1.
Introducción a los rellenos faciales
Hoy en día, muchas de las personas que deciden mejorar su aspecto, lo hacen mediante rellenos
faciales, ya que no requieren pasar por el quirófano ni por procedimientos anestésicos.
Los rellenos son uno de los tratamientos más utilizados en medicina estética. Éstos son una de las
alternativas disponibles para mejorar el aspecto del rostro, ya que debido al paso del tiempo, se
pierde elasticidad, tono, tersura y firmeza de las estructuras en general; además de la exposición al
sol y los años de movimiento de los músculos como sonreír, masticar, se traduce en la aparición de
líneas de expresión alrededor de los ojos, de la boca, en el entrecejo, en las comisuras labiales o en
los surcos.
Rellenos faciales:
Los rellenos faciales, son también conocidos como “rellenos dérmicos” e “inyectables” o fillers, son
una técnica médico estética ambulatoria para corregir los efectos de la edad, como el
envejecimiento, y dar volumen en determinadas zonas del rostro, utilizando sustancias orgánicas y
sintéticas mediante inyección, que dan al paciente unos resultados sorprendentes e inmediatos.
Este procedimiento ayuda a corregir o atenuar los signos de envejecimiento que con el paso del
tiempo ha dejado huella tanto en hombres como en mujeres, en áreas de cara, cuello y escote. De
manera general, las zonas en las que más se aplican son:
Patas de gallo, líneas de expresión y arrugas peribucales.
Entrecejo, surcos nasogenianos y peribucales (arrugas faciales cuando ésta son muy
profundas).
Líneas de marioneta y surcos nasogenianos (arrugas más profundas del rostro).
Varias partes de la cara para la restauración del volumen.
Labio (perfilado, aumento de volumen, refuerzo de las comisuras e hidratación labial).
Cara, cuello y escote para corregir los pliegues profundos.
Pómulos, mejillas y mentón, para disimular cicatrices o redondear la zona.
Técnica
Los rellenos faciales se llevan a cabo mediante leves pinchazos inyectando sustancias de relleno en
las zonas a tratar.
Las sesiones tienden a tener una duración de entre 15 y 30 minutos, pudiendo variar según las
correcciones que se deseen conseguir y el número de zonas a tratar.
Aunque es un tratamiento que no precisa de anestesia, porque es indoloro, en algunos casos se hace
uso de la misma, sobre todo para procedimientos más complejos y extensos. También depende del
umbral del dolor de cada paciente y como se ha dicho, del tipo de relleno a aplicar. En ocasiones, la
mera aplicación de hielo sobre la piel intervenida es suficiente.
En algunos casos, después del tratamiento, es posible que aparezca algún Hematoma y una ligera
inflamación, que durará un par de días. Tras su aplicación, el paciente puede seguir con sus tareas
habituales, ya que esta intervención no deja rastro ni incapacita de ninguna manera.
Estos tratamientos no son permanentes, pero se pueden repetir tratamientos de mantenimiento. Los
efectos tienen una duración de entre 6 meses ó 1 año, incluso más, dependiendo del tipo de
sustancia aplicada.
Antes de la intervención se debe realizar un historial médico del paciente, en él tiene que aparecer
su medicación habitual, sus antecedentes médicos y sus alergias o enfermedades.
Como precaución se recomienda que los pacientes no ingieran fármacos que puedan ocasionar un
sangrado prolongado tipo antiinflamatorios o complejos vitamínicos que contengan vitamina E.
Los materiales de relleno están contraindicados durante el embarazo y la lactancia. Tampoco se
recomiendan en pacientes que sufran enfermedades autoinmunes o receptores de determinados
tratamientos como interferón (IFN). Además se recomienda al paciente que no tome fármacos que
puedan ocasionar sangrado unos 10-14 días antes del tratamiento, se debe evitar tomar
antiinflamatorios tipo anntiinflamatorios no esteroideos (AINE) y complejos vitamínicos que
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contengan vitamina E . En caso de utilizar materiales de relleno permanentes o semipermanentes,
los pacientes no deberán tener antecedentes de desarrollo de cicatrices hipertróficas o queloides.
Tipos de rellenos
El relleno inyectable es una sustancia que se inyecta bajo la piel a través de una jeringa. La carga
aumenta de forma efectiva la piel periférica con el fin de que las arrugas y las líneas de expresión
del rostro se rellenen y desaparezcan.
