Oso Frontino Venezuela
Oso Frontino Venezuela
Fotografías e Ilustraciones:
Todas por el autor de este documento a menos
que se destaque lo contrario.
Website: www.andigena.org
Página
INTRODUCCIÓN 2
MATERIALES Y EQUIPOS BASICOS PARA EL ESTUDIO DEL OSO FRONTINO EN SU AMBIENTE NATURAL 14
• ÁRBOLES RASGUÑADOS 16
• PUNTADAS EN EL TRONCO 21
• ÁRBOLES FROTADOS 26
• TRONCOS DESCORTEZADOS 27
COMEDEROS 29
• COMEDEROS DE BAMBÚ 39
• COMEDEROS DE PALMAS 39
• COMEDEROS DE CARROÑA 43
HUELLAS 47
SENDEROS o CAMINOS 51
NIDOS o ENCAMES 52
• EXCRETAS 55
BIBLIOGRAFIA RECOMENDADA 58
1
INTRODUCCIÓN
El estudio se ciertos animales difíciles de observar en hembras son considerablemente más pequeñas,
su medio natural demanda el desarrollo de técnicas alcanzando el metro cuarenta y los 65 Kg.
de seguimiento que permitan conocer mejor ciertos
aspectos de su historia natural. Tal es el caso del “oso
frontino”, “el salvaje”, “oso andino” u “oso de Siendo un animal tan corpulento, ¿por qué es difícil
anteojos” (Tremarctos ornatus), un mamífero de gran observarlo en su hábitat natural? La respuesta a esta
porte que habita las zonas montañosas de los Andes interrogante puede tener varias implicaciones. En
desde el occidente de Venezuela hasta el sur de primer lugar, el oso frontino es una criatura bastante
Bolivia en la frontera con Argentina. elusiva, casi un fantasma. Sus desarrollados sentidos
del olfato, vista y percepción le permiten detectar
eficientemente la presencia de cualquier intruso o
El oso frontino es el único representante viviente de la peligro potencial en su territorio. A esta peculiaridad
familia de los osos verdaderos (Ursidae) en América se suma las características del principal ambiente que
del Sur. En un contexto biogeográfico regional es le sirve de morada: la selva nublada.
junto a los tapires o dantas, el mamífero terrestre más
grande. Los osos frontinos machos alcanzan medidas
considerables en su adultez: de 1,80 a 2 metros No es fácil observar animales en una selva nublada
(desde la punta de la nariz hasta la punta de la cola) andina y menos a un oso que sabe ocultarse. Este
y un peso promedio de 170 kg, mientras que las ecosistema casi siempre está cubierto de neblina, es
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silencioso, con escasa luminosidad y con una vegetación exuberante e intrincada. El pelaje negro del oso le
ayuda a pasar desapercibido bajo estas condiciones naturales. Así mismo, hay pocos osos en Los Andes, no son
precisamente una especie abundante y toparse con uno obedecería más al azar que a una búsqueda
garantizada. Sin embargo, y a pesar de que verlo sea muy difícil, confirmar su presencia en un área determinada
puede resultar un asunto menos complicado. Por ser un animal grande y robusto y con hábitos alimentarios
predominantemente vegetarianos, el oso va dejando una gran cantidad de pistas o señales que revelan su presencia.
Estas señales pueden ser de varios tipos: visibles, sonoras y olfativas, aunque realmente las dos últimas son casi
imposibles de detectar por aquel investigador poco experimentado en el rastreo en campo.
Entre las señales visibles más fáciles de identificar en los ambientes forestales se cuentan las MARCAS EN ÁRBOLES
hechas por las zarpas (uñas) del oso, asociadas a la presencia de pelos adheridos a la vegetación cuando se frotó o
simplemente pasó por el lugar. Por su parte, en los páramos son más evidentes los SENDEROS o CAMINOS con la
característica vegetación herbácea y arbustiva aplastada y las HUELLAS de pisadas dejados por el animal a su paso.
Ya sea en páramo, en selva o en zonas de uso agropecuario, los COMEDEROS también son otras señales de la
presencia de oso, bastante comunes y fáciles de identificar. Estas consisten en acumulaciones de restos mordisqueados de
plantas y animales vinculados a las EXCRETAS con restos notables de los recursos ingeridos.
Las señales sonoras consisten en los sonidos propios del oso frontino, el cual manifiesta una amplia gama de
vocalizaciones que le permiten la comunicación entre individuos de distintas edades y sexo. Otra señal sonora se
relaciona al ruido cuando el animal está activo (sonido de vegetación rota). Los osos al igual que muchos mamíferos,
como el jaguar (Panthera onca) emiten olores propios asociados a ciertos comportamientos sociales; estas señales
olfativas solo pueden ser captadas por perros entrenados y personas con amplia experiencia en el rastreo de osos.
Una forma de entrenar y desarrollar el olfato para captar los olores propios del oso frontino se puede adquirir visitando
los zoológicos.
Cada una de las señales de presencia de oso frontino será descrita en esta guía con el propósito de facilitar el estudio
ecológico y apoyar la conservación de esta enigmática y asombrosa criatura.
Por su planteamiento eminentemente didáctico, esta guía de campo resultará de interés para estudiantes,
naturalistas, personal técnico que labora en las áreas protegidas de la Región Andina y demás interesados en
el estudio del oso frontino.
