3
Discípulos de todas las naciones
por John L. Amstutz
Guía de estudio
por Gary Matsdorf
Todas la citas de las Sagradas Escrituras provienen de
la Santa Biblia, versión Reina Valera 1960.
Copyright 2013
por The International Church of the Foursquare Gospel
Derechos reservados
Edición Revisada producida por
Editorial RENUEVO
ISBN: 978-1-937094-44-7
Impreso en los EE.UU.
agosto, 2013
Producido por
Editorial RENUEVO
www.EditorialRenuevo.com
[email protected]
4
Contenido
Prólogo 7
Agradecimientos 9
Prefacio 11
Introducción 15
Capítulo 1 Discípulos a todas las naciones: 17
La historia de Lucas
Capítulo 2 Discípulos a todas las naciones: 29
El desarrollo de la iglesia nacional
Capítulo 3 Primera etapa: Iniciar - Evangelizar 39
• Nacimiento
• Vinculación afectiva
Capítulo 4 Segunda etapa: Alimentar - Fortalecer 55
• Modelar
• Mentorear
Capítulo 5 Tercera etapa: Expandir - Multiplicar 69
• Empoderando
• Auspiciar
Capítulo 6 Cuarta etapa: Enviar - Extender 85
• Creación de redes
• Asociaciones
Conclusión Hasta que Él venga 105
Apéndice A El desarrollo de la iglesia nacional:
Una evaluación de la iglesia local 109
Apéndice B El desarrollo de la iglesia nacional:
Una evaluación a nivel nacional 119
Anotaciones 129
Bibliografía 143
Guía de estudio 147
5
6
Prólogo
El autor John L. Amstutz capta en este libro una dimensión
básica e universal para la evangelización del mundo. Basándose
en años de experiencia en el lugar, la investigación educacional,
liderazgo internacional y una extensa documentación, Dr.
Amstutz construye perspectivas que se adaptan a una gama
mundial de las culturas.
Ilustraciones gráficas ayudan a evaluar y autenticar cuatro
etapas del desarrollo de la iglesia frontera: Maternidad, Crecer,
maduración y multiplicación. Todos se basan en la oración de
intercesión. Prioridades detalladas esenciales, tanto a nivel local
y en todo el país llevan un enorme potencial de los avances en la
Gran Comisión de Jesucristo.
El libro está saturado de validación bíblica. Los principios
del Reino defendidos se han probado sobre el terreno en los
cinco continentes. Ellos merecen un examen minucioso y la
emulación por los defensores de las misiones en todas partes y
por todos los que se preparan para el regreso de Cristo, nuestro
Rey!
Ben A. Jennings, DD
Great Commission Global Prayer Movement
Campus Crusade for Christ
7
8
Agradecimientos
Son las contribuciones de muchos las que han hecho posible este
manual. Don McGregor, misionero, estratega, maestro y amigo,
ha sido un profesional ejemplar quien ha servido, tanto de modelo
como de mentor de toda una generación de misioneros en cuanto
a hacer discípulos de las naciones. Frank Greer, Ted Olbrich,
Lee Schnabel y Mark Shaw se encuentran entre los numerosos
misioneros que han jugado un papel decisivo en el desarrollo de
movimientos eclesiales a nivel nacional. Sus historias del campo
representan muchísimo más que se podrían contar, así como
también las de Wilson Badejo, Leslie Keegel y Josué Bengston,
líderes nacionales que han llevado a sus países a convertirse en
naciones discipuladoras. Las enseñanzas y los escritos de los
misioneros de campo Greg Fisher, Bill Kieselhorst, Glen Mickel
y el fallecido John Louwerse contribuyeron significativamente a
entender, comunicar e implementar el proceso de desarrollo en
muchos países.
Mis palabras especiales de agradecimiento van para
Johnell Loop, quien pacientemente supervisó el desarrollo de
este manual; para Gary Matsdorf, quien escribió la guía de
estudio que lo acompaña; para Wanda Brackett, quien editó
todo el manuscrito; para Borden Newman, quien creó el diseño
de la portada y el texto; y para Rick Wulfestieg, quien facilitó y
aceleró la publicación.
El aliento de Jonathan Hall y Mike Larkin, ayudaron
grandemente a la publicación y distribución de este manual.
El prólogo del Dr. Ben Jennings ciertamente «nos insta hacia
adelante» en cuanto a hacer discípulos a todas las naciones,
nuestra misión continua hasta que Él venga—nuestro Salvador,
Jesucristo, a Cuya gloria está dedicada esta obra.
9
Discípulos a todas las naciones Liderazgo Progresivo
10
Prefacio
El Evangelio está expandiéndose. El número de creyentes
está aumentando. Los seguidores de Jesucristo se están
multiplicando. La Iglesia está creciendo hoy.1 Jesús está
construyendo Su Iglesia. Desde la muerte y resurrección de
Cristo hace dos mil años, ha habido períodos de expansión
y repliegue de la fe cristiana. Aunque hubo una disminución
durante el siglo pasado en el mundo occidental, el Evangelio
se ha expandido ampliamente en América Latina, África y Asia,
pasando de una población de menos de cien millones a más de
mil millones. Como resultado de ello, la Iglesia ha llegado a ser,
por primera vez desde el día de Pentecostés, verdaderamente
global. Los seguidores de Jesucristo ahora se encuentran en
todo país habitado sobre la tierra.2
A lo largo de los pasados veinte siglos ha habido una serie
de pulsaciones mayores o épocas de avance y de retroceso.3
Como la marea en ascenso, cada ola avanza más adentro sobre
la costa y luego regresa hasta que la marea llega por completo.
Actualmente estamos en el quinto período de avance y expansión
mientras que el evangelio se está proclamando globalmente para
testimonio a todas las naciones (Mateo 24:14). En las últimas
décadas ha habido crecimiento significativo caracterizado por
un número en aumento de movimientos de la iglesia a nivel
nacional en expansión. Según Jason Mandryk, editor de la
guía de oración global completa titulada, Operation World, «El
cristianismo evangélico creció más rápidamente que cualquier
otra religión mundial o movimiento religioso global. La oleada
de misiones evangélicas después de la Segunda Guerra Mundial
fue una historia de éxito sorprendente, pero la mayor parte del
crecimiento subsecuente surgió de una nueva generación de
movimientos evangélicos indígenas alrededor del mundo.»4
En Africa, las Iglesias Indígenas Africanas (African Indigenous
Churches (AIC), de las cuales muchas son evangélicas, actualmente
11
Discípulos a todas las naciones Liderazgo Progresivo
representan mucho más de diez mil denominaciones cristianas
iniciadas por africanos. Debido a que han demostrado un fuerte
espíritu misionero, las iglesias AIC actualmente se encuentran
en la mayoría de las naciones africanas así como en Inglaterra y
Europa.5 Alrededor del mundo se han identificado casi doscientos
movimientos autóctonos de establecimiento de iglesias.6 Muchas
se encuentran en Asia, en países tales como la China, la India,
Nepal, Camboya e Indonesia. En la China la iglesia ha crecido de
menos de tres millones en 1975 a más de setenta y cinco millones
hoy en día. La visión misionera está floreciendo en la China, pues
la iglesia actualmente está alcanzando minorías previamente no
alcanzadas dentro del país y está enviando misioneros a otras
naciones.7 En América Latina el aumento de evangélicos ha sido
dinámico. Tres cuartos de los evangélicos son Pentecostales, los
cuales han aumentado tres veces más rápido que la población
en general. Este crecimiento tan rápido ha engendrado iglesias
nacionales autóctonas capaces de alcanzar las masas aun más fácil
y eficazmente. Así como en la China, la visión misionera está en
aumento en América Latina. El número de agencias misioneras
actualmente es más de cuatro cientos, representando más de
diez mil misioneros. Un número creciente está sirviendo más
allá de América Latina en el mundo no evangelizado, incluyendo
numerosos grupos musulmanes.8 Ya no es cuestión del «occidente
alcanzar a los demás» sino de todos alcanzar a todas partes.9
El aumento de movimientos de iglesias autóctonas y el
ascenso y participación de Iglesias del Mundo Mayoritario en
misiones globales está extendiendo y expandiendo el evangelio
rápidamente. Un repaso de la historia de la iglesia primitiva
nos da una ilustración del patrón dinámico del desarrollo de
iglesias nacionales misioneras infinitamente reproducibles, las
cuales hoy caracterizan esta época de «discipulado global.»10 La
nacionalización y globalización de la iglesia hoy, cada vez en
aumento, recalca la necesidad de una comprensión renovada de
cómo Jesús está edificando su iglesia por medio del hacer de
discípulos a todas las naciones.11
12
13
Prefacio
Con este fin se ha escrito este libro para la gloria de Dios y el
avance de su reino … hasta que Él venga.
John L. Amstutz
enero, 2013
13
Discípulos a todas las naciones
14
Introducción
Jesucristo nació «cuando vino el cumplimiento del tiempo»
(Gálatas 4:4). Dios envió a su Hijo al mundo en una época
cuando Roma gobernaba el mundo. Cuando Octavio derrotó
las fuerzas de Antonio y Cleopatra en una guerra naval frente
a la costa de Grecia en 31 a.C., Roma salió de un período de
expansión y entró en un período de relativa paz (Pax Romana).
Aunque la paz nunca fue perfecta, fue realidad. Una vasta red
de caminos conectó el imperio más grande que el mundo jamás
había visto, facilitando el transporte, la comunicación y la
jurisdicción política. Mediante sus conquistas y su expansión,
Roma había envuelto una civilización aun más avanzada que la
suya—Grecia, cuya lengua llegó a ser la lengua común (lingua
franca) del imperio. Alejandro Magno no solamente tuvo éxito
en cuanto a expandir el Imperio Griego en gran manera, se
había comprometido a difundir la cultura y las ideas griegas.
Y los generales que le siguieron continuaron lo que él había
comenzado. La influencia de la vida helenística se extendió a
todas partes. Bajo los romanos, el griego se entendía a través
del imperio.
Como resultado del cautiverio babilónico, el pueblo judío
estaba esparcida en muchas partes. Se encontraban sinagogas
en la mayoría de los centros urbanos a través de la región
mediterránea. En Alejandría el Antiguo Testamento se había
traducido al griego (la «Septuaginta») para la gran colonia de
judíos de habla griega que vivía en esta ciudad egipcia. Aun en
partes de Palestina, la influencia de la vida griega se notaba,
especialmente donde el número de los gentiles superaba al
de los judíos, así como en la región del norte conocida como
«Galilea de los gentiles» (Mateo 4:15).
Un imperio global, la estabilidad política, una paz obligatoria,
un idioma común, un sistema de transporte y comunicación que
15
Discípulos a todas las naciones
abarcaba el imperio, una diáspora religiosa con el conocimiento
de las escrituras, disponibles en la lengua vernácula del pueblo—
ciertamente este era un mundo divinamente preparado para la
difusión del evangelio y la expansión del movimiento cristiano.
Ralph Winter lo dijo bien:
Pare y considere: Jesús vino, vivió 33 años sobre la tierra,
se enfrentó con su propia nación misionera poco entusiasta,
fue rechazado por muchos, fue crucificado y enterrado,
resucitó, y recalcó la misma comisión de hace mucho tiempo
a todos cuantos quisieran responder, antes de ascender al
Padre. Hoy en día aun el historiador más agnóstico se queda
asombrado de que lo que comenzó en un establo humilde
en Belén de Palestina, un lugar atrasado del Imperio
Romano, en menos de 300 años recibió el control del lugar
del emperador en Roma. ¿Cómo sucedió? Ciertamente es
una historia increíble.1
16
Capítulo 1
Discípulos a todas las naciones:
La historia de Lucas
«Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es
dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos
a todas las naciones» (Mateo 28:18–19).
«
D
iscípulos a todas las naciones»—¡asombroso!
¿Acaso Jesús realmente esperaba que once
judíos galileos de la clase trabajadora alcanzaran
a todo el mundo con el Evangelio? Al parecer, sí, por
cuanto les dijo que el Evangelio del Reino se predicaría
«en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones»
(Mateo 24:14). Si Jesús tenía esto en mente, debió haber hecho
los preparativos adecuados para que se diera. ¡Y lo hizo! Él
prometió Su autoridad, Su presencia y Su poder. ¿Y qué fue
lo que Sus discípulos hicieron con lo que el Cristo resucitado
les dio? Predicaron el Evangelio y establecieron iglesias por
dondequiera que fueran.
17
Discípulos a todas las naciones
La expansión del Evangelio en el primer siglo fue
extraordinaria. Menos de una década después de Pentecostés,
Lucas escribió: «Entonces las iglesias … por toda Judea, Galilea
y Samaria … eran edificadas, andando en el temor del Señor, y se
acrecentaban fortalecidas por el Espíritu Santo» (Hechos 9:31).
Menos de tres décadas después de Pentecostés, el apóstol Pablo
escribió, De manera que desde Jerusalén, y por los alrededores
hasta Ilírico (Albania), todo lo he llenado del Evangelio de Cristo.
Pero ahora, no teniendo más campo en estas regiones» (Romanos
15:19, 23). Y al poco tiempo, Pablo escribió estas asombrosas
palabras a la iglesia de Colosas: «(El Evangelio) que ha llegado
hasta vosotros, así como a todo el mundo (romano), y lleva fruto
y crece … Evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda
la creación que está debajo del cielo; del cual yo Pablo fui hecho
ministro» (Colosenses 1:6, 23). La tarea de hacer «Discípulos a
todas las naciones» ya había comenzado con la predicación del
Evangelio y el establecimiento de iglesias por todo el imperio
romano.1 Estudiemos el libro de los Hechos y veamos si podemos
descubrir cómo se desarrolló la iglesia primitiva hasta convertirse
en un movimiento que penetró todo el imperio romano.
Lucas, un doctor gentil, cuenta la historia. Todo comenzó
con Pentecostés – el cimiento de toda la expansión. Jesús había
prometido que sería «cuando haya venido sobre vosotros el
Espíritu Santo» que «me seréis testigos en Jerusalén, en toda
Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra» (Hechos 1:8).
Y así fue. Cuando el Espíritu vino sobre los 120 que estaban
en el aposento alto, comenzaron a hablar en otras lenguas. Se
menciona que personas de quince naciones distintas escucharon
a los galileos hablar «en su propia lengua» de «las maravillas
de Dios» (Hechos 2:7–12). La confusión de las lenguas en Babel
se estaba revirtiendo. Y de todas éstas, tres mil respondieron
al mensaje de Pedro y creyeron, fueron bautizadas y recibieron
la promesa del Padre, el Espíritu Santo, dado a todos los que el
Señor Dios llama (Hechos 2:38–40). El mandamiento de «haced
discípulos a las naciones» había comenzado … en Jerusalén.
18
Discípulos a todas las naciones: La historia de Lucas / 1
La fascinante historia de Lucas en el libro de los Hechos
relata la difusión de este testimonio de parte de los discípulos del
primer siglo «en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta
lo último de la tierra» (Hechos 1:8). Una mirada más de cerca
revela una «historia de ciudades clave» a saber, ciudades tales
como Jerusalén en Palestina, Antioquía en Siria y Éfeso en el
oeste de Turquía. En cada caso se desarrolló un movimiento de
establecimiento de iglesias, el cual penetró el área a su alrededor
y lanzó el testimonio del Evangelio hacia nuevas regiones a
medida que éste se difundía entre las naciones, comenzando por
los judíos.
Un movimiento nacional entre los judíos
El vívido relato de Lucas comienza con el testimonio de los doce
apóstoles en Jerusalén, Palestina, el día de Pentecostés. Tres
mil se arrepintieron y fueron bautizados (Hechos 2:37–41). En
las semanas y los meses que siguieron, esos nuevos creyentes
se convirtieron en discípulos de Jesucristo, dedicándose a «la
doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en
el partimiento del pan y en las oraciones. Y sobrevino temor
a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por
los apóstoles» (Hechos 2:42–43). ¿Cuál fue el resultado? «Y el
Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos»
hasta que «el número de (¡sólo!) los varones era como cinco mil»
(Hechos 2:47; 4:4). Incluso después de la muerte prematura de
Ananías y Safira, la iglesia continuó creciendo e incrementándose
de tal modo que «los que creían en el Señor aumentaban más,
gran número así de hombres como de mujeres» (Hechos 5:14).
La oposición de los celosos líderes religiosos judíos dio como
resultado amenazas contra los discípulos y su encarcelamiento.
Pero esto sólo hizo que su testimonio fuera más osado. «No
cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo» (Hechos 5:42). De
hecho, el aumento de creyentes causó un problema no sólo para
sus antagonistas sino también para la iglesia. Los judíos helenistas
19
Discípulos a todas las naciones
(de habla griega) nacidos en el extranjero se quejaron de que los
judíos hebreos (de habla aramea) nativos estaban pasando por
alto a las viudas de aquéllos en la distribución diaria de comida.
Lo que podría haber causado división se trató con sabiduría. Se
preservó la unidad y la base del liderazgo se amplió para incluir
a siete varones judíos helenistas, quienes fueron elegidos por
la iglesia y apartados por los doce apóstoles de habla aramea
para que supervisaran la distribución diaria (Hechos 6:1–6). Y
así, «crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos
se multiplicaba grandemente en Jerusalén; y también muchos
de los sacerdotes obedecían a la fe» (Hechos 6:7). Al cabo de
poco tiempo, la iglesia se encontraba por toda Judea y Galilea
(Hechos 9:31). Un movimiento nacional estaba formándose entre
los judíos. El mandamiento de «discípulos a todas las naciones»
estaba primero teniendo lugar dentro de la nación judía por medio
de la multiplicación de iglesias por toda Palestina.
Un movimiento nacional entre los samaritanos
Luego ocurrió – el martirio. Esteban, uno de «los siete», fue
asesinado por su testimonio. Expulsados de Jerusalén por causa
de la persecución, los judíos helenistas como Felipe llevaron
el Evangelio a Samaria, donde hubo «gran gozo en aquella
ciudad» ya que muchos creyeron y fueron bautizados (Hechos
8:8). Las noticias de esto llegaron a Jerusalén y Pedro y Juan
fueron enviados para confirmar la validez de la conversión de
los samaritanos. La confirmación llegó rápidamente por cuanto,
al imponer manos sobre los nuevos creyentes, ellos también
recibieron al Espíritu Santo. Pedro y Juan luego predicaron el
Evangelio «en muchas poblaciones de los samaritanos» (Hechos
8:25) y el Evangelio comenzó a difundirse por toda la nación
samaritana. El resultado fue una iglesia «por toda Samaria», al
igual que por toda Judea y Galilea.
Más aún, uno de los principales perseguidores de los
creyentes, Saulo de Tarso, se convirtió a Cristo y llegó a ser
20
Discípulos a todas las naciones: La historia de Lucas / 1
apóstol a los gentiles (las naciones no judías). Incluso Pedro
mismo, en obediencia a una visión celestial, se encontró
predicando el Evangelio en el hogar de Cornelio, un temeroso de
Dios gentil, cuya casa creyó en su totalidad, fue llena del Espíritu
Santo y bautizada (Hechos 10). Asombrados, los líderes de la
iglesia de Jerusalén alabaron a Dios declarando, «¡De manera que
también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida!»
(Hechos 11:18).
Un movimiento nacional entre los gentiles
Mientras tanto, los demás «que habían sido esparcidos a causa
de la persecución que hubo con motivo de Esteban, pasaron
hasta Fenicia (Líbano), Chipre y Antioquía (Siria), no hablando
a nadie la palabra, sino sólo a los judíos» (Hechos 11:19). Sin
embargo, algunos hombres de Cirene (en el norte de África) y
Chipre «entraron en Antioquia, hablaron también a los griegos»
y «gran número creyó y se convirtió al Señor» (Hechos 11:20–
21). Y así la iglesia judía, obligada involuntariamente a salir de
Jerusalén por causa de la persecución, entró en territorio no
judío con el Evangelio tanto dentro como más allá de Palestina.
Antioquia en Siria se convirtió en un centro clave en la expansión
del Evangelio.
Tal y como había ocurrido en Jerusalén, a los creyentes
en Antioquía también se les instruyó en el camino del Señor.
«Después fue Bernabé a Tarso para buscar a Saulo [Pablo]; y
hallándole, le trajo a Antioquia. Y se congregaron allí todo un año
con la iglesia, y enseñaron a mucha gente» (Hechos 11:25 26a).
No sólo creyeron judíos, sino muchos gentiles se volvieron al
Señor en Antioquia donde «a los discípulos se les llamó cristianos
por primera vez» (Hechos 11:26b). La palabra compuesta de
Griego y Latín «cristiano» ahora se usaba para describir a un
pueblo compuesto, formado tanto de judíos como griegos. Otra
vez, tal y como había ocurrido en Jerusalén, el crecimiento de la
iglesia requirió de más líderes. En este caso, tres «extranjeros»
21
Discípulos a todas las naciones
se unieron a Bernabé y Pablo en el liderazgo, «Simón el que se
llamaba Níger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había criado
junto con Herodes el tetrarca» (Hechos 13:1). Esta vez, la
expansión del Evangelio vino voluntariamente. En obediencia a
la palabra del Espíritu, Bernabé y Pablo fueron separados para
la obra a la que habían sido llamados. La iglesia de Antioquia
los envió con ayuno y oración a Chipre y Turquía. Cuando
regresaron unos dos años más tarde, «reunieron a la iglesia,
refirieron cuán grandes cosas había hecho Dios con ellos, y cómo
había abierto la puerta de la fe a los gentiles» (Hechos 14:27).
Un movimiento de establecimiento de iglesias había comenzado
entre los gentiles. El cumplimiento de «discípulos a todas las
naciones» ahora incluía a naciones gentiles.
Semejante evangelismo entre los no judíos hizo que
algunos creyentes judíos en Jerusalén cuestionaran la validez
de la conversión de gentiles incircuncisos. Luego de mucho
debate con Bernabé y Pablo, los apóstoles y los ancianos en
Jerusalén llegaron a la conclusión de que «no se inquiete a los
gentiles que se convierten a Dios» (Hechos 15:19). Estuvieron
de acuerdo con el testimonio de Pedro en lo concerniente a la
casa de Cornelio: «Y Dios, que conoce los corazones, les dio
testimonio, dándoles el Espíritu Santo lo mismo que a nosotros;
y ninguna diferencia hizo entre nosotros y ellos, purificando por
la fe sus corazones» (Hechos 15:8–9). Por lo tanto, no se debe
circuncidar a los gentiles. «Antes creemos que por la gracia del
Señor Jesús seremos salvos» (Hechos 15:11). En otras palabras,
a los gentiles no se les exigió que se hicieran judíos para ser
cristianos. Simplemente se les instruyó que observaran ciertas
prohibiciones que se encuentran en la ley de Moisés, no sea que
los creyentes judíos se ofendieran (Hechos 15:19–21). Estos
requerimientos no tenían nada que ver con la salvación. Al
parecer, su intención era alentar las relaciones correctas entre
gentiles y judíos. Cuando se les informó a las iglesias gentiles
de esta decisión, éstas «se regocijaron por la consolación»
(Hechos 15:31).
22
Discípulos a todas las naciones: La historia de Lucas / 1
El resultado de la sabia decisión del Concilio de Jerusalén
fue la total liberación del evangelismo gentil. Dicho evangelismo
se ilustró de la manera más espectacular por medio del apóstol
Pablo. Desde el momento de su conversión en el camino a
Damasco, Pablo supo que estaba llamado a ser un apóstol a los
gentiles, por cuanto había «recibido la gracia y el apostolado,
para la obediencia a la fe» (Romanos 1:5). Y así, la iglesia de
Antioquia lo envió a él, a Silas y a Timoteo en otra misión a
los gentiles. Además de las iglesias pioneras en el primer viaje
en el centro-sur de Turquía, se iniciaron nuevas iglesias en
Grecia, cuando Pablo respondió a la «visión macedonia» y llevó
el Evangelio a Europa (Hechos 16).
Tal vez una de las penetraciones más poderosas a una región
tuvo lugar en el tercer viaje de Pablo cuando pasó tres años en Éfeso,
en el oeste de Turquía. Comenzó con doce discípulos de Juan el
Bautista quienes «fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús»
y llenos del Espíritu (Hechos 19:5–6). Aunque muchos judíos se
negaron a creer, Pablo encontró a los gentiles abiertos. Durante
dos años, tuvo deliberaciones diarias acerca del Evangelio en la
escuela de Tirano y el Señor hizo «milagros extraordinarios» por
medio de Pablo. Mientras tanto, el apóstol también enseñó todo el
consejo de Dios, tanto públicamente como de casa en casa, haciendo
discípulos de aquellos que creyeron. De este modo, la iglesia creció
y se fortaleció. Fue purificada de la adoración a los ídolos y las
prácticas de la magia. «Así crecía y prevalecía poderosamente la
palabra del Señor» (Hechos 19:20). Éfeso, antiguamente reconocida
por su adoración a los ídolos, se convirtió en un centro para la
difusión del Evangelio. Creyentes discipulados, tales como Epafras
de Colosas, regresaban a sus ciudades de origen para compartir
las buenas nuevas de Jesucristo (Colosenses 1:7). Como resultado
de ello, se establecieron iglesias en Colosas, Hierápolis, Laodicea
y por todo el valle de Lico. Un movimiento de establecimiento de
iglesias a nivel provincial había nacido en el oeste de Turquía. En
consecuencia, «todos los que habitaban en Asia, judíos y griegos,
oyeron la palabra del Señor Jesús» (Hechos 19:10).
23
Discípulos a todas las naciones
Para que no entendamos mal, esta rápida expansión del
Evangelio abarcó mucho más que tan sólo el ministerio de los
apóstoles. Por ejemplo, Lucas aclara que la iglesia en Roma ya
estaba establecida desde hacía tiempo antes de la llegada de Pablo.
El «hacer discípulos a todas las naciones» lo estaba llevando
a cabo una iglesia llena del Espíritu y dirigida por Éste, la cual,
junto con los apóstoles, llegó a ser testigo hasta lo último de la
tierra. Y aunque esta expansión del Evangelio fue espontánea, no
estaba carente de un diseño. El relato de Lucas en Hechos pone en
claro que el «hacer discípulos a todas las naciones» se dio porque
el Evangelio echó raíces y dio fruto por medio del establecimiento
de iglesias saludables, maduras, culturalmente apropiadas y que se
reproducían, en centros claves, tales como Jerusalén, Antioquía y
Éfeso. Por medio de dichas iglesias, el Evangelio «se diversificó»
hacia movimientos que penetraron a las regiones alrededor.2
Finalmente, ya sea de manera intencional o no, los creyentes
también llevaron el Evangelio a las «regiones más allá». Y así, desde
Jerusalén, pasando por Judea y Samaria, el Evangelio se dirigió hacia
«los confines de la tierra» cuando los creyentes llevaron las buenas
nuevas de Jesucristo por todo el mundo mediterráneo. Evangelizaron
a profundidad por medio de la enseñanza a nuevos creyentes.
Evangelizaron extensamente por medio del establecimiento de
nuevas iglesias. Ésta era su respuesta continua a la comisión de su
Señor resucitado de «hacer discípulos a todas las naciones». Para
esto fueron dados Su poder, presencia y autoridad prometidos.
Un patrón bíblico del desarrollo de la iglesia nacional
¿Qué patrones son evidentes en la fascinante historia de
Lucas? Podemos ver al menos cuatro fases o etapas esenciales
en el desarrollo de estos primeros «movimientos eclesiales a
nivel nacional» que penetraron regiones, grupos culturales
y finalmente a todo el imperio romano3. Estas cuatro etapas
estaban comprendidas en el desarrollo de movimientos
nacionales entre las personas con una cultura e idioma comunes:
24
Discípulos a todas las naciones: La historia de Lucas / 1
1. La etapa de INICIAR
Predicar el Evangelio y establecer iglesias, por lo general
en centros claves (Hechos 2:42-47)
2. La etapa de ALIMENTAR
Fortalecer la iglesia y desarrollar líderes para alimentar y
conducir al pueblo de Dios (Hechos 6:1-7)
3. La etapa de EXPANDIR
Estructurar la iglesia y multiplicar iglesias por toda una
región (Hechos 8:25; 9:31)
4. La etapa de ENVIAR
Extender la iglesia y enviar misioneros «hasta los fines del
mundo» (Hechos 11:26-19; 13:1-3)
Etapa 4: Etapa 1:
Enviar Iniciar
Etapa 3: Etapa 2:
Expandir Alimentar
25
Discípulos a todas las naciones
Hubo una etapa inicial en los centros religiosos, políticos
y culturales claves, tales como Jerusalén, Antioquía y Éfeso, en
la que se predicó el Evangelio con el poder del Espíritu Santo
y se inició una iglesia. Los que se arrepentían y creían en el
Evangelio eran bautizados, llenos del Espíritu, incorporados
a la comunidad de creyentes e instruidos en lo que Cristo
había mandado. El resultado era discípulos que comenzaron
a multiplicarse al compartir las Buenas Nuevas acerca de
Jesucristo con sus familiares y amigos.
A esto siguió una etapa de alimentar, cuando estos nuevos
discípulos recibieron tanto la enseñanza como el modelo a
seguir en la «sana doctrina», esto es, la aplicación práctica de
la fe en Cristo en el hogar y en la comunidad. Al incrementarse
el número de discípulos, los que aprendían a llevar bien sus
hogares se convertían en líderes de la iglesia emergente. El
número creciente de líderes maduros y dotados fortaleció la
iglesia e hizo posible la multiplicación de más comunidades.
Una etapa de expansión comenzó a tomar forma cuando
la iglesia echó raíces en la cultura y comenzó a estructurarse
y expresarse de una manera tal que encajara con la situación
y llegara a ser económicamente independiente, autónoma y
que se propagara por sí sola. La multiplicación de líderes llevó
a la multiplicación de nuevas iglesias. El resultado fue un
movimiento eclesial a nivel nacional emergente que finalmente
penetró a una región y en una cultura de manera total.
Una importante etapa de enviar tuvo lugar cuando la
iglesia nacional comenzó a llevar el Evangelio a otras culturas y
otros pueblos, cuando los creyentes les tendieron la mano a los
que todavía no habían escuchado o comprendido el Evangelio.
Así que el proceso de desarrollo se repitió dentro de un grupo
nuevo cuando se predicó el Evangelio y se iniciaban nuevas
iglesias, haciendo posible la continua difusión del Evangelio a
todas las culturas y todos los grupos.
26
Discípulos a todas las naciones: La historia de Lucas / 1
Conclusión
A partir de la historia de Lucas en Hechos, éstas son, pues,
las etapas básicas que nos ayudan a entender cómo la iglesia
primitiva se desarrolló hasta convertirse en un movimiento que
penetró un imperio al buscar llevar a cabo el mandato de su
Maestro de «haced discípulos a todas las naciones». La iglesia
en el libro de Hechos reprodujo lo que era «infinitamente
reproducible», a saber, discípulos obedientes, líderes piadosos,
nuevas congregaciones y movimientos eclesiales de envío de
misioneros a nivel nacional. Este «ciclo de vida infinitamente
reproducible» es la manera en que los miembros de la iglesia
primitiva buscaron cumplir con el último mandamiento de
Cristo de alcanzar el mundo haciendo «discípulos a todas las
naciones». ¡Puede hacerse! Ellos lo hicieron. ¡Debe hacerse!
«Y será predicado este Evangelio del Reino en todo el mundo,
para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin»
(Mateo 24:14). El mandamiento de hacer «discípulos a todas las
naciones» requiere de movimientos eclesiales a nivel nacional
en toda nación.
27
Discípulos a todas las naciones
28
Capítulo 2
Discípulos a todas las naciones:
Desarrollo de la iglesia nacional
Un patrón infinitamente reproducible: Un ciclo de vida
E
l llamado de Cristo de «hacer discípulos a todas las
naciones» requiere una manera de hacer las cosas que
implica una reproducción infinita. A lo largo del primer
siglo y los siglos subsecuentes el crecimiento y la expansión de
la Iglesia se ha caracterizado por el desarrollo de movimientos
de iglesias nacionales autóctonas dentro de culturas y países.1
Dichos movimientos de multiplicación se caracterizan por lo
que se puede reproducir de manera infinita, algo muy parecido
a un ciclo de vida.
Cada etapa en el ciclo tiene la meta de reproducir lo que
puede reproducirse de manera infinita. La meta de la primera
etapa es desarrollar discípulos responsables que reproduzcan otros
discípulos para llegar a ser una congregación local. La meta de la
29
Discípulos a todas las naciones
segunda etapa es desarrollar líderes responsables que reproduzcan
otros líderes para edificar y equipar a la congregación. La meta
de la tercera etapa es desarrollar congregaciones responsables que
reproduzcan otras congregaciones para llegar a ser un movimiento
nacional. La meta de la cuarta etapa es desarrollar movimientos
nacionales responsables que envíen misioneros y reproduzcan
otros movimientos nacionales para llegar a ser un movimiento
internacional. Dicho patrón se puede reproducir de manera infinita
y es algo así como una rueda que sigue girando.2 De manera más
específica, el proceso se podría describir de la siguiente manera:
Etapa 1
De pecador a santo, de santo a discípulo obediente de Jesucristo
Etapa 2
De discípulo obediente a miembro contribuyente del
Cuerpo de Cristo, de miembro contribuyente a líder que
equipa al Cuerpo de Cristo
Etapa 3
De líder que se reproduce a crecimiento y expansión
de iglesia, de expansión de iglesia a multiplicación de
iglesias y de allí un movimiento nacional
Etapa 4
De multiplicación de iglesias a participación
transcultural, de participación transcultural a enviar
misioneros
…lo cual inicia otro ciclo de movimiento eclesial a nivel
nacional.
El desarrollo pleno de un movimiento eclesial a nivel
nacional es similar a un ciclo de vida, el cual avanza por las
etapas de la vida, desde la niñez hasta la adolescencia y de allí
de adulto joven a adulto mayor.
30
Discípulos a todas las naciones: Desarrollo de la iglesia nacional / 2
Al igual que un niño, la iglesia nace por medio del Espíritu y
crece en el camino del Señor.
Al igual que un adolescente, la iglesia recibe alimento y
madura en unidad y amor.
Al igual que un joven, la iglesia es fructífera, se multiplica
y da a luz otras iglesias.
Al igual que un adulto, la iglesia da apoyo y envía
obreros para que lleven el Evangelio a regiones que
todavía no han sido alcanzadas por el Evangelio.
31
Discípulos a todas las naciones
La rueda sirve para explicar la estrategia de cuatro etapas,
que es continua, repetitiva y universal. Como una «rueda»,
«anda» en cada contexto, cultura y país.
Etapa 1 - Iniciar
Evangelizamos ganando a los perdidos para Cristo y
estableciendo iglesias. La meta de la primera etapa es hacer
discípulos responsables y que se reproduzcan. Por lo tanto,
la tarea tiene dos aspectos. Primero, requiere comunicar el
Evangelio a las personas que están sin Cristo, los perdidos. La
transferencia de miembros creyentes de una iglesia a otra no es
evangelismo. Más bien, se deben buscar, encontrar y ganar a los
perdidos. Al igual que los métodos de Jesús, el patrón es el de
un evangelismo de «ve y cuéntalo» así como también de «ven
a ver». Se deben encontrar maneras efectivas de hacer llegar el
Evangelio a las personas. Luego se deben encontrar maneras
efectivas de explicar el Evangelio para que las personas puedan
responder y tomar una decisión significativa en lo concerniente
a la oferta llena de gracia de parte de Dios de perdón de pecado y
vida eterna, basada en la muerte y la resurrección de Jesucristo.
