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El descubrimiento del positrón

La ecuación de Dirac unió la mecánica cuántica y la relatividad de Einstein para describir cómo las partículas como electrones se comportan a velocidades cercanas a la luz. Predijo la existencia de una partícula antielectrón llamada positrón, cuya detección cuatro años más tarde confirmó la ecuación. Hoy en día, los positrones se usan en tomografía por emisión de positrones para detectar tumores en el cuerpo.

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El descubrimiento del positrón

La ecuación de Dirac unió la mecánica cuántica y la relatividad de Einstein para describir cómo las partículas como electrones se comportan a velocidades cercanas a la luz. Predijo la existencia de una partícula antielectrón llamada positrón, cuya detección cuatro años más tarde confirmó la ecuación. Hoy en día, los positrones se usan en tomografía por emisión de positrones para detectar tumores en el cuerpo.

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La ecuación de Dirac

"Estéticamente es elegante y simple", comenta Jim Al-Khalili de la universidad de Surrey en el Reino Unido.

"Es una ecuación muy poderosa por lo que significa y su papel en la historia de la física del siglo XX".
La ecuación fue descubierta a finales de los años 20 por el físico Paul Dirac, y juntó dos de las ideas más
importantes de la ciencia: la mecánica cuántica, que describe el comportamiento de objetos muy
pequeños; y la teoría especial de Einstein de la relatividad, que describe el comportamiento de objetos en
movimiento rápido.
Por lo tanto, la ecuación de Dirac describe cómo las partículas como electrones se comportan cuando
viajan a casi la velocidad de la luz.
Es una historia que he contado muchas veces porque como profesor siempre me he tenido que enfrentar a la
desagradable pregunta: «¿y eso para qué sirve?» Desgraciadamente vivimos en una sociedad en la que se
da valor sólo a lo inmediato y a lo material, así que no se aprecia para nada el conocimiento, que no es ni una
cosa ni la otra. Existe además la ridícula idea de que hay que justificar el conocimiento con la utilidad, cuando
el conocimiento debería ser un fin en sí mismo. Esta entrada va para todos aquellos que alguna vez preguntaron
«¿y eso para qué sirve?». Si leéis la entrada hasta el final os garantizo que jamás volveréis a preguntarlo.

P.A.M. Dirac (1902-1984)


El protagonista de mi historia es Paul Adrien Maurice Dirac, y tendréis que viajar a los primeros años del siglo
XX para entenderla. En esa época dos revoluciones científicas sin precedentes se producían casi
simultáneamente en la Física. Por un lado, Albert Einstein había publicado su famosa teoría especial de la
relatividad, donde se rompía con los conceptos de espacio y tiempo absolutos, un principio básico de la Física
de Newton al que tendríamos que renunciar desde entonces. Por otro lado se descubrían las increíbles
propiedades de la materia a escala atómica con el nacimiento de la mecánica cuántica. Sus cuatro
características más sorprendentes eran la ubicuidad (una cosa puede estar en varios sitios -estados- al mismo
tiempo), el no determinismo (al medir algo se pueden obtener resultados diferentes aleatoriamente), la no-
localidad (lo que pasa en un sitio puede afectar a sitios lejanos instantáneamente) y la incertidumbre (no se
pueden conocer con precisión dos propiedades relacionadas entre sí).
Este cambio en las reglas del juego de la Física supuso una renovación conceptual muy difícil y no fue algo
inmediato ni mucho menos. En algunos aspectos las dos nuevas teorías no se llevaban bien (la relatividad al
fin y al cabo no era tan radical como la cuántica) y costó mucho reconciliarlas… hasta qué llegó Dirac.

La desintegración de la persistencia de la memoria (1931). Dalí se inspira en las dos teorías físicas más
revolucionarias del siglo XX: la relatividad y la mecánica cuántica.
En 1928 Dirac se propuso encontrar la ecuación del electrón libre relativista, porque la ecuación de
Schrödinger no cumplía con los requisitos de la teoría de Einstein¹, es decir, no trataba por igual espacio y
tiempo, y no incorporaba la energía en reposo (el famoso E=mc²). Además de eso no explicaba el espín, una
propiedad fundamental de las partículas sin equivalencia clásica, pero que separa la naturaleza en dos familias
totalmente distintas: bosones (como el fotón, de espín entero) y fermiones (como el electrón, de espín
semientero). Para los que no sóis físicos el espín os resultará una tontería pero debéis saber que es tan
importante que las fuerzas de la naturaleza se transmiten sólo por bosones, mientras que
las partículas más elementales están formadas sólo por fermiones.

El espín es una propiedad interna de las partículas que refleja una simetría fundamental de la naturaleza
explicada por la ecuación de Dirac
Para devolver a la ecuación de Schrödinger su carácter relativista Dirac tuvo que hacer varias transformaciones
e incluir cuatro nuevas constantes (las matrices α), totalmente independientes de las variables espacio-tiempo
y del momento de la partícula. Eso quería decir que representaban un grado interno de libertad, una
característica intrínseca de la partícula como la masa, pero una característica nueva.

Ecuación de Dirac
Dirac estudió sus propiedades y encontró que tres de esas constantes (α 1, α2, α3) ¡eran precisamente
las matrices de Pauli! que describen las tres componentes de espín del electrón. Esto era algo grande,
verdaderamente asombroso, porque explicaba por primera vez el origen del espín como una necesidad de la
naturaleza para mantener la simetría espacio-tiempo de la relatividad en mecánica cuántica.

