILUVIANA
Por
M.T.C.P. Harim David L. Echeverría.
EDICIÓN ESPECIAL
MATERIA:
TEOLOGÍA DE LA CREACIÓN
Una Introducción a los
Libros del Pentateuco
LA ERA
ANTEDILUVIANA
Por
M.T.C.P. Harim David L. Echeverría.
&
1
LA ERA ANTEDILUVIANA
Por:
M. T. C. P. Harim David López Echeverría
Diseño de portada:
H. David L. Echeverría
Impreso en:
GROPPE libros
Una imprenta diferente
Todos los derechos reservados. Se prohíbe la reproducción parcial o total de esta publicación, el
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CONECULTA (Estado de Chiapas).
2
INDICE
INTRODUCCIÓN A GÉNESIS Y SU RELACIÓN
INTEGRAL A LOS LIBROS DEL PENTATEUCO 6
GÉNESIS 27
LA CREACIÓN 28
EL TEXTO: 33
1. La clave del significado del universo (por Dr.
Daniel Vestal). 36
2. La clave del origen del universo (por Dr.
Daniel Vestal). 37
LA TEORÍA DE LA EVOLUCIÓN: 40
LA TEORÍA DE LA EVOLUCIÓN TEÍSTA: 51
1. Derivado: creacionismo progresivo. 65
2. Derivado: perspectiva edad-día (progresiva). 68
a) Tiempo durante la semana de la
creación. 70
b) Después de la semana de la creación.73
LA TEORÍA DEL CREACIONISMO DE SALTO: 78
1. Perspectiva edad-día (de salto) -o
propuesta original del “creacionismo de salto”. 79
2. Creacionismo de salto (milenial). 87
3. Posturas días-revelación (¿representativos
o presentadores?). 89
a) Representativos. 91
b) Presentadores. 93
4. Teoría del intervalo. 94
a) Teoría de la brecha antes de la
semana de la creación (“mundo
pre-adámico”). 95
b) Teoría de la brecha después de
la semana de la creación (intervalo
pos-adámico). 100
5. Resolución ante cualquier otra posibilidad. 102
LA VERACIDAD DEL CREACIONISMO: 107
El error del alegorismo. 109
Interpretación literal e histórica de Génesis. 114
Día uno “El origen del universo”. 115
1º. El tiempo 115
3
2º. La energía 115
3º. El espacio y la luz 116
4º. La materia y la tierra 118
Día dos “La preparación para las
condiciones adecuadas para la vida”. 122
La atmosfera (las nubes y los mares). 122
Día tercero “El origen de la vida vegetal”. 127
Pangea 127
Día cuarto “El origen de las luminarias”. 128
El espacio exterior y el firmamento. 128
Día quinto “El origen de la vida animal”. 131
La vida orgánica acuática. 131
Día sexto “El origen de la vida terrestre”. 135
La vida orgánica terrestre. 136
La vida humana. 139
a) La bendición. 142
b) El propósito. 142
c) La responsabilidad. 143
d) La productividad. 143
e) El servicio. 143
f) La administración. 143
Día séptimo “El reposo de Dios y su pueblo”. 144
EL PARAÍSO. 148
a) El fraude del hombre de Piltdown. 154
b) El fraude del hombre de Nebraska. 155
c) El fraude del hombre de Java. 155
d) El fraude del hombre de Neanderthal. 155
LA GEOGRAFÍA. 157
LA PRIMERA INSTITUCIÓN REGISTRADAEN LA
BIBLIA: EL MATRIMONIO. 167
LA CAÍDA. 171
EL RELATO DE GÉNESIS 3: 1-24. 171
LA INTERPRETACIÓN GNOSTICA
CONTEMPORANEA. 172
LA INTERPRETACIÓN CORRECTA. 175
EL ORIGEN DEL MAL Y EL PECADO. 175
LAS IMPLICACIONES UNIVERSALES DE
LA CAÍDA. 186
a). LA IDEA REALISTA DE LA CAÍDA.
La parte natural de la transmisión del pecado de
Adán a la humanidad. 187
4
b). LA IDEA FEDERAL O REPRESENTATIVA
DE LA CAÍDA. La parte legal de la transmisión
del pecado de Adán a la humanidad. 193
c). LOS EFECTOS NOCIVOS DE LA CAÍDA. 195
¿Qué es el pecado original? 200
La idea de Jesús acerca de la capacidad
moral. 202
El impacto de la caída por medio del
pecado original. 203
LA BUSQUEDA Y LA CONFRONTACIÓN. 210
LA MALDICIÓN. 216
La maldición a la serpiente. 217
La maldición a la mujer. 222
La maldición al hombre. 224
EL PRIMER HOLOCAUSTO. 226
EL ORDEN DE LOS DECRETOS DE DIOS. 228
LA EXPULSIÓN. 231
LA PREHISTORIA BÍBLICA: LA ERA ANTEDILUVIANA. 235
GÉNESIS 4: 1- 6: 22. 235
GÉNESIS 4. LA HISTORIA DE CAÍN Y SUS HIJOS. 238
GÉNESIS 5. LA HISTORIA DE SET Y SUS HIJOS. 277
ADICIONES INTERPRETATIVAS DEL MIDRASH Y DEL
LIBRO DE ENOC, SOBRE ENOC Y SUS TIEMPOS. 288
TRES VERSIONES DE LA TRASPOSICIÓN DE ENOC 300
EL DILUVIO. 344
EL IMPACTO TEOLÓGICO. 351
a) En los ángeles desobedientes. 351
b) En el Paraíso del Edén. 354
EL IMPACTO GEOLÓGICO. 358
UN NUEVO COMIENZO. El pacto noético y la dispensación del
gobierno humano. 373
CONCLUSIÓN. 381
5
INTRODUCCIÓN A GÉNESIS Y SU RELACIÓN
INTEGRAL A LOS LIBROS DEL
PENTATEUCO:
6
doctrinas particulares que encontramos en el libro de Génesis; doctrinas
como “la creación”, y teorías como la “alta critica” y “la hipótesis
darwiniana de la evolución” serán brevemente consideradas, para que
tengamos nociones y un espectro más amplio de los asuntos destacados
en estos libros de la Biblia, los cuales van un poco más allá de la bien
acostumbrada “escuelita dominical”.
El término que se aplica al primer libro de la Biblia es Génesis (grg.
Γένεσις2 Creación, Origen), Su nombre de en idioma original (hebreo)
son: Génesis= Berishit/ 2אשית ִׁ reshít (heb. principio, primicia). Los
libros abarcan un periodo que cubre el tiempo desde la creación hasta la
muerte de José. Aunque tradicionalmente se asignan a la autoría de
Moisés, fue redactado en la forma como los conocemos actualmente
hasta el siglo V antes de Cristo1. Actualmente existe mucho debate entre
los eruditos sobre la autoría mosaica tradicionalmente aceptada; muchos
que le dan crédito a la denominada “alta critica” consideran que el libro
fue originalmente redactado hasta el siglo V a. C. é impugnan la autoría
de Moisés.
Como un libro perteneciente a la Torá tiene un significado mucho más
extenso que lo que comúnmente pensamos, ya que involucra gran parte
de la “Historia de la Salvación” y lo que se denomina “leyes” o
mandamientos que aparecen en su contenido (mandamientos a Noé), no
son normas rígidas como el judaísmo ultra ortodoxo pretende demostrar,
ya que toda la Ley incluye una increíble muestra de la Gracia y del amor
de Dios por su pueblo y por todo el género humano, al seleccionar una
nación por medio de la cual traería la Salvación al mundo. Será parte
indispensable de nuestro objetivo al estudiar el Génesis, demostrar y
aprender de qué forma, y cuales narraciones y mandamientos en
particular, demuestran el amor y la Gracia de Dios, en concordia con su
Justicia.
Es posible demostrar el amor y la Gracia de Dios, manifestados en el
libro del Génesis, sobre todo al seguir el formato de la “teología del
Pacto”, de los cuales, en la presente obra no abarcaremos todos, ni los
abordaremos exhaustivamente; solo haremos mención en ésta parte del
Génesis, el Pacto Edénico, el Pacto Adámico, y el Pacto Noético,
faltando para obras futuras el Pacto Abrahámico, y en Éxodo, del Pacto
Sinaítico.
7
Trataremos lo escrito referente a Génesis, como parte integral del
pentateuco, en relación a la “alta crítica”.
La Teoría Documentaria
8
(tradición oral) y no escrita; definiendo así que a partir de Moisés se
inició la Escritura de la Biblia. Poco después, Eichhorn rechazaba la
tradición que consideraba a Moisés como autor del Pentateuco 3. Con él
inicia una nueva época de cuestionamiento de los autores aceptados
tradicionalmente; pese hacer avances en la esfera erudita, contrajo
repercusiones a la esfera teológica y doctrinal, cuando nuevos autores
comenzaron a cuestionar las doctrinas tradicionalmente aceptadas, como
“la creación en 7 días literales”.
9
caracteristico de un solo y determinado autor. Así podríamos explicar
someramente que Moisés escribiría en la época “Yahvista” muy anterior
al 850 a. C. (que fue el periodo en los que vivieron David, Salomón y
todos los personajes del periodo del Reino de Israel antes de la división
del reino.
Aún falta hablar sobre la crítica de las formas. Nuevamente Wilton M.
Nelson nos informa: “La crítica de las formas, iniciadas por H. Gunkel
(a principios del siglo XX), ha influido notablemente sobre el estudio del
Pentateuco. El método de Gunkel busca el género literario de cada
pasaje y la situación vital (Sitz im Leben) en que se originó. Algunos
seguidores de Gunkel rechazan la hipótesis documentaria de
Wellhausen; otros combinan la crítica de las formas con esa teoría.
Gunkel mismo rechazó lo sobrenatural y exageró lo mítico. Habló
mucho de las sagas en el Pentateuco, las cuales se transmitieron
oralmente durante largo tiempo antes de escribirse. Otros han usado
este mismo método de una manera más positiva. El análisis de géneros
tales como leyes, máximas jurídicas, lamentos, narraciones históricas,
dichos de los sabios, diferentes tipos de poesía y formulaciones de pactos
dio nuevo impulso al estudio del Pentateuco. La comparación de estos
géneros literarios con géneros semejantes en culturas contemporáneas
de los mismos, utilizando los nuevos datos de la arqueología, ha
provocado un mejor entendimiento del Pentateuco”. Claramente
podemos ver como muchos autores han exagerado al extremo, la
“desmitoligización” de la Biblia, llegando a negar todo relato de
acontecimientos sobrenaturales. Pero no es precisamente a eso a lo que
“la crítica de las formas” se refiere; pues evidentemente también en una
materia hermenéutica podemos usar las clasificaciones literarias que usa
la crítica de las formas.
En la época contemporánea ha surgido una situación en la que muchos
eruditos aún dan credibilidad a la “hipótesis documentaria”, aunque con
modificaciones que, como lo indica Wilton Nelson; “Estas
modificaciones resultan de:
1. La confirmación arqueológica de la antigüedad de muchos
elementos del Pentateuco, que Wellhausen había señalado
como posteriores, y la refutación de la interpretación
evolucionista de la historia de Israel.
2. La conclusión de muchos críticos en cuanto a que las fuentes
del Pentateuco no se extienden a otros libros posteriores a
Moisés (contra algunos que habían propuesto un
HEXATEUCO, incluyendo el libro de Josué).
10
3. La crítica de las formas que ha mostrado la complejidad de
las fuentes (J, E, D, P, etc.) y que cada una contiene elementos
muy antiguos.
Por tanto, las fuentes se consideran estratos de materia antigua
con largas historias de redacción, en vez de obras literarias con
fechas precisas”5.
Wellhausen señalaba que no había documentos lo suficientemente
antiguos para atribuirle la autoría del pentateuco a Moisés; esto quedó
corregido cuando nuevos descubrimientos arqueológicos también
ayudaron a demostrar que la cultura judía no había evolucionado en
forma progresiva del politeísmo al monoteísmo, que era lo que proponía
la “interpretación evolucionista de la historia de Israel”. Según esta
teoría, la nación de Israel habría venido a ser monoteísta apenas unos
siglos anteriores al reinado de David, por lo cual, los escritores de la
época del reino davídico (era de los salmos) resultarían los verdaderos
escritores, tanto de los Salmos, como de los libros históricos, y así mismo
del Pentateuco. Luego, los masoretas del tiempo de Esdras (periodo
posexílico) vendrían a concretar el trabajo… incluso algunos
propusieron que Israel no fue monoteísta sino hasta después del exilio
babilónico. Eso es la “interpretación evolucionista de la historia de
Israel”. Los descubrimientos de manuscritos anteriores a la época de
David, demostraron que esta teoría era un gran error. Así mismo, “la
crítica de las formas” ayudo a notar la complejidad de los estilos
literarios manejados en el pentateuco, llevando a muchos eruditos a
distinguir entre las glosas posteriores, un contenido textual de estilo más
antiguo que la época Yahveista.
Debemos tener mucho cuidado al afirma una u otra cosa, y no irnos al
extremo, por ejemplo, al afirmar renuentemente que “Moisés es el único
y exclusivo autor del pentateuco, y que de otra manera no resultaría
divinamente inspirado”; o caer al otro extremo de decir que “puede
demostrarse que Moisés definitivamente no es el autor del Pentateuco y
por lo tanto se pone en tela de juicio la autoridad literaria de los cinco
libros”, incluido Génesis.
Cuando analizamos la estructura literaria del pentateuco, definitivamente
encontraremos más de una solo pluma escribiéndolo; pero eso no
descarta a Moisés como el autor. Encontraremos que en tanto Moisés
escribió un Texto, los copistas de cada época agregaron sus comentarios
11
intercalados en el texto; a cada época en que agregaron “glosas” dichos
copistas, la caracteriza un estilo literario, y ese sabor se deja sentir en el
Texto sagrado. Dichas glosas, en su forma progresiva de agregación, se
ven como niveles o “estratos” (como los estratos rocosos de los que
hablan los paleontólogos, pero en sentido figurado). De estos estratos
Wilton Nelson nos informa: “Los que mantienen la hipótesis
documentaria generalmente encuentran más de cuatro estratos, pues
tienen que proponer otros adicionales como L o G. Las razones aducidas
para dividir el Pentateuco en estratos son:
[Link] narraciones repetidas (por ejemplo, Gn. 12; 20; 26).
[Link] contradicciones entre pasajes paralelos (por ejemplo, Gn. 1: 1-
2:4a y Gn. 2: 4b-25).
[Link] diferentes nombres que se dan a Dios.
[Link] diferencias lingüísticas entre los estratos.
[Link] diferencias de punto de vista” 6.
Cuando se comparan las narraciones de cada libro, ya se está realizando
una “critica de las formas”. Pero no debemos olvidar que llevar esto al
extremo es concluir que Moisés no escribió el pentateuco; lo cual no
podemos afirmar contundentemente, y esto ha llevado a muchos teólogos
neortodoxos y liberales, incluso a dudar de la inspiración divina de
determinados fragmentos del texto, y por lo consiguiente, a negar la
autoridad de dichos textos. Es por esa razón que debemos tener cuidado
con dicho extremo. Podemos afirmar la autoría de Moisés en primer
grado, o del primer y principal estrato, y luego comprender que el
proceso de inspiración y revelación divina no cesó sino hasta bien
entrada la era cristiana, con la conclusión de Apocalipsis, e incluso con
la agregación de una glosa en 1ª. de Juan, como última inspiración. Eso
de buen grado debería guiarnos a aceptar los estratos subsiguientes a la
autoría de Moisés en el pentateuco, como inspirados por Dios en la
misma medida que hablo Moisés. Pero tampoco debemos aceptar como
una resolución inerrante, la “hipótesis documentaria”, ya que “Muchos
eruditos se han opuesto a la hipótesis documentaria, y han mostrado
que:
A. Generalmente las narraciones repetidas se pueden explicar
mejor de otra manera (por ejemplo, diferentes sucesos, énfasis
especial, la literatura hebrea se caracteriza por la repetición).
B. Las aparentes contradicciones entre pasajes paralelos se han
exagerado, pues cualquier literatura puede describir un mismo
12
acontecimiento en forma sumaria y luego más detallada, o con
diferente enfoque.
C. Los nombres divinos no sirven para dividir estratos, pues a
menudo se usan con propósito específico.
D. Los argumentos basados en diferencias lingüísticas e
ideológicas entre los estratos son demasiado subjetivos.
Además, tienden a ser argumentos cerrados.
E. Hay demasiados datos que no explican en el esquema
(comúnmente se atribuyen a los redactores).
Algunos eruditos destacados, que antes aceptaban la hipótesis
documentaria, la han rechazado a la luz de los nuevos datos
arqueológicos e históricos. Al estudiar otras literaturas antiguas
encontramos que las características que más se usan como base para la
división del Pentateuco en estratos (J, E, D, P, etc.) son precisamente
las mismas que caracterizan a las literaturas ugarítica, babilónica y
egipcia (por ejemplo, repeticiones con variantes lingüísticas,
intercambio de nombres divinos y nombres divinos compuestos).
Quienes rechazan la teoría documentaria afirman que sería absurdo
proponer para estas otras literaturas semejantes divisiones”. 7
Podemos darle cierta credibilidad a la hipótesis documentaria, siempre y
cuando no atente contra nuestras doctrinas de la “inspiración divina de
las Escrituras”, así como de la “infalibilidad de las Escrituras”, las cuales
son las más perjudicadas al llevar al extremo dicha hipótesis. También
debemos, al tiempo de lo anterior, asignar a Moisés en papel básico en
la producción3 del Pentateuco. Definitivamente Moisés fue el primero y
principal autor de los primeros cinco libros de la Biblia, y eso no es
debatible; si después los copistas añadieron narraciones, también es un
hecho, que no hace menos inspirada, ni errante, la Escritura en su
estructura final.
En este plano es donde debemos acudir a la fuente misma; la Escritura,
y determinar que evidencia nos brinda. Según Nelson: “El Pentateuco
mismo indica algunas de las fuentes usadas en su composición. Se
mencionan "el libro de las batallas de Jehová" (Nm 21.14) y "el libro de
las generaciones de Adán" (Gn 5.1). Es posible que las secciones de
Génesis que terminan (o empiezan) con "Estas son las generaciones de"
representen tablas históricas escritas por Abraham y sus descendientes.
Además, se encuentran varios paralelos entre las leyes y costumbres del
13
Pentateuco y las de Mesopotamia y Egipto”. Pero aún esto no es
concluyente, pues podría ser que tanto el “libro de las batallas de Jehová”
(Nm 21.14), como el “libro de las generaciones de Adán” sean escritos
paralelos más breves, también de origen Mosaico que no sobrevivieron
a nuestra época. No obstante, esta explicación no libra a las partes que
citan dichas fuentes, de verse como procedentes de una autoría posterior
a Moisés. Así se ve el dilema:
14
mismo Deuteronomio 34, que es la narración de la muerte de Moisés,
hace imposible que él mismo haya sido el autor, al menos de ese último
capítulo. Génesis 36: 31 es una indiscutible glosa del periodo del reino
de Israel, posterior a Saúl y probablemente de la época de David (1000
a. C.); esto se puede determinar por lo que dice: “Y los reyes que
reinaron en la tierra de Edom, antes que reinase rey sobre los hijos de
Israel…”. Sería por demás ingenuo, interpretar como profecía esta
afirmación narrativa: “…antes que reinase rey sobre los hijos de
Israel…” alegando que el autor divino estaba pre-divisando una era en la
habría rey sobre Israel. En Éxodo 11. 3 y subsiguientes, solo se hace
improbable que Moisés haya escrito de sí mismo en segunda persona; en
tanto que en Éxodo 16. 35, podría comprenderse que el texto fue escrito
posterior a los cuarenta años de su paso por el desierto, datando todo el
texto en una edad muy avanzada de Moisés, si queremos seguir viéndolo
como el autor, de lo contrario, debemos aceptar ese verso, como una
glosa de un copista posterior. Y Números 12. 3 hace imposible que
Moisés se hubiera referido a sí mismo en segunda persona como
“varón… muy manso, más que todos los hombres que había sobre la
tierra”. Pero nuevamente, reafirmo, son casos particulares de glosas
posteriores.
Por lo cual, Wilton Nelson también escribe: “Por otro lado, cada vez hay
más pruebas de que el origen del Pentateuco cabe mejor en la época
mosaica que posteriormente. El libro de DEUTERONOMIO tiene la
estructura de pactos celebrados (o renovados) en aquella época. Se
cuenta ahora con textos ugaríticos (siglos XV-XII a.C.) que usan muchas
palabras antes fechadas como posteriores. Además, en el Pentateuco
hay muchos detalles que hacen difícil proponer una composición
posterior (por ejemplo, en Gn. no aparecen ni el nombre BAAL ni
nombres de lugares compuestos con "Baal". La frase "Jehová, Dios de
los ejércitos" no se usa en el Pentateuco, pero es común más tarde.
Asimismo, los lugares altos de idolatría "BAMOT", tan prominentes más
tarde, solo se mencionan dos veces en el Pentateuco y ninguna vez en
Deuteronomio. El nombre de Jerusalén no se encuentra en el
Pentateuco)”.7 Está es una buena evidencia, muy sólida, para defender
la autoría de Moisés, al menos en el primer y original “estrato”; sin
formularnos ningún problema al aceptar algunas glosas en estratos
posteriores. Así seguimos siendo conservadores, sin por ello caer en la
ingenuidad que casi siempre caracteriza el conservadurismo evangélico
actual.
15
Wilton Nelson concluye diciendo: “El mismo Pentateuco no indica el
papel literario de Moisés, pero afirma que él escribió por lo menos
algunas partes (Éx 17.8-14; 24.4, 7; Nm 33.2) y que Deuteronomio tuvo
su origen en su predicación (Dt 1.5; 4.45; 31.9, 24-26). No sabemos si
Moisés reunió los materiales; si los sacerdotes los guardaron y juntaron
o si el material se transmitió en partes (o estratos) por un tiempo. Sin
embargo, se puede concluir:
1. Que hay algunos posmosaicismos en el Pentateuco. Estos se
pueden atribuir a aclaraciones editoriales de escribas
posteriores, como hacían los escribas en el Cercano Oriente
antiguo (por ejemplo, en Egipto). Aun el erudito conservador
E.J. Young reconoce que "cuando afirmamos que Moisés
escribió el Pentateuco, o que es su autor, no queremos decir
que él necesariamente haya escrito cada palabra. No sería
razonable insistir en ello ... Por otra parte, bajo la inspiración
puede haber habido adiciones y aun revisiones posteriores".
2. Que hay muy pocas partes del Pentateuco que requieren una
fecha posterior a la época mosaica.
3. Que Moisés es el personaje clave tanto en el origen del
Pentateuco como en la historia de Israel. Si él no fuera su
arquitecto principal, sería necesario proponer otro personaje
semejante. Con razón el Pentateuco se conoce a través de las
demás escrituras como "la Ley de Moisés". 9
El Pentateuco como un todo muestra una unidad extraordinaria. La
mayoría de las teorías acerca de su origen no hacen justicia ni a la
unidad de las narraciones individuales ni a la unidad del total”.
Aquí Nelson identifica la principal razón por la cual el conservadurismo
evangélico tiende a aferrarse a la plena y literal autoría mosaica palabra
por palabra, y letra por letra; más allá de la tradición judía, es la Biblia,
específicamente el Nuevo Testamento, que se refiere al pentateuco en
general como la “ley de Moisés” (por ej. Hechos 13:39 “y que de todo
aquello de que por la ley de Moisés…”; 15:5 “Pero algunos… se
levantaron diciendo: Es necesario… que guarden la ley de Moisés”),
pero realmente no era ese el propósito de Lucas (por ej.) al escribir “la
ley de Moisés”; y aunque dichos autores del N. T. solo se basaran en la
tradición judía de asignarle la autoría del pentateuco a Moisés,
desconociendo lo que los nuevos estudios y descubrimientos
16
arqueológicos nos arrojan, no es un error, ya que como dice Nelson
“Moisés es el personaje clave tanto en el origen del Pentateuco como en
la historia de Israel”,10 y tal como cita a E.J. Young quien opina:
"cuando afirmamos que Moisés escribió el Pentateuco, o que es su autor,
no queremos decir que él necesariamente haya escrito cada palabra.
...bajo la inspiración puede haber habido adiciones y aun revisiones
posteriores".11 Esta debe ser nuestra conclusión del dilema, aunque
demostrarlo es por demás –como se habrán percatado- muy complicado
por todos los datos técnicos que se deben manejar.
17
2236 de la creación (en el 580 después del diluvio) siendo Jacob de 130
años, entraría con sus descendientes, 70 personas en total a Egipto; Jacob
moriría en el 2246 de la creación (en el 590 después del diluvio, cuando
José tendría una edad de 80 años); José moriría en el 2306 de la creación
(650 después del diluvio); luego la Biblia nos informa que fueron 400
los años en que estuvieron subyugados a la esclavitud egipcia.
Fácilmente, pero con inexactitud, podemos aventurarnos a estimar que
alrededor del 2706 el pueblo de Israel saldría de Egipto para deambular
por el desierto 40 años, tiempo en que fueron escritos los libros
posteriores del pentateuco, según la tradición rabínica; lo que nos da un
estimado de tiempo de 2746 años desde la creación, tiempo suficiente en
el cual se pueden desarrollar muchas culturas, y las mismas,
transformarse sobre la marcha, e incluso extinguirse. Tenemos como
ejemplo nuestros países americanos, que solo tienen alrededor de 210
años de antigüedad (en el caso de México) y es todo un mundo en el cual
subsistimos día a día, y en el cual olvidamos casi siempre nuestra
historia. No es necesario determinar muchas edades, ni plazos de tiempo
muy prolongados para explicar el desarrollo sociocultural de todas
aquellas naciones que fueron las precursoras de las nuestras. Tal vez
alguien esté pensando en las fechas y dataciones de otras culturas como
la egipcia o la china; pero en tal caso, también son ambiguas y subjetivas.
Y en el caso de la famosísima prehistoria, es un tema que abordaremos
en génesis para determinar si los millones de años son precisos o si es
una necesidad filosófica.
18
La Extensión Geográfica
Cultura histórica
19
presentaremos dicha evidencia en su lugar correspondiente. Por lo pronto
es necesario comprender la semejanza cultural del Israel étnico antes de
ser forjado como nación bajo el látigo del capataz, e inmediatamente
después de ellos; sus prácticas y lenguas se llegaron a asemejar mucho,
de manera que los modernos antropólogos hablan de una “evolución
cultural del pueblo judío” aludiendo que las culturas mesopotámicas y
egipcias, eran las predecesoras del pueblo de Abraham, en lugar de haber
surgido en forma independiente y paralela a éstas.
Contenido Y Estructura
El pentateuco continente mucho más que historia; es de todos evidente
el carácter moral de cada narración, desde las historias planteadas en
Génesis, donde podemos encontrar valiosas moralejas para el bien vivir
de cada persona, cada día, hasta la Ley de Moisés entregada en el monte
Sinaí. Al destacar el carácter moral del pentateuco y desvalorizar su
marco histórico, corremos el riesgo de fácilmente caer en la
“desmitoligización” y prescindir de las narraciones como hechos
históricos, agregándoles significados meramente alegóricos.
Oportunamente intentaremos refutar cada error que la “alta critica” y la
“desmitoligización” les atribuyen a los cinco textos. Mientras tanto vale
la pena mencionar el aspecto principal del contenido. El Nuevo
Diccionario Ilustrado de la Biblia, Wilton M. Nelson, declara:
“El Pentateuco revela una unidad de propósito y punto de vista.
Jehová Dios es el creador de todo. Es soberano en la naturaleza
y en la historia. Es el Dios personal que escogió al pueblo de
Israel, lo desarrolló, lo sacó de Egipto, lo llevó hacia la tierra
prometida y hacia un futuro más glorioso. Es el Dios que hace
su Pacto con Israel. El Pentateuco subraya la gracia divina.
Insiste en la fidelidad de Dios y muestra la infidelidad del
pueblo elegido” 8.
Como bien lo indica Wilton Nelson, el factor histórico se hace
imprescindible, puesto que es en el terreno de los eventos ocurridos sobre
el tiempo, que Dios despliega su Gracia soberana, llevando a cabo su
plan de salvación del género humano.
20
1. Los principios: la historia universal primitiva (Gn
1-11)
2. Los patriarcas: la época de promesa y fe (Gn 12-
50).
B. El éxodo (Éx 1-18)
C. La revelación sinaítica (Éx 19-40; Lv 1-27; Nm 1.1-10.10).
D. Las peregrinaciones en el desierto (Nm 10.11-36.13)
E. Los últimos sermones y la muerte de Moisés
(Deuteronomio)”.
El diccionario Mundo Hispano nos lo bosqueja de la siguiente manera:
“Para su estudio, el Pentateuco puede bosquejarse de la siguiente forma:
I. La era de los comienzos (Gen_1:1—Gen_11:32).
A. El relato de la creación (Gen_1:1—Gen_2:25).
B. La caída del hombre y sus consecuencias (Gen_3:1—
Gen_6:10).
C. El diluvio: juicio de Dios sobre el hombre (Gen_6:11—
Gen_8:19).
D. El nuevo comienzo del hombre (Gen_8:20—Gen_11:32).
II. El período patriarcal (Gen_12:1—Gen_50:26).
A. Vida de Abraham (Gen_12:1—Gen_25:18).
B. Isaac y Jacob (Gen_25:19—Gen_36:43).
C. José (Gen_37:1—Gen_50:26).
III. Emancipación de Israel (Exo_1:1—Exo_19:2).
A. Israel es liberado de la esclavitud (Exo_1:1—Exo_13:19).
B. De Egipto al monte Sinaí (Exo_13:20—Exo_19:2) .
IV. La religión de Israel (Exo_19:3— Lev_27:34).
A. El pacto de Dios con Israel (Exo_19:3—Exo_24:8).
B. El lugar de la adoración (Exo_24:9—Exo_40:38).
C. Instrucciones para una vida santa (Lev_1:1—Lev_27:34).
1. Las ofrendas (Lev_1:1—Lev_7:38).
2. El sacerdocio (Lev_8:1—Lev_10:20).
3. Leyes de purificación (Lev_11:1—Lev_15:33).
4. Día de la Expiación (Lev_16:1-34).
5. Prohibición de seguir costumbres paganas
(Lev_17:1—Lev_18:30).
6. Leyes de santidad (Lev_19:1—Lev_22:33).
7. Fiestas y estaciones (Lev_23:1—Lev_25:55).
8. Condiciones para las bendiciones de Dios
(Lev_26:1—Lev_27:34) .
V. Organización de Israel (Num_1:1—Num_12:10).
A. Censo de Israel (Num_11:1—Num_4:49).
B. Reglas del campamento (Num_15:1—Num_6:21).
21
C. Vida religiosa de Israel (Num_16:22—Num_9:14).
D. Elementos de guía (Num_19:15—Num_10:10) .
VI. Etapas en la peregrinación por el desierto (Num_10:11—Num_22:1).
A. Desde el monte Sinaí hasta Cades (Num_110:11—
Num_12:16).
B. La crisis de Cades (Num_113:1—Num_14:45).
C. Los años nómades (Num_115:1—Num_19:22).
D. De Cades a las planicies de Moab (Num_120:1—Num_22:1) .
VII. Instrucciones para entrar a Canaán (Num_22:2—Num_36:13).
A. Preservación del pueblo elegido de Dios (Num_122:2—
Num_25:18).
B. Preparación para la conquista (Num_126:1—Num_33:49).
C. Anticipación de la ocupación (Num_133:50—Num_36:13).
VIII. Visión retrospectiva y visión futura (Deu_1:1—Deu_34:12).
A. La historia y su importancia (Deu_1:1—Deu_4:43).
B. La ley y su importancia (Deu_4:44—Deu_28:68).
C. Preparativos finales y despedida (Deu_29:1—Deu_34:12)”.12
22
Verdadero. Sobre la elección de su pueblo, la cual inicia casi en la parte
final del Génesis, Wilton Nelson nos informa:
“Realmente la historia de Israel empieza con Abraham. La
historia anterior es importante, pero se toca muy ligeramente.
En las narraciones de los patriarcas se hace hincapié en las
promesas que Dios hizo al pueblo”.14
De esta forma quedan unidos los cinco libros, bajo una continuidad
histórica imprescindible; lo cual nos da razón para un sólido argumento
sobre las cronologías disputadas en el principio de Génesis; ¿si creemos
23
que Dios inspiró y reveló el resto de las escrituras, y les asignamos una
infalibilidad y exactitud a las historias y cronologías, como pensaremos
que puede ser menos exacto en otra parte de la historia? Es ciertísimo lo
que dice Nelson:
“El Éxodo influyó decisivamente sobre Israel. Dios reveló su
poder en los grandes hechos con que sacó a su pueblo de la
servidumbre y lo convirtió en una nación unida y separada de
las demás. A través de la historia de Israel el éxodo de Egipto
es como una columna sólida para su fe; es una demostración
de que Dios cumple sus promesas, una prueba tangible de la
providencia y la gracia de Dios”.15
24
porque dicha Ley fue otorgada bajo un pacto necesario en el paso de la
“Historia de la Salvación”. Finalmente, la Ley de Moisés se volvería la
base para la religión que daría a luz a la Iglesia neo testamentaria. Esa
ley era el requerimiento de una vida de santidad y de amor al prójimo:
“Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y
con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y
grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu
prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende
toda la ley y los profetas” (Mateo 22:37-40).
Wilton Nelson concluye:
“En sus últimos discursos, Moisés resume el éxodo, la
revelación, sinaítica y las Peregrinaciones. Da un carácter más
personal a la Ley. Destaca las obligaciones del pacto, pero
también el amor de Dios. El Pentateuco tuvo un efecto profundo
en la historia subsiguiente. Forma la base de la religión de
Israel. Contiene bases para las doctrinas del cristianismo. La
revelación de Dios, sus promesas y la historia de la redención
que se inician en el Pentateuco llegan a su culminación y
cumplimiento en Cristo, el redentor divino. Él, hablando de
Moisés, dijo: "Porque de mí escribió él" (Jn 5.46).16
25
contradigan la teología ortodoxa reformada, prefiriendo siempre, el
carácter y perfil evangélico conservador, en vez de incursionar
peligrosamente en nuevas conclusiones que puedan desembocar en la
heterodoxia o hasta la herejía. Las adiciones interpretativas tales como
los usos de documentos extra bíblicos-veterotestamentarios, y los
testimonios científicos, no tendrán mayor relevancia que el texto puro,
procurando siempre, usarlos a favor del carácter y perfil evangélico
conservador, en vez de contra él17.
17
*Pág. 7: “TEORÍA DOCUMENTARIA”. Johann Gottfried Eichhorn (Biografía):
Teólogo luterano alemán del siglo 18 al 19. Fundador de la crítica moderna del Antiguo
Testamento. Padre de Karl Friedrich. - Mi problema más grande - dice en el prefacio a la
segunda edición de su obra Einleitung-, -es que tuve que entrar en un campo de trabajo
que nadie había abordado antes - se refería a la investigación de la naturaleza interna
del Antiguo Testamento con la ayuda de la Alta Crítica bíblica". Sus investigaciones le
llevaron a la conclusión de que "la mayor parte de los escritos del pueblo hebreo han
pasado por varias manos". Dio por sentado que todos los eventos sobrenaturales
relacionados en el Antiguo y el Nuevo Testamento eran explicables por principios
naturales. Sugirió que los textos del Antiguo Testamento debían ser juzgados y analizados
desde el punto de vista del mundo antiguo, y dar cuenta de ellos por las creencias
supersticiosas que estaban entonces de moda en la cultura general. No percibió en los
textos bíblicos ninguna idea religiosa que tuviera relevancia práctica o de mucha
importancia para los tiempos modernos; le interesaban más por las narraciones históricas,
que revelaban muchas ideas sobre la antigüedad.
Consideraba muchos libros del Antiguo Testamento como falsos, puso en duda la
autenticidad de la Primera y Segunda carta de Pedro y la Epístola de Judas, negó la autoría
Paulina de la Primera y Segunda carta a Timoteo y a Tito. Sugirió que los evangelios
canónicos se basaron en varias traducciones y ediciones de una versión primaria de un
escrito en arameo, pero no apreció suficientemente (como David Strauss y los críticos
Tübingen) las dificultades que una teoría física tiene que superar, ni tampoco apoyar sus
conclusiones elaborando las discusiones que considerara necesarias. Desafió la hipótesis
agustiniana y la solución que ofrecía al problema sinóptico y propuso la Hipótesis del
evangelio original (1804), que argumentaba que se produjo una perdida en los textos del
evangelio original en arameo, que cada uno de los Evangelios sinópticos tenían en una
forma diferente.
26
GÉNESIS
27
LA CREACIÓN
Probablemente no hayan mejores palabras para iniciar el presente libro,
que las escritas en Génesis 1: 1, pero para abordar claramente el libro de
Génesis, debemos informar en manera oportuna que existen por lo menos
cuatro cosmovisiones acerca de la creación, y dos o tres interpretaciones
sobre los acontecimientos de Adán y Eva, y un par más, sobre cómo
tratar los documentos genealógicos descritos en éste libro de la Biblia,
dependiendo la cosmovisión previa del interprete; mientras que la
historicidad del resto del libro ya no la pueden cuestionar; la primeras
cuatro cosmovisiones acerca de la creación, parten de las
preconcepciones o prejuicios –según sea el caso- y de las formas
hermenéuticas utilizadas para tratar el texto de Génesis 1:1-2:6. Cada
una de estas cuatro cosmovisiones tienen sus particularidades y también
algunas variantes, pero en la presente guía las plantearemos bajo sus
correspondientes conceptos, yendo de los anti-bíblicos, pasando por los
no-tan-bíblicos, hasta llegar al verdaderamente bíblico: 1.-La teoría de la
evolución (la convencional, a la cual de vez en cuando nos referiremos a
ella, lo hacemos como “atea” o “agnóstica” para diferenciarla de la
siguiente), 2.-La evolución Teísta, 3.-El creacionismo de Salto, y 4.-El
creacionismo (clásico o bíblico). Las interpretaciones acerca de Adán y
Eva, con los acontecimientos que caracterizan la redacción, parten en
base de la cosmovisión previa que se tenga del texto. Podemos clasificar
tres que abordaremos en su momento; 1.-La literaria o idealista, 2.-La
Idealista antropológica o Étnica, y 3.-La histórica o literal. No clasificaré
aquí, las interpretaciones de las genealogías, pero bástenos por ahora
decir, que, dependiendo de la cosmovisión sobre el origen del universo,
y de la clasificación del relato de Adán y Eva, las genealogías serán para
el lector, más o menos reales o ficticias.
Cuando abordamos el primer texto, podemos encontrar cuatro principios
universales, innegables para toda la ciencia: el origen del tiempo, el
espacio, la materia y energía:
28
“En el principio creó Dios los cielos y la tierra Y la tierra estaba
desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo,
y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Y dijo Dios:
Sea la luz; y fue la luz.” (Génesis 1: 1-3).
Hasta aquí no hay problema de interpretación, salvo si estos
acontecimientos se colocan antes del primer día, o dentro del primer día.
La preferencia de los autodenominados “evolucionistas teístas”
preferirán colocar los primeros dos versículos antes del primer día, y el
tercero como el primer día; el “creacionista de salto” estará de acuerdo,
y el “creacionista clásico” no tendrá problema, aunque preferirá incluirlo
todo en el primer día. Talvez solo el “evolucionista clásico” que
generalmente se autodenomina “ateo”, tendrá problemas con la palabra
Dios, sin embargo, estará de acuerdo con los cuatro conceptos científicos
que se marcan aquí, y con el hecho de que primero surgió el universo
(cielos) y luego, cuando surgió el planeta, todo estaba desordenado y
vacío, en el sentido que no era más que una masa incandescente, cuya
superficie aún no recibía los rayos del sol, por los vapores emanados que
cubrían la atmosfera. Fácilmente podemos imaginarnos lo que estaba
ocurriendo en aquel momento; algunos relacionan estas palabras con el
“big-bang”, y puede ser posible. Lo importante que destaca el texto y no
podrán contemplar los pensadores fuera del margen cristiano, es que: de
la eternidad se estaba desprendiendo el tiempo, del espacio infinito se
estaba desprendiendo el espacio finito, de lo espiritual se estaba
desprendiendo la materia, y de la Palabra de Dios se estaba
desprendiendo la energía…
Hasta antes del cristianismo los filósofos y pensadores de todas las
culturas, excepto la hebrea, no creían que el universo tuviera un origen;
casi todas las culturas daban por sentado que la tierra y el universo
(cielos) eran eternos. Los griegos creían que Atlas sostenía la tierra sobre
su espalda, y antes de existir el género humano, la tierra había estado
habitada por los dioses. Una creencia similar era sostenida por los
egipcios, los babilonios y demás; y cuando sus mitos y leyendas se
referían a la creación, por lo general se referían a nuevas creaciones, pero
nunca “ex nihilo” (de la nada). En la actualidad, el principal argumento
de los evolucionistas es precisamente “ex nihilo”, y el creacionismo
argumenta que “de la nada nada sale” porque los evolucionistas a lo que
se refieren es a una auto-creación que deja a Dios fuera de los eventos, y
lo relega a un concepto innecesario. Cuando los cristianos se refieren a
la creación “ex nihilo”, no se refieren a que Dios se innecesario para que
29
el universo viniera a existir, sino a que Dios creo de la nada (material)
todo el universo. En otras palabras; Dios no tomó una masa previa que
fuera coeterna con Él, para crear de ella el universo, sino que creó la
materia a partir de la in-materia. Por eso el evolucionista teísta dirá que
está de acuerdo con ambas posturas, aunque en su argumento se inclinará
por la existencia guiadora de Dios, en lugar de la creación directa de
Dios.
Los evolucionistas ateos tienden a meterse en un problema filosófico
muy grave, al argumentar un origen “ex nihilo” del universo, al no tomar
en cuenta un Creador; la cuestión pertenece al campo de la “lógica”,
mismo al cual pertenecen las matemáticas. Por ejemplo, si sumamos 0 +
0 inevitablemente el resultado será 0. Es ilógico esperar que si repetimos
el mismo procedimiento millones de veces, en algún momento el
resultado cambiará de 0 + 0=1 . Es de ese grado, la posibilidad ilógica
que exige el evolucionismo para venir a ser cierta.
El Dr. Richard Dawkins, de quien se presume es el ateo más reconocido
mundialmente, en un debate video grabado contra el cardenal George
Pell; afirma creer que en un principio NO HABÍA NADA y luego LA
NADA LO CREÓ TODO, en un intento por definir la nada, y justificar
su creencia, admitiendo que desafía el sentido común, el erudito profesor
llama a la nada “algo”, él dice; “por supuesto que es contra-intuitivo
obtener algo de la nada, y claro que el sentido común no permite obtener
algo de la nada; por eso es interesante, debe ser interesante para dar
origen al universo; del todo, algo muy misterioso tuvo que dar origen a
la formación del universo. Es exactamente de lo que hablo al decir
“nada”, pero lo que sea es algo muy simple…”. El argumento del
profesor fue interrumpido por las risas de todos los presentes, tanto de
los ponentes del debate, como del auditorio; a lo cual indignado preguntó
“¿eso es gracioso?”, recibiendo con ello, solo más risas. El cardenal
George Pell respondió, “pues yo creo que es muy gracioso tratar de
definir la nada”, recibiendo con ello los aplausos entre risas, del
auditorio. El padre de la ciencia, sir Isaac Newton dijo “el ateísmo no
tiene sentido”. El autor del video al cual hacemos referencia, añade; “El
argumento de la causa inicial no es para convencer a alguien sobre las
verdades del cristianismo, sino solo para demostrar lo absurdo del
ateísmo”. Sostener el ateísmo como la realidad única y verdad perenne
requiere de una mayor fe, hasta el grado de catalogarla como ciega, para
creer que por coincidencia hubo una “gran explosión” (ing. “Big bang”).
¿Qué había antes de la materia? El ateísmo sugiere que había una gran
30
materia (masa incandescente) que explotaría, básicamente la materia
sería pre-eterna; y para haber una materia inicial, debió haber un espacio
en algún tiempo, que no serían iniciales, sino eternos; vemos como las
antiguas filosofías griegas y paganas continúan existiendo con un nuevo
disfraz, y como tal, pertenecen al campo de los mitos, y no de la ciencia.18
Pasando propiamente al texto, un elemento que no podemos pasar por
alto es la función creadora del Espíritu Santo; Génesis 1: 2 dice que “…el
Espíritu de Dios se movía sobre las aguas…” sin lugar a dudas, lo que
hacía ahí era incubar vida. La clave está en la cuarta palabra del primer
versículo: “creó”. La palabra bara' בָּ ָּראse refiere de forma más concreta
a la creación que cualquier otro verbo hebreo; sin embargo, en Isaías 43:
1 (“Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo,
oh Israel”) tiene una implicación de crianza; lo cual nos lleva a pensar
que la RVR 1569 (“Biblia del Oso”) no estaba en lo incorrecto al traducir
“en el principio crío Dios los cielos y la tierra”, tal como lo indica el
hecho de que “el Espíritu de Dios se movía sobre las aguas”.
Luego, lo complicado inicia en el v. 3: “Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la
luz”, es aquí donde saltan los evolucionistas al paso, con espada en
mano, exclamando -¡error! La tierra no pudo surgir antes que el sol, el
sol es 15,000 millones de años antes que la tierra, y el evolucionista teísta
le dice –tranquilo, nada nos indica que el texto deba ser tomado
literalmente; podemos darle una explicación lógica: lógicamente el sol
fue creado 15,000 millones de años antes que la tierra, y posteriormente
la tierra evoluciono progresivamente, de manera que el texto está
señalando los orígenes de las cosas, pero no debemos interpretar que sea
en orden de tiempo, podemos decir que “en el principio dijo Dios sea la
luz y fue la luz, y creó los cielos y la tierra, y estaba la tierra desordenada
y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo” lo cual impedía
que la luz de los astros y el sol, lograra verse en la tierra, sino hasta el
tercer día (v. 13-18). El creacionista de salto estará de acuerdo con la
cosmovisión del evolucionista teísta, con la distinción que argumentará
que no hubo evolución alguna en el proceso, sino creación directa en
cada era. El creacionista clásico diferirá de todo esto.
18 Fuente: video YouTube “Azar vs. Diseño” ¿puede la nada crear algo? El Peso
de la Fe.
31
Podemos sintetizar las cuatro cosmovisiones con recuadros
comparativos, incluyendo al evolucionista clásico o ateo, y de estas
cuatro ideas, procederán otras distinciones que se pueden clasificar como
variantes (principalmente en el creacionismo de salto):
COMPARACIÓN DE LAS CUATRO PRINCIPALES COSMOVISIONES
INTERPRETACIÓN DEL TIEMPO
Evolucionism
Evolucionism
Creacionismo
Creacionismo
DIAS
de salto
o teísta
clásico
o ateo
CREACIÓN CITA
32
EL TEXTO Génesis 1 y 2:
“En el principio creó Dios los cielos y la tierra.
Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban
sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la
faz de las aguas.
Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.
Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las
tinieblas.
Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue
la tarde y la mañana un día.
Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y
separe las aguas de las aguas.
E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban
debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la
expansión. Y fue así.
Y llamó Dios a la expansión Cielos. Y fue la tarde y la mañana
el día segundo.
Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los
cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así.
Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó
Mares. Y vio Dios que era bueno.
Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que
dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su
semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así.
Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla
según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en
él, según su género. Y vio Dios que era bueno.
Y fue la tarde y la mañana el día tercero.
Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos
para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las
estaciones, para días y años, y sean por lumbreras en la
expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así.
E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para
que señorease en el día, y la lumbrera menor para que
señorease en la noche; hizo también las estrellas.
Y las puso Dios en la expansión de los cielos para alumbrar
sobre la tierra,
33
y para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz
de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno.
Y fue la tarde y la mañana el día cuarto.
Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que
vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos.
Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente
que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda
ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno.
Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y
llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la
tierra.
Y fue la tarde y la mañana el día quinto.
Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su
género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su
especie. Y fue así.
E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado
según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra
según su especie. Y vio Dios que era bueno.
Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen,
conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar,
en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en
todo animal que se arrastra sobre la tierra.
Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó;
varón y hembra los creó.
Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad
la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las
aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la
tierra.
Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla,
que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y
que da semilla; os serán para comer.
Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a
todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda
planta verde les será para comer. Y fue así.
Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en
gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.
Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército
de ellos.
Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día
séptimo de toda la obra que hizo.
34
Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó
de toda la obra que había hecho en la creación.
Estos son los orígenes de los cielos y de la tierra cuando fueron
creados, el día que Jehová Dios hizo la tierra y los cielos, y toda
planta del campo antes que fuese en la tierra, y toda hierba del
campo antes que naciese; porque Jehová Dios aún no había
hecho llover sobre la tierra, ni había hombre para que labrase
la tierra, sino que subía de la tierra un vapor, el cual regaba
toda la faz de la tierra”.
Génesis 1:1-2:6.
En vista de todo lo que hemos planteado, podemos asegurar, como lo
dice el Dr. Daniel Vestal, que “solamente una experiencia personal con
Jesucristo y una convicción de la veracidad de las Escrituras, provee
una alternativa radical a las filosofías y teorías competidoras del origen
del universo”.11 Porque ciertamente parece haber una competencia entre
que es lo que la gente común debe creer, sin tomar en cuenta las
consecuencias permanentes de sus posiciones intelectuales y las
repercusiones en sus vidas morales; pero solo por medio de la revelación
bíblica podemos tener la seguridad de lo que ocurrió en el pasado.
Podemos ver, que en tanto algunos buscan con sinceridad solucionar las
diferencias, no les puede ser posible sin menoscabar la sana doctrina, por
más que no sea ese su propósito. Es sabido de todos que los supuestos
descubrimientos científicos, así como las filosofías, representan grandes
retos al cristianismo, que no podemos evadir; el cual ciertamente no está
basado en ningún intelectualismo académico, pero no puede quedarse
fuera de la esfera científica, porque claramente enseña la Biblia que “El
corazón del entendido adquiere sabiduría; Y el oído de los sabios busca
la ciencia” (Proverbios 18: 15), “El alma sin ciencia no es buena”
(Proverbios 19: 2a) y Dios nos daría “Espíritu de Jehová; espíritu de
sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de
conocimiento y de temor de Jehová” (Isaías 11: 2), en cambio a los
“ateos” se les dice de sus ciencias “Porque te confiaste en tu maldad,
diciendo: Nadie me ve. Tu sabiduría y tu misma ciencia te engañaron, y
dijiste en tu corazón: Yo, y nadie más” (Isaías 47:10).
El Dr. Vestal nos habla de “claves” reveladas en la Palabra de Dios que
hacen de “la doctrina de la creación”, una enseñanza fundamental. Él
habla de “La clave del significado del universo”, “La clave del origen
del universo”, “La clave del destino final del universo” y “La clave
final”; de las cuales solo abordaremos brevemente las dos primeras,
35
porque es conveniente considerar los aspectos que van más allá del
intelectualismo y academicismo, por buenos que estos sean, antes de
abordar las cosmovisiones de la creación y sus respectivas dificultades:
1.- LA CLAVE DEL SIGNIFICADO DEL UNIVERSO: plantea
como definir si el universo tiene o no algún significado, a partir
de las relaciones personales que son lo que le da sentido a la
vida, y partiendo de ahí, no puede existir un origen impersonal
que le reste importancia a las relaciones personales. Lo que hace
de Dios, el creador necesario del universo, para que en éste se
desarrollen las relaciones personales. Por lo cual “no podemos
aceptar un principio impersonal ni un proceso impersonal” lo
cual haría del universo, algo absurdo. La creación de un
universo por un Dios personal, hace de su propósito, la razón
indispensable de la existencia y la moral humana. Citándolo
directamente, escribe “algunos creen que el universo tuvo un
principio impersonal que es el resultado de pura casualidad.
Algo surgió de la nada. Un accidente, una generación
espontánea, un acontecimiento cósmico, éstas son frases
empleadas para describir los orígenes desde una perspectiva
impersonal. Y de allí algunos concluyen que los procesos que
ha producido el orden presente y la estructura de la realidad
fueron todos mecánicos e impersonales.” Otra cita suya, dice;
“aunque algunos pueden decir que esta manera de pensar se
debe calificar como metafísica, filosófica o aun religiosa. La
doctrina bíblica de la creación le dirige un fuerte, claro y
enfático ¡no! A esta manera de pensar: no podemos aceptar ni
un principio impersonal, ni tampoco un proceso impersonal del
universo, la conclusión lógica es que el universo mismo está
“lleno de un sonido y de una furia que a nada llegan”. La
doctrina bíblica de la creación no solo pronuncia un fuerte ¡no!
A un universo sin significado, sino que expresa un ¡sí! A un
universo con significado. Porque el universo no es el resultado
de una mera casualidad, sino el resultado de un creador amante
y bueno, el universo tiene propósito en su misma existencia. Ya
que el origen del tiempo y el espacio no es el resultado de un
accidente y propósito de la vida misma”.11
En el mismo texto de su libro “la Doctrina de la Creación” el dr. Vestal,
cita a Richard Bude, como un eminente científico, el cual postula una
36
excelente confesión, “Creemos en la Creación”, -en las propias palabras
del dr. Daniel:
“La doctrina de la creación es una de las más ricas doctrinas
reveladas a nosotros por Dios. Ella nos revela que el Dios que
nos ama es también el Dios que nos creó, a nosotros y a todas
las cosas; desde luego, esta doctrina establece la relación entre
el Dios de la fe religiosa y el Dios de la realidad física. Por la
creación confiamos en la realidad de una estructura física y
moral en el universo. Por la creación podemos explorar como
científicos y experimentar como personas. Por la creación
sabemos que el universo con todo lo que hay en él depende
momento tras momento en el poder sustentador de Dios y Su
actividad. Por la creación sabemos que no somos el producto
final en el proceso sin significado en un universo impersonal,
sino hombres y mujeres hechos a la imagen de un Dios
personal”. 11
El dr. Daniel Vestal, enseña que la clave del origen del universo es la
adoración del único y verdadero Dios; esta cosmovisión discrepa mucho
de las cosmovisiones de las culturas antiguas que eran idolatras, en cuyos
casos, sus objetivos eran formarse dioses a la imagen y semejanza de
hombres, que no tuvieran mayor poder que lo que ellos dictaminaban.
Esta postura no es distinta del “ateísmo” contemporáneo, cuyo objetivo
es el “relativismo moral” en el cual, la persona sea quien juzga lo bueno
y lo malo según sus conveniencias, por lo cual no tienen responsabilidad
moral ante un creador a quien rendir cuentas; esta realidad se pone de
manifiesto en frases como “cada uno es dueño de su propia vida”, y “cada
uno hace lo que mejor le parece” (Jueces 17:6).
2.- LA CLAVE DEL ORIGEN DEL UNIVERSO: El ignorar a
Dios como creador no es algo nuevo. Ha ocurrido a través de
la historia de diversas formas. En la actualidad, varios puntos
de vista de la creación que ignoran al Creador se pueden
agrupar bajo el encabezado de naturalismo. Por naturalismo
se entiende cualquier punto de vista que explica el origen y el
sostenimiento del orden creado por medio de las leyes naturales
sin incluir a Dios como originador y líder de dicho proceso.
Para el Israel de antaño, la teología de Yahweh como creador
del universo fue sin duda puesta a prueba. Esta teología fue
37
diseñada por las creencias de los egipcios que tenían
mitologías de los orígenes, así como de las tribus cananeas
circunvecinas, cuyos dioses Israel no debía adorar. La teología
Israelita de los orígenes fue puesta a prueba por las potencias
invasoras que a la postre destruyeron la nación. Los asirios,
babilonios y persas tenían sus propias versiones sobre cómo
empezó el mundo y la continua tentación de Israel fue olvidar o
negar la revelación dada en Génesis.
El desafío al Israel de antaño era a lo menos doble, el
politeísmo y el paganismo. Al primer desafío la Palabra de Dios
fue clara: “Oye Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es”
(Dt. 6: 4) el Dios único es Creador, todos los otros dioses son
ídolos, y no tienen poder para crear. El profeta Isaías proclama
juicio contra el politeísmo y declara que solo el Señor es
Creador.
¿A qué, pues, haréis semejante a Dios, o qué imagen
le compondréis?
El artífice prepara la imagen de talla, el platero le
extiende el oro y le funde cadenas de plata.
El pobre escoge, para ofrecerle, madera que no se
apolille; se busca un maestro sabio, que le haga una
imagen de talla que no se mueva.
¿No sabéis? ¿No habéis oído? ¿Nunca os lo han dicho
desde el principio? ¿No habéis sido enseñados desde
que la tierra se fundó?
Él está sentado sobre el círculo de la tierra, cuyos
moradores son como langostas; él extiende los cielos
como una cortina, los despliega como una tienda para
morar.
El convierte en nada a los poderosos, y a los que
gobiernan la tierra hace como cosa vana.
Como si nunca hubieran sido plantados, como si
nunca hubieran sido sembrados, como si nunca su
tronco hubiera tenido raíz en la tierra; tan pronto
como sopla en ellos se secan, y el torbellino los lleva
como hojarasca.
¿A qué, pues, me haréis semejante o me compararéis?
dice el Santo.
38
Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién creó
estas cosas; él saca y cuenta su ejército; a todas llama
por sus nombres; ninguna faltará; tal es la grandeza
de su fuerza, y el poder de su dominio.
Isaías 40:18-26.
Contra el segundo desafío de Israel, el paganismo, la Palabra
de Dios fue igualmente clara: “Yo Soy el Señor tu Dios que te
sacó de la tierra de Egipto. No tendrás dioses ajenos delante de
mi” (Éxodo 20: 2-3). Si un monoteísmo estricto fue la respuesta
al paganismo, una separación estricta fue la respuesta al
paganismo. El paganismo seguramente incluyó el politeísmo,
pero era más. El paganismo es una forma de mirar la vida
entera. Las naciones paganas tenían muchos dioses. La
creencia en esos dioses penetraba toda su vida. La religión
pagana era cultural, mas relacionada a la sociedad que al
individuo.
El paganismo que Israel enfrentó con frecuencia se expresaba
por medio de mitologías y leyendas cosmológicas extrañas. Por
ejemplo, que el origen de la vida era el resultado de la actividad
de los dioses en acciones naturales y sobrenaturales. El
paganismo era sensual y con frecuencia grotesco, y aunque
Israel eventualmente sucumbió a tal paganismo, ellos lo
hicieron ignorando la Palabra del Señor que claramente
condenaba esa adoración. Los profetas repetidamente
llamaron a Israel a separarse de sus ambientes paganos para
ser un testimonio a los paganos; parte de su testimonio era el
mensaje del Señor Dios único Creador. 19
Después de considerar brevemente dos claves que respaldan la doctrina
creacionista, para comprender que la existencia del universo no es un
accidente, sino que tiene significado y propósito, pasemos a considerar
brevemente las posturas distintas de lo que la Biblia enseña; intentando
refutar algunos prejuicios en lo más que nos sea posible, procuraremos
no abarcar mucho espacio; ya que lo que se sigue a dichas posturas, es
una infinidad de debates intrincados con términos muy técnicos, y
39
personajes múltiples que van desde científicos de distintas ramas, hasta
filósofos de diversas disciplinas, cuyo lenguaje es difícil comprender, y
su explicación muy ardua. Bástenos en este material solo conocer las
posturas como algo general, y sus dificultades más sobresalientes, en un
lenguaje sencillo:
LA TEORÍA DE LA EVOLUCIÓN:
La teoría de la evolución de Charles Darwin
impactó el mundo evangélico, aunque no de
forma de inmediata; a mediados del siglo
XIX, Inglaterra vivía el fervor del púlpito
del Tabernáculo, que retumbaba con la
predicación del “príncipe de los
predicadores”, Charles Haddon Spurgeon.
Fue a él a quien le tocó frenar con cierto
éxito, las nuevas hipótesis de su
contemporáneo agnóstico que pretendía
derrumbar los cimientos de la religión cristiana con sus supuestos
descubrimientos. El 24 de noviembre de 1859, Charles Darwin
publicaba su legendario libro “El Origen de las Especies”; por lo cual,
es la fecha que con mucho orgullo los evolucionistas le han asignado al
origen de la “teoría de la evolución”.
Sin embargo, ya desde antes la
hipótesis evolutiva se venía
permeando. Alfred Russel Wallace,
un naturalista y geógrafo, además de
explorador muy parecido en ímpetu a
Darwin, llegó a conclusiones
similares a las de Darwin incluso
antes que él mismo. Lamarck,
propuso la primera teoría de la
Evolución que se conoce como tal; aunque errónea, lo que no ha evitado
debates que siguen vivos, incluso, actualmente. Más tarde otros grandes
científicos asentaron algunas bases necesarias: Georges Cuvier y
Étienne Geoffroy Saint-Hilaire discutieron ampliamente sobre el
catastrofismo y el uniformismo; Mendel y, años después, Fisher
asentaron las bases genéticas y estadísticas indispensables para la
teoría; Avery, MacLeod y McCarty hallaron el ácido
desoxirribonucleico; y Francis Crick y James Watson, gracias al trabajo
de Rosalind Franklin, descubrieron la estructura del ADN. Y estos son
40
solo algunos de los nombres a los que podríamos afirmar que le debemos
la teoría de la Evolución La formulación de la misma requirió un
proceso como tal “evolutivo”, puesto que ni tuvo su total origen en
Darwin, ni tampoco fue la conclusión definitiva. Esta cosmovisión ha
pasado de lo absurdo y sencillo, a lo complicado y convincente. 3
La “teoría” inició como algo observable biológicamente; Darwin
abordó el "Beagle", un bergantín británico explorador. Durante los
viajes alrededor de todo el mundo (literalmente), que duraron cinco
años, Darwin actúo como naturalista recogiendo todo tipo de
información para el imperio inglés y la tripulación. Durante la travesía
se topó con varias islas y sus especies. Las modificaciones y
características de estas, así como sus conocimientos geológicos y la
influencia de varios conocidos inculcaron en su mente la idea de
evolución en los seres vivos. Especialmente en el caso de los pinzones
de las Islas Galápagos. No obstante, hicieron falta varias décadas para
madurar la idea que, finalmente, y no sin muchos dilemas y alguna
tragedia, dieron como resultado "El Origen de las Especies", el germen
de la teoría de la Evolución.20
Basándose en el proceso de
adaptación de las especies, y la
llamada “selección natural”,
que explica la razón por la cual
muchas especies y eslabones
entre las especies actuales y las
anteriores, no han sobrevivido,
sino que se han “extinto”. Al
desarrollar el proceso que la
biología nombra “adaptación” –el cual también la preconcepción
creacionista admite-, lo cual es observable y en efecto logra derivar en
características distintas en las especies, generando sus “variedades”, el
evolucionismo se percata de algo muy esencial; el factor “tiempo”. Si
una especie tarda determinado tiempo en adaptarse y desarrollar
características que transmita a sus descendientes hasta generar una “sub-
especie” o variedad de la misma especie, se la ocurre al evolucionista
que completar un ciclo evolutivo no sucederá en cuestión de décadas, y
41
muy posiblemente, ni siquiera de siglos; por lo cual formula su cálculo
en milenios enteros. Esto resulta algo muy conveniente a una mente que
pretende ser empírica; ¿Quién estaría cuando tal o cual especie comenzó
a evolucionar? –nadie vio que era esta especie antes de su
transformación-. Pero el evolucionismo apela a lo que determina
“registro fósil”, y objeta –nadie estuvo ahí para verlo, pero tenemos
evidencia. Entonces comienzan a posicionar los fósiles en lo que
nombran “cadena evolutiva” –mismas que, por cierto, no siempre se
completan; y menos aún en el caso de los “antropoides” (especies con
características humanas)-, y señalan, son “lagunas” fácilmente salvables;
entonces dibujan los “eslabones perdidos”, y le asignan fechas a cada
eslabón (perdido o no). Dichas fechas son utilizadas para determinar los
estratos rocosos (las cortezas terrestres) donde fueron hallados los
fósiles. Posteriormente aparece la “geología” y se atiene a dichos
métodos de fechado, señalando con “precisión” las eras geológicas,
completando el cálculo para señalar la posible fecha de origen de la
tierra, y luego, antes que ella, el origen del universo. Como podemos ver,
todo parte del supuesto Darwiniano.
Respecto a cómo sacan sus conclusiones, los naturalistas, hacemos la
siguiente cita de un artículo genuinamente secular:
La edad de la tierra se calcula en más de cuatro mil quinientos
millones de años. Las ciencias geológicas que estudian cómo
fue evolucionando nuestro planeta durante este larguísimo
período de tiempo, tasan sus investigaciones en las rocas y en
los fósiles contenidos en algunas rocas.
Por el estudio de las rocas se ha podido conocer:
1) la enorme antigüedad de la tierra;
2) las temperaturas existentes en las distintas épocas;
5) los movimientos registrados en la corteza terrestre, los
cuales han dado origen a la formación de montañas y
depresiones; y
4) las variaciones en la distribución de las tierras y las aguas
sobre la superficie de nuestro planeta, ocurridas en períodos de
tiempo muy largos.13
Esto es la medición “radiométrica”:
La antigüedad de la tierra ha sido posible calcularla
estudiando la constitución de las rocas radioactivos. Los
átomos de uranio se transforman en átomos de plomo con un
ritmo constante, de tal manera que, comparando la cantidad de
plomo contenido en un mineral de uranio, se puede calcular
42
cuándo se formó la roca que lo contiene. De este modo se cree
que las rocas más antiguas de la tierra, conocidas hasta hoy, se
formaron hace más de cuatro mil millones de años, lo cual
indica que la tierra es mucho más antigua.
Mediante el estudio de los fósiles contenidos en las rocas
sedimentarias se han conocido:
1) las diferentes especies animales y vegetales que vivieron en
las distintas épocas; y
2) las variaciones ocurridas en el clima de las diferentes
regiones.
Un fósil es cualquier resto o impresión de origen animal o
vegetal, preservado bajo la corteza terrestre al formarse las
rocas sedimentarias.
En las rocas sedimentarias abundan los fósiles. Como en cada
época vivieron ciertas especies animales y vegetales típicas,
que no existieron en otras, los geólogos pueden determinar en
qué época se formó la roca, observando los fósiles típicos que
presente.
La evolución de la tierra en el tiempo ha sido reconstruida por
la geología histórica, al ser estudiadas las capas formadas por
las rocas sedimentarias. Estas rocas, depositadas en los fondos
de los mares y lagos durante millones y millones de años, están
situadas unas sobre otras, formando estratos, y han sido
comparadas en su conjunto con un enorme libro.
Las rocas formadas en cada época serían como las páginas del
libro. Las rocas más antiguas se encuentran en las capas más
profundas y las más recientes muy cerca de la superficie. Sólo
cuando las rocas han sido muy perturbadas por fenómenos
posteriores, su orden puede aparecer cambiado.13
43
La historia de la tierra consta de cuatro grandes etapas
denominadas eras, las cuales tuvieron distinta duración. Las
eras geológicas reciben los nombres de Protozoica, Paleozoica,
Mesozoica y Cenozoica. 13
44
Los volcanes estaban en plena actividad: la lava corría sobre
la superficie en grandes masas y hacía que la temperatura fuera
elevada. Había comenzado la era protozoica, específicamente
su periodo Arcaico:
La tierra debió ser, en sus comienzos, una esfera de gases
incandescentes, semejantes a los que forman el sol, del cual se
desprendió al igual que los demás planetas, según las hipótesis
más aceptadas.
Debido a su tamaño relativamente pequeño, la tierra comenzó
a enfriarse pronto. Los gases primitivos se convirtieron en
líquidos, etapa durante la cual la luna debió desprenderse de
la tierra. Más tarde, las materias líquidas comenzaron a
enfriarse en la superficie y a solidificarse, formando las
primeras rocas. Los vapores que se escapaban de esas rocas se
convertían en nubes muy densas, formando una atmósfera
semejante a la que se supone cubre el planeta Venus
actualmente. A partir de entonces, y durante millares de
millones de años, no hubo vida sobre la tierra; de ahí el nombre
de Azoica (sin vida) que se da a esta primera era.
Aparición de los océanos y de las primeras manifestaciones de
vida. Las rocas que formaban la superficie de la tierra
continuaron enfriándose, hasta que el vapor de agua que
contenía la atmósfera comenzó a precipitarse en forma de
lluvia.
El agua procedente de estas lluvias iniciales, escurriéndose
desde las zonas altas a las bajas, fue a depositarse en las
depresiones de la corteza, para formar los océanos primitivos.
De las profundidades del planeta brotaban rocas fundidas
(magma), originando grandes volcanes; y la corteza terrestre
se arrugaba, formando estos plegamientos altísimas montañas.
Precámbrico: La débil corteza terrestre se compone de rocas
que provienen del interior (granitos, basaltos). Grandes zonas
son intensamente atacadas por los agentes externos (lluvias,
vientos, diferencias de temperatura). Rocas metamórficas
(gnesis, pizarras). Rocas sedimentarias (areniscas rojas). Casi
todas guardan en su interior el secreto del inicio de la vida en
el planeta. Primeras glaciaciones.
En esta era debieron aparecer las primeras manifestaciones de
vida en forma de seres de una sola célula, semejantes a las
bacterias actuales, los cuales no podían dejar huellas fósiles.
45
Los fósiles más antiguos conocidos son de fines de esta era, y
corresponden a impresiones de algas marinas muy
rudimentarias.
El enfriamiento de nuestro planeta continuó. Aunque las
grandes explosiones volcánicas disminuyeron, inmensas
cantidades de rocas fundidas traían de las profundidades del
planeta minerales de hierro, plata, cobre, oro y otros metales
que hoy conocemos. Estas rocas, que antes de consolidarse
pasaron por el estado de fusión, son denominadas rocas ígneas,
o sea, rocas formadas por el fuego.
Las lluvias, cada vez más intensas, al caer sobre las partes
elevadas de la corteza, arrastraban los materiales sueltos y los
iban depositando en los fondos de los mares, dando origen a
las rocas sedimentarias.
Esta era, denominada Proterozoica, o de la vida elemental,
debió durar, al igual que la anterior, unos 650 millones de años.
En ella aparecieron organismos más complejos, como las
esponjas y corales y las primeras plantas con raíces.
46
En los finales de esta era se formó la mayor parte de la hulla o
carbón mineral de que disponemos hoy. En este período,
llamado carbonífero, cuyo clima era caliente, hubo extensos
bosques de helechos arborescentes, que medían hasta 30
metros de altura. Los restos de estos helechos fosilizados en las
zonas cenagosas, después de quedar cubiertos por arcillas y
arenas, formaron la hulla, que actualmente es extraída de sus
yacimientos por los mineros.
Durante esta era aparecieron los primeros animales
vertebrados, que podían vivir lo mismo en tierra que en el mar:
los anfibios.
La temperatura, que se mantuvo relativamente cálida,
favoreció la multiplicación de las especies tanto vegetales como
animales. Después, el clima se enfrió considerablemente, y
muchas de estas especies se extinguieron.
La era Paleozoica (de la vida antigua), duró más de 360
millones de años.
47
superficie terrestre. Entonces se formaron las mayores
montañas que hay sobre la tierra: los Himalayas de Asia, los
Andes de la América del Sur y las Rocosas de la América del
Norte.
La era Mesozoica (de la vida media), duró unos 120 millones
de años.
La tierra adopta sus caracteres actuales. (Era Cenozoica.) En
esta era, que es la más reciente de la historia de la tierra, se
han producido distintos períodos en los cuales la temperatura
descendió tanto, que grandes masas de hielo (glaciares)
avanzaron desde los polos. En el hemisferio norte estas
glaciaciones cubrieron gran parte de la América del Norte,
Europa y Asia.
Los mamíferos se multiplicaron durante estas épocas frías,
siendo notable, entre ellos, el mamut, antepasado de los
elefantes actuales.
En esta era los continentes y los océanos adquirieron su forma
actual y aparecieron casi todos nuestros animales domésticos:
caballo, perro, gato, cerdo y muchos más.
48
Toda la anterior explicación puede contenerse en la siguiente tabla, que
puede comparar con las otras cosmovisiones sobre el origen del
universo:
49
dinosaurios y
mamíferos.
Jurásico 213-144 Dominio de los
dinosaurios y las
coníferas. Primeras
aves.
Cretácico 144-65 Primeras plantas con
flores. Extinción de los
dinosaurios.
Paleoceno 65-54 Radiación de los
mamíferos primitivos.
Eoceno 54-37 Dominio de las plantas
con flores.
Oligoceno 37-24 Surgimiento de los
grupos modernos de
Terciario
mamíferos e
Cenozoica
invertebrados.
Mioceno 24-5 Proliferación de peces
óseos.
Plioceno 5-2 Dominio de mamíferos
y aves.
Pleistoceno 2-0,01 Aparición de los
Cuaternario
Reciente 0,01 – hoy humanos.
21.
21
Fuente: Articulo en Internet “Geografía del Mundo» Las Eras Geológicas del
Planeta Tierra Características y Duración”. Con sus propias fuentes consultadas:
50
dónde? ¿Qué gas derivó en ellas? ¿se supone que fue el agua por sí sola?
Ya se ha comprobado que el agua misma puede pasteurizarse, y estando
sellada al vacío no genera ninguna especie de vida, ni siquiera unicelular
(por eso el agua purificada está libre de bacterias), pero alguien dirá que
el agua de entonces estaba expuesta al oxigeno; y en efecto, esas son las
condiciones óptimas para la vida, lo cual nos hace suponer que un caso
de azar es estadísticamente ilusorio, tal como pretender que una misma
persona se saque la lotería todos los días de su vida. No solo es
improbable, es estadísticamente imposible. Pero los naturalistas insisten
en que sucedió… por un azar… ya, estuvo: que suerte la nuestra ¿no? Ya
hemos citado al prominente científico ateo Dr. Richard Dawkins, quien
se ridiculizó a sí mismo tratando de definir la nada (pág. 17), así que es
por demás que algún naturalista pretenda explicar el origen de la vida
desde argumentos meramente químicos, que, de haberlos, ya se habrían
hallado en un laboratorio cualquiera, siendo que las condiciones
modernas son muchísimo más favorables que hace 400 mil millones de
años. Por eso concluimos que la “teoría de la evolución” no es ni
remotamente viable para ofrecer una explicación satisfactoria de cómo
se originó la vida.
Pasando a la siguiente cosmovisión:
51
unió a esta “teoría”, haciéndola su postura oficial, como parte de su
“catecismo”.
Francis S. Collins (genetista estadounidense), en 2007 fundó la
“Fundación BioLogos”, con el objetivo de abordar los temas centrales
de la ciencia y la religión y hacer hincapié en una compatibilidad entre
ciencia y fe cristiana. Posteriormente fue nombrado por el papa
Benedicto XVI miembro de la Academia Pontificia de las Ciencias en
2009.5 Con él inició un arduo proyecto filosófico de conciliación entre
la “ciencia” y la religión. A partir de ahí, nuevas hipótesis permearon el
horizonte de la teología contemporánea; entre las cuales, la más radical
para el mundo evangélico conservador, vino a ser la “evolución teísta”;
partiendo del supuesto que la evolución era un hecho innegable a la luz
de suficiente “evidencia científica”, pero tampoco querían llegar al
extremo de ver innecesaria la intervención divina en el surgimiento de
las especies, cuya cimera era el hombre, tanto espiritual como
racionalmente. Por eso la evolución teísta llegó a plantear que:
1.- la evolución es un hecho, pero que;
2.- tanto la vida como la evolución no pudieron desarrollarse por sí
mismas, sin la intervención de una agencia divina.
María Dolores Prieto Santana, educadora y colabora con la Cátedra
Ciencia-Tecnología y Religión, escribe en un artículo de internet “El
diseño del universo no es tan inteligente como algunos creen El diseño
chapucero no es la prueba de que Dios no existe”, referente a Francis S.
Collins:
Frente a las posturas abiertamente hostiles a lo religioso de
Dawkins y Dennet, hay posturas que se pasan por el camino
opuesto. Tal vez es el caso de Francis Collins, que defiende la
postura de aquellos que son capaces de descubrir a Dios en la
complejidad de los procesos. El pensamiento de Francis S.
Collins se contiene sobretodo en su libro “¿Cómo habla Dios?
La evidencia científica de la fe”. Escribe: “Buscadores: existen
respuestas para estas preguntas. Existen alegría y paz para
encontrar en la armonía de la creación de Dios (…) Es tiempo
de llamar a una tregua en la creciente guerra entre ciencia y
espíritu. La guerra en realidad nunca fue necesaria. Como
tantas guerras mundanas, ésta fue iniciada por los extremistas
de ambos bandos, que hacían sonar las alarmas que predecían
la ruina inminente a menos que el otro lado fuera vencido. Dios
no amenaza la ciencia, la mejora. Dios ciertamente no es
amenazado por la ciencia, él la hizo posible. Así que juntos
52
busquemos reclamar la tierra firme de una síntesis intelectual
y espiritualmente satisfactoria de todas las grandes verdades.
Aquella antigua patria de razón y veneración nunca estuvo en
peligro de desmoronarse. Nunca lo estará. Abandona la
batalla. Nuestras esperanzas, alegrías y el futuro de nuestro
mundo dependen de ello” En la introducción de su ensayo
¿Cómo habla Dios? La evidencia científica de la fe, Collins
comenta que el genoma humano nos ha permitido aprender el
lenguaje con el que Dios crea la vida. Su experiencia de
secuenciar el genoma humano se convirtió para él tanto en una
ardua tarea científica como en un incentivo para su fe. El
código genético sería para él un “libro de instrucciones”
divinas que, a pesar de su complejidad y de los efectos de la
evolución, no puede explicar ciertas características humanas,
como el conocimiento de la ley moral o la búsqueda de Dios.
Partíamos del hecho de que el pretendido Diseño de la
naturaleza no es tan inteligente como parece. Más bien es
chapucero. ¿Qué diseñador es éste? Si no hace falta en la
ciencia un diseñador, ¿no es una prueba concluyente de la
imposibilidad de acceder a Dios (Darwin) o de la negación de
Dios (Dawkins y Dennett).22
Así, se admite la evolución en todos sus pormenores, desde el “big
bang”, y “el origen de las especies”, hasta la procedencia humana de
diversos antropoides (de los cuales el más antiguo señalado fue
nombrado Lucy, los restos paleontológicos de un simio muy parecido al
chimpancé, que presuntamente caminó erguido entre sus congéneres),
todo bajo la consigna de que “Dios fue quien dirigió la evolución”;
partiendo de la complejidad del origen de la vida (cosa que la “teoría
evolucionista” atea no ha podido responder).
El concepto es sencillo y breve; se toma lo sabido y por saber sobre el
evolucionismo darwiniano, y se le añade el factor Dios, como el
coordinador de los eventos. La Biblia se interpreta de forma subjetiva a
manera que calce dentro de la cosmovisión preconcebida, asignándole
un valor “ideal” en vez de “literal” y presto: tenemos la solución exprés
y amistosa, que concilia el bien con el mal; el día con la noche, la luz con
53
la oscuridad. Solo quedará explicarla de dos maneras un tanto distinta la
una de la otra, y responder algunas preguntitas, como ¿es posible la
tercera vía? ¿Qué implicaciones conlleva? ¿A dónde nos lleva éste
camión? ¿no incurre en ella ningún peligro? ¿no menoscaba el texto
Bíblico? Intentaremos responder brevemente a estás preguntitas.
