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Dr. Víctor Pérez Sola


Director Del Institut de Neuropsiquiatría i Addicions, Hospital del Mar.

CIBERSAM

Profesor Titular de la Universitat Autónoma de Barcelona.

Declara y confirma que ha supervisado la Tesis Doctoral titulada:

HACIA UN DIAGNÓSTICO FIABLE Y EFICIENTE DEL TRASTORNO LÍMITE

DE LA PERSONALIDAD.

(Validación de la versión española de la Borderline Symptom List- Short versión:

BSL-23)

Firmas,

Dr. Víctor Pérez Sola Cristina Ortiz Fernández

Barcelona, 2015
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AGRADECIMIENTOS- - - - - - - - - -
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En primer lugar, quiero dar las gracias a todo el equipo de psiquiatría del Hospital

de la Santa Creu i Sant Pau por el recibimiento ofrecido por parte de todos los

profesionales y en especial al Dr. Víctor Pérez, Director de esta Tesis. Gracias

por el ánimo recibido en todo momento, desde la docencia hasta la finalización

de la Tesis. Gracias a la unidad de Trastornos de Personalidad del Hospital de

Igualada de Barcelona. Mi más sincero agradecimiento a todos los pacientes que

han participado en toda las etapas de este estudio, por su esfuerzo en el largo

proceso de acudir a las citas, y completar cada uno de las escalas que les hemos

administrado, para que fuera posible la realización de la validación de la escala

BSL-23, por la paciencia que han tenido, en medio de sus dificultades de vida y de

sufrimiento.

Mi agradecimiento a Instituciones Penitenciarias, por la oportunidad de abrir las

puertas a la investigación y a la Ciencia, dentro del Centro Penitenciario “El

Dueso” en Santoña, Cantabria. Gracias a todo el personal Asistencial Médico del

módulo de Enfermería, los cuales han brindado toda su ayuda para que este

trabajo fuera posible. Gracias a cada uno de los internos, que han colaborado con

este trabajo y por su disposición en todo momento, sin quejas y con ánimo, a

pesar de las circunstancias, y del propio Trastorno que a muchos de ellos les ha

conducido a estar en privación de libertad. Gracias de verdad, a cada uno de los

funcionarios, desde el puesto de entrada, hasta cada uno de los módulos que

componen este Centro.

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DEDICATORIA- - - - - - - - - - -
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A mis padres y hermanos,

Oye, hijo mío la instrucción de tu padre, y no desprecies la dirección de tu madre;

Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, y collares a tu cuello.

Cuando la sabiduría entrare en tu corazón, y la ciencia fuere grata a tu alma, la

discreción te guardará; Te preservará la inteligencia, para librarte del mal camino,

de los hombres que hablan perversidades, que dejan los caminos derechos para

andar por sendas tenebrosas.

(Proverbios de Salomón)

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"UN EXPERTO ES UNA PERSONA QUE HA COMETIDO TODOS LOS ERRORES QUE SE

PUEDEN COMETER EN UN DETERMINADO CAMPO"

NIELS BOHR (PREMIO NOBEL EN FÍSICA, 1922)

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ÍNDICE- - - - - - - - - - - -
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RESUMEN ....................................................................................................................... 12

ABSTRACT ..................................................................................................................... 14

ABREVIATURAS .......................................................................................................................... 16

ENFOQUE GENERAL DE LA TESIS ......................................................................................... 18

TRASTORNO LÍMITE DE LA PERSONALIDAD

Evolución del concepto............................................................................................ .21


Epidemiología ........................................................................................................... 23
Características clínicas .......................................................................................... 25
Diagnóstico del Trastorno Límite de Personalidad ................................................. 27
Comorbilidad .......................................................................................................... 31
Curso clínico y pronóstico ...................................................................................... 34

IMPORTANCIA DE LA MEDICIÓN

Concepto de Psicodiagnóstico ................................................................................. 38


Concepto de Test y Evaluación Psicológica ............................................................ 39
Clasificación de los instrumentos de
Evaluación Psicológica ............................................................................................. 44
Criterios de calidad exigibles en Instrumentos de
Evaluación Psicológica ............................................................................................. 50
Instrumentos diagnósticos para evaluar el
Trastorno Límite de Personalidad ............................................................................ 58

LOS TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD EN EL

SISTEMA DE CLASIFICACION DSM ................................................................................ 67

Nuevo planteamiento de los trastornos de personalidad en el DSM-5. 77


El cuestionario BSL-95………………………………………………………………… 81
!!!!!!!!!!!!!Escala BSL-23 original…………………………………………………………...........83!

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PLANTEAMIENTO EXPERIMENTAL .................................................................................

Introducción .............................................................................................................. 86
Objetivos –generales y específicos ............................................................................ 87
Hipótesis.......................................................................................................... 88

ESTUDIO ....................................................................................................................
Método ...................................................................................................................... 90
Participantes ............................................................................................................... 90
Material ....................................................................................................................... 92
Procedimiento ............................................................................................................. 95

RESULTADOS Y ANÁLISIS......................................................................................... 98

Fiabilidad ................................................................................................................ 102


Validez convergente ................................................................................................. 103
Sensibilidad al cambio .............................................................................................. 103

DISCUSIÓN.................................................................................................................................. 119
CONCLUSIONES ........................................................................................................................... 128
BIBLIOGRAFIA .............................................................................................................................. 131
ÍNDICE DE TABLAS Y FIGURAS ................................................................................................. 164
ANEXOS ................................................................................................................. 166
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RESUMEN- - - - - - - - - - - -
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El objetivo específico del presente estudio radica en validar el cuestionario de

la Borderline Sympton List Short Version (BSL-23), en su versión para población

española, una vez conocida la suficiencia psicométrica del instrumento original.

Para establecer las propiedades psicométricas de la BSL-23, ésta fue

administrada a 240 sujetos, se analizaron estadísticos previos que evaluaban la

fiabilidad y validez de la escala. Los resultados fueron satisfactorios,

encontrando correlaciones altas en consistencia interna (94%) y estabilidad

temporal (73%) en el intervalo de una semana en una sub-muestra de 74

sujetos. Para la evaluación de la validez convergente se correlacionó la versión

española BSL-23 con otras escalas que representan la sintomatología depresiva,

ansiedad estado-rasgo, impulsividad y hostilidad, obteniendo resultados entre

altos y moderados, respectivamente Para obtener la medición de la sensibilidad

al cambio después de una intervención terapéutica, en una sub-muestra de

pacientes en el espacio temporal de 12 semanas, se correlacionó las

puntuaciones de la escala BSL-23 con la escala de impresión global para

pacientes con Trastorno Límite de Personalidad (ICG-TLP-S). Los datos

obtenidos fueron muy significativos, indicando que la BSL-23 muestra una

sensibilidad al cambio satisfactoria.

Tras dicha validación, se ha conseguido reproducir la estructura de un único

factor de la versión original y obtener propiedades psicométricas similares.

Al igual que la versión inglesa, la BSL-23 española es un instrumento válido y

fiable para evaluar la severidad del TLP y su sensibilidad al cambio tras

intervenciones terapéuticas.

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ABSTRACT- - - - - - - - - - - -
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The main scope of this study lies in the validation of the Borderline Symptom

List short version (BSL-23) questionnaire, in its Spanish population version, once

known the original instrument psychometric sufficiency.

In order to establish BSL-23 psychometric properties, it was administered to

240 subjects, previous statistics that evaluated validity and reliability of the

scale were analyzed. The results were satisfactory, founding high internal

correlations (94%) and temporal stability (73%) in a week interval, in a

subsample of 74 subjects. For the evaluation of convergent validity the Spanish

version of BSL-23 was correlated with different scales of depressing

symptomatology, state-trait anxiety, impulsivity and hostility, obtaining high and

middle results, respectively. In order to obtain the change sensibility measure

after a therapeutic intervention in our study, with a subsample of patients within

12 weeks, the scale BSL-23 scores were correlated with the Borderline

Personality Disorder global impression for patients scale (ICG-BPD-S).Data

obtained were very significant (79%), indicating that BSL-23 shows a satis-

factory change sensibility.

After that validation, it has been achieved to reproduce the structure of an only

original version factor and obtaining similar psychometric properties. As in the

English version, the Spanish BSL-23 is a valid and reliable tool for the BPD

severity evaluation and its change sensibility after therapeutic interventions.

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ABREVIATURAS- - - - - - - - - - -
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ACP Análisis de Componentes principales

AFC Análisis Factorial Confirmatorio

APA American Psychiatric Association

BDHI Inventario de Hostilidad de Buss-Durkee

BDI Inventario de Depresión de Beck

BIS-11 Escala de Impulsividad de Barrat

BSL-23 Borderline Symptom List

DBT Dialectical Behavior Therapy

DIB-R Diagnostic Interview for Borderline patients

DSM Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders

EFA Análisis Factorial Exploratorio

ICD International Classification of Diseases

ICG-TLP Impresión Clínica Global para el TLP

SCID-II Structured Clinical Interview for DSM-IV Axis II Personality D.

STAI Inventario de Ansiedad Estado/Rasgo

TLP Trastorno Límite de la Personalidad

WHO World Health Organization’s

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ENFOQUE-GENERAL-DE-LA-TESIS- - - - - - - -
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El Trastorno Límite de la Personalidad es uno de los trastornos que más interés

ha suscitado en las últimas décadas a nivel mundial. El número de estudios ha ido

en aumento debido a diferentes factores, entre ellos, la comorbilidad con los

trastornos del eje I y el eje II del Manual Diagnóstico y Estadístico de los

Trastornos Mentales DSM-V (APA, 2013), asímismo con las dificultades que

tienen estos pacientes en diversas áreas del funcionamiento diario, como son las

relaciones interpersonales, en las que nos encontramos con problemas

psicosociales y laborables (Gunderson, 2011). La prevalencia se ha

incrementado a lo largo de los años en la población general. Respecto al

diagnóstico, nos encontramos que un sinnúmero de ocasiones el paciente ha

recibido previamente multitud de diagnósticos, después de recorrer varios

recursos asistenciales públicos y privados, ésto se debe en parte, a la

inexperencia en parte con pacientes con TLP y a la heterogeneidad de su

sintomatología que dificulta en la evaluación y diagnóstico del mismo, además de

la comorbilidad con los síndromes clínicos del eje I. A pesar que este trastorno es

uno de los más estudiados en las últimas décadas precisamos más recursos

asistenciales especializados a nivel público y de instrumentos fiables y válidos

que acorten el tiempo de evaluación. Si bien, estos pacientes hacen un uso

descomedido de los recursos sanitarios públicos y privados, no se observa una

mejoría muy visible, y podemos referirnos a este trastorno todavía con un

pronóstico incierto (Skodol, 2002).

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El Trastorno Límite de la personalidad ha sido cuestionado y debatido a nivel

nosológico a lo largo de la historia del mismo. El objetivo de este estudio es

minimizar todo lo dicho anteriormente, desde la realización de un diagnóstico

fiable y eficiente para la consecución de la elección del tratamiento

psicoterapéutico, y farmacológico, éste último si fuere necesario. La versión

original del BSL-23 ha demostrado una fiabilidad y validez plausible, en su

versión con población española aportará beneficios como instrumento

diagnóstico, como medida de la severidad y sensibilidad al cambio post-

terapeútico. La escala propuesta se completa en tres o cuatro minutos, y

proporciona un diagnóstico acertado y preciso, lo cual constituye su principal

aliciente para el uso en diferentes recursos asistenciales, desde las consultas a

nivel ambulatorio,servicios hospitalarios, así como el servicio de urgencias. Para

garantizar la calidad de la medición es imprescindible someter el instrumento a

un proceso de validación, el cual será el aspecto central de nuestro estudio. Esta

escala nos lleva un paso más adelante, en el uso de los instrumentos de medida

estandarizados en el diagnóstico del Trastorno Límite de la personalidad, a la vez

que sienta las bases para estudios posteriores.

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TRASTORNO'LÍMITE'DE'LA'PERSONALIDAD' ' ' ' ' ' '


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Evolución del concepto

En 1884 el psiquiatra inglés C.H. Hughes destacó la existencia de un “campo

fronterizo”, donde los pacientes manifestaban diversos cuadros sintomáticos que

no podían diagnosticarse ni como neurosis ni psicosis. Es en 1938 cuando Adolf

Stern, psicoanalista estadounidense, observó igualmente un grupo de pacientes

que no estaban ni en la línea neurótica ni psicótica, y por ello los denominó “grupo

límite de la neurosis”, fué el primero que utilizó el término “Límite” o “Borderline”

(Stern,1938). Más tarde se desarrollaron conceptos como el de “esquizofrenia

ambulatoria” (Zilboorg,1941), “esquizofrenia pseudoneurótica” (Hoch y

Polantin,1949), y “carácter psicótico” (Frosch,1964).Y en 1980, Otto Kernberg lo

denominó “ Organización Borderline de la Personalidad”. Estos términos allanaron

el camino para el concepto moderno de Trastorno Límite de la Personalidad, el

cual se definió como un trastorno que era “inestable en su estabilidad”. Se sabe

que antes de la acuñación del término “Límite” y de su primera aparición en la

tercera edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de Desórdenes Mentales

(APA,2001), los síntomas del TLP estaban presentes en algunos de los pacientes

que describe Freud en su obra “El hombre de los lobos”, explícitamente en un caso

que había diagnosticado como neurosis obsesiva, que la sintomatología que

presentaba el paciente descrito, era un diagnóstico claro de Trastorno Límite de la

Personalidad, si se hubiera visto en años posteriores (Freud,1924). El psicoanálisis

clásico no daba ningún resultado en el tratamiento con este tipo de pacientes, el

establecimiento de un buen rapport con el paciente se hacía muy difícil, y el clínico

no obtenía resultados por más flexible que se mostraba en todas las áreas de la

vida del sujeto (Schimideberg,1947).!

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Si bien los rasgos de este trastorno, ya eran aceptados por la comunidad

científica antes de su publicación en la tercera revisión del DSM (APA,1980;

Cooper y Michels,1981), a partir de este momento se genera un mayor interés y

expectación por este trastorno de personalidad (Linehan,1993, 2005). En el

transcurso de los años, el término “Límite” ha creado discrepancias entre los

teóricos en torno a su disposición, si bien como un grupo de rasgos de

personalidad, como un estado psicopático transitorio, o si por el contrario

resultaba un constructo indivisible formado por más de un subtipo y si la etiqueta

“Límite” resultaba o no adecuada. Las polémicas desatadas respecto al ajuste de

la etiqueta y la existencia de distintos subtipos aún persisten (Gunderson y

Singer,1975; Spitzer et al.,1979; Crowell et al., 2009).!

Figura 1: Evolución del Constructo del Trastorno de Personalidad Limite (Gunderson, 2009).

*BPQ: Organización de la Personalidad Límite; BSz: Esquizofrenia Límite; BPD: Trastorno


Límite de la Personalidad; STPD: Trastorno Esquizotípico de la personalidad

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EPIDEMIOLOGÍA

La prevalencia del trastorno Límite de la Personalidad en la población general,

ha ido cambiando desde la década de los años 90 con un porcentaje del

0,2 al 1,8% ( Widiger y Weissman, 1991), tras una década se halló una

prevalencia del 1,3% (Torgessen et al., 2001) y años más tarde encontramos

estudios donde la prevalencia del Trastorno Límite de la Personalidad es del 1 al

5,9% en la población general (Mc Dermut et al., 2005; Oldham et al., 2007; Grant

et al., 2008; NICE, 2009). Todos estos estudios muestran la existencia

discordante en los resultados de la prevalencia en el trastorno límite de la

personalidad.

En el ámbito clínico, es el trastorno más prevalente con un 10% de los pacientes

psiquiátricos ambulatorios y del 15-20% de los pacientes hospitalizados (Skodol

et al.,2002). En atención primaria la presencia de pacientes con TLP es

destacable con un 6,4% (Gross et al.,2002).

Las diferencias encontradas de unos estudios a otros, se considera debido a que

muchos pacientes no están recibiendo el diagnóstico de TLP, por este motivo no

están recibiendo ni el tratamiento ni la terapia para su trastorno (Gunderson,

2009). En estudios sobre la prevalencia de género, hay diferencias entre el

género femenino considerado tradicionalmente más frecuente en mujeres que en

hombres, con una proporción de 3:1 (Lieb et al., 2004).

24!
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Respecto a los datos recogidos durante años en proporción al predominio de

casos de TLP en mujeres superior al de hombres, se estima que el sesgo es

debido a que las mujeres acuden más a consulta que los hombres (Cervera et

al.,2005). Otros autores reseñan que la prevalencia de género es desconocida,

a su vez que se advierte una tendencia de muestreo, y las diferencias entre

géneros son poco significativas (Skodol y Bender, 2003). Actualmente no se

considera que existan diferencias reales de prevalencia en la población general

en pacientes con Trastorno Límite de la Personalidad (Leichsenring et al.,

2011). Existen autores que aluden a que el cambio puede estar relacionado con

distintas expresiones de este trastorno que hasta este momento no han sido

reconocidas y que varían en función del género (Banzhaf et al; 2012).!

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CARACTERÍSTICAS CLÍNICAS

Los individuos con Trastorno Límite de la personalidad son reconocidos por un

tipo de patrón de manifestaciones clínicas que abarca diferentes áreas, entre ellas

la inestabilidad emocional o afectiva, falta de control de los impulsos, alteración

de la identidad, las relaciones interpersonales caóticas e intensas y el daño a sí

mismo.

La labilidad emocional que padecen se hace visible porque van oscilando entre

estados depresivos a periodos casi permanentes de ansiedad. Los cambios de

ánimo de tipo disfórico los cuales son imprevisibles y repentinos, están ligados a

situaciones cotidianas que experimenta el propio paciente, dando lugar en

numerosas ocasiones a explosiones de ira llegando a sentirse desesperados.

La impulsividad es un criterio clínico muy presente en los TLP y con otros

diagnósticos comórbidos. El abuso o dependencia de sustancias tóxicas como el

alcohol y/o drogas bastante común en este trastorno, que por otra parte lo que

pretenden paliar estos pacientes, son los estados afectivos negativos que

experimentan. Otras adicciones, como el juego patológico, los atracones, las

amenazas suicidas, y los denominados trastornos del control de los impulsos,

están muy presentes en los TLP. Respecto a la imagen que tienen de sí mismos,

el autoconcepto y la autoestima es muy pobre, poseen una imagen segmentada

de sí mismos, lo cual les lleva a sentirse victimizados por los demás y por su

propia vida.

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En las relaciones interpersonales es muy frecuente la idealización y la

devaluación en un corto periodo de tiempo o bien de la pareja, o de otras

personas con las que mantengan algún tipo de relación. Respecto a las relaciones

sentimentales o de pareja tienen una tendencia a la promiscuidad.

La conducta manipuladora es muy habitual en estos pacientes, el objetivo es

conseguir aquello que están demandando en ese momento, si se demoran sus

peticiones, en ocasiones tienen explosiones de ira con amenazas de autolesión y

muy frecuentemente las llevan a cabo. Estos pacientes perciben muchas

situaciones como amenazantes, sienten miedo al rechazo, el cual puede ser real

o imaginario, pero que les produce unos sentimientos negativos que tardan en

desaparecer.

El estrés puede producirse por la intolerancia a las críticas u otras situaciones

pertubadoras para ellos, las cuales puede dar lugar al desarrollo de ideas

paranoides, episodios disociativos y brotes psicóticos transitorios. Su entorno lo

aprecian como ambivalente, normalmente de un modo caótico, sin embargo en

ambientes estructurados la sensación que obtienen es de seguridad y

tranquilidad.

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DIAGNÓSTICO DEL TRASTORNO LÍMITE DE LA PERSONALIDAD

Para realizar el diagnóstico del TLP, contamos con la Clasificación Estadística

Internacional de enfermedades mentales y otros desórdenes, la CIE-10 (World

Health Organization et al.,1992), y el DSM-V (American Psychiatric Association,

2013). La CIE-10 (OMS,1992) lo define como: trastorno de “Inestabilidad

emocional de la personalidad” con un subtipo “Impulsivo” y otro “Borderline”. Este

último subtipo es similar al diagnóstico del TLP según el DSM-V. Los Trastornos

de Personalidad, de acuerdo a los criterios diagnósticos de la CIE-10

comprenden modelos de conducta interiormente estables, que dan como

resultado respuestas rígidas a un amplio espectro de situaciones personales y

sociales, las cuales son, desviaciones de la norma de la población en la que está

inmerso el individuo. La estabilidad observada a nivel conductual puede ir

asociada a un sufrimiento subjetivo explicado por el paciente.

La clasificación del DSM-V se sustenta en el cumplimiento de una serie de

criterios para su diagnóstico, exigiendo el cumplimiento de cinco criterios de los

nueve presentes. Utilizando criterios DSM-V, dos personas obtendrían el mismo

diagnóstico, en el momento que coincidieran en un mismo criterio, con estos

requisitos podemos hablar de la existencia de una gran diversidad de trastornos

límite de la personalidad (Skodol et al.,2002; Lieb et al., 2004).

Debido a la dificultad que presenta este trastorno en cuanto a su variabilidad en la

sintomatología, en primer lugar se hace imprescindible la entrevista clínica por

parte de los profesionales en salud mental para la recogida de datos lo más Y

además de la entrevista clínica mencionada, por la dificultad que caracteriza al

28!
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TLP es necesaria la utilización de entrevistas clínicas adecuadas para la

obtención de una evaluación y un un diagnóstico fiable (NICE, 2009).

Este Trastorno requiere del clínico un conocimiento exhaustivo de los rasgos y

conductas, en las diferentes áreas de la vida del sujeto. Es vital conocer su curso

y, establecer una buena alianza con el paciente, y de este modo planificar la

terapia (Paris, 2009).

Desde hace más de tres décadas, tenemos a nuestro alcance entrevistas

diagnósticas para el TLP como la DIB (Diagnostic Interview for Borderline

Patients) de (Gunderson,1981), la cual ha sido revisada posteriormente para

optimizar la validez discriminativa de otros trastornos del eje II. Sin embargo nos

encontramos con parcelas del TLP las cuales no son evaluadas en entrevistas

específicas, como el sentimiento de vacío crónico y miedo al abandono, criterios

reflejados en el cuestionario autoinformado BSL-95 (Bohus et al; 2007) y

posteriormente en la escala autoinformada BSL-23 de (Bohus et al.,2009).

!!

29!
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Tabla 1. Criterios del DSM-IV-TR, Criterios DSM-5

30!
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Tabla 2. Clasificación Internacional Enfermedades Mentales CIE-10

31!
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COMORBILIDAD

La comorbilidad alude a cualquier enfermedad añadida que coexiste con otra

patología o trastorno. En el ámbito de la salud mental se encuentran dificultades,

debido a que la clasificación y análisis de enfermedades comórbidas es un trabajo

muy laborioso a nivel estadístico. Debido a la comorbilidad se puede demorar el

tiempo en el cual es detectado el trastorno, asímismo influyendo esta demora en

el curso y pronóstico del mismo, afectando de manera directa a los resultados del

tratamiento terapéutico (Feinstein,1970).!

El TLP tiene una elevada comorbilidad con otros trastornos psiquiátricos del eje I,

a causa de esta coexistencia lo han descrito como el “paradigma de la

comorbilidad” (Martinez R. et al., 2005). Se ha encontrado una prevalencia del

84,5% de trastornos del eje I con el trastorno límite de la personalidad

(Leichsenring et al., 2011), lo cual ha llegado a plantearse si los síntomas que

permiten el diagnóstico de la patología comórbida pudieran llegar a ser síntomas

propios del mismo trastorno de personalidad. La diversidad en los patrones de

comorbilidad entre diferentes individuos diagnosticados de TLP genera grupos de

pacientes muy heterogéneos (Skodol et al., 2002), por lo que la presencia de

algunos trastornos del eje I, puede estar predeterminada por algunos factores

etiológicos comunes que favorezca la aparición de ambos trastornos de forma

independiente, o bien ser consecuencia de aspectos del propio TLP que

favorezca un determinado perfil de comorbilidad respecto a otro. Otra posibilidad

es que el TLP y un trastorno comórbido coexistan sin que ello implique una

relación causa- efecto. !