Lápida de Dirac en la abadía de Westminster


Pero quedaba todavía una constante más (α0), y una sorpresa mayor. Esta constante estaba relacionada con
la energía en reposo de la partícula, y sorprendentemente podía tomar valores positivos (lo esperado para el
electrón, +mc²) pero también ¡¡¡valores negativos!!! (-mc²). Esto era totalmente insólito. Dirac andaba
buscando una solución positiva (la del electrón), pero se topó con dos, y una de ellas parecía tener energías
negativas. Era el equivalente a hacer la raíz cuadrada de 4; tienes la solución normal (+2) pero también otra
inesperada (-2).
Dirac entendió pronto que su ecuación predecía una nueva partícula, que era una especie de antielectrón, con
las mismas propiedades pero con carga positiva y una energía negativa. Su primer intento fue identificar esa
partícula con el protón pero había varios argumentos en contra (la partícula tenía que ser exactamente de la
misma masa que el electrón, y el protón es unas 2000 veces más pesado). Así que Dirac acababa de dar con
una partícula que experimentalmente jamás se había detectado.
Dirac seguía unos principios matemáticos muy claros y estaba seguro de que su ecuación era correcta:
Este resultado es demasiado bello para ser falso. La belleza de una ecuación es más importante que ajustarse
al experimento.
Traza de un positrón encontrada por Anderson: la primera evidencia experimental de antimateria
Tenía razón. Tan sólo cuatro años más tarde, Carl David Anderson (1905-1991) estaba fotografiando las
trazas de partículas producidas por rayos cósmicos en una cámara de ionización cuando encontró una
partícula con la masa del electrón, pero con carga positiva. ¡Exactamente lo que Dirac había predicho! A esa
partícula se le dió el nombre de positrón y fue la primera evidencia experimental de que la antimateria existía.

La aniquilación de un electrón y un positrón emite simultáneamente dos fotones de 511 keV en sentidos
opuestos
La antimateria es exactamente igual que la materia ordinaria, sólo que con algunas propiedades cambiadas
como la carga o el espín. Sin embargo, cuando una partícula se encuentra con su antipartícula se produce un
fenómeno físico de aniquilación, en el cual ambas partículas desaparecen liberando una gran cantidad
de energía. Por ejemplo, cuando un electrón se encuentra con un positrón ambas partículas se desintegran
produciendo dos fotones de 511 keV de energía.
Por alguna razón que no esta todavía clara el mundo en el que vivimos está formado casi exclusivamente por
materia ordinaria. La antimateria sólo se produce en ciertas desintegraciones radiactivas o artificialmente
en aceleradores de partículas. Se calcula que, desde su descubrimiento, sólo se ha producido 1 nanogramo
de antimateria. No obstante, existen instalaciones como el ALPHA del CERN donde se producen (y se intentan
atrapar) antiátomos.
Tomografía por emisión de positrones de un paciente
Pero diréis… Todo esto es muy bonito, pero sigues sin decirme para qué sirve. Y es verdad. Hasta ahora sólo
os he hablado de un descubrimiento revolucionario: el de encontrar antimateria en el Universo. Pero esto no era
más que conocimiento, sin ninguna utilidad práctica. Y es que muy frecuentemente la ciencia va por delante
de la tecnología, así que las aplicaciones llegan siempre después: cuando se ha entendido de verdad lo que
pasa. ¿Queréis saber para qué sirve la antimateria? Mirad a la derecha…
Lo que estáis viendo es una reconstrucción 3D de un paciente hecha con tomografía por emisión de
positrones (PET). Voy a repetirlo: PO-SI-TRO-NES. Y voy a repetirlo todavía otra vez más: PO-SI-TRO-NES.
Esos positrones que ni siquiera sabíamos que existían hasta que llegó Dirac, esos positrones que no eran más
que pura teoría hasta que los descubrió Anderson, esos mismos positrones que prácticamente no existen en
nuestro mundo repleto de materia normal… Resulta que hoy en día sirven para la detección de tumores.
Ya, ahora querréis saber cómo, ¿verdad? Bueno, si habéis llegado hasta aquí os lo merecéis. La idea física es
la siguiente: sabemos que cuando un positrón se encuentra con un electrón se aniquila emitiendo dos fotones
exactamente idénticos (de 511 keV), pero en sentidos opuestos. Pues bien, si detectamos esos dos
fotones en coincidencia (es decir, que sabemos que se han producido a la vez) podemos reconstruir el origen
de la aniquilación y determinar con bastante precisión el lugar en el que se ha producido. Esa aniquilación no
ocurre prácticamente nunca en nuestros cuerpos porque estamos formados sólo por vulgares electrones,
pero ¿y si nos inyectaran positrones?

Funcionamiento básico de la tomografía por emisión de positrones (Imagen de Wikipedia)


Inyectarnos positrones no es tan sencillo porque no se venden en pastillas, pero se puede hacer. En realidad lo
que se hace no es inyectar directamente positrones, sino inyectar un radioisótopo que se desintegra emitiendo
positrones. El isótopo más fácil de producir con esas características es el Flúor-18 (que se obtiene por
transmutación del Oxígeno-18 usando ciclotrones²). El Flúor-18 tiene además una gran habilidad: puede unirse
a la glucosa formando un compuesto denominado fluorodesoxiglucosa (18FDG). Y la glucosa es una molécula
que nuestro organismo consume de manera natural por lo que puede usarse como marcador o trazador en el
paciente. ¿Qué sucede entonces cuando se introduce ese marcador radiactivo en tu cuerpo?

Molécula de fluorodesoxiglucosa usada en el PET


Sucede que la glucosa es el combustible típico de nuestros órganos, especialmente de nuestro cerebro,
porque proporciona mucha energía. Ahora bien, cuando se produce un crecimiento o una reproducción
exageradamente alta de células (como en un tumor), hay un consumo anormal de glucosa, lo que hace que
nuestro marcador se fije, principalmente, en esas zonas. Como nuestro marcador está lleno de Flúor-18 los
positrones se emitirán mayoritariamente en esas regiones de nuestro cuerpo. Tan pronto como se emitan serán
aniquilados por los electrones más cercanos, y sus dos fotones en coincidencia nos dirán dónde ha sido eso.

Máquina de PET comercial


Evidentemente, para que todo esto sea posible hoy hizo falta el desarrollo de muchas partes de la
ciencia: detectores de rayos gamma, electrónica de adquisición rápida, técnicas de reconstrucción de
imágenes, producción de radioisótopos con aceleradores a nivel industrial, medicina nuclear… Pero nada,
nada de esto habría servido si Dirac no se hubiese sentado un día a unificar la relatividad y la mecánica cuántica
en una ecuación y hubiese descubierto la antimateria.
Así que la próxima vez que vayáis a preguntar despectivamente «¿y eso para que sirve?», pensádlo dos veces.
Lo que hacemos los científicos puede que no sirva para nada hoy, pero quizá algún día te salve la vida³. Y si
no me creéis a mí, por lo menos creed a Nuria, que ella sí que sabe…

Simbolo Beta de “BACHI”

Beta (Β, β ϐ) es la segunda letra del alfabeto griego. En griego antiguo se pronunciaba [b], en griego moderno
se pronuncia [v].

