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Por Qué Aprender A Leer y Escribir Es Complicado

Alfabetización inicial

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Conscio editorial: Patricia Gaviola, Vietoria Gaxiola de Haro via: Patricia Lopez Zepeda fitorial: Rayo Raticez soi de cubierta: Carlos Pallero iso de iteriores: SM de Ediciones nme eden, 2008 ‘© SM de Baiciones, S.A. de C.¥. 240, Col, Las Aguilas, 01710, Mexico, D.F 1, 5660 2090 [Link] ssa 488-366-5 so en Mexico / Printed bt Mexico Aprender y ensefiar la lengua escrita en el aula Coordinadoras Alejandra Pellicer Soffa A. Vernon cPor qué aprender a leer y escribir es complicado? Celia Zamudlio Mesa P= Ja mayoria de los hablantes alfabetizados {ue participan de la cultura esenta la escritura ‘no es otra cosa que la transcripeién del lenguaje oral Se dice que las letras se corresponden con los sonidos sel lenguaje; las palabras graficas, con las palabras rales y las oraciones, con los enunciados. Del mismo mado, se asume que cualquier hablante debe podet reconocerlas en el lenguaje oral y eseribirlas conforme las convenciones que la propia escritura sefala Desde luego, esta manera de concebir las relaciones entre ol lenguaje oral y la escritura repercute sobre 10 ue se piensa que es el aprendizaje de la Tengua es- crita. En virtud de estas ideas, se ha llegado a creer «que para leer y escribir basta con conocer las letras y sus valores sonoros. Lo demés viene por si solo; es de- 163 cis, que uno ex memotizadas la coespondencias tet hse utc con per steno 6 iis ea, a nogrtia seconde como un coon Seveplae més o menos arbitaas que hay ave memo. har para ear como la normao ditaina, a ro toda les guaran reacn neta co os sonidos nae ‘M!gnoe ben, bay dos cos que contadicen estas crsensas sae as elses nisensebereesonar Sn congener de manera ms rec sata tein eng entaysuapnae Pron eo Cos ees ios hacen psa he a ea durante la alfabetizacién, aun antes de ean isms xo os rene sun proce deat Sein my ini de a single wns oli chin el ete Law sree 250 I ieee fg aan mona es ese ablanescompeentes des eng he etan mena ler ese ene qe cone- karo no oer aged ereno lien Je conor etn pr oder cen Per pte cs ein dor ter escritura creados en el transcurso de la historia. En ‘feo las enomesifrecls ee doses Sslemss enn icp ne Aen ete natin ater ‘Soe dso d wan on no til el ‘fost cer care seme de se oman, Po “Seti se nt ue in ocean i conse Sitaram arson ot slesatian nuestras pretensiones de tratar la relacién voatre la oralidad y la eseritura como un tipo de repre- ventacién en la cual la segunda es sélo una imagen 0 wun reflejo de la primera. Aqui cabe enfatizar no sélo las diferencias que los sistemas de escritura mantienen wentre si, sino también las diferencias que las mismas wserituras alfabéticas han sostenido y sostienen entre villas. Las palabras gréficas y la ortografia no sélo le dan \un aspecto propio a la escritura de cada una de las ‘enguas que se representan de manera alfabética, sino «ue modifican la relacién ideal “una letra-un sonido’ le diferentes maneras, Tanto las palabras gréficas como | ortografia, se crearon muchos siglos después de! surgimiento de la escritura alfabsética y su presencia se ebe a circunstancias hist6ricas y culturales que exa minaremos en lo que sigue. EI principal interés de este capitulo es mostrar que las unidades de Las escrituras no codifican ni transcri- hen de maneia Inmediata las unidades del lenguaje ral. Para ilustrarlo vamos a analizar algunos de los mo- «los como las escrituras histéricas han representado las uunidades basicas de la lengua: los sonidos y las pala }nras, de forma que pueda ayudar a entender el enorme «sfuverzo intelectual que realizan los nifios para recono- very escribir las unidades de la eseritura alfabética, iho promo wg una gap oi na ene gue ver cos iin gue icons tease al arenas de cesar (aber cree soe ese componieac ees toe bs siden dpe eae tous prima oss ta uta es pra ee an ‘casio pata lv nite que aprenden wetta aah oe ‘on nlite re a aesponen co enn e estado Mo "esque £5 mis a inerretacion gue