El mensaje queda autenticado, tanto por el estilo de vida de los
creyentes que muestran el amor de Dios, como por la presencia
de lo milagroso que demuestra el poder de Dios. Esto le da al
Espíritu Santo la oportunidad de convencer de pecado y dar el
nuevo nacimiento, provocando así una auténtica conversión.
Segundo, la tarea de la primera etapa requiere establecer
la iglesia. Al igual que con un hijo recién nacido, al proceso
del nacimiento le debe seguir el proceso de vinculación
afectiva. Los que se arrepienten y creen en el Evangelio
deben identificarse abiertamente con la familia de Dios y ser
cálidamente recibidos por ésta. Por lo tanto, en obediencia al
mandamiento de Cristo, al arrepentimiento y la fe les debe
seguir una confesión pública en las aguas del bautismo y el
recibimiento del Espíritu Santo prometido, tal y como sucedió
32
Discípulos a todas las naciones: Desarrollo de la iglesia nacional / 2
el día de Pentecostés. Es esencial iniciar una comunidad local de
creyentes, por cuanto los nuevos cristianos necesitan cuidado
y enseñanza. Necesitan ser integrados a la familia y que se les
enseñe a continuar en obediencia a todo lo que Cristo mandó,
demostrando con ello que son Sus discípulos. Tales discípulos
responsables comenzarán a reproducirse ganando a sus familias
y amigos para el Salvador. En el caso de una obra pionera, la
iglesia que envía buscará evitar estrategias incompletas, a saber,
evangelizar sin hacer discípulos, hacer discípulos sin establecer
iglesias, o simplemente establecer una «presencia simbólica» en
una región o país.
Etapa 2 - Alimentar
Fortalecemos la iglesia estableciendo la sana doctrina y
capacitando líderes. La meta de la segunda etapa es hacer
líderes responsables que se reproduzcan. Por lo tanto, la
tarea de esta etapa también tiene dos aspectos. Primero, el
desarrollo de un carácter piadoso es esencial para una iglesia
saludable. La arena fundamental donde darle forma a dicho
carácter a semejanza de Cristo es el hogar, el cual es la iglesia
en su forma más sencilla y más original. Aquí, la solidez de la
doctrina puede ponerse a prueba. Si la fe cristiana ha de llegar
a ser verdaderamente una parte de la cultura, debe tener a los
padres como sus modelos y los hijos deben apropiarse de ella.
Debe llegar a ser multigeneracional. Por lo tanto, los padres,
en especial los varones, necesitan capacitarse para guiar a
sus familias en los caminos del Señor. Ya que la iglesia es en
realidad una gran familia o parentela, el fortalecimiento de la
vida familiar es fundamental para cultivar una vida saludable en
la congregación.
Segundo, la tarea de la segunda etapa requiere capacitar a
líderes. Al igual que con un adolescente en proceso de maduración,
el proceso de ser modelo debe complementarse con el proceso
de ser mentor. Capacitar en madurez debe complementarse
33
Discípulos a todas las naciones
con capacitar en el ministerio. Crecer debe dar como resultado
anunciar. El desafío es transformar a personas que toman, en
personas que dan. Debido a que cada miembro del Cuerpo de
Cristo tiene algo que dar, se debe ayudar a los creyentes a que
identifiquen, desarrollen y usen sus dones divinos para el bien de
los demás. Por lo tanto, los líderes tienen el don de servir y equipar
a otros a hacer lo mismo. Dicho ministerio de liberar a otros a
servir se ve primero en el hogar. Movilizar a las personas para
el bien de los demás es inicialmente un asunto familiar. Aquellos
que personifican el modelo de siervo-líder y guían a sus familias
bien, son los que han de guiar el Cuerpo de Cristo. Por lo tanto,
se identifica y desarrolla a los líderes emergentes para que la base
del liderazgo pueda ampliarse y el Cuerpo de Cristo se edifique
y expanda. Hacer líderes responsables y que se reproduzcan es
capacitarlos no sólo como líderes de seguidores sino también
como líderes de otros líderes. En la segunda etapa, el desarrollo y
la capacitación del liderazgo son prioridades elevadas que ayudan
a incrementar, tanto la cantidad como la calidad de los líderes,
previendo el tipo de expansión requerida para la nacionalización
en la tercera etapa. En el caso de una obra pionera, la iglesia que
envía buscará evitar el uso excesivo de un ministerio centrado en
eventos, con perspectivas que abarquen tan sólo una generación,
con mentalidades centradas en edificios, con institucionalismo
rígido o endeudamiento excesivo.
Etapa 3 - Expandir
Multiplicamos congregaciones dentro de una región o nación
estructurando las iglesias a favor de la autoexpresión y la
autonomía y evangelizando por medio de la auto-propagación y
la independencia económica. La meta de la tercera etapa es hacer
congregaciones responsables que se reproduzcan y multipliquen
iglesias culturalmente apropiadas que juntas lleguen a ser un
movimiento eclesial a nivel regional o nacional. Por lo tanto, la
tarea de la tercera etapa, otra vez, tiene dos aspectos. Primero,
requiere liberar a la iglesia para que ésta logre su autoexpresión
34
Discípulos a todas las naciones: Desarrollo de la iglesia nacional / 2
y autonomía. Una iglesia debe encontrar la manera de encajar
en su ambiente para que no parezca extranjera y, con ello, que no
levante barreras innecesarias para la comprensión y la aceptación
del Evangelio. Su estilo de adoración, comunión, enseñanza,
cuidado y ayuda a los no alcanzados debe ser apropiado a la
cultura en la que está ministrando. Dicha contextualización del
ministerio libera a la iglesia para que ésta sirva a su sociedad de
una manera más efectiva y fructífera. Más aún, la iglesia debe
estar estructurada de tal modo que promueva el ministerio
contextualizado. Las formas del ministerio deberán seguir a
y liberar a la función del mismo. Por lo tanto, el gobierno, la
organización y la administración de la iglesia deben mantenerse
simples, flexibles y prácticos, empoderando a la iglesia para que
ésta lleve a cabo su ministerio en su comunidad y cultura.
Segundo, la tarea de la tercera etapa requiere multiplicarse
en un movimiento regional o nacional por medio de la
evangelización de su «Jerusalén» y multiplicar las iglesias en
su «Judea». Al igual que con un joven adulto en crecimiento, el
proceso de empoderamiento para ayudarlos a «levantarse sobre
sus pies» debe complementarse con el proceso de patrocinio
para darles oportunidades significativas para «probar sus alas».
El crecimiento expansivo por medio de ganar a los perdidos
en su propia cultura requiere que la iglesia participe en un
evangelismo continuo que sea tanto sensible como flexible. Tal
vez sea necesaria una combinación de los medios de comunicación
y de métodos evangelísticos masivos y personales. Se necesitará
de evangelismo tanto programado como espontáneo. Esto
involucra el testimonio del cuerpo colectivo de creyentes,
así como también el testimonio de personas a familiares y
amigos dentro de su esfera de influencia. A esto debe seguir
el crecimiento extensivo por medio de iniciar nuevas iglesias
dentro de la región en general.3 Al igual que los adultos jóvenes,
las congregaciones jóvenes tienden a reproducirse más dentro
de la primera mitad de su vida. Puede que el establecimiento de
iglesias de parte de las iglesias locales necesite complementarse
35
Discípulos a todas las naciones
con equipos itinerantes del tipo apostólico para establecer
iglesias pioneras a distancias mayores.2 Será esencial el desarrollo
de estructuras regionales apropiadas. Cuando una iglesia que
envía haya estado participando en establecer una obra pionera
en otra región o país, buscará brindar relaciones afirmativas y
liberadoras de tipo familiar que eviten el paternalismo al mismo
tiempo que conserven el orden del Nuevo Testamento. Más aún,
buscará evitar politizar o la propiedad externa al mismo tiempo
que la iglesia recientemente nacionalizada buscará evitar pasar
de la primera a la tercera etapa sin un enfoque adecuado en la
segunda etapa.
Etapa 4 - Enviar
Ampliamos la iglesia y hacemos avanzar el Reino enviando y
apoyando misioneros y tendiendo un puente hacia otros pueblos,
otras culturas y otros idiomas. La meta de la cuarta etapa es
hacer iglesias nacionales responsables que se reproduzcan,
envíen misioneros y hagan discípulos a todas las naciones en
cumplimiento del mandato de Cristo. Por lo tanto, la tarea de
la cuarta etapa tiene dos aspectos. Primero, requiere alcanzar a
grupos culturales cercanos. Muchas iglesias nacionales tienen un
punto flaco cuando se trata de desarrollar esfuerzos misioneros
locales entre los «samaritanos» que son culturalmente distintos
pero que se encuentran geográficamente cerca. La mejor manera
de estar cada vez más al tanto de la diversidad del mundo a
su alrededor y de la necesidad que éste tiene del Evangelio
es inicialmente por medio de la intercesión. A medida que las
personas desarrollen un corazón compasivo, escucharán y
responderán cuando el Señor de la cosecha comience a llamar
a obreros a su mies. La iglesia nacional captará la visión y
comenzará a enviar y apoyar misioneros a grupos culturalmente
diversos dentro de su propia región y país.
Segundo, la tarea de la cuarta etapa requiere alcanzar a
grupos culturales distantes en otros países y es similar a un
36
Discípulos a todas las naciones: Desarrollo de la iglesia nacional / 2
adulto mayor que prevé llegar a ser abuelo. El proceso de
formar redes para unir a aquellos con una visión en común
debe complementarse con el proceso de formar sociedades
para verdaderamente compartir juntos en una tarea en común.
Enviar y apoyar misioneros en otra nación es un gran desafío,
especialmente cuando se trabaja entre grupos no alcanzados.
Con frecuencia requiere el experto consejo, la oración y el
apoyo financiero de otra iglesia nacional. En algunos casos,
puede que también requiera de la coordinación y la cooperación
de misioneros de otra iglesia nacional que también están
trabajando en el mismo país. Las iglesias que envían buscarán
evitar exportar su cultura y sus metodologías, o saltar de la
segunda a la cuarta etapa sin prestar suficiente atención a la
tercera etapa.
Conclusión
Al usar la “rueda”, se puede identificar la etapa de desarrollo
de la iglesia local, regional o nacional (véase Apéndices A y B).
Los que están en la primera etapa son obras recién iniciadas.
Puede que algunos han estado en esta etapa pionera inicial por
años, lo cual indica la necesidad de capacitación adicional para
hacerlos avanzar hacia la segunda etapa. Las iglesias y los países
en la segunda etapa son obras establecidas. Otra vez, algunas
han estado en esta etapa por años y necesitan ayuda para
«levantarse sobre sus pies» y desarrollar movimientos fuertes
de establecimiento de iglesias a nivel nacional.2 Las obras en la
tercera etapa se están convirtiendo en movimientos nacionales.
Su siguiente paso es captar y llevar a cabo una visión para cumplir
la Gran Comisión entre «todas las naciones», incluyendo a
grupos étnicos no alcanzados dentro de sus propios países. Las
iglesias y países en la cuarta etapa han dado «la vuelta completa»
y están enviando y apoyando a misioneros, tanto nacionales
como internacionales. Estas obras son las que participan en la
predicación del Evangelio del Reino «en todo el mundo, para
testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin» (Mateo
37
Discípulos a todas las naciones
24:14). Estas iglesias a nivel nacional plenamente desarrolladas
son iglesias de «la vuelta completa» que mantendrán al proceso
de evangelización del mundo «rodar» hasta que Cristo venga.
En los próximos cuatro capítulos miramos más detalladamente
a cada una de estas etapas del desarrollo «vuelta completa» de
la iglesia a nivel nacional.
38
Capítulo 3
Discípulos a todas las naciones:
Etapa 1: Iniciar - Evangelizar
L
a etapa inicial es fundamental. Es esencial echar cimientos
sólidos. Así como la niñez es la primera etapa del ciclo
de vida humana y es la base de todas las demás etapas, el
evangelismo es la primera fase del ciclo de vida de hacer discípulos a
todas las naciones por medio del desarrollo eclesial a nivel nacional.
La meta de la primera etapa es hacer discípulos responsables que se
reproduzcan y que continúen siguiendo a Cristo. La tarea tiene dos
aspectos: comunicar el Evangelio e iniciar la iglesia. Involucra el
proceso del nacimiento, personas que nacen de nuevo y el proceso
de vinculación afectiva, el cual los lleva al Cuerpo de Cristo.
Comunicando el Evangelio: El proceso del nacimiento
Jesús, luego de Su bautismo en el río Jordán y el descenso del
Espíritu sobre Él, comenzó a predicar declarando, «El Reino
39
Discípulos a todas las naciones
de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el Evangelio»
(Marcos 1:15). En la sinagoga de Su pueblo natal de Nazaret
leyó del rollo de Isaías: «El Espíritu de Jehová el Señor está
sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar
buenas nuevas a los abatidos» (Isaías 61:1). ¿Y cuáles eran las
buenas nuevas que Jesús proclamaba? «Sanar a los quebrantados
de corazón; pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos;
poner en libertad a los oprimidos» (Lucas 4:18–19). Él predicó
estas buenas nuevas del Reino de Dios por toda Galilea y
Judea. Señales y maravillas acompañaban Su predicación, por
cuanto «Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús
de Nazaret, y … éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos
los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él» (Hechos
10:38).
Jesús comunicaba el Evangelio en palabra y obra. Con
autoridad y poder proclamó y demostró las buenas nuevas
de la presencia y el poder del Reino de Dios para perdonar,
sanar y liberar. Comisionó a Sus discípulos para que hicieran
lo mismo, enviándolos a predicar el mensaje, «El Reino
de los cielos (Dios) se ha acercado» y a «sanar enfermos,
limpiar leprosos, resucitar muertos, echar fuera demonios»
(Mateo 10:7–8). Aunque los envió inicialmente «a las ovejas
perdidas de la casa de Israel», Jesús, luego de Su resurrección,
comisionó a Sus discípulos a ir y «hacer discípulos a todas las
naciones». Los Evangelios registran «todas las cosas que Jesús
comenzó a hacer y a enseñar, hasta el día en que fue recibido
arriba» (Hechos 1:1). El Libro de Hechos cuenta la historia
de cómo los apóstoles y discípulos continuaron haciendo lo
que Jesús dijo e hizo, predicando las buenas nuevas del Reino
de Dios, sanando a los enfermos y echando fuera demonios.
«Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles
el Señor y confirmando la palabra con las señales que la
seguían» (Marcos 16:20). De la misma manera, el apóstol
Pablo, el perseguidor convertido en predicador, proclamó el
Evangelio de Cristo plenamente «para la obediencia de los
40
Discípulos a todas las naciones: Etapa 1: Iniciar - Evangelizar / 3
gentiles (las naciones), con la palabra y con las obras, y con
potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de
Dios» (Romanos 15:18–19). Tal y como lo hizo Jesús, Sus
discípulos comunicaron las buenas nuevas del Reino de Dios
en palabra y con poder, anunciando el ofrecimiento de Dios de
perdón y vida eterna para todos los que se volvieran de sus
pecados y pusieran su confianza en Su Hijo, Jesús el Mesías.
Encontrando a los perdidos
¿A qué vino Jesús? Vino a buscar y salvar lo que se había perdido
(Lucas 19:10). Vino a salvar a pecadores, a anunciar «el tiempo
aceptable; … el día de salvación» (2 Corintios 6:2). Pero, ¿qué
significa estar perdido? En Lucas 15, Jesús usó tres parábolas
para describir «el estado de perdido». Las personas perdidas son
como una oveja perdida, una moneda perdida, un hijo perdido.
Una oveja perdida está indefensa. No se puede salvar a sí
misma. Hay que encontrarla y traerla de vuelta al redil. Ésta
es la razón por la cual el pastor busca hasta que encuentra su
única oveja perdida. Jesús veía a las multitudes como indefensas
y acosadas, como ovejas sin pastor. En efecto, «todos nosotros
nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su
camino» (Isaías 53:6). Estamos perdidos en el pecado, sin Dios
y sin esperanza en este mundo, hasta que el Buen Pastor nos
encuentra. No podemos salvarnos. Necesitamos un Salvador,
Alguien que nos busque hasta que nos encuentre y nos salve.
Las personas perdidas son como una moneda perdida.
Una moneda perdida no tiene ningún valor. Aunque pudiera
llevar la marca de un famoso gobernante, no tiene valor. No
tiene valor sino hasta que se la encuentre y que vuelva a estar
«en circulación». Y fue así que la mujer que había perdido la
moneda, tal vez parte de la dote que llevaría a su matrimonio,
la buscó cuidadosamente hasta que la encontró. ¿Cuál es el
valor de una persona perdida? ¡Todo el mundo! «Porque ¿qué
41
Discípulos a todas las naciones
aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere
su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?»
(Marcos 8:36–37). Somos valiosos para Dios. Somos dignos
de que se nos encuentre y se nos salve. Estamos hechos a
Su imagen. Llevamos Su marca impresa en nosotros. Le
pertenecemos. No podemos hallarnos a nosotros mismos.
Necesitamos un Salvador, Alguien que nos busque hasta que
nos encuentre.
Las personas perdidas son como un hijo perdido. No tienen
esperanza. Al igual que el hijo pródigo, han dejado el hogar,
llevándose consigo las dádivas de sus padres y gastándoselas
insensatamente hasta terminar en un criadero de cerdos. O
pueden ser como el hermano mayor quien, aunque nunca dejó
el hogar, estaba igual de perdido. Estaba en la casa pero no
era parte de ella. Estaba en casa, solo, aislado y separado del
amor de su padre, incapaz de disfrutar de la vida abundante
de un hijo. De igual manera, nosotros, habiendo recibido toda
dádiva buena y perfecta del Padre en los cielos, vamos por
nuestra cuenta, dilapidando perversamente nuestra vida en
pos de objetivos egoístas como el hermano menor, o, como
el hermano mayor, regodeándonos en la autocompasión con
pretensiones de superioridad moral porque creemos que se
nos está tratando injustamente. Pero cuán grande es el amor
que el Padre tiene por todos nosotros, ya sea que somos malos
o que nos creamos moralmente superiores.
¡Cuánto anhela Él que conozcamos la verdadera vida,
la vida abundante, la vida eterna, de que «todas Sus cosas
son nuestras»! Pero en contraste con una oveja perdida y
una moneda perdida, podemos elegir que se nos encuentre,
podemos elegir regresar al Padre y entrar al gozo de Su casa.
A todos se nos ofrece el regalo de la salvación de Dios
por medio de Su Hijo, Jesucristo. «Porque de tal manera amó
Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo
42
Discípulos a todas las naciones: Etapa 1: Iniciar - Evangelizar / 3
aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna» (Juan
3:16). Estas buenas nuevas se han de comunicar a todos, por
cuanto todos hemos pecado y estamos destituidos de la gloria
de Dios. No hay justo, ni aún uno. Dios no envió a Su Hijo al
mundo para condenarlo, sino para salvarlo por medio de Él.
Aunque somos condenados por causa del pecado, Dios ahora
ofrece perdón y vida a todos los que se vuelven de su pecado
y creen en Su Hijo. Por lo tanto, «el que cree en el Hijo tiene
vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida,
sino que la ira de Dios está sobre él» (Juan 3:36).
Dios no quiere que nadie perezca, sino que todos
procedan al arrepentimiento (2 Pedro 3:9). Debido a que la
paga del pecado es muerte, Jesucristo, por medio de Su muerte
y resurrección, pagó el castigo por el pecado (la muerte),
derrotó al autor del pecado (Satanás) y quebrantó el poder del
pecado (la ley). El perdón y la vida, la libertad y la liberación,
la sanidad y la esperanza se ofrecen ahora por medio del
Evangelio. Y todo aquel que invoque el nombre del Señor será
salvo—¡efectivamente, buenas nuevas!
Pero primero se debe encontrar lo perdido antes de
ganarlo para Cristo. Deben buscarse y encontrarse las ovejas
perdidas, las monedas perdidas y los hijos perdidos. Ésa es
la razón por la que Jesús nos dijo «Id», por cuanto «¿cómo,
pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo
creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin
haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren
enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies
de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas
nuevas!» (Romanos 10:14,15). ¿Y dónde se ha de encontrar
a los perdidos? ¡No en el redil! Están perdidos. Es por medio
de encontrar y ganar a los perdidos que el Reino de Dios se
expande y se amplía. Debemos encontrar a las ovejas perdidas,
no transferir ovejas encontradas de un rebaño a otro. Tal y
como lo dijo Jesús, nosotros también debemos sentir pasión
43
Discípulos a todas las naciones
por encontrar lo que está perdido: «otras ovejas que no son de
este redil; aquéllas también debo traer» (Juan 10:16).
Ganando a los perdidos
Jesús les dijo a Sus discípulos que si lo seguían, los haría
pescadores de hombres (Mateo 4:19). En los días de Jesús, los
pescadores usaban redes, no cañas para atrapar peces. Andrés,
Pedro, Jacobo y Juan no eran pescadores deportivos; eran
pescadores comerciales. Ellos atrapaban peces en redes, no con
anzuelos. Atrapaban muchos, no unos cuantos. La manera en
que Jesús «pescaba hombres» y les enseñó a Sus discípulos a
pescar es sumamente instructiva. Sus primeros seguidores
fueron ganados por medio de relaciones ya existentes. Andrés y
Pedro eran hermanos, Jacobo y Juan eran hermanos y los cuatro
eran socios en un negocio de pesca. Con asombro observaron a
Jesús hacerse amigo de una mujer samaritana pecadora junto
a un pozo y, por medio del testimonio de ella, muchísimos de
sus amigos y conocidos llegaron a creer en Él (Juan 4:39, 42).
Al igual que los peces, a las personas se las encontraba en
«cardúmenes», en redes de relaciones. Éstas eran las «redes»
que frecuentemente atraían a las personas hacia Jesús. Al
parecer, los discípulos aprendieron a pescar a la manera de Jesús,
por cuanto el libro de Hechos registra que muchos vinieron a
Cristo, incluyendo familias enteras, como las de Cornelio, Lidia,
el carcelero de Filipos y el rabino judío Crispo. Aldeas enteras se
volvían al Señor, así como también grupos religiosos y sociales.1
Lo mismo sucede hoy. Más personas vienen a Cristo por medio
de relaciones ya existentes con familiares, amigos, conocidos y
vecinos que de ninguna otra manera. En ese entonces y ahora,
dichas esferas de influencia ya existentes son los «estanques de
pesca» primarios para ganar a los perdidos para Cristo.2
Se les deben comunicar a los perdidos estas buenas nuevas de
perdón de pecado y reconciliación con Dios por medio de Cristo.
El meollo del Evangelio es la comunicación de la muerte y la
44
Discípulos a todas las naciones: Etapa 1: Iniciar - Evangelizar / 3
resurrección de Cristo y el significado redentor de éstas. Sí, Cristo
murió y fue sepultado. Pero ¿por qué? Por causa de nuestros pecados
(1 Corintios 15:3–5). Sí, Cristo resucitó de entre los muertos y
testigos lo vieron. Pero ¿para qué? Para nuestra justificación, para
que pudiéramos arreglarnos con Dios (Romanos 4:25). Éstas son
las buenas nuevas que se les deben predicar a los perdidos. De
tal manera amó Dios al mundo que dio a Su único Hijo para que
todo aquel que crea y lo reciba no perezca ni se pierda por toda la
eternidad, sino que tenga vida eterna.
El evangelismo debe ir acompañado de buenas acciones.
Las buenas nuevas deben ir acompañadas de buenas obras. Las
personas necesitan oír el Evangelio, pero también necesitan
verlo. Jesús dijo que Sus seguidores son «la luz del mundo y
la sal de la tierra». Por lo tanto, hemos de dejar que «alumbre
nuestra luz delante de los hombres, para que vean nuestras
buenas obras, y glorifiquen a nuestro Padre que está en los
cielos» (Mateo 5:16).
El amor de Dios en Cristo no sólo se expresa en palabras,
sino en hechos – hechos prácticos de amabilidad y actos de
compasión – atendiendo a los necesitados, sanando a los
enfermos, liberando a los que tienen ataduras, ayudando a los
pobres, alimentando a los hambrientos, buscando justicia para
los oprimidos y satisfaciendo las necesidades de los huérfanos
y las viudas. Los estómagos con hambre no tienen oídos. Jesús
iba por todos lados «haciendo bienes». Movido a compasión,
alimentó a las multitudes, sanó a los enfermos, echó fuera
demonios mientras predicaba las buenas nuevas a los pobres. La
iglesia primitiva hizo lo mismo. Según las palabras del apóstol
Pablo, «Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a
todos, y mayormente a los de la familia de la fe» (Gálatas 6:10).
En culturas evangelizadas en menor grado y que ofrecen
resistencia, puede que dichas buenas obras tengan que venir
primero y preparar el terreno para la comunicación de las
45
Discípulos a todas las naciones
buenas nuevas del Evangelio. Como ya se ha dicho, «A las
personas no les importa cuánto sabemos hasta que saben cuánto
nos importan». La comunicación de las buenas nuevas del Reino
se da en palabra y hecho, con hechos tanto sobrenaturales como
naturales, tanto milagrosos como misericordiosos. Movidos
a compasión, podemos sanar a los enfermos, ayudar a los
necesitados y predicar las buenas nuevas a los pobres.3
Tomará tiempo buscar y salvar, encontrar y ganar a las
personas para Cristo. El evangelismo es un proceso. Existen
diferentes tipos de terreno: duro, empedrado, con espinos, y suave
(Marcos 4:1–10) y hay diferentes estaciones para trabajar la tierra:
arar, sembrar, cultivar y cosechar. Hay un proceso que requiere
tiempo entre plantar la semilla y levantar la cosecha, tiempo para
que la semilla crezca, se desarrolle y madure. Con frecuencia existe
un período de tiempo entre plantar la semilla del Evangelio y la
cosecha «para vida eterna». Así como hay un período de gestación
entre la concepción y el nacimiento físico, parece haber también un
«período de gestación» para el nacimiento espiritual.
La mayoría de las personas llegan a Cristo por medio de
un proceso. Puede que algunas lleguen a la salvación con mayor
rapidez que otras, pero todas pasan por un proceso de escuchar,
entender, reflexionar, aceptar y creer en el Evangelio. ¿Cuánto
tiempo les tomó creer a Andrés, Pedro, Jacobo y Juan? ¿Y qué
de Nicodemo y José de Arimatea? ¿Y qué acerca de los propios
hermanos de Jesús, Santiago y Judas, quienes al parecer no
creyeron sino hasta después de Su resurrección?4
Con frecuencia, la longitud del proceso depende de la
receptividad de una persona o incluso de un grupo. ¿Cuán abiertos
están a escuchar? ¿Cuán listos están para responder? ¿Tienen
oídos para oír, un corazón para creer? ¿Por qué cierto terreno
es duro, mientras que otro es suave? No todos los terrenos son
iguales. Jesús reconoció esta realidad. Les dijo a los doce que
cuando entraran a una ciudad o aldea, «informaos quién en ella
46
Discípulos a todas las naciones: Etapa 1: Iniciar - Evangelizar / 3
sea digno, y posad allí hasta que salgáis». Sin embargo, «si alguno
no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salid de aquella casa
o ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies» (Mateo 10:11, 14).
¿Por qué algunas comunidades, como Capernaum, estuvieron más
abiertas a recibir a Jesús que otras, como Nazaret y Corazín? ¿Por
qué los «pecadores», tales como las prostitutas y los publicanos,
fueron más receptivos que los saduceos y los fariseos? Pero las
estaciones cambian y los corazones se ablandan.
¿Cuántos de los tres mil que creyeron el día de Pentecostés
estuvieron entre los que gritaban pidiendo la muerte de Jesús
varias semanas antes? ¿Y cuántos más se encontraban entre los
muchos miles de judíos que creyeron a lo largo de los siguientes
meses (Hechos 4:4)? ¿Por qué incluso de entre los resistentes
líderes religiosos «también muchos de los sacerdotes obedecían
a la fe» (Hechos 6:7)?
No se debe pasar por alto a las personas y a los grupos,
ya sea que éstos muestren resistencia real o aparente. A ellos
también se les debe buscar y encontrar, pero puede que a ellos
les tome más tiempo responder. Si bien puede que el enfoque
sea sobre los más receptivos, los que muestran resistencia
pueden responder y, de hecho, responden a su tiempo. Regados
por la oración, ablandados por las circunstancias, confrontados
por las crisis, atraídos por actos de amabilidad, los que menos
responden pueden ser llevados a Cristo en su momento.
Pero cualquiera que sea el período de tiempo que le tome
a una persona entender y responder con arrepentimiento de
pecado y con fe en Jesucristo, todos debemos volver a nacer, por
cuanto Jesús mismo dijo: «el que no naciere de nuevo (anothen
«de arriba»), no puede ver el Reino de Dios» (Juan 3:3). Así como
una persona debe «nacer de la carne» (físicamente) para entrar
en la familia humana, debe «nacer del Espíritu» (de arriba) para
entrar en la familia de Dios (Juan 3:5–7).
47
Discípulos a todas las naciones
Encontrar y ganar a los perdidos
Cuando los misioneros de los Estados Unidos, Ted y Sou
Olbrich, llegaron a Camboya en 1999, comenzaron con una
pequeña iglesia en Nom Pen.
Al creer que la iglesia debe ser proactiva y holística al
comunicar el Evangelio, decidieron compartir y demostrar el
amor de Dios por la persona en su integridad: espíritu, alma
y cuerpo. Mientras se proclamaba el Evangelio en el poder
del Espíritu, los enfermos fueron sanados, los atados fueron
liberados y la gente fue salvada.
A los creyentes les bautizaron, les discipularon en la Palabra
y les enseñaron verdades cristianas y valores familiares. A los
líderes les capacitaron y les enviaron a predicar el Evangelio
e iniciar nuevos grupos. A los necesitados les proveyeron de
ropa y alimentos; cuidaron a las viudas y a los huérfanos. Se
establecieron casas hogares, supervisadas por viudas, para
albergar, alimentar, educar y proveer adiestramiento en cuanto
a levantar empresas agrícolas autosustentadas y aprovechar
oportunidades micro empresariales. Estos hogares también
sirven como lugares de reunión de iglesias locales y centros
regionales de adiestramiento para este movimiento eclesial
nacional en crecimiento rápido.
Actualmente hay 2.000 congregaciones y cerca de 200.000
creyentes, con más de 100 casas hogares cuidando a casi 4.000
huérfanos. «Los grandes sufrimientos de los camboyanos en
el pasado se han transformado en gran receptividad … desde
solamente unos pocos miles de cristianos que sobrevivieron
hasta los 1990, los creyentes posiblemente superan el 3,5%
de la población» (Operation World, pág. 186). Casi todo este
crecimiento se ha dado como resultado de la multiplicación
de iglesias por medio de evangelistas y fundadores de iglesias
autóctonos.
Misión Kampuchea 2021 es una visión compartida por
grupos eclesiales nacionales de ver cada pueblo alcanzado
con una iglesia establecida en cada una de las 11.000 aldeas
restantes, para el año 2021.
48
Discípulos a todas las naciones: Etapa 1: Iniciar - Evangelizar / 3
El inicio de la iglesia: el proceso de vinculación afectiva
El «proceso del nacimiento» inicial de comunicar el Evangelio
involucra encontrar y ganar a los perdidos para Cristo. La
segunda fase de la primera etapa es el «proceso de vinculación
afectiva». Así como un bebé recién nacido se vincula a su madre y
entra a la familia, al hijo recién nacido de Dios se le debe conectar
y traer a la familia de Dios. Aunque sólo tenemos dos referencias
de Jesús hablando acerca de la iglesia (Mateo 16:18; 18:17), la
proclamación del Evangelio en el libro de Hechos dio como
resultado el establecimiento de iglesias por todo el Imperio
Romano. Los que creyeron eran constantemente incorporados
al Cuerpo de Cristo, la comunidad local de creyentes llamada «la
iglesia» (ekklesia: «los convocados»). Es esencial una comunidad
de creyentes dentro de la cual a los creyentes recién nacidos
se les pueda enseñar, alimentar y fortalecer en la fe. Los recién
nacidos, ya sea física o espiritualmente, necesitan familias para
sobrevivir y desarrollarse. Necesitan incorporarse a una familia
y aprender cómo vivir en una familia. De allí que el «proceso de
vinculación afectiva» tiene dos aspectos: incorporar a los nuevos
creyentes y discipularlos en los caminos de Jesucristo, su Señor.
La incorporación de nuevos creyentes
Jesús prometió a Sus discípulos: «Pero recibiréis poder, cuando
haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos
en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la
tierra» (Hechos 1:8). Cuando el Espíritu Santo vino sobre ellos
el día de Pentecostés, fue Pedro quien se puso de pie junto con
los once y predicó las buenas nuevas de Jesucristo. Osadamente
declaró que había amanecido un nuevo día: «Mas esto es». El
derramamiento del Espíritu Santo fue la señal de «los postreros
días» cuando «todo aquel que invocare el nombre del Señor,
será salvo» (Hechos 2:17–21). Pedro claramente proclama que
este Jesús de Nazaret, a quien «prendisteis y matasteis por
manos de inicuos, crucificándole», Dios ahora ha resucitado de
49
Discípulos a todas las naciones
entre los muertos y «de lo cual todos nosotros somos testigos»
(Hechos 2:23, 32). Más aún, «exaltado por la diestra de Dios,
y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo,
ha derramado esto que vosotros veis y oís» (Hechos 2:33).
Por lo tanto, Pedro concluye, «A este Jesús a quien vosotros
crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo» (Hechos 2:36).
Jesús de Nazaret es tanto Maestro como Mesías. Él es el
Salvador a quien todos hemos de invocar para ser salvos.
Cuando las personas escucharon esto, «se compungieron
de corazón» y preguntaron, «¿Qué haremos?» Pedro respondió:
«Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre
de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del
Espíritu Santo». Y siguió suplicándoles, «Sed salvos de esta
perversa generación», y unos tres mil aceptaron el mensaje,
fueron bautizados y se añadieron al número de creyentes el día
de Pentecostés (Hechos 2:38–41). A lo largo de todo el libro de
Hechos, esto parece ser el patrón del inicio de la vida con Cristo y
de entrar en la familia de Dios: arrepentirse y creer en Cristo, ser
bautizado y recibir el don del Espíritu Santo.5 El inicial «hacer de un
discípulo» se hace por medio de la identificación pública con Cristo
en las aguas del bautismo y el recibir del don del Espíritu Santo.
Ésta es la manera en la que se incorporó a los nuevos creyentes a
la iglesia, el Cuerpo de Cristo, comenzando el día de Pentecostés.
Identificarse con Cristo es identificarse con Su cuerpo. Tal y como
en el matrimonio, así también se da en el bautismo – la ceremonia
pública confirma y sella la unión de un hombre y una mujer no sólo
el uno al otro sino también la familia del uno a la del otro.
El discipulado de creyentes
Con los niños, la meta es enseñarles a caminar, hablar, alimentarse
y obedecer. Y dicha enseñanza se da dentro de la familia. Lo
mismo sucede con los discípulos a quienes se les ha de enseñar a
caminar en los caminos del Señor y a obedecer todo lo que Cristo
mandó (Mateo 28:20). La capacitación de los discípulos de Jesús
50
Discípulos a todas las naciones: Etapa 1: Iniciar - Evangelizar / 3
tuvo lugar dentro del contexto de las relaciones personales.
Jesús llamó a los doce «para que estuviesen con él» antes de
enviarlos a predicar (Marcos 6:14). Enseñó y capacitó a sus
discípulos tal y como los padres enseñan y capacitan a sus hijos,
dentro del contexto de las relaciones familiares. Jesús discipuló
a los doce dentro del escenario familiar de un «grupo pequeño»,
el cual, después de Pentecostés con frecuencia se encontraría
dentro del contexto del hogar.
