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Declaración Doctrinal de la ICPD

Este documento presenta la declaración doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios. En la introducción, explica la importancia de mantenerse fiel a la doctrina bíblica a pesar del relativismo creciente. Luego presenta 24 secciones que resumen las creencias fundamentales de la iglesia sobre temas como la Biblia, Dios, Jesucristo, la salvación, la iglesia y los últimos tiempos, basadas en confesiones históricas protestantes. El objetivo es edificar la fe de los miembros y otros lectores en las verda

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Este documento presenta la declaración doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios. En la introducción, explica la importancia de mantenerse fiel a la doctrina bíblica a pesar del relativismo creciente. Luego presenta 24 secciones que resumen las creencias fundamentales de la iglesia sobre temas como la Biblia, Dios, Jesucristo, la salvación, la iglesia y los últimos tiempos, basadas en confesiones históricas protestantes. El objetivo es edificar la fe de los miembros y otros lectores en las verda

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DECLARACIÓN

DOCTRINAL
Fundamentos de la Fe de la Iglesia
Cristiana Pueblo de Dios.

Material publicado por la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios (ICPD).


Ciudad de San Justo, Buenos Aires, Argentina.
Octubre de 2015.
Derechos de autor.

Existimos para acercar a los hombres a Dios y hacer tesoros en los Cielos y no en
esta tierra, por tanto se permite libremente la reproducción de este documento
mediante cualquier forma (impresión, fotocopia, internet, etc.) siempre y
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Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 1


Índice

Introducción............................................................................................................ 3
1) Sobre la Biblia, la Escritura, la Palabra de Dios escrita .................................... 6
2) Sobre la Trinidad, un Dios en tres Personas .................................................... 8
3) Sobre la providencia, propósito y la elección eterna de Dios ....................... 10
4) Sobre la Creación ........................................................................................... 15
5) Sobre el pecado del hombre y la caída de su comunión con Dios ................ 16
6) Sobre el libre albedrío .................................................................................... 18
7) Sobre Jesucristo, el Hijo encarnado de Dios .................................................. 20
8) Sobre la obra salvadora de Cristo .................................................................. 23
9) Sobre el llamamiento eficaz ........................................................................... 25
10) Sobre el arrepentimiento y la fe .................................................................... 27
11) Sobre la justificación por Dios ........................................................................ 29
12) Sobre la adopción .......................................................................................... 31
13) Sobre la obra de Dios en la fe y santificación ................................................ 32
14) Sobre el vivir por la Palabra de Dios en la meditación y oración .................. 36
15) Sobre la perseverancia de los santos ............................................................. 38
16) Sobre la seguridad de la Gracia y de la salvación del castigo ........................ 40
17) Sobre la libertad cristiana y la libertad de conciencia ................................... 42
18) Sobre el gobierno civil .................................................................................... 43
19) Sobre el matrimonio ...................................................................................... 44
20) Sobre la Iglesia de Cristo y Sus ordenanzas ................................................... 46
21) Sobre la disciplina eclesiástica ....................................................................... 50
22) Sobre el mandato de Cristo de hacer discípulos a todas las naciones .......... 51
23) Sobre el ministerio del Espíritu Santo en la Iglesia ........................................ 52
24) Sobre el estado del hombre después de la muerte, la resurrección y la
segunda venida del Señor .................................................................................... 54

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 2


Introducción

Hace alrededor de 2000 años el apóstol Pablo le escribía al joven Timoteo: “Oh
Timoteo, guarda lo que se te ha encomendado” (1ª Timoteo 6:20). Pablo
deseaba que su hijo Timoteo se ocupara con perseverancia de permanecer en
aquellas cosas que había aprendido, “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina;
persiste en ello…” ¿Por qué tanta insistencia en la fidelidad al testimonio de las
Escrituras? La respuesta la había dado anteriormente: “…pues haciendo esto, te
salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.” (1ª Timoteo 4:16). La razón era
sencilla: una infinita gama de problemas atacarían a la Iglesia; falsos maestros
(1:3-4), deseos carnales (6:9-10) y hasta fuerzas demoníacas (4:1) estaban
obrando contra la Iglesia de Dios. Si Timoteo no guardaba una doctrina correcta,
un correcto entendimiento de la Palabra de Dios, entonces él y sus oyentes
quedarían expuestos a caer en la ruina espiritual. Y no sólo eso sino que incluso
muchos quedarían lejos de alcanzar la salvación de Dios.

El mensaje de Pablo no era nuevo, sino un eco del viejo mensaje de Dios dado a
sus siervos. Cientos de años antes el profeta Oseas pronunciaba de parte de
Dios un mensaje similar; “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó
conocimiento.” (Oseas 4:6). El mensaje de Pablo y el de Oseas era el mensaje de
Dios. En efecto, Jesús mismo, el Dios encarnado, pronunciaría una declaración
que haría rechinar los oídos de quienes le oían y no comprendían que se
encontraban frente al Dios vivo, “De cierto, de cierto os digo, que el que guarda
mi palabra, nunca verá muerte.” (Juan 8:51).

Lamentablemente, la opinión de Pablo, de Oseas y del propio Jesús, no goza de


popularidad en nuestros días. Nuestro mundo se ha vuelto al pasar los siglos
más y más relativista. La verdad ya no es tan importante; es más, muchos
niegan enfáticamente que exista algo así como “la verdad”. No importa cuán
diferentes sean nuestras opiniones; contra toda razón y pensamiento serio se
nos dice que, probablemente, ¡todos tengamos razón! Se valora a quienes dicen
buscar la verdad, pero se detesta a aquellos que osan decir que la encontraron.

Por otra parte, trágicamente un sector no pequeño de las iglesias evangélicas y


protestantes ha contribuido al alejamiento de la verdad. “La doctrina no es
importante, lo que necesitamos es una vida de cristianismo práctico”, dicen
algunos; “La teología no es importante, lo que necesitamos es una experiencia
personal con Jesús”, dicen algunos otros. Y aunque ambas afirmaciones poseen

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 3


algo de verdad (¡Sí!, necesitamos vidas que confirmen lo que decimos creer; y,
¡sí!, no podemos ser cristianos a menos que tengamos una relación real con un
Dios real) lo cierto es que el desprecio a una búsqueda de doctrina fiel, el
desprecio a una teología sólida, ha sido una especie de veneno que ha infectado
a quienes sostienen tales cosas. La razón de esto es sencilla pero profunda: es
imposible vivir una vida piadosa y es imposible tener una relación con el Dios
verdadero si no conozco quién es, cómo actúa, qué hizo, qué hará y qué espera
de mí. Amar a Dios y guardar su Palabra son dos realidades inseparables (Juan
14:14, 23-24).

Por todo esto es que estamos comprometidos a anunciar todo el consejo de


Dios. Estamos convencidos de que a medida que la Palabra de Dios encuentra
cabida en nosotros, somos poderosamente transformados a la imagen de Cristo
mientras el Espíritu Santo ilumina nuestro entendimiento y llegamos a conocer
y a disfrutar al Dios vivo y verdadero.

En medio de estos tiempos de desconcierto, tanto en el mundo como dentro de


gran parte del pueblo evangélico, publicamos esta Declaración Doctrinal con la
esperanza de que sea de bendición, gozo, edificación y confirmación en la fe
tanto para los miembros de Pueblo de Dios como para todos aquellos que
lleguen a leer esta declaración. No creemos que esta Declaración sea infalible
puesto que somos hombres falibles y al igual que este documento estamos
sujetos a la revisión y corrección de la Biblia. Tampoco pretendemos ni por un
momento que su autoridad sea puesta a la par de las Escrituras. Lo que hemos
buscado hacer es exponer aquellas cosas que creemos que las Escrituras
enseñan; de manera que no es nuestra intención que guarden u oigan lo que
este documento dice, sino que sean dirigidos a la Biblia y que guarden y oigan lo
que Dios mismo nos dice en ella.

No creemos que uno deba creer todo lo expresado en esta Declaración para ser
salvo, hay verdades que ocupan un lugar más fundamental en relación a otras,
particularmente aquellas que se relacionan con nuestra pecaminosidad, el
carácter de Dios y la obra salvífica de Cristo. No obstante, no es nuestro interés
encontrar “lo mínimo” que se pueda creer para ser salvos y luego dejar todo el
resto, sino que estamos convencidos que el mayor bien para nuestras almas y la
verdadera unidad de la Iglesia se logran estableciendo los límites bíblicos con
claridad, y luego reuniéndonos dentro de esos límites mientras seguimos la
verdad en amor. Tampoco presumimos de haber desarrollado o descubierto

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 4


algo novedoso, sino que humilde y felizmente confesamos creer lo mismo que
han creído millones de cristianos a lo largo de los siglos; por esto es que
reconocemos que gran parte de este documento no es de nuestra autoría, sino
que ha sido recopilado de diversos documentos de la fe cristiana, algunos
históricos tales como la Confesión de Fe de Westminster, la Confesión Bautista
de Fe de 1689, los Cánones de Dort y el Catecismo de Heidelberg cuya
Confesión de Fe adoptamos cabalmente. Además la afirmación de Fe de los
ancianos y misioneros de HeartCry, Bethlehem Baptist Church y los
Fundamentos Doctrinales de Grace Community Church (San Antonio, Texas). A
todos ellos, nuestro reconocimiento y agradecimiento. Nuestro deseo y oración
es que este documento confirme la fe de los santos y sirva como testimonio de
aquellas cosas que entre nosotros son creídas, por lo tanto hacemos entrega de
esta Confesión de Fe a ustedes, nuestros hermanos de Pueblo de Dios. Rogamos
que Sus palabras permanezcan en nosotros, para que Él (nuestro Señor
Jesucristo) permanezca en nosotros y nosotros en Él, porque “El cielo y la tierra
pasarán, pero mis palabras no pasarán.” (Jesús; Lucas 21:33).

A Dios sea toda la Gloria.

Sergio Rolando Hamdan


Isaías Ismael André
Carlos Gabriel Lezana
Antonella Belén Risso
Pastor, maestros y referentes de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios
Buenos Aires, Octubre de 2015

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 5


1) Sobre la Biblia, la Escritura, la Palabra de Dios escrita

1.1. Creemos que la Biblia, los treinta y nueve libros que conforman el
Antiguo Testamento y los veintisiete libros que conforman el Nuevo
Testamento, es la Palabra de Dios, inspirada verbalmente1, e inerrante en los
manuscritos originales2.

1.2. Creemos que todo el consejo de Dios en cuanto a las cosas necesarias
para su propio reconocimiento y servicio, la salvación del hombre, la vida de fe,
la verdad y la justicia, está expuesto ya sea plenamente o en la medida
necesaria en la Biblia; la cuál es la autoridad suprema y final para evaluar todas
las cosas y a la cual nada, en ningún momento, ha de añadirse 3. Creemos que
los asuntos en los que la Biblia no se dirige de manera directa, deben ser
evaluados por principios consistentes con la enseñanza general de la Biblia 4.

1.3. Creemos que Dios comunicó su revelación por autores humanos


divinamente inspirados aun cuando la revelación dada a los autores era la
expresión de un significado divino que en muchos casos no entendían, como en
el caso de algunas profecías del Antiguo Testamento, por ejemplo5. Por eso el
significado de los hechos bíblicos es una realidad histórica fija, arraigado en las
revelaciones históricas e incambiables de su Autor divino y sus autores
humanos. Es también necesario que digamos que sin alterar el significado
contextual y original, sí es posible y sabio extraer diferentes usos, aplicaciones y
principios de la misma Escritura para todo lo que concierne a la vida y a la
piedad6.

1.4. Creemos que la regla infalible de interpretación de la Biblia es la propia


Biblia; de manera que cuando surge una duda respecto al verdadero y pleno
sentido de cualquier texto bíblico (que no es múltiple, sino único), éste se debe
buscar por medio de otros pasajes que hablen con más claridad. Juntamente
con esto reconocemos que las capacidades limitadas, los prejuicios

1
2 Timoteo 3:16-17. 2 Pedro 1:21. 2. 2 Pedro 3:15-16. Juan 14:26. Juan 16:13-14. 1 Corintios 2:13. 1
Corintios 14:37. Mateo 22:43-44.
2
Números 23:19. Proverbios 30:5 a. Salmo 12:6. Salmo 19:7-10. Salmo 119:89. Juan 17:17. Mateo 24:35.
Hechos 3:18. Mateo 22:29. Romanos 1:2. Hechos 2:16. Hechos 4:24-28. Gálatas 3:8.
3
Deuteronomio 4:2. Deuteronomio 12:32. Josué 1:8. Salmo 119:6. 1 Timoteo 4:13-16. Apocalipsis 22:18-
19. 2 Timoteo 3:16-17. Salmo 1:1-3. Salmo 119:9,44-45,92-93, 104, 128, 160,172. Hechos 20:20-27.
4
Mateo 7:12. Romanos 13:9. Romanos 14:13-23. Mateo 22:36-40. 1 Corintios 10:23-33. Gálatas 5:13-14.
5
Daniel 7:28. Daniel 8:27. Juan 11:51. 1 Pedro 1:10-11.
6
Mateo 4:6-7. 2 Pedro 3:16. 2 Pedro 1:3.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 6


tradicionales, el pecado personal y las expectativas culturales muchas veces
oscurecen el texto bíblico. Por eso la obra del Espíritu Santo es esencial para el
entendimiento correcto de la Biblia, y la oración por Su ayuda, es parte del
esfuerzo necesario para entender y aplicar la Palabra de Dios 7.

