Discurso religioso y memoria oral en la
formación de la cultura merideña*
Ana Hilda Duque y Niria Suárez **
hildaduque@[Link] / niriapar@[Link]
Discurso, Memoria y Región, representan en este proyecto
la articulación de tres campos ampliamente abordados
desde la interdisciplinaridad de los estudios culturales, y
que han hecho posible el desprendimiento de conceptos
y categorías de análisis cualitativo de realidades sociales
complejas, que por su cercanía, espacial y cronológica,
creemos más accesibles.
Afortunadamente para el investigador es una realidad
cultural inagotable; no solamente por que se trata de
caminos poco transitados de manera sistemática, sino
por la complejidad que representa la observación, ya sea
etnográfica o documental, de colectivos siempre en
tránsitos, en devenires; en simultaneidades de tiempos
que asedian al presente y desdibujan el pasado para
recrear aquello que sobrevive de la confrontación constante
entre la memoria y el olvido: el presente continuo.
*
Resumen del Proyecto Central del Grupo de Investigación y Estudios Culturales de
América Latina. (GIECAL).
**
Profesoras Titulares, Investigadoras del GIECAL. Facultad de Humanidades y
Educación. Universidad de Los Andes.
11
Diálogos Culturales
Propuesta Investigativa
Los ejes temáticos que sostienen esta propuesta
investigativa advierten sobre la necesidad de privilegiar
los estudios culturales regionales, como plataforma de
observación de identidades, prácticas, imaginarios y
apropiaciones, reconstruidos a partir de la microhistoria,
la misma que nos acerca y detiene en los aportes siempre
vigentes de Carlo Guinsburg y Giovanni Levi, y a conceptos
en los que confluyen otras formas de elaboración del
pequeño relato, como son las abordadas desde la Historia
Inmediata, la Intrahistoria o la Historia Reciente.
1. Un primer eje temático que abona en esta percepción
cultural de la sociedad merideña, es el Discurso
religioso.
El hecho religioso es una parte de la historia humana. El
discurso religioso satisface necesidades elementales o
primarias que tienen que ver con la salud, la protección
contra las catástrofes, promueve y acompaña la fertilidad
y la vida del hombre, de los animales y el campo. Busca
a la vez llenar necesidades sentidas intensamente y
busca el beneficio y la respuesta a las necesidades más
perentorias. Para ello el hombre religioso ofrece
compensaciones a los seres sobrenaturales. Tiene un
sentido muy pragmático. Presupone, además, la existencia
de unos poderes sobrenaturales a los que se dirige con
un ritual que es considerado central en las relaciones de
estos poderes con el hombre. El ritual tiene aspectos o
prácticas privadas/públicas y se expresa a través de
comportamientos ajenos o no controlados directamente
por la Iglesia; tiene cierta autonomía en su relación con
12
los seres sagrados y en general es portador de una
tensión o rechazo de la mediación clerical u oficial. La
Iglesia católica acepta y tolera estos rituales y creencias
populares reglamentándolos o limitándolos. En las últimas
décadas después del Concilio Vaticano II (1962-65), la
institución católica latinoamericana ha tenido una actitud
más positiva a través de la llamada religiosidad popular,
teniendo en cuenta que desde la época colonial se inició
un proceso de transformación cultural de enormes
dimensiones que afecta tanto a las estructuras de poder
como a los comportamientos cotidianos.
En las creencias y prácticas religiosas participan la
mayoría de los miembros de la sociedad aunque su
identificación con la iglesia oficial sea muy disímil. Sin
embargo, lo religioso identifica más a la gente con su
pueblo que otras manifestaciones culturales. Presenta
rasgos de sincretismo con otras religiones o prácticas
más antiguas. En nuestro caso con el antepasado
indígena y mestizo. Es el resultado de una dialéctica entre
los que detentan el poder y el resto de la población. Por
ello, cambia a lo largo del tiempo y se mueve entre el
racionalismo y el romanticismo. Ciertamente existe un
contraste, una pugna entre lo oficial y lo popular. Esto
último está siempre asentado en la tradición, recreando
desde el presente sus anhelos y sentidos de la
trascendencia 1.
1 Puede verse con interés la obra Religión y fiesta. Antropología de las creencias y
rituales en Andalucía, de Salvador Rodríguez Becerra. Signatura Demos. Sevilla 2000.