El primer paso para «guardar todas las cosas que Jesús les
había mandado» es el bautismo por agua. Jesús instruyó a Sus
discípulos que comenzaran a hacer discípulos bautizándolos
en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo
(Mateo 28:19).6 Al hacerlo así, los que creían se identificaban
tanto con Cristo en Su muerte y Su resurrección como con Su
cuerpo, la comunidad de seguidores de una misma fe.
Luego del día de Pentecostés los que creyeron se dedicaron
a la enseñanza de los apóstoles, a la comunión, al partimiento del
pan y a la oración (Hechos 2:42). Aunque el número de creyentes
era grande, fue dentro del contexto de las relaciones familiares que
los apóstoles enseñaron. Lucas registra que «Todos los que habían
creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; … Y
perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en
las casas, comían juntos con alegra y sencillez de corazón, alabando
a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo» (Hechos 2:44–46).
¿Y qué enseñaban los apóstoles? Lo que Jesús les había
enseñado, lo que tenemos registrado en los Evangelios. Y de
todos los Evangelios, Mateo parece presentar y resumir con la
mayor claridad lo que Jesús enseñó, en «bloques de enseñanza».
Cinco veces en su Evangelio concluye una sección de enseñanza
con la frase «Cuando terminó Jesús estas palabras».7 Al igual que
los niños, estos primeros creyentes necesitaban de enseñanzas
prácticas relacionadas con la vida para que pudieran conocer
y hacer la voluntad del Padre. Los doce temas prácticos en el
51
Discípulos a todas las naciones
La incorporación y el discipulado de nuevos creyentes
En el año 2000, Ying y su esposa, Grace, fueron asignados
como misioneros a un área urbana de 20 millones en el sudeste
de Asia.
Previamente habían servido cinco años en Asia oriental,
estableciendo una iglesia cada año. Cada año ganaron de 40
a 60 personas a Cristo, a las cuales les invitaron a asistir a la
iglesia que habían iniciado. Sin embargo, tal estrategia jamás
alcanzaría a los 20 millones de personas donde ahora vivían.
Se hizo evidente que tenían que irse a la gente, compartir a
Cristo con toda la gente posible, y hacer discípulos de los que
creyeron.
Comenzaron con 30 creyentes de una de las cinco iglesias en
la ciudad, capacitándolos a compartir su fe con su familia, sus
amigos y sus compañeros de trabajo. Haciendo una lista de todos
los que estaban lejos de Dios, les tocaba preguntarle al Señor
a cuáles cinco les tocaba testificar durante la próxima semana.
Practicaron compartir su testimonio y un mensaje sencillo del
Evangelio. Cada semana se reunieron para dar informes, rendir
cuentas y recibir capacitación para el seguimiento, comenzando
con el bautismo en agua.
Durante la primera semana, 17 de ellos compartieron
su testimonio con por lo menos una persona. Uno de ellos
compartió con 11 personas y varias aceptaron a Cristo. En vez
de traer a estos nuevos creyentes al grupo, se les enseñaron a
iniciar su propio grupo y enseñar lo que ellos habían aprendido,
comenzando con cómo compartir su fe con su familia, sus
amigos y sus compañeros de trabajo. Al continuar reuniéndose
semanalmente con el grupo original, ellos a su vez enseñaron lo
que habían aprendido a su propio grupo.
Pronto el número de creyentes y grupos comenzó a
multiplicarse. Dentro de cuatro años había 18 generaciones de
creyentes que habían aceptado a Cristo y se habían convertido
en discipuladores que discipulaban a otros. Dentro de diez años
había 1,7 millones de creyentes bautizados y más de 150.000
grupos. Se había liberado un movimiento discipulador.9
52
Discípulos a todas las naciones: Etapa 1: Iniciar - Evangelizar / 3
Sermón del Monte de Mateo 5–7, los cuales representan la
primera de las cinco secciones de enseñanza, son un ejemplo
de lo que Jesús enseñó a Sus discípulos acerca de la voluntad
del Padre en los cielos.8 Los verdaderos discípulos permanecen
en la palabra de Cristo, oyendo y haciendo lo que Él ordenaba
(Juan 8:31–34). Al hacerlo, construyen sus vidas sobre un
fundamento seguro. Jesús dijo, «Cualquiera, pues, que me oye
estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente,
que edificó su casa sobre la roca» y cuando «descendió lluvia,
y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella
casa; … no cayó, porque estaba fundada sobre la roca»
(Mateo 7:24–25).
Y así, a los primeros creyentes se les enseñó lo que
Jesús les enseñó a Sus discípulos. Luego de Pentecostés,
ellos «perseveraban en la doctrina de los apóstoles» (Hechos
2:42). Así como los doce se hicieron discípulos de Jesús
aprendiendo a obedecer lo que Él ordenaba, de igual manera
hicieron discípulos, capacitando a los creyentes por medio de
la exhortación y el ejemplo para que llegaran a ser verdaderos
seguidores de Jesucristo. Así como habían sido discipulados,
ellos discipularon a nuevos creyentes; y al hacerlo, iniciaron
un proceso de reproducción infinita que continúa hasta este
día – discípulos de Jesucristo que hacen discípulos hasta hacer
discípulos a todas las naciones.
Conclusión
Hemos visto que un movimiento eclesial a nivel nacional
comienza con una pasión por evangelizar. Esta pasión surge del
obrar del Espíritu por medio de quien se derrama el amor de
Dios en nuestros corazones (Romanos 5:5). Es el amor de Cristo
el que nos constriñe (2 Corintios 5:14). Encontrar y ganar a las
ovejas perdidas … Jesús lo hizo. Nosotros lo hacemos. En tanto
que haya ovejas que todavía no sean de Su redil, a éstas también
se las debe buscar y salvar (Juan 10:16).
53
Discípulos a todas las naciones
Cuando se encuentra a las ovejas perdidas, se las debe llevar
al redil y conectarlas a la familia de Dios. Se las debe atender,
alimentar y enseñarles los caminos del Buen Pastor para que
puedan llegar a ser discípulos fuertes de Él con capacidad de
reproducirse. Un movimiento nacional no sólo comienza con
una pasión por evangelizar; se sustenta en ella. La primera
etapa continúa a todo lo largo de las demás etapas. Siempre es
temporada de buscar y ganar a las ovejas perdidas, de traerlas
al redil y discipularlas.
54
Capítulo 4
Discípulos a todas las naciones:
Etapa 2: Alimentar - Fortalecer
L
a segunda etapa de un ciclo de vida es la adolescencia
o juventud, cuando un niño que está creciendo se
convierte en un joven que está madurando, aprendiendo
a relacionarse con los demás y asumiendo responsabilidad.
En la vida de una iglesia, ésta es la etapa cuando se establece,
se fortalece y se alimenta la comunión y la convivencia de
los creyentes. Es fundamental en el desarrollo de las etapas
subsiguientes. La meta de la segunda etapa es hacer líderes
responsables que se reproduzcan. La tarea tiene dos aspectos:
desarrollar un carácter piadoso y liberar un ministerio fructífero,
un proceso en el que se provea un modelo y un mentor.
El desarrollo de un carácter piadoso: el proceso de ser modelo
Jesús es nuestro modelo. El Padre busca hijos e hijas que reflejen
55
Discípulos a todas las naciones
la semejanza de Su Hijo unigénito en quien tiene complacencia. En
Dios, «todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme
a su propósito son llamados … para que fuesen hechos conformes
a la imagen de su Hijo» (Romanos 8:28– 29). Como hijos de Dios,
estamos llamados a vivir una vida piadosa a la imagen de Cristo, de
amor y santidad en dos áreas fundamentales: el hogar y la iglesia.
El desarrollo de un carácter piadoso tanto en el hogar como en la
iglesia tiene lugar cuando los padres y los líderes son un modelo
de la vida a la semejanza de Cristo. Esto requiere fortalecer la vida
familiar y cultivar la vida saludable en la congregación.
Fortalecer la vida familiar
Dios planeó la familia y es la primera institución que creó. Ésta
refleja Su relación con la humanidad como Creador (Malaquías
2:10) y de manera más significativa, refleja Su relación prevista
como Redentor (Isaías 63:7–9) – la de un padre y su familia. La
familia es fundamental. El hogar es el lugar donde a los hijos
se les da forma y moldea de manera más consistente y efectiva.
Es el laboratorio fundamental de Dios para cultivar la vida, el
crecimiento y la madurez espirituales.
Dios hizo a las personas a Su imagen, varones y hembras
(Génesis 1:27). Aunque Dios también hizo animales machos y
hembras, éstos no se casan. Sin embargo, cuando un hombre «deja …
a su padre y a su madre, y se une a su mujer, … serán una sola carne»
(Génesis 2:24). Esta unidad en matrimonio refleja la unidad de Dios
mismo. La palabra «una» que se usa para describir la unidad de esposo
y esposa es la misma palabra que se usa para describir la unidad, el
carácter de uno de Dios en Deuteronomio 6:4. Es interesante notar
que la palabra que describe «el carácter de uno» tanto en el aspecto
marital como divino es echad y no yachid, la palabra que se usa para
describir la ofrenda de Abraham de su «único» hijo (Génesis 22:2).
El enfoque es la unidad más que la singularidad.
Más aún, en el Antiguo Testamento, la relación de Dios con
56
Discípulos a todas las naciones: Etapa 2: Alimentar - Fortalecer / 4
Su pueblo se describe como la de un marido con su mujer (Jeremías
3:14; Oseas 2:16). En el Nuevo Testamento, la relación de Cristo
con Su iglesia se describe como la de un esposo con su desposada
(Efesios 5:31–32). El matrimonio es un modelo de la «calidad de
uno» que caracteriza la propia naturaleza de Dios y Su relación con
Su pueblo, una unidad de amor. Y es en esta relación de Dios con
Su pueblo, en la relación de Cristo con Su iglesia, que se descubre
y se nutre el verdadero significado de la relación de un marido con
su mujer. Al aprender a amar a su esposa tal y como Cristo amó a
la iglesia, el esposo es un modelo del camino del liderazgo basado
en el servicio. Al aprender a confiar y seguir a su esposo tal y como
la iglesia confía en Cristo y lo sigue, la esposa es un modelo del
camino de la sumisión liberadora (Efesios 5:21–30).
Así como el ejemplo de Cristo de amor y sumisión es el
modelo para el matrimonio, la relación entre un esposo y su
esposa es la clave para criar hijos piadosos. A medida que el
marido y su mujer aprenden a servir como modelos de vivir
a semejanza de Cristo en su relación, los hijos aprenden a
confiar, obedecer, respetar y honrar a su padre y a su madre,
así como sus padres confían, obedecen, respetan y honran al
Señor. En vez de provocar a sus hijos, los padres han de criarlos
en la disciplina y la instrucción del Señor, animándolos a
seguir su ejemplo tal y como ellos siguen el ejemplo de Cristo
(1 Corintios 11:1). De este modo, la fe de los padres se transmite
a la siguiente generación, la cual se apropia de ella. El carácter
piadoso, según se evidencia con la vida a semejanza de Cristo y
el fruto del Espíritu, se alimenta de la mejor manera en el hogar,
donde se vive este estilo de vida día tras día y se desarrollan sus
relaciones más fundamentales. El hogar es el mejor lugar donde
aprendemos a amar a Dios y a amarnos los unos a los otros.
Esa acción de cultivar relaciones maritales y familiares que sean
saludables y fuertes es una de las maneras fundamentales que
utiliza Jesús para construir Su iglesia. Y así es como una iglesia,
en su forma más sencilla y bíblica –la de una familia–, comienza
a echar raíces y a dar fruto en una cultura.1
57
Discípulos a todas las naciones
Cultivar la vida saludable en la congregación
En un sentido, la iglesia es una «parentela de familias». Al
igual que una familia cristiana, una iglesia también se fortalece
y establece. Las familias saludables contribuyen a las iglesias
saludables, iglesias caracterizadas por un sentido de comunidad
y unidad llena de amor.
En la iglesia primitiva, este sentido de familia era evidente
al dedicarse sus miembros a la enseñanza, la comunión, el
partimiento del pan y la oración (Hechos 2:42). Se reunían con
frecuencia en los atrios del templo «y perseverando unánimes cada
día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos
con alegría y sencillez de corazón» (Hechos 2:46).2 Se desarrolló
una auténtica comunidad a medida que «todos (jóvenes y adultos)
los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas
las cosas; … y lo repartían a todos según la necesidad de cada
uno» (Hechos 2:44–45). La iglesia funcionaba como una familia
intergeneracional. Aunque no vivían en comunidad, funcionaban
como una. «No había entre ellos ningún necesitado; porque
todos los que poseían heredades o casas, las vendían, y traían el
precio de lo vendido, y lo ponían a los pies de los apóstoles; y se
repartía a cada uno según su necesidad» (Hechos 4:34–35). Dicho
compartir era voluntario. No se exigía ni se obligaba. Era la obra
del Espíritu en los corazones de los creyentes que alimentaba esta
«gracia de dar». Descubrieron la verdad en las palabras de Jesús
de que «Mas bienaventurado es dar que recibir» (Hechos 20:35).3
Dicho espíritu comunitario de amor y cuidado continuó y
se expandió. Unos cuantos años después la predicción de una
hambruna dio pie a la provisión de ayuda para los hermanos
que vivían en Judea y los discípulos en Antioquia dieron según
su capacidad (Hechos 11:27–30). A veces incluso iglesias más
pobres, tales como las de Macedonia, preguntaban si podían
compartir en dicho «servicio para los santos» (2 Corintios 8:1– 5).
Usando el ejemplo de Jesús mismo, quien, «por amor a vosotros
58
Discípulos a todas las naciones: Etapa 2: Alimentar - Fortalecer / 4
se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza
fueseis enriquecidos» (2 Corintios 8:9), el apóstol Pablo alentó
a la iglesia de Corintio a «abundar … en esta gracia». No
estaba abogando porque se aliviara a los otros mientras éstos
estuviesen oprimidos. Más bien, apelando al principio bíblico de
igualdad (Éxodo 16:18), los alentó a permitir que su abundancia
supliera la necesidad de proveer para los demás santos, ya que
podría llegar el día cuando ellos podrían necesitar la provisión
de los demás santos (2 Corintios 8:13–15). El satisfacer las
necesidades de la familia de Dios, que es el Cuerpo de Cristo, es
el amor obrando por fe. Es el amor por el que Jesús mismo dijo:
«en esto conocerán todos que sois mis discípulos» (Juan 13:35).
Una comunidad tal basada en el cuidado y el compartir es
esencial para cultivar una vida saludable en la congregación.
Por medio de la unidad en amor, florecen la vida, el crecimiento
y la madurez espirituales de la congregación. El apóstol Pablo
exhortó a los efesios a ser «solícitos en guardar la unidad del
Espíritu en el vínculo de la paz» (Efesios 4:3), por allí es donde
el pueblo de Dios aprende a «habitar los hermanos juntos en
armonía … porque allí envía Jehová bendición, y vida eterna»
(Salmos 133:1–3). Dicha unidad del Espíritu nacida en el cielo es
una realidad que ha de mantenerse y vivirse. Los hijos nacidos
de los mismos padres terrenales han de vivir la realidad de su
vida en común amándose unos a otros.
Lo mismo se aplica a la familia de Dios. No hay sino un
cuerpo creado por un Espíritu llamado a una esperanza. No hay
sino un Señor y una fe confesada en un bautismo. No hay sino un
Dios y Padre de todos los que han nacido en Su familia (Efesios
4:4–6). Estos siete «unos» son las realidades que son la base de la
convivencia en el Cuerpo de Cristo. Por lo tanto, Pablo exhorta
a los seguidores de Cristo: «andad como es digno de la vocación
con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre,
soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor» (Efesios
5:1–2). Como «hijos amados» de Dios, estamos llamados a ser
59
Discípulos a todas las naciones
Fortalecer la vida familiar y cultivar la vida en la congregación
Marc y Kathy Shaw establecieron una iglesia pionera en su
hogar cerca de Frankfurt, Alemania. Al estar ellos comprometidos
a mantener su familia unida y fuerte, querían que la iglesia
tuviera ese mismo sentido de familia, intergeneracional y
relacional, pero sin sacrificar su misión fundamental de alcanzar
a los perdidos.
Este enfoque a la familia siguió caracterizando a esta
congregación a medida que la iglesia en Frankfurt crecía y
también caracterizó a la iglesia «hija» y la iglesia «nieta» que
nacieron de dicha comunidad.
Aunque al final la iglesia superó en tamaño a la casa, jamás
dejó de tener ese sentido de familia, ni siquiera en la segunda y
tercera generación de iglesias. El «ADN» de la familia continuó
con un enfoque al ministerio y discipulado en grupos pequeños,
incluso en los equipos de servicio.
Hoy, este movimiento eclesial nacional ha crecido hasta
contar con más de treinta iglesias y está enviando obreros a
Europa oriental.
«imitadores de Dios … y andad en amor, como también Cristo
nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros» (Efesios 5:1–2).
Al aprender a vivir de esta manera, la comunidad de creyentes
está expresando la unidad que caracteriza a Dios mismo. Son uno
así como el Padre y el Hijo son uno. Y Jesús dijo que dicho amor
y dicha unidad de corazón y mente, hacen que «el mundo conozca
que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a
mí me has amado» (Juan 17:23). Este testimonio de unidad en
amor fue el último pedido de Cristo a Su Padre antes de morir.
Es en una comunidad de amor y cuidado donde se hace evidente
el sentido de la presencia de Dios. Es aquí donde los miembros del
pueblo de Dios adoran, dan con libertad y se sirven unos a otros con
humildad de manera unida y abierta, siempre y dondequiera que se
reúnen, ya sea en reuniones grandes o pequeñas. Juntos oran unos
60
Discípulos a todas las naciones: Etapa 2: Alimentar - Fortalecer / 4
por otros, confiesan sus pecados unos a otros y se perdonan unos a
otros. Juntos se instruyen unos a otros; se animan unos a otros; se
someten unos a otros y se hablan unos a otros con salmos, himnos y
cánticos espirituales, cantando y haciendo música en sus corazones
al Señor al amarse sinceramente unos a otros desde el corazón.4
En su forma más sencilla, en la comunidad reunida de creyentes, la
iglesia, es donde «Cristo es todo, y en todos» (Colosenses 3:11). Él
es central y preeminente sobre todos. Él mora y está presente en
todos. No es de extrañar que Su presencia y Su amor sean evidentes
y estén morando allí.
La liberación del ministerio: el proceso de ser mentor
La marca distintiva del creyente es la presencia del Espíritu
Santo. Los que tienen el Espíritu Santo son los que le pertenecen
(Romanos 8:9). En contraste con el no creyente que carece del
Espíritu, los que han depositado su confianza en Cristo son el
templo, o la morada, del Espíritu Santo «el cual está en vosotros,
el cual tenéis de Dios» (1 Corintios 6:19). Debido a que «fuimos
todos bautizados en un cuerpo, … y a todos se nos dio a beber
de un mismo Espíritu» (1 Corintios 12:13), todo miembro del
Cuerpo de Cristo es importante y necesario. Cada uno recibe
la manifestación del Espíritu para el bien común. Por lo tanto,
el desarrollo y la liberación del don y la capacidad de cada uno
de los miembros es esencial para edificar y fortalecer la iglesia.
Esto se logra de dos maneras: equipando a los miembros y
desarrollando líderes. En estas dos áreas, el asesoramiento por
mentores y la capacitación de los miembros y los líderes es un
aspecto clave para liberar el ministerio dentro de y a través de
la iglesia en la comunidad.
Equipar a los miembros
Al igual que en nuestro cuerpo físico, cada miembro en el Cuerpo
de Cristo es diferente por diseño divino. Cada uno tiene una
función distinta e importante. Cuando todos los miembros del
61
Discípulos a todas las naciones
Cuerpo de Cristo trabajan juntos en unidad con un propósito en
común, se edifican y exaltan a Jesucristo. El resultado es la salud
y el crecimiento. Los dones del Cristo resucitado a Su iglesia
son los apóstoles, los profetas, los evangelistas, los pastores y
los maestros (Efesios 4:11). Dios ha provisto a cada uno de estos
líderes dotados para equipar a los santos para el servicio para
que el Cuerpo de Cristo se edifique y madure, unido en la fe y el
conocimiento del Hijo de Dios para que llegue a la altura de la
plenitud de Cristo mismo (Efesios 4:16).
Todos estos líderes que Cristo le ha dado a la iglesia son
tanto para servir como para equipar al Cuerpo de Cristo. Ellos
mismos no sólo sirven sino también equipan a los demás para el
servicio. Los apóstoles son los embajadores llamados y enviados
de Dios para iniciar y establecer la iglesia. También equipan
al pueblo de Dios para obras de servicio guiando y poniendo
en orden el Cuerpo de Cristo. Los profetas son los mensajeros
de Dios llamados y ungidos para comunicar Su voluntad y Su
Palabra. También equipan a los creyentes para que entiendan
y transmitan Su mensaje para edificar, levantar, y animar a la
iglesia al amor y las buenas obras. Los evangelistas son los
proclamadores de las buenas nuevas, llamados y dotados para
compartir el Evangelio con los no creyentes. También equipan
a los creyentes para que sean testigos fieles de Cristo en sus
hogares y sus comunidades. Los pastores son los conductores
del redil, llamados y apartados por Dios para guiar y alimentar
el rebaño de Dios. También equipan al pueblo de Dios para
alimentar y cuidar a las ovejas de Su prado. Los maestros son
los intérpretes de la Palabra de Dios que han sido llamados y
nombrados para comunicar la verdad y la sana doctrina que lleva
a una vida santa y a las buenas obras. Los maestros también
equipan al pueblo de Dios dándole instrucción sabia y enseñanza
práctica. Dicho equipamiento es en palabra y hecho, tanto por
exhortación como por ejemplo. En palabras del apóstol Pablo,
«Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto
haced» (Filipenses 4:9).
62
Discípulos a todas las naciones: Etapa 2: Alimentar - Fortalecer / 4
En su calidad de líderes dotados para equipar, los apóstoles, los
profetas, los evangelistas, los pastores y los maestros ayudan a los
miembros del Cuerpo de Cristo a identificar, activar y usar los dones
y capacidades que Dios les ha dado para hacer la obra del ministerio.
Sean éstos dones de hablar (profecía, enseñanza, exhortación, palabra
de sabiduría, palabra de conocimiento, lenguas, interpretación de
lenguas), dones de asistir (dar, mostrar misericordia, ayudar, servicio,
hospitalidad), dones de poder (fe, sanidades, milagros), dones de ver
(discernimiento) o dones de liderar (gobiernos), todos ellos son para
la edificación del Cuerpo de Cristo.5
Cuando cada miembro hace su parte, todo el cuerpo crece y se
edifica en amor (Efesios 4:16). Esta «sinergia del Espíritu» origina
el tipo de madurez donde los miembros del pueblo de Dios ya no
son «niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de
doctrina, … sino que siguiendo la verdad en amor, crecen en todo
en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo» (Efesios 4:14–15).
Desarrollar siervos-líderes
El hogar es el escenario fundamental de alimento y crecimiento
espirituales y también es el escenario fundamental de desarrollo
del liderazgo. Los que lideran bien en sus hogares son los que
pueden liderar en la familia de Dios. El apóstol Pablo dio claras
instrucciones, tanto a Timoteo (1 Timoteo 3:1–13) como a
Tito (Tito 1:5–9), en lo concerniente a la selección de líderes
en el Cuerpo de Cristo. Entre los requisitos fundamentales se
encontraban la fidelidad matrimonial y el orden familiar. El
anciano debía ser «irreprensible, marido de una sola mujer, y
tenga hijos creyentes que no estén acusados de disolución ni de
rebeldía» (Tito 1:6). «Que gobierne bien su casa, que tenga a
sus hijos en sujeción con toda honestidad (pues el que no sabe
gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?)»
(1 Timoteo 3:4–5). Y dichos requisitos se aplicaban no sólo a los
ancianos u obispos, sino también a los diáconos, por cuanto se
requiere que «sean maridos de una sola mujer, y que gobiernen
63
Discípulos a todas las naciones
bien sus hijos y sus casas» (1 Timoteo 3:12).6 Los apóstoles, los
profetas, los evangelistas, los pastores y los maestros provenían
de dichos líderes, cuyas vidas eran el modelo de las cualidades a
la imagen de Cristo (Efesios 4:11).
De todos los requisitos de los que lideran, sólo uno tenía algo
que ver con la capacidad («apto para enseñar», 1 Timoteo 3:2).
Todos los demás tenían que ver con la calidad de carácter,
como por ejemplo, actitudes, prioridades, hábitos, reputación y
madurez.7 Las habilidades eran importantes, pero el carácter
era fundamental, por cuanto el liderazgo en el Cuerpo de Cristo
trata tanto acerca de quienes somos como de lo que hacemos. Por
lo tanto, los líderes de Dios deben ser irreprensibles (anenkeltos,
«no abiertos a censura, irreprochables», 1 Timoteo 3:2) quienes,
por su vida a la imagen de Cristo, confirman que verdaderamente
conocen al Dios que sirven.
Jesús no sólo es nuestro ejemplo de vida sino también nuestro
modelo de liderazgo. Él no vino «para ser servido, sino para
servir, y para dar su vida en rescate por muchos» (Marcos 10:45).
Su estilo de liderazgo era el de ser un siervo. En varias ocasiones,
cuando Sus discípulos, llenos de celos, estaban rivalizando por
posición, Jesús describió la manera de alcanzar la verdadera
grandeza en el Reino de Dios. Les dijo a Sus seguidores, «El
que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor
(diakonos), y el que de vosotros quiera ser el primero, será el
siervo (doulos) de todos» (Marcos 10:44; compárese con 9:33–35).
Al final de la Última Cena, en la víspera de Su muerte, surgió una
nueva disputa en cuanto a quién era el mayor (Lucas 22:24–27).
«Mas yo estoy entre vosotros como el que sirve», les recordó
Jesús. Al parecer, fue en ese momento cuando comenzó a lavarles
los pies a los discípulos (Juan 13:1 17). Concluyó dicha tarea
de siervo con estas palabras: «Porque ejemplo os he dado, para
que como yo os he hecho, vosotros también hagáis. De cierto, de
cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es
mayor que el que le envió. Si sabéis estas cosas, bienaventurados
64
Discípulos a todas las naciones: Etapa 2: Alimentar - Fortalecer / 4
seréis si las hiciereis» (Juan 13:15–17). Y se pusieron en acción.
El libro de Hechos describió a los que lideraban la iglesia como
que proclamaban la Palabra fielmente y que también alimentaban
y se ocupaban del rebaño de Dios y «no como teniendo señorío
sobre los que están a su cuidado, sino siendo ejemplos de la
grey» (1 Pedro 5:3). El liderazgo basado en el servicio fue lo que
caracterizó a la iglesia primitiva y fue evidente en la vida de los
apóstoles, tales como Pedro y Juan (2 Pedro 1:1; Apocalipsis 1:1);
ancianos, tales como Santiago y Judas (Santiago 1:1; Judas 1:1); y
los siete que fueron llamados a servir (diakonein) a las mesas, tales
como Esteban y Felipe (Hechos 6:3–6).
Los que lideraban bien, primero en sus hogares y luego
en la iglesia, eran los modelos del liderazgo a la imagen de
Cristo. Al ser siervos buenos y fieles, incluso en su juventud
como en el caso de Timoteo, ellos se convertían en «ejemplo
de los creyentes» en palabra y hecho (1 Timoteo 4:12). Al
activar los dones que recibieron del Espíritu, se dedicaron
al ministerio de la Palabra por medio de la predicación y la
enseñanza, aprendiendo a tener «cuidado de [sí] mismo[s] y
de la doctrina» (1 Timoteo 4:13–16). Enseñaban a hombres y
mujeres, tanto ancianos, como jóvenes. Alentaban a los ancianos
a enseñar a los más jóvenes aquellas cosas que van de acuerdo
con la sana doctrina siendo devotos de las buenas obras para
que «en todo adornen la doctrina de Dios nuestro Salvador»
(Tito 2:1–10). De esta manera, el testimonio de Cristo se
difundía a medida que se difundía el ministerio de la enseñanza
y de vivir la sana doctrina. Pablo instó a Timoteo a encargar lo
que le había escuchado decir en presencia de muchos testigos a
«hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros»
(2 Timoteo 2:2). Pablo le enseñó a Timoteo, quien le enseñó a
otros hombres fieles, a los cuales se les encomendó enseñar a
otros las verdades que habían recibido. Dicha multiplicación de
líderes que enseñan a otros para que enseñen a otros es esencial
para el crecimiento y expansión de la iglesia; es la clave a la
madurez y la multiplicación.
65
Discípulos a todas las naciones
La movilización de miembros y el desarrollo de líderes
Cuando los misioneros se retiraron de Sri Lanka en 1981,
Leslie y Belén Keegel fueron nombrados líderes nacionales.
Aunque la nación había sido desgarrada por la guerra civil a
lo largo de las últimas dos décadas, la obra creció por medio del
establecimiento de iglesias en casas.
A medida que se desarrollaron las iglesias en casa,
especialmente en los centros urbanos, algunos grupos se
convirtieron en iglesias establecidas. Estas «iglesias centro»
sirven como bases desde donde se moviliza, capacita y emplea
obreros, estableciendo nuevos grupos por todo el país. Se
capacitaron y equiparon a los pastores previo al servicio por
medio de un Instituto Bíblico y los seminarios de Capacitación
de Liderazgo en el Servicio (CLS).
Es a través de los seminarios CLS que muchos líderes reciben
su capacitación inicial en el ministerio; se reúnen cada tres o
cuatro meses en un centro urbano para cursos intensivos de
capacitación en liderazgo de dos a tres semanas, basadas en un
plan de estudios fundamental de doce cursos CLS básicos sobre
Biblia, teología y ministerio.
Como resultado de estos seminarios, se desarrolló un
Instituto Bíblico para capacitar y equipar a líderes emergentes
más jóvenes, a quienes sus pastores discipulaban y sirvían de
mentores.
Esta multiplicación continua de líderes ha sido una clave en
el crecimiento y expansión continuos de la obra por toda Sri
Lanka, incluso durante una época de persecución y descontento
civil cada vez mayores.
Actualmente este movimiento eclesial nacional cuenta con
casi 25.000 creyentes y más de 1.600 congregaciones esparcidas
por todas partes de la nación.
66
Discípulos a todas las naciones: Etapa 2: Alimentar - Fortalecer / 4
Conclusión
Hacer discípulos a todas las naciones comienza con el
evangelismo y el inicio de una iglesia, y es un proceso tanto
de nacimiento como de vinculación afectiva. Su meta es hacer
discípulos responsables y que se reproduzcan. La segunda etapa
alimenta lo que se inició en la primera etapa; involucra fortalecer
a la iglesia desarrollando un carácter piadoso y liberando el
ministerio, un proceso de ser modelo y ser mentor. Su meta
es hacer líderes responsables que se reproduzcan. Por medio
del fortalecimiento de la vida familiar y de cultivar una vida
saludable en la congregación, los seguidores de Jesucristo se
forman y transforman a Su imagen. Por medio del equipamiento
de los miembros del Cuerpo de Cristo para la obra del ministerio
y el desarrollo de siervos-líderes, la iglesia madura, se acerca,
sigue creciendo y se expande.
67
Discípulos a todas las naciones
68
Capítulo 5
Discípulos a todas las naciones:
Etapa 3: Expandir - Multiplicar
L
a tercera etapa de un ciclo de vida es la del joven adulto,
cuando la mayoría de las personas dejan a sus padres,
se casan, establecen un hogar y tienen hijos. Es la etapa
de la vida cuando la reproducción y la multiplicación tienen
lugar. Ésta es la etapa cuando una congregación que ha sido
fructífera en cuanto a hacer discípulos y capacitar a líderes
comienza a multiplicarse y se convierte en un movimiento que
puede afectar a una nación. La meta de la tercera etapa es hacer
congregaciones responsables que se reproduzcan. La tarea tiene
dos aspectos: empoderar a la iglesia para que se libere y crezca,
y patrocinarla para que se multiplique y expanda.
Liberar a la iglesia para que crezca: el proceso de empoderamiento
Se preparan y liberan a los jóvenes adultos para que establezcan
69
Discípulos a todas las naciones
sus propias familias. De manera similar, se ha de preparar y liberar
a la iglesia joven para que ésta sea fructífera y se multiplique en
su propia cultura y país. Se le debe empoderar a la iglesia, esto es,
se le debe dar la responsabilidad y la autoridad de desarrollarse
sin la continua dependencia de ayuda externa. Esto tiene lugar de
dos maneras: contextualizando la vida y el ministerio de la iglesia
y estructurándola para que permita crecimiento.
La contextualización de la iglesia
Si una iglesia ha de ser fructífera y multiplicarse, debe encajar
en el escenario donde está ministrando. Se la tiene que liberar
para que se desarrolle de una manera tal que sea culturalmente
apropiada y pueda llegar a ser verdaderamente autóctona.
Necesita expresarse, guiarse, apoyarse y multiplicarse sin
asistencia externa o dependencia continua excesivas. Al igual
que una pareja de recién casados que están estableciendo su
hogar, una iglesia joven debe estar preparada y se le tiene que
permitir «valerse por sí misma» y «probar sus alas».
Una de las primeras áreas en las que se ha de ayudar a
una iglesia a contextualizarse y «encajar» en su ambiente es
empoderarla para que exprese su fe y sus prácticas de maneras
bíblicamente válidas y personalmente auténticas. ¿Cuáles son
los aspectos esenciales bíblicos de la fe en Cristo? ¿Cómo deben
vivirse? ¿Cómo debe explicarse y expresarse en la cultura «la fe
que ha sido una vez dada a los santos» (Judas 3)?1
Las cartas del Nuevo Testamento son excelentes ejemplos
de dicha aclaración y aplicación del Evangelio en un escenario del
primer siglo. Escuchemos las palabras del apóstol Pedro al final
de su primera epístola: «Os he escrito brevemente, exhortando
y testificando que esta es la verdadera gracia de Dios. Estad
firmes en ella.» (1 Pedro 5:12 LBLA). Aquí les explicó a sus
lectores la fe en la que habían creído («la verdadera gracia de
Dios») y los exhortó a practicarla («Estad firmes en ella»). El
70
Discípulos a todas las naciones: Etapa 3: Expandir - Multiplicar / 5
apóstol Pablo hizo lo mismo en Romanos: «Así que, hermanos,
os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros
cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es
vuestro culto racional» (Romanos 12:1). En los primeros once
capítulos, Pablo claramente explicó el Evangelio, el cual es el
poder de Dios para salvación de todos los que creen, sean judíos
o gentiles. Al haber mostrado que no había justo, ni siquiera
uno, y que todos habíamos sido destituidos de la gloria de Dios,
Pablo explicó cómo Dios «sujetó a todos en desobediencia, para
tener misericordia de todos» (Romanos 11:32), por cuanto en
el Evangelio «la justicia de Dios se revela por fe y para fe»
(Romanos 1:16–17).
A la luz de esa gracia y misericordia sorprendentes, Pablo
respondió a la pregunta, «¿Cómo pues viviremos los que hemos
creído?» Pablo explicó que vivir la vida por fe significa que no
nos conformemos al patrón de este mundo sino que seamos
transformados por medio de la renovación de nuestra mente
para que comprobemos cuál es la voluntad de Dios en cuanto
a servir al Cuerpo de Cristo, someternos a las autoridades que
gobiernan, edificar a los débiles en la fe y mantener un espíritu
de unidad (Romanos 12–15). Explicar y vivir el Evangelio
en el mundo romano del primer siglo era una cuestión de
«contextualización de la fe», tanto de palabra como de hecho.