1.5. Creemos que las cosas contenidas en las Escrituras, no son todas
igualmente claras ni se entienden con la misma facilidad por todos 8; sin
embargo, las cosas que necesariamente deben saberse, creerse y guardarse
para conseguir la salvación, se proponen y se declaran en uno u otro lugar de las
Escrituras, de tal manera que no sólo los eruditos, sino aun los que no lo son,
pueden adquirir un conocimiento suficiente de tales cosas por el debido uso de
los medios ordinarios9.

1.6. Creemos que el Legislador Moral, el Juez Supremo por el cual deben
decidirse todas las controversias religiosas, todos los decretos de los concilios,
las opiniones de los hombres antiguos y modernos, las doctrinas de hombres, y
en cuya sentencia debemos descansar, no es ningún otro más que el veredicto
bíblico dado por el Espíritu Santo. En tal veredicto descansa la fe10.

7
Juan 18:20. Juan 10:34-36. Hechos 15:14-16. 1 Corintios 2:12-16. Salmo 119:12,18. Efesios 1:17-18.
8
2 Pedro 3:16.
9
Salmo 19:7. Salmo 119:130.
10
Mateo 22: 29-32. Efesios 2:20. (Comparar con Hechos 28:23-25). 1 Tesalonicenses 5:20-21.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 7


2) Sobre la Trinidad, un Dios en tres Personas

2.1. Creemos en un solo Dios11 vivo12, soberano13, y todo glorioso14. Él es


espíritu purísimo, invisible, sin cuerpo, miembros o pasiones pecaminosas, el
único que tiene inmortalidad y que habita en la luz inaccesible15; es inmutable,
inmenso, eterno16, incomprensible, todopoderoso17, infinito en todos los
sentidos, Santo, sabio18, absolutamente libre, y supremamente gozoso en la
comunión de la Trinidad19. Siendo soberano, hace todas las cosas según su
inmutable y siempre justa voluntad, para su propia gloria20. Es amoroso,
benigno y misericordioso, paciente, bondadoso y veraz, perdonando la
iniquidad, la transgresión y el pecado21; galardonador de los que le buscan con
diligencia, y además justísimo y terrible en sus juicios, que odia todo pecado y
que de ninguna manera tendrá por inocente al culpable22. Todas las cosas están
desnudas y abiertas a sus ojos; su conocimiento es infinito, infalible, e
independiente de toda criatura, de modo que para Él no hay ninguna cosa
contingente o dudosa23. Teniendo Dios en sí mismo y por sí mismo toda vida,
gloria, bondad, y bienaventuranza, es todo suficiente en sí mismo y respecto a sí
mismo, no teniendo necesidad de ninguna de las criaturas que Él ha hecho, sino
que solamente manifiesta su propia gloria en ellas, por ellas, y sobre ellas 24; así
que todo procede de Dios, es en Dios y es para Dios, de manera que Él es el
principio, el centro y el fin25.

11
Deuteronomio 6:4.
12
Mateo 16:16. 2 Corintios 6:16. 1 Timoteo 4:10. Hebreos 3:12. Apocalipsis 7:2.
13
Job 42:2. Salmo 115:3. Daniel 4:25,34 y 35. Efesios 1:11. Santiago 4:15.
14
Salmo 138:5.
15
Juan 4:24. 1Timoteo 1:19. Deuteronomio 4: 15 y 16. Hechos 14:11-15. 1 Timoteo 6:16.
16
Malaquías 3:6. Santiago 1:17. 1 Reyes 8:27. Jeremías 23:23 y 24. Salmo 90:2.
17
Salmo 145:3. Romanos 11:34 y 35. Éxodo 3:14. Job 11:7 y 8. Job 26:14.
18
Apocalipsis 4:8. Isaías 6:3. Romanos 16:27.
19
Mateo 25:23. Juan 15:11. Mateo 12:18. Proverbios 8:27-30. Salmo 115:3. Éxodo 3:14. Juan 17:26.
20
Isaías 46:9 y 10. Proverbios 16:4. Romanos 11:36. Efesios 1:11.
21
Éxodo 34:6 y 7. 1 Juan 4:8.
22
Hebreos 11:6. Hebreos 9:32 y 33. Salmo 5:5 y 6. Nahúm 1:2 y 3. Éxodo 34:6 y 7.
23
Hebreos 4:13. Salmo 147:5. Hechos 15:18. Ezequiel 11:5. Romanos 11:33 y 34.
24
Juan 5:26. Hechos 7:2. Salmo 119:68. Salmo 148:13. Job 22:2 y 3. Hechos 17:24 y 25. 1 Timoteo 6:15

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 8


2.2. Creemos que Dios existe eternamente en tres26 Personas infinitamente
excelentes y dignas de toda adoración, servicio y obediencia por parte de todo
ser creado27: Dios Padre28, fuente de toda la vida29; Dios Hijo30, el unigénito
eternamente31, no creado, sin principio32, de una esencia con el Padre33; y Dios
el Espíritu Santo, que procede de la esencia plena y divina 34, como Persona35,
del Padre y del Hijo eternamente. Por eso, cada persona de la Deidad es plena y
completamente Dios.

25
Colosenses 1:16 y 17.
26
Mateo 28:19. 2 Corintios 3:14. Mateo 3:16 y 17.
27
Apocalipsis 5:12-14.
28
Juan 1:18. Juan 5:18. Juan 6:46. Hechos 2:33. Romanos 1:7. Filemón 3. Juan 20:17. Romanos 15:6.
1 Pedro 1:3.
29
1 Corintios 8:6.
30
Juan 20:31. Juan 1:1-3. Juan 10:30. Mateo 1:23. Mateo 11:27. Romanos 9:5. Colosenses 2:9. Tito 2:13.
Hebreos 1:8. 2 Pedro 1:1. Apocalipsis 22:13. Juan 5:18. Juan 6:46. Juan 12:45. Juan 14:7. Hebreos 1:3.
31
Colosenses 1:15 y 16. Hebreos 1:5 y 6. Juan 1:14, 18.
32
Juan 1:1.
33
Colosenses 2:9.
34
Hechos 5:3 y 4. 1 Corintios 2:10 y 11. 1 Corintios 3:16. Romanos 8:27.
35
Juan 14:26. Juan 15:26. Juan 16:13 y 14. 1 Corintios 12:11. Efesios 4:30.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 9


3) Sobre la providencia, propósito y la elección eterna de Dios

3.1. Creemos que Dios, desde la eternidad36, para manifestar la plenitud de


Su gloria37, especialmente mediante el gozo eterno y siempre creciente (que
proviene de Él y se dirige hacia Él38) de todos los que le aman39, ordenó40 y antes
conoció41, libre e inmutablemente42 todo lo que ocurre por el sabio y santo
consejo de Su voluntad43.

3.2. Creemos que Dios sostiene y gobierna todo (desde galaxias44 a partículas
subatómicas45, desde las fuerzas de la naturaleza46 a los movimientos de las
naciones47, desde los planes públicos de los políticos48 a las acciones secretas de
personas solitarias49) de acuerdo con sus propósitos eternos y de perfecta
sabiduría50para glorificarse, pero de tal forma que Él nunca peca 51 ni condena a
ninguna persona injustamente52. Su ordenación y gobierno es del todo

36
2 Timoteo 1:9. Efesios 3:11. Efesios 1:4. 2 Pedro 1:20. Apocalipsis 3:8.
37
Isaías 60:21. Isaías 43:7. Juan 12:27 y 28. Juan 17:1 y 4. Filipenses 2:11. Romanos 11:36.
Efesios 1:6, 12 y 14.
38
Salmo 27:4. Filipenses 4:4. Mateo 25:23. Apocalipsis 21:4.
39
1 Corintios 2:9. Romanos 8:28.
40
Isaías 46:9 y 10. Proverbios 16:33. Proverbios 19:21.
41
Isaías 42:8 y 9. Génesis 15:3. Génesis 40:13-19. Éxodo 3:19. Deuteronomio 31:16. Salmo 34:20.
Isaías 45:11. Isaías 46:8-11. Zacarías 12:10. Juan 6:64. Juan 19:36 y 37. Isaías 44:6-8, 24-28.
Isaías 41:21-23. Isaías 45:20 y 21.
42
Números 23:19. 1 Samuel 15:29.
43
Efesios 1:11.
44
Isaías 40:26.
45
Mateo 10:29-30. Colosenses 1:16-17.
46
Job 37:6-13. Marcos 4:39-41.
47
Salmo 33:10. Amós 3:6. Lamentaciones 3:37-38. Génesis 50:20.
48
Proverbios 16:33. Proverbios 21:1. Proverbios 17:16-17.
49
Proverbios 16:9. Proverbios 20:24.
50
Salmos 104:24. Romanos 16:27. 1 Corintios 1:21.
51
Deuteronomio 32:4. Romanos 3:4. Santiago 1:13. 1 Juan 1:5.
52
Daniel 4:37. Romanos 1:20. Romanos 2:11-12.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 10


compatible con la responsabilidad moral53 de todas las personas creadas a su
imagen54. Dios nunca es autor del pecado55, ni lo aprueba56; sólo lo permite,
refrena y limita57, dirige a bien58 y predomina para bien59.

3.3 Creemos que la elección de Dios es una acción sin condiciones60 de su


gracia libre (sin mérito alguno por parte del hombre o de la mujer)61 que ha sido
lograda por su Hijo Jesucristo antes de la fundación del mundo.62 Por esta
acción Dios escogió antes de la fundación del mundo a todos los que serían
salvos de la esclavitud del pecado63 y dados al arrepentimiento64 y la fe
salvadora en su Hijo Jesucristo.65

3.4. Creemos que los hombres que no entran en esta elección de Gracia
Divina, Dios les deja actuar en su pecado y responsabilidad para su justa
condenación, para alabanza de la gloria de su justicia 66. Estos son hombres
impíos y malvados a quienes Dios, como juez justo, ciega y endurece a causa de
su pecado anterior67, y no sólo les niega su gracia, por la cual Él podría haberles
iluminado su entendimiento y obrado en sus corazones68, sino que también

53
Romanos 3:19.
54
Génesis 9:6. Santiago 3:9.
55
Deuteronomio 32:5. Eclesiastés 7:29. 1 Juan 1:5.
56
Romanos 6:23. Números 11:1. Deuteronomio 32:18-19. Éxodo 32:30. Salmos 51:4. Génesis 6:5-6.
57
Génesis 20:6.
58
Génesis 45:8. Hechos 2:22-23.
59
Génesis 50:20.
60
Romanos 9:11-18. 1 Corintios 1:26-31. Juan 10:25-29. Juan 17:6. Juan 6:37-39. Romanos 8:28-30.
61
Romanos 11:5-8.
62
2 Timoteo 1:9. Efesios 1:4.
63
Romanos 6:7. Romanos 8:2.
64
2 Timoteo 2:24-25. Hechos 11:18.
65
Juan 6:44. Juan 6:65. Filipenses 1:29. Efesios 28:8-9. Mateo 11:27. Hechos 16:14. Hechos 18:27.
66
Romanos 9:22-24. 1 Pedro 2:8. Judas 4.
67
Romanos 1:24-26, 28. Romanos 11:7-8.
68
Deuteronomio 29:4. Marcos 4:10-12.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 11


algunas veces les retira los dones que tenían69, y los deja expuestos a aquellas
cosas que su propia corrupción convierte en ocasión de pecado70, y a la vez, los
entrega a sus propias concupiscencias, a las tentaciones del mundo, y a
Satanás71, por lo cual sucede que se endurecen bajo los mismos medios que
Dios emplea para ablandar a otros72. Creemos también que en muchas
ocasiones Dios se compadece temporalmente de ellos73, prolongándoles su
paciencia y misericordia74; que les provee de bienes y tiempos de alegría
rodeándolos con su benignidad y amor75 y llamándolos continuamente por
medio de la consciencia, la providencia, el testimonio de la creación y el
llamamiento externo del Evangelio a que se vuelvan a Él en arrepentimiento y fe
en la provisión que hizo por medio de enviar a Jesucristo al mundo para salvar a
todos los que creen en Él76. De manera que Dios siempre es benigno y desea el
bien incluso de sus enemigos77, dejando en evidencia que los que se pierden no
lo hacen por causa de una obra positiva de Dios en contra de ellos (es decir, Dios
no crea maldad en sus corazones ni los pervierte)78, sino todo lo contrario79: se
pierden por ellos mismos, bajo su propia responsabilidad al despreciar el amor,
la misericordia, el llamado y la disposición y provisión de Dios80. De esta manera,
entendemos que la voluntad de Dios revelada a los hombres por medio de su
ley moral y preceptos puede ser quebrantada81 (y que esto le produce
momentáneamente tristeza82), pero que jamás son quebrantados sus designios
eternos y secretos, los cuales son indetenibles, siempre firmes y seguros83.