32!
!
!

En este caso se puede acabar generando una relación transaccional entre ambos

y condicionar una evolución distinta de la que habrían tenido los trastornos por

separado (Zanarini et al., 2004; Gunderson et al., 2008). !

La comorbilidad entre TLP y los trastornos del eje I, los más destacados son los

trastornos afectivos, entre los cuales sobresale el trastorno depresivo mayor con

una tasa del 18-40%, seguido del trastorno bipolar 7-15% (Zanarini et al.,2004). Y

en un estudio reciente se ha encontrado que pacientes con Trastorno Depresivo

Mayor comórbido con TLP, un 6,7% mostraron rasgos del espectro bipolar. La

presencia de rasgos mixtos en pacientes con T. Depresivo Mayor con TLP puede

ir asociado con un curso complejo y una respuesta reducida al tratamiento (Perugi

et al., 2015). Algunos investigadores sugirieron que el TLP y el Trastorno Bipolar

tipo II, coexistan a lo largo de un espectro de desórdenes cíclicos afectivos. Los

síntomas subjetivos de la depresión relatada por ambos grupos de pacientes,

demuestran que los pacientes TLP relatan niveles más altos de sintomatología

relacionada con la ansiedad, lo cual apoya la idea de que pacientes con Trastorno

Límite de la Personalidad tienen una sensibilidad mayor frente a estados

negativos emocionales.

Entre los individuos con trastornos de ansiedad y trastorno de personalidad límite,

se encontró un 84,8%, entre los cuales persistían trastornos de ansiedad

generalizada, trastorno de pánico, fobias sociales y específicas. La existencia de

cualquier trastorno del eje II con un trastorno de ansiedad es un importante

predictor de la permanencia de un trastorno de ansiedad también individual

(Skodol et al., 2014)!

33!
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!

La concordancia entre el TLP y el trastorno por abuso de sustancias puede ser

considerado como un ejemplo de la complejidad en la relación del TLP con un En

el DSM-V el Trastorno de Estrés Post-traumático (TEPT) sigue relacionándose

con los trastornos de ansiedad y presenta una prevalencia el 33% en el

transcurso de la vida del individuo con TLP ( Leichsenring et al., 2011). Aunque la

comorbilidad entre el TEPT y el TLP es frecuente, aún no es muy bien entendido,

la suma de los dos trastornos se ha asociado conmás disfunción que si

encontraramos cada trastorno por separado.La influencia de abusos sexuales en

la niñez ha sido una fuente de estudios clínicos, la cual acentúa esta comorbilidad

como una fuente añadida de sufrimiento para el paciente

La concomitancia que existe entre un TLP y el trastorno por abuso de sustancias

es una muestra clara de la complejidad de este trastorno, en el que los síntomas

como la inestabilidad afectiva y la impulsividad pueden incidir negativamente en el

pronóstico de ambos trastornos (Walter et al.,2009; Zanarini et al., 2010). La

comorbilidad entre el alcohol y el trastorno de personalidad límite aumenta

considerablemente el riesgo de suicidio (Preuss et al., 2006) y existe una mayor

probabilidad de abandono del tratamiento (Kienast et al.,2014).

En los trastornos alimentarios, en concreto, la anorexia nerviosa la padecía un

21% de las mujeres y un 4% en los hombres (Tádic et al.,2009). El pronóstico

tanto para la anorexia como para la bulimia en los TLP es complicado pero se

han encontrado remisiones estables (Zanarini et al., 2010).!

En cuanto a la comorbilidad entre los trastornos de personalidad en el eje II es

muy habitual. En el caso del trastorno límite resalta la comorbilidad con el

trastorno de personalidad antisocial, el 57% varones frente al 26% en mujeres

(Tadic et al.,2009).!

34!
!
!

CURSO CLÍNICO Y PRONÓSTICO

La investigación sobre la evolución y pronóstico del TLP se viene haciendo desde

hace más de un cuarto de siglo. En los años ochenta varios estudios

longitudinales como el de Chestnut Lodge (McGlashan,1986) y el del New York

Psychiatric Institute (Stone MH.,1990) demostraron tasas de remisión similares a

los encontrados años después en estudios prospectivos más rigurosos. Dos

décadas más tarde, investigadores sugieren que el trastorno límite de la

personalidad mejora con el paso del tiempo, y que no se alarga más allá de la de

la tercera o cuarta década de la vida, y se encontró que, en aspectos como en las

relaciones interpersonales y en el funcionamiento laboral, han alcanzado cierta

estabilidad (Seive et al., 2002). Esta mejoría no se produce de forma

involuntaria, ni se da por igual en todos los casos, y depende mucho del

deterioro que la persona haya sufrido a lo largo de los años. En cambio, el inicio

temprano de la enfermedad y la severidad de los síntomas tiende a predecir un

curso crónico psicopatológico (Tremblay et al., 2004). Los clínicos pueden estimar

el pronóstico de dos años para pacientes con TLP, evaluando el nivel de

severidad de psicopatología, traumas en la niñez y de las relaciones

interpersonales actuales que mantengan (Gunderson et al., 2006). !

Los trastornos de personalidad han sido tratados durante años acorde a la

estabilidad de sus criterios, al análisis que se ha hecho de los mismos y de esta

forma se ha elaborado siempre a través de categorías diagnósticas. !

35!
!
!

A partir de estudios más precisos sobre los criterios del TLP de forma individual,

los resultados obtenidos sobre los rasgos de este trastorno, ofrecen una

información más específica reflejando que hay un cambio en los mismos a lo

largo del tiempo (Gutierrez et al., 2012). El Instituto Nacional de Salud Mental de

los EEUU (NIHM), financió dos estudios longitudinales del TLP, el estudio del

desarrollo del adulto del hospital McLean (MSDA) (Zanarini et al.,2010) y el

segundo, Collaborative Longitudinal Personality Disorders (Gunderson et

al.,2011), los resultados respecto al pronóstico señalan una mejoría del Trastorno

Límite, debido a una elevada tasa de remisión sintomática, del 78% - 99% a los

10 años de seguimiento.

Las causas de este trastorno no son todavía muy claras, se baraja entre factores

genéticos y acontecimientos de vida desfavorables como algunas de ellas,

resultados de pruebas neurobiológicas desvelaron anormalidades en las redes

fronto-límbicas asociadas con varios de los síntomas del TLP.

Realmente el curso de este trastorno es menos estable que en otros trastornos de

la personalidad (Leisenrich et al., 2011). No obstante hay que decir, que los

pacientes con Trastorno de personalidad Límite comparándolos con otros

trastornos de personalidad del eje II, su remisión sintomática y el funcionamiento

socio-laboral es más lento. Sin embargo esta remisión más que un reflejo de

reducción sintomático puede ser una muestra de la inestabilidad característica del

trastorno, habiéndose detectado una recurrencia del 10 al 36% de los casos

(Zanarini et al.,2012).

36!
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!

Algo a subrayar en los TLP son las relaciones intensas e inestables, pero en

estudios recientes encontramos datos en relación a un mejor pronóstico para los

pacientes con relaciones sentimentales satisfactorias, el informe recogido sobre la

interacción de sintomatología del paciente con relación a la satisfacción de la

pareja es menos negativo, lo cual puede llegar a ser un protector sobre las

medidas de síntomas del trastorno límite con respecto a la cólera o ira que

experimentan en diversas situaciones (Kuhlken et al., 2014).

37!
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38!
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IMPORTANCIA-DE-LA-MEDICIÓN- - - - - - - - -
-
Concepto de Psicodiagnóstico

El término psicodiagnóstico se origina en un contexto médico-psiquiátrico, donde

los médicos ejercían a su vez como psicólogos. Es el pensamiento mítico el que

antecede al diagnóstico, del cual surgían elementos fundamentales, entre ellos la

forma determinista de concebir la naturaleza (Fernández-Ballesteros,1980), y una

clasificación en la que descubrimos un individuo como evaluador y otro como

evaluado, (Mc Reynolds,1975,pp. 484-487).

En los años 20, Hermann Rorschach un psiquiatra suizo con orientación

psicodinámica, hace una aproximación al estudio cualitativo de la personalidad

mediante la observación. Utiliza el término psicodiagnóstico en su libro, en el que

describe la técnica que utilizaba en sus sesiones que consistían en unas láminas

de tinta sin forma alguna, de las cuales los pacientes hacían su interpretación

personal y que revelaban ciertos aspectos de la personalidad de los individuos.

Es en este momento cuando la ciencia es una acumulación de conocimiento,

Rorscharch declara que los síntomas adquieren sentido porque se unen y llegan a

formar parte de una enfermedad y esta unión es la que reúne las características

fundamentales para el psicodiagnóstico (Pawlik y Kaminski, 1980).

La evaluación que se hace del sujeto es a través de indicadores conductuales al

mismo tiempo que la selección de personal es con técnicas diagnósticas. Se hace

uso de la observación, se registra lo observado, y a partir de los datos recogidos,

se obtiene el pronóstico, que a partir del mismo se avanza en la dirección de una

prevención de conductas patológicas y aspectos negativos del individuo.

39!
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CONCEPTO DE TEST PSICOLÓGICOS Y EVALUACIÓN PSICOLÓGICA

En 1890 James Mckeen Cattell, psicólogo estadounidense, ocupa un lugar notorio

en el adelanto de las pruebas psicológicas. Combina la psicología experimental y

el movimiento psicométrico inicial (Catell, 1890, pág. 374). Aparece el término

“test mental”, la particularidad de este instrumento es comparar las funciones

mentales en diversos lugares y momentos temporales de la medición. James

Cattell, trabajó para establecer la psicología como ciencia, y por tanto manifiesta

su rechazo hacia la introspección declarando la necesidad de que las medidas

recogidas de los resultados de un test sean objetivas y por ello plantea el uso de

baterías de pruebas para la evaluación psicológica (Mababu, 2009). Elabora una

teoría con algunas ideas de Fechner en la que sostiene que, el individuo posee

una “habilidad mental general” porque la información que nos llega, la percibimos

a través de nuestros sentidos.

En esta misma época el precursor del movimiento psicométrico, Francis Galton,

postula que la “habilidad mental general” dependía de la precisión, exactitud y

velocidad con la que respondemos a los estímulos del entorno. En este momento

aplica la calificación de escalas y cuestionarios y el manejo de la asociación libre.

Galton contribuyó excelentemente a través de los métodos estadísticos para el

posterior análisis de las diferencias individuales, incluso adaptó algunas técnicas

matemáticas para el uso y empleo de investigadores que no tuvieran

conocimientos previos de la materia y persiguieran manejar los resultados de las

pruebas de forma cuantitativa.!

40!
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!

Los trabajos que Galton desarrolla en ese momento, los primeros en hacerse eco

de ellos son sus propios alumnos, entre ellos Karl Pearson, que aborda sus

primeros trabajos basados en correlación y regresión (Anastasi A.,1973).

Posteriormente psicólogos europeos elaboran pruebas que cubren funciones más

complejas. En la evaluación clínica, se construyeron pruebas para la definición de

factores básicos en la caracterización del individuo (Kraepelin,1895), además de

la aplicación de las pruebas de cálculo aritmético, memoria y complementación de

oraciones (Ebbinhaus,1897). Con el desarrollo de estas pruebas se determinaba

que la memoria y el olvido se medían de forma empírica (Sternberg,1982).!

El término de test mental fue introducido en Francia, Alemania, Italia, hasta

llegar a ser difundida en el primer tercio del siglo XX, en todo el mundo

occidental e impregnó obras tan clásicas como las de (Cronbach,1970;

Anastasi A.,1973; Freeman,1962; Nunnally Jr.,1970; Rey,1974). Si bien, los test

nacen en Europa, es en Estados Unidos donde proliferan los test en diferentes

ámbitos, como el de trabajo y la educación. Se empleaban pruebas aritméticas

simples para cuantificar los efectos de la práctica, memoria y susceptibilidad a la

fatiga y a la distracción (Rieber y Robinson, 2001). En el ámbito de las

organizaciones se comienza a utilizar los test como orientación y selección de

individuos. Durante la primera guerra mundial se desarrollaron los test

estandarizados, y en la segunda guerra mundial, la psicología de la personalidad

se desarrolla a través de intervenciones clínicas, para reaclimatar a los soldados

y a sus familias, y al resto de la población a superar los problemas causados por

la guerra.

41!
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El término “evaluación” surge por primera vez en inglés (assessment) durante la

segunda guerra mundial, la oficina de servicios estratégicos del ejército americano

(O.S.S.) tenía un programa para la selección de agentes especiales, y en el

mismo se propone que se cambie el término psicodiagnóstico por el de evaluación

(Hoffman,1992).

La evaluación hace referencia a un proceso donde la recogida de datos es más

estructurada, sistemática y a su vez más objetiva (Korchin,1976; Silva,1985;

Pelechano,1988). El término evaluación surge unido a la utilización de una

variedad de instrumentos: Rol-Play, Test Situacionales y observaciones, de sus

resultados un grupo de psicólogos determinarían qué individuos eran los

seleccionados por sus aptitudes y actitudes para la misión que les fuera

designada en la guerra (Fdez-Ballesteros,1997).

Las conductas eran asociadas con distintos estilos cognitivos y las entrevistas

explicaban las relaciones paternales, el auto-concepto y la organización de la

personalidad, además del autoritarismo, el dogma con las repercusiones sociales

y culturales del momento “The Authoritarian Personality” (Adorno T.W. et

al.,1950).

Se promueven desavenencias entre teóricos porque los términos de “Test y

Psicodiagnóstico” se solapan (Matarazzo,1972; Maloney y Ward,1976;

Pawlik,1980), dando comienzo a la aplicación de test “Testing” como alternativa al

concepto de psicodiagnóstico (Silva,1982), por otra parte otros autores no están

de acuerdo en la concepción de los test como procedimiento objetivo, cuantificable

y tipificado (Martorell,1985).

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!

Pero en aquel período también hubo quien defendiese que “los test son

herramientas que en las manos de una persona capaz y creativa pueden ser

utilizados con relevantes resultados, pero que en las manos de un loco o de una

persona falta de escrúpulos se convierten en una perversión pseudocientífica”

(Sundberg y Tyler,1962).

Los test se convierten en la única forma de dar unos resultados, en todos los

ámbitos de la psicología, en los años 50 los test se utilizan en todos los contextos

donde se diera una intervención psicológica, en cambio, en los años 60, los test

son sometidos a una crítica pública destacada que se manifiesta tanto en los

tribunales de justicia como en prensa, la cual alude tanto a su valor científico,

como a una supuesta violación del derecho constitucional en referencia a la

intimidad de las personas (Cronbach,1975).

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FIGURA 2. Técnicas de Evaluación Psicológica

(Moreno Rosset, 2005)

44!
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!

CLASIFICACIÓN DE LOS INSTRUMENTOS DE EVALUACIÓN PSICOLÓGICA

Una de las agrupaciones de los instrumentos de evaluación más veterana fue la

realizada por Pervin (1979), el cual no se detuvo a la realización de agrupaciones

en cuanto a la estandarización y tipificación. Estos eran: los test proyectivos,

objetivos, subjetivos y psicométricos. Años más tarde Fernández-Ballesteros

(1999) expone una lista clasificatoria de técnicas y las divide en: Técnicas de

objetivas, subjetivas, proyectivas, de observación, de autoinforme y como

última la entrevista, constituida por esta autora como la más significativa de los

autoinformes. Esta clasificaciónes compartida por otros autores las conectan con

diferentes modelos de evaluación psicológica según las posturas conceptuales

que explican la conducta, que detallamos a continuación: !

(Forns et al; 2002)

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!

En nuestros días los psicólogos independientemente del enfoque teórico que

defiendan, en general, presentan una postura ecléctica, con la que se pueden

enriquecer de las diferentes técnicas (Fdez-Ballesteros,1999).

Los autoinformes son construidos a través de procedimientos psicométricos y se

agrupan en base a la variable que miden (algún ejemplo de cada uno):

Los principales tipos de autoinformes son las entrevistas, cuestionarios,

inventarios y escalas, autorregistros y pensamientos en voz alta (Fdez-

Ballesteros,1999). Existe: “una multiplicidad implícita en el autoinforme, que

incluye una serie de técnicas tales como la entrevista o los autorregistros”

(Matud,1993).

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Dentro de las clasificaciones de los instrumentos de evaluación psicológica,

tenemos las pruebas estandarizadas y las no estandarizadas como muestra la

siguiente tabla:

Forns et al; 2002) (Sundberg,Tyler et al ;1973).

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Forns et al; 2002) (Sundberg,Tyler et al ;1973).

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Existen autores que clasifican las técnicas según diferentes grados,respecto al

grado de estructuración de estímulos y respuestas y al grado de

enmascaramiento lo presenta (Forns et al; 2002) y, el grado de inferencia

interpretativa es desarrollado por ( Sundberg, Tyler et al; 1973)

Figura'3:'Técnicas'de'Evaluación'Psicológica'y'Características'Básicas'de' Clasificación

(Moreno Rosset, 2005)

49!
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El grado de variabilidad de respuesta: se refiere a la medida que un individuo

puede llegar a alterar su respuesta en una prueba. Existen instrumentos de

evaluación agrupados en verbal y no verbal, de ejecución de actividad mental o

afectiva. En definitiva las pruebas psicológicas pueden diferenciarse en torno a

su finalidad o calidad psicométrica entre otras.

En la Figura 3 (Cohen y Swerdlik, 2001) presentan las clasificaciones más

habituales y exponen que en la medición de una misma variable, como por

ejemplo la personalidad, se utilizan distintas técnicas dependiendo de las

características y del objetivo que en ese momento busquemos en la evaluación.

50!
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CRITERIOS DE CALIDAD EN LOS INSTRUMENTOS DE EVALUACIÓN PSICOLÓGICA

En psicometría se siguen unos criterios de calidad como normas para la

construcción, interpretación y utilización de instrumentos psicológicos y éstos son

la validez y fiabilidad.

FIABILIDAD

El desarrollo de la psicometría fué hace más de un siglo y el grado de precisión

que muestran las mediciones en los test se denomina fiabilidad

(Spearman,1904). La Asociación Americana de Investigación educacional

(AERA) en unanimidad con la APA y el NCME, publicaron los estándares para

los test psicológicos y educacionales aportando el marco teórico para la

construcción y adaptación de instrumentos de evaluación psicológica, con el fin

de verificar que las puntuaciones en los test tengan el mismo resultado en los

diversos grupos a los que se les ha administrado (Barbero et al., 2008). La

APA definió la fiabilidad como la exactitud en la consistencia y estabilidad

midiendo un test, es decir, en la precisión de una prueba. El resultado que

obtenemos de un instrumento y la medida estándar, la relación entre ambas

puntuaciones es la fiabilidad. La distinción y definición que hacen de la fiabilidad

es el grado en el cual los resultados obtenidos son atribuibles a los sistemas de

varianza (APA, AERA, NCME, 1974). Una década después refieren que, la

fiabilidad es el grado en que las puntuaciones de los test son repetibles,

consistentes y exponen hasta qué punto están ausentes del error de medida

(AERA, APA, NCME, 1985, 1999).

51!
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El cálculo de la fiabilidad nos indica la cuantía de error de un instrumento de

medida, por lo que, a menor error mayor fiabilidad.La teoría clásica de los test

explicó que la puntuación lograda por un sujeto era la calificación real más el

error no sistemático de medida (Aiken,1996). La varianza de las calificaciones

observadas para un grupo de sujetos es igual a la varianza de sus

calificaciones reales más la varianza de errores no sistemáticos de medición.

De ese modo, la fiabilidad es definida como la relación de la varianza real y la

proporción de la varianza observada.!

El coeficiente de fiabilidad es un índice de confianza y por tanto indica la razón

entre la varianza de la puntuación verdadera y la varianza total por lo cual no

es un valor de todo o nada, sino que existen distintos tipos y grados de

fiabilidad. Cuando se esta midiendo algo a través de una prueba refleja tanto la

puntuación real como el error, explicando éste como un componente de la

puntuación y no del individuo que está realizando la prueba (Cohen y Swerdlik,

2001).

La falta de fiabilidad es el resultado de los errores en la medida que se producen

por estados internos temporales, como baja motivación o condiciones externas,

como un entorno incómodo o con distracciones para una prueba (Aiken, 1996).

La fiabilidad en los instrumentos de evaluación es muy importante que

comprobemos que sea alta a la hora de elegirlos en nuestra práctica diaria,

son los niveles superiores a (90) los que debemos elegir, si hay que tomar

decisiones sobre un sujeto los de fiabilidad moderada entre (75-85) se pueden

utilizar como pruebas de cribado, y los de fiabilidad baja inferior a (65) han de

ser rechazadas, ya que incluyen un exceso de error (Forms et al.,2002).

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VALIDEZ

Las inferencias referentes al funcionamiento de las personas a partir de test

fiables es lo que se designa validez, tienen que medir la dimensión real y las

deducciones que se hagan resulten significativas y demuestren su utilidad

(AERA,APA,NCME,1954,1985,1999).

En el año 1954, agrupan la validez predictiva y concurrente en validez de criterio y

más tarde se instaura la validez de constructo (Cronbach,1984). La validez se

reconoce como un proceso de recogida de pruebas relacionadas con el

constructo, contenido o criterio y los datos que se obtienen del instrumento son

sometidos a evaluación y a la interpretación de estos datos, es lo que se

denomina validez (Cronbach,1971).

Los errores sistemáticos como no sistemáticos, pueden tener consecuencias en

la validez, el verificar un rasgo aislado sin la influencia de otros rasgos es de gran

dificultad, ya que se está midiendo una variable de forma constante a causa de un

error sistemático y esta variable no estaba prevista dentro de la medición de la

prueba.Una prueba puede ser fiable sin ser válida, pero no al contrario. La validez

se refiere a la interpretación de las puntuaciones de un instrumento y es reducida

a un coeficiente concreto. Cuando se habla de validez es de evidencia, no de

tipos de validez.

En un proceso de validación, puede ser cualquier información la que se

identifica con el proceso de construcción y de contrastación de hipótesis

(Silva,1989). Métodos mediante los cuales puede evaluarse la validez, es el

análisis de contenido, la relación que tienen las puntuaciones

53!
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puntuaciones en base a un criterio de interés, el análisis general de las

características psicológicas o constructos resultante de la prueba (Aiken,1996;

Swerdlik, 2001).

Existen autores que difieren en cuanto a que los tres enfoques para la

evaluación de la validez no son entre sí excluyentes, cada enfoque de la validez

es una evidencia que junto a otras ayudan a tener una visión unificada de la

validez de prueba (Cohen y Swerdlik,2001).

Desde hace varias décadas ya se instruía sobre la rigurosidad y entidad del

constructo medido, además de las correlaciones de test-criterio (Cronbach y

Meehl,1955), a partir de entonces y durante muchos años fueron las vías

esenciales para recoger datos en el proceso de validación de los test, fueron el

análisis de los contenidos de la prueba, las correlaciones test-criterio y la

entidad de los constructos lo que dio lugar a que se hablase de la validez como

una trinidad: la validez de contenido, validez de criterio y validez de constructo.

Los estándares de la (AERA, APA y NCME,1985) referían que, esas tres vías de

recogida de datos son legítimas, la realidad es que la validez sólo es una, era el

planteamiento en los años ochenta, fue el resultado de asumir el planteamiento de

la validez en un marco de comprobación de hipótesis, conservan el concepto de

validez como algo unitario (Messick,1980,1988,1989).

La validación de un test se considera como un particular de la comprobación de

hipótesis científicas, pero no existe un método científico que de forma algorítmica

de solución a todos los problemas (Weinberg,2003), algunos autores refieren que

esto es una justificación del planteamiento que hacen ( Brennan,1998,2001).