En el alfabeto fonético internacional, es la letra que representa la fricativa bilabial sonora.

No se debe confundir la beta con la letra ß (eszett), una ligadura de las letras ese y zeta, ſs o ss del idioma
alemán.

Usos
Beta-operatoria es usada para designar a aquellas ciencias en cuyos campos aparece el sujeto gnoseológico
o corpóreo.
En software, cuando se habla de un programa beta, se hace referencia a una versión en desarrollo.
En el sistema de numeración griego su valor es dos (βʹ).
En física nuclear y de partículas representa un tipo de desintegración, desintegración beta.
En la sonoridad («volumen») de una onda sonora.

Numero aureo “Padron”


Historia del número áureo[editar]
Algunos autores sugieren que el número áureo se encuentra como proporción en varias estelas
de Babilonia y Asiria de alrededor de 2000 a. C. Sin embargo, no existe documentación histórica que indique
que el número áureo fuera utilizado conscientemente por dichos artistas en la elaboración de las estelas.
Cuando se mide una estructura compleja, es fácil obtener resultados curiosos si se tienen muchas medidas
disponibles. Además, para que se pueda afirmar que el número áureo está presente, las medidas deben
tomarse desde puntos significativos del objeto, pero este no es el caso de muchas hipótesis que defienden la
presencia del número áureo. Por todas estas razones Mario Livio concluye que es muy improbable que los
babilonios hayan descubierto el número áureo.6
Antigüedad[editar]
El primero en hacer un estudio formal del número áureo fue Euclides (c. 300-265 a. C.), quien lo definió de la
siguiente manera:
Se dice que una recta ha sido cortada en extrema y media razón cuando la recta entera es al segmento mayor
como el segmento mayor es al segmento menor.

Euclides Los Elementos Definición 3 del Libro Sexto.

Euclides demostró también que este número no puede ser descrito como la razón de dos números enteros; es
decir, es un número irracional.
Platón (c. 428-347 a. C.) puede haber estudiado el número áureo; sin embargo, puede ser que se le atribuya
el desarrollo de teoremas relacionados con el número áureo debido a que el historiador griego Proclo escribió:
Eudoxo... multiplicó el número de teoremas relativos a la sección a los que Platón dio origen.

Proclo en Un comentario sobre el Primer Libro de los Elementos de Euclides.

Aquí a menudo se interpretó la palabra sección (τομή) como la sección áurea. Sin embargo a partir del siglo
XIX esta interpretación ha sido motivo de gran controversia y muchos investigadores han llegado a la
conclusión de que la palabra sección no tuvo nada que ver con el número áureo. No obstante, Platón
consideró que los números irracionales, descubiertos por los pitagóricos, eran de particular importancia y la
llave de la física del cosmos. Esta opinión tuvo una gran influencia en muchos filósofos y matemáticos
posteriores, en particular los neoplatónicos.
Edad Moderna[editar]
En 1509 el matemático y teólogo italiano Luca Pacioli publicó De Divina Proportione (La Divina Proporción),
donde plantea cinco razones por las que estima apropiado considerar divino al número áureo:

1. La unicidad; Pacioli compara el valor único del número áureo con la unicidad de Dios.
2. El hecho de que esté definido por tres segmentos de recta, Pacioli lo asocia con la Trinidad.
3. La inconmensurabilidad; para Pacioli la inconmensurabilidad del número áureo y la
inconmensurabilidad de Dios son equivalentes.
4. La autosimilaridad asociada al número áureo; Pacioli la compara con la omnipresencia e
invariabilidad de Dios.
5. Según Pacioli, de la misma manera en que Dios dio ser al Universo a través de la quinta esencia,
representada por el dodecaedro, el número áureo dio ser al dodecaedro.
En 1525, Alberto Durero publicó Instrucción sobre la medida con regla y compás de figuras planas y sólidas,
donde describe cómo trazar con regla y compás la espiral áurea basada en la sección áurea, que se conoce
como “espiral de Durero”.
El astrónomo Johannes Kepler (1571-1630) desarrolló un modelo platónico del sistema solar utilizando los
sólidos platónicos, y se refirió al número áureo en términos grandiosos:
La geometría tiene dos grandes tesoros: uno es el teorema de Pitágoras; el otro, la división de una línea entre
el extremo y su proporcional. El primero lo podemos comparar a una medida de plata; el segundo lo debemos
denominar una joya preciosa.

Johannes Kepler en Mysterium Cosmographicum (El misterio cósmico).

El primer uso conocido del adjetivo áureo, dorado, o de oro, para referirse a este número lo hace el
matemático alemán Martin Ohm, hermano del célebre físico Georg Simon Ohm, en la segunda edición de
1835 de su libro Die Reine Elementar Matematik (Las matemáticas puras elementales). Ohm escribe en una
nota al pie:
Uno también acostumbra llamar a esta división de una línea arbitraria en dos partes como éstas la sección
dorada.

Martin Ohm en Die Reine Elementar Matematik (Las matemáticas puras elementales).

A pesar de que la forma de escribir sugiere que el término ya era de uso común para la fecha, el hecho de que
no lo incluyera en su primera edición sugiere que el término pudo ganar popularidad alrededor de 1830.
En los textos de matemáticas que trataban el tema, el símbolo habitual para representar el número áureo
fue τ, del griego τομή, que significa ‘corte o sección’. Sin embargo, la moderna denominación Φ o φ la efectuó
en 1900 el matemático Mark Barr en honor a Fidias, ya que ésta era la primera letra de su nombre escrito en
griego (Φειδίας). Este honor se le concedió a Fidias por el máximo valor estético atribuido a sus esculturas,
propiedad que ya por entonces se le atribuía también al número áureo. Mark Barr y Schooling fueron
responsables de los apéndices matemáticos del libro The Curves of Life, de sir Theodore Cook.