Existen diferentes tipos de rellenos faciales, dependiendo del objetivo que se quiera conseguir, entre
los que se pueden destacar los siguientes:
Ácido hialurónico:
Juvéderm.
Restylane.
Perfectha.
Yvoire.
Artecoll/ArteFill.
Ácido poliláctico (Sculptra).
Policaprolactona (Ellanse).
Radiesse o hidroxiapatita de calcio.
Toxina botulínica (Botox).
Rellenos de grasa.
Colágeno.
Mesoterapia facial.
Infiltraciones con factor de crecimiento.
Clasificación y características físicas de los rellenos
Los implantes o materiales de relleno inyectables, son aquellos materiales que pueden ser
introducidos en el organismo mediante inyección. Estos se clasifican de la siguiente manera:
Según su origen se clasifican en:
Biológicos, de origen orgánico.
No biológicos, de origen sintético.
Según su duración, se clasifican en:
Reabsorbibles.
Irreabsorbibles.
La clasificación según la duración es de máxima importancia, la cual se utilizará para el estudio de
los diferentes productos. Así, entre las características de estos materiales se encuentran:
Implantes reabsorbibles
Son rellenos inyectables temporales, rápidamente biodegradables, poseen una duración
limitada entre los 2, y como mucho, los 6 meses. Los productos más frecuentemente utilizados
son los derivados del colágeno (autólogo o bovino) o del ácido hialurónico (de origen animal o
de síntesis). Otro de los productos con estas características es el ácido poliláctico, cuya
duración oscila entre los 12 y los 18 meses. Se suelen aplicar para el aumento de labios y el
relleno de arrugas.
Implantes irreabsorbibles
Son definitivos, es decir, no reabsorbibles y entre ellos destacan el Metacrilato (Artecoll y
Dermalive), Acrilamidas (Aquamid y Evolution) y Polialquilimidas (Bioalcamid). La silicona
líquida, en forma de microgránulos o biopolímeros pertenece al grupo de los compuestos
inorgánicos irreabsorbibles y su utilización con fines estéticos está prohibida en España. Estos
implantes se suelen utilizar en relleno de surcos y aumento del volumen labial, corrección de
defectos de la piel como cicatrices y corrección de déficits volumétricos en pómulos, mentón,
glúteos, etc.
El médico que hace uso de un determinado material de relleno dérmico, debe dominar la técnica de
inyección, conocer las características del producto a fondo y los posibles efectos adversos derivados
de su actuación.
2. Sustancias empleadas en los rellenos faciales
A continuación se procede a explicar cada uno de los materiales utilizados en los rellenos faciales, y
las características y usos de los mismos.
A. Ácido hialurónico
Ácido hialurónico:
El ácido hialurónico en el organismo tiene como función la retención de agua y el aporte de
hidratación y volumen. Con el paso del tiempo y el proceso de envejecimiento esta sustancia
comienza a degradarse a la vez que el organismo disminuye su capacidad de renovarlo.
Esta sustancia es producida de manera natural por el humano, y se encuentra sobre todo presente
en la piel. Cuando esta sustancia se va perdiendo, se refleja en la reducción del volumen y el
contorno facial, además de la aparición de arrugas. Por ello, el tratamiento con ácido hialurónico
está especialmente indicado para reponer esta sustancia en la piel.
Este tipo de relleno es uno de los más utilizados. En el mercado existe una amplia variedad de los
mismos, por lo que el médico especialista es el que decidirá cuál es el más indicado en cada caso.
Entre ellos, destacan:
Juvéderm.
Restylane.
Perfectha.
Yvoire.
Artecoll/ArteFill.
Éste, debe ser inyectado por un médico debidamente capacitado, específicamente con conocimientos
en la dermis media a profunda, donde se encuentran los pliegues o arrugas de moderados a severos.
Se usa para:
Suavizar, mejorar, y rejuvenecer las arrugas de los labios.
Para los surcos nasogenianos o arrugas de los paréntesis.
Las patas de gallo o arrugas alrededor de los ojos.
Las comisuras labiales, etc.
En ocasiones se usa para devolver o aumentar el volumen facial de pómulos y labios o mejorar
y destacar el contorno labial.