dans eased is ce ‘oun et teamesto de gos 6s La interaccién de sonido y significado en la conformacién de las escrituras antiguas La escritura alfabética fue precedida durante més de 2.500 afios por escrituras que, ademas de las propie- dades sonoras, consideraron otras propiedades de la lengua en su construcci6n. Sumerios ¥ asirios, chinos y japoneses, hititas y persas, egipcios, fenicios, he- breos y arabes, as{ como los mayas en el nuevo mundo, desarrollaron escrituras cuya representacién tomé como base tanto los significados como las propiedades sono- ras de las lenguas. La preocupacién de estas escrituras fue representar integraimente el lenguaje. iene representacin integeal del sonido y el signi ficado se manifiesta de manera més patente en la es ‘tmuctura de los caracteres compuestos de las escrituras llamadas logogréficas, que son escrituras donde cada cardcter grafico se corresponde con un signo linguts- co! Como se verd, ld razdu por Ls cual la representa cin logografica descansa en caracteres compuestos de- iva del principio constitutivo mismo de estas escrituras: un cardcter grifico por cada signo lingiiistico. ‘Aunque parece sencillo, el principio “un cardcter por cada signo lingiistico” conlleva algunos problemas fundamentales. Uno de ellos, consideran los historia- dores, refiere a la dificultad de inventar caracteres para » earn cone ing Fernand de Saussure, igo gic tal cmp rs ie en Sei ane iShen ao todos casera ba ego or elem, plas come fa so mar, ors yaa, ee tas someone ca a 9am S00 Figs eset aja dee taba compenae as Get on FOr 166 ‘epresentar los nombres propios, ya que en las culturas sntiguas éstos estaban integrados por adjetivos o frases ue remitian a cualidades 0 acciones. Piénsese en 1o vomplicado que resultaria usar dibujos (simbolos pic- ‘ograficos), como fueron los caracteres tempranos de las escrituras sumeria, egipcia, china y maya, para re- presentar nombres como los nombres propios chinos: Hui-fen (perfume de sabidurta) y Piao-ping {balan- ‘earse a gusto del viento), los sumerios Warad-Estar (servidor de la diosa Estar), 0 los mayas: Yaxum Ba- {am (el que tiene veinte cautivos) y Waxac Lahun Bah \dieciocho perforaciones) Pero el problema fundamental tiene que ver con la tendencia inevitable de las escrituras logogréficas a 'a protiferacién de los caracteres. El hecho de que estas escrituras representen cada signo lingtifstico con un carcter gréfico distinto implica tal multiplicacién, ‘due puede llegar a ser una enorme carga para la memo. Hla (trétese de imaginar, por ejemply, la cantidad de ca- racteres que se necesitarian para representar cada una de la palabras del espafiol). De ahi que, como solucién 8 estos problemas, se haya inventado extender el Uso le un mismo carécter grafico a otros signos lingifsticos. ‘Todas las escrituras logogréficas consiguieron ex. ‘ender la representacién mediante dos recursos. Uno consistia en emplear el mismo cardcter grifico para representar significados 0 cualidades de los objetos ‘cl, plies como peo, mares. soc. mab is, contenes can io, ps ncuyen ls sigan de nua uc ners sl nia, Ober ge, proms mos nome, cars fe er ue se relacionaran; por ejemplo, usar el dibujo de un sol para representar sol, pero también brillantez, luz 0 calor. Esto se conoce come principio ideogratico. El 0 consistia en utilizar el mismo cardcter grafico para dos o més signos lingiisticos cuyo sonido fuera igual (homéfonos) o muy parecido; por ejemplo, usar el di bujo de un pez para representar pez, tez y paz. Esto se conoce como principio del rebus. Si bien la extensidn de la representacién soluciond un problema, a la larga creé otro: la extension de la representacién via cualquiera de los dos procedimientos no solamente introdujo la ambigiiedad, sino que puso cen riesgo el principio “un carécter-un signo” propio de esas escrituras, Si un mismo cardcter grafico puede re presentar una serie de términos semejantes, sea porque se pronuncian igual 0 parecido 0 porque sus significa~ dos se relacionan, geémo saber qué interpretacién darle? Es cierto que el contexto puede