Número π
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π (pi) es la relación entre la longitud de una circunferencia y su diámetro en geometría euclidiana.1 Es


un número irracional2 y una de las constantes matemáticas más importantes. Se emplea frecuentemente
en matemáticas, física e ingeniería. El valor numérico de π, truncado a sus primeras cifras, es el siguiente:3

(sucesión A000796 en OEIS)


El valor de π se ha obtenido con diversas aproximaciones a lo largo de la historia, siendo una de las
constantes matemáticas que más aparece en las ecuaciones de la física, junto con el número e. Cabe
destacar que el cociente entre la longitud de cualquier circunferencia y la de su diámetro no es constante
en geometrías no euclidianas

HISTORIA DEL NÚMERO PI

Las primeras civilizaciones idearon una estrategia para dividir las tierras para la agricultura y también la

cosecha; la idea era calcular un perímetro. Sin tener la intención en ese momento se estaba desarrollando

una relación matemática, la cual nos expresa la proporción entre la circunferencia de un círculo y su diámetro.

En Grecia surgió la motivación de comprender la exacta relación entre el diámetro y el perímetro de una

circunferencia, consolidándose como un enigma a resolver. En este sentido, Antiphon, luego de varios

intentos logró obtener un polígono que coincidió con un círculo. Simultáneamente, Brisón intervino los

polígonos circunscriptos con el fin de hallar dicha relación. Los griegos bautizaron este número como Pi,

por ser la primera letra de la palabra perímetro en griego.

Más adelante, Euclides desarrolla el método de exhaución para encontrar el área de la circunferencia. El

método consistió en doblar, así como lo hizo Antiphon previamente, el número de lados de los polígonos

regulares inscritos y circunscritos y expresar la convergencia del procedimiento. Estos hallazgos fueron

complementados con la labor de Arquímedes que reunió y trabajó con base en estos resultados. Como

resultado, evidenció que el área de un círculo es el semiproducto de su radio por su circunferencia y que la

relación de la circunferencia al diámetro se expresa entre 223/71 = 3,14084 y 22/7 = 3,14285. Obtiene luego

para las áreas y los perímetros de los polígonos regulares, relaciones de recurrencia de forma notable,

logrando calcular pi con una aproximación dada; dicho método de cálculo es conocido como algoritmo de

Arquímedes.
En el periodo del Renacimiento, Purbach utilizó en su tabla de senos de 10′ en 10′ el número Pi, pero le

concede un valor: 377/120 = 3,14666…. es necesario mencionar, que los siglos XV y XVI la trigonometría

tiene un gran desarrollo impulsado por Copérnico y Kepler. Sumado a la innovación de Purbach, Rhaeticus

construye una nueva tabla de senos en la que incluyó a Pi con 8 decimales exactos. A partir de esta labor,

Adrien Romain obtuvo para Pi el valor de 15 decimales y Ludolph van Ceulen llegó hasta 32, utilizando el

método de los perímetros mediante un polígono regular. Por su gran labor, en Alemania se le conoció al

número pi como número ludolphino.

Pronto la hazaña de Ludolph se vió ensombrecida por los perfeccionamientos de Snell y Huyghens. El primero

halló la fórmula del arco; mientras que el segundo, generó una expresión importante para comprender el

método. Ciertamente Snell fue el más destacado, obtuvo 34 decimales exactos, partiendo del cuadrado y

doblando 28 veces el número de los lados. Huyghens, por el contrario, calculó Pi con 9 decimales exactos

tomando simplemente el polígono de seis lados.

Desde el siglo XVII la relación se convirtió en un número. El primero en utilizar pi como cifra fue William

Oughtred, un ministro anglicano natural de Inglaterra que alternó el ministerio con el estudio de la Matemática,

la Astronomía y la Gnomónica. Posteriormente, William Jones, matemático galés, siguiendo sus postulados de

manera inconsciente, empleó la letra griega π como símbolo matemático del número pi. Aunque, el

encargado de popularizar dicha práctica fue Leonhard Euler, principal matemático suizo del siglo XVIII. A

quien le debemos el legado de designar por Pi a la relación circunferencia – diámetro y quien calculó su valor,

con 20 decimales.

Gracias a los cálculos infinitesimales surgieron fórmulas notables que, lograron métodos de cálculos nuevos y

mucho más eficientes. A partir de este momento el papel de Pi se separó un poco de la geometría y jugó un

papel fundamental en el análisis matemático. El matemático francés Viete obtuvo, a comienzos del siglo XVII,

la primera fórmula de Pi por medio de un producto infinito convergente.

El descubrimiento más representativo del francés fue asociar el número Pi con otros números de gran

relevancia en la matemática, tales como el número e, i, además los lazos que existen entre las funciones

circulares seno y coseno, y la función exponencial ex: ésta es periódica y su período imaginario es 2 i Pi. Por

otro lado, William Shanks, matemático inglés que trabajó arduamente en el número Pi por más de veinte años,

en 1853, finalmente, obtuvo 707 decimales. Desafortunadamente, Shanks cometió un error en el 528 decimal,

y su operación terminó siendo un fracaso.

En 1949 John Von Neumann, fue un informático que se interesó en el campo de las matemáticas,

especialmente en la apertura de nuevas vías al desarrollo de la matemática estadística. Además, participó en

la axiomatización de las matemáticas. Contribuyó al estudio de algoritmos. Neumann es denominado el

inventor del “algoritmo de merge sort” en 1945. En lo concerniente al número Pi, se valió de la computadora
electrónica ENIAC, siendo participe del proyecto que la creó, para luego de setenta horas de trabajo obtener

2037 cifras decimales.

Hacia 1959, una computadora británica logró calcular las primeras 10.000 cifras. En 1986 David H. Bailey

extrajo 29.360.000 cifras en un Cray-2 de la Nasa utilizando el algoritmo de Ramanujan de convergencia

cuártica. Por otro lado, Kanada consiguió más de 100 millones de cifras usando un superordenador durante

una semana. En resumen, los avances tecnológicos fueron un gran avance para los matemáticos,

aparentemente la única desventaja es el tiempo requerido que un ordenador tarde en conseguirlos, diferente

al periodo antes de esta invención donde los matemáticos duraban años en hallar una cifra.