13
Diálogos Culturales
Como primer objetivo, pretendemos observar la tradición,
a través del seguimiento fragmentario de una institución
que cabalga entre lo oficial y lo popular: la cofradía. Desde
una perspectiva etnohistórica, la organización se expresa
en un contexto de fiesta religiosa católica con elementos
culturales característicos de los antiguos habitantes de
la región y del posterior proceso de mestizaje con
individuos provenientes de otras culturas.
La geografía, la historia, la sociología, la psicología, la
fenomenología, la antropología cultural y la etnografía
nos ayudan a situar el área de estudio dentro del contexto
más amplio de la Cordillera de Mérida.
En segundo lugar, nos interesa reconstruir la razón de
ser antropológico-religiosa de las cofradías.
La literatura histórica y descriptiva sobre las cofradías
es abundante. Nos circunscribimos a señalar algunas
características antropológicas y su perfil social. Se hace
imperativo conocer principalmente sus rasgos españoles
y su traslado a América. En este punto encontramos escasa
literatura etnográfica, es decir, el estudio específico de
cofradías o hermandades bajo la óptica etnológica.
Otro propósito es la comprensión el entorno merideño y
las coordenadas impuestas por el catolicismo indiano en
el que se implantan las cofradías juntamente con el paso
de los rituales indígenas a los católicos.
Es abundante la literatura histórica general civil y
eclesiástica para Mérida. Pero en lo relativo a cofradías
es poco el material tocante a la Cordillera merideña. Los
estudios etnográficos venezolanos sobre cofradías son
14
escasos con la excepción de algunos rasgos de las cofradías
de negros de lo cual fue pionero Miguel Acosta Saignes2.
El modelo de lectura etnográfica que se propone se
realizará del primer libro de actas de la Cofradía de la
Inmaculada. Creemos que el aporte principal de este
estudio desde el punto de vista etnohistórico es el intento
de relacionar las creencias y prácticas religiosas de los
antiguos habitantes de la cordillera con el catolicismo
impuesto en el proceso de conquista-colonización y su
posterior adaptación hasta nuestros días, enfocándolo
puntualmente a partir de una cofradía presente desde
hace tres siglos, en una comunidad de la Cordillera de
Mérida. En el campo de la iconografía tuvimos el escollo
de encontrar mucho material histórico-artístico-descriptivo
sobre la Inmaculada pero pocos materiales etnográficos
elaborados sobre el mismo tema.
Ante un horizonte que se nos hace inabarcable optamos
por recoger la información general que nos permita
conocer mejor la razón de ser y características de la
cofradía. Del mismo modo, sobre la iconografía de la
Inmaculada seguimos los pasos al desarrollo de los
símbolos para aplicarlos posteriormente a la Cofradía de
la Inmaculada de Mucurubá. Todo ello dentro del estudio
del contexto etnográfico de la Cordillera de Mérida.
2 Miguel Acosta Saignes. Vida de los esclavos negros en Venezuela. 1984. Véase
también Carmen Elena Alemán. Corpus Christi y San Juan Bautista. Dos
manifestaciones rituales en la comunidad afrovenezolana de Chuao. 1997. En las
páginas 18ss. trae una relación de los estudios afroamericanos realizados en
Venezuela.
15
Diálogos Culturales
Determinar los principales rasgos del discurso religioso
católico en el contexto del discurso simbólico de la
Cordillera de Mérida, implica la utilización del método
etnológico comparativo para describir la fiesta y algunos
de sus componentes.
Este enfoque, y a la vez, práctica metodológica exige la
recolección y ordenamiento del material histórico y
etnográfico disponible. La actividad de campo sobre
cofradías exige también una serie de entrevistas con
especialistas y/o profesionales de lo religioso (sacerdotes)
y con gente de diversas localidades merideñas señalados
como conocedores o expertos en la materia. Las fuentes
orales nos sirven de interesante aprendizaje y de cotejo
con diversas experiencias personales (referencias
familiares y profesionales). En este sentido plantea Michel
Boud: Todos los historiadores rechazan la búsqueda positiva
de la ‘única y verdadera’ realidad histórica, reconstruida en
base a investigaciones empíricas y formada, supuestamente,
independientemente de la subjetividad del historiador. La
nueva historia social emana explícitamente de la idea de
que es en última instancia el historiador quien ‘construye’ su
historia a partir de su elección e interpretación de las
fuentes... Esta puede y debe ser matizada por la verificación
cada vez más rigurosa de la investigación empírica y por la
explayación de los métodos y las tesis iniciales... muchos ...
consideran la elección de sus temas de investigación como
una opción política e incluso moral. Quieren que su
investigación histórica ayude a la construcción de una
sociedad más justa...3.
