Declaración Doctrinal de la ICPD
Declaración Doctrinal de la ICPD
DOCTRINAL
Fundamentos de la Fe de la Iglesia
Cristiana Pueblo de Dios.
Existimos para acercar a los hombres a Dios y hacer tesoros en los Cielos y no en
esta tierra, por tanto se permite libremente la reproducción de este documento
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Introducción............................................................................................................ 3
1) Sobre la Biblia, la Escritura, la Palabra de Dios escrita .................................... 6
2) Sobre la Trinidad, un Dios en tres Personas .................................................... 8
3) Sobre la providencia, propósito y la elección eterna de Dios ....................... 10
4) Sobre la Creación ........................................................................................... 15
5) Sobre el pecado del hombre y la caída de su comunión con Dios ................ 16
6) Sobre el libre albedrío .................................................................................... 18
7) Sobre Jesucristo, el Hijo encarnado de Dios .................................................. 20
8) Sobre la obra salvadora de Cristo .................................................................. 23
9) Sobre el llamamiento eficaz ........................................................................... 25
10) Sobre el arrepentimiento y la fe .................................................................... 27
11) Sobre la justificación por Dios ........................................................................ 29
12) Sobre la adopción .......................................................................................... 31
13) Sobre la obra de Dios en la fe y santificación ................................................ 32
14) Sobre el vivir por la Palabra de Dios en la meditación y oración .................. 36
15) Sobre la perseverancia de los santos ............................................................. 38
16) Sobre la seguridad de la Gracia y de la salvación del castigo ........................ 40
17) Sobre la libertad cristiana y la libertad de conciencia ................................... 42
18) Sobre el gobierno civil .................................................................................... 43
19) Sobre el matrimonio ...................................................................................... 44
20) Sobre la Iglesia de Cristo y Sus ordenanzas ................................................... 46
21) Sobre la disciplina eclesiástica ....................................................................... 50
22) Sobre el mandato de Cristo de hacer discípulos a todas las naciones .......... 51
23) Sobre el ministerio del Espíritu Santo en la Iglesia ........................................ 52
24) Sobre el estado del hombre después de la muerte, la resurrección y la
segunda venida del Señor .................................................................................... 54
Hace alrededor de 2000 años el apóstol Pablo le escribía al joven Timoteo: “Oh
Timoteo, guarda lo que se te ha encomendado” (1ª Timoteo 6:20). Pablo
deseaba que su hijo Timoteo se ocupara con perseverancia de permanecer en
aquellas cosas que había aprendido, “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina;
persiste en ello…” ¿Por qué tanta insistencia en la fidelidad al testimonio de las
Escrituras? La respuesta la había dado anteriormente: “…pues haciendo esto, te
salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.” (1ª Timoteo 4:16). La razón era
sencilla: una infinita gama de problemas atacarían a la Iglesia; falsos maestros
(1:3-4), deseos carnales (6:9-10) y hasta fuerzas demoníacas (4:1) estaban
obrando contra la Iglesia de Dios. Si Timoteo no guardaba una doctrina correcta,
un correcto entendimiento de la Palabra de Dios, entonces él y sus oyentes
quedarían expuestos a caer en la ruina espiritual. Y no sólo eso sino que incluso
muchos quedarían lejos de alcanzar la salvación de Dios.
El mensaje de Pablo no era nuevo, sino un eco del viejo mensaje de Dios dado a
sus siervos. Cientos de años antes el profeta Oseas pronunciaba de parte de
Dios un mensaje similar; “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó
conocimiento.” (Oseas 4:6). El mensaje de Pablo y el de Oseas era el mensaje de
Dios. En efecto, Jesús mismo, el Dios encarnado, pronunciaría una declaración
que haría rechinar los oídos de quienes le oían y no comprendían que se
encontraban frente al Dios vivo, “De cierto, de cierto os digo, que el que guarda
mi palabra, nunca verá muerte.” (Juan 8:51).
No creemos que uno deba creer todo lo expresado en esta Declaración para ser
salvo, hay verdades que ocupan un lugar más fundamental en relación a otras,
particularmente aquellas que se relacionan con nuestra pecaminosidad, el
carácter de Dios y la obra salvífica de Cristo. No obstante, no es nuestro interés
encontrar “lo mínimo” que se pueda creer para ser salvos y luego dejar todo el
resto, sino que estamos convencidos que el mayor bien para nuestras almas y la
verdadera unidad de la Iglesia se logran estableciendo los límites bíblicos con
claridad, y luego reuniéndonos dentro de esos límites mientras seguimos la
verdad en amor. Tampoco presumimos de haber desarrollado o descubierto
1.1. Creemos que la Biblia, los treinta y nueve libros que conforman el
Antiguo Testamento y los veintisiete libros que conforman el Nuevo
Testamento, es la Palabra de Dios, inspirada verbalmente1, e inerrante en los
manuscritos originales2.
1.2. Creemos que todo el consejo de Dios en cuanto a las cosas necesarias
para su propio reconocimiento y servicio, la salvación del hombre, la vida de fe,
la verdad y la justicia, está expuesto ya sea plenamente o en la medida
necesaria en la Biblia; la cuál es la autoridad suprema y final para evaluar todas
las cosas y a la cual nada, en ningún momento, ha de añadirse 3. Creemos que
los asuntos en los que la Biblia no se dirige de manera directa, deben ser
evaluados por principios consistentes con la enseñanza general de la Biblia 4.
1
2 Timoteo 3:16-17. 2 Pedro 1:21. 2. 2 Pedro 3:15-16. Juan 14:26. Juan 16:13-14. 1 Corintios 2:13. 1
Corintios 14:37. Mateo 22:43-44.
2
Números 23:19. Proverbios 30:5 a. Salmo 12:6. Salmo 19:7-10. Salmo 119:89. Juan 17:17. Mateo 24:35.
Hechos 3:18. Mateo 22:29. Romanos 1:2. Hechos 2:16. Hechos 4:24-28. Gálatas 3:8.
3
Deuteronomio 4:2. Deuteronomio 12:32. Josué 1:8. Salmo 119:6. 1 Timoteo 4:13-16. Apocalipsis 22:18-
19. 2 Timoteo 3:16-17. Salmo 1:1-3. Salmo 119:9,44-45,92-93, 104, 128, 160,172. Hechos 20:20-27.
4
Mateo 7:12. Romanos 13:9. Romanos 14:13-23. Mateo 22:36-40. 1 Corintios 10:23-33. Gálatas 5:13-14.
5
Daniel 7:28. Daniel 8:27. Juan 11:51. 1 Pedro 1:10-11.
6
Mateo 4:6-7. 2 Pedro 3:16. 2 Pedro 1:3.
1.5. Creemos que las cosas contenidas en las Escrituras, no son todas
igualmente claras ni se entienden con la misma facilidad por todos 8; sin
embargo, las cosas que necesariamente deben saberse, creerse y guardarse
para conseguir la salvación, se proponen y se declaran en uno u otro lugar de las
Escrituras, de tal manera que no sólo los eruditos, sino aun los que no lo son,
pueden adquirir un conocimiento suficiente de tales cosas por el debido uso de
los medios ordinarios9.
1.6. Creemos que el Legislador Moral, el Juez Supremo por el cual deben
decidirse todas las controversias religiosas, todos los decretos de los concilios,
las opiniones de los hombres antiguos y modernos, las doctrinas de hombres, y
en cuya sentencia debemos descansar, no es ningún otro más que el veredicto
bíblico dado por el Espíritu Santo. En tal veredicto descansa la fe10.
7
Juan 18:20. Juan 10:34-36. Hechos 15:14-16. 1 Corintios 2:12-16. Salmo 119:12,18. Efesios 1:17-18.
8
2 Pedro 3:16.
9
Salmo 19:7. Salmo 119:130.
10
Mateo 22: 29-32. Efesios 2:20. (Comparar con Hechos 28:23-25). 1 Tesalonicenses 5:20-21.