Dentro de esta cosmovisión “bíblico-evolucionista”, hay tres formas de
plantearlo; el concepto original que admite el evolucionismo darwiniano
también denominado “radicación vertical” (que significa que una especie
puede transformarse en otra) explicando el amplio espectro denominado
“biodiversidad”, luego viene un derivado cuyo objetivo es acercarse al
“creacionismo de salto” sin caer en su extremo, llamado “creacionismo
progresivo”, el cual admite evolución, pero de una forma limitada, no
como la plantea Darwin, sino lo que denomina “radiación horizontal”
(que explica la biodiversidad, en términos de adaptación y cruza, pero
sin que haya una verdadera y total transición de una especia a otra nueva
–“radiación vertical”-) y finalmente la “la perspectiva edad-día” que a
veces también corresponde al llamado “creacionismo de salto” (que más
adelante analizaremos); teniendo ésta última, un mismo planteamiento
para dos cosmovisiones diferentes, para las cuales distinguiremos de la
“perspectiva edad-día progresiva” y la “perspectiva edad-día de salto”
(espero que no la confundan).
Referente a esta cosmovisión, Wikipedia, como fuente pública y
confiable, nos informa:
La evolución teísta es una forma de conciliar al teísmo con la
teoría de la evolución, pues cree en la existencia de un creador
y un propósito; la cual, a diferencia del diseño inteligente, sí
cree en la descripción científica de la evolución biológica;
postulando que en ella Dios crea al permitir el proceso natural
de evolución biológica expresada en la síntesis evolutiva
moderna. La evolución teísta sólo difiere del creacionismo
evolutivo en su teología.
La evolución teísta concibe a la ciencia moderna actual como
la forma en que el hombre, con sus capacidades otorgadas
por Dios, va descubriendo paso a paso la grandeza de la
creación. Según el cristianismo, Dios, en su bondad, nos ha
proporcionado las capacidades adecuadas para que podamos
comprender la naturaleza y regir sobre ella. El Génesis hace
hincapié en esa facultad del hombre recibida de la mano de
Dios para lograr administrar los recursos (Génesis Cap. 1 v.
54
26-30). Esto se pone de manifiesto cuando se afirma que Dios
colocó al hombre por encima de todo lo creado. El teísta no
postula que actualmente exista una base científica para
la existencia de Dios, aunque no niega que Dios pueda
proporcionarla en su momento o que la ciencia, al evolucionar,
llegue por sí misma a esa conclusión.
Por el momento, el teísta invita a la búsqueda personal de Dios
que, según su doctrina y el testimonio de muchos teístas, no
tarda en manifestarse al alma que lo anhela por medio de
la virtud de la Fe, como particularmente lo explica
el Catolicismo en su libro Catecismo de la Iglesia Católica. Los
teístas afirman que en toda la creación del Cosmos y procesos
evolutivos, estuvo presente el cálculo de Dios. También tienen
la apertura para aceptar hechos sobrenaturales (fuera del
ámbito de la ciencias naturales), que son aquellos que están
más allá de nuestros propios sentidos y del alcance de
nuestros instrumentos científicos, los cuales son limitados.
Así, en términos generales, la evolución teísta y el creacionismo
evolutivo creen que, aunque se demostrara la teoría de
la macro-evolución de los seres vivos, sería irrelevante, ya que
el medio que Dios haya usado para lograr su propósito final es
solamente un detalle. Por lo tanto, la afirmación que no hubo
intervención directa de Dios es lógica para los cristianos,
porque ya fue todo calculado de antemano. Incluso algunos
teístas creen que, a pesar del orden físico natural que Dios haya
establecido, Dios podría haber dejado margen para intervenir
en este sistema cuando lo desee, libremente y bajo su criterio,
como sucede con los milagros. A partir de ello, la evolución
teísta considera que la idea de que el neodarwinismo no implica
necesariamente al ateísmo y al materialismo, sería una idea
errónea.
A diferencia del creacionismo anti-evolución, la evolución
teísta no intenta interferir en el desarrollo de las ciencias
naturales. Debido a ello, la postura manifestada en ella es
aceptada sin mayores problemas entre los científicos creyentes
en Dios (a diferencia de lo que sucede con el Diseño
Inteligente). Así, además del rechazo propio de los grupos
religiosos más fundamentalistas y partidarios del creacionismo
anti-evolutivo, la evolución teísta enfrenta solamente las
55
críticas no religiosas provenientes de grupos
intelectuales ateos y escépticos, donde se puede mencionar a
científicos como Richard Dawkins y el filósofo
americano Daniel Dennett, que piensan que el evolucionismo
teísta es tan sólo un «intento desesperado» final por justificar
la existencia del teísmo. Para esto, recurren a la explicación de
los memes. Por su parte el común de los teístas creen que está
claro que la Biblia no intenta ser un libro científico
materialista, sino que su centro es la espiritualidad; por lo
tanto, afirman que es absurdo interpretar científicamente el
libro del Génesis, así como sería absurdo interpretar
literalmente muchas de las parábolas de Jesucristo, que en su
carácter simple, esconden profundas verdades espirituales.15
A esto añade el mismo artículo, defendiendo la cosmovisión teísta
evolutiva, tal como lo haría cualquiera que la profese:
La idea de una evolución teísta es bastante polémica, debido a
que en un principio parece ir en contra de las concepciones
religiosas y también las científicas. Aceptar esta teoría puede
parecer peligroso para un creyente, puesto que algunas
corrientes cristianas tienden a interpretar la Biblia de manera
literal (fundamentalistas) pero sin embargo es bien sabido que
en la antigüedad se expresaban con simbolismos y en sentido
figurado para poner énfasis en algunos aspectos.
La Biblia es considerada por los cristianos como la «palabra
de Dios» y aseguran que, debido a su naturaleza sagrada,
contiene la verdad definitiva. Ahora bien, aceptar la evolución
no niega en absoluto los primeros capítulos del Génesis, como
así tampoco lo sería perdonar a una persona 491 veces
(haciendo alusión al pasaje del Evangelio según Mateo 18:21-
35). En el libro del Génesis, el cristiano afirma que su intención
no es buscar una explicación científica de la creación material
del mundo, sino que busca una manera simple entender la
autoridad de Dios, su poder y sabiduría. Si bien no existen
pruebas científicas que respalden la teoría y que corroboren
que Dios tuvo algo que ver en el proceso evolutivo de las
especies, esto tampoco dice nada en contra de Dios, porque
existe la posibilidad de que Dios haya configurado el instante
inicial del Cosmos para que diera como resultado lo que hay
56
formado en este momento, lo cual para los teístas es de mucha
lógica.
Un ejemplo esclarecedor podría ser el hecho de escribir una
secuencia de diez mil números primos en un archivo de
computadora. En ese caso no elegimos hacerlo «a mano», sino
creando un programa informático que actúe como generador,
siendo el resultado el mismo. Con todo derecho podemos
afirmar que el programador colocó cada número en su lugar,
así de igual manera Dios colocó cada cosa en su lugar,
independientemente del medio por el cual lo haya hecho. Esto
sólo es cuestión de eficiencia y de su criterio, lo cual es
totalmente lógico y más siendo un ser de inteligencia superior.
Entonces, para los teístas, afirmar que Dios colocó el Sol, los
planetas, la Tierra y las estrellas, es totalmente válido y lógico.
23
Por más tentativa que parezca una posición, debemos ser objetivos con
los datos y no iniciar bajo “supuestos” que no sean las premisas bíblicas;
los ateos acusan a los creyentes de basarse en “prejuicios”,
denominándoles así a las “premisas bíblicas” (todo supuesto cae en una
de dos categorías; prejuicio o premisa, el primero resulta ser falso, y el
segundo verdadero). Pero los creyentes creacionistas nos basamos en el
argumento de la “fe” (Hebreos 11:3 “Por la fe entendemos haber sido
constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve
fue hecho de lo que no se veía”), la fe está segura de la existencia de
Dios, e intenta demostrar como el universo vino a existir en base a Él. El
naturalismo, cuestionará la existencia de Dios, en base a que no es
necesaria la existencia de su persona para que el universo viniese a
existir; y aun el “evolucionismo teísta” intentará probar la existencia de
Dios a partir de su explicación subjetiva del origen del universo, porque
Dios resulta ser una necesidad filosófica para explicar el origen de la vida
que no puede explicar el “evolucionismo ateo”. Pero eso no es necesario,
ni primordial, en la cosmovisión creacionista, que verdaderamente cree
en Dios y que cree que Él es la causa del universo. Por lo tanto, ni el
evolucionismo ateo, ni el teísta, suplen la necesidad de una explicación
del origen del universo que tenga por base al Dios verdadero, ya que “Los
57
cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus
manos” (Salmo 19: 1). El universo no se originó para darle una razón a
la existencia de Dios, y por lo tanto no es un argumento válido usar la
gran “laguna” del origen de la vida en la teoría de la evolución, para
hacer de Dios la solución oportuna –como si Dios tuviese necesidad de
ser colocado en algún sitio dentro de una cosmovisión que anteriormente
le había desplazado (“El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que
en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos
hechos por manos humanas, ni es honrado por manos de hombres, como
si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas
las cosas”. Hechos 17:24-25)-. Por lo tanto, es Su Palabra la que debe
determinar lo que realmente ha sucedido, y no la suplencia de una
necesidad filosófica.
Hay tanto más que abordar en el fondo de este sistema, que a simple vista
no puede verse; la teoría de la “evolución teísta” es tan atractiva como
una laguna de aguas turquesas y transparentes, que parecen mostrar el
fondo de arenisca blanca, pero que realmente forma un efecto lupa que
hace inadvertible el peligro de su profundidad. Consideremos 10 peligros
que enumera el Dr. Werner Gitt, no en el campo filosófico al cual
pertenece (porque también el naturalismo le lanzará sus propias
objeciones), sino en el campo bíblico y teológico, contra el cual atenta
en primer plano:
LA FÓRMULA ATEÍSTA (SIN DIOS) DE LA EVOLUCIÓN
ES:
Evolución = materia + factores evolutivos (casualidad
y necesidad + mutación + selección + aislamiento +
muerte) + periodos de tiempo muy largo.
EN LA VISIÓN DE LA EVOLUCIÓN TEÍSTA SE AÑADE A
DIOS:
Evolución teísta = materia + factores evolutivos
(casualidad y necesidad + mutación + selección +
aislamiento + muerte) + periodos de tiempo muy
largos + Dios.
En el sistema de evolución teísta Dios no es el Dios omnipotente
de todas las cosas, cuya palabra ha de ser tomada seriamente
por todos los hombres, sino que está integrado en la filosofía
evolucionista. Esto lleva a los cristianos a diez peligros.
58
PELIGRO NÚMERO 1. FALSA REPRESENTACIÓN DE LA
NATURALEZA DE DIOS.
La Biblia nos revela a Dios como nuestro Padre que está en los
Cielos, el cual es absolutamente perfecto (Mateo 5 :48), santo
(Isaías 6 :3), y omnipotente (Jeremías 32 :17). El apóstol Juan
nos dice que "Dios es amor", "luz", y "vida" (1 Juan 4 :16, 1 :5,
1 :1-2). Cuando Dios crea algo, su Creación es descrita como
"buena en gran manera" (Génesis 1 :31), y "perfecta"
(Deuteronomio 32 :4).
La evolución teísta nos lleva a una representación falsa de la
Naturaleza de Dios ya que la muerte y el dolor son atribuidos
al Creador como principios de la Creación. (El creacionismo
progresivo, de igual manera, admite millones de años de muerte
y sufrimiento antes del pecado).
59
una parábola, o una alegoría, sino como una crónica histórica,
porque:
• Los hechos biológicos, astronómicos y antropológicos
están escritos de forma didáctica [para enseñar].
• En los Diez Mandamientos Dios basa los seis días de
trabajo y uno de descanso en el mismo lapso de tiempo
que el descrito en la historia de la creación (Éxodo 20
:8-11).
• En el Nuevo Testamento Jesús se basa en la creación
Bíblica para dar respuestas sobre temas tan
importantes como el matrimonio (p. ej. Mateo 19 :4-
5).
• En ningún pasaje de la Biblia hay ninguna indicación
señalando que la historia de la creación no deba ser
entendida como una crónica de lo que realmente
ocurrió.
La doctrina de la evolución teísta debilita la forma fundamental
de leer la Biblia, que es la forma que Jesús, los profetas y los
apóstoles utilizaron para leerla, entenderla y enseñarla.
Hechos relatados en la Biblia son reducidos a ser imaginación
mítica y el mensaje de que cada palabra de la Biblia y su
significado, con certeza, se pierde.
60
y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por
cuanto todos pecaron.” Pero si antes no los animales y predecesores
humanos ya morían antes de lo que indica el relato de Génesis en su
interpretación literal, entonces tampoco existió un personaje llamado
Adán que pecó, y no hubo un acontecimiento trágico de rebelión por
parte suya, así mismo, el pecado no es la causa de la muerte pues antes
del pecado ya había una muerte biológica; entonces se derrumba toda
nuestra teología de la Salvación por Gracia. El Dr. Werner Gitt, continúa:
61
PELIGRO NÚMERO 7. PERDIDA DE CRONOLOGÍA
BÍBLICA.
La Biblia nos da una escala temporal para la historia y esto
subraya un entendimiento correcto de la Biblia. Esta escala
temporal incluye:
• La escala temporal no puede ser extendida
indefinidamente hacia el pasado, ni hacia el futuro.
Hay un comienzo bien definido en Génesis 1 :1, como
también un final en el que el tiempo físico acabará
(Mateo 24 :14).
• La duración total de la creación fue de seis días
(Éxodo 20 :11).
• La edad del universo podemos estimarla basándonos
en las genealógicas registradas en la Biblia (pero no
puede ser calculada exactamente). Y es del orden de
varios miles de años, no billones.
• Gálatas 4 :4 señala el acontecimiento más importante
en la historia del mundo: "Pero cuando vino el
cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo", lo que
ocurrió hace aproximadamente 2000 años.
• El regreso de Cristo en gloria y poder es el mayor
acontecimiento esperado en el futuro.
Aquellos que creen en la evolución teísta (y creación
progresiva) menosprecian las medidas temporales dadas por la
Biblia, en favor de las escalas temporales evolucionistas que
implican billones de años tanto en el pasado como en el futuro
(para los cuales no hay ningún fundamento real convincente).
Esto puede llevarnos a dos errores:
1. No todas las afirmaciones de la Biblia hemos de
tomarlas seriamente.
2. Podemos olvidar que Jesucristo va a volver.
62
conflicto con la idea de "evolución cósmica", como
por ejemplo la teoría del "big bang".
La evolución teísta ignora todos los principios sobre la
creación Bíblica de este tipo y lo reemplaza con nociones
evolucionistas, y por lo tanto contradiciendo y oponiéndose a
las omnipotentes obras de Dios en Su creación. 16
63
2. El hombre es el objetivo del plan de salvación que
Dios ha hecho. (Isaías 53 :5)
3. El hombre es el objetivo de la misión del Hijo de Dios.
(1 Juan 4 :9)
4. Nosotros somos el objetivo de la herencia de Dios.
(Tito 3 :7)
5. El cielo es nuestro destino. (1 Pedro 1.4)
La idea de propósito es repudiada por los evolucionistas. " Las
adaptaciones evolutivas no persiguen un propósito, por lo
tanto, no pueden ser entendidas como si tuvieran un objetivo.
Por lo tanto, una creencia como la evolución teísta, que intenta
armonizar propósito con no-propósito, es una contradicción.
CONCLUSIÓN
Las doctrinas de creación y evolución son tan fuertemente
divergentes que la reconciliación es totalmente imposible. Los
que creen en la evolución teísta intentan integrar las dos
doctrinas, sin embargo, esa fusión reduce el mensaje de la
Biblia a un mensaje insignificante. La conclusión es inevitable:
No hay ninguna base en la Biblia para sostener la evolución
teísta.24
24
Fuente: Articulo en Internet. “10 Peligros de la evolución teísta” por Dr.
Werner Gitt de marzo 3, 2008.
64
El Dr. Daniel Vestal nos presenta los por menores de la siguiente postura
derivada de la cosmovisión de “evolución teísta”, denominada
“creacionismo progresivo”:
1.- DERIVADO: CREACIONISMO PROGRESIVO O EVOLUTIVO:
“Una interpretación de Génesis 1 y 2 que toma en cuenta todos
los factores discutidos en este capítulo se llama creacionismo
progresivo. Es una perspectiva que aprecia los puntos de otras
perspectivas evangélicas, las perspectivas de la ciencia y la
naturaleza artística del lenguaje del Génesis. Es además una
perspectiva que cree en la historicidad del relato del Génesis
mientras que interpreta ciertos aspectos suyos como figurados
y simbólicos. El creacionismo progresivo ve el mecanismo de
la creación como milagro y proceso, y el marco del tiempo de
la creación como si fueran periodos largos e indefinidos de
tiempo. Este punto de vista es sostenido por hombres tales como
James Montgomery Boice, pastor de Tenth Presvyterian
Church en Philadelphia, Pennsylvania; David A. Young,
profesor de geología en la Universidad de California del Norte;
y John Newport, Oficial Administrativo en el Seminario
Teológico Bautista del Suroeste en Fort Worth, Texas.
En un documento no publicado, The Trustworthiness of
Scripture in Areas Relating to Natural Science, Walter Bradley
y Roger Olson resumen la posición conocida como
creacionismo progresivo.
Creemos que la “bara asah” (creado y hecho) de
Génesis 1 implica que Dios obró por medio de milagro
y proceso para efectuar la creación. Creemos que
“yom” de Génesis 1 puede ser interpretado para dar
lugar al gran tiempo total indicado por la geología y
la astronomía. Este modelo, usualmente llamado
creacionismo progresivo, sugiere que Dios creo la
mayor parte de la vida vegetal y animal en distintos
tiempos en la historia geológica en forma milagrosa y
luego obró por medio de proceso (Dios actuando en su
forma acostumbrada) para desarrollar la tremenda
variedad de vida vegetal y animal que vemos hoy.
Aceptar esta evidencia apremiante de la edad
geológica no se debe igualar con la aceptación de la
teoría general de la evolución. Mientras que una gran
cantidad de tiempo es un requisito esencial para la
65
evolución, no es una condición suficiente en sí misma.
Algún organismo ordenador más eficiente que la
casualidad debe ser invocado, aun dada una escala de
tiempo en mil millones de años. El tiempo no califica
como el héroe de la historia. El creacionismo
progresivo está mucho más cercano al creacionismo
maduro que la evolución teísta, disputando sólo el
marco del tiempo, pero dispuesto a reconocer la
actividad sobrenatural de Dios en esta área.
En conclusión, creemos que el creacionismo
progresivo realiza una armonía muy aceptable de los
datos escriturales y científicos sin comprometer en
ninguna manera el punto de vista inherente de la
Escritura o recurriendo a una interpretación
metafórica o figurada donde el contexto no parece
sugerir esta interpretación.
El creacionismo progresivo distingue entre la evolución
dentro de las especies y la evolución de una especie a otra.
John Newport llama a la primera “radiación horizontal” y a la
segunda “radiación vertical”. Por radiación horizontal él se
refiere al desarrollo dentro de una especie determinada. Por
radiación vertical se refiere al desarrollo de una especie a otra.
Él explica cómo esto se aplica a la creación de la siguiente
manera:
En el creacionismo progresivo puede haber radiación
horizontal pero no hay radiación vertical. Radiación
vertical es solo por creación ordenada. Una especie-
raíz puede dar origen a varias especies por radiación
horizontal, por medio del proceso de desenredar las
potencialidades o combinaciones de genes. La
radiación horizontal puede ser la razón para mucho
de lo que la teoría de la evolución usa como evidencia.
Los vacíos en el registro geológico existen porque el
progreso vertical ocurre sólo por creación”.17
66
dentro de su mismo género, por el proceso de adaptación, sin convertirse
en nuevas especies. El surgimiento de nuevas especies paralelas a las ya
existentes, es atribuido a la intervención directa de Dios, por lo cual esa
posición se acerca sigilosamente a la que posteriormente denominaremos
“creacionismo de salto”, pero sin caer aún, en ninguna de sus
conclusiones. Sin embargo, aun para explicar un proceso de adaptación
y transformación en subespecies, el factor tiempo continúa siendo
necesario. Por lo cual el Dr. Vestal, continúa describiendo la explicación
de esta postura:
El creacionismo progresivo interpreta la creación inicial
descrita en Génesis 1:1 como si fuera el principio definitivo del
universo en términos similares a lo que ahora se conoce como
la teoría del “Gran Estrepito” (“Big Bang”). Inmediatamente
después de lo que describe Génesis 1:1, el universo empezó a
extenderse y el estado de las cosas resultó en la condición que
encontramos en Génesis 1: 2. Después en una serie de épocas
creadoras (“días”) Dios inició una serie de procesos creadores
que continuó por varios días. Un día apareció la luz porque
Dios lo ordenó. La espesa nube que cubría el mundo se aclaró,
haciendo posible que el sol penetrara para hacer el mundo
habitable.
En el segundo día el continuo enrarecimiento y enfriamiento de
la nube cósmica resultó en la aparición de la atmosfera, o cielo
o firmamento. En el tercer día hay una separación de las masas
de la tierra y la aparición de la vegetación. En el cuarto día los
cuerpos celestiales comienzan a funcionar como reguladores de
tiempo. En el quinto día las criaturas vivientes en el cielo son
creadas, y en el sexto día las criaturas de la tierra son creadas,
inclusive el hombre.
Este punto de vista tiene sus problemas con la ciencia y con la
Escritura. Geológicamente hay discrepancias entre el estudio
de los fósiles y el relato del Génesis. Exegéticamente existe el
problema que la muerte y la decadencia del universo son
introducidas antes de la caída o de la creación de Adán. James
Boice da un buen argumento a favor de esta interpretación:
El punto de vista creacionista progresivo de la
creación de Dios es tentativo, pues no se tiene toda la
evidencia científica como la podamos entender algún
día. Pero en términos generales esto es lo que el punto
de vista progresivo sostiene. Sus seguidores lo aceptan
67
como una armonía razonable entre el relato del
Génesis y los hechos de la geología y otras disciplinas
científicas. 25
68
epíteto que tanto polemizó su perspectiva. Ante la posibilidad de que lo
postulado por la evolución fuera verdad, pues parece explicar muy bien
los periodos de tiempo geológicos, muchos conservadores se
aventuraron a acercarse a dos líneas menos de la “evolución teísta”,
tratando ahora de reconciliar ésta, con la postura tradicional. Y quizá este
derivado pueda ser el que cause un poco de mayor confusión que el
anterior; puesto que parece haber más de una “perspectiva edad-día”.
Una se inclina a una cosmovisión de “evolución Teísta” y la otra se
inclina a una cosmovisión de “creacionismo de salto”. La primera será
la que abordaremos a continuación, y la segunda la explicaremos en su
lugar correspondiente. Para ello hemos adicionado una palabra entre
paréntesis a cada epíteto para distinguir una de la otra, por lo cual la
primera se denominará “perspectiva edad-día (progresiva) por su
similitud con el derivado anterior llamado “creacionismo progresivo” (el
cual –recuerden- no es lo mismo con el “creacionismo de salto”), y la
segunda la denominaremos “perspectiva edad-día (de salto)”, la cual
encaja en la cosmovisión del “creacionismo de salto”, que a su vez tiene
otros derivados. Básicamente las diferencias son –como en todas las
posturas mencionadas y por mencionar- el factor tiempo. En la
“perspectiva edad-día (progresiva)”, el factor tiempo no difiere en nada
del “creacionismo progresivo”, explicando que cada día corresponde a
una era de tiempo indefinido; pudiendo abarcar desde miles de años,
hasta millones o billones, según sea necesario argumentar. Esta posición
dificulta de por sí la interpretación del texto; debiendo comparar en
manera necesaria, cada día de la creación, con una era geológica de la
evolución (por eso encaja como un derivado de la “evolución teísta”)
pero a diferencia de la otra postura “perspectiva edad-día (de salto)”, esta
postura no define seis creaciones marcadas y diferenciadas debidamente
como, posteriormente veremos, lo hace la cosmovisión “creacionismo de
salto”, sino que la “evolución teísta” se desliza en el tiempo de la “edad-
día”, viniendo a ser, simplemente, una forma de explicar los días que el
texto bíblico señala; cosa que no pretende realizar la postura original del
“teísmo evolutivo”, ni tampoco enfatiza el “creacionismo progresivo”.
En otras palabras, estos tres, si bien no son sinónimos, son parientes muy
cercanos; por eso los hemos considerado bajo el mismo epígrafe.
El Dr. Vestal analiza apropiadamente esta postura, intentando posicionar
la interpretación de los millones de años necesarios para el desarrollo
evolutivo, en dos lugares; durante la semana de la creación y después de
semana de la creación, llegando a las oportunas conclusiones que
69
satisfacen el corazón del amante de la verdad bíblica, de la siguiente
manera:
a). TIEMPO DURANTE LA SEMANA DE LA CREACIÓN;
algunos han sugerido que tal vez los días aludidos en Génesis
1 no fueron periodos literales de 24 horas sino en cambio
fueron largos eones de tiempo durante el cual la evolución pudo
haber tomado lugar (un concepto conocido como la Teoría del
Día-Edad). Después de todo, se nos dice que la palabra
traducida como “día” en Génesis puede tener más de siete
significados diferentes, y en ocasiones raras aún puede
referirse a grandes periodos de tiempo. Por consiguiente, según
los defensores de la Teoría del Día-Edad, la semana de la
creación fue de siete periodos largos de tiempo que consistió de
millones o billones de años cada uno. ¿Es este el caso? ¿Cuán
largos fueron los días de la creación realmente? Una lectura
sencilla del texto en Génesis1 indica que Moisés quería que sus
lectores entendieran, en términos no vagos, que los seis días de
la creación fueron periodos de 24 horas literales. La evidencia
disponible revela varias razones por las que podemos saber que
esos días no fueron millones o billones de años, sino en cambio
fueron aproximadamente la misma clase de días que
experimentamos actualmente.
Primero, cuando quiera que la palabra hebrea traducida como
“día” (yom) es precedida por un numeral (en un pasaje no-
profético como Génesis 1), siempre lleva el significado de un
día de 24 horas.
Segundo, cuando quiera que la palabra “día” aparece en la
forma plural (yamim) en la literatura no-profética, siempre
significa un día literal. De hecho, el Antiguo Testamento usa
yamim en esta manera más de 700 veces, y siempre significa un
día literal en su uso no-profético.
Por tanto, cuando Éxodo 20:11 declara: “Porque en seis días
(yamim) hizo Jehová los cielos y la tierra”, no puede
absolutamente haber duda que el texto quiere decir seis días
literales.
Tercero, yom es tanto usada y definida en Génesis 1:5. “Y llamó
Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde
y la mañana un día” (énfasis añadido). La palabra yom
acompaña a la palabra “tarde” y “mañana” más de 100 veces
70
en pasajes no-proféticos en el Antiguo Testamento, encada caso
hace referencia a un día obvio de 24 horas.
Cuarto, si los “días” de Génesis no fueron días en absoluto,
sino largos periodos geológicos, entonces surge un problema
de consecuencias no pequeñas en el campo de la botánica. Las
plantas comenzaron a existir el tercer día (Génesis 1:9-13). Si
los días de Génesis 1 fueron largos periodos geológicos, ¿cómo
sobrevivió la flora millones de años de total oscuridad?
También, ¿cómo las plantas que dependen de insectos para la
polinización habrían sobrevivido a los supuestos millones o
billones de años entre el “día” tres y el “día” cinco (cuando
los insectos fueron creados)?
Quinto, cuando Jesús estuvo en la Tierra Él enseñó que el
hombre y la mujer estuvieron aquí “desde el principio de la
creación” (Marcos 10:6; cf. Mateo 19:4). Pablo afirmó este
mismo sentimiento en Romanos 1:20,21, donde él declaró que
el hombre y la mujer han estado aquí “desde el principio de la
creación” cuando ellos “percibieron las cosas que fueron
hechas”. La Teoría del Día-Edad, por otro lado, coloca al
hombre al final de billones de años de tiempo geológico.
¡Ambos no pueden ser verdaderos!
Sexto, en Génesis 1:14, Moisés declaró concerniente al Sol, la
Luna, y las estrellas: “Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la
expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan
de señales para las estaciones, para días y años”. Si los “días”
fueron millones o billones de años, entonces, dígame por favor,
¿qué habrían sido los años?
Finalmente, necesitamos hacer la pregunta: Si Dios hubiera
querido que nosotros sepamos que Él creó el mundo en seis días
literales, ¿qué otras palabras pudieran haber usado que las que
usó? O si nosotros quisiéramos explicar a alguien más que Dios
creó todo en seis días literales, ¿qué palabras usaríamos? La
respuesta, desde luego, es que tanto Dios y nosotros usaríamos
las palabras exactas que aparecen en Génesis 1. El autor de
Génesis tenía otras formas de decir que los periodos fueron
largos eones de tiempo. Él pudo haber usado la palabra hebrea
dôr, que significa un periodo largo de tiempo. Pero él no lo
hizo; sin embargo, usó la palabra día, modificado con la frase
“tarde y mañana”, puso numerales antes de ésta, y en Éxodo
20:11 lo hizo en plural. Él usó prácticamente todo medio a su
71
disposición para mostrar que los días no fueron largos periodos
de tiempo sino periodos literales de 24 horas. Por consiguiente,
la idea de que los billones de años necesitados para la
evolución ocurrieron durante la semana de la creación no
puede ser defendida. Usted puede confiar en su Biblia cuando
ésta registra: “Porque en seis días [no seis billones de años—
BT/EL] hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las
cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día” (Éxodo
20:11).
Pero ¿qué acerca de 2 Pedro 3:8? ¿No indica que “para con el
Señor un día es como mil años, y mil años como un día”? ¿No
está enseñando este pasaje del Nuevo Testamento que los días
del Génesis pudieron haber sido periodos largos de tiempo?
No, no lo hace. Vamos a considerar este pasaje en su contexto
apropiado. En 2 Pedro 3:8, el tratado del apóstol no tiene nada
que ver con el periodo de los días en Génesis 1. En cambio, él
está hablando de los “postreros días” (3:3; i. e., la
dispensación cristiana) y la segunda venida de Cristo. Algunos,
dice Pedro, sugerirían que, ya que Cristo todavía no había
regresado, entonces, Él no iba a regresar—¡nunca! Pero Pedro
recordó a los lectores que Dios no está limitado por el tiempo.
Él puede hacer más en un día de lo que los humanos pueden
hacer en mil años, o, viceversa, Él puede esperar mil años para
hacer lo que los seres humanos desean que Él haría en un día.
Sin embargo, Dios mantiene Sus promesas (3:9). Es interesante
notar, de la lectura del texto, que Dios reconoce la diferencia
entre un día terrenal y mil años terrenales. Es también
interesante notar que Pedro no dijo que un día es mil años o
que mil años es un día, sino que un día es “como” mil años y
que mil años es “como” un día. Dios siempre ha reconocido la
diferencia entre un día, un mes, y un año terrenal. 2ª. Pedro 3:8
prueba que Él puede transmitir la diferencia a los seres
humanos. ¿Qué dijo Él que los periodos de tiempo en Génesis
fueron? ¡Días!.19
72
No cabe la inclusión de miles o millones de años en seis días de 24 horas;
aunque algunas sectas, como los “testigos de Jehová” han intentado
demostrarlo, aunque la postura de ellos corresponde más a un
“creacionismo de salto” que veremos más adelante, pero señalan las citas
de Salmo 90:4 y 2ª. Pedro 3:8 como pruebe hermenéutica para definir los
días de la creación como seis mil años en lugar de seis días de 24 horas.
Pero queda aún una posibilidad de que los partidarios de la “perspectiva
edad-día (progresiva)” quieran incrustar los millones o billones de años
para explicar las deducciones de la “geología moderna”. Esa posibilidad
radica en que pretendan incluirla después de la “creación”
(entendiéndola literalmente). Veamos que nos informa el Dr. Vestal al
respecto:
b). DESPUÉS DE LA SEMANA DE LA CREACIÓN; Nosotros
hemos visto que el tiempo necesitado para que la evolución
tome lugar no puede ser colocado antes de la semana de la
creación ya que la Biblia dice que Dios creó todo en seis días.
También hemos visto que la vasta cantidad de tiempo no puede
ser colocada durante los seis días de la creación ya que estos
fueron periodos literales de 24 horas. El único lugar posible
dejado para los eones de tiempo, entonces, es después de la
semana de la creación.
Aquellos que desean colocar los billones de años necesitados
para acomodar la geología evolutiva después de la semana de
la creación son pocos y muy distantes, ya que la Biblia contiene
genealogías extensas y prolongadas hasta Adán. Y uno de los
mensajes de aquellas genealogías es que el hombre ha estado
en la Tierra desde el comienzo, y que ese comienzo no fue hace
mucho tiempo atrás.
En un sentido la Biblia nos dice exactamente cuán antigua es
la Tierra. En Marcos 10:6, Jesús declaró que “al principio de
la creación, varón y hembra los hizo Dios”. ¿Cuánto tiempo
han estado los seres humanos en esta Tierra? Jesús dijo “desde
el principio de la creación”. Génesis 1:26-31 explica que Dios
escogió el sexto día de la semana de la creación para formar a
la humanidad del polvo de la tierra.
Él escogió el primer día para construir la Tierra. Por ende, ¡la
Tierra es 5 días más antigua que la humanidad! Por tanto, para
determinar la edad de la Tierra, debemos determinar cuánto
tiempo el hombre ha estado aquí—lo cual no es difícil como
puede parecer. Hablando en números redondos, ¿cuánto
73
tiempo hace que Jesucristo visitó la Tierra? Respuesta:
alrededor de 2,000 años. La historia secular ofrece esa pieza
de información por medio de su designación de fechas como
“AD.” (i.e., anno Domini, que significa “en el año del Señor”,
referida a menudo como d.C.—después
de Cristo). Segundo, debemos determinar cuántos años hay
entre Jesús y Abraham. Afortunadamente, la historia secular
también ofrece ese dato, lo cual resulta ser alrededor de 2,000
años. Estos dos datos pueden ser obtenidos de prácticamente
cualquier libro secular de historia. La cifra final que debemos
cubrir es el número de años entre Abraham y Adán. Una vez
que sepamos este dato, una suma simple de los tres nos dará la
edad aproximada de la Tierra. Sin embargo, note que el dato
que representa el periodo entre Abraham y Adán no puede ser
obtenido de la historia secular (¡ni esperemos que lo sea!), ya
que el Gran Diluvio durante el tiempo de Noé destruyó la
mayoría, o todo el registro perteneciente a ese periodo.
Entonces, ¿cómo puede ser obtenida la información?
En Lucas 3 el médico/escritor listó 55 generaciones entre Jesús
y Abraham—un cuadro de tiempo arqueológico que ha sido
determinado ser aproximadamente 2,000 años. En el mismo
capítulo, Lucas documentó que hubo solamente 20
generaciones entre Abraham y Adán. Pero ¿cuánto tiempo total
cubren esas 20 generaciones? Ya que Génesis 5 y 11 listan las
edades de los padres al tiempo del nacimiento de sus hijos entre
Abraham y Adán, es un simple asunto de calcular el
aproximado de números de años implicados—un dato que
resulta ser alrededor de 2,000 años. En una tabla la
información aparece como sigue:
1. Del tiempo presente hasta Jesús 2,000 años
2. De Jesús hasta Abraham 2,000 años (55 generaciones)
3. De Abraham hasta Adán 2,000 años (20 generaciones)
El hecho de que 55 generaciones entre Jesús y Abraham cubran
2,000 años, mientras solamente 20 generaciones entre
Abraham y Adán cubran la misma cantidad de tiempo, es
explicado muy fácilmente en el fundamento de las edades vastas
de los patriarcas (como Matusalén, por ejemplo, quien vivió
969 años).
Algunos han argumentado que las genealogías en Génesis 5 no
pueden ser usadas para demostrar la edad aproximada de la
74
Tierra ya que éstas son enigmas con inmensos intervalos. Pero
en Judas 14, el escritor notó que Enoc fue “el séptimo desde
Adán” (él es listado exactamente como el séptimo en Génesis
5:21). Por tanto, nosotros sabemos que no hay intervalos entre
los primeros siete patriarcas, ya que Judas confirmó la certeza
del Antiguo Testamento en este asunto.
Eso deja solamente 13 generaciones con intervalos potenciales
entre ellos. Pero para acomodar el panorama evolutivo que
sugiere que el hombre ha estado en la Tierra (en una forma u
otra) aproximadamente 3.5 millones de años, usted necesitaría
insertar más de 290,000 años entre cada una de las 13
generaciones. No toma mucho conocimiento bíblico o sentido
común para ver que esto rápidamente llega a ser absurdo.
¿Quién creería que las primeras siete de estas generaciones son
tan exactas, mientras que las 13 restantes contienen
“intervalos” de más de un cuarto de millón de años? ¿Qué tipo
de exégesis bíblica es esa? Aunque puede ser cierto por un lado
el decir que una edad exacta de la Tierra es inasequible de la
información contenida en las genealogías, al mismo tiempo es
importante notar que—usando la mejor información disponible
para nosotros de la Escritura—las genealogías nunca pueden
ser prolongadas a algo más allá de 6,000 a 7,000 años. El
hecho de que alguien suponga que las genealogías no contienen
información cronológica legítima, o que las genealogías de
alguna manera están tan llenas de intervalos como para darles
uso, es tergiversar el asunto y distorsionar los hechos. 27
Definitivamente no hay manera alguna de conciliar la teoría de la “tierra
vieja” con la evidencia que nos arroja la Biblia sobre una “tierra joven”.
Si bien no hemos explicado o utilizado los términos antes mencionados,
es porque están reservados a la explicación definitiva, que dará a conocer
la razón de que una “tierra joven” se vea tan vieja, y conduzca
inevitablemente a la geología moderna y atea a sus conclusiones
abismalmente alejadas de la realidad. Por lo pronto, hasta aquí podemos
abordar la “teoría de la evolución teísta” con sus principales variantes o
derivados (creacionismo progresivo y perspectiva edad-día). Dejamos la
tabla comparativa de las tres posiciones de la misma cosmovisión:
75
76
Como puede notar en esta tabla comparativa, es evidente la
incompatibilidad e incongruencia, pues en tanto el tercer y quinto día
tienen que quedar a lo largo del arcaico al triásico, el día cuarto debe ser
relegado a, incluso antes que el día primero. ¿Dónde queda el big-bang,
por cierto? ¿debemos colocarlo dentro del primero, o antes del cuarto
que según esta correspondencia antecede al primero? En tanto el resto de
la tabla pareciera tener lógica quedando el primer y segundo día en el
arcaico, finalmente el sexto comenzaría en el triásico o jurásico, viniendo
el hombre a aparecer en la última hora del pleistoceno. No obstante, la
mayor complejidad radica en el postulado teológico de Romanos 5: 12,
el cual demanda un hecho y personaje histórico en Adán, quien al
cometer el primer pecado dio entrada a la muerte y a la entropía (segunda
ley de la termodinámica), consecuencia de su pecado; pero ¿cómo sería
eso posible si la evolución, en su mayor o menor proporción, requieren
del proceso biológico de “nacer, crecer, reproducirse y morir”, así como
de la cadena alimenticia, para completarse? En otras palabras; si ya había
muerte antes de que Adán siquiera viniera a existir, ¡no tiene caso que
Dios se hubiera encarnado para venir a morir y redimir del pecado y la
muerte al hombre que crea en Él! Puesto que en última instancia la
muerte es un solo proceso biológico, alejado de toda implicación moral,
que explique su causa y la restauración de la vida a su forma original.
Nuestra teología de la redención sería pura hojarasca seca… ¡no
tendríamos mayor trascendencia que este mundo material! Ni una
esperanza a la Gloria eterna…
Increíblemente eso es lo que están enseñando ya, aquellos que creen en
la evolución teísta; con razón prefieren centrar su atención en una
“teología social” que alegoriza toda la Escritura, y señala que solo el
espíritu humano entrará en el cielo, dejando fuera de todo margen el
cumplimiento literal de la segunda venida de Cristo, corriendo el riesgo
de no identificar al anticristo y caer en sus redes cuando éste haya
llegado.
Las implicaciones de creerle a Dios y a su Palabra son Eternas…
77
conservadora, tales como “ la doctrina del pecado y de la salvación”. Y
después de haber considerado que la existencia del universo no es un
accidente, sino que tiene significado y propósito, pasemos a considerar
brevemente la siguiente postura que pretende interpretar correctamente
lo que la Biblia enseña; evaluaremos sus propuestas, intentando refutar
algunos prejuicios en lo más que nos sea posible, o señalar sus aciertos,
de haberlos:
78
han dado en atribuirle un argumento de “seis creaciones” en lugar de una,
mientras que el “creacionismo progresivo” no llega todavía a tal
conclusión, sino que sugiere aun, un “proceso” que acepta las eras
geológicas según lo plantea el naturalismo, mediante el cual las
especies están interconectadas, aunque no haya realmente una “radiación
horizontal”; no hace todavía la afirmación contundente que sí hace el
“creacionismo de salto”: que “Dios creó cada especie en su etapa
correspondiente, según lo marca la Biblia”. La coincidencia que tiende
a hacerlos confusos, es el factor tiempo; que, aunque el “creacionismo
de salto” tiene sus propios derivados, en su propuesta original, también
admite los millones de años geológicos que le requiere el naturalismo.
Su derivado principal es aquel que rechaza contundentemente este
requerimiento naturalista, y concluye en que cada periodo en el texto
llamado “día” (heb. Yom) no corresponde a millones de años, sino a mil
años cada día. Primero abordemos la postura original, y luego el
derivado. Cave también señalar en forma oportuna, la similitud con el
segundo derivado de la cosmovisión “teísta evolutivo”, a saber, la
“perspectiva edad-día”; aunque ésta, por sí misma, no llega a las
conclusiones que, si lo hace el “creacionismo progresivo”, y el
considerado ahora, “creacionismo de salto”. La similitud es nuevamente
el factor tiempo, la diferencia, son los alcances o proporciones de sus
conclusiones. Por eso aquí consideraremos la “perspectiva edad-día (de
salto)”, como la propuesta original del “creacionismo de salto”, ya que
es la plataforma sobre el cual plantea su argumento principal. Después
valoraremos el “creacionismo de salto” en su derivado, que
denominaremos “creacionismo de salto milenial”, consideraremos un
derivado más llamado “días-revelación” en su propuesta occidental que
renombraremos como “seis días de revelación de la creación”, y su
propuesta oriental, la cual es la postura del “Midrash” (interpretación
judía) y finalmente, el derivado de la “perspectiva edad-día (de salto)”
denominada “teoría del intervalo”.
Consideremos inicialmente lo que el Dr. Daniel Vestal nos informa al
respecto de las afirmaciones del “creacionismo de salto”:
PERSPECTIVA EDAD-DÍA (DE SALTO) -O PROPUESTA
ORIGINAL DEL “CREACIONISMO DE SALTO”-.
Con la creciente evidencia de la ciencia de que la edad
del mundo es significativamente más que unos cuantos
miles de años, muchos intérpretes de la Biblia han
79
procurado armonizar el relato del Génesis con las
ideas científicas actuales. Por lo tanto, surgieron
puntos de vista diferentes, algunas veces llamados
concordistas (armonizantes). En un sentido, la
geología diluvio del creacionista reciente y la teoría
del intervalo intentaron tal armonía abordando el
problema del tiempo en la creación. Otro punto de
vista buscó la armonía entre la ciencia y la escritura
desde otra perspectiva diferente.
Ese punto de vista concordista ha sido llamado la
teoría Edad-Día porque interpreta los días del Génesis
como largos periodos de tiempo en armonía con las
edades geológicas. Siglos antes del advenimiento de la
ciencia moderna, Agustín argumentó que los días del
Génesis fueron divididos por Dios y no por el sol. Por
lo tanto, fueron llamados días divinos. El punto de
vista de Agustín no tenía nada que ver con datos
geológicos.
Los primeros exponentes claros de la teoría Edad-Día
en el contexto de la geología fueron James Dana y J.
W. Dawson, ambos geólogos y cristianos creyentes en
la Biblia. Ellos afirmaron que los días del Génesis son
períodos extendidos de tiempo (épocas, periodos,
edades) y corresponden al proceso del desarrollo
geológico. Según esta teoría, los días del Génesis son
periodos de tiempo correspondiendo
aproximadamente con las épocas geológicas.
Esta teoría se deleita en citar el Salmo 90: 4, “porque
mil años delante de tus ojos son como el día ayer, que
pasó, y como una de las vigilias de la noche”; y 2ª.
Pedro 3:8, “Mas, oh amados, no ignoréis esto: que
para con el Señor un día es como mil años, y mil años
como un día”. De acurdo con estos versículos Dios no
mide el tiempo como nuestras mentes finitas lo
hacen.28
80
Sin embargo, no es el propósito del salmista, ni del apóstol, sugerir la
forma como Dios mide el tiempo; la alegoría corresponde a una forma
de decir que el tiempo para Dios es relativo a su eternidad, en otras
palabras, a Dios no le importa el tiempo como nos importa a nosotros.
En primer lugar, esta postura supone como un hecho fehaciente e
indiscutible la opinión naturalista de la evidencia geológica. En su
momento abordaremos los temas relativos a la geología, pero bástenos
por ahora, señalar oportunamente que ésta posición inicia sobre un
“supuesto” que da por verdadero sin antes analizarlo. Por lo cual, quieren
pensar que la Biblia dice la verdad respecto a los seis días de la creación,
por otra parte, piensan que es indiscutible el hecho de una “tierra vieja”
que es el postulado de la perspectiva naturalista o evolucionista de la
geología. Pero al tratar de encausar una armonía sobre la supuesta
realidad científica y la Biblia, caen en el mismo error que los
“evolucionistas teístas” y sus derivados, corriendo los 10 peligros
mencionados anteriormente que enumera el Dr. Werner Gitt, destacando
que: “…admite millones de años de muerte y sufrimiento antes del
pecado... menosprecian las medidas temporales dadas por la Biblia, en
favor de las escalas temporales evolucionistas que implican billones de
años tanto en el pasado como en el futuro (para los cuales no hay
ningún fundamento real convincente). Esto puede llevarnos a dos
errores:
1. (afirmar que) No todas las afirmaciones de la Biblia
hemos de tomarlas seriamente.
2. Podemos olvidar que Jesucristo va a volver.”29
29
Fuente: Articulo en Internet. “10 Peligros de la evolución teísta” por Dr.
Werner Gitt de marzo 3, 2008.
81
Ya hemos mencionado que el postulado original sobre el “creacionismo
de salto” implica de forma inseparable, intrínseca, la “teoría Edad-Día”,
que “interpreta los días del Génesis como largos periodos de tiempo en
armonía con las edades geológicas”.30 Con la distinción de que dichas
eras geológicas corresponden a las seis etapas señaladas en el texto
bíblico, entre las cuales puede haber todos los millones de años
requeridos por la “ciencia”, en tanto, sin embargo, Dios creó de forma
directa cada especie donde corresponde al texto; lo cual lógicamente nos
lleva a preguntar ¿hubo seis creaciones, separadas cada una por los
millones de años suficientes para explicar las eras geológicas? Casi me
parece escuchar al “creacionista de salto” responder con un rotundo ¡SÍ!,
sin percatarse de las consecuencias teológicas que ello implicaría.
82
de la sabiduría de Dios, que se extiende
poderosamente desde un extremo a otro y gobierna
todo con gracia: pues este poder de la Sabiduría
Divina no llega por etapas o por pasos. Fue tan fácil,
entonces, para Dios crear todo, como lo fue para la
Sabiduría ejercer este gran poder; porque a través de
la Sabiduría todo fue hecho, y el funcionamiento que
ahora vemos en las criaturas (medido por el paso del
tiempo, ya que cada una cumple su función propia),
llega a ellas por medio de las razones causales
implantadas en ellas, que Dios dispersó como semillas
en el momento de la creación cuando Él habló y fueron
hechas; él mandó, y fueron creadas. La creación, por
lo tanto, no se produjo lentamente con el fin de que un
desarrollo lento pudiera ser implantado en aquellas
cosas que ahora son lentas por naturaleza; ni fueron
las edades establecidas con el pesado ritmo que ahora
tienen. El tiempo provoca el desarrollo de estas
criaturas de acuerdo con las leyes de su universalidad,
pero no hubo paso del tiempo cuando recibieron estas
leyes durante la creación…
Agustín creía que la creación original había ocurrido en un
instante, no hay razón para pensar que creyera que habían
transcurrido millones de años antes de la creación de Adán…
Agustín basó su trabajo en la Antigua Versión Latina (Vetus
Latina), una traducción de la Septuaginta de inferior precisión,
comparada con la versión posterior, la Vulgata Latina de
Jerónimo. Al principio, esto podría parecer una insignificancia
que probablemente no haría caer en errores a los lectores. Sin
embargo, mientras que la palabra hebrea be-yom de Génesis
2:4 se traduce en las versiones modernas como “en el día que”
(o “cuando”) Dios creó los cielos y la tierra, la traducción de
la Vetus Latina la traduce como, "el día que” Dios hizo los
cielos y la tierra. Esta traducción inexacta hace que sea más
comprensible por qué Agustín creía que Dios hizo todo en un
solo día o un solo instante.”31
83
Podemos notar como la desesperación por evidencia insuficiente,
conduce a muchos a fabricar argumentos ficticios con el fin de convencer
al lector. Cuando nosotros defendemos la interpretación literal del texto,
lo hacemos para defender el prestigio de exactitud de la Biblia; las
afirmaciones de Dios. Cuando un teórico defiende su postura, lo hace
para defender su propio prestigio so pretexto de “buscar una conciliación
de la Biblia y la ciencia” (cuando por ciencia solo se refieren a la
“filosofía naturalista”). Esta clase de pensamiento ha llevado a todo
“científico” a descartar y aun desacreditar el texto bíblico, y no deja de
representar un verdadero reto para el “creacionista” ya sea “de salto” o
“clásico”. Hipona se postula a un pensamiento bastante cercano al
Midrash, respecto a la creación en conjunto el primer día, y luego la
presentación de cada objeto creado en los días posteriores a los cuales se
refiere el texto respectivamente. No podemos garantizar la precisión
literal de tal pensamiento. Pero aquí hay un factor que consideró Hipona
al afirmar el hecho que se propuso al argumentar “que los días del
Génesis fueron divididos por Dios y no por el sol. Por lo tanto, fueron
llamados días divinos” según lo indica el Dr. Vestal. Esa consideración
sí es totalmente bíblica: “Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él”
(1ª. Juan 1: 5). El Midrash dice al respecto:
“Si bien la Torá relata que la creación de la luz aconteció el
primer día, también relata que el sol, la luna y las estrellas no
fueron creadas hasta el cuarto día. Estos hechos aparentemente
contradictorios pueden ser conciliados por las siguientes dos
explicaciones:
En realidad, tal como lo explicamos, la esencia de todos los
cuerpos celestiales fue creada desde el primer día. Sin
embargo, su forma y apariencia solo se manifestaron en el
cuarto día cuando Hashem los colocó en su lugar del cielo.
La luz creada el primer día no es la luz que conocemos hoy en
día. Ese día, Hashem creó una luz tan radiante que nuestra luz
es oscuridad en comparación con ella. Por lo tanto, Hashem
ocultó ésta luz superlativa del primer día y en el cuarto día
proveyó al mundo con luz del sol y de la luna.
¿Por qué Hashem ocultó la luz original?
Dijo - “Los malvados del futuro, las generaciones del Diluvio
y de la Dispersión, no merecerán recibir la luz intensa creada
el primer día.” Entonces la reservó para los tzadikim en el olam
haba. Adam en el Gan Eden podía beneficiarse con la luz del
primer día. Por medio de ella, podía ver desde un extremo del
84
mundo al otro del mundo. Esta luz especial era espiritual,
emanaba de la gloria de la shejina, de la que gozaran los
tzadikim en el futuro. Serán recompensados con el privilegio de
gozar de la luz de la shejina por haber estudiado la Torá, que
es comparada con la luz.”24
Definitivamente Dios había divido los días y no el sol. Pero eso aún no
da margen a pensar que Agustín tuviera en mente algo, siquiera
remotamente relacionado al “creacionismo de salto” para explicar el
argumento geológico. Como el Dr. Vestal lo señala oportunamente “El
punto de vista de Agustín no tenía nada que ver con datos geológicos”.22
Cuando se estudia Génesis, no falta quien suponga que la oscuridad fue
antes que la luz, dado el orden en la que se describe la creación: “Y dijo
Dios: Sea la luz; y fue la luz. Y vio Dios que la luz era buena; y separó
Dios la luz de las tinieblas” (Génesis 1:3-4). Por eso el Midrash trata el
asunto de la Luz original como una creación más, sobre todo en el
contexto previo a la cita anterior:
“Alejandro el Grande preguntó a los jajamim una segunda
pregunta. - ¿Qué fue creado primero, la luz o la oscuridad?
Ellos contestaron - Nadie en el mundo tiene la respuesta a esa
pregunta.
¿Por qué no citaron el pasuk (Bereshit 1:2) “y había la
oscuridad sobre la superficie de las profundidades”, de lo que
se infiere que la oscuridad fue creada antes que la luz?
Los jajamim no respondieron la segunda pregunta de Alejandro
por temor a que les pidiera un relato detallado de la Creación,
lo que no deseaban revelarle. Fueron evasivos con la esperanza
de que cambiara de tema.”32
85
con Dios, entonces ¿Cuál era la luz que Dios creó en el principio? La
respuesta yace también en la teología de Hipona. Para Agustín, tanto el
mal como la oscuridad, no son elementos como tales; el mal es un error,
una falla, que corresponde a la “ausencia del bien”, y por lo consiguiente
la misma definición podemos atribuirle a la oscuridad: “ausencia de la
Luz”. Podemos suponer, so riesgo de errar, que la Luz Eterna de Dios,
previa a la creación, quedó fuera del universo cuando Dios creó éste a
manera de una burbuja, dentro de la cual ocurrirían la creación y la
historia; por lo cual, cuando se dice que “la tierra estaba desordenada y
vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de
Dios se movía sobre la faz de las aguas. Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la
luz.” (Génesis 1: 2-3). Es porque de la forma que solo Dios sabe
manifestar su presencia mediante su Santo Espíritu en nuestras vidas, sin
que por ello manifieste la Luz de su Gloria, Dios en su Espíritu Santo
estaba incubando vida sobre la superficie de la tierra, cuando ésta se
encontraba aun en una burbuja donde la Luz de Dios estaba ausente (la
oscuridad). Podemos decir como Hipona dice de la maldad; “Dios no
creó la oscuridad”, porque la oscuridad como la maldad no son creación.
Dios creó la esfera que contuvo el espacio del universo, cuyo interior
quedó ausente de la Luz de la Gloria de Dios, la oscuridad vino a existir,
no por sí misma, ni por creación de Dios, sino a causa de una creación
de Dios (aunque realmente podemos decir que “la oscuridad no existe”,
porque no tiene existencia en sí misma, sino que es una ilusión debido a
la ausencia de Luz, en cualquiera que sea el caso. Es el argumento que
utiliza Hipona en su “Metafísica”:
“Del mismo modo que, en los animales, el estar enfermos o
heridos no es otra cosa que estar privados de la salud - y por
esto al aplicarle un remedio, no se intenta que los males
existentes en aquellos cuerpos, es decir, las enfermedades y
heridas, se trasladen a otra parte, sino destruirlas, ya que ellas
no son substancias, sino, alteraciones de la carne, que, siendo
substancia y, por tanto, algo bueno, recibe estos males, esto es,
privaciones del bien que llamamos salud -, así también todos
los defectos de las almas son privaciones de bienes naturales, y
estos defectos, cuando son curados, no se trasladan a otros
86
lugares, sino que, no pudiendo subsistir con aquella salud,
desparece en absoluto (Fernández, 1998, p. 445-446).”33
87
no hacen. Arrancan el texto de sus respectivos contextos, y se saltan el
propósito del género literario. No es el propósito del salmista, ni del
apóstol, sugerir la forma como Dios mide el tiempo; la alegoría
corresponde a una forma de decir que el tiempo para Dios es relativo
a su eternidad, en otras palabras, a Dios no le importa el tiempo como
nos importa a nosotros. A diferencia de las demás posiciones,
solamente el “creacionismo clásico” tomará el Génesis 1 como una
porción histórica, que corresponde a un libro de índole histórica, con una
trama particularmente histórica ¿Qué caso tendría que el inicio del libro
perteneciera al género poético y el resto al histórico? ¿no sería eso una
incongruencia? Pero todos los “no-creacionistas clásicos” apelan al uso
parabólico de las narraciones para las culturas orientales, y en parte eso
proviene de comparar la Biblia con otros escritos antiguos de oriente,
como el “código de Hammurabi”, o “jeroglíficos egipcios”,
inscripciones y mitos sumerios como el Gilgamesh, y otros; realmente
no vemos que eso ocurra en el resto de Génesis, ni en buena parte del
Éxodo, ni en algunas porciones de Números, Deuteronomio, Josué,
Jueces, Rut, 1º. Y 2º. Samuel, 1º. Y 2º. Reyes, 1º. Y 2º. Crónicas, Esdras,
Ester, Nehemías, el inicio de Job, y aun buena parte de los profetas
mayores. Es que cuando la Biblia misma indica que el género es
histórico, por histórico debe ser tenido hasta que el mismo texto nos
indique que la siguiente porción cambia a otro género; usualmente
esto es evidente tanto en las visiones, como en el dialogo. Y aunque las
visiones representen otros elementos por lo cual pertenecen al género
apocalíptico, sigue siendo histórico el hecho de cierto profeta haya visto
tal visión; la misma regla aplica con los diálogos, cuando algún personaje
–sea Dios u otro- pronuncian un dialogo o discurso con elementos
alegóricos, es entendible que dicha porción pasa a ser parte del género
poético, pero sigue siendo histórico el hecho de que tal personaje haya
hablado. Nada de eso ocurre en el primer capítulo de Génesis para
interpretarlo en forma alegórica. Antes, al contrario, el mismo texto nos
informa su género histórico en el primer verso cuando dice “en el
principio…”; podemos comparar esto con Mateo 1: 18, Marcos 1: 1,
Lucas 1: 2, Juan 1: 1, Hechos 1: 1, todas referencias a un inicio de
tiempo, y por ende característica principal del género histórico. Entender
esa afirmación “en el principio…” como algo alegórico, no solo
carecería de sentido, sino que sería absurdo. Si el género de Génesis 1,
así como el resto del libro pertenecen al histórico y no al poético, es por
demás que se quieran interpretar los días como alegóricos, y asignarles
88
otro valor temporal que no sea el de 24 horas (dígase mil años por día, o
millones de años).
89
derivados), sin ningún compromiso con la teología bíblica de la
redención, se aventura como todas las anteriores, a hacer innecesaria la
literalidad del texto (Génesis 1).
De acuerdo con este punto de vista, los días del Génesis no son
días literales de veinticuatro horas de creación o días en el
sentido concordista, sino días literales que se usaron para
registrar el relato de la creación. Esta perspectiva es sugerida
por Bernard Ramm en su libro The Christian View of Science
and Scripture.
Creemos… que la creación fue revelada en seis días,
no realizada en seis días. Creemos que los seis días
son días pictóricos, reveladores, no días literales ni
edad-días. Los días son el medio para comunicar al
hombre el gran hecho que Dios es creador, y que es el
Creador de todo.
A. H. Strong también sostuvo este punto de vista en su Teología
Sistemática.
No adoptamos ni la interpretación (a) alegórica o
mitológica, (b) la literal, ni (c) la científica del relato
de Moisés; más bien adoptamos la (d) interpretación
pictórica, la cual sostiene que el relato es un esbozo de
la historia de la creación, verdadera en todos los
detalles esenciales, pero presentada en forma gráfica
de modo que sea comprensible para las mentes de
todas las edades.34
90
contundente contra esta postura, se basa en la carencia de indicación
alguna para sugerir que los días mencionados en Génesis 1 sean días de
revelación y no de creación. El verbo bara' בָּ ָּראque se refiere de forma
más concreta a la creación que cualquier otro verbo hebreo, indica el
momento en el que ocurrió el suceso; a su vez, la asignación ordenada
del día, indica el momento en el que tuvo lugar la acción del verbo. No
hay para donde buscarle; la Biblia dice que “en el principio creó
(bara´)…”. Luego lo mismo ocurre con el verbo “amar” (מַ רָא, H559),
«decir, hablar, relatar, ordenar, responder». La acción del verbo tiene
lugar en el momento que se indica: “Y dijo Dios” (v. 3, día uno, v. 6, día
dos, v. 9 y 11, día tercero, v. 14 día cuarto, v. 20 día cinco, 24, 26 y 29,
día sexto). En otras palabras; el día en que Dios “dijo” (heb. amar), ese
mismo día creó (heb. bara´). Esta posición no puede lidiar con eso, y
diferencia entre el “día”, y cuando “dijo” y “creo” Dios. Naturalmente
tal distinción es por demás absurda. Así que podríamos llamar a esta
posición, en lugar de “día-revelación”, “dia-representación”.
El pensamiento de Agustín de Hipona, tal como ya lo hemos avanzado
sobre el asunto de la veracidad del argumento de “tierra vieja” que lo
propone como un predecesor de la interpretación alegórica de los días de
la creación, y lo expone como su base histórica como fuente autoritativa
en la enseñanza eclesiástica al respecto; realmente la interpretación del
teólogo se acerca más al Midrash que cualquier otro, por lo cual me
atrevo a denominarle “el proponente cristiano de la teoría día-
presentación”. Él creía que Dios había creado todo en un mismo día, a
saber, el primero (aunque no estaba seguro si debía interpretar
literalmente los primeros tres días, por cuestión de la ausencia del sol y
los astros), y luego, ya creado todo, Dios lo había presentado en los días
subsiguientes. Citando nuevamente al Dr. Terry Mortenson y A. Peter
Galling, nos informan en su artículo:
91
Divina no llega por etapas o por pasos. Fue tan fácil,
entonces, para Dios crear todo, como lo fue para la
Sabiduría ejercer este gran poder; porque a través de
la Sabiduría todo fue hecho, y el funcionamiento que
ahora vemos en las criaturas (medido por el paso del
tiempo, ya que cada una cumple su función propia),
llega a ellas por medio de las razones causales
implantadas en ellas, que Dios dispersó como semillas
en el momento de la creación cuando Él habló y fueron
hechas; él mandó, y fueron creadas. La creación, por
lo tanto, no se produjo lentamente con el fin de que un
desarrollo lento pudiera ser implantado en aquellas
cosas que ahora son lentas por naturaleza; ni fueron
las edades establecidas con el pesado ritmo que ahora
tienen. El tiempo provoca el desarrollo de estas
criaturas de acuerdo con las leyes de su universalidad,
pero no hubo paso del tiempo cuando recibieron estas
leyes durante la creación…
Agustín creía que la creación original había ocurrido en un
instante, no hay razón para pensar que creyera que habían
transcurrido millones de años antes de la creación de Adán…
Agustín basó su trabajo en la Antigua Versión Latina (Vetus
Latina), una traducción de la Septuaginta de inferior precisión,
comparada con la versión posterior, la Vulgata Latina de
Jeró[Link] principio, esto podría parecer una insignificancia
que probablemente no haría caer en errores a los lectores. Sin
embargo, mientras que la palabra hebrea be-yom de Génesis
2:4 se traduce en las versiones modernas como “en el día que”
(o “cuando”) Dios creó los cielos y la tierra, la traducción de
la Vetus Latina la traduce como, "el día que” Dios hizo los
cielos y la tierra. Esta traducción inexacta hace que sea más
comprensible por qué Agustín creía Dios hizo todo en un solo
día o un solo instante.”35
92
Hemos incluido esta postura dentro del “creacionismo de salto”, porque
el Midrash plantea algo como esto, pero en una forma aún más literal, y
es mi deseo que comparemos esta postura, veamos:
“Una noble romana preguntó a Rab Jose ben Jalafta - ¿En
cuántos días creó Hashem al mundo? (Su pregunta hacía
referencia a la aparente contradicción en la Torá que figura en
el primer pasuk donde dice que el cielo y la tierra fueron
creados en el primer día, mientras más tarde describe la
creación durante el transcurso de seis días).
Creó todo el primer día - respondió R. lose.
Cuando se sorprendió por esta afirmación, R. lose le preguntó:
¿Alguna vez preparó una comida para un invitado?
Por supuesto - respondió.
¿La sirvió toda junta? le preguntó.
No, la cociné todo en la cocina y luego serví, un plato después
del otro - explicó ella.
Así es como Hashem creó el mundo - le respondió R. lose.
El primer día Hashem creó la materia prima a partir de la cual
construiría todo en el mundo. Por lo tanto, desde el primer día,
el sol, la luna, el zodíaco, los árboles, el pasto, el Gan Edén y
el Guehinam, todos existieron como una materia pura sin
forma. Los días posteriores de la Creación, Hashem formó y
moldeó la materia que compondría cada entidad hasta
conformar el objeto tal como lo conocemos”.36
93
TEORÍA DEL INTERVALO: “un (otro)… punto interpretativo
del Génesis es llamado creación-ruina-recreación o
restitución. Esta teoría es conocida como del intervalo, por el
intervalo que se presume existe entre Génesis 1: 1 y Génesis 1:
2. La idea es que Génesis 1: 1 describe una creación original
seguida por una destrucción o catástrofe descrita en Génesis 1:
2. La ruina del orden perfecto de Dios resultó de la caída de
Satanás y por incontables millones de años el mundo quedó
abandonado. A esto se debe el tiempo geológico y las funciones
geológicas y aun la presencia de los dinosaurios. Luego, hace
como cuatro a diez millones de años Dios reconstruyó o recreó
el universo en seis días de veinticuatro horas. El relato de la
obra recreadora de Dios empieza con Génesis 1: 3.
Este punto de vista de Génesis es bastante antiguo con raíces
en los padres de la iglesia primitiva y hasta la Edad Media,
pero su popularidad data desde Tomás Chalmers, el libro por
G. H. Pember, Earth´s Earliest Ages (1876), ha sido influyente
en gran manera. En tiempos más recientes este punto de vista
ha sido eficazmente defendido por hombres tales como A. W.
Pink (Gleanings in Genesis), Harry Rimmer (Modern Science
and Genesis Record) y C. I. Scofield (La Biblia Anotada de
Scofield)”.37
Esta postura, por más que parezca producto de la ficción de alguna
caricatura japonesa, ha resultado ser una explicación que personajes
respetables consideran factible. Esta postura a veces ha sido denominada
como “teoría de la brecha” o “mundo pre-adámico” (cuando la “brecha
se sitúa entre los versos 1 y 2 de Génesis 1, como lo determina la
propuesta original). Bajo sus tres epígrafes tiene básicamente el mismo
significado: Dios creo el mundo perfecto y finalizado en un solo día,
Satanás lo destruyó; eso explica porque en el verso 2 de Génesis 1, la
tierra yace desordenada y vacía, cuando Dios es un Dios de orden y
plenitud (llenura). Entonces, la creación, acontecida en los siguientes
versos viene a ser una “reconstrucción”. Esta postura es muy popular
entre la “iglesia de Jesucristo de los santos de los últimos días”
(mormones), quienes además afirmar con plena seguridad –puesto que
el libro del mormón así lo afirma- que Dios creó la tierra en Génesis 1:1,
y fue habitada por los ángeles, luego Satanás se reveló y destruyó todo
94
en la primera batalla; por lo cual se encuentra el planeta en caos para el
versículo 2. Esta postura añade (independientemente de los mormones)
que las criaturas asignadas a los millones de años que componen las eras
geológicas, cohabitaban el planeta con los ángeles de Dios; otros se han
atrevido a señalar un género humano previo a Adán en lugar de ángeles.
Señalan, como suelen hacerlo los “creacionistas de salto –milenial-”, 2ª.
Pedro 3: 5-6, como una referencia a dicho cataclismo pre-adámico, y no
como el diluvio noético, como solemos interpretarlo convencionalmente.
Pero al igual que aquellos (creacionistas de salto-milenial) con el verso
8 del mismo pasaje, estos (teóricos del intervalo) tampoco le hacen
justicia al texto; dado que una interpretación tan descabellada no tiene
cabida ni en los libros apócrifos de “Enoc”, pues es relativamente
reciente. Necesariamente deben abrir una “brecha” de millones de años,
e insertar un puente de extenso kilometraje de especulaciones extra-
bíblicas, para que tenga sentido y encaje la datación geológica
naturalista, sin tener que recurrir a las explicaciones antes propuestas, y
“conservar” así, una interpretación “literal” sobre los días de la creación.
Dicha “teoría de la brecha” tiene su postulado original, incrustándola
antes de la semana de la creación (mundo pre-adámico); pero como toda
suposición “no bíblica” o hasta “anti-bíblica”, puede reformularse y
resultar con derivados o variantes. Los derivados o variantes de ésta son:
“la brecha antes de la semana de la creación” (original), “la brecha
después de la creación” (antes de la caída), y la recientemente postulada
“la brecha antes o después del diluvio”. Abordando la primera postura,
el Ph. D. Press Bert Thompson, y el M. Min.: Eric Lyons, escriben en su
Lección 10 “Creación vs. Evolución”—[Parte II] de su Curso Intermedio
por Correspondencia de Evidencias Cristianas de Apologética, describen
el concepto, y advierten sus complicaciones en cuanto a los que creen en
una “humanidad pre-adámica”:
a). TEORÍA DE LA BRECHA ANTES DE LA SEMANA DE LA
CREACIÓN: “Aquellos que intentan colocar los billones de
años necesarios para la evolución antes de la semana de la
creación generalmente defienden lo que ha venido a ser
conocido como la Teoría de la Brecha. Esta teoría sugiere que
una “brecha” inmensa de tiempo (de billones de años) debería
ser insertada entre Génesis 1:1 y Génesis 1:2. Durante este
tiempo, supuestamente, Dios creó una Tierra completamente
funcional con animales, plantas, y aún seres humanos que
vivían antes de Adán. La teoría sugiere que esa creación fue
destruida como resultado de la rebelión fomentada en la Tierra
95
por Satanás. La batalla violenta entre Satanás y Dios
supuestamente dejó este planeta “desordenado y vacío”
(Génesis 1:2), lo cual se afirma que es la explicación por la
miríada de fósiles presentes en la Tierra. Entonces,
comenzando en Génesis 1:2, Dios “re-creó” (o “restauró”) la
Tierra en seis días literales de 24 horas. Por consiguiente,
Génesis 1 es la historia de una creación original y perfecta, un
juicio y ruina (la Tierra en su estado “desordenado y vacío”),
y una re-creación.
Aunque a primera vista esto puede parecer una teoría
seductora, no puede posiblemente ser verdadera si el registro
bíblico es tomado en valor nominal. Primero, la Teoría de la
Brecha contradice flagrantemente Éxodo [Link] “Porque en
seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las
cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día”. Si Dios hizo
todo en seis días, ¿cuántas cosas hizo antes de esos días? La
respuesta, desde luego, es ninguna. Segundo, no hay evidencia
bíblica en absoluto para sostener la afirmación de que la
rebelión de Satanás tomó lugar en la Tierra. La idea de un así-
llamado cataclismo que destruyó la Tierra inicial no es
sostenida por una apelación a la Escritura, sino en cambio es
un concepto que ha sido impuesto a la Escritura de fuentes
externas por aquellos que intentan defender la necesidad y
validez de la Teoría de la Brecha. Finalmente, la Teoría de la
Brecha es falsa porque implica que los seres humanos murieron
antes de Adán y Eva. El inspirado apóstol Pablo observó que la
muerte entró a este mundo como un resultado del pecado de
Adán (1 Corintios 15:21; Romanos5:12; 8:20-22). Pablo
también declaró que Adán fue el primer hombre (1 Corintios
15:45). Además, si la Teoría de la Brecha es correcta, existió
allí un conjunto de gente pecaminosa que vivió muchos años
antes de Adán. Adicionalmente, Moisés registró en Génesis
1:31 que todo lo que Dios había creado fue “bueno en gran
manera”—una interpretación muy forzada si es que la Tierra y
sus habitantes ya habían sido destruidos. Lo cierto es que tanto
Pablo y la Teoría de la Brecha no pueden estar en lo correcto.
No obstante, una palabra de advertencia es requerida aquí. En
sus intentos para oponerse a la evolución y exponer los
argumentos a favor del relato bíblico de los orígenes, algunos
creacionistas (quienes sin duda tienen buenas intenciones) han
96
malinterpretado, y por ende aplicado mal, las enseñanzas de
dos pasajes importantes del Nuevo Testamento. El primero de
esos pasajes es Romanos 5:12-14. “Por tanto, como el pecado
entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte,
así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos
pecaron. Pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero
donde no hay ley, no se inculpa de pecado. No obstante, reinó
la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron
a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del
que había de venir”.
El segundo pasaje es 1 Corintios 15:20-22: “Mas ahora Cristo
ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron
es hecho. Porque por cuanto la muerte entró por un hombre,
también por un hombre la resurrección de los muertos. Porque,
así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán
vivificados”.
Las porciones en estos dos versículos (mostradas en negrita)
que son enfatizadas por algunos creacionistas hacen hincapié
al hecho de que la muerte entró al mundo como resultado del
pecado del hombre. Por tanto, el argumento en marcha escomo
sigue. La Teoría de la Brecha sugiere que hubo millones de
años de casualidad, contingencia, pérdida increíble, muerte,
dolor, y horror después de la creación inicial de Dios. No
obstante, la Biblia declara muy específicamente, que la muerte
humana no existió hasta que Adán y Eva pecaron en contra de
Dios. Por tanto, el panorama de los teorizantes es
apodícticamente imposible, ya que requiere la muerte de
innumerables de miles de especies de plantas, animales, y seres
humanos.
Pero ¿es correcto decir que no hubo absolutamente ninguna
muerte de alguna especie anterior al pecado de Adán y Eva?
No, no lo es. Aunque decir que no hubo muerte humana anterior
a la caída del hombre es hacer un perfecto enunciado bíblico.
Los pasajes en Romanos 5 y 1 Corintios 15 lo hacen muy claro.
No obstante, usar esas mismas escrituras para sugerir que ni
incluso plantas y animales podían morir ignora el contexto
específico de cada pasaje y es un serio abuso del texto bajo
consideración. La presentación de Pablo en Romanos 5:12-14
y 1 Corintios 15:20-22 no tiene nada que ver en absoluto con
la muerte de plantas o animales. Mejor dicho, un análisis de los
97
dos pasajes revela que, en el contexto, él estuvo tratando
solamente de la muerte de los seres humanos—una muerte que
resultó de los eventos trágicos que ocurrieron en el Jardín del
Edén después que Adán y Eva pecaron voluntariamente. 38
98
Éstos versos nos muestran no solo las implicaciones teológicas, sino las
implicaciones naturales derivadas de la caída. El pecado de Adán afectó
a toda le creación, de manera que la creación no estaba corrompida antes
de la caída de Adán; lo que significa, que no había ni siquiera muerte
natural, ni cadena alimenticia carnívora. Negar este hecho, no solo
implicaría negar la veracidad e Inerrancia de las Escrituras, sino también
implicaría que la muerte natural o física no es el resultado del pecado de
Adán, y por ende la resurrección es innecesaria. La doctrina bíblica es
un paquete completo; la historia y obra de la redención no se detiene sino
hasta ver un Reino Eterno instaurado de personas, no solo regeneradas
en espíritu, sino también personas Glorificadas por medio de la
resurrección. La Glorificación en sí misma implica “la restauración de
todas las cosas”, y ahí esta incluida la nueva naturaleza. Si la muerte
natural fuera algo normal dentro de la naturaleza, ésta no requeriría de la
restauración. La restauración de todas las cosas, que la cita considerada
evidencia, es suficiente afirmación (y de carácter autoritario) para negar
el hecho de una aniquilación de naturaleza orgánica, antes de la creación
de Génesis 1: 2. En otras palabras, el testimonio de la Biblia hace
imposible una brecha entre Génesis 1: 1 y Génesis 1: 2, en la cual haya
subsistido una naturaleza orgánica que pereció.
99
más antiguo, y no hay suficiente evidencia forense al respecto. Eso es en
cuanto a las ciencias seculares, pero en lo que respecta a la Biblia, las
complicaciones son aún mayores. Esta variante atenta contra la
“Inerrancia de las Escrituras”, ya que por implicación afirmaría que la
Biblia, o miente, o está equivocada al ofrecer una genealogía
prácticamente ininterrumpida; tal como lo señala el Dr. Vestal en su
argumento contra la “Edad-Día (de salto)”. Considerémoslo bajo el
mismo epígrafe, y pese a ser una cita repetida (pero ahora aplicándola a
la “teoría del intervalo” (la brecha):
100
de información por medio de su designación de fechas como
“AD.” (i.e., anno Domini, que significa “en el año del Señor”,
referida a menudo como d.C.—después
de Cristo). Segundo, debemos determinar cuántos años hay
entre Jesús y Abraham. Afortunadamente, la historia secular
también ofrece ese dato, lo cual resulta ser alrededor de 2,000
años. Estos dos datos pueden ser obtenidos de prácticamente
cualquier libro secular de historia. La cifra final que debemos
cubrir es el número de años entre Abraham y Adán. Una vez
que sepamos este dato, una suma simple de los tres nos dará la
edad aproximada de la Tierra. Sin embargo, note que el dato
que representa el periodo entre Abraham y Adán no puede ser
obtenido de la historia secular (¡ni esperemos que lo sea!), ya
que el Gran Diluvio durante el tiempo de Noé destruyó la
mayoría, o todo el registro perteneciente a ese periodo.
Entonces, ¿cómo puede ser obtenida la información?
En Lucas 3 el médico/escritor listó 55 generaciones entre Jesús
y Abraham—un cuadro de tiempo arqueológico que ha sido
determinado ser aproximadamente 2,000 años. En el mismo
capítulo, Lucas documentó que hubo solamente 20
generaciones entre Abraham y Adán. Pero ¿cuánto tiempo total
cubren esas 20 generaciones? Ya que Génesis 5 y 11 listan las
edades de los padres al tiempo del nacimiento de sus hijos entre
Abraham y Adán, es un simple asunto de calcular el
aproximado de números de años implicados—un dato que
resulta ser alrededor de 2,000 años. En una tabla la
información aparece como sigue:
1. Del tiempo presente hasta Jesús 2,000 años
2. De Jesús hasta Abraham 2,000 años (55 generaciones)
3. De Abraham hasta Adán 2,000 años (20 generaciones)
El hecho de que 55 generaciones entre Jesús y Abraham cubran
2,000 años, mientras solamente 20 generaciones entre
Abraham y Adán cubran la misma cantidad de tiempo, es
explicado muy fácilmente en el fundamento de las edades vastas
de los patriarcas (como Matusalén, por ejemplo, quien vivió
969 años).
Algunos han argumentado que las genealogías en Génesis 5 no
pueden ser usadas para demostrar la edad aproximada de la
Tierra ya que éstas son enigmas con inmensos intervalos. Pero
en Judas 14, el escritor notó que Enoc fue “el séptimo desde
101
Adán” (él es listado exactamente como el séptimo en Génesis
5:21). Por tanto, nosotros sabemos que no hay intervalos entre
los primeros siete patriarcas, ya que Judas confirmó la certeza
del Antiguo Testamento en este asunto.
Eso deja solamente 13 generaciones con intervalos potenciales
entre ellos. Pero para acomodar el panorama evolutivo que
sugiere que el hombre ha estado en la Tierra (en una forma u
otra) aproximadamente 3.5 millones de años (estimado
geológico naturalista de la edad de la tierra), usted necesitaría
insertar más de 290,000 años entre cada una de las 13
generaciones. No toma mucho conocimiento bíblico o sentido
común para ver que esto rápidamente llega a ser absurdo.