3 Michel Boud. “Posibilidades y limitaciones de la historia oral”. En, Fabio Silva Vallejo.
Las Voces del tiempo. Oralidad y cultura popular, p. 80.
16
La metodología etnográfica permite afinar conceptos,
replantear ideas, abrir horizontes. Estima el valor de la
tradición oral como fuente histórico-etnográfica y
tropezamos con las dificultades propias de este tipo de
trabajo, máxime cuando la misma gente de la zona ha
sido abordada por diversos investigadores. Los vecinos
se preguntan ¿por qué averiguan tanto esos señores de
la universidad? 4.
Las entrevistas se realizarán a personas (de Cacute,
Cacutico, Escagüey, La Cruz, Los Pozos, Mococón,
Mucuchíes y Mitibibó; también de Mérida, La Azulita,
Pueblo Nuevo, Táriba y Palmira o Guásimos en el Estado
Táchira), de todas las edades aunque buscamos con
interés a personas mayores, sin discriminación de
ninguna naturaleza (amas de casa, socias, agricultores,
cantores, choferes, estudiantes, solteros, casados, etc.).
La mayor parte de las entrevistas se hacen al azar, otras
seleccionadas entre las personas más cercanas a la
cofradía y al trabajo de la Iglesia. Las conversaciones
unas veces más y otras menos formales, hasta las
entrevistas prolongadas, unas veces con cuestionario y
otras menos estructuradas. Las fiestas son la ocasión
privilegiada para entrevistar al azar a personas que
participaban en la celebración o estan en los alrededores
de la celebración festiva. No se registran como entrevistas
las conversaciones informales con personas de diversa
condición académica, social y religiosa realizadas la
mayor parte en la ciudad de Mérida.
4 Nelson Montiel Acosta. “La tradición oral: una fuente primaria de la historia de
Venezuela”. En, Boletín Antropológico 13(2987)32-33: El investigador no puede
esperar que se va a conseguir inmediatamente con la realidad, porque las
comunidades muchas veces son celosas con sus conocimientos y tradiciones, lo
que puede contribuir a traumatizar los primeros momentos de la investigación.
17
Diálogos Culturales
A través de la investigación de fuentes escritas nos
acercamos al pasado intentando recomponer una
secuencia temporal que explique, al menos en parte, la
continuidad del discurso religioso 5. El hecho religioso
acompaña la historia humana en todas sus etapas 6 .
Intentar ser etnohistoriador arrastra consigo la tensión
de descubrir las sociedades existentes como el resultado
de las transformaciones de otras sociedades que las
precedieron en el tiempo.
2. El segundo eje temático es la Memoria Oral. Asumir la
memoria como la instancia básica que articula individuo
y sociedad, y al situarnos en el camino de elaborar una
Historia Cultural Regional, nos sentimos comprometidos
con nuestro propio discurso. En este sentido, consideramos
que una forma de iniciar estos procesos de búsqueda y
reafirmación de identidad cultural, es abriendo espacios
para la recuperación, registro y difusión del patrimonio
5 Barry Sanders. “Aparentar según se representa: Chaucer se convierte en autor”. En,
David R. Olson y Nancy Torrance. Cultura escrita y oralidad. p. 154: “Sólo cuando la
memoria es percibida como un texto se puede convertir el pensamiento en un mate-
rial a moldear, reformar y transformar. Sólo un yo que ha pensado lo que efectivamente
dice puede decir algo que no piensa”.
6 Juan Martín Velasco. Introduccion a la fenomenología de la religión. p. 300: “el
fenómeno religioso interviene en el desarrollo de la historia, siendo sin duda
condicionado por él, pero determinando a su vez en buena medida ese desarrollo en
todos los demás aspectos. El hecho religioso contiene, pues, una enorme variedad
de formas que reflejan la pluriformidd de la historia humana, según las diferentes
épocas, culturas y situaciones. Pero contiene también una indudable unidad que nos
permite identificar fenómenos aparentemente muy diferentes”.
18
social que da coherencia y significación a la herencia
sociocultural que nos define como colectivo.
En esta propuesta, las memorias colectivas construidas
describen el mundo y por efecto lo canonizan, quizás por
esa virtud que tienen de generarse en la continuidad del
pasado en el presente, y en una asediante paradoja: la
de ser resultado del olvido, noción que al utilizarse como
categoría de análisis, es mucho más articuladora que los
referentes históricos producidos por las grandes rupturas,
ya sean epistemológicas o cronológicas7.