La duración de los resultados con el empleo de este material depende del área a tratar, del tipo de
ácido hialurónico inyectado, y sobre todo, del metabolismo de cada paciente. Los resultados se
caracterizan por ser:
Resultados naturales.
De efecto inmediato.
De duración entorno a los 9 meses ó 1 año.
Tienen beneficios añadidos además del efecto estético, ya que el ácido hialurónico mejora la
hidratación de la piel y su elasticidad.
La piel recupera su capacidad para retener agua y se reactivan las células del tejido conjuntivo,
con lo que por ejemplo, se produce más colágeno.
Aumenta la actividad de las células.
El relleno facial temporal, permite obtener unos resultados que se revierten naturalmente con
el paso de los meses, por lo que se pueden ir modificando según el gusto y necesidades de cada
paciente. Del mismo modo que permiten ir modificando el volumen y el aumento deseado.
Técnica de aplicación del relleno
La técnica de aplicación del ácido hialurónico consiste en:
Ácido hialurónico de baja densidad (AHBD). Se emplea principalmente para arrugas finas
y líneas tenues de expresión.
Ácido hialurónico de media densidad (AHBD). Indicado para depresiones profundas, surco
nasogeniano, así como para proporcionar volumen a los labios, pómulos, ovalo de la cara, etc.
Ácido hialurónico de alta densidad (AHAD). Se emplea principalmente como implante
temporal para aumentar el volumen de pómulos y mentón. Se utiliza como alternativa a la
colocación de prótesis de mamas o glúteos y remodelación de volúmenes corporales.
B. Metacrilato
Metacrilato:
El metacrilato es una sustancia inerte no reabsorbible por el organismo. Esta sustancia hace una
especie de callosidad bajo la piel que, con el tiempo, es cubierta por colágeno que se forma de
manera natural. Es un implante inyectable compuesto por microesferas de polimetilmetacrilato con
40/60 micrones de diámetro. Se presenta como una suspensión coloidal en un producto químico,
compuesto por carboximethylcelulose.
Promueve la corrección permanente de surcos o depresiones de cualquier parte del cuerpo donde
éste sea aplicado.
El tratamiento con metacrilato es utilizado tanto por hombres como por mujeres que han perdido
firmeza en el rostro. Las mujeres lo suelen utilizar para aumentar los labios y dar volumen a las
depresiones del rostro. Y en el caso de los hombres, es más común su uso para la eliminación de
arrugas y un perfeccionamiento del mentón o elevación de los pómulos.
Para ser utilizado se ha realizado a lo largo de varios años una observación clínica, siendo precedida
por estudios microbiológicos, histológicos y de biocompatibilidad. Se debe aplicar sólo por medio de
médicos especialistas.
Técnica de aplicación del relleno
El metacrilato es biocompatible en sus propiedades físicas y químicas, sin ninguna molécula de
proteína, por lo que favorece la corrección definitiva de las depresiones de cualquier parte del
organismo.
Por su diámetro y la falta de cualquier irregularidad en sus superficies, las microesferas no son
fagocitadas, permaneciendo en el sitio donde fueron colocados. Inducen la formación de tejido
colágeno, fibras elásticas y la neovascularización.
Debido a su composición química y la biocompatibilidad, el medio de suspensión sigue siendo
también donde se ha colocado, colaborando así con la estabilidad del relleno.
C. Colágeno
Colágeno:
El colágeno es una molécula proteica que forma fibras. Las fibras colágenas son estructuras flexibles
pero que ofrecen gran resistencia a la tracción.
El colágeno es una sustancia generada por el cuerpo humano, pero que poco a poco que se va
dejando de producir. Su importancia radica en el hecho de constituir el 25% de proteínas que
contiene el organismo, y ser el componente más abundante de la piel y de los huesos, por lo que su
presencia y estimulación son absolutamente necesarias para el buen mantenimiento del organismo.
La pérdida de colágeno se traduce en una pérdida de elasticidad de la piel, lo que tiene comienzo
alrededor de los 30 años de edad.
De la función de proporcionar sostén y resistencia se encargan las fibras de colágeno que forman la
piel. Al perder calidad con el paso del tiempo, estas fibras se endurecen; se entrecruzan y varían su
dirección, provocando flacidez y arrugas y la pérdida de suavidad, luminosidad e hidratación.
Desde hace muchos años, se hace uso del colágeno en cosmética, ya que está comprobado que éste
ayuda a recuperar la hidratación y flacidez de la piel.