¿Quién creería que las primeras siete de estas generaciones son
tan exactas, mientras que las 13 restantes contienen
“intervalos” de más de un cuarto de millón de años? ¿Qué tipo
de exégesis bíblica es esa? Aunque puede ser cierto por un lado
el decir que una edad exacta de la Tierra es inasequible de la
información contenida en las genealogías, al mismo tiempo es
importante notar que—usando la mejor información disponible
para nosotros de la Escritura—las genealogías nunca pueden
ser prolongadas a algo más allá de 6,000 a 7,000 años. El
hecho de que alguien suponga que las genealogías no contienen
información cronológica legítima, o que las genealogías de
alguna manera están tan llenas de intervalos como para darles
uso, es tergiversar el asunto y distorsionar los hechos.39
102
negar la veracidad e Inerrancia de las Escrituras, sino también implicaría
que la muerte natural o física no es el resultado del pecado de Adán, y
por ende la resurrección es innecesaria. La restauración de todas las
cosas, que la cita considerada evidencia, es suficiente afirmación (y de
carácter autoritario) para negar el hecho de una aniquilación de
naturaleza orgánica, antes de la creación de Génesis 1: 2. En otras
palabras, el testimonio de la Biblia hace imposible hasta una brecha entre
Génesis 1: 1 y Génesis 1: 2, en la cual haya subsistido una naturaleza
orgánica que pereció.
103
mencionados, sino en su lugar, corresponden a ellos en conjunto con sus
descendientes no mencionados; de los cuales, si añadimos la postura de
“intervalo pos-adámico”, tendríamos que añadirle más de 290 mil años
entre cada personaje o dinastía (según sea el caso):
104
Esta cuenta solo nos daría por resultado, una suma de 5,800,000 años,
más los 2000 añitos que se supone vivió Abraham antes de Cristo;
quedando la creación (por literal que pueda ser) en finales de la época
del Mioceno, y principio del plioceno del periodo Terciario, de la era
Cenozoica, según la tabulación de la geología naturalista; apenas un poco
antes de lo que sitúan los evolucionistas (ateos y clásicos; pues ellos
señalan la aparición del hombre hasta el Pleistoceno, Cuaternario). Esta
explicación basta para hacer al ser humano, una especie apenas
prehistórica, pero no basta siquiera para explicar las eras geológicas que
son por exceso mucho más amplias de lo que podría jamás postular una
brecha entre cada generación pre-abrahámica. Ya no digamos limitarnos
tan solo a la era pre-diluviana. El mérito, si es que hay alguno, es que por
lo menos bastaría para explicar el desarrollo antropológico, tal como lo
es planteado secularmente, incluyendo el paso del hombre a américa
prehispánica. Salvaría Marcos 10:6, donde Jesús declaró que “al
principio de la creación, varón y hembra los hizo Dios”, y por lo tanto,
los seres humanos han estado en esta Tierra “desde el principio de la
creación”. No obstante, no será suficiente para satisfacer la mente
“naturalista” y habrá hecho una inmensa injusticia al Texto Bíblico que
señala en Judas 14, que Enoc fue “el séptimo desde Adán”
(exactamente como lo dice Génesis 5:21), lo cual no deja espacio para
suponer edades de 290,000 años entre cada generación.
105
106
Habiendo considerado las deficiencias de cada interpretación en su
respectiva cosmovisión, variante y derivado, concluimos que cada
posición, además de complicar su compatibilidad con el Texto Bíblico,
también complica su compatibilidad con el “naturalismo”, que no solo
es ajeno a la Biblia, sino además se posiciona en contra de ella, pues su
objetivo filosófico es probar como verdadero el “ateísmo”. Ninguna de
las cosmovisiones que vimos entre el “naturalismo” (evolucionismo
ateo) y la Biblia, explican el origen del universo, de la vida y de los seres
vivos; llámese “evolución teísta”, o “creacionismo de salto”. Ahora ha
llegado el momento de sopesar en la misma balanza, la interpretación
eternamente clásica, y averiguar si realmente ha quedado descartada,
como lo pretendió el “evolucionista” (ateo) en sus orígenes:
107
creacionistas recientes han entrado en el campo de la política
abogando por la enseñanza de la ciencia de la creación en las
escuelas públicas.
La enseñanza básica del “creacionismo reciente” y la
“geología del diluvio” es como sigue: Dios creó el mundo en
seis días de veinticuatro horas cada uno. Whitcomb y Morris
concluye:
Siendo que la palabra revelada de Dios describe esta
creación como si hubiese tenido lugar en seis días, y
siendo que aparentemente no hay base contextual para
entender estos días en un sentido simbólico, es un acto
de fe y razón aceptar estos literalmente como días
reales.
Esto significa que el mundo es relativamente reciente, no más
de cuatro a doce mil años y que la edad geológica mayor que
aparenta se debe al diluvio mundial descrito en el Génesis. Los
datos geológicos (varios estratos de la corteza de la tierra y los
estratos con residuos fósiles) son meramente el resultado de un
diluvio universal que con un inmenso poder destructivo creó la
apariencia de un tiempo geológico mayor y del proceso
evolutivo.
De acuerdo con los creacionistas los sistemas
geológicos representan diferentes zonas ecológicas,
los restos de plantas y animales sepultados que una vez
vivieron juntos en el mismo ambiente. Un paseo a
través del Gran Cañón, no es un paseo a través del
tiempo evolutivo; es más bien un paseo desde el fondo
del mar, por el nivel del mar, por encima de la costa,
por las planicies, y terminando en las montañas y el
altiplano.40
Realmente el creacionismo nunca ha dejado de existir, ni se ha dejado
amedrentar por la acusación de “explicación obsoleta sobre los orígenes
de universo”. Por fe, el creacionismo ha subsistido aun en los círculos
más humildes e incultos del cristianismo, como está escrito: “lo necio
del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del
mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte” (1ª. Corintios 1: 27).
Pero ahora, debido a que la Gracia de Dios no se restringe a las esferas
más humildes e incultas, Dios ha llamado a muchos versados y eruditos
40
FUENTE: Dr. Daniel Vestal, “La Doctrina de la Creación”.
108
en las ciencias naturales; e incluso, algunos de ellos han venido a los pies
del Señor por medio de que han sido objetivos con la evidencia
correspondiente que en sus campos han investigado. Tal nueva
generación de siervos que Dios ha levantado, son los que se han enlistado
en las filas de la defensa de la fe, mediante sus campos científicos. Ha
fundado organizaciones serias y respetables de investigación, y se han
subido al cuadrilátero de la filosofía a defender la fe del cristianismo
bíblico. Es de ellos, que a la doctrina bíblica se le ha denominado “neo-
creacionismo”. Ésta insipiente fuerza del creacionismo contemporáneo
(llamado, a veces en forma despectiva, neo-creacionismo) radica en un
descubrimiento de cómo usar la evidencia geológica para construir un
argumento fidedigno, ya que por sí sola, la geología es subjetiva, y por
ello interpretable; si se comienza con el supuesto evolutivo como verdad
inefable e infalible, el resultado será una explicación sobre cómo se
formaron los estratos rocosos tras miles de millones de años, y por ende,
las especies fosilizadas en cada estrato se fecharán dependiendo de qué
fecha, según el supuesto evolucionista, corresponda el estrato donde se
encuentre; así, según los naturalistas, comprobarán el desarrollo
evolutivo al comparar fósiles de especies y subespecies similares, como
una cadena ininterrumpida que evidencia la “evolución”. En cambio, la
forma que pretende el “creacionismo” de interpretar la geología, puede
ser aún más objetiva que el supuesto evolucionista. Esto se debe, porqué
el evolucionismo ganó tanto terreno político en las últimas décadas, que
ha dado toda su filosofía por sentada, y creyendo que toda la humanidad
admite su supuesta “veracidad”, ha dejado la investigación del tema
original (evolución de las especies; ahora encontrando fósiles que han
usado solo para respaldar sus hipótesis) sin considerar otras
posibilidades, suponiendo equivocadamente, que ellos profesan la
interpretación correcta de los hechos.
109
cultural de explicación de los orígenes étnicos de nación hebrea, que
respalde el derecho de propiedad de ésta nueva civilización, en una tierra
a la cual recientemente habían conquistado”. Según ésta interpretación,
la nación hebrea necesitaba poseer su propio relato de la creación, que
involucrara como su Dios, vencedor sobre los dioses paganos de las
culturas autóctonas, le había provisto aquella venciendo a las naciones
de dicho lugar. Ésta postura equipara el relato bíblico con los relatos
paganos sobre el origen del universo, y plantea que los receptores del
texto entendían que no se refería a una explicación literal sobre el origen
del universo, sino a una creación muy anterior, de la cual los días de Dios
nada tenían que ver con el tiempo humano; sino que eran la forma de
narrar lo que Dios había creado, en un tiempo humano indefinido, pero
narrado así para una comprensión adecuada de cómo fue organizada
aquella tierra, para que pueblo hebreo lo habitara. El doctor en filosofía,
John H. Walton, profesor de Antiguo Testamento en Wheaton College y
Graduate School, ha escritos varios libros en esta materia, y su postura
interpretativa corresponde a lo antes mencionado. Escribe en uno de sus
libros:
“A veces nuestra distancia del comunicador antiguo puede
significar que malinterpretemos la comunicación debido a
elementos que nos son ajenos, o porque no compartimos
formas de pensar con el comunicador. Los estudios
comparativos nos ayudan a comprender mejor la forma de los
géneros empleados por los autores bíblicos y la naturaleza de
sus dispositivos retóricos para no confundir estos elementos
con algo que nunca fueron. Tal ejercicio no compromete la
autoridad la autoridad de la Escritura, sino que atribuye
autoridad a aquello que el comunicador estaba comunicando
en realidad. También necesitamos estudios comparativos para
reconocer los aspectos del entorno cognitivo de los
comunicadores que nos son ajenos y leer el texto a la luz de su
cosmovisión”. 41
El dr. Walton se refiere a comprender el contexto historico-cultural de
los autores bíblicos, y comparar, a partir de ahí, el aspecto literario de
sus textos, con el aspecto literario de otros textos no bíblicos
(mitologicos paganos) de aquellas épocas, para sí establecer un criterio
literario sobre el cual interpretar el Génesis. Por ejemplo, si el Enuma
110
Elish que es un poema sumerio sobre los origenes del mundo, no debe
ser conciderado algo legitimamente literal, tampoco debe serlo el
capítulo 1 de Génesis, pues ambos corresponden a épocas y culturas muy
cercanas que explicaban y comprendía todos los efectos físicos y
meteorologicos en forma mitologica. Luego, Walton nos advierte de
introducir arbitraria y subjetivamente, la interpretación cientifica
correspondiente a nuestra época, como algo que el auditorio original
comprendía. Ciertamente tiene razón en eso, y no pretenderemos que los
antiguos receptores del texto comprendían los “origenes” como lo
hacemos nosotros en términos cientificos de nuestra época; pero lo
mismo aplica para toda cosmovisión contemporanea (así que no solo los
cracionistas deberíamos preocuparnos de ello). Pero una cosa es cierta:
fue Dios quien reveló “los origenes”, y lo hizó en una forma que por
literal y equivoca que lo interpretaran los antiguos receptores, un día, con
la progresión de la ciencia, tambien la “iluminación interpretativa”
podría ser progresiva (como lo fue la “revelación). Walton afirma:
“Podemos empezar a entender las afirmaciones del texto como
un documento antiguo, en primer lugar, prestando mucha
atención a lo que el texto dice y no dice. Es demasiado fácil
hacer suposiciones que son intrusivas, basadas en nuestra
propia cultura, entorno cognitivo, tradiciones o preguntas. Se
necesita un grado de disciplina como lectores que son extraños
para no asumir nuestras perspectivas modernas e imponerlas
en el texto, pero a menudo ni siquiera sabemos que lo estamos
haciendo porque nuestro propio contexto es tan intrinseco a
nuestro pensamiento y el mundo antiguo es un completo
desconocido. El mejor camino para reconocer las distinciones
entre el pensamiento antiguo y el moderno es empezar a prestar
atención al mundo antiguo. Esto se logra por inmerción en la
literatura del mundo antiguo. Esto de ninguna manera
reemplazaría a la Escritura, pero puede ser una herramienta
para entender la Escritura. Cuando estamos tratando de
entender los primeros capítulos de Génesis, nuestra inmersión
no se limita a los textos de cosmología del mundo antiguo. Las
pistas del entorno cognitivo pueden ser reunidas a partir de una
amplia variedad de literatura antigua”.33
Esta es la base para el dr. Walton, y a partir de ahí, toma todos los días
de la creación, no como tiempo literal, sino como un arreglo o argumento
literario. En su segunda proposición, pretende que “en el mundo antiguo
111
y el Antiguo Testamento, la creación se enfoca en el orden mediante la
asignación de roles y funciones”, y por ello, el elemento historico-
cronologico es secundario y prácticamente innecesario. Pero con ello cae
en contradicción; puesto que previamente establece que no debemos
“hacer suposiciones que son intrusivas, basadas en nuestra propia
cultura, entorno cognitivo, tradiciones o preguntas”, y luego hace
exactamente una intrución, basada en su propia cultura, entorno
cognitivo y tradiciones evolutivas, para admitir lo que se pretende es
evidencia cientifica irrefutable (la evolución). En realida, esto deja
demostrado que la intención de su investigación literaria, es so pretexto
de la admisión de la cosmovisión evolutiva para que no choque con su
creencia en la “inerrancia de las Escrituras”. No podemos pretender que
creemos en la “inerrancia de las Escrituras” si alegorizamos un texto
explicitamente historico y literal, con el fin de “introducir” la evolución.
En su tercera proposición, “Génesis 1 es un relato de los orígenes
funcionales , no de los orígenes materiales”, compara que la narración
bíblica no corresponde a la Creación de los elementos propiamente, sino
a la organización para que funcionen para su pueblo Israel, al ser ellos
los que relataron el texto para explicar su derecho político de ocupación
de aquella tierra palestina, posterior al éxodo:
“…he descubierto a lo largo de los años de presentar este
material que la gente lucha por entender toda la idea de un
relato de los orígenesque es todo acerca de las funciones, el
papel y el oreden en lugar de acerca de los objetos materiales.
Depués de todo, cuando hablamos sólo de abstracciones (por
ejemplo, funcionales, materiales), ¿no estamos volviendo a las
categorías modernas? Por lo tanto, es deseable explicarlo
mediante una analogía.
Cuando los estaduninenses necesitan mudarse a una nueva
ciudad, tienen que buscar a una nueva residencia. A medida
que una familia busca un lugar tras otro, algunos miembros de
la familia pueden examinar la estructura física de la casa. El
techo, los cimientos, la electricidad, la plomería, el horno y el
estado general son de inmensa importancia. Al mismo tiempo,
otros miembros de la familia pueden estar evaluando cómo la
casa servirá de hogar. Los patrones de tráfico doméstico y el
diseño abierto son sólo el principio. ¿Qué habitación se
utilizará de qué manera? ¿Dónde encajarán mejor los
muebles? Es más probable que los niños corran arriba para
112
averiguar qué habitaciones serán suyas. De esta manera,
algunos están considerando la casa; otros están conciderando
el hogar…
He propuesto que en el mundo antiguo la gente estaba mucho
más interesada en los orígenes del hogar que en los orígenes
de la casa. Es una cuestión de qué historia contar. No estaban
interesados en cómo surgieron los objetos materiales de la casa
–Dios lo hizo y eso erasuficiente para ellos. Mucho más
interesante para ellos era cómo esta casa (el cosmos) se había
convertido en un hogar para los humanos, pero aún más
importante, cómo Dios la había convertido en su propio hogar.
El relato de los orígenes de siete días en Génesis es una historia
del hogar; no es una historia de la casa. Es una historia de
orígenes diferentes a la que esperamos en nuestro mundo
moderno, pero no es dificil entender por qué debería ser
importante”.
Es clara y obvia la postura del Dr. Walton en su alegorismo; Dios creó
el universo, pero no necesariamente en 7 días, lo que puede hacer del
evolucionismo algo admisible para el cristiano, luego, lo que Dios hizo
en los 7 días (que tampoco son necesariamente literales) fue ordenar el
hogar Suyo y de Adán su hijo. Sin embargo el dr. Walton erra en su
entendimiento u omisión sobre la cultura antigua, al no conciderar la
constante contienda entre las civilizaciones antiguas sobre que dioses
eran los más poderosos. Caundo una cultura luchaba contra otra en una
guerra, era de común creencia que no solo lo hacían por sí mismos, sino
que sus dioses luchaban tras de ellos; así la victoria de unos y la derrota
de otros, se constituían en las victorias y derrotas de sus respectivos
dioses. Así que cuando un ejecito derrotaba a otro, los dioses victoriosos
prevalecían sobre la civilización derrotada, y los perdedores tenían que
adoptar la religión de los vencedores. Cuando los israelitas entraron
venciendo, por lo general no impusieron su religión sobre sus enemigos
derrotados (algunos la adoptaron voluntariamente) pero como solía
suceder en todas las guerras y con todas las civilizaciones, cada pueblo
tenía su religión, cada religión sus dioses y cada una, sus mitos de la
creación en las cuales sus dioses estaban implicados directa o
indiractamente, voluntaria o involuntariamente (eso explica por que los
mitosegipcios, sumerios y babilonicos perduraron sobre otros de
civilizaciones menores); en tonces ¿Cómo se quedaría la civilización
hebrea si una narración de los hechos verdaderos de la creación del Dios
113
verdadero? Parace irrelevante, sin embargo las implicaciones son
imprescindibles: si el relato de la creación no corresponde a la “cración
de la casa” sino a la del “hogar”, ciertamente los israelitas habrían tenido
el derecho pólitico de ñposeer la tierra, pero no le estarían comunicando
nada a sus enemigos derrotas tras sus conquistas. En cambio, si el texto
debía entendenderse literalmente; no habrían los dioses paganos los
creadores de “la casa” (universo) sino el Dios verdadero. Si Dios solo
hubiera “ordenado el hogar”, como Walton pretende, ciertamente a los
israelitas les habría bastado saber que Dios es también el Creador de “la
casa”, pero los paganos podrían haber continuado creyendo que sus
dioses eran los creadores de “la casa”, y luego el Dios de los hebreos y
su pueblo habrían sido invasores que se apropiaron de una casa que no
les pertenecía para instaurar su hogar. Estoy seguro que todos los
receptores del Génesis entendían que Dios es el creador tanto de la casa,
como el ordenador del hogar, tal como el salmista lo testifica:
“De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él
habitan.
Porque él la fundó sobre los mares, Y la afirmó sobre los ríos”.
Salmo 24:1-2.
INTERPRETACIÓN LITERAL
E HISTÓRICA DE GÉNESIS.
114
explicaremos por que razón susistieron solo las especies que existen
actualmente, y analizaremos si es posible la adaptación, y si ésta conduce
o no a la evolución. Pero antes de eso, veamos brevemente que nos
enseña la Biblia sobre el origen del universo:
DÍA UNO
“EL ORIGEN DEL UNIVERSO”
115
y depende de los sentidos para procesar la información que adquiere por
medio de la experiencia, hacen imposibles que la mente pueda imaginar
la nada, y luego que en la nada, alguien Eterno y preexistente entre en
escena y “energice” por medió del movimiento. Tal vez alguien esté
pensando que la Biblia no menciona las palabras “energía>” y
“movimiento”, pero dice la palabra “creó”; y una creación requiere el
movimiento, y el movimiento requiere la energía. Pero ¿Qué es lo que
creo?
Tercero, el espacio: Dios creó los cielos. La palabra cielos, en la Biblia,
se usa literalmente para referirse al espacio en diferentes niveles; a veces
se refiere a nuestra atmosfera (donde vuelan las aves; Mateo 6:26), a
veces se refiere al espacio exterior (la expansión o espacio donde están
las estrellas y los astros; Génesis 1: 14), a veces a la promesa de morada
de los santos (Filipenses 3: 20), y a veces a la morada de Dios (Hechos
7: 55-56), pero aquí, estrictamente se refiere a ese espacio donde fue
colocada la tierra, como la materia a partir de la cual crearía todo lo que
existe. Debemos responder a la pregunta natural que brota de aquellos
que no conocen la Biblia; es oportuno responder a las preguntas ¿Qué
había antes de que Dios creara el universo?, ¿es infinito el universo? O
de no serlo ¿Qué hay más allá de la expansión del universo? Incluso el
naturalismo con su teoría del “Big-Bang”, afirma que el universo, ni es
eterno, ni es infinito, ya que se está extendiendo (aunque postula que, en
algún futuro muy lejano, se retraerá). En efecto; el universo ni es eterno,
ni es infinito, tuvo un origen, y la expansión tiene un límite. Es esta esfera
limitada que conocemos como espacio sideral; es este espacio sideral al
que se refiere la palabra “cielo” en Génesis 1: 1. Naturalmente, si el
universo tuvo un origen, había algo antes de ese origen, y si no es
infinito, hay algo más allá de sus límites; ese algo, ese espacio infinito y
eterno, es la morada de Dios, y la promesa futura para sus santos. Está
más allá del universo, y la palabra hebrea con la que lo conceptualiza el
judaísmo es “Olam” =Eternidad. “Porque así dijo el Alto y Sublime, el
que habita la eternidad ()עַד42, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en
la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para
hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los
quebrantados” (Isaías 57: 15). La morada Eterna de Dios, el cielo de los
116
santos, está más allá del universo, por infinito que este parezca. El hecho
de que los telescopios satelitales más potentes no han logrado vislumbrar
más allá de las galaxias vecinas, ni han visto remotamente la orilla de
universo, no significa que esto no sea cierto; al contrario, solo demuestra
la insignificancia de nuestro tamaño frente a majestuosidad del universo.
El origen del cielo aquí, entonces, no corresponde al “Olam”, sino al
“espacio sideral”, y como tal, vino a ser una burbuja oscura, en el
iluminado “Olam”; esto explica porque Dios dijo, dentro del espacio
sideral “sea la luz” … Dios no había creado la oscuridad; Dios creó la
bóveda estelar, cuyo interior quedó ausente de la Luz divina que
iluminaba el “Olam”.
Así que en esto diferimos del comentario del Midrash, al respecto de la
creación de la Luz, ya que la Luz ya existía desde la Eternidad (“Dios es
luz, y no hay ningunas tinieblas en él”), la luz a la cual hará referencia el
verso 3, sería la transportación de la presencia de su Gloria manifestada
por su Luz divina (Shekjiná) al interior oscuro de la bóveda celeste:
Luz
Si bien la Torá relata que la creación de la luz aconteció el
primer día, también relata que el sol, la luna y las estrellas no
fueron creadas hasta el cuarto día. Estos hechos aparentemente
contradictorios pueden ser conciliados por las siguientes dos
explicaciones:
En realidad, tal como lo explicamos, la esencia de todos los
cuerpos celestiales, fue creada desde el primer día. Sin
embargo, su forma y apariencia solo se manifestaron en el
cuarto día cuando Hashem los colocó en su lugar del cielo.
La luz creada el primer día no es la luz que conocemos hoy en
día. Ese día, Hashem creó una luz tan radiante que nuestra luz
es oscuridad en comparación con ella. Por lo tanto, Hashem
ocultó ésta luz superlativa del primer día y en el cuarto día
proveyó al mundo con luz del sol y de la luna.
¿Por qué Hashem ocultó la luz original?
Dijo - “Los malvados del futuro, las generaciones del Diluvio
y de la Dispersión, no merecerán recibir la luz intensa creada
el primer día.” Entonces la reservó para los tzadikim en el olam
haba. Adam en el Gan Eden podía beneficiarse con la luz del
primer día. Por medio de ella, podía ver desde un extremo del
mundo al otro del mundo. Esta luz especial era espiritual,
117
emanaba de la gloria de la shejina, de la que gozaran los
tzadikim en el futuro.43
118
nuestro planeta, de la inmensa masa incandescente universal. No es de
extrañar, entonces, hallar en otros planetas, elementos químicos que
coinciden con los de la tierra, al mismo tiempo que podemos hallar
elementos químicos que no se imaginan ni remotamente sobre la
superficie terrestre. Dios creó y seleccionó los materiales adecuados para
cada astro, aunque en un principio (Génesis 1: 1) todo era una misma
masa, y de ahí separó Dios la tierra, si incandescente (la masa universal)
en el principio, es secundario; no nos incomoda aceptar que es una
posibilidad, pero también es muy posible que Dios haya hecho
encandecer posteriormente, las partes de la masa que designó para
constituirlas estrellas, soles, etc. El Midrash no puede ayudarnos mucho
en su interpretación:
Tierra
En el primer día la tierra fue creada de la nada.
Alejandro el Grande (quien fue de Aristóteles y le interesaba la
filosofía) preguntó a los jajamim (Sabios) diez preguntas. Una
de ellas era:
¿Qué fue creado primero, el cielo o la tierra?
Primero los cielos - respondieron los jajamim- como figura en
la Torá (1:1) “En el comienzo de la creación de Elokim Del
cielo...”
En efecto, se disputa sobre el orden de la creación del cielo y
la tierra. Beit Shamai argumenta que el cielo fue creado
primero, mientras que Beit Hilel sostiene que la tierra lo fue.
Según una tercera opinión, la de R. lojanan ben Zakai, los dos
fueron creados simultáneamente.44
119
incluir millones de años, Dios pudo haber enfriado la masa
instantáneamente; o pudo haber hecho fría la masa, originalmente, y
posteriormente encandecer las cantidades necesarias para formar de ella
las estrellas y soles respectivos. El desorden sería ordenado
inmediatamente y el vacío sería llenado a continuación; es el proceso de
la creación. Por lo cual vemos a Dios, manifestado en su Espíritu Santo,
actuando; moviéndose sobre la superficie de la masa acuosa. Hasta
exclamar “Sea la luz” (Génesis 1: 3), y la presencia de su Gloria viene
a habitar desde la superficie de las aguas, hasta llenar el cosmos
completamente. A partir de ahí, Dios viene a medir los días, no por
acción solar, pues el sol aún no existe, sino por su Luz inefable traída del
“Olam”. Dios hace la distinción entre su Luz dentro de la esfera
universal, y la ausencia de ésta, a la primera (la Luz; Génesis 1: 4) es
vista como “buena”, no solo por el hecho físico de iluminar el cosmos,
sino por el hecho de manifestar su presencia. La ausencia de su Luz no
solo implica oscuridad física, sino un lugar para ocultarse de su
presencia. Quizá no sea exageración lo que el Midrash nos dice respecto
a esta luz especial:
“La luz creada el primer día no es la luz que conocemos hoy en
día. Ese día, Hashem creó una luz tan radiante que nuestra luz
es oscuridad en comparación con ella... Adam en el Gan Eden
podía beneficiarse con la luz del primer día. Por medio de ella,
podía ver desde un extremo del mundo al otro del mundo. Esta
luz especial era espiritual, emanaba de la gloria de la
Shekjina…”.45
Deducimos que Dios vio conveniente dejar un lugar para que alguien
pudiera esconderse de su presencia, debido a que de no haber un lugar
así, el hombre moriría totalmente cuando fuera pecador, por no ser digno
de estar en la presencia de Dios. Esta acción podemos verla en Éxodo
33: 18-23: “El (Moisés) entonces dijo: Te ruego que me muestres tu
gloria. Y (Dios) le respondió: Yo haré pasar todo mi bien delante de tu
rostro, y proclamaré el nombre de Jehová delante de ti; y tendré
misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el
que seré clemente. Dijo más: No podrás ver mi rostro; porque no me
verá hombre, y vivirá. Y dijo aún Jehová: He aquí un lugar junto a mí, y
tú estarás sobre la peña; y cuando pase mi gloria, yo te pondré en una
hendidura de la peña, y te cubriré con mi mano hasta que haya pasado.
120
Después apartaré mi mano, y verás mis espaldas; mas no se verá mi
rostro”. Dios diseñó el universo, y consideró dejar una grieta para que el
hombre, por justo que pareciera, pudiera –no esconderse- protegerse de
la Gloria Santa de Dios, que no dejará vivo al pecador. Eso fue la noche,
la oscuridad, la ausencia de su Luz inefable. De la Luz se dice: “vio Dios
que la luz era buena”, pero de la oscuridad no se dice que fuera mala;
porque físicamente la oscuridad solo es ausencia de luz, y
metafísicamente no es ni una fuerza, ni una sustancia, por lo cual no es
mala en sí misma; solo sería usada por los malos quienes sí se
esconderían de la presencia de Dios en ella. Dios planeó la oscuridad,
como planeo las “ciudades de refugio” en la Canaán conquistada por los
israelitas, para que se refugiara el asesino, presuntamente, involuntario o
incidental; esto para ser reservado para el futuro en el que Dios le
derramaría su Gracia. “y separó Dios la luz de las tinieblas. Y llamó Dios
a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un
día” (Génesis 1: 4). Primero fue la tarde, y por implicación la noche,
porque así creó Dios, la esfera universal primero, que quedó ausente de
su Luz; luego vino la mañana, y por implicación todo el día, cuando Dios
introdujo la Luz de su presencia, en la esfera del cosmos. El asunto de
que, si todo lo descrito aquí transcurrió en 24 horas, no es meramente
cuestionable, pero sí secundario. Secundario porque no es primordial
determinarlo; Dios es eterno y no habría ningún inconveniente con ello
en aceptar que el proceso de éste día en particular duró más de 24 horas.
Ese es el argumento en el cual se basa el “evolucionista teísta” y el
“creacionista de salto”. No obstante, el mismo texto nos da la referencia
de tiempo; y esa referencia de tiempo corresponde a la misma cantidad
que corresponde a los días posteriores, por lo cual nos vemos en la
penosa necesidad de prescindir de los argumentos que interpreten en
forma alegórica esta afirmación, por cuanto, además de creer que Dios
es eterno, y el tiempo le es irrelevante, también creemos que Dios es
Omnipotente y puede realizar todo lo que quiera en el tiempo que Él
quiera. Y Dios mismo le da testimonio a Moisés, revelándole que la
medida del primer día (24 horas) sería la de los demás días (24 horas
cada día). Entonces, la afirmación de que fue la tarde y por implicación
la noche, señala ese momento en el que “Dios creó los cielos y la tierra”,
cuando su Luz divina aún no había sido manifestada dentro del universo;
luego cuando Dios manifestó su Luz dentro del universo, vino a ser la
mañana y por implicación el día. Ahí al final del día, vemos su Shekjiná
retirarse de la escena, para dar lugar a la siguiente tarde y noche, que son
el inicio del…
121
DÍA DOS
“LA PREPARACIÓN PARA
LAS CONDICIONES ADECUADAS PARA LA VIDA”
LA ATMOSFERA:
La “expansión de los cielos” y la “separación de las aguas”, hacen
referencia a la creación de una atmosfera; en la Biblia no encontramos
una palabra especial para atmosfera aparte de “cielo”, por lo cual cuando
leemos la palabra “cielo” en la Biblia, debemos determinar por el
contexto inmediato, a cuál significado corresponde. Por ejemplo: en
Deuteronomio 26:15 “Mira desde tu morada santa, desde el cielo, y
bendice a tu pueblo Israel, y a la tierra que nos has dado, como juraste
a nuestros padres, tierra que fluye leche y miel”, la frase “tu morada
santa”, determina que la palabra “cielo se refiere al “Olam” (la
Eternidad) que está más allá de los límites del universo, donde no cuenta
el tiempo; en el caso de Génesis 22:17 “de cierto te bendeciré, y
multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo…” la referencia
es, naturalmente al espacio sideral; en tanto que en Mateo 6:26 “Mirad
las aves del cielo, que no siembran, ni siegan…” y en el Salmo 18:11
“Puso tinieblas por su escondedero, por cortina suya alrededor de sí;
Oscuridad de aguas, nubes de los cielos”, podemos inferir que los
cielos en los cuales las aves vuelan, y en cual hay nubes, naturalmente
es el interior de nuestra atmosfera. Las palabras como atmosfera, o
espacio exterior, ciertamente no figuran en la Biblia, pero una referencia
general es “los cielos”. De esta manera toma sentido la alabanza de
Deuteronomio 10:14 “He aquí, de Jehová tu Dios son los cielos, y los
cielos de los cielos, la tierra, y todas las cosas que hay en ella”. Por eso,
tal vez, hemos escuchado a algunos hermanos hablar de “tres cielos”, y
referirse a lo antes mencionado, en base a lo que el aposto Pablo dice: 2ª.
Corintios 12:2 “Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años
(si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue
122
arrebatado hasta el tercer cielo”. Luego, el apóstol aclara que este tercer
cielo es el lugar donde se encuentra el “paraíso”: “…que fue arrebatado
al paraíso, donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre
expresar”.
Después de examinar, entonces, todas las posibilidades; no tememos en
determinar que “los cielos” creados el segundo día, no fueron “el
paraíso” o “morada de Dios” (Olam), ni se refiere al cosmos, ni a la
formación del espacio, que había sido creado desde el primer día; sino
que se refiere a la atmosfera (los cielos de las aves y de las nubes). “Dios
separó las aguas”, indica una primera evaporación que consideramos fue
de proporciones enormes. Es poético, pero también literal cuando el
salmista dice “Puso tinieblas por su escondedero, por cortina suya
alrededor de sí; Oscuridad de aguas, nubes de los cielos” (Salmo
18:11). La palabra expansión es sinónimo de “espacio”, básicamente el
texto dice que “hizo Dios el espacio, y separó las aguas que estaban
debajo del espacio, de las aguas que estaban sobre el espacio”. Las
nubes literalmente son agua, y la Biblia jamás las ha considerado de otra
forma. Un ejemplo es como escribe el apóstol Pablo en su carta a los
Corintios, cuando dice del pueblo de Israel “Porque no quiero,
hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la
nube, y todos pasaron el mar; y todos en Moisés fueron bautizados en
la nube y en el mar” (1ª. Corintios 10:1-2), por lo cual ese bautismo
corresponde a una inmersión (agua arriba y a los lados). Dios separó las
aguas, y dejó un espacio considerable entre los océanos y las nubes. Esto
corresponde a nuestra atmosfera. La importancia de la creación de la
atmosfera no es para nada irrelevante; implica la creación del oxígeno
elemental para la vida, oxigeno respirable, ya que como elemento se
encontraba subyacente en el agua. La separación del agua mediante el
proceso de evaporación, fue indispensable para que dicho oxigeno
llenara la superficie de terrestre. Después de este proceso, el planeta
estaría listo para recibir a los seres vivientes orgánicos (la especificación
se debe a que hay seres vivientes espirituales).
Es interesante notar el orden científico del proceso creacionista; el cual
no podría organizar ningún mito. Por ejemplo, el Código babilónico del
“Mito de la Creación” (Enuma Elish) narra la creación del universo en
una forma bastante irrealista:
“En el principio
Cuando arriba los cielos no habían sido nombrados
(y) la tierra firme abajo no había sido llamada con nombre;
(y) nada sino el Apsu
123
primordial, su progenitor,
(y) Mummu —Tiamat,
la que los dio a luz a todos, sus aguas, como un solo cuerpo,
confundían;
(y) los desechos del junco
no se habían hacinado, el carrizal no había aparecido;
cuando cualesquiera de los dioses no habían sido traídos al ser ni
llamados con nombre,
no destinados sus destinos
entonces sucedió que los dioses fueron formados en el seno de ellas”.
Según este Mito, cuando nada existía, solo existía Tiamat, y ella era una
diosa, que básicamente era el agua; no hablamos de una personificación
literaria, los idolatras babilónicos literalmente creían y adoraban las
fuerzas de la naturaleza (como otras muchas culturas), y literalmente
creían que el agua había preexistido a todo el resto de la creación. Para
los babilonios el agua era la divinidad creadora de todo el universo;
incluso Tiamat (el agua) fue la diosa madre de quien nacieron los demás
dioses (fuerzas del universo):
“…entonces sucedió que los dioses fueron formados en el seno de
ellas.
Generaciones de dioses
Lahmu y Lahamu
fueron producidos, con nombre fueron llamados.
Luego de que crecieron en estatura y en edad, Anshar y Kishar
fueron formados, que sobrepasaron a los otros.
Hicieron largos los días, añadiéronles los años.
Anu fue su hijo, par de sus padres;
sí, Anu, primogénito de Anshar, fue su igual.
Anu engendró a su imagen a Nudimmud.
Este Nudimmud fue señor de sus padres;
de vasta sabiduría, entendedor,
poderoso en fuerza,
incomparablemente más poderoso que Anshar,
progenitor de su padre,
no tuvo rival entre los dioses, sus hermanos.
124
De Tiamat nacieron los primeros dioses, luego una segunda generación,
y una tercera; Apsu, era el progenitor de “los grandes dioses”,
probablemente de alguna generación antes de los hijos de Tiamat, lo cual
indica que incluso Tiamat tenía un origen o procedencia incierta. El
poema narra la inconformidad de Apsu con los hijos de Tiamat, que a su
parecer eran terribles, Apsu se lo reclamó a Tiamat, y le advirtió que los
destruiría, ella se enfureció y comenzó su lucha contra Apsu; pero éste
dio origen a un nuevo dios, Marduk (Baal), quien, descrito de una forma
gloriosa, fue enviado a derrotar y aniquilar a todos los hijos de Tiamat.
Finalmente, Marduk mató a Tiamat:
“Entónces trabaron encuentro Tiamat y Marduk,
el más sapiente entre los dioses,
compitieron en combate singular,
acerrojados en batalla.
El Señor desplegó su red para envolverla;
al Mal Viento, que detrás de él venía,
lo desató contra el rostro de ella.
Cuando Tiamat abrió la boca para consumirlo,
él introdujo en ella al Mal Viento,
de modo que ella no cerró los labios.
Al cargar sobre su vientre los vientos impetuosos,
su cuerpo se expandió, y su boca quedó ampliamente abierta.
Él soltó la flecha, ésta desgarró su vientre,
cortó a través de sus entrañas, hendiendo el corazón.
Habiéndola subyugado así,
extinguió su vida. Derribó su cadáver,
y se puso de pie encima de él”.
125
el valiente Marduk reforzó su sujeción sobre los dioses dominados
y retornó a Tiamat, a la que había vencido.
El señor pisoteó las piernas de Tiamat;
con su maza implacable machacó su cráneo.
Cuando las arterias de su sangre hubo cortado,
el Viento del Norte se llevó (esa sangre) a lugares irrevelados.
En viendo esto, sus padres quedaron gozosos y jubilosos;
trajeron regalos de homenaje, de ellos a él.
La creación del mundo, elevación del firmamento y edificación del
Esharra
Entonces el Señor se detuvo en considerar el cadáver,
(y) como podría dividir el aborto y hacer de él obras llenas de arte.
La separo, como a un molusco, en dos partes;
la mitad de ella colocó en lo alto y la desplegó como firmamento,
lo señaló mediante barreras y apostó guardias.
Les encomendó que no permitiesen escapar a sus aguas.
Recorrió los cielos y supervisó las regiones.
Estableció en ellos la contraparte del Apsu, morada de Nudimmud.
Al medir el señor las dimensiones del Apsu,
una Gran Mansión, su semejanza, estableció como Esharra;
la gran mansión, Esharra, la que formó, los cielos.
Hizo que Anu, Enlil y Ea
ocupasen ahí las residencias suyas.”
126
presuntos descubrimientos de la filosofía naturalista, cuyo propósito
primordial es solo desplazar lo que la Biblia dice y remplazarlo por la
filosofía materialista.
La creación de la atmosfera el día segundo, es prueba fehaciente del alto
contenido científico de la narración creacionista de la Biblia.
Luego, al final del día, vemos la Shekjiná de Dios, retirarse de la escena,
para dar lugar a la siguiente tarde y noche, que son el inicio del…
DÍA TERCERO
“EL ORIGEN DE LA VIDA VEGETAL”
PANGEA:
La separación de los mares y la tierra seca, indudablemente incluye la
formación de los océanos. Muchos creacionistas clásicos han aceptado
sin ninguna objeción, la teoría de “Pangea”, por una razón explicativa de
la separación de los continentes en el diluvio. No es inadecuado, ni
antibíblico aceptarlo; esta interpretación sería aún más literal al decir que
“Dios separó los océanos y la tierra seca en un gran continente”, que
afirmar que “Dios separó los océanos y los continentes con sus
respectivas islas como las conocemos hoy”. Luego Dios hace que la
tierra seca produzca toda especie de vegetación. El clima es perfecto,
esplendido, excelente en todo sentido. El clima es incomparable, no
puedo imaginarme que tanto es templado y que tanto es tropical, pero sin
lugar a dudas es paradisiaco, y Pangea es totalmente una planicie; no hay
montañas, no hay cañones, es algo como nunca más se volverá a repetir
hasta la restauración del planeta, en un futuro prometido en las profecías.
Todo puede resumirse en la afirmación “vio Dios que era bueno” (el
127
verso 10 y el verso 12, son los primeros dos en incluir esta afirmación;
la palabra que corresponde a “bueno” es el hebreo tôb, que significa
«bueno; favorable; festivo; agradable; encantador)46. En comparación
con la creación del tiempo, de la energía, del espacio, de la materia, de
la atmosfera, y todo lo que antecede al tercer día, de los cuales no se dice
“y vio Dios que era bueno” (pero se obvia que sí era bueno); de la
creación de Pangea, los océanos, y la vegetación con su clima,
paradisiacas, Dios dice que es “agradable, encantador”, porque el ser
humano disfrutaría directamente de éste paraíso, a diferencia de los
astros y todo el universo exterior, que solo podría vislumbrar. Los cinco
sentidos del ser humano se complacerían con la creación del tercer día.
Por eso vio Dios que era “agradable o encantador”.
Ahí al final del día, vemos su Shekjiná retirarse de la escena, para dar
lugar a la siguiente tarde y noche, que son el inicio del…
DÍA CUARTO
“EL ORIGEN DE LAS LUMINARIAS”
128
tendría que retirar su Shekjiná de la superficie de la tierra, debido al
pecado que cometería Adán.
De la mega masa regente del universo, de la cual fue tomada una ínfima
parte para crear la tierra, Dios toma la materia correspondiente para cada
astro que colocaría en el cielo (espacio sideral).
47
“Diccionario Bíblico de Vine Nuevo Testamento”. POTESTAD doxa (δόξα, G1391),
Nota: El término exousia se utiliza para denominar a seres angélicos, traducido
«potestades», en Efe_3:10 (cf. 1:21); 6:12; Col_1:16; Col_2:15 (cf. 2:10).
129
“geocentrismo” físico, solo un “geocentrismo ideológico”, pero no me
resulta descabellado desafiar la afirmación “heliocéntrica” física por
razones “conspiracionistas”. Creo en la posibilidad de demostrar un
geocentrismo físico, por vía relativa a la perspectiva: por ejemplo, si
pudiéramos pararnos sobre el sol, veríamos el curso de cada planeta en
torno a él, pero si nos pararnos sobre la luna, lo mismo ocurriría, el
asunto es que estamos parados sobre la tierra y es natural experimentar
como el sol gira en torno a ésta. Tal vez no sea solo poética la afirmación
del salmista, en su capítulo 19, versos 5 y 6 “Y éste, como esposo que
sale de su tálamo, Se alegra cual gigante para correr el camino. De un
extremo de los cielos es su salida, Y su curso hasta el término de ellos;
Y nada hay que se esconda de su calor”).
130
DÍA QUINTO
“EL ORIGÉN DE LA VIDA ANIMAL”
131
Increíblemente todos los evolucionistas coinciden en que la vida surgió
en el agua; aunque insisten que los organismos unicelulares aparecieron
de la nada, solo bajo las condiciones apropiadas. Esta aparición de
microorganismos unicelulares bajo las condiciones adecuadas, de lo que
antes no era vida, sino solo químicos apropiados, suele llamarse
“Generación Espontánea” (también conocida como arquebiosis o
abiogénesis). En pro de la teoría evolutiva, diversos experimentos se
realizaron desde el año 1668 en virtud de encontrar respuestas;
“Review Text in Biology (Texto Sumario de Biología) cuenta
esto:
<<Francisco Redi, médico italiano, fue el primero
(para 1688) que efectuó experimentos controlados que
probaron falsa la creencia de que surgían cresas de
peces, culebras, y carne en putrefacción… Redi probó
que las cresas y las moscas surgen de padre vivientes,
no de materia muerta>>.
<<Lazaro Spallanzani, sacerdote italiano (para
1780), selló muchos jugos
vegetales en frascos de cristal y
entonces los hirvió. Después de
permitir que estos materiales se
enfriaran y quedaran quietos
por varios días, Spallanzani no
pudo observar ningún
organismo. Aun el examen
microscópico no reveló
ninguno. Spallanzani concluyó
que nada se desarrolla en los jugos debido a que el
hervirlos mataba cualesquier organismos vivientes
que pudieran haber estado presentes. Por
consiguiente, no había organismos vivientes que
hicieran surgir otros>>”.48
132
teoría de la “Generación
Espontánea”. Louis Pasteur
también era evolucionista, y
sus experimentos, como el
de sus compañeros,
consistían en combinar
diferentes químicos y
alimentos, bajo una
condición artificial (en
probeta) que imitara las
posibles condiciones climáticas de la era “protozoica”, del periodo
“precámbrico”, cuando según la teoría evolutiva comenzó a haber
indicios de oxígeno en la atmosfera, y se originaron los procarióticos y
las cianobacterias. El experimento de Louis Pasteur consistió como
sigue:
“Para demostrarlo, expuso caldos hervidos en matraces
provistos de un filtro que evitaba el paso de partículas de polvo
hasta el caldo de cultivo, simultáneamente expuso otros
matraces que carecían de ese filtro, pero que poseían un cuello
muy alargado y curvado que dificultaba el paso del aire, y por
ello de las partículas de polvo, hasta el caldo de cultivo. Utilizó
dos frascos de cuello de cisne (similares a un Balón de
destilación con boca larga y encorvada). Estos matraces tienen
los cuellos muy alargados que se van haciendo cada vez más
finos, terminando en una apertura pequeña, y tienen forma de
"S". En cada uno de ellos metió cantidades iguales de caldo de
carne (o caldo nutritivo) y los hizo hervir para poder eliminar
los posibles microorganismos presentes en el caldo. La forma
de "S" era para que el aire pudiera entrar y que los
microorganismos se quedasen en la parte más baja del tubo”.40
Su descubrimiento resultó desconcertante para la teoría evolutiva:
“Al cabo de un tiempo observó que nada crecía en los caldos
demostrando así que los organismos vivos que aparecían en los
matraces sin filtro o sin cuellos largos provenían del exterior,
probablemente del polvo o en forma de esporas. Finalmente
cortó el tubo en forma de “S” de uno de los matraces. El matraz
abierto tardó poco en descomponerse, mientras que el cerrado
permaneció en su estado inicial.
De esta manera Louis Pasteur mostró que los microorganismos
no se formaban espontáneamente en el interior del caldo,
133
refutando así la teoría de la generación espontánea y
demostrando que todo ser vivo procede de otro ser vivo anterior
(Omne vivum ex vivo). Este principio científico que fue la base
de la teoría germinal de las enfermedades y la teoría celular y
significó un cambio conceptual sobre los seres vivos y el inicio
de la microbiología moderna”.49
Los resultados, cuyo proceso llegó a
denominarse “pasteurización”, lejos de
corroborar las pretensiones
evolucionistas, las refutó. Aunque por esta
vía no se demuestra que Dios creó de
forma directa, se puede implicar, por
medio de la deducción en vista de dos
únicas propuestas: o “la vida apareció por
generación espontánea”, o “existe un
Creador de la vida” que la hizo aparecer en las aguas, tal como lo indica
la Biblia. Realmente se requiere más fe para creer en la evolución, que
en Dios. Y es totalmente absurdo creer en una “generación espontánea”
a diferencia de creer en un Dios creador de la vida. Acertadamente el
libro “¿Llegó a Existir el Hombre por Evolución o por Creación?, el
autor comenta:
“La materia inanimada, desprovista de movimiento, energía y
vida en primer lugar, hubiera permanecido inanimada para
siempre a menos que actuara sobre ella una fuerza superior
externa que le pudiera dar dirección y organización.50
134
Realmente es increíble ver cómo ni en los mejores laboratorios han
podido crear una célula, ni por medio de ingeniería genética (que solo se
abstiene a manipular el ADN de las células), ni mucho menos por
“generación espontánea”.
Dios no solo los creo, sino que “vio que era bueno”. Hemos visto que las
implicaciones de esa palabra son “apropiado y favorable”, algo en lo cual
Dios se deleitaba, y designó para que el hombre también se deleitara.
Además de eso Dios les otorgó un privilegio con un propósito; el
privilegio de la reproducción, con el propósito de que llenaran los mares
y la tierra. Esta es la primera vez en que se dice que la reproducción es
una “bendición”. Alguien podrá objetar, que la vegetación también fue
creada con esa disposición. No obstante, no se dice de la reproducción
de la vegetación que sea una bendición; no por lo menos en la misma
calidad que Dios lo designó para los animales, quizá eso se deba al coito,
el cual no pueden realizar las plantas, en todo caso solo es comentario.
Dios los bendijo; es la afirmación real y contundente, y eso debe
bastarnos para afirmar que la reproducción es una bendición, porque es
la proliferación de la vida. Lo completamente opuesto, es la muerte.
Ahí al final del día, vemos su Shekjiná retirarse de la escena, mientras el
sol está al otro lado de Pangea, para dar lugar a la siguiente tarde y noche,
que son el inicio del…
DÍA SEXTO
“EL ORIGEN DE LA VIDA TERRESTRE”
135
aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la
tierra.
Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla,
que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y
que da semilla; os serán para comer.
Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a
todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda
planta verde les será para comer. Y fue así.
Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en
gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto”.
51
“Diccionario Bíblico Vine”, Antiguo Testamento. Número Strong H929 behema (בהֵ מָ ה, ְּ
H929) comparar con ְּבהֵ מֹותBehemot (Job_40:15). «bestia; animal; animal doméstico;
ganado; corcel; animal salvaje». El vocablo tiene un cognado en arábigo. En todos los
períodos del hebreo bíblico encontramos behema unas 185 veces. En Éxo_9:25 el término
abarca hasta los «animales» más grandes, pues son todos los animales de Egipto: «Y aquel
granizo hirió en toda la tierra de Egipto todo lo que estaba en el campo, así hombres como
bestias». Este mismo significado se resalta también en Gén_6:7 : «Raeré de sobre la faz
de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil
y las aves del cielo». En 1Re_4:33 el vocablo behema pareciera excluir a las aves, los peces
y los reptiles: «Asimismo [Salomón] disertó sobre los animales, sobre las aves, sobre los
reptiles y sobre los peces».
El término puede referirse a todos los animales domésticos y animales exceptuando a los
seres humanos: «Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género,
bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie» (Gén_1:24 : primer caso).
Sal_8:7 usa behema como paralelismo sinónimo a «bueyes» y «ovejas», como si ambos
fuesen incluidos: «Ovejas y bueyes, todo ello, y asimismo las bestias del campo». Sin
embargo, el vocablo puede referirse únicamente a ganado: «Su ganado, sus bienes y
todas sus bestias serán nuestros» (Gén_34:23).
Una acepción poco usual es cuando significa «cabalgadura» tal como un caballo o una
mula: «Me levanté de noche, yo y unos pocos varones conmigo, y no declaré a hombre
alguno lo que Dios había puesto en mi corazón que hiciese en Jerusalén; ni había
cabalgadura conmigo, excepto la única en que yo cabalgaba» (Neh_2:12).
Poquísimas veces behema representa cualquier animal salvaje de cuatro patas o sin
domesticar: «Y todos sus cadáveres servirán de comida a toda ave del cielo y fiera de la
tierra, y no habrá quien las espante» (Deu_28:26).
136
animales grandes, desde los domésticos, hasta los salvajes. En Job se usa
para designar una especie que no muchos han querido aceptar como un
dinosaurio, según corresponde su descripción:
He aquí ahora behemot, el cual hice como a ti;
Hierba come como buey.
He aquí ahora que su fuerza está en sus lomos,
Y su vigor en los músculos de su vientre.
Su cola mueve como un cedro,
Y los nervios de sus muslos están entretejidos.
Sus huesos son fuertes como bronce,
Y sus miembros como barras de hierro.
El es el principio de los caminos de Dios;
El que lo hizo, puede hacer que su espada a él se acerque.
Ciertamente los montes producen hierba para él;
Y toda bestia del campo retoza allá.
Se echará debajo de las sombras,
En lo oculto de las cañas y de los lugares húmedos.
Los árboles sombríos lo cubren con su sombra;
Los sauces del arroyo lo rodean.
He aquí, sale de madre el río, pero él no se inmuta;
Tranquilo está, aunque todo un Jordán se estrelle contra su boca.
¿Lo tomará alguno cuando está vigilante,
Y horadará su nariz?
(Job 40:15-24. RVR 1960).
Vemos sus características: 1º. Come hierba… 2º. Su fuerza radica en sus
lomos (espaldas)… 3º. Tiene músculos en su vientre (abdomen)… 4º. Su
cola es tan grande para ser movida (como péndulo) como el tronco de un
cedro… 5º. Los huesos que corresponden a sus patas, son fuertes como
de hierro, lo cual podría parafrasearse como columnas de hierro (la frase
“aw-feek' nekh-oo-shaw' met-eel' bar-zel'” -52 גְּ ָּרמָּ יו54 נְחוְּ שָּׁ ה53עֲצָּ מָּ יו ֲאפִ יקֵ י
בַ ְרזֶל55 כִּ ְמ ִטיל- literalmente puede significar “sus huesos de cobre son
barras de hierro”)… 6º. Se echa bajo la sombra… 7º. Habita en los
lugares húmedos ocultos de la cañada… 8º. La corriente más fuerte del
137
río le es insignificante… 9º. Nadie puede atraparlo… todas estas
descripciones corresponden a un animal de proporciones gigantes; un
hipopótamo por ejemplo, no tiene una gran cola como el tronco de un
cerdo, de hecho su cola es pequeña y retorcida como la de un cerdo,
tampoco tiene patas de proporciones comparables con columnas de
acero, pues sus piernas cortas son flacas y no están diseñadas para andar
grandes distancias fuera del agua; de hecho el hipopótamo vive
prácticamente en el agua, y no puede subsistir en lugares secos, no se
echa fuera del agua debajo de las sombras, vive en el pantano, y así cada
rasgo distintivo de esta criatura Behemot, es incompatible con la
descripción de un hipopótamo, por poética que pudiera ser; el lenguaje
poético, por norma general, tiende a destacar aquellos rasgos peculiares
en una criatura, es imposible que un lenguaje figurado haya querido
implicar que la cola enrollada de un hipopótamo puede corresponder a la
forma de un cedro. Pero aun así, muchos intérpretes y comentaristas,
afectado por su cosmovisión que no pertenece al creacionismo clásico,
intercambian la palabra Behemot, por hipopótamo, por ejemplo, la
versión oficial católica romana “Nácar Colunga”, en su verso
reenumerado 10, del mismo capítulo, también la versión “Torres Amat”,
traduce a manera opcional junto a la palabra original “behemot, o al
elefante”; así mismo traduce “hipopótamo”, el “Diccionario de Hebreo
Bíblico”, que numera la palabra Behemot ( )בְ הֵ מֹותcon numeración de
Strong H930; determina que: “Esta palabra, a pesar de su parecido,
nada tiene que ver con el plural de בְ הֵ מָּ ה, (Behema; H929) pues es un
nombre del hipopótamo en egipcio: pe-eja-mut o -toro de agua". Como
vemos, se inclina por la similitud con otra palabra en otro idioma, que
por la similitud con la palabra que le antecede en la numerología Strong,
de su mismo idioma. Otros muchos, como los neo-ortodoxos, o los
liberales, se inclinan por esta opción de traducir “hipopótamo” pero por
razón de sus interpretaciones de evolución teísta o creacionismo de salto,
según sea el caso. Se niegan a admitir que animales tan grandes como
los dinosaurios hayan sido creados el mismo día que Adán, y hayan
caminado “juntos” sobre la tierra. Recordemos que el texto se refiere a
una bestia de proporciones mucho muy mayores que las de un
hipopótamo; la frase poética “Su cola mueve como un cedro”, no
puede ser una “hipérbole” por más que se desee, ya que la diminuta
cola retorcida de un hipopótamo, de ninguna forma puede
corresponder al tronco de un cedro. Sin más ni menos, para los
creacionistas pasajes bíblicos como este, bastan para aceptar que los
animales como los dinosaurios fueron creados el mismo día que
138
Adán, y vivieron en la misma época. El evolucionista se preguntará
¿Por qué no hay fósiles de ambos en los mismos estratos, entonces? Por
la misma razón que no se han encontrado fósiles humanos junto a fósiles
de mamuts, a pesar que hay registros pictóricos rupestres que evidencian
que los humanos cazaban a los mamuts; la razón por la cual no hay
registros fósiles de humanos y dinosaurios en los mismos estratos, es
porque no vivían en los mismos lugares; muy probablemente después de
la caída, los humanos huían de los dinosaurios, a la vez que éstos huían
de aquellos porque les mataban por defensa, y talvez para comida. El
documental “¿Dragones o Dinosaurios?”56 informará de manera más
plena al lector, sobre las evidencias históricas disponibles que
demuestran que los seres humanos, hasta fechas recientes, ha tenido
encuentros cercanos con algunas especies de “saurios”.
Todas las “bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie”
creadas el día sexto, caminaron en la misma época que la humanidad
antediluviana. Creados de la tierra, vinieron a sostener esta similitud
elemental con Adán. Y fueron bendecidos con el proceso reproductivo,
lo mismo que la naturaleza acuática. Pero el origen de Adán, es muy
particular.
LA VIDA HUMANA:
Aunque para algunos Adán y Eva simplemente no existieron, para
nosotros sí. Ellos fueron literalmente los primeros dos seres humanos, de
quienes provinieron todas las personas y sus respectivas razas. Desde
éste punto de vista historicista, continuamos con el análisis del texto.
Debemos tomar este fragmento [Génesis 2:7] como una afirmación en
cuestión del orden cronológico. Más adelante, la Biblia nos dará los
pormenores de este recuento. En otras palabras, debemos tratar estos
versículos como un tema dentro del índice, que más adelante en el
contenido del libro se abordará adecuadamente. Esto sucede porque el
propósito del autor sagrado en éste punto, no es describir con precisión
como Dios creó al hombre varón y hembra, sino solo señalar que así fue
y poner el énfasis en la bendición que Dios le otorgó al hombre. De igual
manera en la recapitulación del capítulo 2 nos lo indica:
“Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló
en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente” (Génesis
2:7).
139
Por lo pronto, aquí, dentro del orden cronológico, tratamos el texto de la
siguiente manera:
“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen,
conforme a nuestra semejanza”.
En el “Hagamos” hay un plural muy sutil, que el Midrash, como la
interpretación oficial judía, ha insistido en atribuir a Dios Único (en
sentido unitario como contraparte de trinitario) más sus ángeles
celestiales. Según el Midrash, Dios consulto con sus ángeles sobre cómo
crear al hombre; algo que realmente no podemos considerar debido a su
atributo de Soberanía. Otra razón por la cual reverentemente dudamos
de dicha interpretación, es que, según otras porciones de las Escrituras,
los seres angélicos no precisamente tienen formas humanas, sino que son
incluso multiformes, alternando formas de muchas criaturas. Lo que
vemos aquí, es la pluralidad de la palabra Elohim ()אֱֹלהִ ים: Dios en tres
personas. Luego Dios lo entrona sobre su creación, incluso antes de
haberlo creado; esto demuestra que el propósito de crear al hombre, es
mucho mayor que el de toda la naturaleza:
“y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las
bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre
la tierra”.
El señorío del hombre sobre todas las criaturas, no es un señorío
agresivo, como suele hacerlo el hombre corrupto sobre todos sus
congéneres. El señorío de Adán debería ser como lo es el Señorío de
Cristo, quien no vino “a ser servido sino a servir…” Adán debía ser
administrador de todos los seres vivos. Debía servir y cuidar a toda la
naturaleza. Después de haber asignado un propósito para él, Dios
procede a la creación del hombre:
Al tratar el verso 27, la Biblia nos indica que “Y creó Dios al hombre a
su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó”. La
imagen de Dios es algo muy exclusivo, y de esa forma haría Dios al
hombre y por ende a la mujer. No podemos argumentar a la luz de la
Biblia, nada “sexista”, es decir, no podemos argumentar que solo los
varones son a imagen de Dios, por eso la Escritura incluye la cláusula
“varón y hembra los creó. Naturalmente en Adán radicaba también la
mujer, pero no como un ser hermafrodita, como lo planteo originalmente
el gnosticismo del tercer siglo; ellos decían que Adán era originalmente
de dos géneros, y tenía ambos órganos sexuales. Aceptar eso, conllevaría
afirmar que Dios no pertenece al género varón o masculino, sino a
ambos; y eso es herejía. Dios creó varón a Adán originalmente; pero del
varón, de su ADN Dios sacaría a la mujer, tal como lo indica 1ª. Timoteo
140
2: 13: “Porque Adán fue formado primero, después Eva”. La sabiduría
de Dios al crear a Adán primero, es evidente, al tener el hombre dos
cromosomas diferentes (XY) y la mujer dos cromosomas iguales (XX),
para tomar un solo cromosoma (X) del hombre y añadir otro, de lo
contrario, Eva no hubiera podido suplir el cromosoma Y que el género
masculino requería puesto que es el cromosoma masculino (del padre) el
que define el sexo del bebé, desde el vientre de su madre; la madre pone
solo un cromosoma X pues no tiene otro, y el padre en cambio, tiene dos
posibilidades, o pone un cromosoma X y el bebé resulta mujer(XX) o
pone un cromosoma Y y el bebé resulta hombre (XY). En el caso de
Cristo; algo muy particular sucedió, Dios tomó el cromosoma X de
María, y Dios creó un nuevo cromosoma Y de Adán; esto es porque el
cromosoma masculino, sea X o Y es el trasmisor del pecado natural. Por
eso Jesucristo fue llamado el segundo Adán, ya que Dios usó a María,
como usó el polvo de la tierra.
Otra forma en que Dios creó al hombre, tanto al varón como a la mujer,
es la espiritualidad; la constitución del ser humano vino a ser más que
material, espiritual; una particularidad incontenida por el resto de las
criaturas. De toda criatura se dice que vinieron a ser “seres vivientes”
(Hebreo Nefesh)57 pero del ser humano, más que eso, fue creado a la
“imagen y semejanza” de Dios. Esto implica muchas cosas de por sí, pero
además de eso el texto dice que Dios “sopló en su nariz aliento de vida”,
algo que no hizo con ninguna otra criatura. Tal soplo, provenía
directamente del Espíritu Santo de Dios; algo que no hizo cuando estaba
incubando vida sobre la superficie de las aguas (v. 2). Naturalmente ese
“aliento de vida” era también “alma” (Nefesh), no obstante Dios ponía
en Adán su Espíritu, y Adán vendría tener un espíritu. No me parece
contradictorio el hecho de que la habitación espiritual del Espíritu de
Dios vino a generar un espíritu humano en el vaso de barro. En la caída,
Adán quedaría desprovisto del Santo Espíritu de Dios, quedando solo
con su espíritu humano. La regeneración que corresponde al presente
estado de Gracia, también corresponde a esta restauración, que más tarde
abordaremos.
141
postura tiene sus propias citas bíblicas, y no podemos extendernos en el
tema; bástenos señalar que ambas posturas están en lo correcto. Por así
decirlo, sustancialmente el ser humano está constituido de dos partes;
material e inmaterial, la primera es el cuerpo y la segunda, es el alma y
el espíritu indivisiblemente. Así mismo el ser humano está constituido
de tres partes, por así decirlos “elementales”; el cuerpo, el alma, y el
espíritu. Así como, por ejemplo, el oxígeno y el hidrogeno, que son dos
elementos, no se pueden separar sin que la sustancia deje de ser agua, así
el alma y el espíritu son indivisibles, pero también distinguibles. La
fórmula es “el ser humano está constituido de dos sustancias (materia
e inmaterial) y tres elementos (uno de sustancia material: cuerpo, y dos
de sustancia inmaterial (alma y espíritu)”.
LA BENDICIÓN:
La bendición del trabajo le daría a Adán la oportunidad de Glorificar a
Dios, su Creador, cumpliendo un propósito en su vida; “Así, pues, he
visto que no hay cosa mejor para el hombre que alegrarse en su trabajo,
porque esta es su parte; porque ¿quién lo llevará para que vea lo que ha
de ser después de él?” (Eclesiastés 3:22) esto también nos demuestra:
EL PRÓPOSITO:
Dios tiene propósitos para nuestras vidas, no es un accidente que Dios
nos haya puesto en la familia y lugar donde vivimos, para solucionar los
problemas particulares de nuestro entorno.
142
LA RESPONSABILIDAD:
Luego ese propósito conllevaba una responsabilidad; no podemos andar
por la vida siendo irresponsables. Debemos rendir informes de lo que
hacemos siempre a nuestros superiores; ¿Cuánto más a Dios nuestro
creador no debemos rendirle cuentas?
LA PRODUCTIVIDAD:
La estancia de Adán en el Paraíso de Edén no sería solo comer, dormir,
y reproducirse; de lo contrario, sumergido en el consumismo, Adán
hubiera sido un parasito más. Dios es un Dios productivo y Adán debía
ser productivo; ésta es una enseñanza altamente moral, por lo cual no
podemos pensar que para el cristiano el trabajo sea una maldición.
EL SERVICIO:
Si algo hemos aprendido de Dios y de Nuestro Señor Jesucristo, es que
el servicio es el verdadero señorío; Adán debía servir primero a Dios y
luego a la naturaleza, debía servir a las plantas y a los animales,
posteriormente debería servir a sus congéneres. Es evidente como esta
virtud se dejó de lado, tan pronto el ser humano fue pecador (tales
acontecimientos los veremos en la descendencia de Caín, y después del
diluvio en la persona de Nimrod). Nosotros los cristianos debemos cuidar
este aspecto del señorío.
LA ADMINISTRACIÓN:
Para servir, Adán debía aprender a racionar cada aspecto de su señorío,
conforme a la necesidad; por ejemplo, debería racionar los alimentos de
los animales, debería cuidar que no se perdiera ninguno por ninguna
causa. La administración no es buen manejo del dinero, como
incorrectamente podrían suponer algunos. La administración es el
correcto manejo de todos los recursos que Dios nos ha provisto,
incluyendo el tiempo y la vida misma. Eso tendría que hacer Adán.
“Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da
semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay
fruto y que da semilla; os serán para comer.
Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a
todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda
planta verde les será para comer. Y fue así”.
Ahí al final del día, vemos su Shekjiná retirarse de la escena, mientras el
sol se mueve al otro lado de Pangea, para dar lugar a la siguiente tarde y
noche, que son el inicio del…
143
DÍA SEPTIMO
“EL REPOSO DE DIOS Y SU PUEBLO”
144
Aquella persona que tiene pendientes o imprevistos en su vida cotidiana,
debe primero acabarlos para guardar el día de reposo; ya lo dijo Cristo
Jesús:
“Y dirigiéndose a ellos, dijo: ¿Quién de vosotros, si su asno o su buey
cae en algún pozo, no lo sacará inmediatamente, aunque sea en día de
reposo?” (Lucas 14: 5)
Dios entiende esto; Cristo lo entendía. Él no les reclamo que ellos
hicieran tal cosa. La indignación de Jesucristo radicaba en que ellos le
daban más importancia a otro quehacer en el día de reposo, y no a
rescatar un alma teniendo compasión de los desafortunados. Por eso
Cristo les llamó “hipócritas” (Lucas 13: 15). Cristo mismo dijo: “es lícito
hacer el bien en los días de reposo”. (Mateo 12: 12). El día de reposo no
se infringe si tienes una necesidad que debes cubrir; Dios entiende eso.
Empero es licito que los patrones dejen reposar a sus trabajadores, así
como se debe dejar reposar la tierra. El permitir el reposo era más que de
carácter legal, de carácter humanitario. Toda la humanidad debe saber
que Dios bendijo a los trabajadores, además que, con el propio trabajo;
con el descanso, pues, así como el trabajo es un derecho, también lo es
descansar. Dios cobró a los israelitas todo el tiempo que no dejaron
descansar la tierra (2ª. Crónicas 36: 20-21) porque la tierra misma tiene
tal derecho de tener su descanso cada siete años (Levitico25:4). Pero aún
hay más en cuanto al día de reposo; pues hasta este momento hemos
hablado de una esfera práctica. Pero veamos una esfera espiritual:
Ciertamente, desde una perspectiva ritual, Dios ordenó que el séptimo
día debería ser uno de reposo (Exodo16:23; 31:15)58,este día de reposo
incluía en sí mismo un propósito fundamental: el hombre no era
autónomo y debiéndole a Dios su existencia, debía adorarle en un día
particular. Dios había elegido que fuera el día séptimo, porque era el día
que se había desocupado para atender especialmente al hombre, que
apenas llevaba un día en el paraíso. Así que era el séptimo día de la
creación y existencia de la tierra, no obstante, para el hombre era su
primer día de haber aparecido en la tierra. Eso ya nos dice mucho sobre
la cronología litúrgica. ¿Por qué escogió Dios que Cristo muriera el día
viernes y resucitara el domingo? Sí, de alguna manera Cristo reposó su
cuerpo en la tumba el día sábado, pero también resucitó el domingo.
Cristo dijo acerca del día de reposo: “mi Padre hasta ahora trabaja y yo
trabajo” (Juan 5: 17), eso porque el mismo Cristo dijo que “es lícito
hacer el bien en los días de reposo” (Mateo 12: 12). Después que Dios
145
Padre terminó la creación, reposó, pero su reposo no significa que haya
dejado de trabajar; de obrar el bien puesto que el día sábado no dejo de
salir el sol, y la Biblia dice que esto también es obra de Dios: “que hace
salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e
injustos” (Mateo 5: 45) y “Por la misericordia de Jehová no hemos sido
consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son
cada mañana” (Lamentaciones 3:22-23).
Había un propósito superior, como lo había en cada ritual constituido al
pueblo de Israel; en el caso de Cristo, Él dijo “No penséis que he venido
para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para
cumplir” (Mateo 5:17). El conflicto de Cristo con los fariseos, sobre el
día de reposo, siempre fue por el legalismo que ellos le habían acuñado
a tal día, haciéndolo una carga, en lugar de una bendición. El día d reposo
fue el primer día que Dios y Adán convivieron juntos. Se suponía que tal
día no debía terminar, pero el error no fue de Dios sino de Adán. Según
el Midrash, Adán no duró más que un solo día en el jardín del Edén:
“Adam estuvo un solo día en el Gan Eden. Fue creado Erev
(víspera de) Shabat y pecó ese mismo día. Debió haber sido
expulsado del Gan Eden de inmediato, pero el Shabat lo
protegió y recién fue expulsado cuando terminó el Shabat”.59
El aspecto teológico, más que ritual, al cual apuntaba el ritual mismo,
radicaba también en una promesa. Adán permanecería descansando, en
la presencia de Dios, si se mantenía fiel. No cumplió. Luego, de la misma
manera, Dios les prometió reposo a los israelitas en la tierra de Canaán
(“porque hasta ahora no habéis entrado al reposo y a la heredad que os
da Jehová vuestro Dios. Mas pasaréis el Jordán, y habitaréis en la tierra
que Jehová vuestro Dios os hace heredar; y él os dará reposo de todos
vuestros enemigos alrededor, y habitaréis seguros”. Deuteronomio
12:9-10). La condición era la misma; ellos debían ser obedientes a la Ley
de Dios. Tampoco permanecieron en fidelidad. Finalmente, en la
renovación del Pacto, ahora por Gracia; Dios ha decidido darnos ese
descanso aun inmerecidamente, a través de la persona de Cristo quien
murió para darnos dicha oportunidad. Por lo cual viene a ser razonable
el hecho de que Cristo ofrece descanso al alma (“Venid a mí todos los
que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” Mateo 11:28)
convirtiéndose así, en nuestro Reposo espiritual. Básicamente el día de
Reposo apuntaba a la persona de Jesucristo. Si lo planteamos desde éste
146
punto de vista, comprenderemos lo que les escribió el autor a la epístola
a los Hebreos en su capítulo 4, verso 1 al 11:
Temamos, pues, no sea que, permaneciendo aún la promesa de entrar
en su reposo, alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado.
Porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva
como a ellos; pero no les aprovechó el oír la palabra, por no ir
acompañada de fe en los que la oyeron.
Pero los que hemos creído entramos en el reposo, de la manera que
dijo:
Por tanto, juré en mi ira, No entrarán en mi reposo; aunque las obras
suyas estaban acabadas desde la fundación del mundo.
Porque en cierto lugar dijo así del séptimo día: Y reposó Dios de todas
sus obras en el séptimo día.
Y otra vez aquí: No entrarán en mi reposo.
Por lo tanto, puesto que falta que algunos entren en él, y aquellos a
quienes primero se les anunció la buena nueva no entraron por causa
de desobediencia, otra vez determina un día: Hoy, diciendo después
de tanto tiempo, por medio de David, como se dijo:
Si oyereis hoy su voz,
No endurezcáis vuestros corazones.
Porque si Josué les hubiera dado el reposo, no hablaría después de
otro día.
Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios.
Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus
obras, como Dios de las suyas.
Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga
en semejante ejemplo de desobediencia.
Ahora, preguntemos ¿de qué Reposo habla? ¿de uno ritual, o de uno
espiritual? Naturalmente habla de un Reposo espiritual. Pero queda el
hecho de que día congregarse para adorar a Dios. Cuando leemos el
Nuevo Testamento detenida y cuidadosamente, podemos distinguir
como hubo un proceso de traslado de la adoración a Dios del sábado,
recelado por los judaizantes (Jacobo y Pedro entre ellos), al domingo,
celebrado por los nuevos cristianos gentiles que no se sentían obligados
a guardar la Ley mosaica (ritual); por lo cual el apóstol Pablo tuvo que
referirles unas cláusulas que solucionaron el problema, entre otros como
las comidas, lo sacrificado a los ídolos, y otras ceremonias judías,
colocándolas en cuestiones de conciencia:
“Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los
días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente.
147
El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso
del día, para el Señor no lo hace. El que come, para el Señor come,
porque da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor no come, y
da gracias a Dios.
Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí”.
Romanos 14: 5-7
“Más ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por
Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres
rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar?
Guardáis los días, los meses, los tiempos y los años”.
Gálatas 4: 9-10
“Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días
de fiesta, luna nueva o días de reposo, todo lo cual es sombra de lo
que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo”.
Colosenses 2:16-17
En el idioma original (griego) en el verso 16, la palabra traducida por
reposo, es literalmente “sábado”. Quienes quieren adorar el sábado o
domingo, deben hacerlo con convicción; nosotros adoramos en el día
domingo con la convicción de que celebramos la resurrección de Cristo,
a la vez que Reposamos en la persona de Cristo, todas nuestros “trabajos
y cargas” (es decir, nuestras frustraciones, decepciones, preocupaciones
y consecuencias de nuestros pecados pasados). Por eso dice 1ª. Juan 3:
19-21:
“Y en esto conocemos que somos de la verdad, y aseguraremos
nuestros corazones delante de él; pues si nuestro corazón nos
reprende, mayor que nuestro corazón es Dios, y él sabe todas las
cosas. Amados, si nuestro corazón no nos reprende, confianza
tenemos en Dios”.
El Reposo de Dios fue una promesa de bendición que se cumpliría en la
persona de Cristo.
EL PARAÍSO
Antes de considerar de lleno el texto, debemos aclarar que la siguiente
porción debe ser leída e interpretada en conexión con el capítulo anterior
y su natural secuencia a los versos 3 de éste capítulo 2. Aclaro esto,
porque muchos influidos por la “alta crítica”, “critica de las formas”, “la
neo-ortodoxia”, o el “liberalismo”, corrientes no-conservadoras, han
estimado en tratar el texto como dos orígenes o inicios paralelos del
Génesis, y cuestionar la autoría mosaica por lo menos de una de sus
partes; cayendo en el error de argumentar que el capítulo 1, versos 26 y
148
27, con el capítulo 2, versos 7 y 21 al 25, son una contradicción evidente.
En este comentario nos esforzaremos en demostrar ese error:
149
Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo
ganado del campo; mas para Adán no se halló ayuda idónea
para él.
Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y
mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne
en su lugar.
Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una
mujer, y la trajo al hombre.
Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne
de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue
tomada.
Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá
a su mujer, y serán una sola carne.
Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se
avergonzaban”.
La narración del capítulo 2, comienza en el verso 4, ya no en un orden
cronológico, sino en una recapitulación, que, a su vez, añade algunos
elementos explicativos. Tal estilo literario suele ser bastante refinado,
que los críticos no-ortodoxos, han desestimado tal estilo literario como
demasiado avanzado para la época en la que se escribió. Han visto más
factible atribuirle dos autores diferentes a cada porción, pero el estilo
literario no es para nada inusual, ni en el contexto hebraico, ni en el
contemporáneo. Sin más, pasemos a considerar el texto:
“Estos son los orígenes de los cielos y de la tierra cuando
fueron creados, el día que Jehová Dios hizo la tierra y los
cielos, y toda planta del campo antes que fuese en la tierra, y
toda hierba del campo antes que naciese…”
Esta es la introducción que recapitula sobre la creación descrita hasta el
verso 3. Específicamente del día tercero, cuando “dijo Dios: Produzca la
tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto
según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así.
Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su
naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género.
Y vio Dios que era bueno. Y fue la tarde y la mañana el día tercero”.
Luego se agregan algunos elementos en la narrativa:
“porque Jehová Dios aún no había hecho llover sobre la tierra,
ni había hombre para que labrase la tierra, sino que subía de
la tierra un vapor, el cual regaba toda la faz de la tierra”.
De ahí aborda en forma recapitular la creación del ser humano:
“Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra…”
150
Ahora si podemos hablar de la constitución material del ser humano, ya
que en la explicación del sexto día, solo abordamos el aspecto espiritual
del ser humano, como la manera en que Dios le había hecho a su imagen
y semejanza.
Esta afirmación tiene su súper conflicto con la teoría evolutiva, que la
considera un mito total y rotundo. No obstante, un bioquímico podrá
constatar que todos los elementos que constituyen el organismo del ser
humano (como el de todas las especies animales) son elementos que
también subyacen en la tierra.
151
Uno de los argumentos centrales del evolucionismo, es que el genero
humano como lo conocemos hoy, no solo deribo de una especie
antropoda, sino que, por ejemplo; los neandertales y los homo sapiens
llegaron a encontrarse en al gún momento, deribando en algunas razas
semiticas y europeas, correspondientemente; mientras más homo
sapiens, más semitico, y mientras más neandertal, más europeo;
quedando los africanos del norte, como la raza más directa del homo
sapiens. Dichas especies hominidas, pese a tener un ancestro en común
(el eslavon perdido después de Lucy) eran especies totalmente diferentes
que habían evolucionado independientemente la una de la otra. El libro
anteriormente citado ofrece dos ejemplos al respecto: uno es que “los
perros y los gatos no se pueden reproducir porque son diferentes géneros
basicos” y la otra es que “las especies del caballo y el burro,
perteneciendo al mismo genero basico, pueden reproducirse y crear al
mulo, pero el hibrido (el mulo) resulta esteril y ya no puede postergarse
la prole”. El segundo ejemplo puede aplicarse mejor al caso de la mezcla
de hominidos en sus más recientes subespecies de neandertales y homos
sapiens. En todo caso, de haberse mezclado para dar origen a las
principales razas humanas, tales razas resultantes habrían sido hibridos
esteriles.
Una cita del “New Scientist del 25 de marzo de 1965 señala:
<<una de las principales dificultades es que los fósiles
verdaderamente significativos de cráneos humanos
son excepcionalmente raros: todo lo que se ha hallado
hasta la fecha podría meterse en un ataúd grande.
Todo lo demás se debe referir a otra otra cosa>>.
El siguiente comentario de Scientific American de junio de 1956
también indica esto:
<<por lo tanto a los primatólogos se les puede
perdonar su chapusear sobre grandes lagunas de
millones de años de los cuales no poseemos siquiera
un esqueleto completo de un mono, mucho menos el
esqueleto completo de un predecesor humano…
tenemos que leer la historia de la evolución de los
primates de unos puñados de huesos y dientes rotos.