11
Deuteronomio 6:4.
12
Mateo 16:16. 2 Corintios 6:16. 1 Timoteo 4:10. Hebreos 3:12. Apocalipsis 7:2.
13
Job 42:2. Salmo 115:3. Daniel 4:25,34 y 35. Efesios 1:11. Santiago 4:15.
14
Salmo 138:5.
15
Juan 4:24. 1Timoteo 1:19. Deuteronomio 4: 15 y 16. Hechos 14:11-15. 1 Timoteo 6:16.
16
Malaquías 3:6. Santiago 1:17. 1 Reyes 8:27. Jeremías 23:23 y 24. Salmo 90:2.
17
Salmo 145:3. Romanos 11:34 y 35. Éxodo 3:14. Job 11:7 y 8. Job 26:14.
18
Apocalipsis 4:8. Isaías 6:3. Romanos 16:27.
19
Mateo 25:23. Juan 15:11. Mateo 12:18. Proverbios 8:27-30. Salmo 115:3. Éxodo 3:14. Juan 17:26.
20
Isaías 46:9 y 10. Proverbios 16:4. Romanos 11:36. Efesios 1:11.
21
Éxodo 34:6 y 7. 1 Juan 4:8.
22
Hebreos 11:6. Hebreos 9:32 y 33. Salmo 5:5 y 6. Nahúm 1:2 y 3. Éxodo 34:6 y 7.
23
Hebreos 4:13. Salmo 147:5. Hechos 15:18. Ezequiel 11:5. Romanos 11:33 y 34.
24
Juan 5:26. Hechos 7:2. Salmo 119:68. Salmo 148:13. Job 22:2 y 3. Hechos 17:24 y 25. 1 Timoteo 6:15
25
Colosenses 1:16 y 17.
26
Mateo 28:19. 2 Corintios 3:14. Mateo 3:16 y 17.
27
Apocalipsis 5:12-14.
28
Juan 1:18. Juan 5:18. Juan 6:46. Hechos 2:33. Romanos 1:7. Filemón 3. Juan 20:17. Romanos 15:6.
1 Pedro 1:3.
29
1 Corintios 8:6.
30
Juan 20:31. Juan 1:1-3. Juan 10:30. Mateo 1:23. Mateo 11:27. Romanos 9:5. Colosenses 2:9. Tito 2:13.
Hebreos 1:8. 2 Pedro 1:1. Apocalipsis 22:13. Juan 5:18. Juan 6:46. Juan 12:45. Juan 14:7. Hebreos 1:3.
31
Colosenses 1:15 y 16. Hebreos 1:5 y 6. Juan 1:14, 18.
32
Juan 1:1.
33
Colosenses 2:9.
34
Hechos 5:3 y 4. 1 Corintios 2:10 y 11. 1 Corintios 3:16. Romanos 8:27.
35
Juan 14:26. Juan 15:26. Juan 16:13 y 14. 1 Corintios 12:11. Efesios 4:30.
3.2. Creemos que Dios sostiene y gobierna todo (desde galaxias44 a partículas
subatómicas45, desde las fuerzas de la naturaleza46 a los movimientos de las
naciones47, desde los planes públicos de los políticos48 a las acciones secretas de
personas solitarias49) de acuerdo con sus propósitos eternos y de perfecta
sabiduría50para glorificarse, pero de tal forma que Él nunca peca 51 ni condena a
ninguna persona injustamente52. Su ordenación y gobierno es del todo
36
2 Timoteo 1:9. Efesios 3:11. Efesios 1:4. 2 Pedro 1:20. Apocalipsis 3:8.
37
Isaías 60:21. Isaías 43:7. Juan 12:27 y 28. Juan 17:1 y 4. Filipenses 2:11. Romanos 11:36.
Efesios 1:6, 12 y 14.
38
Salmo 27:4. Filipenses 4:4. Mateo 25:23. Apocalipsis 21:4.
39
1 Corintios 2:9. Romanos 8:28.
40
Isaías 46:9 y 10. Proverbios 16:33. Proverbios 19:21.
41
Isaías 42:8 y 9. Génesis 15:3. Génesis 40:13-19. Éxodo 3:19. Deuteronomio 31:16. Salmo 34:20.
Isaías 45:11. Isaías 46:8-11. Zacarías 12:10. Juan 6:64. Juan 19:36 y 37. Isaías 44:6-8, 24-28.
Isaías 41:21-23. Isaías 45:20 y 21.
42
Números 23:19. 1 Samuel 15:29.
43
Efesios 1:11.
44
Isaías 40:26.
45
Mateo 10:29-30. Colosenses 1:16-17.
46
Job 37:6-13. Marcos 4:39-41.
47
Salmo 33:10. Amós 3:6. Lamentaciones 3:37-38. Génesis 50:20.
48
Proverbios 16:33. Proverbios 21:1. Proverbios 17:16-17.
49
Proverbios 16:9. Proverbios 20:24.
50
Salmos 104:24. Romanos 16:27. 1 Corintios 1:21.
51
Deuteronomio 32:4. Romanos 3:4. Santiago 1:13. 1 Juan 1:5.
52
Daniel 4:37. Romanos 1:20. Romanos 2:11-12.
3.4. Creemos que los hombres que no entran en esta elección de Gracia
Divina, Dios les deja actuar en su pecado y responsabilidad para su justa
condenación, para alabanza de la gloria de su justicia 66. Estos son hombres
impíos y malvados a quienes Dios, como juez justo, ciega y endurece a causa de
su pecado anterior67, y no sólo les niega su gracia, por la cual Él podría haberles
iluminado su entendimiento y obrado en sus corazones68, sino que también
53
Romanos 3:19.
54
Génesis 9:6. Santiago 3:9.
55
Deuteronomio 32:5. Eclesiastés 7:29. 1 Juan 1:5.
56
Romanos 6:23. Números 11:1. Deuteronomio 32:18-19. Éxodo 32:30. Salmos 51:4. Génesis 6:5-6.
57
Génesis 20:6.
58
Génesis 45:8. Hechos 2:22-23.
59
Génesis 50:20.
60
Romanos 9:11-18. 1 Corintios 1:26-31. Juan 10:25-29. Juan 17:6. Juan 6:37-39. Romanos 8:28-30.
61
Romanos 11:5-8.
62
2 Timoteo 1:9. Efesios 1:4.
63
Romanos 6:7. Romanos 8:2.
64
2 Timoteo 2:24-25. Hechos 11:18.
65
Juan 6:44. Juan 6:65. Filipenses 1:29. Efesios 28:8-9. Mateo 11:27. Hechos 16:14. Hechos 18:27.
66
Romanos 9:22-24. 1 Pedro 2:8. Judas 4.
67
Romanos 1:24-26, 28. Romanos 11:7-8.
68
Deuteronomio 29:4. Marcos 4:10-12.
69
Mateo 13:12. Mateo 25:29.
70
Deuteronomio 2:30. 2 Reyes 8:12 y 13.
71
Salmo 81:11 y 12. 2 Tesalonicenses 2:10 y 11.
72
Éxodo 7:3. Éxodo 8:15, 32. 2 Corintios 2:15 y 16. Isaías 6:9 y 10. Isaías 8:14. 1 Pedro 2:7. Hechos 28:26
y 27. Juan 12:39 y 40.
73
Salmo 81:11-13. Marcos 10:21. Isaías 48:18.
74
Romanos 2:4.
75
Hechos 14:17. Mateo 5:44 y 45.
76
Romanos 2:14 y 15. 2 Crónicas 36:15 y 16. Salmo 104:24. Salmo 119:64. Isaías 45:22. Isaías 55:1 y 2.
Apocalipsis 22:17. Marcos 1:14 y 15.
77
Lucas 6:27-36.
78
Santiago 1:13.
79
Romanos 2:5.