ayudar en muchos ca- £08, pero en muchos otros puede ser insulficiente Ta solucién fue, entonces, especificar los caracteres, gréficos. Por ejemplo, en la escritura china, puesto que un mismo eardcter grafico puede representar va- rios signos linglfsticos distintos, la manera de impe- dir la ambigiledad y asegurar una lecture adecuada es agregando otro carécter que sirve para especificar la interpretacién que debe darse. Asi, el carécter grafico de rén “persona”, que figura en la primera linea del recuaclto que se presenta més abajo, también se emplea cen la representacion de una serie de cualidades relativas los seres humanos, como son las referidas por los adjetivos “orgulloso”, “bueno”, “afortunado” 0 “ser- vicial”, Cuando esto sucede, se hace acompafar de ‘tro carécter grafico que puntualiza la lectura por medio le la alusi6n a algin aspecto de la pronunciacion, y permite, entonces, especificar la interpretacién. De este ‘modo, el catdcter de persona entra a formar parte de un compuesto que se lee de diferentes maneras: éo, ai, ido, 0 fi, dependiendo del cardcter que lo acompaha El compuesto resultante constituye una unidad indi. soluble, donde la referencia al sonido y al significado es también determinante. Asi, pues, los caracteres com- uestos, ademas de eliminar la ambigiedad, permiten restituir el principio “un cardcter-un-signo”, que cons- ‘ituye la logografia.’ Lo misino sucede con los simbolos de “mano”, “madera” y “agua”, como se muestra en las lineas restantes del recuadro, 2 het Ba |e [aa [eA hae | en DONE cia cue naa chins a de tres SE ete equ tnne ur fete ae "san corn nen tr sone dr nen soa a 28 [Link] a agunseingadnes rom ces ase Samper (997. cme conn pe a oe hs Pane Gr ele el ease eg de ls cata cls La preocupacién por la representacién integral de los dos aspectos de} signo lingiiistico, el cémo suena y lo que significa, es una cuestin que trasciende las escrituras logogréficas. En escrituras como la japonesa, por ejemplo, a pesar de que los caracteres de origen| japonés kana pueden representar silabicamente las expresiones de la lengua, se recurre a los caracteres xkanji, heredados de la escritura china, para enfatizar cl significado léxico de una determinada secuencia srafiea. Por tanto, 1a mayorfa de las “palabras” del ja- ponés escrito quedan integradas por un kanjé mas una serie de kanas. Por ejemplo, la expresidn taberu (“co- me”), que altide al significado general del verbo, podria escribirse con tres kanas; sin embargo, se indica con sun kanif y dos kanas, Del mismo modo, tabe (“como”) se escribe con el kanji y un kana; tabeta (“comi6”), con el kanji y dos kana; tabemasu (“comer”), con cl kanji y tes kana; taberareru ("ser comido”), con el kanji y cuatro kanas as tebe ‘comeré RS aber “come Bs bera —‘comi B54 tabemasa “coment #55 "> taborarent ‘sera comido «ames eel pone or sat su popa ng, poe roa emt china cosa mid de ceniatn eee ate a ‘Sgn Cuan pr fn emer lrgu warn he si Ie SOE, SS Peron ve nna dwg he a ues once es 10 sta persistencia en la representacién del significado Ww las escrituras logograficas y de muchas sildbicas, » obstante haber descubierto el principio fonografi- resulta de especial interés porque da cuenta de la \wicultad que implica el separar el significante y el spnificado de los signos lingiisticos. De modo semejante, la dificultad para separar el ‘onido y el significado del lenguaje se muestra en la Inmensi6n psicogenética. Dicha separacién tampoco ~ asequible de inmediato; por el contrario, antes de sirigir su atencién hacia la representacién del sonido, lus nifios se centran en otros aspectos de la eseritura, ‘si, mucho antes de que los niios comprendan que la «scttura alfabética representa predominantemente el !specto sonoro del lenguae, ellos piensan que la escri- ‘ura representa los nombres de los objetos: un dibujo sepresenta el objeto, pero lo escrito debajo de él “dice su nombre” (Ferreiro, 1997, p. 19). Bl paso siguiente vs busear la manera de diferenciar en sus etcrturae \os distintos nombres de los objetos. Los nifios saben «que los nombres suenan distinto