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Aunque las vías clásicas de recogida de datos sobre la validez son: la validez

Criterial, de Contenido y de Constructo, señalan además de estas tres, los

procesos de respuesta implicados, la problemática de la validez, o las

consecuencias de los test (AERA, NCME, APA, 1999). La validez de contenido

representa la comprobación de que el contenido de la técnica contenga una

muestra representativa del universo posible de conductas que se pretende

evaluar (Fernández-Ballesteros y Maciá,1992).

La prueba tendrá validez de contenido cuando los expertos en la materia estimen

los reactivos de la prueba y se produzca el acuerdo entre ellos que la prueba

funciona como medida del objetivo que se quiere obtener con la misma.

La planificación de un test, en cuanto a lo que quiere medir y otros aspectos

como tareas, estímulos y situaciones; la especificidad de la respuesta y las

instrucciones que se le otorgan al paciente o cliente, optimiza la validez de

contenido (Cronbach,1998).

Validez criterial

La validez criterial, también llamada predictiva, expresa el grado en que las

puntuaciones en una variable, comúnmente un predictor, pueden utilizarse para

inferir el rendimiento en una variable diferente y operacionalmente

independiente llamada criterio, es decir, establece la medida en la cual el

instrumento está asociado a un criterio independiente (Guion,1974).

La variable anunciada es la criterio, por ejemplo, el rendimiento académico y el

predictor, aquella a través de la cual se predice por ejemplo un test de

inteligencia, y la validez criterial expresaría la “convergencia de indicadores”

(Cronbach,1971; Haynes,1983).

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Dos tipos de validez se incluyen dentro de la validez criterial:

La validez concurrente: Es la forma de validez relacionada con un criterio que

es un índice del grado en que una puntuación de una prueba se relaciona con

alguna medida criterio obtenida al mismo tiempo de forma concurrente (Cohen

y Swerdlik,2001). Por ejemplo el diagnóstico psiquiátrico actual de los pacientes

sería una medida apropiada de criterio para proporcionar evidencia de validez

para una prueba psicodiagnóstica de lápiz y papel (Gregory,2001).

La validez predictiva: Esta validez, se relaciona con un criterio que es un

índice del grado en la que una puntuación predice alguna medida criterio

(Cohen y Swerdlik, 2001).

De todas formas este tipo de validez, se obtiene pasando desde meses hasta

años, después de que se han obtenido las puntuaciones de la prueba.

Como por ejemplo, cuando se hace una predicción del promedio de unas

calificaciones escolares obtenidas por un estudiante, si el examen de ingreso a

la universidad fue preciso en la predicción del promedio de calificaciones

escolares subsecuentes de la persona evaluada, poseería una validez

relacionada con el criterio (Gregory, 2001).

Existen una serie de factores que pueden afectar a la validez criterial (Aiken,

1996): Las diferencias de grupo, en cuanto la edad, sexo y rasgos de

personalidad pueden afectar a las correlaciones entre una prueba y una medida

de criterio. La homogeneidad es básica, para que el coeficiente de validez sea

más reducido.

El coeficiente de validez puede ser mayor, según el grupo sometido a prueba, si

esta prueba representa un indicador válido de una variable criterio, en un

determinado grupo de sujetos, obtendremos validez cruzada, que significa que

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!

en una segunda prueba, a una segunda muestra de sujetos, se debe observar

si conserva su validez en las distintas muestras.

La validez lo mismo que la fiabilidad puede variar si la muestra es heterogénea,

y la prueba es extensa, las características a medir tendrán varianzas superiores.

Se puede controlar los sesgos del experimentador con un análisis ciego, es

decir, sin informar a la persona que realiza el diagnóstico ninguna información

sobre los sujetos, excepto las calificaciones de la prueba.

Figura 4: Criterios de calidad exigibles a los instrumentos de Evaluación Psicológica

(Moreno y Rosset, 2005).

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Índice de base

Es la proporción de personas en una población que muestran o bien un

comportamiento específico o una característica de interés .Cualquier conducta que

tenga un índice más bajo en la sociedad la dificultad del diagnóstico por ejemplo

aumentaría respecto a otra conducta, síntoma etc., que tengan índices de base

más altos.

Incremento de la validez

Este se refiere a que aumenta la precisión de las predicciones y los

diagnósticos cuando el instrumento se incluye en una batería de técnicas de

evaluación, frente a las ocasiones en que se utiliza separadamente. La

importancia de la adecuada selección de los instrumentos de evaluación durante

el proceso de la misma, de forma que la administración de un instrumento

justifique su costo.

Validez de constructo

Dos tipos de estudios secundarios conforma el análisis de contenido, uno de

ellos evalúa las relaciones entre el constructo y el contenido del test, su objetivo

es avalar que la muestra de los ítems es significativa como representativa del

constructo (Sirecci,1998). Nos encontramos con autores que apuntan que la

medición debiera ser dirigida siempre a los constructos, porque éstos integran

las consideraciones criteriales y de contenido (Messick,1975; Anastasi,1985).

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Muchos autores consideran la validez de constructo como unificador de los tipos

de evidencia de validez. Desde ese punto de vista, los estudios de validez de

contenido, concurrente y predictiva se consideran como certeza del apoyo en la

búsqueda acumulativa de validación del constructo (Gregory, 2001).

Instrumentos diagnósticos para evaluar el Trastorno Límite de


Personalidad

La Asociación Americana de Psicología (APA, 2001), aconseja que se debe

seguir una serie de procedimientos en el momento de hacer una evaluación

psicológica a los sujetos que padecen el Trastorno Límite de la personalidad. La

entrevista psicopatológica es imprescindible en un primer momento, así como el

cumplimiento de los diagnósticos en el DSM como en la CIE. En concreto el

TLP, por la diversidad de su sintomatología, y por la cantidad de diagnósticos

que se pueden llegar a obtener, es aconsejable hacer uso de los instrumentos

que tenemos a nuestro alcance, por una parte debido a que nos encontramos

con la inexperiencia del clínico en este trastorno, además de topar con

pacientes que les es difícil expresar su sufrimiento con palabras.

Y como consecuencia la evaluación se vuelve más complicada. En la medida de

lo posible, necesitamos obtener información a través de otros medios, como

familiares, parejas o amigos de su entorno más cercano. Es imprescindible

hacer una valoración exhaustiva del riesgo de suicidio, si hay historia de

autolesiones en el pasado y en el presente inmediato, conocer si hay consumo

de sustancias tóxicas, bien dependencia o abuso, porque la ingesta de las

mismas empeora el pronóstico de estos pacientes.

59!
!
!

La historia personal del paciente en cuanto a relaciones sociales, con quien

vive, relaciones familiares, situación económica, trabajo si tienen o han tenido

en el pasado y cuanto tiempo han permanecido en los mismos, ya que en

muchas de las ocasiones son los mismos pacientes los que abandonan el

trabajo al poco tiempo, y pasan de un trabajo a otro y otros muchos ni tan

siquiera trabajan ni lo buscan.

Los intentos de evaluación sistemática del trastorno de la personalidad son

relativamente recientes (Caballo, 2004), y el grado de concordancia entre los

autoinformes y las entrevistas clínicas es muy bajo, lo que indica una baja

fiabilidad en el diagnóstico de estos trastornos.

Los cuestionarios autoadministrados y las entrevistas estructuradas son los

sistemas de medida más utilizados, a pesar del acuerdo existente de superioridad

de las entrevistas sobre los cuestionarios, en este campo, las entrevistas requieren

un tiempo de administración prolongado y la necesidad de un personal

especializado, en general la evaluación de los trastornos mentales se ha realizado

con diferentes sistemas de medida (Echeburúa, Amor et al., 2003).

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Instrumentos para la evaluación y diagnóstico de los trastornos de la personalidad

según los siguientes criterios:!

Las entrevistas semiestructuradas basadas en el DSM: !

Entrevistas específicas para el TLP:

Entrevista diagnóstica para el trastorno límite revisada (DIB-R) (Barrachina et al.,

2004). Zanarini rating for Borderline personality disorder (ZAN-BPD) (Zanarini

et al., 2003).En las últimas décadas se ha avanzado notablemente en el

desarrollo de la evaluación de síntomas y signos psiquiátricos a través de las

entrevistas semiestructuradas, de gran ayuda para el clínico a la hora de

diagnosticar trastornos como el TLP, además de la necesidad para los

investigadores de poseer este tipo de instrumentos, los cuales son necesarios

para la interpretación de síntomas y reducir la ambigüedad de las respuestas, y

por supuesto la capacidad de discriminar entre los trastornos de personalidad del

eje II, con los trastornos del eje I (Kiejna et al., 2015).

61!
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!

Cuestionarios auto-informados basados en la entrevista en la taxonomía del

DSM, estos cuestionarios tienen la ventaja de permitir identificar con rapidez y

efectividad clínica qué aspectos deberán ser explorados más explícitamente.

Señalamos algunos:

62!
!
!

Instrumentos basados en modelos dimensionales:

Instrumentos basados en modelos dimensionales, engloban no sólo los

extremos que pudieran resultar más desadaptativos de los trastornos de la

personalidad, sino también la estructura general de la misma. Y esta evaluación

basada en dimensiones la evaluación dimensional de la personalidad se ha

fundamentado en el formato del cuestionario auto-informado. Los más

empleados son:!

63!
!
!

Instrumentos de Valoración del riesgo del Suicidio

Los pacientes que padecen el TLP tienen un alto índice en autolesiones e

intentos de suicidio, además de los que llegan a ser consumados que se

calculan que están sobre el 10% debido a esto necesitamos de estas escalas,

podemos nombrar las siguientes Entrevistas:

64!
!
!

Pruebas diagnósticas para valorar el cambio en la sintomatología, para

incrementar la utilidad clínica de la evaluación, se hace necesario usar

instrumentos fiables que acorten el tiempo sin disminuir por ello la calidad e

idoneidad del diagnóstico. Recientemente han aparecido escalas que permiten no

sólo evaluar la severidad del trastorno, sino el cambio en los síntomas provocado

por la intervención terapéutica.

Sin embargo, éstas escalas no evalúan síntomas tan característicos del TLP

como los sentimientos de vacío, el miedo al abandono o los problemas en las

relaciones interpersonales derivados de la oscilación entre la idealización y la

devaluación del otro. Se desarrollan así herramientas específicas para el TLP,

como la escala ZAN-BPD (Zanarini et al.,2003) y la escala ICG-TLP (Adaptación

de la ICG específica para evaluar pacientes con TLP) (Pérez et al.,2007).

65!
!
!

En esta misma línea encontramos instrumentos auto-administrados para la

evaluación subjetiva de la sintomatología clínica característica del TLP, como

es el caso del BSL-95 (Bohus et al., 2007) y del BSL-23 (Bohus et al.,2009).

Estas escalas tienen una gran utilidad clínica dado que ofrecen una medida de la

gravedad de la sintomatología del TLP y se muestran sensibles al cambio

producido por una intervención.

Algunos autores recomiendan administrar primero un cuestionario

autoinformado para estar atentos de la presencia de rasgos inadaptados de

personalidad, seguidos de una entrevista semi-estructurada para confirmar su

presencia. Recientemente se señala la existencia de la fuerza de los auto-

informes y entrevistas semi-estructuradas en relación con entrevistas clínicas no

estructuradas, se habla de mejorar los instrumentos diagnósticos, considerar la

edad de inicio del trastorno, las distorsiones perceptuales, la inclinación hacia el

sexo, la cultura con su identidad étnica, y el cambio de personalidad (Thomas A.

et al., 2005).

El índice de gravedad del Trastorno límite de la personalidad es una entrevista

estructurada y con excelentes propiedades psicométricas y sensibilidad al

cambio (Arntz et al., 2003). Respecto a las medidas de autoinforme, el más

conocido es el Índice del Sin


́ drome Lim
́ ite (Borderline Syndrome Index; Arntz et

al.,2003). Sin embargo, la Lista de Síntomas del trastorno Límite (Borderline

Symptom List (BSL) (Bohus et al.,2001) constituye el primer instrumento de

autoinforme que evalúa cuantitativamente quejas específicas del paciente

(p.ej.,mejoría subjetiva de pacientes conTLP).

66!
!
!

67!
!
!

LOS TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD EN EL SISTEMA DE CLASIFICACIÓN DSM

El DSM es el Manual diagnóstico y Estadístico Americano, se desarrolló cuando

un conjunto de psicólogos deciden juntarse a pesar de las diferencias teóricas y

escuelas de pensamiento que tenían, llegaron a un punto de inflexión, donde

aunaron sus diferentes posturas teóricas y sin tener que renunciar a ellas

construir un modelo o enfoque descriptivo para utilizar una misma clasificación

categorial, donde se unieran criterios diagnósticos psicológicos y psiquiátricos. La

Asociación Americana de Psiquiatría (APA,1952) revisa este primer manual

DSM y publica en el año 1952 por primera vez el DSM-I, este manual se

desarrolla diferenciándose de la primera edición que hace la Organización

Mundial de la Salud (OMS), que es la ICD-6, en la cual se introdujo un apartado

concreto para la realización del diagnóstico de los trastornos mentales. El DSM-I

hace una descripción de los diagnósticos con cinco grupos de trastornos de la

personalidad, en el primer grupo, eran pacientes que después de un tratamiento

terapéutico no se hallaba mejoría en ellos, entonces a partir de aquí describieron

los trastornos de personalidad inadecuados, el trastorno ciclotímico, el trastorno

esquizoide y el paranoide. En el segundo grupo incluían aquellos pacientes con

trastornos de personalidad emocionalmente inestables, los trastornos pasivo-

agresivo y los trastornos compulsivos. El tercer grupo estaba compuesto por

personalidades sociopáticas, sujetos con conductas conflictivas y socialmente

inadmisibles, como la homosexualidad y el alcoholismo.

68!
!
!

El cuarto y el quinto grupo, hacían referencia a reacciones situacionales

convertido en un trastorno transitorio, como la enuresis, los déficits del

aprendizaje y los trastornos por estrés. Esta edición estaba influenciada por el

modelo médico y por la teoría psicoanalítica. No queda exenta de obtener críticas

sobre la validez y la fiabilidad en los diagnósticos.

DSM-II

En el año 1968, la APA presenta la nueva revisión del DSM-II, la cual se va a

basar en la sección de los trastornos mentales de la nueva revisión de la

Organización Mundial de la Salud, la ICD-8, las dos entran en vigor el mismo

año. En el DSM-II se subraya que los pacientes con estos trastornos poseen un

funcionamiento general deteriorado y manifiestan angustia.

En cuanto a los trastornos de personalidad en el DSM-II los teóricos discrepaban

con la solapación que tenían con los neuróticos y psicóticos y no existían criterios

que pudieran distinguir unos de otros, además que no se avanzaba en

investigación respecto a la fiabilidad y validez de los diagnósticos.

Los clínicos dependían de sus entrevistas y de la subjetividad de su juicio clínico,

y no era una gran aportación a la hora de investigar. Con todo ésto se

incrementaba la necesidad de tener un eje en el cual estuviera compuesto

únicamente los trastornos de la personalidad y así poder separarlos de otras

patologías mentales. El DSM es el Manual diagnóstico y Estadístico Americano,

se desarrolló cuando un conjunto de psicólogos deciden juntarse a pesar de las

diferencias teóricas y escuelas de pensamiento que tenían, llegaron a un punto de

inflexión, donde aunaron sus diferentes posturas teóricas y sin tener que

renunciar a ellas construir un modelo o enfoque descriptivo para utilizar una

69!
!
!

misma clasificación categorial, donde se unieran criterios diagnósticos

psicológicos y psiquiátricos. La Asociación Americana de Psiquiatría (APA,1952)

revisa este primer manual DSM y publica en el año 1952 por primera vez el DSM-

I, este manual se desarrolla diferenciándose de la primera edición que hace la

Organización Mundial de la Salud (OMS), que es la ICD-6, en la cual se introdujo

un apartado concreto para la realización del diagnóstico de los trastornos

mentales. El DSM-I hace una descripción de los diagnósticos con cinco grupos

de trastornos de la personalidad, en el primer grupo, eran pacientes que

después de un tratamiento terapéutico no se hallaba mejoría en ellos, entonces a

partir de aquí describieron los trastornos de personalidad inadecuados, el

trastorno ciclotímico, el trastorno esquizoide y el paranoide. En el segundo grupo

incluían aquellos pacientes con trastornos de personalidad emocionalmente

inestables, los trastornos pasivo-agresivo y los trastornos compulsivos. El tercer

grupo estaba compuesto por personalidades sociopáticas, sujetos con

conductas conflictivas y socialmente inadmisibles, como la homosexualidad y el

alcoholismo.

El cuarto y el quinto grupo, hacían referencia a reacciones situacionales

convertido en un trastorno transitorio, como la enuresis, los déficits del

aprendizaje y los trastornos por estrés. Esta edición estaba influenciada por el

modelo médico y por la teoría psicoanalítica. No queda exenta de obtener críticas

sobre la validez y la fiabilidad en los diagnósticos.

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DSM-II

En el año 1968, la APA presenta la nueva revisión del DSM-II, la cual se va a

basar en la sección de los trastornos mentales de la nueva revisión de la

Organización Mundial de la Salud, la ICD-8, las dos entran en vigor el mismo

año. En el DSM-II se subraya que los pacientes con estos trastornos poseen un

funcionamiento general deteriorado y manifiestan angustia.

En cuanto a los trastornos de personalidad en el DSM-II los teóricos discrepaban

con la solapación que tenían con los neuróticos y psicóticos y no existían criterios

que pudieran distinguir unos de otros, además que no se avanzaba en

investigación respecto a la fiabilidad y validez de los diagnósticos.

Los clínicos dependían de sus entrevistas y de la subjetividad de su juicio clínico,

y no era una gran aportación a la hora de investigar Con todo esto se

incrementaba la necesidad de tener un eje en el cual estuviera compuesto

únicamente los trastornos de la personalidad y así poder separarlos de otras

patologías mentales.

71!
!
!

El DSM-II fue ampliado y modificado con los siguientes trastornos de

personalidad:

Tabla 4. DSM-II (APA,1968)

A pesar del cambio en el número de posibles trastornos, el criterio que se

utilizaba para diagnosticar a un individuo, era el mismo en ambas ediciones: la

asignación del diagnóstico de trastorno de la personalidad se reservaba para

aquellos pacientes con problemas psicopatológicos que no pertenecían al

ámbito ni de la neurosis ni de la psicosis (Gunderson,1989), es decir, que el

diagnóstico de trastorno de la personalidad se realizaba casi por exclusión, se

llegaba a realizar si presentaba alteraciones profundas en su forma de ser.

72!
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DSM-III (1980)

La APA en 1980 desarrolla el DSM-III, paralelamente a la elaboración de la

ICD (1979), y en 1983 se comienza hacer uso de ella traducida al castellano. El

DSM-III es que el que va a despegar con un planteamiento más científico, se

precisaba la obtención de una clasificación psicopatológica en la cual se podrían

desarrollar diagnósticos más fiables, a la vez que los tratamientos serian más

exactos, la comunicación entre los profesionales aumentó, y el establecimiento

de un sistema de diagnóstico multiaxial garantizaba en cierto modo qué

aspectos estaban involucrados en los trastornos referentes al curso, a su

etiología y al funcionamiento social del individuo.

El DSM-III concluía con cinco ejes, entre los que se encontraban: el eje I con los

síndromes clínicos, el eje II con los trastornos de personalidad, el eje III eran

condiciones médicas generales, eje IV problemas psicosociales y del entorno, y

el eje V, evaluación global del funcionamiento. Los más destacables eran el eje I

que incluía los trastornos mentales propiamente dichos, y el eje II, que por

primera vez va a situar a los Trastornos de personalidad en un eje separado de

los grandes síndromes clínicos, se sitúan por fin, los trastornos de personalidad

en una posición diagnóstica, y diferenciada de otras categorías.

Los Trastornos de personalidad al encontrarse en un eje separado dan como

resultado un aumento de la prevalencia de éstos ( Loranger,1990) y el interés

va creciendoen torno a la investigación, a pesar que la evaluación y diagnóstico

siguen siendo compleja (Widiger, 2000).

73!
!
!

Con el interés y desarrollo de la investigación aparecen revistas especializadas

dedicadas al estudio de la personalidad como el Journal Personality Disorders.!

La diferencia que se produce entre el DSM II y DSM III, dan como resultado

diferentes porcentajes en cuanto a los diagnósticos, un 19,1% en el DSM-II y un

42% en el DSM-III (Loranger,1990). A partir de la clasificación de los trastornos de

personalidad se realizan agrupaciones de los mismos: Individuos raros y

excéntricos: paranoide, esquizoide y esquizotípico. Individuos teatrales, emotivos

y erráticos: Histriónicos, antisociales, narcisistas. Individuos con Trastorno de

Personalidad ansioso o temeroso: trastornos de personalidad por evitación, por

dependencia, los TP compulsivos y los TP pasivo-agresivo. Con esta nueva

organización va a desaparecer las personalidades asténica e inadecuada.

La ciclotímica va a dejar de ser un Trastorno de Personalidad y se va a clasificar

como un trastorno afectivo y la explosiva se va a trasladar al grupo de los

trastornos impulsivos. También aparecen nuevas categorías, el TP por evitación,

el TP por dependencia, el TP límite y el TP narcisista. El DSM-III mantenía un

acercamiento descriptivo ateórico, y obtiene la conformidad de clínicos e

investigadores de diferentes orientaciones. A pesar de los grandes cambios con el

DSM-III, se siguen formando diagnósticos de trastornos de la personalidad con

fiabilidad inadecuada y con un elevado grado de inferencia (Zimmerman,1994).

En el transcurso del siglo XX se diferncian dos etapas en el estudio de la

personalidad, una es desde la fenomenología clásica y el psicoanálisis y la otra la

inclusión de los trastornos de personalidad en el eje II (Livesley y Jang, 2000).

74!
!
!

DSM-III-R

El DSM-III-R aparece en 1987 (APA,1987) en esta revisión se encuentran los

mayores cambios respecto al anterior en el eje II. A pesar de estos cambios la

fiabilidad entre los diagnósticos sigue siendo imprecisa. En esta revisión el

trastorno de personalidad compulsivo se convierte en un trastorno obsesivo-

compulsivo, el TP masoquista y trastorno sádico se van a incluir en un

apéndice destinado a estudios e investigaciones futuras.

DSM-IV

El DSM-IV (APA,1994) y posteriormente el DSM-IV-TR (APA,2000) desarrollan

numerosos cambios en el eje II. En Europa se utiliza el ICD-10, mientras que en

los EEUU se emplea la ICD-9-MC (Modificación Clínica). Los códigos y los

términos del DSM-IV son factibles con los dos manuales. A partir de los cambios

ejecutados en el eje II se aumenta la validez de las categorías de los TP, a

través de cuantiosas publicaciones.! Es el DSM-IV el que introduce el inicio del

trastorno, así como la inflexibilidad de los rasgos de personalidad y la

extensibilidad del deterioro a casi todas las áreas del paciente.

El DSM-IV también introduce cambios en los criterios diagnósticos de algunos

trastornos específicos (Widiger, 2001). Los trastornos siguen agrupados lo

mismo que en el DSM-III. El grupo A, con el TP paranoide, TP esquizoide y TP

esquizotípico; el grupo B con el TP antisocial, TP límite, TP histriónico y TP

narcisista, y el grupo C, con el TP por evitación, TP por dependencia y TP

obsesivo compulsivo.

75!
!
!

Fijan una categoría residual con los trastornos de personalidad no especificados,

para aquellos casos en los! que no cumplan los criterios para un trastorno

específico, pero si los criterios generales para un TP. Los trastornos de la

personalidad se mantienen definiéndose como el DSM-III-R, desde un enfoque

categorial, se debatía sobre la posibilidad de crear un sistema dimensional, de

alguna forma que complementase el sistema categorial. Se obtienen así

diagnósticos heterogéneos que son como colecciones arbitrarias de criterios sin

una clara estructura explicita (Livesley y Jang,2000).