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GENERALIDADES SOBRE EL OSO FRONTINO
El oso frontino, Tremarctos ornatus (F. Cuvier 1825), también conocido en Venezuela con los nombres populares
de “el salvaje”, “oso negro”, “mashiramo” (lengua Yukpa), “masirsa” (lengua Japreria) y “sabaidakú” (lengua
Barí), es el único representante de la familia Ursidae (osos verdaderos) que habita en América del Sur. Su
distribución comprende las áreas montañosas andinas de Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia;
existiendo reportes aislados para el sudeste de Panamá (frontera con Colombia) y el norte de Argentina, en la
frontera con Bolivia. Dentro de esta amplia área de distribución geográfica, el oso frontino ocupa una gran
diversidad de hábitats en pisos altitudinales que van desde los 250 hasta un poco más de los 4000 metros
sobre el nivel del mar (msnm).
El pelaje es usualmente negro, pero algunos individuos pueden presentar tonalidades castañas. La principal
característica del oso andino son unas manchas blanco-amarillentas que posee en el pecho y garganta, le
bordean el hocico y se extienden en patrones diversos hacia la frente y alrededor de los ojos. En algunos
individuos se dibujan diseños similares a círculos o antifaces, razón por la cual es conocido en casi todos los
países donde habita con el nombre popular de “oso de anteojos”. En Venezuela, el término “frontino” quiere
decir “con mancha en la frente”. La forma y extensión de las manchas varía entre los individuos y no es raro
encontrar ejemplares con el rostro totalmente negro. Esta variación ha servido de base para una falsa creencia
popular entre los campesinos andinos de Venezuela acerca de la existencia de dos (2) especies de osos (uno
negro y otro frontino).
La forma del cráneo del oso frontino se asemeja bastante a la del panda gigante (Ailuropoda melanoleuca).
Esto se debe a la presencia de un músculo zigomático mandibular muy desarrollado y un hocico relativamente
corto en relación proporcional con el cuerpo. El oso frontino presenta una fórmula dental de 42 piezas al igual
que la mayoría de los úrsidos. Así mismo, estos osos tienen el cuarto premolar y los molares adaptados para
masticar y triturar vegetación fibrosa (palmas, bromelias, bambúes, etc.).
Sonidos
Por lo general, el oso frontino es un animal silencioso. Sin embargo, cuenta con un amplio repertorio de
vocalizaciones que favorecen la comunicación entre individuos, especialmente cuando las hembras están en
período de crianza de sus oseznos. El sonido más común del oso frontino adulto se semeja al "gorjeo" de un
pájaro, el cual es una llamada para el contacto social. Cuando una hembra está en celo, ella emite
constantemente esos "gorjeos". El oso frontino también emite "gemidos" muy fuertes, "rugidos", "gruñidos" y
"ladridos" para indicar un rango social y grados variables de agresividad.
CLASIFICACIÓN TAXONÓMICA FÓRMULA DENTARIA: N° DE CROMOSOMAS: 2N= 52
CLASE: MAMMALIA Incisivos: 3/3
LONGEVIDAD: hasta 35 años
ORDEN: CARNIVORA Caninos: 1/1 (en cautiverio)
FAMILIA: URSIDAE Premolares: 4/4
SUBFAMILIA: TREMARCTINAE
Molares: 2/3
GÉNERO: Tremarctos Gervais, 1855
Total de Dientes: 42
ESPECIE: Tremarctos ornatus (F. Cuvier, 1825) Pelaje de color negro, abundante y
áspero. En algunos individuos el
Orejas pequeñas y redondeadas.
color se torna castaño oscuro.
Excelente sentido del oído.
Ojos pequeños y
generalmente de
color marrón. A
diferencia del olfato,
la visión es bastante Cola muy pequeña, de
limitada. unos 8 cm, casi siempre
escondida entre el pelaje.
En cautiverio, el período de estro (celo) ha sido estimado entre 3-14 días con cópulas que ocurren de 2 a 8
veces por día. El período de gestación es variable entre 5 y 8 meses y medio. Al igual que otras especies de
osos, el frontino parece presentar la conocida implantación retardada, un mecanismo biológico que detiene el
desarrollo del embrión hasta un momento más adecuado, cuando las condiciones ambientales sean las más
propicias para asegurar el nacimiento y la crianza de los cachorros. Antes del parto, la osa busca refugio en
lugares intrincados, entre rocas o las raíces de un gran árbol y, según relatos de campesinos, también puede
construir un nido en lo alto de los árboles.
Las camadas de esta especie van de 1 a 3 oseznos. Al nacer tienen los ojos cerrados, un pelaje corto y
traslúcido y pesan unos 300 grs. Abren los ojos después del primer mes, cuando el pelaje se torna color negro
y ostentan las manchas blanco-amarillentas que caracterizan a la especie. El crecimiento de los pequeños se
efectúa bastante rápido, a los 6 meses de nacido ya pesan 10 Kg.
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¿DÓNDE HAY OSOS FRONTINOS EN VENEZUELA?