69
Mateo 13:12. Mateo 25:29.
70
Deuteronomio 2:30. 2 Reyes 8:12 y 13.
71
Salmo 81:11 y 12. 2 Tesalonicenses 2:10 y 11.
72
Éxodo 7:3. Éxodo 8:15, 32. 2 Corintios 2:15 y 16. Isaías 6:9 y 10. Isaías 8:14. 1 Pedro 2:7. Hechos 28:26
y 27. Juan 12:39 y 40.
73
Salmo 81:11-13. Marcos 10:21. Isaías 48:18.
74
Romanos 2:4.
75
Hechos 14:17. Mateo 5:44 y 45.
76
Romanos 2:14 y 15. 2 Crónicas 36:15 y 16. Salmo 104:24. Salmo 119:64. Isaías 45:22. Isaías 55:1 y 2.
Apocalipsis 22:17. Marcos 1:14 y 15.
77
Lucas 6:27-36.
78
Santiago 1:13.
79
Romanos 2:5.
80
Jeremías 35:15. Ezequiel 33:11. Ezequiel 18:32. Jeremías 6:16. Romanos 10:21. Juan 5:40.
81
Isaías 25:5. Isaías 31:16. Deuteronomio 31:20. Josué 7:11.
82
Deuteronomio 5:28 y 29. Mateo 23:37. Lucas 19:41 y 42. Marcos 3:5.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 12


3.5. Creemos que Dios en su infinita sabiduría, justicia y clemencia, a menudo
deja por algún tiempo a sus propios hijos en diversas tentaciones y en las
corrupciones de su carne, a fin de revelarles la fuerza oculta de la corrupción y
el engaño de la carne, o para disciplinarles por sus pecados y que sean
humillados, para llevarlos a una dependencia de Él más íntima y constante, para
hacerlos más vigilantes contra todas las ocasiones futuras de pecado, para que
reciban consolación de Él y aprendan a consolar a los hermanos, para que al
experimentar un dolor cada vez más profundo a causa de la conciencia afectada
por pecar (la cual llega a ser cada vez más sensible al pecado debido al creciente
proceso de santificación) conozcan más profundamente las abundantes riquezas
de su gracia y amor, y para otros fines santos y justos 84; de manera que todo lo
que le ocurre a cada uno de sus elegidos es por su designio, para su gloria, y
para el bien de ellos.85

3.6. Creemos que quienes aún no sienten poderosamente en sí mismos la fe


viva en Cristo, o la confianza cierta del corazón, la paz de la conciencia, la
observancia de la obediencia filial, la gloria de Dios por Cristo, y no obstante
ponen los medios por los que Dios ha prometido obrar en nosotros estas cosas,
no deben desanimarse cuando oyen mencionar la reprobación, ni contarse
entre los reprobados, sino proseguir diligentemente en la observancia de los
medios, añorar ardientemente días de gracia más abundante y esperar ésta con
reverencia y humildad86. Mucho menos han de asustarse de esta doctrina de la
reprobación aquellos que seriamente desean convertirse a Dios, agradarle a Él
únicamente y ser librados del cuerpo de muerte, a pesar de que no pueden
progresar en el camino de la fe y de la salvación tanto como ellos realmente
querrían; ya que Cristo ha prometido no rechazar a ninguno que recurra a Él con
humildad y quebranto87. Pero esta doctrina es, y con razón, terrible para
aquellos que, no haciendo caso de Dios y Cristo, el Salvador, se han entregado
por completo a los cuidados del mundo y a las concupiscencias de la carne,

83
Job 23:13. Isaías 55:10 y 11. Salmo 135:6.
84
2 Crónicas 32:25 y 26, 31. 2 Samuel 24:1. Lucas 22:24. Marcos 14:66-72. Lucas 22:31 y 32. Juan 21:15-
17. Isaías 54:7 y 8. 2 Corintios 1:4.
85
Romanos 8:28.
86
Romanos 10:11-13.
87
Salmo 51:17. Isaías 57:15.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 13


hasta tanto no se conviertan de veras a Dios 88. Por esto, creemos que la
doctrina del profundo misterio de la elección debe tratarse con especial
prudencia y cuidado89, para que los hombres, al atender a la voluntad de Dios
revelada en su Palabra y al prestar obediencia a la misma, puedan por la certeza
de su llamamiento eficaz, estar seguros de su elección eterna 90; de este modo,
esta doctrina proporcionará motivo de alabanza, reverencia y admiración a
Dios91, y de humildad92, diligencia93 y abundante consuelo y gozo a todos los
que sinceramente obedecen al Evangelio.94

88
1 Pedro 4:18.
89
Deuteronomio 29:29. Romanos 9:20. Romanos 11:33.
90
1 Tesalonicenses 1:4 y 5. 2 Pedro 1:10.
91
Efesios 1:6. Romanos 11:33.
92
Romanos 11:20. Colosenses 3:12. Romanos 11:5 y 6.
93
2 Pedro 1:10.
94
Lucas 10:20 y 21.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 14


4) Sobre la Creación

4.1. Creemos que el Dios Trino creó el universo95 y todo lo que en él hay96, de
la nada97, por la palabra de su poder. Sin ninguna necesidad en sí mismo, ni
motivado por ninguna falta en su autosuficiencia gozosa 98, Dios se gozó en la
creación para manifestar su gloria, poder, sabiduría y bondad eternas 99. Y todo
lo hizo muy bueno.100

4.2 Creemos que Dios creó a Adán directamente del polvo de la tierra y a Eva
de su costado. Creemos que Adán y Eva eran los padres históricos de todos los
seres humanos101, que eran varón y hembra iguales en la imagen de Dios102, sin
pecado103, que fueron creados para glorificar104 a su Creador, Soberano,
Proveedor, para admirar su belleza infinita, para disfrutar de comunión personal
y para obedecer sus consejos de toda sabiduría, y que en el amor de Dios tenían
roles diferentes y complementarios en el matrimonio como símbolo de Cristo y
la Iglesia, en un sentido.105

95
Génesis 1:1. Juan 1:2 y 2. Job 26:13. Job 33:4.
96
Salmo 24:1 y 2. Colosenses 1:16.
97
Hebreos 11:3. Hebreos 1:2. Juan 1:1-3.
98
Éxodo 3:13 y 14. Salmo 50:9-15. Hechos 17:25.
99
Isaías 43:7. Romanos 1:20. Jeremías 10:12. Salmo 124:24. Proverbio 3:19. Hechos 14:15-17.
100
Génesis 1:31. Eclesiastés 7:29. Romanos 5:19.
101
Génesis 2:7. Génesis 1:27. Génesis 2:21-22. Génesis 15:22,45. Romanos 5:25.
102
Génesis 1:27. Génesis 9:6. Santiago 3:9.
103
Génesis 1:31. Eclesiastés 7:29.
104
Apocalipsis 5:9. Apocalipsis 7:9 y 10.
105
Génesis 1:28-30. Génesis 2:18, 23. Efesios 5:22 y 23.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 15


5) Sobre el pecado del hombre y la caída de su comunión con Dios

5.1. Creemos que Dios creó al ser humano moralmente justo, que le dio una
ley justa, que hubiera sido para vida si la habría guardado106. Creemos que Adán
y Eva se desviaron de la Palabra y la Sabiduría de Dios por la sutileza de
Satanás107, que deliberadamente, sin ninguna coacción, decidieron tomar lo que
era prohibido108 y por eso declararon su independencia, desconfianza y
desobediencia al bondadoso Creador. Creemos que todo esto agradó a Dios,
conforme a su santo, sabio y oculto consejo: el permitir la introducción del
pecado en el mundo, a fin de desplegar en el escenario de la historia de la
humanidad las infinitas perfecciones de sus maravillosos atributos. De la misma
manera, también creemos que la caída de nuestros padres quebrantó la
voluntad revelada de Dios, causando gran dolor y tristeza temporal en su
benigno y santo corazón109. Creemos que nuestros padres, por ese pecado
cayeron de su inocencia original y su comunión con Dios.110

5.2. Creemos que, como cabeza de todos los seres humanos, la caída de Adán
fue la caída de toda su posteridad, de tal manera que la corrupción, la culpa, la
muerte y la condenación pertenecen apropiadamente a cada ser humano 111.
Por esto todos son corruptos por naturaleza112, esclavos al pecado113, y, por
esto, moralmente incapaces114 de deleitarse en Dios y preferirle por sobre los
placeres pasajeros del orgulloso auto-gobierno115. De esta corrupción original
por la cual estamos completamente impedidos, incapaces y opuestos a todo
bien e inclinados enteramente a todo mal, deseando constantemente las
106
Génesis 2:16 y 17.
107
Génesis 3:1, 13. 2 Corintios 11:3. Eclesiastés 7:29.
108
Génesis 3:6. Génesis 2:17.
109
Romanos 11:32-34. 2 Samuel 24:1. 1 Crónicas 21:1. Génesis 6:5 y 6. Hechos 2:23.
110
Génesis 3:7 y 8. Romanos 5:12. 1 Corintios 15:21.
111
Romanos 5:12-19.
112
Efesios 2:2 y 3.
113
Romanos 6:16-20. Juan 8:34.
114
Romanos 8:7 y 8. Deuteronomio 29:4. 1 Corintios 2:14.
115
Juan 3:19. Juan 5:40.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 16


mentiras engañosas del pecado por encima de Dios, es que proceden todas las
transgresiones en sí116.

5.3. Creemos que a causa de esta caída, Dios ha sujetado la creación a la


frustración117 y que la familia humana entera es justamente responsable118 de la
miseria inexpresable de la enfermedad119, la corrupción120, la tragedia121 y la
pérdida122. Por eso toda la enemistad y el sufrimiento en el mundo es un eco y
un testigo de la extremadamente grande depravación moral que existe en el
corazón de la humanidad; y cada día nuevo de vida es dado por Dios como
aplazamiento misericordioso del juicio inminente para dirigirnos al
arrepentimiento.123

116
Mateo 7:17-20. Mateo 12:33-35. Lucas 6:43-45. Juan 3:3-5. Juan 6:37,39-40,44-45 y 65.
Romanos 7:18. Romanos 8:7 y 8. 1 Corintios 2:14. Mateo 15:18.
117
Romanos 8:20.
118
Isaías 53:6.
119
Romanos 8:23.
120
2 Corintios 4:16.
121
Romanos 8:35 y 36.
122
1 Tesalonicenses 4:13.
123
Romanos 2:4 y 5.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 17


6) Sobre el libre albedrío

6.1. Creemos que Dios ha dotado a la voluntad del hombre de una libertad
natural y un poder para actuar a base de decisión propia, que no es forzada ni
obligada a hacer bien o mal, por ninguna necesidad de la naturaleza.124

6.2. Creemos que el hombre en su estado de inocencia, tenía libertad y poder


para querer y hacer lo que era bueno y agradable a Dios125, pero era mutable y
podía caer de dicho estado.126

6.3. Creemos que el hombre, por su caída a un estado de pecado, perdió


completamente toda capacidad para querer algún bien espiritual que acompañe
a la salvación127. Así es que como hombre natural que está enteramente
opuesto a ese bien y muerto en el pecado128 no puede por su propia fuerza
convertirse a sí mismo o prepararse para ello.129

6.4 Cuando Dios convierte a un pecador y lo pone en el estado de gracia, lo


libra de su estado de servidumbre natural bajo el pecado 130, y por su gracia
solamente lo capacita para querer y obrar libremente lo que es bueno delante
de Él131; sin embargo, por razón de la corrupción que aún queda, el converso no
quiere ni perfecta ni siempre únicamente lo que es bueno, sino también lo que
es malo.132

124
Santiago 1:14. Mateo 17:12. Deuteronomio 30:19.
125
Eclesiastés 7:29. Génesis 1:26.
126
Génesis 2:16 y 17. Génesis 3:6.
127
Romanos 5:6. Juan 15:5. Romanos 8:7 y 8.
128
Ver apartado número 4: Sobre la caída del hombre y su comunión con Dios.
129
Efesios 2:2-5. Tito 3:3-5. Juan 6:44 y 45. 1 Corintios 2:14.
130
Colosenses 1:13. Juan 8:34-36.
131
Filipenses 2:13. Romanos 6:18-22.
132
Gálatas 5:16 y 17.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 18