80
Jeremías 35:15. Ezequiel 33:11. Ezequiel 18:32. Jeremías 6:16. Romanos 10:21. Juan 5:40.
81
Isaías 25:5. Isaías 31:16. Deuteronomio 31:20. Josué 7:11.
82
Deuteronomio 5:28 y 29. Mateo 23:37. Lucas 19:41 y 42. Marcos 3:5.
83
Job 23:13. Isaías 55:10 y 11. Salmo 135:6.
84
2 Crónicas 32:25 y 26, 31. 2 Samuel 24:1. Lucas 22:24. Marcos 14:66-72. Lucas 22:31 y 32. Juan 21:15-
17. Isaías 54:7 y 8. 2 Corintios 1:4.
85
Romanos 8:28.
86
Romanos 10:11-13.
87
Salmo 51:17. Isaías 57:15.
88
1 Pedro 4:18.
89
Deuteronomio 29:29. Romanos 9:20. Romanos 11:33.
90
1 Tesalonicenses 1:4 y 5. 2 Pedro 1:10.
91
Efesios 1:6. Romanos 11:33.
92
Romanos 11:20. Colosenses 3:12. Romanos 11:5 y 6.
93
2 Pedro 1:10.
94
Lucas 10:20 y 21.
4.1. Creemos que el Dios Trino creó el universo95 y todo lo que en él hay96, de
la nada97, por la palabra de su poder. Sin ninguna necesidad en sí mismo, ni
motivado por ninguna falta en su autosuficiencia gozosa 98, Dios se gozó en la
creación para manifestar su gloria, poder, sabiduría y bondad eternas 99. Y todo
lo hizo muy bueno.100
4.2 Creemos que Dios creó a Adán directamente del polvo de la tierra y a Eva
de su costado. Creemos que Adán y Eva eran los padres históricos de todos los
seres humanos101, que eran varón y hembra iguales en la imagen de Dios102, sin
pecado103, que fueron creados para glorificar104 a su Creador, Soberano,
Proveedor, para admirar su belleza infinita, para disfrutar de comunión personal
y para obedecer sus consejos de toda sabiduría, y que en el amor de Dios tenían
roles diferentes y complementarios en el matrimonio como símbolo de Cristo y
la Iglesia, en un sentido.105
95
Génesis 1:1. Juan 1:2 y 2. Job 26:13. Job 33:4.
96
Salmo 24:1 y 2. Colosenses 1:16.
97
Hebreos 11:3. Hebreos 1:2. Juan 1:1-3.
98
Éxodo 3:13 y 14. Salmo 50:9-15. Hechos 17:25.
99
Isaías 43:7. Romanos 1:20. Jeremías 10:12. Salmo 124:24. Proverbio 3:19. Hechos 14:15-17.
100
Génesis 1:31. Eclesiastés 7:29. Romanos 5:19.
101
Génesis 2:7. Génesis 1:27. Génesis 2:21-22. Génesis 15:22,45. Romanos 5:25.
102
Génesis 1:27. Génesis 9:6. Santiago 3:9.
103
Génesis 1:31. Eclesiastés 7:29.
104
Apocalipsis 5:9. Apocalipsis 7:9 y 10.
105
Génesis 1:28-30. Génesis 2:18, 23. Efesios 5:22 y 23.
5.1. Creemos que Dios creó al ser humano moralmente justo, que le dio una
ley justa, que hubiera sido para vida si la habría guardado106. Creemos que Adán
y Eva se desviaron de la Palabra y la Sabiduría de Dios por la sutileza de
Satanás107, que deliberadamente, sin ninguna coacción, decidieron tomar lo que
era prohibido108 y por eso declararon su independencia, desconfianza y
desobediencia al bondadoso Creador. Creemos que todo esto agradó a Dios,
conforme a su santo, sabio y oculto consejo: el permitir la introducción del
pecado en el mundo, a fin de desplegar en el escenario de la historia de la
humanidad las infinitas perfecciones de sus maravillosos atributos. De la misma
manera, también creemos que la caída de nuestros padres quebrantó la
voluntad revelada de Dios, causando gran dolor y tristeza temporal en su
benigno y santo corazón109. Creemos que nuestros padres, por ese pecado
cayeron de su inocencia original y su comunión con Dios.110
5.2. Creemos que, como cabeza de todos los seres humanos, la caída de Adán
fue la caída de toda su posteridad, de tal manera que la corrupción, la culpa, la
muerte y la condenación pertenecen apropiadamente a cada ser humano 111.
Por esto todos son corruptos por naturaleza112, esclavos al pecado113, y, por
esto, moralmente incapaces114 de deleitarse en Dios y preferirle por sobre los
placeres pasajeros del orgulloso auto-gobierno115. De esta corrupción original
por la cual estamos completamente impedidos, incapaces y opuestos a todo
bien e inclinados enteramente a todo mal, deseando constantemente las
106
Génesis 2:16 y 17.
107
Génesis 3:1, 13. 2 Corintios 11:3. Eclesiastés 7:29.
108
Génesis 3:6. Génesis 2:17.
109
Romanos 11:32-34. 2 Samuel 24:1. 1 Crónicas 21:1. Génesis 6:5 y 6. Hechos 2:23.
110
Génesis 3:7 y 8. Romanos 5:12. 1 Corintios 15:21.
111
Romanos 5:12-19.
112
Efesios 2:2 y 3.
113
Romanos 6:16-20. Juan 8:34.
114
Romanos 8:7 y 8. Deuteronomio 29:4. 1 Corintios 2:14.
115
Juan 3:19. Juan 5:40.
116
Mateo 7:17-20. Mateo 12:33-35. Lucas 6:43-45. Juan 3:3-5. Juan 6:37,39-40,44-45 y 65.
Romanos 7:18. Romanos 8:7 y 8. 1 Corintios 2:14. Mateo 15:18.
117
Romanos 8:20.
118
Isaías 53:6.
119
Romanos 8:23.
120
2 Corintios 4:16.
121
Romanos 8:35 y 36.
122
1 Tesalonicenses 4:13.
123
Romanos 2:4 y 5.
6.1. Creemos que Dios ha dotado a la voluntad del hombre de una libertad
natural y un poder para actuar a base de decisión propia, que no es forzada ni
obligada a hacer bien o mal, por ninguna necesidad de la naturaleza.124
124
Santiago 1:14. Mateo 17:12. Deuteronomio 30:19.
125
Eclesiastés 7:29. Génesis 1:26.
126
Génesis 2:16 y 17. Génesis 3:6.
127
Romanos 5:6. Juan 15:5. Romanos 8:7 y 8.
128
Ver apartado número 4: Sobre la caída del hombre y su comunión con Dios.
129
Efesios 2:2-5. Tito 3:3-5. Juan 6:44 y 45. 1 Corintios 2:14.
130
Colosenses 1:13. Juan 8:34-36.
131
Filipenses 2:13. Romanos 6:18-22.
132
Gálatas 5:16 y 17.
133
Efesios 4:13. Judas 24. Hebreos 13:23. 1 Juan 3:2.
7.2. Creemos que Jesucristo vivió sin pecado aunque sintió las debilidades
comunes y fue tentado a semejanza de nosotros143. Predicó y enseñó con
verdad y autoridad sin par en la historia humana 144. Obró milagros que
demostraron su autoridad divina y poder sobre toda la creación: echó
demonios145, sanó a los enfermos146, resucitó a muertos147, calmó una
tempestad148, caminó sobre agua149, multiplicó panes y peces150, y conoció
134
Gálatas 4:4.
135
Juan 3:16 y 17. Mateo 16:16.
136
Lucas 1:34 y 35.
137
Mateo 1:23. Lucas 1:34 y 35.
138
Juan 1:14.
139
Hebreos 2:14, 17.
140
Ver apartado 2 Sobre la Trinidad, un Dios en tres Personas.
141
Filipenses 2:6-8. Véase nota 138 y 139.