La distribución del oso frontino en Venezuela se en un lugar conocido como la Depresión del
restringe a la Cordillera de Los Andes, al occidente Táchira. El Tamá es otro importante bloque silvestre
del país, en un rango altitudinal que va desde los que sirve de hábitat al oso frontino desde el
400 a los 4300 metros sobre el nivel del mar piedemonte hasta las cumbres, extendiéndose hacia
(msnm). La presencia de la especie ha sido la presencia de la especie hacia la porción
confirmada en los Estados Lara, Portuguesa, Trujillo, colombiana del macizo. Desde la Depresión del
Mérida, Barinas, Táchira, Apure y Zulia. Táchira y en dirección noreste el ramal andino se
eleva conformando la Cordillera de Mérida, un
sistema orográfico que se extiende a lo largo de
La Cordillera de Los Andes es la cadena montañosa 450 kilómetros con un ancho promedio aproximado
emergida más extensa del planeta, con unos 8500 de 80 kilómetros, descendiendo paulatinamente en
kilómetros de longitud aproximada, desde rumbo Norte hasta más o menos los 500 msnm en la
Argentina hasta Colombia y Venezuela. En territorio Depresión de Lara (conocida también como
colombiano Los Andes se dividen en tres (3) ramales “Depresión de Carora o de Barquisimeto”). Este
conocidos como la Cordillera Occidental, la punto marca el final de la Cordillera Andina en
Cordillera Central y la Cordillera Oriental. Venezuela y se encuentra enmarcado por las
latitudes 7º 30' hasta 10º 10' Norte y las longitudes
La Cordillera Oriental, a los 7º 30' de latitud de 69º 20' y 70º 50' Oeste. Este ramal, en su
Norte, se divide en dos (2) ramas principales: una conjunto, conforma la principal área de distribución
que sigue rumbo Norte y otra que se dirige al del oso frontino en Venezuela.
noreste. Este punto de bifurcación se conoce como
Nudo de Pamplona. La rama que se dirige al La Cordillera de Mérida constituye una unidad
Norte constituye la Sierra de Perijá, cuya divisoria morfoestructural de gran importancia desde el
de aguas es el límite internacional entre Colombia y punto de vista geográfico ya que establece la
Venezuela. En territorio venezolano, esta serranía separación física de dos grandes cuencas
se extiende entre los 9º 0' y 11º 10' de latitud hidrográficas y sedimentarias, la del Apure-
Norte y 72º 10' a 72º 30' de longitud Oeste, Orinoco al Este y la del Lago de Maracaibo al
alcanzado altitudes de hasta 3750 msnm en el Pico Oeste. En este sistema montañoso se localizan las
Tetari, y cubriendo una superficie aproximada de máximas elevaciones del país que incluyen, entre
7000 Km². La Sierra de Perijá, hogar ancestral de otras, al Pico Bolívar (4980 msnm), Humboldt (4942
las etnias Yukpa, Japreria y Barí, representa en msnm) y El Toro (4654 msnm). El amplio gradiente
Venezuela la última frontera silvestre de Los Andes altitudinal da origen a una amplia heterogeneidad
y un importante hábitat para el oso frontino, de unidades ecológicas asociadas a un tipo
aunque se desconoce la distribución real y el estado particular de vegetación dependiendo de las
de conservación de la especie en el ámbito local. características climáticas de las vertientes (húmedas
Comúnmente la Sierra de Perijá es excluida de Los o secas) (Ataroff y Sarmiento 2004).
Andes en Venezuela. Sin embargo, en un contexto
biogeográfico continental debería ser reconocida
como parte del Sistema Andino Venezolano. En las vertientes húmedas predominan la selva
húmeda submontana (150-800 msnm), la selva
semicaducifolia montana (800-1700 msnm), la selva
El ramal montañoso que se desprende desde el nublada montano baja (1700-2200 msnm), la selva
Nudo de Pamplona hacia el noreste, penetra en nublada montano alta (2200-3000 msnm), el
territorio venezolano conformando el Macizo de El páramo andino (3000-4300 msnm) y el páramo
Tamá (3613 msnm), el cual presenta un descenso altiandino (4300-4800 msnm).
altitudinal notable (hasta más o menos 1000 msnm)
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Contrario a las vertientes húmedas, dominadas por
las selvas, en las vertientes secas predominan los
bosques bajos y arbustales. En este sentido, se
pueden distinguir el arbustal espinoso (500-±1800
msnm), el bosque siempre verde seco montano bajo
(1600-2000 msnm), el bosque siempre verde seco
montano alto (2000-2700 msnm), el páramo andino
(2700-4000 msnm) y el páramo altiandino (4000-
4800 msnm).
Páramo Páramo
Altiandino Altiandino
Páramo Andino
Páramo Andino
Montano Alta
Selva Nublada Montano Alto
Bosque Siempreverde
Seco
Montano Baja
Montano Bajo
ATAROFF, M., L. SARMIENTO. 2004. Las Unidades Ecológicas de Los Andes de Venezuela. Págs.:9-26 en: E. La Marca y P. Soriano
(eds.): Reptiles de Los Andes de Venezuela. Fundación Polar, Conservación Internacional, CODREPE-ULA, Fundacite Mérida, BIOGEOS.
Mérida, Venezuela. 173 pp.
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Páramo Andino en la Sierra de La Culata (Estado Mérida). Hábitat óptimo para el oso frontino debido a la amplia variedad de elementos
florísticos que forman parte importante de la dieta de esta especie. Foto: © E. Hayaoka / Fundación AndígenA.
Transición entre la Selva Nublada Montano Alta y el Páramo Andino, hábitat preferido por el oso frontino cuando procura alimentarse de
bromelias terrestres.
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Selva Nublada Montano Alta, hábitat principal del oso frontino. Foto: César Barrio-Amorós / © Fundación AndígenA.
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Bosque Siempreverde Seco Montano Bajo de la Vertiente Sur de la Sierra Nevada de Mérida..
Agroecosistema andino. Humanos y osos comparten las montañas andinas, a veces en armonía, otras en conflicto.
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MATERIALES Y EQUIPOS BASICOS PARA EL ESTUDIO DEL OSO FRONTINO EN SU AMBIENTE NATURAL
• Binoculares • Lápiz de grafito
• Cámara Fotográfica / Cámara de Video • Navegador GPS
• Cinta Métrica • Ropa y Botas impermeables
• Envases Plásticos para colectar muestras fecales • Mapas o fotografías aéreas de la zona a
• Alcohol al 70 % (para preservar muestras fecales y explorar
de frutos consumidos por el oso)
• Formol (para preservar muestras fecales)
• Bolsas Plásticas con cierre hermético (para guardar
muestras fecales, de pelo, frutos, etc.)