En nuestro caso, la herramienta fundamental para abordar
y reconstruir memoria es el habla. Hacer y dejar hablar a
la imagen, al testimonio, al pensamiento, al monumento.
Como propuesta museística, no hay aquí pretensiones
descalificadoras ni tendencias a la oposición oralidad-
escritura; ambas formas de expresión ya se han decantado
suficientemente en sus territorios como para que cada
una desde sus espacios y desde sus posibilidades
creativas asuma sus propios objetos de análisis y
modalidades de registro.
7 Aunque ese “pasado eternizado” sea dominio y pretensión de la memoria, “…es el
olvido el que nos pone en contacto con el pasado de la memoria y de la historia…”,
pues es un pasado hecho del olvido de memoria y de la historia. Bertrand P. El
Olvido. Revolución o muerte de la historia. México: Siglo XXI, 1977.
19
Diálogos Culturales
La adscripción de este proyecto al GIECAL 8, implica
abordar los Estudios Culturales como plataforma teórica
que estimule y conduzca líneas de investigación inter y
transdisciplinarias, como forma de abordar realidades
complejas, y por consiguiente, generadoras de categorías
de análisis pluridimensionales. Tales metas estarían por
lo tanto abiertas a los diálogos entre tradición y
modernidad, entre centro y periferia, entre el canon y las
lecturas emergentes: estudios fronterizos, alternativos y
todos aquellos arropados por el manto de la Nueva
Textualidad del mundo, por la Nueva Historia 9.
8 El Grupo de Investigación y Estudios Culturales de América Latina (GIECAL) funda
su concepción en el reconocimiento de que el espacio cultural latinoamericano es uno
y múltiple, donde la profundización de las investigaciones y cambios de enfoques es
constantes. Esta premisa permite observar una realidad cultural caracterizada por
complejos procesos de intercambio, de continuidad y discontinuidad, de creación
imaginaria incesante que obligan, por un lado, a romper con los esquematizmos
clásicos de las disciplinas y por el otro, con la problematización de instancias
interpretativas.
Esta complejidad de los espacios y tiempos múltiples en los que se mueve la cultura
latinoamericana, nos ofrece un campo de reflexión e investigación que justifica la
creación de este grupo. Nuestro campo de estudio es en consecuencia la Cultura
Latinoamericana concebida en plural, cuestión que nos permite asumir un tejido
complejo en el que reconocemos que los procesos de formaciones culturales de
América Latina son irreductibles dentro de esquemas unidimensionales. En
consecuencia, la historia cultural concebida como un campo de estudios fronterizos
en la encrucijada interdisciplinaria y transdisciplinaria, se transforma en una posibilidad
de interpretación y comprensión de las culturas y sus sujetos, de sus sentidos y
significaciones.
Por otro lado, las realidades de América Latina vistas desde esa multiplicidad nos
plantean más preguntas que respuestas. El descubrimiento de un inmenso campo
por estudiar y de la urgencia social del mismo, nos conduciría a realizar grandes
esfuerzos de interpretación en la confluencia de los aportes de las escuelas europeas
y latinoamericanas, ambas con balances historiográficos importantes.
9 La Nueva Historia, derivada de esa Nueva Textualidad del mundo, conduciría los
aportes que van a registrar los archivos del futuro; los espacios desde donde pueda
verse la cultura desde si misma, y en los que el historiador tendría el papel de proveer
el alcance de una estética de la cultura ya que esta termina siempre materializándose,
convirtiéndose en producto, en artefacto. (c.f. Jameson F. (s/d)”Sobre Estudios
Culturales”; en Gonzalez S. B. (comp.) Cultura y Tercer Mundo. Caracas: Nubes y
Tierra. Nueva Sociedad.
20
La idea de crear una organización que se ocupara del
registro y recopilación de cultura material y fuentes orales,
así como de su tratamiento como Patrimonios Sociales
Tangibles e Intangibles, nace entre los años 1998 y 1999,
en el marco del proyecto El Trabajo Campesino Andino
como factor de reconstrucción histórica, financiado por
el CDCHT-ULA, cuyo Informe Final fue aprobado por esta
dependencia universitaria en el año 2000. A su vez, este
proyecto se derivó de los resultados obtenidos en
investigaciones anteriores sobre la formación de sistemas
laborales andinos, ejecutados desde el año 1986, a partir
de la propuesta de que tales sistemas, son producto de
procesos históricos acumulativos gestados a través de
prácticas socioculturales y herencias interculturales,
trasmitidas por una fusión de elementos reproductivos
propiciados por la familia, el arraigo al lugar y el trabajo,
lo que viene a conformar un imaginario cultural con un
alto sentido ritualista.