142
1 Timoteo 2:5.
143
Hebreos 4:15.
144
Juan 7:46. Marcos 1:27. Mateo 22:16.
145
Marcos 1:27.
146
Mateo 4:23.
147
Mateo 11:4-6.
148
Marcos 4:39.
7.3. Creemos que su vida fue gobernada por la providencia de su Padre a fin
de que se cumpliesen en Él todas las profecías del Antiguo Testamento sobre el
que iba a venir155 como la simiente de la mujer156, el profeta como Moisés157, el
sacerdote por el orden de Melquisedec158, el Hijo de David159 y el siervo que
sufre.160
149
Mateo 14:25.
150
Mateo 14:19 y 20.
151
Juan 13:19.
152
Juan 6:64. Juan 13:21, 26. Mateo 26:2. Juan 13:27.
153
Lucas 22:31-34. Juan 21:18 y 19.
154
Juan 20:30 y 31. Juan 21:25.
155
Lucas 24:25 y 26.
156
Génesis 3:15. Romanos 16:20.
157
Deuteronomio 18:18. Hechos 3:20-23.
158
Salmo 110:4. Hebreos 5:5 y 6.
159
Isaías 9:7. Mateo 1:1. Mateo 22:42.
160
Isaías 52:13. Isaías 53:3-6. Marcos 10:45.
161
Juan 10:18.
162
Hechos 2:23.
163
Isaías 53:9. Gálatas 4:4.
164
Mateo 3:15.
165
Hechos 4:27 y 28.
166
Mateo 26:37 y 38. Mateo 27:46. Lucas 22:44.
167
Ver capítulos 26 y 27 del Evangelio Según Mateo.
168
Juan 19:30. 1 Corintios 15:3.
169
Juan 19:40 y 41. 1 Corintios 15:4.
170
1 Corintios 15:4. Mateo 28:6.
171
Romanos 4:25.
172
Filipenses 2:9-11. Hechos 17:31.
173
Hechos 1:3.
174
Hechos 1:9-11.
175
Lucas 22:69. Hechos 2:33. Hechos 5:31. Colosenses 3:1.
176
Romanos 8:34. Hebreos 4:14. 1 Juan 2:1.
177
1 Corintios 15:25. Hebreos 1:13.
8.2. Creemos que esta muerte del Hijo de Dios es la ofrenda y la satisfacción
única y perfecta por los pecados, y de una virtud y dignidad infinitas, y
sobradamente suficiente como expiación de los pecados del mundo entero. Y
por esto es esta muerte de tan gran virtud y dignidad: porque la persona que la
padeció no sólo es un hombre verdadero y perfectamente santo, sino también
el Hijo de Dios, de una misma, eterna e infinita esencia con el Padre y el Espíritu
Santo, tal como nuestro Salvador tenía que ser189. Además de esto, su muerte
fue acompañada con el sentimiento interno de la ira de Dios y de la maldición
que habíamos merecido por nuestros pecados190. Por todo esto, la expiación de
178
Romanos 5:18 y 19.
179
1 Corintios 15:3. 1 Pedro 2:24. 1 Pedro 3:18. Romanos 3:24 y 25. 2 Corintios 5:14. Romanos 5:6.
Romanos 8:34. Romanos 14:9. Gálatas 2:21.
180
Juan 1:29.
181
Efesios 1:7. Colosenses 1:14. Hechos 13:38.
182
2 Corintios 5:21. Filipenses 3:9. Romanos 3:21 y 22.
183
Romanos 4:3. Romanos 3:25 y 26.
184
Romanos 3:26. Romanos 3:28. Gálatas 2:16.
185
Romanos 8:1-3. Gálatas 3:13.
186
Efesios 2:3-6. 1 Tesalonicenses 1:10. Romanos 5:9. 1 Tesalonicenses 5:9.
187
Romanos 3:25 y 26.
188
Colosenses 2:13 y 14. Gálatas 3:13.
189
Ver apartado 8.1.
190
Ver notas al pie 185 y 186.
8.3. Creemos además que la muerte de Cristo obtuvo más que una invitación
verdadera del evangelio para todos: también obtuvo la misericordia
omnipotente del nuevo pacto195 del arrepentimiento196 y la fe197 por los elegidos
de Dios. Cristo murió para ofrecer el Evangelio a todos como una manifestación
del amor general de Dios para con todos los hombres198, pero no murió por
todos de la misma manera. Cristo expresó un amor de pacto especial a Sus
amigos199, a Sus ovejas200, a Su novia201. Para ellos obtuvo la obra infalible y
eficaz del Espíritu para triunfar sobre su resistencia pecaminosa y llevarlos a la
fe salvadora202.
191
Juan 3:16. Mateo 28:19. Colosenses 1:23. Hechos 1:8.
192
Apocalipsis 22:17. Juan 4:14.
193
Juan 6:37.
194
Juan 5:39 y 40.
195
Lucas 22:20. 1 Corintios 11:25. Hebreos 8:6. Hebreos 9:15. Hebreos 12:24. Hebreos 13:20 y 21.
196
Ver notas al pie 64 y 223.
197
Ver notas al pie 65 y 223.
198
Juan 3:16.
199
Juan 15:13.
200
Juan 10:14 y 15.
201
Efesios 5:25.
202
Apocalipsis 5:9. Juan 17:6, 9, 19. Juan 11:51 y 52. Romanos 8:32.
9.1. Creemos que sin la obra eficaz del Espíritu nadie vendría a la fe203 porque
todos están muertos en transgresiones y pecados204, hostiles a Dios y
moralmente incapaces de someterse a Dios o de agradecerle205 porque los
placeres del pecado les parecen mejores que los placeres de Dios206. Por eso en
los elegidos de Dios el Espíritu triunfa sobre toda resistencia207, despierta a los
muertos espirituales208, les quita la ceguera espiritual209 y manifiesta a Cristo de
una forma tan irresistiblemente atractiva por el evangelio que Él se hace
supremamente atractivo al corazón regenerado210.
9.2. Creemos que el Espíritu Santo hace la obra salvadora con la presentación
del Evangelio de la gloria de Cristo211. Por eso ni la obra del Padre en la elección,
ni la obra del Hijo en la expiación, ni la obra del Espíritu en la regeneración son
ni obstáculo ni motivo de desánimo a la proclamación del evangelio a todos los
pueblos y todas las personas en todo lugar. Al contrario, la obra salvadora divina
de la Trinidad es la fundación de nuestra esperanza de que la tarea de la
evangelización no se hace en vano en el Señor. El Espíritu enlaza Su obra
salvadora al evangelio de Cristo porque en todo glorifica al Cristo del
evangelio212. Por eso creemos que no hay salvación por ningún otro medio que
por recibir el evangelio por el poder del Espíritu Santo213, menos los casos de
bebés y los retrasados mentales de forma severa que no tienen mentes capaces
203
Ver notas al pie 64, 65 y 223.
204
Efesios 2:3-6.
205
Romanos 8:7 y 8.
206
Marcos 4:19.
207
Romanos 6:17. Romanos 8:7-9.
208
Efesios 2:3-6.
209
2 Corintios 4:4-6.
210
Mateo 13:44.
211
Hechos 16:14. 2 Corintios 3:18. 2 Corintios 4:4-6.
212
Juan 16:14.
213
Hechos 4:12. 1 Timoteo 2:5. Romanos 3:19-22. Efesios 3:6. Romanos 1:5. Hechos 17:30 y 31.
Romanos 10:13-15.
214
Romanos 1:19 y 20.
215
Hechos 17:30. 1 Juan 3:23.
216
Marcos 1:14 y 15. Hechos 20:21.
217
Lucas 13:3. Marcos 16:16.
218
Juan 5:39 y 40. Efesios 4:17 y 18.
219
Romanos 1:30.
220
Romanos 2:4 y 5. Romanos 10:21. 2 Crónicas 36:15 y 16.
221
Lucas 24:47.