• Pinza para tomar muestras de pelo
• Grabadora de Sonido
• Libreta para hacer anotaciones en el campo
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SEÑALES DE PRESENCIA DE OSO FRONTINO: MARCAS EN ÁRBOLES
El oso frontino es un animal esencialmente forestal. El
bosque constituye su hábitat primario y allí se refugia,
descansa, consigue alimento y lleva a cabo parte de
su vida social. Por esto es oportuno buscar en los
árboles cualquier indicio vinculado a las distintas
actividades del oso frontino, para identificar,
interpretar y obtener una visión aproximada de sus
hábitos. La mayoría de las señales que dejan los osos
en los árboles se asocian principalmente con sus
hábitos alimentarios (cuando buscan frutos, bromelias
e insectos) o al marcarlos para comunicarse con otros
individuos.
ÁRBOLES RASGUÑADOS
Este tipo se marcas se presentan generalmente en
forma de tres (3) o cuatro (4) líneas, a modo de
rasguños o cicatrices, más o menos paralelas entre sí
con longitudes y profundidades variables sobre la
corteza de los árboles trepados o marcados. Cuando
el oso frontino trepa un árbol, bien sea en procura de
alimento, para construir NIDOS o para huir de
amenazas potenciales, puede dejar largos rasguños
particularmente durante el descenso. Este tipo de
señal está asociada a las marcas de PUNTADAS EN
EL TRONCO que se describirán más adelante y la
presencia de pelos adheridos a la corteza y astillas
en los rasguños. La nitidez y duración de las cicatrices
dependerán de la especie de árbol y el tipo de
corteza que posea.
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El oso frontino, al igual que otras especies de osos,
acostumbra dejar rasguños repetidos en árboles. Este
hábito podría ser interpretado como “marcaje
territorial” o de comunicación entre individuos. Este
tipo de señal es rara en zonas donde hay pocos osos,
por lo que es más frecuente en donde habitan varios
individuos, sobretodo si son machos adultos. El marcaje
repetido de los árboles está asociado también al
frotamiento de los troncos para dejar impregnado el
olor del individuo. Al frotarse, el oso también rasguña
o muerde la corteza y provoca pequeñas heridas a la
1,20 m
corteza o ensancha un rasguño preexistente.
Este árbol marcado por oso en la Sierra de Perijá, Estado Zulia, muestra abundantes rasguños por ambas caras del tronco. Esta señal sugiere
un marcaje territorial o el tronco se usó para afilar las zarpas. Fotos: Adrián Naveda / Fundación AndígenA.
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Árboles marcados por osos frontinos, probablemente con fines territoriales. Nótese el
tronco con rasguños recientes (arriba).
Árbol marcado al lado de un camino frecuentado por osos frontinos. Vertiente Sur del Parque Nacional Sierra Nevada.
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Las fotos superiores muestran que las marcas de rasguños por oso frontino se pueden hallar en diferentes partes de un árbol. En la foto
superior izquierda se aprecian las marcas en el frente de un tronco recto a orillas de un sendero frecuentado por osos. En la foto superior
derecha se ven los rasguños en una rama lateral que sale al borde de un sendero frecuentado por osos.
Las fotos inferiores también muestran rasguños hechos por oso frontino. La foto de la izquierda son señales de trepado dejadas cuando el oso
descendió del árbol y la foto de la derecha muestra rasguños hechos posiblemente con fines territoriales.
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Árboles con marcas de rasguños de oso frontino.
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PUNTADAS EN EL TRONCO
Cuando el oso frontino trepa los árboles deja marcas en forma de pequeñas hendiduras o agujeros y rasguños.
Estas marcas quedan cuando el animal clava sus fuertes uñas no retráctiles en la corteza para hacer tracción y
poder subir el árbol. Las PUNTADAS EN EL TRONCO aparecerán siempre asociadas a rasguños que indicarán
el descenso del árbol o cuando el animal se resbaló.
Estas marcas de PUNTADAS EN EL TRONCO son dejadas cuando el oso clava sus uñas para ascender un árbol. En la foto inferior derecha se
pueden observar rasguños juntos a las pequeñas hendiduras hechas por las puntas de las uñas del oso.
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Árboles con evidencias (PUNTADAS EN TRONCO y RASGUÑOS) de haber sido
trepado por un oso frontino. Vertiente Sur del Parque Nacional Sierra Nevada.
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Marcas de PUNTADAS EN EL TRONCO hechas por osos frontinos.
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Marcas de PUNTADAS EN EL TRONCO (foto inferior) y de RASGUÑOS (foto
superior) en la parte alta de árboles que indican que fueron trepados por el
oso frontino.
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ÁRBOLES FROTADOS
Esta señal está vinculada al comportamiento de acicalamiento del oso cuando se pone de pie y frota su
espalda, nuca, cuello y pecho, o bien el lomo en posición cuadrúpeda. En ocasiones también se sienta para
frotarse la espalda. Al hacer esto deja un parche evidente desprovisto de vegetación en el tronco como si
hubiese sido “lijado”, especialmente en aquellos árboles con musgos o líquenes. Este tipo de señal está
asociada a la presencia de pelos y fuertes olores.
Troncos con evidentes señales de frotamiento por oso frontino. Nótese pequeños rasguños y en la cuarta foto (der. abajo) se pueden ver pelos
dejados por el animal.
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Oso frontino frotándose en un árbol. © NHK.
