Opuntia o nopal es un género de plantas de la familia de las cactáceas que consta de más de
300 especies, todas nativas del continente americano, que habitan desde el sur de Estados
Unidos hasta la Patagonia, donde crecen de forma silvestre. Fueron introducidas en Europa
por los conquistadores españoles para aprovechar suelos poco productivos del sur de
la península ibérica, y de allí pasaron a Italia -donde existió una pequeña industria ligada a
ellas-, y al norte de África.1 La especie tipo es Opuntia ficus-indica, conocida popularmente
como xoconostle, nopal o chumbera; sus frutos comestibles, las tunas o higos chumbos,
son muy populares en México, Guatemala, Honduras, El
Salvador, Chile, Argentina, Perú, Sicilia, en el sur de Italia, las islas
Canarias, Andalucía, Extremadura, en el sur de Castilla y el Levante español, donde incluso
se hacen productos tales como zumos, dulces o cerveza con sus frutos. También se
encuentra asilvestrada en gran parte de África del Norte y en el Desierto del Sahara, aunque
su popularidad y aprovechamiento es desigual y en algunas zonas inexistente.
Índice
1Descripción
2Simbología
3Gastronomía
o 3.1Tallos
o 3.2Fruto
4Taxonomía
5Referencias
o 5.1Bibliografía
6Enlaces externos
Descripción[editar]
Este extenso género abarca plantas de muy diferentes tamaños, desde la pequeña Opuntia
microdasys var. albispina, llamada comúnmente “ala de ángel” por sus gloquidios de diminutas
espinas blancas que le dan un aspecto afelpado, hasta especies arbustivas o arbóreas con
tronco y copa, como Opuntia leucotricha, que puede llegar a medir 5 m de altura. Son plantas
muy rústicas y ramificadas, con ramas muy extendidas o inclinadas. Los segmentos
(cladodios) son característicos del género, con apariencia de hoja carnosa, planos y
generalmente ovales; tienen la capacidad de convertirse en tallos y a su vez emitir nuevos
segmentos y flores.
Otra peculiaridad son los gloquidios alrededor de las areolas; cojincillos de diminutas y finas
espinas (como cabellos) que dan a algunas especies aspecto afelpado.
Algunas especies poseen duras espinas, de hasta 10 cm de largo, recubiertas por una sierra
dentada en sentido opuesto, por lo que si se clavan en la piel la extracción suele ser algo
dolorosa.
Opuntia ficus-indica
Las flores de estas plantas son grandes, muy abiertas y de colores que varían entre el
amarillo, naranja, rojo y hasta púrpura, aparecen en los bordes de los segmentos, pudiendo
nacer incluso en las areolas de los frutos. Los frutos tienen un sictoma relajante, lo que origina
un grupo de frutos arracimados surgidos de cada flor.
La tuna es un fruto globoso u ovoide, de tres a cinco centímetros de longitud, de color verde
que se torna rojizo o anaranjado al madurar, o amarillo o blanco en ciertas variedades. Es
una baya cubierta de areolas con espinas cortas pero fuertes, similares a las del tallo que la
produce, pudiendo ser moradas, blancas, amarillas, lilas, rosadas, coloradas y anaranjadas.
La pulpa se encierra en su interior es de un color carmín, amarillo, blanco o verde, y ofrece un
sabor agradable y refrescante cuando está bien madura. Las numerosas semillas que
contiene y que inevitablemente deben ser consumidas junto con la carne del fruto suelen ser
algo incómodas, pese a no ser perjudiciales para el organismo y, contrariamente, resultan
digestivas.2
Pese a ser un grupo muy amplio y heterogéneo, todas las chumberas comparten
el metabolismo ácido de las crasuláceas (CAM) para la fijación de dióxido de carbono para la
fotosíntesis. De este modo, la absorción del CO2 de la atmósfera se lleva a cabo únicamente
por la noche, cuando la planta abre sus estomas, y de este modo evita tener que abrirlos por
el día (lo que supondría una gran pérdida de agua en su clima árido natural).