Posteriormente, la idea inicial se fue consolidando, dando
origen a una propuesta de museo, a través del Proyecto
Sensibilidad y Memoria, también financiado por el CDCHT-
ULA , en el que se establecieron las bases constitutivas y
organizativas del mismo. Paralelamente, se desarrollaron
proyectos satélites en la línea de los imaginarios de
pueblos de montaña, apoyados en el registro de
testimonios orales que han enriquecido el patrimonio del
Archivo de la Palabra.
Este museo es una respuesta individual que se materializa
colectivamente como un cuestionamiento ante la
posibilidad de que desde el poder, en todas sus
manifestaciones, tanto políticas como históricas, se nos
21
Diálogos Culturales
imponga el olvido como forma de vida. La percepción de
que son las elites o sectores minoritarios quienes tienen
la facultad para institucionalizar la tarea de salvaguardar
la herencia cultural de una sociedad, inmoviliza los
intentos de acciones y prácticas desde la otra visión,
desde la otra historia. Ante el acecho del olvido y el des-
sentido que genera la desmemoria, asumimos el
compromiso de hacernos responsables de conservarla
como patrimonio vivo, activo, como práctica de vida
colectiva y del sentido de pertenencia.
La difusión del patrimonio recuperado nos obliga a redefinir
la noción de documento, pues estaríamos otorgando a la
palabra el valor del documento vivo, cambiante e itinerante;
y a la cultura material que la sostiene, el peso de la tradición
y la evidencias de la permanencia del tiempo materializado,
forjado en la conexión paisaje y cultura. La modalidad
museística ofrece dos beneficios: la posibilidad de ir hasta
el lugar donde se origina y conserva la palabra, y la
oportunidad recuperar memoria anclada en la cultura
material, que luego se conserva en un lugar apropiado como
son los museos y los archivos.
Por otra parte, la función más importante de un esfuerzo
como este, es el estímulo a la investigación que se
materializa en la apertura de líneas de investigación
ofrecidas como seminarios y simposios, por supuesto
apoyados por instituciones afines al quehacer histórico
cultural. Hemos considerado viable esta actividad, ya que
emprender esta labor desde el sector no gubernamental,
en el ámbito de la cultura y la memoria, es una tarea
difícil que exige entrega y dedicación; la idea es llegar a
los grupos más apartados y producir el encuentro del
22
ciudadano con su propia historia. Sin embargo, sabemos,
como ya lo hemos señalado en los antecedentes, que no
estamos solos. Hemos tenido información de otras
experiencias; es el caso del Archivo de la Palabra y la
Imagen, fundado en El Salvador, cuyos responsables
justifican su creación a partir de intereses y motivaciones
que compartimos plenamente10.
Un proyecto en memoria oral debe contemplar el registro,
rescate y salvaguarda de la herencia laboral, cultura
material y memoria oral de sociedades y colectivos, como
instancia valida de legitimación de memoria histórica e
identidad cultural.
Al mismo tiempo, el estudio, análisis e interpretación
desde la percepción cultural, plantea la apertura de
categorías capaces de articular los constructos con la
acción social, de manera de no quedarnos con la
ambigüedad que puedan generar aquellos conceptos que
por su condición de ser leidos universalmente, no logren
anclarse en el coxtexto histórico que reclama. Tales
categorías conceptuales las hemos definido como:
- Etnografía del habla
- Imaginario cultural (tradición y ritualidad, calendario y
ciclos vitales)
- Lectura del patrimonio social
- Cultura material
10 Hernández R. G. (s/d). El Museo de la Palabra y la Imagen. Una propuesta ciudadana
ante la desmemoria. Universidad tecnológica del Salvador.
23
Diálogos Culturales
La recuperación, registro, inventario y catalogación de
documentos (oralidad recuperada y transcrita,) habla y
fuentes iconográficas e instrumentales. Se contextualiza
en esta propuesta, en categorías marco, articuladas líneas
de investigación en curso:
- Tradición y Modernidad: anclajes, apropiaciones y
prácticas.
- Memoria Colectiva y Memoria Histórica: encuentros,
desencuentros, fusiones
- Historia Paralela: el sentido ritualista en sociedades
tradicionales
- Historia y Tradición: reconstrucción de la memoria social
desde el habla (música, gastronomía, coplas, cuentos
y canciones, sistemas de pesos y medidas)
- Historia Inmediata: pensamiento urbano, memoria textual
- Estudios sobre el Homenaje y el Reconocimiento
- Huellas y Rastros: caminos, puentes y senderos.