TRONCOS DESCORTEZADOS
El oso clava sus uñas en la corteza o la muerde para luego con un movimiento lateral tirarla hacia el exterior
hasta conseguir desprender una capa o banda. En este tipo de señal se evidencian numerosos rasguños en el
tronco del árbol, así como marcas de dentelladas en los trozos de corteza dispersos en el suelo. Este
comportamiento sugiere que el oso frontino procura las larvas de algunos insectos o que también aprovecha el
líber (tejidos que median entre la corteza y la madera), un alimento rico en azúcares solubles.
ÁRBOLES DESCORTEZADOS donde se pueden distinguir las evidentes marcas de rasguños y raspado dejadas por las zarpas y dentadura del
oso frontino durante la presunta búsqueda de insectos.
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COMEDEROS
Una de las señales más notables de la presencia del Lauráceas, Moráceas, Sapotáceas, etc.). Los
oso frontino son los COMEDEROS. Dependiendo del COMEDEROS DE BROMELIAS EPIFITAS se localizan en
tipo de alimento y la forma en que son consumidos, un amplio intervalo altitudinal entre los 1400 y 2400
los COMEDEROS pueden ser más o menos evidentes metros aproximadamente, mientras que los
tanto en ambientes de páramo, bosque y en áreas de COMEDEROS DE BAMBÚ son más comunes sobre los
uso humano con fines agropecuarios. En los Páramos 2400 msnm en sitios muy húmedos y de pendientes
húmedos y las zonas de transición bosque-páramo pronunciadas. Por debajo de los 1700 metros de
(ecotono), la señal de COMEDERO más común es la altitud, en la Selva Semicaducifolia Montana y el
de Bromelias Terrestres, generalmente del género piedemonte, son más comunes los COMEDEROS DE
Puya, conocidas popularmente con el nombre de PALMAS. Este tipo de señales pueden ser halladas
“piñuelas”. Por su parte, en el ecotono hasta altitudes próximas a los 400 msnm, siendo
bosque-páramo los COMEDEROS DE BROMELIAS particularmente abundante entre los 1200 y 1600
TERRESTRES se relacionan más con las piñuelas del msnm.
género Greigia y Pitcairnia, conocidas entre los
campesinos andinos venezolanos con el nombre de
“susuca”.
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COMEDEROS DE BROMELIAS TERRESTRES
Debido a que las bromelias terrestres, conocidas información confiable sobre la intensidad de uso
popularmente con los nombres de “piñuela” y del hábitat, una vez implementado un programa
“susuca” (Géneros Puya, Greigia y Pitcairnia) son de visitas continuas al sitio.
particularmente abundantes en ciertos páramos húmedos,
es bastante común encontrar las evidencias de
alimentación sobre este recurso dejadas por el oso
frontino, especialmente durante las épocas de mayor
escasez de frutos en los bosques. Este tipo de señal es la
más fácil de identificar debido a que son dejadas en
áreas despejadas. El oso aprovecha el cogollo o parte
basal meristemática de las bromelias terrestres y deja
algunas plantas desenterradas y un grupo de hojas
dispersas u ordenadas a un lado del sitio de donde las
extrajo, con las evidentes bases mordisqueadas. Esta
señal puede permanecer mucho tiempo después de
haber sido hecha por el oso, lo que permite obtener
Puya sp., bromelia terrestre que constituye el principal alimento del oso frontino en el ambiente Páramo.
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Oso frontino junto a una piñuela en el Páramo. Foto: © Jim Clare / Archivos Fundación AndígenA.
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En raras ocasiones es posible hallar frailejones (Espeletia spp.)
desenterrados por los osos frontinos en las adyacencias a
COMEDEROS DE BROMELIAS TERRESTRS, lo que ha permitido
Comedero de piñuelas (Puya sp.). sugerir que hace esto para buscar lombrices del género
Rhinodrinus. © Alexander Lobo / Archivos Fundación
AndígenA.
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COMEDEROS DE BROMELIAS EPIFITAS
El animal trepa los árboles, desprende las bromelias para que éstas
caigan al suelo donde son consumidas en grandes cantidades. Al
igual que hace con las bromelias terrestres, el oso solo se come el
cogollo o parte basal meristemática, dejando las marcas de
mordidas en las bases de las hojas. Los COMEDEROS DE BROMELIAS
EPIFITAS consisten en la acumulación de grandes cantidades de hojas
dispersas en la base del árbol o en las adyacencias de donde
fueron bajadas. Asociado a este tipo señal se pueden encontrar
otras evidencias tales como las típicas marcas de los árboles
trepados, pelos y EXCRETAS.
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Restos de Bromelias epifitas consumidas por oso frontino.
Los pelos del oso pueden hallarse frecuentemente en los COMEDEROS DE BROMELIAS EPIFITAS.
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COMEDERO DE BROMELIAS EPIFITAS.
Base de las hojas de Bromelias epifitas con evidentes señales de haber sido mordidas por oso frontino.
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COMEDEROS DE ÁRBOLES FRUTALES
Los frutos de diversas plantas constituyen la principal el consumo de frutos por el oso se relaciona
fuente de energía para el oso frontino. Estos recursos especialmente con árboles de gran porte de las
de disponibilidad estacional, son aprovechados el oso familias Lauraceae (aguacatillos), Sapotaceae
en ambientes de páramo, bosque y en zonas (caimitos) y Moraceae (higos), entre otras tantas. Es
agrícolas. Las señales de consumo de frutos en el posible encontrar restos de ramas con frutos
páramo están asociadas a arbustales parcialmente parcialmente consumidos en el suelo y las señales de
destruidos, con numerosos restos de la planta (ramas, trepado en el árbol, pelos y EXCRETAS.
hojas y en especial frutos) dispersos en el suelo. En las
adyacencias a estos COMEDEROS es posible hallar
otras señales como EXCRETAS, pelos y HUELLAS de
pisadas. Es importante verificar la presencia de estas
otras señales vinculadas al oso ya que los frutos son un
recurso alimentario de gran demanda por otros
animales incluyendo aves y mamíferos. En los bosques,
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Las albricias (izq.) y las moras silvestres (der.) son apetecidas por el oso en los ambientes de transición entre el Páramo y la Selva Nublada.
