El tributo se fundamenta en un deber no solamente de sujeción de los individuos, sino en un deber de ciertos
valores constitucionales tutelados; El derecho tributario como rama del derecho público por el cual el Estado
ejerce su vínculo tributario obtiene de los particulares ingresos que sustentan el gasto público para la
consecución del bienestar común de la sociedad.
Cuando hablamos de impuestos y sobre quien tiene que hacerse cargo de las obligaciones tributarias
que un determinado impuesto arroja, es muy habitual confundir los términos de contribuyente y sujeto
pasivo.
Es cierto que en muchos impuestos estas dos figuras suelen coincidir pero, en realidad, encontramos
diferencias significativas entre uno y otro.
El sujeto pasivo es la persona física o jurídica obligada al cumplimiento de las obligaciones
tributarias, ya sea como responsable último del impuesto o como contribuyente. Esta figura es el
deudor frente Hacienda, ya que ha generado el hecho económico por el que surge la obligación
del pago del impuesto.
Por otro lado, el contribuyente es la persona física o jurídica llamada a soportar la carga del
impuesto, ya que es el titular de la capacidad económica que da lugar a la generación del propio
impuesto.
se define contribuyente tributario como aquella persona física con derechos y obligaciones, frente a un
agente público, derivados de los tributos. Es quien está obligado a soportar patrimonialmente el pago de
los tributos (impuestos, tasas o contribuciones especiales), con el fin de financiar al Estado. Además es una
figura propia de las relaciones tributarias o de impuestos. Se determina y define en concreto de acuerdo
con la ley de cada país. El contribuyente es, en sentido general, el sujeto pasivo en Derecho tributario,
siendo el (sujeto activo) el Estado, a través de la administració
La relación jurídico-tributaria. Las obligaciones tributarias
Desde un punto de vista legal, el artículo 17 de la LGT define en su apartado primero a la relación jurídico-
tributaria como "el conjunto de obligaciones y deberes, derechos y potestades originados por la aplicación
de los tributos". Por tanto, de la relación jurídico-tributaria nace un conjunto de obligaciones, derechos y
deberes que son los que analizaremos a continuación.
4.1 Las obligaciones tributarias materiales
Dentro de las obligaciones tributarias materiales se encuentran las siguientes:
La obligación tributaria principal. La obligación tributaria principal tiene por objeto el pago de la cuota
tributaria.
a) El hecho imponible. El concepto legal del hecho imponible nos lo proporciona el artículo 20 de la LGT,
estableciendo que "el hecho imponible es el presupuesto fijado por la ley para configurar cada tributo y
cuya realización origina el nacimiento de la obligación tributaria principal".
b) El devengo. El artículo 21 de la LGT define el devengo como "el momento en que se entiende realizado
el hecho imponible y en el que se produce el nacimiento de la obligación tributaria principal".
c) Las exenciones. Es necesario diferenciar el concepto de exención del de no sujeción. Ambos conceptos
van a provocar un mismo resultado: que no se pague el tributo. Sin embargo, en esencia son conceptos
jurídicamente distintos. La exención supone:
La existencia de una norma impositiva en la que se define un hecho imponible, que normalmente da origen, al
realizarse, al nacimiento de una obligación tributaria.
Por otra parte, supone la existencia de una norma de exención que ordena que, en ciertos casos, la obligación
tributaria no se produzca, a pesar de la realización del hecho imponible previsto en la norma de imposición.
En cambio, la no sujeción implica que los supuestos por ella contemplados no están contenidos en la norma
delimitadora del hecho imponible, es decir, la no sujeción delimita negativamente el hecho imponible.
La obligación tributaria de realizar pagos a cuenta. Se recoge en el artículo 23 de la LGT, el cual la define
como la obligación tributaria de satisfacer un importe a la Administración Tributaria por el obligado a realizar
pagos fraccionados, por el retenedor o por el obligado a realizar ingresos a cuenta. La LGT permite a las
leyes propias de cada tributo que establezcan cantidades a deducir diferentes a las fijadas por los pagos a
cuenta realizados.
Las obligaciones entre particulares resultantes del tributo. Se recogen en el artículo 24 de la LGT. El
referido artículo las define como las que tienen por objeto una prestación de naturaleza tributaria exigible
entre obligados tributarios, calificando como obligaciones de este tipo las que se generan como
consecuencia de actos de repercusión, de retención o de ingreso a cuenta previstos legalmente.
EJEMPLO
En este tipo de obligación se incluye la prestación satisfecha como consecuencia de la repercusión
del IVA. Así, una negativa a soportar la repercusión del impuesto, dada su naturaleza de obligación
tributaria, podría ser objeto de reclamación económico-administrativa conforme al artículo 227.4 a) de
la LGT.
Las obligaciones tributarias accesorias. Las obligaciones tributarias accesorias se definen en el artículo
25 de la LGT de una manera residual, es decir, lo son todas aquellas obligaciones de carácter pecuniario
distintas de las demás que se deban satisfacer a la Administración Tributaria y cuya exigencia se impone
en relación con otra obligación tributaria.
Entre las obligaciones tributarias accesorias se incluyen la obligación de satisfacer el interés de demora,
los recargos por declaración extemporánea y los recargos del periodo ejecutivo, no incluyéndose como tal
las sanciones tributarias.
4.2 Las obligaciones tributarias formales
Se encuentran definidas en el artículo 29 de la LGT como todas aquellas obligaciones que, sin tener
carácter pecuniario, son impuestas por la normativa tributaria o aduanera a los obligados tributarios,
deudores o no del tributo, y cuyo cumplimiento está relacionado con el desarrollo de actuaciones o
procedimientos tributarios o aduaneros, no tratándose de una lista cerrada, ya que la propia LGT prevé
que las leyes propias de cada tributo puedan establecer otras.