Andrés Felipe Castillo García
Introducción a la literatura
Universidad Nacional de Colombia
Iménez, un espejo de la realidad.
El escritor colombiano Luis Noriega, con su obra de ciencia ficción Iménez, nos abre las
puertas a un mundo que podríamos llamar distópico, en el que, a mi interpretación, podemos
ver reflejada parte de la realidad actual, pasada y, por qué no, futura de la sociedad
colombiana. Una sociedad en la que la élite trabaja por el beneficio de la élite misma, donde
la vida y el bienestar dejan de ser un derecho y se convierten en un negocio. Una realidad en
la que la sublevación es aplastada y silenciada. Una sociedad en la que, como bien dice el
autor, "el sistema hace de nosotros lo que quiere". Dicho esto, haré un análisis más profundo
de estas interpretaciones, un análisis a fondo de cómo Iménez es un espejo de nuestra
realidad.
En la novela se nos presenta, como espacio geográfico, la Ciudad Andina. Allí,
encontramos la llamada Cúpula, en la que viven los afiliados y los residentes. En el exterior
de la cúpula la historia es muy diferente, encontramos los barrios marginales, donde la
problemática social se hace presente en mayor medida. Aquí encontramos el primer reflejo de
la realidad colombiana, las grandes ciudades se vuelven prioridad para los gobiernos, se
vuelven un eje central para el desarrollo de la nación, y por ende pasan a un primer plano en
cuanto a la atención por parte del estado. En cambio, las zonas rurales y periféricas son
dejadas de lado, despojadas de visibilidad e importancia, y el estado mismo se vuelve
indolente ante la situación de éstas zonas, tal y como ocurre en Iménez, e n donde el sistema
trabaja exclusivamente por y para la Cúpula, dejando el exterior en el olvido, haciéndolo
invisible.
Por otra parte, tenemos el llamado Sistema de Privilegios, en el cual los habitantes de
Ciudad Andina pueden afiliarse y acceder a parte de los privilegios que poseen los residentes,
todo esto a cambio de algo: su vida. Por ende, ésta pasa a ser parte de un contrato, en el que
quien lo acepta le entrega su vida al sistema, se despoja de ella para gozar, efímeramente, de
una mejor y placentera calidad de vida. Si se pone esto en contraste con el día a día de la
sociedad colombiana, podría encontrarse cierta similitud. Las necesidades básicas de un
pueblo, como la salud o la educación se convierten en un negocio, en un "sistema de
privilegios". Quienes tienen la posibilidad y por tanto deciden hacer parte de este sistema,
obtienen el bienestar y por qué no, la posibilidad de vivir de una forma placentera. En
cambio, quienes son invisibles a los ojos del estado, deben luchar y desgastarse, recoger las
migajas que el Estado en su indolencia apenas les deja, justo como pasa con los habitantes del
exterior de Ciudad Andina, quienes deben buscar formas y aguantar condiciones deplorables
si quieren sobrevivir.
Tenemos también en Iménez un Estado que trabaja exclusivamente por el beneficio de
unos pocos, y pareciera que la tecnología en la novela cumple esa función, de beneficiar y
preservar al sistema. Lo vemos en las armas de los ejecutores, en las insignias de
identificación, en el transporte, el gas que recorre el subsuelo y en la Cúpula misma. Quienes
poseen el poder en Colombia lo usan para beneficiar a la clase privilegiada, usan los
instrumentos que vienen con éste para preservar su posición privilegiada y la de quienes
poseen la riqueza.
Concluyendo así este análisis, podemos ver cómo la ciencia ficción permite desde una
faceta alternativa a la literatura "realista" explotar la realidad de una manera metafórica, que
aunque superficialmente nos puede parecer ajeno lo contado, es indudablemente verificable
en la actualidad y la coyuntura social, así como Iménez con la realidad colombiana, siendo así
un espejo de nuestra vida.