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Frutos de caimito (Chrysophylum caimito), familia Sapotaceae (arriba y fotos de abajo), importante recurso alimentario para el oso frontino.
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COMEDEROS DE BAMBÚ
Los bambúes de varias especies forman parte de la dieta del oso frontino y las señales de su consumo son más
frecuentes en las Selvas Nubladas por encima de los 2000 msnm. Una de las especies más consumidas por el
oso frontino en Venezuela es Rhipidocladum germinatum, conocida popularmente con el nombre de
“borroquera”. El oso generalmente consume los brotes tiernos y deja las cañas amputadas a una altura entre
15 y 70 cm del suelo. De igual manera, se pueden identificar los entrenudos mordisqueados y cañas en el suelo
próximas al bambusal.
COMEDEROS DE PALMAS
Las señales dejadas por el oso frontino al alimentarse de
palmas (también conocidas como “macanillas” o “palmiches”)
son bien notorias. Dada la gran diversidad de palmas que
podemos encontrar en las montañas andinas, las señales de
alimentación dejadas por el oso pueden variar dependiendo
del tamaño la planta. Cuando el oso se alimenta de palmas
pequeñas encontramos restos de la planta tirada en el suelo
con la base de las hojas comida, ya que aprovecha solo el
cogollo o “palmito” de la misma, así como hace con las
bromelias. Las señales de alimentación sobre palmas
medianas presentan un aspecto distinto ya que el animal deja
los troncos amputados en su extremo medio y no destruye
toda la planta. Por su parte, las palmas grandes quedan en
pie o con el tronco partido en su extremo superior y es
posible distinguir las hojas en el suelo con las bases
destrozadas. En el tronco de las palmas medianas o grandes
se observan marcas rasguños y puntadas dejadas por las
zarpas del oso cuando trepó y manipuló la planta. Palma pequeña comida por oso frontino.
Foto: © Shaenandhoa García / Fundación AndígenA.
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Concentración de palmas grandes en un sector boscoso del
Parque Nacional Sierra Nevada.
Palma mediana aprovechada por un oso frontino en las adyacencias
al Parque Nacional Yacambú. Nótese el tronco doblado para alcanzar
el cogollo que es consumido en su totalidad en el suelo.
Cogollo de palma parcialmente comido por un oso Palma mediana aprovechada por un oso frontino. Nótese el tronco doblado para
frontino. Foto: © Shaenandhoa García / Fundación alcanzar el cogollo que es consumido en su totalidad. Foto: © Shaenandhoa
AndígenA. García / Fundación AndígenA.
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Restos de una Palma mediana
aprovechada por un oso frontino.
Secuencia de un oso frontino partiendo una palma mediana para luego consumir la parte basal Foto: © Shaenandhoa García / Fundación
meristemática o “cogollo” de la misma en el suelo. Foto: © FES / Archivos Fundación AndígenA. AndígenA.
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Oso frontino en un maizal. Foto: © Jim Clare / Archivos Fundación AndígenA.
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COMEDEROS DE CARROÑA
La literatura especializada aporta poca información sobre el tema de la depredación de animales silvestres o
de ganado doméstico causada presuntamente por el oso frontino. Por esta razón, acá solo se presentan
algunas señales preliminares que deben ser consideradas durante el levantamiento de información en campo
referente a confirmar el consumo y/o depredación de ganado por oso frontino.
En los Andes Venezolanos el oso frontino puede consumir ganado bovino y ovino de diferentes clases de edad.
Sea por accidente o como estrategia de caza, algunos reportes anecdóticos sugieren que el oso frontino
presenta una conducta similar a la referida para el oso negro norteamericano (Ursus americanus). En este
sentido, el oso frontino puede espantar los rebaños de ganado en sitios próximos a precipicios, causando
lesiones y muerte sobre uno o varios individuos vulnerables para su posterior consumo. El oso puede romper el
cuello o la espalda de su presa valiéndose de sus patas anteriores, pero normalmente mataría mordiendo el
cuello y los hombros de sus presas. La estrategia de consumo de ganado indica que el oso generalmente
empieza a comer los tejidos blandos: las vísceras y la ubre de las hembras lactantes, probablemente para
obtener leche.
En la Cordillera de Mérida, los eventos de consumo de ganado por oso frontino están asociados principalmente
a las zonas del Páramo y la transición Páramo-Selva Nublada Montano Alta. El cadáver, frecuentemente de
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ganado vacuno de diferentes clases de edad, es arrastrada por el oso desde las áreas abiertas del Páramo
hasta un sitio más protegido con vegetación densa: matorral o selva enana, generalmente próxima a alguna
fuente de agua natural (quebrada o riachuelo).
El oso frontino deja abundantes señales de actividad y evidencias de alimentación alrededor del cadáver
consumido: vegetación rota, MARCAS EN ÁRBOLES con las zarpas, HUELLAS, EXCRETAS, SENDEROS, restos de
carroña (piel y huesos roídos y partidos), COMEDEROS DE BROMELIAS TERRESTRES y pelos adheridos a la
vegetación y en el suelo.