222
Ver notas al pie 191, 192 y 193
223
2 Timoteo 1:9. Tito 3:4 y 5.
224
Efesios 2:8 y 9. Filipenses 1:29. Hechos 11:18. 2 Timoteo 2:24 y 25.
225
Salmo 51:3 y 4. Lucas 15:17.
226
Ezequiel 14:6. Ezequiel 18:30. Hechos 3:19. Hechos 26:20. Hechos 20:21.
227
Lucas 14:33. Lucas 14:27. Marcos 8:34 y 35.
228
Lucas 14:26. Juan 12:25. 2 Corintios 7:10.
229
Hebreos 11:1. Romanos 4:20 y 21.
230
Romanos 10:9 y 10. Juan 20:31. Gálatas 5:6.
231
Juan 2:23-25. Santiago 2:19. Mateo 7:22 y 23.
232
Lucas 3:8. Santiago 2:14-17. Hechos 26:20. Gálatas 5:6.
233
Romanos 3:24. Romanos 8:30.
234
Romanos 4:5-8. Efesios 1:7.
235
1 Corintios 1:30 y 31. Romanos 5:17-19.
236
Filipenses 3:9. Efesios 2:7 y 8. 2 Corintios 5:19-21. Tito 3:5-7. Romanos 3:22-28.
237
Romanos 1:17. Romanos 3:27-31. Filipenses 3:9. Gálatas 3:5.
238
Santiago 2:17, 22 y 26.
239
Romanos 5:8-10 y 19. 1 Timoteo 2:5 y 6. Hebreos 10:10-14. Isaías 53:4-6, 10 y 12. Daniel 9:24-26.
240
Romanos 8:32.
241
2 Corintios 5:21. Mateo 3:17. Efesios 5:2.
11.4. Creemos que desde la eternidad, Dios decretó justificar a todos los
elegidos244; y en el cumplimiento del tiempo, Cristo murió por los pecados de
ellos, y resucitó para su justificación245; sin embargo, no son justificados
personalmente hasta que, a su debido tiempo, los méritos de Cristo les son
realmente aplicados por el Espíritu Santo246.
11.5. Creemos que Dios continúa perdonando los pecados de aquellos que son
justificados247, y aunque ellos nunca pueden caer del estado de justificación248,
sin embargo pueden, por sus pecados, caer en el desagrado paternal de Dios; y,
en esa condición, no suelen tener la luz de Su rostro restaurada sobre ellos,
hasta que se humillen, confiesen sus pecados, pidan perdón y renueven su fe y
arrepentimiento249.
242
Romanos 3:24. Efesios 1:7.
243
Romanos 3:27. Efesios 2:7.
244
Gálatas 3:8. 1 Pedro 1:2, 18-20. Romanos 8:30.
245
1 Timoteo 2:6. Gálatas 4:4. Romanos 4:25.
246
Colosenses 1:21 y 22. Tito 3:4-7. Gálatas 2:16.
247
Mateo 6:12. 1 Juan 1:7-9. 1 Juan 2:1 y 2.
248
Lucas 22:32. Juan 10:28. Hebreos 10:14.
249
Salmo 81:31-33. Salmo 51:7-12. Salmo 32:3-5. Lucas 22:60-62. 1 Corintios 11:30, 32. Lucas 1:20.
250
Gálatas 3:9, 13 y 14. Romanos 4:22-24. Hebreos 13:8.
12.1. Creemos que a todos aquellos que son justificados251, Dios se dignó252, en
Su único Hijo Jesucristo253, hacerles partícipes de la gracia de la adopción, por la
cual son incluidos en el número de los hijos de Dios y gozan de sus libertades y
privilegios, tienen Su nombre escrito sobre ellos254, reciben el espíritu de
adopción, tienen acceso al trono de la gracia con confianza 255, se les
compadece, protege, provee y corrige como por un Padre, pero nunca se les
desecha, sino que son sellados para el día de la redención256, y heredan las
promesas como herederos de la salvación eterna257.
251
Gálatas 3:24-26.
252
1 Juan 3:1-3.
253
Efesios 1:5. Gálatas 4:4 y 5. Romanos 8:17, 29.
254
Juan 1:12. 2 Corintios 6:18. Apocalipsis 3:12. Romanos 8:17.
255
Romanos 8:15. Efesios 3:12. Romanos 5:2. Efesios 2:28.
256
Salmo 103:13. Proverbios 14:26. Mateo 6:30-32. 1 Pedro 5:7. Hebreos 12:6. Isaías 54:8 y 9.
Lamentaciones 3:31. Efesios 4:30.
257
Hebreos 1:14. Hebreos 9:15. Romanos 8:17.
13.1. Creemos que la justificación y la santificación son dadas por Dios por fe 258
pero no en la misma forma. La justificación es la acción de Dios en imputar y
acreditar259, y la santificación es la acción de Dios en transmitir y transformar 260.
Por eso la función de la fe es diferente en los dos casos, si bien la naturaleza de
la fe es la misma y no son dos clases de fe diferentes. En la justificación la fe no
es el canal por el cual el poder o la transformación fluyen desde Dios al alma del
creyente, sino que la fe en este caso es el medio por el cual recibimos el perdón
de Dios, Su absolución y Su acreditación al creyente como justo261. En la
santificación la fe sí es el canal por el cual el poder divino y la transformación
fluyen al alma, de tal manera que somos transformados progresivamente a la
imagen de Cristo desde lo profundo y esencial de nuestro ser, siendo la gloria de
Dios por medio de nuestra contemplación, disfrute, obediencia, seguimiento y
similitud a Cristo el fin último y la meta de nuestra santificación progresiva262.
13.2. Creemos que la razón por la cual la misma fe que nos justifica es también
la que nos santifica de esta forma, tiene cuatro facetas:
258
Hechos 26:18. Hechos 15:9. Santiago 2:17-20 y 26.
259
Romanos 4:3-5.
260
1 Tesalonicenses 5:23. 1 Tesalonicenses 4:7. Romanos 6:19 y 22.
261
Gálatas 3:5.
262
Gálatas 5:6. 2 Tesalonicenses 1:11. 1 Tesalonicenses 1:3. Hechos 15:9. 1 Juan 2:3 y 4. 1 Juan 5:1.
Romanos 8:29. 2 Corintios 3:18.
263
1 Juan 2:19. Filipenses 1:6. Filipenses 2:12 y 13. Romanos 4:3. Génesis 15:6. Romanos 4:19-22.
Génesis 17:17. Santiago 2:21-23. Génesis 22:10.
264
Romanos 5:1.
265
Hebreos 12:14. Romanos 8:13 y 14. Gálatas 5:21. Gálatas 6:8 y 9. Juan 5:28 y 29. 1 Corintios 6:9 y 10.
Mateo 18:34 y 35. Santiago 2:21-25.
266
Filipenses 3:8 y 9. Romanos 3:21 y 22. Hechos 10:43.
267
Romanos 4:20-22. Colosenses 1:23. Hebreos 11:1. Hebreos 3:6. Romanos 6:8. 1 Timoteo 1:16.
268
2 Corintios 1:20.
269
Romanos 10:9. 1 Juan 3:23. Hechos 20:21. Gálatas 2:16. Colosenses 1:4. Colosenses 2:5.
2 Timoteo 3:15. Juan 1:12. Juan 20:31. Filipenses 1:29.
270
Juan 1:1-3.
271
Colosenses 1:17. Hebreos 1:3.
272
Lucas 2:12.
273
Juan 13:13.
274
Juan 14:18. Mateo 28:20.
275
Juan 14:18 y 27. 2 Corintios 1:5.
276
Filipenses 1:19.
277
Juan 15:13-15.
278
1 Juan 2:1.
279
2 Tesalonicenses 3:3.
280
Romanos 10:9.