6.5 Creemos que el libre albedrío del hombre será perfecto e
inmutablemente libre para querer tan sólo lo que es bueno, únicamente en el
estado de la gloria.133

133
Efesios 4:13. Judas 24. Hebreos 13:23. 1 Juan 3:2.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 19


7) Sobre Jesucristo, el Hijo encarnado de Dios

7.1. Creemos que en el cumplimiento del tiempo134 Dios mandó a su Hijo,


Jesús el Mesías135, quien fue concebido por el Espíritu Santo136 y nacido de la
virgen María.137 Creemos que cuando el Hijo eterno se encarnó138, tomó una
naturaleza completamente humana139 para que dos naturalezas enteras,
perfectas y distintas fueran juntadas inseparablemente en una Persona sin
confusión ni mezcla. Por eso la Persona de Jesucristo era y es verdaderamente
Dios140 y verdaderamente hombre141, pero sólo un Cristo y único Mediador
entre Dios y los hombres.142

7.2. Creemos que Jesucristo vivió sin pecado aunque sintió las debilidades
comunes y fue tentado a semejanza de nosotros143. Predicó y enseñó con
verdad y autoridad sin par en la historia humana 144. Obró milagros que
demostraron su autoridad divina y poder sobre toda la creación: echó
demonios145, sanó a los enfermos146, resucitó a muertos147, calmó una
tempestad148, caminó sobre agua149, multiplicó panes y peces150, y conoció

134
Gálatas 4:4.
135
Juan 3:16 y 17. Mateo 16:16.
136
Lucas 1:34 y 35.
137
Mateo 1:23. Lucas 1:34 y 35.
138
Juan 1:14.
139
Hebreos 2:14, 17.
140
Ver apartado 2 Sobre la Trinidad, un Dios en tres Personas.
141
Filipenses 2:6-8. Véase nota 138 y 139.
142
1 Timoteo 2:5.
143
Hebreos 4:15.
144
Juan 7:46. Marcos 1:27. Mateo 22:16.
145
Marcos 1:27.
146
Mateo 4:23.
147
Mateo 11:4-6.
148
Marcos 4:39.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 20


antes lo que le iba a pasar a Él y Sus discípulos151 incluyendo la traición de Judas
Iscariote152 y la negación, la restauración y eventual martirio de Pedro 153.
Muchas más obras semejantes a estas hizo Jesús que no nos fueron escritas,
según la voluntad providencial de Dios154.

7.3. Creemos que su vida fue gobernada por la providencia de su Padre a fin
de que se cumpliesen en Él todas las profecías del Antiguo Testamento sobre el
que iba a venir155 como la simiente de la mujer156, el profeta como Moisés157, el
sacerdote por el orden de Melquisedec158, el Hijo de David159 y el siervo que
sufre.160

7.4. Creemos que Jesucristo sufrió voluntariamente161 al cumplir el plan de


Dios de la redención162Creemos que para esto fue puesto bajo la ley 163, la que
cumplió perfectamente164; que fue crucificado bajo Poncio Pilato165, que

149
Mateo 14:25.
150
Mateo 14:19 y 20.
151
Juan 13:19.
152
Juan 6:64. Juan 13:21, 26. Mateo 26:2. Juan 13:27.
153
Lucas 22:31-34. Juan 21:18 y 19.
154
Juan 20:30 y 31. Juan 21:25.
155
Lucas 24:25 y 26.
156
Génesis 3:15. Romanos 16:20.
157
Deuteronomio 18:18. Hechos 3:20-23.
158
Salmo 110:4. Hebreos 5:5 y 6.
159
Isaías 9:7. Mateo 1:1. Mateo 22:42.
160
Isaías 52:13. Isaías 53:3-6. Marcos 10:45.
161
Juan 10:18.
162
Hechos 2:23.
163
Isaías 53:9. Gálatas 4:4.
164
Mateo 3:15.
165
Hechos 4:27 y 28.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 21


padeció los más crueles tormentos directamente en su alma 166y los más
dolorosos sufrimientos en su cuerpo167, que murió168, fue enterrado169, y al
tercer día resucitó de entre los muertos170 para vindicar la obra salvadora de su
vida y muerte171 y para tomar su lugar como el invencible, eterno Señor de
gloria172. Creemos que durante cuarenta días después de su resurrección dio
muchas evidencias de su resurrección corporal173 y luego ascendió
corporalmente al cielo174, donde está sentado a la derecha del Padre175 en
intercesión por su gente176 por la base de su sacrificio todo suficiente por el
pecado y que reina hasta poner todos sus enemigos bajo sus pies. 177

166
Mateo 26:37 y 38. Mateo 27:46. Lucas 22:44.
167
Ver capítulos 26 y 27 del Evangelio Según Mateo.
168
Juan 19:30. 1 Corintios 15:3.
169
Juan 19:40 y 41. 1 Corintios 15:4.
170
1 Corintios 15:4. Mateo 28:6.
171
Romanos 4:25.
172
Filipenses 2:9-11. Hechos 17:31.
173
Hechos 1:3.
174
Hechos 1:9-11.
175
Lucas 22:69. Hechos 2:33. Hechos 5:31. Colosenses 3:1.
176
Romanos 8:34. Hebreos 4:14. 1 Juan 2:1.
177
1 Corintios 15:25. Hebreos 1:13.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 22


8) Sobre la obra salvadora de Cristo

8.1. Creemos que por su obediencia perfecta a Dios178 y por su sufrimiento y


muerte179 como el inmaculado Cordero de Dios180, Jesucristo obtuvo perdón de
pecados181 y el don de justicia perfecta182 por todos los que confiaron en Dios
antes de la cruz183 y por todos los que confiarían en Cristo después184. Por vivir
una vida perfecta y por morir en nuestro lugar, el justo por los injustos, Cristo
tomó nuestro castigo185, propició la ira justa de Dios contra nosotros186, vindicó
la justicia de Dios en nuestra justificación187 y quitó la condenación de la ley
contra nosotros.188

8.2. Creemos que esta muerte del Hijo de Dios es la ofrenda y la satisfacción
única y perfecta por los pecados, y de una virtud y dignidad infinitas, y
sobradamente suficiente como expiación de los pecados del mundo entero. Y
por esto es esta muerte de tan gran virtud y dignidad: porque la persona que la
padeció no sólo es un hombre verdadero y perfectamente santo, sino también
el Hijo de Dios, de una misma, eterna e infinita esencia con el Padre y el Espíritu
Santo, tal como nuestro Salvador tenía que ser189. Además de esto, su muerte
fue acompañada con el sentimiento interno de la ira de Dios y de la maldición
que habíamos merecido por nuestros pecados190. Por todo esto, la expiación de

178
Romanos 5:18 y 19.
179
1 Corintios 15:3. 1 Pedro 2:24. 1 Pedro 3:18. Romanos 3:24 y 25. 2 Corintios 5:14. Romanos 5:6.
Romanos 8:34. Romanos 14:9. Gálatas 2:21.
180
Juan 1:29.
181
Efesios 1:7. Colosenses 1:14. Hechos 13:38.
182
2 Corintios 5:21. Filipenses 3:9. Romanos 3:21 y 22.
183
Romanos 4:3. Romanos 3:25 y 26.
184
Romanos 3:26. Romanos 3:28. Gálatas 2:16.
185
Romanos 8:1-3. Gálatas 3:13.
186
Efesios 2:3-6. 1 Tesalonicenses 1:10. Romanos 5:9. 1 Tesalonicenses 5:9.
187
Romanos 3:25 y 26.
188
Colosenses 2:13 y 14. Gálatas 3:13.
189
Ver apartado 8.1.
190
Ver notas al pie 185 y 186.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 23


Cristo por nuestro pecado es digna de una oferta universal del evangelio a todas
las naciones para que a cada persona se les diga: Dios dio a su Hijo unigénito
para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida
[Link] persona que así desea puede venir192 y ser limpio por esta
fuente, y a cualquier que viene, Jesús no lo echa fuera193. Creemos que el hecho
de que muchos, siendo llamados por el Evangelio, no se conviertan ni crean en
Cristo, mas perezcan en incredulidad, no ocurre por defecto o insuficiencia de la
ofrenda de Cristo en la cruz, sino por propia culpa de ellos194.

8.3. Creemos además que la muerte de Cristo obtuvo más que una invitación
verdadera del evangelio para todos: también obtuvo la misericordia
omnipotente del nuevo pacto195 del arrepentimiento196 y la fe197 por los elegidos
de Dios. Cristo murió para ofrecer el Evangelio a todos como una manifestación
del amor general de Dios para con todos los hombres198, pero no murió por
todos de la misma manera. Cristo expresó un amor de pacto especial a Sus
amigos199, a Sus ovejas200, a Su novia201. Para ellos obtuvo la obra infalible y
eficaz del Espíritu para triunfar sobre su resistencia pecaminosa y llevarlos a la
fe salvadora202.

191
Juan 3:16. Mateo 28:19. Colosenses 1:23. Hechos 1:8.
192
Apocalipsis 22:17. Juan 4:14.
193
Juan 6:37.
194
Juan 5:39 y 40.
195
Lucas 22:20. 1 Corintios 11:25. Hebreos 8:6. Hebreos 9:15. Hebreos 12:24. Hebreos 13:20 y 21.
196
Ver notas al pie 64 y 223.
197
Ver notas al pie 65 y 223.
198
Juan 3:16.
199
Juan 15:13.
200
Juan 10:14 y 15.
201
Efesios 5:25.
202
Apocalipsis 5:9. Juan 17:6, 9, 19. Juan 11:51 y 52. Romanos 8:32.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 24


9) Sobre el llamamiento eficaz

9.1. Creemos que sin la obra eficaz del Espíritu nadie vendría a la fe203 porque
todos están muertos en transgresiones y pecados204, hostiles a Dios y
moralmente incapaces de someterse a Dios o de agradecerle205 porque los
placeres del pecado les parecen mejores que los placeres de Dios206. Por eso en
los elegidos de Dios el Espíritu triunfa sobre toda resistencia207, despierta a los
muertos espirituales208, les quita la ceguera espiritual209 y manifiesta a Cristo de
una forma tan irresistiblemente atractiva por el evangelio que Él se hace
supremamente atractivo al corazón regenerado210.

9.2. Creemos que el Espíritu Santo hace la obra salvadora con la presentación
del Evangelio de la gloria de Cristo211. Por eso ni la obra del Padre en la elección,
ni la obra del Hijo en la expiación, ni la obra del Espíritu en la regeneración son
ni obstáculo ni motivo de desánimo a la proclamación del evangelio a todos los
pueblos y todas las personas en todo lugar. Al contrario, la obra salvadora divina
de la Trinidad es la fundación de nuestra esperanza de que la tarea de la
evangelización no se hace en vano en el Señor. El Espíritu enlaza Su obra
salvadora al evangelio de Cristo porque en todo glorifica al Cristo del
evangelio212. Por eso creemos que no hay salvación por ningún otro medio que
por recibir el evangelio por el poder del Espíritu Santo213, menos los casos de
bebés y los retrasados mentales de forma severa que no tienen mentes capaces
203
Ver notas al pie 64, 65 y 223.
204
Efesios 2:3-6.
205
Romanos 8:7 y 8.
206
Marcos 4:19.
207
Romanos 6:17. Romanos 8:7-9.
208
Efesios 2:3-6.
209
2 Corintios 4:4-6.
210
Mateo 13:44.
211
Hechos 16:14. 2 Corintios 3:18. 2 Corintios 4:4-6.
212
Juan 16:14.
213
Hechos 4:12. 1 Timoteo 2:5. Romanos 3:19-22. Efesios 3:6. Romanos 1:5. Hechos 17:30 y 31.
Romanos 10:13-15.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 25


físicamente de comprender el evangelio, los cuales quedan a disposición de
Dios214.

214
Romanos 1:19 y 20.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 26


10) Sobre el arrepentimiento y la fe

10.1. Creemos que el arrepentimiento y la fe son mandados por el Señor 215. El


arrepentimiento verdadero y fe verdadera siempre se presentan juntos, de tal
modo que no puedes tener el uno sin el otro216. De tal importancia son éstos
que Jesús nos advierte que la falta de cualquiera de estos dos resultará en el
castigo eterno del pecador217.