Estos fósiles, además, son de lugares que están
152
separados por miles de kilometros en la masa de tierra
del viejo mundo…>>”51
153
A lo cual, oportunamente el libro señala:
“…¿No debería ser, la evidencia, arrolladora?... Scientific
American señala: <<No hay evidencia directa para la
trancisión>>”52
154
Comenzaron a enseñar… ¡que habían encontrado al eslavón
perdido de Darwin!
…esta mentira permaneció otros 40 años más, hasta que en
1953, varios cientificos comenzaron a sospechar varias cosas,
lo cual más tarde se convirtió en uno de los escandolos
cientificos más grandes del siglo XX. El famoso hombre de
Piltdown (o eslabón perdido) ¡fue un fraude intelectual! La
prueba del “radiocarbono” demostróque esta clavera había
pertenecido a una mujer que había vivido hacía 600 años y la
quijada había pertenecido a un orangután de hacía 500 años
del oriente de la India”62
155
la evolución sin haber jamás encontrado nada que
fuera científico>>.
Fue un verdadero shock aprender que podemos estar
equivocados por tantos años, por lo que comencé a preguntar
a mis colegas: ¿podrían ustedes decirme alguna verdad
científica de la teoría de la evolución? La única respuesta que
he tenido ha sido un gran silencio absoluto de parte de todos
mis colegas en todas partes del mundo a donde viajo, tanto de
los miembros del Seminario Morfológico Evolucionario de la
Universidad de Chicago, como de los miembros del Museo
Natural de Historia de Nueva York”. 64
156
Recordemos que: De toda criatura se dice que vinieron a ser “seres
vivientes” (Hebreo Nefesh)66 pero del ser humano, más que eso, fue
creado a la “imagen y semejanza” de Dios. Esto implica muchas cosas
de por sí, pero además de eso el texto dice que Dios “sopló en su nariz
aliento de vida”, algo que no hizo con ninguna otra criatura. Tal soplo,
provenía directamente del Espíritu Santo de Dios y era el Espíritu
Santo; algo que no hizo cuando estaba incubando vida sobre la superficie
de las aguas (v. 2). Naturalmente ese “aliento de vida” generó también
el “alma” (Nefesh), no obstante Dios ponía en Adán su Espíritu, y
Adán vendría tener un espíritu. La habitación espiritual del Espíritu
de Dios vino a generar un espíritu humano en el vaso de barro. En la
caída, Adán quedaría desprovisto del Santo Espíritu de Dios, quedando
solo con su espíritu humano. La regeneración que corresponde al
presente estado de Gracia, también corresponde a esta restauración.
LA GEOGRAFÍA
66
H5315 nepesh (פֶֶשֶֶנ, H5315), «alma; ser; vida; persona; corazón». (Diccionario
Expositivo del Antiguo Testamento, W. E. Vine).
157
Jehová Dios plantó un huerto”, pero el siguiente verso nos resitúa en el
tercer día “Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la
vista, y bueno para comer”. De cualquier forma, la creación especial de
un huerto al oriente de Pangea, no era sin un propósito. Edén (heb. 'Kden)
significa “delicia, placer, deleite”, lo que indica que había sido creado
para el deleite y recreación del hombre. Sería el lugar donde Adán
pasaría el Shabat. Dios puso arboles de toda clase de frutos, y puso un
árbol muy singular, el árbol de la “ciencia del bien y del mal”.
Su ubicación:
“Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la
vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio
del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal.
Y salía de Edén un río para regar el huerto, y de allí se repartía
en cuatro brazos.
El nombre del uno era Pisón; éste es el que rodea toda la tierra
de Havila, donde hay oro;
y el oro de aquella tierra es bueno; hay allí también bedelio y
ónice.
El nombre del segundo río es Gihón; éste es el que rodea toda
la tierra de Cus.
Y el nombre del tercer río es Hidekel; éste es el que va al oriente
de Asiria. Y el cuarto río es el Éufrates”.
158
posibilidad de que el jardín del Edén en sus inicios se tratase
de un lugar real dentro de la antigua Mesopotamia>>. La
antigua Mesopotamia se encontraba en la fértil llanura
delimitada por los ríos Tigris y Éufrates, la Biblia menciona los
ríos Tigris y Éufrates, pero estos dos ríos no nacen en el mismo
lugar como afirma la Biblia. También se habla de dos ríos
inexistentes que concluyen en el mismo punto, el Pisón y el
Gihón, la cuestión es si estos ríos existieron alguna vez y si en
la antigüedad nacían de la misma fuente que el Tigris y el
Éufrates. Quizá la respuesta se halle en una fuente más
elevada; el espacio. Las imágenes vía satélite resultaron
esenciales para las teorías del doctor Juris Zarins sobre la
situación del Edén: <<comencé este trabajo cuando la
fotografía satelital se encontraba en su fase inicial, ahora con
la mejora de la tecnología quizá consiga mejores imágenes>>.
Los científicos no solo captaron la existencia de dos ríos, sino
de los cuatro que
menciona la Biblia, y
todos ellos concluyen
en Sumeria... <<mi
hipótesis es que los
otros dos ríos que se
mencionan en el relato
ya no existen, pero qué
si lo hicieron en un
determinado momento, son algo parecido a los fósiles>>… los
estudiosos de las religiones antiguas afirman que a
habitualmente en la mitología sucede que los elementos de los
mitos antiguos, aparecen en religiones posteriores los
fragmentos más antiguos de la Biblia se escribieron
aproximadamente en el año mil años antes de Cristo y podrían
contener leyendas de la región de Abraham, patriarca de los
israelitas. ¿No nos hallamos ante demasiadas coincidencias?
¿Es la similitud entre las leyendas sumerias y los relatos
bíblicos indicios de algo real? Las pruebas llegadas desde el
espacio sucinta de nuevo el debate, y es posible que un texto
antiguo sumerio pueda decirnos donde se encuentra el Edén y
que es lo que ocurrió con él… la península arábiga no ha sido
siempre un desierto; durante el periodo interglaciar, Arabia
era una tierra mucho más húmeda de lo que es hoy; el delta de
159
la zona del Tigris y el Éufrates se conoce como “Wadi Batin”
que en árabe significa “Rio Ombligo”, <<es un sistema fluvial
que regaba el noroeste de Arabia y se desplazaba lentamente
hacia el noreste. Así que comencé a estudiar este aspecto desde
un punto de vista arqueológico y geológico>>, para su
investigación Zarins solicito información de los satélites
Lanzart que acababan de ser desclasificados. Lo que vio le dejó
sin aliento; en las fotografías parecían apreciarse los fósiles de
dos antiguos ríos, secos desde hacía mucho tiempo. Dichos ríos
se encuentran en lo que hoy son Arabia Saudí e Irán. Estamos
hablando de los restos de los ríos Pisón y Gihón, que menciona
la Biblia. La Biblia habla de cuatro ríos que nacen en el mismo
sitio, sin embargo, Zarins cree que confluían en su
desembocadura, cerca del lugar en que el Tigris y el Éufrates
llegan al Golfo Pérsico, y a pesar que los ríos no están unidos
en la actualidad, lo estuvieron una vez, cuando el nivel del mar
era mucho más bajo. <<¿Cuándo existían los cuatro ríos?
Hace unos 6 o 7 mil años, la última vez en la que el sistema
“Wadi Batín” contaba con suficiente agua como para crear las
condiciones descritas en el Génesis. Por lo tanto, creo que el
Jardín del Edén se encontraba en la parte alta del golfo
Pérsico; porque ese es el lugar en el que confluían los cuatro
ríos>>. Pero la hipótesis de Zarins no se queda ahí, sino que
pretende explicar lo que les ocurrió a Adán, a Eva, y al propio
Jardín: Año 6000 antes de Cristo, el nivel del mar es al menos
150 metros más bajo que el de la actualidad, y el golfo Pérsico
es un rico valle (no existía el golfo Pérsico, la tierra de ese lugar
estaba seca), cuatro ríos discurren hacía el mar, y se unen
formando un único río que atraviesa el fértil valle que podría
haber sido el
Jardín del Edén.
Los arqueólogos
denominan a éste
periodo
“Neolítico”; <<En
aquel tiempo el ser
humano era
nómada, se
dedicaba a la caza
y a la recolección. Según los estudios arqueológicos, este estilo
160
de vida se desarrolló entre el año 7000 y el 4000 antes de
Cristo, aproximadamente>> durante el periodo Neolítico el
hombre se limitaba a cazar y a recolectar para sobrevivir, un
modo de vida parecido a lo que describe el libro del Génesis.
Pero se produjo un gran cambio, la invención de la agricultura.
<<El Dr. Zarins defiende que este relato es una especie de
historia cifrada sobre la transición de la raza humana desde la
caza y la recolección, a la agricultura>> (el Dr. Zarins
argumenta) <<Estamos hablando de la aparición de la
agricultura y sabemos que esta es la región en la que le hombre
dio el paso de la recolección y la caza a la agricultura>> Los
primeros indicios de actividad agricultura se remontan al año
6000 a. C. aproximadamente, justo la época en la que fluían los
cuatro ríos. Para los cazadores recolectores la agricultura
otorgaba al hombre un poder divino… Zarins considera que la
historia del Edén es una metáfora del único estilo de vida del
hombre del neolítico, cazador y recolector del golfo Pérsico. La
Biblia dice que la humanidad no puede regresar al jardín
porque ha pecado, la ciencia propone una razón más concreta
que también aparece en la Biblia; una terrible inundación de la
región. <<Hace unos 7 u 8 mil años, terminó el periodo glacial;
cuando finaliza el último periodo glacial, el hielo retrocede, es
decir se calienta; se convierte en agua que va a parar a los
mares, con lo que el nivel del mar comienza a subir>>. El
cambio climático en torno al 6000 afecta a todo el planeta, y
termina el periodo glacial. En la mayoría de los mares la subida
del nivel del mar se produciría de forma gradual, sin embargo,
en un valle profundo y fértil, protegido por una cadena
montañosa como la del golfo Pérsico, la inundación pudo ser
repentina. El mar supera
las cadenas montañosas
y se precipita sobre los
fértiles valles,
destruyéndolo todo...”67
Estos descubrimientos son
fascinantes y asombrosos, a la vez
que nos prestan respaldo a los cristianos para explicar en parte, la
localización y lo que sucedió con el jardín del Edén. Pero los
67 Documental “Los Misterios del Jardín del Edén”, por History Chanel.
161
investigadores seculares no dudan en recubrir sus descubrimientos bajo
sus preconcepciones “naturalistas”. Si fueran objetivos y le brindarán
mayor credibilidad a la Biblia considerando sus descubrimientos acerca
de la veracidad de sus declaraciones, considerarían el aspecto de la caída
dentro de los eventos no-evolutivos, históricos, del Adán y Eva reales,
que existieron en un paraíso real; y no los tratarían como mitos.
Siguiendo el aspecto revelador que hace la ciencia sobre la histórica
ubicación real de un huerto real, expresemos con la misma lógica la
realidad de la existencia de un Adán y una Eva históricos, que pecaron
realmente, escuchando a una serpiente real, que realmente estaba poseída
por un enemigo real, de un Dios real, que realmente había creado la tierra
como lo asevera su Palabra, la Biblia. Bajo éstas conclusiones, en aquella
región denominada Mesopotamia, ocurrió, antes del diluvio, lo narrado
en Génesis 2 y 3. La última parte de la investigación del Dr. Zarins,
corresponde al diluvio universal, y no al derretimiento glacial, que ha
sido el argumento que de antaño ha ofrecido el “naturalismo” para no
admitir la veracidad del relato bíblico. Pero tal diluvio no es lo que le
pondría fin a la existencia del paraíso; de hecho, el paraíso no tuvo final,
solo fue trasladado antes del diluvio, después que el hombre fue
expulsado. Pero los detalles de tal evento los consideraremos donde
corresponde.
“Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto
de Edén, para que lo labrara y lo guardase”.
Nuevamente sale a luz el propósito de la existencia humana, y la razón
del trabajo como una bendición del ser humano. La bendición del trabajo
le daría a Adán la oportunidad de Glorificar a Dios, su Creador,
cumpliendo un propósito en su vida.
Luego, Adán necesitaría algo que le recordara su posición en el universo,
dado que él sería el ser con mayor autoridad en el huerto. En Génesis 2:
16, hayamos la Ley, única y perfecta;
“Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: de todo árbol del
huerto podrás comer; más del árbol de la ciencia del bien y del
mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente
morirás”.
El mandamiento era claro y sencillo de cumplir. Muchos en el presente
han tratado de revelar el misterio y responder la pregunta milenaria ¿Qué
tenía de especial el fruto de la ciencia del bien y del mal?
Adán había sido constituido por Dios como el “principal” de la creación;
el príncipe del Edén, ¿Qué más podía desear el hombre, si lo tenía todo?
pero había algo que debía serle reservado, no con el fin de subyugar su
162
libertad, sino porque “no hay libertad sin ley”. En la actualidad es
cuando tenemos que hacer mayor uso de este principio; ¿Qué sería de la
humanidad si no hubiera reglas? Todos harían lo que quisieran, y
añadiendo la actual corrupción, a nadie le importaría atropellar a los
demás, en afán de alcanzar sus propios intereses. Y debemos notar de
toda sociedad, en perspectiva de la historia, que “a mayor corrupción,
mayor cantidad de leyes”; es así que, para la corrupción actual, existen
un sin número de reglas en cada estrato social, en cada cultura del
mundo.
Adán no necesitaba más que una sola regla; y que, por cierto, al ojo
ingenuo, parecería ser demasiado absurda. ¿Qué tenía de malo que Adán
comiera de una fruta más del huerto del Edén? A menos, claro, que no
fuera cualquier fruta. Como los gnósticos desde antaño sostienen; ese
fruto era “místico”, tenía la facultad de generar, al menos, una habilidad
supernatural en Adán, que le permitiera alcanzar el conocimiento
infinito, que le permitiría ver y conocer el universo desde la misma
perspectiva de Dios (o que ya lo contenía, como una moderna memoria
“usb”). Entonces según los gnósticos, la prohibición de Dios era
congruente con su temor de que el hombre alcanzara su grado de
conocimiento, convirtiéndose en alguien como Él. Pero como vemos,
Adán comió el fruto, y eso no fue lo que pasó. Entonces los gnósticos
explican que el nuevo conocimiento adquirido por Adán, no fue
alcanzado plenamente, sino que solo inició el camino; y partiendo de ese
nuevo “conocimiento del bien y del mal” ahora debe emprender su
transitar progresivo, hasta un día convertirse en un “dios”. “Esa, es la
salvación”, dicen los gnósticos; y por eso, desde entonces, buscan la
“gnosis” (conocimiento). El error en esa defectuosa interpretación se
hace patente, al no considerar los atributos de Dios y plantear que Dios
tenía temor o miedo de que Adán llegase a ser como Él. Ciertamente eso
fue lo que Satanás le ofreció; “Entonces la serpiente dijo a la mujer: No
moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos
vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal”. (Génesis
3:4-5). Pero Satanás es el más grande mentiroso de todo el universo y de
toda la historia de los cielos… Adán no tenía necesidad de conocer el
bien, pues ya lo conocía; lo que Dios le había reservado era el
conocimiento del mal, y por el propio bienestar del hombre. El mal ya
existía, pero como algo no creado; era una deficiencia hallada en Lucifer,
y que había contaminado a un tercio de ángeles. No debía ser así con el
ser humano. Dios había previsto el fruto como un medio de orden para
que Adán supiera que él no era soberano y autónomo; Adán debía saber
163
que solo Dios es Soberano y Autónomo. Pero Satanás es experto en,
además de desobedecer los designios de Dios, mentir, y tergiversar la
verdad, a manera de hacer ver a Dios como el culpable. Por eso muchos
escépticos se plantean la pregunta millonaria ¿Por qué Dios plantó el
árbol de la ciencia del bien y del mal, sabiendo que el hombre pecaría?
¿no era un doble propósito? ¿no nos muestra esto que Dios tentó a Adán,
como un padre que pone un dulce al alcance de su hijo y luego le dice
“tienes prohibido comer este dulce”? la respuesta es un rotundo ¡NO!
Eso es precisamente lo que el diablo desea que todos los hombres piensen
acerca de Dios. El propósito de Dios era único, y bueno; designado para
alabanza de su Gloria. Satanás lo corrompió, de manera que ahora, para
vindicar su Glorioso Nombre, Dios ha previsto Gloriarse sobre la maldad
de Satanás y demostrar que su Divina Providencia es Superior. Pero
tampoco podemos suponer que la acción de Satanás tomó a Dios por
sorpresa; y pese a no poder adentrarnos a este tema, de “la razón de la
existencia humana a pesar de su maldad”, podemos breve y
compactadamente comparar a la humanidad con un bebé recién nacido,
a quien su madre no abortó, pese haber sabido que vendría a sufrir por
causa de otras personas, y haría sufrir a otros más: POR AMOR. La
misma razón pudo haber ocurrido. Es lamentable, pero debemos aceptar
con plena humildad, que la existencia de todos los seres humanos
después de Eva, se debe en parte a su pecado. Podemos apenas
imaginarnos que sería de nosotros si Adán y Eva no hubieran pecado,
pero debemos llegar a preguntarnos con honestidad ¿realmente
existiríamos? Probablemente no. Si nuestros padres no se hubieran
conocido en las condiciones que sucedieron, a su vez, los suyos tampoco,
y así sucesivamente hasta llegar a Adán y a Eva, nos percataremos que
nuestros errores son parte vital de nuestra existencia. Y eso no es malo
necesariamente; malo es lo que hacemos, pero algunos resultados son
buenos. Así podemos comprender porque Romanos 8: 28 habla de la
Providencia de Dios como “sabemos que a los que aman a Dios todas
las cosas les ayudan a bien…”. Solo es cuestión de perspectiva; Dios
hace que muchos de nuestros errores y pecados resulten para bien; pero
eso no quiere decir que Dios necesite del mal. Al contrario, eso nos
muestra como Dios de continuo está restaurando el mal. Es parte de su
Gloriarse sobre el mal. En otras palabras; Dios de continuo está
frustrando la grande obra de Satanás, y todas sus obras. Por eso Dios
permitió el mal, y plantó un árbol de la ciencia del bien y del mal” con
un buen propósito, a pesar que sabía que Satanás lo usaría para introducir
la desobediencia en el ser humano.
164
Antes de la caída, Dios había previsto la existencia de un ser muy
singular: LA MUJER.
“Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le
haré ayuda idónea para él.
Jehová Dios formó, pues, de la tierra toda bestia del campo, y
toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viese cómo
las había de llamar; y todo lo que Adán llamó a los animales
vivientes, ese es su nombre.
Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo
ganado del campo; más para Adán no se halló ayuda idónea
para él.
Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y
mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne
en su lugar.
Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una
mujer, y la trajo al hombre”.
Otra porción rica en contenido devocional y teológico. Ampliamente
comentada desde diversas perspectivas. Pero que abordaremos
brevemente.
Adán había comenzado a ejercer su tarea; mientras tanto Dios lo
observaba y había previsto una enorme bendición para él, sino es que la
máxima. Dios se dijo a sí mismo (en sus tres Personas) “No es bueno que
el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él”; Eva vendría a existir
por causa de Adán, tal como lo dice el apóstol Pablo en 1ª. Corintios
11:8-9. El Midrash nos informa que Eva fue creada el mismo día que
Adán, y que, de hecho, los acontecimientos suscitados en el jardín de
Edén procedieron el mismo día sexto, por lo cual Adán no duró más de
un solo día sin pecar en el huerto, y fue precisamente el Shabat, el que lo
protegió de ser expulsado ese mismo día. Así mismo, el Midrash dice
que Adán poseía en su cuerpo ambos géneros antes de que la mujer fuera
separada de él; era al frente un varón, y en lugar de sus espaldas Eva
estaba unido a él. Pero esa interpretación nos metería en serios problemas
al hablar sobre la “imagen” de Dios en el hombre ¿poseerá Dios
apariencia masculina al frente y femenina a sus espaldas? Por supuesto
que NO. Adán poseía en su cuerpo dos cromosomas (XY) para que de
uno de ellos procediera el género femenino. En cuanto a la duración de
su estadía en el Huerto, no podemos, ni pretenderemos refutar dicha
interpretación de que duró un solo día y pecó el mismo viernes, (solo
talvez, por esa razón la expiación de Cristo ocurriría un día sexto, para
vindicar el pecado de Adán cometido en un día como ese. No podemos
165
precisar dicha interpretación, ya que es extra-bíblica), tal vez Adán y Eva
durarían un tiempo indefinido antes de pecar en el huerto, no lo sabemos.
Lo importante es que Eva fue creada con un propósito; y el cumplimiento
de su propósito dependía en buena medida de que el propósito de Adán
fuera alcanzado. Realmente para Dios, Adán no tenía mayor importancia
que Eva (contrario a lo que pudiera aseverar el machismo), pues la Biblia
dice: “Pero en el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el
varón; porque, así como la mujer procede del varón, también el varón
nace de la mujer; pero todo procede de Dios” (1ª. Corintios 11: 11-12).
Dios había designado las funciones de cada uno, y dichas funciones no
eran más importantes la una que la otra, sino que era complementarias.
Por lo cual la mujer resultaría “…ayuda idónea…”, lo que significa
“ayuda suficiente” o “ayuda competente” (apta, capaz, que tenga buena
disposición), ese es el modelo de Dios de una mujer para un hombre (eso
cambiaría después de la caída). Mientras tanto, en el sexto día; Dios
“…formó, pues, de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los
cielos, y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar”.
Adán se puso inmediatamente a trabajar con gozo, pues el trabajo le era
una bendición; su primera labor fue nombrar a los animales: “y todo lo
que Adán llamó a los animales vivientes, ese es su nombre. Y puso Adán
nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo…”
pero cuando venía a él todas las especies por parejas, él no pudo evitar
notar algo, lo que probablemente le deprimió en medio del paraíso: “más
para Adán no se halló ayuda idónea para él”. Es interesante notar como
alguien puede estar triste en medio de un verdadero Paraíso, pero Dios
había creado al hombre con corazón frágil y bondadoso, presto para amar
y deleitarse en la suma bondad que solo un amor de pareja puede ofrecer.
Nosotros podemos objetar la razón por la cual Dios se propuso crear a
Eva aun antes de crear a los animales, pero finalmente la creó después,
pero realmente Dios tenía un propósito como en todo; Adán debía desear
a su pareja, a diferencia de los animales que se guían por instinto; Adán
debía razonar sobre el asunto de permanecer en la soledad, o preferir la
dulce compañía de una dama. Es la reflexión a la que todo varón soltero
debe llegar; habrá algunos que prefieran permanecer solos, pero será la
excepción, naturalmente todo varón deseará una esposa a cierta edad de
su vida, cuando note que todos en su entorno comienzan a procrear hijos,
las familias se reúnen para jugar y comer, nota la dulzura del proceso de
la crianza, sería anti natural, o sobrenatural (viniendo de Dios) en el
mejor de los casos, que el varón no sienta el impulso de procrear una
familia. Así que no fue ese el momento, en el que Dios ve deprimido a
166
Adán, en el que Él decide: “…No es bueno que el hombre esté solo; le
haré ayuda idónea para él”. Dios ya lo tenía previsto.
“Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras
éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de
la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer…”. Dios
toma la medula ósea de Adán, y de su ADN crea una mujer. Cualquier
científico podría deducir estos términos de este pasaje; pero el afán de
“comprobar que la Biblia es un mito” es más sagrada para ellos, y se
cierran a negar las escrituras. Todo científico sabe que en la medula ósea
yace la “crema y nata” del ADN; muy probablemente en la extracción de
esta costilla (la primera cirugía registrada en la historia del a humanidad)
Dios extrajo la medula ósea de la columna vertebral, y usó, además, el
calcio y todos los componentes bioquímicos de dicha costilla para
originar el cuerpo físico de Eva. El alma y el espíritu de Eva, además,
también procedían de Adán. ¿Cómo es esto posible? Lo analizaremos
por una lógica implicación al momento de transmitir el pecado a las
generaciones posteriores. A algunos predicares, les gusta el pensamiento
romántico de que “la costilla tomada de Adán para la creación de Eva,
fue una costilla sobre el lado izquierdo del tórax; porque la mujer fue
diseñada para proteger el corazón del hombre”. Dejémoslo en que
podría ser una posibilidad. Pero al ser objetivos, e interpretar la Biblia en
una esfera científica contemporánea, debemos remarcar el factor del
ADN ya expuesto. De todo esto Adán no se percató, pues estaba
profundamente dormido.
167
y te la entrego a ti, para que tu continúes con mi labor. No te la entrego
para que la violentes, para que la maltrates, para que la irrespetes, sino
para que, siendo carne de mi carne y hueso de mis huesos, deja de ser
una parte de mí, para ser una parte de ti, y cumplas lo que dice la
Escritura: Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a
sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Porque
nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la
cuida, como también Cristo a la iglesia” (Efesios 5:28-29) al igual que
Adán, Eva poseía en sí misma una parte de Dios (su Espíritu Santo). A
muchos no le gusta la idea de que una esposa sea tratada como una hija;
porque humanamente solemos tratar a nuestros hijos como inferiores,
incluso algunos como esclavos, al momento de disciplinar solemos ser
intolerantes y agresivos en lugar de amorosos, sabios y comprensivos,
como debe ser también el esposo con la esposa, sin exaltarse y ofenderla
por sus errores tan humanos como los nuestros; y es también cierto que
hay un trato distinto y exclusivo que tienen las esposas y no las hijas (y
eso es parte del respeto, todo padre debe respetar solemne y
amorosamente a sus hijas), pero el punto es que, como mujeres, deben
ser tratadas y amadas con suma delicadeza, porque es lo que Dios
manda. ¡Que terrible será para aquel hombre que violentó a su frágil
esposa, presentarse frente a frente con el único y más temible de todos
los suegros: Dios! Quien le teme a su suegro, un simple hombre, ¿no
debe temerle más a Dios? Y aunque su pobre esposa sea huérfana de
padre, todo esposo debe saber quién es el padre de los huérfanos: “A
ninguna viuda ni huérfano afligiréis. Porque si tú llegas a afligirles, y
ellos clamaren a mí, ciertamente oiré yo su clamor; y mi furor se
encenderá, y os mataré a espada, y vuestras mujeres serán viudas, y
huérfanos vuestros hijos” (Éxodo 22:22-24). ¡Bendito sea el Señor!
Los esposos deben amarse y respetarse, tal como lo manda el Señor. Eso
incluye la invalidez del divorcio delante de Dios, por otra causa que no
sea violar la solemne declaración de “una sola carne” a través del
adulterio:
“Entonces vinieron a él los fariseos, tentándole y diciéndole:
¿Es lícito al hombre repudiar a su mujer por cualquier causa?
El, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo
al principio, varón y hembra los hizo, y dijo: Por esto el hombre
dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una
sola carne?
Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo
que Dios juntó, no lo separe el hombre.
168
Le dijeron: ¿Por qué, pues, mandó Moisés dar carta de
divorcio, y repudiarla?
Él les dijo: Por la dureza de vuestro corazón Moisés os
permitió repudiar a vuestras mujeres; mas al principio no fue
así.
Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por
causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se
casa con la repudiada, adultera”.
Mateo 19:3-9
El énfasis debemos colocarlo en la expresión “…más al principio no fue
así”, y debemos procurar mantener las cosas en su orden original.
169
Así mismo, la “sola y una misma carne” conlleva también la idea de
intimidad: “Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se
avergonzaban”. La intimidad matrimonial jamás fue considerada por
Dios algo pecaminoso, como lo quieren hacer significar los gnósticos
haciendo referencia al coito como el “fruto prohibido”. Dios ha había
bendecido a cada especie con la multiplicación por medio del coito, y el
ser humano no sería la excepción: “Y creó Dios al hombre a su imagen,
a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios,
y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla…”
(Génesis 1:27-28). La única forma orgánica y biológica dispuesta por
Dios mismo para la fructificación y reproducción de la especie humana,
como de todas las especies, era naturalmente el coito. Aquí es donde se
desmantela el mito sumerio de Lilith; si Dios hubiera creado dos
criaturas humanas el sexto día, y la hembra de ese momento no hubiera
sido Eva, sino otra criatura similar a Adán, ¿no habría permanecido dicha
especie bajo la bendición de reproducción que Dios les otorgó en el
momento de su creación? Tendríamos a la fecha, por parientes, a los
descendientes del engendro mitológico de Lilith, por consecuente, el
mismo coito no habría sido pecado de todos modos, en contra de lo que
plantea el gnosticismo que a la fecha abrasa el mito sumerio. Lilith jamás
existió, y si el profeta Isaías denomina así a una criatura que en el
capítulo 34: 14 de su libro se traduce como “lechuza” a nuestro español,
y no está hablando de un animal, de seguro es un engendro demoniaco,
pero de ninguna forma ha pertenecido jamás al género humano. Fue Eva,
la que recibió la bendición de la reproducción, aunque aún estaba en
Adán, cuando éste fue creado primero; luego la bendición les fue
transmitida a través de una solemne ceremonia nupcial. La idea de la
reproducción es elemental en los planes de Dios; por lo cual el
homosexualismo viene a ser una afrenta vomitiva para Dios. Ya desde el
inicio se implica que la única relación admitida y bendecida por Dios
es monógama y heterosexual. No podría haber sido de otra forma. Las
relaciones sexuales de un hombre y una mujer, dentro del matrimonio
alegran el corazón de Dios, por lo cual dice:
“Sea bendito tu manantial,
Y alégrate con la mujer de tu juventud,
Como cierva amada y graciosa gacela.
Sus caricias te satisfagan en todo tiempo,
Y en su amor recréate siempre”.
Proverbios 5:18-19
Y:
170
“Goza de la vida con la mujer que amas, todos los días de la vida de
tu vanidad que te son dados debajo del sol, todos los días de tu
vanidad; porque esta es tu parte en la vida, y en tu trabajo con que te
afanas debajo del sol”.
Eclesiastés 9:9
La mujer fue más que una bendición para Adán, fue la extensión de su
ser; hecha para ver lo que él no viera, para pensar, sentir, y completar lo
que a él le hiciera falta, la mujer fue la extensión de su perfección. Creada
para llenar su vida de alegría, de felicidad; y es así como debe de ser el
matrimonio cristiano. En la intimidad no hay de que avergonzarse porque
nadie se avergüenza de sí mismo anti sí mismo, sería ilógico. El no estar
conforme con su cuerpo es una deficiencia, que a veces nos muestra
pecados que deberíamos corregir, pero en general, todos debemos estar
conformes y contentos con nuestros propios cuerpos, y con nuestro
conyugue. El erotismo intramarital no es pecado; es alegría, es un motivo
de recreación y gozo. Así lo designó Dios.
Pero las cosas no quedaron mucho tiempo en el orden y la perfección
que Dios les había provisto:
LA CAÍDA
Recapitulando; el hombre como ser creado a la imagen de Dios, fue
creado justo, bueno y perfecto; con el total y original “libre
albedrío” expresamente dicho, en su original libre albedrío, Adán
podía escoger entre obedecer a Dios, o desobedecerlo. Pero algo sucedió
que cambió las cosas, por lo cual notamos que ya nada es igual a como
originalmente Dios lo creó, ni el hombre mismo.
171
Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era
agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la
sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su
marido, el cual comió, así como ella.
Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que
estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se
hicieron delantales”.
172
quedara debajo debía ser el subordinado. Adán entendía que debía
dominar a Lilith como a todas las criaturas. Lilith pensaba que tenía
derecho de intercalar su posición con Adán; pero éste no podía admitir
eso. Esta es la razón, según los gnósticos, del conflicto de géneros. Como
Adán no pudo procrear con Lilith, se quejó ante Dios. Dios le dio la razón
a Adán y le creó a Eva (Génesis 2: 21-25). Lilith fue expulsada del
paraíso por su insurrección y rebelión. Lilith, llena de odio hacia Adán,
se convirtió en un demonio nocturno (“Lechuza”. Ver Isaías 34:11) y
prometió vengarse de todos los hijos de Adán, devorándolos en sus
primeros días de nacidos, después de los ocho días que hubiese sido
circuncidado (de ahí la importancia del ritual para los judíos pos
babilónicos). Pero tal mito resulta falso en cuanto a que Lilith haya
sido la primera esposa de Adán, pues claramente Génesis 2: 18 nos
da testimonio de que Dios vio al “hombre solo” (“no es bueno que el
hombre esté solo”). De haber existido Lilith, pese a sus conflictos
maritales, Adán no habría estado solo. Pero Dios lo vio solo. Luego el
de esto, en el mito, Lilith sale de la escena, para aparecer
esporádicamente en la historia y mitología del pueblo judío
(principalmente antes y después del cautiverio babilónico). Pero surge
otro personaje en la escena; la serpiente. Según el mito gnóstico, el libro
apócrifo de Enoc y el Midrash (todas referencias de judaísmo pos-
babilónicas), la serpiente no es ni la personificación, ni la posesión
demoniaca de Lucifer en la criatura llamada “serpiente”; sino que uno
de los principales ángeles caídos en la rebelión celestial, llamado
“Samael” fue quien “montó en la serpiente y entró en ella”. Citando
directamente el Midrash, dice respecto a este asunto:
“Samael era el gran maestro entre los ángeles. Bajó a la tierra
para encontrar la criatura adecuada con el objeto de tentar a
Adam y Java para que los hiciera transgredir el precepto de
Hashem. No encontró a ninguno más astuto que la serpiente.
Originariamente, Hashem propuso que la serpiente fuera
superior al resto de los animales y fuera como un sirviente para
la humanidad. Con éste propósito, la dotó de dos
características: la habilidad de hablar y de caminar erguido.
Samael eligió a la serpiente para éste propósito. Descendió a
la tierra y montó sobre la espalda de la serpiente como si fuera
sobre un camello e impregnó a la serpiente de su espíritu. A
173
partir de ese momento todo lo que dijera la serpiente estaba
inspirado en Samael”.68
Entonces, el ángel caído, habiendo poseído a la serpiente, sedujo a
Eva, y fornicó con ella. Ese fue el primer adulterio, según la
interpretación gnóstica. A partir de ahí, el gnosticismo del segundo
siglo confería una “iluminación mágica” al coito, a la vez que
practicaban un ascetismo innecesario respecto a la recreación marital; los
gnósticos creían que el coito no debía de ser practicado ni siquiera entre
esposos, a menos que se tuvieran fines de recibir una “iluminación
mágica” de conocimiento (gnosis) que le contribuiría a su salvación. Esta
práctica, parte de la creencia de que el “fruto prohibido” era una
alegoría para censurar hasta cierto punto, la realidad que en
aquellos tiempos resultaría demasiado escandalosa e inmoral. El
“árbol de la ciencia del bien y del mal” nunca existió literalmente,
según los gnósticos. Esta interpretación resulta muy conveniente
para insertarle una cosmovisión evolutiva que no violenta la
cronología de los hechos, pero
lamentablemente para ellos, es falsa.
Según el gnosticismo, Eva adulteraría con la
serpiente (Samael) y luego con su esposo
Adán, enseñándole las nuevas prácticas
eróticas (posiciones denominadas “runas” en
occidente, y “Kama Sutra” en oriente), y
recibiendo Adán, la primera “gnosis”; según
los gnósticos, la “iluminación mágica”
recibida en el coito, era de una forma
inconsciente, para aflorarla era necesario
repetir la “runas” vocalizando “mantras”, o
sonidos guturales, hasta que la “piedra
filosofal” –el semen no eyaculado- subiera Ilustración del Kundalini
por el “kundalini” –columna vertebral,
ilustrada como un bastón con dos serpientes ascendiendo en el- a través
de los “chacras” –puntos mágicos de energía en el cuerpo-. Esto no
implicaba más que la aceptación de las practicas esotéricas y paganas,
por parte de quienes profesaban el gnosticismo). Por cuanto Eva le
enseñó a Adán, las nuevas prácticas aprendidas de la serpiente,
según los gnósticos, no era incorrecto que las mujeres ejercieran el
174
sacerdocio en otras
culturas paganas, pues
Eva resultó como una
sacerdotisa para su
esposo Adán.
Esta interpretación del
“fruto prohibido” pretende
explicar lo que dijo el
apóstol Juan, en su primera
carta:
La meditación yoga es la práctica de runas y “No como Caín, que era
mantras del esoterismo oriental pos-babilónico del maligno y mató a su
hermano.”
1ª. Juan 3:12
LA INTERPRETACIÓN CORRECTA
EL ORIGEN DEL MAL Y EL PECADO
Antes de analizar propiamente la caída, es conveniente hablar de un
asunto que los gnósticos daban por hecho; la existencia del mal. En el
175
texto leemos que “la serpiente era astuta, más que todos los animales
del campo que Jehová Dios había hecho…” (Génesis 3: 1) pero ¿de
dónde provenía esa astucia? Al parecer la serpiente fue creada con cierta
singularidad que no gozaban las otras criaturas: evidentemente razonaba,
hablaba, caminaba erguida y sobre sus dos patas traseras. El Midrash
dice que Dios la había creado para que fuera sirviente del ser humano, y
es evidente la cercanía que tenía con Adán y Eva. Y así fuera el ángel
caído Samael o el propio Lucifer, que poseyó a dicha criatura, de igual
manera tenemos que preguntar ¿de dónde provino, y en qué momento
sucedió, que la bondad y perfección original de estos seres se tornara en
maldad? La Biblia nos informa:
“En Edén, en el huerto de Dios estuviste; de toda piedra
preciosa era tu vestidura;
de cornerina, topacio, jaspe, crisólito, berilo y ónice; de zafiro,
carbunclo, esmeralda y oro; los primores de tus tamboriles y
flautas estuvieron preparados para ti en el día de tu creación.
Tú, querubín grande, protector, yo te puse en el santo monte de
Dios, allí estuviste; en medio de las piedras de fuego te
paseabas.
Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste
creado, hasta que se halló en ti maldad.
A causa de la multitud de tus contrataciones fuiste lleno de
iniquidad, y pecaste; por lo que yo te eché del monte de Dios,
y te arrojé de entre las piedras del fuego, oh querubín
protector.
Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste
tu sabiduría a causa de tu esplendor; yo te arrojaré por tierra;
delante de los reyes te pondré para que miren en ti.
Con la multitud de tus maldades y con la iniquidad de tus
contrataciones profanaste tu santuario; yo, pues, saqué fuego
de en medio de ti, el cual te consumió, y te puse en ceniza sobre
la tierra a los ojos de todos los que te miran.
Todos los que te conocieron de entre los pueblos se
maravillarán sobre ti; espanto serás, y para siempre dejarás de
ser”.
Ezequiel 28: 13-19
176
ésta criatura angélica vestía de toda piedra preciosa, el día de su creación
o nacimiento se le ofrecieron los instrumentos musicales, pues él dirigiría
la alabanza celestial, y la cuarta cualidad es que se le denomina
“querubín protector”, la quinta es que, a la vez que habitaba en Edén,
tenía un acceso ilimitado a la presencia de Dios en su monte santo (cielo)
y se paseaba en medio de las piedras de fuego; también era perfecto y
hermoso, sabio, además. Todas éstas cualidades, de las cuales prescindió
al rebelarse, son muy particulares. Podemos deducir de ellas, que
habitaba en Edén con un propósito de proteger la adoración de Dios,
dado que la palabra hebrea Kerub, de la que se traduce querubín, tiene
una connotación de expresar un ferviente amor a Dios, que le lleva a
cubrir sus rostros frente a la presencia Divina. Quizá por ese ferviente
amor, Dios le había designado la protección de la adoración tanto de
Adán como de Eva en el Edén, al grado que se le habían proporcionado
instrumentos musicales. Luego acudía a informar su trabajo ante el
Trono celestial, pasando por las piedras que refulgían como brazas, y
quizás eran brazas debido a la explosiva Gloria de Dios, frente a la
presencia del Dios vivo. No podemos asegurar que hubiera un portal de
la tierra al cielo en Edén, ni que el querubín en cuestión viajara millones
de veces más rápido que la luz para trasladarse desde éste planeta hasta
la presencia divina en el Olam (cielo/eternidad); ambas son buenas
posibilidades, las cuales la Biblia no nos informa, pero el hecho es que
sucedía. Pero, acto seguido; por alguna razón desconocida, este querubín
peca ¿Cómo? Eso quisiéramos saberlo. Más adelante, Apocalipsis 12: 7-
10 nos informará de una segunda y definitiva expulsión del mismo ente
maligno. Pero Ezequiel nos informa que una de las causas del pecado de
ésta criatura angélica, fue su comercio (contrataciones) y la otra su
vanagloria (hermosura). ¿Qué comerciaba? Posiblemente la mentira,
pues de este tipo de comercio se nos habla con la misma connotación que
en Apocalipsis 18: 23, que dice de la Gran Babilonia: “Luz de lámpara
no alumbrará más en ti, ni voz de esposo y de esposa se oirá más en ti;
porque tus mercaderes eran los grandes de la tierra; pues por tus
hechicerías fueron engañadas todas las naciones”, y luego, cuando al
fin es expulsado definitivamente, los demás ángeles y/o santos respiran
aliviados y exclaman: “ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros
hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche”. Si
la mentira y la difamación era el comercio ilícito que practicó éste
querubín, explicaría porque difamó a Dios, de la manera tan
espeluznante que se atrevió a hacerlo en el Edén, frente a Eva. En todo
esto, dudo de una entidad llamada “Samael”, y me parece que se refiere
177
a una entidad llamada “Lucifer” (portador de Luz). Éste querubín tenía
el honor, el deber, y el privilegio, de llevar la luz (Shekhiná) de cada
nuevo amanecer sobre la tierra, resguardar la adoración a Dios en el
Paraíso, y llevar los resultados ante el trono celestial. Lo que me permite
situar la caída o rebelión dentro del marco de los primeros días de la
creación, incluso después de la creación del hombre. Si ya se había
rebelado previamente en el cielo, es difícil concretarlo, pero fácil
suponerlo; lo que es un hecho, es que sus negocios profanos se basaban
en mentir y difamar a sus hermanos (ángeles). Aun así, al parecer, el
querubín aún no había derramado la gota del vaso. Su infamia llegó a ser
intolerable para Dios, no por el motivo de que hubiera hecho caer al
género humano, lo cual de por sí ya era malo; lo peor fue haber
difamado a Dios mismo: “¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de
todo árbol del huerto?”. Y más adelante se atrevió a añadir “No
moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos
vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal”. Se atrevió
a contradecir la palabra de Dios, y a difamar a Dios, dando a entender
que ese fruto era el secreto de Dios, al cual Dios le debía su razón de ser,
y si los humanos comían también, llegarían a ser dioses, creadores de
nuevos mundos. ¿de dónde provino tanto ingenio malvado? El texto de
Ezequiel nos informa de un hecho particular que no debe ser pasado por
alto. Dios no creo al querubín malo, ni predispuesto para ser malo;
Dios lo creó bueno, perfecto, hermoso, pero él se vanaglorio queriendo
ser como Dios y pensando que lograría la derrota de su Creador
difamándolo con sus criaturas recientemente creados. Esa maldad ¿de
dónde provino? El texto responde “Perfecto eras en todos tus caminos
desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad”. Agustín
de Hipona nos ayuda a entender que es éste “hasta que se halló en ti
maldad”, es conveniente comprender como debe ser entendido el
concepto del mal moral (pecado) desde la correcta cosmovisión agustina:
“El mal no puede ser un ente, porque entonces no sería mal
sino bien. Por lo tanto, el mal viene a ser una privación, un
accidente de la sustancia. Agustín dice:
<<Del mismo modo que, en los animales, el estar
enfermos o heridos no es otra cosa que estar privados
de la salud - y por esto al aplicarle un remedio, no se
intenta que los males existentes en aquellos cuerpos,
es decir, las enfermedades y heridas, se trasladen a
otra parte, sino destruirlas, ya que ellas no son
substancias, sino, alteraciones de la carne, que,
178
siendo substancia y, por tanto, algo bueno, recibe
estos males, esto es, privaciones del bien que llamamos
salud -, así también todos los defectos de las almas son
privaciones de bienes naturales, y estos defectos,
cuando son curados, no se trasladan a otros lugares,
sino que, no pudiendo subsistir con aquella salud,
desparece en absoluto>> (Fernández, 1998, p. 445-
446).
La característica intrínseca de la sustancia creada por Dios es
ser buena, y el mal – al igual que la enfermedad – no es más
que una falla, un accidente, una ausencia en la sustancia, sí
como la enfermedad es la ausencia de la salud. Y si el mal es la
privación del bien en la sustancia, este no puede ser pensado
sino es en relación con el bien. El mal sólo se manifiesta en el
bien, y es en éste donde el mal toma sentido. Sin bien (sin
sustancia) el mal no encontraría un medio a través del cual
hacerse perceptible, porque este carece de existencia propia,
puesto que no es una cosa. Al carecer de existencia, necesita
de algo donde residir y esto lo consigue en lo bueno creado por
Dios. Sin embargo, vale la pena hacer la salvedad que en
ningún momento Agustín niega la existencia del mal. Él llega
a la conclusión, en medio de sus indagaciones, de que el mal no
es una cosa, como una flor o una montaña, pero no por eso deja
de ser existente, ya que el mal se hace sentir en la sustancia
creada por Dios. La definición a la que llega Agustín de que el
mal es una privación y no una sustancia es un gran aporte
tanto filosófico como teológico, puesto que reconoce en él toda
su extensión y dominio, a la vez que, pone en evidencia su
miseria ontológica demostrando que el mal por sí mismo no
puede ser y que por ello necesita del bien. Entonces, el mal
existe, pero sin sustancia.
Así pues, teniendo en cuenta la verdadera naturaleza de lo que
es el mal, es menester ahora saber cuál es su origen. Si existe
el mal ¿de dónde procede?
Como vemos no puede proceder de Dios, ya que Él es el sumo
bien y, su creación (y todo lo que hay en ella) es buena. A
demás, si el mal es un no-ser, es decir, una privación de un ente
creado por Dios, entonces no pudo haber salido de la mano
creadora de Dios.
179
Así, Dios es el principio del bien, su acción tiende hacia el bien,
hacia el ser. Dios no pudo haber creado el mal, porque si lo
hiciese esto conllevaría a la destrucción del mundo. Y no se
puede sostener el argumento que Dios lo haya creado para
destruir. Entonces, Dios no es el origen del mal, él no permite
el mal en el mundo este es perpetrado por el hombre al hacer
un uso inadecuado de su libertad. En consecuencia, Agustín
encontró que el mal no procedía ni de un principio del mal, ni
de Dios, sino que su origen estaba en la criatura misma...
Cuando se define la virtud y el bien moral como lo que coincide
con nuestra naturaleza, esto equivale a definirla como lo que
coincide con la razón. De manera inversa, el mal moral, el
pecado, no es otra cosa que la falta de racionalidad en el acto
o en el hábito. Esta falta de racionalidad en el acto atenta
contra el orden… la fuente de toda maldad es de carácter
volitivo, es decir, que la maldad proviene de una perversa
voluntad que se aparta de Dios y esta voluntad se encuentra en
una criatura que posee la facultad de la libertad que a través
de esta puede elegir entre la posibilidad de adherirse a lo
terreno y perecedero o a lo eterno y divino”.69
El mal es al bien, lo que la oscuridad le es a la luz; ausencia, vacío, un
defecto que debe ser corregido. De la fecha de la caída, no podemos
deducir mucho con precisión; pero el texto nos ofrece la posibilidad de
que haya ocurrido dentro de los primeros días de la creación, y con cierto
énfasis, se haya dado lugar en la caída de Adán. Ezequiel nos dice al
respecto: “yo te eché del monte de Dios, y te arrojé de entre las piedras
del fuego, oh querubín protector… yo te arrojaré por tierra; delante de
los reyes te pondré para que miren en ti… yo, pues, saqué fuego de en
medio de ti, el cual te consumió, y te puse en ceniza sobre la tierra a
los ojos de todos los que te miran. Todos los que te conocieron de entre
los pueblos se maravillarán sobre ti; espanto serás, y para siempre
dejarás de ser”.
Muy probablemente la destrucción de un cuerpo que se menciona en la
última parte (“…saqué fuego de en medio de ti, el cual te consumió, y
te puse en ceniza sobre la tierra…”) se refiera a la destrucción de un
cuerpo etéreo, bíblicamente denominado “cuerpo celestial” (1ª. Corintios
180
15:40 –aunque la referencia es directamente a los astros en
comparación con los cuerpos glorificados por la resurrección, da pautas
para deducir que todos los ángeles tienen cuerpos celestiales, que de
hecho son descritos en otros pasajes-). Personalmente no estoy de
acuerdo con el Dr. Armando Alducin cuando hace la distinción entre
“demonios” y “ángeles caídos”; para él no son lo mismo; para él,
demonios son una referencia a los “espíritus inmundos” según la
explicación del libro de Enoc, que abordaremos más adelante, en cuanto
a que son fuerzas inhumanas, pero tampoco angelicales. El libro de Enoc
plantea que los “espíritus inmundos” son los espíritus de los “nefilín”
(gigantes antediluvianos muertos en el diluvio, que fueron condenados
por Dios a vagar sobre la tierra sin descanso –fantasmas-. Más adelante
daremos más detalles) pero el libro de Enoc no llama “demonios” a tales
“espíritus inmundos”, sin embargo, sí llama “demonios” a los “ángeles
caídos”. Ezequiel parece señalarnos la destrucción de su cuerpo celestial,
quedando sujeto a vagar en calidad de una fuerza demoniaca, y me atrevo
a señalar, de “espíritus inmundos” (aun en contraposición al libro de
Enoc). Ezequiel dice: “saqué fuego de en medio de ti, el cual te
consumió, y te puse en ceniza sobre la tierra a los ojos de todos los que
te miran. Todos los que te conocieron de entre los pueblos se
maravillarán sobre ti; espanto serás, y para siempre dejarás de ser”.
Ahora el querubín es un No-ser vivo; es decir, existe aún, pero en calidad
negativa, opuesta a lo bueno, a la perfección. La palabra “espanto” está
cargada de un significado siniestro, lo que significa que de ahí en
adelante causaría miedo y terror. Isaías de igual manera nos habla del
querubín, y es de aquí, de donde podemos deducir sin temor alguno, su
particular nombre:
“¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana!
Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones.
Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto,
junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono,
y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte;
sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo.
Más tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo.
Isaías 14: 12-15.
Las implicaciones y conclusiones son prácticamente las misma que las
del pasaje de Ezequiel. La singularidad de éste pasaje, que no nos permite
ligarlo perfectamente al texto de Génesis 3 sobre la caída de Adán y Eva,
radica en que el evento claramente es descrito en los cielos; lo que nos
deja en el marco de la suposición, al especular que la caída del cielo haya
181
sido previa a la tentación de Eva, y éste (Lucifer) haya tentado a Eva y
haya hecho caer a Adán, como una represalia de lo que le aconteció en
el cielo; eso explicaría la posesión demoniaca de la serpiente, ya que una
criatura angelical no puede poseer a ningún ser vivo, en cambio, un
demonio o espíritu inmundo bien lo hace, y de ello encontramos
suficiente evidencia en el Nuevo Testamento, sobre todo en el ministerio
de Cristo. El punto es que Satanás, como sería designado a partir de
entonces, tuvo una agenda llena y apretada en su rebelión, que no nos
permite precisar el orden de dichos eventos. Si tentó al hombre antes o
después de su caída, resulta prácticamente irrelevante. Lo que causó, fue
una catástrofe de proporciones caóticas. Todo por su ambición de querer
posicionarse en la calidad de Dios.
En cuanto a la caída de Adán y Eva en el pecado, ahora regresemos a
considerar Génesis 3, y deduzcamos la participación y responsabilidad
humanas, ya que hemos visto la participación y responsabilidad
satánicas:
“Y la mujer respondió…”. Solo con ésta frase ya se pueden señalar los
errores y la responsabilidad de ambos. En primer lugar, Eva ¿Qué tenía
que detenerse a escuchar y responder a la serpiente? Pero por si eso no
fuera poco, comería y le daría a comer a su marido.
De Adán, no podemos justificar su ausencia ¿Dónde estaba Adán cuando
su mujer estaba platicando con la serpiente? ¿estaba durmiendo?
¿paseando? ¿Qué estaba haciendo? Su ausencia no lo exime de la
responsabilidad, antes, lo responsabiliza más. Por si eso fuera poco,
recibiría el fruto y lo comería sin preguntarle a Eva de donde lo había
traído ¿no tenía alguna peculiaridad el fruto, que lo hiciera distinguible
de los demás, para que Adán no lo conociera de inmediato? Vemos que
él tomó su decisión, y Eva no lo obligó finalmente.
En Génesis 2: 16, hayamos la Ley, única y perfecta;
“Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: de todo árbol del
huerto podrás comer; más del árbol de la ciencia del bien y del
mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente
morirás”.
El mandamiento era claro y sencillo de cumplir. ¿Qué más podía desear
el hombre, si lo tenía todo? Pero había algo que debía serle reservado,
no con el fin de subyugar su libertad, sino porque “no hay libertad sin
ley”. En la actualidad es cuando tenemos que hacer mayor uso de este
principio; ¿Qué sería de la humanidad si no hubiera reglas? Todos harían
lo que quisieran, y añadiendo la actual corrupción, a nadie le importaría
atropellar a los demás, en afán de alcanzar sus propios intereses. Y
182
debemos notar de toda sociedad, en perspectiva de la historia, que “a
mayor corrupción, mayor cantidad de leyes”; es así que, para la
corrupción actual, existen un sin número de reglas en cada estrato social,
en cada cultura del mundo.
Adán no necesitaba más que una sola regla; y que, por cierto, al ojo
ingenuo, parecería ser demasiado absurda. ¿Qué tenía de malo que Adán
comiera de una fruta más del huerto del Edén? A menos, claro, que no
fuera cualquier fruta. Como los gnósticos desde antaño sostienen; ese
fruto era “místico”, tenía la facultad de generar, al menos, una
habilidad supernatural en Adán, que le permitiera alcanzar el
conocimiento infinito, que le permitiría ver y conocer el universo desde
la misma perspectiva de Dios (o que ya lo contenía, como una moderna
memoria “usb”). Entonces según los gnósticos, la prohibición de Dios
era congruente con su temor de que el hombre alcanzar su grado de
conocimiento, convirtiéndose en alguien como Él. Pero como vemos,
Adán comió el fruto, y eso no fue lo que pasó. Entonces los gnósticos
explican que el nuevo conocimiento adquirido por Adán, no fue
alcanzado plenamente, sino que solo inició el camino; y partiendo de ese
nuevo “conocimiento del bien y del mal” ahora debe emprender su
transitar progresivo, hasta un día convertirse en un “dios”. “Esa, es la
salvación”, dicen los gnósticos; y por eso, desde entonces, buscan la
“gnosis” (conocimiento).
Como vemos, dicha secta se alinea con el engaño de Satanás: “Pero
la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que
Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha
dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la
serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del
fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de
él, ni le tocaréis, para que no muráis. Entonces la serpiente dijo a la
mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él,
serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el
mal” …
Ahora, la otra objeción del diablo, que usa para justificarse; es una
obscenidad: En un libro de supuesto ocultismo, un charlatán escribió: …
“pero Dios había envenenado el fruto con la muerte”…
¡NO! ¡no es así! Esa es una obscena herejía. Culpar a Dios por las causas
de la desobediencia, del pecado. El apóstol Pablo escribe a los Romanos
(en 6: 23): “Porque la paga del pecado es muerte…”
Adán pecó, con todo su libre albedrío; nadie lo forzó. Ciertamente la
serpiente engañó a Eva, y esta dio a su marido; pero él era bien consiente
183
de las implicaciones y los resultados que trajera la desobediencia; “Y
mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: de todo árbol del huerto
podrás comer; más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás;
porque el día que de él comieres, ciertamente morirás” (Génesis 2: 16).
¿Por qué habría de morir Adán? ¿Por qué estaba envenenado el fruto?
¡NO!, sino porque accedió a la falsa oferta de Satanás; “sabe Dios que
el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios,
sabiendo el bien y el mal”. Adán sabía que moriría, porque Dios se lo
había anticipado; pero, aun así, quiso “ser como Dios, sabiendo el bien
y el mal”.
Cuando desentrañamos la realidad de lo que aquí yace, podemos
comprender más al respecto, y el fallo común que desde entonces tiene
todo ser humano con Adán:
El querer ser como Dios, en un sentido es adecuado; pero en otro es no
solo inadecuado, es lo peor que una criatura podría ambicionar. Las
implicaciones son las siguientes:
1.- “Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en
los cielos es perfecto” (Mateo 5: 48).
La más sublime aspiración que un ser humano pueda tener, es la de imitar
lo más que sea humanamente posible, la integridad moral de Dios; para
lo cual solo el Espíritu Santo puede facultarnos, pues como veremos
más adelante, nuestra naturaleza caída nos limita. Pero Dios se complace
como un Padre, cuando sus hijos siguen sus pisadas. Dios nos ha
dejado el mejor ejemplo de integridad humana en la persona de
Jesucristo. Ciertamente procurar este objetivo no es fácil, y, de hecho, ni
siquiera se nos promete que lo lograremos en nuestra vida terrenal, pero
es un acto puro el solo desearlo; pues el comienzo de tal, es la
humildad…
2.- Pero Adán no tenía esto en mente cuando pensó en ser igual a Dios.
Sino que Adán deseaba de manera egoísta, ser igual a Dios. “serán
abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal”.
Descifremos el misterio:
-Adán era lo más expresamente libre, pero eso no quiere decir que fuera
“autónomo” (que él se pusiera sus propias reglas).
-Adán era libre bajo la Ley de Dios; al no haber corrupción no
necesitaba más que un solo precepto, que le recordara que no era
autónomo. Sino que dependía de Dios. Dios era el Soberano de la
creación, no Adán. Adán era un gobernante, un administrador; que debía
estar constantemente consciente que había alguien superior a él.
184
-Esto fue aquello a lo que Adán aspiró: “la autonomía”. Como veremos
en letras del Dr. Sproul; “nadie es totalmente libre si no puede hacer lo
que desee, en el momento preciso de tomar una elección”. Adán tomó
su decisión…
¿Qué tenía de especial el árbol de la ciencia del bien y del mal? ¿portaba
algún conocimiento místico, que aprovecharía aquel que lo consumiera;
algo como una memoria usb biológica? No. No tenía nada de especial.
Lamento decepcionar a aquellos que pensaban en algo mítico de dicho
árbol. ¿Qué pasó con él? En Apocalipsis solo encontramos al árbol de la
vida (Apocalipsis 22: 2); eso nos permite inferir que “el árbol de la
ciencia del bien y del mal”, sirvió a su propósito, y luego sin duda, se
volvió un árbol común y corriente; como ya lo era biológicamente.
Lo que lo hacía tan especial era el precepto que había sobre él. Pero lo
especial en sí era el precepto, no el árbol (de ahí que mucho lo ven
como una alegoría; una figura de lenguaje, que nunca existió. Eso no está
aquí, en discusión). De hecho, que existió. Era un árbol real, pero
simbolizaba algo; representaba un precepto. Esto no hace de su uso,
algo absurdo, es decir; no significa que Dios tomó un árbol al azar y le
asignó un precepto, otorgándole un valor simbólico al árbol. Es obvió el
pensar que Dios diseñó dicho árbol para ese propósito, y le asignó un
precepto, otorgándole un valor
simbólico al árbol. Pero el punto
principal es que lo importante era el
precepto.
-Adán primero aspiró a la autonomía,
deseó ser “como Dios”, y poner sus
propias reglas. Como podemos notar, esta
clase de “libre albedrío” es la más
ambicionada aún en la actualidad. ¿Quién
no quiere ser dueño de su propia vida? ¿Quién no quiere tomar sus
propias decisiones, conforme a sus deseos más íntimos? Todo ser
humano quiere poner sus propias reglas.
-Adán creyó que sería lo suficientemente inteligente y juicioso para
poder distinguir entre lo bueno y lo malo, para poder tomar sus
propias decisiones arbitrariamente, tal como lo hace Dios. Creyó que
estaría a la altura de Dios para gobernar su propia vida; y que nunca
más tendría que rendirle cuentas a nadie, ni escuchar a nadie, ni
depender de nadie, ni tener necesidad de consejo; sería totalmente
independiente; su propio “dios”.
185
-Pero fue solo en este sentido que logro conocer la maldad. Tal como
Lucifer (Isaías 14: 13-14), quiso sentarse en el lugar de Dios, al menos
para su propia vida. Después de todo Dios ya lo había puesto sobre el
resto de su creación; solo le faltaba su propia vida, y regiría toda la
creación.
-Satanás puso en el corazón de Adán, la misma ambición que había
habido en el suyo: “Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo
alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del
testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las
nubes subiré, y seré semejante al Altísimo” (Isaías 14: 13, 14).
Vemos como aquel dicho de que “como Dios nos hizo semejantes a Él;
en el sentido de como Él es Soberano nos hizo soberanitos”, resulta una
herejía. Dios nos creó en muchos sentidos, semejantes a Él; pero jamás
en el sentido de ser “soberanos”. Creó a Adán libre, pero no autónomo,
mucho menos soberano (ni siquiera de la naturaleza, porque un
administrador no es de manera alguna, soberano; “Yo hice la tierra,
y creé sobre ella al hombre. Yo, mis manos, extendieron los cielos, y a
todo su ejército mandé” Isaías 45: 12. “Porque en él fueron creadas
todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra,
visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean
potestades; todo fue creado por medio de él y para él” Colosenses 1:
16. Y el salmista dice a Dios; “Tuyos son los cielos, tuya también la
tierra; El mundo y su plenitud, tú lo fundaste” Salmo 89: 11. “De Jehová
es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan. Porque él
la fundó sobre los mares, Y la afirmó sobre los ríos” Salmo 24: 1-2.
Como vemos, el gobierno de Adán sobre la naturaleza era
administrativo, no soberano; y de Dios dice, de su gobierno; “sean
tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades”, y de la
humanidad; “El mundo, y los que en él habitan”. Adán, tanto como
gobernante, como habitante del mundo, él mismo era una pertenencia de
Dios. (Y un soberano no pertenece a nadie, antes, al contrario, todos le
pertenecen a él).
186
esclavizados a hacer libremente el mal. Somos esclavos voluntarios del
pecado. Esta paradoja se puede resolver con el hecho de que
disfrutamos pecar, hacer lo malo, y nadie nos obliga; pero como nos ve
Dios, es que somos esclavos de nuestros impulsos (e irónicamente a
nuestros impulsos llamamos libertad; entonces somos esclavos de
nuestra “libertad”). Como los adictos a los vicios; somos libres solo
para pecar… Dios no fue injusto en castigar a Adán, y
consecuentemente no es injusto en castigar al resto de la humanidad por
sus pecados.
Pero queda mucho que aprender aún, veamos con letras del Dr. Robert
Charles Sproul y otros autores, de qué forma se transmitiría el pecado de
Adán a todos nosotros, y que tanto afectó nuestra naturaleza, nuestra
moralidad, y nuestra espiritualidad:
<<Si nacemos con una naturaleza caída, si nacemos en pecado,
si nacemos en un estado de incapacidad moral, ¿Cómo puede
Dios hacernos responsables de nuestros pecados? El pecado
original no se refiere al primer pecado, sino al resultado de
ese primer pecado. Las Escrituras hablan repetidamente de la
entrada del pecado y la muerte en el mundo a través de "la
trasgresión de uno" (Romanos 5: 12). Como resultado del
pecado de Adán, todos los hombres son ahora pecadores. La
Caída fue grande. Tuvo repercusiones radicales para toda la
raza humana.
187
capaces de recordarla porque estábamos realmente allí. El
realismo no es un ejercicio en alguna especie de reencarnación.
Por el contrario, el realismo es un intento serio de responder al
problema de la Caída. El concepto clave es éste: no podemos
ser considerados moralmente responsables por un pecado
cometido por otro. Para ser responsables, debemos haber
estado envueltos activamente de alguna manera en el pecado
mismo. De alguna manera, debemos haber estado presentes en
la Caída. Realmente presentes. De ahí el nombre Realismo. La
idea realista de la Caída demanda alguna clase de concepto de
la preexistencia del alma humana. Esto es, antes de nacer,
nuestras almas deben de haber existido ya. Estaban presentes
con Adán en la Caída. Cayeron juntamente con Adán. El
pecado de Adán no fue meramente un acto por nosotros; fue
un acto con nosotros. Nosotros estábamos allí. Esta teoría
parece especulativa, quizá grotesca inclusive. Sus defensores,
sin embargo, apelan a dos textos bíblicos clave como garantía
de su idea.
El primer texto clave para el realismo se encuentra en el libro
de Hebreos en el Nuevo Testamento: “Y por decirlo así, en
Abraham pagó el diezmo también Leví, que recibe los
diezmos; porque aún estaba en los lomos de su padre cuando
Melquisedec le salió al encuentro” (Hebreos 7: 9,10). Este
texto es parte de una larga disertación por parte del autor de
Hebreos con respecto al papel de Cristo como nuestro Gran
Sumo Sacerdote. El Nuevo Testamento declara que Jesús es
tanto nuestro rey como nuestro sacerdote. Enfatiza el hecho de
que Jesús pertenecía al linaje de Judá, a quien se había
prometido la realeza del reino. Jesús era un hijo de David, que
también era del linaje de Judá.
El sacerdocio del Antiguo Testamento no le fue dado a Judá,
sino a los hijos de Leví. Los levitas constituían el linaje
sacerdotal. Hablamos normalmente, por tanto, del sacerdocio
levítico o del sacerdocio aarónico. Aarón era levita. Si esto es
así, ¿cómo podía Jesús ser sacerdote, si no pertenecía al linaje
de Leví? Este problema preocupaba a algunos judíos de la
antigüedad. El autor de Hebreos argumenta que en el Antiguo
Testamento se mencionaba otro sacerdocio, el sacerdocio de la
misteriosa figura llamada Melquisedec. Se dice que Jesús era
188
sacerdote según el orden de Melquisedec. Esta larga porción
de Hebreos no está satisfecha, sin embargo, meramente con
probar que había otro sacerdocio en el Antiguo Testamento
además del sacerdocio levítico. El punto principal del
argumento aquí es que el sacerdocio de Melquisedec era
superior al sacerdocio de Leví. El autor de Hebreos relata un
fragmento de la historia del Antiguo Testamento para probar
este punto. Llama la atención al hecho de que Abraham pagó
diezmos a Melquisedec, no Melquisedec a Abraham.
Melquisedec también bendijo a Abraham; Abraham no bendijo
a Melquisedec. La cuestión es ésta: en la relación entre
Abraham y Melquisedec, fue Melquisedec quien sirvió de
sacerdote, no Abraham. El pensamiento clave para el judío se
cita en el versículo 7: "Y sin discusión alguna, el menor es
bendecido por el mayor." El autor de Hebreos continúa tejiendo
el hilo de su argumento. Argumenta que, en efecto, el padre es
superior al hijo. Eso significa que Abraham está por delante de
Isaac en el orden patriarcal. A su vez, Isaac está por delante de
Jacob, y Jacob por delante de sus hijos, incluyendo a su hijo
Leví. Si desarrollamos esto, significa que Abraham es mayor
que su bisnieto Leví. Ahora bien, si Abraham es mayor que Leví
y Abraham se subordinó a Melquisedec, entonces ello significa
que el sacerdote Melquisedec es mayor que Leví y todo el linaje
de Leví. La conclusión es clara. El sacerdocio de Melquisedec
es un orden superior de sacerdocio que el sacerdocio levítico.
Esto da una dignidad suprema al oficio sumo sacerdotal de
Cristo. No era el principal interés del autor de Hebreos explicar
el misterio de la Caída de Adán con todo esto. Sin embargo,
dice algo de paso. Escribe que “en Abraham pagó el diezmo
también Leví”. Leví hizo esto mientras "aún estaba" en los
lomos de su padre". Los realistas ven esta referencia a Leví
haciendo algo aun antes de nacer como una prueba bíblica del
concepto de la preexistencia del alma humana. Si Leví pudo
pagar diezmos mientras estaba aún en los lomos de su padre,
eso debe significar que Leví, en algún sentido, ya existía. Este
tratamiento de este pasaje de Hebreos demanda una cuestión.
El texto no enseña explícitamente que Leví existiera o
preexistiera realmente en los lomos de su padre. El texto mismo
lo expresa con las palabras: “Por decirlo así”. El texto no
189
requiere que nos precipitemos a
la conclusión de que Leví
"realmente" preexistiera.>>70
Lo único que aquí podemos
probar, no es en sí la teoría de “la
preexistencia del alma ”, sino la
calidad natural de una
herencia; la frase “aún estaba
en los lomos de su padre”, denota un sentido “natural” o biológico –
actualmente podemos referirnos al ADN-. Claro que el autor a los
hebreos usa tal argumento para afirmar un derecho que sería
particularmente para Leví, el cual le habría pagado su bisabuelo
Abraham; tal derecho quedó delimitado a Leví, y no se le pudo aplicar a
todos los bisnietos de Abraham. Ese no es el caso con el pecado heredado
de Adán a toda la humanidad. Es en ese mismo sentido natural que la
herencia del pecado es paralela al caso de Leví y su bisabuelo Abraham;
pero como aquí, la herencia es una contaminación de “la fuente de la
humanidad” -Adán, toda la “corriente subsecuente de la humanidad”
también se contaminó –hablamos del ejemplo de un río; “contaminando
el manantial se contamina todo el río”, digamos que cuando Eva pecó,
se contaminó la corriente del río de la mitad hacia el sur, pero la fuente
aún estaba limpia; Dios podía sacar, aún, una mujer limpia de Adán, que
aún no había pecado, y restablecer una línea ininterrumpida de seres
humanos limpios de pecado, hasta el presente; no obstante, así
contaminado Adán, se contaminó toda la humanidad- el pecado se
hereda por vía paterna; esta interpretación del pecado original fue
postulada primeramente por Tertuliano (195-220), en su definición de
“de las dos naturalezas en la persona de Jesucristo”; de este argumento
parte para señalar que el pecado original se transmitía como una herencia
natural de padres a hijos,
porqué las almas, así
como los cuerpos,
provienen de los padres –
está doctrina recibe el
nombre de
“traducionismo”. Para
Atanasio (299-373) el
70
“Escogido por Dios”, por Dr. Robert Charles Sproul.
190
pecado es más que una simple deuda; es un elemento desintegrador
que lleva a la destrucción, y que solo es posible expulsar mediante una
nueva creación: de ahí la importancia de la Divinidad de Cristo, ya que
el salvador debe ser Dios mismo que haga una nueva creación. Esta
posición, vuelven a retomarla los teólogos de la Reforma, pues de esta
manera se hace –amablemente- innecesaria la concepción sin pecado de
la virgen María, que bajo esta especulación (que María fue concebida sin
pecado original) tendría que haber habido toda una línea de dinastía de
seres humanos concebidos sin pecado, para hacer posible esa teoría. Sin
embargo; si no es la madre quien transmite el pecado, nada tiene de
malo que María hubiera nacido bajo el pecado humano original, lo que
tampoco quiere decir que María haya sido lo peor que pudo haber sido
(la Gracia de Dios la preservó pura). Cristo, habiendo sido engendrado
de Dios, no tiene padre humano quien le herede el pecado original,
no obstante, su Alma,
aunque siendo Divina;
participa del Alma
humana, no por vía
paterna, sino por una
Nueva Creación –un
nuevo Adán (evitando
así el apolinarismo)-, y
por decirlo así; el alma
de Cristo es totalmente
humana, y totalmente divina. Pero el pecado que no le afectó a él, si nos
afecta a nosotros. Así que no estamos hablando más que de la parte
natural de la transmisión del pecado de Adán a la humanidad. El Dr.
Sproul continúa:
<<El segundo texto se encuentra en Ezequiel 18:2-4: “¿Qué
pensáis vosotros, los que usáis este refrán sobre la tierra de
Israel, que dice: los padres comieron las uvas agrias, y los
dientes de los hijos tienen la dentera? Vivo yo, dice el Señor
Dios, que nunca más tendréis por qué usar este refrán en Israel.
He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre,
así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, ésa morirá”.
Más adelante en este capítulo Ezequiel escribe: “Y si dijereis:
¿Por qué el hijo no llevará el pecado de su padre? Porque el
hijo hizo según el derecho y la justicia, guardó todos mis
estatutos y los cumplió, de cierto vivirá. El alma que pecare,
ésa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre
191
llevará el pecado del hijo; la justicia del justo será sobre él y
la impiedad del impío será sobre él” (Ezequiel 18:19,20). Aquí
el realista encuentra un texto definitivo para su argumento.
Dios declara claramente que el hijo no ha de ser considerado
culpable por los pecados de su padre. Esto parece presentar
serias dificultades para toda la idea de que la gente caiga "en
Adán". Ezequiel se está refiriendo a la excusa corriente que los
hombres utilizan para sus pecados. Estos tratan de culpar a
algún otro de sus propias malas acciones. Esa actividad
humana ha continuado desde la Caída, pero eso es todo lo que
este pasaje tiene que ver con la Caída. En la Caída, Eva culpó
a la serpiente, y Adán culpó tanto a Dios como a Eva por su
propio pecado. Dijo: "La mujer que me diste por compañera
me dio del árbol, y yo comí" (Génesis 3:12). Desde entonces,
los hombres han tratado siempre de echarles a otros la culpa.
Aun así, argumentan los realistas, se establece un principio en
Ezequiel 18 que está relacionado con este asunto. El principio
es que los hombres no han de ser considerados responsables
por los pecados de otros. Sin duda, se establece ese principio
general en Ezequiel. Es un gran principio de la justicia de Dios.
Sin duda, la Biblia habla de que Dios "visita" las iniquidades
de la persona hasta la tercera y cuarta generación. Esto se
refiere a las consecuencias del pecado. Un hijo puede sufrir las
consecuencias del pecado de su padre, pero Dios no le hace
responsable del pecado de su padre. El principio de Ezequiel
permite dos excepciones: la Cruz y la Caída por cuestiones
representativas o legales.>>71
Una vez más lo único que aquí podemos probar, es la calidad natural de
una herencia; la frase “como el alma del padre, así el alma del hijo es
mía”, denota un sentido “natural” o biológico –actualmente podemos
referirnos al ADN pecaminoso-. Ciertamente cuando Adán pecó nos dejó
en una gran “deuda externa” de la humanidad para con Dios. Pero
además de dicha “deuda externa”, nuestro ser quedó biológicamente
infectado de pecado e inclinado a hacer el mal. Por lo tanto, hay sentido
colectivo de culpa, pero principalmente hay un sentido personal de culpa;
y el sentido personal de culpa de culpa se activaría cuando cada individuo
incurriera en pecado, dicho pecado ameritaría su correspondiente
192
castigo, y sería injusto que Dios aplicara a otros individuos, el castigo
que no les correspondía por cuanto ellos no habían pecado de tal manera.
En este pasaje Dios marcaría la siguiente pauta “¿Qué pensáis vosotros,
los que usáis este refrán sobre la tierra de Israel, que dice: los padres
comieron las uvas agrias, y los dientes de los hijos tienen la dentera?
Vivo yo, dice el Señor Dios, que nunca más tendréis por qué usar este
refrán en Israel.” Hasta ese momento el Israel étnico sufría los estragos
de las decisiones pecaminosas de sus gobernantes anteriores; esto porque
Dios les había designado responsabilidades representativas que
afectarían para bendición o para maldición al colectivo de su pueblo. Con
la queja de los descendientes, Dios quita estas responsabilidades
colectivas y empieza a responsabilizar a cada individuo. A partir de
entonces, Dios visitaría las iniquidades de los padres sobre los hijos hasta
la tercera y cuarta generación, ya no con un fin judicial, sino solo viendo
como las consecuencias de los actos y decisiones de los padres afectarían
a sus hijos y nietos. Antes de esta reforma, digamos que Dios los
“visitaba” en forma activa, ahora lo haría solo de manera pasiva.
<<Argumentamos que, si la culpa de Adán nunca se nos
hubiera transmitido, entonces la obra de Jesús nunca habría
sido necesaria. Le que nos lleva a considerar la parte legal de
la caída:
193
Dios castigó a Adán quitándole su justicia original, todos
nosotros fuimos igualmente castigados. La maldición de la
Caída nos afecta a todos. No sólo fue Adán destinado a ganarse
la vida con el sudor de su frente, sino que esto es cierto en
cuanto a nosotros también. No sólo fue Eva destinada a tener
dolor en el parto, sino que eso ha sido cierto en cuanto a las
mujeres de todas las generaciones humanas. La serpiente
ofensora en el huerto no fue el único miembro de su especie que
fue maldecida con arrastrarse sobre su pecho.>>72
Otra forma de entender la idea legal o federal del pecado es considerando
en el “Proslogio” (argumento ontológico) de Anselmo de Canterbury, en
“PORQUE DIOS SE HIZO HOMBRE”; aquí Anselmo habla de algo al
respecto del pecado como una deuda, que puede aplicarse de forma
personal, como colectiva; si primero lo consideramos de forma colectiva,
hablando del “pecado original”, podemos decir conforme al sentido
federativo o legal, que “Adán es como un mal expresidente que dejó
hundido su país en una inmensa deuda externa”. Aplicándolo al sentido
personal, Justo L. Gonzales (en “historia del cristianismo”) dice de
Anselmo:
<<En porque Dios se hizo hombre, Anselmo se plantea la
cuestión del propósito de la encarnación. Su respuesta se ha
generalizado de tal modo que, con ligeras variantes, ha llegado
a ser la opinión de la mayoría de los cristianos occidentales,
aun en el siglo XX. Su argumento se basa en el principio legal
de su época, según el cual “la importancia de una ofensa
depende del ofendido, y la de un honor depende de quien lo
hace”. Si, por ejemplo, alguien ofende al rey, la importancia de
esa acción se mide, no en base de quien la cometió, sino a base
de la dignidad del ofendido. Pero si alguien desea honrar a
otra persona, la importancia de esa acción se medirá, no en
base del rango de quien recibe la honra, sino en base del
rango de quien la ofrece.
Si entonces aplicamos este principio a las relaciones entre Dios
y los seres humanos, llegamos a la conclusión, primero, que el
pecado humano es infinito, pues fue cometido contra Dios, y
ha de medirse a base de la dignidad de Dios; segundo, que
194
cualquier pago o satisfacción que el ser humano pueda
ofrecerle a Dios ha de ser limitado, pues su importancia se
medirá a base de nuestra dignidad, que es infinitamente
inferior a la de Dios. Además, lo cierto es que no tenemos
medio alguno para pagarle a Dios lo que le debemos, pues
cualquier bien que podamos hacer no es más que nuestro
deber, y por tanto la deuda pasada nunca será cancelada.
En consecuencia, para remediar nuestra situación hace falta
ofrecerle a Dios un pago infinito. Pero al mismo tiempo, ese
pago ha de ser hecho por un ser humano, puesto que fuimos
nosotros los que pecamos. Luego, ha de haber un ser humano
infinito, que equivale a decir divino. Y es por esto que Dios se
hizo hombre en Jesucristo, quien ofreció en nombre de la
humanidad una satisfacción infinita por nuestro pecado>>.62
Ambas ideas; “la idea realista de la caída” (o traducionismo), tanto como
“la idea (legal) federal o representativa de la caída” (expresada en el
“Proslogio” de Anselmo de Canterbury) explican satisfactoriamente el
traspaso del pecado original de Adán a toda la humanidad; de manera
natural y legal, y como de ambas formas la humanidad necesita un
Redentor Divino, que lo haga una nueva criatura, y que supla la deuda
infinita con Dios Padre. Personalmente no encuentro contradicción entre
ambas posturas, al contrario, encuentro un complemento entre el sentido
jurídico y el sentido natural de la transmisión del pecado, por lo cual no
me atrevo a descartar alguna de las dos posturas. Luego, la transmisión
del pecado nos lleva a considerar el siguiente segmento:
195
la sujetó en esperanza; porque también la creación misma
será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad
gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda la
creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta
ahora” (Romanos 8:20-22). Toda la creación gime al esperar
la plena redención del hombre. Cuando el hombre pecó, las
repercusiones del pecado se sintieron a través de toda la gama
del dominio del hombre. Debido al pecado de Adán, no sólo
sufrimos nosotros, sino que los leones, los elefantes, las
mariposas y los cachorros de perro también sufren. Ellos no
pidieron tal sufrimiento. Fueron dañados por la caída de su
amo.