La función principal que realiza la proteína contenida en los rellenos y cosméticos de colágeno, es la
de renovar los tejidos cutáneos mediante la retención de agua en el interior de las células, para
facilitar la hidratación de la piel y por tanto, su Tersura. Cuanto más puro y exento de aditivos sea el
producto, más calidad tendrá, y por tanto, más capacidad regeneradora conseguirá sobre los tejidos.
Además de servir para el uso de las imperfecciones, tales como líneas, arrugas y cicatrices, también
se utiliza para dar una apariencia más rellena a algunas de las zonas del rostro, como son labios y
mejillas. El colágeno se inyecta con una aguja ultra fina debajo de la superficie de la piel de esas
áreas a rellenar. La duración aproximada será de dos a cuatro meses.
Es ideal que para que este procedimiento funcione, la piel conserve un poco de flexibilidad. Por ello,
el colágeno sólo se ocupará en los primeros signos del envejecimiento. No es recomendable para
envejecimiento avanzado o graves problemas estéticos.
Como la mayoría de los tratamientos, el tratamiento con colágeno no está indicado para mujeres
embarazadas, personas con una enfermedad autoinmune, y las personas que son alérgicas al mismo.
Las posibles complicaciones después del tratamiento incluyen la infección bacteriana,
enrojecimiento, hinchazón o dolor, reacción a la anestesia, reacción alérgica, picazón, descamación
de cicatrices, heridas abiertas, abultamientos, etc.
D. Hidroxiapatita de calcio
Es una sustancia que se utiliza en implante reabsorbible y está compuesta de micropartículas
sintéticas de hidroxiapatita cálcica (CaHA) suspendidas en un gel portador que son inyectadas en la
piel mediante un simple y seguro tratamiento, mínimamente invasivo. Cuando estas son inyectadas
bajo la piel, el efecto inmediato de las mismas es rellenar, aumentando el volumen facial para
brindar a la piel un aspecto suave y natural. El cambio es apreciable de manera inmediata. Con el
paso del tiempo, el cuerpo va absorbiendo gradualmente el gel, pero las diminutas y finísimas
micropartículas permanecen.
Es un tratamiento estético de última generación; es un implante inyectable blando, seguro, sencillo e
inmediatamente eficaz.
Una vez que es inyectado, se inicia un proceso llamado neocolagénesis o producción de colágeno
nuevo. Este proceso estimula al cuerpo para que produzca colágeno nuevo y promueve el
crecimiento del mismo alrededor de la zona inyectada.
Su textura es como la de una crema, se mantiene blanda, es natural al tacto y permanece en su lugar
durante muchos meses o años.
Debido a que el relleno es biocompatible, no es necesario esperar a resultados de pruebas de
alergia, y debido a que es biodegradable, se adapta perfectamente a las necesidades estéticas
siempre cambiante del rostro, aportando resultados inmediatos que duran hasta dos años.
Sus usos más habituales son:
Corrección de nariz sin cirugía.
Reducción de la aparición de las líneas de expresión por sonrisa o al fumar.
Remediar arrugas graves.
Resaltar la línea de la mandíbula.
Lograr un aspecto joven y sano de las mejillas.
Embellecerse.
La mayoría de pacientes se quejan de ligeras molestias a lo largo del tratamiento, por lo que es
posible la aplicación de anestesia para reducir las mismas.
Tras el tratamiento, el paciente puede presentar un nivel leve a moderado de picor o sensación de
dolor después de la inyección. Para garantiza la corrección uniforme, se masajeara la zona tratada,
lo que puede causar enrojecimiento pasajero o hinchazón en la piel.
Los hematomas en el lugar de la inyección son un efecto secundario común de los rellenos dérmicos.
Es normal tener mayor sensibilidad en la zona de tratamiento.
Una vez realizado el tratamiento se recomienda:
Aplicar hielo o una compresa fría en la zona de inyección para aliviar la hinchazón.
No masajear ni manipular la zona tratada sin las recomendaciones del médico.
Después de 24 horas, lavar suavemente.
No exponer la zona tratada a calor intenso.
E. Ácido poliláctico
Actúa como tensor cutáneo y contribuye a alisar las arugas y reconstruir de forma natural el
volumen perdido de distintas zonas del rostro.