El 14 de marzo se celebra el día internacional del número Pi. Un día que no pasa desapercibido en el

mundo y mucho menos dentro de la comunidad académica y científica. Esta afamada cifra es una de las

constantes más importantes dentro de las diferentes ciencias matemáticas y físicas. Actualmente sabemos

que como número irracional posee infinitos decimales, y su valor aproximado es el de 3,14. La cifra es

conocido por el símbolo π. Dicha cifra ha ido evolucionando en sus diversas aproximaciones decimales

para acercarse al número exacto.

El responsable de la conmemoración de esta fecha es el físico estadounidense Larry Shawn que en 1988

conmemoró este día. El uso de este número irracional es muy importante porque es aplicado a la fabricación

de neumáticos, galletas, relojes, vasos, botellas e infinidad de objetos circulares que contienen diámetro y

perímetro. También es usado dentro de la trigonometría y la topografía, la estadística. También es habitual su

utilización en la Nasa para cálculos astronómicos.

Omega

Omega (Ω: mayúscula; ω: minúscula; en griego ὦμέγα) es la vigésima cuarta y última letra del alfabeto griego.
Su forma recuerda a una Ο abierta por abajo. Fonéticamente se pronunciaba como una O larga de apertura
media. Su nombre literal, o grande, se contrapone al de la letra ómicron (ὂμικρόν, o pequeña), que en griego
antiguo se pronunciaba como una o breve cerrada. En griego moderno, ambas letras se pronuncian como o
abierta. Esta denominación es de origen bizantino: en la Grecia antigua, se llamaba ō (ὦ) a la omega y ou (οὖ)
a la ómicron. En el sistema de numeración griega tiene un valor de 800 (ωʹ).
Como es la última letra del alfabeto, puede ser usada para denotar el fin de algo, como antónimo de alfa, que
simboliza el comienzo. Por ejemplo, «Yo soy el alfa y el omega, el primero y el último, el principio y el fin»
(Apocalipsis 22.13).
El origen del símbolo de omega mayúscula lleva tiempo siendo tema de debate entre los expertos, pues es
anterior a la creación del alfabeto griego y se da en diferentes culturas sin relación entre sí. Dio origen a letras
de otros alfabetos, como la omega cirílica (Ѡ), actualmente obsoleta, o la runa odal (ᛟ) del futhark antiguo

Usos y significados de Omega

Los griegos utilizan el símbolo de Omega minúscula ω, para significar la cifra 800.
En la religión

En la Santa Biblia Católica se menciona expresamente el símbolo de Omega combinado con el de Alfa, para

determinar el nombre de Dios. En el Libro Apocalipsis de San Juan, 21:6 y 22:13, se menciona

expresamente, “Yo soy el Alfa y el Omega, soy el principio y el fin”. Esta expresión tiene un significado

profundo indicando que Dios existió antes que todo, y que existirá por siempre después de todo.

Símbolo Omega religion

En la ciencia

Se ha asociado el símbolo de Omega en minúscula o mayúscula para identificar conceptos científicos

El Símbolo Omega ω se utiliza

.- En Física, para identificar la velocidad angular de rotación, que es el ángulo girado por una unidad de

tiempo.

.- En Matemáticas, para identificar el menor número ordinal transfinito en la teoría de conjuntos. Indica que

cada vuelta alrededor de la espiral representa una potencia entera de ω.

Símbolo Omega misticos

.- En Matemáticas, representa el espacio de las formas diferenciales. Por ejemplo, “Una k-forma diferencial ω

se llama cerrada si su diferencial exterior es cero, es decir, dω =0”.

.- En telecomunicaciones, se relaciona con el espectro de la señal continua.

.- En electricidad, se utiliza para designar la pulsación de una señal.

.- En bioquímica se utiliza para identificar el número de carbonos desde el fin de la cadena alifática de un

ácido graso. Biomolécula de naturaleza lipídica formada por una larga cadena hidrocarbonada lineal, de

diferente longitud o número de átomos de carbono.

.- En Teoría de Bases de Datos, se utiliza para identificar el valor nulo o desconocido.


El símbolo Ω se utiliza

.- En Estadísticas, representa el espacio de la muestra, que es el conjunto de elementos que se utilizan para

su estudio en una investigación.

.- En Ciencias de Computación, se utiliza para identificar el grupo de funciones de complejidad que están en lo

inferior de otra función dada.

.- En Telecomunicaciones, se relaciona con el espectro de una señal discreta.

En Mercadeo y Entretenimiento

.- En 1894 los hermanos Brandt crearon un nuevo estándar en relojería, el calibre 19 líneas, al que llamaron

Omega, “el definitivo”. A partir de ese momento asumieron el nombre Relojes Omega para la empresa.

.- Utilizado intensamente en el mundo de los video-juegos, como símbolo relacionado con personajes. Por

ejemplo, Símbolo de Pokémon Rubí Omega, para la Regresión Primigenia de Groudon, Símbolo del escudo

de Athena en Borderlands The Pre-Sequel.

.- Utilizado para identificar personajes de película, En X-men, un personaje autodenominado Omega Rojo,

lleva en su frente el símbolo Ω.

.- Omega es uno de los antihéroes en la secuencia de video-juegos japonés, Mega Man Zero, de la consola

de Nintendo, Game Boy Advanced en 2002.

.- En la serie de video-juegos de Final Fantasy hay un mostruo llamado Omega Rugal.

.- El símbolo Ω es utilizado ampliamente en las fraternidades universitarias en los [Link].

.- Omega son los lobos solitarios en la serie Teen Wolf.

Alfa y Omega Letras extremas del griego, primera y última, resumen o envuelven a las demás letras. Por eso

mismo simbolizan lo envolvente, la totalidad y a Dios como a su hijo Jesucristo quienes son el Principio y el
Fin de todo el universo. Alfa y Omega figuran con alguna frecuencia como un motivo secundario en el

monograma de Cristo, que aparece en lápidas, ataúdes, monedas, anillos y otros objetos. También

constituyen símbolo apocalíptico de Cristo.