Que sufrimos como resultado del pecado de Adán es algo que
se enseña explícitamente en el Nuevo Testamento. En Romanos
5, por ejemplo, Pablo hace las siguientes observaciones:
"Como el pecado entró en el mundo por un hombre, y
por el pecado la muerte" (v.12).
"Por la trasgresión de aquel uno murieron los
muchos" (v.15).
"Por la trasgresión de uno vino la condenación a
todos los hombres" (v. 18).
"Por la desobediencia de un hombre los muchos
fueron constituidos pecadores" (v.19).
No hay manera de evitar la enseñanza obvia de la Escritura
en cuanto a que el pecado de Adán tuvo terribles
consecuencias para sus descendientes. Es precisamente por la
abundancia de tales afirmaciones bíblicas por lo que
prácticamente toda organización cristiana ha formulado
alguna doctrina del pecado original vinculada a la Caída de
Adán.
Queda aún una gran cuestión. Si Dios juzgó en realidad a toda
la raza humana en Adán, ¿cómo es eso justo? Parece
manifiestamente injusto que Dios permitiese que no sólo todos
los subsiguientes seres humanos, sino toda la creación,
sufriesen por causa de Adán. Es la cuestión de la justicia de
Dios la que el federalismo busca responder. El federalismo
asume que en efecto estábamos representados por Adán y que
tal representación era tanto justa como exacta. Sostiene que
196
Adán nos representaba perfectamente. Dentro de nuestro
sistema legal, tenemos situaciones que, no perfectamente pero
sí aproximadamente, tienen un paralelismo con este concepto
de representación. Sabemos que, si yo alquilo a un hombre para
matar a alguien y que ese pistolero alquilado lleva a cabo el
contrato, yo puedo ser justamente juzgado por asesinato en
primer grado a pesar del hecho de que yo no apreté realmente
el gatillo. Soy juzgado como culpable por un crimen que algún
otro ha cometido porque la otra persona actuó en mi lugar. La
evidente protesta que surge en este punto es: "Pero nosotros no
alquilamos a Adán para pecar en nuestro lugar." Eso es cierto.
Este ejemplo ilustra meramente que hay algunos casos en los
cuales es justo castigar a una persona por el crimen de otro. La
idea federal de la Caída aún exhala un vago olor a tiranía.
Nuestro clamor es: "¡Ninguna condenación sin
representación!" Al igual que la gente en una nación clama por
representantes que aseguren la libertad de la tiranía despótica,
así también demandamos que la representación ante Dios sea
justa y equitativa. La idea federal afirma que somos juzgados
culpables por el pecado de Adán porque él era nuestro
representante equitativo y justo. Pero un momento. Adán puede
habernos representado, pero nosotros no le escogimos. ¿Qué si
los padres de la república americana hubieran demandado una
representación por parte del rey Jorge, y el rey hubiera
respondido: "Por supuesto, podéis tener representantes. Seréis
representados por mi hermano?" Tal respuesta habría
esparcido aún más té en el puerto de Boston.
Queremos el derecho a seleccionar a nuestros propios
representantes. Queremos ser capaces de depositar nuestro
propio voto, no que haya alguien que deposite ese voto por
nosotros. La palabra voto viene del latín votum, que significaba
"deseo" o "elección". Cuando depositamos nuestro voto,
estamos expresando nuestros deseos, manifestando nuestras
voluntades. Supongamos que hubiésemos tenido plena libertad
de votar a nuestro representante en el Edén. ¿Nos hubiera
satisfecho eso? ¿Y por qué queremos el derecho a votar a
nuestro representante? ¿Por qué ponemos objeciones si el rey
o cualquier otro soberano quiere designar a nuestros
representantes por nosotros? La respuesta es obvia. Queremos
estar seguros que nuestra voluntad se cumpla. Si el rey designa
197
a mi representante, entonces tendré poca confianza de que mis
deseos se cumplan. Temería que el representante designado
estaría más deseoso de cumplir los deseos del rey que mis
deseos. No me sentiría representado justamente. Pero aun si
tenemos el derecho de escoger a nuestros propios
representantes, no tenemos garantía de que nuestros deseos
serán cumplidos. ¿Quién entre nosotros no ha sido embaucado
por políticos que prometen una cosa durante una campaña
electoral y hacen otra cosa después de ser elegidos? Una vez
más, la razón por la que queremos seleccionar a nuestro propio
representante es que queremos estar seguros de ser
representados justamente. En ningún otro momento de la
historia humana hemos sido representados más justamente
que en el huerto del Edén. Sin duda, nosotros no escogimos a
nuestro representante allí. Nuestro representante nos fue
escogido. Aquel que escogió a nuestro representante, sin
embargo, no fue el rey Jorge. Fue el Dios omnipotente. Cuando
Dios escoge a nuestro representante, lo hace perfectamente.
Su elección es una elección infalible. Cuando yo escojo a mis
propios representantes lo hago faliblemente. A veces,
selecciono equivocadamente a una persona, y soy entonces
injustamente representado. Adán me representó
infaliblemente no porque él fuera infalible, sino porque Dios
es infalible. Dada la infalibilidad de Dios, nunca podré
argumentar que Adán fuese una mala elección para
representarme. Lo que muchos de nosotros asumimos en
nuestro conflicto con la Caída es que, si hubiésemos estado allí,
habríamos hecho una elección diferente. No habríamos tomado
una decisión que hubiera hundido al mundo en la ruina. Tal
suposición no es posible dado el carácter de Dios. Dios no
comete errores. Su elección de mi representante es mejor que
mi elección del mío. Aun si concedemos que, en efecto,
estábamos perfectamente representados por Adán, debemos
aún preguntar si es justo ser representados en absoluto con tan
alto riesgo. Solamente puedo responder que agradó al Señor
hacer esto. Sabemos que el mundo cayó por medio de Adán.
Sabemos que, en algún sentido, Adán nos representó. Sabemos
que nosotros no le escogimos a él para ser nuestro
representante. Sabemos que la selección que Dios hizo de Adán
fue una selección infalible. ¿Pero fue justo todo el proceso?
198
Sólo puedo responder a esta pregunta, en última instancia,
haciendo otra pregunta: una que hizo el apóstol Pablo. "¿Hay
injusticia en Dios?" (Romanos 9:14). La respuesta apostólica a
esta pregunta retórica es tan clara como enfática. "En ninguna
manera." Sí conocemos algo en absoluto acerca del carácter de
Dios, entonces sabemos que Él no es un tirano y que nunca es
injusto. Su estructuración de las condiciones para poner a
prueba a la humanidad satisfizo la propia justicia de Dios. Esto
debiera ser suficiente para satisfacernos. Sin embargo, aún
disputamos. Aún contendemos con el Todopoderoso. Aún
asumimos que, de alguna manera, Dios nos hizo una injusticia
y que sufrimos como víctimas inocentes del juicio de Dios. Tales
sentimientos sólo confirman el grado radical de nuestra caída.
Cuando pensamos así, estamos pensando como hijos de Adán.
Tales pensamientos blasfemos sólo subrayan en rojo cuan
certeramente estuvimos representados por Adán. Estoy
convencido que la idea federal de la Caída es sustancialmente
correcta... Me satisface que Dios no es un tirano arbitrario. Sé
que soy una criatura caída. Esto es, sé que soy una criatura y
sé que estoy caído. También sé que no es por "culpa" de Dios
por lo que soy pecador...>>73
Adán nos ha heredado la culpa, además de la naturaleza pecaminosa,
¿pero significa eso que no puedo elegir hacer lo bueno? ¿significa que
también perdimos nuestro libre albedrío? El Dr. Sproul continúa
explicando los efectos nocivos de la caída:
<<Nos enojamos ante la idea de que Dios nos llame a ser justos
cuando estamos obstaculizados por el pecado original.
Decimos: "Pero, Dios, no podemos ser justos. Somos criaturas
caídas. ¿Cómo puedes hacernos responsables cuando sabes
muy bien que nacimos con el pecado original?". La ilustración
es como sigue. Supongamos que Dios dijera a un hombre:
"Quiero que termines de podar estos arbustos a las tres de la
tarde. Pero ten cuidado. Hay un gran pozo abierto al extremo
del huerto. Si caes en ese pozo, no podrás salir por ti mismo.
Así pues, por encima de todo, mantente lejos de ese pozo."
Supongamos que tan pronto Dios sale del huerto, el hombre
corre y salta dentro del pozo. A las tres regresa Dios y
199
encuentra los arbustos sin podar. Llama al hortelano y oye un
débil clamor desde el extremo del huerto. Camina hasta el
borde del pozo y ve al hortelano agitándose desesperadamente
en el fondo. Le dice al hortelano: "¿Por qué no has podado los
arbustos que te dije que podaras? El hortelano responde
airadamente: "¿Cómo esperas que pode esos arbustos cuando
estoy atrapado en este pozo? Si no hubieras dejado este pozo
vacío aquí, no estaría en este apuro." Adán saltó al pozo. En
Adán todos hemos saltado al pozo. Dios no nos arrojó en el
pozo. A Adán se le advirtió claramente acerca del pozo. Dios le
dijo que se mantuviera apartado. Las consecuencias que Adán
experimentó por estar en el pozo fueron un castigo directo por
saltar a él. Así ocurre con el pecado original. El pecado
original es tanto la consecuencia del pecado de Adán como el
castigo por el pecado de Adán. Nacimos pecadores porque en
Adán todos caímos. Aun la palabra caída tiene un poco de
eufemismo. Es una idea del asunto con color de rosa. La
palabra caída sugiere algún tipo de accidente. El pecado de
Adán no fue un accidente. Adán no resbaló simplemente en el
pecado; él saltó al mismo tiempo con los dos pies. Nosotros
saltamos de cabeza con él. Dios no nos empujó. No nos
engañó. Nos hizo una advertencia adecuada y justa. La culpa
es nuestra y sólo nuestra. No es que Adán se comiera las uvas
agrias y nuestros dientes quedaron destemplados. La
enseñanza bíblica es que en Adán todos comimos las uvas
agrias. Esa es la razón por la que nuestros dientes están
destemplados.
200
llama pecado original. El pecado original no es un acto
pecaminoso específico. Es una condición de pecado. El pecado
original se refiere a una naturaleza de pecado, de la cual
fluyen actos pecaminosos en particular. Es decir, cometemos
pecados porque está en nuestra naturaleza pecar. El pecar no
estaba en la naturaleza original del hombre, pero, tras la
Caída, su naturaleza moral cambió. Ahora, debido al pecado
original, tenemos una naturaleza caída y corrupta. El hombre
caído, como declara la Biblia, nace en pecado. Está "bajo" el
pecado. Por naturaleza somos hijos de ira. No nacemos en un
estado de inocencia…
Cuando reconocemos que los infantes no son culpables de
cometer actos específicos de pecado, es fácil precipitarse a la
conclusión de que, por tanto, son inocentes. Este es un gran
salto teológico hacia un montón de espadas. Aunque el infante
es inocente de actos específicos de pecado, aún es culpable del
pecado original.
Agustín de Hipona explica el estado de Adán antes de la Caída
y el estado de la humanidad tras la Caída. Antes de la Caída,
Adán gozaba de dos posibilidades: tenía la capacidad de pecar
y la capacidad de no pecar. Tras la Caída, Adán tenía la
capacidad de pecar y la incapacidad de no pecar. La idea de
la "incapacidad de no" nos resulta un poco confusa, porque en
español es una doble negación. La fórmula latina de Agustín
era nonposse nonpeccare. Expresado de otra manera, significa
que, tras la Caída, el hombre era moralmente incapaz de vivir
sin pecado. La capacidad de vivir sin pecado se perdió en la
Caída. Esta incapacidad moral es la esencia de lo que
llamamos pecado original.
Cuando nacemos de nuevo, se alivia nuestra esclavitud al
pecado. Después de ser vivificados en Cristo, tenemos una vez
más la capacidad de pecar y la capacidad de no pecar. En el
cielo tendremos la incapacidad de pecar (esa será la mejor
libertad, cuando ya no tengamos la opción de pecar).
Observemos esto con un diagrama:
201
El diagrama muestra que el hombre antes de la Caída, tras la
Caída y después de nacer de nuevo es capaz de pecar. Antes de
la Caída es capaz de no pecar. Esta capacidad, la capacidad
de no pecar, está perdida en la Caída. Se restaura cuando una
persona nace de nuevo y continúa en el cielo. En la creación,
el hombre no sufría una incapacidad moral. La incapacidad
moral es un resultado de la Caída. Para expresarlo de otra
manera: antes de la Caída, el hombre era capaz de refrenarse
de pecar; después de la Caída el hombre ya no era capaz de
refrenarse de pecar. Eso es lo que llamamos el pecado original.
Esta incapacidad moral o esclavitud moral es vencida por el
nuevo nacimiento espiritual. El nuevo nacimiento nos libera del
pecado original. Antes del nuevo nacimiento, aún tenemos una
voluntad libre, pero no tenemos esta liberación del poder del
pecado, lo que Agustín llamaba "libertad". La persona que nace
de nuevo puede aún pecar. La capacidad de pecar no es
eliminada hasta que seamos glorificados en el cielo. Tienen la
capacidad de pecar, pero ya no están bajo la esclavitud del
pecado original. Han sido liberados. Esto, por supuesto, no
significa que ahora vivan vidas perfectas. Aún pecan. Pero
nunca podemos decir que pecan debido a que eso es lo único
que sus naturalezas caídas tienen la capacidad de hacer.
202
alguna aparte de las excepciones que añade Jesús. La siguiente
palabra es crucial. Es la palabra puede. Esto tiene que ver con
capacidad, no con permiso. En este pasaje, Jesús no está
diciendo: "A nadie se le permite venir a mí..." Está diciendo:
"Ninguno es capaz de venir a mí..." La siguiente palabra en el
pasaje es también vital. "Si no" se refiere a lo que llamamos
una condición necesaria. Una condición necesaria se refiere a
algo que debe ocurrir antes que pueda ocurrir otra cosa. El
significado de las palabras de Jesús es claro. No es posible que
un ser humano venga a Cristo si no ocurre algo que haga
posible que venga. Esa condición necesaria Jesús declara ser:
"le fuere dado del Padre." Jesús está diciendo aquí que la
capacidad para ir a él es un don de Dios. El hombre no tiene
la capacidad, en y por sí mismo, de ir a Cristo. Dios debe hacer
algo antes. El pasaje enseña esto al menos: no está dentro de
la capacidad natural del hombre caído el ir a Cristo por sí
mismo, sin alguna clase de asistencia divina.
203
¿Qué clase de ayuda se
requiere? ¿Hasta dónde
debe ir Dios para vencer
nuestra incapacidad
natural para ir a Cristo?
Encontramos una pista
en otro lugar del mismo
capítulo. En efecto, hay
otras dos afirmaciones
hechas por Jesús que hacen referencia directamente a esta
cuestión. Un poco antes en el capítulo 6 del Evangelio de Juan,
Jesús hace una afirmación similar. Dice: "Ninguno puede venir
a mí, si el Padre que me envió no le trajere" (Juan 6:44). La
palabra clave aquí es trajere. ¿Qué significa que el Padre
traiga a las personas a Cristo?
Estoy pensando en la famosa conversación que Jesús tuvo con
Nicodemo en Juan 3. Jesús dijo a Nicodemo: "De cierto, de
cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el
reino de Dios" (Juan 3:3). Dos versículos después, Jesús repite
la enseñanza: "De cierto, de cierto te digo, que el que no
naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de
Dios." Nos encontramos aquí con la frase clave el que no. Jesús
está expresando enfáticamente una condición previa necesaria
para la capacidad de cualquier ser humano de ver el reino de
Dios y entrar en él. Esa enfática condición previa es el nuevo
nacimiento espiritual. Antes que una persona pueda escoger a
Cristo, su corazón debe ser transformado. Debe nacer de
nuevo. En el momento en que una persona recibe a Cristo está
en el reino. No se trata de creer primero, luego nacer de nuevo
y después ser introducido en el reino. ¿Cómo puede alguien
escoger un reino que no puede ver? ¿Cómo puede alguien
entrar en el reino sin nacer de nuevo primero? Jesús estaba
indicando la necesidad que tenía Nicodemo de nacer del
Espíritu. Él estaba aún en la carne. La carne sólo produce
carne. La carne, dijo Jesús, para nada aprovecha. Como
argüía Lutero: "Eso no significa un poco de algo."
"La regeneración precede (es antes) a la fe." Nuestra
naturaleza está tan corrompida, el poder del pecado es tan
grande, que a menos que Dios haga una obra sobrenatural en
204
nuestras almas, nunca escogeremos a Cristo. No creemos con
objeto de nacer de nuevo; nacemos de nuevo con objeto de
poder creer.
En Juan [Link] "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que
ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree,
no se pierda, más tenga vida eterna" Enseña que todo aquel que
cree en Cristo será salvo. El que haga A (crea) recibirá B (vida
eterna). Todos los que creen serán salvos.
El hombre caído es carne. En la carne, nada puede hacer para
agradar a Dios. Pablo declara: "Por cuanto los designios de la
carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley
de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no
pueden agradar a Dios" (Romanos 8:7,8). Preguntamos, pues:
"¿Quiénes son los que viven 'según la carne'?" Pablo continúa
declarando: "Más vosotros no vivís según la carne, sino según
el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros"
(Romanos 8:9). La palabra crucial aquí es “si”. Lo que
distingue a los que viven según la carne de los que no viven
según la carne es la morada del Espíritu Santo. Dios el Espíritu
Santo no mora en nadie que no haya nacido de nuevo. Los
que viven según la carne no han nacido de nuevo. A menos
que nazcan de nuevo primero, nazcan del Espíritu Santo, no
pueden someterse a la ley de Dios. No pueden agradar a Dios.
Dios nos manda creer en Cristo. Él se agrada en aquellos que
escogen a Cristo. Si los no regenerados pudieran escoger a
Cristo, entonces podrían someterse, al menos, a uno de los
mandatos de Dios y podrían, al menos, hacer algo que es
agradable a Dios. Si eso es así, entonces el apóstol ha errado
aquí al insistir que los que viven según la carne no pueden
someterse a Dios ni agradarle.>>74
Un examen más profundo a infinidad de textos de la Biblia, apenas nos
podrían dar una idea del terrible estado en el que se encuentra el ser
humano; veamos lo que dice el profeta Isaías en el capítulo 59, verso 1
al 16, del libro que lleva su nombre, en la Biblia:
205
“He aquí que no se ha acortado su mano para salvar, ni se ha
agravado su oído para oír;
Pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y
vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar su rostro
para no oír.
Porque vuestras manos están contaminadas de sangre, y
vuestros dedos de iniquidad; vuestros labios pronuncian
mentira, habla maldad vuestra lengua.
No hay quien clame por la justicia, ni quien juzgue por la
verdad; confían en vanidad, hablan vanidades; conciben
maldades, y dan a luz iniquidad.
Incuban huevos de áspides (serpientes venenosas), y tejen telas
de arañas; el que comiere de sus huevos morirá; y si los
apretaren saldrán víboras.
Sus telas no servirán para vestir, ni de sus obras serán
cubiertos; sus obras son obras de iniquidad, y obra de rapiña
está en sus manos.
Sus pies corren al mal, se apresuran para derramar la sangre
inocente; sus pensamientos, pensamientos de iniquidad;
destrucción y quebrantamiento hay en sus caminos.
No conocieron camino de paz, ni hay justicia en sus caminos;
sus veredas son torcidas; cualquiera que por ellas fuere no
conocerá paz.
Por esto se alejó de nosotros la justicia, y no nos alcanzó la
rectitud; esperamos luz, y he aquí tinieblas; resplandores, y
andamos en oscuridad.
Palpamos la pared como ciegos, y andamos a tientas como si
ojos; tropezamos a medio día como de noche; estamos en
lugares oscuros como muertos.
Gruñimos como osos todos nosotros, y gemimos
lastimeramente como palomas; esperamos justicia, y no la hay;
salvación, y se alejó de nosotros.
Porque nuestras rebeliones se han multiplicado delante de Ti,
y nuestros pecados han atestiguado contra nosotros; porque
con nosotros están nuestras iniquidades, y conocemos
nuestros pecados:
El prevaricar y mentir contra Jehová, y el apartarse en pos de
nuestro Dios; el hablar calumnia y rebelión, concebir y preferir
de corazón palabras de mentira.
206
El derecho se retiró, y la justicia se puso lejos; porque la verdad
tropezó en la plaza, y la equidad no pudo venir.
La verdad fue detenida, y el que se apartó del mal fue puesto en
prisión; y lo vio Jehová, y desagrado a sus ojos, porque pereció
el derecho.
Y vio que no había hombre, y se maravilló que no hubiera
quien se interpusiese…”
(luego habla de la intervención de Dios para salvar a su pueblo).
Isaías 59: 1-16.
Al leer este impactante texto, podemos notar con toda franqueza, que
Dios está hablando de hombres como Hitler; pero increíblemente este
texto, a la luz de cómo lo usa el apóstol Pablo en Romanos, nos deja a
toda la humanidad, en el mismo plano. Si existe un “bien común” en
cada sociedad, en cada época, es porque Dios refrena el mal (con su
gracia común) a través de muchos medios como las leyes, el temor o
miedo a represalias, e incluso los mismos intereses personales, que
refrenan la delincuencia para no auto destruirse a causa de sus
consecuencias, o simplemente porque a veces el delinquir no paga bien,
no conviene, pero eventualmente lo hará y el humano accederá a pecar
porque ya está predispuesto a ello.
Si pudiéramos ilustrar al menos algunas partes del pasaje anterior, lo
veríamos más o menos así:
“vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios,
y vuestros pecados han hecho ocultar su rostro para no oír”.
207
En otras palabras, estamos totalmente enemistados de Dios.
Concluimos que el hombre caído es aún libre de escoger lo que desee,
pero debido a que sus deseos son solamente inicuos, carece de la
capacidad moral para ir a Cristo. Tanto en cuanto permanezca en la
carne, sin regenerar, nunca escogerá a Cristo. No puede escoger a Cristo
precisamente porque no puede actuar contra su propia voluntad. No
siente ningún deseo por Cristo. No puede escoger lo que no desea. Su
caída es grande. Es tan grande que sólo la gracia eficaz de Dios obrando
en su corazón puede llevarle a la fe. En cuanto a la voluntad el gran
predicador Jonathan Edwards la definió como la “Mente que escoge”.
Esto quiere decir que cuando una persona tiene que tomar cualquier
clase de decisión, incluso aquellas que son importantes, lo hace según
“lo que le parece que es lo mejor”; naturalmente ese parecer puede ser
algo equivocado ¿Cuántas veces hemos tomado decisiones de las cuales,
al no obtener los resultados esperados, nos arrepentimos y admitimos
nuestro error? Sin embargo, conforme sea nuestra conveniencia,
pudiera ser que lleguemos a la conclusión de que hemos hecho lo
correcto, aunque nuestra percepción difiera de la del resto de las
personas y de la moral de la sociedad. Por ejemplo, si pasamos por una
gravísima condición económica precaria, al grado de estar a punto de
perder algo que es sumamente importante para nosotros; la casa, la
familia, la libertad (riesgo de prisión), o incluso la propia vida, ya sea
nuestra o de un ser amado, y la solución está en la economía; decidimos
asaltar un banco, y tras hacerlo (en caso de no ser atrapados) no podemos
sentirnos arrepentidos, sino satisfechos, y afirmamos “hice lo que tenía
que hacer”, llegando a la conclusión de que “no está mal hacer lo
incorrecto por razones correctas”. Así es que decidimos, muchas, la
mayoría de veces, no lo verdaderamente correcto o bueno, sino lo que
nos conviene. Entonces, en ese sentido, sí tenemos la capacidad de
elegir, pero nuevamente afirmamos como lo hace Edwards; “según la
inclinación más fuerte del momento”. Pero esta libertad no es la
libertad regía que vimos anteriormente que perdió Adán el Edén,
pues aquella se refería a escoger terminantemente lo que es correcto,
digamos así que “mientras Adán veía el mundo en blanco y negro, en sus
altos contrastes (es decir bueno y malo), nosotros vemos todo en escalas
de grises; hay momento en los cuales no podemos diferenciar con
precisión lo que es bueno y lo que es malo. Y esto es cierto, no solo de
los incrédulos, sino también de los creyentes; aunque nuestro espíritu
está totalmente libre –porque Cristo lo hizo libre- a veces, conforme a
“la inclinación más fuerte del momento”, podemos caer en la tentación,
208
dado a que la voluntad de nuestra carne (me refiero a nuestra humanidad,
no solo el cuerpo, sino también la mente) se opone a la voluntad del
Espíritu que da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios
(Romanos 8: 16). Es de ese conflicto que habla el apóstol Pablo en
Romanos 7: 14-24, y al referirse a sí mismo como carnal, se está
refiriendo a su humanidad, y no a un estado perpetuo de vida de deleite
en los deseos pecaminosos (como creen algunos). Como vemos,
entonces, todas nuestras decisiones humanas están esclavizadas al
pecado; al darnos, Cristo, la libertad, se refiere que nos da, ahora, un
poder sobrehumano para vencer esta carnalidad (ver Filipenses 2: 12-
13). Sin embargo, hasta los cristianos estamos predispuesto a esta
voluntad esclava, y a caer en la tentación, si no permanecemos en
comunión con Dios, en oración y meditación de su Palabra. Seremos
susceptibles de elegir el pecado por “inclinación más fuerte del
momento” (y de esto se trató de aprovechar Satanás, con Cristo, cuando
le vio débil en el desierto). Psicológicamente podemos decir que el
concepto de Edwards, es “la Ley del menor esfuerzo”; si los cristianos
estamos preparados para resistir la tentación, venceremos, sino,
fracasaremos; los incrédulos jamás estarán preparados para ello, al
contrario, siempre estarán susceptibles a pecar, pues es lo que menor
esfuerzo requiere. Aquí podríamos enumerar algunas decisiones que
ejercen cierta importancia moral como la ropa, política y la música, que
también preferimos bajo la inclinación del momento, y no por gustos
simples. Cuando Dios creó a Adán a su imagen y semejanza, la Biblia
nos dice que Dios sopló en su nariz aliento de vida; ese aliento de vida
era el Ruaj Ha Kadosh (Espíritu Santo); el Espíritu Santo produjo en
Adán un espíritu humano (ruaj adam). No me parece contradictorio el
hecho de que la habitación espiritual del Espíritu de Dios vino a generar
un espíritu humano. En la caída, Adán quedaría desprovisto del Santo
Espíritu de Dios, quedando solo con su espíritu humano. La
regeneración que corresponde al presente estado de Gracia, también
corresponde a esta restauración, que más tarde abordaremos.
Pasando a lo que compete a asuntos triviales (de menor importancia)
como a que equipo de futbol apoyar, preferencias de sabores, colores,
aromas, etc. Concluimos que todos “tenemos la capacidad natural de
escoger o seleccionar nuestras preferencias”. Eso no se perdió ni se
esclavizó en la caída de Adán y conservamos el “libre albedrío” en ese
sentido.
209
De esta manera impactó el pecado adámico en todo el género humano,
sin que alguien pueda escapar de su condición natural. El sentimiento de
estar desnudo, no solo se debía a la sensación corporal, sino a la
sensación de haber perdido algo. Anterior a la caída, Adán y Eva estaban
cubiertos con la Gloria de Dios; la “Shekinah”, que era una luz que los
envolvía, no de manera que no pudieran ver sus cuerpos el uno al otro,
pues la Biblia dice que “estaban ambos desnudos y no se avergonzaban”
(Génesis 2: 25), sino en que cuando se miraban, veían la Gloria de Dios
el uno en el otro; esa era la razón por la que no se avergonzaban. Pero
ahora habían perdido esto; esa era la principal razón de sus vergüenzas.
Tenían que esconder su desnudez “entonces cosieron hojas de higuera,
y se hicieron delantales” (Génesis 3: 7).
LA BUSQUEDA Y LA CONFRONTACIÓN
“Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto,
al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la
presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.
Más Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú?
Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque
estaba desnudo; y me escondí.
Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has
comido del árbol de que yo te mandé no comieses?
Y el hombre respondió: La mujer que me disté por compañera
me dió del árbol, y yo comí.
Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has
hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí”.
Génesis 3: 8-13.
Estando Adán en la condición pecaminosa, no querría regresar a los
brazos de su creador. Tal como vimos anteriormente sobre los efectos
210
nocivos de la caída, Adán ya no actuaría a partir de su desobediencia, en
conformidad a la voluntad divina, sino que su voluntad humana quedaría
confinada a la huida de Dios. El primer impulso pecaminoso, sin
excepción alguna, es huir de la justicia. El ser humano lucha contra todo
lo que le impide ocultar su pecado; se adiestra en el “arte del engaño”.
Puede fingir que todo va bien, incluso durante todo lo que dure su vida;
pero en cuanto se ve sorprendido, sobrecogido por la culpa, se echa a
correr y a ocultarse. Es la misma actitud de un ladró pillado, la que tomó
Adán. La primera evidencia de su degradación fue desconocer a Dios.
No podemos avanzar sobre el prefijo de que Adán no sabía que Dios era
capaz de saber dónde se escondería, ni podemos pensar en que Adán
creía que Dios era un Dios iracundo; pero es así como le vemos actuando.
Adán convivió el tiempo suficiente con Dios, como para conocer su
bondad y sus atributos, incluyendo la Omnisciencia. Pero su pecado le
nubló la visión, y Dios se tornó en su mente como alguien que no lo
comprendería, aunque conocía su amor y misericordia. ¿Cuántas veces
no hemos caído en el mismo error? Sabemos que, ante la confrontación,
la humildad y el reconocimiento como partes elementales del
arrepentimiento, podrán favorecernos el perdón, pero no queremos ser
evidenciados ni confrontados; el orgullo se mueve rápidamente en
nosotros y nos ponemos a la defensiva y huimos como si activara nuestro
instinto de supervivencia. Pero ante la huida, surge el “buen Pastor”
buscando a su oveja extraviada. Esta alegoría se hace patente desde el
mismo Génesis. Es impactante notar como Dios es quien busca al
pecador, mientras éste huye de Él. Esto mismo se repetiría
constantemente hasta nuestra actualidad. El mismo pueblo de Israel sería
buscado por Dios:
“Porque así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo, yo mismo
iré a buscar mis ovejas, y las reconoceré.
Como reconoce su rebaño el pastor el día que está en medio
de sus ovejas esparcidas, así reconoceré mis ovejas, y las
libraré de todos los lugares en que fueron esparcidas el día
del nublado y de la oscuridad.
Y yo las sacaré de los pueblos, y las juntaré de las tierras; las
traeré a su propia tierra, y las apacentaré en los montes de
Israel, por las riberas, y en todos los lugares habitados del
país.
En buenos pastos las apacentaré, y en los altos montes de
Israel estará su aprisco; allí dormirán en buen redil, y en
211
pastos suculentos serán apacentadas sobre los montes de
Israel.
Yo apacentaré mis ovejas, y yo les daré aprisco, dice Jehová
el Señor.
Yo buscaré la perdida, y haré volver al redil la descarriada;
vendaré la perniquebrada, y fortaleceré la débil; más a la
engordada y a la fuerte destruiré; las apacentaré con
justicia”.
Ezequiel 34:11-16
Nunca, en toda la historia de la redención, encontramos a las ovejas
perdidas buscando a su pastor; tampoco vemos al pecador buscando a
Dios, sino huyendo de Dios (Romanos 3: 11). Y Dios siempre está
buscando a sus ovejas. Dios llama a Adán por su nombre:
“Más Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú?
Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque
estaba desnudo; y me escondí”.
212
Adán pecara, pues Dios ya lo sabía. La pregunta era para evidenciar a
quienes se ocultaban detrás de Adán. Dios buscó a Adán, porque él era
el inmediato responsable sobre todo lo que ocurriera en la naturaleza; lo
que nos indica que, en el hogar, es el varón con quien Dios tratará las
inmediatas responsabilidades que ocupan su lugar. Ciertamente Eva le
había inducido, pero él tenía la suficiente autoridad de parte de Dios
como para haber censurado y corregido tanto a Eva, como a la serpiente.
Luego Eva, como ser humano, tenía así mismo suficiente autoridad sobre
la serpiente; nunca la responsabilidad estuvo invertida o repartida de
manera equitativa y recíproca. Por eso Dios trató con cada uno, en el
orden que les competía según su nivel de responsabilidad.
“Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has
comido del árbol de que yo te mandé no comieses?”
213
definitiva). La actitud de Adán confirma la inmoralidad en la que se
había inmerso:
“Y el hombre respondió: La mujer que me disté por compañera
me dio del árbol, y yo comí”.
214
así?” (Rom 9: 19-20). Como Dios no tenía obligación de responder el
absurdo cuestionamiento de Adán, lo pasa por alto, y se dirige a la mujer:
215
su corazón, vía su actitud de evadir su responsabilidad, por lo cual para
Dios era ineludiblemente culpable, entonces solo restaba otorgarle su
veredicto. Pero Dios decide no continuar su confrontación, sino dictar la
inevitable sentencia. Si Samael, o quien fuera el demonio que había
poseído a la serpiente continuaba en ella, no lo dice la Biblia; de
cualquier forma, la serpiente en sí era responsable. Lo que nos dice
mucho sobre las posesiones demoniacas. Judas Iscariote, por ejemplo,
procedió a su traición bajo posesión demoniaca (Juan 13: 27), pero tal
posesión fue tan solo un enervante que aceleró el proceso, y dicho sea de
paso, él ya estaba predispuesto a aceptar dicha posesión, porque de
antemano flirteaba con el pecado; sustraía dinero de la bolsa, se había
decepcionado de que el ministerio de Cristo no cumpliera sus
expectativas políticas que servirían a sus intereses personales, por lo
tanto, frustrado, se sentía traicionado por Cristo, y su corazón se llenó de
rabia, de rencor y de odio, que le llevó a planear como deshacerse de su
Maestro. El mismo caso le sucedió a Caín, por lo cual mató a su hermano
Abel (“Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el
pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te
enseñorearás de él” Génesis 4: 7. La frase traducida aquí “pecado está
a la puerta”, la Torá en español traduce “el pecado acechando como
fiera que te codicia, y a quien tienes que dominar”). Más adelante
veremos todas las implicaciones de este caso. El punto es que la serpiente
como criatura natural no se podía excusar diciendo “yo no tengo la culpa,
estaba poseída”, porque toda criatura poseída actúa en conformidad con
su propia voluntad. Tal vez usted se pregunte ¿Por qué Dios no condenó
al demonio que poseyó a la serpiente? La razón es muy sencilla, Satanás
está condenado desde el principio. Solo espera el día en que Dios haga
efectiva su condenación. Dios procedió a aplicarles una sentencia a todas
las criaturas implicadas en la caída del género humano:
LA MALDICIÓN
“Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste,
maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales
del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los
días de tu vida.
Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la
simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el
calcañar.
216
A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus
preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para
tu marido, y él se enseñoreará de ti.
Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y
comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él;
maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella
todos los días de tu vida.
Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo.
Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la
tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo
volverás”.
Génesis 3: 12-19.
La maldición a la serpiente: Satanás está condenado desde el principio.
Por lo tanto, la maldición aquí proferida, no se refiere únicamente al ente
demoniaco que había poseído a la criatura, sino a la criatura en conjunto,
con su huésped. La frase “maldita serás entre todas las bestias y entre
todos los animales del campo”, debe referirse a la segregación zoológica
de la especie debido a su voracidad y veneno. El Midrash abunda en esto
al decir:
<<Hashem le dijo a la serpiente - “Quedas sentenciada a
nueve maldiciones seguidas por la muerte.”
1. Samael quien te instigó a hacer el mal será expulsado de su
lugar en el Cielo”. Como consecuencia de esta maldición, la
serpiente perdió su habla. La serpiente mereció el castigo de
todos los hablantes de lashon-hará. Había calumniado a
Hashem cuando dijo - “Les prohibió comer de ese árbol porque
El Mismo comió del mismo (fruto) y teme que ustedes se
parezcan a Él y sean capaces de crear mundos”.
2. No caminarás más erguida, pues se te cortarán los pies. Todo
lo que te ocurre es por tu propia culpa. Fuiste dotada de dones
mayores que cualquier otro animal y sin embargo no estabas
satisfecha con lo que era tuyo, deseabas tener más. Como
resultado, fuiste despojada hasta de lo tuyo.
3. Serás detestada más que todos los otros animales domésticos
y más que todas las demás fieras. En el Gan Eden eras el rey
de los animales, pero ahora por tu culpa eres el más
despreciado.
4. ¿De qué manera? Tu período de gestación será más
prolongado que el del ganado y las fieras.
217
5. Cambiarás de piel cada siete años con gran dolor. Entonces
contrajo la tzara’at (lepra). Los círculos sobre el cuero de la
serpiente son señales de lepra. No se curará jamás, ni siquiera
en tiempos del Mashiaj cuando las demás criaturas se curen de
sus dolencias.
6. Tendrás que deslizarte sobre tu vientre. Esto es en
compensación por haber traído la muerte a la humanidad, por
causar que el hombre camine encorvado de pena y duelo por
sus muertos. Solías comer los mismos alimentos que el hombre,
pero ahora, debes comer polvo.
7. Todos los alimentos sabrán a tierra en tu boca porque hiciste
que toda la humanidad vuelva a la tierra.
8. Llevarás el veneno de la muerte en tu boca.
9. Habrá enemistad entre tú y el hombre; él aplastará tu cabeza.
“Como deseaste a Java con codicia, pensando que si moría
Adam tú la tomarías, quedas castigada a permanecer en eterno
estado de enemistad entre tu especie. y la humanidad”.
10. Finalmente tú morirás>>.75
Es cierto que la serpiente calumnió a Dios, si bien, no con las palabras
textuales que nos informa el Midrash, pero lo hizo en su interrogación:
“¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?”
(Génesis 3: 1). Eso era totalmente falso; Dios jamás les prohibió comer
“de todo árbol del huerto”, solo les había prohibido comer del árbol de
la ciencia del bien y del mal; “Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo:
De todo árbol del huerto podrás comer; más del árbol de la ciencia del
bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente
morirás” (Génesis 2:16-17). Dios jamás les prohibió a Adán y a Eva que
comieran de todos los demás árboles, por lo tanto, la pregunta de la
serpiente estaba basada en una calumnia a Dios. Por lo tanto, era
acreedora de todo el castigo impuesto por Dios; primero perdería su
habla, luego sus patas, ahora sería temida y perseguida, sus huevos
tardarían más en empollar y cada siete años mudaría de piel. Ahora se
arrastraría y tragaría el polvo de la tierra, cosa que está muy
documentada, ya que constantemente saca su lengua bífida para censar
sus víctimas, pero por arrastrarse, contamina su lengua; y a la hora de
cazar, ni siquiera podría disfrutar sus alimentos, por eso los tragaría
completos, casi atragantándose; sería venenosa, como penitencia de
haber difamado a Dios, ahora portaría la muerte en su boca por haber
218
hablado falsedades contra su Creador, finalmente el hombre la heriría en
la cabeza y moriría.
Uno de los textos que pasa desapercibido por los judíos es precisamente
el verso 15 que dice “Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu
simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en
el calcañar”. Para todo judío ortodoxo, ésta porción denota el hecho
natural de que el ser humano y la especie de las serpientes, jamás se
llevarían; lo que hace de los “encantadores de serpientes”, personas
profanas delante de Dios. Sin embargo, el Nuevo Testamento nos da una
plena interpretación de lo que significa el pasaje; no podemos decir una
“nueva interpretación”, porque a mi parecer ésta interpretación era el
propósito original de Dios, aunque Adán y Eva, así como toda su
descendencia no la hayan entendido hasta venido y crucificado Cristo.
Ésta es la primera profecía mesiánica registrada en la Biblia, y debemos
su interpretación, no a algún dogma particular, sino al Espíritu Santo
inspirando las palabras del Apóstol Pablo:
“Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su
Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley” (Gálatas 4: 4).
Ahora cabe hacer mención de algo muy especial denominado Teología
del Pacto. Adán y Eva antes de pecar vivían bajo la “dispensación de la
inocencia”, bajo una ley muy sencilla “pero del árbol de la ciencia del
bien y del mal no comerás, porque el día que de él comieres ciertamente
morirás”. Al romperse la Ley, Dios emite un juicio justo, pero siempre
está dispuesto a entablar un Pacto para que el hombre no quede
completamente sin esperanza de estar destituido de la Gloria de Dios;
ese Pacto se llama “Pacto Adámico”. Y a partir de ahí comenzaría la
“dispensación de la consciencia”. En esta unidad no podremos abarcar
todos los pactos y todas las dispensaciones, pero podemos enumerarlas
y quedarnos en el marco que nos corresponde:
DISPENSACIONES: PACTOS:
1. La Inocencia. 1. Pacto Adámico.
2. La Consciencia. 2. Pacto Noético.
3. El Gobierno Humano. 3. Pacto Abrahámico.
4. La Promesa. 4. Pacto Mosaico.
5. La Ley. 5. Pacto Davídico.
6. La Gracia. 6. Pacto de Gracia.
7. El Reino. 7. Pacto Mesiánico.
219
Las características generales, con sus respectivas excepciones, son que
cada dispensación cambia cuando el Pacto es roto; cada pacto por lo
general, incluye una Ley, que luego es transgredida, incluye una
expiación provisional, y nuevas promesas, lo que conlleva por lo general
a una nueva dispensación. La excepción más evidente es el Pacto
Davídico, que singularmente solo contiene promesas mesiánicas, pero
no requirió de una expiación particular, ni llevó a una nueva
dispensación, sino que continuó transcurriendo la dispensación de la
Ley. Luego el Pacto Mesiánico, no contiene una nueva expiación, pues
la Expiación del Pacto de Gracia es suficiente para todos los tiempos,
pero si conlleva una transición a la última dispensación; la del Reino.
Por lo pronto nos quedamos en la primera dispensación, y el primer
Pacto. Como parte esencial de la dispensación de la Inocencia, la Ley
vigente (Génesis 2: 16-17) fue transgredida; lo que requería un Pacto,
que incluyera una expiación provisional (hasta que llegara la muerte de
Cristo, como expiación perfecta y suficiente para todos los tiempos), y
nuevas promesas, que en este caso sería la victoria de Jesucristo sobre
Satanás, incluyendo a la descendencia espiritual de ambos bandos (los
hijos de la Luz y los hijos de las tinieblas). Por lo cual, el apóstol Pablo
escribió a los romanos:
“Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros
pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros”.
(Romanos 16:20)
La herida que la serpiente (Satanás –quien quiera que haya sido el que
poseyó a la serpiente; yo me inclino por la interpretación de que fue
Lucifer y no Samael), sería tanto en la Cruz a la persona de Cristo Jesús,
como la aflicción de los santos en la tierra, por diversas vías (tentación,
persecución, etc.) pero la victoria de Cristo fue garantizada desde el
principio, hiriendo a Satanás en la cabeza, es decir a la moral del mismo
Lucifer, por cuanto le ha vencido con tan solo planear la redención.
Luego, ésta promesa interesantemente sería repetido en cada pacto, hasta
alcanzar su cumplimiento en dos partes, en dos Pactos, en dos
Dispensaciones; la Gracia, y el Reino Mesiánico. La misma gramática
que el apóstol Pablo usa para explicarle a los Gálatas en 3: 16, puede
usarse para examinar Génesis 3: 15. Hagamos la comparación
correspondiente:
“Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y
la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en
el calcañar”. (Génesis 3: 15)
“Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su
simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de
muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo”.
(Gálatas 3:16)
La singularidad, es lo que enfatiza el apóstol Pablo. Pero en ambos
pasajes podemos encontrar dicha singularidad. Los “padres de la iglesia”
(maestros del segundo siglo, discípulos de los apóstoles), con ésta base
alegorizaron que Eva estaba representando a la Iglesia, al igual que la
virgen María, de quienes procedería Cristo, encarnándose en la
humanidad. Él y nadie más, hería en la cabeza a Satanás, y éste pobre
solo podría herir su calcañar, que es la parte del Cuerpo de Cristo que
está en la tierra, mientras la cabeza está en el cielo. En su comentario,
Matthew Henry nos dice:
“Dios dicta sentencia; y comienza donde empezó el pecado,
con la serpiente. Los instrumentos del diablo deben compartir
los castigos del diablo. Bajo el disfraz de la serpiente el diablo
es sentenciado a ser degradado y maldecido por Dios;
detestado y aborrecido por toda la humanidad: también a ser
destruido y arruinado al final por el gran Redentor, cosa
significada por el aplastamiento de su cabeza. Se declara la
guerra entre la Simiente de la mujer y la simiente de la
serpiente. El fruto de esta enemistad es que haya una guerra
continua entre la gracia y la corrupción en los corazones del
pueblo de Dios. Satanás, por medio de sus corrupciones los
abofetea, los zarandea y procura devorarlos. El cielo y el
infierno nunca pueden ser reconciliados, tampoco la luz y las
tinieblas; no más que Satanás y un alma santificada. Además,
hay una lucha continua entre los malos y los santos de este
mundo. Se hace una promesa bondadosa sobre Cristo, como el
libertador del hombre caído del poder de Satanás. Esta era la
aurora del día del evangelio: tan pronto como fue hecha la
herida se proveyó y reveló el remedio. Esta bondadosa
revelación de un Salvador llegó sin que la pidieran ni la
buscaran. Sin una revelación de misericordia, que da
esperanzas de perdón, el pecador convicto se hundiría en la
221
desesperación y se endurecería. Por fe en esta promesa fueron
justificados y salvados nuestros primeros padres, y los
patriarcas anteriores al diluvio. Se dan detalles sobre Cristo.
1. Su encarnación o venida en la carne. Que su Salvador sea la
Simiente de la mujer, hueso de nuestro hueso, da gran aliento a
los pecadores, Hebreos 2: 11, 14.
2. Sus sufrimientos y muerte; señalados en que Satanás
heriría su calcañar, esto es, su naturaleza humana. Los
sufrimientos de Cristo continúan en los sufrimientos de los
santos por su nombre. El diablo los tienta, los persigue y los
mata; y así, hiere el calcañar de Cristo, que es afligido en las
aflicciones de los santos. Pero mientras el calcañar es herido
en la tierra, la Cabeza está en el cielo.
3. Su victoria sobre Satanás. Cristo frustró las tentaciones de
Satanás, rescató almas de sus manos. Por su muerte asestó un
golpe fatal al reino del diablo, una herida incurable en la
cabeza de esta serpiente. A medida que el evangelio gana
terreno, Satanás cae.
La mujer; la iglesia universal (de todos los tiempos y de todos los
lugares), participa de la victoria de su simiente y cabeza (Cristo). Pero la
victoria principal la obtiene la simiente (Cristo):
Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la
simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás (a la
mujer) en el calcañar.
No fue propiamente la mujer quien hirió a Satanás en la cabeza, sino su
simiente. Pero si sería la mujer quien recibiría la herida superficial.
La maldición de la mujer:
“A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en
tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será
para tu marido, y él se enseñoreará de ti”. (Génesis 3:16)
Dos son los castigos otorgados a la mujer. El primero es en cuanto a su
alumbramiento:
222
Según el Midrash, originalmente la mujer daría a luz sin tanto esfuerzo
y dolor, y los recién nacidos, podrían ponerse en pie y caminar,
inmediatamente o con prontitud, como suele suceder con muchas de
otras especies de mamíferos. El Midrash va un poco más allá al plantear
que el mismo día de la concepción (en que quedara embarazada Eva) su
hijo nacería, sin haber un intervalo prolongado de tiempo, como sucede
en la actualidad. Si eso habría sido así, no hay forma de saberlo, por el
simple hecho de que no ocurrió. Solo se deduce del hecho de que los
padecimientos femeninos aquí mencionados, son un elemento agregado
a la creación original; lo que significa que originalmente no sería así.
Ahora las mujeres tienen que padecer a la hora del alumbramiento, y eso
es por haber desobedecido Eva. Ahora me parece escuchar las objeciones
¿Qué culpa tenemos el resto de las mujeres en cuanto a lo que cometió
Eva? Remitimos la respuesta a la lectura de “la idea realista de la caída”
(pág. 115-118) y a “la idea federal de caída” (pág. 118-120).
El segundo castigo de la mujer, tiene mayores implicaciones para el
género femenino, ya que es de carácter moral, en tanto que el primero es
de carácter biológico: “…tu deseo será para tu marido, y él se
enseñoreará de ti”. Muchas personas, incluso los mejores sociólogos se
preguntan de dónde provino el conflicto entre ambos géneros, ya que es
indiscutible el hecho de que existe. La Biblia nos informa dicha
procedencia, y a partir de ella podemos someramente, deducir lo que
ocurrió en la relación marital de Adán y Eva a partir de sus pecados. En
primer lugar, Dios le requirió cuentas a Adán por no haber estado
presente en el momento que su mujer pecó primero; de ahí que Adán se
haya propuesto no volver a dejar sola a su mujer. Lo que quiere decir que
Adán perdió la confianza en Eva; a partir de ahí, no solo se ha postergado
dicha desconfianza del hombre sobre la mujer de manera enseñada, sino
hasta parece ser instintiva. Esta desconfianza frustra enormemente a la
mujer, y crea conflictos en la relación marital. Si bien no todos, pero la
mayoría hemos pasado por esta amarga experiencia, que, llevada a sus
extremos, se traduce como celos en diversos grados (justificables,
infundados, enfermizos, y hasta homicidios pasionales). Por si esto no
fuera suficiente, la frustración femenina se convierte en un feminismo
extremo; el querer “señorear” sobre su marido. Esto le resulta
contraproducente, por cuanto existe el machismo. Por lo tanto, podemos
formular que tanto el feminismo como el machismo, son degradaciones
del matrimonio, producto del castigo de Dios a la mujer. Dios no
favorece ninguna de las dos posturas, contrario a lo que piensan muchos
“liberales” o ateos, que Dios es machista. Eso no es cierto. No fue el
223
modelo de Dios que el hombre se enseñoreara sobre la mujer, ya que creó
a ambos iguales, es decir, con derechos equitativos, aunque
responsabilidades diferentes. El apóstol Pablo les informa a los Corintios
de ésta equidad de género, con las siguientes palabras: “Porque el varón
no procede de la mujer, sino la mujer del varón, y tampoco el varón fue
creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón… Pero
en el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón; porque,
así como la mujer procede del varón, también el varón nace de la mujer;
pero todo procede de Dios” (1ª. Corintios 11: 8-9, 11-12). El género
femenino, aparentemente, no ha tenido realmente un escape de esta
sentencia, pues cuando la mujer no es feminista, su marido es machista,
y cuando él no es machista, la mujer suele comportarse en forma
feminista. Solo bajo la Gracia de Cristo puede haber un verdadero
balance de respeto reciproco (equidad de género), y el matrimonio puede
funcionar la mayor parte del tiempo de modo que agrade a Dios; como
un complemento, y la mujer viene a ser una “ayuda idónea”, como fue
planeado originalmente por Dios. Solo la expiación de Cristo puede
redimirnos de la maldición de la Ley (Gálatas 3: 13).
La maldición del hombre: concluimos que para cuando Dios verbaliza
su veredicto sobre Adán, respecto a su condición pecaminosa, Adán, y
toda su prole futura, ya estaban esclavizados de sus propios impulsos
pecaminosos. El veredicto divino nada tiene que ver con la condición de
la humanidad a partir de la caída adámica; es decir, no fue Dios quien
esclavizó a la humanidad al pecado, sino Adán con sus hechos, Dios
solo dio su veredicto sobre la consecuencia inevitable del pecado. No
que el mandamiento de Dios fuese superior a su designio, que muchos
concluyen es misericordioso, sino que, conforme a su atributo de
Justicia, había previsto la “paga del pecado” (Romanos 6: 23); por lo
tanto, era su soberana voluntad ejecutar su sentencia en la persona que
infringiera su mandamiento, con forme a su Santidad y Justicia. Su
veredicto, pese a no haber esclavizado a la humanidad al pecado, si la
ató a su inevitable consecuencia: la muerte. Pero los otros atributos de
Dios; su Bondad y Misericordia, no podían quedar fuera y sin ser
satisfechas. Dios decidió satisfacer todos sus atributos de una única
manera que no violentara ni uno de ellos, para estar en plena
conformidad con su persona. Por lo tanto, desde el inicio de los tiempos,
previo a la creación, en algún momento de la eternidad pasada, Dios
previó, y proveyó, el medio perfecto que supliera todo su plan
redentor; esto se llama según la Biblia “Predestinación”. Tal vez haya
quien en este punto se pregunte, ya sea que considere infalible o
224
contingente la voluntad de Dios, por designio o por presciencia; ¿Por qué
Dios permitió que Adán pecara si pudo haberlo impedido, y con ello que
existiera toda una humanidad pecaminosa? La respuesta plena, directa y
satisfactoria, proviene nada más y nada menos que de la Biblia misma:
“para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas
de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús...
Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para
buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que
anduviésemos en ellas.”
Efesios 2: 7 y 10.
También debemos considerar muy detenidamente el “hubiera”; si Dios
no “hubiera” permitido la caída, ¿existiéramos como individuos dentro
de la humanidad? Es decir, ¿existiéramos nosotros mismos? O ¿no más
bien, existiría una humanidad perfecta, sin nuestros defectos y nuestras
decisiones que han generado las condiciones que permitieron la
posibilidad de nuestras existencias? Personalmente no dudo que, como
los individuos que somos, no existiríamos. Pero en este concepto
“holístico”, debemos considerar que el “hubiera” realmente no existe;
solo es virtual, ésta en nuestras mentes, es una suposición. Cada acto crea
ciertas circunstancias, y a cada circunstancia corresponde cierta actitud,
y a cada actitud corresponde cierta acción, y cada acción, genera una
nueva circunstancia, y así de manera repetitiva, en un ciclo casi
interminable; de manera que todo el caos en el presente corresponde a
una acción en el pasado, y cada situación en el futuro, corresponde a una
decisión en el presente. Todo este sistema no le es ni indiferente, ni
desconocido a Dios; de manera que Él mismo ha intervenido, siempre
para bien, en circunstancias específicas, tanto del pasado, como del
presente, y lo hará en el futuro, sin lugar a dudas: esa es la razón por la
cual cuando oramos, lo hacemos para que intervenga directa o
indirectamente, y lo hace, pero siempre “conforme a su voluntad y no la
nuestra” (Mateo 6: 10). Dios determinó desde la eternidad pasada, los
bienes que acontecerían en toda nuestra realidad hasta la eternidad
futura, sin por ello determinar los males, sino solo permitirlos; “para
mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en
su bondad…”. Dios decidió permitir la caída por una buena razón, pero
Adán pecó por una mala razón. Ahora había llegado el momento de
confrontar los resultados de su mala elección, y debía recibir con los
brazos abiertos su castigo:
225
“Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer,
y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de
él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de
ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá, y
comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás
el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste
tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás”.
(Génesis 3:17-19)
Las sentencias son tres: primero; la tierra es maldecida, por lo tanto, ya
no produciría fruto con la misma abundancia como cuando Adán
recolectaba en el jardín del Edén, en la cual, la se producían los más
exquisitos frutos. Segundo; ahora si el hombre deseaba sobrevivir
debería labrar la tierra. Los antropólogos (ateos) modernos, interpretan
este texto como la transición de la vida recolectora del hombre primitivo
a la agricultura, y no están del todo equivocados; mucho menos, al
considerar que los resultados de sus investigaciones han arrojado que la
zona de Mesopotamia fue donde inició la agricultura. La Biblia
nuevamente es respaldada por los hechos, y aquellos pretenden que eso
es una simple coincidencia, o la situación narrada por vía de la tradición,
y algunas inscripciones. El hecho es que ellos lo han corroborado. Pero
la más triste consecuencia, fue la muerte biológica progresiva,
introducida no solo en el cuerpo de Adán, sino en toda la naturaleza.
EL PRIMER HOLOCAUSTO
“Y llamó Adán el nombre de su mujer, Eva, por cuanto ella era
madre de todos los vivientes.
Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y
los vistió”.
Génesis 3: 19-21.
En algún momento, como les ha sucedido a muchos autores, me llegue a
preguntar ¿Por qué no murió Adán inmediatamente? Lo merecía. Pero
Dios no actúa precipitadamente como lo hacemos nosotros. Primero,
porque Adán aun no tenía descendencia, y de haber muerto en aquel
instante, la humanidad no habría sido postergada. Esa es una razón por
la cual Adán no murió inmediatamente. Pero, para que la Ira de Dios
fuera satisfecha, Él se había provisto de sacrificio; eso nos demuestra que
en Génesis 22: 8, no fue la primera ocasión en que Dios se proveyó de
cordero. En tanto el verso 20 (de Génesis 3) nos informa que en aquel
226
momento Adán nombró a su mujer, el verso 21 nos informa que “Jehová
Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió”. La
pregunta que se origina a partir de esta afirmación, es ¿de dónde sacó
Dios las pieles para las túnicas? Tenemos tres opciones; la primera es
que Dios haya creado “ex nihilo” (de la nada), las túnicas hechas de
pieles. Ésta opción tiene la dificultad que Dios ya había completado toda
la creación, y que, a partir de ella, todo lo creado permanece igual, en el
sentido de que no ha habido una nueva creación. La segunda opción la
plantea el Midrash, al concluir que Dios mató a la serpiente y con su piel
cubrió a Adán y Eva; sería muy racional en cuanto a la pronta justicia de
Dios, sin embargo, la serpiente habría muerto y no habría tenido prole a
quien transmitir la nueva degrada condición de arrastrarse y comer
polvo, debido a la maldición que había recibido. Entonces no pudo haber
sido la serpiente quien murió para cubrir la vergüenza del pecado de los
seres humanos. Se me ocurre, hasta casi fabulosamente, a Dios,
planteándole a todas las criaturas, la nueva condición de Adán, y su
búsqueda de quien deseara ofrendar su vida en su lugar. Solo un cordero
(u otra especie dedicada al holocausto) pudo haberse ofrecido
voluntariamente, tal como lo hizo Jesucristo. Si fue uno o más, cordero,
oveja, o becerro, no es el punto. El punto es que el holocausto satisfizo
solo de forma momentánea y provisional, el pecado de Adán y Eva.
Podemos confirmar que éste fue el primer holocausto en el hecho de que
su práctica se postergaría a sus hijos, ya que más adelante encontraremos
a Caín y a Abel ofreciendo holocausto, muy probablemente en
consecución con el holocausto de Adán y Eva. ¿de dónde provino el
fuego para el holocausto? Naturalmente de la Shekinah de Dios. ¿Quién
lo ofreció? Probablemente Adán mismo. Y una última pregunta ¿Qué
sucedió con los residuos orgánicos del holocausto? Como todo
holocausto, la sangre fue derramada, la carne comida, la piel utilizada
para las túnicas, las cuales, según la literalidad del texto, Dios mismo
confeccionó, y lo que no fue comido, fue sepultado. Pero como suele
suceder, criaturas de diferentes especies interactúan en la degradación de
las sobras alimenticias; sin lugar a dudas, esa fue la primera ocasión en
que las criaturas dejaron la hierba y los vegetales, para alimentarse de
sobras carnívoras. Por deducción concluimos que esto originó la cadena
alimenticia carnívora, en la que, por así decirlo, la hormiga, el gusano, y
especies que a partir de ahí serían carroñeras, comieron las sobras, luego
otra especie comió a las hormigas y a los gusanos que tenían en sí
mismos olor a carne, y terceras especies devoraron a las segundas,
acarreando así, un nuevo ecosistema lleno de voracidad que generaba la
227
muerte de otras especies. Esta proposición, en nada figura a nivel de un
campo teológico, sino solo biológico; para que no haya malentendido
alguno, en pensar que suponemos que el holocausto trajo la muerte y la
voracidad biológica. No fue el holocausto, fue el pecado de Adán que
había generado una nueva necesidad que debía ser satisfecha, cubrir
la vergonzosa desnudez de Adán y Eva por medio del sacrificio de
uno o más, animales cuyos restos serían devorados por otras
especies; ese mismo pecado trajo la voracidad carnívora de la
cadena alimenticia, trayendo la degradación y la muerte a un nivel
biológico. “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un
hombre, y por el pecado la muerte…” (Romanos 5: 12ª). De esta forma
podemos explicar la biología carnívora en el planeta, cuando
originalmente no fue así; también podemos explicar de qué manera el
pecado afectó a todas las criaturas, trayéndoles la muerte biológica.
Como lo dice también Romanos 8: 19-22:
“Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la
manifestación de los hijos de Dios. Porque la creación fue
sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa
del que la sujetó (Adán) en esperanza; porque también la
creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción,
a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que
toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto
hasta ahora…”
228
decretó permitir la caída, sin ordenarla; es decir Dios no fue el
causante, sino que por esa razón proveyó “libre albedrío” a sus criaturas
para que ellos decidieran por sí mismo y sin coacción por parte de Dios,
desobedecer y pecar. Nuevamente algunos objetarán esta afirmación con
el argumento de “¿porque Dios permitiría el mal?”, la Biblia nos
responderá nuevamente; “para mostrar en los siglos venideros las
abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en
Cristo Jesús” (Efesios 2: 7). Por lo cual, Dios al permitir la caída, lo
tercero que decretó fue elegir a los que creen y dejar en su justa
condenación a los que no creen, haciendo una predestinación activa
para salvación y pasiva para condenación; es decir: por cuanto Dios
escogió de entre una humanidad que previamente estaría caída, no hace
injusticia elegir a alguien para salvación y dejar al resto en su
condenación. Dios tenía, por decirlo así, tres opciones, estando todos ya
en condenación; dejar a todos en condenación y no salvar a nadie, lo cual
habría sido muy justo, pero poco amoroso; salvar a todos los seres
humanos que ya estaban en condenación, lo cual habría sido muy
amoroso, pero poco justo; o dejar a algunos en su condenación, en la cual
todos ya estábamos y salvar a algunos, lo cual sería muy justo y muy
amoroso. En cualquiera de las tres opciones anteriores, Dios no tenía
obligación alguna de salvar a uno solo, y aun así Dios decidió dejar a
algunos en su justa condenación y salvar inmerecidamente a otros,
sin tener obligación alguna de ello. La pregunta surge aquí ¿habrá
injusticia en Dios? El apóstol Pablo responde: “En ninguna manera.
Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia,
y me compadeceré del que yo me compadezca. Así que no depende del
que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia”
(Romanos 9: 14-16). En cuarto lugar, Dios decretó proveer salvación
para los hombres escogidos que creen en Él y se arrepienten; cuando
nosotros contemplamos la expiación, hay una cualidad de ella que
prontamente salta a la vista: es personal. Esto nos lleva al quinto
decreto; aplicar la salvación a los que creen, por lo cual la expiación
provisional de los animales sacrificados para vestir a Adán y a Eva, no
proveyeron un perdón universal; es decir, Dios no perdonó a toda la
humanidad por medio del sacrificio provisional. Algunos creen que este
no es el caso del sacrificio de Cristo, quien murió “para salvar al mundo”
–objetan citando Juan 3: 16- pero Juan 3: 16 no nos dice que el sacrificio
de Cristo haya sido “para salvar al mundo”. El verso que casi todos nos
sabemos de memoria, cita “porque de tal manera amo Dios al mundo,
que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no
229
se pierda, sino que tenga vida eterna” (Juan 3: 16). Si usted lee con
detenimiento y atención, podrá notar que el texto nos dice que Dios amó
al mundo (de tal manera amo Dios al mundo) luego, eso no implica de
manera alguna que Dios haya querido salvar a todo el mundo, como
muchos pretenden hacerlo significar. Si Dios hubiese querido salvar a
todo el mundo, a todos les habría provisto del Espíritu Santo que
convence de pecado justicia y de juicio, ejerciendo en todos la
“regeneración” necesaria para creer, pero ese no es el caso. Ya hemos
visto con anterioridad que el ser humano perdió en Adán la capacidad de
creer en Dios y creerle a Dios, en los efectos nocivos de la caída. Enseñar
que Dios salvará por cualquier medio a todos los seres humanos, es una
herejía llamada “universalismo” que pretende que el mismo infierno será
vaciado en un futuro un distante. Algunos más llevarán la objeción a Juan
3: 17 (“Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al
mundo, sino para que el mundo sea salvo por él”) argumentando que
quienes afirmamos una salvación particular predestinada, implicamos la
condenación de los “no elegidos”, pero eso es falso, porque como hemos
dicho, Dios escogió no de entre una humanidad integra, sino de entre una
humanidad caída y condenada, por eso respondemos con el verso 18 del
mismo Juan 3: “El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree,
ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito
Hijo de Dios”. Y luego la evidencia de que el hombre en la condición
caída de Adán no quiere buscar a Dios, lo expresa claramente los
siguientes versos: “Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo,
y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras
eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no
viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas” (Juan 3: 19-20).
Y solamente después de una regeneración, el hombre puede venir a la
luz: “Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea
manifiesto que sus obras son hechas en Dios” (Juan 3:21). Las obras
hechas en Dios no son para salvación, sino por la salvación, por cuanto
la salvación no ocurre debido a las obras (Efesios 2: 9). No puede ser
posible que alguien pueda obrar la voluntad de Dios si espiritualmente
está muerto en pecado y Dios no le ha revivido (Efesios 2: 1).
Los decretos de Dios fueron antes de la creación, y la creación es una
parte patente de esa Voluntad divina. Esto es el Plan de Redención que
Dios previó desde antes de la fundación del mundo (Efesios 1: 3-12).
Hay otras muchas cosas que pudieron haber ocurrido antes de la
creación, empero no pueden ser comprendidas sino a la luz de lo que ha
sido creado; a esta escalinata en la Biblia, se le llama “revelación
230
progresiva”, porque muchos de los elementos expuestos aquí del
Génesis, no pudieron ser comprendidos en el momento que fueron
escritos, pero ahora nosotros ya podemos degustarlos por cuanto la
Revelación bíblica se ha completado.
Adán y Eva había pecado, y con ello habían perdió mucho; habían
perdido su inocencia, su estado de santidad, su perfección o integridad,
habían recibido maldiciones y ahora serían expulsados.
LA EXPULSIÓN
“Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de
nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue
su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva
para siempre.
Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la tierra
de que fue tomado.
Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de
Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por
todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida”.
Génesis 3: 22-24.
El hombre había alcanzado un entendimiento del bien, y ahora del mal,
que hasta ese momento solo Dios y los ángeles habían poseído. El riesgo
radicaba en que, si comía el fruto del otro árbol, podría no morir. No
necesitamos echar mano de mucha imaginación para deducir que habría
sino del mundo si una especie tan nociva para todo el ecosistema, no
tuviera una restricción. Un ejemplo son los dinosaurios ¿Qué sería de
nosotros, los seres humanos, si los dinosaurios no se hubieran extinto?
(más adelante veremos como sucedió esto). Sin lugar a dudas, personas
como Hitler o Mussolini continuarían haciendo tantos o mayores
estragos que los que hicieron en sus momentos y lugares. Pero alguien
podría preguntarse ¿pero porque tienen que morir las personas buenas?
Espero que después de haber tratado tan profundamente la caída
adámica, todos estemos de acuerdo en que “no hay bueno ni aun uno”
(Romanos 3: 10-23) y en algún momento todos hemos inflingido
aflicción y apuros a más de una persona ¿Qué sería de la humanidad sino
muriéramos los malos y pecadores? El mal y el pecado se perpetuarían.
Era necesaria la muerte, como una justa medida de restricción al mal y
al pecado. Aun a los creyentes Dios puede castigarlos con la muerte
231
física para que se arrepientan y no continúen pecando (1ª. Corintios
11:30-32).
A Adán y a Eva se les restringió el derecho de comer del Árbol de la
Vida. Recordemos que en el centro del Huerto del Edén había dos
árboles; Dios no les había prohibido comer del Árbol de la Vida, solo del
“árbol de la Ciencia del Bien y del Mal”. Génesis 2: 9 nos dice “Y Jehová
Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para
comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la
ciencia del bien y del mal”; más adelante, Dios le dio el mandamiento a
Adán, de no comer, únicamente el Árbol de la Ciencia del Bien y del
Mal”: “Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del
huerto podrás comer; más del árbol de la ciencia del bien y del mal no
comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”
(Génesis 2: 16-17) lo cual demuestra que el Árbol de la Vida estaba
dentro de la clasificación de “los árboles buenos para comer”, no
podemos deducir en que momento Dios le daría a Adán a comer del
“fruto de la Vida”, pero podemos saber con certeza bíblica, en que
momento los creyentes podrán disfrutarlo: al final de los siglos, cuando
la integridad de la creación sea restablecida, es decir, luego de la
Glorificación universal; “En medio de la calle de la ciudad, y a uno y
otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos,
dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de
las naciones” (Apocalipsis 22:2) evidentemente la belleza del Árbol de
la Vida, es mayor que el del Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal, del
cual no se nos habla con mayor interés. De ese precioso fruto
participaremos los redimidos: “Bienaventurados los que lavan sus
ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las
puertas en la ciudad” (Apocalipsis 22: 14). Pero por su nueva condición
imperfecta de Adán, no pudo degustar dicho fruto inmediatamente.
Creemos, desde una perspectiva escatológica, que, a la fecha, Adán,
aunque ya esté de regreso en el Paraíso Edénico Celestial, aún no ha
comido del Árbol de la Vida, porque esto sucederá cuando la creación
sea restablecida en el futuro, en una Nueva Tierra y un Cielo Nuevo; y
ese nuevo Cielo y Nueva Tierra aún no han llegado. Más adelante
veremos como el Edén fue trasladado, pero según el orden cronológico,
hasta cuando Adán fue expulsado, Edén no fue trasladado
inmediatamente, sino que continuó un poco más sobre la tierra, mientras
ésta se degradaba progresiva pero inevitablemente.
232
“Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la
tierra de que fue tomado”.
Génesis 3: 23.
Había llegado el momento de comenzar a ejecutar la sentencia que Dio
le había dado al hombre. Éste paso de su estadía paradisiaca a labrar la
tierra. Este hecho es lo que hace pensar a los antropólogos seculares que
alegorizan Génesis 3, que el fruto prohibido fue el descubrimiento de la
agricultura que le brindaba al hombre una facultad de manipular la vida
vegetal, en lo cual se parecería a Dios quien era el Único que hasta esa
etapa humana podía gobernar sobre el reino vegetal. Como antes hemos
desmentido, eso no es cierto, por que dicha cosmovisión se salta muchos
elementos explicativos sobre circunstancias reales actuales que aun la
ciencia moderna no ha podido explicar (tal es la ley de la entropía que sí
ha satisfecho la explicación creacionista de Génesis). Pero según el
Midrash, la tierra no se degrado inmediatamente, sino progresivamente.
Puedo estar de acuerdo con esa interpretación, debido a las edades de los
seres humanos, que encontramos en los capítulos posteriores, ya que
podemos ver que la longevidad fue en detrimento, lo mismo podemos
decir de las condiciones ecológicas y climatológicas de todo el planeta.
Adán fue expulsado del Paraíso, pero éste continuó sobre la superficie
de éste planeta, sin cambio alguno. Y para evitar tanto el regreso de Adán
y Eva, como de su prole, Dios tomó medidas para evitarlo:
“Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de
Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por
todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida”.
Génesis 3: 24.
Ésta es la primera vez que se mencionan los querubines en la Biblia. La
función de ellos es resguardar la Santidad de Dios; de ahí que se les
mencione en la totalidad escrituraria en relación al culto, incluidas las
figuras de tales. Los querubines no eran del todo “antropomorfos”, es
decir, no eran totalmente en forma de hombres, sino que estaban
mezclados y tenían muchas formas animales (cuatro caras distintas); de
aquí podemos deducir que no eran ellos los que tenían formas animales,
sino los animales tenían formas querubes, porque fueron los querubines
quienes fueron creados antes. Criaturas aladas, con más de un par de alas,
Ezequiel los describe de una forma gloriosa (Ezequiel 1: 5-21; 9: 3; 10:7-
22). Es irónico ver como muchos prefieren creer en extraterrestres
biológicos muy parecidos a los humanos, o si bien monstruosos, pero
233
mucho más inteligentes que el género humano, cuando en realidad no
hemos visto la menor evidencia ante la posibilidad de que seres
biológicos existan en otros planetas. Algunos han citado todos los
pasajes referentes a los querubines y a los serafines, incluso en cuanto a
manifestaciones de Dios, como actividad extraterrestre; pero no se
percatan que todo texto en que se mencionan éstas manifestaciones, no
se refiere a vida biológica sino espiritual. Podemos aceptar el término
“extraterrestres” solo en el sentido de que no pertenecen o corresponden
a la vida creada en ésta tierra. De tal es el caso de los querubines
mencionados en la presente narración (Génesis 3: 24). Estos seres
espirituales sin lugar a dudas causaban temor a Adán y a Eva, y la
causarían a sus hijos. Además, el texto nos informa que “una espada
encendida que se revolvía por todos lados” con un solo propósito:
“guardar el camino del árbol de la vida”. Estaba garantizado que el
género humano no podía regresar a tomar el “fruto de la Vida”; cualquier
intento sería frustrado. Adán y su familia no podrían regresar a Edén,
mientras éste estuviera en la tierra. Más adelante, veremos que ocurrió
con el paraíso, y en qué momento. Una cosa era segura; la triste
condición de la humanidad, había comenzado.
234
LA PREHISTORIA BÍBLICA: LA ERA
ANTEDILUVIANA;
GÉNESIS 4: 1- 6: 22.
La labor paleontológica es quizá, por mucho la parte más seria y
entregada del “naturalismo evolutivo”; parados sobre las bases
presupuestas de la filosofía evolucionista, trazan un margen de tiempo
muy extenso desde la aparición del primer homínido bípedo (a casi 10
millones de años) hasta la aparición del primer “hombre moderno” hace
más de 100 mil años, pasando por los tres niveles del paleolítico, luego
el mesolítico y el neolítico, hasta finalmente entrar en la edad de los
metales, mientras tanto las culturas se van desarrollando
progresivamente. De ahí, entra propiamente la “Historia Universal”. No
pretenderé, en la presente obra, refutar toda la inmensidad de
información al respecto, dado el limitado espacio que tenemos, pero
bástenos señalar que anteriormente hemos ofrecido evidencia que refuta
el evolucionismo y hace innecesario un periodo de tiempo tan
prolongado.
Por el contrario, la Biblia entra de lleno al periodo que correspondería,
según la cronología descartable del evolucionismo, a la “edad de cobre”;
aunque a mi parecer, conforme el relato bíblico, las edades de piedra, de
cobre, de bronce y de hierro, casi convergerían, siendo muy breves entre
sí, contrario a la especulación evolucionista, y durarían hasta el diluvio,
1656 años desde la caída de Adán; aproximadamente 7000 años antes de
Cristo, al 5344 a. C. aproximadamente. El punto es que una nueva era
se manifestaba al mundo; no desde que Adán había nacido, sino que
desde que Adán había caído, ya que antes de ello, la ausencia de la ley
de la entropía hacía innecesaria una datación desde el origen del universo
o la creación de Adán. En otras palabras, el tiempo prácticamente no se
contó desde el origen del universo y la creación de Adán, sino hasta
después de calló y la naturaleza comenzó a degradarse progresivamente.
Una nueva dispensación había comenzado, un nuevo pacto, ya que el
anterior había sido quebrantado por Adán. De aquí en adelante, el ser
humano debería dedicarse a la agricultura y a la ganadería, ya que
debía ofrecer continuamente expiación por sus pecados. Ésta nueva
235
condición pecaminosa no podía quitarse de la naturaleza humana, y al
paso de los años se haría cada vez más patente.
Admitir la “teoría
evolutiva” es equiparable a
negar la veracidad bíblica,
ya que no podemos abrir
una brecha de tanto tiempo,
como inicialmente lo
postulamos; la explicación
de la variedad de razas
demostrada por los cráneos
que los paleontólogos han
descubierto, puede ser
explicada por la
degradación humana
posterior a la caída, en lugar
de una evolución. La
depravación en la era
antediluviana llevó a
muchos seres humanos a
asemejarse a simios (sin
exagerar el parecido) e
incluso se sugiere que hubo
híbridos de humanos con
estos últimos. La Biblia
marca que por lo menos,
hubo híbridos de ángeles
que cayeron, con la
humanidad; todo lo demás,
por implicación, puede ser
posible. Una cosa es segura,
porque la Biblia lo dice
explícitamente: “los
humanos vivieron en la
misma época que los
grandes monstruos
terrestres”, pero no dejaron
huellas junto a las de los
dinosaurios, porque, en
primer lugar, éstos últimos
236
habitaban los pantanos y lugares muy húmedos (Job 40: 21-23), y el
hombre no tenía necesidad de perseguirlos para cazarlos como alimento,
ya que criaban ganado y no eran originalmente, cazadores furtivos (como
se ha previsto en la hipótesis evolucionista). Así mismo, la agricultura
y la ganadería comenzaron, y las ciudades no tardaron en aparecer. Con
la longevidad humana por delante, la procreación haría que la raza
humana proliferara a una velocidad vertiginosa. Las condiciones de vida
eran, además, excelentes y envidiables, en comparación con nuestro
planeta contemporáneo; la tierra constituía un solo gran continente que
actualmente denominamos “Pangea”; el Midrash y el Libro de Enoc nos
informan que la geografía del planeta era sin montañas, lo que significa
que los ríos atravesaban la hermosa pradera con un clima, aún,
paradisiaco, muy parecido a Edén. Según el Midrash, la estatura misma
de Adán y Eva era lo que precisamente nosotros llamaríamos gigantes, y
de ahí en adelante, las siguientes generaciones irían en detrimento,
decreciendo hasta alcanzar la estatura promedio humana actual (esto
último, lo dudo, o a lo más, no estoy seguro; no hay evidencia
paleontológica o fósiles de humanos gigantes, en las proporciones que
“el Midrash” sugiere -50 metros de estatura-). Más adelante veremos
como sí existieron gigantes en aquel periodo (pero en dimensiones tan
exageradas). Los “creacionistas actuales” no dudamos que hayan
existido los denominados “cavernícolas” que realmente vivieron una
edad de piedra, pero muy probablemente a la par del desarrollo de
las primeras civilizaciones; Job, quien sería contemporáneo de
Abraham, en una civilización sedentaria y expresamente ganadera, nos
informa de éstos cavernícolas que, sin lugar a dudas, los hubo también
antediluvianos:
“Por causa de la pobreza y del hambre andaban solos;
Huían a la soledad, a lugar tenebroso, asolado y desierto.
Recogían malvas entre los arbustos,
Y raíces de enebro para calentarse.
Eran arrojados de entre las gentes,
Y todos les daban grita como tras el ladrón.
Habitaban en las barrancas de los arroyos,
En las cavernas de la tierra, y en las rocas.
Bramaban entre las matas,
Y se reunían debajo de los espinos.
Hijos de viles, y hombres sin nombre,
Más bajos que la misma tierra”.
Job 30: 3-8.