10.2. Creemos que el hombre pecador detesta la idea de que debe


arrepentirse y creer en Cristo para ser salvo; por esto su principal problema es
que no puede arrepentirse porque no quiere arrepentirse de sus pecados 218,
debido a que aborrece a Dios219: Dios los llama, pero ellos no quieren venir220.
Creemos por tanto que debe proclamarse a cada hombre su deber y
responsabilidad de arrepentirse y creer en Cristo como el único Señor y
Salvador221, anunciándoles que Dios les llama y que ha prometido que recibirá a
todos aquellos que se acercan a Él, por medio de Jesucristo, en arrepentimiento
y fe222. Pero hay que añadir que los pecadores se salvan de sus pecados
solamente por Jesucristo, solamente por la gracia y misericordia de Dios, y no
por obra alguna hecha por el pecador223. De manera tal que aunque el
arrepentimiento hacia Dios y la fe en el Señor Jesús se requieren de parte del
pecador, ninguno de éstos gana el mérito o favor de parte de Dios; sino que, los
dos son regalos que Dios da en Su gracia, no son obras que ofrecemos224.

215
Hechos 17:30. 1 Juan 3:23.
216
Marcos 1:14 y 15. Hechos 20:21.
217
Lucas 13:3. Marcos 16:16.
218
Juan 5:39 y 40. Efesios 4:17 y 18.
219
Romanos 1:30.
220
Romanos 2:4 y 5. Romanos 10:21. 2 Crónicas 36:15 y 16.
221
Lucas 24:47.
222
Ver notas al pie 191, 192 y 193
223
2 Timoteo 1:9. Tito 3:4 y 5.
224
Efesios 2:8 y 9. Filipenses 1:29. Hechos 11:18. 2 Timoteo 2:24 y 25.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 27


10.3. Creemos que el arrepentimiento puede definirse como un cambio radical
en nuestras percepciones de la realidad que concluye en un cambio en nuestras
disposiciones interiores y en los propósitos de nuestra voluntad 225. El
arrepentimiento del pecador repetitivamente se muestra en las Escrituras como
el dejar el pecado y convertirse a Dios226, como una renuncia total a la
autonomía y a la rebelión hacia al Señor227, incluyendo un auto-aborrecimiento
y una tristeza piadosa por el pecado228.

10.4. Creemos que la fe salvadora es la certeza y convicción de lo que Dios ha


dicho en Su Palabra229 respecto al camino de salvación por medio de Jesucristo;
es la certeza y convicción de lo que se revela en la Palabra de Dios con respecto
a nosotros, al carácter y obras de Dios, y al Señor Jesucristo (tanto lo que se dice
de Su obra como de Su persona). Esta fe hace que el pecador se vuelva de la
necedad e incoherencia del pecado ante Dios aceptando Su verdad,
respondiendo y reposando solamente en Cristo el Señor para salvación y vida
eterna; y esta respuesta siempre es una respuesta en amor al amor de Dios
manifestado en Cristo230. Puesto que la fe salvadora no es un mero
asentimiento intelectual a ciertas verdades, sino una aceptación, respuesta y
reposo de todo nuestro ser en la persona de Cristo, entendemos que todos los
llamados al discipulado que Cristo hace reiteradamente son parte esencial de
aquello que la fe salvadora debe abrazar; y, por tanto, cualquier supuesta fe que
no responde afirmativamente a dicho llamado, es una fe falsa. Por esto es que
la Biblia advierte que no toda fe es una fe salvadora231, enseñando que el
arrepentimiento y la fe verdaderos siempre se acompañan por obras que dan
testimonio de la autenticidad de aquel arrepentimiento y fe; obras que son
impulsadas, sostenidas y perfeccionadas en el amor a Dios232.

225
Salmo 51:3 y 4. Lucas 15:17.
226
Ezequiel 14:6. Ezequiel 18:30. Hechos 3:19. Hechos 26:20. Hechos 20:21.
227
Lucas 14:33. Lucas 14:27. Marcos 8:34 y 35.
228
Lucas 14:26. Juan 12:25. 2 Corintios 7:10.
229
Hebreos 11:1. Romanos 4:20 y 21.
230
Romanos 10:9 y 10. Juan 20:31. Gálatas 5:6.
231
Juan 2:23-25. Santiago 2:19. Mateo 7:22 y 23.
232
Lucas 3:8. Santiago 2:14-17. Hechos 26:20. Gálatas 5:6.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 28


11) Sobre la justificación por Dios

11.1. Creemos que a quienes Dios llama eficazmente, también justifica


gratuitamente233, no infundiendo justicia en ellos sino perdonándoles sus
pecados, y contando y aceptando sus personas como justas234; no por nada
obrado en ellos o hecho por ellos, sino solamente por causa de Cristo235; no
imputándoles la fe misma, ni la acción de creer, ni ninguna otra obediencia
evangélica como justicia; sino imputándoles la obediencia activa de Cristo a
toda la ley y Su obediencia pasiva en Su muerte para la completa y única justicia
de ellos por la fe, la cual reciben no de sí mismos, sino como don de Dios236.

11.2. Creemos que la fe que así recibe a Cristo y descansa en Él y en Su justicia


es el único instrumento de la justificación237; sin embargo, no está sola en la
persona justificada, sino que siempre va acompañada por todas las demás
virtudes salvadoras, y no es una fe muerta sino que obra por el amor238.

11.3. Creemos que Cristo, por Su obediencia y muerte, saldó totalmente la


deuda de todos aquellos que son justificados; y por el sacrificio de sí mismo en
la cruz, sufriendo en el lugar de ellos el castigo que merecían, hizo una
satisfacción adecuada, real y completa a la justicia de Dios en favor de ellos239;
sin embargo, por cuanto Cristo fue dado por el Padre para ellos240, y Su
obediencia y satisfacción fueron aceptadas en lugar de las de ellos241, y ambas
gratuitamente y no por nada en ellos, su justificación es solamente de pura

233
Romanos 3:24. Romanos 8:30.
234
Romanos 4:5-8. Efesios 1:7.
235
1 Corintios 1:30 y 31. Romanos 5:17-19.
236
Filipenses 3:9. Efesios 2:7 y 8. 2 Corintios 5:19-21. Tito 3:5-7. Romanos 3:22-28.
237
Romanos 1:17. Romanos 3:27-31. Filipenses 3:9. Gálatas 3:5.
238
Santiago 2:17, 22 y 26.
239
Romanos 5:8-10 y 19. 1 Timoteo 2:5 y 6. Hebreos 10:10-14. Isaías 53:4-6, 10 y 12. Daniel 9:24-26.
240
Romanos 8:32.
241
2 Corintios 5:21. Mateo 3:17. Efesios 5:2.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 29


gracia242, a fin de que tanto la precisa justicia como la rica gracia de Dios fueran
glorificadas en la justificación de los pecadores243.

11.4. Creemos que desde la eternidad, Dios decretó justificar a todos los
elegidos244; y en el cumplimiento del tiempo, Cristo murió por los pecados de
ellos, y resucitó para su justificación245; sin embargo, no son justificados
personalmente hasta que, a su debido tiempo, los méritos de Cristo les son
realmente aplicados por el Espíritu Santo246.

11.5. Creemos que Dios continúa perdonando los pecados de aquellos que son
justificados247, y aunque ellos nunca pueden caer del estado de justificación248,
sin embargo pueden, por sus pecados, caer en el desagrado paternal de Dios; y,
en esa condición, no suelen tener la luz de Su rostro restaurada sobre ellos,
hasta que se humillen, confiesen sus pecados, pidan perdón y renueven su fe y
arrepentimiento249.

11.6. La justificación de los creyentes bajo el Antiguo Testamento era, en todos


los casos, una y la misma con la justificación de los creyentes bajo el Nuevo
Testamento250.

242
Romanos 3:24. Efesios 1:7.
243
Romanos 3:27. Efesios 2:7.
244
Gálatas 3:8. 1 Pedro 1:2, 18-20. Romanos 8:30.
245
1 Timoteo 2:6. Gálatas 4:4. Romanos 4:25.
246
Colosenses 1:21 y 22. Tito 3:4-7. Gálatas 2:16.
247
Mateo 6:12. 1 Juan 1:7-9. 1 Juan 2:1 y 2.
248
Lucas 22:32. Juan 10:28. Hebreos 10:14.
249
Salmo 81:31-33. Salmo 51:7-12. Salmo 32:3-5. Lucas 22:60-62. 1 Corintios 11:30, 32. Lucas 1:20.
250
Gálatas 3:9, 13 y 14. Romanos 4:22-24. Hebreos 13:8.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 30


12) Sobre la adopción

12.1. Creemos que a todos aquellos que son justificados251, Dios se dignó252, en
Su único Hijo Jesucristo253, hacerles partícipes de la gracia de la adopción, por la
cual son incluidos en el número de los hijos de Dios y gozan de sus libertades y
privilegios, tienen Su nombre escrito sobre ellos254, reciben el espíritu de
adopción, tienen acceso al trono de la gracia con confianza 255, se les
compadece, protege, provee y corrige como por un Padre, pero nunca se les
desecha, sino que son sellados para el día de la redención256, y heredan las
promesas como herederos de la salvación eterna257.

251
Gálatas 3:24-26.
252
1 Juan 3:1-3.
253
Efesios 1:5. Gálatas 4:4 y 5. Romanos 8:17, 29.
254
Juan 1:12. 2 Corintios 6:18. Apocalipsis 3:12. Romanos 8:17.
255
Romanos 8:15. Efesios 3:12. Romanos 5:2. Efesios 2:28.
256
Salmo 103:13. Proverbios 14:26. Mateo 6:30-32. 1 Pedro 5:7. Hebreos 12:6. Isaías 54:8 y 9.
Lamentaciones 3:31. Efesios 4:30.
257
Hebreos 1:14. Hebreos 9:15. Romanos 8:17.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 31


13) Sobre la obra de Dios en la fe y santificación

13.1. Creemos que la justificación y la santificación son dadas por Dios por fe 258
pero no en la misma forma. La justificación es la acción de Dios en imputar y
acreditar259, y la santificación es la acción de Dios en transmitir y transformar 260.
Por eso la función de la fe es diferente en los dos casos, si bien la naturaleza de
la fe es la misma y no son dos clases de fe diferentes. En la justificación la fe no
es el canal por el cual el poder o la transformación fluyen desde Dios al alma del
creyente, sino que la fe en este caso es el medio por el cual recibimos el perdón
de Dios, Su absolución y Su acreditación al creyente como justo261. En la
santificación la fe sí es el canal por el cual el poder divino y la transformación
fluyen al alma, de tal manera que somos transformados progresivamente a la
imagen de Cristo desde lo profundo y esencial de nuestro ser, siendo la gloria de
Dios por medio de nuestra contemplación, disfrute, obediencia, seguimiento y
similitud a Cristo el fin último y la meta de nuestra santificación progresiva262.

13.2. Creemos que la razón por la cual la misma fe que nos justifica es también
la que nos santifica de esta forma, tiene cuatro facetas:

 Primero, la fe justificante persevera o continúa263. Aunque somos


justificados al primer instante de la fe salvadora264, esta fe justifica
solamente porque es la clase de fe que seguramente persevera. La
extensión de esta fe al futuro se contiene en el primer grano de la fe
como el nogal en la nuez. Por eso los efectos morales265 de la fe que

258
Hechos 26:18. Hechos 15:9. Santiago 2:17-20 y 26.
259
Romanos 4:3-5.
260
1 Tesalonicenses 5:23. 1 Tesalonicenses 4:7. Romanos 6:19 y 22.
261
Gálatas 3:5.
262
Gálatas 5:6. 2 Tesalonicenses 1:11. 1 Tesalonicenses 1:3. Hechos 15:9. 1 Juan 2:3 y 4. 1 Juan 5:1.
Romanos 8:29. 2 Corintios 3:18.
263
1 Juan 2:19. Filipenses 1:6. Filipenses 2:12 y 13. Romanos 4:3. Génesis 15:6. Romanos 4:19-22.
Génesis 17:17. Santiago 2:21-23. Génesis 22:10.
264
Romanos 5:1.
265
Hebreos 12:14. Romanos 8:13 y 14. Gálatas 5:21. Gálatas 6:8 y 9. Juan 5:28 y 29. 1 Corintios 6:9 y 10.
Mateo 18:34 y 35. Santiago 2:21-25.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 32


persevera se pueden describir correctamente como efectos de la fe
justificante.

 Segundo, creemos que la fe justificante confía en Cristo no sólo para el


regalo de la justificación imputada y el perdón de pecados266 sino
también para el cumplimiento de todas sus promesas basadas en esta
reconciliación267. La fe justificante magnifica la obra completa de la
expiación hecha por Cristo por centrarse seguramente en todas las
promesas de Dios que fueron obtenidas y garantizadas por Su obra todo
suficiente268.