13.3. Creemos que esta fe que persevera, orientada al futuro, que abraza a
Cristo y que se caracteriza por la satisfacción en Él, también transforma vidas284
y por eso hace que sea totalmente clara la enseñanza de la sagrada Escritura de
que la salvación final en la época que viene depende de la transformación de la
vida ahora285 y a la vez no contradice la justificación por la fe sola. La fe que por
sí justifica nunca está sola, obra por amor286.
281
Filipenses 3:15.
282
Juan 6:35. 1 Juan 5:1-4. Juan 3:19-21. Hebreos 11:1. Hebreos 11:24-26.
283
Ver apartado número 11: Sobre el arrepentimiento y la fe verdaderos.
284
Ver notas al pie 238 y 251.
285
Ver notas al 258.
286
Gálatas 5:6. Ver notas al pie 258.
287
Ver notas al pie correspondientes al apartado 3.3.
288
2 Tesalonicenses 2:13. Romanos 8:29 y 30.
289
Efesios 2:8 y 9. 1 Corintios 1:26-29.
13.5. Creemos que la santificación que viene por el Espíritu por fe 293 es
imperfecta e incompleta en esta vida294. Aunque la esclavitud al pecado está
quebrada295 y los deseos pecaminosos son debilitados progresivamente296 por el
poder de la satisfacción superior en la gloria de Cristo, todavía quedan
remanentes de la corrupción en cada corazón que permiten una guerra
irreconciliable297 que nos llama a la vigilancia en la lucha de la fe por toda la
vida298.
290
Romanos 15:18. 1 Corintios 1:30 y 31. 1 Corintios 15:10. 1 Corintios 4:7. Hebreos 13:21.
Romanos 11:36.
291
Gálatas 3:5.
292
Juan 16:13 y 14.
293
2 Tesalonicenses 2:13.
294
Filipenses 3:12. 1 Juan 1:8-10. 1 Juan 2:1. Mateo 6:11 y 12. Romanos 6:11-13. Gálatas 5:16-18.
295
Romanos 6:14 y 17.
296
2 Corinitos 3:18. 1 Corintios 1:18. Hebreos 10:14. 2 Pedro 3:18.
297
Gálatas 5:16-18. 1 Pedro 2:11.
298
Hebreos 3:12 y 13. 1 Timoteo 6:12. 2 Timoteo 4:7 y 8.
14.2. Creemos que las promesas de Dios declaradas en las Escrituras nos son
dadas para librarnos del engaño del pecado por demostrarnos y animarnos a los
placeres superiores de la protección, la provisión y la presencia de Dios304. Por
eso el leer305, el entender y memorizar306, el meditar307, y el gozarse308 en las
promesas de todo lo que Dios es y será por nosotros en Jesús, son el medio
esencial que tiene el Espíritu Santo de quebrar el poder de las promesas
engañosas del pecado en nuestras vidas. Por eso es necesario que nos
entreguemos a esta clase de meditación día y noche309.
299
Ver notas al pie 64 y 65.
300
Romanos 10:17.
301
Marcos 9:24. Lucas 22:31 y 32. Efesios 1:18 y 19. 2 Tesalonicenses 3:1. 2 Tesalonicenses 1:11.
302
Efesios 6:17 y 18. Hebreos 4:12. Salmo 1:1-3.
303
Salmo 119:18 y 36. Salmo 86:11.
304
2 Pedro 1:3 y 4. Hebreos 10:38. Hebreos 11:24-26. Hebreos 13:13 y 14.
305
Efesios 3:4.
306
Efesios 5:17. Salmo 119:11.
307
2 Timoteo 2:7.
308
Salmo 37:4. Salmo 34:8.
309
Salmo 1:2.
310
Filipenses 4:6 y 7. Mateo 7:7-11.
311
Romanos 15:30 y 31. Mateo 9:38.
312
Juan 14:13. Juan 15:16. Juan 16:23,24 y 26.
313
Santiago 1:5-8.
314
Mateo 6:9 y 10.
315
Ezequiel 36:37 y 38.
316
Salmo 119:36.
317
Salmo 119:18. Efesios 1:18.
318
Salmo 90:14.
319
Efesios 3:14-16. Colosenses 1:9-11.
320
1 Tesalonicenses 3:12 y 13.
321
Mateo 9:38.
322
2 Tesalonicenses 3:1.
15.1. Creemos que todos los que son justificados por Dios ganarán la batalla
por sus almas323, perseverarán en la fe y nunca se rendirán al enemigo de sus
almas. Aquellos a quienes Dios ha aceptado en el Amado, y ha llamado
eficazmente y santificado por Su Espíritu, y a quienes ha dado la preciosa fe de
sus elegidos, no pueden caer ni total ni definitivamente del estado de gracia,
sino que ciertamente perseverarán en Él hasta el fin, y serán salvos por toda la
eternidad, puesto que los dones y el llamamiento de Dios son irrevocables, por
lo que Él continúa engendrando y nutriendo en ellos la fe, el arrepentimiento, el
amor, el gozo, la esperanza y todas las virtudes del Espíritu para inmortalidad324;
y aunque sufran y les azoten muchas tormentas e inundaciones, nunca podrán,
sin embargo, arrancarles del fundamento y la roca a la que por fe están
aferrados; a pesar de que, por medio de la incredulidad y las tentaciones de
Satanás, la visión perceptible de la luz y el amor de Dios puede nublárseles y
oscurecérseles por un tiempo325, Él, sin embargo, es aún el mismo, y ellos serán
guardados, sin duda alguna, por el poder de Dios para salvación, en la que
gozarán de su posesión adquirida, al estar sus nombres escritos en el libro de la
vida desde toda la eternidad326.
323
Ver apartado 13.5.
324
Marcos 13:22. Lucas 13:31 y 32. Juan 10:27-30. Romanos 8:30. Hebreos 3:14. 1 Juan 2:19. 1 Corintios
1:8 y 9. Filipenses 1:6. 1 Tesalonicenses 5:23 y 24. 2 Timoteo 1:12. 1 Pedro 1:5.
325
Salmo 89:30-33. 1 Corintios 11:32.
326
Salmo 102:27. Malaquías 3:6. Efesios 1:14. 1 Pedro 1:5. Apocalipsis 13:8.
327
Filipenses 2:12-13. Romanos 9:16. Juan 6:37, 44
328
Ver apartado 3.3.
329
Efesios 1:4. Romanos 5:9-10. Romanos 8:31-39. 2 Corintios 5:14. 1 Corintios 1:8-9. Juan 14:19.
330
Hebreos 6:17-20.
15.3. Creemos que aunque los santos (mediante la tentación de Satanás y del
mundo, el predominio de la corrupción que queda en ellos y el descuido de los
medios para su preservación) caigan en pecados graves y por algún tiempo sea
posible que permanezcan en ellos336 (por lo que incurren en el desagrado de
Dios y entristecen a Su Espíritu Santo337, se les dañan sus virtudes y
consuelos338, se les endurece el corazón y se les hiere la conciencia339, lastiman
y escandalizan a otros340, y se acarrean juicios temporales341) sin embargo,
renovarán su arrepentimiento y serán preservados hasta el fin mediante la fe en
Cristo Jesús342.
331
1 Juan 2:19-20, 27. 1 Juan 3:9. 1 Juan 5:4, 18.
332
Jeremías 31:33-34. Jeremías 32:40-41. Hebreos 10:11-18. Hebreos 13:20-21.
333
Filipenses 2:12-13.
334
2 Timoteo 4:7-8.
335
1 Corintios 15:10.
336
Mateo 26:69-74.
337
Salmo 38:1-8. Isaías 54:5-9. 1 Tesalonicenses 5:14.
338
Salmo 51:1, 12.
339
Salmo 32:3-4. Salmo 72:21-22.
340
2 Samuel 12:13-14. 1 Corintios 8:9-13. Romanos 14:13-18. Tito 2:5. 1 Timoteo 6:1-2.
341
1 Corintios 11:27-32. Salmo 89:31-32. 2 Samuel 12:1-25.
342
Lucas 22:31-32, 61-62. 1 Juan 3:9. 1 Juan 5:19. 1 Pedro 1:3-5.
