Rodrigo Cortés Espero que no.
La amargura es el resultado de la
queja interna.
“No siento ningún interés por la amargura.” Puede ser, entonces, que la amargura haya estado
en los ojos del lector.
TEXTO HUGO IZARRA FOTOS XAVI OLMOS No deje que eso le amargue.
PRESENTA ESTOS DÍAS “DORMIR ES DE PATOS” (DELIRIO), Volviendo a la lucidez: hay frases aquí dentro que
SU ÚLTIMO TOMO DE BREVERÍAS, UN PEQUEÑO ARTEFACTO LITERARIO valen más que el precio que cuesta el libro. Lleva en esto desde los 16. ¿Dónde se ha encontra-
CARGADO DE GRANDES REVELACIONES Y SORPRESAS El precio es, por suerte, escueto... do más obstáculos, en el cine o en la literatura?
En el cine, por su complejísima logística y su desme-
¿Siente debilidad por alguna? surado coste. Lo difícil, en cualquier caso, no es hacer
Me gusta, por ejemplo: “Las certezas engañan”. O: una cosa u otra: lo difícil es hacerlo bien.
C
on un pie en el cine y otro en la literatura, Persigo el cine de forma infatigable. Dudo que vuelva “No soy tan feliz como para querer a cualquiera”.
Cortés se las ingenia para salir airoso de to- a publicar antes de rodar de nuevo. ¿Presta alguna atención a las críticas?
dos los envites: como director, productor, na- Mis favoritas son “Vivir no es durar” y “Amar es No mucha, pero solo porque me resulta difícil tomar-
rrador y, ahora también, como gurú de lo cotidiano. ¿Es posible definir sin definirse? O, en su caso, odiar sin mirar”. La RAE debe de estar temblando las en serio. Tiendo a evitar la euforia y el lamento.
Con grandes dosis de humor, acidez y una asombrosa ¿desnudar la realidad sin desnudarse? ante su revisión del diccionario.
lucidez, demuestra en su último libro que lo humano Mostrar es siempre mostrarse. Uno no desvela la reali- ¿Lo dice usted por Verbolario? Lo del lamento lo entiendo, pero... ¿por qué la
y lo divino caben perfectamente en un azulejo. dad, desvela una perspectiva. Que delata su ubicación. euforia?
No solo por su sección diaria en ABC, también en La euforia es solo una forma desesperada de lamento.
¿Le molesta que le acusen de clarividente? Este libro también delata su ubicación. sus dos libros afila el significado de muchas pala-
Sabía que me haría usted esa pregunta. Acláreme eso, si es tan amable... bras. Me refiero a su faceta de redefinidor. ¿Qué le mueve a seguir creando?
No se trata tanto de definir términos cuanto de desta- No sé si tengo respuesta para eso; la necesidad de ser,
Debí imaginarlo. Qué gran poder y, a la vez, qué Quiero decir que su contenido y su aparente anar- parlos. O de mirarlos desde arriba. Y desde abajo. supongo. Tal vez uno sea en la medida en que haga.
gran responsabilidad. quía dejan bastante al descubierto sus coordena-
Es una especie de maldición, sí. das como individuo. No puede evitarlo, ¿verdad? ¿Siente que es más cuando sus ideas alcanzan al
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Inevitablemente. Su naturaleza fragmentaria acaba ¿Qué he hecho ahora? resto?
¿Peor que hacer noche en un tren o levantarse a desvelando cada una de las caras del poliedro que ¿Podría reformular la pregunta? No dé por sentada
las 3 de la madrugada? uno, para bien y para mal, es. Ha sonado a reproche, pero no lo es. Digo que no mi inteligencia...
Es físicamente imposible saber si son las 3 o las 2 sin puede evitar observar lo mundano desde sus filos.
preguntar al revisor. Hacer noche en un tren es, por Y, como ser poliédrico, ¿se siente más cercano a Tengo tendencia a mirar detrás de la cortina, sí. Y Todo creador busca un público, plantea una
tanto, saludable. la amargura de Ambrose Bierce o a la acidez de debajo de la alfombra. propuesta y espera una reacción. ¿Es usted más
Woody Allen? cuanto más muestra, cuanto más lejos llega?
Clarividente y estoico... Creía que tras esa obse- A la lucidez de Bierce. No siento ningún interés por la Le voy a citar: “Las grandes editoriales confían en No. Soy más cuando crezco; a menudo, por los incon-
sión suya por el sueño y los cambios horarios latía amargura. la capacidad de venta de sus autores. Las peque- venientes. Pero agradezco, no se lo negaré, que haya
cierto cansancio. ñas, en la de compra”. ¿Cómo es la suya? alguien al otro lado.
Lo hace. Duermo poco, aunque pocas veces estoy Pero no negará que hay un cierto poso de amar- Mi capacidad de compra es limitada, pero mi madre
despierto. Puedo, eso sí, trabajar cansado sin que se gura en lo que escribe. sostiene la editorial con la suya. Delirio, por su parte, ¿Se considera afortunado?
me note demasiado. Si no quiere usted, no lo niego. A mí qué me cuesta. es una editorial pequeña y mimosa, pero conoce el Por más que crea en el principio de acción reacción
secreto de la cuadratura del círculo. y en la equivalencia igualitaria –en el mérito, en
No se estará refugiando en la literatura para huir Cuando habla del amor, de lo que espera del otro definitiva–, no podría no agradecer lo mucho o poco
del cine, ¿verdad? o del futuro, ¿diría usted que no es amargo? No es su madre la única en confiar en usted. Tam- logrado.
bién su editor, Fabio de la Flor, parece hacerlo
ciegamente. ¿Cuál diría usted que es su mayor mérito?
No diría que ciegamente, pero sí de forma insensata. Quizá cierta capacidad, no para el esfuerzo, sino para
Sospecho que no me lee. el sostenimiento del esfuerzo en el tiempo. Y alguna
competencia para valorar el tablero al margen de mis
Tres libros en tres años, no está mal. Cuando haya deseos.
rendido cuentas con el cine, ¿volverá a publicar?
No es una afición, es lo que hago. No habrá cámara ¿Ha pensado ya su epitafio?
sin pluma ni pluma sin cámara. “MUCHO MEJOR AHORA”. l
PERFILES ENTREVISTA