Generalmente, en las cercanías del cadáver se pueden hallar NIDOS o plataformas en los árboles construidas
por el oso, las cuales pueden ser utilizadas como sitios de COMEDERO, descanso o de vigía. Asociado al
consumo de ganado, el oso frontino también construye ENCAMES EN EL SUELO, los cuales presentan una forma
ovoide y cóncava como consecuencia del peso y forma del animal.
Es posible que el oso frontino invierta varios días en el consumo de un animal grande como una vaca, para lo
cual emplea una estrategia de alimentación que consiste en descuartizar el cadáver para ir trasladando sus
partes a diferentes sitios. Esto se evidencia en el terreno mediante una red de SENDEROS interconectados en
medio de la vegetación densa. Cada sitio de alimentación está asociado a la presencia de las señales de
actividad y evidencias de alimentación antes mencionadas. Según información anecdótica, en ocasiones el oso
puede subir partes de la carroña a los árboles de mediano y gran porte, próximos al ecotono Páramo-Selva
Nublada y las deja colgadas sobre ramas.
El oso frontino consume en casi su totalidad los restos de ganado bovino, aunque generalmente la piel no es
ingerida y puede incluso partir y roer los huesos grandes (escápula, vértebras, fémur, etc.). Una evidencia
importante de alimentación de ganado por oso frontino puede encontrase en los cóndilos roídos de huesos
grandes como el fémur, algo que solo puede hacer el oso debido a la gran fuerza de su aparato masticatorio.
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Restos viejos de ganado bovino consumido por oso frontino. Estos COMEDEROS DE CARROÑA se encuentran asociados a ENCAMES EN EL
SUELO. Nótese los huesos roídos en señal que fue un oso y no un felino grande como el puma que habita las mismas áreas.
Detalle del cóndilo roído por oso frontino. Restos de una vaca descuartizada por un oso. Foto: © Andrés Laguna.
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Restos de ganado bovino consumidos por oso frontino. Estos COMEDEROS DE CARROÑA se encuentran asociados a ENCAMES EN EL SUELO.
Nótese los huesos partidos y los restos de piel que no son ingeridos por el oso.
Restos de novillos consumidos por oso frontino. Nótese que sólo los tejidos blandos y la carne fueron consumidos. Foto: © Andrés Laguna.
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HUELLAS
La idea de rastrear a un animal conlleva a pensar en aquella
imagen de las HUELLAS de pisadas dejadas sobre terrenos
húmedos y despejados. Sin embargo, no es fácil identificar
las HUELLAS del oso frontino debido a las características del
sustrato de los bosques y páramos andinos.
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Huellas de pisadas anterior izquierda (izq.) y posterior izquierda (der.) de oso frontino. Las medidas promedios son referentes para un macho
adulto.
La HUELLAS de pisadas dejadas por el oso frontino en los bosques están representadas por hendiduras leves y
poco evidentes, a modo de resbalón, en el sustrato de hojas o musgos que compone el suelo. Cuando los osos
siguen SENDEROS dejan una secuencia de depresiones más profundas donde se notan además pequeñas
plantas aplastadas extendidas por varios metros en dirección del movimiento del animal. Estas señales no
permanecen mucho tiempo así y denotan el paso reciente de osos. Una manifestación similar se puede
evidenciar en los páramos con la vegetación de pajonal.
Huella de oso frontino (pisada de la pata anterior derecha) a orillas del Río Sinigüis, Parque Nacional Sierra Nevada. En lugares de sustrato
arcilloso / arenoso es fácil identificar las HUELLAS debido a la impresión de las almohadillas de las patas.
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Marcas de Uñas
Dedos
Huella de oso frontino (pisada de la pata anterior izquierda) sobre sustrato arcilloso. Foto: Andrés Laguna.
Marcas de Uñas
Dedos
Huella de oso frontino (pisada de la pata posterior derecha) sobre sustrato arcilloso. Foto: Andrés Laguna.
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HUELLAS de pisadas dejadas por el oso frontino sobre sustrato seco. Nótese las pequeñas zonas despejadas de hojarasca en el suelo.
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SENDEROS o CAMINOS
Los osos frontinos siguen rutas de
desplazamiento en el tiempo y a lo largo y
ancho de las montañas. El uso continuo de estas
rutas define los SENDEROS o CAMINOS, más
evidentes en los páramos con presencia de
bromelias terrestres y en áreas boscosas con
concentraciones de árboles de fructificación
estacional. Los SENDEROS pueden aportar gran
información sobre el territorio de los osos y su
uso está asociado a la presencia de otras
señales, tales como: EXCRETAS, COMEDEROS,
ENCAMES y ÁRBOLES MARCADOS, entre otras.
Sendero dejado por el paso del oso frontino. Nótese la vegetación doblada a los lados del
sendero ocasionada por el volumen y forma del animal.
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NIDOS o ENCAMES
Estas señales no son comunes o fáciles de localizar. Sin embargo, certifican la presencia inequívoca del oso
frontino debido a que ningún otro animal produce una señal parecida. La construcción de los NIDOS, ya sea en
el suelo o en los árboles, es un habito típico de algunas especies de osos, como el malayo (Helarctos
malayanus), el pardo (Ursus arctos) y el negro asiático o tibetano (Ursus thibetanus). Sin embargo, este hábito
es más marcado en el oso frontino. En tal sentido, se pueden distinguir dos (2) tipos básicos, los denominados
NIDOS o PLATAFORMAS EN ÁRBOLES, conocidos comúnmente por los campesinos como “trojas” y los ENCAMES
EN EL SUELO o DORMIDEROS. Estas señales se caracterizan por la acumulación de material vegetal (ramas y
hojas) en sitios adecuados y estratégicos para descansar y vigilar. La ubicación de estos NIDOS esta asociada
generalmente a laderas con fuerte pendientes protegidas del viento que permiten una visual amplia de la
zona. De esta manera, los osos pueden estar atentos a cualquier factor de perturbación en el medio.