343
Jeremías 17:9. Mateo 7:21-23. Lucas 18:10-14. Efesios 5:6-7. Gálatas 6:3, 7-9.
344
Romanos 5:1-2, 5. Romanos 8:16. 1 Juan 2:3. 1 Juan 3:14, 18, 19, 24. 1 Juan 5:13. 2 Pedro 1:10.
345
Hebreos 6:11, 19-20. 1 Juan 3:2. 1 Juan 4:16. 1ª Juan 5:19-20.
346
Hebreos 6:17-18. Hebreos 7:22. Hebreos 10:14, 19.
347
Mateo 3:7-10. Marcos 1:15. 2 Pedro 1:3-11. 1 Juan 2:3. 1 Juan 3:14, 18, 19, 24. 1 Juan 5:13.
348
Romanos 8:15-16. 1 Corintios 2:12. Gálatas 4:6-7.
349
1 Juan 3:1-3.
350
Isaías 50:10. Marcos 9:24. Salmo 77:1-12.
351
1 Corintios 2:12. 1 Juan 4:13. Hebreos 6:11-12. Efesios 3:17-19. 2 Pedro 1:3-11.
352
Salmo 119:32. Romanos 15:13. 1 Juan 4:16, 19. Romanos 6:1-2, 11-12. Romanos 14:17. Tito 2:11-
[Link] 5:18.
353
Hebreos 6:11-12. Pedro 1:3-11
354
Salmo 51:8, 12, 14. Efesios 4:30.
355
Salmo 30:7. Salmo 31:22. Salmo 77:7-8. Salmo 116:11.
356
Isaías 50:10.
357
1 Juan 3:9. Lucas 22:32. Miqueas 7:7-9. Jeremías 32:40. Job 13:15. Gálatas 4:5. Salmo 42:5.
358
Santiago 4:12. Romanos 14:49. Gálatas 5:1.
359
Hechos 4:19. Hechos 5:29. 1 Corintios 7:23. Mateo 15:9.
360
Colosenses 2:20-23. Gálatas 1:10. Gálatas 2: 3-5.
361
Romanos 10:17. Romanos 14:23. Hechos 17:11. Juan 4:22. 1 Corintios 3:5. 2 Corintios 1:24.
362
Romanos 6:1-2.
363
Lucas 1:74-75. Romanos 14:9. Gálatas 5:13. 2 Pedro 2:18-21.
18.1. Creemos que el gobierno civil existe por disposición divina para velar por
los intereses y el buen orden de la sociedad humana364; y que debemos orar por
los gobernantes honrándolos en conciencia, y obedeciéndoles365; salvo en cosas
que sean opuestas a la voluntad de nuestro Señor Jesucristo366, único dueño de
la conciencia, y príncipe de los reyes de la tierra367.
364
Deuteronomio 16:18. Romanos 13:1-7.
365
Mateo 22:21. Tito 3:1. 1 Pedro 2:13-14. 1 Timoteo 2:1-8.
366
Mateo 10:28. Daniel 3:15-18. Daniel 6:7-10.
367
Mateo 23:10. Romanos 14:4. Salmo 72:11. Apocalipsis 19:16.
19.4. Creemos que el divorcio es una práctica desaprobada por Dios, una
consecuencia terrible del pecado que destruye a la familia en nuestro mundo
caído375. Creemos que en el caso de cónyuges cristianos el divorcio no es el
camino que Dios ha indicado como solución a los problemas maritales, sino que
la imitación de Cristo y del Padre, y la fidelidad y amor de estos al pacto que han
368
Génesis 2:24. Mateo 19:4-6.
369
Génesis 2:18. Proverbios 2:18. Malaquías 2:14.
370
Génesis 1:28. Salmo 127:3-5. Salmo 128:3-4.
371
1 Corintios 7:2-9.
372
Cantares 1:16. Cantares 4:10.
373
1 Corintios 7:39. 2 Corintios 6:14. Hebreos 13:4. 1 Timoteo 4:3.
374
Amós 2:7. 1 Corintios 5:1, 13.
375
Malaquías 2:16. Mateo 19:8. Marcos 10:2-12.
376
Jeremías 3:1. 1 Corintios 7:10-15.
377
1 Corintios 7:31.
378
Juan 8:1-11.
20.1. Creemos en la única Iglesia universal formada por todos los que en todo
tiempo y todo lugar son escogidos en Cristo y unidos a Él por fe, por el Espíritu
en un Cuerpo con Cristo mismo como la Cabeza que todo provee, todo sostiene,
con toda supremacía y autoridad379. Creemos que el propósito más importante
de la Iglesia es glorificar a Dios380 en el gozo siempre creciente y eterno de la
adoración por medio de la semejanza creciente a la imagen de Cristo, para que
Él sea el primogénito entre muchos hermanos381.
379
Colosenses 1:18. Efesios 1:22. Efesios 3:6. Efesios 4:15-16. Efesios 5:23.
380
Efesios 3:10. Mateo 5:14-16.
381
Apocalipsis 5:9-12. Romanos 8:29.
382
Hechos 8:1. 1 Corintios 16:19.
383
Efesios 4:11-12. 2 Timoteo 4:1-2.
384
Efesios 5:18-20. Colosenses 3:15-16.
385
Mateo 28:19.
386
1 Corintios 11:23-26.
387
1 Corintios 12:4-7. 1 Corintios 14:26. Romanos 12:6-8. Efesios 4:15-16. Colosenses 2:19.
388
Gálatas 6:1. Santiago 5:19-20. 1 Corintios 5:7,11-13. 2 Tesalonicenses 3:14-15.
389
Colosenses 4:5-6. Romanos 15:24. 3 Juan 7-8. Mateo 28:18-20.
390
1 Corintios 12:13-18.
391
Efesios 2:19. Romanos 8:29. Hebreos 2:10.
20.3. Creemos que el bautismo es una ordenanza del Señor por la cual todos
los que se han arrepentido y venido a la fe396 declaran su unión con Cristo397 en
Su muerte y Su resurrección398 por ser sumergidos y levantados en agua399 en el
nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo400. Creemos que las Escrituras
algunas veces llaman al bautismo de tal manera que parecieran indicar que el
bautismo mismo es la limpieza y lavamiento de pecado401; pero que hacen esto
puesto que quieren enseñarnos que nuestros pecados se purifican por la sangre
y el Espíritu de Cristo, como las suciedades del cuerpo por el agua 402, y
certificarnos por este divino símbolo que verdaderamente somos limpiados por
el lavamiento interior y espiritual de nuestros pecados, de la misma manera que
somos lavados exteriormente por el agua visible403. Rechazamos las enseñanzas
que dicen que los hombres nacen de nuevo en su bautismo como enseñanzas
anti-bíblicas y como enseñanzas que atentan contra la doctrina de la
justificación por fe y la regeneración por el Espíritu Santo 404. Creemos, por
tanto, que el bautismo es una señal de pertenecer al nuevo Pueblo de Dios, el
392
Efesios 2:20-22.
393
1 Timoteo 3:15.
394
Gálatas 2:10. Romanos 15:26. Lucas 14:13-14.
395
Mateo 5:14-16.
396
Marcos 16:15-16. Hechos 2:38. Hechos 18:8.
397
1 Corintios 12:13.
398
Romanos 6:3-4.
399
Hechos 8:36-39. Juan 3:23. Romanos 6:4.
400
Mateo 28:19.
401
Hechos 2:38. Colosenses 2:13.
402
Apocalipsis 1:5. Apocalipsis 7:14. 1 Corintios 6:11.
403
Marcos 16:16. Gálatas 3:27.
404
Gálatas 3:12. Romanos 5:1. Efesios 2:8. 1 Corintios 1:17.