¿Cómo puede el seguidor de Jesucristo estar en el mundo
pero no ser de él? ¿Cómo puede una iglesia expresar de manera
auténtica la verdadera gracia de Dios en su cultura y su país sin
caer en un sincretismo que diluya el Evangelio y sin desarrollar
una condición de extranjero que deforme el Evangelio? ¿Cómo
puede evitar los extremos de la sobre-contextualización, la
cual le permite a la cultura aplastar el Evangelio, y la sub-
contextualización, la cual resulta en una renuencia a conectar
con la cultura?
Empoderar a una iglesia con la responsabilidad y la
71
Discípulos a todas las naciones
autoridad para descubrir cómo expresar de manera auténtica
y practicar su fe de manera personal es esencial si va a llegar
a ser una iglesia verdaderamente autóctona. La verdad del
Evangelio permanece siendo la misma, pero los patrones y las
prácticas varían de una cultura a otra. Esta verdad se aplicaba
en el primer siglo. La manera en que los creyentes gentiles en
Roma adoraban, tenían comunión unos con otros y vivían su fe
cristiana probablemente era distinta a la de los creyentes judíos
en Jerusalén. Pero todos eran miembros de la misma familia,
la familia de Dios, el Cuerpo de Cristo. Y así es hoy en día.
La manera en que los creyentes caucásicos en Norteamérica
adoran, tienen comunión unos con otros y viven su fe es distinta
a la de los creyentes latinoamericanos en Sudamérica, a la de
los creyentes africanos en el África sub-sahariana y es distinta
a la de los creyentes del sur de Asia en la India. Tal y como un
evangelista de la India lo dijo: «No traigan el Evangelio como
una planta en maceta. Tráiganlo como una semilla y plántenlo
en suelo indio y déjenlo crecer». La semilla del Evangelio es la
misma porque Jesús es el mismo ayer, hoy y siempre, pero el
suelo cultural varía. Dios envió a Su Hijo cuando el tiempo se
cumplió para que naciera de una mujer, bajo la ley, dentro del
judaísmo palestino del primer siglo.
Éste es el patrón de Dios, el Evangelio envuelto en
la cultura a la que viene, hablando el idioma, comiendo su
comida, vistiendo su ropa y aprendiendo sus costumbres al
mismo tiempo que transforma a sus ciudadanos al cambiarles
el corazón, renovarles la mente y restaurar su alma. La iglesia
actúa igual que la sal y la luz, penetrando e iluminando el mundo
del cual es parte. Se encuentra totalmente en el mundo, pero no
es de él. Es el principio de la encarnación. Es Dios en Cristo,
el «Verbo hecho carne». Es Cristo en la iglesia, el «Evangelio
hecho carne» dentro de cada cultura y grupo de personas.2
Al crecer hasta llegar a la etapa del «adulto joven» la
iglesia debe estar preparada para encontrar su propia manera de
72
Discípulos a todas las naciones: Etapa 3: Expandir - Multiplicar / 5
expresar su fe en común, su unidad en amor y la sana doctrina.
La iglesia tiene que encajar en su propia cultura, por lo tanto,
debe multiplicar cada vez más a sus líderes locales. Al nombrar
ancianos en cada ciudad en oración y ayuno, el apóstol Pablo
empoderó a las iglesias para que llegaran, tanto a expresarse por
sí mismas como para gobernarse a sí mismas (Hechos 14:23).
Si una iglesia ha de multiplicarse debe poder funcionar con
sus propios recursos. Debe tener sus propios líderes y debe
apoyarlos si ha de ser fructífera y multiplicarse en su propia
cultura y país. La continua dependencia de obreros y dinero
extranjeros impedirá que una iglesia nacional se haga fuerte y
se multiplique para llegar a convertirse en un movimiento. Por
lo tanto, la iglesia debe aprender a levantar líderes locales y
sostenerse con los diezmos y las ofrendas locales. La autonomía
y la independencia económica van de la mano. Las ofrendas que
Pablo recaudaba de las iglesias de vez en cuando eran para los
necesitados, no para el apoyo a los líderes de la iglesia local. Él
esperaba que las iglesias fueran económicamente independientes
y que mantuvieran a sus propios líderes. Enseñaba que «los
ancianos que gobiernan bien sean tenidos por dignos de doble
honor … los que trabajan en predicar y enseñar. Pues la
Escritura dice: «No pondrás bozal al buey que trilla»; y «Digno
es el obrero de su salario» (1 Timoteo 5:17–18). A los líderes
locales se les ha de sostener localmente».3
Más aún, el contextualizar a una iglesia dentro de su
cultura también exige que la iglesia se propague sola, además de
llegar a expresarse por sí sola, ser autónoma y económicamente
independiente. La manera en que una iglesia tiende la mano,
da testimonio y evangeliza debe ser culturalmente sensible
y financieramente factible. Los medios, los métodos y los
materiales utilizados deben ser apropiados y alcanzables;
de otro modo, puede que la iglesia se haga innecesariamente
dependiente de recursos externos y restrinja el desarrollo de
recursos locales, impidiendo así la salud y el crecimiento de la
obra. La sabia inversión en una iglesia nacional se centrará en
73
Discípulos a todas las naciones
empoderarla de una manera tal que libere y no restrinja, en
gran medida del mismo modo en que los padres les dan el poder
y liberan a sus hijos recién casados para establecer su propia
vida y sus hogares.
El proceso de empoderamiento libera a una iglesia nacional
para que ésta «pruebe sus alas» nutriendo y desarrollando
líderes saludables locales. Libera a la iglesia a «valerse por sí
misma» cultivando y usando recursos locales disponibles. A
una iglesia nacional se le debe empoderar para que encuentre
una forma de «darle cuerpo» de manera auténtica al Evangelio
dentro de su cultura y comunicar claramente las buenas nuevas
de Cristo de tal modo que los no creyentes en la región las
entiendan y las consideren pertinentes a ellos.
Estructurar a la iglesia para la expansión
Empoderar a la iglesia para su continuo crecimiento exige el
desarrollo de estructuras funcionales y apropiadas que faciliten
y liberen el crecimiento y la expansión. Al igual que nuestra
estructura ósea crece junto con nuestros cuerpos, facilitando la
salud y el crecimiento, de la misma manera, una iglesia debe
tener formas estructurales que ayudarán a su desarrollo y
crecimiento continuos.
La iglesia primitiva tuvo una estructura desde el comienzo.
Inicialmente, la iglesia de Jerusalén se reunía frecuentemente
en el templo y de casa en casa. Los doce apóstoles se dedicaban
a la oración y el ministerio de la Palabra, así como a «servir a
las mesas» en la distribución de la comida (Hechos 6:1–2); esto
exigía organización y estructura. Sin embargo, el número cada
vez mayor de discípulos requería un ajuste en la estructura,
así como también en el número y tipo de líderes. Entre los
judíos griegos (helenistas) «hubo murmuración … contra los
hebreos, de que las viudas de aquéllos eran desatendidas en
la distribución diaria». Sabiamente, los apóstoles hebreos les
74
Discípulos a todas las naciones: Etapa 3: Expandir - Multiplicar / 5
pidieron a los mismos discípulos que eligieran a siete hombres
de entre ellos que se supiera que eran llenos del Espíritu y de
sabiduría. Se eligió a siete y los apóstoles oraron, les impusieron
las manos y les entregaron la responsabilidad de la distribución
diaria de la comida. Los siete tenían nombres griegos y
al parecer eran judíos griegos (Hechos 6:5). Tres ajustes
estructurales y organizacionales de gran envergadura tuvieron
lugar: – el número de líderes se incrementó de 12 a 19; – el
tipo de líderes se amplió para incluir a judíos griegos, quienes
eran culturalmente adecuados y espiritualmente capaces para el
servicio; – y los apóstoles quedaron liberados para centrarse en
sus responsabilidades fundamentales de la oración y el ministerio
de la Palabra. El resultado fue que «crecía la palabra del Señor,
y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en
Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la
fe» (Hechos 6:7). La reestructuración ayudó al crecimiento y
la expansión. El odre (la estructura) era flexible, permitiendo
que el vino (el cuerpo de creyentes) creciera y se expandiera.
En algún momento posterior, la estructura se amplió de nuevo
para incluir a líderes que eran ancianos, nombrados al parecer
para supervisar el creciente ministerio de la iglesia en Jerusalén
(Hechos 11:30; 15:6).4
Tal liberación del ministerio por medio de la
reestructuración y la expansión del número de líderes no es
sino otro ejemplo de lo que Moisés aprendió del consejo de su
suegro Jetro: «Desfallecerás del todo, tú, y también este pueblo
que está contigo; porque el trabajo es demasiado pesado para ti;
no podrás hacerlo tú solo … escoge tú de entre todo el pueblo
varones … y ponlos sobre el pueblo por jefes de millares, de
centenas, de cincuenta y de diez. Ellos juzgarán al pueblo en todo
tiempo; y todo asunto grave lo traerán a ti, y ellos juzgarán todo
asunto pequeño. Así aliviarás la carga de sobre ti, y la llevarán
ellos contigo». Sabiamente, «oyó Moisés la voz de su suegro, e
hizo todo lo que dijo», y pudo «aliviar … la carga de sobre él».
Más aún, debido a que Moisés ajustó la estructura, «todo este
75
Discípulos a todas las naciones
pueblo fue en paz a su lugar». (Éxodo 18:18–26). El crecimiento
y la expansión exigen una estructura y una organización que
sean flexibles y liberadoras y no inflexibles y restrictivas.
La estructura y la organización no hacen crecer a una
iglesia, pero pueden liberar o restringir la vida y el crecimiento.
El ejemplo del apóstol Pablo de nombrar ancianos en cada
iglesia es instructivo (Hechos 14:23) y le dijo a Tito que
siguiera la misma práctica. «Por esta causa te dejé en Creta,
para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ancianos en
cada ciudad» (Tito 1:5). Luego dio claras instrucciones en
cuanto a los requisitos de dichos líderes para que se enseñara
sana (literalmente «saludable») doctrina y los creyentes fueran
edificados (Tito 1:6–9). También le dio instrucciones similares
a Timoteo en Éfeso en lo concerniente al nombramiento de
ancianos calificados que enseñaran, predicaran y dirigieran los
asuntos de la iglesia, para que las personas supieran «cómo
deben conducirse en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios
viviente» (1 Timoteo 3:1–15). Ahora bien, si la familia de Dios
es la iglesia del Dios vivo, esperaríamos que ésta estuviera viva
y creciendo. Se tenía que alimentar dicha vida y crecimiento
y esto exigía la multiplicación de «hombres fieles que sean
idóneos para enseñar también a otros» (2 Timoteo 2:2). Además
de establecer las pautas para los ancianos obispos, Pablo también
dio instrucciones acerca de los diáconos quienes, luego de haber
sido puestos primero a prueba, habrían de servir. Al igual que
en Jerusalén, el ocuparse de las viudas adecuadamente también
era un ministerio necesario en las iglesias de Éfeso.5
Facilitar el crecimiento y el ministerio demanda estructura
y organización. La pregunta no es si una iglesia necesita o no
estructura y organización. La pregunta es de qué tipo y cuándo.
¿Son funcionales la estructura y la organización? ¿Son éstas
liberadoras o restrictivas? ¿Son apropiadas y encajan bien
culturalmente? A medida que la iglesia crece, el desarrollo de
ministerios necesarios y adecuados se convierte en una elevada
76
Discípulos a todas las naciones: Etapa 3: Expandir - Multiplicar / 5
prioridad. El ministerio a las familias, la niñez, los jóvenes, los
adultos y los grupos especiales necesitados es imprescindible.
La liberación de dichos ministerios demandará estructurar
a la iglesia para lograr su expansión, no para simplemente
mantener el ministerio. Dicha estructura necesita ser simple
y flexible, que permita y apoye el crecimiento y la expansión.
Esta verdad se aplica de manera especial cuando la iglesia no
sólo crece y se expande sino que también se multiplica e inicia
otras iglesias. Las estructuras de conjuntos de iglesias, a nivel
regional, nacional y global, se harán necesarias, demandando
más líderes, tanto en cantidad como de diferentes tipos.6
La contextualización, la unificación y la nacionalización de
la obra
En 1982 se enviaron dos familias misioneras a Papúa Nueva
Guinea para ayudar a la iglesia a llegar a ser plenamente
autóctona en cuanto a apoyo y forma de gobierno. Las
congregaciones se estaban multiplicando y se hizo claro que
la iglesia nacional necesitaba que se le permitiera tener «alas
propias» y establecer su propia visión y su propio liderazgo. Parte
del proceso fue el desarrollo de una constitución y ordenanzas
nacionales, contextualizadas a la cultura, que constituyeran y
establecieran la iglesia en cuanto a lo legal, lo estructural y lo
doctrinal.
Adicionalmente, la infraestructura de la iglesia nacional se
desarrolló y se formaron múltiples regiones, distritos y zonas,
empoderando a los líderes claves para lanzar la visión, desarrollar
a nuevos líderes y establecer puntos ministeriales en sus zonas.
El resultado fue un sentido de propiedad de parte del liderazgo
nacional. Este sentido de propiedad llevó a un continuo y rápido
desarrollo de las iglesias, las escuelas y los centros médicos por
todo el país. Este movimiento eclesial nacional de Papúa Nueva
Guinea ahora consta de más de 150.000 creyentes y casi 1.700
congregaciones locales y tiene presencia en las 19 provincias
del territorio nacional.
77
Discípulos a todas las naciones
La multiplicación de la iglesia para que se expanda: el
proceso de patrocinio
A medida que la iglesia se expande, un enfoque hacia afuera
se hace más y más evidente, y la fructificación avanza hacia la
multiplicación. La expansión comienza cuando la iglesia alcanza
su propia «Jerusalén», esto es, la iglesia alcanza a personas que son
de la misma cultura o de una cultura similar y viven en la misma
comunidad. La expansión continúa cuando la iglesia alcanza
a personas de la misma cultura o de una cultura similar que
viven en la región más amplia, esto es, su propia «Judea». Dicho
testimonio en expansión involucra cada vez más la colaboración
por medio de la cual las congregaciones se asisten mutuamente
unas a otras en el esfuerzo de alcanzar a los perdidos. Este proceso
de patrocinio se logra de dos maneras: trabajando juntos para
evangelizar a una comunidad y una región y trabajando juntos
para la multiplicación de nuevas congregaciones.
La evangelización a una comunidad
Jesús prometió a Sus discípulos que cuando viniera el Espíritu
Santo sobre ellos, recibirían poder para ser Sus testigos,
comenzando «en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta
lo último de la tierra» (Hechos 1:8). Comenzando por el día
de Pentecostés, eso es exactamente lo que sucedió cuando los
testigos de Cristo se expandieron inicialmente por Jerusalén y
Judea. Incrementándose de 120 discípulos en un aposento alto
a tres mil conversos diez días después, la Iglesia de Jerusalén
veía que día a día el Señor añadía a la iglesia los que habían
de ser salvos (Hechos 2:42). En menos de dos años, el número
de los que creyeron aumentó a cinco mil hombres, sin contar
a las mujeres y los niños (Hechos 4:4). Incluso después de la
súbita muerte de Ananías y Safira, «los que creían en el Señor
aumentaban más, gran número así de hombres como de mujeres»
(Hechos 5:14). Como resultado de sanidades milagrosos de
parte de los apóstoles, multitudes provenientes de las ciudades
78
Discípulos a todas las naciones: Etapa 3: Expandir - Multiplicar / 5
de los alrededores de Jerusalén traían a sus enfermos y poseídos
para que fueran sanados. En efecto, Jerusalén estaba siendo
llena de la enseñanza de los apóstoles y el Evangelio se estaba
difundiendo por la región a su alrededor (Hechos 5:16, 29). Y de
los miles que creían, la mayoría eran judíos. El Evangelio estaba
alcanzando a aquellos que compartían la misma cultura o una
cultura similar en Jerusalén y Judea.
Un patrón similar de expansión del testimonio en una
comunidad y la región a su alrededor tuvo lugar en Antioquía
de Siria (Hechos 11:19–26; 13:1–4), en Tesalónica en Grecia
(Hechos 17:1–4; 1 Tesalonicenses 1:7–10) y en Éfeso, en el oeste
de Turquía (Hechos 19:8–20; Colosenses 1:6–8).
¿Cómo sucedió esto? ¿Fue algo estratégico o espontáneo?
¿Fue algo planeado o no planeado? Probablemente fue ambos.
El Espíritu Santo planificó la expansión del testimonio, pero
los creyentes obedecieron espontáneamente y fueron guiados
estratégicamente por el Espíritu para alcanzar a su comunidad
y su región con el Evangelio. Entregados a la oración y el ayuno
constantes, los creyentes fueron sensibles a las directivas del
Espíritu al responder y alcanzar a aquellos a quienes el Señor
había preparado para que recibieran el Evangelio.7 El obrar de
todos los miembros del Cuerpo de Cristo juntos «firmes en un
mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del Evangelio»,
incluso bajo creciente oposición, hizo que el Evangelio se
difundiera amplia y rápidamente (Filipenses 1:27). La iglesia
estaba unida y el mundo creyó.8
Es vital ampliar la visión de una iglesia para ver a los
perdidos como «ovejas sin pastor». Una iglesia con este tipo de
visión puede crecer hasta llegar a convertirse en un movimiento
regional. Aprender a experimentar el profundo sentir del corazón
del Padre por las ovejas perdidas es obra del Espíritu de Dios.
Es aprender a ver lo que Dios ve y sentir lo que Dios siente.
Cuando la iglesia experimenta la compasión de Jesús, también
79
Discípulos a todas las naciones
se involucra en «los negocios» del Padre de buscar y salvar a
los perdidos. Como resultado de una visión ampliada y de un
profundo sentir por los perdidos, la iglesia, de manera deliberada,
constante y unida, comienza a tenderle la mano a la sociedad,
prestándole especial atención a los grupos de personas que pasan
necesidad y que están abiertos al Evangelio. Las redes sociales
de relaciones e intereses comunes se convierten en las «redes
de pesca», y el lenguaje y la cultura en común se convierten en
los «puentes» por los que las personas son llevadas a Jesús. El
uso de esos métodos y la venida de más y más personas a Cristo
finalmente demandarán el inicio de nuevas iglesias.
La multiplicación de las congregaciones
A medida que una iglesia crece en su membresía, el crecimiento
expansivo finalmente debe llevar al crecimiento extensivo, lo cual
significa iniciar nuevas congregaciones. En los primeros días, la
Iglesia de Jerusalén se expandió rápidamente e incluso personas
de las zonas de los alrededores en Judea venían a Jerusalén para
ser ministradas. «Muchos venían a Jerusalén, trayendo enfermos
y atormentados de espíritus inmundos; y todos eran sanados»
(Hechos 5:16). Pero a medida que aumentaba la persecución,
muchos creyentes, en especial los judíos helenistas, fueron
esparcidos por toda Judea y Samaria. Y «los que fueron esparcidos
iban por todas partes anunciando el Evangelio» (Hechos 8:4).
Como resultado de ello, la iglesia comenzó a multiplicarse por toda
Palestina. El crecimiento expansivo ahora dio lugar al crecimiento
extensivo cuando las nuevas congregaciones comenzaron a
aparecer. La fructificación ahora comenzó a dar como resultado
la multiplicación, y en el transcurso de los siguientes diez años,
había iglesias por toda Judea, Galilea y Samaria (Hechos 9:31).
El movimiento de creyentes ya no era hacia Jerusalén, sino desde
Jerusalén. Jerusalén ya no era el centro, como en los tiempos
del Antiguo Testamento, donde la gente iba para encontrarse
con Dios. Más bien, Jerusalén se convirtió en el centro desde
donde el Evangelio se difundió por toda la región y más allá, con
80
Discípulos a todas las naciones: Etapa 3: Expandir - Multiplicar / 5
personas que venían a conocer al Señor desde lugares tan lejanos
como Fenicia en el Líbano, la isla de Chipre y Antioquía de Siria
(Hechos 11:19).
Un patrón similar se desarrolló en Éfeso, en el oeste de
Turquía. Aunque Pablo se quedó en la ciudad ministrando en la
escuela de Tirano por dos años, la palabra de Dios se difundió
por toda la región «de manera que todos los que habitaban
en Asia, judíos y griegos, oyeron la palabra del Señor Jesús»
(Hechos 19:10). Aunque grandes multitudes de personas
llegaron a Cristo en Éfeso y la iglesia se expandió rápidamente,
la región de los alrededores también fue impactada por el
Evangelio. El crecimiento expansivo dio lugar al crecimiento
extensivo por medio de la multiplicación de nuevas iglesias por
toda la provincia en comunidades tales como Esmirna, Pérgamo,
Tiatira, Sardis, Filadelfia, Laodicea y Colosas.
Aparentemente, este patrón de la multiplicación de iglesias
fue lo que caracterizó el ministerio del apóstol Pablo a lo largo
de todos sus viajes. ¿De qué otra manera puede explicarse su
comentario cuando, menos de 25 años después de Pentecostés,
él afirmó, «desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico,
todo lo he llenado del Evangelio de Cristo» (Romanos 15:19)? De
hecho, la región del Mediterráneo oriental había sido penetrada
con el Evangelio de manera tan completa que Pablo quería
proseguir hacia España, «para no edificar sobre fundamento
ajeno». Por supuesto, todavía quedaba mucho por hacer para
alimentar y fortalecer a las iglesias que se habían establecido.
Pablo y muchos otros habían plantado, pero maestros, tales como
Apolos, eran necesarios para regar lo que se había plantado para
que Dios pudiera dar el crecimiento (1 Corintios 3:6).
Claramente, la incorporación de nuevos creyentes a la familia
de Dios dio como resultado congregaciones más grandes y demandó
el inicio de más congregaciones. Aunque desde el aspecto físico, las
personas sólo pueden crecer hasta un cierto tamaño, no hay límite
81
Discípulos a todas las naciones
La evangelización y la multiplicación de nuevas congregaciones
«Bajo la guía y el poder del Espíritu Santo, un puñado de misioneros
extranjeros se dispersarán hacia algunas de las ciudades centrales
de las Filipinas, comenzarán la obra evangelística, construirán
de inmediato una iglesia central fuerte con estos convertidos y
abrirán una escuela bíblica donde los líderes recibirán capacitación
para salir y establecer iglesias pioneras totalmente autóctonas en
círculos cada vez más amplios desde la iglesia madre». Así escribió
Jim Montgomery, el investigador de misiones de Cruzadas en el
Extranjero (actualmente, OM International), acerca del crecimiento
rápido de una iglesia nacional de las Filipinas luego de la Segunda
Guerra Mundial, en su libro New Testament Fire in the Philippines (El
Fuego del Nuevo Testamento en las Filipinas – pág. 187). Él informó
que la iglesia había crecido hasta casi llegar a los 11.000 miembros,
repartidos entre 350 congregaciones en los últimos dos décadas. Al
entender que la obra de la iglesia es predicar el Evangelio y establecer
congregaciones en cada comunidad, Montgomery observó que
«todo lo que la gente hace en sus iglesias y gran parte de lo que
hace en su vida privada está enfocado hacia el evangelismo» (pags.
188–189). Dicho evangelismo y dicha multiplicación de nuevas
congregaciones es lo que ha continuado caracterizando a este
movimiento eclesial nacional. Hoy el número de creyentes se acerca
a 100.000 que se reúnen en 2.000 congregaciones con 11 escuelas
e institutos de capacitación ministerial ubicados por toda la nación.
En 1974, inspirado por lo que había aprendido de este movimiento
autóctono de establecimiento de iglesias, Jim Montgomery facilitó
la primera reunión de DAWN (Discipling A Whole Nation, Hacer
discípulos a una nación entera) la cual convocó cerca de 75 líderes
de muchos de los grupos evangélicos de las Filipinas. Los desafió
a hacer discípulos de la nación entera estableciendo una iglesia en
cada barangay (barrio). Cada grupo oró para saber cuántas iglesias
el Señor quisiera que establecieran, y se pusieron de acuerdo para
fijar la meta de 50.000 iglesias nuevas para el 2000, un aumento
de 45.000 iglesias. Aunque quedan barrios sin alcanzar, de hecho
la meta fue superada. Hoy más del 12% de la población consta de
creyentes evangélicos (Operation World, pág. 683) y la visión DAWN
de establecimiento de iglesias hasta saturación se está dando en
más de 100 países.10
82
Discípulos a todas las naciones: Etapa 3: Expandir - Multiplicar / 5
para su crecimiento si comienzan a tener hijos, los cuales a su vez
tienen hijos y así sucesivamente. El crecimiento numérico se hace
exponencial; la suma se convierte en multiplicación. Ese fue el caso
cuando el Señor le dijo a Adán y a Eva, «fructificad y multiplicaos;
llenad la tierra» (Génesis 1:28). Luego del diluvio, Dios le dijo lo
mismo a Noé y a sus hijos (Génesis 9:1). Si esto se aplica al mundo
físico, ¿no debe también acaso aplicarse al mundo espiritual? La
fructificación debe dar como resultado la multiplicación. ¿De qué
otra manera puede ser «predicado este Evangelio del Reino en
todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces
vendrá el fin» (Mateo 24:14)?9
Conclusión
Una iglesia saludable se multiplica. Al crecer en el Señor y acercarse
como una comunidad, se incrementa en número y se expande. Dicha
fructificación prepara el camino para el crecimiento exponencial
al reproducirse en nuevas congregaciones. Este proceso de
multiplicación involucra empoderar a la iglesia ayudándola
a «valerse por sí misma» y estructurarla para el crecimiento
continuo. Luego comienza a expandirse al involucrarse cada vez
más con su comunidad y su región y evangelizarlas, por medio del
patrocinio de nuevas congregaciones que, a su vez, patrocinarán
otras nuevas congregaciones.
En la tercera etapa, el establecimiento de nuevas iglesias
por medio de los recursos compartidos se convierte en un
estilo de vida. Se capacitan continuamente a las iglesias para
que patrocinen otras iglesias multiplicando y proveyendo de
líderes y recursos financieros. La fuerte oración intercesora
llega a hacerse vital en el fortalecimiento y el apoyo de dicho
establecimiento de iglesias cuando, sensibles al Espíritu Santo,
las iglesias y los líderes comienzan la multiplicación de las
congregaciones locales. Cuando esto sucede, un movimiento
eclesial se convierte en una herramienta espiritual y estratégica
en la mano de Dios para alcanzar a una región y una nación.
83
Discípulos a todas las naciones
84
Capítulo 6
Discípulos a todas las naciones:
Etapa 4: Enviar - Extender
L
a cuarta etapa se fundamenta en las etapas anteriores y es
la realización de éstas. Señala tanto el punto culminante
de un ciclo de vida, como el inicio de otro. En esta etapa,
el Evangelio habrá culminado un círculo completo, dando lugar
e iniciando otro. Al igual que en la etapa de ser abuelos, la cuarta
etapa es simultáneamente un tiempo de culminación e iniciación.
Mientras que una generación llega a su fin, otra comienza. Es
un período en el que una generación provee de recursos y libera
a otra generación. Al haber recibido el Evangelio con libertad,
la iglesia nacional comienza a darlo con igual libertad y envía
misioneros, tanto dentro como fuera de las fronteras de su propio
país. La meta de la cuarta etapa es hacer iglesias responsables
que se reproduzcan y envíen misioneros. Es la meta de lograr
un movimiento nacional con un enfoque mundial que envíe y
apoye tanto a misioneros locales (nacionales) como extranjeros
85
Discípulos a todas las naciones
(internacionales). La tarea tiene dos aspectos: desarrollar redes
para alcanzar a los grupos culturales dentro de nuestra región
y nuestro país y asociarnos para alcanzar a grupos culturales en
otras regiones y otros países.
El envío de misioneros para alcanzar a grupos culturales
nacionales: el proceso de desarrollo de redes
Existe un mundo más allá de nuestro propio mundo familiar que
experimentamos y conocemos. Jesús vino a salvar a un mundo
más grande que el nuestro. Porque de tal manera amó Dios al
mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel
que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna (Juan 3:16).
El profundo sentir del corazón de Dios incluye a todas las
personas. Él no está dispuesto a dejar que nadie perezca, sino
que quiere que todos lleguen al arrepentimiento. La predicación
del Evangelio de Jesucristo comenzó en Jerusalén, pero había de
ir a todas las naciones o pueblos (ethne, Lucas 24:47).
Inicialmente, Jesús envió a Sus discípulos «antes a las ovejas
perdidas de la casa de Israel» (Mateo 10:6). Lo que inicialmente
pareció ser una comisión estrecha, exclusiva y local, en realidad
tenía la intención de ser una gran comisión amplia e inclusiva para
hacer discípulos a todas las naciones (Mateo 28:20). Tanto en el
Antiguo como en el Nuevo Testamentos «al judío primeramente»
jamás tuvo la intención de ser «al judío solamente». Era una
cuestión de prioridad, no de prejuicio. La bendición de Abraham
no fue favoritismo exclusivo sino la iniciación de la bendición
diseñada para alcanzar a todas las familias de la tierra por
medio de sus descendientes, los judíos. Luego de la muerte y la
resurrección de Jesucristo, Sus discípulos recibieron la comisión
de predicar el arrepentimiento y el perdón de pecados en Su
nombre a todas las naciones. Ellos habían de ser Sus testigos
no sólo a su propia «nación» judía, sino también a la «nación»
samaritana y a las «naciones» gentiles que vivían dentro y fuera
de su propio territorio. Aquellos primeros discípulos habían de
86
Discípulos a todas las naciones: Etapa 4: Enviar - Extender / 6
comenzar donde se encontraban, con las personas que vivían en
Jerusalén y Judea y tenían un origen y cultura judíos similares.
Pero luego el Evangelio había de predicarse traspasando sus
fronteras, hacia los samaritanos quienes, aunque también
estaban cerca, tenían un origen y cultura distintos. Este alcance
requeriría de puentes transculturales; requeriría de lo que se
llama «evangelismo transcultural» o «misiones». Alcanzar a
otros grupos culturales es un desafío. Requiere de una mayor
conciencia del mundo y requiere enviar y apoyar a los misioneros
y obreros transculturales.
Ampliar la conciencia del mundo
Una cada vez mayor conciencia de un mundo más grande
comienza a darse cuando se abren nuestras mentes a entender
lo que se enseña en toda la Escritura acerca de Jesús el
Mesías, específicamente que Su sufrimiento, Su muerte y Su
resurrección fueron para la salvación de todas las naciones. Ésta
fue la experiencia que les abrió la mente a los dos discípulos
en el camino a Emaús, cuando Jesús «les declaraba en todas
las Escrituras lo que de él decían» (Lucas 24:27). ¡Cómo les
ardía el corazón cuando Él les hablaba y les abría las Escrituras!
Varias horas después, esta misma experiencia les abrió la mente
a los once discípulos en Jerusalén cuando Jesús de repente se
les apareció en un recinto donde las puertas estaban cerradas
y les habló. Otra vez, Él «les abrió el entendimiento, para que
comprendiesen las Escrituras; y les dijo: Así está escrito, y así fue
necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al
tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y
el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde
Jerusalén» (Lucas 24:45–47). ¡Qué revelación fue ésta para estos
judíos galileos! Jesús no sólo es el Salvador de los judíos, Él es
el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo (Juan 1:29).1
En obediencia a la instrucción de Cristo: «Quedaos vosotros
en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder
87
Discípulos a todas las naciones
desde lo alto» (Lucas 24:49), los discípulos permanecieron en
Jerusalén hasta que fueron llenos del Espíritu Santo el día de
Pentecostés. Comenzando por el mensaje de Pedro a la multitud
reunida en Pentecostés, los apóstoles continuaron testificando
con denuedo acerca de Cristo aun cuando los amenazaron
y encarcelaron. Finalmente, la oposición y la persecución
religiosas dieron como resultado la muerte del primer mártir
cuando Esteban, uno de los siete diáconos nombrados, fue
asesinado por su testimonio de Cristo. Como resultado de ello,
se desató una gran persecución contra la iglesia en Jerusalén y
los discípulos fueron esparcidos a territorio no judío, predicando
la palabra por dondequiera que fueran (Hechos 8:4).
Por lo tanto, la primera misión transcultural a otros
pueblos no fue planificada y fue más involuntaria que voluntaria.
El testimonio de Cristo se había expandido a otras «naciones»
incluyendo a los samaritanos y los gentiles que vivían dentro
y fuera de Israel. Pero esta expansión se dio en gran parte por
medio de los creyentes helenistas y biculturales, tales como
Felipe. Aparentemente, los apóstoles y los creyentes hebreos
no eran el centro de la persecución que se había desatado
y muchos, si no la mayoría, permanecieron en Jerusalén
(Hechos 8:1). Aparentemente, los judíos helenistas no creyentes
nacidos en el extranjero, tales como Saulo de Tarso, eran la
fuerza impulsora detrás de la persecución (Hechos 6:9) y su
oposición se dirigía fundamentalmente contra los creyentes
judíos helenistas. Parecería que gran parte de la comunidad
judía hebrea no se vio afectada por la persecución que se desató
como resultado de la muerte de un creyente helenista. Sin
embargo, cuando los apóstoles en Jerusalén escucharon que
Samaria había aceptado la Palabra de Dios por medio de la
predicación de Felipe, enviaron a Pedro y a Juan. Cuando ellos
hubieron orado por los nuevos creyentes, el Señor confirmó la
inclusión de los samaritanos a la familia de la fe dándoles el don
del Espíritu Santo, tal y como se lo había dado a los 120 el día
de Pentecostés (Hechos 8:14–17). Durante su viaje de retorno a
88
Discípulos a todas las naciones: Etapa 4: Enviar - Extender / 6
Jerusalén, Pedro y Juan continuaron la misión a los samaritanos
cuando «en muchas poblaciones de los samaritanos anunciaron
el Evangelio» (Hechos 8:25). Y posteriormente, aunque fueron
necesarias tres visiones para preparar a un renuente apóstol
Pedro para que fuera a la casa del gentil Cornelio en Cesarea,
quien era un temeroso de Dios, éste descubrió un campo blanco
para la cosecha cuando este centurión romano y toda su casa se
volvieron al Señor y recibieron el Espíritu mientras Pedro les
predicó el Evangelio (Hechos 10).
Dentro de Israel, las «naciones» no judías estaban viniendo
a Cristo. La misión local estaba dándose. El evangelismo
transcultural estaba teniendo lugar. Los apóstoles estaban
comenzando a ver lo que sus Escrituras habían predicho, que el
Mesías sufriría y resucitaría de entre los muertos al tercer día y
que se predicarían el arrepentimiento y el perdón de pecados en
Su nombre a todas las naciones. Se estaban haciendo discípulos
de entre las naciones samaritana y gentiles. La comisión de
Cristo de predicar el Evangelio a toda criatura y hacer discípulos
a todas las naciones estaba comenzando a suceder justo en su
patio trasero, dentro de su propio país.
Crear conciencia del mundo comienza con mentes abiertas
que han llegado a entender lo que las Escrituras revelan del
amor de Dios por todos los pueblos. Desde la época de Abraham,
Dios ha revelado Su propósito de «bendecir a todas las familias
de la tierra» (Génesis 12:3). «Y la Escritura, previendo que Dios
había de justificar por la fe a los gentiles, dio de antemano la
buena nueva a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las
naciones» (Gálatas 3:8). Por lo tanto, nos redimió «para que en
Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles
las naciones, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del
Espíritu» (Gálatas 3:14). La sorprendente gracia de Dios es
para todos.