y que refieren a ob- tetos también distintes. Sin embargo, como ain no slescubren que la diferencia entre los nombres escitos tadica en las diferencias entre los sonidos, los ninos van escribiendo “nombres”, bien con diferente canti- sad de letras o pseudo letras, bien cambiando la se- cuencia de lettas 0 pseudo letras eon que eseribieron los anteriores. Los nifios exploran, pues, otras posibi- |35 ols slo lear es kane, No sam, sgeron spear machen de ne anv hin, os atactes kag Pro ot lidades de la representacién gréfica antes de concep: tualizar que las letras de la escritura pueden corres ponder a los sonidos del enunciado. En suma, tanto en la historia como en la psicogé- nesis de la lengua escrita se observan procesos de conceptualizacién complejos, en los cuales la centra- cidn en los sonidos (el principio fonogrético), lejos de ser una guia inmediata 0 primaria en la construccién de las escrituras, es el resultado de la exploraci6n de otras posibilidades de representacién, Esto significa ue la posibilidad de aislar el aspecto sonoro del len- fuaje es posterior a la consideracion del significado y al anilisis de algunos aspectos formales de la escritura (por ejemplo, el ordenamiento secuencial de las marcas eseritas, que es lo que las distingue del dibujo, y la posbilidad de variar 0 combinar las marcas para dife- renciar los nombres o los signos lingiisticos). Sin ‘embargo, queda atin una cuestién respecto de la repre sentacién fonogréfica que Ia historia de la eseritura revela y resulta de suma importancia examinar. A esto se dedicaré la siguiente secci6n. Al lugar de ta silaba en el andlisis det sonido Sin duda, lo que mas se destaca del andlisis del soni- do que realizan las escrituras antiguas y, en general, todas las que no son alfabéticas, es el hecho de que los simbolos gréficos se relacionen esencialmente con las sflabas de la lengua que representan. Ast, por efem- plo, en la escritura japonesa kana y otros silabarios, cada sflaba se correspond con un simbolo diferente: vn vka sata ma ha ma ya ta 6D FR ha gw su tu nu fu mu yu ru tT 7m ne we ku & "nko S01 no ho mo yo ro (wo Ste oe tr een ‘También en las escrituras semiticas, la representacion. \le las silabas tiene un papel prominente, como sucede von las escrituras arabe y hebrea. En estas escrituras un ‘ismo cardcter grafico sirve para representar sflabas wlistintas, asf el cardcter 2 puede leerse como ta, fe, "%, 10, 0 ti, porque la pronunciacién de cualquier simbolo, ya sea en aislamiento o dentro de una pala- ‘ra, siempre incluye las vocales. De este modo, aunque oy pri de ae Wega ects ues eominea 3 EI predominio de la representacién silabica en las escrituras de la antigiiedad y muchas del presente pe ne de manifiesto varios aspectos que son de singulat importancia para entender la relacidn de las escrituras con la oralidad, Por Io que conciemne a la organizaci6n silsbica, se trata de una forma de representacién que no puede calificarse como deficiente. En realidad, la indfeacién dstemtica de as consonantesy vocals ue ccomponen las silabas no es una cuestién que los ustia~ Hos de as estitarssbieasylogosabicasconsderen indispensable. La prueba es que hoy en dfa muchas escrituras silabicas contintan empledndose por una porcién considerable de habitantes del planeta; este 5 el caso de las escrituras china, japonesa, coreana, Jrabe, hebrea, etiope,tibetana y de todas las usadas por los diferentes pueblos hindies. Por otra parte, los nl- fios aprenden a leer y a escribir més fécilmente estas cescrituras que las eserituras alfabéticas.‘ De modo que, desde la perspectiva de la funcionalidad de las esc turas, la anterioridad evolutiva de las escrituras silabicas no significa representacién deticiente o primitiva. Alrespecto, la investigaciOn psicogenética revela que, cuando los nifios descubren que las letras de la escri- tura refieren a cortes que pueden hacerse en lo oral, Ten im ts knob ee iar ee ce Sar ater ers aaa bee tare chee aertaamat manos Sansectanemtte serra toa oe Siameteeteoes

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