Con el tiempo, la piel pierde el aspecto liso, firme y juvenil como resultado de un proceso natural de
envejecimiento. El tratamiento con ácido poliláctico puede mejorar visiblemente este deterioro.
El mecanismo de acción de este implante se basa en la renovación cutánea a nivel celular con la
formación progresiva del nuevo colágeno.
Este tratamiento revierte el envejecimiento facial de forma progresiva, sin recurrir a procedimientos
agresivo o a intervenciones quirúrgicas. Se inyecta en la dermis mediante pequeñas infiltraciones
que ocasionan mínimas molestias.
Posteriormente el producto conlleva a la formación del nuevo colágeno de manera natural y
progresiva, mostrando el paciente un mejor aspecto de forma gradual.
Los resultados suelen tener una duración de dos años. Es posible realizar sesiones de mantenimiento
tras dicho período.
Tras el tratamiento, el paciente puede presentar un ligero dolor. Para garantiza la corrección
uniforme, se masajeara la zona tratada, lo que puede causar enrojecimiento pasajero o hinchazón en
la piel. En este caso se evita la exposición al sol.
F. Policaprolactona (PCL)
Es un relleno dérmico único y novedoso al ser un bioestimulador del colágeno que actúa para
corregir, restablecer y mantener la salud de la piel facial con unos resultados que normalmente
duran entre dos y cinco años. Se conoce con el nombre de Ellense.
Es un polímero suave médico totalmente bioreabsorbible que proporciona resultados inmediatos con
resultados más duraderos y sostenidos que otros rellenos faciales debido a la buena combinación de
su Viscosidad, elasticidad y su homogeneidad uniforme.
El gel portador de la PCL se reabsorbe gradualmente durante un período de varias semanas después
del tratamiento. Se utiliza como el resto de rellenos faciales para:
Corregir las arrugas y pliegues profundos alrededor de la boca, mandíbula, nariz y otras áreas
faciales.
Rellenar la falta de volumen en las mejillas y restaurara el contorno facial.
Mejorar las cicatrices faciales y la piel floja.
Con él, se puede lograr levantamiento de la cara completa, sin necesidad de cirugía agresiva. Es un
tratamiento seguro eficaz.
G. Toxina Botulínica
La Toxina Botulínica, se conoce también como Botox. La Agencia Española del Medicamento ha
aprobado el uso estético de la toxina botulínica tipo A bajo la marca Vistabel. Es una Neurotoxina
que de manera habitual se utiliza en medicina estética, contra las arrugas y líneas de expresión.
Este tipo de tratamientos se emplea principalmente para las arrugas de expresión, como el
fotoenvejecimiento, por envejecimiento fisiológico, arrugas dinámicas, etc.
Las zonas que se encuentran más favorecidas, y en las que mayores resultados produce este
tratamiento, es el tercio superior: arrugas frontales, arrugas de entrecejo, patas de gallo, arrugas de
cuello.
Se considera uno de los más revolucionarios métodos de rejuvenecimiento facial.
Es un tratamiento no quirúrgico, rápido y seguro. Se aplica en pequeñas dosis y produce un efecto
de relajación en los músculos faciales, logrando que las arrugas se atenúen o desaparezcan sin
alterar demasiado el aspecto natural de la cara.
Una vez realizado el tratamiento, el rostro muestra un aspecto relajado y libre de arrugas,
manteniendo la naturalidad, frescura y luminosidad habitual. Para ello, es necesario que la sesión se
realice de manera natural respetando la personalidad y las características faciales de cada persona.
Es un tratamiento seguro e indoloro y no precisa de anestesia, aunque en las ocasiones que así lo
requieran, se puede aplicar una crema anestésica. Después del mismo deberá ejercitar durante 2 ó 3
horas los músculos tratados, lo que ayudará al producto a actuar sobre los músculos.
Los resultados podrán verse en los dos o tres días, alcanzando el máximo efecto a partir del séptimo
día después del tratamiento, aunque como en todos los casos, variará dependiendo de las
características de cada paciente.
Por lo general, los resultados duran aproximadamente 4 meses, aunque en ocasiones se alargan
hasta los 5 ó 6 meses, dependiendo de las características individuales de cada paciente, a partir de
ese momento los músculos suelen comenzar a recuperar su parte de funcionamiento normal,
En la mayor parte de los casos la primera sesión suele generar los resultados deseados, pudiendo
tras la primera sesión necesitar pequeños retoques. Entre las dos primeras sesiones deben
transcurrir 6 meses, siendo la tercera sesión pasados otros 8 meses y finalmente, una sesión anual
como mantenimiento.