La ausencia de unos límites claros entre algunas categorías diagnósticas,

comorbilidad, parcialidad y pérdida de información clínica, problemas de

clasificación cuando los pacientes está entre los límites de diferentes trastornos

y entre los criterios de normalidad y anormalidad, entre otros. El DSM-IV

asimismo fija cambios en los criterios diagnósticos de algunos trastornos

específicos (Widiger, 2001).

DSM-IV-TR

La APA presentó durante el año 2000 la revisión del DSM-IV. Los cambios

producidos en el eje II resultan mínimos y aparecen resumidos en el apéndice

D, y no se incorpora nuevas propuestas, trabajo reservado para el DSM-V.En el

texto introductorio se subraya un poco más la alternativa de los modelos

dimensionales en la definición de los trastornos de la personalidad.

La clasificación de los trastornos de la personalidad que hacen tanto el DSM-IV-

TR como la CIE-10, deriva de una orientación categorial, cuyo precedente se

halla en el modelo clásico de Kurt Schneider (1980), su modelo se basaba en

76!
!
!

que los trastornos de personalidad son entidades patológicas individuales y que

cada una forma una categoría diagnóstica. Schneider aludía a que la ventaja de

un sistema categorial ahorra a la hora de conceptualizar un síndrome y por

consiguiente ayuda a transmitir la información a otros profesionales. Gracias a

Kurt Schneider nos hemos ido manejando a través de él, con un concepto de las

psicopatías, sus bases disposicionales, la relación psicopatía-neurosis y la

validez de las tipologías (Schneider,1980).

Durante el año 2000, la Asociación americana de Psiquiatría presentó la revisión

del DSM-IV-TR, realizando algo intermedio entre éste y el DSM-V, aunque el

espacio temporal entre uno y otro ha resultado más largo que en ediciones

anteriores. En el texto introductorio se subraya más la alternativa de los modelos

dimensionales en la definición de los trastornos de la personalidad. En el DSM-

IV-TR, una vez cumplidos los criterios mínimos (la mitad más uno,

independientemente de cuáles sean en concreto), en concreto en el trastorno

límite de la personalidad, haciendo probabilidad salen 256 TLP diferentes.

La desventajas que tiene el hacer un diagnóstico categorial en los TP, el

solapamiento de los criterios propuestos entre diversas categorías y trastornos

del eje I, la baja fiabilidad temporal y entre evaluadores, pobre validez

diagnóstica y poca utilidad para el tratamiento. Una aproximación dimensional

brinda las siguientes ventajas: es sólido con la observación de límites difusos

entre los trastornos y la normalidad.

Es más acorde con la complejidad de los síndromes observados en la práctica

clínica,la medida dimensional se puede transformar en categorial pero no al

contrario y la categorización a partir de una dimensionalización, permite variar

los puntos de corte teniendo en cuenta las especificidades contextuales,

77!
!
!

culturales e individuales. Es posible hacer análisis más finos de las

características de los pacientes, se facilitan al terapeuta áreas de intervención

concreta y se mejora la fiabilidad de la evaluación.

El trastorno límite de la personalidad presenta una información adicional

significativa respecto al curso del trastorno. Por primera vez se hace referencia

a la importancia del tratamiento como un factor de buen pronóstico,

observándose con una frecuencia de una mejoría durante el primer año. Los

estudios de seguimiento en centros ambulatorios de salud mental nos

muestran que, pasando unos dos años, la media de pacientes ya no completan

todos los criterios. En el TP por dependencia señala que algunos estudios

describen tasas de prevalencia similares entre hombres y mujeres, eliminándose

la probable asociación entre el género femenino y este trastorno. Finalmente

se ha considerado de forma más clara la probable relación entre el TP

obsesivo-compulsivo y los trastornos de ansiedad.

Nuevo planteamiento de los trastornos de personalidad en el DSM-5

Esta revisión del Manual de Clasificación de las Enfermedades Mentales ha

conllevado más tiempo que ninguno de los anteriores. La APA en 2010, durante

la revisión y estudio, para el ya conocido DSM-V, creó una página web

(www.dsm5.org) como un espacio abierto a las críticas y propuestas de la

comunidad científica, sobre el borrador del DSM-5.

Uno de los apartados importantes a reconceptualizar es el de la psicopatología

de la personalidad, como carencias básicas en el funcionamiento de la

personalidad, como rasgos patológicos de la personalidad y como tipos

destacados.

78!
!
!

Los Trastornos de Personalidad se diagnostican siguiendo cuatro criterios:

identificación de cinco niveles de gravedad del funcionamiento de la

personalidad, incorporación de cinco categorías de TP, creación de seis dominios

generales de la personalidad y el grupo de trabajo el DSM-5 recomienda que los

pacientes sean valorados en función de seis dominios de orden superior, y de 37

facetas-rasgos de la personalidad más delimitadas. La redefinición de los TP

fundados en rasgos patológicos y deficiencias serias, y en los elementos básicos

del funcionamiento de la personalidad.

En un primer momento, el modelo diagnóstico que planteaban en el DSM-5

respecto a la versión anterior del DSM-IV, no consideraban los avances en el

conocimiento, que se han ido logrando durante estos años en la investigación

sobre los Trastornos de la Personalidad. La versión actual del DSM-5 respecto al

TLP, no incorpora cambios notables respecto al DSM-IV (APA,1994), sino que

han mantenido el mismo sistema de criterios que ya tenemos desde el DSM-III

(APA, 1980).

Mientras que la APA, lo considera un constructo unitario, la Organización de la

Salud Mundial, describe dos expresiones clínicas de un mismo trastorno, hecho

que dificulta la comprensión consensuada del mismo. Todo esto ha producido

en la comunidad científica un gran rechazo y como consecuencia se han

levantado duras críticas al respecto (Gunderson, 2010).

El actualmente DSM-5 (APA, 2013) mantiene, en su sección I, la misma

definición del TLP que la del DSM-IV-TR (APA, 2000). La novedad es que el

DSM-5 presenta, un modelo híbrido dimensional-categorial, que todavía no se ha

validado empíricamente. Sin embargo, el DSM-5 plantea, en su sección III, una

alternativa diagnóstica en base a un modelo híbrido dimensional-categorial que

79!
!
!

altera de manera notable el sistema diagnóstico propuesto clásicamente desde

el DSM-III. Este modelo híbrido define los Trastornos de Personalidad como un

constructo de patología en el que presenta una incapacidad de desarrollar un

sentido de identidad propia con déficits en el autoconcepto, en el autocontrol,

además de la dificultad de establecer vínculos interpersonales adaptativos en

el contexto de las normas culturales del individuo, con alteraciones en el

ámbito de la empatía, de la intimidad y de la colaboración con los demás.

Esta incapacidad que manifiesta, es estable en el tiempo y de origen temprano. El

DSM-5 (APA, 2013) a diferencia del DSM-IV-TR, propone unos criterios siguiendo

este modelo hibrido dimensional-categorial, que para construir un diagnóstico de

TLP, se debe asumir un deterioro de moderado a grave en el funcionamiento de la

personalidad, y la presencia de cuatro o más rasgos patológicos, con la obligación

de que uno de ellos sea la impulsividad, asunción de riesgos u hostilidad.

Este modelo considera ciertos criterios esenciales para el diagnóstico del TLP.

Esto da lugar a que el DSM-V, al igual que su predecesor, reconozca la posible

existencia de 256 expresiones distintas del trastorno (Gunderson, 2010).

80!
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!

Tabla 5. Criterios para TLP en DSM-5 Sección II (APA, 2013)

81!
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El Cuestionario BSL-95

El cuestionario BSL se desarrolló en Alemania y se publicó en alemán por

primera vez con el título: “Entwicklung der Borderline Symptom Liste” por

(Bohus et al.,2001), al mismo tiempo fue publicado en inglés:” Development of

the Borderline Symptom List” (Desarrollo de la lista de Síntomas del trastorno

límite de la personalidad).Este cuestionario autoinformado para el Trastorno Límite

de la personalidad, es cuantitativo, evalúa quejas o el dolor subjetivo de estos

pacientes. Los autores de este cuestionario hicieron referencia al diagnóstico del

trastorno como válido y confiable, pero destacaron que no existían instrumentos

estandarizados para medir el grado de sintomatología de los pacientes.

La BSL-95 se trata del primer cuestionario de autoevaluación que es capaz de

ofrecer resultados psicométricos muy positivos, tanto en los obtenidos en validez

como en fiabilidad. Es un instrumento de medida dimensional que es administrado

sin necesidad de criterio clínico, consta de 95 ítems basados en el DSM-IV, en

la escala revisada DIB-R, en opiniones de expertos clínicos y en la experiencia

de los pacientes.

Los ítems que conforman la escala se valoran en relación a lo experimentado

durante la última semana, presentando una escala Likert como modalidad de

respuesta, donde los evaluados disponen de opciones comprendidas entre el

valor de 0 a 5, siendo las respuestas de opción las siguientes: (0=nunca,

1=algo, 2=bastante, 3=mucho, y 4=muchísimo). Respecto a la consecución de la

puntuación total, ésta se alcanza mediante la realización del promedio de las

respuestas puntuadas entre 0 y 4.

82!
!
!

La escala permite la valoración de siete factores: autoimagen (factor que explica

el 32% de la varianza total), regulación del afecto, autoagresión, distimia,

soledad, intrusiones y hostilidad.

En lo que se refiere a la capacidad psicométrica de la escala BSL-95 hay que

destacar: La consistencia interna, la cual es elevada (alfa de Cronbach= 0,97).

Presenta una elevada fiabilidad test-retest (r= 0=80, p< 0,001). Una adecuada y

positiva validez convergente con la escala SCL-90-R y al mismo tiempo se les

paso una escala visual análoga que evaluaba el bienestar global del 0 (muy mal)

al 100 (excelente).

Presenta correlaciones positivas con medidas de ansiedad, además de buena

validez discriminatoria más elevada para el TLP, que para otros trastornos del

eje I. Años después, publican las propiedades psicométricas de la Lista de

síntomas para el Trastorno Límite de la personalidad por (Bohus,et al.,2007).

83!
!
!

Escala BSL-23 original

El desarrollo de la escala original BSL-23, estimada como una escala

complementaria en la evaluación del TLP, basada en la investigación de una

muestra de 379 pacientes diagnosticados de TLP, fueron escogidos por medio de

las respuestas a los ítems del BSL-95, que presentaban los niveles más altos de

sensibilidad al cambio, asimismo reflejaban una distinción muy clara entre los

pacientes con TLP de otros pacientes. Esta escala es la versión reducida del BSL-

95 y consta de 23 ítems, de los cuales, nueve de ellos son de la escala BSL-95

que presentan mayor capacidad discriminativa y los otros 14 ítems restantes son

los que mayor sensibilidad al cambio demostraron, sin que por ello se produzcan

repeticiones. Una de sus principales ventajas es la rápida administración, lo que

conlleva menos cansancio para el paciente y mayor capacidad de aplicación en

el ámbito de la investigación. Las propiedades psicométricas del BSL-23 fueron

investigadas y comparadas con las propiedades psicométricas del BSL-95 en 5

muestras diferentes, incluyendo un total de 659 pacientes Límite.

En todas las muestras, se halló una alta correlación entre el BSL-95 y el BSL-23

(0.958-0.963). La consistencia interna era alta para ambas versiones BSL-23,

alfa de Cronbach (0.935-0.969); Y el BSL-95 con un alfa de Cronbach (0.977-

0.978).Tanto el cuestionario BSL-23 como el BSL-95, distinguieron a pacientes

con trastorno de personalidad límite de pacientes diagnosticados en el eje I.

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!
!

Las comparaciones que se hicieron antes y después del tratamiento con la

terapia dialéctica conductual de Linehan (DBT), la cual tuvo una duración de tres

meses, revelaron un tamaño de efecto numéricamente más grande para el

BSL-23 comparado con la BSL-95.

Respecto a la capacidad psicométrica de la escala BSL-23 en su versión

original (Bohus et al., 2009) hay que destacar lo siguiente: Solución Unifactorial:

el factor obtiene el 40,6 % del total de la varianza explicada. Una elevada

consistencia interna (Alfa de Cronbach = 0,97). Presenta una elevada fiabilidad

por medio de la prueba test-retest (r=0,82; p < 0,0001), la validez convergente

es elevada (vs. BDI, r>0.8, p<0,01; vs. SCL-90-R, r>0,48, p<0,01; vs. BSL-95,

r=0.96, p<0,001) y con buena validez discriminativa (vs. Muestras del eje I,

tamaño del efecto promedio= 1.13).

Respecto a la sensibilidad al cambio, se compararon las puntuaciones obtenidas

antes y después del tratamiento con la DBT, entre la BSL-95 y la BSL-23, las

cuales fueron significativamente mayores para la versión reducida de la BSL-95,

la escala BSL-23, denotando que este cuestionario tiene una mayor sensibilidad

al cambio, conservando asimismo la fiabilidad del mismo.

85!
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!

86!
!
!

PLANTEAMIENTO EXPERIMENTAL

Introducción

Este estudio está motivado por el gran interés que ha generado el Trastorno

Limite de la Personalidad (TLP), en el ámbito de la investigación clínica, debido

a su alta prevalencia y al importante gasto que supone a nivel sanitario. Se han

desarrollado varios instrumentos para diagnosticar y evaluar este trastorno,

como la entrevista diagnóstica para Trastorno de la Personalidad (DIB-R), sin

embargo, la utilización de este tipo de instrumentos no es útil para detectar

cambios producidos después de una intervención. Además, debido a su largo

tiempo de administración, resulta una herramienta difícil de pasar durante las

visitas de seguimiento.

Como el TLP presenta un amplio espectro de síntomas, la mayoría de estudios

han utilizado baterías de escalas para su evaluación. Desde que se pudo situar

los trastornos de personalidad en el eje II del DSM-III, la investigación y el

desarrollo de la evaluación, valoración y psicoterapia de estos trastornos, ha ido

en aumento, además del desarrollo de nuevos instrumentos para seguir

avanzando, es imprescindible. Con el objetivo de progresar en el diagnóstico de

estos trastornos, con instrumentos fiables y eficientes, planteamos la

estandarización del cuestionario auto-informado BSL-23 al castellano. El

desarrollo de esta escala en su primera versión en alemán, seguida del inglés,

está siendo traducida en diferentes países.

87!
!
!

Objetivos Generales:

Los objetivos generales de este estudio es la adaptación al castellano del BSL-

23 y el estudio de las propiedades psicométricas en población clínica. Se

espera encontrar en la versión al castellano, niveles de fiabilidad y validez

adecuados, comparables o similares a la versión original en inglés, Borderline

Symptom List (short-version BSL-23).

Objetivos específicos:

Análisis de los ítems de la BSL- 23.

Estudio de la fiabilidad, como consistencia interna, de la BSL-23.

Estudio de la fiabilidad, como estabilidad temporal, de la BSL-23.


!
Estudio de la validez de constructo de la BSL-23

Estudio de la validez convergente de la BSL-23.


!
Estudio de la sensibilidad al cambio de la BSL-23.!

88!
!
!

Hipótesis!

El BSL-23 presentará una estructura unifactorial y las propiedades

psicométricas serán similares a la versión inglesa.

Los 23 ítems del BSL-23 presentarán una fiabilidad adecuada (en cuanto a su

consistencia interna y estabilidad temporal).

Existirá una elevada correlación entre el BSL-23 y la ICG-TLP-S para evaluar

la sensibilidad al cambio.

Se obtendrán altas o moderadas correlaciones entre la escala BSL-23 y otras

escalas que miden rasgos de la sintomatología del Trastorno Límite de la

personalidad como: depresión, ansiedad estado-rasgo, impulsividad y hostilidad.

89!
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ESTUDIO

Método

Estudio observacional y multicéntrico, en condiciones de práctica clínica

habitual, con un período de seguimiento prospectivo de 1 a 12 semanas en el

caso de una sub-muestra (n=74).

Participantes

En función de las diferentes características psicométricas a evaluar, se ha

estimado un tamaño muestral de 240 pacientes. No obstante, dado que el

estudio tanto de la estabilidad temporal como de la sensibilidad al cambio de la

BSL-23 conlleva administrar dos veces dicha escala, el número total de

administraciones de la BSL-23 se ha estimado en un mínimo de 300.

Los pacientes pertenecían a la Unidad de Trastornos de la Personalidad del

Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, seguidamente de la Unidad

de Trastornos de la Personalidad del Hospital de Igualada de Barcelona, y del

Centro Penitenciario “El Dueso” de Santander (Cantabria), la heterogeneidad de

la muestra en diferentes lugares fue escogida para obtener una mayor

representividad de la población objeto de estudio. El tamaño de la muestra fue

considerado según las recomendaciones psicométricas adecuadas que sugieren

de 5 a 10 individuos por ítem (Nunnanlly JC. y Berstein I,1978).!

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Criterios de inclusión:

Edades comprendidas entre 18 y 45 años. Diagnóstico de Trastorno Limite de la

personalidad según el DSM-IV y la entrevista estructurada DIB-R.

Criterios de exclusión:

Comorbilidad actual con el trastorno bipolar, esquizofrenia, episodio depresivo

mayor, dependencia de sustancias, y severas dificultades en la comprensión

lectora.

Todos los participantes eran nativos de lengua española, recibieron por escrito

la descripción del estudio y firmaron el consentimiento del mismo.

El estudio ha sido aprobado por el Comité Clínico y Ético de Investigación y el

Hospital de la Santa Creu i San Pau, en concordancia con la declaración de

Helsinki.

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Material

Instrumentos

Se utilizó la entrevista diagnóstica para el Trastorno Límite de la Personalidad

(DIB-R) (Zanarini et al.,2003; Barrachina et al., 2004). La DIB-R es una entrevista

estructurada para evaluar criterios de diagnóstico en TLP, consta de 125 ítems

de los que se derivan 22 frases resumen que pueden tomar tres valores

(0=No;1=Sí;2=Probable), las frases resumen a su vez dan cuatro ámbitos de

contenido: afectividad, cognición, conductas impulsivas y relaciones

interpersonales, y se tarda en administrar de 45 a 60 minutos, esta escala tiene

una alta validez discriminativa.

Escalas

La escala BSL-23 (Bohus et al.,2009) es una escala auto-informada, que evalúa

la sintomatología del Trastorno límite de la personalidad. La versión original está

compuesta de una estructura unifactorial y ha mostrado una alta consistencia

interna con un alfa de Cronbach de ( 0,93) mostrando también una buena

fiabilidad para el diagnóstico de TLP, así como una satisfactoria sensibilidad al

cambio. La administración del BSL-23 lleva un promedio de administración de 3

a 4 minutos.

Escala de Impulsividad Barrat (BIS-11) (Oquendo M. et al., 2001), es una escala

de auto-informe, para medir la impulsividad, un rasgo importante conductual en

los TLP,contiene 30 ítems, con tres sub-escalas: impulsividad motora,

impulsividad cognitiva y carencia de planificación. El rango de la impulsividad

global está entre 0 y 120.

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Inventario de Depresión de BECK (BDI-II) (Sanz J. et al., 2003). Este

instrumento de auto-informe, consiste en 21 ítems para evaluar la sintomatología

depresiva. El análisis de factor sugiere que el BDI-II mide una dimensión

general de depresión que consiste en dos factores sumamente relacionados, un

factor cognoscitivo afectivo y uno somático de motivación. Tanto en términos de

consistencia interna como en términos de validez factorial, el BDI-II parece ser un

potencial instrumento para evaluar la sintomatología depresiva.

Inventario de Ansiedad Estado-Rasgo (STAI)(Spielberger et al.,1982). STAI es

un cuestionario de 40 ítems con dos sub-escalas, uno para evaluar la ansiedad-

estado (STAI-S) con 20 ítems, y el otro para la evaluación de la ansiedad-rasgo

con otros 20 ítems ( STAI-T). La suma total va de 0 a 60.

El inventario de Hostilidad Buss-Durkee (BDHI) (Oquendo M. et al.,2001) es

un cuestionario auto-informado de verdadero/falso con 75 ítems, y siete sub-

escalas (agresión, hostilidad indirecta, irritabilidad, negativismo, resentimiento,

suspicacia y hostilidad verbal).La medida de agresión es un componente crítico

de los estudios de agresión patológica y de suicidio. El (BDHI) es una escala de

auto-informe usada frecuentemente para medir la agresión patológica y suicidio.

Impresión Clínica Global para TLP (ICG-TLP) (Perez et al., 2007). Esta escala

evalúa la severidad sintomatológica del TLP, así como la sensibilidad frente al

cambio terapéutico, contiene 10 ítems que engloban los nueve criterios

psicopatológicos del TLP más una escala global adicional, utiliza una escala

Likert de 7 puntos. Los ítems están basados en criterios de diagnóstico DSM-IV

para TLP. En nuestro estudio, el ICG-TLP sólo fue administrado a una sub-

muestra de pacientes para evaluar la sensibilidad al cambio.

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La escala de ICG-TLP es una adaptación de la Impresión Clínica Global (ICG)

la escala diseñada para evaluar la severidad y cambios post-intervención en

pacientes con el Trastorno de Personalidad Límite. El ICG-TLP tiene dos

formatos, el ICG-TLP-S que evalúa la severidad presente del paciente, y el ICG-

TLP para valorar la mejora. Mide la severidad de los síntomas del trastorno

límite de la personalidad y la sensibilidad al cambio después de una intervención

terapéutica.

La administración clínica de la escala para medir la severidad en 9 ítems usando

la escala Likert de 7 puntos. Los ítems están basados en los criterios

diagnósticos del DSM-IV para el trastorno límite de la personalidad.

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Procedimiento

Los participantes fueron incluidos en el estudio, durante un periodo de dos

años con los criterios de inclusión y exclusión mencionados. Los sujetos

recibieron información sobre el estudio y las instrucciones para completar los

test. La participación en el estudio ha sido voluntario y no han recibido retribución

alguna.

El cuestionario BSL-23 ha sido traducido del inglés al español por tres expertos

en clínica de origen español, con la supervisión de los autores de la escala

original. Con independencia, un traductor nativo inglés, experto en traducciones

de textos biomédicos, tradujo de la primera versión española al inglés. Los

autores de la escala original BSL-23 aprobaron la última versión en español.

La administración de cuestionarios se ha realizado a toda la muestra,

procediendo al test-retest con un espacio temporal de una semana, a un grupo

de pacientes estabilizados. Para medir la sensibilidad al cambio se administró

la escala ICG-TLP-S después de 12 semanas con tratamiento con la DBT a

un subgrupo de pacientes (n=74).

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Análisis de Datos

Se ha utilizado el paquete estadístico SPSS versión 18.0. software para

Windows. Los estadísticos descriptivos han sido usados para describir las

características demográficas y clínicas de la muestra.

El análisis factorial exploratorio (EFA) de los componentes principales con una

rotación Varimax era realizado para examinar la estructura factorial de la escala.

El EQS software para Windows versión 6.1, ha sido usado para el Análisis

factorial confirma- torio (AFC) (Bentler,1995). Aunque un modelo con una

estimación no significativa de Chi-cuadrado generalmente sea considerado un

modelo apto recomendó las reglas de combinación para la evaluación de este

modelo, porque la investigación anterior ha mostrado su estabilidad y

funcionamiento (Hu y Bentler,1999; Bentler y Bonett, 1980).

Para probar la consistencia interna se estimó el Alfa de Cronbach y se aplicó

el método de las dos mitades con la corrección de Spearman- Brown, además

el alfa de Cronbach fue estimada con cada uno de los 23 ítems de la escala

BSL-23. La fiabilidad test-retest fue analizada con la correlación de Pearson y

el estudio de la validez convergente con la entrevista diagnóstica DIB-R y las

escalas auto- administradas, BDHI, BIS-11, BDI, STAI-E, STAI-R, con las cuales

se hizo las correlaciones. Para evaluar la sensibilidad al cambio clínico de la

BSL-23 analizamos pre y post tratamiento utilizando la T de Student. Además se

comparó el valor del cambio con los resultados del ICG-TLP a través de un

análisis de correlación.