 Tercero, creemos que la fe justificante abraza a Cristo en todas sus


funciones269: Creador270, El que sostiene todo271, Salvador272,
Maestro273, Guía274, Consolador275, Apoyo276, Amigo277, Defensor278,
Protector279 y Señor280. La fe justificante no divide a Cristo: no lo acepta
parcialmente para rechazar el resto. La fe justificante o salvadora abraza

266
Filipenses 3:8 y 9. Romanos 3:21 y 22. Hechos 10:43.
267
Romanos 4:20-22. Colosenses 1:23. Hebreos 11:1. Hebreos 3:6. Romanos 6:8. 1 Timoteo 1:16.
268
2 Corintios 1:20.
269
Romanos 10:9. 1 Juan 3:23. Hechos 20:21. Gálatas 2:16. Colosenses 1:4. Colosenses 2:5.
2 Timoteo 3:15. Juan 1:12. Juan 20:31. Filipenses 1:29.
270
Juan 1:1-3.
271
Colosenses 1:17. Hebreos 1:3.
272
Lucas 2:12.
273
Juan 13:13.
274
Juan 14:18. Mateo 28:20.
275
Juan 14:18 y 27. 2 Corintios 1:5.
276
Filipenses 1:19.
277
Juan 15:13-15.
278
1 Juan 2:1.
279
2 Tesalonicenses 3:3.
280
Romanos 10:9.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 33


plenamente a Cristo aún antes de que seamos enteramente conscientes
o que entendamos completamente todo lo que es y será para nosotros.
Mientras comprendemos y conocemos más de Jesucristo por Su
palabra, la fe verdadera lo reconoce y lo acepta en más plenitud.281

 Cuarto, creemos que esta aceptación de todo lo que es Cristo no es


solamente una aceptación intelectual ni solamente una decisión de la
voluntad, sino una satisfacción de corazón dada por el Espíritu (aunque
imperfecta durante esta vida) en todo lo que Dios es para nosotros en
Cristo282. Por esto, el cambio de mente y de corazón que rechaza la
fealdad moral y el peligro del pecado y que se llama el arrepentimiento,
siempre va de la mano y acompaña a la naturaleza misma de la fe
justificante283.

13.3. Creemos que esta fe que persevera, orientada al futuro, que abraza a
Cristo y que se caracteriza por la satisfacción en Él, también transforma vidas284
y por eso hace que sea totalmente clara la enseñanza de la sagrada Escritura de
que la salvación final en la época que viene depende de la transformación de la
vida ahora285 y a la vez no contradice la justificación por la fe sola. La fe que por
sí justifica nunca está sola, obra por amor286.

13.4. Creemos que la realidad simple y poderosa de la fe justificante es que es


un regalo de Dios287 que Él da sin condiciones de acuerdo con Su amor por la
elección288 para que nadie se pueda jactar289 sino glorificar solamente a Dios por

281
Filipenses 3:15.
282
Juan 6:35. 1 Juan 5:1-4. Juan 3:19-21. Hebreos 11:1. Hebreos 11:24-26.
283
Ver apartado número 11: Sobre el arrepentimiento y la fe verdaderos.
284
Ver notas al pie 238 y 251.
285
Ver notas al 258.
286
Gálatas 5:6. Ver notas al pie 258.
287
Ver notas al pie correspondientes al apartado 3.3.
288
2 Tesalonicenses 2:13. Romanos 8:29 y 30.
289
Efesios 2:8 y 9. 1 Corintios 1:26-29.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 34


cada parte de la salvación290. Creemos que el Espíritu Santo es el agente decisivo
en esta transformación de vida pero que nos es dado y obra por la santidad en
nosotros por medio de nuestra fe diaria en el Hijo de Dios291 cuya fidelidad
desea glorificar292.

13.5. Creemos que la santificación que viene por el Espíritu por fe 293 es
imperfecta e incompleta en esta vida294. Aunque la esclavitud al pecado está
quebrada295 y los deseos pecaminosos son debilitados progresivamente296 por el
poder de la satisfacción superior en la gloria de Cristo, todavía quedan
remanentes de la corrupción en cada corazón que permiten una guerra
irreconciliable297 que nos llama a la vigilancia en la lucha de la fe por toda la
vida298.

290
Romanos 15:18. 1 Corintios 1:30 y 31. 1 Corintios 15:10. 1 Corintios 4:7. Hebreos 13:21.
Romanos 11:36.
291
Gálatas 3:5.
292
Juan 16:13 y 14.
293
2 Tesalonicenses 2:13.
294
Filipenses 3:12. 1 Juan 1:8-10. 1 Juan 2:1. Mateo 6:11 y 12. Romanos 6:11-13. Gálatas 5:16-18.
295
Romanos 6:14 y 17.
296
2 Corinitos 3:18. 1 Corintios 1:18. Hebreos 10:14. 2 Pedro 3:18.
297
Gálatas 5:16-18. 1 Pedro 2:11.
298
Hebreos 3:12 y 13. 1 Timoteo 6:12. 2 Timoteo 4:7 y 8.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 35


14) Sobre el vivir por la Palabra de Dios en la meditación y oración

14.1. Creemos que la fe se despierta y es sostenida por el Espíritu de Dios299


por Su palabra300 y la oración301. La buena batalla de la fe se lucha
principalmente por meditar en las Escrituras302 y por la petición en oración de
que Dios las aplique a nuestras almas303.

14.2. Creemos que las promesas de Dios declaradas en las Escrituras nos son
dadas para librarnos del engaño del pecado por demostrarnos y animarnos a los
placeres superiores de la protección, la provisión y la presencia de Dios304. Por
eso el leer305, el entender y memorizar306, el meditar307, y el gozarse308 en las
promesas de todo lo que Dios es y será por nosotros en Jesús, son el medio
esencial que tiene el Espíritu Santo de quebrar el poder de las promesas
engañosas del pecado en nuestras vidas. Por eso es necesario que nos
entreguemos a esta clase de meditación día y noche309.

14.3. Creemos que Dios ha ordenado bendecir310 y utilizar311 a Su pueblo, por


Su gloria, por medio de la oración ofrecida en el nombre de Jesús312 por la fe313.

299
Ver notas al pie 64 y 65.
300
Romanos 10:17.
301
Marcos 9:24. Lucas 22:31 y 32. Efesios 1:18 y 19. 2 Tesalonicenses 3:1. 2 Tesalonicenses 1:11.
302
Efesios 6:17 y 18. Hebreos 4:12. Salmo 1:1-3.
303
Salmo 119:18 y 36. Salmo 86:11.
304
2 Pedro 1:3 y 4. Hebreos 10:38. Hebreos 11:24-26. Hebreos 13:13 y 14.
305
Efesios 3:4.
306
Efesios 5:17. Salmo 119:11.
307
2 Timoteo 2:7.
308
Salmo 37:4. Salmo 34:8.
309
Salmo 1:2.
310
Filipenses 4:6 y 7. Mateo 7:7-11.
311
Romanos 15:30 y 31. Mateo 9:38.
312
Juan 14:13. Juan 15:16. Juan 16:23,24 y 26.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 36


Toda la oración debe buscar sobre todo que el nombre de Dios sea santificado y
que venga Su reino y que Su voluntad sea hecha en la tierra como en el cielo314.
La soberanía de Dios sobre toda la creación no es obstáculo a la oración sino un
motivo de esperanza de que nuestras oraciones tendrán éxito315.

14.4. Creemos que la oración es el compañero indispensable de la meditación


mientras clamamos a Dios por la inclinación de dar la espalda al mundo para
mirar la palabra de Dios316 y por la capacidad espiritual de ver la gloria de Dios
en Sus testimonios317, y por la satisfacción del alma al ver el amor de Dios318 y
por la fuerza en el interior para hacer la voluntad de Dios319. Por la oración Dios
santifica a Su pueblo320, manda a los obreros del evangelio al mundo321 y causa
que la palabra de Dios se difunda y triunfe sobre Satanás y la incredulidad322.

313
Santiago 1:5-8.
314
Mateo 6:9 y 10.
315
Ezequiel 36:37 y 38.
316
Salmo 119:36.
317
Salmo 119:18. Efesios 1:18.
318
Salmo 90:14.
319
Efesios 3:14-16. Colosenses 1:9-11.
320
1 Tesalonicenses 3:12 y 13.
321
Mateo 9:38.
322
2 Tesalonicenses 3:1.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 37


15) Sobre la perseverancia de los santos

15.1. Creemos que todos los que son justificados por Dios ganarán la batalla
por sus almas323, perseverarán en la fe y nunca se rendirán al enemigo de sus
almas. Aquellos a quienes Dios ha aceptado en el Amado, y ha llamado
eficazmente y santificado por Su Espíritu, y a quienes ha dado la preciosa fe de
sus elegidos, no pueden caer ni total ni definitivamente del estado de gracia,
sino que ciertamente perseverarán en Él hasta el fin, y serán salvos por toda la
eternidad, puesto que los dones y el llamamiento de Dios son irrevocables, por
lo que Él continúa engendrando y nutriendo en ellos la fe, el arrepentimiento, el
amor, el gozo, la esperanza y todas las virtudes del Espíritu para inmortalidad324;
y aunque sufran y les azoten muchas tormentas e inundaciones, nunca podrán,
sin embargo, arrancarles del fundamento y la roca a la que por fe están
aferrados; a pesar de que, por medio de la incredulidad y las tentaciones de
Satanás, la visión perceptible de la luz y el amor de Dios puede nublárseles y
oscurecérseles por un tiempo325, Él, sin embargo, es aún el mismo, y ellos serán
guardados, sin duda alguna, por el poder de Dios para salvación, en la que
gozarán de su posesión adquirida, al estar sus nombres escritos en el libro de la
vida desde toda la eternidad326.

15.2. Creemos que esta perseverancia de los santos no depende de su propio


libre albedrío327, sino de la inmutabilidad del decreto de elección328, que fluye
del amor libre e inmutable de Dios el Padre, sobre la base de la eficacia de los
méritos y la intercesión de Jesucristo y la unión con Él329, del juramento de
Dios330, de la morada de Su Espíritu, de la simiente de Dios que está en los

323
Ver apartado 13.5.
324
Marcos 13:22. Lucas 13:31 y 32. Juan 10:27-30. Romanos 8:30. Hebreos 3:14. 1 Juan 2:19. 1 Corintios
1:8 y 9. Filipenses 1:6. 1 Tesalonicenses 5:23 y 24. 2 Timoteo 1:12. 1 Pedro 1:5.
325
Salmo 89:30-33. 1 Corintios 11:32.
326
Salmo 102:27. Malaquías 3:6. Efesios 1:14. 1 Pedro 1:5. Apocalipsis 13:8.
327
Filipenses 2:12-13. Romanos 9:16. Juan 6:37, 44
328
Ver apartado 3.3.
329
Efesios 1:4. Romanos 5:9-10. Romanos 8:31-39. 2 Corintios 5:14. 1 Corintios 1:8-9. Juan 14:19.
330
Hebreos 6:17-20.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 38


santos331, y de la naturaleza del nuevo pacto332, de todo lo cual surgen también
la certeza y la infalibilidad de la perseverancia. De manera que toda esta
perseverancia, de principio a fin, es obrada en nosotros por Dios mismo; pero
no al punto de disminuir sino de aumentar y animar nuestra vigilancia333 para
que al final digamos: he peleado la buena batalla334, pero no yo sino la gracia de
Dios conmigo335.

15.3. Creemos que aunque los santos (mediante la tentación de Satanás y del
mundo, el predominio de la corrupción que queda en ellos y el descuido de los
medios para su preservación) caigan en pecados graves y por algún tiempo sea
posible que permanezcan en ellos336 (por lo que incurren en el desagrado de
Dios y entristecen a Su Espíritu Santo337, se les dañan sus virtudes y
consuelos338, se les endurece el corazón y se les hiere la conciencia339, lastiman
y escandalizan a otros340, y se acarrean juicios temporales341) sin embargo,
renovarán su arrepentimiento y serán preservados hasta el fin mediante la fe en
Cristo Jesús342.

331
1 Juan 2:19-20, 27. 1 Juan 3:9. 1 Juan 5:4, 18.
332
Jeremías 31:33-34. Jeremías 32:40-41. Hebreos 10:11-18. Hebreos 13:20-21.
333
Filipenses 2:12-13.
334
2 Timoteo 4:7-8.
335
1 Corintios 15:10.
336
Mateo 26:69-74.
337
Salmo 38:1-8. Isaías 54:5-9. 1 Tesalonicenses 5:14.
338
Salmo 51:1, 12.
339
Salmo 32:3-4. Salmo 72:21-22.
340
2 Samuel 12:13-14. 1 Corintios 8:9-13. Romanos 14:13-18. Tito 2:5. 1 Timoteo 6:1-2.
341
1 Corintios 11:27-32. Salmo 89:31-32. 2 Samuel 12:1-25.
342
Lucas 22:31-32, 61-62. 1 Juan 3:9. 1 Juan 5:19. 1 Pedro 1:3-5.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 39


16) Sobre la seguridad de la Gracia y de la salvación del castigo

16.1. Creemos que aunque los hipócritas y otros hombres no regenerados


pueden vanamente engañarse a sí mismos con esperanzas falsas y presunciones
carnales de estar en el favor de Dios y en estado de salvación (pero la esperanza
de ellos perecerá343), sin embargo, los que creen verdaderamente en el Señor
Jesús y le aman con sinceridad, esforzándose por andar con toda buena
conciencia delante de Él, pueden en esta vida estar absolutamente seguros de
hallarse en el estado de gracia, y pueden regocijarse en la esperanza de la gloria
de Dios; y tal esperanza nunca les hará avergonzarse344.