237
Muy probablemente estos cavernícolas eran inferiores en todo sentido al
promedio de la raza humana; su actitud denotaba menos inteligencia y
una vida rudimentaria muy semejante a los homínidos comunes (simios),
pienso que ellos eran los “Neandertales”, “Cromagnones” o/y “homos
erectus”, a los cuales nos referiremos, no como predecesores del “homo
sapiesns”, sino como humanos mismos, pero degradados en su especie,
en quienes, por alguna razón y por algún medio especifico, la Imagen de
Dios se había degradado en mayor grado y en menos tiempo. Solo
faltaría identificar la razón y la procedencia de éstos. Luego veremos
cómo se desarrollaron las primeras sociedades, en tanto que los primeros
habitantes se parecían un poco más a los cavernícolas; lograrían
progresar, aquellos que se dedicarán a la agricultura y a la
ganadería desarrollando con ello, sociedades muy avanzadas que
podríamos identificar con las “edades de los metales”. Los dos sistemas
de vida, también repercutirían en el tipo de cultura que se desarrollaría
progresivamente. En adelante veremos como una rama de la humanidad,
al principio, optó por la agricultura, de la cual Caín mismo había sido el
precursor; aportando para ello, una vida sedentaria que fue lo que
constituyó los primeros grandes asentamientos, pero con ello, también
dio margen a la proliferación de la idolatría, en un género muy específico
que trataremos en su lugar; en tanto la otra rama optó por la ganadería,
de quienes Abel (aunque muerto y sin prole) habría sido el precursor, y
de quien su hermano Set, a la postre tomaría su lugar siendo para ello,
nómadas, pero no por eso, menos inteligentes y desarrollados que los
sedentarios. Sin lugar a dudas, los primeros (sedentarios) avanzarían en
el uso de ropas, fabricadas de telas, sacadas de fibras vegetales,
arquitectura, artes, y algunos piensan que hasta en tecnología; en tanto
que los segundos (nómadas) vestirían durante mucho tiempo aún, las
ropas de pieles que Adán y Eva comenzaron a vestir.
Para iniciar, analicemos la primera redacción bíblica de éste periodo:
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GÉNESIS 4.
LA HISTORIA DE CAÍN Y SUS HIJOS
“Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz a
Caín, y dijo: Por voluntad de Jehová he adquirido varón.
Después dio a luz a su hermano Abel. Y Abel fue pastor de
ovejas, y Caín fue labrador de la tierra. Y aconteció andando
el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a
Jehová. Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas,
de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a
su ofrenda; pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya.
Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante.
Entonces Jehová dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por
qué ha decaído tu semblante? Si bien hicieres, ¿no serás
enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con
todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él.
Y dijo Caín a su hermano Abel: Salgamos al campo. Y aconteció
que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su
hermano Abel, y lo mató.
Y Jehová dijo a Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano?
Y él respondió: No sé. ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?
Y él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano
clama a mí desde la tierra. Ahora, pues, maldito seas tú de la
tierra, que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de
tu hermano. Cuando labres la tierra, no te volverá a dar su
fuerza; errante y extranjero serás en la tierra.
Y dijo Caín a Jehová: Grande es mi castigo para ser soportado.
He aquí me echas hoy de la tierra, y de tu presencia me
esconderé, y seré errante y extranjero en la tierra; y sucederá
que cualquiera que me hallare, me matará.
Y le respondió Jehová: Ciertamente cualquiera que matare a
Caín, siete veces será castigado.
Entonces Jehová puso señal en Caín, para que no lo matase
cualquiera que le hallara.
Salió, pues, Caín de delante de Jehová, y habitó en tierra de
Nod, al oriente de Edén”.
Génesis 4: 1-16
239
A partir de esta narración, Caín se ha convertido en el arquetipo del impío
perseguidor, por el contrario, Abel en el arquetipo de la persona piadosa
perseguida; es el sentido en el que se usa en Mateo 23:34-35 y Lucas
11:49-51. Algunos que creen en la versión gnóstica de la caída, han
sugerido que Caín no fue concebido por Adán, sino por Samael; toman
como base para su interpretación la parte “a” de 1ª. Juan 3:12, que dice:
“No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano”. Interpretan
la palabra “era”, como una indicación de su procedencia biológica, y no
como una inclinación o propiedad espiritual. Pero naturalmente sacan
este texto de su contexto inmediato que nos aclara la razón por la cual se
dice que “Caín era del maligno”; la primera parte (a) nos dice que Caín
“mató a su hermano”, y la segunda parte (b) nos dice la causa por la que
lo mató: “Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas”.,
esa razón me parece, y no solo a mí, suficiente para afirmar porque Caín
era del maligno; propiedad espiritual y no procreación biológica.
Además, el mismo texto de Génesis nos informa que “Conoció Adán a
su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz a Caín”. Y los mejores
hermeneutas estarán de acuerdo conmigo, en que la palabra “conoció”,
es un eufemismo (figura de lenguaje, que disimula una realidad fuerte,
de forma más suave), para referirse a las relaciones sexuales; como
cuando María dice en Lucas 1:34 “Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo
será esto? pues no conozco varón”. Lo que María afirmaba, es que no
estaba casada, y por implicación, no había tenido relaciones con hombre
alguno. Así es que cuando Adán conoció a Eva, implica que tuvo
relaciones con ella, y de ahí engendró a Caín, quien al igual que su tercer
hermano, ya no sería a imagen y semejanza de Dios, como lo fue su
padre, sino a imagen y semejanza de Adán (Génesis 5: 3); una imagen y
semejanza caída y degrada, pues la imagen y semejanza de Dios, se había
distorsionado en Adán, y se habría perdido para las siguientes
generaciones. Ciertamente Santiago 3: 9 nos dice que todo el género
humano tiene una semejanza a Dios por lo cual debemos respetar a todos
y no insultar a nadie, pero esa semejanza, aunque no del todo perdida,
está degradada por el pecado del mismo hombre; Santiago no dice que
esté degrada, porque no es el propósito del autor, que de haber acuñado
esa información, sus lectores habrían encontrado un pretexto suficiente
para ofender a alguno; el propósito del Santiago era demostrar la
semejanza que debe ser respetada, aunque su grado fuera ínfimo. Negar
que Adán fue el padre de Caín, sería afirmar que la Biblia está
equivocada en este punto y, por lo tanto, no es infalible. Entonces no
podemos hacer tal cosa. Debemos aceptar lo que la Biblia dice, y ella
240
dice que Caín fue el primer hijo de Adán. El nombre de éste primer
hijo de Adán significa «obtener, comprar, crear»76, por lo cual Eva
proclamó: “Por voluntad de Jehová he adquirido varón”, en tanto que el
de Abel, quien nació segundo, significa «hálito, aliento, suspiro;
vanidad; ídolo»77. Matthew Henry nos informa en su comentario de los
nombres de los hijos de Eva: “Cuando nació Caín, Eva dijo: He
engendrado un varón del Señor. Quizá pensó que era la simiente
prometida (que aplastaría la cabeza a la serpiente). De ser así, tuvo una
amarga desilusión. Abel significa vanidad: cuando ella pensó que tenía
la simiente prometida en Caín, cuyo nombre significa posesión, ella se
absorbió tanto con él que otro hijo era como vanidad para ella”.78
A diferencia de Caín, quien había seguido las instrucciones agrícolas
recibidas en la condenación de Dios en la caída, como el resultado de
haber sido expulsados por Dios del Edén, Abel decidió suplir la
necesidad sacrificial que se requería de tiempo en tiempo para cubrir los
pecados de los hombres. Podemos deducir que el oficio pastoril, estaba
íntimamente relacionado con una nueva función sacerdotal. La Biblia no
nos habla directamente al respecto en éste pasaje, pero podemos deducir,
por las tradiciones posteriores cuyos orígenes se obvian en un pasado
remoto, que fue en éste punto donde el padre de familia comenzó a fungir
un papel sacerdotal provisional; Adán habría sido el primer sacerdote de
su familia (esposa y dos hijos varones) de los cuales, en Abel eligió
postergar dicha función, para la cual su preparación incluía el oficio
241
pastoril. Nuevamente acudimos al comentario de Matthew Henry, quien
opina sobre el sacerdocio adámico; “Podemos suponer que, después de
la caída, Dios mandó a Adán que derramara la sangre de animales
inocentes y, una vez muertos, quemara parte o todo el cuerpo con fuego.
Así fueron prefigurados el castigo que merecen los pecadores, esto es,
la muerte del cuerpo, y la ira de Dios, de la cual el fuego es un emblema
bien conocido, además de los sufrimientos de Cristo. Observe que la
adoración religiosa de Dios no es un invento nuevo. Fue desde el
comienzo; es el buen camino antiguo de Jeremías 6: 16. Las ofrendas de
Caín y Abel fueron diferentes. Caín demostró un orgulloso corazón
incrédulo. En consecuencia, él y su ofrenda fueron rechazados. Abel
llegó en calidad de pecador y, conforme a lo establecido por Dios, por
medio de su sacrificio expresaba humildad, sinceridad y obediencia y
fe. De este modo, al buscar el beneficio del nuevo pacto de misericordia,
por medio de la Simiente prometida, su sacrificio tenía una expresión
que Dios aceptó. Abel ofrendó en fe, pero no Caín (Hebreos 6: 4). En
todas las épocas ha habido dos clases de adoradores, a la manera de
Caín y Abel; a saber, los orgullosos y endurecidos que desprecian el
método de salvación del evangelio, que intentan agradar a Dios con
métodos diseñados por ellos mismos; y, los creyentes humildes que se
acercan a él por el camino que él ha revelado”79. Otro detalle que
debemos aclarar con premura, es la edad respectiva de los hijos de Adán,
y si ya eran casados o no. Posteriormente el texto nos dirá expresamente
que Abel murió sin prole, por lo cual un tercer hijo de Adán (Set) vendría
a ocupar su lugar; ese detalle nos hace pensar en una edad temprana, al
menos de Abel, quien lógicamente era soltero, razones por las cuales (sin
mencionar que su padre aún vivía y sería él quien debería asumir la
responsabilidad de ejercer y delegar el sacerdocio) su oficio se limitaba
a pastor, en tanto que Adán, su padre, sería el sacerdote de la familia;
aunque no debemos pasar por alto, la longevidad de los personajes. En
cuanto a la persona de Caín, su oficio de agricultor puede decirnos
mucho de su personalidad; el mayor de los hermanos, si bien no casado
aún (Génesis 4: 16-17), en una edad ya muy dispuesto a estarlo,
naturalmente no era un niño, entre tanto su hermano parecía un joven
noble en comparación suya. El contraste de temperamentos se hace
claramente patente en el desarrollo de sus oficios; el oficio pastoril (por
parte de Abel) requería dedicación, paciencia, ternura, amor, y compañía
242
para tratar a las ovejas u otros animales de ganadería; por su parte, el
oficio de agricultor no requería nada de las cualidades antes
mencionadas. Caín trabajaba la tierra bajo el sol caluroso, lo que sin lugar
a dudas le causaba molestia; solo, cansado y aburrido, no tardó en
hacerse irritable dentro de su núcleo familiar.
Cierto día, a Caín se le ocurre traer un sacrificio a Dios; cosa que con
poco escrutinio parecería algo muy noble, pero si consideramos la
actitud y los elementos, podremos respondernos la pregunta ¿Por qué
no recibió Dios la ofrenda de Caín? Antes de valorar directamente la
respuesta a tal pregunta, consideremos previamente la actitud y los
elementos. Ante tales, podemos considerar dos posibilidades;
llamaremos a la primera posibilidad “la posibilidad del usurpador-
impostor o latrocinio” y a la otra “la posibilidad del robo en la ofrenda o
diezmo” (no pueden ser viables ambas a la vez). La primera, “la
posibilidad del usurpador-impostor o latrocinio” consistiría en que a
Caín se le ocurrió que podía ofrecer un holocausto por sus pecados y/o
los de su familia, cuando no le correspondía a él, sino a su padre Adán,
por lo cual Caín habría sido un impostor que habría cometido latrocinio,
al intentar robar un elemento de la adoración que no le correspondía, -el
sacerdocio-; según ésta posibilidad, el error de Caín fue triple, 1.- Caín
presentó su sacrificio, enojado, airado y odiando a su hermano; Dios no
recibe nada si estamos enojados con nuestro prójimo (Mateo 5:23-24).
2.-Caín no consideró previamente el significado de la expiación
mediante la sangre, para cubrir los pecados humanos, y ofreció vegetales
de su plantación en lugar de un sacrificio de sangre; pero ese error no
habría sido lo peor de su pecado, sino el 3.- usurpar el lugar sacerdotal
de su padre Adán. Según ésta posibilidad, Caín habría ofrecido “fuego
extraño” tal como lo harían en el desierto Nadab y Abiú, hijos de Aarón
(Levítico 10: 1-2; ver Éxodo 30:9). Es muy posible. Ésta posibilidad se
basa en que no hay ninguna indicación por parte de Dios, ni de Adán,
para que Caín ofreciera una ofrenda (Génesis 4: 3) “Y aconteció andando
el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová”.
Pero tiene la dificultad, que tampoco hay indicación alguna para que la
ofreciera Abel; aunque puede sobre entenderse si nos basamos en la
premisa del sacerdocio Adámico, y el oficio pastoril de Abel, como
ejercicio formativo para el sacerdocio.
Algunos comentaristas han sugerido que por el hecho de ser “ofrenda”
no se requería de una indicación previa para hacerlo, sino que dependía
de la condición del corazón. Más adelante, en la Ley mosaica, veremos
243
como Dios condicionó aun las ofrendas voluntarias, para no incurrir en
errores catastróficos y pecaminosos como lo hizo Caín. Algunos
comentaristas se inclinan por ésta segunda posibilidad; “la posibilidad
del robo en la ofrenda o diezmo”. Según ésta postura, Caín bien sea
que decidió ofrendar, o recibió la indicación de su padre de diezmar, no
lo hizo de corazón, y sustrajo de la ofrenda, como en Hechos lo hicieron
Ananías y Safira (Hechos 5: 1-5). Esto pudo hacer posible y justificable,
el rechazo de su ofrenda por parte de Dios, y así concordaría lo
evidenciado por Pedro en Hechos 5: 3, con lo que Dios le dice a Caín en
el verso 7; “Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón
para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la
heredad?” cp. c. “Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres
bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te
enseñorearás de él”. Si Caín había sustraído de su ofrenda o diezmo, no
había obrado bien, y naturalmente no sería enaltecido cuando recibiera
su holocausto, pues Dios no lo aceptaría; de alguna forma, ya Satanás
había llenado su corazón, para que intentara mentir a Dios, como lo
harían Ananías y Safira. Esa seducción satánica podría interpretarse por
la frase “el pecado está a la puerta…”. En cuanto a la intervención e
influencia de Satanás en la vida de éstos personajes similares. Ya desde
su nacimiento, Satanás habría estado operando sobre el corazón de la
humanidad caída (Juan 8:44). El hecho de que Abel haya sido guardado
de dicha influencia, es por Gracia de Dios, ya que “todo el mundo está
bajo el maligno” (1ª. Juan 5: 19). Ésta última interpretación, alinearía a
Caín con todo el antagonismo en la Biblia; según John MacArthur lo
alinearía con Judas Iscariote, quien sustraía de la bolsa de dinero de todos
los apóstoles (Juan 12: 4-6)80. Esta interpretación también sugiere una
posesión demoniaca, pero no a la usanza del concepto sensacionalista,
sino una posesión lenta, progresiva y voluntaria. Dios le advirtió
anticipadamente; “Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres
bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te
enseñorearás de él”. Reconstruyendo el texto desde el idioma original
(hebreo) podemos encontrar algunas palabras claves: yatab (טַ בָי, H3190),
«ser bueno, hacerlo bien, estar contento, agradar, hacer bien». El
vocablo está en varias lenguas semíticas y es muy común en hebreo,
tanto antiguo como moderno. Yatab se encuentra aproximadamente 100
veces en el hebreo bíblico. Encontramos este verbo dos veces en el
mismo versículo, en la historia de Caín y Abel: «Si haces lo bueno, ¿no
244
serás enaltecido?». 81 natah (טָ הַנ, H5186), «extender, alargar, estirar,
desviar, apartar». El verbo aparece también en arábigo, arameo tardío
y en el hebreo posbíblico. Aparece en la Biblia en todos los períodos
unas 215 veces.72 Hasta aquí, la primera parte del verso podríamos
traducirla como “si haces lo bueno, extenderás el estar contento (tu
alegría/ tu felicidad), y si no haces lo bueno…”, ya que Yatab aparece al
principio y al final de misma frase. Luego, en la segunda parte del verso,
aparecen: petaj (תַ חֶּפ, H6607), «puerta; abertura; entrada». Este vocablo
aparece 164 veces en hebreo bíblico y en todos los períodos. Petaj se
refiere básicamente a la «abertura por la que se entra en un edificio,
una tienda, torre (fortaleza) o ciudad». La primera vez que se usa, petaj
sirve de metáfora. El corazón de los hombres se describe como una casa
o edificio a cuya «entrada» acecha el diablo listo para subyugarlo
totalmente y destruir a su morador (Génesis 4:7). jatta't (טָ אתַח, H2403),
«pecado». El nombre jatta't aparece unas 293 veces y durante todos los
períodos de la literatura bíblica. El matiz bíblico de este vocablo es
«pecado»: errar en el camino o no dar en el blanco (155 veces)82. râbats
( רבץH7257), «reclinar, reposar, descansar, asentar, extender»83.
teshûqâh ( ׁשּוקהּתH8669) «Deseo»84. mashal (ׁשַ לָמ, H4910), «gobernar,
reinar, dominar». El término es de uso corriente en hebreo antiguo y
moderno. Se encuentra alrededor de 100 veces en el texto hebreo
veterotestamentario. Se aconseja a Caín que debe «dominar» o
«enseñorearse» del pecado (Génesis 4:7)85. La segunda parte del texto
es un poco más complicada al traducirla. Podría traducirse como lo hace
la RVR 1865 “¿…si no hicieres bien, no estarás echado por tu pecado
a la puerta? Con todo esto, a tí será su deseo; y tú te enseñorearás de
él”, o como lo hace la misma versión, pero una revisión más antigua;
RVR 1602 “si no hicieres bien, el pecado está acechando a la puerta y
te desea, pero tú debes dominarlo”, la Torá es español, por su parte
traduce de una forma menos literal: “si no obras bien, a la puerta está
el pecado acechando como fiera que te codicia, y a quien tienes que
dominar”, la más reciente versión Latinoamericana, traduce: “…tú no
obras bien y el pecado está agazapado a las puertas de tu casa. Él te
acecha como fiera, pero tú debes dominarlo”. El lector puede notar las
245
diferencias de traducción, que básicamente consisten en el orden (la
sintaxis) de como expresar la frase; algunas hacen ver la frase de manera
más alegórica y otras de manera más literal. Pero la diferencia principal,
radica en que, si Caín debía dominar el pecado, o si finalmente
sucumbiría ante él. Tal parece que aquí, la personificación del pecado,
unido a la alegoría de su acecho a la puerta del corazón de Caín, a manera
de una “fiera acechante” implicaba un acto demoniaco, como el ocurrido
anteriormente en el Huerto del Edén, cuando Satanás estaba esperando
el momento oportuno (acechando), “agazapado” o “echado” en el árbol
de la Ciencia del bien y del mal, en que Eva se acercara desprevenida, y
él la sometiera a pecar, por medio de la tentación. Bien, recapitulemos:
Caín trabajaba la tierra bajo el sol caluroso, lo que sin lugar a dudas le
causaba molestia; solo, cansado y aburrido, no tardó en hacerse irritable
dentro de su núcleo familiar. Al parecer Dios se percata de su condición
de irritabilidad (Génesis 4: 6), y le hace esta advertencia (Génesis 4: 7).
Cuando una persona se irrita, los arranques de ira se hacen patentes, pero
lo más peligroso es cuando esa ira se reprime y se acalla, porque se
convierte en odio; el odio es más peligroso que la ira, por cuanto ha
alcanzado un nivel más arraigado, y trabaja bajo un parámetro más
intelectual. La ira hace actuar al sujeto abruptamente, muchas veces sin
medir las consecuencias; el odio siempre es calculador, y busca el
momento oportuno para actuar y la forma de salir librado. Cuando Caín
recibió la advertencia, aun no odiaba a su hermano, solo estaba irritado
al trabajar la tierra bajo un sol abrazador, mientras que su hermano solo
tenía que caminar un poco, y sentarse a descansar mientras que las ovejas
pastaban. Muy posiblemente lo que sentía en su corazón era envidia
para con su hermano menor, e ira contra su padre, -después de todo,
era su padre el responsable de su maldición al labrar la tierra-. Según la
maldición, “con el sudor de su frente comería su pan hasta que volviera
a la tierra, de donde había sido sacado. Pues polvo era, y al polvo
volvería”; pero la primera parte de la maldición (Espinas y cardos te
dará, mientras le pides las hortalizas que comes86), aún no se había
manifestado, según nos indica el Midrash y el libro de Enoc. Según estas
antiguas versiones, la tierra no había perdido aún su productividad, y
todo lo que el hombre sembrará habría de crecer como en la “tierra
prometida”. Si tomamos en cuenta esta interpretación, podemos
preguntarnos ¿era posible que Caín apenas estaba aprendiendo la
246
agricultura, y por eso equivocaba las semillas, y en lugar de sembrar
frutos, sembraba arbustos espinosos? No podemos saberlo. De haber sido
así, eso le habría causado mayor irritación que la fuerza del sol; de
cualquier forma, vemos un Caín muy irritado que trajo su holocausto
a Dios, y Él no lo recibió, por lo cual decayó su semblante (Génesis 4:
5-6). Dios le hace una advertencia “el pecado está a la puerta”, o “estás
apunto de pecar”, tal vez; “el pecado ya se echó a tu puerta”, en forma
alegórica del maligno acosándole, listo para entrar en su corazón, por lo
cual, una versión dice “como fiera te acecha”, lo que nos recuerda que
es el diablo quien “anda como león rugiente buscando a quien devorar”
(1ª. Pedro 5:8). Muchas personas creen que una posesión demoniaca solo
es posible cuando se está expuesto a un rito o juego diabólico (como
jugar la ouija), y que el poseso muestra síntomas paranormales,
incluyendo poderes sobrenaturales, como levitar, súper fuerza, voces de
inframundo, y mucho más, inmediatamente al quedar poseído; a la
usanza de Hollywood en sus películas más terroríficas. Pero todo ese
sensacionalismo no es necesariamente Bíblico. Podemos encontrar en
la Biblia, ciertas referencias paranormales en los posesos, como
enfermedades (Lucas 13:11), escenas muy parecidas a la epilepsia, e
incluso confundida o atribuida a ella (Lucas 9:39), mudez (Mateo 9:32),
confrontar a Jesucristo (Lucas 4:33-35), escenas muy parecidas a la
demencia, e incluso confundida o atribuida a ella (Lucas 8:27), etc. Pero
no encontramos cosas como cambios de voces, o veces de ultratumba,
objetos moviéndose (telequinesis), las cabezas de los posesos girando
hacia atrás en 180 o 360 grados, levitaciones, súper fuerza, etc. Todo
producto de la mitología apócrifa y extra bíblica. Pero en la Biblia
encontramos casos en los que la posesión demoniaca, no les restó
consciencia a los individuos poseídos, caso contrario de los que se
asemejaban a dementes o a epilépticos; tal es el caso de la muchacha con
espíritu de adivinación (Hechos 16: 16-18), Elimas, el mago (Hechos 13:
8-11), Simón, el mago (aún ya habiendo creído –supuestamente- Hechos
8: 18-24), y naturalmente Judas Iscariote (Juan 13:27; Lucas 22:3). En
cada caso, la posesión nunca fue súbita ni contra voluntad de los
individuos. En los primeros tres, fueron practicantes de magia quienes
voluntariamente le abrieron las puertas de su corazón a Satanás; en
el último caso, Judas Iscariote también le abrió voluntaria y
progresivamente la puerta a Satanás, hasta quedar total, pero
conscientemente poseído (Lucas 22: 3; Juan 13:26-27), ya que desde
antes “sustraía de la bolsa” (Juan 12:6), tal como lo hicieron después
Ananías y Safira, y como pudo haberlo hecho Caín, sustrayendo de su
247
ofrenda. Así Caín, voluntaria y progresivamente le abrió la puerta a
Satanás, y si Caín debía “enseñorearse” o dominar el pecado, no lo hizo;
el pecado, personificado en el maligno, terminó dominándolo y Caín
sucumbió ante el odio, en un arranque de ira, tal como Judas Iscariote;
“levantó el calcañar” contra su hermano (Salmo 41:9 cp. c. Juan 13:18).
Satanás muchas veces posee a la mayoría, de forma voluntaria; en cierto
aspecto, “el mundo entero está bajo el maligno” (1ª. Juan 5:19), en
referencia a todos los impíos no arrepentidos, pero “todo aquel que ha
nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado
por Dios le guarda, y el maligno no le toca” (1ª. Juan 5:18). Otra
interpretación nos la ofrece Matthew Henry quien, a su vez, está de
acuerdo con el hecho de una posesión demoniaca en la persona de Caín:
“Caín se entregó a la ira maligna contra Abel. Albergó un
espíritu maligno de descontento y rebelión contra Dios. Dios
nota todas nuestras pasiones y descontentos pecaminosos. No
hay mirada de enojo, envidia o de fastidio que escape a sus ojos
vigilantes. El Señor razonó con este hombre rebelde; si tomaba
el camino correcto, sería aceptado. Algunos entienden esto
como un anuncio de misericordia. “Si no hicieres bien, el
pecado, esto es, la ofrenda por el pecado está a la puerta y tú
pudieras beneficiarte de ella”. La misma palabra significa
pecado y sacrificio por el pecado. “Aunque no hayas hecho
bien, no te desesperes todavía; el remedio está a la mano”. Se
dice que Cristo, la gran ofrenda por el pecado, está a la puerta,
Apocalipsis 3: 20. Bien merecen perecer en sus pecados los que
no van a la puerta a pedir el beneficio de esta ofrenda por el
pecado. La aceptación de la ofrenda de Abel por parte de Dios
no cambió el derecho de primogenitura haciéndolo suyo;
entonces, ¿por qué había de enojarse tanto Caín? Los
apasionamientos e inquietudes pecaminosas se desvanecen
cuando se busca en forma estricta y justa la causa”87.
Caín estaba airado, y en ese estado decide presentar su ofrenda, en
condiciones, además, inaceptables (sea que usurpó el sacerdocio o que
robó en su ofrenda):
“Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la
tierra una ofrenda a Jehová. Y Abel trajo también de los
248
primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró
Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda; pero no miró con
agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran
manera, y decayó su semblante”. (Génesis 4:3-5).
La diferencia del sacrificio de Abel, inmediatamente es contrastante con
el sacrificio de su hermano; Abel presenta un sacrificio por fe (Hebreos
11: 4), sin lugar a dudas, sabiendo que “sin derramamiento de sangre, no
hay remisión de pecados” (Hebreos 9: 22). Si fue diezmo, lo hizo con
integridad de su corazón; aunque las referencias del escritor de la epístola
a los hebreos parecen inferir que el sacrificio fue expiatorio; si fue
expiación, lo hizo de forma autorizada, de manera que no usurpó el lugar
del sacerdote en turno (Adán, su padre). De cualquier forma, Abel eligió
los mejores corderos (u otra especie de animal que apacentara), los más
hermosos, los más robustos, probablemente los que aún no habían sido
trasquilados, ni habían trabajado, indudablemente los más puros; todo
siguiendo el protocolo de la expiación del huerto, que Dios había
provisto para expiar a Adán y Eva, sus padres, prefigurando el
sacrificio de Jesucristo. Todo lo contrario, a Caín, quien luego de haber
presentado un sacrificio desagradable, se indigna de que Dios lo rechace.
La manera en que se hizo manifiesta la aceptación del sacrificio de Abel,
según el Midrash, es que la Shekhina de Dios, descendió sobre el
holocausto a manera de fuego; esto puede ser posible, pues es lo que
vemos que sucedió con el sacrificio de Elías frente a los sacerdotes de
Baal (1ª. Reyes 18: 38). Lo contrario le ocurrió a Caín, quien, como
aquellos sacerdotes profanos, se quedó esperando que el fuego del cielo
también consumiera su holocausto, pero tal cosa nunca ocurrió. Muchos
comentaristas, sin una lectura previa del Midrash, han sugerido por
generaciones, que fue el humo del holocausto el indicativo de cual
ofrenda fue aceptada; así el humo del holocausto de Abel subió en una
columna recta, directo al cielo, en tanto el humo del holocausto de Caín
se dispersó por todo su entorno, ahogando incluso al mismo Caín. Lo que
vale la pena considerar, es la razón por la cual Dios prefirió la ofrenda
de Abel; no porque, Dios prefiriera la carne en vez de las legumbres, ni
siquiera porque un cordero prefiguraba a Cristo, sino más bien por la
intención de sus corazones, lo cual nunca pasa por desapercibido Dios
(Mateo 5:21-24). Luego, recibe la advertencia de Dios:
“Entonces Jehová dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por
qué ha decaído tu semblante? Si bien hicieres, ¿no serás
enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con
249
todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él”.
(Génesis 4:6-7).
Caín había hecho algo que era contra la voluntad manifiesta de Dios.
Dios había designado que, por su pecado, todo el género humano
moriría, pero debería ser en el momento que Él designara, y no en el
momento que otro ser humano decidiera ejecutar la muerte sobre otro.
La vida es sagrada, por el solo de hecho de que Dios la creó. Caín era
plenamente culpable; no podía apelar a la influencia satánica como
anteriormente lo habían hecho sus padres, ya que Satanás había
aprendido una estrategia, y no había cometido el error de identificarse
frente a Caín. Si le había susurrado al oído, lo había hecho con la voz
propia de Caín, de manera que éste pensó que todos esos pensamientos
eran producto de su propia mente, hasta que finalmente llegaron a serlo,
y esos pensamientos demoniacos quedaron arraigados en su mente,
haciéndolos propios (Santiago 3: 14-15) debido a su naturaleza
pecaminosa. Pero a la vez, Caín era culpable por su rabia, la cual había
sido el medio de Satanás, para generar esos pensamientos diabólicos. Y
como Caín no aprobó tener en cuenta a Dios, Dios lo entregó a una
mente reprobada, para hacer cosas que no convienen (Romanos 1:28).
Es interesante ver cómo opera Satanás; no actúa de manera directa
250
para que la culpa recaiga solo en él, su objetivo es causar mayor
condenación en el ser humano. Pero es la pecaminosidad humana, la
que se inclina y desea lo que Satanás le ofrece, aborreciendo toda
bondad. Alegorizando; Satanás primero te pide que pongas el
combustible, y debido a tu deseo incendiario, lo haces sin dudar, luego
él prende el fuego, y de ahí te invita a que entre los dos lo encandilen.
De esa forma, si alguien te pregunta ¿Quién hizo fuego? Tendrás que
admitir que fuiste tú. Satanás siempre busca escapar del juicio de Dios,
y dejarte solo frente a Él. Y eso fue lo que hizo con Caín, quien tuvo que
enfrentar solo a Dios:
“Y Jehová dijo a Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano?”
(Génesis 4:9 a).
251
La mayoría prefiere tomar el verso anterior como una figura de lenguaje;
en sentido alegórico significaría que Dios vio el acto de homicidio,
conocía el lugar preciso donde había ocurrido, y su Santidad, Amor y
Misericordia para con Abel, exigían de Él, su Justicia para con Caín, el
homicida. Podría ser; ya que una figura similar ocurre en Ezequiel 24:7-
8; “Porque su sangre está en medio de ella; sobre una piedra alisada
la ha derramado; no la derramó sobre la tierra para que fuese cubierta
con polvo. Habiendo, pues, hecho subir la ira para hacer venganza, yo
pondré su sangre sobre la dura piedra, para que no sea cubierta”. Ésta
es una fracción de la parábola que se refería a Jerusalén, quienes eran
representados por una olla de caldo de ovejas, lo que representaba su
sitio por parte de los caldeos y como serían aniquilados por ellos dentro
de las murallas de Jerusalén. Dios dice por medio de ésta parábola, que
no dejaría pasar por alto la venganza a los caldeos, por la destrucción
de Jerusalén, cuya sangre de sus moradores sería derramada dentro de la
ciudad, y Dios también lo vería, tomando en cuenta cada homicidio. Es
interesante destacar que la sangre en la parábola, es dejada al descubierto
sobre una piedra, en tanto que la sangre de todo holocausto era
derramada en la tierra para ser cubierta por el polvo, indicado
simbólicamente, que el pecado que había remitido, también quedaba
olvidado y se dispersaba como la sangre en la tierra (cp. Levítico 17:13
con Hebreos 10: 17-18). Este aspecto alegórico, se me hace suficiente
para preferir ésta interpretación sobre una más literal, que consistiría en
asignarle un principio biológico a la sangre demarrada, y el alma
biológica de Abel, clamando justicia desde la tierra. Quienes optan por
ésta interpretación más literal, apelan al texto que nos dice que “el alma
está en la sangre…” (RVR 1985 Levítico 17:11); y en efecto, la palabra
“nefesh” en la cita de Levítico hace referencia al alma de los seres
vivientes, y no la vida propiamente. Pero cuando vemos en la Biblia,
almas humanas clamando por justicia, las vemos en presencia de Dios
(Apocalipsis 20: 4) y no expresamente en la sangre de ellos derramada
sobre la tierra; admito un sentido biológico en el cual la sangre está
ligada al alma, sin por ello ser el alma un elemento pura y meramente
biológico, sino también espiritual. Ciertamente el concepto del alma en
su raíz griega, se refiere a ella como la “mente” (psique) y en su raíz
hebrea conlleva la idea de “vitalidad”, por lo cual algunas veces se
traduce como “vida”, y en ese mismo idioma, suele ser referencia para
designar “el todo por una de sus partes”; es decir, que, en hebreo, la
palabra alma (nefesh) se refiere a todo el ser viviente, y no solo a su
252
consciencia como lo hace el idioma griego. Esto explica porque el
Midrash dice lo siguiente de la muerte de Abel, y su sangre clamando
desde la tierra:
“Hashem no aceptó la excusa de Caín. “Ras ha “- Hashem le
dijo:
-No eres solamente responsable por la sangre de tu hermano,
sino de la muerte de sus hijos que no han nacido aún. La voz de
la sangre de tu hermano y de su supuesta descendencia, a los
que privaste de venir a este mundo, claman ante Mí. Cuatro
familias tuyas serán erradicadas en el futuro, porque impediste
que cuatro de la familia de tu hermano nacieran”.
89
Teoría postulada por Luis de Molina: “(1535-1600) Católico Romano, Jesuita, filósofo y
moralista. Nació en cuenca y fue docente de la Universidad de Évora en Portugal.
Defendió con tesón la libertad del hombre en las diversas controversias sobre el
comportamiento y diseñó una argumentación que luego se llamaría "molinismo",
enfrentada al "bañecianismo", que defendían los dominicos. El molinismo se convirtió en
seña de distinción teológica para los jesuitas que la defendieron siempre.
Según Molina, Dios es supremo y El decide, pero ha hecho al hombre para que pueda
decidir en contra de las decisiones divinas. En eso está la libertad humana. Dios sabe lo
que vamos a hacer en cada momento, pues es infinitamente sabio. Pero sabe que vamos
a usar la libertad y lo que vamos a elegir, no porque él lo sepa, sino porque nos ha hecho
libres y actuamos como tales. Es a lo que Molina llamo "ciencia media".
Su doctrina, expuesta en su libro "Concordia del libre albedrío con el don de la gracia",
fue muy criticada, y combatida, pero asumida por los jesuitas en sus predicaciones, contra
la predeterminación basada en la supremacía divina y contra la presciencia divina, que
eran posturas preferidas por los dominicos.
La defensa de Molina de la libertad humana y la valoración que hace de las obras
pastoralmente es más interesante y comprometedora para la vida cristiana que la postura
de defender la supremacía divina como causa última de todo, pero no quiere decir que
teológicamente no deje muchas zonas oscuras”. (Pedro Chico González, Diccionario de
Catequesis y Pedagogía Religiosa, Editorial Bruño, Lima, Perú 2006). Actualmente el
“molinismo” habla de “fractales” que son posibilidades metafísicas que podemos
comparar con “dimensiones” que solo ocurrieron en la mente de Dios. Para más
información ver artículo en internet: PREDESTINACIÓN y LIBRE ALBEDRÍO: ¿ES EL
MOLINISMO BÍBLICO? [Link]
molinismo-biblico/
253
La Biblia aporta más evidencia al sentido alegórico del clamor de “la
sangre sobre la tierra” de una víctima de homicidio, que literalmente de
“la conciencia (alma) biológica clamando desde la tierra”;
probablemente por eso, Job expresa en forma poética, suplicando a Dios
que después de muerto no olvide su causa, y vengue su muerte, aplicando
justicia a quienes le han causado tanto sufrimiento: “¡Oh tierra! no
cubras mi sangre, y no haya lugar para mi clamor” (es decir, no se deje
fuera, o se olvide mi clamor; Job 16:18). Por lo cual prefiero quedarme
con la interpretación alegórica.
[Link]
[Link]
90Me reservo la cita del libro, por su carácter profano; la cita ha sido para
fraseada para no parecer demasiado insolente.
254
Ya de por sí la tierra había sido castigada por causa de Adán; aquella
maldición era la que le había causado la inquietud inicial a Caín; ahora
se le acumularía una infertilidad total. Recordemos que, aunque la
maldición de Adán trajo la muerte a este mundo (Ley de la Entropía), el
planeta poseía aún condiciones fértiles envidiables, y la degeneración
ecológica, geográfica y climática sería progresiva, pero el castigo de
Adán no sería inmediato. Aquí radica la principal diferencia con el nuevo
castigo de Caín; éste, además de inmediato, sería personal, y total, ya que
la tierra que antes le producía cardos y espinos, y que apenas le daba su
fruto con el sudor de su frente, ahora ya no le daría ni los espinos, a fin
de hacerlo un vagabundo. Aquella versión profana citada anteriormente,
añade otro dialogo de Caín, según el cual Caín le diría a Dios que por
cuanto la tierra sería infértil para él, él tomaría la sangre de sus criaturas.
Eso convierte a tal libro, en una fábula profana y nada más. Lo que
realmente le causo inquietud a Caín, fue que si su padre Adán tenía más
hijos, que escucharan su historia, lo cazarían aun sin recompensa, solo
como un acto de justicia. Caín aprendió algo muy valioso por lo cual
Dios le concedió su apelación; Caín supo que la justicia solo le
correspondía a Dios, y que ningún ser humano tenía derecho de tomar la
vida de otro:
“Y dijo Caín a Jehová: Grande es mi castigo para ser
soportado. He aquí me echas hoy de la tierra, y de tu presencia
me esconderé, y seré errante y extranjero en la tierra; y
sucederá que cualquiera que me hallare, me matará”. (Génesis
4:13-14).
255
estaba preocupado por su seguridad física, pues si su padre Adán tenía
más hijos, y éstos escuchaban su historia, lo cazarían aun sin
recompensa, solo como un acto de justicia, y él estaba temeroso de
experimentar la muerte, ya que como todos nosotros; intuía que no era
algo bueno:
“Y le respondió Jehová: Ciertamente cualquiera que matare a
Caín, siete veces será castigado”. (Génesis 4:15 a).
256
4. Hashem grabó una letra de Su Nombre Divino sobre la frente
de Caín para protegerlo91.
Posteriormente veremos
porque razón el Midrash
se inclina por la tercera
posibilidad.
257
tomarla como esposa, en base a su primogenitura. Según ésta hipótesis,
los hermanos habían reñido, porque Abel había defendido su derecho a
las dos mellizas suyas, por cuanto habían nacido con él. No podemos
favorecer, ni objetar esta interpretación, más que por el hecho de ser extra
bíblica. El punto es que Caín partió, con al menos una de sus
hermanas, de quien procreó su descendencia. El incesto no estaba
penado en ese entonces, por el propósito de poblar la tierra.
Posteriormente vendría a figurar en la lista de las depravaciones sexuales
que Dios enumera en la ley mosaica; hecho que prevalece por su carácter
moral y no ritual.
258
infraestructura, sino que a la postre su familia crecería tanto y
construirían sus casas en torno a la de Enoc; también nos informa el
texto, que Caín habría sido visto como el patriarca de dicha civilización
(llamó el nombre de la ciudad del nombre de su hijo); fue Caín quien
nombró a la ciudad, tal como su hijo se llamaba (“iniciado” o
“instruido”). Así mismo, el texto podría sugerir que Caín habitaba aparte
de la ciudad de su hijo, dado que quizás él era propiamente nómada.
259
megalíticos de la edad de
bronce. Por lo tanto, no es
inverosímil deducir el
progreso que las culturas
antediluvianas alcanzaron.
Los neandertales y homos
erectus, vivieron en forma
cavernícola, al par de los
hombres de cromagnon,
que a la sazón no eran El dolmen de Axeitos, en Galicia.
ajenos al género humano,
sino paralelos a la dinastía de Set y muy probablemente cainitas (pero no
todo cainita resultó degradado en su apariencia como los mencionados),
que según la paleontología se extinguieron y/o mezclaron antes del final
de la última glaciación, para dar paso al “hombre moderno” y que apenas
había aparecido entes que diera inicio la última glaciación; si lo
explicamos desde una perspectiva bíblica, podemos satisfacer la
necesidad de explicación y proponer que dicha “última” glaciación (que
probablemente fue la única), corresponde, o tuvo lugar en la mayor
parte del planeta, debido al diluvio universal, o bien corresponde a
dicho diluvio.
Es posible, y de hecho probable, que ciudades tan antiguas, así como las
ciudades de las dichosas edades de la piedra, del bronce, y del hierro,
hayan convergido en la misma era antediluviana, en diferentes regiones.
Luego ciudades tan antiguas, pudieron ser tan avanzadas como las
de las culturas posdiluvianas. Ciudades como las pirámides de Guiza,
que, por su datación, pertenecen al periodo posdiluviano, y corresponden
al periodo de la esclavitud hebrea, antes que Moisés naciera y libertara
al pueblo; es posible, que, al menos en parte se hallan inspirado, al
igual que otras culturas contemporáneas suyas, en el mundo
antediluviano y que posteriormente hayan adoptado alguna
peculiaridad de la cultura antediluviana que quedó registrada en
algunos megalíticos o escrituras que posteriormente ellos encontraron.
260
precisar dicha información
desde la perspectiva bíblica,
sin aventurarnos; pero en todo
caso caemos el riesgo de errar,
e incluso de blasfemar, si
sugerimos que Dios o sus
ángeles, son entidades
orgánicas superiores en
El océano que separa a Europa de América inteligencia a nuestra raza
lleva consigo el nombre, como la posible humana, denominándolos
base de su ubicación. “extraterrestres”. No
podemos admitir eso. Por lo
tanto, nos limitaremos a lo que el texto dice, y comparar con él, la
información antropológica y arqueológica útil, que tenemos disponible,
no como teorías sensacionalistas, sino como hechos comprobables, o
mejor aún comprobados. Desde una perspectiva bíblica, no vemos el
desarrollo antropológico como diversas razas homínidas evolucionando
y socializando para finalmente converger en el humano moderno; al
contrario, vemos una única raza humana antigua, degenerándose
biológica y socialmente. La construcción de una ciudad pudo haber
ofrecido muchas comodidades y beneficios, pero trajo consigo, los
grandes problemas que gozamos en la actualidad. Contaminación,
contiendas, rivalidades, divisiones, delitos, estrés, enfermedades, y
tantas cosas más, y todas ellas vieron su origen en la ciudad de Enoc.
La primera ciudad antediluviana, que no podemos relacionar con ningún
medio con la legendaria “Atlántida”, que tampoco ha sido precisada ni
en su ubicación, ni en su cultura, aunque se parezca a la infraestructura
helénica y haya sido precisamente el griego Platón, quien hizo referencia
a ella; actualmente, muchos teóricos la han rebuscado en los más remotos
lugares del mundo, e incluso el océano que separa a Europa de América
lleva consigo el nombre, como la posible base de su ubicación; que, de
haber existido, pudo haber sido una entre muchas ciudades de la
civilización antediluviana. Los fanáticos de ésta leyenda, favorecen la
visión de una infraestructura que posteriormente al emerger en las costas
griegas, inspiraría el arte y la arquitectura de la cultura helénica. Pero
como antes hemos dicho, esa es solo una hipótesis que dista mucho de
ser verificable por el solo hecho de que Platón la cite; los historiadores
más serios han descartado la posibilidad de su existencia. En cambio,
algunos proponen sitios monolíticos mucho más antiguos y enigmáticos,
cuya datación arqueológica proponen que podría corresponder al periodo
261
antediluviano; la principal de
dichas infraestructuras es
Stonehenge93, en la isla británica,
aunque su datación es del 3100 a.
C. al 1100 a. C. por lo cual, la
fecha no correspondería al
periodo antediluviano, sino al
Stonehenge, Ingleterra. posdiluviano; probablemente en
el repoblamiento de la tierra,
algunos siglos después de éste.
262
ellos fueron los únicos descendientes de Caín. Posiblemente, Caín
tendría más hijos, y cada nieto le daría más biznietos, y así,
sucesivamente, hasta haber poblado una gran porción de la tierra, en la
ubicación geográfica al oriente de donde estaba, o había estado, el huerto
del Edén.
94
Strong´s, Hebrew and Greek Dictionaries: H5897 ‛( עירדı ̂yrâd) -ee-rawd'-
From the same as H6166; fugitive; Irad, an antediluvian: - Irad. H6167 ערד
(‛ărâd) -ar-awd'- (Chaldee); corresponding to H6171; an onager: - wild ass.//
Diccionario de Hebreo Bíblico: H6165 ערגQAL: Ansiar, jadear de ansias
(Psa_42:2/1; Joe_1:20). — Impf. תַ עֲרֹוג. H6167 (AR) ע ֲָרדAsno montés
(Dan_5:21). — [Link]. ע ֲָרדַ יָא. (Heb. )עָרֹוד.
95 Artículo de Internet: “Las dos simientes”
([Link]
[Link]).
96 Strong´s, Hebrew and Greek Dictionaries: H4967 מתּושאלmethûshâ'êl meth-
oo-shaw-ale' From H4962 and H410, with the relative interposed; man who
(is) of God; Methushael, an antediluvian patriarch: - Methusael.
263
Lamec, significa “Pobre”, “Hecho de baja condición” 97.
Sin lugar a dudas, Caín estaba vivo aun cuando nació cada uno de sus
descendientes; por lo cual los vio procrear familia. La longevidad de
cada uno garantizaba que su procreación fuera mucho más eficiente,
teniendo mayor cantidad de hijos de lo que nos es posible en el presente.
Los naturalistas han negado la posibilidad de tanta longevidad, a
partir de las condiciones de vida precarias en la actualidad; pero no
han logrado demostrar que en su momento no haya sido posible. Esto
no solo es posible, es cierto, por cuanto la Biblia no contiene error, pero
solo pudo ser posible, debido a mejores condiciones de vida que en el
presente. Los estragos biológicos, geológicos y meteorológicos (todos
ambientales) del pecado de Adán, no habían alcanzado el impacto que
han logrado al presente. En otras palabras, la degeneración,
científicamente llamada “ley de la entropía”, no había alcanzado el punto
en el que nosotros estamos. A pesar de vivir en una tierra joven (en contra
de la “teoría de la evolución”) vemos nuestro planeta, si bien no
agonizando, ya muy enfermo. En la era antediluviana, las condiciones
ambientales eran envidiables, muy parecidas al Edén; el planeta era una
maquina nueva que estaba trabajando en forma tan excelente. Cada uno
de los descendientes de Caín pudo ver a sus propios descendientes, y
junto con ellos, edificar una gran ciudad en un momento determinado
264
que no está registrado en la Biblia, pero puede inferirse lógicamente, ya
que la Biblia sí señala la construcción de la ciudad.
265
con dos hermosas mujeres, Ada (“joya”) y Zila (“melodía”). La bigamia
representa otra forma de alejamiento de la monogamia establecida por
Dios en el Edén”.98 Cada una de ellas le dio hijos de mucha importancia:
Y Ada dio a luz a Jabal, el cual fue padre de los que habitan en
tiendas y crían ganados.
Y el nombre de su hermano fue Jubal, el cual fue padre de
todos los que tocan arpa y flauta.
Y Zila también dio a luz a Tubal-caín, artífice de toda obra de
bronce y de hierro; y la hermana de Tubal-caín fue Naama”.
Génesis 4:18-22.
266
La ramificación de oficios descrita aquí, puede servirnos para demostrar
que las épocas: nómada, sedentaria, y de los metales, no fueron tiempos
diferentes como lo plantea el evolucionismo (ver diagrama), que incluso
acepta que las diferentes culturas prehistóricas se adelantaron unas de
otras, en cada periodo en diferentes fechas muy distantes entre sí. Es
decir; en lo que algunos seres humanos comenzaban una vida sedentaria
metropolitana dedicada al comercio, otros aplican su sedentarismo a la
agricultura, pero la novedad en la dinastía de Caín fue: la vida ganadera
(que Abel ya había experimentado, pero probablemente se había
descontinuado tras su muerte; ya que Enoc aún no había nacido), luego
una incursión muy novedosa fue la de la música, que sin duda alguna
endulzó la existencia humana de diferentes maneras. Muy
probablemente al comienzo, la música sería a-melódica, caracteriza por
sonidos ininteligibles, tal vez con algo de ritmo, pero no dudo que muy
prontamente las melodías comenzarían a brotar de los instrumentos
mejor inventados progresivamente. Hasta el punto de subsistencia sin
herramientas de metal, todo tipo de vida, desde la metropolitana
(probablemente caracterizada por los monolitos en lugar de cavernas), la
agricultura, y la ganadería, habría sido muy parecida a la edad de piedra;
pero con el invento y manipulación de las herramientas metálicas, todo
cambiaría. Cuando se comenzó a utilizar el hierro, la humanidad llegó a
tener la forma de manipular la madera y otros muchos materiales, desde
la vestimenta, hasta la infraestructura, trayendo consigo una civilización
más avanzada. Pero combinar herramientas de metal con una inclinación
pecaminosa, es una pésima idea; lo que debió haber traído el beneficio
de manufactura, resulto en la facilitación del homicidio que ahora podía
hacerse en masa y con mayor prontitud. En otras palabras, la guerra no
tardó en aparecer. Es interesante notar que la Biblia identifica al mismo
autor de las herramientas tanto de bronce, como de hierro, en tanto que
la prehistoria señala no solo dos eventos, sino dos épocas muy distintas.
El “Nuevo Comentario Bíblico Siglo XXI”, dice al respecto: “Muchos
de los descendientes de Caín son acreditados con avances culturales y
tecnológicos significativos: edificación de ciudades (17), vida beduina
(20), música (21) y trabajos en metales (22). Que estos logros sean
acreditados a los descendientes de Caín, en vez de la línea más santa
de Set (cap. 5), sugiere que todo el progreso humano está en alguna
manera afectado por el pecado”.
267
Prehistoria del Viejo Mundo
Paleolítico
30 000 a. C. al 5000 a. C.
5000 a. C. al 725 a. C.
Edad del Bronce
2700-1700 a. C.
Paleolítico medio
Mesolítico
Neolítico
268
oriente, y deducimos (en armonía con muchos antropologos) que desde
ahí se poblaría progresivamente, el mundo. Pero luego sería destruído en
el diluvio, que separaría los continentes, y repoblado después de éste.
¿Es posible que mucha evidencia arqueologica y paleontologica
americana, corresponda al mundo anteluviano, al igual que la evidencia
del viejo mundo? Yo supongo que sí.
RVR 1960
Y dijo Lamec a sus mujeres: RVR 2009
Ada y Zila, oíd mi voz; Y dijo Lamec a sus esposas:
Mujeres de Lamec, Ada y Zila, oíd mi voz,
escuchad mi dicho: esposas de Lamec,
Que un varón mataré por mi escuchad mis palabras:
herida, Y un joven por mi golpe. A un hombre maté por mi herida
Si siete veces será vengado Caín, y a un joven por mi golpe.
Lamec en verdad setenta veces Si siete veces será vengado Caín,
siete lo será. Lamec en verdad setenta veces
siete lo será.
Génesis 4:23-24. Génesis 4:23-24.
269
TORÁH TORRES AMAT
Y dijo Lámek a sus mujeres: Dijo Lamec a sus mujeres:
"Adá y Sillá, oíd mi voz; "Escúchenme ustedes, Ada y
mujeres de Lámek, Sella; oigan mis palabras,
escuchad mi palabra: mujeres de Lamec:
Yo maté a un hombre por una yo he matado a un hombre
herida que me hizo y a un por herirme y a un muchacho
muchacho por un cardenal porque me golpeó.
que recibí. Caín será vengado siete Si Caín ha de ser vengado siete
veces, mas Lámek lo será 77." veces, Lamec ha de serlo setenta y
siete veces.
Génesis 4:23-24. Génesis 4:23-24.
Si la seña que Dios le había dado a Caín era un cuerno, y si éste murió a
manos de su bisnieto; si Lamec era ciego y lo mató por accidente, y luego
accidentalmente remetió contra su hijo (lo último me parece algo
271
7 diáconos fueron ordenados por los apóstoles; Hechos 6:3
7 iglesias había en Asía menor, a las que Juan el teólogo les
dirigió inicialmente la revelación; Apocalipsis 1:4
… y así, podríamos continuar con un extenso recuento del
número 7, que sustancialmente significa o representa Plenitud;
lo interesante, es que el número no siempre se queda en
alegoría, muchas veces lo encontramos cumplido de manera
literal, tales son los casos de los días de la creación, los
sacerdotes, las vueltas a Jericó, los diáconos, las iglesias, etc.
272
sociedad se estaba desintegrando y estaba madura para el
juicio”.100
273
(80 años=29,200 días), nos tocaría perdonar 282,035,273.9 (doscientos
ochenta y dos millones, treinta y cinco mil, doscientos setenta y tres)
veces cada día, y necesariamente a la misma persona. Nadie nos ofende
tanto. El punto es debemos perdonar a todos, a cada momento que nos
ofenden, tal como Dios nos perdona a cada uno, a cada momento que le
ofendemos. Nosotros somos como Caín, somos como Lamec, y Dios es
tan misericordioso con nosotros.
274
Adam tomó sus palabras en serio. De su unión con Java nació
un varón. Este hijo se parecía a Adam”.101
275
momento solo tuvo utilidad para explicar la muerte y la señal de Caín,
pero como evento bíblico, no aconteció). Si le atribuimos al menos 70
años a cada descendiente de Caín, fácilmente las cinco generaciones
de su dinastía habrían abarcado hasta el 350, más la edad del propio Caín,
habrían pasado 420 años desde su nacimiento, y si a esto especulamos
que igualmente Caín haya nacido a los 70 años de Adán, ya llevamos
490 años para el nacimiento de Lamec, hasta el de Tubal-caín, y si le
sumamos la edad posible en la cual Adán procreó a Caín y le
adjudicamos al menos unos 70 años; Tubal-caín y Lamec habrían sido
contemporáneos de Jared, en la dinastía de Set, a partir del año 460.
Personalmente me inclino por la posibilidad de las genealogías paralelas
en lugar de darle demasiado crédito al Midrash. El Midrash ofrece una
explicación posible, pero demasiado parcial, e imprecisa en cuanto a las
edades y el ensamble del tiempo.
Supongamos que Adán tenía alrededor de 100 años sin procrear un tercer
hijo; algo había pasado por su mente a consecuencia de aquella tragedia
fratricida, lo cual es muy comprensible dada la naturaleza del caso. Adán
no había estado dispuesto por tanto tiempo a procrear otro hijo, si la
muerte de estos era un factor a considerar. Pero eso es solo una
posibilidad. La otra es que Adán y Eva habían continuado procreando,
pero hasta este momento habían sido mujeres. Algunos comentaristas lo
han sugerido así. De cualquier forma, sea que Adán estaba dispuesto a
procrear un tercer hijo, habiendo superado su tragedia, o sea que Dios
finalmente le concedió un varón después de muchas mujeres:
“Y conoció de nuevo Adán a su mujer, la cual dio a luz un hijo,
y llamó su nombre Set: Porque Dios (dijo ella) me ha sustituido
otro hijo en lugar de Abel, a quien mató Caín.
Y a Set también le nació un hijo, y llamó su nombre Enós.
Entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre de
Jehová”.
Génesis 4:25-26
276
El Nuevo Comentario Bíblico Siglo XXI, dice al respecto del nacimiento
de Set registrado en esta parte del capítulo 4, previo a enlistar la
genealogía de Set:
“Los vv. 25, 26 anticipan la genealogía de Set en el cap. 5.
Siempre al final de una sección en Gén. hay una clave para lo
que vendrá más adelante (cf. 6:5-8 anticipando 6:9-9:17; 9:18-
27 anticipando el cap. 10). Invocar el nombre del Señor
significa que la adoración a Dios también comenzó en esta
era”.103
No podemos precisar cada acontecimiento en la prehistoria bíblica del
mundo, durante los primeros 130 años de la vida de Adán, pero algo es
muy cierto; desde la muerte de Abel, la descendencia de Caín, como él
mismo, que probablemente aún no eran muchos (solo Enoc e Irad, quizá
hasta Mehujael, pero difícilmente más allá de éste), no se habían ocupado
en adorar a Dios. Lo destacable es que, a partir, no de Set, sino de Enós;
“los hombres comenzaron a invocar el nombre de Jehová”. A los 230
años de la vida de Adán.
GÉNESIS 5
LA HISTORIA DE SET Y SUS HIJOS
shît (ית ִׁש, H7896), «colocar, ubicar, poner, situar, fijar». Además de hallarse en
el hebreo bíblico, este verbo es frecuente en el Ugarítico antiguo. Se
encuentra más de 80 veces en el Antiguo Testamento hebreo.
277
viene a ser un documento histórico confiable. Ya de antemano hemos
demostrado la insensatez de introducir miles o millones de años entre
cada personaje mencionado. El texto no admite adulteración alguna,
y es en su pureza como hemos de tratarlo con temor, fe, y reverencia:
“Este es el libro de las generaciones de Adán. El día en que
creó Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo. Varón y
hembra los creó; y los bendijo, y llamó el nombre de ellos Adán,
el día en que fueron creados.
Y vivió Adán ciento treinta años, y engendró un hijo a su
semejanza, conforme a su imagen, y llamó su nombre Set.
Y fueron los días de Adán después que engendró a Set,
ochocientos años, y engendró hijos e hijas.
Y fueron todos los días que vivió Adán novecientos treinta
años; y murió.
Vivió Set ciento cinco años, y engendró a Enós.
Y vivió Set, después que engendró a Enós, ochocientos siete
años, y engendró hijos e hijas.
Y fueron todos los días de Set novecientos doce años; y murió.
Vivió Enós noventa años, y engendró a Cainán.
Y vivió Enós, después que engendró a Cainán, ochocientos
quince años, y engendró hijos e hijas.
Y fueron todos los días de Enós novecientos cinco años; y
murió.
Vivió Cainán setenta años, y engendró a Mahalaleel.
Y vivió Cainán, después que engendró a Mahalaleel,
ochocientos cuarenta años, y engendró hijos e hijas.
Y fueron todos los días de Cainán novecientos diez años; y
murió.
Vivió Mahalaleel sesenta y cinco años, y engendró a Jared.
Y vivió Mahalaleel, después que engendró a Jared, ochocientos
treinta años, y engendró hijos e hijas.
Y fueron todos los días de Mahalaleel ochocientos noventa y
cinco años; y murió.
Vivió Jared ciento sesenta y dos años, y engendró a Enoc.
Y vivió Jared, después que engendró a Enoc, ochocientos años,
y engendró hijos e hijas.
Y fueron todos los días de Jared novecientos sesenta y dos
años; y murió.
Vivió Enoc sesenta y cinco años, y engendró a Matusalén.
278
Y caminó Enoc con Dios, después que engendró a Matusalén,
trescientos años, y engendró hijos e hijas.
Y fueron todos los días de Enoc trescientos sesenta y cinco
años.
Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó
Dios.
Vivió Matusalén ciento ochenta y siete años, y engendró a
Lamec.
Y vivió Matusalén, después que engendró a Lamec, setecientos
ochenta y dos años, y engendró hijos e hijas.
Fueron, pues, todos los días de Matusalén novecientos sesenta
y nueve años; y murió.
Vivió Lamec ciento ochenta y dos años, y engendró un hijo;
y llamó su nombre Noé, diciendo: Este nos aliviará de nuestras
obras y del trabajo de nuestras manos, a causa de la tierra que
Jehová maldijo.
Y vivió Lamec, después que engendró a Noé, quinientos noventa
y cinco años, y engendró hijos e hijas.
Y fueron todos los días de Lamec setecientos setenta y siete
años; y murió.
Y siendo Noé de quinientos años, engendró a Sem, a Cam y a
Jafet”.
Génesis 5:1-32.
Algunos han insinuado que los años no son como los nuestros, sino
relativamente cortos. Veamos eso, y desmintamos la supuesta
posibilidad:
Acomodando la edad menor de quien haya vivido, registrada en esta
genealogía (777 años –de Lamec-), a la edad promedio mayor,
comúnmente aceptada y conocida en las eras de la humanidad (110 años
de ancianos longevos en remotos lugares del mundo), cada año
antediluviano tendría que corresponder a lo mucho a 1 meses con 20 días
de nuestros años. Sería absurdo pretender que las personas de una era,
por más antigua que sea, pudiera llamar “año” a un periodo de tiempo
tan breve. Más aún, si hubiéramos tomado los 969 años de Matusalén, y
se lo hubiéramos aplicado a un promedio de vida de 80 años; el resultado
inverosímil habría sido de cada año antediluviano equiparable a 30 días
(un mes) de nuestro sistema de datación. Según esta datación, Lamec
no habría vivido en realidad 777 años, sino 106 años; y Matusalén en
lugar de vivir 969 habría vivido 132 años. Admito que la cifra es
279
tentadoramente razonable, pero hace del sistema de datación antiguo,
algo sumamente ridículo y precario. Por lo tanto, es aún más razonable
aceptar por fe, lo que dice la Biblia sobre las edades de los
antediluvianos, por más exorbitantes que nos parezcan.
280
490 años para el nacimiento de Lamec, hasta el de Tubal-caín, y si le
sumamos la edad posible en la cual Adán procreó a Caín y le
adjudicamos al menos unos 70 años; Tubal-caín y Lamec habrían sido
contemporáneos de Jared, en la dinastía de Set, a partir del año 460.
Personalmente me inclino por la posibilidad de las genealogías paralelas
en lugar de darle demasiado crédito al Midrash. El Midrash ofrece una
explicación posible, pero demasiado parcial, e imprecisa en cuanto a las
edades y el ensamble del tiempo. A continuación, agrego una tabla de las
dos genealogías, basándonos en las edades escritas sobre la genealogía
de Set, y resanando las posibles edades en la genealogía de Caín:
AÑO DE
NACIMIENTO
NOMBRES
(Basado en la Dinastía
de Set)
ADÁN Año 0
ABEL Año ¿80??
CAÍN Año 70?
SET (en lugar de
ENOC Año 140? Año 130
Abel)
La edad que Adán tenía para cuando nació su tercer hijo, es el punto de
partida preciso para considerar el factor cronológico en la narración
bíblica. La exactitud depende de aceptar literalmente el texto desde el
momento de la creación, en 7 días literales; Adán fue creado al sexto día,
y aunque no sabemos cuánto tiempo duró en el paraíso, el texto nos dice
que “…vivió Adán ciento treinta años, y engendró un hijo a su
281
semejanza…”, así que los ciento treinta años no se cuentan desde su
expulsión para que dudemos de la precisión debido a que no sabemos
cuánto duró en el huerto del Edén, sino que los 130 años se cuentan desde
su creación: “vivió Adán ciento treinta años”.
La introducción de la genealogía, como todo documento oficial, hace
algo que en el conjunto del libro puede parecernos una recapitulación,
pero si viéramos este fragmento como un documento independiente,
podríamos distinguir la razón legal de ésta introducción:
“Este es el libro de las generaciones de Adán. El día en que
creó Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo. Varón y
hembra los creó; y los bendijo, y llamó el nombre de ellos Adán,
el día en que fueron creados”.
282
posteriormente de su costilla, tomo parte viva de la misma materia de
Adán, así como su alma y espíritu humano, que previamente había sido
creado en Adán. Luego Dios les había dado la bendición de la
procreación. Ésta genealogía es el cumplimiento de esta bendición. De
ahí la importancia de registrarla, para constatar que, a pesar de la
infidelidad del hombre, Dios había permanecido fiel en su promesa
y les había otorgado el cumplimiento de la bendición inicial a los
seres humanos. En ninguna manera les retuvo esta bendición.
Sería muy apropiado preguntarse ¿Por qué Dios bendijo al ser humano
con la multiplicación a pesar del pecado? Dios sabía que todo hombre
nacido de mujer, sería pecador ¿Por qué habría de postergar el pecado
que aflige su Santidad? Efesios 2: 7 nos da una pista: “para mostrar en
los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad
para con nosotros en Cristo Jesús”. No cabe duda ¡Dios tenía un plan
predeterminado!
Luego de esto, inmediatamente salta un contraste entre el primer y tercer
verso, y tiene que ver con los hechos de la creación, en distinción de la
procreación:
“…El día en que creó Dios al hombre, a semejanza de Dios lo
hizo... Y vivió Adán ciento treinta años, y engendró un hijo a
su semejanza…”.
La creación del hombre fue perfecta; Dios hizo al hombre perfecto. Pero
el hombre pecó y perdió su perfección como criatura hecha a “imagen de
Dios”. No perdió total ni definitivamente la imagen de Dios, pero el ser
humano la corrompió en su propia persona. Por lo tanto, la imagen que
surge ahora por medio de la procreación, ya no es propiamente “la
imagen de Dios”, sino la imagen del hombre (padre biológico). Una
imagen degenerada en el sentido bíblico de la palabra. Hay quienes
objetan esta doctrina bíblica, pero vemos que está ahí, y aquí mismo; y
con ignorarla o negarla no ve a desaparecer. Solo nos resta aceptar lo que
la Biblia dice al respecto, y en este punto, la Biblia señala que la imagen
que Adán transmitió a su hijo Set, no fue la imagen íntegra de Dios, con
la cual fue creado. Lo más interesante es que se menciona especialmente
en la línea de Set quien era el repuesto de Abel; más aún, se dice
específicamente de Set, de quien podía esperarse con cierta lógica, una
mayor integridad que la de los otros personajes antediluvianos. Quizás
alguien, influido por alguna tradición, pueda pensar y hasta llegar a creer
que hay alguna dinastía que prevaleció sin pecado, malinterpretando las
palabras del apóstol Juan: “No como Caín, que era del maligno y mató a
283
su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y
las de su hermano justas” (1ª. Juan 3: 12), pero no es lo que vemos aquí.
Set no le levantó a Abel una dinastía de personajes íntegros y perfectos
en el sentido de la calidad moral que Adán tuvo antes de pecar. Si el texto
arriba mencionado le otorga una cualidad de justicia a Abel, y sus
descendientes levantados por Set, no es por integridad moral alguna, sino
por la “fe”, tal como lo señala el escritor a los Hebreos en 11:4. De ahí,
la calidad moral original, la había perdido Adán, y no había transmitido
a sus hijos más que el pecado natural u original, y ya no la propia
“imagen de Dios”.
284
Enós Mortal, Desesperado, Olvidadizo, 905 Años
Enfermo, Frágil92/ Ayuda, auxilio104.
Cainán Dueño, Comprador, Herrero. 910 Años
Mahalaleel La alabanza a Dios, Dios es esplendor. 895 Años
Jared Gobernante, Imponente, Bajando. 962 Años
Enoc Iniciado, consagrado 365 Años
Matusalén No es claro el significado, algunos 969 Años
eruditos han llegado a la conclusión de
que podría ser: “cuando él muera, será
enviado”.
Lamec Pobre, Hecho de baja condición, 777 Años
lamento.
Noé Reposo, Consolación, Descanso, 950 Años
Tranquilidad. (Génesis
9:29)
105
285
Muchos teóricos se han debatido sobre la clase de tecnología y su
procedencia. A continuación, la examinaremos.
286
vivían cientos de años ¿Cuánto más no se dirá de nosotros que apenas
vivimos lo de un suspiro divino? (“Los días de nuestra edad son setenta
años; Y si en los más robustos son ochenta años, Con todo, su fortaleza
es molestia y trabajo, Porque pronto pasan, y volamos.” Salmo 90:10).
Luego, con Enós, la Biblia nos dice que fue en su tiempo cuando “los
hombres comenzaron a invocar el nombre de Jehová” (Génesis 4: 26).
Pero Enós era frágil, enfermizo (probablemente más de lo normal), por
lo cual, su condición pudo haberlo a orillado a clamar a Dios en su
angustia, con “desesperación”. Luego Cainán probablemente haya sido
el heredero de una compra de su padre (tal vez una propiedad muy grande
y opulenta) o tal vez sea una indicación de su oficio, muy similar al de
Tubal-caín su pariente distante, que fue un herrero. No podemos precisar
quien aprendió de quien; si Tubal-caín aprendió de Cainán, entonces
Tubal-caín no inventó la herrería, sino que solo la refino con metales
preciosos. Pero si Tubal-caín fue el inventor de la herrería, habría vivido
antes que Cainán (ver tabla en pág. 173), y éste habría aprendido de
aquel. De cualquier forma, el significado del nombre de Cainán no tiene
mayor trascendencia para nosotros. En cambio, Mahalaleel, tiene un gran
significado de una trascendencia inigualable: “La alabanza a Dios”, o
“Dios es esplendor”. Es muy probable que a partir de Enós, la invocación
del Nombre de Dios se había propagado y postergado a las siguientes
generaciones. Probablemente Cainán, a pesar de su humilde oficio, era
un adorador genuino que había glorificado a Dios singularmente con
la procreación de un hijo, que fuera en sí mismo una alabanza. No
podemos corroborar si la etimología de éste nombre sostiene cierta
similitud con el nombre de Mehujael, de la dinastía cainita. Ambos
nombres (Mahalaleel y Mehujael) se parecen en su escritura,
pronunciación e incluso significado (Mahalaleel: “La alabanza a Dios,
Dios es esplendor”, y Mehujael: “quien proclama a Dios”), por lo
general, todo nombre que termina en “el” tienen que ver con Dios en su
significado por el pronombre “Elohim” (Dios), pero los prefijos usados
en esos nombres, no siempre resultan algo positivo. Algunas veces es
difícil precisar la etimología, pues el hebreo arcaico y muchas palabras
arameas forman parte del “lenguaje muerto”, lo que quiere decir que tales
palabras al ser transliteradas107 constantemente, han caído en desuso y se
287
ha perdido el significado pleno y preciso, quedando solo palabras
derivadas que muchas veces han cambiado el significado original o
inicial; por lo tanto, no podemos asegurar la precisión. Eso ocurre con
los nombres, de manera que no podemos encontrar una similitud
etimológica en estos nombres para relacionarlos. Lo más seguro es que
incluso sus significados sean distintos, ya que Mehujael, también puede
significar “Herido por Dios”, y eso nada tiene que ver con el significado
de Mahalaleel. Aunque no es el caso con el nombre de Jared, cuyo
significado deja entrever algo muy misterioso que comenzó a ocurrir en
su generación: “Gobernante, Imponente, Bajando”.
288
2) Desarmar, desmantelar (Números 1:51).
3) Derribar (Salmos 56:8/7).
4) Hacer descender, caer (Ezequiel 34:26).
5) Derramar lágrimas (Lamentaciones 2:18).
6) Someter a los pueblos (2º. Samuel 22:48). — Perf. הֹורידּו, ִ
;הֹור ְדנּו
ַ Suf. ;הֹור ְד ִתיָך
ַ Impf. ;יֹורידּו
ִ Vaif. ַיֹורד
ֶ ;וSuf. ;וַיּׄ ִרדֵּ הּוImpv.
הֹורידּו ִ , הֹורד
ֵּ ; Inf. ;הֹורידִ Part. מֹוריד.
ִ
HOFAL:
1) Ser llevado abajo (Génesis 39:1).
2) Ser desarmado (Números 10:17).
3) Ser derribado (Zacarías10:11). — Perf. ;הּורד ַ Impf. תּורד. ַ 109
Definitivamente algo ocurrió en la generación de Jared, y por el contexto
mediato posterior, no podemos inferir que haya sido una guerra de
carácter humano. Más adelante analizaremos los detalles de este suceso.
Lo que ahora analizamos es el contenido del nombre Jared:
“Yarad ()רדָי, ַ «descender, bajar». Este verbo aparece en la
mayoría de las lenguas semíticas (incluyendo en el hebreo
posbíblico) y durante todos los períodos. En el hebreo bíblico
aparece alrededor de 380 veces y en todos los períodos.
Básicamente, el verbo denota «movimiento» desde un punto
alto a uno más bajo”.
Y eso es lo que ocurrió con la “caída” o el “descenso” de los ángeles,
que progresivamente subyugaron a buena parte de la humanidad.
Mientras tanto, Jared procrearía un hijo justo sin precedente; un hijo que,
en medio de aquella civilización degenerada por el pecado, a quienes se
unían los ángeles celestiales rebelándose contra Dios, él se mantenía
íntegro y recibía de Dios una revelación especial para el mundo, mientras
caminaba literalmente con Dios:
“Enoc: «iniciado, consagrado» Hijo de Jared, engendró a
Matusalén. Vivió 365 años y anduvo con Dios. Enoc es el único
de la genealogía antediluviana del que no se dice «y murió».
Esto fue debido a que «le llevó Dios» (Génesis 5:18-24). Fue
«traspuesto para no ver muerte» (Hebreos 11:5; Eclesiástico
44:16; 49:14110). Una profecía de Enoc, que anunciaba el justo
juicio de Dios contra los impíos, ha sido incorporada en Judas
109
Diccionario de Hebreo Bíblico.
110
Biblia Latinoamericana (el cap. 49, verso 14, corresponde al 16 de la versión
Nácar Colunga).
289
14, 15. Las palabras de esta profecía se hallan también en el
libro apócrifo judío de Enoc, aunque manipuladas”.
Enoc quizá sea por mucho, la figura más enigmática del Génesis.
Encontramos referencias a su persona en toda la Biblia, pero siempre en
forma limitada; lo que ha incitado la imaginación de muchos escritores
desde tiempos antiguos. Ha llegado el momento de considerar a este
personaje y lo que en su entorno estaba ocurriendo.
Debido al significado del nombre de su padre (Jared), podemos inferir
que el descenso de ángeles comenzó a ocurrir antes que Jared naciera, lo
que significaría que para cuando Enoc nació, ya había ángeles entre los
hombres.
Génesis 6: 2 los menciona como “hijos de Dios”, lo que ha permitido
otra interpretación, según la cual, dichos “hijos” no eran otros sino los
descendientes de Set, y “las hijas de los hombres” serían las
descendientes de Caín. Aunque las citas que a continuación vamos a
incorporar, no son referencias directamente bíblicas, sí son por lo menos,
la interpretación más antigua y aceptada de éste suceso bíblico. Ya desde
Génesis 5: 3 la Biblia nos dice que todo ser humano es a imagen y
semejanza de Adán, dado que Adán perdió su semejanza con Dios, los
seres humanos ya no podrían ser considerados “hijos de Dios” en el
sentido natural de la frase. De hecho, en toda la Biblia no hay más que
un sentido en el cual se le llama “hijos de Dios” a seres humanos, y ese
es el espiritual, en cuanto a su nueva naturaleza (1ª. Juan 3:10) y al temor
de ser disciplinados (Hebreos 12:5-11). Solo de Cristo Jesús se dice
“Hijo de Dios” en la plena extensión de la frase (1ª. Juan 3:8), no obstante
Cristo no es un ángel. Seguramente a quienes prefieren la interpretación
de que seres humanos de la dinastía de Set eran los que constituían el
grupo de “hijos de Dios”, se basan en éste uso espiritual del concepto de
“hijos”, y en que el uso de la palabra “hijos”, atribuida a los ángeles como
tal, es menos común. Pero en Job 1:6, y 2:1 se usa el término “hijos” para
referirse a seres angélicos, incluyendo a Satanás mismo: “Aconteció que
otro día vinieron los hijos de Dios para presentarse delante de Jehová,
y Satanás vino también entre ellos presentándose delante de Jehová”.
De manera que la interpretación angelical de los “hijos de Dios”, no es
infundada en manera alguna. De hecho, cobra mayor relevancia por
cuanto la datación del libro de Job, ubica aquella historia en épocas del
Génesis, cuando los usos ugaríticos, semíticos y demás, eran comunes
en diversos idiomas. Así que tomamos de la manera más literal posible
el término “hijos de Dios” como referencia clara e inequívoca a los
ángeles como tal; luego, para respaldar nuestra interpretación de “los
290
hijos de Dios”, exponemos otras literaturas circundantes al texto Bíblico,
comúnmente de la denominada apócrifa (y deuterocanónico), no como
equiparables en valor a lo que la Biblia afirma explícitamente, sino como
una demostración de la interpretación coloquial del judaísmo tardío, a lo
que al tema se refiere. El libro de Siracida o Eclesiástico, como otros
libros, no aparece en el canon evangélico, pero sí en el católico romano;
esto se debe a que el canon romano basó su lista del Antiguo Testamento
en la versión griega denominada “Septuaginta”, la cual, en su momento
de ser recopilada, no pretendía incluir los libros considerados
“Revelación divina” sino salvaguardar todos los documentos hebreos a
la fecha. Posteriormente, tras la reforma protestante, la continua revisión
de los textos bíblicos determinó que había libros del A. T. de la versión
griega, que no pertenecían a la lista de libros de la versión judía; por lo
cual, se deslindaron del canon evangélico, bajo la base de que el Espíritu
Santo era quien había determinado el canon del A. T. usando a su pueblo
judío, mediante quienes lo había previamente revelado. Eclesiástico fue
uno de esos documentos judíos contenidos en la Septuaginta, pero
dejados fuera por el canon judío, debido a su dudosa autoría y
procedencia. Pero este documento de tradición judía tardía (pos-
cautiverio babilónico) si bien no es de revelación, por lo menos nos
muestra claramente la interpretación tradicional judía, específicamente
al respecto del personaje de Enoc, que en dos lugares de dicho libro se
menciona enumerado en una larga lista de hombres piadosos a la usanza
del escritor a los Hebreos en el capítulo 11, quien probablemente de aquí
deslinda el uso neo testamentario de estos recuentos:
“Enoc agradó a Dios, y fue transportado al paraíso para predicar al
fin del mundo a las naciones la penitencia”.
Siracida o Eclesiástico 44:16.
111Biblia católica: Nácar Colunga (el cap. 49, verso 16, corresponde al 14 de la
versión Latinoamericana).
291
“De éstos también profetizó Enoc, séptimo desde Adán,
diciendo: He aquí, vino el Señor con sus santas decenas de
millares, para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a
todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho
impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores
impíos han hablado contra él”.
Judas v. 14-15.
292
LIBRO DE ENOC EL MIDRASH DICE:
(Sobre la caída de los ángeles y (sobre la corrupción de la tierra
la corrupción de la tierra) y la caída de los Ángeles)
293
LIBRO DE ENOC EL MIDRASH DICE:
(Sobre la caída de los ángeles y la (sobre la corrupción de la tierra y
corrupción de la tierra) la caída de los Ángeles)
294
LIBRO DE ENOC EL MIDRASH DICE:
(Sobre la caída de los ángeles y la (sobre la corrupción de la tierra y
corrupción de la tierra) la caída de los Ángeles)
tierra, contra los reptiles y contra ► Mahalalel. Su
los peces del mar y se devoraban generación estaba
los unos la carne de los otros y pervertida.
bebían sangre. (Jr 12:4) ► Iered. lered era una
6 Entonces la tierra acusó a los persona justa, pero el
impíos por todo lo que se había resto de la humanidad
hecho en ella. (Gn 6:5-11,13; Ap era corrupta.