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RESULTADOS Y ANÁLISIS

Como se observa en los datos Sociodemográficos y Características Clínicas de

la muestra compuesta por 240 sujetos, de los cuales, más de la mitad fueron

mujeres (57,5%), con una edad media de 32,4 años y una desviación típica de

(SD=8). La mayoría de los sujetos de la muestra eran solteros (52,8%) y una gran

parte había completado por lo menos la educación secundaria (44.2%). La

generalidad de los sujetos, el (80%), no estudiaban ni trabajaban en el momento

del estudio. La sintomatología del Trastorno Limite de Personalidad (TLP) era

entre moderada y severa y la puntuación media en la DIB-R era de (7,4) y una

desviación típica (DT=1,6).

Análisis factorial

Para establecer la validez de constructo se utilizó el Análisis de Componentes

Principales (ACP), mediante análisis factorial exploratorio con rotación

ortogonal por medio del método de Normalización Varimax, que cubre el

objetivo de demostrar la coherencia de la estructura interna de la escala (rasgo

latente).

Como estadísticos previos, es decir, para evaluar la adecuación muestral se

utiliza el KMO (Kaiser-Meyer-Olkin), si permite rechazar la hipótesis de identidad,

significará que se cumple satisfactoriamente con las condiciones para utilizar el

ACP.

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Además de este, mediante la Prueba de Esfericidad de Bartlett podemos

asegurar que rechazamos la hipótesis nula de esfericidad, es decir, que no

existan intercorrelaciones entre las variables.

Se presentan en la Tabla 6 Prueba de (KMO) y la Prueba de Esfericidad de

Bartlett, los estadísticos correspondientes al estudio de la adecuación de la

muestra al modelo. Podemos comprobar que la adecuación muestral a este

análisis no solamente resulta deseable, sino que presenta una muy buena

adecuación de los datos, ya que el estadístico KMO nos indica la proporción de

varianza explicada que tienen en común las variables analizadas, presenta un

valor de (0.95), coeficiente muy cercano a la unidad que es lo mas aconsejado

para este tipo de análisis, lo que indicaría una perfecta adecuación de los datos

a un modelo de análisis factorial. Mediante la prueba de esfericidad de Bartlett

(Chi-cuadrado aprox.=3441.172 Gl=253 con una significación de (0.001),

rechazamos la hipótesis nula de esfericidad, consideramos el ajuste de las

variables mediante el análisis factorial idóneo y existen intercorrelaciones entre

las variables del modelo.

Comprobamos que, una vez introducidas todas las variables, los datos

obtenidos nos ofrecían una matriz definida positiva, condición necesaria para

poder continuar con el análisis de componentes principales.

En la Tabla 7 (Matriz de Correlaciones) se presenta la matriz de correlaciones,

se puede observar con un determinante bajo pero no nulo (a.Determinante

=3.30 E=-0.07), que existen altas intercorrelaciones entre los ítems, es decir,

que las variables son independientes y tiene un alto grado de asociación entre

ellas.

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La Tabla 8 (Análisis de la Comunalidades; método de extracción de

componentes) representa la proporción de varianza de los ítems de la escala.

Por los resultados observamos que todos ellos quedan bien explicados por el

modelo en un rango ( 0.40-0.84) de variabilidad, excepto el ítem 23 con una

proporción de varianza explicada muy baja (0.306). Este último dato prueba el

bajo porcentaje de varianza asociada al modelo.

El número de factores que explican el mayor porcentaje de varianza del modelo

viene determinado por la Tabla 9 (análisis de componentes principales, método

de extracción). Como es habitual en este tipo de análisis estadístico, escogemos

los factores a utilizar en función de su peso en la varianza total. El criterio que

seguimos es la preselección de los factores cuyos valores propios son mayores

que la unidad, o los factores que obtengan por si solos el mayor porcentaje de

varianza explicada. En el presente estudio tres componentes explican el 59,1%

de varianza total del modelo. De entre los factores pre-seleccionados se

observa que uno de los tres factores representa un porcentaje sustancialmente

mayor que cualquiera de los otros dos, un 48,11% con un auto-valor de 11. Con

lo cual, concluimos en la selección de un modelo Unifactorial.

La Figura 6 (Gráfico de Sedimentación) presenta el gráfico de sedimentación de

las componentes, que suele ser utilizado también como contraste gráfico para

conocer el número de componentes a retener. Según este criterio se retiene las

componentes que están situados previamente a la zona de sedimentación, donde

es menor la pendiente, según nuestros datos confirma el factor 1 como

componente que explica el mayor porcentaje de la varianza total del modelo de

23 ítems.

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La Tabla 10 (matriz de componentes rotados) presenta la matriz de

componentes rotados mediante el método de rotación ortogonal con

Normalización Varias. Este método se utiliza para lograr una interpretación un

poco más sencilla, convergiendo dicha rotación en 7 iteraciones, indicando que

se realizará la selección de un componente, ya que comprobamos anteriormente

que con este número conseguíamos obtener el 48,11% de la varianza

explicada. En esta tabla se puede identificar los valores situados por encima de

(0,5) para analizar el número de variables que mayor proporción de varianza

aportan al factor. Son nueve variables con los siguientes ítems: BSL-1 (me

resulta difícil concentrarme), BSL-2 (me sentí indefenso), BSL-3 (estuve ausente e

incapaz de recordar que estaba haciendo en realidad), BSL 6 (desconfié de los

demás), BSL-8 (me sentía solo), BSL-9 (sentí una tensión interna estresante),

BSL- 14 (mi humor oscilaba rápidamente entre la ansiedad, la rabia y la

depresión), BSL-17 (me sentí vulnerable), BSL-20 (tuve miedo de perder el

control). Como se puede observar en esta tabla, el ítem 23 no va a estar

presente en ninguno de los factores finales que obtengamos. Esto es debido a

que el valor del coeficiente del ítem es muy inferior en comparación con el resto.

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Fiabilidad

Previamente se hizo una valoración estadística de la fiabilidad de la escala

utilizada. Se utilizó el Alpha de Cronbach y se analizó el comportamiento de

cada ítem de la escala. Posteriormente se halló el índice de consistencia

interna para comprobar hasta qué punto cada ítem mide lo mismo que la escala

en su conjunto, es decir, la validez interna (como se observa en la Tabla 12).

El análisis de los ítems nos permite evaluar la validez interna de la escala. En

cuanto a la fiabilidad de la escala se ha obtenido un Alpha=0.936, lo que nos

permite hablar de una fiabilidad excelente, es decir todos los ítems miden la

misma variable latente. Se comprobó que eliminando el ítem 23 la consistencia

interna de la escala se incrementaba (0.93 a 0.94).

En cuanto a la fiabilidad temporal, con la utilización de la correlación test-retest,

se obtuvieron resultados satisfactorios (r=0,734 p=0.01). Una prueba realizada

en dos momentos diferentes a los mismos sujetos en el intervalo de una

semana, observando alta correlación, estabilidad en los resultados.

También la validez interna obtenida es buena, ya que, los ítems arrojan

correlaciones positivas con el constructo general o valor global de la escala.

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Validez convergente

Para analizar la validez convergente de un mismo rasgo con diferentes métodos

y asegurar de esta forma que la escala BSL-23 mide lo que en realidad quiere

medir. Para ello, se correlacionó con las escalas BDI (r=0.787), STAI-S

(r=0.705), STAI-T (r=0.746), BDHI (r=0.421) y BIS (=0.376). Estas correlaciones

son altamente significativas a p<0.001. (Tal y como se observa en la Tabla 11.

Correlaciones entre la BSL-23 y otras escalas).

Sensibilidad al cambio

Para establecer la idoneidad de la escala para detectar cambios en la

sintomatología del TLP, el cambio de las puntuaciones obtenidas en la BSL-23

fue correlacionada con las mejoras observadas en la ICG-TLP-S (medidas antes

y después de un tratamiento con DBT (Terapia Dialéctica Conductual) de tres

meses de duración, en una sub-muestra de 31 pacientes con TLP. La

puntuación media pre y post tratamiento en la escala BSL-23 fué la media de

(2,21), y desviación típica (DT=0.96) y una media de (1,83), (DT=0.96; p=0.01)

respectivamente. Para el ICG-TLP-S, la puntuaciones medias pre y post

tratamiento fueron (4,80), (DT=1,04) y (4,16), (DT=0,96; p=0,002),

respectivamente. El cambio medio fue obtenido en ambas escalas, BSL-23 y

ICG-TLP-S, incluyendo puntuaciones globales además de todas las sub-

escalas,para comparar las puntuaciones pre y post tratamiento. La correlación

entre el cambio medio de las puntuaciones globales BSL- 23 y el del ICG-TLP-S

fue significativa (r=0,79), con lo que podemos confirmar la sensibilidad al cambio

de la escala BSL-23.

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Otras correlaciones significativas fueron identificadas para las siguientes

Subescalas: Miedo al Abandono (r=0,636), Relaciones Inestables (r=0,719),

Impulsividad (r=0,675), Suicidio (r=0,733), Inestabilidad Afectiva (r=0,836), Ira

(r=0,810) e Ideación Paranoide (r=0,503). Todas las correlaciones reportadas

fueron significativas a p<0,01. El test correlaciona bien con las dimensiones

psicopatológicas del Trastorno Límite de Personalidad.

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FIGURAS

Datos socio demográficos y características clínicas de la muestra

Gráfico 1. Distribución de porcentajes de sexo

*La muestra está compuesta por el 57,5% de mujeres y el 42,5% de hombres.

*La mayoría (46%) de los encuestados tienen edades comprendidas entre los 30 y 39 años

seguidos de los que tienen de 18 a 29 años (37,4%). El 16,6% tiene entre 40 y 45 años.

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Gráfico 2. Estado Civil

*La mayoría de los encuestados son solteros (53%) seguidos de casados o en convivencia

(32,3%), divorciados (14,5%). Sólo un 0,4% son viudos.

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Gráfica 3. Distribución de los porcentajes del nivel de estudios.

*La mayoría de los encuestados son solteros (53%) seguidos de casados o en convivencia

(32,3%), divorciados (14,5%). Sólo un 0,4% son viudos.

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Gráfica 4. Distribución de los porcentajes la situación laboral.

La mayoría de los encuestados (32,2%) está en prisión, seguido de los que están en paro (22%)

y un 17% que trabaja. El 10,2% están con baja temporal y el 13% con baja por enfermedad de

larga duración. Sólo el 3,4% estudia.

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Gráfica 5. Distribución de los porcentajes de la situación de tratamiento farmacológico.

*El 54% de la muestra no está bajo tratamiento farmacológico. El 46% recibe algún tipo de
tratamiento farmacológico.

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ANÁLISIS-FACTORIAL-
ANÁLISIS DE COMPONENTES PRINCIPALES

Método: Análisis de Componentes Principales. (Rotación Varimax) Exploratorio:

Autovalores superiores a 1.

Tabla 6. Prueba de adecuación muestra de Káiser-Meyer-Elkin y Prueba


de esfericidad de Bartlett.

* El Índice de Káiser-Meyer (Tabla 6) indica una muy buena adecuación muestral 0,95.

*El test de esfericidad de Bartlett (Tabla 6) con resultado significativo (P<0.001) indica que la

matriz de correlaciones es significativamente diferente de la matriz identidad. El diagnóstico es

positivo, es decir que se cumplen satisfactoriamente las condiciones para utilizar el ACP.

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Tabla 8. Análisis de las Comunalidades.


Método de extracción: Análisis de Componentes principales.

*Esta tabla representa la proporción de varianza explicada de cada uno de los ítems de la escala, es decir,
el peso de cada uno de ellos en el modelo.
*Todos los ítems quedan bien explicados por el modelo con un rango de 0.40 a 0.85, excepto el ítem BSL-
23 con una varianza explicada de un 0.30.
*Para una mejor interpretación de las variables que aportan mayor peso se procederá a la rotación de

variables mediante el método de Normalización Varimax en la tabla siguiente.

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Tabla 9. Análisis de componentes


principales.
Método de extracción: Análisis de Componentes principales.
Varianza total explicada

*El Resultado del análisis de componentes principales se muestra en la tabla 10. Tal y como
puede observarse, se han obtenido tres componentes que explican el 59,1% de la varianza total
con el modelo de 23 ítems, y que tienen auto valores por encima de la unidad. No obstante, se
observa claramente como es el primer componente el que explica el mayor porcentaje de
varianza explicada (48.11%)

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Gráfico 6. Gráfico de sedimentación

*En el gráfico de sedimentación se puede apreciar la importancia del primer componente con

autovalor o valor propio de 11 y porcentaje de variancia explicada de 48,11%. Es la

representación gráfica del mayor peso en la varianza total del factor.

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Tabla 10. Matriz de componentes rotados Método de extracción: Análisis de


componentes principales. Método de rotación: Normalización Varimax con
Kaiser.

*La rotación ha convergido en 7 iteraciones.

*En esta tabla se puede hacer una interpretación más fácil de los ítems que tiene más peso en la

varianza total del modelo.

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Tabla 11. Correlación entre la versión española del BSL-23 y otras escalas

*En esta tabla se observa las altas y moderadas correlaciones con otras escalas y la existencia

de validez convergente de la BSL-23. p<.005, **p<.001

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Tabla 12. Matriz de componentes. Método de extracción: Análisis de los


ítems.

*Todos los pesos de los componentes indican una buena contribución a la consistencia interna del

cuestionario.

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DISCUSIÓN

El propósito de este estudio ha sido la validación de la versión en castellano de

la Borderline Symptom List Short-Version (BSL-23) para la evaluación de la

severidad del Trastorno Limite de Personalidad y la sensibilidad al cambio tras

intervenciones terapéuticas. Los estudios realizados con pacientes TLP han ido

en aumento y paralelamente a ésto el desarrollo de diversos instrumentos que

permiten su diagnóstico y evaluación. No obstante, a pesar del gran número de

estudios realizados, hasta hace poco tiempo no se disponía de herramientas

específias que permitieran detectar los cambios producidos por las intervenciones

terapeúticas y que al mismo tiempo se obtuviera una medida de la severidad del

Trastorno.

Es notable el esfuerzo realizado en investigación en las últimas décadas, para

definir esta patología como una categoría diagnóstica precisa, a pesar de la

complejidad y la falta de especificidad sintomática.

Desde que existen criterios para la realización del diagnóstico en el DSM y en la

CIE se puede terminar con la idea del TLP como “cajón de sastre”. Este trabajo

tiene que continuar produciendo más líneas de investigación que den lugar a l a

creación de instrumentos de medida válidos, que permitan estimar de forma

objetiva el cambio, asimismo como la evaluación de los resultados de una

intervención terapéutica. Uno de los principales problemas a la hora de

generalizar los resultados de los estudios a la práctica clínica con este tipo de

pacientes, es la falta de instrumentos de medida que valoren el cambio en los

ámbitos en los que estos pacientes se ven afectados.

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Normalmente los instrumentos utilizados, obtienen una medida de la patología del

eje I, y no el cambio en la sintomatología de manera global en TLP. Si bien el

Trastorno Límite de la Personalidad es el trastorno más estudiado en ensayos

clínicos, sólo hay un pequeño número de cuestionarios autoinformados que

están validados para evalúar especifícamente la severidad y la sensibilidad al

cambio tras intervenciones terapéuticas, sobre todo en población española.

Para ello existen desde hace unos años, algunos cuestionarios con estas

características. Por ejemplo, se dispone en español de una prueba que ha

demostrado una importante sensibilidad al cambio, la escala ICG-TLP, Impresión

Clínica Global para pacientes con TLP (Pérez et al., 2007). Esta escala valora

tanto la intensidad de los criterios TLP como los cambios producidos después

de una intervención terapéutica. Está compuesta por 10 ítems que puntúan los

nueve dominios psicopatológicos relevantes del TLP y una puntuación global

adicional. Otro cuestionario que ha demostrado sensibilidad al cambio y una

potente fiabilidad y validez es el BSL-23 (“The short Version Borderline Symptom

List, Bohus, 2008), que es la versión reducida del BSL-95, ambos en inglés. Es

un cuestionario de uso muy recomendable, porque además de valorar la

intensidad de los criterios, resulta de fácil aplicación y la extensión del mismo es

reducida. El original BSL-95 se redujo a la versión corta de éste, el BSL-23,

con el objetivo de reducir el tiempo de evaluación y medir la sensibilidad al

cambio.

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Se ha replicado este estudio una vez conocida la suficiencia psicométrica del

instrumento en la versión original de 23 ítems de la escala de síntomas del

Trastorno Límite de Personalidad. En el estudio actual, la versión corta del BSL-

23 en castellano muestra buenas propiedades psicométricas similares a la

versión inglesa original, e incluso mejoradas.

Se han descrito los resultados que hacen referencia a los cambios relacionados

con la variación inherente al propio trastorno a lo largo del tiempo y su severidad.

De los resultados obtenidos se puede deducir que la escala BSL-23 mide la

severidad del TLP y su sensibilidad al cambio después de intervenciones

terapéuticas. El análisis de componentes principales del estudio actual muestra

una estructura factorial unidimensional similar a la versión original. El porcentaje

de varianza explicada es casi mejor que la obtenida en el estudio de validación

original, así como la confirmación de un modelo unidimensional con análisis

factorial exploratorio (EFA) y análisis factorial confirmatorio (CFA), (Bohus et

al.,2007). Una vez rotados los ítems mediante el método de Normalización de

Varimax, observamos cómo en general, todos los ítems aportan peso a la

varianza total del modelo otorgándole buena consistencia interna. No obstante,

podemos destacar nueve de los ítems, con mayor proporción de varianza

explicada, que hacen referencia a los criterios del DSM-5 e influyen en la

capacidad del instrumento para evalúar la severidad del trastorno.

Estos son los ítems: BSL-1 (Me resulta difícil concentrarme), BSL-2 (me sentí

indefenso), BSL-3 (estuve ausente e incapaz de recordar que estaba haciendo

en realidad), BSL-6 (desconfié de los demás), BSL-8 (me sentía solo), BSL-9

(sentí una tensión interna estresante), BSL-14 (mi humor oscilaba rápidamente

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entre la ansiedad, la rabia y la depresión), BSL-17 (me sentí vulnerable), BSL-20

(tuve miedo de perder el control).

Estos datos nos informan de la especificidad del instrumento. Los resultados

muestran una alta consistencia interna en la versión corta en castellano tal y

como indica el alto Alpha de Cronbach y el coeficiente de Spearman Brown.

No obstante, el ítem 23 (“sentí que no valía nada”), muestra menor robustez

psicométrica en comparación con el resto de ítems, que aportan mayor peso a la

varianza total del modelo. La consistencia de la escala es mayor una vez se ha

eliminado el ítem, con lo cual para la población española se toma la decisión de

eliminar el ítem 23 de la escala, con el objetivo de aumentar su fiabilidad, y así,

conseguir un resultado más cercano a la versión original. La fiabilidad de la

versión en castellano de la BSL-23 es similar a las dos versiones en inglés (BSL-

23 y BSL-95), ambos con una fiabilidad importante.

La fiabilidad temporal fue analizada con el método test re-test, aplicando el

cuestionario en dos momentos diferentes con un intervalo de una semana, con el

objetivo de analizar la estabilidad de sus puntuaciones. La correlación fue alta,

comparable a la puntuación obtenida en el original BSL-23 y BSL-95, (Bohus

et al., 2007), (Bohus et al., 2009).

La correlación de la escala BSL-23 con otras escalas que evalúan la

sintomatología depresiva, ansiosa, asímismo como hostilidad e impulsividad,

obteniendo correlaciones que permiten confirmar la validez del instrumento para

medir la severidad del Trastorno Límite de Personalidad.

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También se han obtenido correlaciones altas con la escala ICG-TLP para la

evaluación de la sensibilidad al cambio.

Dado el amplio el amplio espectro de síntomas del TLP, se esperaba observar

correlaciones positivas entre la escala autoinformada de la versión corta en

español del BSL-23 y otras escalas que evalúan sintomatología depresiva como

la escala BDI, ansiedad con el STAI-R , impulsividad con el BDHI y hostilidad con

EL BIS-11.

Estas correlaciones variaron de moderadas a altas para el BDHI Y BIS-11

respectivamente, incluyendo sub-escalas en BDI, STAI-R Y STAI-E .

El estudio de la versión original BSL-23, mostró una fuerte correlación con la

sintomatología afectiva (Bohus et al., 2009), en nuestro caso también se

encontró este hallazgo, altas correlaciones con el BDI, que mide la

sintomatología depresiva. Esta asociación entre la sintomatología depresiva y el

TLP, también lo han aportado otras escalas auto-informadas del TLP (Pfohl, et

al., 2009). Sin embargo, a diferencia del estudio original de (Bohus et al.,2009) se

han encontrado correlaciones altas y significativas entre los síntomas de ansiedad

y el BSL-23.

Las medidas de hostilidad e impulsividad no se utilizaron para la validez

convergente en la versiones anteriores del BSL, en cambio si fueron utilizadas en

nuestro estudio y se encontraron correlaciones moderadas y positivas entre la

versión española del BSL-23 y el BDHI (Hostilidad) y el BIS-11 (Impulsividad).

La correlaciones vistas en nuestro estudio eran similares a aquellas antes

descritas por (Bohus et al., 2007). Como era de esperar, las correlaciones entre

el BSL-23 y otros instrumentos específicos para el TLP como la DIB-R y la ICG-

TLP indican una buena y excelente validez convergente, respectivamente.

124!
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La ligera discrepancia de validez convergente entre la ICG-TLP con respecto a

otros instrumentos puede ser debido al hecho de que la BSL-23 y la ICG-TLP

son evaluadas en el mismo rango temporal de una semana, mientras que la

DIB-R recoge la información de los dos últimos años, esta diferencia en la

recogida de los datos en los sujetos puede discriminar entre la alta especificidad

de una escala u otra. Estos resultados apoyan la validez convergente de la

versión en castellano del cuestionario y la capacidad de la BSL-23 para

diferenciar entre distintos niveles de gravedad, y evaluación de la severidad. Este

es un atributo fuerte de la escala para ser usado ya sea en entornos clínicos

como de investigación.

El instrumento también mostró una buena capacidad para detectar cambios

producidos por intervenciones terapéuticas en TLP, es decir, la evaluación de

sensibilidad al cambio. Para ello se realizó en un rango temporal de tres meses,

un entrenamiento en Terapia Dialéctica Conductual (TDC), en un programa de

terapia de grupo que ya había sido probado en un estudio anterior (Soler et al.,

2009). Esta intervención terapéutica centrada en la adquisición de habilidades

de autorregulación, fue casi idéntica al utilizado en el programa de la versión

original del BSL-23 (Bohus et al.,2009).

En nuestro estudio las puntuaciones de la BSL-23 se compararon con la ICG-

TLP, como hemos dicho anteriormente, desarrollado para evalúar los cambios

en los síntomas del TLP después de una intervención terapéutica (Pérez et al.,

2007).

125!
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!

Se encontró una fuerte correlación positiva entre ambos instrumentos, se

confirma pues la capacidad de la escala en castellano de la BSL-23 para evaluar

la sensibilidad al cambio.

También se encontraron correlaciones positivas con las sub-escalas de la ICG-

TLP de abandono, relaciones inestables, impulsividad, suicidio, inestabilidad

afectiva e ideación paranoide. Estas sub-escalas cumplen con los criterios del

DSM-5 para el diagnóstico del Trastorno Límite de la Personalidad. Se

comprueba con estos datos como además de ser un instrumento especifico para

evaluar la especificidad, puede evaluar la sensibilidad al cambio en pacientes

con TLP tras intervenciones terapéuticas.