16.2. Creemos que esta seguridad o certeza no es una mera persuasión


conjetural y probable, fundada en una esperanza falible, sino que es una
seguridad infalible de fe345 basada en la sangre y la justicia de Cristo reveladas
en el evangelio346 y también en la evidencia interna de aquellas virtudes del
Espíritu a las cuales se les hacen promesas347, y en el testimonio del Espíritu de
adopción testificando con nuestro espíritu que somos hijos de Dios348; y, como
fruto suyo, mantiene el corazón humilde y santo349.

16.3. Creemos que esta seguridad infalible no corresponde completamente a la


esencia de la fe, sino que un verdadero creyente puede esperar incluso mucho
tiempo y luchar con muchas dificultades antes de ser participante de tal
seguridad350; sin embargo, siendo capacitado el creyente por el Espíritu Santo
para conocer las cosas que le son dadas gratuitamente por Dios, puede
alcanzarlas sin una revelación extraordinaria por el uso correcto de los medios

343
Jeremías 17:9. Mateo 7:21-23. Lucas 18:10-14. Efesios 5:6-7. Gálatas 6:3, 7-9.
344
Romanos 5:1-2, 5. Romanos 8:16. 1 Juan 2:3. 1 Juan 3:14, 18, 19, 24. 1 Juan 5:13. 2 Pedro 1:10.
345
Hebreos 6:11, 19-20. 1 Juan 3:2. 1 Juan 4:16. 1ª Juan 5:19-20.
346
Hebreos 6:17-18. Hebreos 7:22. Hebreos 10:14, 19.
347
Mateo 3:7-10. Marcos 1:15. 2 Pedro 1:3-11. 1 Juan 2:3. 1 Juan 3:14, 18, 19, 24. 1 Juan 5:13.
348
Romanos 8:15-16. 1 Corintios 2:12. Gálatas 4:6-7.
349
1 Juan 3:1-3.
350
Isaías 50:10. Marcos 9:24. Salmo 77:1-12.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 40


ordinarios351; y por eso es el deber de cada uno ser diligente para asegurar su
llamamiento y elección; para que así su corazón se ensanche en la paz y en el
gozo en el Espíritu Santo, en amor y gratitud a Dios, y en fuerza y alegría en los
deberes de la obediencia, que son los frutos propios de esta seguridad: así que
lejos está esta enseñanza de inducir a los hombres a la negligencia352.

16.4. Creemos que la seguridad de la salvación de los verdaderos creyentes


puede ser, en diversas maneras, zarandeada, disminuida o interrumpida: por la
negligencia en preservarla353; por caer en algún pecado especial, que hiera la
conciencia y contriste el Espíritu Santo354; por alguna tentación repentina o
vehemente355; por retirarles Dios la luz de Su rostro, permitiendo, aun a los que
le temen, que caminen en tinieblas, y no tengan luz356, sin embargo, nunca
quedan destituidos de la simiente de Dios, y de la vida de fe, de aquel amor de
Cristo y de los hermanos, de aquella sinceridad de corazón y conciencia del
deber. De todo lo cual, por la operación del Espíritu, esta seguridad puede ser
revivida en su debido tiempo; y por todo lo cual, mientras tanto, los verdaderos
creyentes son preservados por el poder de Dios357.

351
1 Corintios 2:12. 1 Juan 4:13. Hebreos 6:11-12. Efesios 3:17-19. 2 Pedro 1:3-11.
352
Salmo 119:32. Romanos 15:13. 1 Juan 4:16, 19. Romanos 6:1-2, 11-12. Romanos 14:17. Tito 2:11-
[Link] 5:18.
353
Hebreos 6:11-12. Pedro 1:3-11
354
Salmo 51:8, 12, 14. Efesios 4:30.
355
Salmo 30:7. Salmo 31:22. Salmo 77:7-8. Salmo 116:11.
356
Isaías 50:10.
357
1 Juan 3:9. Lucas 22:32. Miqueas 7:7-9. Jeremías 32:40. Job 13:15. Gálatas 4:5. Salmo 42:5.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 41


17) Sobre la libertad cristiana y la libertad de conciencia

17.1. Creemos que sólo Dios es el Señor de la conciencia358, y la ha hecho libre


de las doctrinas y los mandamientos de los hombres que sean en alguna manera
contrarios a Su Palabra o que no estén contenidos en ésta359. Así que, creer
tales doctrinas u obedecer tales mandamientos por causa de la conciencia es
traicionar la verdadera libertad de conciencia360, y el requerir una fe implícita y
una obediencia ciega y absoluta es destruir la libertad de conciencia y también
la razón361.

17.2. Creemos que aquellos que bajo el pretexto de la libertad cristiana


practican algún pecado o abrigan alguna concupiscencia (pervirtiendo así el
propósito principal de la gracia del evangelio para su propia destrucción362)
destruyen completamente el propósito de la libertad cristiana, que consiste en
que, siendo librados de las manos de todos nuestros enemigos, sirvamos al
Señor sin temor, en santidad y justicia delante de Él, todos los días de nuestra
vida363.

358
Santiago 4:12. Romanos 14:49. Gálatas 5:1.
359
Hechos 4:19. Hechos 5:29. 1 Corintios 7:23. Mateo 15:9.
360
Colosenses 2:20-23. Gálatas 1:10. Gálatas 2: 3-5.
361
Romanos 10:17. Romanos 14:23. Hechos 17:11. Juan 4:22. 1 Corintios 3:5. 2 Corintios 1:24.
362
Romanos 6:1-2.
363
Lucas 1:74-75. Romanos 14:9. Gálatas 5:13. 2 Pedro 2:18-21.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 42


18) Sobre el gobierno civil

18.1. Creemos que el gobierno civil existe por disposición divina para velar por
los intereses y el buen orden de la sociedad humana364; y que debemos orar por
los gobernantes honrándolos en conciencia, y obedeciéndoles365; salvo en cosas
que sean opuestas a la voluntad de nuestro Señor Jesucristo366, único dueño de
la conciencia, y príncipe de los reyes de la tierra367.

364
Deuteronomio 16:18. Romanos 13:1-7.
365
Mateo 22:21. Tito 3:1. 1 Pedro 2:13-14. 1 Timoteo 2:1-8.
366
Mateo 10:28. Daniel 3:15-18. Daniel 6:7-10.
367
Mateo 23:10. Romanos 14:4. Salmo 72:11. Apocalipsis 19:16.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 43


19) Sobre el matrimonio

19.1. Creemos que el matrimonio ha de ser entre un hombre y una mujer; de


manera que no es lícito para ningún hombre tener más de una esposa, ni para
ninguna mujer tener más de un marido368. El matrimonio fue instituido por Dios
para la mutua ayuda de esposo y esposa369, para multiplicar el género humano
por medio de una descendencia legítima370, para evitar la impureza371 y para el
disfrute mutuo de los cónyuges372.

19.2. Creemos pueden casarse lícitamente toda clase de personas capaces de


dar su consentimiento en su sano juicio; sin embargo, es deber de los cristianos
casarse en el Señor. Y, por tanto, los que profesan la verdadera fe no deben
casarse con incrédulos o idólatras; ni deben los que son piadosos unirse en yugo
desigual, casándose con los que sean malvados en sus vidas o que sostengan
herejías condenables373.

19.3. Creemos que el matrimonio no debe contraerse dentro de los grados de


consanguinidad o afinidad prohibidos en la Palabra, ni pueden tales
matrimonios incestuosos considerarse válidos jamás, aun cuando alguna ley
humana lo permita o las partes consientan en vivir juntas como marido y
mujer374.

19.4. Creemos que el divorcio es una práctica desaprobada por Dios, una
consecuencia terrible del pecado que destruye a la familia en nuestro mundo
caído375. Creemos que en el caso de cónyuges cristianos el divorcio no es el
camino que Dios ha indicado como solución a los problemas maritales, sino que
la imitación de Cristo y del Padre, y la fidelidad y amor de estos al pacto que han

368
Génesis 2:24. Mateo 19:4-6.
369
Génesis 2:18. Proverbios 2:18. Malaquías 2:14.
370
Génesis 1:28. Salmo 127:3-5. Salmo 128:3-4.
371
1 Corintios 7:2-9.
372
Cantares 1:16. Cantares 4:10.
373
1 Corintios 7:39. 2 Corintios 6:14. Hebreos 13:4. 1 Timoteo 4:3.
374
Amós 2:7. 1 Corintios 5:1, 13.
375
Malaquías 2:16. Mateo 19:8. Marcos 10:2-12.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 44


hecho con Su Pueblo amado, son el modelo de cómo se debe amar y guardar el
pacto matrimonial. En el caso de matrimonios constituidos por un cónyuge
cristiano y otro inconverso, el cristiano no debería optar por el divorcio o la
separación como una salida a los problemas maritales, debiendo ocurrir la
separación únicamente en el caso en que el inconverso no desee vivir con él y
desprecie el pacto matrimonial. En tal caso el cristiano no debe retener al no
creyente (ni debe ser el cristiano considerado como culpable de divorcio)376.
Creemos que la muerte disuelve el pacto matrimonial por lo que el cónyuge vivo
queda libre para volver a casarse, con tal que sea en el Señor377. Creemos que
estos principios generales son delineados con claridad en las Escrituras pero
que, sin embargo, es necesario, prudente y sabio, buscar la guía del Señor, en Su
Palabra y por medio de la oración, a fin de resolver en la voluntad del Señor
cada situación particular debido al amplio consejo bíblico y la grandísima gama
de problemáticas conyugales que pueden existir.

19.5. No creemos que el divorcio, el adulterio o la fornicación sean pecados


imperdonables, sino que la sangre de Cristo tiene poder para borrar estos
pecados cuando el pecador se arrepiente y confía en el Señor. Por tanto la
Iglesia tiene un deber dual: ser fiel en anunciar el diseño de Dios para el
matrimonio, pero también ser fiel en anunciar que hay perdón de pecados y
abundante gracia en Jesús para todos los pecadores378.

376
Jeremías 3:1. 1 Corintios 7:10-15.
377
1 Corintios 7:31.
378
Juan 8:1-11.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 45


20) Sobre la Iglesia de Cristo y Sus ordenanzas

20.1. Creemos en la única Iglesia universal formada por todos los que en todo
tiempo y todo lugar son escogidos en Cristo y unidos a Él por fe, por el Espíritu
en un Cuerpo con Cristo mismo como la Cabeza que todo provee, todo sostiene,
con toda supremacía y autoridad379. Creemos que el propósito más importante
de la Iglesia es glorificar a Dios380 en el gozo siempre creciente y eterno de la
adoración por medio de la semejanza creciente a la imagen de Cristo, para que
Él sea el primogénito entre muchos hermanos381.

20.2. Creemos que es la voluntad de Dios que la Iglesia universal se exprese en


las iglesias locales382 en las que los creyentes se ponen de acuerdo juntos a
escuchar la proclamación de la Palabra de Dios383, a alabar a Dios en unidad384, a
practicar las ordenanzas del bautismo385 y la Cena del Señor386, y a edificarse en
la fe unos a otros por los ministerios multifacéticos del amor387, a animarse unos
a otros a la obediencia en la fe por practicar la disciplina bíblica388 y por
participar en la evangelización local y mundial (de la cual todos son
responsables)389. La Iglesia es un cuerpo en el que cada miembro debe ministrar
de acuerdo con sus dones390; es la familia de Dios formada por muchos hijos que
siguen y aman a Jesús, y buscan ser más y más conformados a Su imagen 391; es

379
Colosenses 1:18. Efesios 1:22. Efesios 3:6. Efesios 4:15-16. Efesios 5:23.
380
Efesios 3:10. Mateo 5:14-16.
381
Apocalipsis 5:9-12. Romanos 8:29.
382
Hechos 8:1. 1 Corintios 16:19.
383
Efesios 4:11-12. 2 Timoteo 4:1-2.
384
Efesios 5:18-20. Colosenses 3:15-16.
385
Mateo 28:19.
386
1 Corintios 11:23-26.
387
1 Corintios 12:4-7. 1 Corintios 14:26. Romanos 12:6-8. Efesios 4:15-16. Colosenses 2:19.
388
Gálatas 6:1. Santiago 5:19-20. 1 Corintios 5:7,11-13. 2 Tesalonicenses 3:14-15.
389
Colosenses 4:5-6. Romanos 15:24. 3 Juan 7-8. Mateo 28:18-20.
390
1 Corintios 12:13-18.
391
Efesios 2:19. Romanos 8:29. Hebreos 2:10.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 46


el templo de Dios en que el Espíritu Santo mora392; es la columna y el baluarte
de la verdad de Dios en un mundo que rechaza la verdad393; y es una ciudad
puesta en un monte para que los hombres vean la luz de sus buenas obras,
especialmente a los necesitados394, y glorifiquen a Dios395.