12:16) ► Janoj: Janoj también
Capítulo 8: era una excepción en su
1 Y 'Asa'el enseñó a los hombres a generación. Primero se
fabricar espadas de hierro y aisló por un tiempo, se
corazas de cobre y les mostró concentró en la tefila y en
cómo se extrae y se trabaja el oro mejorar él mismo. Luego
hasta dejarlo listo y en lo que trató de influir sobre sus
respecta a la plata a repujarla contemporáneos para
para brazaletes y otros adornos. A que sirvan a Hashem.
las mujeres les enseñó sobre el Janoj, un zapatero remendón,
antimonio, el maquillaje de los proclamaba la unicidad de
ojos, las piedras preciosas y las Hashem con cada puntada que
tinturas. cosía.
2 Y entonces creció la mucha Hashem vió que no podría retener
impiedad y ellos tomaron los su piedad en tiempos de maldad.
caminos equivocados y llegaron a Por lo tanto, lo quitó del mundo a
corromperse en todas las formas. una edad muy temprana. Fue
3 Shemihaza enseñó llevado al Gan Eden con vida por
encantamientos y a cortar raíces; caballos fogosos enviados desde
Hermoni a romper hechizos, el Cielo.
brujería, magia y habilidades Cuando Hashem se lamentaba por
afines; Baraq'el los signos de los las maldades del hombre
rayos; Kokab'el los presagios de aparecieron dos ángeles,
las estrellas; Zeq'el los de los Shamjazai y Azael y dijeron -Amo
relámpagos; -'el enseñó los del Universo, ¿acaso no le
significados; Ar'taqof enseñó las advertimos antes de la creación
señales de la tierra; Shamsi'el los que él no se lo merecía y mejor
presagios del sol; y Sahari'el los hubiera sido no crearlo?
de la luna, y todos comenzaron a ► -Si no fuera por el hombre,
revelar secretos a sus esposas. ¿qué sentido tendría el universo?
LIBRO DE ENOC EL MIDRASH DICE:
(Sobre la caída de los ángeles y la (sobre la corrupción de la tierra y
corrupción de la tierra) la caída de los Ángeles)
4 Como parte de los hombres contestó Hashem.
estaban siendo aniquilados, su ► -Nosotros, los
grito subía hasta el cielo. (Ex 3:7- ángeles, somos razón
9). suficiente para su
existencia fue su
respuesta.
► -Yo sé que, si ustedes
moraran la tierra y
poseyeran impulsos
malos como el hombre,
serian aún peores que
ellos- dijo Hashem.
► -Concédenos el
permiso de vivir entre los
mortales y Tú serás
testigo de cómo
santificamos Tu nombre-
insistieron los ángeles.
► -Desciendan y
háganlo- les dijo
Hashem.
Shamjazai y Azael vivieron en la
tierra como seres humanos.
Cuando veían una mujer bonita
no podían contener la tentación y
pecaban. De estas uniones
vinieron los gigantes de la
generación anterior al mabul
quienes cometieron los pecados
de asesinato, adulterio y robo.
297
demostrar con la Biblia, como los seres espirituales pueden –no
encarnarse (cuyo significado es distinto, y solo es referencia a
Jesucristo)- sino, “incorporarse”; es decir, su cuerpo espiritual puede
aparecerse y tomar forma de materia al grado de poder realizar acciones
tan humanas, que como espíritus no podrían realizar; tal es el caso de
comer, o reproducirse (que es lo que hicieron estos ángeles). Algunos
podrán interponer una objeción, en cuanto a la procreación de los
ángeles, ya que, tanto Mateo 22:30, como Marcos 12:25 niegan esta
posibilidad angelical, al hablar sobre el matrimonio de los resucitados en
el futuro; la realidad es que Cristo lo dijo respecto de los ángeles santos
y “escogidos” (1ª. Timoteo 5:21), los que sí guardaron su dignidad en
contraste de estos que desobedecieron, según habla de ellos Judas 1: 6
(“…ángeles que no guardaron su dignidad, sino que
abandonaron su propia morada…”). En Génesis 18: 1-8,
encontraremos como Dios se le aparece en una “teofanía” a Abraham,
que no fue solo visión; Dios se le apareció en forma de Ángel (El Ángel
de Jehová) y junto con otros dos ángeles fueron a casa de Abraham, se
incorporaron, al grado de que Abraham no solo los vio y conversó con
ellos, sino que les preparó comida que ellos comieron con él. Más
adelante, cuando los dos ángeles que iban con Dios pasaron de largo a
Sodoma, mientras Dios en su manifestación, se quedó platicando con
Abraham, Lot hospedó a estos ángeles, les lavo los pies (lo que implica
haberlos tocado), y les volvió a dar de comer, y ellos volvieron a comer.
Definitivamente esto nos demuestra que la “incorporación” de los
ángeles, es una facultad sobrenatural que pueden realizar (con el permiso
de Dios). Por eso es posible que Shamjazai y Azael hayan solicitado el
permiso a Dios, para incorporarse en la tierra, bajo un pretexto; creyendo
que Dios no sabía o conocía sus planes (según el Midrash). Dios les
concedió el permiso; pero también creo que ellos ya lo habían estado
haciendo esto en secreto, previamente, y cuando solicitaron el permiso,
fue para ausentarse total y definitivamente de los lugares celestiales. El
libro de Enoc nos señala tres aspectos muy importantes de este evento:
“Después Sariel me dijo: " Aquí estarán los Vigilantes que se
han conectado por su propia cuenta con mujeres. Sus espíritus
asumiendo muy diversas apariencias se han corrompido y han
descarriado a los humanos para que sacrifiquen a demonios y
dioses, hasta el día del gran juicio, en que serán juzgados y
encontrarán su final. "En cuanto a sus mujeres, las que fueron
seducidas por los Vigilantes, se volverán sosegadas".”
Enoc 19: 1-2.
298
Primero: “los ángeles rebeldes abandonaron su morada”. Una moción
secundada por Judas en 1: 6 (“…no guardaron su dignidad, sino que
abandonaron su propia morada…”).
299
con aquellos rebeldes arcaicos, y quizá aquellos les indicaron el camino
a seguir.
En todo caso ¿Por qué Dios, porque Dios les concedería el permiso a
estos ángeles, sabiendo que el propósito de ellos era rebelión? ¿Por qué
el otro sector de ángeles pudo guardar su dignidad? ¿Qué hacía
especiales a los ángeles íntegros? Podemos inferir que a los ángeles que
se rebelaron Dios les dio, al igual que a Lucifer, un mayor “libre
albedrío” (libertad para pecar y para no pecar), por lo cual ellos eligieron
libremente pecar; en tanto que, a los ángeles íntegros, Dios les dio una
libertad o “libre albedrío” menor (libertad, solo para no pecar). Por lo
tanto, no hubo maldad alguna en Dios, ni fue Él autor del pecado o del
mal. Si desean mayor información en cuanto al origen del mal y del
pecado, los remito a la sección de la “interpretación real de la caída” con
su respectiva cita sobre “La Noción de Pecado en el Pensamiento de San
Agustín” (págs. 92-93).
El Midrash nos dice la posible razón por la cual Enoc fue traspuesto para
no ver muerte, y también se inclina por una semejanza en la partida de
Enoc, con la partida del profeta Elías:
“Hashem vió que no podría retener su piedad en tiempos de
maldad. Por lo tanto, lo quitó del mundo a una edad muy
temprana. Fue llevado al Gan Eden con vida por caballos
fogosos enviados desde el Cielo”.
300
Esta versión coincide con lo que dice el libro deuterocanónico de la
Sabiduría de Salomón:
“Porque el justo agradó a Dios, fue amado de él; y como vivía
entre los pecadores, fue trasladado a otra parte.
Fue arrebatado para que la malicia no alterase su modo de
pensar, ni sedujesen su alma las apariencias engañadoras del
mundo”.
Sabiduría 4:10-11
Así mismo, ésta versión del ascenso de Enoc, similar al de Elías, también
coincide con el libro apócrifo de “tercera de Enoc” o el “Sefer Hekalot”,
en la cual se narra la visión del rabino Yismael, quien, conversando con
Enoc, éste le dijo la forma en la que fue arrebatado en un carro de fuego
a semejanza de Elías.
Podemos admitir que la razón del arrebatamiento del primer profeta haya
sido para resguardarlo del pecado y de la maldad que empeoraría día con
día; tal como sucederá con los que serán arrebatados antes de la gran
tribulación; para ser resguardados del latente riesgo de que pudieran
pecar, de quedarse y continuar en el mundo en momentos tan tenebrosos
como aquellos. Tal vez hasta aquí se cumplirá lo que dice la Escritura de
la oración de Cristo, y luego seremos quitados del mundo para ser
guardados del mal:
“No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del
mal”.
Juan 17:15
Podemos preferir una postura sobre la otra; la Biblia nada nos dice al
respecto de cómo fue arrebatado Enoc, y llevado a los cielos o al paraíso.
Personalmente prefiero tomar en el sentido más literal, el texto de
Hebreos 11: 5, debido a que el texto nos dice que el profeta fue buscado
y no fue hallado; lo cual parece indicar un carácter secreto en su
arrebatamiento, y eso sería una real advertencia para los cristianos, en
cuanto a un arrebatamiento futuro, secreto (en el sentido de que no se
percibe el instante en el que el creyente es tomado y transformado –o
viceversa-), antes de la gran tribulación. Si comparamos lo ocurrido a
Enoc, con lo profetizado por el apóstol Pablo a los Tesalonicenses,
encontraremos una gran similitud en los acontecimientos, y podremos
distinguir la diferencia singular del arrebatamiento de Elías en
comparación con la de Enoc:
301
“Por la fe Enoc fue traspuesto “Luego nosotros los que vivimos,
para no ver muerte, y no fue los que hayamos quedado,
hallado, porque lo traspuso Dios; seremos arrebatados juntamente
y antes que fuese traspuesto, tuvo con ellos en las nubes para recibir
testimonio de haber agradado a al Señor en el aire, y así estaremos
Dios”. siempre con el Señor”.
Hebreos 11: 5. 1ª. Tesalonicenses 4:17
112 La frase “la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios”, pertenece a una
afirmación parcial, basada en la condición presente de la carne, por lo cual el apóstol
aclara inmediatamente la razón por lo cual ha afirmado que la carne no puede heredar el
reino de los cielos; “ni la corrupción hereda la incorrupción”. Así reconciliamos la realidad
de la creación: la carne no es mala porque fue creada por Dios, pero el pecado ha
corrompido la carne, por lo cual no puede heredar el reino de Dios. Afirmar lo contrario
(que la carne es mala en sí misma) sería caer en la herejía de los gnósticos acerca del
dualismo, en el cual, el cuerpo y todo lo terrenal es malo, y solo el espíritu que procede
del bien, puede heredar el reino de Dios.
percataron de lo ocurrido, por lo cual fue buscado pero no hallado, sin
embargo su cuerpo habiendo sido glorificado, no es llevado a través de
las nubes y del espacio sideral, pero sí es llevado al Paraíso del Edén, el
cual según algunos autores todavía estaba en la superficie de esta tierra
(que en el diluvio sería ocultada en el centro de la tierra, y que en la
resurrección y ascensión de nuestro Señor Jesucristo sería alzado y
llevado a través de las nubes y del espacio, hasta fuera del universo, el
lugar llamado “Olam” el tercer cielo; la presencia de Dios). Podemos
aventurarnos a esta conclusión, ya que en Hebreos 11: 5 no nos dice que
haya sido llevado al cielo, sino que fue “traspuesto”; (griego:
metatithēmi, “cambiar de ubicación”, “ser trasladado”) para no ver la
muerte, y de nuevo “y no fue hallado, porque lo traspuso Dios”
(metatithēmi, “trasladar”). Ésta palabra, ciertamente puede ser
entendida en relación a una traslación estelar; pero eso no es necesario,
y menos aún, si tomamos en cuenta el hecho de que el paraíso del Edén
no había sido llevado al cielo.
113
[Link]
%[Link]
303
a Elías, como “siendo llevados al cielo”, no podemos encontrarla, porque
es evidente que fueron llevados al Gan Edén (paraíso del Edén) pero no
al cielo. Podemos sacar esa conclusión con cierta precisión, gracias a una
afirmación de nuestro Señor Jesucristo, que no es indicativo de que
“nadie vaya al cielo en la actualidad”, sino más bien, que hasta el
momento en que Él vino a este mundo, nadie había ido al cielo (ni
siquiera el Paraíso había sido llevado al cielo), el texto al que me refiero
es:
“Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo
del Hombre que está en el cielo…”
(Juan 3:13).
304
Según dicha tradición de la iglesia copta, la contienda del diablo con el
arcángel Miguel sucedería porque Dios había ordenado la resurrección
de Moisés, quien sería inmediatamente llevado al cielo en un cuerpo
glorificado. Personalmente ignoro si haya algún documento apócrifo en
el cual haya basado su interpretación la iglesia copta, como lo hay para
el verso 14 del mismo pasaje (el libro de Enoc); el punto es que los
cristianos occidentales, en algún momento de la historia, interceptaron
esta mala interpretación, y formularon el argumento que aparentemente
ahora también nos sería contrario, basados en que necesariamente Cristo
fue la primera persona que en cuerpo glorificado podría entrar al cielo.
Para ello pretenden basar su argumento en 1ª. Corintios 15: 22-23, que
dice: “Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos
serán vivificados. Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las
primicias; luego los que son de Cristo, en su venida”. Si este pasaje se
refiriera al orden cronológico de la Glorificación, no tendría remedio,
pero realmente aquí está sobre entendido que la palabra “vivificados” no
se refiere en sí a la Glorificación, que es en general la “transformación
corporal de resucitados y de los que aún vivan en ese momento” (ver
versos 51-56), “vivificados” más bien se refiere a “ser resucitados”; para
esto admitimos que los que fueron resucitados antes de Cristo,
naturalmente volvieron a morir, y en cuanto a la supuesta resurrección
de Moisés, no hay necesidad de recurrir a un argumento tan elaborado,
simplemente se niega por la ausencia de evidencia bíblica, y luego la
Glorificación del cuerpo de Cristo, como lo designa en Colosenses 1: 18
(“…primogénito de los muertos…”) puede referirse a “principal de los
muertos”, puesto que el griego “protos” (πρω̂τος, G4413) puede referirse
a ser el “primero” tanto en orden de tiempo, como en orden de rango.
Aun así, que Cristo fuera el primero en orden de tiempo en ser resucitado
incorruptible (dejando fuera a los resucitados antes que Él, pero no
incorruptibles), no necesariamente requeriría que fuera el primero en
orden de tiempo en ser Glorificado (pero sí el Principal), por cuanto la
Glorificación, aunque ciertamente está íntimamente relacionada a la
resurrección, pero no exclusivamente, ya que quienes sean arrebatados
no serán resucitados para tener que ser Glorificados. También es absurdo
suponer que Enoc, como Elías, hayan entrado con cuerpos corruptos (es
decir mortales) y hayan permanecido así en el Edén durante más de dos
mil años, hasta la venida de Cristo a la tierra, su muerte y resurrección.
Es más lógico pensar que fueron Glorificados y así pudieron entrar al
paraíso del Edén, para ser redimidos juntamente con él en la ascensión
305
de Cristo, y llevados final y definitivamente al cielo, a donde van los
espíritus de los justificados en la actualidad.
306
podido corroborar por experiencia propia, el ser humano en sociedad es
capaz de alcanzar un alto grado de cultura en poco tiempo, tal como
ha sucedido en los siglos más recientes, en los cuales hemos tenido
mayores avances que en todos los siglos anteriores. Incluso los
antropólogos y arqueólogos se sorprenden con descubrimientos tan
extraordinarios, de conocimiento en estructuras, medicinas y filosofías
que anteriormente habían creído muy posteriores. Ciertamente, en
algunos lugares del globo terrestre, algunas culturas estaban
retrasadas respecto a otras, pero esa misma afirmación indica el
avance prominente que puede tener el ser humano, dependiendo de su
entorno.
Si a esto le añadimos la contribución angélica, de aquellos seres
celestiales que habían abandonado su morada para pervertir a la
humanidad con su conocimiento vanaglorioso; podemos atrevernos a
asegurar que aquellos seres humanos gustaban de tantos o más placeres
mundanos que la tecnología moderna nos puede ofrecer. Es por demás
mencionar lo que los “teóricos de los antiguos astronautas” confunden a
menudo con “alienígenas ancestrales”, no son seres extraterrestres
orgánicos, sino espirituales; es decir, no son otra cosa sino ángeles que
cayeron cautivados del mundo terrenal, por contraria que resulte a su
convencional hipótesis que invierte el significado de los hechos (ellos
llaman extraterrestres –orgánicos– a los ángeles, cuando es al revés). Sin
lugar a dudas, el periodo de estos patriarcas posteriores a Enoc, en
especial, el periodo que abarca la vida de Matusalén; vio lo más
horrendo de una humanidad depravada, llena de conocimientos
prohibidos que los ángeles caídos les habían proporcionado.
307
redención en Cristo (Romanos 9: 15-16; Efesios 1:3-11), quien aplastaría
la cabeza de Satanás, según la promesa de Génesis 3: 15; “Y pondré
enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta
te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar”. Matusalén se
lamentaba al ver el pecado de su tiempo, como todo santo de Dios que
gime en su espíritu al ver el pecado del mundo en su entorno, (Romanos
8: 23; 2ª. Corintios 5: 2) por lo cual nombró a su hijo Lamec (lamento)
pero sin lugar a dudas, éste resultó más bien “pobre, de baja condición,
humilde”. Más aún, al saber (Matusalén) que su padre Enoc había sido
arrebatado y traspuesto de aquella generación perversa, sin lugar a dudas
deseaba lo mismo para él y su familia. Aquí vemos el sufrimiento de un
santo por causa del pecado mundanal; una condición que todo creyente
debería sufrir en su espíritu. Pero Lamec creció y llegado el momento
tuvo a su hijo, a quien nombró, basado en las profecías de su abuelo
Enoc:
308
La edad de 500 años para engendrar a sus hijos, en comparación con las
edades de todos sus antecesores, parece demasiado excesiva. Quizá Noé
pasó sus primeros 500 años esperando el diluvio, por lo cual no deseaba
tener hijos porque esperaba que Dios le llevara como a su bisabuelo
Enoc. Pero como suele suceder con Dios, según lo que leemos en todo el
relato del texto bíblico; Dios no llama a hombres desocupados y sin
compromiso, sino al contrario. Dios esperó cuando Noé fuera un hombre
responsable y maduro. No podemos afirmar contundentemente que Noé
fuera inmaduro a sus 500 años, pero como suele suceder a menudo, “la
madurez no viene necesariamente con la edad”. Parece cliché, pero es
evidente que un hombre que no está dispuesto a tener hijos, es porque
realmente está huyendo de la responsabilidad, y por lo consiguiente es
inmaduro. Tal vez ese era el caso de Noé. Tal vez él estaba creyendo que
por llamarse “reposo, descanso, etc.” debía permanecer su vida de esta
forma pasiva. Pero Dios tenía para él, un ministerio que requería de la
responsabilidad de un hombre maduro; “la Predicación de su Palabra” o
ministerio profético. Además, consideremos que sus hijos habrían de
repoblar la tierra ¿Qué habría sucedido si Dios hubiera esperado que
pasara el diluvio, para que Noé hubiera tenido sus hijos después de éste?
Ellos se habrían quedado sin esposas para que pudiera continuar la
procreación humana. Era necesario que sus hijos nacieran antes del
diluvio para que tomaran sus esposas de entre el género humano
antediluviano. Probablemente de ellas vendrían algunas de las
características raciales para las generaciones posteriores al diluvio.
Finalmente, si Noé era un hombre maduro de 500 años cuando tuvo a sus
hijos, y de 600 años cuando entró en arca; sus hijos habrían sido unos
309
niños menores de 100 años (y exactamente 100 en el caso de Sem),
cuando entraron en el arca.
GÉNESIS 6
RECAPITULACIÓN SOBRE LAS CONDICIONES DEL MUNDO
ANTEDILUVIANO Y EL COMIENZO DE LA HISTORIA DE
NOE.
310
Y engendró Noé tres hijos: a Sem, a Cam y a Jafet.
Y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena
de violencia.
Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque
toda carne había corrompido su camino sobre la tierra.
Dijo, pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque
la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que
yo los destruiré con la tierra.
Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca,
y la calafatearás con brea por dentro y por fuera.
Y de esta manera la harás: de trescientos codos la longitud del
arca, de cincuenta codos su anchura, y de treinta codos su
altura.
Una ventana harás al arca, y la acabarás a un codo de
elevación por la parte de arriba; y pondrás la puerta del arca
a su lado; y le harás piso bajo, segundo y tercero.
Y he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra, para
destruir toda carne en que haya espíritu de vida debajo del
cielo; todo lo que hay en la tierra morirá.
Mas estableceré mi pacto contigo, y entrarás en el arca tú, tus
hijos, tu mujer, y las mujeres de tus hijos contigo.
Y de todo lo que vive, de toda carne, dos de cada especie
meterás en el arca, para que tengan vida contigo; macho y
hembra serán.
De las aves según su especie, y de las bestias según su especie,
de todo reptil de la tierra según su especie, dos de cada especie
entrarán contigo, para que tengan vida.
Y toma contigo de todo alimento que se come, y almacénalo, y
servirá de sustento para ti y para ellos.
Y lo hizo así Noé; hizo conforme a todo lo que Dios le mandó”.
Génesis 6:1-22.
311
ocurrió la multiplicación de los hombres, desde los primeros
descendientes de Caín y Set, hasta la época de Noé. Ya anteriormente
encontramos en el nombre de un descendiente de Set, un indicio de lo
que estaba ocurriendo en aquella época; Jared, el padre de Enoc, nacido
en el año 460. Recordemos que Jared (o Yared) significa “descender”,
lo que hace probable que un poco antes de su nacimiento (a. 460 de la
creación), los ángeles –que son denominados “hijos de Dios” en éste
pasaje– comenzaron a descender a la tierra, por una razón; los seres
humanos habían procreado hijas y éstas eran muy hermosas, y “viendo
los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron
para sí mujeres, escogiendo entre todas”. Sobre el “como sucedió”, hay
algunas especulaciones que debemos considerar. ¿Dónde y cómo
descendieron los ángeles rebeldes que no guardaron su dignidad?
Recurrimos nuevamente al libro de Enoc, para verificar la interpretación
judía de tiempos aproximados al periodo intertestamentario a los
primeros siglos de la era cristiana. El libro de Enoc, aunque muy
fantasioso en su folclor pos-babilónico, también nos muestra la
interpretación del judaísmo original, que, respecto a este tema, dice:
“Y eran en total doscientos los que descendieron sobre la cima
del monte que llamaron "Hermon", porque sobre él habían
jurado y se habían comprometido mutuamente bajo anatema”.
Enoc 6: 6.
Si lo que dicho libro dice al respecto, refleja la realidad histórica de los
acontecimientos, 200 ángeles habrían sido la primera oleada en
descender y materializarse o “incorporarse” (en los tiempos de Jared)
sobre el monte “Hermón”, e incluso, ellos le habrían denominado así. La
dificultad viene al cotejar dicha información con el Midrash
(interpretación posterior del judaísmo; siglos 8 al 12 de nuestra era
cristiana), ya que éste afirma que la geografía del planeta, del mega
continente Pangea, para ser más exacto; era plana, es decir, sin relieve
alguno. Por eso no podemos ser dogmáticos en afirmar una u otra cosa;
solo nos limitamos a especulaciones. El Midrash nos dice:
“Cuando Hashem se lamentaba por las maldades del hombre
aparecieron dos ángeles, Shamjazai y Azael y dijeron -Amo del
Universo, ¿acaso no le advertimos antes de la creación que él
no se lo merecía y mejor hubiera sido no crearlo?
-Si no fuera por el hombre, ¿qué sentido tendría el
universo? contestó Hashem.
312
-Nosotros, los ángeles, somos razón suficiente para su
existencia fue su respuesta.
-Yo sé que, si ustedes moraran la tierra y poseyeran
impulsos malos como el hombre, serian aún peores
que ellos- dijo Hashem.
-Concédenos el permiso de vivir entre los mortales y
Tú serás testigo de cómo santificamos Tu nombre-
insistieron los ángeles.
-Desciendan y háganlo- les dijo Hashem.
Shamjazai y Azael vivieron en la tierra como seres humanos.
Cuando veían una mujer bonita no podían contener la tentación
y pecaban. De estas uniones vinieron los gigantes de la
generación anterior al mabul (diluvio) quienes cometieron los
pecados de asesinato, adulterio y robo”.114
Luego, el mismo libro apócrifo de Enoc continúa su extraña narración
con respecto a lo que hicieron los ángeles ya caídos, sin por ello caer en
admisión total dicha postura:
“Todos y sus jefes tomaron para sí mujeres y cada uno escogió
entre todas y comenzaron a entrar en ellas y a contaminarse
con ellas, a enseñarles la brujería, la magia y el corte de raíces
y a enseñarles sobre las plantas. Quedaron embarazadas de
ellos y parieron gigantes de unos tres mil codos de altura que
nacieron sobre la tierra y conforme a su niñez crecieron; y
devoraban el trabajo de todos los hijos de los hombres hasta
que los humanos ya no lograban abastecerles. Entonces, los
gigantes se volvieron contra los humanos para matarlos y
devorarlos115; y empezaron a pecar contra todos los pájaros
del cielo y contra todas las bestias de la tierra, contra los
reptiles y contra los peces del mar y se devoraban los unos la
carne de los otros y bebían sangre116. Entonces la tierra acusó
a los impíos por todo lo que se había hecho en ella117.
Enoc 7: 1-6
La referencia de Enoc sobre los ángeles, al decir “comenzaron a entrar
en ellas”, es ambigua, por lo cual, puede interpretarse de dos formas, a
313
menos que tuviéramos acceso a los idiomas originales en que fue escrito
el libro; una es que “comenzaron a poseerlas espiritualmente”, es decir,
entraron en ellas a manera de posesión demoniaca (lo cual, a mi criterio
parecería lo más lógico que el texto pretende decir), o “comenzaron a
entrar en ellas físicamente”, lo cual puede ser un eufemismo para el
“coito”; esto último no sería inusual en los hebraísmos, pero a mi criterio,
por lo que indica el contexto, de como los ángeles caídos les enseñaron
la hechicería a dichas mujeres, parecería que lo hicieron a través de
posesiones demoniacas. La primera interpretación es solo una
posibilidad, debido a que los ángeles son seres espirituales; la segunda
interpretación es un hecho que se sobre entiende por cuanto las mujeres
quedaron embarazadas de ellos, ya que se materializaron o
“incorporaron”, por lo cual, sería innecesario el uso de un eufemismo
para señalar el coito de dichos ángeles con las mujeres perversas. Sin
lugar a dudas dichas mujeres eran vanagloriosas debido a su
hermosura. No podemos precisar si solo las descendientes de Caín eran
tan perversas para cohabitar con criaturas que no eran humanas, tal como
la perversidad de las “esposas” de Lamec, hijo de Caín, lo demostraba,
al estar ellas dispuestas a cohabitar con el mismo hombre en una bigamia;
o talvez, incluso había mujeres descendientes de Set que habían caído en
este engaño. El texto de Génesis 6, en su parte posterior, al exceptuar
claramente a Noé y a su familia, parece indicar que toda la especie
humana estaba expresamente pervertida, sin clasificar dicha perversión
en alguna de las dos principales dinastías, particularmente.
Ésta degeneración arrastró tras de sí, una infinita corriente de
depravaciones; muchos autores (quizá un tanto sensacionalistas) indican
el hecho de que esa generación obtuvo mucho conocimiento en materia
metafísica; por lo cual, los ejercicios de magia y hechicería no fueron el
límite. Algunos se basan en el texto midrásico para indicar que dichas
generaciones, más que consultar los astros, usar las hierbas, y cometer
idolatría, también comenzaron a manipular genéticamente plantas y
animales:
“Estas generaciones rechazaban el mandamiento impartido a
Adam (1:28), “Procread y multiplicaos.” Dado que su meta en
la vida era gratificar sus instintos, trataban de reducir al
mínimo el número de hijos que engendraban. Esto explica las
atrocidades que prevalecían en esos tiempos.
Los hombres tomaban dos esposas, una con el
propósito de engendrar hijos, la otra para el placer.
314
Se intercambiaban sus esposas.
Arreglaban “contratos matrimoniales” entre hombres
y bestias, legalizando de esta manera relaciones
prohibidas.
Los jueces mismos eran corruptos.
Hasta los animales imitaban sus caminos corruptos; el perro
se unía con el lobo y el gallo con el pato”.118
Los que entienden de dicha referencia, una manipulación genética; no lo
hacen como se comprendería en los términos modernos de manipulación
genética “in vitro”, sino en el término que actualmente se reconoce a la
crianza selectiva y dirección de la procreación de especies diferentes
entre sí, anteriormente denominada “cruza”. Por ejemplo; la cruza de un
caballo o yegua, con una hembra o barraco respectivamente, de la
especie de los burros, genera una mula. Al resultado de ésta clase de
“cruzas” entre especies se les llama “híbridos”. La genética moderna
reconoce estos híbridos como “híbridos perfectos”, ya que por lo general,
los híbridos creados en laboratorios (in vitro) no suelen ser una mezcla
total de dos especies, sino parcial, en lo mínimo posible; ya que los
científicos toman solo ciertos genomas o cromosomas de una especie,
para insertarlos en otra, con el fin de adquirir alguna nueva proteína u
otra sustancia que no cambie rotundamente la apariencia de la especie
manipulada, sino que solo le añada una mejora que pueda beneficiar a la
misma especie, o en su defecto, que pueda ser de provecho para el
consumo humano. Hasta el momento es éticamente reprobable
manipular las especies con otro fin, y aunque no estamos de totalmente
de acuerdo con la fabricación de estos “transgénicos”, esperamos que no
pase a mayores, como la “ciencia ficción” ya lo habría previsto de ser
así. Es obvio que esta clase de tecnologías genéticas no existían
entonces; pero como podemos corroborar, el uso de las cruzas, no es algo
nuevo ni reciente. Volviendo al ejemplo de las “mulas”, tenemos
registros históricos de su existencia hacía muchos siglos antes de Cristo.
Un uso reciente de este método, es la creación del famoso “ligre” (una
cruza entre el león y el tigre, que ha generado un híbrido mucho más
grande que el león mismo). Una particularidad de todas (o quizá casi
todas) las cruzas, es que dichos híbridos resultan estériles; lo que
significa que la nueva especie no se puede reproducir. Para los teóricos
de la manipulación genética antediluviana, esto habría sido una medida
que Dios tomo luego del diluvio, ya que antes del diluvio, la procreación
315
de muchas especies “híbridas” crearon problemas tan grandes, como los
que señalan los ambientalistas cuando una especie es introducida en un
ambiente que no le corresponde. Así, según ésta teoría, los híbridos
antediluvianos se habrían reproducido frenéticamente, que posiblemente
causaron la extinción de otras muchas especies, y un desbalance
completo en el equilibrio natural. Algo aún más terrorífico y
desconcertante, es considerar la posibilidad de “híbridos humano-
animal”. Algunos sensacionalistas también afirman que buena parte, sino
es que todas las especies humanoides, que la hipótesis naturalista de la
“evolución”, podrían fácilmente corresponde a especies híbridas de
humanos con simios, que hayan existido en el periodo antediluviano.
Naturalmente, Dios no los habría considerado almas humanas, sino
bestias repulsivas a su Santidad, que eran el peor resultado de la
degradación humana. Así también ocurriría con supuestos vestigios
fósiles de tritones o sirenas que algunos conspiracionistas piensan que el
mundo científico esconde. Otro tipo de híbridos, pudieron haber sido los
de ángeles con animales, que tendrían formas grotescas. Pero sin lugar a
dudas, los híbridos que la Biblia señala con plena exactitud y claramente,
son los “Gigantes” (heb. Nefilín), quienes como vimos anteriormente,
tendrían formas múltiples, dado que las criaturas angélicas no todas
poseen similitudes con el género humano, y en el texto bíblico, a muchos
se le ha descrito con formas gloriosas, que solo pueden corresponder a
especies del reino animal. No obstante, anteriormente establecíamos que
no son los ángeles los que tienen formas animales, sino los animales los
que tienen formas angélicas. Pero el punto principal aquí, es que la
perversión sexual fue uno de las principales corrupciones de los
antediluvianos. Si estaban dispuesto a copular con otras especies ¿Qué
podríamos esperar de los actos homosexuales, pedófilos, necrófilos y
tantos desordenes más? Todo aquello que en la actualidad nos sorprende,
pasó a ser natural para ellos. Pero ¿qué importancia puede tener todo esto
para nuestra cultura y época en que vivimos? Que debemos estar
advertidos, ya que Cristo mismo dijo:
“Más como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del
Hombre. Porque como en los días antes del diluvio estaban
comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta
el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que
vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida
del Hijo del Hombre”.
Mateo 24:37 -39.
316
Ahora podemos saber con mayor precisión, a que podría referirse el
eufemismo: “estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en
casamiento”; sin lugar a dudas implica toda especie de orgías, tanto de
gula y embriaguez, como de desviación sexual, desde la bigamia,
poligamia, homosexualismo, pedofilia, necrofilia, zoofilia, y tal vez,
depravaciones que ni siquiera nos imaginamos. Ya no hablemos de los
demás vicios, entre los cuales se mencionan la “glotonería”, “el
alcoholismo o embriaguez”, y toda especie de libertinajes. No creo
exagerar al decir que vivían en orgías diarias. Ya que después de todo,
la tierra era todavía muy buena, y producía lo suficiente con poco
esfuerzo. El tiempo de sobra, lo ocupaban en holgazanear en sus
pervertidos placeres. Esa fue la vida que les enseñaron los ángeles caídos
a los de por sí, depravados humanos; y ellos se complacieron en la
perversión.
Ahora nos corresponde hablar sobre los gigantes (heb. Nefilín). No
podemos llamarles hombres, dado que no lo eran en su plenitud, y por la
misma razón no podemos llamarles ángeles. El Midrash nos dice que
nacieron con tamaños normales, y progresivamente a sus desarrollos,
crecieron excesivamente. No olvidemos que tenían diferentes formas,
desde apariencias humanoides, hasta quizá las más extravagantes. Eran
feroces. Al crecer, podían llegar a matar, comer carne y beber sangre,
humanas. Y de ello nos da testimonio el salmista:
“¿No tienen discernimiento todos los que hacen iniquidad, que
devoran a mi pueblo como si comiesen pan, Y a Jehová no
invocan?”
Salmo 14:4
Según el Midrash, esta es una referencia directa a lo que ocurrió antes
del diluvio. Propiamente, lo que los gigantes hacían en aquella época.
También el libro de Enoc dice lo mismo, en la última cita que hemos
ofrecido. Entonces deducimos que aquella era vio el caos perturbador,
del que, según algunos teóricos, correspondería a la era de los dioses
paganos, en casi todas las culturas. Esto es posible, porque la idolatría
fue el factor resultante del descenso de los ángeles rebeldes, y de la
concepción de sus monstruosos hijos. Por lo tanto, se sobre entiende que
éstas criaturas caídas, tanto ángeles como gigantes, comenzaron a exigir
“latría” (adoración) de todos los moradores de la tierra (Pangea), y
cuando estos no los adoraban, literalmente se los comían, como lo
317
testifica la Biblia. El pecado se había hecho algo completamente
horrendo; tanto que Dios afirmó de forma definitiva:
“Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para
siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días
ciento veinte años”.
Génesis 6:3.
120 años sería la nueva taza de vida para las generaciones posteriores al
diluvio; parte de la sentencia de Dios sobre la humanidad, por cuanto
mientras más se postergaba la longevidad de un individuo, más tiempo
para pecar y degradarse sobre la tierra tenía. El texto parece indicar que
Dios está tomando la muerte de los futuros seres humanos como un
medio de limitar el pecado sobre la tierra; eso ya había sido
considerado desde el momento previo en que Adán pecara, ya que para
eso había sido introducida la trágica medida. Pero en un lado más
amable, podía ser el medio más natural para que en que un hombre
piadoso fuera guardado de la tentación, tal como Dios lo hizo con Enoc.
La longevidad antediluviana no necesariamente implicaba la piedad de
los personajes, como bien lo hemos visto en todo el contexto histórico y
cultural, no podemos afirmar que este periodo corresponda en manera
alguna al “milenio” escatológico donde se dice que “No habrá más allí
niño que muera de pocos días, ni viejo que sus días no cumpla; porque
el niño morirá de cien años, y el pecador de cien años será maldito”119.
En la era antediluviana, no sucedía como sucederá en el milenio
escatológico, sino que los antediluvianos vivían longevamente por
inicuos que fueran. Dios tomo una medida muy drástica: limitar la taza
de vida después del diluvio; pero tal medida no se aplicaría a los tres
hijos de Noé, como veremos posteriormente; sino solo a partir de sus
nietos. Por lo tanto, desde entonces se consideró que mientras más vivían
las personas, debían ser más piadosos para que Dios les proveyera más
años de vida. Un ejemplo de ello sería Abraham:
119 Isaías 65:20. El texto implica que solo quienes en una edad mayor a cien años
pequen, serán castigados con la muerte física. De lo contrario, los ancianos que
lleguen a la edad de mil años pasarán automáticamente ante el Gran Trono
Blanco, a compadecer por sus obras, y de ser justos, ser glorificados en cuerpo
viviente para pasar a la eternidad. (Según la interpretación Futurista,
dispensacionalista, premilenial).
318
“Y estos fueron los días que vivió Abraham: ciento setenta y
cinco años”.
Génesis 25:7
Abraham como otros posdiluvianos longevos que rebasaran la nueva taza
de vida, serían la excepción y no la regla.
El verso 4, del capítulo 6 de Génesis, nos afirma algo que ha confundido
a algunas personas:
“Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también
después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los
hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que
desde la antigüedad fueron varones de renombre”.
Génesis 6:4.
Ya hemos establecido quienes eran los hijos de Dios que engendraron
gigantes (heb. Nefilim) de las mujeres humanas. Hemos establecido la
posible manera en que bajaron del cielo o cayeron de la Gracia de Dios,
posiblemente pactando entre ellos bajo anatema, de no retractarse de sus
rebeliones. Establecimos la manera en que dichos gigantes habían
contribuido significativa y definitivamente a la violencia del género
humano sobre la tierra, acarreando idolatría, inmoralidad sexual, robo,
homicidio, incluso canibalismo (implicando el vampirismo, pues el
profeta primitivo dice textualmente que “…se devoraban los unos la
carne de los otros y bebían sangre”. Enoc 7: 6). Lo desconcertante para
algunos aquí, es que aún ante de que los ángeles que no guardaron su
dignidad, bajaran a procrear otros gigantes, ya había gigantes en la tierra
en aquellos días. El Midrash no duda en buscar la explicación más
inmediata al texto, aunque no sea la más lógica:
“Antes de pecar Adam era tan alto que llegaba al cielo, tan
pronto como pecó, su altura encogió a cien amot
(aproximadamente 50 metros). Entonces pudo esconderse entre
los árboles, lo que no era posible antes…
Cuando Adam murió, el Creador mismo se ocupó de su
entierro. Como Adam tenía cien amot (aproximadamente 50
metros) de altura, aún después de pecar, Hashem tuvo que
doblar su cuerpo para que cupiera en la cueva...
319
La generación anterior al mabul (diluvio) poseía una fuerza
física enorme, como dice el pasuk: (6:14) “Los gigantes
estaban en la tierra en aquellos días”. Ellos eran capaces de
extraer de raíz cedros enteros y consideraban a leones y
panteras tan inofensivos como pulgas. Su fuerza no disminuía
en la vejez sino todo lo contrario, aumentaba con la edad. Esta
fuerza desapareció únicamente después del mabul (diluvio)...”.
En la interpretación de toda literatura judía, debemos ser muy
precavidos; realmente, a mi parecer, la literatura judía pos-bíblica me es
más dificultosa, pues al menos el contenido bíblico es un poco más fácil
de distinguir por medio de la hermenéutica, pero la literatura judía pos-
bíblica no parace ajustarse a los parámetros hermenéuticos
correspondientes al texto bíblico; algunas veces es difícil distinguir las
figuras de lenguaje, las alegorías y lo literal. En el texto del Midrash (el
cual ya de por sí pretende ser una interpretación=explicación) también
se usan las alegorías, parábolas, y demás figuras de lenguaje, pero no
debemos atrevernos a tomar todo alegóricamente, y en este caso, sería
muy fácil tomar la cita del Midrash como algo hiperbólico y afirmar que
Adán era un gigante es una exageración; pero no debemos precipitarnos.
Lo que el Midrash plantea, es que Adán tenía una estatura, que llegaba
hasta el cielo (esto puede ser interpretado alegóricamente y decir que se
refiere a la comunión de Adán con Dios y su entorno celestial; pero si
creemos que las condiciones climatológicas y atmosféricas eran
envidiables en aquella época, podríamos aceptar una posibilidad literal
de tal afirmación, suponiendo que la atmosfera estuviera
considerablemente más baja que en la actualidad, como también lo
plantea Génesis 2: 5b-6 “Jehová Dios aún no había hecho llover sobre
la tierra, ni había hombre para que labrase la tierra, sino que subía de
la tierra un vapor, el cual regaba toda la faz de la tierra”). Luego el
Midrash dice que Adán encogió su estatura después de pecar hasta 50
metros aproximadamente, y conservó esa gran estatura hasta el día de su
muerte. Supongamos que el Midrash literalmente interprete que Adán
poseía una estatura de 100 metros antes de pecar, y pudiera tocar con sus
manos las nubes atmosféricas; eso habría significado que “su estatura
llegaba has el cielo”. Luego, sus descendientes ya no habrían decrecido
a menos de aquellos 50 metros aproximados, conservando fuerza sobre
natural suficiente como para “extraer de raíz cedros enteros”. Esta es la
explicación de Midrásica del texto. Pero dudo que sea totalmente fiel al
texto, ya que implicaría que todos los seres humanos eran gigantes. El
texto, por el contrario, tiene la intención de hacer de una diferencia:
320
“Había gigantes en la tierra en aquellos días…”. ( הַ נּ ְִפ ִלים
)הָ יוְּ בָ אָ ֶרץ בַּ יּ ִָמים הָ הֵ ם
Si la estatura de todos los seres humanos hubiera sido de alrededor de 50
metros, simplemente se habría escrito “todos eran gigantes en la tierra en
aquellos días”. Los que interpretan alegóricamente éste pasaje,
fácilmente se evitan éste dilema al asegurar “los gigantes no lo eran en
estatura, sino en valor; por lo cual el texto finaliza diciendo –Estos fueron
los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre- tal
como se adjudica a Napoleón Bonaparte el adagio de que -la estatura de
un hombre no se mide de los pies a la cabeza, sino de los hombros hacia
arriba”. A esto, todos los intérpretes que tienen una cosmovisión pro-
evolucionista alegan la falta de evidencia arqueológica de osamentas de
estos gigantes en estatura. Los creacionistas no podemos evadir esa
dificultad, pero señalamos el testimonio colectivo de las culturas de
todos los tiempos, que en sus mitologías han incluido personajes
gigantes, seres de grandes estaturas; y como todo historiador respetuoso,
podemos admitir ese testimonio, ya sea que estemos escépticos o
esperemos que algún día, la tierra arroje evidencia de su existencia;
después de todo, no hemos terminado de explorar el planeta. Sin
remediar el misterio, podemos asegurar en favor del texto, que no
necesariamente todos los seres humanos incluyendo a Adán, eran
gigantes; lo más probable es que había casos especiales, que bajo
ciertos parámetros que no podemos establecer, Dios le había
concedido crecer desmedidamente en estatura, si saber si eran
piadosos o a ello se debía su crecimiento, o si eran completamente
inicuos, lo cual tampoco nos sorprendería en vista del contexto histórico
cultural del mundo antediluviano. Lo que sí aclara el texto, es que éstos
gigantes no tenían la misma procedencia que los otros (segundo
género) quienes eran en realidad híbridos entre ángeles y humanos; en
tanto que los del primer género habría sido gigantes totalmente humanos.
Algunos intérpretes, sobre todo del judaísmo y del dispensacionalismo,
creen que algunos de estos gigantes ayudarían a Noé a manufacturar el
arca, lo cual le ahorraría mucho trabajo, tiempo y esfuerzo a Noé y a su
familia. La pregunta es ¿por qué no entrarían al arca? No podemos saber;
si de haber sido nobles y justos habrían muerto antes del diluvio, o si
definitivamente eran inicuos y murieron en el diluvio; de ser posible lo
segundo, no tendría sentido que hubieran ayudado a Noé. De cualquier
forma, no podemos precisarlo porque no lo dice el texto (solo el
Midrash).
321
Habiendo existido previamente estos gigantes plenamente humanos,
también los ángeles procrearon con las mujeres humanas, gigantes
híbridos; de este nuevo género se dice que “fueron los valientes, los que
desde la antigüedad fueron los varones de renombre”. Pero esto no es
necesariamente algo positivo o digno de ser mencionado. Al establecer
las raíces hebreas de las palabras, podemos lograr una interpretación más
precisa, que evita que malinterpretemos nuestra preciosa Reyna Valera
1960:
RAIZ / No. FÓNETICA SIGNICADOS TRADUCCIÓ
Strong N
PREFERIBLE
מֵ עֹולָ םH576 Shem 1) Nombre (Génesis_2:19; Génesis _3:20;
1º. Reyes_16:24).
2) Reputación
9
2) Reputación: 3) Renombre
tov shem = buen nombre, es decir, buena
reputación (Ecleciastés_7:1). 4) Fama
3) Renombre (2ª. Samuel _7:23; Zep_3:19).
4) Fama (Eze_16:14).
5) Memoria del nombre de una persona
fallecida (Deuteronomio_25:7; 2ª.
Samuel_14:7).
6) El Nombre de Dios, como tal shem
remplaza el nombre de Dios en fórmulas
piadosas (Levítico_24:11). — Const. ;שֶׁ ם
Suf. שׁמֹו
ְ ; Pl. ;שֵׁ מֹותConst. ; ְשׁמֹותSuf.
ְשׁמֹותָּ ם.
ְשׁי
ֵ אַ נH582 'ĕnôsh 1) Incurable, sin remedio (Jeremías_17:9;
Isaías_17:11).
2) Calamitoso
2) Calamitoso (Jeremías_17:16).
— (AR) אֱנֹושׁEsta forma hebrea aparece
en la inflexión de la palabra aramea אנָּשׁ
ֱ
(Ver allí).
— אָּ נוּשָּׁ הEn Salmo_69:20 no se trata del
Impf. de alguna raíz נושׁ, sino de una forma
sustantiva derivada de אָּ נוּשׁ, "incurable".
La RVA lo traduce como verbo:
"estoy acongojado".
‛ôlâm
הַ ֵשּׁםH8034 1) Antigüedad:
a) guiv’ót olám = colinas antiguas (Génesis
1) Antigüedad
322
(Salmo_41:14/13). b) El olám = Dios eterno
(Génesis _21:33). c) bet olám = morada
eterna, es decir, la tumba (Eclesiastés
_12:5). — Var. ;עֹ לָּםSuf. ;עֹ לָּמֹוPl.
;עֹול ִָּמיםConst. עֹולְ מֵ י.
RECONSTRUCCIÓN DEL TEXTO:
(RVR 1960) “…Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de
renombre”.
323
Dios creó al hombre bueno, santo y justo; el hombre se vanaglorió y se
sometió voluntariamente al pecado (como hemos visto anteriormente).
Los ángeles bajaron a la tierra, y aunque no podemos precisar sus
intenciones de hacerlo (como lo hace el Midrash) es posible que las
mujeres humanas se hubieran resistido a sus encantos, de no haber estado
bajo sus impulsos pecaminosos. Pero es posible, que en cuanto ellas los
vieron, hayan corrido a seducirlos (incluso es posible que aún los varones
cayeran en homosexualismo con ellos) tal como lo harían los moradores
de Sodoma:
“Pero antes que se acostasen, rodearon la casa los hombres de
la ciudad, los varones de Sodoma, todo el pueblo junto, desde
el más joven hasta el más viejo. Y llamaron a Lot, y le dijeron:
¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos,
para que los conozcamos”.
Génesis 19:4-5.
De cualquier forma, el diluvio no sería un castigo a los seres humanos,
por los pecados de los ángeles caídos y de sus hijos los gigantes híbridos;
sino que sería un castigo por sus propios pecados del hombre.
La Aseidad (o independencia de Dios) es el atributo que le permite sufrir
y soportar el pecado del hombre sobre su propia persona, dado que su
Santidad le exige que castigue el pecado, y mientras no lo hace (soporta),
Dios sufre en su paciencia. Pero para mantener un equilibrio de sus
atributos, incluyendo su Misericordia y su Justicia, el sufrimiento de
Dios por el pecado del hombre tiene que tener un final. Ese final puede
ser la persona de Jesucristo muriendo en la cruz del calvario, o el castigo
eterno de la muerte y el infierno (que es la mayor expresión de su Ira).
Lo que este texto nos indica, es que Dios ya había soportado suficiente
pecado, y ya no estaba dispuesto a continuar tolerando la maldad.
Posteriormente veremos cómo este hecho de su Persona Divina debe
llevarnos a meditar sobre nuestro comportamiento en sociedad al
presente.
No fue, ni es novedad que “todo designio de los pensamientos del
corazón de ellos era de continuo solamente el mal”. Eso ocurrió desde
que Adán pecó; Caín mató a su hermano, Lamec tomo para sí dos
mujeres, mató un hombre e hirió a otro, y luego casi todos los hombres
habían demostrado su total depravación. Alguno objetará “¿Qué hay de
los descendientes de Set hasta Noé? Noé era justo, muchos de sus
324
ancestros fueron justos; probablemente se pueda decir eso de
Matusalén, y sin lugar a dudas Enoc lo fue”, pero antes de hacer alguna
objeción, debemos preguntarnos ¿de dónde venía esa justicia? ¿eran
justos por su sola capacidad? Romanos 3: 10 dice que “No hay justo, ni
aun uno”, y esa afirmación naturalmente no exceptúa a alguno de los
descendientes de Set. La única razón de que ellos pudieran mantenerse
en pie ante la tentación era por la Gracia de Dios, ya que, al parecer, es
una regla general que Dios preserve un remanente justo de entre una
masa de seres humanos pecaminosos:
“No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes
conoció. ¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura… Me he
reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla
delante de Baal. Así también aun en este tiempo ha quedado
un remanente escogido por gracia”.
Romanos 11: 2a, 4b-5.
En la actualidad el designio de los pensamientos del corazón de los
hombres sigue siendo de continuo solamente el mal; la diferencia es que
Dios ha brindado muchos medios a través de los cuales ministra su
Gracia común mediante la cual refrena el pecado y el mal. Si los seres
humanos podemos vivir en un mundo que aún no llega al grado
pecaminoso y malvado del mundo antediluviano, no es porque seamos
mejores que aquellas generaciones, sino porque Dios está de continúo
refrenando el mal por diversos medios. Recordemos que egoísmo es el
principal problema, y el origen del pecado en nuestras personas; las
generaciones de aquella época pecaban porque pensaban egoístamente
en como satisfacer sus deseos más bajos; si era cierto de los ángeles y
sus hijos, más aún lo era de los seres humanos.
El verso 6, de Génesis 6, suele ser confuso para algunos interpretes
cuando no se conocen plenamente los atributos y el carácter de Dios. A
los “ateos” y agnósticos les parece contradictorio que la Biblia en lugar
afirme el arrepentimiento de Dios, y en otro lugar afirme que Dios no es
hombre para arrepentirse:
“Dios no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para
que se arrepienta; Él dijo ¿y no hará? Habló ¿y se ejecutará?”.
Números 23:19.
325
Lo cierto es que en varias citas se indica el arrepentimiento de Dios:
Éxodo 32:14; Moisés ora a Dios y le pide “Vuélvete del ardor
de tu ira, y arrepiéntete de este mal contra tu pueblo”.
2º. Samuel 24:16; “Y cuando el ángel extendió su mano sobre
Jerusalén para destruirla, Jehová se arrepintió de aquel mal, y
dijo al ángel que destruía al pueblo: Basta ahora; detén tu
mano…”
1º. Crónicas 21:15; “Y envió Jehová el ángel a Jerusalén para
destruirla; pero cuando él estaba destruyendo, miró Jehová y
se arrepintió de aquel mal…”
1º. Samuel 15:35 “…y Jehová se arrepentía de haber puesto a
Saúl por rey sobre Israel”
Jeremías 18:8; ante el arrepentimiento de los pecadores Dios
promete “…yo me arrepentiré del mal que había pensado
hacerles”.
Jeremías 26:3; “Quizá oigan, y se vuelvan cada uno de su mal
camino, y me arrepentiré yo del mal que pienso hacerles por la
maldad de sus obras”.
Jeremías 26:13 una promesa para quienes se arrepientan de sus
pecados; “se arrepentirá Jehová del mal que ha hablado contra
vosotros”.
Jeremías 42:10 después de haber castigado a la nación de Israel;
“…estoy arrepentido del mal que os he hecho”.
Joel 2:14 una pregunta que deja abierta una posibilidad;
“¿Quién sabe si volverá y se arrepentirá y dejará bendición
tras de él…?”
Amos 7:3 Dios toma en cuenta la súplica del profeta y desiste
del castigo que le había mostrado para su pueblo; “Se arrepintió
Jehová de esto: No será, dijo Jehová”.
Jonás 3:9 los ninivitas se preguntan si Dios podría ser
misericordioso ante el arrepentimiento de ellos; “¿Quién sabe
si se volverá y se arrepentirá Dios, y se apartará del ardor de
326
su ira, y no pereceremos?”. En efecto, Dios se arrepintió y los
perdonó.
No obstante, quienes han malinterpretado una contradicción en todos
versículos que hablan sobre ciertos atributos de Dios (fidelidad,
paciencia, amor, misericordia, justicia y todos los que se impliquen en
su postura integra de su Carácter santo) piensan que si Dios se arrepiente
lo hace como lo harían los seres humanos quienes somos contingentes
con todo nuestro entorno. Con esta forma de pensar, fácilmente podría
alguno caer en la herejía de afirmar que Dios es contingente a sus
criaturas, por lo tanto, su omnisciencia y su omnipotencia dependen en
buena medida de los actos humanos y/o angélicos, por lo tanto, aun
sabiendo lo que sucederá en el futuro no lo controla, y si puede elige no
hacerlo, no interferir ni activa ni pasivamente en las decisiones de los
individuos conscientes, de manera que su arrepentimiento viene a ser el
resultado de las acciones de sus criaturas, delegándole con ello, la
autoridad al ser humano en última instancia. Esa es la forma de pensar
del humanismo, y este dilema es el constantemente controversial “libre
albedrío”.
Hemos puesto previamente las bases para combatir el humanismo en
toda interpretación, cuando hablamos de la manera en que Adán perdió
su libre albedrío en la primera y original modalidad; “Libertad Regia”,
lo cual era algo bueno que Dios le dio tanto a Adán como a Lucifer y
todos los ángeles no elegidos. Toda criatura caída de la Gracia de Dios
ciertamente aún posee una “Voluntad”, pero ésta es solo para pecar.
Cuando se abstiene, generalmente hay razones de por medio, sean
externas al individuo que refrenan su maldad, o internas en el individuo
que busca satisfacer su egoísmo, pero de alguna manera Dios está de por
medio refrenando el mal y el pecado.
En sus atributos, Dios determinó todo el curso de la humanidad, si bien
no de forma detallada, al menos de manera general; permitiendo para un
bien mayor que sirviera de alabanza de su Gloria, pecados tan horrendos
que a su Santidad y su Justicia le es difícil tolerar. Pero esto no le hace
ni el autor del mal, ni el precursor del pecado, debido a que los fines de
Dios son buenos santos y justos, en tanto que los motivos del hombre
siempre son egoístas y pecaminosos. Es el corazón de las criaturas caídas
de donde proviene el mal, y el mal es un error, una carencia del bien, una
imperfección. Dios es perfecto, y no hay mal alguno en que tolere el
327
pecado, cosa que no hará eternamente, pues un día otorgará el justo
castigo al pecador.
Dios se arrepiente, en la medida que ha previsto y pre-ordenado todos
los eventos del tiempo. En otras palabras; Dios ha previsto el momento
en que se ha de arrepentir de estar soportando el pecado, y desatará su
castigo correspondiente. El arrepentimiento de Dios no es equiparable al
arrepentimiento del hombre, quien se duele de haber hecho algo en
particular, en forma contigua, progresiva hasta que por sí mismo se
detiene, aunque se haya convertido en una emoción muy arraigada en el
corazón humano. Hay una palabra para definir todo el concepto anterior,
se llama REMORDIMIENTO, y es común confundirlo con el
arrepentimiento en casi todas nuestras lenguas modernas. Sin embargo,
eso no sucede con el idioma hebreo, idioma original en el que se escribió
el Antiguo Testamento. Si esto es cierto, entonces significa que Dios no
siente remordimiento por sus actos, dado que el remordimiento es una
emoción humana que Dios nos ha concedido como medio de limitar el
pecado, ya que nos indica el error en nuestro pasado. Arrepentimiento en
el idioma hebreo significa “cambiar de parecer” (heb. נחםnâcham) en
sentido metafórico de “un caminante que se da la vuelta y regresa por el
mismo camino”. En ese sentido Dios cambio de parecer al haber creado
al hombre, y haberlo tolerado hasta que se corrompiera totalmente. Era
necesario que Dios cambiara de parecer para raerlos de la tierra.
“Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los
hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y
hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de
haberlos hecho”.
Génesis 6: 7.
Dios no sentía remordimiento de haber creado al hombre, porque
originalmente lo había creado “perfecto” (completo), integro. La
inconformidad de Dios era, por lo tanto, justa; pues fue el hombre quien
se corrompió a sí mismo. Dios solo lo toleró con mucha paciencia, hasta
que finalmente en su Santidad y Justicia Dios decidió ya no soportar.
Todos los “arrepentimientos de Dios”, habían sido previstos por Él
mismo para dar lugar a su misericordia, absteniendo de ejecutar su
justicia de forma plena y aniquiladora del pecado. Dios había previsto
manifestar su Voluntad, que “el alma que pecare esa moriría”, con el
propósito privado que algunos reflexionarán y en base a esa voluntad
328
manifiesta, se arrepintieran de su pecado, y así Dios desplegaría su
misericordia prevista. Su cambio de parecer radicaba en que tenía
previsto cambiar su justicia por su misericordia; pero para hacer que su
misericordia fuera justa, en el plano del espacio y tiempo debería incluir
el medio por el cual justificara su misericordia y su gracia, y ese medio
debería ser el receptor de su ira, de su justicia; ese medio sería Jesucristo.
El arrepentimiento de Dios quiere decir que cambia de parecer en cuanto
al curso de la historia, no como lo había previsto, sino para intervenir
directamente tal como lo había previsto, para realizar lo que había
previsto.
Así es como podemos explicar que Dios, quien no peca, ni se equivoca,
ni se arrepiente de hacer el bien, a veces se arrepiente de aplicar su
justicia, y en este caso particular, se arrepintió de haber concedido al
hombre la existencia y la plena libertad de hacer maldad; y cambió de
parecer en cuanto a su tolerancia del pecado:
“Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la
tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de
ellos era de continuo solamente el mal. Y se arrepintió Jehová
de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón”.
Génesis 6:5-6.
El énfasis del arrepentimiento de Dios, radica en la última frase del
verso: “…le dolió en su corazón”.
Por lo tanto, habiendo Dios “cambiado de opinión, respecto a continuar
permitiéndoles la vida a todas las criaturas terrestres ya corrompidas;
decidió aniquilarlas en forma masiva:
“Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres
que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil
y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho”.
Génesis 6: 7.
El derecho de Dios a tomar tal decisión, radicaba en dos factores; su
derecho de propiedad: “De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo,
y los que en él habitan” (Salmo 24: 1), y su justicia:
“Jehová juzgará a los pueblos;
329
Júzgame, oh Jehová, conforme a mi justicia,
Y conforme a mi integridad.
Fenezca ahora la maldad de los inicuos, más establece tú al justo;
Porque el Dios justo prueba la mente y el corazón.
Mi escudo está en Dios,
Que salva a los rectos de corazón.
Dios es juez justo,
Y Dios está airado contra el impío todos los días.
Si no se arrepiente, él afilará su espada;
Armado tiene ya su arco, y lo ha preparado.
Así mismo ha preparado armas de muerte,
Y ha labrado saetas ardientes.
He aquí, el impío concibió maldad,
Se preñó de iniquidad,
Y dio a luz engaño.
Pozo ha cavado, y lo ha ahondado;
Y en el hoyo que hizo caerá.
Su iniquidad volverá sobre su cabeza,
Y su agravio caerá sobre su propia coronilla.
Alabaré a Jehová conforme a su justicia,
Y cantaré al nombre de Jehová el Altísimo.”
Salmo 7: 8-17.
330
En toda la teología del Antiguo Testamento, conforme a la revelación
progresiva recibida hasta aquel momento, se creía que la justicia se
alcanzaba individualmente, por las fuerzas inherentes de la bondad con
la Dios había creado al ser humano. En otras palabras, se creía que cada
persona podía ser justo por su libre albedrío (voluntad regia). El Nuevo
Testamento nos revela que “toda buena dadiva y todo don perfecto
desciende de lo alto, del Padre de las luces en quien no hay mudanza ni
sombra de variación” (Santiago) y que “Dios es que produce en vosotros
tanto el querer como el hacer por su buena voluntad” (Filipenses 2: 13).
Muchos no entienden la paradoja: si el hombre peca es por culpa del
hombre mismo, pero si el hombre es justo no es porque el hombre tenga
en sí mismo la capacidad inherente de serlo. Pero es verdad, es lo que
dice la Biblia, ya sea que el bien venga de un corazón regenerado o no,
es Dios la primera y principal fuente de todo bien ¡a Dios sea la Gloria!
Dios escogió a Noé, no porque fuera justo, sino para ser justo; Noé halló
Gracia, no por sus obras, sino porque a Dios le agradó salvarle a él y a
su familia para repoblar la tierra con ellos:
“Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, era
perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé. Y
engendró Noé tres hijos: a Sem, a Cam y a Jafet”.
Génesis 6:9-10.
Noé caminó con Dios, en fe, como lo indica el texto, por la Gracia de
Dios (Hebreos 11:7, 39-40). Sus generaciones aquí se contarían hasta sus
hijos inmediatos, siendo aparentemente interrumpidas, para incrustar un
paréntesis que, sin embargo, tiene que ver con las generaciones
contemporáneas a Noé en la era antediluviana:
“Y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la tierra
llena de violencia. Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba
corrompida; porque toda carne había corrompido su camino
sobre la tierra”.
Génesis 6:11-12.
Recordemos que en esa era antes del diluvio, los continentes no se habían
dividido; en Pangea, los ángeles caídos habían levantado enormes
imperios, en los cuales hacían que los humanos les adoraran como a
dioses; sus mismos hijos, los “calamitosos”, exigían la misma adoración.
331
Según el libro de Enoc, cuando éste todavía estaba en la tierra, fue
enviado a aquellos ángeles caídos a advertirles del juicio divino del
Diluvio:
<<Y él me correspondió y me habló y yo oí su voz: "No temas
Enoc, hombre de justo, escriba de justicia; acércate y escucha
mi voz.
"Ve y dile a los Vigilantes del cielo que te han enviado a
suplicar por ellos: 'A vosotros corresponde interceder por los
humanos y no a los humanos por vosotros'.
'¿Por qué habéis abandonando el cielo alto, santo y eterno, os
habéis acostado con mujeres y profanado a vosotros mismos
con las hijas de los hombres y tomado esposas como los hijos
de la tierra y habéis engendrado hijos gigantes?
'Vosotros que fuisteis santos espirituales viviendo una vida
eterna os habéis manchado con la sangre de las mujeres y
habéis engendrado con la sangre de la carne y como los hijos
del hombre habéis deseado después carne y sangre como
aquellos que mueren y perecen’.
"Por eso yo les he dado a ellos mujeres para que las fecunden
y engendren hijos por ellas y para que así no falten ellos sobre
la tierra."
'En cuanto a vosotros, fuisteis primero espirituales, viviendo
una vida eterna, inmortal por todas las generaciones del
mundo; por ello no se os han atribuido mujeres, pues la morada
de los espíritus del cielo es el cielo'>>.
Enoc 15: 1-7.
Los imperios antediluvianos, se cree, vinieron a ser más esplendorosos
que cualquiera de los que la humanidad vería después del diluvio. Si es
cierta la leyenda “que una porción de aquella arquitectura resurgió más
allá de las columnas de Hércules, entonces es posible que toda la cultura
greco-romana haya tomado su estilo arquitectónico de aquellos vestigios
hundidos, muy buscados en la era moderna. Un artículo popular de
internet, dice respecto a la legendaria Atlántida:
332
<<“Las fuentes del relato de la
Atlántida son el Timeo y el
Descripción de la isla Critias, diálogos escritos por el
filósofo griego Platón. En ellos,
Los textos de Platón señalan la
geografía de la Atlántida como
Critias, discípulo de Sócrates,
escarpada, a excepción de una cuenta una historia que de niño
gran llanura de forma oblonga de escuchó de su abuelo y que éste,
3000 por 2000 estadios, poco a su vez, supo de Solón, el
menos de 2000 kilómetros
cuadrados rodeada de montañas
venerado legislador ateniense, a
hasta el mar.8 A mitad de la quien se la habían contado
longitud de la llanura, el relato sacerdotes egipcios en Sais,
ubica una montaña baja de todas ciudad del delta del Nilo. La
partes, distante 50 estadios (9
kilómetros) del mar, destacando
historia, que Critias afirma
que fue el hogar de uno de los verdadera, se remonta en el
primeros habitantes de la isla, tiempo a nueve mil años antes de
Evenor, nacido del suelo. la época de Solón, para narrar
Según el Critias, Evenor tuvo una cómo los atenienses detuvieron
hija llamada Clito. Cuenta este el avance del imperio de los
escrito que Poseidón era el amo y atlantes, belicosos habitantes de
señor de las tierras atlantes, una gran isla llamada Atlántida,
puesto que, cuando los dioses se
habían repartido el mundo, la situada más allá de las Columnas
suerte había querido que a de Hércules y que, al mismo
Poseidón le correspondiera, entre tiempo de la victoria ateniense,
otros lugares, la Atlántida. He desapareció en el mar a causa de
aquí la razón de su gran
influencia en esta isla. Este dios una violenta catástrofe y un gran
se enamoró de Clito y para diluvio. Favorecida por
protegerla, o mantenerla cautiva, Poseidón, la isla de Atlántida era
creó tres anillos de agua en torno abundante en recursos. Había
de la montaña que habitaba su
amada. La pareja tuvo diez hijos, toda clase de minerales,
para los cuales el dios dividió la destacando el oricalco (cobre de
isla en respectivos diez reinos. Al montaña) más valioso que el oro
hijo mayor, Atlas o Atlante, le para los atlantes y con usos
entregó el reino que comprendía
la montaña rodeada de círculos religiosos (se especula que el
de agua, dándole, además, relato hace referencia a una
autoridad sobre sus hermanos. En aleación natural del cobre).
honor a Atlas, la isla entera fue También había grandes bosques
llamada Atlántida y el mar que la
circundaba, Atlántico. Su que proporcionaban ilimitada
hermano gemelo se llamaba madera; numerosos animales,
domésticos y salvajes,
333
especialmente elefantes;
copiosos y variados
alimentos provenientes de Gadiro (Eumelo en griego) y
la tierra. gobernaba el extremo de la isla
que se extendía desde las
En el Critias, el relato se Columnas de Hércules hasta la
hasta la región que por derivación
centra en la historia, de su nombre se denominaba
geografía, organización y Gadírica.
gobierno de la Atlántida,
Tal prosperidad dio a los atlantes
para luego comenzar a el impulso para construir grandes
narrar cómo fue que los obras. Edificaron sobre la
dioses decidieron castigar montaña rodeada de círculos de
a los atlantes por su agua una espléndida acrópolis
plena de notables edificios, entre
soberbia, momento en el los que destacaban el Palacio
que el relato se Real y el templo de Poseidón.
interrumpe abruptamente, Construyeron un gran canal, de
quedando la historia 50 estadios de longitud, para
comunicar la costa con el anillo
inconclusa>>. de agua exterior que rodeaba la
metrópolis; y otro menor y
La leyenda tiene demasiada cubierto, para conectar el anillo
similitud al relato Bíblico de los exterior con la ciudadela. Cada
hechos reales. Incluso la fecha de la viaje hacia la ciudad era vigilado
historia de Critias (nueve mil años desde puertas y torres, y cada
anillo estaba rodeado por un
antes de la época de Solón) es muro. Los muros estaban hechos
tentadoramente plausible con la era de roca roja, blanca y negra
antediluviana. Así mismo el hecho sacada de los fosos, y recubiertos
de que fueran castigados con un de latón, estaño y oricalco.
Finalmente, cavaron, alrededor
diluvio (desapareció en el mar a de la llanura oblonga, una
causa de una violenta catástrofe y gigantesca fosa a partir de la cual
un gran diluvio), aunque hagan una crearon una red de canales rectos
atribución idolátrica de la fuente de que irrigaban todo el territorio de
la planicie.
ese castigo (los dioses decidieron
castigar a los atlantes por su Caída del imperio atlante
soberbia). La referencia a “una
Los reinos de la Atlántida
isla” probablemente sea lo que más formaban una confederación
haya confundido a todos los gobernada a través de leyes, las
míticos exploradores e cuales se encontraban escritas en
historiadores, ya que tal vez a nadie una columna de oricalco, en el
Templo de Poseidón. Las
se le ha ocurrido relacionarla con principales leyes eran aquellas
“Pangea”, que básicamente era una que disponían que los distintos
mega-isla. Si alguien objetara ésta
334
reyes debían ayudarse proposición, podríamos fácilmente
mutuamente, no atacarse unos apelar al hecho de que la geografía
a otros y tomar las decisiones
concernientes a la guerra, y
antigua se equivocaba fácilmente,
otras actividades comunes, por por ejemplo, con el hecho de
consenso y bajo la dirección de Cristóbal Colón murió creyendo
la estirpe de Atlas. que había llegado a las indias. Los
Alternadamente, cada cinco y antiguos mitos también podrían
seis años, los reyes se reunían referirse a que vestigios de aquella
para tomar acuerdos y para civilización pudieron emerger de
juzgar y sancionar a quienes de las aguas en ciertos lugares, en una
entre ellos habían incumplido
las normas que los vinculaban. época muy posterior al diluvio, a
manera de islas, dejando ver las
La justicia y la virtud eran ruinas de aquella(s) civilización(es)
propios del gobierno de la
Atlántida, pero cuando la
antediluviana(s), llevando a los
naturaleza divina de los reyes observadores a pensar que se
descendientes de Poseidón se trataba de la mítica Atlántida. Un
vio disminuida, la soberbia y argumento válido es aquel
las ansias de dominación se
volvieron características de los
denominado “memoria colectiva”,
atlantes. Según el Timeo, según el cual, por tradición oral, la
comenzaron una política de historia va pasando de
expansión que los llevó a generación en generación,
controlar los pueblos de Libia
hasta Egipto y de Europa, hasta
adquiriendo matices folclóricos-
Tirrenia. Cuando trataron de sociales, religiosos y morales, que
someter a Grecia y Egipto, progresivamente al tiempo
fueron derrotados por los deforman la verdadera historia
atenienses.
transformándola en un mito. Así,
El Critias señala que los dioses proponemos, que la mítica
decidieron castigar a los Atlántida, probablemente, no fue en
atlantes por su soberbia, pero el sí una sola civilización de cultura
relato se interrumpe en el
momento en que Zeus y los uniforme; sino una multicultural
demás dioses se reúnen para civilización en la Pangea
determinar la sanción. Sin antediluviana. Si bien, alguna
embargo, habitualmente se similitud arquitectónica haya tenido
suele asumir que el castigo fue
un gran terremoto y una en común, como suele haberlo
subsiguiente inundación que hasta el presente; y una parte de ésta
hizo desaparecer la isla en el emergiera cerca de donde lo sitúa
mar, "en un día y una noche Critias, eso pudo llevarlos a
terribles", según señala el
diálogo en Timeo. imaginarse una civilización mítica
en una esplendorosa isla pequeña.
No nos ocuparemos más en la
335
descripción y los legendarios hechos del relato antes mencionado, pero
dejaremos la lectura respectiva en la barra lateral, para que el lector se
sirva a comparar el mundo antediluviano y su semejanza con la
legendaria Atlántida.
En fin; de aquel mundo antediluviano hablamos, del cual “Dijo, pues,
Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de
violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra”.
(Génesis 6:13). La corrupción de la tierra no era para menos; pero el
mensaje contenido en toda esta realidad, es tan importante para el
presente, como lo fue para el pasado. No podemos darnos el lujo de
pensar que las civilizaciones contemporáneas no están tan corrompidas
como en aquella era, pero lamentablemente para allá vamos a pasos
agigantados. Sabiendo esto, cobra un nuevo sentido y significado más
profundo, las palabras proféticas de nuestro Señor Jesucristo:
“Más como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del
Hombre. Porque como en los días antes del diluvio estaban
comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento,
hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron
hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también
la venida del Hijo del Hombre”.
Mateo 24:37-39
“Como fue en los días de Noé, así también será en los días del
Hijo del Hombre. Comían, bebían, se casaban y se daban en
casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el
diluvio y los destruyó a todos”.
Lucas 17:26-27.
La iniquidad de las naciones va en crecimiento. Posteriormente veremos
cómo Nimrot deseó perpetuar aquella antigua unidad antediluviana;
unidad no para convivir en armonía, sino para dominar a las masas
humanas con hostilidad e inimaginable maldad. Los ángeles caídos
imperaban aquel mundo, pero la humanidad en sí era maligna en un
grado sumo, de manera que Dios:
“…no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé,
pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el
diluvio sobre el mundo de los impíos”.
2ª. Pedro 2:5.
336
Como dijimos anteriormente, Noé no era justo por su sola e inerte
naturaleza caída como la de todos los seres humanos; Dios lo guardó a
él y a su familia de incurrir en todos los excesos pecaminosos que el resto
del mundo hacía. De la misma manera, lo guardó de la destrucción y
exterminio masivo. En la actualidad, como en aquella época, los
incrédulos se sublevan a la verdad evidente de la existencia de Dios y de
sus preceptos; ignoran voluntariamente en lo que definen como
“ateísmo” (más bien agnosticismo) las realidades espirituales, tal como
lo dice el apóstol:
“Estos ignoran voluntariamente, que en el tiempo antiguo
fueron hechos por la palabra de Dios los cielos, y también la
tierra, que proviene del agua y por el agua subsiste, por lo cual
el mundo de entonces pereció anegado en agua”
2ª. Pedro 3:5-6
Así como en la antigüedad hubo un desastre universal que aniquiló a casi
toda la humanidad, habrá un último desastre nuevamente que aniquilará
a casi toda la humanidad; con la diferencia que, como dijeran los
evangelistas, “ahora el Arca es Cristo”:
“pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados
por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del
juicio y de la perdición de los hombres impíos”.
2ª. Pedro 3:7.
Dios le dio órdenes precisas a Noé de cómo construir el arca:
Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca,
y la calafatearás con brea por dentro y por fuera. Y de esta
manera la harás: de trescientos codos la longitud del arca, de
cincuenta codos su anchura, y de treinta codos su altura. Una
ventana harás al arca, y la acabarás a un codo de elevación
por la parte de arriba; y pondrás la puerta del arca a su lado;
y le harás piso bajo, segundo y tercero.
Génesis 6:14-16.
Los académicos no se explican todavía con precisión, las dimensiones
del arca, aunque sus medidas pueden traducirse a las nuestras por medio
de la tabla hebrea de pesos y medidas, que correspondería a 135 m. de
337
largo, 22.5 m. de ancho y 13.5 m. de alto (300 codos= 135 metros X 50
codos= 22.5 metros X 30 codos= 13.5 metros. Cada codo corresponde
45 cm.). La medida era proporcional a 6 veces el de largo, lo que tenía
de ancho (22.5 X 6= 135), y la altura era un décimo de lo largo
(135÷10=13.5) y cada piso medía 4.5 de alto, lo que significa que cada
piso tenía 10 codos (de 45 cm) de altura cada uno. Las medidas, y el
concepto de la palabra “arca” correspondían a una caja sin figura de
barco. Sin embargo, ante las objeciones de que dichas proporciones son
relativamente pequeñas para resguardar literalmente a, al menos, un par
de cada especie de animales no acuáticos, los eruditos han optado por
muchas explicaciones diferentes, para tratar de ser lo más literales
posibles:
1.- La medida corresponde a “medida de ángel”; se basa en la
presuposición que los ángeles son de una estatura superior a los seres
humanos, pero inferior a los antiguos gigantes. Esta explicación pretende
que el arca de Noé tenía una proporción superior a la que la medida
hebrea traduciría a la nuestra; pero tiene al menos dos problemas
fundamentales. Primero, Dios le mandó a Noé la construcción del arca,
por lo cual sería absurdo que el constructor hubiera usado una medida
que no era la suya. Segundo, la Biblia claramente dice que la medida de
ángel corresponde a la medida de hombre;
“Y midió su muro, ciento cuarenta y cuatro codos, de medida
de hombre, la cual es de ángel”.
Apocalipsis 21:17.
2.- La medida corresponde a gigantes antediluvianos; otra posibilidad
que algunos proponen para determinar el tamaño del arca, es que la
medida era de gigantes; si esta propuesta se basa en que Noé pudo tener
ayuda de posibles gigantes antediluvianos, tendría el mismo problema
que la proposición anterior; Dios le mandó a Noé la construcción del
arca, por lo cual sería absurdo que el constructor hubiera usado una
medida que no era la suya. Pero si alguien toma en cuenta lo que dice el
Midrash, sobre que el mismo Noé era un gigante, habría alguna
posibilidad. No obstante, aún parecería algo muy sensacionalista. Según
el Midrash, la estatura misma de Adán y Eva era lo que precisamente
nosotros llamaríamos gigantes, y de ahí en adelante, las siguientes
generaciones irían en detrimento, decreciendo hasta alcanzar la estatura
promedio humana actual. No podemos admitir esta proposición, ya que
338
no hay evidencia arqueológica o fósiles de humanos gigantes, que
respalden las proporciones que “el Midrash” sugiere -50 metros de
estatura-):
“Antes de pecar Adam era tan alto que llegaba al cielo, tan
pronto como pecó, su altura encogió a cien amot
(aproximadamente 50 metros)”.
“Cuando Adam murió, el Creador mismo se ocupó de su
entierro. Como Adam tenía cien amot (aproximadamente 50
metros) de altura, aún después de pecar, Hashem tuvo que
doblar su cuerpo para que cupiera en la cueva.”.121
Si hacemos un cálculo aproximado, con respecto a las proporciones de
las medidas, más o menos sería como sigue: si un codo corresponde a 45
cm. En una estatura promedio de 1. 68 m. (estatura promedio
hispanoamericana), la proporción es del 3. 73%. Si tomamos esa
proporción y dividimos una estatura de 50 m. entre 3. 73, nos da un
resultado de 13. 40 m, que sería la medida correspondiente al “codo” de
un gigante. Usando las referencias bíblicas de las medidas del arca, y
multiplicándolas por el codo de un gigante, en lugar de la medida
convencional, las medidas del arca serían como siguen: 300 codos= 4020
metros X 50 codos= 670 metros X 30 codos= 402 metros. De esta manera
el arca resultaría de proporciones verdaderamente titánicas (más de 4
kilómetros de largo) capaz de albergar a todas las especies sobrevivientes
y conocidas a la fecha.