20.4. Creemos que la Cena del Señor es una ordenanza del Señor408 en la que
los creyentes se reúnen409 a comer pan que representa el cuerpo de Cristo dado
por Su Pueblo y a tomar la copa del Señor que representa el nuevo pacto en la
sangre de Cristo410. Esto hacemos en memoria al Señor y así proclamamos Su
muerte hasta Su venida. Los que comen y beben dignamente participan del
cuerpo y la sangre de Cristo: no física sino espiritualmente por medio de la fe
son alimentados de los beneficios que Él obtuvo por Su muerte y vida, y por eso
crecen en la gracia411. Quienes participan de la Cena del Señor indignamente, sin
discernir el cuerpo y la sangre de Cristo, o viviendo en pecado e impenitencia, se
exponen al juicio divino e incurren en un grave pecado412.
21.5. Creemos que cada iglesia local debe reconocer y afirmar el llamado
divino de hombres espiritualmente calificados para presidir la iglesia por el
puesto de pastor o anciano en el ministerio de la palabra y la oración, debiendo
estos ser evaluados para tal oficio de acuerdo a los estándares bíblicos. Puesto
que éstos velan por la salud y el bienestar de la iglesia, a éstos la iglesia les debe
respeto y obediencia en aquellas cosas que Cristo ha instituido; de tal manera
que así como los ancianos o pastores deben cuidar de la Iglesia, la iglesia debe
cuidar y velar por ellos, según la Escritura lo instituyó. Las mujeres no deben
tomar el puesto de pastor en la iglesia local, si bien existe un llamado a ciertas
mujeres calificadas y dotadas por Dios para enseñar a otras mujeres y todas son
invitadas y animadas a utilizar sus dones en ministerios apropiados que edifican
405
Romanos 2:28- 29. Romanos 4:16. Gálatas 3:[Link] 1:4-5).
406
Romanos 6:3-4.
407
Hebreos 10:22.
408
Ver nota al pie 386.
409
Hechos 20:7
410
Ver nota al pie 386.
411
1 Corintios 10:16-17. Juan 6:53-57, 63.
412
1 Corintios 11:27-34.
413
Efesios 4:11-12. 1 Timoteo 1:3-7. 1 Timoteo 5:17. Hechos 14:23. Tito 1:5. Hechos 6:4. Hebreos 13:17.
1 Timoteo 2:11-13. Tito 2:3-5. Para los requisitos pastorales ver también Tito 1:5-9.
414
1 Timoteo 3:8-13. Romanos 16:1. Hechos 6:1-6.
21.1. Creemos que el Señor Jesús como Rey y Cabeza de Su Iglesia415 le ha dado
a sus miembros la autoridad de ejercer la disciplina eclesiástica cuando sea
conveniente de acuerdo a los términos bíblicos416.
21.3. Creemos que para lograr mejor estos fines, la iglesia debe proceder a la
amonestación, la suspensión de la ordenanza de la Santa Cena por un tiempo, y
la excomunión de la iglesia, según la naturaleza del crimen y la ofensa de la
persona418. Todo esto debe hacerse con la esperanza y anhelo de que el ofensor
sea restaurado, en un espíritu de amor y mansedumbre, para que Satanás no
gane ventaja al causar divisiones en la iglesia local419.
415
Colosenses 1:18.
416
1 Corintios 5:5, 11, 13. 2 Tesalonicenses 3:6. 1 Tesalonicenses 5:14. 1 Timoteo 1:20. Mateo 18:15-17.
2 Juan 9-11.
417
1 Timoteo 5:20. Mateo 7:6. Judas 22-23.
418
2 Tesalonicenses 3:6, 14-15. Tito 3:10.
419
Gálatas 6:1. 2 Corintios 2:6-8, 10-11.
22.1. Creemos que la comisión dada por el Señor Jesús a hacer discípulos a
todas las naciones se requiere de Su Iglesia (de cada miembro en particular)
hasta el fin del mundo420. Esta comisión nos manda a proclamar el evangelio a
cada tribu, lengua, pueblo y nación421, a bautizarlos y a enseñarles a guardar
todas las cosas que el Señor nos ha mandado422, a reunirlos en iglesias423
capaces de cumplir su llamado cristiano entre su nación. El propósito principal
de las misiones y del evangelismo en la iglesia local es que Dios, a través de Su
palabra, crea adoradores que glorifican Su nombre por la fe y la obediencia con
corazón gozoso424: personas que aman, valoran y atesoran a Cristo por encima
de todo, y que crecen más y más en conformidad a Él. Las misiones existen
porque esta clase de adoración mundial no existe todavía. Cuando llegue el fin
del mundo y las incontables millones de personas se rindan en adoración ante el
trono de Dios, las misiones (que no son un fin en sí mismas) se acabarán pero la
adoración continuará para siempre. Por eso, creemos que esta última, que es el
reconocimiento amoroso, placentero y voluntario de las criaturas hacia su Dios
y Salvador, es el motivo y la meta de las misiones.
420
Mateo 28:18-20.
421
Apocalipsis 5:9.
422
Ver nota al pie 420.
423
Hechos 14:23.
424
Romanos 1:5. Juan 4:23. Romanos 15:8-11.
23.2. Creemos que la novedad de esta época se caracteriza por la misión sin
precedentes del Espíritu de glorificar al Cristo crucificado y resucitado 432. La
hace por dar a los discípulos de Jesús más poder para predicar el evangelio de la
gloria de Cristo433, por abrir los corazones de los oyentes para que vean a Cristo
y crean434, por revelar la belleza de Cristo en Su Palabra y por transformar a Su
pueblo de gloria en gloria435, por manifestarse en dones espirituales que Él
dispersa en Su soberana libertad para la edificación del cuerpo de Cristo 436 y la
confirmación de Su Palabra437, por llamar a todas las naciones al evangelio de
425
Génesis 1:2.
426
Romanos 8:7-9.
427
Jueces 14:6.
428
Jueces 3:10.
429
1 Samuel 10:6.
430
2 Pedro 1:21. Mateo 22:43. Salmo 110:1. Ver apartado 1.
431
Lucas 24:49. Hechos 2:33.
432
Juan 16:13-14. Juan 7:39.
433
Hechos 1:8.
434
Romanos 15:18-19. Hechos 16:14. Juan 3:8.
435
2 Corintios 3:17-18.
436
1 Corintios 12:7-10. Hebreos 2:3-4.
437
Hebreos 2:3-4.
438
Hechos 1:8. 2 Tesalonicenses 3:1. Romanos 15:18-19. Hechos 13:2. Hechos 4:31.
439
Jeremías 31:33-34. Jeremías 32:40.
440
2 Corintios 6:16. Efesios 2:21.
24.1. Creemos que cuando los cristianos mueren son hechos perfectos en la
santidad441, recibidos en el paraíso442 y llevados conscientemente a la presencia
de Cristo, lo que es más glorioso y de más satisfacción que cualquier experiencia
en la tierra443.
441
Hebreos 12:22-23.
442
Lucas 23-43.
443
Filipenses 1:23.
444
Tito 2:13.
445
Hechos 1:9-11.
446
Marcos 14:61-62.
447
Filipenses 3:20-21. Lucas 24:39-43.
448
1 Tesalonicenses 5:2-3.
449
Lucas 21:27.
450
Mateo 24:31.
451
1 Tesalonicenses 4:15-17.
452
1 Corintios 15:22-24. 2 Timoteo 4:1. Lucas 22:28-30.
453
Salmo 16:11. Mateo 25:23. Mateo 25:46. Mateo 19:29. Juan 3:16. Romanos 6:23. Judas 24-25.
454
Romanos 1:18.
455
Daniel 12:2. Mateo 3:12. 2 Tesalonicenses 1:9. Apocalipsis 14:11.
456
Efesios 2:6-7. Salmo 16:11. 1 Corintios 13:12. 1 Corintios 2:9.