20.3. Creemos que el bautismo es una ordenanza del Señor por la cual todos
los que se han arrepentido y venido a la fe396 declaran su unión con Cristo397 en
Su muerte y Su resurrección398 por ser sumergidos y levantados en agua399 en el
nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo400. Creemos que las Escrituras
algunas veces llaman al bautismo de tal manera que parecieran indicar que el
bautismo mismo es la limpieza y lavamiento de pecado401; pero que hacen esto
puesto que quieren enseñarnos que nuestros pecados se purifican por la sangre
y el Espíritu de Cristo, como las suciedades del cuerpo por el agua 402, y
certificarnos por este divino símbolo que verdaderamente somos limpiados por
el lavamiento interior y espiritual de nuestros pecados, de la misma manera que
somos lavados exteriormente por el agua visible403. Rechazamos las enseñanzas
que dicen que los hombres nacen de nuevo en su bautismo como enseñanzas
anti-bíblicas y como enseñanzas que atentan contra la doctrina de la
justificación por fe y la regeneración por el Espíritu Santo 404. Creemos, por
tanto, que el bautismo es una señal de pertenecer al nuevo Pueblo de Dios, el

392
Efesios 2:20-22.
393
1 Timoteo 3:15.
394
Gálatas 2:10. Romanos 15:26. Lucas 14:13-14.
395
Mateo 5:14-16.
396
Marcos 16:15-16. Hechos 2:38. Hechos 18:8.
397
1 Corintios 12:13.
398
Romanos 6:3-4.
399
Hechos 8:36-39. Juan 3:23. Romanos 6:4.
400
Mateo 28:19.
401
Hechos 2:38. Colosenses 2:13.
402
Apocalipsis 1:5. Apocalipsis 7:14. 1 Corintios 6:11.
403
Marcos 16:16. Gálatas 3:27.
404
Gálatas 3:12. Romanos 5:1. Efesios 2:8. 1 Corintios 1:17.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 47


verdadero Israel405, y una señal del entierro406 y el lavamiento407 que representa
la muerte a la vieja vida de incredulidad y la purificación de la contaminación del
pecado.

20.4. Creemos que la Cena del Señor es una ordenanza del Señor408 en la que
los creyentes se reúnen409 a comer pan que representa el cuerpo de Cristo dado
por Su Pueblo y a tomar la copa del Señor que representa el nuevo pacto en la
sangre de Cristo410. Esto hacemos en memoria al Señor y así proclamamos Su
muerte hasta Su venida. Los que comen y beben dignamente participan del
cuerpo y la sangre de Cristo: no física sino espiritualmente por medio de la fe
son alimentados de los beneficios que Él obtuvo por Su muerte y vida, y por eso
crecen en la gracia411. Quienes participan de la Cena del Señor indignamente, sin
discernir el cuerpo y la sangre de Cristo, o viviendo en pecado e impenitencia, se
exponen al juicio divino e incurren en un grave pecado412.

21.5. Creemos que cada iglesia local debe reconocer y afirmar el llamado
divino de hombres espiritualmente calificados para presidir la iglesia por el
puesto de pastor o anciano en el ministerio de la palabra y la oración, debiendo
estos ser evaluados para tal oficio de acuerdo a los estándares bíblicos. Puesto
que éstos velan por la salud y el bienestar de la iglesia, a éstos la iglesia les debe
respeto y obediencia en aquellas cosas que Cristo ha instituido; de tal manera
que así como los ancianos o pastores deben cuidar de la Iglesia, la iglesia debe
cuidar y velar por ellos, según la Escritura lo instituyó. Las mujeres no deben
tomar el puesto de pastor en la iglesia local, si bien existe un llamado a ciertas
mujeres calificadas y dotadas por Dios para enseñar a otras mujeres y todas son
invitadas y animadas a utilizar sus dones en ministerios apropiados que edifican

405
Romanos 2:28- 29. Romanos 4:16. Gálatas 3:[Link] 1:4-5).
406
Romanos 6:3-4.
407
Hebreos 10:22.
408
Ver nota al pie 386.
409
Hechos 20:7
410
Ver nota al pie 386.
411
1 Corintios 10:16-17. Juan 6:53-57, 63.
412
1 Corintios 11:27-34.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 48


el cuerpo de Cristo y comunican el evangelio413. Asimismo, creemos que cada
iglesia local debe reconocer y afirmar el llamado divino para el diaconado a
miembros – tanto hombres como mujeres – calificados para tal puesto; quienes
ocupan este cargo deben velar mayormente por las necesidades materiales de
la iglesia414.

413
Efesios 4:11-12. 1 Timoteo 1:3-7. 1 Timoteo 5:17. Hechos 14:23. Tito 1:5. Hechos 6:4. Hebreos 13:17.
1 Timoteo 2:11-13. Tito 2:3-5. Para los requisitos pastorales ver también Tito 1:5-9.
414
1 Timoteo 3:8-13. Romanos 16:1. Hechos 6:1-6.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 49


21) Sobre la disciplina eclesiástica

21.1. Creemos que el Señor Jesús como Rey y Cabeza de Su Iglesia415 le ha dado
a sus miembros la autoridad de ejercer la disciplina eclesiástica cuando sea
conveniente de acuerdo a los términos bíblicos416.

21.2. Creemos que la disciplina eclesiástica es necesaria para ganar y hacer


volver a los hermanos que ofenden; para disuadir a otros de cometer ofensas
semejantes; para purgar a la iglesia de la mala levadura que puede infectar toda
la masa; para vindicar el honor de Cristo y la santa profesión del Evangelio; para
prevenir el enojo de Dios que justamente podría caer sobre la iglesia si
participara en las malas obras de ofensores notorios y obstinados 417.

21.3. Creemos que para lograr mejor estos fines, la iglesia debe proceder a la
amonestación, la suspensión de la ordenanza de la Santa Cena por un tiempo, y
la excomunión de la iglesia, según la naturaleza del crimen y la ofensa de la
persona418. Todo esto debe hacerse con la esperanza y anhelo de que el ofensor
sea restaurado, en un espíritu de amor y mansedumbre, para que Satanás no
gane ventaja al causar divisiones en la iglesia local419.

415
Colosenses 1:18.
416
1 Corintios 5:5, 11, 13. 2 Tesalonicenses 3:6. 1 Tesalonicenses 5:14. 1 Timoteo 1:20. Mateo 18:15-17.
2 Juan 9-11.
417
1 Timoteo 5:20. Mateo 7:6. Judas 22-23.
418
2 Tesalonicenses 3:6, 14-15. Tito 3:10.
419
Gálatas 6:1. 2 Corintios 2:6-8, 10-11.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 50


22) Sobre el mandato de Cristo de hacer discípulos a todas las
naciones

22.1. Creemos que la comisión dada por el Señor Jesús a hacer discípulos a
todas las naciones se requiere de Su Iglesia (de cada miembro en particular)
hasta el fin del mundo420. Esta comisión nos manda a proclamar el evangelio a
cada tribu, lengua, pueblo y nación421, a bautizarlos y a enseñarles a guardar
todas las cosas que el Señor nos ha mandado422, a reunirlos en iglesias423
capaces de cumplir su llamado cristiano entre su nación. El propósito principal
de las misiones y del evangelismo en la iglesia local es que Dios, a través de Su
palabra, crea adoradores que glorifican Su nombre por la fe y la obediencia con
corazón gozoso424: personas que aman, valoran y atesoran a Cristo por encima
de todo, y que crecen más y más en conformidad a Él. Las misiones existen
porque esta clase de adoración mundial no existe todavía. Cuando llegue el fin
del mundo y las incontables millones de personas se rindan en adoración ante el
trono de Dios, las misiones (que no son un fin en sí mismas) se acabarán pero la
adoración continuará para siempre. Por eso, creemos que esta última, que es el
reconocimiento amoroso, placentero y voluntario de las criaturas hacia su Dios
y Salvador, es el motivo y la meta de las misiones.

420
Mateo 28:18-20.
421
Apocalipsis 5:9.
422
Ver nota al pie 420.
423
Hechos 14:23.
424
Romanos 1:5. Juan 4:23. Romanos 15:8-11.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 51


23) Sobre el ministerio del Espíritu Santo en la Iglesia

23.1. Creemos que el Espíritu Santo siempre ha obrado en el mundo por


participar en la obra de la creación425, por despertar la fe en el remanente del
pueblo de Dios426, por hacer señales y prodigios427, por dar triunfo en batalla428,
por otorgar poder a la predicación de los profetas429 y por inspirar la inscripción
de la Escritura430. Pero cuando Cristo hubo hecho expiación por el pecado y
ascendió a la derecha del Padre, inauguró una nueva época del Espíritu por
derramar la promesa del Padre a Su iglesia431.

23.2. Creemos que la novedad de esta época se caracteriza por la misión sin
precedentes del Espíritu de glorificar al Cristo crucificado y resucitado 432. La
hace por dar a los discípulos de Jesús más poder para predicar el evangelio de la
gloria de Cristo433, por abrir los corazones de los oyentes para que vean a Cristo
y crean434, por revelar la belleza de Cristo en Su Palabra y por transformar a Su
pueblo de gloria en gloria435, por manifestarse en dones espirituales que Él
dispersa en Su soberana libertad para la edificación del cuerpo de Cristo 436 y la
confirmación de Su Palabra437, por llamar a todas las naciones al evangelio de

425
Génesis 1:2.
426
Romanos 8:7-9.
427
Jueces 14:6.
428
Jueces 3:10.
429
1 Samuel 10:6.
430
2 Pedro 1:21. Mateo 22:43. Salmo 110:1. Ver apartado 1.
431
Lucas 24:49. Hechos 2:33.
432
Juan 16:13-14. Juan 7:39.
433
Hechos 1:8.
434
Romanos 15:18-19. Hechos 16:14. Juan 3:8.
435
2 Corintios 3:17-18.
436
1 Corintios 12:7-10. Hebreos 2:3-4.
437
Hebreos 2:3-4.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 52


Cristo438 y en todo esto por cumplir la promesa del nuevo pacto de crear y
preservar un pueblo puro439 por la morada eterna de Dios440.

438
Hechos 1:8. 2 Tesalonicenses 3:1. Romanos 15:18-19. Hechos 13:2. Hechos 4:31.
439
Jeremías 31:33-34. Jeremías 32:40.
440
2 Corintios 6:16. Efesios 2:21.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 53


24) Sobre el estado del hombre después de la muerte, la
resurrección y la segunda venida del Señor

24.1. Creemos que cuando los cristianos mueren son hechos perfectos en la
santidad441, recibidos en el paraíso442 y llevados conscientemente a la presencia
de Cristo, lo que es más glorioso y de más satisfacción que cualquier experiencia
en la tierra443.

24.2. Creemos en la esperanza bendita444 que en el día final Jesucristo vendrá a


la tierra personalmente445, visiblemente446, físicamente447 y de repente448 en
poder y gran gloria449, que recogerá a Sus elegidos450, levantará a los muertos451,
juzgará a las naciones, y establecerá Su reino452. Creemos que los justos
entrarán en el gozo eterno de su Señor453 y los que suprimieron la verdad en
injusticia454 serán consignados a una miseria eterna en la que estarán
conscientes455.

441
Hebreos 12:22-23.
442
Lucas 23-43.
443
Filipenses 1:23.
444
Tito 2:13.
445
Hechos 1:9-11.
446
Marcos 14:61-62.
447
Filipenses 3:20-21. Lucas 24:39-43.
448
1 Tesalonicenses 5:2-3.
449
Lucas 21:27.
450
Mateo 24:31.
451
1 Tesalonicenses 4:15-17.
452
1 Corintios 15:22-24. 2 Timoteo 4:1. Lucas 22:28-30.
453
Salmo 16:11. Mateo 25:23. Mateo 25:46. Mateo 19:29. Juan 3:16. Romanos 6:23. Judas 24-25.
454
Romanos 1:18.
455
Daniel 12:2. Mateo 3:12. 2 Tesalonicenses 1:9. Apocalipsis 14:11.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 54


24.3. Creemos que el final de todas las cosas en esta época será el inicio de un
gozo eterno en los corazones de los redimidos mientras Dios manifiesta más y
más de Su grandeza y majestad infinita e inagotable456.

456
Efesios 2:6-7. Salmo 16:11. 1 Corintios 13:12. 1 Corintios 2:9.

Declaración Doctrinal de la Iglesia Cristiana Pueblo de Dios 55

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