Una limitación en nuestro estudio es la ausencia de comparación de grupos

clínicos como se hizo en la versión original, con cinco muestras psiquiátricas

diferentes. Por lo tanto, el BSL-23 en castellano es un instrumento fiable y

válido para evaluar y discriminar la severidad en pacientes con TLP y los

resultados después de una intervención psicoterapéutica. Con ello se consigue

reducir el tiempo de administración.Aporta información muy interesante para su

aplicación tanto dentro de la práctica clínica como en la investigación.

Si volvemos a los orígenes, la escala BSL-95 los ítems están basados en los

criterios diagnósticos del TLP según el DSM-IV, la entrevista DIB-R, las

opiniones de expertos clínicos y de pacientes con TLP. Además de ello la

escala se muestra sensible a los cambios tras intervenciones terapeúticas. La

versión corta de 23 ítems en inglés comprobó tener las mismas propiedades

psicométricas, al igual que nuestro estudio.

126!
!
!

Ahora además de las mismas propiedades psicométricas, existe la ventaja

añadida de acortar el tiempo de la autoadministración sin que por ello las

propiedades de la escala se vean perjudicadas. Estamos ante un salto relevante

en cuanto a la creación de instrumentos autoadministrados que acorten el tiempo

de administración.

Así pues, tras el análisis de los resultados obtenidos en los distintos estudios

presentados y en relación a los objetivos e hipótesis planteados en este trabajo,

podemos concluir que se cumple con los objetivos. El análisis de datos para

comprobar su fiabilidad y validez y replicar la estructura unidimensional de la

versión original de la BSL-23.

Los resultados han sido satisfactorios, la escala tiene la misma o similar

efectividad en la capacidad para medir la severidad del trastorno y la sensibilidad

al cambio tras intervenciones terapéuticas. Tiene además de ello la ventaja de

ahorrar en tiempo de administración y es una prueba fácil y simple de completar

así mismo como su corrección. Su formato de 23 ítems, al igual que la versión

original en inglés permite corregir la excesiva generalidad de la versión de 95

ítems.

Las hipótesis del modelo han sido contrastadas tal y como se predijo, las

propiedades han sido similares, los 23 ítems tienen una adecuada fiabilidad, en

cuanto a su consistencia interna y estabilidad temporal. Existe una alta

correlación con otras escalas que miden sintomatología asociada al TLP, y

adecuadas con la escala ICG-TLP para medir la sensibilidad al cambio.

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CONCLUSIONES
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El BSL-23 es una escala autoadministrada que permite su utilización como

instrumento de screening y diagnóstico en el TLP.

La escala BSL-23 en castellano es como el original, un instrumento fiable y válido

para evaluar la severidad del Trastorno Límite de la Personalidad.

La versión castellana del BSL-23 es una escala tan sensible al cambio como la

versión original, obteniendo correlaciones altas con escalas diseñadas

específicamente para ese fin, como la escala de Impresión Clínica Global (ICG-

TLP-S).

La versión castellana de la escala BSL-23 tiene una clara estructura unifactorial.

El BSL-23 presenta buena validez convergente con otras escalas que evalúan la

sintomatología depresiva (BDI), ansiosa (STAI-R, STAI-E), impulsividad (BIS-11) y

hostilidad (Buss-Durkee).

El BSL-23 en castellano al igual que la original presenta un excelente valor de la

consistencia interna y adecuada estabilidad test-retest.

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ÍNDICE DE TABLAS Y FIGURAS

Figura 1. Evolución del Constructo del Trastorno de Personalidad Limite…........22!

Tabla1. Criterios del DSM-IV-TR y DSM-V…………………………………………..29

Tabla 2 . Clasificación de Enfermedades mentales (CIE-10)………………………30

Figura 2. Procedimientos de recogida de información en Evaluación ……………43

Figura 3. Características básicas de Clasificación……………………………………48

Figura 4. Criterios de calidad exigibles a los Instrumentos de Evaluación………….56

Tabla 4. DSM-II……………………………………………………………………….....71

Tabla 5. DSM-V (Sección II)……………………………………………………………80

Gráfica 1. Distribución de porcentaje de sexo……………………………………....105

Gráfica 2. Distribución del Estado Civil Gráfica …………………………………...106

Gráfica 3. Distribución del nivel de Estudios………………………………………..107

Gráfica 4. Distribución de la situación laboral…. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 0 8

Gráfica 5. Tratamiento Farmacológico………………………………………………109

Tabla 6. Matriz de componentes Varimax… … … … … … … … … … … … … … 1 1 0

Tabla 7. Matriz de Correlaciones…………………………………………………….111

Tabla 8. Prueba de esfericidad de Barttell… … … … … … … … … … … … … … 1 1 2

Tabla 9. Método de extracción…………………………………………………….…113

Gráfico 6. Gráfico de Sedimentación………………………………………………..114

Tabla 10. Análisis de componentes principales … … … … … … … … … … … . 1 1 5

Tabla 11. Correlación entre BSL-23 y otras escalas… … … … … … … … … . 1 1 6

Tabla 12. Matriz de Componentes. Método de extracción………………………..117

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ANEXOS

Protocolo BSL-23 (Version Original/ Inglés)

Protocolo BSL-23 (Version en español)

Inventario de Hostilidad de Buss-Durkee (BDHI)

Escala de Impulsividad de Barratt (BIS-11)

Inventario de Depresión de Beck (BDI)

Inventario de Ansiedad Estado-rasgo (STAI)

Impresión Clínica Global (ICG-TLP)

Publicación Artículo: Validation of the Spanish Version of the Borderline

symptom List, short form (BSL-23)

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Soler et al. BMC Psychiatry 2013, 13:139
http://www.biomedcentral.com/1471-244X/13/139

RESEARCH ARTICLE Open Access

Validation of the Spanish version of the


borderline symptom list, short form (BSL-23)
Joaquim Soler1,2*, Daniel Vega3,4, Albert Feliu-Soler1,2, Joan Trujols1,2, Ángel Soto3, Matilde Elices1, Cristina Ortiz1,
Víctor Pérez1,2, Martin Bohus5 and Juan Carlos Pascual1,2

Abstract
Background: The Borderline Symptom List-23 (BSL-23) is a reliable and valid self-report instrument for assessing
Borderline Personality Disorder (BPD) severity. The psychometric properties of the original version have proven to
be adequate. The aim of the present study was to validate the Spanish language version of the BSL-23.
Methods: The BSL-23 was administered to 240 subjects with BPD diagnosis. Factor structure, reliability, test-retest
stability, convergent validity, and sensitivity to change were analyzed.
Results: The Spanish version of the BSL-23 replicates the one-factor structure of the original version. The scale has
high reliability (Cronbach’s alpha=.949), as well as good test-retest stability, which was checked in a subsample
(n=74; r=.734; p<.01). The Spanish BSL-23 shows moderate to high correlations with depressive symptomatology,
state and trait anxiety, hostility and impulsivity scores and BPD measures. The Spanish BSL-23 is able to discriminate
among different levels of BPD severity and shows satisfactory sensitivity to change after treatment, which was
verified by assessing change before and after 12 group sessions of Dialectical Behavioral Therapy in a subgroup of
31 subjects.
Conclusions: Similar to the original BSL-23, the Spanish BSL-23 is a reliable and valid instrument for assessing BPD
severity and sensitivity to change.
Keywords: Borderline personality disorder, Borderline symptom list, Instrumental study, BPD severity

Background as the SCID-II [11] or (2) BPD-specific structured inter-


Borderline Personality Disorder (BPD) is a severe psy- views such as the Diagnostic Interview for Borderlines-
chiatric condition affecting from 1 to 5.9% of the general Revised (DIB-R) [12,13], which improve the specificity
population [1,2]. However, in clinical populations, BPD and accuracy of the diagnosis.
is prevalent in up to 25% of inpatients [3]. According to Due to the wide range of BPD symptoms, studies of
the DSM-IV criteria [4], BPD is characterized by a per- this disorder have used multiple symptomatology scales
vasive pattern of instability in interpersonal relation- designed to evaluate Axis I disorders. The use of several
ships, identity, impulsivity, and affect. BPD is associated different scales gives an indirect assessment of BPD
with high rates of suicide [5], comorbid Axis I and II symptoms. However, more recently, several BPD-specific
mental disorders [6-8], severe functional impairment [9], scales based on DSM-IV criteria have been developed to
and high costs for psychiatric services [9,10]. BPD diag- increase accuracy of the diagnosis and decrease the time
nosis is generally based on (1) generic Axis II diagnostic needed to perform the assessment. Clinician-administered
interviews that include all DSM-IV Axis II diagnoses such scales include the BPD Severity Index IV (BPDSI-IV) [14],
the Zanarini Rating Scale for Borderline Personality
* Correspondence: [email protected]
Disorder (ZAN-BPD) [15], and the Clinical Global Im-
1
Servicio de Psiquiatría, Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, Universitat pression scale for BPD patients (CGI-BPD) [16]. Differ-
Autònoma de Barcelona, Avda Sant Antoni Mª Claret 167, Barcelona 08025, ences between these scales mainly involve administration
Spain
2
Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (CIBERSAM),
time, time-frame considered, and the number of items
Madrid, Spain used to assess each criterion. Despite the good
Full list of author information is available at the end of the article

© 2013 Soler et al.; licensee BioMed Central Ltd. This is an Open Access article distributed under the terms of the Creative
Commons Attribution License (http://creativecommons.org/licenses/by/2.0), which permits unrestricted use, distribution, and
reproduction in any medium, provided the original work is properly cited.
Soler et al. BMC Psychiatry 2013, 13:139 Page 2 of 7
http://www.biomedcentral.com/1471-244X/13/139

psychometric properties of these clinician-administered consisted of BPD diagnosis according to DSM-IV criteria
instruments, they all have certain disadvantages, such as a as assessed by a structured interview (DIB-R) [13] and
long administration time or a need for clinical expertise to age between 18 and 45 years. Exclusion criteria were as
perform the assessments. follows: comorbidity with bipolar disorder, schizophrenia,
At the moment, only three self-reported scales are avail- current major depressive disorder, substance dependence,
able to assess BPD severity. The Borderline Evaluation of and severe difficulties in reading comprehension. All par-
Severity Over Time (BEST) [17], a 15-item instrument ticipants had to be native Spanish speakers.
composed of 3 subscales to assess the thoughts, emotions, This study was approved by the Clinical Research Ethics
and behaviours typical of BPD subjects and to measure se- Committee at the Hospital de la Santa Creu i Sant Pau
verity and changes in BPD. The second instrument is the and carried out in accordance with the Declaration of
Borderline Symptom List (BSL-95), created by Bohus et al. Helsinki. Participants were given a detailed description of
[18] based on DSM-IV criteria and the DIB-R, including the study and gave their written informed consent.
the collaboration of clinical experts and patients. The
BSL-95 contains 95 items to evaluate the subjective com- Instruments
plaints common among BPD subjects. Each item is quan-
titatively assessed on a 5-point Likert scale that ranges Diagnosis interview
from 0 (not at all) to 4 (very strong). The BSL-95 has –Revised Diagnostic Interview for Borderlines (DIB-R)
strong psychometric properties, but its length makes it [13]. The DIB-R is a structured interview for assessing
impractical in some settings. For this reason, the original BPD diagnosis criteria in four areas: impulsive behavior,
version (BSL-95) was later reduced to create the Border- cognitive area, affective area and interpersonal relation-
line Symptom List-23 (BSL-23) [19]. The BSL-23 includes ships. The assessment focuses on the prior two years
those items from the original version that had shown the and the scale ranges from 0 to 10, with a cut-off level set
highest levels of sensitivity to change and that discriminate at 6 for a diagnosis of BPD [13].
best between BPD and other disorders. In addition, be-
cause the new version contains only 23 items, the admin- Scales
istration time is considerably shortened. The psychometric
properties of the BSL-23 were assessed in 5 different BPD – Borderline Symptom List – 23 (BSL-23) [19]. The
patient samples. A total of 659 subjects were evaluated BSL-23 is a self-rated scale that assesses BPD
and correlation between the BSL-95 and the BSL-23 was symptomatology. The original version is composed
high. The principal component analysis suggested a struc- of a one-factor structure and has shown a high
ture of one dominant factor. Findings showed a high in- internal consistency as evidenced by a Cronbach’s
ternal consistency, high test-retest reliability, and good alpha of 0.93. It has also shown good reliability for
sensitivity to change after Dialectical Behavioral Therapy BPD diagnosis as well as a satisfactory sensitivity to
(DBT) treatment. In short, the authors considered that the change. Administration of the BSL-23 takes an
BSL-23 was a reliable and brief self-reported instrument average of 3 to 4 minutes.
for assessing BPD severity as well as sensitivity to change. – Barrat Impulsivity Scale (BIS-11) [21]. The BIS-11 is
Several instruments have been created to assess BPD a 30-item self-reported scale that contains 3
diagnosis and severity in the Spanish population [13,16]. subscales: motor impulsivity, cognitive impulsivity,
However, no validated self-report measures are yet avail- and lack of planning. The global impulsivity score
able to specifically assess BPD severity. For this reason, ranges between 0 and 120.
the aim of the present study was to validate the Spanish – Beck Depression Inventory (BDI-II) [22]. This self-
language version of the BSL-23 in a sample of subjects report instrument consists of 21 items to evaluate
with BPD diagnosis. The psychometric properties of depressive symptomatology.
Spanish version of the BSL-23 and its sensitivity to – State Trait Anxiety Inventory (STAI) [23]. STAI is a
change due to therapeutic intervention were tested. 40-item questionnaire with two subscales (20 items
each), one to assess state anxiety (STAI-S) and the
other to evaluate trait anxiety (STAI-T). Total scores
Method range from 0 to 60, and there is no clinical cut-off in
Participants the Spanish version.
The total sample consisted of 240 subjects recruited – Buss-Durkee Hostility Inventory (BDHI) [24]. The
from mental health settings in Spanish public institu- BDHI is a self-reported true/false questionnaire with
tions. Sample size was considered appropriate taking 75 items, 7 subscales (Assault, Indirect Hostility,
into account psychometric recommendations that sug- Irritability, Negativism, Resentment, Suspicion, and
gest 5 to 10 individuals per item [20]. Inclusion criteria Verbal Hostility) and a global hostility score.
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– Clinical Global Impression for Borderlines (CGI-BPD) four categories of BPD severity. This variable was intro-
[16]. The CGI-BPD assesses the severity of BPD duced as between-group factor in a one-way ANOVA with
symptoms as well as sensitivity to therapeutic change. BSL-23 scores as the dependent variable.
This clinician-administered scale measures the
severity of nine items using a 7-point Likert scale. The Data analysis
items are based on DSM-IV diagnosis criteria for Data analysis was carried out using SPSS 18.0 statistical
BPD. In our study, the CGI-BPD was only software for Windows. Descriptive statistics were used to
administered to a sub-sample of patients to assess describe the demographic and clinical characteristics of
sensitivity to change. the sample. An exploratory factorial analysis (EFA) of
principal components with a Varimax rotation was per-
Procedure formed to examine the factorial structure of the scale. It
Participants were enrolled in the study over a two-year was used Confirmatory Factor Analysis (CFA) to explore
period according to the predetermined inclusion and the goodness of fit of the original one-factor structure of
exclusion criteria. Subjects received information about the BSL. EQS software for Windows version 6.1 [25] was
the study aims and instructions on how to complete the used to conduct the CFA. The maximum likelihood with
tests. Participation in the study was voluntary and no fi- robust correction method was used to adjust for distribu-
nancial retribution was given. tional problems in the data set. Although a model with a
The BSL-23 was translated from English to Spanish by non-significant chi-square estimate is generally considered
three native Spanish speakers with clinical expertise and a model with good fit, Hu and Bentler [26] recommended
in accordance with the author’s supervision. An indepen- combinational rules to evaluate model fit. The following
dent native English-speaking translator with expertise in criteria were used to indicate the fit of the CFA models to
translation of bio-medical texts translated this Spanish the data: CFI (Comparative Fit Index) and GFI (Goodness
version back into English. The authors of the original of Fit Index) >.90 and RMSEA (Root Mean Square Error
BSL-23 version approved the final Spanish version. of Approximation) <.08. Values for CFI and GFI ranged
To analyze the convergent validity of the Spanish from 0 to 1. These fit statistics and the chi-square were se-
BSL-23, the following scales were used: BIS-11, BDI, lected because previous research has demonstrated their
STAI-S, STAI-T, BDHI and CGI-BPD (this latter avail- performance and stability [26,27].
able only from 31 individuals). Correlation between To test internal consistency, global Cronbach’s alpha
BSL-23 and DIB-R was also performed in order to as- was estimated and the split-half method was also ap-
certain the convergence with a diagnostic instrument plied. In addition, Cronbach’s alpha was estimated with
for BPD. To study test-retest reliability of the Spanish each of the 23 items removed one at a time from the
BSL-23, a sub-sample of 74 participants were asked scale. Test-retest reliability and convergent validity were
to complete the instrument again after one week. To evaluated by correlation analysis. In order to assess the
examine sensitivity to change following treatment, 31 BSL-23 sensitivity to clinical change, we analyzed post-
individuals completed the BSL-23 before and after 3 minus pre- treatment scores using a t-test comparison.
months intervention based on DBT in a group format Additionally, we compared this change value with CGI-
(1 session per week). The DBT group therapy consists of BPD results through correlational analysis.
a skills training 2 hours per week. These skills are di-
vided into four modules: Interpersonal Effectiveness, Results
Emotion Regulation, Distress Tolerance and Mindful- Socio-demographic and clinical characteristics of the
ness. This sub-sample also completed the CGI-BPD be- sample
fore and after treatment. As shown in Table 1, more than half of the sample were
In order to test if BSL-23 was able to differentiate women (57.5%), with a mean age of 32.4 years old (SD=8).
among different levels of BPD severity, the following A slight majority were single (52.8%) and most had com-
procedure was used. A stepwise backward linear regres- pleted at least secondary schooling. Most subjects (80%)
sion analysis was performed including BDI for affective were not working or studying at the time of the study.
symptomatology, BIS-11 subscales for impulsivity, and BPD symptomatology was moderate to severe, and the
BDHI subscales for hostility and aggression as independent mean DIB-R score was 7.4 (SD=1.6).
variables to predict CGI-BPD scores as the dependent vari-
able. BDI total score, BIS-11 non-planning impulsivity and Factor structure
all BDHI subscales except “Distrust” significantly predicted The Kaiser-Meyer-Olkin (KMO) measure yielded a value
CGI-BPD scores (R2=.73; p=.03). The unstandardized of .952 and Bartlett’s Test of Sphericity was significant
values from the regression model were then divided into (p<.001). An initial exploratory component analysis with
quartiles, which served to finally classify participants in a Varimax rotation showed a three factor structure with
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Table 1 Socio-demographic and clinical characteristics of loadings superior to .40, except for item 23. Table 2
the sample shows the factorial loadings of each item.
BPD (n=240) The one-factor model in the CFA showed good fit
Age (M, SD) 32.4 (8) indices sbχ2= 574.7904 (p<.001), (CFI= .905, GFI=.767,
DIB- R (M, SD) 7.4 (1.6) SRMR=.053, RMSEA= .079 [.071-.087]). According to
the fit indices, the one-factor model represents correctly
Gender – Woman (%) 57.5
the observed data.
Marital status (%)
Single 52.8
Married 32.3 Reliability
Divorced 14.5 The Cronbach’s alpha coefficient was .936 and the split-
Widow .4
half method yielded a correlation of r=.92, indicating that
the scale has a high overall internal consistency. In the
Education (%)
item-by-item reliability analysis, Cronbach's alpha coeffi-
No education 3.8 cient showed a slight improvement (from .936 to .949) in
Primary school 34.6 its value when item 23 was not included.
Secondary education 44.2 Analysis of test-retest stability within one week was
University 15.4 performed in a subsample of 74 subjects, with satisfactory
Current activity (%) results (r=.734; p<.01).
Employed 16.7
Student 3.3
Convergent validity
unemployed 80% As shown in Table 3, positive moderate to high correla-
Note. BPD=Borderline Personality Disorder; DIB-R=Diagnostic Interview for tions were observed between the scores on the BSL-23 and
Borderlines Revised.
depression symptoms measured by the BDI (r=.787), state-
anxiety measured by the STAI-S (r=.705), trait-anxiety by
Eigen values greater than 1 (11.065, 1.407 and 1.120), means of STAI-T (r=.746), hostility measured by the BDHI
accounting for 59.1% of total variance. The scree plot, (r=.421) and impulsivity measured by the BIS (r=.376). All
however, suggested a unifactorial solution (Figure 1). A correlations were highly significant at p< .001. Correlation
posterior EFA was performed by fixing one factor. The analyses between BSL-23 and DIB-R and CGI-BPD showed
unifactorial solution explained 48.11% of total variance. that this latter was strongly associated with BSL-23, while
Most of the items (22 out of 23) showed total factorial DIB-R was moderately related (see Table 3).

Figure 1 Scree plot of the BSL-23 Spanish version.


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Table 2 Factor Structure of the BSL-23 Spanish version subscales: Abandonment (r=.636), Unstable Relationships
BSL Items Factor 1 (r=.719), Impulsivity (r=.675), Suicide(r=.733), Affective
BSL-1 Me resultaba difícil concentrarme .702 Instability (r=.836), Anger (r=.810) and Paranoid Idea-
BSL-2 Me sentí indefenso .737
tion (r=.503). All reported correlations were significant
at p<.01.
BSL-3 Estuve ausente e incapaz de recordar .606
que estaba haciendo en realidad
Discrimination among BPD severity levels
BSL-4 Sentí asco .569
BSL-23 was able to discriminate among different levels
BSL-5 Pensé en hacerme daño .767
of BPD severity [F(3,179)=51.18; p<.001]. Table 4 dis-
BSL-6 Desconfié de los demás .586 plays Bonferroni’s posthoc analyses regarding BSL-23
BSL-7 No creía que tuviera derecho a vivir .775 scores among groups. As it can be observed BSL-23 dif-
BSL-8 Me sentía solo .749 ferentiated all groups of severity.
BSL-9 Sentí una tensión interna estresante .800
BSL-10 Sentí mucho miedo de imágenes .655
Discussion
que me vinieron a la cabeza Although BPD is the most commonly studied personality
BSL-11 Me odié a mí mismo .825 disorder in clinical trials, only a very limited number of
self-reported questionnaires are available to specifically
BSL-12 Quise castigarme .603
assess BPD severity and sensitivity to change following
BSL-13 Sufrí de vergüenza .640
therapeutic interventions. Moreover, none of the existing
BSL-14 Mi humor oscilaba rápidamente entre .831 instruments had been adapted for Spanish speakers, until
la ansiedad, la rabia y la depresión
now. The original BSL-95 was shortened to the BSL-23 to
BSL-15 Sufrí al oír voces y ruidos procedentes .521 reduce assessment time and to target sensitivity to change.
de dentro o fuera de mi cabeza
In the current study, the Spanish BSL-23 has shown good
BSL-16 Las críticas tuvieron un efecto demoledor .711
psychometric properties similar to the original version.
en mí
The principal component analysis of the current ins-
BSL-17 Me sentí vulnerable .752
trument presents a unidimensional factor structure identi-
BSL-18 La idea de morirme me causó una .782 cal to the original version. The percentage of variance
cierta fascinación
BSL-19 Nada parecía tener sentido para mí .839
BSL-20 Tuve miedo de perder el control .797 Table 3 Correlations between Spanish version of BSL-23
BSL-21 Me di asco a mí mismo .600 scores and other scales
BSL-22 Tuve la sensación de salir de mí mismo .490 BSL-23

BSL-23 Sentí que no valía nada .373 Beck Depression Inventory (BDI) .787**
State Trait Anxiety Inventory – S (STAI-S) .705**
State Trait Anxiety Inventory – T (STAI-T) .746**
Buss-Durkee Hostility Inventory (BDHI) Total Score .421**
Sensitivity to change
To establish the scale’s ability to detect improvement BDHI – Fisical Hostility .200**
in BPD symptomatology, the delta scores (difference BDHI – Verbal Hostility .244**
between the first and second administration scores) BDHI- Indirect Hostility .373**
obtained in BSL-23 were correlated with the improve- BDHI - Irritability .396**
ment observed in the CGI-BPD (measured before and BDHI - Resentment .412**
after a 3-month DBT skills training treatment) in a sub
BDHI - Distrust .333**
sample of 31 patients with BPD. The mean pre- and
post-treatment scores for the BSL-23 were, respectively, BDHI - Negativism .180*
2.21 (SD=.96), and 1.83 (SD=.96; p= .01). For the CGI- BDHI - Guilt .301**
BPD, the mean pre- and post-treatment scores were 4.80 Barrat Impulsivness Scale (BIS) – Total Score .376**
(SD=1.04) and 4.16 (SD= .96.; p= .002), respectively. The BIS – Attentional .144*
mean change was obtained for both the BSL-23 and the BIS - Motor .424**
CGI-BPD (including overall score plus all subscales) in
BIS - Nonplanning .276**
order to compare pre- and post-treatment scores. The
correlation between the mean change in BSL-23 and in CGI-BPD .889**
the CGI-BPD global score was significant (r=.79). Other DIB-R .407**
significant correlations were identified for the following *p<.05, **p<.001.
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Table 4 BSL mean scores’ distribution by BPD severity levels as measured by the categorical CGI-BPD unstandardized
scores
1st quartile 2nd quartile 3rd quartile 4th quartile Bonferroni posthoc comparisons
(n=46) (n=46) (n=46) (n=45)
BSL-23 scores .55 [.61] 1.03 [.81] 1.78 [.81] 2.44 [.89] (1st )<(2nd)*,
(1st )< (3rd)***, (1st )< (4th)***,
(2nd)<(3rd )***, (2nd)< (4th)***,
(3rd)<(4th)**
*p<.05; **p<.01; ***p<.001.
Mean and SD (between brackets) are represented. The following quartile values represent each severity level according to predicted CGI-BPD scores: 1st quartile:
3.59, 2nd quartile: 4.27; 3rd quartile: 4.9; 4th quartile: 6.63. BPD: Borderline Personality Disorder,.