3.- El diluvio no fue universal, sino local; una explicación muy
favorita, que por lo general no corresponde a la cosmovisión
creacionista, sino de evolución teísta” o de “creacionismo de salto” en
cualquiera de sus subdivisiones, es afirmar que “El diluvio no fue
universal, sino local”; es decir, que se limitó a la zona geográfica de
Medio Oriente a lo mucho. Algunos ubican el evento, y se lo atribuyen,
al derretimiento de los glaciares del norte, que hicieron subir de nivel los
mares (probablemente el Golfo Pérsico) causando un súbito diluvio que
no necesariamente corresponde a la descripción Bíblica, que fue causada
por la lluvia. Esta explicación suele apoyarse en la “desmitoligización”
de los teólogos neortodoxos y liberales, como Bultman y otros, con el
supuesto de que muchos eventos registrados en la Biblia tienen
demasiada similitud (y ellos afirman), están basados en mitos de culturas
anteriores y paralelas a la hebrea. Está por demás intentar refutar lo que
339
obviamente es falso, y hemos venido demostrándolo bajo la perspectiva
“creacionista” apegándonos lo más literal posible al texto (lo cual puede
ser el 100%). Sería absurdo aceptar esta explicación, cuando la Biblia
claramente afirma que el diluvio sería Universal.
“Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres
que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil
y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho”.
Génesis 6:7.
Interpretamos la palabra “tierra” como el total del planeta, incluso si
había un solo continente (Pangea). no como “una zona geográfica
particular, que, de serlo así, se especificaría en el mismo texto.
4.- No entraron todas las especies que conocemos actualmente; esta
explicación promete ser la mejor y más satisfactoria, respetando las
medidas correspondientes a la tabla de pesos y medidas hebrea (300
codos= 135 metros de largo, X 50 codos= 22.5 metros de ancho, X 30
codos= 13.5 metros de altura. Cada codo corresponde 45 cm.), ya que
propone algo parecido a la supuesta “selección natural”, pero que
podemos llamar “selección divina” o “selección sobrenatural”; esta
proposición indica, que como en efecto está comprobado, no todas las
especies animales que existían se salvaron, seleccionando Dios, las
especies que debían perpetuarse por dos medios; el conocimiento de
Noé al indicarle que debería meter en el arca dos animales de cada
especie (implicando que le hablaba a Noé de las especies que él conocía)
y luego, la asistencia o ayuda angelical para traer en forma directa las
especies seleccionas por Dios, aún que Noé no las conociera. Por si esto
no fuera suficiente para explicar la diversidad de animales en el presente
(ya que solo explica la extinción de muchas especies), esta proposición
indica que muchas de las especies que entraron al arca de Noé, eran
“especies básicas”, es decir, ancestros en común, de las cuales
derivaron muchas subespecies posteriormente al diluvio, generando
la gran biodiversidad que conocemos. Aún que pareciera un concepto
evolucionista incongruente con el “creacionismo”, el creacionismo
admite la derivación de las especies como resultado de la adaptación,
sin por ello clasificarla como evolución, (tal como lo vimos
anteriormente), porque la “derivación” no implica mejoras en las
especies, por medio de las cuales éstas puedan sobrevivir a la selección
natural, tal como sí lo implica el concepto propio de evolución; es decir,
aunque exista una infinidad de subespecies de pericos (p. ej.). todos
340
continúan siendo pericos –una sola especie básica de pericos pudo haber
entrado al arca, y con el tiempo, después del diluvio, estos pudieron
haber derivado en diferentes colores y tamaños conforme a su respectiva
adaptación del medio ambiente que les haya tocado vivir (lo mismo
aplica para todas las especies). Esta explicación permite pensar que un
menor número de especies, que las conocidas al presente, hayan entrado
al arca, que no necesariamente era de proporciones titánicas.
El Midrash dice al respecto de las proporciones del arca y su
construcción:
<<Hashem luego instruyó a Noaj, -“Haz para ti un arca de
madera de Gofer, que tenga tres pisos, el de abajo para los
excrementos, el del medio para los animales y el superior será
reservado para el hombre. ¡Poseerá compartimentos
totalmente separados!” Hashem le especificó a Noaj cómo
sería exactamente la estructura del arca que tenía que
construir, como si se lo señalara con Su dedo. -“Recubrirás el
arca por dentro y por fuera con alquitrán”- le dijo a Noaj. -“Ve
al río Píshón y trae piedras preciosas para iluminar el arca.
Quiero que sepas que el Diluvio destruirá toda criatura que
tiene hálito de vida, empero tú habrás de entrar al arca, tú y tus
hijos, tu esposa y las esposas de tus hijos, contigo”.
Noaj tardó ciento veinte años en construir el arca. Hashem le
reveló el secreto de cómo hacer crecer la madera para obtener
las vigas del arca con la medida exacta de largo. Aprendió qué
árbol debía plantarse con ciento veinte años de anticipación a
fin de que creciera más adelante hasta la medida correcta;
aprendió cuánto tiempo tardaba un árbol en crecer hasta la
medida de trescientos amot (aproximadamente 150 metros) y
cuánto tardaba un árbol en llegar a los treinta amot
(aproximadamente 15 metros) o cincuenta amot
(aproximadamente 25 metros). Noaj plantaba cada árbol en la
época apropiada para que produzca vigas de la medida
adecuada para el arca, vigas que ya no era necesario cortarlas
a medida.
Noaj debía plantar personalmente los árboles para obtener la
madera del arca, ya que el arca poseía un grado de kedushá
(santidad) comparable a la santidad del Mishkán.>>122
341
Dios le reveló a Noé todo su plan, especificándole lo que debería realizar,
y diciéndole que tenía un propósito para su vida:
“Y he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra,
para destruir toda carne en que haya espíritu de vida debajo
del cielo; todo lo que hay en la tierra morirá.
Más estableceré mi pacto contigo, y entrarás en el arca tú, tus
hijos, tu mujer, y las mujeres de tus hijos contigo.
Y de todo lo que vive, de toda carne, dos de cada especie
meterás en el arca, para que tengan vida contigo; macho y
hembra serán.
De las aves según su especie, y de las bestias según su especie,
de todo reptil de la tierra según su especie, dos de cada especie
entrarán contigo, para que tengan vida.
Y toma contigo de todo alimento que se come, y almacénalo, y
servirá de sustento para ti y para ellos”.
Génesis 6:17-21.
Sin dudar, Noé obedeció:
“Y lo hizo así Noé; hizo conforme a todo lo que Dios le mandó”.
Génesis 6:22.
La obediencia siempre ha sido y será, la mejor evidencia de la fe
verdadera. Puede ser que la razón principal por la cual Dios mandó a
Noé, construír el arca, fue prcisamente para frjar su carácter obediente y
para ejercitar su fe. Ya de entrada el escritor a los Hebreos nos dice:
“Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas
que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa
se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho
heredero de la justicia que viene por la fe”.
Hebreos 11:7.
Estamos de acuerdo con lo que dice el Midrsh, acerca de que Dios pudo
haberle salvado de una forma diferente, en lugar de mandarle construír
un arca:
“Por cierto, Hashem podría haber salvado a Noaj por métodos
más fáciles que el de construir un arca. (Por ejemplo, podría
haber ordenado que el agua no tocara la casa de Noaj).¿Por
qué le dio entonces esta complicada tarea de construir el arca?
Sin embargo, existen varias razones por las cuales Hashem
eligió un arca para salvar a Noaj del mabul.
342
1. Los elaborados preparativos necesarios para la construcción
del arca atrajeron la atención universal. De esta forma la
construcción del arca sirvió para advertir a esa generación
que mejorasen su comportamiento. Sus contemporáneos le
preguntaron a Noaj -¿Por qué te ocupas en construir un arca?
-Este es el mandato del Amo del Universo- respondió Noaj- ya
que Él se propone traer un Diluvio sobre la tierra. La gente le
contestó con una maldición, -¡Si es que alguna vez llega a haber
un diluvio, que caiga sobre tu propia casa!- A pesar de que a
esa generación se le otorgó ciento veinte años para reflexionar
sobre las palabras de Noaj y arrepentirse, nadie se impresionó
por sus constantes advertencias. La gente no temía al peligro
porque se sentían seguros sabiendo que poseían una fuerza
física colosal. -Somos gigantes- se mofaban -y controlamos el
universo. Si Él nos envía agua de arriba, no llegará más allá de
nuestros cuellos ya que somos sumamente altos. Si Él nos envía
agua desde abajo, nos pararemos sobre los pozos con nuestras
plantas del pie para detenerla. Ningún poder en el mundo nos
puede hacer daño. Estamos familiarizados con los ángeles
situados sobre el fuego, sobre el agua y sobre toda creación del
universo, y podemos combatirlos por medio de la hechicería.
Además de su fuerza física extraordinaria, estas generaciones
estaban bien versadas en el arte de la magia y por lo tanto se
sentían seguras y nada atemorizadas.
2. La construcción del arca servía no solamente como un
recordatorio para los malvados, sino que era necesaria para
purificar a Noaj mismo. Por medio del cumplimiento de la
mitzvá de Hashem de construir el arca (obediencia), a pesar de
la burla de todos, Noaj se elevaba espiritualmente.
3. R. Elazar le preguntó a su padre, R. Shimón, -Sabemos que
en tiempo de un mandato Divino de destrucción, el tzadik es el
primero que sufre por los pecados de su generación. Ya que
esto es así, no comprendo cómo se salvó Noaj y no pereció por
los pecados de su generación. R. Shimón le respondió -Noaj
debía salvarse porque Hashem lo eligió para engendrar las
futuras generaciones. A fin de evitar que el Angel Acusador lo
individualizara, Noaj debía construir un arca donde pudiera
esconderse y así estar oculto mientras el castigo del Diluvio
343
barría al mundo. De este modo se salvó de la venganza del
Angel Acusador.
Los ciento veinte años completos se extendieron hasta la
generación del Diluvio, a fin de darles la oportunidad de que
se aparten de sus caminos perversos sin efectos notorios.
Finalmente, Hashem les otorgó otros siete días de oportunidad
para enmendar sus errores. Siete días antes del comienzo del
mabul, el Todopoderoso cambió las leyes de la naturaleza y
entraron en un estado de caos que no podía pasar
desapercibido. El sol salía por el oeste y se ponía por el este.
Aparte de esto, el mundo se transformó en un lugar celestial en
estos siete días. La gente lo encontraba acogedor y placentero,
similar al Gan Eden. La vida se tomó una fiesta infinita.
Hashem todavía tenía esperanzas de despertar su teshuvá
(arrepentimiento) mostrándoles la gran recompensa reservada
para el olam habá (cielo/eternidad) 123.
El relato midrashico puede parecernos un tanto más fabuloso, que lo que
el texto bíblico puede parecerles a los “ateos” (agnósticos), pero ésta
porción coincide básicamente con la interpretación creacionista literal,
que cada vez tiene mayor respaldo científico objetivo, para demostrar los
hechos. Lo cierto es que es muy preciso en cuanto al ministerio profético
de Noé; pasó 120 años entre burlas y calumnias, anunciando el inminente
diluvio. 120 años en el cual toda la tierra (Pangea) escuchó el mensaje
que ya anteriormente habían escuchado de labios de Enoc. Enoc fue
arrebatado en el 987 y Noé nació en el 1056, pero comenzó su ministerio
profético juntamente con la construcción del arca, cuando tenía 480 años,
es decir, en el 1536 de la creación. Entre el 987 y el 1536, hubieron 549
años sin profecía sobre el diluvio. Sin lugar a dudas, todos los
antediluvianos ya habían olvidado el mensaje de Enoc, y cuando Noé lo
retomó, les perecía algo absurdo, ya que habiendo pasado tanto tiempo,
no había ocurrido lo predicho por el profeta anterior. Pero ésta vez, Dios
no les daría tanta prorroga.
344
EL DILUVIO
CAPÍTULO 7:
“Dijo luego Jehová a Noé: Entra tú y toda tu casa en el arca;
porque a ti he visto justo delante de mí en esta generación.
De todo animal limpio tomarás siete parejas, macho y su
hembra; más de los animales que no son limpios, una pareja, el
macho y su hembra.
También de las aves de los cielos, siete parejas, macho y
hembra, para conservar viva la especie sobre la faz de la tierra.
Porque pasados aún siete días, yo haré llover sobre la tierra
cuarenta días y cuarenta noches; y raeré de sobre la faz de la
tierra a todo ser viviente que hice.
E hizo Noé conforme a todo lo que le mandó Jehová.
Era Noé de seiscientos años cuando el diluvio de las aguas vino
sobre la tierra.
Y por causa de las aguas del diluvio entró Noé al arca, y con él
sus hijos, su mujer, y las mujeres de sus hijos.
De los animales limpios, y de los animales que no eran limpios,
y de las aves, y de todo lo que se arrastra sobre la tierra, de dos
en dos entraron con Noé en el arca; macho y hembra, como
mandó Dios a Noé.
Y sucedió que al séptimo día las aguas del diluvio vinieron
sobre la tierra.
El año seiscientos de la vida de Noé, en el mes segundo, a los
diecisiete días del mes, aquel día fueron rotas todas las fuentes
del grande abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas,
y hubo lluvia sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches.
En este mismo día entraron Noé, y Sem, Cam y Jafet hijos de
Noé, la mujer de Noé, y las tres mujeres de sus hijos, con él en
el arca; ellos, y todos los animales silvestres según sus especies,
y todos los animales domesticados según sus especies, y todo
reptil que se arrastra sobre la tierra según su especie, y toda
ave según su especie, y todo pájaro de toda especie.
Vinieron, pues, con Noé al arca, de dos en dos de toda carne en
que había espíritu de vida.
Y los que vinieron, macho y hembra de toda carne vinieron,
como le había mandado Dios; y Jehová le cerró la puerta”.
Génesis 7:1-16.
345
El diluvio vino en el año 1656 de la creación; cuando Noé tenía una edad
de 600 años y su hijo mayor 100 (Génesis 7: 6). Génesis 5: 32 dice que
Noé era de 500 años cuando nacieron sus tres hijos; sabemos por el orden
de los nombres que Sem era el mayor, Cam el segundo y Jafet el menor,
pero no podemos precisar cuánto tiempo se llevaban uno al otro. Es
posible que hayan sido trillizos diferentes. El punto es que la edad de sus
hijos oscilaba en los 100 años. Noé con su obediencia, prueba de su fe,
condenó al mundo:
“Y lo hizo así Noé; hizo conforme a todo lo que Dios le
mandó”.
Génesis 6:22.
Compárelo con:
“Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas
que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa
se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho
heredero de la justicia que viene por la fe”.
Hebreos 11: 7.
Recordemos que Noé fue elegido por Dios con un propósito; repoblar el
planeta. Noé era justo, no de su propia cuenta, sino porque Dios lo había
facultado para serlo (v. 1). Los versos 2-3 son una recapitulación de los
versos 19-20 del capítulo anterior, pero con algunas especificaciones;
por ejemplo, en tanto los dos versos el capítulo anterior, se refieren a una
pareja de cada especie en general, en este capítulo, los versos 2-3 hace
una especificación muy particular:
“De todo animal limpio tomarás siete parejas, macho y su
hembra; más de los animales que no son limpios, una pareja,
el macho y su hembra. También de las aves de los cielos, siete
parejas, macho y hembra, para conservar viva la especie sobre
la faz de la tierra”.
El verso 4 claramente dice que Dios añadió una prórroga de 7 días antes
de que descendiera la lluvia. El Midrash dice al respecto:
“Los ciento veinte años completos se extendieron hasta la
generación del Diluvio, a fin de darles la oportunidad de que
se aparten de sus caminos perversos sin efectos notorios.
Finalmente, Hashem les otorgó otros siete días de
346
oportunidad para enmendar sus errores. Siete días antes del
comienzo del mabul, el Todopoderoso cambió las leyes de la
naturaleza y entraron en un estado de caos que no podía pasar
desapercibido. El sol salía por el oeste y se ponía por el este.
Aparte de esto, el mundo se transformó en un lugar celestial en
estos siete días. La gente lo encontraba acogedor y placentero,
similar al Gan Eden. La vida se tomó una fiesta infinita.
Hashem todavía tenía esperanzas de despertar su teshuvá
(arrepentimiento) mostrándoles la gran recompensa reservada
para el olam habá (cielo/eternidad).
Hashem Mismo se pasó esos siete días, lamentándose por la
raza humana que se negaba a hacer uso de toda la
generosidad que Él deseaba otorgarles”.
Noé procedió a obedecer a Dios (v.5), y metió a los animales al arca
durante esos 7 días. Recuerde que el arca era una caja no un barco. El
Midrash dice al respecto:
“Durante los últimos siete días anteriores al Diluvio, Noaj se
ocupó de juntar los animales puros. Los animales puros no
vinieron al arca por sí mismos como lo hicieron los animales
impuros. Estaban destinados a ser sacrificados y Noaj al
esforzarse en atraparlos enaltecía la mitzvá de traer korbanot.
El arca no permitía el ingreso de cualquier animal. Rechazaba
a aquellos que habían sido corruptos. Sólo aquellos que
estaban libres de pecado eran admitidos.
El enorme animal R’eem y su cría no cabían en el arca, así que
Noaj los tuvo que atar a la parte exterior del arca”.
La hipótesis de la “selección divina” es una conclusión que inicialmente
tomamos como lógica, pero es evidente que incluso la tradición judía ya
la había considerado al otorgarle al arca esta “personificación” para
seleccionar. No podemos precisar en qué basó Dios dicha selección, ni a
que se refiere el Midrash por “aquellos que habían sido corruptos”, pero
nos aventuramos a pensar, que, si seres humanos y/o ángeles habían
incurrido en zoofilia antes del diluvio, habían corrompido ciertas
especies, y probablemente ciertas especies habían sido producto de dicha
aberración. Alguna las dos, o ambas, (las especies corrompidas o sus
derivadas) serían lógicamente excluidas de su salvación en el arca. Muy
347
probablemente Dios prescindió de ciertas especies naturales, cuya
función o propósito en la creación, ya habían cumplido. Lo cierto es que,
ni todas las especies que existían para aquel entonces, ni todas las que
habían sido creadas, (probablemente) subieron al arca. Algunos suponen
que todas especies “inmundas” de animales, vinieron a ser inmundas por
el hecho de haber sido corrompidas genéticamente por ángeles o seres
humanos, pero la realidad es que, independientemente de que Dios no
las creó inmundas, originalmente, vinieron a serlo para cumplir un
propósito natural posterior a la caída, tal como los seres humanos entre
elegidos y no elegidos:
¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de
la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?
Romanos 9:21.
Pero para ser más precisos, los animales puros, Dios los conservó puros,
para que sirvieran, tanto para alimentos de su pueblo, como para el
Sacrificio, en su respectivo símbolo de pureza moral; que correspondía
al “apartarse del pecado” en los seres humanos, y la “nulidad del pecado”
en la persona de Cristo, el Sumo y Principal Sacrificio.
Respecto a la criatura descrita en la última parte citada del Midrash, a la
cual salvó Noé amarrándola al arca, descrita de manera fabulosa; el
R´eem, no podemos precisar a qué se refiere, pero su descripción (que
no consideráremos aquí) parece corresponder al Behemot de Job 40:15-
24 (ver págs. 88 –al pie de página- y 89). Si esto fuera así, y tanto
Behemot como el R´eem fueran la misma criatura, y está fuera la que
conocemos como “sauropodo” (brontosaurus o apatosaurus) (si bien no
la especie más grande, una subespecie más moderada en tamaño).
El Midrash da la fecha creacionista del año del diluvio, fácilmente
verificable por medio de las genealogías de los patriarcas antediluvianos
del capítulo 5 de Génesis:
“El diecisiete de Jeshvan del año 1656, comenzó a llover. Al
principio caían gotas suavemente. Si la gente se hubiese
tomado a pecho esta advertencia todavía habría estado a
tiempo de transformarse en una lluvia de bendición.
Los reshaim habían proclamado: ‘Ni bien veamos a Noaj entrar
al arca traeremos hachas y la destrozaremos’. Hashem dijo –
348
“Les demostraré que no podrán impedir que entre.” Mientras
Noaj y su familia entraban al arca a plena luz del día ante los
ojos de todos. Hashem rodeó el arca con leones y nadie pudo
tocarla”.
El diluvio vino en el año 1656 de la creación; cuando Noé tenía una edad
de 600 años y su hijo mayor 100.
“Era Noé de seiscientos años cuando el diluvio de las aguas
vino sobre la tierra. Y por causa de las aguas del diluvio entró
Noé al arca, y con él sus hijos, su mujer, y las mujeres de sus
hijos.
De los animales limpios, y de los animales que no eran limpios,
y de las aves, y de todo lo que se arrastra sobre la tierra, de dos
en dos entraron con Noé en el arca; macho y hembra, como
mandó Dios a Noé.
Y sucedió que al séptimo día las aguas del diluvio vinieron
sobre la tierra.
El año seiscientos de la vida de Noé, en el mes segundo, a los
diecisiete días del mes, aquel día fueron rotas todas las fuentes
del grande abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas,
y hubo lluvia sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches.
En este mismo día entraron Noé, y Sem, Cam y Jafet hijos de
Noé, la mujer de Noé, y las tres mujeres de sus hijos, con él en
el arca; ellos, y todos los animales silvestres según sus especies,
y todos los animales domesticados según sus especies, y todo
reptil que se arrastra sobre la tierra según su especie, y toda
ave según su especie, y todo pájaro de toda especie.
Vinieron, pues, con Noé al arca, de dos en dos de toda carne en
que había espíritu de vida.
Y los que vinieron, macho y hembra de toda carne vinieron,
como le había mandado Dios; y Jehová le cerró la puerta.
Y fue el diluvio cuarenta días sobre la tierra; y las aguas
crecieron, y alzaron el arca, y se elevó sobre la tierra.
Y subieron las aguas y crecieron en gran manera sobre la
tierra; y flotaba el arca sobre la superficie de las aguas.
Y las aguas subieron mucho sobre la tierra; y todos los montes
altos que había debajo de todos los cielos, fueron cubiertos.
Quince codos más alto subieron las aguas, después que fueron
cubiertos los montes.
349
Y murió toda carne que se mueve sobre la tierra, así de aves
como de ganado y de bestias, y de todo reptil que se arrastra
sobre la tierra, y todo hombre.
Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida en sus narices, todo
lo que había en la tierra, murió.
Así fue destruido todo ser que vivía sobre la faz de la tierra,
desde el hombre hasta la bestia, los reptiles, y las aves del cielo;
y fueron raídos de la tierra, y quedó solamente Noé, y los que
con él estaban en el arca.
Y prevalecieron las aguas sobre la tierra ciento cincuenta
días”.
Génesis 7:6-24.
Quizá sea difícil concebir un cataclismo de inigualables proporciones,
pese a tantas catástrofes naturales, pero debido a las preconcepciones
“naturalistas” (evolucionistas) que nos han inculcado desde la educación
básica, nos parece más fácil creer en millones de años de actividad
volcánica y otros eventos climáticos y geológicos que puedan explicar el
amplio acumulamiento de sedimentos, formando los estratos rocosos
encontrados en todo el globo terráqueo. Sin embargo, un cataclismo de
estas proporciones, fácilmente pueden explicar la acumulación de tanto
sedimento capaz de crear todos estos estratos rocosos en una sola
ocasión, en lugar de millones de años. Muchas culturas geográficamente
separadas constatan el acontecimiento de un diluvio, que se manifiesta
en la formación de las cordilleras, montañas, ríos, y hasta desiertos,
cuyas dunas tienen conchas y evidencia de que hubo vida marina ahí, a
pesar de estar alejadas a kilómetros de las costas, como siempre lo han
estado. Lo mismo aplica en regiones montañosas, donde fósiles marinos
(y muchas veces de criaturas extintas y no extintas) han desconcertado a
paleontólogos, que buscan miles de explicaciones para evadir la
posibilidad de un diluvio universal. Entre los diversos mitos folclóricos,
el de la “Atlántida” continúa cautivando la imaginación de la humanidad:
“En 1883, Ignatius Donnelly, congresista norteamericano,
publicaría Atlántida: el mundo antediluviano (Atlantis: The
Antediluvian World). En dicha obra, Donnelly, a partir de las
semejanzas que aprecia entre las culturas egipcia y
mesoamericana, hacía converger, de modo muchas veces
caprichoso, una serie de antecedentes y observaciones que lo
llevan a concluir que hubo una región, desaparecida, que fue el
origen de toda civilización humana (véase difusionismo) y cuyo
350
eco habría perdurado en la leyenda de la Atlántida. El libro de
Donnelly tuvo gran acogida de público, en una época en que su
hipótesis pareció seductoramente verosímil, hasta el punto que
el gobierno británico organizó una expedición a las islas
Azores, lugar donde el escritor situaba la Atlántida. Los
sucesivos avances en el conocimiento le hicieron perder
verosimilitud, y la última edición fue en 1976”.
Ya hemos explicado anteriormente al respecto de esta confusión, de lo
que en realidad no fue una sola ciudad, sino todo un único continente que
no fue en sí una sola civilización de cultura uniforme; sino una
multicultural civilización en la Pangea antediluviana. Si bien, alguna
similitud arquitectónica haya tenido en común, como suele haberlo hasta
el presente; y una parte de ésta emergiera cerca de donde lo sitúa Critias,
eso pudo llevarlos a imaginarse una civilización mítica en una
esplendorosa isla pequeña.
EL IMPACTO TEOLÓGICO
a) En los ángeles desobedientes:
Tal vez alguien considere que no hay mucho material teológico en este
acontecimiento, pero quien tal haga, no podría estar más equivocado.
Desde la caída, vemos como Dios tolera en su Aseidad, el Pecado, a pesar
de su Santidad; pero su Santidad le mueve a no tolerar más el pecado.
Hemos visto como todos los antediluvianos tenían el sacrificio como un
medio expiatorio para sus pecados; y en tanto, algunos, quizá los
ancestros de Noé (es decir, su genealogía) cultivaron relativamente la
moralidad y la santidad, y no se olvidaron del sacrificio, en la mayoría,
pero tal vez no en todos los casos, otros sin lugar a dudas prescindieron
del medio expiatorio (dejaron a un lado el sacrificio y por implicación el
arrepentimiento, para que sus pecados fueran perdonados); otros sin
lugar a dudas cambiaron la dirección de sus sacrificios y sus ofrendas,
redirigiéndolo al culto a las falsas deidades, que sin lugar a dudas eran
aquellos ángeles caídos que se relacionaban con sus respectivos astros;
muchos hicieron ambas cosas, olvidando el sacrificio expiatorio a Dios,
nacido de un corazón arrepentido, y ofrendaron voluntariamente a
aquellos ídolos vivientes. Los documentos antiguos antes mencionados,
nos dan indicios para creer que incluso los ángeles caídos devoraban
humanos (al menos el Midrash dice textualmente que los gigantes –
Nefilim- hijos de los ángeles -con las mujeres humanas- lo hacían) e
incluso especulamos que otros humanos entregaban a sus congéneres
351
como ofrendas a estos ídolos. Todo este culto pagano, aunado a la magia
y la hechicería que los ángeles caídos enseñaron a sus mujeres, tuvo
repercusiones teológicas aberrantes, que hasta el presente se constatan
en la idolatría.
Los ángeles caídos que se habían incorporado, fueron capturados por los
Ángeles Elegidos (mencionados en 1ª. Timoteo 5:21, tal como narra de
otra ocasión Apocalipsis 12:7-9 y 20:3). No podemos precisar el orden
de los acontecimientos, pero sin lugar a dudas esto ocurrió durante el
diluvio; es posible que, al ahogarse, los ángeles caídos incorporados
hayan perecido físicamente, o hayan prescindido de su cuerpo físico, el
punto es que quedaron desprendidos de lo físico, volviendo a su estado
espiritual –no dejando de existir-, en cual bien pudieron ser capturados
por los ángeles siervos de Dios. Es posible determinar que ocurrió, si
bien una batalla como en el principio (Isaías 14:12), y una captura.
Probablemente la batalla a la que se hace alusión en Apocalipsis 12: 7-9
(aunque es propiamente un evento futuro, se sobre entiende que es la
repetición de un evento pasado, tal como lo indica Isaías 14: 12) haya
ocurrido durante el cataclismo del diluvio”. Podemos concluir que la
expulsión de los ángeles rebeldes del cielo, fue un evento progresivo, y
definir que un amplio sector, si bien no todos los ángeles caídos, fueron
capturados y confinados en una prisión espiritual, por dos motivos;
1.- Por cuanto Dios usa sus legiones angelicales para efectuar su
voluntad (p. ej. Mateo 16:27, Mateo 24:31, Mateo 26:53).
2.- La Biblia dice explícitamente que Dios no perdonó a los ángeles que
pecaron:
“Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino
que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de
oscuridad, para ser reservados al juicio”.
2ª. Pedro 2:4.
“Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que
abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo
oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día”.
Judas 1:6.
352
Al parecer, la primera expulsión de Satanás, referida al propio Lucifer
en Isaías 14: 12, y repetida como algo futuro en Apocalipsis 12: 7-9, fue
un evento celestial en algún momento antes del diluvio, probablemente
después de la caída; no obstante, la captura y aprisionamiento de algunos
ángeles caídos, como lo indican las citas anteriores, habría sucedido
durante el diluvio.
Deducimos que las prisiones eternas de oscuridad, ubicadas en el
infierno por el apóstol Pedro en su primera carta, es el “tártaros” del
cual también habla Apocalipsis [Link]
“y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él,
para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen
cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por
un poco de tiempo”.
Aunque en Apocalipsis sea la palabra griega “abuáos”, para designar
“abismo”124, el sentido coloquial corresponde al mismo lugar. El
Diccionario Expositivo de Palabras del Nuevo Testamento E. W. Vine,
aclara el significado de este lugar:
“tartaroo (ταρταρόω, G5020), traducido «arrojándolos al
infierno» en 2ª. Pedro 2:4, significa consignar al Tártaro, que
no es ni el Seol ni el Hades, ni el infierno, sino el lugar en el
que aquellos ángeles cuyo pecado especial es mencionado en
aquel pasaje se hallan en cadenas, «para ser reservados al
juicio»; la región es descrita como «prisiones de oscuridad» o,
como bien lo vierte la VM, «abismos de tinieblas». ¶”
353
Los ángeles rebeldes que se incorporaron o materializaron en la tierra
durante la era antediluviana, finalmente eran vencidos, derrotados y
atados, por los ángeles escogidos de Dios, quienes les ponían en esas
prisiones de tinieblas. Eso mismo le sucederá a Lucifer por mil años,
quien no fue atado en aquella época (Apocalipsis 20:1-3).
No obstante, queda una advertencia profética, para un futuro que ya no
sabemos qué tan distante sea;
“El quinto ángel tocó la trompeta, y vi una estrella que cayó
del cielo a la tierra; y se le dio la llave del pozo del abismo.
Y abrió el pozo del abismo, y subió humo del pozo como humo
de un gran horno; y se oscureció el sol y el aire por el humo del
pozo.
Y del humo salieron langostas sobre la tierra; y se les dio
poder, como tienen poder los escorpiones de la tierra”.
Apocalipsis 9:1-3.
Esas “langostas” no serán otra cosa más que los demonios antediluvianos
que fueron capturados durante el diluvio, y no tienen otro propósito, más
que traer destrucción, oscuridad y tormento a la humanidad pagana,
dejando en paz la vegetación del planeta. Tanto 2ª. de Pedro, como Judas,
nos mencionan que esos demonios han sido encarcelados para el juicio,
o bien para “el día del juicio”; la escatología bíblica nos demuestra que
ese día del juicio, más que ser un solo día literal, tiene un comienzo
previo con las plagas postreras y todos los eventos apocalípticos; lo que
significa que no hay contradicción entre lo que dicen las epístolas
apostólicas y lo que dice apocalipsis sobre la futura liberación de esos
demonios.
Apocalipsis 9:11 nos informa que tienen un rey: “Y tienen por rey sobre
ellos al ángel del abismo, cuyo nombre en hebreo es Abadón, y en griego,
Apolión”. Este es un nombre propio, y muy particular, que literalmente
significa “Destructor”.
Finalmente, Apocalipsis 11: 7 y 17: 8, nos informa que este será el lugar
de procedencia del demonio que caracterizará al anticristo futuro.
354
simplemente y sencillamente, contrario a lo supone el Dr. Zarins. En la
Biblia podemos encontrar referencias posteriores del Edén, y aunque en
Ezequiel 28:13 y 36:35 son referencias a un tiempo pasado remoto, que
ya hemos utilizado para señalar la presencia de Lucifer en el huerto
paradisiaco, y en Joel 2: 3, es usado en la misma forma directa para
representar el “día del juicio” cuando Dios limpie y renueve la tierra,
algunas veces vuelve a aparecer su referencia como “el paraíso”
sencillamente. En Lucas 23:43, Jesús en la cruz le promete al ladrón
penitente que estaría en el “paraíso” inmediatamente a sus decesos, por
lo cual deducimos que Jesús tenía conocimiento que el “paraíso” debía
estar en un lugar aparte de la dimensión material que nuestros sentidos
pueden percibir o/y fuera de la esfera espacio-tiempo que nosotros
alcanzamos a conocer. En defensa a esta hipótesis, otro pasaje nos da un
indicio de un lugar inaccesible para el ser humano en carne (es decir,
vivo); Isaías 57:15 nos informa que Dios habita “la Eternidad” no en el
sentido de tiempo solamente, sino como un lugar en sí. El ser humano
por empírico que pretenda ser se ve obligado a admitir que es finito, y
que habita un universo finito, no infinito. Los teóricos del “big-bang”
sugieren que el universo se expande progresivamente y que un día se
retraerá, mientras tanto, esta teoría admite que hay un espacio más allá
del universo sobre el cual éste se expande. A los cristianos no se nos
complica admitir que ese es el espacio en el cual está Dios
manifiestamente en su Gloria, y donde sus ángeles le adoran, es el tercer
cielo al cual el apóstol Pablo dice haber sido abducido sin saber si en
cuerpo o en espíritu [2ª. Corintios 12: 2-4. “Conozco a un hombre en
Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del
cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo. Y
conozco al tal hombre (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios
lo sabe), que fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables
que no le es dado al hombre expresar”]. El paraíso, según este
testimonio, y el de Cristo, está ubicado en el tercer cielo, de donde será
regresado junto con la Nueva Jerusalén, en la segunda venida de Cristo,
con forme a lo profetizado en Apocalipsis 21: 2. Podemos deducir que
Dios ha edificado la Nueva Jerusalén precisamente en el paraíso del Edén
–que no es un nuevo paraíso, sino el original-, según lo que nos dice el
apóstol Juan, ya que en su visión él ubica el árbol de la vida en el Paraíso
(Apocalipsis 2:7), y luego ubica el mismo árbol de la vida en medio de
la ciudad celestial, la Nueva Jerusalén (Apocalipsis 22: 2). ¡Ésta es una
gloriosa restitución de la violación que Satanás, Adán y Eva le hicieran
355
en el principio, en la caída, a este sagrado lugar! Pero falta deducir como
y cuando llegó ahí.
El apóstol Pablo parece ofrecernos una pieza fundamental en este
rompecabezas; en su carta a los Efesios, capítulo 4, versos 8 al 10,
mientras está hablando de los favores inmerecidos que Cristo ganó para
su iglesia, y así constituir ministros en los respectivos privilegios (v. 11-
12), menciona que Cristo bajó a un lugar específico, desde donde
ascendería espiritualmente en su resurrección, y luego físicamente en su
ascensión, llevándose consigo ese lugar que mantenía cautivos a ciertos
individuos a quienes Cristo había comprado con su sangre en la cruz del
calvario. Respecto de esta redención, el apóstol Pedro nos ofrece una
segunda pieza para nuestro rompecabezas;
“Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados,
el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la
verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu; en el
cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados, los
que en otro tiempo desobedecieron, cuando una vez esperaba
la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba
el arca, en la cual pocas personas, es decir, ocho, fueron
salvadas por agua”.
1ª. Pedro 3:18-20.
356
muertos impenitentes (que no se arrepintieron). Sin embargo, la palabra
“infiernos”, proviene del latín “avernos”, no significa precisamente
“hades”, sino que la correspondencia entre ambos se hace
posteriormente. “Avernos” al parecer, en el pensamiento de la iglesia
temprana (conforme al testimonio de las epístolas), era un lugar en el
centro de la tierra, que estaba divido en tres secciones; el Hades, el
Tártaros, y el seno de Abraham o paraíso. Un sinónimo contemporáneo
equiparable sería “inframundo”, con mayor exactitud. Si esto es correcto,
el lugar en el cual estaba el rico (Lucas 16) era el hades, y el abismo entre
ese lugar y seno de Abraham, correspondería al tártaro, en tanto el seno
de Abraham correspondería al paraíso al cual iría Cristo llevando
consigo al ladrón penitente (Lucas 23:43). Pero si luego tenemos al
apóstol Pablo ubicando el paraíso en el tercer cielo (2ª. Corintios 12: 2-
4) debe ser cierto que hubo un traslado invisible tanto del Paraíso, como
de sus habitantes, al cielo (Olam). Probablemente, esto haya ocurrido
después de la resurrección, ya que Mateo 27: 52-53 afirma puntualmente
que hubo personas resucitadas después de la resurrección de Cristo, e
indudablemente éstos corresponden a las “primicias” de 1ª. Corintios 15:
23. Si esta glorificación del paraíso es indudable, la ascensión fue un
evento que tuvo implicaciones teológicas de restauración en el sentido
opuesto a las del diluvio; es decir, en tanto en el diluvio, el paraíso sería
ocultado de la vista de los hombres en el corazón de la tierra, en la
ascensión Cristo lo llevó al cielo tal como lo dice Efesios 4: 8-10.
“Por lo cual dice:
Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad,
Y dio dones a los hombres.
Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había
descendido primero a las partes más bajas de la tierra?
El que descendió, es el mismo que también subió por encima
de todos los cielos para llenarlo todo”.
357
EL IMPACTO GEOLÓGICO
Aunque el naturalismo convencionalmente nos enseña que los
continentes se separaron paulatina, gradual, y muy lentamente, lo cierto
es que un diluvio universal bien puede explicar la separación de los
continentes de una manera súbita y catastrófica. Los muchos de los
geólogos objetivos, han llegado a ser creyentes debido a que han
descubierto que las capas de tierra que corresponden a los estratos rocos,
por medio de los cuales se datan los fósiles encontrados en ellos, no es
más posible ni probable que se hallan acumulado paulatina, gradual y
muy lentamente, que si se hubieran acumulado de manera súbita y
catastrófica en grandes avalanchas de sedimento (lodo) ocurridos a la vez
en un solo cataclismo. Recordemos como cada cosmovisión
(evolucionismo, evolución teísta, creacionismo de salto, etc.) ha
intentado explicar la existencia de los “estratos rocosos”. Ahora es el
turno del creacionismo. Recordemos las palabras del Dr. Vestal:
“Esto significa que el mundo es relativamente reciente, no
más de cuatro a doce mil años y que la edad geológica mayor
que aparenta se debe al diluvio mundial descrito en el Génesis.
Los datos geológicos (varios estratos de la corteza de la tierra
y los estratos con residuos fósiles) son meramente el resultado
de un diluvio universal que con un inmenso poder destructivo
creó la apariencia de un tiempo geológico mayor y del proceso
evolutivo.
De acuerdo con los creacionistas los sistemas geológicos
representan diferentes zonas ecológicas, los restos de plantas y
animales sepultados que una vez vivieron juntos en el mismo
ambiente. Un paseo a través del Gran Cañón, no es un paseo a
través del tiempo
evolutivo; es más
bien un paseo desde
el fondo del mar, por
el nivel del mar, por
encima de la costa,
por las planicies, y
terminando en las
montañas y el
altiplano”.125
358
El creacionismo contemporáneo ha descubierto cómo usar la evidencia
geológica para construir un argumento fidedigno, ya que por sí sola, la
geología es subjetiva, y por ello interpretable; si se comienza con el
supuesto evolutivo como verdad inefable e infalible, el resultado será
una explicación sobre cómo se formaron los estratos rocosos tras miles
de millones de años, y por ende, las especies fosilizadas en cada estrato
se fecharán dependiendo de qué fecha, según el supuesto evolucionista,
corresponda el estrato donde se encuentre; así, según los naturalistas,
comprobarán el desarrollo evolutivo al comparar fósiles de especies y
subespecies similares, como una cadena ininterrumpida que evidencia la
“evolución”. En cambio, la forma que pretende el “creacionismo” de
interpretar la geología, puede ser aún más objetiva que el supuesto
evolucionista. El evolucionista se preguntará ¿Por qué no hay fósiles de
dos especies separadas por millones de años (según el evolucionismo) en
los mismos estratos, entonces? Por la misma razón que no se han
encontrado fósiles humanos junto a fósiles de mamuts, a pesar que hay
registros pictóricos rupestres que evidencian que los humanos cazaban a
los mamuts; la razón por la cual no hay registros fósiles de humanos y
dinosaurios en los mismos estratos, es porque no vivían en los mismos
lugares; muy probablemente después de la caída, los humanos huían de
los dinosaurios, a la vez que éstos huían de aquellos porque les mataban
por defensa, y talvez para comida. El documental “¿Dragones o
Dinosaurios?”126 informará de manera más plena al lector, sobre las
evidencias históricas disponibles que demuestran que los seres humanos,
hasta fechas recientes, ha tenido encuentros cercanos con algunas
especies de “saurios”. El Dr. Robert Carter, miembro de Creation
Ministries International, Marine Biologist, dice respecto del
evolucionismo y el registro fósil:
<<Un evolucionista miraría el registro fósil y basado en la idea
de una tierra antigua, y tomando el presente como clave del
pasado, miraría los procesos naturales que actúan lentamente
y diría que el registro fósil se debe haber acumulado muy
lentamente, y como se trata de un proceso gradual, se podrían
ver distintas eras geológicas; así que en una sección, donde
quedan sepultados los fósiles, se concluye que los fósiles
126
Ver: documental “¿Dragones o Dinosaurios?”
[Link]
359
estaban vivos en algún momento y si una capa aparece por
encima de ellos, entonces debe ser por un periodo posterior.
Hay un conjunto completo de fósiles sepultados, que conforman
una fotografía de un periodo distinto y así se construye una muy
complicada estructura del “árbol de vida” y se crea un modelo
muy complejo del registro geológico>>.127
El Dr. Andrew Snelling, del Answers in Genesis, Geologist, añade:
<<Según la sabiduría convencional, los dinosaurios vivieron
desde cerca de 250 millones de años, hasta hace 65 millones de
años. La razón por la que afirman eso es que después de las así
llamadas capas jurásicas, no se hallan fósiles de dinosaurios,
por eso creen que los dinosaurios fueron aniquilados hace 65
millones de años y que el hombre solo evolucionó en los últimos
dos millones de años, porque solo hallamos fósiles de humanos
en las capas superiores; según eso, el hombre y los dinosaurios
nunca pudieron haber vivido juntos porque estuvieron
separados por cerca de 65 millones de años>>.128
[Link]
360
Mediante el estudio de los fósiles contenidos en las rocas
sedimentarias se han conocido:
1) las diferentes especies animales y vegetales que vivieron en
las distintas épocas; y
2) las variaciones ocurridas en el clima de las diferentes
regiones.
Un fósil es cualquier resto o impresión de origen animal o
vegetal, preservado bajo la corteza terrestre al formarse las
rocas sedimentarias.
En las rocas sedimentarias abundan los fósiles. Como en cada
época vivieron ciertas especies animales y vegetales típicas,
que no existieron en otras, los geólogos pueden determinar en
qué época se formó la roca, observando los fósiles típicos que
presente.
La evolución de la tierra en el tiempo ha sido reconstruida por
la geología histórica, al ser estudiadas las capas formadas por
las rocas sedimentarias. Estas rocas, depositadas en los fondos
de los mares y lagos durante millones y millones de años, están
situadas unas sobre otras, formando estratos, y han sido
comparadas en su conjunto con un enorme libro.
Las rocas formadas en cada época serían como las páginas del
libro. Las rocas más antiguas se encuentran en las capas más
profundas y las más recientes muy cerca de la superficie. Sólo
cuando las rocas han sido muy perturbadas por fenómenos
posteriores, su orden puede aparecer cambiado”.129
129Articulo en Internet “Geografía del Mundo» Las Eras Geológicas del Planeta
Tierra Características y Duración”. Con sus propias fuentes consultadas:
La Tierra y Sus Recursos Levi Morrero
Biología II Ecología y Evolución Bocalandro-Frid-Socolovsky
Nuestro Planeta – La Evolución- Enciclopedia Universal Billiken
361
una doctología fechar los fósiles por las capas de rocas, y luego
fechar las capas de roca por los fósiles que hay ahí; es lo que
se llama “razonamiento circular”. Cursé un año de geología
en la universidad, y me llamó la atención que el Director de ese
departamento decía que “el registro fósil no apoyaba la teoría
de la evolución”; lo decía así abiertamente. ÉL no era un
creacionista, pero decía que “el registro fósil parecía apoyar
una serie de creaciones divinas”. Fue lo que oí de un profesor
de geología, en Nueva Zelanda, uno de los de mayor jerarquía
de la Universidad con mucha experiencia”.130
362
fósiles sepultados muy rápidamente, que quedaron privados
de oxigeno e impregnados con minerales en el agua, que luego
se recristalizó dentro de los huesos, evitando que se
disolvieran y formando un fósil>>.131
El Dr. David Menton, Answers in Genesis, Cell Biologist añade:
<<Creo que esos dinosaurios fueron sepultados en el
sedimento de la época del diluvio de Noé, que debió haber
ocurrido hace cuatro mil años, así que en el momento del
diluvio o poco después, cuando el mundo comenzó a secarse
todos los dinosaurios que conocemos, con ciertas raras
excepciones fueron sepultados bajo el agua, tal como dice
Kent Jame; si realmente ocurrió un diluvio en todo el planeta,
yo esperaría ver millones de restos depositados en todas las
capas de roca de toda la tierra. Y lo que vemos es realmente
eso, millones de cuerpos enterrados en las capas de roca y
sedimento depositados por el agua, que es particularmente
cierto en el caso de los dinosaurios. Lo que dicen los
evolucionistas de los dinosaurios es que su habitad eran las
zonas cercanas a lagos o mares interiores, y que algunos de
ellos cayeron en esos lagos y antes que sus carnes se pudrieran
o carroñeros la devoraran, fueron rodeados por roca
sedimentaria. Pero esto no lo vemos hoy; yo veo conejos y
ardillas en mi patio y no sé qué pasa cuando ellos mueren, pero
nunca he visto funerales de conejos ni nada parecido y tampoco
he visto fósiles de conejos o ardillas>>. 132
[Link]
363
universal quedarán sepultadas muchas criaturas y es por ello
que hallamos muchos fósiles como tumbas masivas de
dinosaurios. Los hallazgos de iguanodonte, por ejemplo, tienen
sentido cuando ocurre una gran catástrofe, una gran
inundación, y por supuesto, cuando se tiene una gran
inundación de esas proporciones. No se necesitan millones de
años para explicar las capas de rocas>>.133
[Link]
364
habría caído de lado o al menos su cuerpo estaría extendido,
pero no agazapado con lodo cubriendo todo su cuerpo>>. 135
Aunque no deseen admitirlo los geólogos afectados por su
preconcepción naturalista (evolucionista), el fechado de la tierra por
medio de los estratos rocosos no puede arrojar las conclusiones que ellos
pretenden para respaldar la hipótesis evolutiva de la “tierra vieja” (es
decir, que la tierra tiene millones de años de edad). El diluvio por sí solo
es suficiente para explicar porque los estudios de los estratos rocosos
arrojan esos resultados, sin ser por ello, concluyentes, sino más bien
ambiguos. Otro argumento geológico que pretenderán usar a favor de la
teoría de “tierra vieja”, será la supuesta evidencia de actividad volcánica.
El Dr. David Menton, Answers in Genesis, Cell Biologist, dice respecto
a esta supuesta evidencia:
<<El monte Santa Helena ciertamente es un ejemplo porque
vimos cosas que sucedieron ahí, que sorprenden a los geólogos.
La erupción del Monte Santa Helena del 9 de mayo de 1980 y
de las dos líneas subsiguientes, descubrieron hasta 200 metros
de capa de roca. Se depositó material nuevo alrededor de la
montaña y en un nivel en particular, hallamos un horizonte de
6 metros que se descubrió el 12 de Julio de 1980. Sabemos el
día preciso porque hubo testigos que lo observaron. Y tenemos
los relatos fehacientes de como esa capa de 6 metros de espesor
tenemos multiplicidad de pequeñas capas que se alternan de
bandas gruesas y finas. Un geólogo, viendo una distribución
como esa, y bajo la teoría de millones de años, lo que nosotros
llamamos “gafas mentales”, diría que cada una de esas bandas
tardó miles de años en acumularse alternando secuencias
anuales; así que la secuencia total como la observamos,
tardaría cientos de años, cuando en realidad tardó solo un
día>>.136
135
Documental “¿Dragones o Dinosaurios?”
[Link]
136
Documental “¿Dragones o Dinosaurios?”
[Link]
365
fósil es impreciso en su datación, partiendo de los estratos rocosos. Él
plantea el ejemplo de un pez llamado celacanto, que apareciendo en un
estrato fechado hace millones de años, se creyó extinto:
<<Las capas de roca no son una secuencia de fecha de muerte.
Tomando en cuenta la interpretación de su edad, el celacanto
debió haber desaparecido, pero sabemos que siguen vivos. Así
que la gente se pregunta ¿por qué no hay dinosaurios y
humanos fosilizados juntos? pues yo pregunto ¿por qué no hay
celacantos y ballenas fosilizados juntos? A pesar de que
sabemos que viven juntos en el mar. Y es que no fueron
sepultados juntos>>.137
137
Documental “¿Dragones o Dinosaurios?”
[Link]
138
Documental “¿Dragones o Dinosaurios?”
[Link]
366
La razón del énfasis para que ellos quieran creer dicha falacia, es claro,
incluso obvio; si la tierra es vieja, ellos tendrán la base necesaria para
“demostrar” que la evolución es posible, y fue el proceso lento y gradual,
por medio del cual se originó desde el universo, la tierra y cada una de
las especies que existen. Para ellos, la teoría de la tierra vieja es una
necesidad, pero lejos de que lo admitan, es solo una necesidad filosófica:
<<El fechado radiométrico es visto como la clave de la teoría
evolutiva de la tierra; se dice que estas técnicas de fechado
radiométrico demuestran que la tierra es antigua. Así que
¿Cómo podemos creer que la tierra es joven? De hecho, lo que
hago es llamar la atención sobre los flujos de lava; cuando uno
viaja a Hawái un simple flujo de lava, un flujo de basalto, sale
de la tierra y luego es analizado en un laboratorio. La edad
media no es cero, sino varios miles de años. Eso nos da una
idea de que puede tomarse la diferencia entre el subproducto y
el producto principal, y calcular una edad, como si hubiese un
reloj que anulara cualquier resultado, asumiendo que no hay
subproductos en el proceso>>.139
367
ejemplos, pero hay varios similares. Hayamos diminutos
cristales de granito en Nuevo México, en un hoyo perforado.
Cuando el radio recae, el subproducto es helio, y el helio es
químicamente estable; no reacciona con otros elementos, es lo
que llamamos “elemento inerte” o un gas inerte, y como tiene
solo átomos muy pequeños, puede escapar muy fácilmente de
esos cristales. Pero hayamos que las fechas de uranio en esos
cristales en el escenario de millones de años, usando el
fechado con radioisótopos era de mil quinientos millones,
pero gran parte del helio que hubiera sido producido por esa
cantidad de decaimiento, aún estaba en los cristales. Así que
hicimos predicciones, luego enviamos a los cristales a un
laboratorio bien reconocido especialista en medir la taza de
filtración, el resultado fue una fecha de solo 6000 años. En
otras palabras, mientras que el reloj del uranio había
marchado a una taza de 1500 millones de años, el helio se
había escapado a una taza muy diferente. Y conocemos muy
bien la ley que gobierna el escape de estos átomos de helio y
podemos reproducirlo en un laboratorio. Así que es un método
de fechado mucho más creíble.
Hay flujos de basalto que surgieron alrededor del gran cañón,
cayendo en su cauce, llegando hasta la base, lo que significa
que el flujo de lava es más joven que cañón. El flujo de lava
da fechas de millones de años más antiguas que el cañón
mismo eso nos lleva a preguntarnos si las técnicas realmente
son válidas.
Tenemos otras líneas de evidencia, unas otras tres o cuatro
líneas de evidencia que apuntan en la misma dirección; en
desacreditar las líneas de que las tazas de decaimiento nuclear
son constantes e iguales a las actuales. Sabemos que se
aceleraron en el pasado y eso implica que los relojes no son
confiables>>.140
Dr. Jonathan Sarfati, Creation Ministries International, Phisical Chemist,
también argumenta sobre la contradicción entre el fechado radiométrico
y el carbono catorce:
368
<<Hemos hecho fechado con carbono catorce, en carbón y
diamantes que son increíblemente antiguos; se supone que
tienen más de mil años y sin embargo hallamos carbono catorce
en ellos. Pero el carbono catorce debía haber desaparecido de
ellos si tuviesen esa edad>>.141
Referente a los residuos que debieron haber desaparecido en los fósiles
presuntamente antiguos, un hallazgo sacudió la comunidad científica
secular. Otis Kline, Founder of the Glendive Dinosaur and Fossil
Museum, nos narra lo siguiente:
<<Uno de los descubrimientos que sacudió el mundo
evolucionista fue hecho por la Dra. Mary Schweitzer y el Dr.
Horner, al analizar el interior, la medula ósea de un
tiranosaurio rex, excavado en el 2003; su informe fue publicado
en la edición de marzo-abril del 2005 en la revista “Times”
muy prestigiosa y revisada por pares. En ella reportan…
(algunas) fotografías; …que muestran tejidos blando, elástico
y suave, en la medula de ese fémur; además de vasos
sanguíneos que aun contenían glóbulos rojos que podían ser
identificados. Todo esto sería imposible si este dinosaurio
hubiera muerto hace 65 a 68 millones de años. Claramente la
ciencia ha demostrado que este dinosaurio murió muy
recientemente, y yo diría que fue como resultado del diluvio de
Noé hace unos 4000 años>>.142y 143
El Dr. David Menton, Answers in Genesis, Cell Biologist, comenta sobre
la autoridad científica de los paleontólogos antes mencionados en la cita
de Otis Kline:
<< Mary Schweitzer y Jack Horner son paleontólogos que han
estudiado los fósiles con especial interés en los dinosaurios. De
hecho, creo que podría llamarse al doctor Horkner, señor
dinosaurio, pues ha estado asociado con el estudio de los
[Link]
143 Ver también, “Huesos no tan secos… Entrevista con Mary Schweitzer“:
[Link]
0%A6_Entrevista_con_Mary_Schweitzer
369
dinosaurios, más que cualquier otro científico que yo
conozca>>.144y 145
El Dr. Jonathan Sarfati, Creation Ministries International, Phisical
Chemist, añade su comentario al descubrimiento de los paleontólogos en
cuestión:
<< Mary Schweitzer en una de esas pruebas dijo que no podía
creerlo, hasta que lo hizo diecisiete veces. Fue
minuciosa>>.146y 147
El Dr. David Menton, Answers in Genesis, Cell Biologist, completa ésta
explicación:
<<Así que ellos quedaron claramente impactados. Incluyendo
a ciertos evolucionistas, por el hecho de hallar lo que parecía
ser medula ósea aun fresca y suave, con vasos sanguíneos y
glóbulos rojos.
Más recientemente han ido más allá …trabajando con otro
equipo de investigadores, han analizado la bioquímica de la
medula y hallaron fragmento de proteína, no proteína
completa, pero fragmentos de las mismas proteínas que
normalmente no permanecen sin desdoblarse tras miles de
años, y mucho menos durante setenta millones de
años>>.148y149
[Link]
0%A6_Entrevista_con_Mary_Schweitzer
146 Documental “¿Dragones o Dinosaurios?”
[Link]
147 Ver también, “Huesos no tan secos… Entrevista con Mary Schweitzer“:
[Link]
0%A6_Entrevista_con_Mary_Schweitzer
148 Documental “¿Dragones o Dinosaurios?”
[Link]
149 Ver también, “Huesos no tan secos… Entrevista con Mary Schweitzer“:
[Link]
0%A6_Entrevista_con_Mary_Schweitzer
370
Para concluir con este asunto, tanto del descubrimiento de los
paleontólogos, como de la evidencia científica arrolladora a favor del
creacionismo y el diluvio universal, Frank Sherwin, Institute for Creation
Research, Zoologist, cierra esta lista de testimonios científicos:
<<Por su puesto, los naturalistas evolutivos que se adhieren a
las largas filas de la evolución, quienes mantienen con firmeza
que el hombre y el dinosaurio están separados por sesenta y
cinco millones de años, se sienten muy incomodos con estos
descubrimientos continuos de Mary Schweitzer. Tom Kaye, en
Seattle, quien también fue crítico del primer estudio de Mary
Schweitzer, dijo y cito; “Esto puede ser nada o la mayor
revolución de la historia para la paleontología” [Tom Kaye,
Burke Museum of Netural Histor and culture in Seattle]. Y yo
estoy de acuerdo con la segunda opción de su cita, porque creo
que es uno de los mayores descubrimientos
paleontológicos>>.150y151
La doctora Mary Schweitzer es de cosmovisión “evolución-teísta”, y no
le parece ser citada por los creacionistas, menos aún, en cuanto al tema
de “tierra joven”. En una entrevista ella dijo textualmente:
<<Una cosa que sí me molesta, sin embargo, es que los
creacionistas de la tierra joven se apropien de mi investigación
para sus propios fines, y confundan a la gente. Los pastores y
evangelistas, que están en posiciones de liderazgo, tienen la
doble responsabilidad de comprobar los datos e informarse
correctamente, pero me han citado mal y han tergiversado los
datos. Conciben esta investigación en términos de una
dicotomía falsa (ciencia contra fe) y eso no hace ningún favor
a nadie. Sin embargo, no me sorprende que hayan reaccionado
de esa manera; cuando entregué a Jack los primeros resultados
del hueso que me había dado a estudiar su reacción fue de
disgusto, y no fue hasta la tercera llamada que entendí por qué:
[Link]
0%A6_Entrevista_con_Mary_Schweitzer
371
“¡Maldita sea, Mary, vas a hacer felices a los creacionistas!”.
Pero yo le contesté: “Es lo que dicen los datos, no me lo estoy
inventando” No creo que mi fe cristiana tenga nada que ver con
que los datos que propongo sean controvertidos. Solamente he
encontrado una o dos personas que no confían en mi ciencia
por causa de mi fe. Yo hago ciencia como es debido, y para la
honra de Dios, y soy consciente de que cualquiera de mis
resultados puede ser refutado mañana, por lo que mi trabajo es
ser tan cuidadosa y cautelosa como puedo y no exagerar mis
datos. Mi objetivo es hacer la mejor ciencia que puedo. Lo cual
me lleva a plantear dos interpretaciones alternativas: o los
dinosaurios no son tan viejos como pensamos, o tal vez no
sabemos exactamente cómo se preservan>>.152
En cierto sentido tiene razón, cuando quien la cite trate de crear conflicto
entre la Biblia y la ciencia; sin embargo, en todo este espacio, siguiendo
las pautas del documental citado, hemos procurado argumentar con
ciencia a favor de lo que la Biblia dice literalmente.
Ahora podemos juntar todas las piezas y armar el rompecabezas; en tanto
que el Midrash nos informa que antes del diluvio no había montañas y el
libro de Enoc afirma que sí las había, y la Biblia no menciona ese detalle,
es un hecho que el cataclismo del diluvio no solamente transformó el
372
paisaje sobre la superficie, sino que su impacto fue tal, que dividió los
continentes, formo cañones y montañas (nuevas si ya las había), mares,
lagos y (nuevos) ríos, sepultó un sinfín de especies bajo toneladas de
lodo, extinguiendo aquellas especies terrestres que no entraron al arca de
Noé. Incluso algunos especímenes como los mamuts, que fueron
ahogados en el extremo norte, en el ártico, fueron congelados y
preservados hasta la actualidad. El hecho de que se haya encontrado
medula ósea en el fémur de un dinosaurio, es algo realmente relevante, e
imprescindible; una evidencia fehaciente que refuta la datación de los
naturalistas en millones de años, cuando es suficiente un diluvio
cataclísmico hace apenas alrededor de cinco mil años.
Hay mucha más información disponible, que explica la coexistencia
antediluviana de los seres humanos con los dinosaurios, para ello
remitimos al lector, nuevamente, al documental “Dragones o
dinosaurios”, en el cual se les explicará la razón por la cual los
naturalistas insisten tanto en el evolucionismo y la teoría de la tierra
vieja. Sin más, hemos transcrito lo necesario para respaldar nuestro
argumento sobre el impacto geológico del diluvio.
373
UN NUEVO COMIENZO
EL PACTO NOÉTICO
Y LA DISPENSACIÓN DEL GOBIERNO HUMANO
374
Y sucedió que en el año seiscientos uno de Noé, en el mes
primero, el día primero del mes, las aguas se secaron sobre la
tierra; y quitó Noé la cubierta del arca, y miró, y he aquí que la
faz de la tierra estaba seca.
Y en el mes segundo, a los veintisiete días del mes, se secó la
tierra.
Entonces habló Dios a Noé, diciendo:
Sal del arca tú, y tu mujer, y tus hijos, y las mujeres de tus hijos
contigo.
Todos los animales que están contigo de toda carne, de aves y
de bestias y de todo reptil que se arrastra sobre la tierra,
sacarás contigo; y vayan por la tierra, y fructifiquen y
multiplíquense sobre la tierra.
Entonces salió Noé, y sus hijos, su mujer, y las mujeres de sus
hijos con él.
Todos los animales, y todo reptil y toda ave, todo lo que se
mueve sobre la tierra según sus especies, salieron del arca”.
Génesis 8: 1-19.
El planeta estuvo inundado hasta la cima más alta 150 días, aparte de los
40 que llovió sin parar; eso suma 190 días. Luego el arca asentó en el
monte Ararat en el mes 7º. Y esperaron otros 3 meses hasta el 10º., lo
que suma 90 días a los 190; 280 días. Luego deja pasar otros 40 días; 320
días. A los 320 días Noé envía un cuervo, que luego de ir y venir, ya no
regresa. Probablemente se quedó comiendo carroña, la cual era
abundante. Después de ciertos días más a los 320 envía la paloma, que
regresó sin nada. Siete días más, y vuelve a enviar a la paloma (más de
327 días), la paloma traía una hoja de olivo. Pero aun así esperó otros
siete días (ahora ya más de 334 días) para enviar por tercera vez a la
paloma, la cual ya no regresó, probablemente porque encontró plantas
pequeñas que ya estaban produciendo semillas. Entre el mes 10º. Que
Noé comenzó a enviar el cuervo Y el mes 2º. Que salieron por fin del
arca, Hay 4 meses que suman un estimado de 120 días; o sea 280 días
desde cuando Noé envió el cuervo, más 120 días, suman 400 días.
Entonces después de los 335 días, y probablemente a los 400 días (lo que
supliría los días no contados del ir y venir del cuervo y la paloma) Dios
habló a Noé para que al fin salieran del arca con todos los animales.
375
causando el cataclismo más grande de toda la historia, lo suficientemente
grande como para confundir a nuestros geólogos contemporáneos, Dios
ordenó que dejara de llover, pero aún pasarían 150 días para que bajaran
las aguas. Al salir, Noé, su familia y los animales, no debieron
encontrarse con un paisaje muy alentador.
En el año 2005, en Tapachula, Chiapas, el rio Coatán se desbordó debido
al huracán Stan, causando daños serios en un gran sector de la población,
y cobrando cientos de vidas. Pasada la catástrofe, los daños materiales
eran cuantiosos, y los humanos, irreparables. México se unía con el
corazón quebrado a todos los damnificados. Las calles estaban llenas de
sedimento; verdaderos pantanos que, con un paso en falso, cualquier
caminante podía hundirse hasta la cintura. Un hedor se hacía
insoportable, debido a la putrefacción de toda clase de residuos
orgánicos, incluyendo animales muertos y hasta cadáveres humanos que
se encontraron progresivamente. Sin lugar a dudas esto mismo vivieron
los habitantes de Indonesia que sufrieron el tsunami en 2004, y los
habitantes de Florida y Luisiana en 2005, con el huracán Katrina.
Ahora visualicemos esos estragos, proporcionados a un nivel
inmensamente superior. Noé no encontró plantas y árboles plantados
aún. El paisaje estaba desolado completamente, sin animales ni
vegetación; un inmenso pantano se extendía como si hubiera sido un
desierto extenso, en el cual, hasta las montañas habían sido removidas.
El Midrash dice que antes del diluvio no había montañas, y que el diluvio
las vino a formar; no lo sabemos, pero un cataclismo que puede hacer
posible que todo un mega continente se fragmentara en seis continentes,
y acumulara de súbito tanto sedimento que formara literalmente
montañas y cañones sobre los restos animales, al grado de confundir a
los paleontólogos, es capaz de transformar toda la geografía del planeta,
y dar origen a una diversidad de climas y ambientes.
“Y edificó Noé un altar a Jehová, y tomó de todo animal limpio
y de toda ave limpia, y ofreció holocausto en el altar.
Y percibió Jehová olor grato; y dijo Jehová en su corazón: No
volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque
el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud; ni
volveré más a destruir todo ser viviente, como he hecho.
Mientras la tierra permanezca, no cesarán la sementera y la
siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, y el día y la
noche”.
376
Génesis 8: 20-22.
Pese a que el paisaje en el momento que Noé y familia salieron del arca,
no era muy alentador; Dios todavía estaba presente con Noé, y éste
reconocía el favor de Dios al haberlo librado de un final fatal. En
gratitud, acordándose de su inmerecido privilegio, ofreció holocausto a
Dios; una ofrenda, que Dios percibió como olor fragante, y habiendo
hablado a Noé, pactó con él, dándole promesas incondicionales, una
señal visible de aquel pacto, siete mandamientos de regulación para
venidera humanidad, y una bendición muy particular, con una clausula
triste; los animales salvajes y el ser humano, ya volverían a tener la
misma relación amistosa que tuvieron antes del diluvio, la cual habían
abusado tanto los hombres como los ángeles caídos:
“Bendijo Dios a Noé y a sus hijos, y les dijo: Fructificad y
multiplicaos, y llenad la tierra”.
Génesis 9:1.
Los mandamientos a Noé fueron:
1.- El temor y el miedo de vosotros estarán sobre todo animal
de la tierra, y sobre toda ave de los cielos, en todo lo que se
mueva sobre la tierra, y en todos los peces del mar; en vuestra
mano son entregados. (Ellos deberían gobernar a los animales).
2.- Todo lo que se mueve y vive, os será para mantenimiento:
así como las legumbres y plantas verdes, os lo he dado todo.
(Ellos podían comer de todos los animales y vegetales).
3.- Pero carne con su vida, que es su sangre, no comeréis. (Ellos
no deberían comer la sangre de los animales).
4.- Porque ciertamente demandaré la sangre de vuestras vidas;
de mano de todo animal la demandaré, (Comer la sangre de los
animales se les contaría como homicidio humano).
5.- y de mano del hombre; de mano del varón su hermano
demandaré la vida del hombre. (Ellos deberían guardarse del
homicidio).
6.- El que derramare sangre de hombre, por el hombre su
sangre será derramada; porque a imagen de Dios es hecho el
377
hombre. (Ellos deberían gobernar y aplicar la pena de muerte a
todos los homicidas).
7.- Mas vosotros fructificad y multiplicaos; procread
abundantemente en la tierra, y multiplicaos en ella. (Ellos
deberían repoblar la tierra; lo que implicaba, con las clausulas
anteriores sobre los homicidios, una prohibición expresa el
aborto).
Génesis 9:2-7.
En teoría, todos los seres humanos deberíamos guardar estos siete
mandamientos, puesto que no fueron dados a la nación de Israel, cuyo
pacto vendría posteriormente. No obstante, la humanidad infringe los
mandamientos que Dios ha puesto en su consciencia, y no tienen excusa,
aunque no conozcan textualmente lo que la Biblia dice al respecto; el día
del juicio serán juzgados en base a sus consciencias:
“Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por
naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son
ley para sí mismos, mostrando la obra de la ley escrita en sus
corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o
defendiéndoles sus razonamientos, en el día en que Dios
juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a
mi evangelio”.
Romanos 2: 14-16.
Ciertamente estando bajo la Gracia, no necesitamos guardar más leyes
ceremoniales; no obstante, las leyes morales sirven como regulación al
mundo sin Cristo, y para los cristianos son la evidencia suficiente para
demostrar la obra regeneradora que Dios ha hecho en nuestros corazones.
Los creyentes no obedecemos mandamientos de Dios para salvarnos
mediante las obras, sino que obedecemos por amor a Dios y a nuestro
prójimo. Si alguien piensa en el homicidio solo en términos prácticos y
literales, nuestro Señor Jesucristo lo llevó a un plano superior:
“Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera
que matare será culpable de juicio. Pero yo os digo que
cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de
juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será
378
culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo,
quedará expuesto al infierno de fuego”.
Mateo 5:21-22.
Para Dios no hay diferencia moral entre el sentimiento-pensamiento y el
acto; con que alguien se enoje al grado de desear matar a su prójimo, es
suficiente para Dios, como si hubiese cometido el homicidio. La
Santidad Moral de Dios es inmensamente superior a la nuestra, y sus
exigencias morales son proporcionales a su Santidad, y no a nuestro
subjetivismo o relativismo moral humano. Nosotros rebuscamos
pretextos para justificar nuestros actos, por horrendos que sean, pero
nadie escapa de la Justicia de Dios. Por eso Dios instituyó en el sexto
mandamiento noético, la sentencia de muerte que debería ser ejercida por
un gobierno humano. Esa sería la función del gobierno humano; regular
la justicia en la tierra. En base a esto, los gobiernos tienen una enorme
responsabilidad para con Dios; las cortes deben investigar
impecablemente y ejercer la sentencia adecuada. La ley mosaica
redundaría en esta institución, para con el pueblo hebreo. No obstante, la
institución judicial en este punto posdiluviano, fue otorgado para toda la
humanidad. Por eso en este punto se dice que comenzó la dispensación
del “gobierno humano”.
Sin embargo, a pesar del conocimiento previo de Dios, en cuanto a la
continuidad del pecado, Él otorgó, también a toda la humanidad,
promesas incondicionales, basadas en el pacto de Noé con Dios:
“Y habló Dios a Noé y a sus hijos con él, diciendo: He aquí
que yo establezco mi pacto con vosotros, y con vuestros
descendientes después de vosotros; y con todo ser viviente que
está con vosotros; aves, animales y toda bestia de la tierra que
está con vosotros, desde todos los que salieron del arca hasta
todo animal de la tierra. Estableceré mi pacto con vosotros, y
no exterminaré ya más toda carne con aguas de diluvio, ni
habrá más diluvio para destruir la tierra”.
Génesis 9:8-11.
“Y percibió Jehová olor grato; y dijo Jehová en su corazón: No
volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque
el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud; ni
volveré más a destruir todo ser viviente, como he hecho.
379
Mientras la tierra permanezca, no cesarán la sementera y la
siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, y el día y la
noche”.
Génesis 8:21-22.
La señal del pacto:
Y dijo Dios: Esta es la señal del pacto que yo establezco entre
mí y vosotros y todo ser viviente que está con vosotros, por
siglos perpetuos:
Mi arco he puesto en las nubes, el cual será por señal del pacto
entre mí y la tierra.
Y sucederá que cuando haga venir nubes sobre la tierra, se
dejará ver entonces mi arco en las nubes.
Y me acordaré del pacto mío, que hay entre mí y vosotros y todo
ser viviente de toda carne; y no habrá más diluvio de aguas
para destruir toda carne.
Estará el arco en las nubes, y lo veré, y me acordaré del pacto
perpetuo entre Dios y todo ser viviente, con toda carne que hay
sobre la tierra.
Dijo, pues, Dios a Noé: Esta es la señal del pacto que he
establecido entre mí y toda carne que está sobre la tierra.
Génesis 9:12-17.
Tristemente, como siempre suele suceder, el hombre violaría otra vez el
pacto, incluso al grado de identificar el arco iris, la señal del pacto de
Dios, que debería recordarnos su ira, su juicio, su amor, y su
misericordia, con el símbolo contemporáneo del homosexualismo; una
de las tantas razones por las cuales los antediluvianos fueron
exterminados.
Dios no se había equivocado al valorar el corazón humano caído:
“Y percibió Jehová olor grato; y dijo Jehová en su corazón: No
volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque
el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud;
ni volveré más a destruir todo ser viviente, como he hecho”.
Génesis 8:21.
380
Y en base a ello proponerse ya no exterminar al ser humano con un
diluvio. El problema es que en un futuro el juicio ya no vendrá con agua,
sino con fuego:
“…en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios
los cielos, y también la tierra, que proviene del agua y por el
agua subsiste, por lo cual el mundo de entonces pereció
anegado en agua; pero los cielos y la tierra que existen ahora,
están reservados por la misma palabra, guardados para el
fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres
impíos.
Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el
cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos
ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella
hay serán quemadas”.
2ª. Pedro 3:5-7, 10.
CONCLUSIÓN:
381
Mateo 24:37-39.
Cada época, cada acontecimiento registrado en la Biblia, ha sido
plasmado para enseñarnos la redención de Dios y la obediencia, para
traer bendición al presente de nuestras vidas, y para que no caigamos en
los errores del pasado; en este caso, de los antediluvianos.
382
383
El relato del diluvio se presenta como compatible con enfoques científicos que apoyan una interpretación literal de los eventos, respaldando el ministerio y la profecía de Noé, así como el evento del diluvio como un cataclismo real, en oposición a interpretaciones naturalistas que avocan por procesos geológicos prolongados .
Las genealogías de Caín en el relato bíblico funcionan como un reflejo de la línea antitética respecto a los justos descendientes de Set. Aunque ambos linajes se desarrollan paralelamente, la línea de Caín se presenta como depravada y acorde al pecado original, simbolizada en nombres que reflejan esa decadencia (Enoc, Irad, Mehujael, Metusael, Lamec). En el análisis moderno, tales genealogías han sido vistas desde una perspectiva alegórica, sugiriendo que Caín representa simbólicamente al pecador y perseguidor impío, contrastando con Abel, que es el justo perseguido . La narrativa además ha impulsado discusiones sobre el significado de las ofrendas rechazadas y aceptadas, señal de rivalidades y cuestiones de justicia y culpa que aún son debatidas en interpretaciones actuales . En las interpretaciones, el Midrash juega un papel especulativo, a menudo considerado una narración parcial e imprecisa que trata de explicar eventos como la señal de Caín de manera alegórica . Las genealogías cainitas ofrecen así un espejo narrativo para discutir temas sobre justicia divina, arrepentimiento, la naturaleza del pecado y el papel del linaje en estas premisas bíblicas y teológicas .
La 'perspectiva edad-día (progresiva)' y la 'perspectiva edad-día (de salto)' difieren principalmente en la concepción del tiempo. La primera considera cada día de la creación como un largo período indefinido, alineándose con 'creacionismo progresivo', mientras que la segunda se asocia con 'creacionismo de salto', sugiriendo seis creaciones marcadas y diferenciadas separadas por millones de años, coincidencias que el creacionismo progresivo no enfatiza .
Creer que los días de la creación en Génesis fueron largos períodos de tiempo podría ser problemático porque podría implicar inconsistencias con la literalidad del texto bíblico. En Génesis, la palabra "día" (heb. yom) acompañada de numerales y las menciones de "tarde" y "mañana" sugiere días de 24 horas . Además, la interpretación de los días como largos períodos compromete la exactitud de la genealogía bíblica que indica una creación reciente . También, algunos piensan que extender los días a largos periodos de tiempo apoya una forma de evolución teísta, lo cual no todos los teólogos consideran consistente con la intención del relato bíblico . Por último, si se extendieran los días, surgirían problemas como explicar cómo las plantas creadas en el tercer día sobrevivieron sin luz solar o insectos hasta que estos fueron creados .
Los creacionistas de salto enfrentan el desafío de explicar las eras geológicas y el diluvio en su esfuerzo por armonizar el relato bíblico con la evidencia científica. Por un lado, aceptan la "perspectiva edad-día" que interpreta cada día de la creación como largos periodos de tiempo, compatibles con las eras geológicas. Sin embargo, esto puede ser problemático ya que admite millones de años antes del pecado, lo que complica la adherencia a los eventos literales que se describen en la Biblia, especialmente cuando se considera el relato del diluvio, al que ven como un evento local más que universal . Además, la aceptación de largos periodos geológicos por algunos derivan en la refutación de la geología del diluvio, que sugiere que un evento como el diluvio moderno, influyó significativamente en las formaciones geológicas, lo cual para los creacionistas de salto es una explicación insuficiente .
Dr. Werner Gitt critica la evolución teísta y sus derivados por admitir millones de años de muerte y sufrimiento antes del pecado, lo que él considera que arroja una imagen falsa de Dios. Además, argumenta que estas posturas comprometen la credibilidad de las afirmaciones bíblicas al aceptar escalas de tiempo evolucionistas sin fundación convincente, lo cual podría llevar a descuidar creencias fundamentales como el regreso de Jesucristo .
La narrativa bíblica presenta la descendencia de Caín en Génesis como una serie de generaciones que reflejan la vida de Caín y su estado espiritual. Cada nombre tiene un significado simbólico derivado de la experiencia de Caín: Enoc ('instruido'), Irad ('fugitivo'), Mehujael ('herido por Dios'), Metusael ('quien busca su muerte'), y Lamec ('pobre'). Estos nombres sugieren una progresión desde la instrucción en el conocimiento de Dios, pasando por la rebelión, a una vida de sufrimiento y baja condición, simbolizando las consecuencias del pecado de Caín .
Algunos cristianos enfrentan críticas por aceptar un marco temporal geológico extenso, ya que tal aceptación puede contradecir la interpretación tradicional de la creación bíblica. La "teoría de la brecha" sugiere insertar largos periodos de tiempo en el relato de la creación, tanto antes como después de la creación de Adán, pero esto plantea problemas con la inerrancia bíblica y la cronología basada en genealogías bíblicas, que sugieren una historia de 6,000 a 7,000 años . Esta posición se percibe como peligrosa porque implica que las Escrituras podrían estar equivocadas o ser inexactas respecto a la creación, lo que atenta contra su integridad . Además, hay una preocupación de que aceptar una geología extensiva implica aceptar ideas evolucionistas, lo cual para algunos es incompatible con la doctrina del pecado original y la necesidad de redención a través de Cristo .
La 'perspectiva edad-día (progresiva)' y el 'creacionismo progresivo' se diferencian principalmente en la interpretación del tiempo durante la creación. Aunque ambos aceptan que cada día podría abarcar millones de años, el creacionismo progresivo generalmente no redefine los días literales de Génesis como largas eras, mientras que la perspectiva edad-día específicamente correlaciona estos días con eras geológicas indefinidas .
Las generaciones paralelas de Caín y Set simbolizan dos linajes con propósitos y destinos divergentes en la narrativa bíblica. Mientras que la línea de Caín representa el progreso tecnológico y cultural mezclado con la violencia y el pecado (marcado por la figura de Lamec y sus actos), la línea de Set simboliza la continuidad de la fidelidad y obediencia a Dios, culminando en la figura de Enoc y eventualmente Noé, quienes hallaron gracia ante los ojos de Dios. Esta dicotomía subraya las consecuencias de la obediencia y la rebelión en el plan redentor de Dios .