Esta cada vez mayor conciencia de un mundo más grande
89
Discípulos a todas las naciones
también aumenta a medida que la iglesia aprende a orar. De todas
las cosas que los discípulos pudieron haberle pedido a Jesús que les
enseñara, la que sí sabemos que le pidieron fue, «Señor, enséñanos
a orar» (Lucas 11:1). El «Padrenuestro» fue Su respuesta. De los
seis pedidos en esta oración, se le da la prioridad al honor, al Reino
y a la voluntad de Dios. La santificación de Su nombre por medio
de la venida de Su Reino y el cumplimiento de Su voluntad tanto
en la tierra como en el cielo son los elementos de una oración
misionera. Su objetivo es dar honra al nombre de Dios en toda
la tierra. La preocupación fundamental de Jesús es la gloria del
Padre en todo el mundo. A medida que se predica el Evangelio del
Reino en todo el mundo a todas las naciones, más y más personas
están dejando el reino de las tinieblas y entrando en el Reino del
Hijo de Dios. Ésta es Su voluntad, que nadie perezca sino que
todos lleguen al arrepentimiento. Es lógico asumir que, como
discípulos obedientes, los primeros seguidores de Jesús habrían
aprendido a orar de esta manera a diario. ¿Pudiera ser que detrás
del Libro de los Hechos hubiera una iglesia que oraba y que, a su
vez, también aprendía de los apóstoles a orar de la misma manera?
Cuando los creyentes estaban siendo perseguidos y amenazados,
su oración, la más larga que se registra en Hechos, incluyó una
cita del Salmo 2. Los creyentes apelaron al propósito soberano de
Dios en la muerte de Cristo y le pidieron: «Concede a tus siervos
que con todo denuedo hablen tu palabra, mientras extiendes
tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios
mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús» (Hechos 4:23–30).
La vehemencia de la oración era para el avance del Evangelio y
la honra del Hijo de Dios. Más aún, es interesante notar que el
contexto de los versículos citados del Salmo 2 es el pasaje donde
Dios le dice al Hijo: «Pídeme, y te daré por herencia las naciones,
y como posesión tuya los confines de la tierra» (Salmo 2:8). Ésta
es una oración misional, la cual hace eco al Padrenuestro.2 El
Señor escuchó y respondió a su oración, por cuanto «el lugar
en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del
Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la Palabra de Dios»
(Hechos 4:31).
90
Discípulos a todas las naciones: Etapa 4: Enviar - Extender / 6
La iglesia primitiva era una iglesia que oraba. Se convirtió
en «casa de oración para todas las naciones» (Marcos 11:17).
Esos primeros creyentes aprendieron a orar por las naciones; la
oración era su primerísima prioridad. Pablo exhortó a Timoteo
a que «ante todo … se hagan rotativas, oraciones, peticiones
y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes
y por todos los que están en eminencia, para que vivamos
quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Porque
esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador,
el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al
conocimiento de la verdad.» (1 Timoteo 2:1–4).
Debemos tener mentes que estén abiertas para entender la
enseñanza de las Escrituras acerca de la muerte de Cristo por
todos, y corazones que estén abiertos a interceder por la salvación
de todos – esto incrementa no sólo la conciencia del mundo sino
también la intervención en el mundo. Fue a los doce discípulos a
quienes Jesús dijo, «Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe
obreros a su mies» (Mateo 9:37). Y fueron los que oraron de esta
manera a quienes Él envió (Mateo 10:1–8). Fue mientras los
líderes de la Iglesia de Antioquía estaban adorando y ayunando
que el Espíritu Santo habló y dijo, «Apartadme a Bernabé y a
Saulo para la obra a que los he llamado» (Hechos 13:2). Luego
de ayunar y orar, les impusieron manos y los despidieron. Una
iglesia que ora es una iglesia que va.
Enviar y apoyar a misioneros dentro de nuestro país
Las misiones comienzan en casa. Comienzan con ver a las
multitudes sin pastor a nuestra puerta (Mateo 9:35–38). En su
primer sermón en su pueblo natal de Nazaret, Jesús claramente
indicó la preocupación que Dios tiene por los gentiles. Luego de
haber citado a Isaías 61:1–2, habló de cómo Elías y Eliseo habían
sido enviados a ministrar a no judíos: Elías, a una viuda de Sidón y
Eliseo, a Naamán el sirio (Lucas 4:24–27). Aunque gran parte de
su ministerio fue a las «ovejas perdidas de Israel», Jesús también
91
Discípulos a todas las naciones
predicó las buenas nuevas del Reino a «otras ovejas». Desde el inicio
de Su ministerio, las noticias acerca de Jesús se difundieron mucho
más allá del territorio judío. Desde Siria se traía a los enfermos
para que Él los sanara y grandes muchedumbres lo seguían desde
Decápolis («diez ciudades») al este del río Jordán (Mateo 4:24–
25). Fue en la región gentil de Decápolis donde Jesús sanó a un
endemoniado, instruyéndole «Vuélvete a tu casa, y cuenta cuán
grandes cosas ha hecho Dios contigo» (Lucas 8:39). En la región
de Tiro y Sidón, Jesús alabó la fe de una mujer cananea y su fe dio
como resultado la liberación de su hija de los demonios (Mateo
15:21–28). En otra ocasión, Jesús fue a la región de Decápolis y
sanó a un hombre sordo (Marcos 7:31–37). Fue mientras estaba en
la frontera entre Galilea y Samaria que Jesús sanó a diez leprosos,
entre los que se incluía a un samaritano, quien fue el único que
regresó a agradecerle (Lucas 16:11–19). E incluso dentro de
territorio judío, Jesús ministró a un extranjero, al sanar al siervo
de un centurión romano en Capernaum (Mateo 8:5–13).
Tal vez la historia más dramática del ministerio a un
«extranjero» es la de la mujer junto al pozo en Sicar. Jesús se encontró
con una mujer samaritana al haber elegido deliberadamente pasar
por Samaria en vez de tomar la ruta usual al este del río Jordán.
Sorprendida de que Él, un judío, le hablara a ella, una samaritana,
descubrió a un hombre que le ofreció agua viva. El resultado fue
que ella creyó y regresó a su aldea, contándoles a sus amigos acerca
de Jesús; muchas personas en esa aldea samaritana creyeron debido
al testimonio de ella. Al ver la respuesta de los samaritanos, Jesús
les dijo a Sus asombrados discípulos, «¿No decís vosotros: Aún
faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad
vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la
siega» (Juan 4:35). Cuando los aldeanos instaron a Jesús para que
se quedara más tiempo, Él se quedó dos días más. Cuando Jesús
les habló, muchos más se hicieron creyentes y declararon, «Ya no
creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos
oído, y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo,
el Cristo» (Juan 4:42).
92
Discípulos a todas las naciones: Etapa 4: Enviar - Extender / 6
Finalmente, el camino hacia «los confines de la tierra» debe
pasar por «Samaria». Algunas de las mayores barreras para el
Evangelio no son geográficas, sino culturales y sociales. Aunque
Pentecostés comenzó con las naciones reunidas en Jerusalén
(Hechos 2:5–11), tomó algún tiempo antes de que la iglesia
avanzara más allá de territorio judío hacia las naciones dentro
de su propio país. Fue cuando los creyentes helenistas fueron
esparcidos por causa de la persecución que el Evangelio se difundió
a los samaritanos, un pueblo que estaba geográficamente cerca
pero culturalmente distante. E incluso cuando la persecución
empujó a los creyentes a las naciones gentiles más allá de Israel,
a lugares tales como Fenicia, Chipre y Antioquía de Siria, éstos
inicialmente compartían el mensaje sólo con judíos. Sin embargo,
algunos finalmente comenzaron a hablarles también a los gentiles,
«anunciando el Evangelio del Señor Jesús. Y la mano del Señor
estaba con ellos, y gran número creyó y se convirtió al Señor»
(Hechos 11:19–21). Un puente para salvar las barreras culturales
comenzó a construirse, tanto dentro como fuera de la nación de
Israel. El evangelismo transcultural estaba teniendo lugar, tanto
entre «las naciones» geográficamente cercanas como distantes.
Hoy en día, las grandes zonas urbanas tienen un mundo
de culturas dentro de ellas. En la mayoría de las grandes
ciudades, la migración interna y la inmigración internacional
han dado como resultado una población multicultural. Se
necesita urgentemente «misiones domésticas» entre estos
«samaritanos» de nuestras comunidades. Ellos son los
extranjeros, los inmigrantes, las minorías y los invitados
internacionales en nuestras ciudades y en nuestro país. Son
los campos listos para la cosecha. Se necesitan obreros para
llevarles el Evangelio. Se necesitan misioneros para alcanzarlos
y establecer iglesias entre ellos.3 «Hacer misiones» comienza
en casa, en nuestras comunidades y en nuestro país. Alcanzar
a diversos grupos culturales a nivel local y nacional requiere
que las iglesias desarrollen redes, se conecten y colaboren en el
envío y apoyo de obreros transculturales a los campos blancos.
93
Discípulos a todas las naciones
El envío de misioneros nacionales
Josué Bengston era un fructífero evangelista y pastor que
servía en el sur del Brasil. El Señor comenzó a tocar su corazón
en cuanto a zonas en el Brasil que todavía no habían sido
alcanzadas por el Evangelio, en especial en la parte norte del
país. En los años 80, Josué, junto con su familia, fue enviado
como misionero a la región del Amazonas en el norte. Al
establecer una iglesia en la ciudad de Belén, la capital del
estado de Pará, Josué comenzó a capacitar a obreros y a
realizar reuniones evangelísticas. Se establecieron nuevos
lugares de reunión y se iniciaron nuevas congregaciones,
primero en Belén, luego en otras comunidades y finalmente a
lo largo del Amazonas, hasta llegar a Manaos. Hoy, más de 300
iglesias se encuentran en la región del Amazonas en el Brasil.
Y la obra continúa expandiéndose hacia zonas no alcanzadas
a lo largo de los tributarios del río Amazonas. Este movimiento
eclesial nacional está evangelizando ahora en cada uno de
los 26 estados del país del Brasil y el número de creyentes
ha superado los tres millones, reuniéndose en más de 11.000
congregaciones.
El establecimiento de sociedades para alcanzar a grupos
culturales distantes
El Evangelio no conoce fronteras porque el amor no conoce
fronteras. El Evangelio puede crecer dondequiera que se le
plante, por cuanto es el poder de Dios para salvar a todos los
que creen. Porque de tal manera amó Dios al mundo que dio a
Su Hijo para que todo aquel que crea pueda tener vida eterna. El
Evangelio es internacional. Debe predicarse en todo el mundo
como testimonio a todas las naciones antes de que venga el fin
cuando Cristo vuelva. El mandato de nuestro Maestro nos llama
a «Predicar el Evangelio a toda criatura, y me seréis testigos
… hasta lo último de la tierra y hacer discípulos a todas las
naciones» (Marcos 16:15; Hechos 1:8; Mateo 28:20). Claramente,
94
Discípulos a todas las naciones: Etapa 4: Enviar - Extender / 6
la proclamación universal del Evangelio llama, tanto a desarrollar
redes dentro de nuestro país como a establecer sociedades a nivel
internacional. Requiere de enviar y apoyar a misioneros más allá
de nuestras fronteras nacionales y de alcanzar a grupos a los que
todavía no se ha llegado con el Evangelio de Jesucristo.
Enviar y apoyar a misioneros más allá de nuestro país
El Espíritu de Dios siempre habla de «los lugares más allá».
Por lo tanto, la sensibilidad al llamado y a la guía del Espíritu es
esencial. Existe una razón para enviar. Mientras los líderes en
la Iglesia de Antioquía adoraban y ayunaban, el Espíritu Santo
habló y llamó a Bernabé y Saulo a la «misión en el extranjero»
(Hechos 13:2). La Iglesia de Antioquia ya estaba involucrada en la
«misión doméstica», alcanzando no sólo a judíos sino también a
griegos (Hechos 11:20–26). Ésta fue la iglesia que envió ofrendas
a los creyentes judíos necesitados en Judea (Hechos 11:27–30).
Ésta era la iglesia guiada por un equipo de profetas y maestros
internacionales (Hechos 13:1). Ésta era una iglesia con un
profundo sentir por el mundo. Ésta era una iglesia que adoraba,
ayunaba y oraba, una iglesia preparada para escuchar y prestar
atención al llamado y la dirección del Espíritu. Por lo tanto,
cuando el Espíritu habló diciendo: «Apartadme a Bernabé y a
Saulo para la obra a que los he llamado», la iglesia respondió.
Luego de haber ayunado y orado, encomendaron y enviaron a dos
de sus principales líderes (Hechos 13:3). Así comenzó el primer
viaje misionero apostólico hacia «los lugares más allá».
Guiados por el Espíritu Santo, Bernabé y Saulo (a quien
también se le llamaba Pablo) regresaron «a casa», a las tierras que
los vieron nacer, a la isla de Chipre y al centro de Turquía (Hechos
13:4–14:26). Al predicar el Evangelio en el poder del Espíritu
Santo, Bernabé y Pablo llevaron a muchos judíos y gentiles al Señor,
incluyendo al procónsul romano de Chipre. Se establecían iglesias,
se enseñaba a los creyentes y se fortalecía y alentaba a los discípulos
a permanecer fieles a la fe aun cuando fueran perseguidos. En cada
95
Discípulos a todas las naciones
iglesia se nombraban ancianos; con oración y ayuno, a los creyentes
«los encomendaron al Señor en quien habían creído» (Hechos
14:22–23). Al haber culminado la obra a la que el Espíritu los había
llamado, Bernabé y Saulo regresaron a Antioquía e informaron a
la iglesia «cuán grandes cosas había hecho Dios con ellos, y cómo
había abierto la puerta de la fe a los gentiles» (Hechos 14:27).
La conversión de los gentiles a la fe en Cristo causó una
crisis. Los creyentes judíos de Judea viajaron a Antioquia y
comenzaron a enseñar que los gentiles no podían ser salvos a
menos que fueran circuncidados y obedecieran la ley. Tan intensa
fue la disputa que surgió, que Pablo y Bernabé, junto con otros
creyentes, fueron enviados a Jerusalén para ver a los apóstoles y los
ancianos en cuanto a esta cuestión. La conclusión de este «Concilio
de Jerusalén» fue que tanto gentiles como judíos son salvos «por
medio de la gracia de nuestro Señor Jesucristo». Pedro les recordó
a los reunidos acerca de su experiencia en la casa de Cornelio.
«Dios … les dio a los gentiles … el Espíritu Santo lo mismo
que a nosotros; y ninguna diferencia hizo entre nosotros y ellos,
purificando por la fe sus corazones» (Hechos 11:25–17; 15:7–11).
Citando al profeta Amós, Santiago señaló cómo Dios demostró su
preocupación tomando de entre los gentiles a un pueblo para Sí
(Amós 9:11–12). Por lo tanto, al hablar en nombre de los apóstoles
y los ancianos, Santiago llegó a la conclusión de que, «no se
inquiete a los gentiles que se convierten a Dios» (Hechos 15:19).4
La circuncisión no era esencial para la salvación. Los judíos podían
continuar con la práctica de la circuncisión, pero no se había de
obligar a los gentiles a circuncidarse, por cuanto la circuncisión
es una cuestión del corazón (Romanos 2:28–29). El resultado de
esta decisión fue trascendental. Abrió de par en par la puerta de
la fe para los gentiles porque éstos no tenían que convertirse en
judíos para ser cristianos. La misión a los gentiles ahora no sólo
era «pura», era imperativa. Y así, según las palabras del apóstol
Pablo, la Iglesia de Antioquía siguió enviando y apoyando equipos
apostólicos a fin de llamar a la gente «para la obediencia a la fe en
Jesucristo en todas las naciones » (Romanos 1:5).
96
Discípulos a todas las naciones: Etapa 4: Enviar - Extender / 6
Una iglesia fuerte y vibrante como la Iglesia de Antioquía
se convertirá en una iglesia que envía misioneros. La clave es el
ministerio llamado y dotado como se menciona en Efesios 4:11.
Tal y como lo hizo en Antioquía, el ministerio ungido de
apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros equipará
y preparará a los miembros de la iglesia para que sean testigos,
tanto en Jerusalén como en Judea, así como también en Samaria
y hasta lo último de la tierra. Enviar y apoyar obreros a las
«naciones», tanto dentro como fuera de las fronteras nacionales,
es la manera como se inicia otro «ciclo de vida». Es la manera
cómo se hacen discípulos a todas las naciones.
Alcanzar a los grupos no alcanzados
Desde tiempos de Abraham, Dios quiso que todas las familias,
todas las naciones, fueran bendecidas por medio del patriarca.
Todas las naciones habrían de conocer y disfrutar las bendiciones
de la relación de un pacto eterno con Dios (Génesis 12:2–3;
Gálatas 3:8, 14). Todas las naciones habrían de conocer a Dios.
Todas las naciones habrían de ser Su pueblo. Todas las naciones
habrían de conocer Su presencia.5 Por lo tanto, el Evangelio
debe predicarse a todas las familias, a todas las naciones de la
tierra. Todos deben escuchar de la salvación de Dios por medio
de Su Hijo, Jesucristo.
Y así, la constante pasión del apóstol Pablo era predicar el
Evangelio donde Cristo todavía no era conocido. Su deseo se basaba
en una clara comprensión del Antiguo Testamento. Al haberlo
«todo … llenado del Evangelio de Cristo … desde Jerusalén, y
por los alrededores hasta Ilírico (Albania)», afirmaba que ya no
le quedaba más lugar donde trabajar en esas regiones, no fuera
que «edificar a sobre fundamento ajeno, sino, como está escrito,
‘Aquellos a quienes nunca les fue anunciado acerca de él, verán; y
los que nunca han oído de él, entenderán’» (Romanos 15:20–21).
Pablo citó a Isaías 52:15 que es la introducción a Isaías 53. La
revelación del siervo sufriente de Dios, Quien fue «herido por
97
Discípulos a todas las naciones
nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; … y por su
llaga fuimos nosotros curados» (Isaías 53:5) no fue sólo para
la nación judía, sino para todas las naciones. «Jehová desnudó
su santo brazo ante los ojos de todas las naciones, y todos los
confines de la tierra verán la salvación del Dios nuestro» (Isaías
52:10). Pablo sabía que estaba llamado a las naciones. En su
primer viaje misionero, el apóstol, por medio de una cita a Isaías
(49:6) explicó por qué predicaba el Evangelio no sólo a los judíos
sino también a los gentiles. Esto es lo que el Señor le había
encomendado a hacer: «Te he puesto para luz de los gentiles, a fin
de que seas para salvación hasta lo último de la tierra» (Hechos
13:47). El deseo y la oración sentidos del apóstol no sólo eran por
la salvación de sus compatriotas, los judíos, sino por la salvación
de las naciones. «¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?
¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito:
¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los
que anuncian buenas nuevas!» (Romanos 10:14c–15; Isaías 52:7).
Pablo fue un misionero de frontera que se sintió obligado a
alcanzar a aquellos a los que anteriormente no se les había alcanzado
con el Evangelio. Ésa es la razón por la que planeaba ir a España.
Por lo tanto, cuando le escribió a la iglesia en Roma, les habló acerca
de sus planes de visitarles de camino a España. Esperaba que tanto
él como los romanos se alentaran mutuamente en la fe del otro, y
les hizo la invitación de encaminarle allá (Romanos 15:24). Aunque
Pablo jamás había estado en la Iglesia de Roma, los instó a participar
en su misión a predicar el Evangelio donde Cristo no era conocido.
Estaba ansioso por predicar el Evangelio tanto en Roma como en
la parte occidental del Imperio Romano; no se avergonzaba del
Evangelio, porque «es poder de Dios para salvación a todo aquel que
cree; al judío primeramente, y también al griego» (Romanos 1:16).
En su carta a los romanos, Pablo claramente explicó el Evangelio
que predicaba, tanto a judíos como a gentiles, por cuanto en él «la
justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el
justo por la fe vivirá» (Romanos 1:17). «Por cuanto todos pecaron,
y están destituidos de la gloria de Dios», todos son «justificados
98
Discípulos a todas las naciones: Etapa 4: Enviar - Extender / 6
gratuitamente perdonados por su gracia, mediante la redención
que es en Cristo Jesús» (Romanos 3:23–24). Debido a que la paga
del pecado es muerte, Dios envió a Su Hijo como sacrificio por
el pecado, echando sobre Él la iniquidad de todos nosotros. «El
cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para
nuestra justificación» (Romanos 4:25). Éste fue el Evangelio que
se le encomendó predicar a Pablo, tanto a judíos como a gentiles.
Y éste es el Evangelio que, al haberlo recibido gratuitamente,
hemos de darlo gratuitamente a todas las personas. Éste es
el Evangelio que ha de llevarse «hasta lo último de la tierra»
(Hechos 1:8). Esto requerirá que toda la iglesia lleve todo el
Evangelio a todo el mundo.
El Evangelio del Reino ha de predicarse en todo el mundo,
para testimonio a todas las naciones antes de que venga el fin
(Mateo 24:14). La difusión del Evangelio es tanto geográfica
como cultural. Se ha de predicar «en todo el mundo» (oikoumene,
«la tierra habitada») como testimonio «a todas las naciones»
(ethne, pueblos). Tal y como lo hemos visto en el Libro de Hechos,
la expansión del Evangelio no sólo fue geográfica sino también
cultural, ya que se difundió desde Jerusalén por toda Palestina
y más allá, a Fenicia, Chipre y Antioquía (Hechos 9:31; 11:19).
Aunque el Evangelio se difundió ampliamente en lo que respecta
a términos geográficos, la predicación del Evangelio tendió a
difundirse siguiendo líneas culturales. Por lo tanto, aun cuando
los creyentes judíos viajaron hasta lugares tan lejanos como
Antioquía, les hablaban «sólo a los judíos» (Hechos 11:19).
Éste era un evangelismo monocultural, ya que los creyentes les
hablaban a personas de su misma cultura. A esto se le ha llamado
evangelismo E-1, por cuanto los creyentes le transmiten el
mensaje a su propio tipo de personas, sin importar la distancia
geográfica, ya sea en Jerusalén o Antioquía. Cuando los
creyentes judíos de Chipre y Cirene comenzaron a hablarles a los
griegos (no judíos), estaban involucrándose en un evangelismo
transcultural, al cual se le ha llamado evangelismo E-2 y E-3.6
No sólo cruzaron la barrera espiritual entre los creyentes y los
99
Discípulos a todas las naciones
no creyentes; cruzaron las barreras culturales entre los judíos y
los gentiles. Tal evangelismo transcultural es lo que hizo Jesús
con la mujer samaritana, lo que Pedro hizo con Cornelio y lo
que Felipe hizo con el eunuco etíope. Todos esos encuentros de
evangelismo transcultural tuvieron lugar dentro de Palestina, una
región geográficamente pequeña. Tal evangelismo transcultural
es el tipo de evangelismo que se requiere para alcanzar a las
personas que son culturalmente diferentes. «Hasta lo último
de la tierra» no tiene simplemente implicancias geográficas;
puede involucrar lo cultural. La distancia recorrida es más una
cuestión de distancia cultural que geográfica. Como alguien lo
dijo, «No se trata del número de kilómetros que se ha viajado.
Lo que cuenta son los últimos 45 centímetros, la distancia entre
dos personas de diferentes culturas». Pablo fue un misionero
transcultural. Aunque fue a los judíos en un principio, su llamado
primordial fue el de ser un «apóstol a los gentiles». Pedro fue
un misionero monocultural. Aunque a veces les habló a gentiles
como a Cornelio, su llamado fundamental fue ser un «apóstol a
los judíos» (Gálatas 2:7–8). Ambos predicaron el Evangelio «en
todo el mundo» desde el punto de vista geográfico, pero Pablo fue
un testigo a las naciones.
Con frecuencia, en el evangelismo o se pasa por alto o
se evita a las personas con costumbres y culturas diferentes.
Alcanzar a nuestro propio tipo de personas es más fácil y menos
intimidante. Algunas veces, puede que el orgullo y el prejuicio
raciales estén involucrados. Puede que la aparente resistencia
al Evangelio sea una razón por la que se descuida a algunos
grupos. Rara vez el problema es la distancia geográfica. Ésta
es la razón por la que Jesús desafió a Sus discípulos con las
palabras «Alzad vuestros ojos y mirad los campos» cuando
estaban en Samaria (Juan 4:35). Incluso después del día de
Pentecostés parece que los creyentes fueron bastante lentos
para compartir el Evangelio con los samaritanos. Pasó bastante
tiempo, luego que los cristianos fueran sacados de Jerusalén por
causa de la persecución, hasta que las buenas nuevas acerca de
100
Discípulos a todas las naciones: Etapa 4: Enviar - Extender / 6
Jesús llegaran a Samaria por medio de la predicación de Felipe
(Hechos 8:5–17). Los samaritanos eran un pueblo pasado por
alto y evitado, quienes fueron sorprendentemente receptivos
cuando el Evangelio finalmente llegó a ellos, al igual que
lo fueron las naciones gentiles cuando Pablo les predicó el
Evangelio (Hechos 13:45–47).7
Hemos visto que se ha de hacer discípulos a todas las naciones.
Puede que haya naciones (ethne) cercanas o naciones (ethne) más
lejanas. Al igual que los samaritanos en Samaria y los gentiles
en la casa de Cornelio en Cesarea, puede que se encuentren en el
mismo país. O puede que se encuentren más lejos, en otro país,
como los judíos y los gentiles en Antioquia de Siria. A todos se
les considera «naciones no alcanzadas» hasta que se predique el
Evangelio, se ganen conversos, se discipulen a los creyentes y se
establezcan suficientes iglesias como para crear un movimiento
nacional que finalmente pueda evangelizar al grupo entero.8
En el primer siglo, dichos movimientos nacionales tuvieron
lugar en Palestina entre los judíos y los samaritanos y luego se
difundieron a los judíos de la diáspora y las naciones gentiles en
Siria, Chipre, Turquía y Grecia. El Evangelio se difundió por
todo el Imperio Romano y, a lo largo de los siglos, a toda Europa
y las Américas, alcanzando finalmente a todo el globo. Ahora
se encuentran discípulos en casi todo país del mundo. Desde el
punto de vista geográfico, el Evangelio ha llegado a ser universal.
Hoy, el Evangelio se predica «en todo el mundo». Lo que queda
es el «testimonio a las naciones» dentro de estos países.9
Hoy, hacer «discípulos a todas las naciones» es algo que
sigue teniendo lugar cuando se desarrollan movimientos
eclesiales nacionales fuertes y se envían a misioneros a los que
todavía no han sido alcanzados por el Evangelio. De manera
particular, se necesita a esos misioneros pioneros entre las miles
de culturas que se encuentran ubicadas en los países dentro
de lo que se ha llamado la «ventana 10/40», la zona entre 10
y 40 grados de latitud norte que se extiende desde la costa
101
Discípulos a todas las naciones
occidental del África por todo el Oriente Medio y el centro de
Asia hasta el Lejano Oriente y el sudeste de Asia.10 La mitad de
la población mundial vive dentro de esta «ventana». La mayoría
son musulmanes, hindúes y budistas que jamás han escuchado
o entendido las buenas nuevas del Evangelio. Dentro de cada
grupo de personas o «nación» no alcanzada en estos países, se
debe iniciar un fuerte movimiento eclesial nacional, predicarse
el Evangelio a todos dentro de este grupo o nación y hacer
discípulos que lleguen a ser testigos del poder transformador
del Evangelio. Por lo tanto, la obra de las misiones pioneras
de frontera es de la más elevada prioridad hasta que haya «un
testigo a todas las naciones».
El envío de misioneros internacionales y el alcance a grupos no
alcanzados
Nigeria ha experimentado una significativa explosión
demográfica, yendo de 16 millones de personas en 1900 a
más de cien millones en el 2000; se proyecta que la población
se duplique dentro de los próximos treinta años. Siendo que
la mitad de su población es ahora cristiana, Nigeria, la cual
una vez fue un centro de esfuerzos misioneros, ahora es un
país que envía misioneros. Se estima que por cada misionero
enviado a Nigeria, cinco salen como misioneros a otros campos,
incluyendo a muchos grupos no alcanzados. La Asociación
Nigeriana de Misiones Evangélicas (NEMA, por sus siglas en
Inglés) se organizó a principios de los años ochenta como un
organismo paraguas para coordinar y apoyar los esfuerzos
misioneros de más de cien denominaciones y organizaciones
misioneras nigerianas. Su plan es movilizar a 50 mil nigerianos
dentro de los próximos quince años para llevar el Evangelio
por todos los países africanos y la Península Arábiga en un
movimiento «de vuelta a Jerusalén».11 De manera similar, los
creyentes de China se proponen movilizar a 100 mil misioneros
para llevar el evangelio «de vuelta a Jerusalén», lo cual los
conducirá a lo largo de la Ruta de la Seda a través de naciones
budistas, hindúes y musulmanes.12
102
Discípulos a todas las naciones: Etapa 4: Enviar - Extender / 6
Conclusión
La cuarta etapa es tal vez una de las etapas más desafiantes
de todas, cuando una iglesia y un movimiento nacional
actúan como un puente hacia nuevas culturas, avanzando del
evangelismo monocultural a la misión transcultural. Servir de
puente hacia los grupos sub-evangelizados y no alcanzados,
tanto dentro como fuera de nuestro propio país, requiere del
desarrollo de redes y sociedades con otras iglesias para enviar
y apoyar misioneros. La conexión y la colaboración son de vital
importancia para ser pioneros en nuevas fronteras. De la más
elevada prioridad es la oración intercesora cuando la iglesia
ora al Señor de la cosecha para enviar obreros a Su mies. Al
identificar, preparar, enviar y apoyar a los que Dios ha llamado,
la iglesia verdaderamente llega a ser una colaboradora con Él
en Su misión redentora de buscar y salvar a los perdidos de
entre toda lengua, tribu, pueblo y nación.
103
Discípulos a todas las naciones
104
Conclusión
Discípulos a todas las naciones:
Hasta que Él venga
L
a comisión de Cristo de hacer discípulos a todas las
naciones es posible, por cuanto junto con el mandato viene
la promesa de Su presencia, Su poder y Su autoridad. Él
estará con nosotros hasta el fin del mundo. Su Espíritu nos ha
empoderado para ser Sus testigos hasta los confines de la tierra.
Él nos ha enviado con Su autoridad, la autoridad de Aquel que
tiene toda la autoridad en el cielo y la tierra. Sí, es «misión
posible» por cuanto fiel es el que nos ha llamado; Él lo hará –
por medio de Su Iglesia, por medio de nosotros.
Hoy, el Evangelio del Reino se predica en todo el mundo.
El testimonio a todas las naciones está aumentando. Hoy
estamos más cerca que nunca a cumplir el mandato de Cristo.
¡Puede hacerse! Debe hacerse, tal y como lo hizo la iglesia del
primer siglo – desarrollando un ciclo de vida reproducible
105
Discípulos a todas las naciones
que continuamente extiende el Evangelio hacia todo grupo
no alcanzado hasta que se hacen discípulos en toda nación.
Sabemos que esta misión se culminará, por cuanto Juan vio a
«una gran multitud, la cual nadie podía contar … delante del
trono y en la presencia del Cordero» y eran de «todas naciones y
tribus y pueblos y lenguas» (Apocalipsis 7:9). Todos los pueblos
están presentes, la «inscripción de los pueblos» está completa
(Salmos 87:6–7).
¿Cuándo quedará culminada la Gran Comisión? ¿Cuando se
podrá decir, «Consumado es»? ¡Cuándo venga! Hasta entonces
hemos de estar involucrados en los negocios del Padre, por
cuanto Su voluntad es que nadie perezca, sino que todos vengan
al arrepentimiento. Sin duda, el Cordero es digno de recibir
la recompensa de Su sufrimiento, porque con Su sangre Él
«nos ha redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y
nación» (Apocalipsis 5:9). Se ha pagado el precio. Deben hacerse
discípulos, por cuanto «por todos murió, para que los que viven,
ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por
ellos» (2 Corintios 5:15). «La meta de Dios es que el nombre
de Su Hijo sea exaltado y honrado entre todos los pueblos de
la tierra»1. Ésta es nuestra meta: el hacer discípulos a todas las
naciones … hasta que Él venga.
106
Apéndices
Nota: Se ofrecen dos herramientas de evaluación: una para la iglesia local (Apéndice
A), y la otra para la iglesia regional o nacional (Apéndice B). La encuesta proporciona
una herramienta práctica para evaluar el desarrollo y la fuerza de una iglesia local
o un grupo de iglesias a nivel regional o nacional al buscar llevar a cabo la visión
que Cristo ha dado de discípulos de todas las naciones. Aunque es más o menos
subjetivo, determinar el consenso del liderazgo pastoral y eclesial de una localidad o
el liderazgo regional o nacional, promediando las evaluaciones de todos y cada uno,
puede dar una imagen bastante acertada de la etapa y el estado de desarrollo de la
iglesia local, regional o nacional. Por lo tanto, se recomienda que por lo menos tres o
más individuos llenen un formulario de evaluación de una situación dada.
107
Discípulos a todas las naciones
108
Apéndice A
El desarrollo de
la iglesia nacional:
Una evaluación de la iglesia local
Instrucciones:
Sírvase asignar un número entre el 1 (no se da) y el 10 (se da
continuamente) para cada declaración, según se aplique a su
iglesia. Escriba el número en el espacio junto a cada declaración.
Sume los cuatro números en cada categoría y registre el total.
Divida este total entre cuatro y registre el promedio para la
categoría. Haga esto con cada una de las dieciséis (16) categorías.