Tau Del alfabeto hebreo esta constituye la última letra, por lo que en la tierra de Moisés se le considera como

simbólica del fin o terminación.

Tántalo En la mitología griega, Tántalo, rey de Lidia, aparece como un rey que ofreció a su descuartizado hijo

Pélope en un banquete dado a los dioses, con el propósito de poner a los habitantes del monte Olimpo y

resolvieron castigarle su atrevimiento, arrojándolo al Infierno donde sufriría eternamente de hambre y sed.

Con imaginación satánica fue colocado de manera que por encima tenía ramas de árbol de las cuales

colgaban ricos manjares. Cada vez que se estiraba para alcanzar las ramas, se separaban automáticamente

de forma que no pudiera atrapar los deliciosos alimentos.

Sin que tuviera oportunidad de ahogarse, se encontraba dentro de un lago, de agua refrescante y sabrosa.

Cuando quería aplacar la sed, se agachaba a beber y el lago desaparecía. Lo mismo que Sísifo, Tántalo

personifica o simboliza la dificultad o imposibilidad para el hombre, de ver realizados sus deseos.

Sísifo El simbolismo de este personaje de la mitología griega tiene un significado parecido al Tántalo. Sísifo se

la pasa tratando de empujar una roca hacia arriba por una empinada montaña. la roca siempre se rueda hacia

abajo a último momento y Sísifo tiene que volver a comenzar. Es símbolo del esfuerzo inútil y de los deseos

que uno tiene en la vida pero que raramente alcanza a satisfacer.

Omega (Ω: mayúscula; ω: minúscula; en griego ὦμέγα) es la vigésima cuarta y última letra del alfabeto griego.
Su forma recuerda a una Ο abierta por abajo. Fonéticamente se pronunciaba como una O larga de apertura
media. Su nombre literal, o grande, se contrapone al de la letra ómicron (ὂμικρόν, o pequeña), que en griego
antiguo se pronunciaba como una o breve cerrada. En griego moderno, ambas letras se pronuncian como o
abierta. Esta denominación es de origen bizantino: en la Grecia antigua, se llamaba ō (ὦ) a la omega y ou (οὖ)
a la ómicron. En el sistema de numeración griega tiene un valor de 800 (ωʹ). Como es la última letra del
alfabeto, puede ser usada para denotar el fin de algo, como antónimo de alfa, que simboliza el comienzo. Por
ejemplo, «Yo soy el alfa y el omega, el primero y el último, el principio y el fin» (Apocalipsis 22.13). El origen
del símbolo de omega mayúscula lleva tiempo siendo tema de debate entre los expertos, pues es anterior a la
creación del alfabeto griego y se da en diferentes culturas sin relación entre sí. Dio origen a letras de otros
alfabetos, como la omega cirílica (Ѡ), actualmente obsoleta, o la runa odal (ᛟ) del futhark antiguo. Omega
tiene una forma similar a la O, aunque con una abertura en su parte inferior. Su nombre podría entenderse
como “O grande”, la letra omega suele utilizarse como símbolo en diversos ámbitos, tanto en su versión
mayúscula como en minúscula. La resistencia eléctrica, la frecuencia angular y la velocidad angular en la
física, por ejemplo, se simbolizan a través de esta letra.
Conoce qué significa E=MC2 y por qué es tan importante en la historia

 28 septiembre, 2017 8:03 am


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E=MC² es la ecuación más famosa del mundo desde que apareció en la portada de la revista Times de 1946.
En ella aparece un retrato de Albert Einstein, un hongo atómico y E=MC², estableciendo una relación entre la
fórmula del físico alemán y el desarrollo de la bomba que destruyó Hiroshima. La verdad es que Einstein no
participó en la creación de la bomba, pero su idea fue la semilla que lo comenzó todo. Hoy se puede encontrar
la ecuación en polos, tazas, stikers y toda clase de merchandising, pese a que pocos entienden su significado
y las consecuencias que tuvo para el mundo.

La idea fue presentada en el artículo ¿Depende la inercia de un cuerpo de su contenido de energía?, publicado
en Annalen der Physik el 27 de septiembre de 1905. Pese a lo complejo que suelen resultar los cálculos de
algunas teorías, el físico logró una ecuación elegante y sencilla. ¿Pero de qué va todo esto? El periodista
estadounidense Walter Isaacson (el mismo que hizo el libro sobre Steve Jobs) publicó en 2007 una biografía
de Einstein, en la cual hace una didáctica explicación de la ecuación.

“La energía (E) es igual a la masa (M) multiplicada por el cuadrado de la velocidad de la luz (C²). Obviamente,
la velocidad de la luz ya es una cifra enorme, y su cuadrado resulta casi inconcebiblemente mayor. De ahí que
una diminuta cantidad de materia, si se convierte completamente en energía, genere una fuerza enorme. (…)
Expresado de una manera más gráfica: la energía contenida en la masa de una uva pasa podría satisfacer casi
todas las necesidades energéticas de la ciudad de Nueva York durante un día entero”.

Una explicación más profunda

Pese a que E=MC² es una fórmula muy pequeñita y podemos tener un entendimiento básico de lo que significa,
su implicancia en el campo de la física es enorme. Antonio Francisco De Zela Martínez, docente del
departamento de Física de la PUCP, nos da las pistas para entender aquello que se esconde detrás de la idea
de Albert Einstein.

“La masa (m) es una medida de la inercia que tiene un cuerpo. Por ejemplo, m cuantifica en kilogramos la
resistencia que presenta un cuerpo al que se le cambia su velocidad por acción de una fuerza externa. Cuanto
mayor sea la masa de un cuerpo, más difícil resulta cambiarle su velocidad. Es más fácil acelerar o cambiar la
dirección con la que se está moviendo un auto, que hacerlo con un camión”.

