Inventerio Obsesivo Compulsivo
DESCRIPCIÓN
El Inventario obsesivo-compulsivo de Maudsley (MOCI) (Maudsley
Obsessional Compulsive Questionnaire)1 (MOCQ) fue diseñado para investigar
distintos tipos de síntomas en pacientes con rituales. Hodgson en 1977 elaboró este
instrumento con los ítems que mejor discriminaran a los pacientes obsesivos de los
neuróticos, intentando valorar los síntomas más claramente obsesivo-compulsivos.
Con posterioridad, fue sistematizado2 en 1980.
Por otra parte, intenta resolver la ambigüedad “rasgo-síntoma” que se produce
en el cuestionario de Leyton3. Como es conocido, éste se basa en un sistema de
tarjetas, aunque existe una versión de lápiz y papel4. Disponemos de una adaptación
al castellano de Avila (1986), que es la que presentamos5.
Se trata de un cuestionario autoaplicado de 30 ítems con respuesta tipo
verdadero/falso. Se puede obtener información de cuatro áreas distintas:
comprobación, limpieza, enlentecimiento y duda, así como una puntuación global.
Deben atenderse las cuestiones que plantee el entrevistado referentes a las
preguntas del cuestionario, intentando no influir en la tendencia natural de la
respuesta6.
Se obtiene una puntuación total, suma de las obtenidas en todos los ítems. La
mitad puntúan de forma directa (1 – 0) y la otra mitad de forma inversa (0 – 1).
Se puede disponer de puntuaciones de las cuatro subescalas: comprobación
(ítems 6, 8, 14, 15, 20, 22, 26 y 28), limpieza (ítems 1, 4, 5, 9, 13, 17, 19, 21, 24 y
26), enlentecimiento (ítems 2, 4, 8, 16, 23, 25 y 29) y duda (ítems 3, 7, 10, 11, 12,
18 y 30).
INTERPRETACIÓN
No existen puntos de corte para distinguir pacientes obsesivo-compulsivos,
pues éste no es el objetivo del cuestionario1 y los resultados deben interpretarse
como una medida de la intensidad de los comportamientos obsesivo-compulsivos.
Es más sensible a los comportamientos de compulsión y limpieza que a los de
agresión o de recopilación, por lo que algunos tipos de pacientes como los
escrupulosos pueden estar infravalorados. No es muy adecuada para medir cambios
sintomáticos.
No está diseñado para diagnóstico de trastorno obsesivo-compulsivo. Valora
el peso de los distintos rituales en los pacientes obsesivos. Su interés radica en la
ordenación de los síntomas investigados para poder comparar intra e inter-sujetos
con fines investigadores principalmente7,8. Su utilidad clínica es más limitada.