Está contraindicado para mujeres embarazadas, pacientes tratados con anticoagulante y los que
padecen coagulopatías.
H. Lipofilling facial
Es la remodelación y rejuvenecimiento de los rasgos faciales mediante la implantación de células
grasas propias tomadas de otras zonas del cuerpo.
Con cánulas especiales, se obtienen las células del propio paciente, utilizando como zona donante la
región del abdomen, la región infraumbilical o muslo interno.
La grasa obtenida se trata antes de la implantación en el paciente. Su tratamiento consiste en
centrifugar la misma para separar por densidades, las células grasas puras de los componentes
sanguíneos y los triglicéridos en suspensión, pudiendo ser enriquecida con factores de crecimiento
plaquetario (FCP) del plasma propio del paciente.
Se inyecta con micro-cánulas de forma cuidadosa en las zonas de la cara elegida, pómulos, surco
nasogeníano, comisura, y labios. De modo general, se rellenan las arrugas de la piel, devolviendo a
la misma tersura y volumen.
No produce alergias ni rechazo, por ser una autoimplantación de tejido adiposo propio del mismo
organismo.
No se aconseja en personas delgadas y musculosas, ya que tienen poca grasa y su extracción puede
ser traumática y con dificultad. Y se deben extremar las precauciones en pacientes con diabetes y
que presenten dermatosis o lesiones acneicas.
Se lleva a cabo en quirófano con técnica ambulatoria con anestesia local y en algún caso sedación.
En la mayoría de los casos se puede volver a casa de manera inmediata.
Posteriormente al tratamiento, se tienen molestias típicas de una cirugía, cierta inflamación y
hematoma. En general, se puede retomar una vida normal pasado unos días. Y aunque la inflamación
se presente de manera inmediata, es compatible con la vida normal, sin realizar esfuerzos.
3. Técnicas de aplicación de rellenos
La técnica de los tratamientos de relleno facial, se realiza mediante unos leves pinchazos con agujas
muy finas inyectando sustancias de relleno en la zona a tratar. Así, en un procedimiento médico
estético ambulatorio, se procede de la siguiente manera:
Evaluación: en esta fase el médico escucha los resultados que el paciente quiere conseguir,
para luego, a partir de su historia clínica, evaluar la apariencia de la cara y el tono de la piel
mediante un examen de las áreas de la cara a tratar, para determinar el producto apropiado
para el relleno.
Estrategia: aquí, el médico marcará los puntos estratégicos de la cara como guías de los sitios
adecuados donde inyectará la sustancia.
Limpieza de la zona antes del tratamiento: las zonas en las que se vaya a realizar la
infiltración se limpiarán con un agente antibacteriano. Si el paciente es sensible al dolor o son
varias zonas, se aplicará un anestésico tópico para adormecer el área. En algunos casos, el
relleno facial incluye un anestésico en la mezcla.
Inyección: las inyecciones necesarias que se apliquen en la zona a tratar se efectuaran en
pocos minutos y sólo uno segundos por cada inyección.
Limpieza posterior al tratamiento: las marcas que se producen en el tratamiento se
eliminan lavándolas y se ofrece una bolsa de hielo al paciente para reducir cualquier molestia.
Las técnicas que se emplean son las habituales según la función de la zona a tratar, es decir, tipo de
arruga, localización y profundidad de la misma. Así, destacan:
Técnica Lineal, Trazado, Tunelización
Se trata de introducir la aguja a lo largo de la depresión cutánea y después aplicar el
producto a la vez que se retira el agua. Según el tipo de producto y la profundidad de las
arrugas, la inyección se realizará de forma más o menos profunda (surco nasogeniano,
relleno de labios, arrugas perilabiales).
Técnica de depósito o punto por punto
Ideal para zonas más difíciles de tratar (pómulos, ojeras y sienes), permite la corrección
con precisión, donde se introducen pequeñas cantidades de producto.
Técnica de abanico
Un sólo punto de inyección permite modificar la dirección de la aguja e inyectar con
precisión el conjunto de una zona de depresión (líneas de marioneta).