“La energía (e) puede manifestarse en diversas formas: cinética, potencial gravitatoria, potencial elástica,
térmica, etc. La energía cinética, por ejemplo, es proporcional al producto de la masa y el cuadrado de la
velocidad. Imaginemos dos camiones idénticos que chocan contra un edificio. Si un camión se mueve al doble
de velocidad que el otro, su energía es cuatro veces mayor. Eso lo veríamos reflejado en el daño producido al
edificio por uno y otro camión”.

¿Qué decía la física antes de E=MC² ?

Hasta antes de que Einstein encontrara la relación entre masa y energía, se pensaba que ambas se
conservaban por separado. Por ejemplo, cuenta De Zela, si tenemos inicialmente una cierta cantidad de energía
cinética, puede ocurrir que posteriormente parte de ésta convierta en energía térmica o potencial elástica. Sin
embargo, la suma de estas últimas debe ser igual a la energía inicial. Lo mismo se asumía que ocurría con la
masa: si sumamos las masas de los ladrillos, cemento, hierro y madera que se usó para construir un edificio, el
valor obtenido debe ser igual a la masa que tiene el edificio completo. La fórmula de Einstein nos dice la suma
de las masas de los elementos con los que construimos un edificio no es exactamente igual a la masa del
edificio una vez construido”.

¿Por qué esto no ocurre? El físico de la PUCP explica que al mezclar cemento y arena para hacer concreto, por
ejemplo, se producen ciertas reacciones químicas infinitesimales y se forman nuevos compuestos. Esto conlleva
ciertos cambios de energía a los cuales van asociados cambios de masas, según lo prescribe la fórmula de
Einstein. Para todo fin práctico, un edificio tiene una masa que es igual a la suma de las masas de sus materiales
constituyentes. Este no es el caso cuando se trata de reacciones que no son químicas sino nucleares”.

El proceso detrás de la bomba atómica

“Al bombardear núcleos de uranio con neutrones, los núcleos se dividen (se fisionan) en núcleos más livianos.
Sumando las masas de los productos de fisión vemos que el resultado es menor a la masa inicial. ¿Qué ha
pasado con el resto? La diferencia se ha convertido en energía. Ya que el factor C² es muy grande, esa energía
también lo es. Mediante la fisión, se libera una cantidad relativamente grande de energía. Además, se liberan
también algunos neutrones. Si estos inciden sobre otros el resto de núcleos, estos también se fisionan,
produciéndose una reacción en cadena. Si esta es controlada, podemos tener una fuente de energía. Si en
cambio la reacción nuclear es explosiva y escapa de control, lo que tenemos es una bomba atómica, como la
de Hiroshima”, explica De Zela Martínez.

No fue culpa de Einstein

La idea de Einstein ha tenido grandes consecuencias en la historia de la humanidad. Los viajes espaciales se
impulsaron en parte gracias a esta idea; la energía nuclear se alcanzó a partir de su fórmula. También fue la
idea que inspiró el desarrollo de la bomba atómica que Estados Unidos detonó sobre las ciudades japonesas
de Hiroshima y Nagasaki en 1945, precipitando el final de la Segunda Guerra.

Contrariamente a lo que se cree, Einstein era un pacifista y no participó en el proyecto Manhattan, que concluyó
con el desarrollo de la bomba, aunque sí impulsó su creación. Temía que los alemanes pudieran estar
trabajando en un arma similar (lo que no era cierto) y creyó de manera equivocada que Estados Unidos exhibiría
la posesión de la bomba para apurar la rendición de Adolf Hitler. Nunca alentó su uso contra población de ningún
tipo. No había fórmula que le permitiera ver el curso de la historia.

De cómo la ecuación hizo bailar al mundo

E=MC² también es una canción y una buena oportunidad para cerrar este post de manera feliz. Fue uno de los
temas más importante de la banda británica Big Audio Dynamite, elegida como single de su álbum debut This
Is Big Audio Dynamite (1985). El suceso le permitió gozar de fama al grupo hasta inicios de la década de 1990.
El video muestra escenas de películas del director inglés Nicolas Roeg

¿Qué significa E=mc2?


Viernes 14 de marzo de 2014 / Actualizado el lunes 17 de marzo de 2014

Se cumplen 135 años del nacimiento de Albert Einstein, el físico que revolucionó la ciencia con sus teorías
acerca de la relatividad y la energía. Un docente-investigador de la UNL explica la ecuación más popular del
siglo XX.
3:48