ETAPA 1: Iniciar — Evangelizar
Meta: hacer discípulos responsables que reproduzcan
A. El proceso del nacimiento (la comunicación del evangelio)
1. Encontrar a los perdidos
___ a. El evangelismo es una elevada prioridad en
nuestra iglesia
___ b. Nuestra iglesia tiene un enfoque hacia afuera y está
involucrada en el ministerio a nuestra comunidad
___ c. Nuestra congregación es amiga de no creyentes y
les muestra amor
___ d. Nuestra iglesia les tiende la mano a los perdidos y
busca compartir el Evangelio con ellos
Total: ____ dividir entre 4 =____ (promedio)
109
Discípulos a todas las naciones
2. Ganar a los perdidos
___ a. Nuestra iglesia es evangelística y gana a los
perdidos para Cristo
___ b. Cada año vemos un número mayor de personas
que vienen a Cristo
___ c. Las relaciones personales con los creyentes son
una de las razones por las que los no creyentes
vienen a Cristo por medio de nuestra iglesia
___ d. Nuestra iglesia trata de encontrar y usar métodos
evangelísticos que funcionan
Total: ____ dividir entre 4 = ____ (promedio)
B. El proceso de vinculación afectiva (el establecimiento
de la iglesia)
3. La incorporación de nuevos creyentes
___ a. La iglesia les hace seguimiento a los nuevos convertidos
___ b. Cada año más de nuestros nuevos convertidos se
bautizan en agua
___ c. Se les da la bienvenida a los nuevos convertidos y
se les hace sentir como en casa en nuestra iglesia
___ d. Los nuevos convertidos llegan a hacerse miembros
activos en nuestra iglesia
Total: ____ dividir entre 4 = ____ (promedio)
4. El discipulado de creyentes
___ a. A los nuevos creyentes se les enseña y capacita
para que sigan en el camino del Señor
___ b. Las personas son bautizadas y llenas del Espíritu Santo
___ c. A las personas se les enseña a pasar tiempo en
oración y con la Palabra de Dios con regularidad
___ d. A las personas se les enseña a alcanzar a sus
familiares y amigos con el Evangelio
Total: ____ dividir entre 4 = ____ (promedio)
110
Apéndice A
ETAPA 2: Alimentar — Fortalecer
Meta: hacer líderes responsables que se reproduzcan
A. El proceso de ser modelo (desarrollar carácter piadoso)
5. Fortalecer la vida familiar
___ a. Los matrimonios de las personas que asisten a
nuestra iglesia se están fortaleciendo
___ b. A las familias se les enseña a desarrollar relaciones
amorosas y compasivas en el hogar
___ c. A los padres y las madres se les enseña cómo criar
hijos piadosos
___ d. A los hijos e hijas se les lleva a Cristo y siguen al
Señor
Total: ____ dividir entre 4 = ____ (promedio)
6. Cultivar la vida saludable en la congregación
___ a. Hay un espíritu de amor y aceptación
___ b. Las personas se hacen amigos y disfrutan de la
comunión unos con otros
___ c. Las personas adoran con libertad y expresan su
amor por el Señor abiertamente
___ d. Existe un sentido de la presencia del Señor en
nuestra iglesia
Total: ____ dividir entre 4 = ____ (promedio)
111
Discípulos a todas las naciones
B. El proceso de mentorear (liberando para ministerio)
7. Movilizar a los miembros
___ a. A los miembros se les enseña su lugar en el Cuerpo de
Cristo y se les equipa para que usen sus habilidades/
dones dados por Dios para servir a los demás
___ b. A las personas se les enseña a diezmar y a dar con
fidelidad
___ c. Las personas se ofrecen a ayudar cuando surge la
necesidad
___ d. Existe un espíritu de trabajo en equipo en nuestra
iglesia
Total: ____ dividir entre 4 = ____ (promedio)
8. Desarrollar a los líderes
___ a. La capacitación y la producción de líderes son
prioridades principales
___ b. Los padres y las madres, en especial los padres,
están aprendiendo cómo guiar bien a sus familias
___ c. Los pastores y los líderes en nuestra iglesia
capacitan a otros a hacer lo que ellos hacen
___ d. Se levanta a la mayoría de nuestros líderes de
entre los miembros de nuestra congregación
Total: ____ dividir entre 4 = ____ (promedio)
112
Apéndice A
ETAPA 3: Expandir — Multiplicar
Meta: hacer congregaciones responsables que se reproduzcan
A. El proceso de empoderamiento (liberando a la iglesia)
9. La contextualización de la iglesia
___ a. Nuestra iglesia desarrolla maneras de hacer el
ministerio que satisfagan las necesidades de las
personas
___ b. La adoración, la predicación y la enseñanza
encajan con nuestra cultura y el Evangelio no se
ve como algo «extranjero»
___ c. Nuestra iglesia es económicamente independiente
y no depende de fondos externos
___ d. Las personas en nuestra iglesia llevan vidas que
hacen que el Evangelio sea atractivo y ayudan a
atraer a los no creyentes a Cristo
Total: ____ dividir entre 4 = ____ (promedio)
10. Estructurar a la iglesia
___ a. Nuestra iglesia está organizada de una manera tal
que promueve el continuo crecimiento espiritual y
la madurez en cada grupo por edades
___ b. Nuestra iglesia está estructurada de tal manera
que a los líderes más jóvenes se les pueden
desarrollar y promover al liderazgo
___ c. Encontramos maneras de facilitar y desarrollar
redes con institutos/escuelas bíblicas para
capacitar a los que han sido llamados al ministerio
cristiano a tiempo completo
___ d. Nuestras ordenanzas y nuestra estructura garantizan la
sana doctrina, al mismo tiempo que proveen el espacio
para el crecimiento y la multiplicación numéricos
Total: ____ dividir entre 4 = ____ (promedio)
113
Discípulos a todas las naciones
B. El proceso de patrocinio (la multiplicación hacia un
movimiento)
11. La evangelización a una comunidad
___ a. El evangelismo es más una forma de vida en
nuestra iglesia que un énfasis periódico
___ b. A los miembros se les alienta a mostrar el amor
de Dios de maneras prácticas satisfaciendo las
necesidades de las personas en la comunidad
___ c. Tanto los creyentes nuevos como antiguos están
aprendiendo cómo ganar a sus familiares y amigos
para Cristo
___ d. Más personas están viniendo a nuestra iglesia
como resultado de haber sido ganadas para Cristo,
que como resultado de haber sido transferidas de
otras iglesias cristianas
Total: ____ dividir entre 4 = ____ (promedio)
12. La multiplicación de nuevas congregaciones
___ a. Nuestra iglesia crea una atmósfera de fe y visión
para iniciar iglesias nuevas
___ b. Nuestra iglesia capacita a líderes para que inicien
iglesias nuevas
___ c. Iniciamos iglesias que, a su vez, inician más
iglesias nuevas
___ d. Nuestra iglesia tiene un plan claro para establecer,
apoyar y alimentar iglesias nuevas por toda
nuestra zona, en especial donde hay una mayoría
de personas que no han sido evangelizadas
Total: ____ dividir entre 4 = ____ (promedio)
114
Apéndice A
ETAPA 4: Enviar — Extender
Meta: hacer iglesias responsables que se reproduzcan
y que envíen misioneros
A. El proceso de desarrollo de redes (alcanzar a los grupos
culturales cercanos)
13. Ampliar la conciencia del mundo y la intercesión por éste
___ a. Nuestra iglesia está desarrollando una visión para
un mundo que es más grande que nuestra propia
comunidad
___ b. Nuestra iglesia está aprendiendo cómo orar e
interceder por personas de culturas y países distintos
___ c. Nuestra iglesia está alcanzando a personas de
distintas culturas en nuestra comunidad y les está
mostrando el amor de Dios
___ d. Nuestra membresía incluye a personas de las distintas
culturas que se encuentran en nuestra comunidad
Total: ____ dividir entre 4 = ____ (promedio)
14. Enviar y apoyar a misioneros dentro de nuestro país
___ a. Nuestra iglesia alienta una visión de «misión
doméstica» para alcanzar a los inmigrantes y los
grupos minoritarios en nuestra comunidad o región
___ b. Tenemos un plan claro para establecer, apoyar y
alimentar iglesias nuevas en zonas urbanas para
alcanzar a los distintos grupos culturales dentro de ellas
___ c. Nuestra iglesia envía y apoya equipos que alcanzan
a los inmigrantes y a los grupos minoritarios en
las grandes zonas urbanas
___ d. Nuestra iglesia envía y apoya a misioneros que
alcanzan a los distintos grupos culturales dentro
de las grandes zonas urbanas
Total: ____ dividir entre 4 = ____ (promedio)
115
Discípulos a todas las naciones
B. El establecimiento de sociedades (alcanzar a grupos
culturales distantes)
15. Enviar y apoyar a misioneros más allá de nuestro país
___ a. Nuestra iglesia está desarrollando una visión para
la «misión mundial»
___ b. Nuestra iglesia ora y da fielmente para ayudar
en el avance del Evangelio por medio de los
misioneros y las iglesias en otros países
___ c. Nuestra iglesia alienta a los jóvenes y libera a
líderes experimentados para que sirvan a corto o a
largo plazo en otros países
___ d. Nuestra iglesia se asocia con otras iglesias para
abrir y desarrollar nuevos campos y levantar
iglesias nacionales en otros países
Total: ____ dividir entre 4 = ____ (promedio)
16. Haciendo puentes a los grupos no alcanzados
___ a. Nuestra iglesia entiende y tiene una visión de
alcanzar a los grupos de personas que actualmente
se encuentran más allá del alcance del Evangelio
___ b. Nuestra iglesia ora y apoya los esfuerzos por
alcanzar a los grupos de personas no alcanzadas
en nuestro propio país
___ c. Nuestra iglesia ora y apoya los esfuerzos por
alcanzar a los grupos de personas no alcanzadas
en otros países, en especial en la «ventana 10/40»
___ d. Nuestra iglesia se asocia con las iglesias en otros
países para alcanzar a los grupos que no han
sido alcanzados y continúa en dichos esfuerzos
hasta que haya un fuerte movimiento nacional
de establecimiento de iglesias en cada grupo no
alcanzado
Total: ____ dividir entre 4 = ____ (promedio)
116
Apéndice A
Resumen y análisis:
1.- Coloque un punto sobre la «línea» apropiada dentro de «la
rueda» a continuación, basándose en el puntaje promedio para
cada una de las dieciséis categorías, siendo que el «centro»
representa un puntaje de 1 y el «aro», un puntaje de 10. Una los
puntos para ver cuán equilibrada está la «rueda» en su iglesia.
¿En cuál de las dieciséis categorías tienen la mayor fortaleza?
¿La mayor debilidad? ¿Por qué?
2.- Sume el total de los cuatro promedios en cada una de las
cuatro etapas y divide por 4; esto es el puntaje promedio de la
etapa. Registre el promedio de cada etapa aquí:
Etapa 1 ____ Etapa 2 ____ Etapa 3 ____ Etapa 4 ____
¿En qué etapas tiene su iglesia la mayor fortaleza? ¿La mayor
debilidad? ¿Por qué?
117
Discípulos a todas las naciones
3.- A continuación seleccione la respuesta que mejor describa
la actitud actual de su iglesia hacia el cambio:
a. No hace falta cambio alguno. Estamos bien tal y como
estamos.
b. El cambio es necesario. ¿Quién lo hará por nosotros?
c. El cambio es necesario. ¿Qué están haciendo otras
organizaciones parecidas a la nuestra?
d. El cambio es necesario. Ayúdennos; queremos
aprender.
e. Queremos cambiar y estamos dispuestos a pagar el
precio.
Notas:
118
Apéndice B
El desarrollo de la
Iglesia Nacional:
Una evaluación a nivel nacional
Instrucciones:
Sírvase asignar un número entre el 1 (no se da) y el 10 (se da
continuamente) para cada declaración, según se aplique a las
iglesias de su país. Escriba el número en el espacio junto a cada
declaración. Sume los cuatro números en cada categoría y registre
el total. Divida este total entre cuatro y registre el promedio para
la categoría. Haga esto con cada una de las dieciséis (16) categorías.
STAGE 1: Initiate — evangelizing
Goal: to make responsible, reproducing disciples
A. El proceso del nacimiento (la comunicación del evangelio)
1. Encontrar a los perdidos
___ a. El evangelismo es una elevada prioridad en
nuestras iglesias
___ b. Nuestras iglesias tienen un enfoque hacia afuera y están
involucradas en el ministerio en nuestras comunidades
___ c. Nuestras congregaciones son amigas de no
creyentes y les muestran amor
___ d. Nuestras iglesias le tienden la mano a los perdidos
y buscan compartir el Evangelio con ellos
Total: ____ dividir entre 4 = ____ (promedio)
119
Discípulos a todas las naciones
2. Ganar a los perdidos
___ a. Nuestras iglesias son evangelísticas y ganan a los
perdidos para Cristo
___ b. Cada año vemos un número mayor de personas
que vienen a Cristo
___ c. Las relaciones personales con los creyentes son una
de las razones principales por las que los no creyentes
vienen a Cristo por medio de nuestras iglesias
___ d. Nuestras iglesias tratan de encontrar y usar
métodos evangelísticos que funcionan
Total: ____ dividir entre 4 = ____ (promedio)
B. El proceso de vinculación afectiva (el establecimiento
de la iglesia)
3. La incorporación de nuevos creyentes
___ a. Las iglesias les hacen seguimiento a los nuevos
convertidos
___ b. Cada año más de nuestros nuevos convertidos se
bautizan en agua
___ c. Se les da la bienvenida a los nuevos convertidos y
se les hace sentir como en casa en nuestras iglesias
___ d. Los nuevos convertidos llegan a hacerse miembros
activos en las iglesias locales
Total: ____ dividir entre 4 = ____ (promedio)
4. El discipulado de creyentes
___ a. A los nuevos creyentes se les enseña y capacita
para que sigan en el camino del Señor
___ b. Las personas son bautizadas y llenas del Espíritu Santo
___ c. A las personas se les enseña a pasar tiempo en
oración y con la Palabra de Dios con regularidad
___ d. A las personas se les enseña a alcanzar a sus
familiares y amigos con el Evangelio
Total: ____ dividir entre 4 = ____ (promedio)
120
Apéndice B
ETAPA 2: Alimentar — Fortalecer
Meta: hacer líderes responsables que reproduzcan
A. El proceso de ser modelo (el desarrollo de un carácter
piadoso)
5. Fortalecer la vida familiar
___ a. Los matrimonios de las personas que asisten a
nuestras iglesias se están fortaleciendo
___ b. A las familias se les enseña a desarrollar relaciones
amorosas y compasivas en el hogar
___ c. A los padres y las madres se les enseña cómo criar
hijos piadosos
___ d. A los hijos e hijas se les lleva a Cristo y siguen al
Señor
Total: ____ dividir entre 4 = ____ (promedio)
6. Cultivar la vida saludable en la congregación
___ a. Hay un espíritu de amor y aceptación en nuestras
iglesias
___ b. Las personas se hacen amigos y disfrutan de la
comunión unos con otros
___ c. Las personas adoran con libertad y expresan su
amor por el Señor abiertamente
___ d. Existe un sentido de la presencia del Señor en
nuestras iglesias
Total: ____ dividir entre 4 = ____ (promedio)
121
Discípulos a todas las naciones
B. El proceso de mentoría (liberar el ministerio)
7. Movilizar a los miembros
___ a. A los miembros se les enseña su lugar en el
Cuerpo de Cristo y se les equipa para que usen sus
habilidades/dones dados por Dios para servir a los
demás
___ b. A las personas se les enseña a diezmar y a dar con
fidelidad
___ c. Las personas se ofrecen a ayudar cuando surge la
necesidad
___ d. Existe un espíritu de trabajo en equipo en
nuestras iglesias
Total: ____ dividir entre 4 = ____ (promedio)
8. Desarrollar a los líderes
___ a. La capacitación y la producción de líderes son
prioridades principales
___ b. Los padres y las madres, en especial los padres,
están aprendiendo cómo guiar bien a sus familias
___ c. Los pastores y los líderes en nuestras iglesias
capacitan a otros a hacer lo que ellos hacen
___ d. Se levanta a la mayoría de nuestros líderes de
entre los miembros de las congregaciones locales
Total: ____ dividir entre 4 = ____ (promedio)
122
Apéndice B
ETAPA 3: Expandir — Multiplicar
Meta: hacer congregaciones responsables que se reproduzcan
A. El proceso de empoderamiento de la iglesia (liberar a la
iglesia)
9. La contextualización de la iglesia
___ a. Nuestras iglesias desarrollan maneras de hacer el
ministerio que satisfagan las necesidades de las personas
___ b. La adoración, la predicación y la enseñanza
encajan con nuestra cultura y el Evangelio no se
ve como algo «extranjero»
___ c. Nuestras iglesias son económicamente
independientes y no dependen de fondos externos
___ d. Las personas en nuestras iglesias llevan vidas que
hacen que el Evangelio sea atractivo y ayudan a
atraer a los no creyentes a Cristo
Total: ____ dividir entre 4 = ____ (promedio)
10. Estructurar a la iglesia
___ a. Nuestras iglesias están organizadas de una
manera tal que promueven el continuo crecimiento
espiritual y la madurez en cada grupo por edades
___ b. Nuestras iglesias están estructuradas de tal
manera que a los líderes más jóvenes se les pueden
desarrollar y promover al liderazgo
___ c. Encontramos maneras de facilitar y desarrollar
redes con institutos/escuelas bíblicas para
capacitar a los que han sido llamados al ministerio
cristiano a tiempo completo
___ d. Nuestras ordenanzas y nuestras estructuras
nacionales y locales garantizan la sana doctrina,
al mismo tiempo que proveen el espacio para el
crecimiento y la multiplicación numéricos
Total: ____ dividir entre 4 = ____ (promedio)
123
Discípulos a todas las naciones
B. El proceso de patrocinio (la multiplicación hacia un
movimiento)
11. La evangelización a una comunidad
___ a. El evangelismo es más una forma de vida en
nuestras iglesias que un énfasis periódico
___ b. A los miembros se les alienta a mostrar el amor
de Dios de maneras prácticas satisfaciendo las
necesidades de las personas en la comunidad
___ c. Tanto los creyentes nuevos como antiguos están
aprendiendo cómo ganar a sus familiares y amigos
para Cristo
___ d. Más personas están viniendo a nuestras iglesias
como resultado de haber sido ganadas para Cristo,
que como resultado de haber sido transferidas de
otras iglesias cristianas
Total: ____ dividir entre 4 = ____ (promedio)
12. La multiplicación de nuevas congregaciones
___ a. Nuestras iglesias crean una atmósfera de fe y
visión para iniciar iglesias nuevas
___ b. Nuestras iglesias capacitan a líderes para que
inicien iglesias nuevas
___ c. Iniciamos iglesias que, a su vez, inician más
iglesias nuevas
___ d. Nuestras iglesias tienen un plan claro para
establecer, apoyar y alimentar iglesias nuevas
por toda nuestra zona, en especial donde hay
una mayoría de personas que no han sido
evangelizadas
Total: ____ dividir entre 4 = ____ (promedio)
124
Apéndice B
ETAPA 4: Enviar — Extender
Meta: hacer iglesias responsables que se reproduzcan
y que envíen misioneros
A. El proceso de desarrollo de redes (alcanzar a los grupos
culturales cercanos)
13. Ampliar la conciencia del mundo y la intercesión por éste
___ a. Nuestras iglesias están desarrollando una visión para
un mundo que es más grande que nuestro propio país
___ b. Nuestras iglesias están aprendiendo cómo orar e
interceder por personas de culturas y países distintos
___ c. Nuestras iglesias están alcanzando a personas de
distintas culturas en nuestras comunidades y les
están mostrando el amor de Dios
___ d. La membresía de nuestras iglesias locales incluye a
personas de las distintas culturas que se encuentran
en sus comunidades
Total: ____ dividir entre 4 = ____ (promedio)
14. Enviar y apoyar a misioneros dentro de nuestro país
___ a. Nuestras iglesias alientan una visión de «misión
doméstica» para alcanzar a los inmigrantes y los
grupos minoritarios en sus comunidades
___ b. A nivel nacional, tenemos un plan claro para
establecer, apoyar y alimentar iglesias nuevas en
las grandes zonas urbanas que puedan alcanzar a
los diversos grupos culturales
___ c. Nuestras iglesias urbanas desarrollan equipos
para alcanzar a los inmigrantes y a los grupos
minoritarios en las grandes zonas urbanas
___ d. Nuestras iglesias envían y apoyan a misioneros
que alcanzan a los distintos grupos culturales
Total: ____ dividir entre 4 = ____ (promedio)
125
Discípulos a todas las naciones
B. El establecimiento de sociedades (alcanzar a grupos
culturales distantes)
15. Enviar y apoyar a misioneros más allá de nuestro país
___ a. Nuestras iglesias están desarrollando una visión
para la «misión mundial»
___ b. Nuestras iglesias oran y dan fielmente para ayudar
en el avance del Evangelio por medio de los
misioneros y las iglesias en otros países
___ c. Nuestras iglesias alientan a los jóvenes y liberan a
líderes experimentados para que sirvan a corto o a
largo plazo en otros países
___ d. Nuestras iglesias se asocian con otras iglesias
para abrir y desarrollar nuevos campos y levantar
iglesias nacionales en otros países
Total: ____ dividir entre 4 = ____ (promedio)
16. Abrir puentes a los grupos no alcanzados
___ a. Nuestras iglesias entienden y tienen una visión de
alcanzar a los grupos de personas que actualmente
se encuentran más allá del alcance del Evangelio
___ b. Nuestras iglesias oran y apoyan los esfuerzos por
alcanzar a los grupos de personas no alcanzadas
en nuestro propio país
___ c. Nuestras iglesias oran y apoyan los esfuerzos por
alcanzar a los grupos de personas no alcanzadas
en otros países, en especial en la «ventana 10/40»
___ d. Nuestras iglesias se asocian con las iglesias en
otros países para alcanzar a los grupos que no han
sido alcanzados y continúan en dichos esfuerzos
hasta que haya un fuerte movimiento nacional
de establecimiento de iglesias en cada grupo no
alcanzado
Total: ____ dividir entre 4 = ____ (promedio)
126
Apéndice B
Resumen y análisis:
1.- Coloque un punto sobre la «línea» apropiada dentro de «la
rueda» a continuación, basándose en el puntaje promedio para
cada una de las dieciséis categorías, siendo que el «centro»
representa un puntaje de 1 y el «aro», un puntaje de 10. Una los
puntos para ver cuán equilibrada está la «rueda» en las iglesias
de su región o país. ¿En cuál de las dieciséis categorías tienen la
mayor fortaleza? ¿La mayor debilidad? ¿Por qué?
2.- Sume el total de los cuatro promedios en cada una de las
cuatro etapas y divide por 4; esto es el puntaje promedio de la
etapa. Registre el promedio de cada etapa aquí:
Etapa 1 ____ Etapa 2 ____ Etapa 3 ____ Etapa 4 ____
¿En qué etapas tienen sus iglesias la mayor fortaleza? ¿La
mayor debilidad? ¿Por qué?
127
Discípulos a todas las naciones
3.- A continuación seleccione la respuesta que mejor describa
la actitud actual de su iglesia a nivel nacional hacia el cambio:
a. No hace falta cambio alguno. Estamos bien tal y como
estamos.
b. El cambio es necesario. ¿Quién lo hará por nosotros?
c. El cambio es necesario. ¿Qué están haciendo otras
organizaciones parecidas a la nuestra?
d. El cambio es necesario. Ayúdennos; queremos
aprender.
e. Queremos cambiar y estamos dispuestos a pagar el
precio.
Notas:
128
Anotaciones
Prefacio
1. El uso de la palabra «Iglesia» con mayúscula se refiere a la Iglesia en general o
universal, que consiste de todos los creyentes. El uso de la palabra «iglesia» con
minúscula se refiere a una iglesia o grupo de iglesias específico o en una localidad.
2. Jason Mandryk, Operation World: the Definitive Prayer Guide to Every Nation
(Operación mundo: La guía definitiva de oración para todas las naciones),
séptima edición, Colorado Springs, Colorado: Biblica Publishing, 2010, pág. 5.
Para datos acerca de 239 países véase David B. Barrett, George T. Kurian y Todd
M. Johnson, World Christian Encyclopedia (Enciclopedia Cristiana Mundial),
segunda edición, volumen l, Nueva York: Oxford University Press, 2001.
3. World Christian Encyclopedia (Enciclopedia Cristiana Mundial), segunda
edición, volumen l, pág. 6.
4. Operation World, pág. 6.
5. Michael Harper, «An African Way: the African Independent Churches» («A
la manera africana: las iglesias africanas independientes»), Christian History
Magazine (Número 9, enero de 1986).
6. Jim Stack, «How Many Church Planting Movements Are There?» («¿Cuántos
movimientos de establecimiento de iglesias existen?»), Missions Frontiers
(Vol. 33, No. 2, marzo-abril 2011), págs. 12–13. Véase David Garrison, Church
Planting Movements: How God Is Redeeming a Lost World (Movimientos de
establecimiento de iglesias: Cómo Dios está redimiendo a un mundo perdido),
Monument, Colorado: WIGTake Resources, 2004.
7. Operation World, págs. 216-217.
8. Operation World, pág. 49.
9. Véase Lawrence E. Keyes, The Last Age of Missions: a Study of Third World
Mission Societies (La última época de misiones: un estudio sobre sociedades
misioneras del tercer mundo), Pasadena, California: William Carey Library,
1983; y Larry D. Pate, From Every People: a Handbook of Two-Thirds World
Missions (De todo pueblo: una guía de misiones de dos tercios del mundo),
Monrovia, California: MARC, 1989.
10. God’s Missionary People: Rethinking the Purpose of the Local Church (El
pueblo misionero de Dios: Volviendo a pensar en el propósito de la iglesia
local), Grand Rapids, Michigan: Baker, 1993, pág. 26.
11. Esta edición revisada es una adaptación del libro del autor, Discípulos a todas
las naciones: La misión continúa hasta que Él venga (Los Ángeles, California,
Forsquare Media/Foursquare Missions International, 2009), el cual trata de
la alimentación de movimientos eclesiales nacionales saludables, por medio
de un proceso de desarrollo infinitamente reproducible en cuatro etapas, que
multiplica discípulos, líderes y movimientos de establecimiento de iglesias
y movimientos de iglesias que envían misioneros, así como se describe en
el Libro de los Hechos e ilustrado en el crecimiento y la multiplicación de
un movimiento eclesial que actualmente se encuentra en casi 140 países, la
Iglesia Internacional del Evangelio Cuadrangular.
129
Discípulos a todas las naciones
Introduction
1. 1. Ralph D. Winter, «The Kingdom Strikes Back: Ten Epochs of Redemptive
History» («El reino contraataca: diez épocas de la historia redentora») en
Perspectives on the World Christian Movement: A Reader (Perspectivas sobre
el movimiento cristiano mundial: lecturas), tercera edición, redactado por
Ralph D. Winter y Steven C. Hawthorne, Pasadena, California, William Carey
Library, 1999.
Capítulo 1
1. Tim Dowley, editor, Eerdmans’ Handbook to the History of Christianity
(Manual de Eerdmans de la Historia del Cristianismo, Grand Rapids,
Michigan: Eerdmans, 1977), págs. 66–67. «Para mediados del segundo siglo,
apenas un poco más de cien años luego de la muerte y la resurrección de Jesús,
existían iglesias florecientes en casi todas las provincias entre Siria y Roma….
Un siglo después, existía una minoría significativa en casi toda provincia del
imperio y también en varios países hacia el oriente» (pág. 65).
2. «En sus inicios, el cristianismo fue predominantemente urbano. Recorrió a lo
largo de las rutas comerciales de ciudad a ciudad. Para finales de la segunda
década de su segundo siglo en por lo menos algunas partes de Asia Menor se
había difundido ampliamente hasta los pueblos e incluso los campos, pero su
fuerza se encontraba en las ciudades, que eran una característica tan destacada
del Imperio Romano» (Kenneth Scott Latourette, A History of Christianity:
Volume 1, Beginnings to 1500, revised edition [Una historia del cristianismo,
volumen 1, principios hasta 1500, edición revisada], pág. 75). Véase también
Roland, Allen, Missionary Methods: St. Paul’s or Ours? (Métodos Misioneros:
¿Los de San Pablo o los nuestros?), Grand Rapids, Michigan: Eerdmans, 1967
reprint, págs. 10–17, y Wesley D. Balda, editor, Heirs of the Same Promise:
Using Acts as a Study Guide for Evangelizing Ethnic America (Monrovia,
California: MARC, 1984) pág. 12. Para que no se dé la impresión de que el
establecimiento de iglesias urbanas solo es la clave para todo, véase L. Grant
McClung, Jr., «Pentecostal/Charismatic Perspectives on a Missiology for the
Twenty-First Century» (Perspectivas pentecostales/carismáticas acerca de una
misiología para el siglo veintiuno), Ediciones Pneuma 16 (primavera, 1994),
pág. 11–22.
Capítulo 2
1. Charles Van Engen, God’s Missionary People: Rethinking the Purpose of
the Local Church (El pueblo misionero de Dios: Volviendo a pensar en el
propósito de la iglesia local), Grand Rapids, Michigan: Baker, 1993, págs.
43–44. Van Engen identifica siete etapas en el surgimiento de una iglesia
misionera local y nacional que indica se repiten una y otra vez en situaciones
130
Anotaciones
de establecimiento de iglesias. Estas siete etapas de desarrollo son similares
en lo que respecta a secuencia y contenido al proceso de desarrollo de cuatro
etapas y de 360 grados propuesto por C. Peter Wagner en Stop the World I
Want to Get On (Detengan el mundo que quiero subirme), Ventura, California:
Regal Books, 1973, págs. 103–105 y On the Crest of the Wave (En la cresta de
la ola), Ventura, California: Regal Books, 1983, págs. 164–165.
2. La Iglesia Cuadrangular ha buscado definir su estrategia en términos de este
proceso de desarrollo en cuatro etapas. Véase Phil Starr, «What Does It Mean
to be a Church Planting Mission?,» Foursquare World Advance 22 («¿Qué
significa ser una misión que establece iglesias?» Publicación Avance Mundial
Cuadrangular 22), septiembre / octubre 1986, pág. 5; la publicación de La
Misión Cuadrangular Internacional Global Resource Guide (Guía de Recursos
Globales), 1994, págs. 1–2; y John L. Amstutz, Disciples of All Nations:
Continuous Mission Until He Comes (Discípulos a todas las naciones: la
misión continúa hasta que Él venga), págs. 31–40.
3. C. Peter Wagner, Church Planting for a Greater Harvest: a Comprehensive
Guide (El establecimiento de iglesias para una mayor cosecha: una guía
completa, Ventura, California: Regal Books, 1990), págs. 59–75. Basándose
en la investigación, Wagner comienza su libro con esta declaración: «La sola
metodología evangelística más efectiva bajo el cielo es el establecimiento de
iglesias nuevas» (pág. 11).
Capítulo 3
1. Ver Hechos 10:1–47; 16:13–15, 25–34; 18:7–8 y Hechos 6:7; 17:4, 12.
2. ¿Cómo vienen las personas a Cristo? Donald McGavran señaló que las redes
socioeconómicas y las agrupaciones etnolingüistas son los «puentes de Dios»
fundamentales hacia Cristo. Él los llamó «movimientos de personas». Declaró
además, «Los pueblos se hacen cristianos con mayor rapidez cuando el menor
cambio de raza o clan se ve involucrado. Cuando se siente que “estamos
avanzando con nuestro pueblo y los que no han venido ahora vendrán más
tarde”, entonces la iglesia experimenta su crecimiento más vigoroso» (Donald
McGavran, The Bridges of God: a Study in the Strategy of Missions (Los puentes
de Dios: un estudio en la estrategia de misiones, Friendship Press, Nueva York,
1955.) «Antes de la Reforma Protestante, gran parte del crecimiento pionero
de la iglesia ocurrió mayormente de recogimientos de familias, clanes, tribus
y pueblos enteros… Así que durante más de mil años la iglesia expandió a
través de naciones enteras por medio de movimientos familiares masivos.»
(Alex Smith, «Evangelizing Whole Families: The Value of Families in the 21st
Century» («Evangelizando a familias enteras: El valor de las familias en el siglo
XXI») Mission Frontiers, (Vol. 34, No. 2, marzo-abril 2012), págs. 14–15.
3. Más que económico y social, «Pobre» es un término ético y espiritual. Los
«pobres» son los que son «pobres en espíritu», quienes humildemente reconocen
su necesidad de Dios. No recurren a esquemas políticos, estatus social o
prosperidad material para alcanzar su liberación y redención, sino a Dios. Es
Jesús mismo quien encarna el ideal bíblico del «hombre pobre», quien confía
131
Discípulos a todas las naciones
sólo en Dios, y aquí yace la verdadera importancia de la pobreza de quien «por
vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis
enriquecidos» (2 Corintios 8:9). Ver Alan Richardson, A Theological Word Book
of the Bible (Diccionario Teológico de la Biblia), págs. 168–169.
4. Aunque tal vez sea de mayor utilidad en algunas culturas que en otras,
James Engel de la Universidad Wheaton College desarrolló una escala lineal
que muestra cómo las personas vienen a Cristo por medio de un proceso de
conciencia, entendimiento y aplicación personal del Evangelio y una decisión
de actuar (ver C. Peter Wagner, Strategies for Church Growth (Estrategias para
el crecimiento de la iglesia), Regal Books, 1987, pág. 124).
5. Ver Hechos 8:12–17 (los samaritanos), Hechos 9:17–19 (Saulo de Tarso), Hechos
10:44–47 (la casa de Cornelio) y Hechos 19:1–7 (los efesios). Aparentemente,
el recibimiento del Espíritu puede tener lugar en cualquier momento luego del
arrepentimiento y la fe en Cristo. Con Cornelio sucedió antes del bautismo
en agua, con los samaritanos y los efesios, después del bautismo en agua. Sin
embargo, en cada caso, la venida del Espíritu estaba íntimamente relacionada
con el bautismo en agua.
6. El bautismo «en el nombre de Jesucristo» o «del Señor Jesús» en Hechos (2:38;
8:16; 10:48; 19:5) es otra manera de decir «en el nombre del Padre, del Hijo, y
del Espíritu Santo» ya que «agradó al Padre que en él habitase toda plenitud …
porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad» (Colosenses
1:19; 2:9).
7. Mateo 7:28; 11:1; 13:53; 19:1; 26:1. Algunos han sugerido que estas cinco
secciones son una contraparte a los cinco libros de Moisés, sugiriendo que la
enseñanza de Jesús había de entenderse como el cumplimiento de la Ley (ver
Mateo 5:17–18).
8. La auténtica felicidad (las bienaventuranzas), el testimonio transformador (sal y
luz), la verdadera justicia (cumplir, no simplemente guardar la ley), la auténtica
piedad (el ayuno apropiado, la oración apropiada, dar limosnas de manera
apropiada), la determinación en la devoción (Dios o mamón), la prioridad
apropiada (buscar primeramente el Reino de Dios), el discernimiento no
sentencioso (no juzgar), tratar a los demás como se quisiera ser tratado (la regla
de oro), el camino ancho y el angosto (dos puertas, dos caminos, y dos destinos),
discernir a los falsos profetas (por sus frutos los conoceréis) y escuchar y hacer
(construir sobre la roca o sobre la arena). John Piper ha resumido «todo lo que
Jesús mandó» según se registra en los cuatro Evangelios en cincuenta exigencias
en su libro What Jesus Demands from the World (Lo que Jesús exige del mundo),
Wheaton Illinois: Crossway Books, 2006.
9. Steve Smith y Ying Kai, T4T: A Discipleship Re-Revolution (T4T: Una re-
revolución en discipulado) Monument, Colorado: WIGTake Resources, 2010.
Capítulo 4
1. Dios habla enfáticamente «la mujer … contra la cual has sido desleal … la
mujer de tu pacto … porque buscaba una descendencia para Dios» (Malaquías
2:14–15). En las Escrituras, se permite el divorcio por infidelidad sexual
132
Anotaciones
(porneia, Mateo 19:9) y abandono (chorizo, 1 Corintios 7:15) y en tales casos,
por implicación, también se le permite volver a casarse al cónyuge que no
ha causado la ofensa. Cuando el divorcio ha tenido lugar, por cualquiera que
fuera la razón, la crianza de hijos piadosos se convierte en un gran desafío
para el padre o la madre solos. Y si se vuelven a casar, lo mismo se aplica
para los padrastros o madrastras. En tales casos, al igual que con las viudas
y los huérfanos (Salmos 68:5–6; Santiago 1:27), la iglesia tiene una mayor
responsabilidad y oportunidad de «ser la familia» y apoyar a dichos miembros
del Cuerpo de Cristo. Restaurar y ayudar a las familias quebrantadas para que
recuperen la salud y la integridad es uno de los desafíos cada vez mayores
que la iglesia enfrenta hoy. Una comunidad saludable y amorosa de creyentes
es la manera de Dios de ayudar a los que sufren. De los muchos recursos
disponibles, el ministerio de Enfoque a la Familia es uno de los más extensos
y útiles (www.family.org).
2. La iglesia primitiva se reunía en grupos grandes y pequeños, tanto dentro
como fuera de las fronteras de Jerusalén (Hechos 2:46; 5:42; 19:9–10; 20:20).