(48.11%) explained by this single factor is even better than between BSL-23 and other specific BPD instruments i.e.
the one obtained in the original validation study [18]. In DIB-R and CGI-BPD indicating good and excellent con-
our study, this unidimensional model was also confirmed vergent validity, respectively. The slight discrepancy of
by a CFA. The findings show a high internal consistency convergent validity with regard these two instruments
of the Spanish short version of BSL as indicated by the may be due to the fact that BSL-23 and CGI-BPD assess
high Cronbach’s alpha and Spearman-Brown coefficient. the same temporal frame (one week), while the DIB-R
Although item 23 shows less psychometric robustness recalls information for the last two years. These results
compared to the rest on factorial and reliability ana- support the convergent validity of the Spanish version of
lyses, their psychometric indexes range from moderate the questionnaire and the capacity of the BSL-23 to dif-
to acceptable values. Moreover, the reliability of the ferentiate different levels of severity is a strong attribute
Spanish BSL-23 is similar to that of the English versions of the scale to be used either in clinical settings and
(BSL-23 and BSL-95), both of which had a Cronbach’s research.
alpha of .97. The instrument also showed a good capacity to detect
The one-week temporal reliability of the scale was high changes produced by therapeutic BPD interventions. To
(r=.73) and comparable to the scores obtained in the ori- assess sensitivity to changes, we carried out a 3-month
ginal BSL-23 (r=.82) and BSL-95 (r=.84) studies [18,19]. DBT group therapy program whose effectiveness in BPD
Given the wide spectrum of symptoms for BPD, we patients had been proven in a previous study [28]. This
expected to observe positive correlations between the therapeutic intervention, based on self-regulatory skills
Spanish version of BSL-23 and other self-reported scales acquisition, was nearly identical to the program used in
designed to assess depression and anxiety symptoms, the original BSL-23 [19]. In our study, BSL-23 scores
hostility, and impulsivity. BSL-23 scores showed a posi- were compared to the CGI-BPD [16], an instrument also
tive correlation with BDI, BDHI, BIS and STAI-S and developed to assess changes in BPD symptoms after
STAI-T and this correlation ranged from low/moderate treatment, and we found a strong positive correlation
–BDHI and BSI (r=.144 to r=.424; including subscales)– between both instruments. BSL-23 also correlate posi-
to high: BDI and STAI subscales (r=.705 to r=.787). The tively (r≥.50) with improvements observed in the CGI-
original BSL-23 study showed a strong correlation be- BPD subscales for Abandonment, Unstable Relationships,
tween scores on affective symptomatology and BSL-23 Impulsivity, Suicide, Affective Instability, Anger Paranoid
[19]; in our study, we also found a high correlation be- Ideation.
tween BSL-23 and BDI scores. This association between Finally, a limitation of our study is the absence of a
depressive symptomatology and BPD scales has also non-BPD clinical group comparison as had been done in
been reported in other self-reported BPD scales [17]. the original English version with five different psychiatric
However, unlike the original study by Bohus et al. [19], samples [19].
we found high and significant correlations between anx-
iety symptoms and BSL-23. Although measures of hos-
tility and impulsivity were not used to study convergent Conclusions
validity in previous BSL validations, we found moderate To conclude, the Spanish BSL-23 is a reliable instrument
and positive correlations between Spanish BSL-23 and for assessing and discriminating BPD severity and clinical
BDHI (hostility) and BIS (impulsivity) scores. The corre- outcomes after a psychotherapeutic intervention. More-
lations seen in our study were similar to those previously over, administration-time is brief and it is suitable for use
described by Bohus et al. [18]. As expected, correlations in both research and clinical settings.
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Competing interests interview for borderlines revised (DIB-R). Actas Esp Psiquiatr 2004,
The authors declare that they have no competing interests. 32:293–298.
14. Giesen-Bloo JH, Wachters LM, Schouten E, Arntz A: The borderline
Authors’ contributions personality disorder severity index-IV: psychometric evaluation and
JS conceived the study aims and design, and developed the study in dimensional structure. Pers Individ Dif 2010, 49:136–141.
discussions with JT, JP, AF, CO, ME, DV, AS and MB. JS performed the analysis 15. Zanarini MC, Vujanovic AA, Parachini EA, Boulanger JL, Frankenberg FR,
and drafted the initial manuscript. All authors contributed to interpretation Hennen J: Zanarini rating scale for borderline personality disorder
of results, revised and commented on the manuscript for important (ZAN-BPD): a continuous measure of DSM-IV borderline
intellectual content. All authors read and approved the final manuscript. psychopathology. J Pers Disord 2003, 17:233–242.
16. Pérez V, Barrachina J, Soler J, Pascual JC, Campins MJ, Puigdemont D,
Alvarez E: The clinical global impression scale for borderline personality
Acknowledgments
disorder patients (CGI-BPD): a scale sensible to detect changes. Actas Esp
This study was supported by Centro de Investigación Biomédica en Red de
Psiquiatr 2007, 35:229–235.
Salud Mental (CIBERSAM) and by a grant from Instituto de Salud Carlos III
17. Pfohl B, Blum N: St. John D, McCormick B, Allen J, black DW: reliability
(PI10/00253).
and validity of the borderline evaluation of severity over time: a new
scale to measure severity and change in borderline personality disorder.
Author details
1 J Pers Disord 2009, 23:281–293.
Servicio de Psiquiatría, Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, Universitat
18. Bohus M, Limberger MF, Frank U, Chapman A, Kühler T, Stieglitz RD:
Autònoma de Barcelona, Avda Sant Antoni Mª Claret 167, Barcelona 08025,
Psychometric properties of the borderline symptom list (BSL).
Spain. 2Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental
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(CIBERSAM), Madrid, Spain. 3Servei de Psiquiatria i Salut Mental, Hospital de
19. Bohus M, Kleindienst N, Limberger MF, Stieglitz RD, Domsalla M, Chapman
Igualada (Consorci Sanitari de l’Anoia), Igualada, Spain. 4Unitat de Psicologia
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www.biomedcentral.com/submit
Borderline Symptom List 23 (BSL-23)

Code: ___________ Date: ___________

Please follow these instructions when answering the questionnaire:In the following table you
will find a set of difficulties and problems which possibly describe you. Please work through
the questionnaire and decide how much you suffered from each problem in the course of the
last week. In case you have no feelings at all at the present moment, please answer according
to how you think you might have felt. Please answer honestly. All questions refer to the last
week. If you felt different ways at different times in the week, give a rating for how
things were for you on average.
Please be sure to answer each question.

not at very
In the course of last week... all
a little rather much
strong

1 It was hard for me to concentrate 0 1 2 3 4


2 I felt helpless 0 1 2 3 4
I was absent-minded and unable to remember what I was actually
3 0 1 2 3 4
doing
4 I felt disgust 0 1 2 3 4
5 I thought of hurting myself 0 1 2 3 4
6 I didn’t trust other people 0 1 2 3 4
7 I didn’t believe in my right to live 0 1 2 3 4
8 I was lonely 0 1 2 3 4
9 I experienced stressful inner tension 0 1 2 3 4
10 I had images that I was very much afraid of 0 1 2 3 4
11 I hated myself 0 1 2 3 4
12 I wanted to punish myself 0 1 2 3 4
13 I suffered from shame 0 1 2 3 4
14 My mood rapidly cycled in terms of anxiety, anger, and depression 0 1 2 3 4
15 I suffered from voices and noises from inside or outside my head 0 1 2 3 4
16 Criticism had a devastating effect on me 0 1 2 3 4
17 I felt vulnerable 0 1 2 3 4
18 The idea of death had a certain fascination for me 0 1 2 3 4
19 Everything seemed senseless to me 0 1 2 3 4
20 I was afraid of losing control 0 1 2 3 4
21 I felt disgusted by myself 0 1 2 3 4
22 I felt as if I was far away from myself 0 1 2 3 4
23 I felt worthless 0 1 2 3 4

PSM ZI Mannheim /Germany 06/2007 1


Protocolo BSL-23

INICIALES PACIENTE:

NUMERO PACIENTE:

CUADERNO DE RECOGIDA DE DATOS


2

Protocolo BSL-23 Iniciales paciente: ____ ____ ____

VISITA 1

SERVICIO PSIQUIATRIA HSCSP Firma investigador: ____________


3

Protocolo BSL-23 Iniciales paciente: ____ ____ ____

Fecha de visita 1:

IDENTIFICACIÓN DEL PACIENTE

Iniciales: Nº paciente:

Fecha de nacimiento: Edad: años

Sexo: Hombre
Mujer

¿El paciente recibe tratamiento farmacológico?

Sí No

Especificar (fármaco y dosis):


_______________________________________________________________________
_______________________________________________________________________
_______________________________________________________________________
_______________________________________________________________________

DATOS SOCIO-DEMOGRÁFICOS

Estado civil: Soltero/a


Casado-a / pareja de hecho o convivencia con pareja estable
Divorciado-a / separado-a
Viudo-a

Estudios: Sin estudios


Estudios primarios / EGB
BUP-ESO / COU-BACHILLERATO / FP
Estudios universitarios

Situación Laboral: Trabaja


En paro
De baja temporal
Baja por larga enfermedad
Jubilado/a
Otros:

SERVICIO PSIQUIATRIA HSCSP Firma investigador: ____________


Borderline Symptom List 23 (BSL-23)

Code: ___________________________________ Date: |__|__|. |__|__|. | 2 | 0 |__|__|

Por favor, siga estas instrucciones cuando responda el cuestionario: En la siguiente tabla en-
contrará una serie de dificultades y problemas que podrían describirle. Por favor, lea deteni-
damente el cuestionario y decida en qué grado le afectó cada problema durante la semana
pasada. En el caso de que no sienta nada en este momento, por favor responda de acuerdo a
cómo piensa que podría haberse sentido. Por favor responda con sinceridad.
Todas las preguntas hacen referencia a la última semana. Si se ha sentido de diferente
manera en diferentes momentos de la semana, haga una valoración promedio de cómo
le fueron las cosas.
Por favor asegúrese de responder a todas las preguntas.

Muchí-
Durante la última semana Nunca Algo Bastante Mucho
simo

1 Me resultaba difícil concentrarme 0 1 2 3 4


2 Me sentí indefenso 0 1 2 3 4
Estuve ausente e incapaz de recordar que estaba haciendo en
3 0 1 2 3 4
realidad
4 Sentí asco 0 1 2 3 4
5 Pensé en hacerme daño 0 1 2 3 4
6 Desconfié de los demás 0 1 2 3 4
7 No creía que tuviera derecho a vivir 0 1 2 3 4
8 Me sentía solo 0 1 2 3 4
9 Sentí una tensión interna estresante 0 1 2 3 4
10 Sentí mucho miedo de imágenes que me vinieron a la cabeza 0 1 2 3 4
11 Me odié a mí mismo 0 1 2 3 4
12 Quise castigarme 0 1 2 3 4
13 Sufrí de vergüenza 0 1 2 3 4
Mi humor oscilaba rápidamente entre la ansiedad, la rabia y la
14 0 1 2 3 4
depresión.
Sufrí al oír voces y ruidos procedentes de dentro o fuera de mi
15 0 1 2 3 4
cabeza
16 Las críticas tuvieron un efecto demoledor en mí 0 1 2 3 4
17 Me sentí vulnerable 0 1 2 3 4
18 La idea de morirme me causó una cierta fascinación 0 1 2 3 4
19 Nada parecía tener sentido para mí 0 1 2 3 4
20 Tuve miedo de perder el control 0 1 2 3 4
21 Me di asco a mí mismo 0 1 2 3 4
22 Tuve la sensación de salir de mí mismo 0 1 2 3 4
23 Sentí que no valía nada 0 1 2 3 4

Daniel Vega, Department of Psychiatry, Igualada Hospital (Barcelona, Spain) & 1


Joaquim Soler, Department of Psychiatry, Santa Creu i Sant Pau Hospital (Barcelona, Spain) 05/2009
Martin Bohus et al., Central Institute of Mental Health (Mannheim, Germany) 06/2007
Ahora nos interesaría conocer además la calidad de su estado general a lo largo de la última
semana. 0 % significa absolutamente hundido, 100% significa excelente. Por favor, señale
el porcentaje que más se aproxime a su situación.

0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100%

(absolutamente hun-
dido)
(excelente)

BSL - Supplement: Items for Assessing Behavior

Diaria-
Durante la última semana
2- 3 4-6 mente
Nada una vez
veces veces o más a
menudo

1 Me hice daño cortándome, quemándome, 0 1 2 3 4


estrangulándome, dándome golpes con la cabeza, etc.

2 Dije a otras personas que iba a matarme 0 1 2 3 4

3 Intenté suicidarme 0 1 2 3 4

4 Tuve atracones de comida 0 1 2 3 4

5 Me provoqué el vómito 0 1 2 3 4

6 Realicé deliberadamente conductas arriesgadas como


conducir demasiado rápido o en dirección contraria, 0 1 2 3 4
hacer equilibrios y juegos en lugares altos, en las vías
de tren o con trenes en marcha, etc.

7 Me emborraché 0 1 2 3 4

8 Tomé drogas 0 1 2 3 4

9 Tomé medicación que no se me había recetado o si se 0 1 2 3 4


me había prescrito, tomé más de la dosis recetada.

10 Tuve brotes de ira incontrolada o ataqué físicamente a 0 1 2 3 4


otras personas

11 Tuve relaciones sexuales que no pude controlar, de las 0 1 2 3 4


cuales más tarde me sentí avergonzado/a o enfadado/a.

Por favor, compruebe que ha contestado a todas las preguntas.

LE AGRADECEMOS MUCHO SU PARTICIPACIÓN!


POR FAVOR, DEVUELVA EL CUESTIONARIO A SU TERAPEUTA.

Daniel Vega, Department of Psychiatry, Igualada Hospital (Barcelona, Spain) & 2


Joaquim Soler, Department of Psychiatry, Santa Creu i Sant Pau Hospital (Barcelona, Spain) 05/2009
Martin Bohus et al., Central Institute of Mental Health (Mannheim, Germany) 06/2007
Siguien

9.5. Inventario de Hostilidad de Buss-Durkee 1


(Buss-Durkee Hostility Inventory, BDHI)

Verdadero Falso
1. Raramente le pego a alguien, aun si la persona me pega a mí primero ! !
2. A veces chismorreo sobre las personas que me caen mal ! !
3. A menos que me pidan que haga algo de buena manera, no lo hago ! !
4. Me enfurezco con facilidad pero se me pasa rápido ! !
5. Parece que nunca recibo lo que me merezco ! !
6. Sé que la gente tiende a hablar mal de mí a mis espaldas ! !
7. Cuando desapruebo el comportamiento de mis amistades, se lo hago saber ! !
8. Las pocas veces que he hecho trampa, he sufrido un remordimiento insoportable ! !
9. De vez en cuando, no puedo resistir las ganas de hacer daño a los demás ! !
10. Nunca me pongo tan furioso como para tirar cosas ! !
11. A veces las personas me molestan con tan sólo estar a mi alrededor ! !
12. Cuando alguien establece una regla que no me gusta, me dan ganas de romperla ! !
13. Los demás siempre parecen recibir todas las oportunidades ! !
14. Tiendo a no confiar en la gente que es más amigable de lo que yo espero ! !
15. A menudo encuentro que no estoy de acuerdo con los demás ! !
16. A veces tengo pensamientos malos que me hacen sentir avergonzado ! !
17. No sé de ninguna razón para pegarle a una persona ! !
18. Cuando estoy furioso, a veces pongo mala cara ! !
19. Cuando alguien es mandón, hago lo opuesto de lo que me pide ! !
20. Me molesto mucho más a menudo de lo que la gente piensa ! !
21. No conozco a nadie a quien odie plenamente ! !
22. Hay cierto número de personas a quienes aparentemente les caigo mal ! !
23. No puedo evitar discutir con personas que no están de acuerdo conmigo ! !
24. Las personas que no cumplen con su trabajo deben sentirse muy culpables ! !
25. Si alguien me pega primero, le caigo encima ! !
26. Cuando estoy furioso/a, a veces doy portazos ! !
27. Siempre tengo paciencia con los demás ! !
28. Ocasionalmente, cuando estoy furioso/a con alguien, dejo de hablarle por algún tiempo ! !
29. Cuando pienso en lo que me ha pasado, no puedo evitar sentir un leve resentimiento ! !
30. Hay cierto número de personas que parecen tener celos de mí ! !
31. Insisto en que las personas respeten mis derechos ! !
32. Me deprime pensar que no hice más por mis padres ! !
33. Quien me insulte a mí o a mi familia se está buscando una pelea ! !
34. Nunca les gasto bromas a las personas ! !
35. Me revienta que alguien se burle de mí ! !
36. Cuando la gente es mandona, tardo más en hacer las cosas para fastidiarla ! !
37. Casi todas las semanas veo a alguien que me cae mal ! !
38. A veces me da la impresión de que los demás se ríen de mí ! !

9. Instrumentos de evaluación para la personalidad y sus trastornos 301


9.5. Inventario de Hostilidad de Buss-Durkee
2
(Buss-Durkee Hostility Inventory, BDHI)

Verdadero Falso

39. Aun cuando me da coraje, no uso malas palabras ! !


40. Me preocupo por que se me perdonen mis pecados ! !
41. Las personas que se la pasan fastidiando se están buscando un puñetazo en la nariz ! !
42. A veces pongo mala cara cuando las cosas no salen a mi manera ! !
43. Si una persona me molesta, soy capaz de decirle lo que pienso de ella ! !
44. A veces me siento como la pólvora, a punto de explotar ! !
45. Aunque no lo demuestro, a veces me consumen los celos ! !
46. Mi frase favorita es «nunca confíes en los desconocidos» ! !
47. Cuando la gente me grita, yo le grito también ! !
48. Hago muchas cosas que me dan remordimiento después ! !
49. Cuando pierdo los estribos, soy capaz de abofetear a alguien ! !
50. Después de los diez años, no me volvió a dar una pataleta ! !
51. Cuando me pongo furioso/a digo cosas desagradables ! !
52. A veces tengo una actitud de «atrévete a meterte conmigo» ! !
53. Si la gente conociera mis sentimientos, me considerarían una persona poco llevadera ! !
54. Usualmente me pregunto cuál será el motivo oculto que tiene la persona ! !
que hace algo para ayudarme
55. No podría poner a alguien en su sitio, aunque se lo mereciera ! !
56. El fracasar me da remordimiento ! !
57. Me meto en peleas tan a menudo como los demás ! !
58. Recuerdo haber estado tan furioso/a que cogí la primera cosa que encontré y la rompí ! !
59. A menudo hago amenazas sin intención de llevarlas a cabo ! !
60. No puedo evitar ser algo maleducado/a con las personas que me caen mal ! !
61. Hay veces que siento que la vida ha sido injusta conmigo ! !
62. Antes yo pensaba que la mayoría de la gente decía la verdad, pero ahora sé que no es así ! !
63. Generalmente disimulo la mala opinión que tengo de las otras personas ! !
64. Cuando hago algo que está mal, mi conciencia me castiga severamente ! !
65. Si tuviera que recurrir a la violencia física para defender mis derechos, lo haría ! !
66. Si alguien no me trata bien, no dejo que eso me moleste ! !
67. No tengo enemigos que realmente quieran hacerme daño ! !
68. Cuando estoy discutiendo, tiendo a alzar la voz ! !
69. A menudo siento que no he llevado una vida correcta ! !
70. He conocido a personas que me han llevado a tal extremo que nos hemos liado a golpes ! !
71. No dejo que muchas cosas sin importancia me molesten ! !
72. Es raro que yo sienta que alguien me está tratando de enfurecer o insultar ! !
73. Últimamente he estado de mal humor ! !
74. Prefiero dar mi brazo a torcer que discutir por algo ! !
75. A veces demuestro mi enfado dando golpes en la mesa ! !

9. Instrumentos de evaluación para la personalidad y sus trastornos 302


Siguient

9.4. Escala de Impulsividad de Barratt


(Barratt Impulsiveness Scale, BIS-11)
Instrucciones: Las personas son diferentes en cuanto a la forma en que se comportan y piensan en distintas situaciones. Ésta es una
prueba para medir algunas de las formas en que usted actúa y piensa. No se detenga demasiado tiempo en ninguna de las
oraciones. Responda rápida y honestamente. (Entrevistador: Lea cada oración al respondiente y marque la contestación. Si la
persona no entiende la pregunta, plantéela de la forma que está entre paréntesis).