En 1905 Albert Einstein, un joven físico alemán nacionalizado suizo, publicó cuatro artículos que cambiaron
las nociones teóricas que se tenían en física hasta ese momento. Sus trabajos fueron tan impactantes que el
mundo científico consideró a 1905 como un “Annus Mirabilis”, el año milagroso de Einstein.
“Estaba muy inspirado”, dice con humor y envidia no disimulada Raúl Urteaga, docente de la Facultad de
Ingeniería y Ciencias Hídricas (FICH) de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), e integrante del Instituto de
Física de Santa Fe (IFIS-Litoral), UNL-Conicet.
De esos cuatro estudios germinales, el último donde se analiza la igualdad entre energía y masa, alcanzó
notoriedad mundial, convirtiendo a una ecuación física en un ícono de la cultura pop que se reproduce en
remeras, gorras, esculturas y hasta tatuajes en el caso de los más fanáticos.
Más allá de la fama, la fórmula no deja de ser compleja y son pocos los que pueden explicar el significado de
estos cinco símbolos. ¿Qué quiere decir, que E (energía) es igual a m (masa) por c (velocidad de la luz) al
cuadrado?
“La fórmula tiene un signo igual (=), eso da mucha información”, comienza explicando Urteaga. “Einstein se
dio cuenta que entre masa y energía había una correlación y observó que era algo propio de la naturaleza”.
Este descubrimiento lo realizó cuando estaba escribiendo su tercer trabajo llamado "Sobre la electrodinámica
de cuerpos en movimiento", en el que analizaba la mecánica de los objetos a velocidades cercanas a la luz,
que daría nacimiento a la teoría de la relatividad especial.
Einstein notó que cuando un objeto absorbía la energía de una onda electromagnética (luz), ganaba masa.
“Hizo un experimento mental, una cuenta, y lo genial es que intuyó que la naturaleza debía ser así. Pero la luz
no tiene masa sino energía, entonces llegó a la conclusión de que la energía puede ser equivalente a la masa.
Esa es la ecuación”.
Masa y bizcochos al cuadrado de c
Dado que a diferencia de Einstein la capacidad de intuición del resto de los mortales es bastante limitada,
Urteaga ofrece un ejemplo cotidiano para entender la relación entre masa y energía y dimensionar los
alcances de la ecuación.
“Supongamos que tenemos un gramo de materia, que pueden ser bizcochos, –también hechos de masa– y
queremos saber cuánta energía producen. Con la ecuación sabemos que al gramo de masa hay que
multiplicarlo dos veces por la velocidad de la luz, que es aproximadamente 1 x 109 Km/h Hay que tener en
cuenta que la velocidad de la luz es la más alta que puede tener cualquier cosa. “Es un número con muchos
ceros, una energía gigante”. Para saber cuánta energía se produce con el gramo de bizcochos Urteaga lo
compara con el peso de un auto de dinamita. “Pensemos en el parque automotor de Santo Tomé, que puede
tener 20.000 autos. Si cada auto pesa una tonelada, serían 20.000 toneladas. Ahora convirtamos esas
toneladas en dinamita y lo que resulta es una bomba equivalente a la que cayó en Nagasaki. Siguiendo la
ecuación de Einstein, vemos que con un gramo de materia se puede producir una bomba de Hiroshima”.
La energía atómica, utilizada entre otras cosas para producir bombas, fue uno de los primeros usos que se dio
al descubrimiento de Einstein, algo que entristeció al físico, un reconocido pacifista. “Después de Hiroshima y
Nagasaki, la formula tuvo una triste fama porque se la asoció con los fenómenos nucleares”, indica Urteaga.
Fama y trascendencia
Al margen de estos usos, la ecuación E=mc2 se popularizó, en particular durante los años 30, cuando Einstein
se muda a Estados Unidos y comienza a dar clases en Princeton. En un artículo publicado en 1939 Einstein
indica que era tal la fama que tenía, que la gente lo paraba por la calle para que explicase “esa teoría”, pero él
se excusaba diciendo que lo habían equivocado. “Lo siento, siempre me confunden con el profesor Einstein”.
Para Urteaga la popularidad que alcanzó la ecuación radica en su simpleza. “La teoría de la relatividad tiene
fracciones, raíces, es más complicada. Esta fórmula es tan simple que se hace famosa. También es conocida
por lo que representa”.
Hace poco más de un año, la vigencia de la ecuación se puso de manifiesto cuando científicos de un
consorcio internacional construyeron un acelerador de partículas, llamado también la “máquina de Dios”, para
probar la ecuación de manera inversa, es decir, usando energía para crear masa. “Con semejante acelerador,
de 29 kilómetros de circunferencia, buscaban crear una partícula, el bosón de Higgs que tiene mucha masa”,
explica Urteaga. Con humor, el físico agrega que a pesar de que hoy en día se puede aplicar la ecuación de
Einstein para crear masa “sigue siendo más fácil salir a comprar un kilo de bizcochitos”.
Epsilon, ¿que es? y porque queremos encontrarla

La Epsilon es un concepto matematico que significa lo mas pequeño que uno pueda imaginar, es algo asi como
el inverso de infinito, como todo estudiante sabe, el concepto de infinito es la cantidad mas grande que pueda
imaginar, pero con la plena certeza de que hay un numero mas grande que ese, en este caso, la epsilon es lo
mas pequeño que se pueda uno imaginar, pero sabiendo que existe un numero aun menor.

Es muy util cuando se usa para medir distancias, porque en ese caso uno puede decir que se puede aproximar
tanto como uno desee a algo, usualmente al cero:

Cuando estamos en el Calculo, usualmente deseamos encontrar epsilones, la razon, simple, como distancias
podemos acotar diferencias con ellas, y cuando una diferencia de dos cosas se hace tan pequeña como
queramos, entonces podemos afirmar que ambas cosas son una misma, o bien, si decimos que podemos
acercar una funcion tanto como querramos a un punto dado, podemos afirmar que esta tiende a un limite dado,
o a que una derivada cumple las condiciones estrictas para ser derivada. O bien en sucesiones, cuando
definimos la Convergencia de Cauchy, la hacemos por medio de una Epsilon, diciendo que si hay un termino
de la sucesion, a partir del cual, las distancias entre cualesquiera dos terminos subsecuentes son tan pequeñas
como nosotros querramos, entonces la sucesion converge, es importantisimo encontrar la Epsilon para
demostrar que la sucesion converge o que la funcion es continua o que el limite existe o que la diferencia de
areas de dos curvas es tan pequeña como querramos, o lo que nosotros querramos definir.

Es en esta forma que el concepo de epsilon se vuelve muy util, al encontrarla, estamos mostrando que una
distancia puede ser tan pequeña como querramos, tan pequeña que puede ser casi cero, y de esta forma
estamos Validando la afirmacion matematica que estemos haciendo.
Esta es la ecuación de Dirac, y es la más bonita de
toda la física. Ella describe el fenómeno del
entrelazamiento cuántico, que afirma que "si dos
sistemas interaccionan entre ellos durante cierto
periodo de tiempo y luego se separan, podemos
describirlos como dos sistemas distintos, pero de
una forma sutil se vuelven un sistema único. Lo que
le ocurre a uno sigue afectando al otro, incluso a
distancia de kilómetros o años luz".

Curiosamente es lo mismo que ocurre entre dos


personas cuando les une un vínculo que solo los
seres vivos pueden experimentar. Todavía se
desconoce cómo actúa esta relación a la que
llamamos amor.

La ecuación fue descubierta a finales de los años 20


por el físico Paul Dirac, y juntó dos de las ideas
más importantes de la ciencia: la mecánica
cuántica, que describe el comportamiento de
objetos muy pequeños; y la teoría especial de
Einstein de la relatividad, que describe el
comportamiento de objetos en movimiento rápido.

Por lo tanto, la ecuación de Dirac describe cómo


las partículas como electrones se comportan
cuando viajan a casi la velocidad de la luz.

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