Las estructuras funcionales y flexibles ayudaban y liberaban el crecimiento
espiritual y el testimonio. «Las grandes reuniones ayudaban a la iglesia
a ensancharse por medio del impacto dinámico de su testimonio de unidad
en la adoración y la koinonía, mientras que las reuniones más pequeñas
ayudaban a la iglesia a crecer por medio del impacto de relaciones duraderas,
responsables y personales que causaban una transformación en la vida» (John
L. Amstutz, «Beyond Pentecost: A Study of Some Sociological Dimensions of
New Testament Church Growth From the Book of Acts,» Essays on Apostolic
Themes («Más allá de Pentecostés: un estudio de algunas dimensiones
sociológicas del crecimiento de la iglesia del Nuevo Testamento a partir
del libro de Hechos», Ensayos sobre temas apostólicos), Paul Elbert, editor,
Peabody, Massachusetts: Hendrikson Publishers, 1985, pág. 212). Debido a
la cada vez mayor oposición y persecución religiosa y finalmente política, los
creyentes se reunían cada vez más en casas (Hechos 18:6–8; Romanos 16:3–5)
tal y como es el caso hoy en países donde no se permite la predicación del
Evangelio y la reunión de creyentes.
3. Algunos han creído que el compartir en la Iglesia de Jerusalén fue un
experimento equivocado de koinonia económica y generosidad ingenua,
una especie de «comunismo cristiano». Sin embargo, es probable que
la observación de Ron Sider esté mucho más cercana a la verdad: «Dadas
las duras realidades económicas en Jerusalén durante esa época del primer
siglo, probablemente fue el inusualmente gran número de pobres en medio
de ellos lo que precisamente hizo que ese dramático compartir se convirtiera
en una necesidad tan obvia. El hecho de que los ricos de entre ellos dieran
con una generosidad desbordante para satisfacer una desesperada necesidad
en el cuerpo de Cristo no indica un idealismo ingenuo sino un discipulado
incondicional…. Se atrevieron a ofrecer una expresión concreta y visible de
la unidad de los creyentes. En la nueva comunidad mesiánica de los primeros
seguidores de Jesús luego de Pentecostés, Dios estaba redimiendo todas las
relaciones» (Ron Sider, Rich Christians in an Age of Hunger (Cristianos ricos
en una era de hambre), Downers Grove, Illinois: InterVarsity Press, 1977, pág.
103).
133
Discípulos a todas las naciones
4. Santiago 4:16; Colosenses 3:13; Romanos 15:14; Gálatas 5:13; Hebreos
10:24; Efesios 5:21; Efesios 5:18–20; I Pedro 1:22. Tan sólo en las epístolas
del Nuevo Testamento, la frase «unos a otros» aparece más de cincuenta veces
(ver Gene A. Getz, Sharpening the Focus of the Church (Intensificando el
enfoque de la iglesia), Chicago, Illinois: Moody Press, 1974, págs. 155–156).
5. Se incluyen los dones que aparecen en Romanos 12:6–8 y 1 Corintios 12:7–
11, 28. La lista de Pablo de los dones en Efesios, Romanos y 1 Corintios
parece ser sugestiva y no exhaustiva, ya que hay traslape y una variedad de
descripciones de dones como personas, ministerios y manifestaciones. La
descripción de Pedro en 1 Pedro 4:9–10 también parece ser sugestiva. El
libro de C. Peter Wagner, Your Spiritual Gifts Can Help Your Church Grow
(Tus dones espirituales pueden ayudar al crecimiento de tu iglesia), y su
inventario de dones espirituales, Finding Your Spirit Gifts (Encuentra tus
dones espirituales), es un ejemplo de los muchos recursos disponibles (www.
regalbooks.com) para ayudar a entender e identificar los dones espirituales
para la edificación del Cuerpo de Cristo.
6. Las palabras anciano (presbuteros) obispo (episcopas) y pastor (poimenos) se
usan indistintamente en el Nuevo Testamento. Ver Hechos 20:17, 28 y 1 Pedro
5:1–5 y comparar 1 Timoteo 3:2 con Tito 1:6. Diácono/sirviente/servidor/
siervo (diakonos) se usa para aquellos que sirven. Se usa para sirvientes
domésticos (Juan 2:5, 9), gobernantes civiles (Romanos 13:4) seguidores de
Cristo (Juan 12:26; Efesios 6:21) y para Cristo mismo (Romanos 15:8; Gálatas
2:17). Los requisitos de los diáconos son similares a los de los ancianos (1
Timoteo 3:8–13). El enfoque de estas descripciones es más funcional que
formal y tiene que ver con el ministerio más que con el cargo.
7. Al comparar 1 Timoteo 3:1–7 con Tito 1:5–8, parece haber al menos veinte
cualidades distintas para un anciano/obispo (ver Gene Getz, The Measure of a
Man (La medida de un hombre), Ventura, California: Regal Books, 1974).
Capítulo 5
1. La famosa declaración, «En lo esencial la unidad, en lo no esencial la libertad,
y en todas las cosas la caridad» expresa el espíritu de los grupos cristianos
evangélicos. Tal vez una de las expresiones contemporáneas más claras y
globales de los aspectos esenciales de la fe cristiana es El Pacto de Lausana,
el cual se produjo a raíz del Congreso Internacional de Evangelismo Mundial
de 1974 que tuvo lugar en Lausana, Suiza y que reunió a más de 2.300 líderes
evangélicos de 150 países. Desde la realización de este congreso inicial de
Lausana, El Pacto de Lausana ha desafiado a los cristianos a trabajar juntos
para dar a conocer a Jesucristo en todo el mundo. Muchas organizaciones
usan este Pacto como su Declaración de Fe ministerial. Un documento que
acompaña al Pacto de Lausana es El Manifiesto de Manila, producto del
Congreso Lausana II de 1989, en Manila, Filipinas, al cual asistieron 4.300
líderes evangélicos de 173 países. Al manifestar públicamente el Pacto
de Lausana en sus «21 afirmaciones» El Manifiesto de Manila claramente
explica el significado del tema del Movimiento de Lausana de «Toda la iglesia
134
Anotaciones
tomando todo el Evangelio para todo el mundo». Ver el sitio en la red del
Comité de Lausana para la Evangelización Mundial (www.lausanne.org) para
ver una historia del movimiento y los documentos que se produjeron, los
cuales son casi treinta Documentos Ocasionales de Lausana (LOP, por sus
siglas en Inglés) que explican los aspectos esenciales de la fe y la práctica
cristianas.
2. Algunos han identificado estos dos extremos de sub-contextualización y sobre-
contextualización como dos tipos de sincretismo. La sub-contextualización es
el «sincretismo de bajo costo» donde no hay suficiente conexión con la cultura
receptora. Por lo tanto, la iglesia puede desarrollar una renuencia insalubre a
renunciar a maneras extranjeras de expresar el Evangelio y las doctrinas que
lo acompañan y así adoptar, prácticamente hablando, una forma extranjera
y sincrética de cristianismo. La sobre-contextualización es el «sincretismo
de alto costo» donde hay una falta de conexión con y conocimiento de las
Escrituras en la cultura receptora. Por lo tanto, la cultura aplasta y diluye
la verdad del Evangelio y desarrolla una «tolerancia floja» a las antiguas
creencias y prácticas. La contextualización saludable exige una apropiada
«exégesis de las Escrituras y la cultura». Ver Larry Owens, «Syncretism and
the Scriptures», revista Evangelical Missions Quarterly («El sincretismo y las
Escrituras», Misiones Evangélicas, edición trimestral), enero 2007 (Volumen
43, número 1), págs. 74–80.
3. La dependencia puede ser saludable o insalubre. La dependencia saludable se
caracteriza por la interdependencia dentro del Cuerpo de Cristo. Ya que no hay
sino un Cuerpo y todos son miembros, todos pertenecen y todos son necesarios
para que el Cuerpo funcione apropiadamente (1 Corintios 12). Todos los
miembros son necesarios para apoyarse y complementarse mutuamente unos
a otros. La dependencia insalubre puede darse en las misiones donde hay un
continuo flujo unidireccional de dinero o personal. Al igual que con los hijos
adultos, puede que los padres los ayuden inicialmente para que se «levanten
sobre sus pies» financieramente, pero finalmente se espera que se sostengan
a sí mismos. Del mismo modo, la dependencia de recursos externos de una
iglesia nacional en desarrollo se reducirá a medida que ésta adquiere mayor
independencia financiera y autonomía. Ver Daniel Rickert, Building Strategic
Relationships: a Practical Guide to Partnering with Non-Western Missions
(La formación de relaciones estratégicas: una guía práctica para asociarse con
misiones no occidentales), Partners International, 2000.
4. Santiago, el hermano de Jesús, fue uno de los ancianos líderes de Jerusalén.
Junto con los apóstoles, él se reunió con Pablo y Bernabé para tratar acerca de
las bases para la inclusión de los gentiles en la familia de la fe. La conclusión
a la que llegaron de que todos, sean judíos o gentiles, son salvos por medio de
la gracia y no por medio de la circuncisión y la obediencia a la ley de Moisés,
tuvo implicaciones de gran alcance para la difusión del Evangelio en el mundo
gentil (Hechos 15:13–29).
5. Ningún líder puede cumplir su ministerio solo. Hace falta un equipo. Hacer
iglesia como equipo requiere de un tipo de estructura que pueda duplicarse
fácilmente, un «patrón fractal». Una estructura orgánica es una estructura con
partes vivas que se mueven y trabajan juntas como una unidad, como el cuerpo
humano. La iglesia, como el Cuerpo de Cristo, se parece más a un organismo
135
Discípulos a todas las naciones
vivo que a una organización estática. «Hacer iglesia como equipo utiliza
este mismo diseño fractal. Es un patrón muy sencillo y reproducible que se
encuentra en la mayoría de los organismos. Cada uno tiene patrones similares
y propósitos similares.» La formación de un equipo de cuatro o cinco personas
con pasiones ministeriales similares (tales como bebés, niños, jóvenes, adultos,
personas necesitadas, etc.), cuyos distintos dones y capacidades pueden
trabajar juntos para alcanzar un propósito en común, constituye un «patrón
fractal». Puede duplicarse fácilmente cuando el ministerio crece y cada
miembro del equipo desarrolla un equipo de cuatro o cinco personas, quienes
finalmente a su vez harán lo mismo. Ver Wayne Cordeiro, Doing Church as
a Team: Launching Effective Ministries Through Teamwork (Hacer iglesia
como equipo: el lanzamiento de ministerios efectivos por medio del trabajo
en equipo, New Hope Publishers, 1998), págs. 185–206, y George Barna,
The Power of Team Leadership: Finding Strength in Shared Responsibility
(El poder del liderazgo en equipo: encontrar fortaleza en la responsabilidad
compartida, Waterbrook Press, 2001).
6. Se han identificado a cinco tipos de líderes, cada uno con esferas de influencia
cada vez mayores: tipo I – líderes laicos voluntarios locales, influencia directa
cara a cara (líderes de grupos pequeños, maestros de escuela dominical,
líderes de adoración, patrocinadores de jóvenes, líderes de oración, etc.); tipo
II – líderes voluntarios locales de líderes laicos, influencia directa cara a cara
(supervisor de escuela dominical; ancianos, diáconos, etc.); tipo III – líderes
pagados bivocacionales o a tiempo completo, influencia comunitaria directa e
indirecta (pastores de congregaciones más pequeñas); tipo IV – líderes pagados
a tiempo completo, influencia regional directa e indirecta (pastores y pastores
adjuntos de congregaciones más grandes; líderes de ministerios cristianos;
pastores itinerantes; superintendentes de divisiones; supervisores distritales,
etc.); tipo V – líderes nacionales e internacionales, influencia mayormente
indirecta (presidentes de juntas nacionales; líderes de concilios globales;
líderes itinerantes apostólicos, proféticos, evangelísticos, de enseñanza
y pastorales, etc.). Cada tipo requiere de un tipo de capacitación diferente.
Cuanto mayor sea la esfera de influencia, tanto mayor será la necesidad de
capacitación especializada, especialmente para los tipos IV y V. Ver Edgar J.
Elliston, Home Grown Leaders (Líderes producidos en casa, William Carey
Library, 1992), págs. 26–35.
7. La espontaneidad planificada es la paradoja del evangelismo producido y
guiado por el Espíritu. Hechos 1:8 parece sugerir tanto el obrar espontáneo
del Espíritu Santo como la evolución del testimonio de Cristo en expansión
de parte de Sus seguidores que han recibido poder del Espíritu. Los viajes del
apóstol Pablo también parecen incluir algo de ambos elementos: el elemento
espontáneo (Hechos 16:6–10) y el elemento planificado (Hechos 15:36,
17:1–2). Un ejemplo contemporáneo de dicha espontaneidad planificada en el
evangelismo es la «búsqueda del tesoro» donde el Espíritu Santo revela «pistas»
en lo concerniente a las personas («monedas o tesoros perdidos») que quiere
que se encuentren. Utilizando las «pistas», el equipo de evangelismo entra en la
comunidad buscando a las personas o los grupos a quienes el Señor ha «puesto
de relieve» y preparado para que reciban las buenas nuevas de un Evangelio
de perdón, sanidad y liberación. Dichos encuentros del tipo del Libro de los
136
Anotaciones
Hechos entre creyentes y buscadores (como Felipe y el eunuco etíope, y Pedro
y Cornelio) se describen en el libro The Ultimate Treasure Hunt: a Guide to
Supernatural Evangelism through Supernatural Encounters (Lo último en
búsquedas de tesoro : una guía al evangelismo sobrenatural por medio de
encuentros sobrenaturales, Destiny Image Publishers, 2007) por Kevin Dedmon.
8. El evangelismo cooperativo es de lo más fructífero cuando los eventos
evangelísticos están relacionados con el establecimiento de iglesias nuevas
para los creyentes nuevos. Ver C. Peter Wagner, Strategies for Church Growth:
Tools for Effective Mission and Evangelism (Estrategias para el crecimiento de
iglesias: herramientas para la misión y el evangelismo efectivos, Regal Books,
1987), págs. 168–170.
9. Movimientos de establecimiento de iglesias donde «un incremento rápido y
exponencial de iglesias autóctonas que establecen iglesias dentro de un pueblo
o un segmento poblacional dados» es un aspecto clave para la evangelización
de una región (David Garrison, Church Planting Movements: How God Is
Redeeming a Lost World (Movimientos de establecimiento de iglesias:
Cómo Dios está redimiendo a un mundo perdido), Monument, Colorado:
WIGTake Resources, 2004. A partir de su investigación de los movimientos
de establecimiento de iglesias en América Latina, China, India y Camboya,
Garrison ha identificado diez factores comunes que han caracterizado a todos
estos movimientos: 1) la adoración en el idioma del corazón del pueblo; 2)
las redes relacionales de evangelismo; 3) la rápida incorporación de nuevos
convertidos a la iglesia; 4) la vehemencia y la intrepidez en el testimonio; 5)
un elevado nivel de compromiso para llegar a ser un cristiano; 6) las crisis
sociales crean un ambiente maduro para el Evangelio; 7) la capacitación
en el lugar de trabajo para los líderes de iglesia; 8) la descentralización de
la autoridad en el liderazgo; 9) minimizar lo extranjero haciendo que los
de afuera (misioneros) mantengan un perfil bajo; 10) la disposición de los
misioneros a soportar penurias como buenos soldados de Jesucristo. También
ver Jim Montgomery, New Testament Fire in the Philippines (El Fuego del
Nuevo Testamento en las Filipinas), Manila, Filipinas: C-GRIP, 1972 y
DAWN 2000: 7 Million Churches to Go (Faltan siete millones de iglesias,
Pasadena, California: William Carey Library, 1989).
10. Jim Montgomery, Then The End Will Come: Great News About the Great
Commission (Pasadena, CA: Wm. Carey Library, 1997).
Capítulo 6
1. «Todo el mundo en toda la Palabra» refleja un tema principal de la Escritura. ¿De
qué trata toda la Biblia? ¿Acaso trata del todo acerca de algo? ¿Qué es lo que
mantiene unidos a los 66 libros de la Biblia escritos a lo largo de un período de
unos 1.500 años? Trata acerca de la pasión de Dios por redimirlos a todos. Trata
acerca de la profundidad de Su amor al enviar a Su Hijo, y la anchura de Su amor
en que Su muerte fue para toda la humanidad. Ver H. Cornell Goerner, All Nations
in God’s Purpose: What the Bible Teaches about Missions (Todas las naciones
dentro del propósito de Dios: lo que la Biblia enseña acerca de las misiones),
Broadman Press, 1979.
137
Discípulos a todas las naciones
2. John Piper escribe: «Dios nos ha dado la oración porque Jesús nos ha dado
una misión … La empresa misionera avanza por medio de la oración … El
propósito misionero (de Dios) (es) que las naciones lo adoren. Él asegurará
este triunfo entrando en la guerra y convirtiéndose en el combatiente principal.
Y dejará ese enfrentamiento en claro para todos los participantes por medio
de la oración, ya que la oración muestra que el poder proviene del Señor …
considere el asombroso alcance de la oración en la vibrante vida misionera
de la iglesia primitiva» (Let the Nations Be Glad! The Supremacy of God in
Missions, ¡Gócense las naciones! La supremacía de Dios en la misión, Baker
Books, 1993, págs. 47, 57).
3. Se estima que aproximadamente el tres por ciento de la población mundial
(200 millones) ha cruzado las fronteras internacionales y actualmente vive
en una nación que no es su país de origen (Adam Roberts, «Special Report:
Migration, Open Up» («Informe especial: migraciones, abran»), publicación
Economist, 3 de enero, 2008). Muchos otros millones se han trasladado
dentro del país donde han nacido, muchos hacia las grandes zonas urbanas
buscando una mejor vida. Dicha inmigración internacional y dicha migración
nacional han dado como resultado cambios demográficos en las poblaciones
urbanas, para lo que se ha requerido evangelismo y establecimiento de iglesias
transculturales. Para alcanzar a dichas poblaciones étnicamente diversas, la
iglesia tiene que pensar de manera misiológica, pensar en «misiones». Tendrá
que considerarse el establecimiento de «congregaciones étnicas» que incluyan
a congregaciones con idiomas específicos, en especial iglesias en comunidades
cambiantes y transitorias. Ver Jere Allen y George Bullard, Shaping a Future
for the Church in the Changing Community (Dándole forma a un futuro para
la iglesia en la comunidad cambiante), Junta Misionera Doméstica de la
Convención Bautista del Sur, 1981, para el ministerio étnico de iglesias en
zonas multiculturales.
4. La decisión del Concilio de Jerusalén en lo concerniente a los gentiles tuvo
dos dimensiones: la relación con Dios y las relaciones dentro de la iglesia.
Claramente, la conclusión del Concilio fue que, tanto judíos como gentiles,
son salvos por gracia por medio de la fe en Jesucristo, «porque todo aquel
que invocare el nombre del Señor, será salvo». La circuncisión no era un
prerrequisito para la salvación de judíos o gentiles. Sin embargo, no se alentó
a los judíos a que dejaran la práctica de circuncidar a sus hijos ni ya no vivir
según sus costumbres. Al apóstol Pablo se le acusó equivocadamente de enseñar
así a los judíos que vivían entre los gentiles (los judíos de la diáspora). Para
mostrar que no había verdad en esta acusación, los judíos creyentes le pidieron a
Pablo en Jerusalén que se les uniera en los ritos de purificación de cuatro judíos
creyentes que habían hecho un voto y que pagaran sus gastos para que se les
rasurara la cabeza. Pablo hizo esto para mostrar que, aunque la observancia de
la ley no era necesaria para la salvación, vivir según las costumbres judías era
algo apropiado y legítimo (Hechos 21:20–25). En otras palabras, los judíos que
creían en el Mesías podían continuar vivir como judíos. No tenían que dejar de
ser judíos para ser cristianos. Se hizo una distinción entre las prácticas culturales
y la salvación. Sin embargo, en cuanto a la relación de tales costumbres con
los gentiles, todo lo que se les pidió a éstos que observaran en la decisión del
«Concilio de Jerusalén» fueron las cuatro prohibiciones «porque Moisés desde
138
Anotaciones
tiempos antiguos tiene en cada ciudad quien lo predique en las sinagogas, donde
es leído cada día de reposo» (Hechos 15:20–21). Como miembros del Cuerpo
de Cristo, a los gentiles creyentes se les alentó a ser «solícitos en guardar la
unidad del Espíritu en el vínculo de la paz» (Efesios 4:3). Morar juntos en la
unidad era esencial porque sólo hay «un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis
también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una
fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y
en todos» (Efesios 4:4–6).
5. El pacto eterno de Dios con Su pueblo involucraba tres aspectos: a) Él sería su
Dios; b) Israel sería Su pueblo; c) Él moraría en medio de él (ver Éxodo 29:45–
46; Deuteronomio 29:12–13; Jeremías 31:33; Ezequiel 37:37–38). Este pacto
encuentra su cumplimiento en Jesucristo, «el mediador de un nuevo pacto»
(Hebreos 8:10, 9:15), quien por medio de Su sacrificio abrió un nuevo camino
de vida hacia el Padre, llevando a los perdidos hacia una relación con Dios
y a Su familia y que por medio del don del Espíritu Santo viene a morar con
Su pueblo y dentro de él (Juan 14:17–18). Este pacto tendrá su cumplimiento
final y culminante en la Nueva Jerusalén cuando «él morará con ellos; y ellos
serán su pueblo (literalmente ‘pueblos’), y Dios mismo estará con ellos como
su Dios» (Apocalipsis 21:3). Y este pacto incluye a «una gran multitud … de
todas naciones y tribus y pueblos y lenguas» (Apocalipsis 7:9).
6. Al evangelismo se le ha catalogado según la «distancia» espiritual y cultural
entre el creyente y el no creyente. E-0 (evangelismo 0) es el proceso de guiar
hacia Cristo a las personas que ya asisten o son miembros de la iglesia. E-1
(evangelismo 1) involucra guiar hacia Cristo a las personas que son de la
misma cultura que el creyente. La «distancia» es espiritual entre los que son
parte del Cuerpo de Cristo, la iglesia, y los que no lo son. E-2 (evangelismo
2) es el evangelismo transcultural. Adicionalmente a la «distancia» espiritual
hay una «distancia» cultural, la cual involucra alcanzar a una persona de
una cultura similar, como por ejemplo un anglosajón que habla Ingles que le
ministra a un hispano que habla Español. E-3 (evangelismo 3) es lo mismo
que E-2 pero involucra una «distancia cultural» mayor, como por ejemplo, un
anglosajón de habla inglesa que alcanza a un chino que habla Mandarín. Ver
C. Peter Wagner, Strategies for Church Growth: Tools for Effective Mission
and Evangelism, (Estrategias para el crecimiento de la iglesia: herramientas
para la misión y el evangelismo efectivos), Ventura, California: Regal Books,
1987, pág. 116.
7. En su libro Eternity in Their Hearts: the Untold Story of Christianity among Folk
Religions of Ancient People (Con la eternidad en sus corazones: la historia no
contada del cristianismo entre las religiones folklóricas de los pueblos antiguos,
Regal Books, 1981), Don Richardson sugiere que «el mensaje oculto de Hechos»
es la renuencia de los doce apóstoles a llevar a cabo la Gran Comisión de Cristo
para «discipular a las naciones». Él escribe en lo concerniente al Concilio de
Jerusalén, «Es posible que algunos de los apóstoles originales … finalmente
comenzaron en ese momento a abrir los ojos ante las posibilidades del ministerio
entre los gentiles en tierras lejanas. Puede que al escuchar el informe de Pablo
y Bernabé sobre la respuesta a gran escala entre los pueblos asiáticos se hayan
visto forzados a darse cuenta por fin que Jerusalén y Samaria no eran los únicos
lugares “donde ocurría la acción”» (pág. 168).
139
Discípulos a todas las naciones
8. En 1982, se convocó a una reunión de líderes misioneros patrocinados por
el Grupo de Trabajo de Estrategia de Lausana para aclarar y definir la tarea
misionera que quedaba por hacer. Dos definiciones básicas surgieron de
esta reunión: a) un «pueblo» es una agrupación significativamente grande
de personas que se perciben a sí mismas como que tienen una afinidad en
común las unas por las otras debido a que comparten un idioma, una religión,
una identidad étnica, una ocupación, una situación de clase o casta. Es
el grupo más grande dentro del cual se puede difundir el Evangelio como
un movimiento de establecimiento de iglesias sin encontrar barreras de
entendimiento o aceptación; b) un pueblo no alcanzado es un grupo dentro
del cual no existe una comunidad autóctona de cristianos creyentes capaces de
evangelizar a este pueblo. Ver Ralph D. Winter y Bruce A. Koch, «Finishing
the Task: the Unreached Peoples Challenge» en Perspectives on the World
Christian Movement: a Reader («La culminación de la tarea: el desafío de
los pueblos no alcanzados» en Perspectivas sobre el movimiento cristiano
mundial: lecturas), Tercera Edición (William Carey Library, 1999), pág.
514. Aunque estas definiciones son algo imprecisas, «Probablemente Dios
no quiso que usáramos una definición precisa de pueblos como para pensar
que alguna vez podríamos dejar de hacer obra misionera pionera simplemente
porque concluimos que se ha alcanzado a todos los pueblos dentro de nuestra
definición … el objetivo más bien es que en tanto que el Señor no haya vuelto,
debe haber más pueblos que alcanzar y debemos continuar nuestra labor de
alcanzarlos» (John Piper, Let the Nations Be Glad! The Supremacy of God in
Missions, (¡Gócense las naciones! La supremacía de Dios en la misión) pág.
205).
9. «Una de las grandes historias no contadas del cristianismo en este siglo (el
siglo XX) ha sido el increíble crecimiento del cristianismo vital y autóctono
en casi todo país del mundo» escribe Patrick Johnstone en su libro The Church
is Bigger Than You Think: the Unfinished Work of World Evangelism (La
iglesia es más grande de lo que imaginas: la obra inconclusa del evangelismo
mundial, Christian Focus Publications, 1998), pág. 109.
10. Fue Luis Bush, director internacional del Movimiento 2000 D. C. & Más
Allá, quien acuñó la frase «La Ventana 10/40». El «Proyecto Josué 2000»
ayudó a enfocar el alcance de los más de 1.700 grupos menos alcanzados con
poblaciones de 10.000 o más personas, la mayoría de los cuales se encuentran
en la «ventana 10/40». Con el cierre planificado del Movimiento 2000 D. C.
& Más Allá para finales del año 2000, los antiguos miembros del personal del
Movimiento 2000 D. C. han formado un nuevo ministerio continuo llamado
el «Proyecto Josué II». Éste es una ampliación del «Proyecto Josué 2000»
original, el cual incluye a todos los pueblos menos alcanzados del mundo,
sin importar su tamaño. Puede obtenerse la información y las actualizaciones
por medio de la dirección electrónica del «Proyecto Josué II» (survey@
joshuaproject.net) y su sitio en la red (http://www.joshuaproject.net).
11. Global Prayer Digest (Selecciones de Oración Global), 8 de febrero de 2008
(Vol. 27, № 10), pág. 13.
12. David Aikman, Jesús en Beijing: Cómo el cristianismo está cambiando a
China y cambiando el equilibrio global de poder, Washington, Distrito de
Colombia, Regnery Publishing, Inc., 2003, págs.194-202.
140
Anotaciones
Conclusión
1. John Piper, Let the Nations Be Glad!: the Supremacy of God in Missions
Missions (¡Gócense las naciones! La supremacía de Dios en la misión),
(Grand Rapids, MI: Baker, 1993), p. 35.
141
Discípulos a todas las naciones
142
Bibliografía
Aikman, David, Jesús en Beijing: Cómo el cristianismo está cambiando a
China y cambiando el equilibrio global de poder. Washington DC,
Regnery Publishing, Inc., 2003
Allen, Jere and George Bullard, Shaping a Future for the Church in the
Changing Community. (Dándole forma a un futuro para la iglesia
en la comunidad cambiante.) Richmond, VA: Home Missions Board
Southern Baptist Convention, 1981.
Allen, Roland, Missionary Methods: St. Paul’s or Ours. Ours (Métodos
Misioneros: ¿Los de San Pablo o los nuestros?) Grand Rapids, MI:
Wm. B. Eerdmans Publishing Co., reimpresión de 1967.
Amstutz, John L, «Beyond Pentecost: a Study of Some Sociological Dimensions of
New Testament Church Growth from the Book of Acts», Essays on Apostolic
Themes. («Más allá de Pentecostés: un estudio de algunas dimensiones
sociológicas del crecimiento de la iglesia del Nuevo Testamento a partir del
libro de Hechos»), Ensayos sobre temas apostólicos, Paul Elbert, Editor,
Peabody, Massachusetts: Hendrikson Publishers, 1985, páginas 208–225.
Amstutz, John L., Disciples of All Nations: Continuous Mission Until He
Comes (Discípulos a todas las naciones: la misión continúa hasta que
Él venga). Los Angeles, California, Foursquare Media/Foursquare
Missions International, 2008.
Balda, Wesley D., Heirs of the Same Promise: Using Acts as a Study Guide
for Evangelizing Ethnic America (Herederos de la misma promesa:
Usando el libro de Hechos como una guía de estudio para evangelizar
a la América étnica), Monrovia, California: MARC, 1984.
Barna, George, The Power of Team Leadership: Finding Strength through
Shared Responsibility (El poder del liderazgo en equipo: encontrar
fortaleza en la responsabilidad compartida) Colorado Springs,
Colorado: Waterbrook Press, 2001.
Barrett, David B, George T. Kurian y Todd M. Johnson, World Christian
Encyclopedia (Enciclopedia cristiana mundial), segunda edición,
volumen I. Nueva York: Oxford University Press, 2001.
Brown, Daniel y Ralph Moore, editores, Understanding the Times: Key
Issues for the Local Church in the 21st Century (La comprensión
de los tiempos: problemas clave para la iglesia local en el Siglo 21),
Kaneohe, Hawaii: Straight Street Publications, 1994.
Cordeiro, Wayne, Doing Church as a Team: Launching Effective Ministries
Through Teamwork (Hacer iglesia como equipo: el lanzamiento de
ministerios efectivos por medio del trabajo en equipo), Honolulu,
Hawaii: New Hope Publishers, 1998.
143
Discípulos a todas las naciones
Dedmon, Kevin, The Ultimate Treasure Hunt: a Guide to Supernatural
Evangelism through Supernatual Encounters (Lo último en búsquedas
de tesoro: una guía al evangelismo sobrenatural por medio de
encuentros sobrenaturales). Shippensburg, Pennsylvania: Destiny
Image Publishers, 2007.
Dowley, Tim, editor, Eerdmans’ Handbook to the History of Christianity
(Manual de Eerdmans de la historia del cristianismo). Grand Rapids,
Michigan: William B. Eerdmans Publishing Co., 1977.
Elliston, Edgar J., Home Grown Leaders, Pasadena, California: William
Carey Library, 1992.
Garrison, David, Church Planting Movements: How God Is Redeeming a Lost
World (Movimientos de establecimiento de iglesias: Cómo Dios está
redimiendo a un mundo perdido), Monument, Colorado: WIGTake
Resources, 2004.
Getz, Gene, Sharpening the Focus of the Church (Intensificando el enfoque
de la iglesia), Chicago, Illinois: Moody Press, 1974.
Getz, Gene, The Measure of a Man (La medida de un hombre). Ventura,
California: Regal Books, 1974.
Goerner, H. Cornell, All Nations in God’s Purpose: What the Bible Teaches
About Missions (Todas las naciones dentro del propósito de Dios: lo
que la Biblia enseña acerca de las misiones). Nashville, Tennessee:
Broadman Press, 1979.
Harper, Michael, «An African Way: the African Independent Churches» («A
la manera africana: las iglesias africanas independientes»), revista
Christian History Magazine (Número 9, enero de 1986).
Johnstone, Patrick, The Church is Bigger than You Think: the Unfinished Work
of World Evangelism (La iglesia es más grande de lo que imaginas: la
obra inconclusa del evangelismo mundial). Rossshire, Great Britain,
Christian Focus Publications, 1998.
Keyes, Lawrence W., The Last Age of Missions: a Study of Third World
Mission Societies (La última era de las misiones: un estudio de las
sociedades misioneras del tercer mundo). Pasadena, California:
William Carey Library, 1983.
Latourette, Kenneth Scott, A History of Christianity: Volume I, Beginnings
to 1500, revised edition (Una historia del cristianismo, volumen 1,
principios hasta 1500, edición revisada). Nueva York: HarperCollins
Publishers, 1975.
Mandryk, Jason, editor, Operation World: the Definitive Prayer Guide to
Every Nation (Operación mundo: La guía definitiva de oración para
todas las naciones), séptima edición, Colorado Springs, Colorado:
Biblica Publishing, 2010.
McClung, Grant, Jr., «Pentecostal/Charismatic Perspectives on a Missiology
for the Twenty-first Century» (Perspectivas pentecostales/carismáticas
144
Bibliografía
de una misiología para el siglo XXI), Ediciones Pneuma 16 (primavera
1994), páginas 11–22.
McGavran, Donald, The Bridges of God: a Study in the Strategy of Missions
(Los puentes de Dios: un estudio en la estrategia de misiones). Nueva
York: Friendship Press, 1955.
McPherson, Aimee Semple, This is That (Esto Es Lo Dicho). Los Angeles,
California; Bridal Call Publishing House, 1921.
Montgomery, Jim, DAWN 2000: 7 Million Churches to Go (DAWN 2000:
Faltan siete millones de iglesias). Pasadena, California: William Carey
Library, 1989.
Montgomery, Jim, Then the End Will Come: Great News about the Great
Commission (Entonces vendrá el fin: Buenas Nuevas acerca de la Gran
Comisión). Pasadena, California: William Carey Library, 1997.
Montgomery, Jim, New Testament Fire in the Philippines (El Fuego del
Nuevo Testamento en las Filipinas). Manila: C-GRIP, 1972.
Owens, Larry, «Syncretism and the Scriptures,» Evangelical Missions
Quarterly («El sincretismo y las Escrituras». Misiones Evangélicas
edición trimestral) (enero 2007), páginas 74–80.
Pate, Larry D., From Every People: a Handbook of Two-thirds World Missions
(De todo pueblo: un manual de las misiones de dos tercios del mundo).
Monrovia, California: MARC, 1989.
Piper, John, Let the Nations be Glad! The Supremacy of God in Missions
(¡Gócense las naciones! La supremacía de Dios en la misión). Grand
Rapids, Baker Books, 1993.
Piper, John, What Jesus Demands from the World (Lo que Jesús exige del
mundo). Wheaton, Illinois: Crossway Books, 2006.
Richardson, Alan, «Poor», A Theological Word Book of the Bible («Pobre»,
Diccionario Teológico de la Biblia). Nueva York: McMillan Publishing
Co., Inc., 1950.
Richardson, Don, Eternity in Their Hearts: the Untold Story of Christianity among
Folk Religions of Ancient People (Con la eternidad en sus corazones: la
historia no contada del cristianismo entre las religiones folklóricas de los
pueblos antiguos). Ventura, California: Regal Books, 1981.
Rickert, Daniel, Building Strategic Relationships: a Practical Guide to
Partnering with Non-Western Missions (La formación de relaciones
estratégicas: una guía práctica para asociarse con misiones no
occidentales). Brampton, Ontario, Canada: Partners International,
2000.
Sider, Ron, Rich Christians in an Age of Hunger (Cristianos ricos en una era
de hambre). Downers Grove, Illinois: InterVarsity Press, 1977.
Smith, Steve and Ying Kai, T4T: A Discipleship Re-Revolution (T4T: Una
re-revolución en discipulado) Monument, Colorado: WIGTake
Resources, 2010.
145
Discípulos a todas las naciones
Stack, Jim, «How Many Church Planting Movements Are There?»