Raramente A Siempre o
Ocasionalmente
o nunca menudo casi siempre
(1)
(0) (3) (4)

1. Planifico mis tareas con cuidado ! ! ! !


2. Hago las cosas sin pensarlas ! ! ! !
3. Casi nunca me tomo las cosas a pecho ! ! ! !
(no me perturbo con facilidad)
4. Mis pensamientos pueden tener gran velocidad ! ! ! !
(tengo pensamientos que van muy rápido en mi mente)
5. Planifico mis viajes con antelación ! ! ! !
6. Soy una persona con autocontrol ! ! ! !
7. Me concentro con facilidad (se me hace fácil concentrarme) ! ! ! !
8. Ahorro con regularidad ! ! ! !
9. Se me hace difícil estar quieto/a por largos períodos de tiempo ! ! ! !
10. Pienso las cosas cuidadosamente ! ! ! !
11. Planifico para tener un trabajo fijo (me esfuerzo por asegurar ! ! ! !
que tendré dinero para pagar por mis gastos)
12. Digo las cosas sin pensarlas ! ! ! !
13. Me gusta pensar sobre problemas complicados ! ! ! !
(me gusta pensar sobre problemas complejos)
14. Cambio de trabajo frecuentemente (no me quedo en el mismo ! ! ! !
trabajo por largos períodos de tiempo)
15. Actúo impulsivamente ! ! ! !
16. Me aburro con facilidad tratando de resolver problemas en mi mente ! ! ! !
(me aburre pensar en algo por demasiado tiempo)
17. Visito al médico y al dentista con regularidad ! ! ! !
18. Hago las cosas en el momento que se me ocurren ! ! ! !
19. Soy una persona que piensa sin distraerse (puedo enfocar mi mente ! ! ! !
en una sola cosa por mucho tiempo)
20. Cambio de vivienda a menudo (me mudo con frecuencia ! ! ! !
o no me gusta vivir en el mismo sitio por mucho tiempo)
21. Compro cosas impulsivamente ! ! ! !
22. Yo termino lo que empiezo ! ! ! !
23. Camino y me muevo con rapidez ! ! ! !
24. Resuelvo los problemas experimentando (resuelvo los problemas ! ! ! !
tratando una posible solución y viendo si funciona)
25. Gasto efectivo o en crédito más de lo que gano ! ! ! !
(gasto más de lo que gano)
26. Hablo rápido ! ! ! !
27. Tengo pensamientos extraños cuando estoy pensando ! ! ! !
(a veces tengo pensamientos irrelevantes cuando pienso)
28. Me interesa más el presente que el futuro ! ! ! !
29. Me siento inquieto/a en clases o charlas (me siento inquieto/a si tengo ! ! ! !
que oír a alguien hablar por un largo período de tiempo)
30. Planifico para el futuro (me interesa más el futuro que el presente) ! ! ! !

9. Instrumentos de evaluación para la personalidad y sus trastornos 267


BECK DEPRESSION INVENTORY (BDI)

Para cada pregunta, señale aquella frase con la que mejor se identifica su estado
de ánimo actual.

1. A. No me siento triste.
B. Me siento triste.
C. Siempre me siento triste o afligido/a y no puedo evitarlo.
D. Me siento tan triste o afligido/a que no puedo soportarlo.

2. A. No me siento especialmente desanimado/a ante el futuro.


B. Me siento desanimado/a ante el futuro.
C. No hay nada que me haga ilusión.
D. Creo que las cosas no pueden mejorar y no tengo ninguna esperanza en
el futuro.
3. A. No me siento fracasado/a.
B. Me siento más fracasado/a que la mayoría de la gente.
C. Cuando recuerdo mi pasado sólo veo fracasos.
D. Creo que soy un fracasado/a total como persona.

4. A. Me siento tan satisfecho/a como antes.


B. Ya no me gustan tanto las cosas como antes.
C. Ya no me satisfará nunca nada.
D. Estoy insatisfecho/a o aburrido/a de todo.

5. A. No me siento especialmente culpable.


B. A veces me siento culpable.
C. La mayor parte del tiempo me siento bastante culpable.
D. Continuamente me siento culpable.

6. A. No me siento maltratado/a.
B. Tengo la sensación que me pueden maltratar.
C. Creo que me maltratarán.
D. Tengo la sensación que me están maltratando.

7. A. No me siento decepcionado/a de mí mismo.


B. Estoy decepcionado/a de mí mismo/a.
C. Estoy asqueado/a de mí mismo/a.
D. Me odio.
8. A. No creo que sea peor que otros/as
B. Soy crítico/a conmigo mismo por mis debilidades o errores.
C. Me culpo continuamente por mis equivocaciones.
D. Me culpo continuamente de todo lo que va mal.

9. A. No tengo pensamientos de matarme.


B. Tengo pensamientos de matarme, pero no los haría realidad.
C. Me gustaría matarme.
D. Me mataría si tuviese la oportunidad.

10. A. No lloro más de lo que es normal.


B. Lloro más que antes.
C. Ahora lloro siempre.
D. Antes acostumbraba a llorar, pero ahora ya no puedo aunque quiera.

11. A. No estoy más irritado/a que antes.


B. Me preocupo o me irrito más fácilmente que antes.
C. Me siento irritado/a continuamente.
D. Ya no me irritan en absoluto las cosas que antes me irritaban.

12. A. No he perdido el interés per la gente.


B. Estoy menos interesado/a por la gente que antes.
C. He perdido gran parte del interés por la gente.
D. He perdido todo el interés por otras personas.

13. A. Tomo decisiones tan bien como siempre.


B. Retraso las decisiones más que antes.
C. Me cuesta tomar las decisiones más que antes.
D. Ya no puedo tomar ninguna decisión nunca más.

14. A. No creo que tenga un aspecto peor que antes.


B. Me preocupa tener un aspecto envejecido o poco atractivo/a.
C. Creo que hay cambios permanentes en mi apariencia que me dan un
aspecto poco atractivo/a.
D. Creo que parezco feo/a.

15. A. Puedo trabajar tan bien como antes.


B. Me supone un esfuerzo extra comenzar alguna cosa.
C. He de esforzarme muchísimo para hacer cualquier cosa.
D. No puedo hacer ningún tipo de trabajo.

16. A. Puedo dormir tan bien como antes.


B. No duermo tan bien com antes.
C. Me despierto una o dos horas más temprano que antes y me cuesta
volver a dormir.
D. Me despierto diversas horas más temprano que antes y no puedo volver
a dormir.
17. A. No me canso más que antes.
B. Me canso más fácilmente que antes.
C. Me canso de hacer casi cualquier cosa.
D. Estoy demasiado cansado/a para hacer nada.

18. A. No tengo menos hambre que antes.


B. No tengo tanta hambre como antes.
C. Actualmente tengo mucha menos hambre.
D. Ya nunca tengo hambre.

19. A. No he perdido peso, o casi nada, últimamente.


B. He perdido más de 2,5 kg.
C. He perdido más de 5 kg.
D. He perdido más de 7 kg.

20. A. Mi salud me preocupa más que antes.


B. Estoy preocupado/a por molestias físicas, como dolores, o bien
molestias gástricas, o bien estreñimiento.
C. Estoy muy preocupado/a por molestias físicas y me es difícil pensar en
otras cosas.
D. Estoy tan preocupado/a por molestias físicas que no puedo pensar en
nada más.
21. A. No he notado ningún cambio reciente en mi interés por el sexo.
B. Estoy menos interesado/a por el sexo que antes.
C. Estoy bastante menos interesado por el sexo actualmente.
D. He perdido totalmente el interés por el sexo.
Siguien

7.5. Inventario de Ansiedad Estado-Rasgo 1


(State-Trait Anxiety Inventory, STAI)
ANSIEDAD-ESTADO
Instrucciones: A continuación encontrará unas frases que se utilizan corrientemente para describirse uno a sí mismo.
Lea cada frase y señale la puntuación de 0 a 3 que indique mejor cómo se siente usted ahora mismo, en este momento.
No hay respuestas buenas ni malas. No emplee demasiado tiempo en cada frase y conteste señalando la respuesta que mejor
describa su situación presente.
1. Me siento calmado 0. Nada 1. Algo
2. Bastante 3. Mucho
2. Me siento seguro 0. Nada 1. Algo
2. Bastante 3. Mucho
3. Estoy tenso 0. Nada 1. Algo
2. Bastante 3. Mucho
4. Estoy contrariado 0. Nada 1. Algo
2. Bastante 3. Mucho
5. Me siento cómodo (estoy a gusto) 0. Nada 1. Algo
2. Bastante 3. Mucho
6. Me siento alterado 0. Nada 1. Algo
2. Bastante 3. Mucho
7. Estoy preocupado ahora por posibles desgracias futuras 0. Nada 1. Algo
2. Bastante 3. Mucho
8. Me siento descansado 0. Nada 1. Algo
2. Bastante 3. Mucho
9. Me siento angustiado 0. Nada 1. Algo
2. Bastante 3. Mucho
10. Me siento confortable 0. Nada 1. Algo
2. Bastante 3. Mucho
11. Tengo confianza en mí mismo 0. Nada 1. Algo
2. Bastante 3. Mucho
12. Me siento nervioso 0. Nada 1. Algo
2. Bastante 3. Mucho
13. Estoy desasosegado 0. Nada 1. Algo
2. Bastante 3. Mucho
14. Me siento muy «atado» (como oprimido) 0. Nada 1. Algo
2. Bastante 3. Mucho
15. Estoy relajado 0. Nada 1. Algo
2. Bastante 3. Mucho
16. Me siento satisfecho 0. Nada 1. Algo
2. Bastante 3. Mucho
17. Estoy preocupado 0. Nada 1. Algo
2. Bastante 3. Mucho
18. Me siento aturdido y sobreexcitado 0. Nada 1. Algo
2. Bastante 3. Mucho
19. Me siento alegre 0. Nada 1. Algo
2. Bastante 3. Mucho
20. En este momento me siento bien 0. Nada 1. Algo
2. Bastante 3. Mucho

7. Instrumentos de evaluación para los trastornos neuróticos y secundarios a situaciones estresantes 225
7.5. Inventario de Ansiedad Estado-Rasgo
2
(State-Trait Anxiety Inventory, STAI)

ANSIEDAD-RASGO
Instrucciones: A continuación encontrará unas frases que se utilizan corrientemente para describirse uno a sí mismo.
Lea cada frase y señale la puntuación de 0 a 3 que indique mejor cómo se siente usted en general, en la mayoría de las ocasiones.
No hay respuestas buenas ni malas. No emplee demasiado tiempo en cada frase y conteste señalando la respuesta que mejor
describa cómo se siente usted generalmente.
21. Me siento bien 0. Casi nunca 1. A veces
2. A menudo 3. Casi siempre
22. Me canso rápidamente 0. Casi nunca 1. A veces
2. A menudo 3. Casi siempre
23. Siento ganas de llorar 0. Casi nunca 1. A veces
2. A menudo 3. Casi siempre
24. Me gustaría ser tan feliz como otros 0. Casi nunca 1. A veces
2. A menudo 3. Casi siempre
25. Pierdo oportunidades por no decidirme pronto 0. Casi nunca 1. A veces
2. A menudo 3. Casi siempre
26. Me siento descansado 0. Casi nunca 1. A veces
2. A menudo 3. Casi siempre
27. Soy una persona tranquila, serena y sosegada 0. Casi nunca 1. A veces
2. A menudo 3. Casi siempre
28. Veo que las dificultades se amontonan y no puedo con ellas 0. Casi nunca 1. A veces
2. A menudo 3. Casi siempre
29. Me preocupo demasiado por cosas sin importancia 0. Casi nunca 1. A veces
2. A menudo 3. Casi siempre
30. Soy feliz 0. Casi nunca 1. A veces
2. A menudo 3. Casi siempre
31. Suelo tomar las cosas demasiado seriamente 0. Casi nunca 1. A veces
2. A menudo 3. Casi siempre
32. Me falta confianza en mí mismo 0. Casi nunca 1. A veces
2. A menudo 3. Casi siempre
33. Me siento seguro 0. Casi nunca 1. A veces
2. A menudo 3. Casi siempre
34. No suelo afrontar las crisis o dificultades 0. Casi nunca 1. A veces
2. A menudo 3. Casi siempre
35. Me siento triste (melancólico) 0. Casi nunca 1. A veces
2. A menudo 3. Casi siempre
36. Estoy satisfecho 0. Casi nunca 1. A veces
2. A menudo 3. Casi siempre
37. Me rondan y molestan pensamientos sin importancia 0. Casi nunca 1. A veces
2. A menudo 3. Casi siempre
38. Me afectan tanto los desengaños que no puedo olvidarlos 0. Casi nunca 1. A veces
2. A menudo 3. Casi siempre
39. Soy una persona estable 0. Casi nunca 1. A veces
2. A menudo 3. Casi siempre
40. Cuando pienso sobre asuntos y preocupaciones actuales me pongo tenso y agitado 0. Casi nunca 1. A veces
2. A menudo 3. Casi siempre

7. Instrumentos de evaluación para los trastornos neuróticos y secundarios a situaciones estresantes 226
ICG-TLP paciente

Marque con una X el cuadro que más se corresponde con el cambio experimentado en cada
uno de los criterios con respecto al inicio del tratamiento.
1 de 2

1. Esfuerzos frenéticos para evitar un abandono real o imaginado.


Tengo miedo a que las personas importantes para mi me abandonen y hago muchos esfuerzos para evitarlo,
llegando en ocasiones a ponerme furioso, amenazarles o suplicarles que no me dejen.

Ha mejorado Muy mejorado Ligeramente No ha cambiado Ligeramente Mucho peor Muchísimo peor
muchísimo mejorado peor

2. Patrón de relaciones interpersonales inestables caracterizado por la alternancia


entre los extremos de idealización y devaluación.
Las relaciones con las personas importantes para mí tienen muchos altibajos, pasando del amor al odio con
facilidad. A veces creo que son geniales o ideales y otras veces me parecen horribles y detestables. Que no me
prestan la suficiente atención, no me dan lo que necesito como yo pensaba.

Ha mejorado Muy mejorado Ligeramente No ha cambiado Ligeramente Mucho peor Muchísimo peor
muchísimo mejorado peor

3. Alteración de la identidad: autoimagen o sentido de sí mismo acusada y


persistentemente inestable.
A veces cambia de repente el sentido de quien soy, la imagen que tengo de mí mismo, y /o cambio frecuentemente
de planes, objetivos, metas, valores.

Ha mejorado Muy mejorado Ligeramente No ha cambiado Ligeramente Mucho peor Muchísimo peor
muchísimo mejorado peor

4. Impulsividad en al menos dos áreas, que es potencialmente dañina para uno mismo.
Me comporto de forma impulsiva, como por ejemplo, compro cosas que no necesito y no puedo permitirme, o como
demasiado llegando a perder el control , o tomo drogas, o tengo relaciones sexuales con personas apenas
conocidas y/o sin tomar precauciones, o conduzca de forma temeraria y/o bajo el efecto del alcohol o las drogas.

Ha mejorado Muy mejorado Ligeramente No ha cambiado Ligeramente Mucho peor Muchísimo peor
muchísimo mejorado peor

5. Comportamientos, intentos o amenazas suicidas recurrentes, o comportamientos de


automutilación.
He intentado hacerme daño, como por ejemplo, quemarme, cortarme, golpearme,.... o e intentado matarme o
amenazarlo con hacerlo.

Ha mejorado Muy mejorado Ligeramente No ha cambiado Ligeramente Mucho peor Muchísimo peor
muchísimo mejorado peor
ICG-TLP paciente

Marque con una X el cuadro que más se corresponde con el cambio experimentado en cada
uno de los criterios con respecto al inicio del tratamiento.
2 de 2

6. Inestabilidad afectiva debida a una notable reactividad del estado de ánimo.


Tengo cambios bruscos de estado de ánimo, las cosas me afectan más que a los demás y cosas sin importancia
para los demás pueden llegar a alterarme mucho o durante mucho tiempo.

Ha mejorado Muy mejorado Ligeramente No ha cambiado Ligeramente Mucho peor Muchísimo peor
muchísimo mejorado peor

7. Sentimientos crónicos de vacío.


Me siento vacío por dentro, me aburro fácilmente y siempre tengo la sensación de que me falta algo.

Ha mejorado Muy mejorado Ligeramente No ha cambiado Ligeramente Mucho peor Muchísimo peor
muchísimo mejorado peor

8. Ira inapropiada e intensa o dificultades para controlar la ira.


Cuando me enfado tengo dificultades para controlarme, llegando a gritar, amenazar, pelearme, romper cosas,
golpear, arrojar objetos,...

Ha mejorado Muy mejorado Ligeramente No ha cambiado Ligeramente Mucho peor Muchísimo peor
muchísimo mejorado peor

9. Ideación paranoide transitoria relacionada con el estrés o síntomas disociativos


. graves.
Cuando estoy muy tenso me vuelvo desconfiado, creo que los demás me miran, hablan de mi, me
vigilan o hacen cosas para perjudicarme.

Ha mejorado Muy mejorado Ligeramente No ha cambiado Ligeramente Mucho peor Muchísimo peor
muchísimo mejorado peor
4

Protocolo BSL-23 Iniciales paciente: ____ ____ ____

Borderline Symptom List (Short version; BSL-23)

PUNTUACIÓN TOTAL:

Estado General (0-100%):

ENTREVISTA DIAGNÓSTICA REVISADA PARA PACIENTES CON


TRASTORNO LÍMITE DE LA PERSONALIDAD (DIB-R)

PUNTUACIÓN TOTAL:

INVENTARIO DE DEPRESIÓN DE BECK (BDI)

PUNTUACIÓN TOTAL:

INVENTARIO DE ANSIEDAD ESTADO DE SPIELBERGER (STAI-E)

PUNTUACIÓN TOTAL:

SERVICIO PSIQUIATRIA HSCSP Firma investigador: ____________


5

Protocolo BSL-23 Iniciales paciente: ____ ____ ____

VISITA 2

SERVICIO PSIQUIATRIA HSCSP Firma investigador: ____________


6

Protocolo BSL-23 Iniciales paciente: ____ ____ ____

Fecha de visita 2:

IDENTIFICACIÓN DEL PACIENTE

Iniciales: Nº paciente:

¿El paciente ha recibido tratamiento psicoterapéutico?

Sí No

¿Ha habido cambios en el tratamiento farmacológico del paciente?

Sí No

Especificar (fármaco y dosis):


_______________________________________________________________________
_______________________________________________________________________
_______________________________________________________________________
_______________________________________________________________________

SERVICIO PSIQUIATRIA HSCSP Firma investigador: ____________


Borderline Symptom List 23 (BSL-23)

Code: ___________________________________ Date: |__|__|. |__|__|. | 2 | 0 |__|__|

Por favor, siga estas instrucciones cuando responda el cuestionario: En la siguiente tabla en-
contrará una serie de dificultades y problemas que podrían describirle. Por favor, lea deteni-
damente el cuestionario y decida en qué grado le afectó cada problema durante la semana
pasada. En el caso de que no sienta nada en este momento, por favor responda de acuerdo a
cómo piensa que podría haberse sentido. Por favor responda con sinceridad.
Todas las preguntas hacen referencia a la última semana. Si se ha sentido de diferente
manera en diferentes momentos de la semana, haga una valoración promedio de cómo
le fueron las cosas.
Por favor asegúrese de responder a todas las preguntas.

Muchí-
Durante la última semana Nunca Algo Bastante Mucho
simo

1 Me resultaba difícil concentrarme 0 1 2 3 4


2 Me sentí indefenso 0 1 2 3 4
Estuve ausente e incapaz de recordar que estaba haciendo en
3 0 1 2 3 4
realidad
4 Sentí asco 0 1 2 3 4
5 Pensé en hacerme daño 0 1 2 3 4
6 Desconfié de los demás 0 1 2 3 4
7 No creía que tuviera derecho a vivir 0 1 2 3 4
8 Me sentía solo 0 1 2 3 4
9 Sentí una tensión interna estresante 0 1 2 3 4
10 Sentí mucho miedo de imágenes que me vinieron a la cabeza 0 1 2 3 4
11 Me odié a mí mismo 0 1 2 3 4
12 Quise castigarme 0 1 2 3 4
13 Sufrí de vergüenza 0 1 2 3 4
Mi humor oscilaba rápidamente entre la ansiedad, la rabia y la
14 0 1 2 3 4
depresión.
Sufrí al oír voces y ruidos procedentes de dentro o fuera de mi
15 0 1 2 3 4
cabeza
16 Las críticas tuvieron un efecto demoledor en mí 0 1 2 3 4
17 Me sentí vulnerable 0 1 2 3 4
18 La idea de morirme me causó una cierta fascinación 0 1 2 3 4
19 Nada parecía tener sentido para mí 0 1 2 3 4
20 Tuve miedo de perder el control 0 1 2 3 4
21 Me di asco a mí mismo 0 1 2 3 4
22 Tuve la sensación de salir de mí mismo 0 1 2 3 4
23 Sentí que no valía nada 0 1 2 3 4

Daniel Vega, Department of Psychiatry, Igualada Hospital (Barcelona, Spain) & 1


Joaquim Soler, Department of Psychiatry, Santa Creu i Sant Pau Hospital (Barcelona, Spain) 05/2009
Martin Bohus et al., Central Institute of Mental Health (Mannheim, Germany) 06/2007
Ahora nos interesaría conocer además la calidad de su estado general a lo largo de la última
semana. 0 % significa absolutamente hundido, 100% significa excelente. Por favor, señale
el porcentaje que más se aproxime a su situación.

0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100%

(absolutamente hun-
dido)
(excelente)

BSL - Supplement: Items for Assessing Behavior

Diaria-
Durante la última semana
2- 3 4-6 mente
Nada una vez
veces veces o más a
menudo

1 Me hice daño cortándome, quemándome, 0 1 2 3 4


estrangulándome, dándome golpes con la cabeza, etc.

2 Dije a otras personas que iba a matarme 0 1 2 3 4

3 Intenté suicidarme 0 1 2 3 4

4 Tuve atracones de comida 0 1 2 3 4

5 Me provoqué el vómito 0 1 2 3 4

6 Realicé deliberadamente conductas arriesgadas como


conducir demasiado rápido o en dirección contraria, 0 1 2 3 4
hacer equilibrios y juegos en lugares altos, en las vías
de tren o con trenes en marcha, etc.

7 Me emborraché 0 1 2 3 4

8 Tomé drogas 0 1 2 3 4

9 Tomé medicación que no se me había recetado o si se 0 1 2 3 4


me había prescrito, tomé más de la dosis recetada.

10 Tuve brotes de ira incontrolada o ataqué físicamente a 0 1 2 3 4


otras personas

11 Tuve relaciones sexuales que no pude controlar, de las 0 1 2 3 4


cuales más tarde me sentí avergonzado/a o enfadado/a.

Por favor, compruebe que ha contestado a todas las preguntas.

LE AGRADECEMOS MUCHO SU PARTICIPACIÓN!


POR FAVOR, DEVUELVA EL CUESTIONARIO A SU TERAPEUTA.

Daniel Vega, Department of Psychiatry, Igualada Hospital (Barcelona, Spain) & 2


Joaquim Soler, Department of Psychiatry, Santa Creu i Sant Pau Hospital (Barcelona, Spain) 05/2009
Martin Bohus et al., Central Institute of Mental Health (Mannheim, Germany) 06/2007
2

Protocolo BSL-23 Iniciales paciente: ____ ____ ____

Borderline Symptom List (Short version; BSL-23)

PUNTUACIÓN TOTAL:

Estado General (0-100%):

SERVICIO PSIQUIATRIA HSCSP Firma investigador: ____________


Now we would like to know in addition the quality of your overall personal state in the course
of the last week. 0% means absolutely down, 100% means excellent. Please check the per-
centage which comes closest.

0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100%

(very bad) (excellent)

BSL - Supplement: Items for Assessing Behavior


Daily
During the last week..... Not at once 2-3 4-6 or more
all times times often
I hurt myself by cutting, burning, strangling, headbanging
1 0 1 2 3 4
etc.
2 I told other people that I was going to kill myself 0 1 2 3 4

3 I tried to commit suicide 0 1 2 3 4

4 I had episodes of binge eating 0 1 2 3 4

5 I induced vomiting 0 1 2 3 4
I displayed high-risk behavior by knowingly driving too
6
fast, running around on the roofs of high buildings, balanc- 0 1 2 3 4
ing on bridges, etc.
7 I got drunk 0 1 2 3 4

8 I took drugs 0 1 2 3 4
I took medication that had not been prescribed or if had
9 0 1 2 3 4
been prescribed, I took more than the prescribed dose
I had outbreaks of uncontrolled anger or physically at-
10 0 1 2 3 4
tacked others
I had uncontrollable sexual encounters of which I was later
11 0 1 2 3 4
ashamed or which made me angry.

Please double-check for missing answers

WE THANK YOU VERY MUCH FOR YOUR PARTICIPATION!


PLEASE RETURN THE QUESTIONNAIRE TO YOUR THERAPIST

PSM ZI Mannheim /Germany 06/2007 2

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