Oso frontino en un NIDO EN ARBOL. Foto: © Armando Castellanos / Archivos Fundación AndígenA.
Estos ENCAMES son hechos por lo general a lo largo de los SENDEROS o CAMINOS de los osos, en lugares de
difícil acceso como riscos al borde de precipicios con buena visibilidad hacia áreas mas bajas en los valles. En
su fabricación el oso escarba ligeramente el suelo y acumula materia vegetal (ramas, hojas, musgos) a modo
de “colchón”.
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La forma ovalada y cóncava de los ENCAMES depende de las características del emplazamiento y del
individuo que lo construyó. A medida que el ENCAME es más viejo la vegetación se marchita, lo que permite
tener una idea del tiempo en que fue usado. Estos ENCAMES pueden servir de DORMIDEROS por lo que su
elaboración no es tan esmerada como la de los NIDOS o PLATAFORMAS EN ÁRBOLES.
ENCAMES EN EL SUELO que delatan la presencia del oso frontino. Nótese la forma ovalada en la vegetación producida por el peso y forma
del animal. Foto (der.): © FES / Archivos Fundación AndígenA.
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Diagrama de NIDO EN ARBOL (arriba, tomado de Goldstein 1989*) y ENCAME EN NIDOS EN ARBOLES construidos por oso frontino en la
EL SUELO hecho por oso frontino en el ecotono Bosque-Páramo. Ilustración: Denis Selva Nublada Montano Alta.
Torres.
EXCRETAS
Las EXCRETAS son una de las señales más obvias y distintivas de la presencia del oso frontino en áreas de
páramo y bosque. Son particularmente comunes a lo largo de SENDEROS y en las adyacencias a los
COMEDEROS.
Las EXCRETAS, de forma, tamaño y consistencia muy variables, contienen restos indigeribles de hierbas, frutos,
élitros de insectos o pelos de mamíferos, y su estudio sistemático permite conocer la dieta de la especie. Por lo
general son de formas redondeadas, segmentadas y depositadas en pilas, conteniendo predominantemente
uno o dos elementos reconocibles a simple vista. Las EXCRETAS frescas presentan la material poco digerido con
grandes fragmentos del recurso ingerido. Por lo general, el color y olor de la EXCRETA es similar al del recurso
consumido. Cuando el oso está comiendo frutos, las EXCRETAS presentan acumulaciones de semillas en una
matriz de residuo pastoso, mientras que cuando está alimentándose de carne, la EXCRETA tiene una
consistencia pastosa y compacta, un color negruzco y un olor fétido, presentando pequeños fragmentos de piel
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y huesos. En la Selva Nublada, a medida que pasa el tiempo, las EXCRETAS se oxidan y adquieren un color
marrón y una consistencia más pastosa y seca. Esto favorece el proceso de germinación de las semillas y la
EXCRETA se convierte en un compostero donde es posible distinguir agrupaciones de plántulas. Este tipo de
señal es particularmente común en sectores boscosos con abundancia de árboles de aguacatillos (Lauráceas). El
tiempo de permanencia de una EXCRETA depende de las condiciones ambientales del hábitat donde fue
depositada. En el Páramo las EXCRETAS están expuestas a grandes cambios de temperatura y a la acción
directa de la radiación solar, lo que favorece su deshidratación y destrucción en corto tiempo. Generalmente,
el contenido de esta señal consiste de material fibroso proveniente de restos de BROMELIAS TERRESTRES.
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Excreta de oso con restos de pelos que indican alimentación de origen animal.
57
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AGRADECIMIENTOS
Mi más sincero agradecimiento a quienes influyeron en la realización de este documento. En
particular a los guías locales (baquianos) en las remotas zonas de la Cordillera de Mérida,
quienes con su gran sabiduría y nobleza me permitieron conocer mucho del misterio que
envuelve la presencia del oso frontino.
Mil gracias a los amigos y defensores del oso frontino: Armando Castellanos, Shaenandhoa
García, E. Hayaoka, Jim Clare, Augusto Paredes, Alexander Lobo, César Barrio-Amorós,
Andrés Laguna y a la Fundación de Educación Superior (FES) de Colombia, por compartir
conocimientos y permitir el uso de algunas de sus magníficas fotografías.
SOBRE EL AUTOR
Denis Alexander Torres es geógrafo, egresado de la Universidad de Los Andes
(Mérida, Venezuela), con especial interés en biogeografía, conservación de la
biodiversidad y arte. Habla tres idiomas: español, inglés y portugués. Ha participado,
principalmente como ponente, en diversos eventos (convenciones, simposios, congresos,
foros, etc.) nacionales e internacionales relacionados a temas científicos y ambientales.
Ha escrito más de cuarenta informes y publicaciones científicas y divulgativas sobre
conservación y ecología. Es miembro calificado de numerosas organizaciones
ambientalistas, incluyendo la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) y el Mountain
Forum, entre otras. Desde hace casi dos décadas ha venido desarrollando una serie
de investigaciones enfocadas en la historia natural del oso frontino (Tremarctos
ornatus) en paralelo con un trabajo de educación ambiental para promover la
conservación de esta especie amenazada de extinción. De igual manera, ha
documentado diversos aspectos ecológicos sobre algunas especies de mamíferos y
aves de la Cordillera Andina y los Llanos de Venezuela.