- Itinerarios de la Memoria Urbana
La estructura organizativa del museo contempla Unidades
tienen la responsabilidad de Planificar, Organizar y
Coordinar todas las actividades desempeñadas por las
Áreas de Trabajo.
La Unidad Museo del Trabajo, a través de sus áreas
tiene como finalidad el registro, inventario, recuperación
y mantenimiento del capital laboral materializado en
instrumentos, aperos y herramientas asociadas a los
cultivos tradicionales de la región. Está conformada por
tres áreas:
24
El Área de Registro e Inventarios, tiene como función la
tarea de registrar e inventariar el patrimonio laboral de la
región, atendiendo de manera primordial a los productos
culturales locales, generados por la inventiva y la
transmisión de saberes populares.
El Área de Extensión y Eventos cumple con la función de
organizar e implementar exposiciones permanentes e
itinerantes; así como talleres y simposios como medio de
difusión de los resultados de los proyectos de
investigación asesorados y canalizados por el MUMCOA.
El Área de Rutas del Trabajo Agrícola, cumple con la
función de organizar y ejecutar visitas de grupos
interesados, tales como la población joven escolarizada,
a lugares emblemáticos de la cultura del trabajo
campesino, como una forma de dar a conocer y valorar
el patrimonio laboral regional. Las rutas previstas son: la
ruta del trapiche, del trigo, del café, del arado, del telar,
entre otras.
La Unidad Archivo de la Memoria Oral, cumple con la
función de registrar, salvaguardar y difundir la memoria
oral colectiva, a través de cinco áreas de trabajo:
Archivo de la Palabra, cuya función principal es registrar
voces campesinas, testimonios sonoros y etnografías del
habla, para su conservación y posterior difusión.
Archivo de la Imagen. Registra y digitaliza audiovisuales
y fotografías del paisaje agrario y del calendario laboral-
santoral andino.
Área de Documentación. Inventario, y catalogación del
acervo documental del MUMCOA.
25
Diálogos Culturales
Área de Extensión y Relaciones Interinstitucionales.
Establecimientos de convenios con instituciones
culturales y educativas de la región, para la difusión de
los productos audiovisuales del Archivo de la Palabra y
de la Imagen.
Área Red de Contactos de Informantes. Establecimiento
de convenios con las instituciones educativas de la región
para entrenar a los docentes para la recuperación de la
memoria oral, a través del adiestramiento en el registro
testimonial de la población escolar en el seno de su
colectividad.
La Red de Contactos de Informantes (RCI), es una de las
áreas más importantes del museo, ya que una de sus
funciones es el registro de la memoria testimonial en el
lugar donde se genera y conserva en la tradición.
La Red de Contactos de Informantes está conformada
por representantes sectoriales, quienes en su condición
de docentes activos incorporados a la educación formal
(Básica Integral y Adultos), serán entrenados como
personal de contacto de nuevos informantes a través del
estímulo de la población escolar, en la recuperación de
memoria oral en el seno de su colectividad.
El soporte teórico-metodológico del proyecto se define
como un análisis cualitativo e interdisciplinario que
permite abordar lo histórico-social como producto cultural.
Planteado en estos términos, tendremos la posibilidad
de estudiar realidades socio-culturales complejas
representadas en tejidos sociales plurales, pero al mismo
tiempo matizados por esa dualidad y simultaneidad de
un tiempo social que nos traslada y mantiene en ese
26
presente continuo derivado de la convivencia de tradición
y modernidad.
Compartimos el pensamiento de García Canclini, quien
enrumba su reflexión hacia la elaboración de una Teoría
Social del Patrimonio11. Creemos tener cabida en este
planteamiento, desde el mismo momento en que asumimos
la cultura latinoamericana como la representación del cruce,
de las fusiones, de apropiaciones y prácticas que generan
un producto más allá de la cultura material; es el
patrimonio intangible que se crea y recrea en el habla y
la memoria.
Los instrumentos de recolección y análisis de datos están
diseñados de acuerdo al paradigma cualitativo, con especial
énfasis en la Observación Participante, Investigación Acción,
Etnometodología e Historias de Vidas, estrategias metodo-
lógicas que incorporan la utilización de testimonios,
entrevistas, videos y recuperación de imágenes.
11 García C. N. Culturas Híbridas. México: Grijalbo, 1989
27
Diálogos Culturales
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