(«¿Cuántos movimientos de establecimiento de iglesias existen?»),
Missions Frontiers (Vol. 33, No. 2, marzo-abril 2011), págs. 12–13.
Van Engen, Charles, God’s Missionary People: Rethinking the Purpose of the
Local Church (El pueblo misionero de Dios: Volviendo a pensar en el
propósito de la iglesia local). Grand Rapids: Baker Book House, 1993.
Wagner, C. Peter, Church Planting for a Great Harvest: a Comprehensive
Guide (El establecimiento de iglesias para una mayor cosecha: una
guía completa). Ventura, California: Regal Books, 1990.
Wagner, C. Peter, On the Crest of the Wave (En la cresta de la ola). Ventura,
California: Regal Books, 1983.
Wagner, C. Peter, Stop the World I Want to Get On (Detengan el mundo que
quiero subirme). Ventura, California: Regal Books, 1973.
Wagner, C. Peter, Strategies for Church Growth: Tools for Effective
Mission and Evangelism (Estrategias para el crecimiento de iglesias:
herramientas para la misión y el evangelismo efectivos). Ventura,
California: Regal Books, 1987.
Wagner, C. Peter, Your Spiritual Gifts Can Help Your Church Grow (Tus
dones espirituales pueden ayudar al crecimiento de tu iglesia). Ventura,
California: Regal Books, 1994
Winter, Ralph D., “The Kingdom Strikes Back: Ten Epochs of Redemptive
History,” Perspectives on the World Christian Movement: a Reader.
Ralph D. Winter and Steven C. Hawthorne, editors, Pasadena, CA:
Wm. Carey Library, 1999, pages 195-213.
Winter, Ralph D., “The Kingdom Strikes Back: Ten Epochs of Redemptive
History,” («El reino contraataca: diez épocas de la historia
redentora»), Perspectives on the World Christian Movement: A Reader
(Perspectivas sobre el movimiento cristiano mundial: lecturas), tercera
edición, Ralph D. Winter y Steven C. Hawthorne, editores, Pasadena,
California, William Carey Library, 1999.
Winter, Ralph D. y Bruce A. Koch, «Finishing the Task: the Unreached
Peoples Challenge», («La culminación de la tarea: el desafío de
los pueblos no alcanzados»), Perspectives on the World Christian
Movement: a Reader, (Perspectivas sobe el movimiento cristiano
mundial: lecturas). Ralph D. Winter y Steven C. Hawthorne, editores,
Pasadena, California: William Carey Library, 1999, páginas 509–524.
146
Discípulos a todas las naciones
148
Guía de Estudio
Capítulo 1
Discípulos a todas las naciones:
La historia según Lucas
A. LECTURA BÍBLICA (a hacerse antes de la lectura del capítulo).
1. Según Mateo 24:14, ¿cuál es el alcance de la misión de la
iglesia con referencia al mensaje del Evangelio?
2. Según Romanos 15:19, 23, ¿hasta dónde se había difundido
el Evangelio al momento de haber escrito dicho texto?
3. Según Colosenses 1:6, ¿cuán efectivo percibió Pablo que era
el Evangelio en ese momento de la historia?
4. Lea Hechos 2:42–47. ¿Qué impacto tuvieron las maravillas
y señales realizadas por los apóstoles sobre las personas?
¿Cuál fue el resultado?
149
Discípulos a todas las naciones
5. Según Hechos 11:18, ¿cuál fue la evaluación de muchos
judíos en respuesta al informe de Pedro acerca de los
eventos que se dieron anteriormente en la casa de Cornelio?
6. Según Hechos 15:11, ¿qué es lo que la iglesia siempre debe
recordar al cumplir su misión global de hacer discípulos?
B. PROCESAMIENTO DEL CAPÍTULO (a completarse después de la lectura)
1. ¿Qué esperaba Jesús de los primeros once y cómo
respondieron ellos a Su expectativa?
2. En un período menor de 30 años, ¿qué distancia geográfica
había cubierto la iglesia con la misión original de Jesús?
3. Al leer Hechos cuidadosamente, ¿dónde fue que la iglesia
primitiva «plantó» iglesias estratégicas que luego
penetraron en las áreas circundantes con el Evangelio?
150
Guía de Estudio
4. ¿Qué fue lo que provocó la difusión del Evangelio a
Samaria y las regiones más allá?
5. ¿Cuál es la importancia de los hombres mencionados en
Hechos 13:1 que se unieron a Pablo y Bernabé como
líderes de la iglesia en Antioquia de Siria?
6. ¿Cuál era el aspecto diferente en la obra misionera
de Pablo y Bernabé, la cual se había lanzado desde
Antioquia, comparada con la que se lanzó inicialmente a
Samaria? ¿Entre quiénes era su obra?
7. ¿Cuáles son algunas implicaciones de la decisión del
Concilio de Jerusalén en lo que respecta al evangelismo
mundial hoy?
8. ¿Cuál es la importancia de la «visión macedonia» de
Pablo en lo que respecta al cumplimiento de Hechos 1:8?
151
Discípulos a todas las naciones
9. ¿Qué ve usted como algunas implicaciones importantes
en lo que respecta a la evangelización de las naciones en
que Pablo no sólo estableció iglesias sino que permaneció
en Éfeso por dos años para enseñar a los conversos?
10. Además de los apóstoles, ¿quiénes ayudaron a llevar a
cabo la comisión de Jesús de «haced discípulos a todas las
naciones»?
11. ¿Cuáles son las cuatro etapas del desarrollo de
iglesias nacionales que se pueden aprender al seguir
cuidadosamente la historia de Lucas en Hechos? ¿Qué
importancia tiene para nosotros este patrón de cuatro
etapas hoy?
C. HACIENDO LA APLICACIÓN
1. ¿Qué fue bíblicamente nuevo o desafiante para usted en
este capítulo y por qué?
152
Guía de Estudio
2. Lucas enfatiza repetidas veces la importancia de la llenura
del Espíritu Santo en «hacer discípulos». ¿Qué significa
para usted personalmente estar lleno del Espíritu y cómo
mantiene la llenura del Espíritu en su vida?
3. Se hace la observación de que «El mandamiento de ‘haced
discípulos a todas las naciones’ lo estaba llevando a cabo
una iglesia llena del Espíritu y dirigida por Éste, la cual,
junto con los apóstoles, llegó a ser testigo hasta lo último
de la tierra». ¿Puede verse usted «haciendo discípulos
a todas las naciones»? ¿Por qué sí o por qué no? Si la
respuesta es sí… ¿en qué manera específica se ve usted
haciéndolo?
4. ¿Qué desafío práctico se encendió en el corazón de usted
mientras leía este capítulo? ¿Cuál sería su siguiente paso
para responder a dicho desafío?
153
Discípulos a todas las naciones
5. ¿Para cuál de las cuatro etapas se ve usted como que está
mejor dotado, equipado, o llamado a llevar a cabo? ¿Se ve
usted involucrado en esa fase del ministerio fuera de su
nación?
6. Si usted es el pastor principal/líder nacional de alguna
iglesia/nación que no dejará su país pero quiere
participar en «hacer discípulos a todas las naciones»,
¿ve usted algún ajuste misiológico que su iglesia/nación
podría hacer en respuesta a este capítulo?
7. Si usted se está preparando para desplazarse a otro país,
¿qué es lo que quiere asegurarse de recordar y aplicar de
este capítulo?
154
Guía de Estudio
Capítulo 2
Discípulos a todas las naciones:
Desarrollo de la iglesia nacional
A. LECTURA BÍBLICA (a hacerse antes de la lectura del capítulo).
1. ¿Qué se nos dice que debemos hacer en Marcos 16:15?
2. Según Marcos 16:17, ¿con qué podemos esperar
acompañar nuestra proclamación del Evangelio?
3. Según Mateo 28:19, ¿cuál es el «primer paso» de importancia
crucial en nuestra evangelización a los perdidos?
4. Según Mateo 28:20, ¿qué hemos de comenzar a hacer
de inmediato luego de que alguien ha experimentado la
salvación/el bautismo en agua?
5. Lea Hechos 1:8, cópielo y comience a memorizarlo.
155
Discípulos a todas las naciones
6. Según Hechos 14:21–22, ¿qué fue lo que Pablo y Bernabé
vieron como algo que necesitaba hacerse luego de haber
establecido inicialmente iglesias en Listra, Iconio y
Antioquía?
7. Según Hechos 14:23, ¿qué otra cosa hicieron al
establecer sus iglesias?
B. PROCESAMIENTO DEL CAPÍTULO (a completarse después de la lectura)
1. El desarrollo de movimientos eclesiales nacionales se
basa en un modelo de cuatro etapas. ¿Cuáles son los dos
pasos («de … a») de cada etapa?
• Primera Etapa:
• Segunda Etapa:
• Tercera Etapa:
• Cuarta Etapa:
2. ¿Cuál es la meta de la primera etapa?
3. ¿Cuál es la meta de la segunda etapa?
156
Guía de Estudio
4. ¿Cuál es la meta de la tercera etapa?
5. ¿Cuál es la meta de la cuarta etapa?
6. Llene los espacios en blanco que correspondan para cada
uno de éstos.
• Etapa 1: INICIAR involucra un proceso de dos
aspectos: ______________ y _______________.
• Etapa 2: ALIMENTAR involucra un proceso de
dos aspectos: _____________ y ______________.
• Etapa 3: EXPANDIR involucra un proceso de dos
aspectos: ________________ y _______________.
• Etapa 4: ENVIAR involucra un proceso de dos
aspectos: ________________ y _______________.
7. ¿Cuál es la tarea de dos aspectos de la primera etapa y
qué debe evitarse?
8. ¿Cuál es la tarea de dos aspectos de la segunda etapa y
qué debemos evitar?
157
Discípulos a todas las naciones
9. ¿Cuál es la tarea de dos aspectos de la tercera etapa y qué
debemos cuidar de no hacer con respecto a avanzar hacia
la tercera etapa?
10. ¿Cuál es la tarea de dos aspectos de la cuarta etapa y qué
debemos cuidar de no hacer con respecto a avanzar hacia
la cuarta etapa?
11. ¿Por qué se puede describir a las iglesias de la cuarta
etapa como «iglesias vuelta completa»?
C. HACIENDO LA APLICACIÓN
1. Si usted es un pastor principal o líder nacional, ¿en
qué etapa ve usted a su iglesia/país? Si todavía no es
una iglesia/nación en la cuarta etapa, ¿cuenta usted
con algún plan estratégico para llevar a la nación a la
siguiente etapa? Si es una nación que ya está en la cuarta
etapa, ¿cuenta usted con algún plan estratégico para
ampliar aún más su ministerio? Sírvase explicar.
158
Guía de Estudio
2. Si está preparándose para desplegarse hacia otro país,
¿en qué etapa se encuentra éste? ¿Cómo se ve usted
asociándose con el liderazgo del país para ayudar a llevarlo
a la siguiente etapa? Si es una nación que ya está en la
cuarta etapa, ¿cuál percibe que deba ser el papel específico
de usted en el desarrollo ministerial continuo del país?
3. Si usted es un pastor principal con una pasión por algún
campo extranjero específico, ¿conoce usted la etapa en
que se encuentra dicho campo? ¿Cómo planea asociarse
de manera específica con el liderazgo de dicho país para
ayudarlo a entrar en la siguiente etapa o desarrollar aún
más un ministerio en la cuarta etapa?
4. Con total honestidad hacia usted y hacia los demás, ¿cuál
de estas cuatro etapas le interesa a usted más y cuál, con
bastante franqueza, representa un desafío personal para
usted … y por qué?
159
Discípulos a todas las naciones
160
Guía de Estudio
Capítulo 3
Discípulos a todas las naciones:
Etapa 1: Iniciar - Evangelizar
A. LECTURA BÍBLICA (a hacerse antes de la lectura del capítulo)
1. Lea Lucas 4:16–21 y contesta lo siguiente:
• ¿Para qué específicamente fue ungido Jesús con el
Espíritu Santo (v. 18a)?
• ¿De qué otra manera describe Jesús Su ministerio (vv.
18b–19)?
2. Según Hechos 10:38, ¿cuáles dos cosas hizo Jesús como
resultado de haber sido «ungido con el Espíritu Santo y
con poder»?
3. Según Mateo 10:7–8, ¿qué misión les dio Jesús a los doce
que nosotros hemos de continuar tal y como ellos la
cumplieron?
161
Discípulos a todas las naciones
4. Según Romanos 15:18–19, ¿cuáles fueron los dos medios
que Pablo utilizó para evangelizar?
5. Según Juan 3:36, ¿cuál debe ser siempre nuestro
enfoque claro en lo que respecta al destino eterno de las
personas?
6. Según Romanos 10:14–15, ¿qué quiere Pablo que
recordemos en lo que respecta a las personas escuchar el
mensaje del Evangelio?
7. Según Mateo 4:19, ¿qué promesa nos hace Jesús como
Sus discípulos?
8. Según 2 Pedro 3:9, ¿cuál es el meollo del profundo sentir
de Dios con relación a los perdidos?
9. ¿Cuál es el mandamiento de Jesús para nosotros en
Mateo 5:16?
162
Guía de Estudio
B. PROCESAMIENTO DEL CAPÍTULO (a completarse después de la lectura)
1. ¿Cuál es la meta de la primera etapa y cuál es nuestra
tarea de dos aspectos en ella?
2. ¿Cuáles fueron las dos maneras que Jesús y los doce
utilizaron para comunicar el Evangelio y qué registra
el libro de Hechos en cuanto a estos medios de
evangelización?
3. Al reflexionar a partir de las tres parábolas de Jesús
en Lucas 15, ¿cuáles son las tres verdades acerca de
los perdidos que hemos de recordar como motivos de
impulso para evangelizar?
4. Al referirnos a nuestro llamado a evangelizar, dos tareas
yacen delante de nosotros en lo concerniente a los
perdidos. ¿Cuáles son?
5. ¿Qué se quiere decir con «estanques de pesca
primarios»?
163
Discípulos a todas las naciones
6. ¿Qué debe acompañar a la predicación del mensaje básico del
Evangelio y por qué? ¿Cuáles son algunos de los aspectos
específicos dados con respecto a esta tarea complementaria?
7. ¿Qué debemos recordar acerca del evangelismo …
en especial en las naciones sub-evangelizadas, post-
cristianas o musulmanas … no sea que nos angustiemos
demasiado y seamos susceptibles al desaliento?
8. ¿Qué se quiere decir con «el proceso de vinculación
afectiva» y cuáles son sus características, las cuales
tienen dos aspectos?
9. Una vez que una persona «nace de nuevo», debemos
ayudarla a que se bautice de inmediato en agua, reciba la
llenura del Espíritu Santo y llegue a ser una parte activa
¿de qué?
10. El discipulado bíblico siempre se encuentra dentro del
contexto ¿de qué (página 50)? Asimismo, ¿qué es lo que
hacemos cuando discipulamos a alguien?
164
Guía de Estudio
C. HACIENDO LA APLICACIÓN
1. Al evaluar su vida en particular, ¿alrededor de qué
porcentaje de sus amigos son no creyentes? ¿Tiene usted
contacto significativo con no-cristianos como para ser una
influencia de Cristo en sus vidas? Si no es así, ¿por qué? …
y, ¿ve usted alguna necesidad de cambio al respecto?
2. Si usted es un pastor principal, ¿de qué manera su iglesia
«hace evangelismo» de tal modo que el crecimiento de
ésta cuenta con un porcentaje saludable de «crecimiento
del Reino/por conversión» versus «crecimiento por
transferencia»?
3. Si usted es un líder nacional, ¿cómo evaluaría los
esfuerzos evangelísticos generales de su país? ¿De qué
manera, específicamente, equipa usted a sus líderes
(en especial a los pastores principales) para que éstos
realicen la obra de un evangelista de manera efectiva y
con regularidad?
165
Discípulos a todas las naciones
4. ¿De qué manera identifica la iglesia de la que usted
es parte a los nuevos conversos y comienza el proceso
de discipulado? ¿Cómo evaluaría usted su efectividad
para lograr que los nuevos conversos avancen desde
el momento en que «levantan la mano para recibir a
Jesús», hacia el bautismo en agua, la llenura del Espíritu,
la integración a la vida de la iglesia y lleguen a estar
encaminados en el discipulado?
5. Se hace una declaración clara y directa al decir que «El
evangelismo debe ir acompañado de buenas acciones….
El amor de Dios en Cristo no sólo se expresa en palabras,
sino en hechos – hechos prácticos de amabilidad y actos
de compasión». ¿Está usted de acuerdo que los actos de
amabilidad y compasión (a los que técnicamente se les
conoce como «el evangelismo de presencia o de servicio
social») son esenciales para el evangelismo efectivo y
deben ser parte del ministerio en la primera etapa? ¿Por
qué sí o por qué no?
166
Guía de Estudio
Capítulo 4
Discípulos a todas las naciones:
Etapa 2: Alimentar - Fortalecer
A. LECTURA BÍBLICA (a hacerse antes de la lectura del capítulo)
1. ¿Cuál es la meta del discipulado según se expresa en
Colosenses 1:28?
2. ¿De qué manera Pablo define esta misma meta en
Romanos 8:29?
3. ¿Qué analogía se usa en Oseas 2:16 para describir la
relación de Dios con Su pueblo?
4. ¿Qué analogía usa Pablo en Efesios 5:31–32 para
describir la relación de Cristo con Sus seguidores?
167
Discípulos a todas las naciones
5. Según Hechos 2:46, ¿cuál era un lugar donde se reunía la
iglesia primitiva? ¿Por qué se reunían allí?
6. Según Hechos 11:27–30, ¿cuál es una manera en que los
primeros discípulos mostraban su disposición a «ayudar
a los demás como una familia ayuda a los suyos»?
7. Según Efesios 5:2, ¿cuál es una manera en que
mostramos que somos discípulos maduros?
8. Según Efesios 4:11–13, ¿cuál es la función principal del
liderazgo de la iglesia y por cuánto tiempo es éste el plan
de Dios para el liderazgo?
9. Según Tito 1:6, ¿cuáles son tres requisitos claves que
Pablo buscaba en los líderes de iglesia?
168
Guía de Estudio
10. Según Lucas 22:27, ¿cuál era la naturaleza del
liderazgo de Jesús que Él quería que se reprodujera en
Sus seguidores (ver también Marcos 10:44)?
11. Según 1 Timoteo 4:16, ¿cuáles son dos cosas que los
líderes deben vigilar de cerca al discipular a otros?
B. PROCESAMIENTO DEL CAPÍTULO (a completarse después de la lectura)
1. ¿Cuál es la meta del ministerio en la segunda etapa y
cuál es su tarea que involucra dos aspectos?
2. ¿En cuáles dos áreas fundamentales estamos llamados a
reflejar el amor y la santidad a la imagen de Cristo?
3. ¿Quiénes son los «discipuladores primarios» que guían a
los seguidores de Cristo en estas dos áreas y cuáles son las
dos tareas que son vitales para el discipulado efectivo?
169
Discípulos a todas las naciones
4. ¿Cuál fue la primera «institución creada» de Dios y para
qué cosa es ella Su laboratorio primario?
5. En vez de provocar a sus hijos, ¿cuál es la
responsabilidad que reciben los padres en lo que respecta
a llevar a sus hijos a la madurez en la fe?
6. Complete la siguiente frase: «En un sentido, la
iglesia es una ________________________________».
7. Complete la siguiente frase: Aunque la iglesia
primitiva no era comunal, «funcionaba como una
_________________________» y como «una familia
__________________________».
8. ¿Qué nos enseña el capítulo que fue la última petición de
Cristo a Su Padre?
9. Al ser mentores de discípulos, ¿qué debemos ayudarles
a desarrollar y liberar como parte de nuestros esfuerzos
ministeriales de la segunda etapa?
170
Guía de Estudio
10. Tome nota de la responsabilidad fundamental de
equipamiento o preparación de cada uno de los cinco
dones en Efesios 4:11:
• Los apóstoles son los embajadores llamados y
enviados por Dios para:
• Los profetas son los mensajeros de Dios llamados y
ungidos para:
• Los evangelistas proclaman las buenas nuevas y están
llamados y dotados para:
• Los pastores son los guías del rebaño llamados y
separados por Dios para:
• Los maestros son los intérpretes de la Palabra de Dios
llamados y nombrados para:
11. Los cinco ministerios de equipamiento o
preparación de la iglesia están llamados a preparar
a los discípulos en _________________________
y _________________________, «tanto en
_________________________
como _________________________».
12. ¿Qué se quiere decir con «sinergia del Espíritu»?
171
Discípulos a todas las naciones
13. Aunque la habilidad/capacidad ministerial es importante
para un líder, ¿qué áreas de la vida de un líder son las
más importantes, según los requisitos que se mencionan
en 1 Timoteo y Tito?
14. Jesús ávidamente renegó de todo sentimiento de celos
entre los doce y repetidamente les recordó la cualidad del
liderazgo basado en el servicio. ¿De qué manera fue Él el
modelo del liderazgo basado en el servicio y qué dice Él
que caracteriza dicho liderazgo?
15. Complete la siguiente frase: «Dicha
_________________________ de líderes … es esencial
para el crecimiento y expansión de la iglesia» ¿Cómo
instruyó Pablo a Timoteo para que emprendiera esta
multiplicación?
172
Guía de Estudio
C. HACIENDO LA APLICACIÓN
1. Si usted es parte de una nación que se encuentra en
la segunda etapa o en una etapa más avanzada, o se
está desplegando o quiere realizar esfuerzos de ayuda
hacia una nación que se encuentra en la segunda etapa
o en una etapa más avanzada, ¿cómo se ve a sí mismo
de manera específica ayudando a desarrollar líderes
responsables y que se reproduzcan?
2. Al evaluar a su congregación en su calidad de pastor
principal, o a su nación en su calidad de líder nacional,
¿diría usted que ésta o aquella refleja una dinámica
comunitaria y familiar saludables … o, que refleja más las
cualidades de un «lugar de reunión» institucional para
adorar y recibir enseñanza? Si lo último es la respuesta,
¿qué desafíos personales o teológicos le ha presentado
este capítulo a usted? Y si es así, ¿tiene la intención de
realizar algún cambio al respecto?
3. ¿Cuál es su mayor desafío personal al ser un «siervo-
líder»?
173
Discípulos a todas las naciones
4. ¿Cree usted que Dios le ha dado dones y lo ha llamado
a alguno de los cinco ministerios de Efesios 4:11? Si es
así y usted se está preparando para desplegarse hacia
alguna nación, ¿va su misión acorde con el propósito
fundamental de dicho ministerio, según se define aquí?
5. Al evaluar su vida utilizando las cualidades de liderazgo
que se encuentran en 1 Timoteo 3 y Tito 1, ¿dónde
ve que el Espíritu le ha dado a usted una madurez
razonable? ¿Qué rasgos son los que «necesitan la mayor
atención» y cómo ve usted su crecimiento en esas áreas?
6. ¿Cuáles ve usted como algunos de los mayores
desafíos en las familias cristianas cuando asumen las
responsabilidades y los privilegios que aquí se tratan, a
fin de llegar a ser familias saludables y fortalecidas?
7. ¿Cuáles ve usted como algunos de los mayores desafíos
en su iglesia/nación cuando ésta moviliza a sus
miembros a hacer la obra del ministerio o cultiva una
comunidad Bíblica?
174
Guía de Estudio
Capítulo 5
Discípulos a todas las naciones:
Etapa 3: Expandir - Multiplicar
A. LECTURA BÍBLICA (a hacerse antes de la lectura del capítulo)
1. Según Judas 3, ¿cuál es nuestra carga en lo concerniente
a «la fe que ha sido una vez dada a los santos»?
2. ¿Cuál es la carga de 1 Pedro 5:12 en lo concerniente a «la
verdadera gracia de Dios»?
3. Según 1 Timoteo 5:17–18, ¿cuál es una responsabilidad
a la que la iglesia local ha de aspirar con referencia a sus
líderes primarios?
4. Lea Hechos 6:1–16. ¿Cuál fue el problema que
encontraron? ¿Quién identificó el problema y cómo lo
solucionaron?
175
Discípulos a todas las naciones
5. Lea Éxodo 18:18–26. ¿Con qué problema se encontró
Moisés? ¿Quién identificó su solución y cuál fue ésta?
6. ¿Cuál fue la carga pastoral de Tito en Tito 1:5?
7. Según Filipenses 1:27, ¿qué actitudes alentó Pablo entre
los filipenses para que el Evangelio se expandiera en su
comunidad?
8. Según Hechos 8:1–14, ¿cuál fue un elemento que contribuyó
a que el Evangelio se multiplicara por toda Palestina?
9. Según Mateo 24:14, ¿cuál es la más elevada prioridad de
la iglesia – ya sea en las buenas o en las malas?
176
Guía de Estudio
B. PROCESAMIENTO DEL CAPÍTULO (a completarse después de la lectura)
1. ¿Cuál es la meta del ministerio en la tercera etapa y cuál
es su tarea que involucra dos aspectos?
2. ¿De qué dos maneras se le debe empoderar a la iglesia
local para que se desarrolle sin la continua dependencia
de ayuda externa?
3. Llene los espacios en blanco a partir del capítulo. «Si una
iglesia ha de ser fructífera y multiplicarse… se la tiene
que liberar para que se desarrolle de una manera tal que
sea culturalmente _____________________ y pueda
llegar a ser verdaderamente _____________________».
4. ¿Qué debe hacer una iglesia local dentro de su cultura,
aun como lo hicieron los primeros líderes en Roma, a fin
de expresar de manera efectiva la verdadera gracia de
Dios?
5. Complete esta frase del capítulo: «La semilla del Evangelio
es la misma … pero el ______________________ varía».
177
Discípulos a todas las naciones
6. ¿Cuál es el «principio de la encarnación» y cómo afecta
a una iglesia que expresa su fe en común, su unidad en
amor y su sana doctrina?
7. ¿Cuáles cuatro elementos son necesarios para contextualizar
exitosamente a una iglesia dentro de su cultura?
8. ¿Cuáles dos componentes son vitales para facilitar el
crecimiento y el ministerio en una iglesia o una nación
y cuáles son algunas preguntas estratégicas a preguntar
para evaluar si estos componentes están en operación?
9. ¿Qué revela el resumen de Hechos acerca de la estructura
de la iglesia? ¿Qué exige esto de parte de la iglesia y los
líderes nacionales?
10. Aunque una iglesia dada debe alcanzar su propia
«Jerusalén», ¿qué se hace necesario para un testimonio
verdaderamente en expansión dentro de una región o
nación?
178
Guía de Estudio
11. Según el capítulo, a fin de que una iglesia amplíe
su visión y su esfera de influencia de la manera
más efectiva, sus líderes y miembros deben
«experimentar el ______________________
del Padre _________________________.
Aprender a ______________________ lo
que Dios _________________________
y ______________________ lo que Dios
_________________________».
12. Un ministerio efectivo en la tercera etapa requiere no
sólo que una congregación crezca más, sino que haga
¿qué cosa?
13. Complete esta frase del capítulo: «En la tercera
etapa, el establecimiento de nuevas iglesias por
medio de los recursos compartidos se convierte en un
_____________________».
C. HACIENDO LA APLICACIÓN
1. La contextualización del Evangelio, aunque Bíblica y
necesaria, a menudo es más un arte que una ciencia. A
partir de su propia experiencia, ¿cuáles son algunas de
las dificultades que usted ha encontrado al contextualizar
el Evangelio (incluyendo hacer contemporánea la manera
en que se ministra)?
179
Discípulos a todas las naciones
2. Si usted es un pastor principal o un líder nacional, ¿diría
que es flexible y está dispuesto a reestructurar su iglesia/
sistema nacional para satisfacer de la mejor manera
las necesidades que se presentan … o le es difícil dicha
reestructuración? Si la respuesta es lo último, ¿por qué?
3. Si usted es un «líder emergente», ¿cómo evalúa la
disposición de los «líderes más ancianos» a ayudarle
a usted a descubrir, desarrollar y desplegar sus
dones espirituales? ¿Los percibe como que se sienten
«amenazados» o «atascados» y cómo respondería ante un
líder al que percibiera como «amenazado o atascado» si
usted se encontrara en una misión extranjera?
4. Si usted es un pastor principal o líder nacional, ¿qué está
haciendo para ampliar la visión de su iglesia/nación a
fin de que vea a los perdidos con los ojos de Dios, como
personas que son «ovejas sin pastor»?
180
Guía de Estudio
5. ¿De qué forma evaluaría usted su compromiso personal
con la multiplicación de la iglesia? Si usted es un pastor
principal o un líder nacional, ¿está multiplicando nuevas
congregaciones? Si no es así, ¿por qué? Y si es así,
¿cuáles son dos o tres principios claves que usted ha
aprendido acerca de la multiplicación de iglesias que
compartiría con alguien que está emprendiendo esta
tarea por primera vez?
6. ¿Cómo evaluaría usted su conciencia personal de la
cultura extranjera a la que ministra o está preparándose
a ministrar y qué está haciendo para desarrollar una
sensibilidad para resistir la tentación de «importar la
cultura de usted a dicha cultura»?
181
Discípulos a todas las naciones
182
Guía de Estudio
Capítulo 6
Discípulos a todas las naciones:
Etapa 4: Enviar - Extender
A. LECTURA BÍBLICA (a hacerse antes de la lectura del capítulo)
1. Según Génesis 12:3, ¿hacia quiénes quiere Dios que Sus
mensajeros proclamen Su mensaje? ¿De qué manera
Pablo usa este texto en Gálatas 3:8?
2. Según Lucas 24:47, Jesús nos comisiona a llevar el
Evangelio, ¿a dónde?
3. Según Lucas 24:45, ¿qué debe hacer el Espíritu de Dios
en nuestra vida si vamos a captar la comisión que Jesús
tiene para nosotros?
4. Según Lucas 24:49, Jesús mandó a los once y a los que
estaban con ellos a hacer ¿qué cosa?
183
Discípulos a todas las naciones
5. ¿Cómo identificó Juan a Jesús en Juan 1:29?
6. Según Lucas 11:1, ¿qué fue lo que los doce le pidieron
claramente a Jesús?
7. Según Mateo 9:38, ¿qué debemos hacer para ver que la
Gran Comisión se lleve a cabo de manera efectiva?
8. Según Hechos 13:1–3, ¿qué estaba haciendo la Iglesia de
Antioquia cuando Dios habló claramente de que Saulo y
Bernabé fueran enviados al ministerio?
9. ¿Por qué cosas se nos enseña a orar en 1 Timoteo 2:1–3?
B. PROCESAMIENTO DEL CAPÍTULO (a completarse después de la lectura)
1. ¿Cuál es la meta establecida del ministerio en la cuarta
etapa y cuál es su tarea de dos aspectos?
184
Guía de Estudio
2. Llene los espacios en blanco: Es la meta de los países en
la cuarta etapa que envíen y apoyen tanto a misioneros
____________________ como ____________________.
3. ¿Por qué se le consideraba al ministerio de la iglesia
primitiva hacia los samaritanos «evangelismo
transcultural» o lo que popularmente llamamos
«misiones» y qué requería éste que todavía se requiere de
nosotros hoy?
4. ¿De qué manera respondieron los creyentes judíos
helenistas en la Iglesia Primitiva de Jerusalén a la
persecución que esparció a muchos de ellos lanzándolos a
territorio no judío?
5. Llene los espacios en blanco: Con la conversión de
Cornelio, en Israel, las ______________________
no judías estaban viniendo a Cristo.
______________________ estaba dándose.
6. ¿Qué es absolutamente necesario para que el profundo
sentir del corazón de Dios por el mundo – el impulso del
ministerio en la cuarta etapa – se despierte dentro de una
congregación o nación? ¿Qué ayuda a incrementar dicha
conciencia?
185
Discípulos a todas las naciones
7. Aunque perseguida, ¿qué elemento constituyó el meollo
de las oraciones de la Iglesia de Jerusalén en Hechos 4?
8. ¿Qué es lo que debemos «ver primero» si vamos a
finalmente desarrollarnos en una persona de «misiones»
y cuáles son las dos barreras que probablemente
desafiarán nuestro proceso para llegar a convertirnos en
ese tipo de persona?
9. ¿Quiénes son a menudo el «campo más maduro para la
cosecha» dentro de las grandes ciudades de la mayoría de
las naciones?
10. ¿Qué se requiere para alcanzar de manera efectiva a
los diversos grupos culturales, tanto a nivel local como
dentro de nuestra nación?
11. ¿Qué se requiere para cumplir de manera efectiva el
mandato global de la iglesia?
186
Guía de Estudio
12. ¿Qué es esencial para que comience otro «ciclo de vida»
(que una iglesia/nación en la cuarta etapa establezca una
obra en la primera etapa)?
13. ¿Cuál es la «constante pasión» de Pablo que también
debe ser nuestra para que las iglesias/naciones en la
cuarta etapa sientan igual pasión por reproducirse e
iniciar obras en la primera etapa?
14. (Llene los espacios en blanco). La difusión del Evangelio
es tanto geográfica como ______________________.
¿Cuáles son algunos conceptos nuevos que podemos
aprender de Hechos en cuanto a hacer esto bien?
15. En toda nuestra estrategia y todos nuestros esfuerzos,
¿qué es lo que las iglesias/naciones en la cuarta etapa
deben mantener como «su más elevada prioridad» en sus
esfuerzos de difundir el Evangelio entre los diferentes
pueblos y naciones?
187
Discípulos a todas las naciones
C. HACIENDO LA APLICACIÓN
1. Todos tenemos prejuicios. ¿Qué agrupación –étnica,
religiosa, o en cuanto a su estilo de vida– le representa
el mayor desafío personal a usted para amarla y verla
ganada para Cristo? ¿Por qué?
2. Si usted es un pastor principal /líder nacional, ¿cómo
evaluaría la efectividad de su iglesia/nación para realizar
la tarea de dos aspectos en la cuarta etapa de «desarrollar
redes y sociedades»? Si cualquiera de estos aspectos es
débil, ¿sabe por qué y cuenta con algún plan estratégico
para fortalecer lo que está débil?
3. ¿Cómo evaluaría usted su vida personal de oración en
lo que respecta a orar por las naciones y por la difusión
global del Evangelio? Si no es lo que a usted le gustaría
que fuera, ¿ha pensado en algún plan para crecer en este
aspecto?
188
Guía de Estudio
4. ¿Cómo evaluaría usted la actitud de los creyentes a
su alrededor con referencia al privilegio de la iglesia
de difundir el Evangelio de manera global? ¿Es lo
suficientemente abierta? En su calidad de «persona
con mentalidad misionera», si percibe que la actitud
de ellos no es tan abierta como a usted le gustaría que
fuera, ¿cuáles serían dos o tres maneras en que podría
desafiarlos/ayudarlos de manera práctica para que
amplíen su modo de pensar?
5. Si usted es un pastor principal /líder nacional en una
iglesia/nación en la cuarta etapa con experiencia en
establecer una nueva obra transcultural en la primera
etapa, comparta un poquito del proceso que involucra
dicho establecimiento; lo que ha aprendido; lo que haría
de otra manera; algunos éxitos y algunos reveses. (Si
no es un pastor principal /líder nacional pero tiene
experiencia en esta área, ya sea como participante o
antiguo líder en el establecimiento de una obra nueva,
siéntase también en libertad de compartir).
189
Discípulos a todas las naciones
6. Al evaluar sus dones espirituales, su experiencia, su
pasión y su temperamento, ¿qué ve como sus mayores
fortalezas y sus mayores debilidades en lo que respecta
a involucrarse en el establecimiento de una obra nueva
transcultural en la primera etapa por parte de una
iglesia/nación en la cuarta etapa?
190