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Amsterdam 2000

El congreso de evangelización Amsterdam 2000 reunió a más de 10,000 participantes de más de 100 países. A pesar de la ausencia física de Billy Graham debido a problemas de salud, su presencia se sintió a través de los predicadores que hablaron con respeto y gratitud hacia él. El congreso incluyó sesiones sobre teología de la evangelización y reafirmó el compromiso de los cristianos de anunciar el evangelio a un mundo sin Dios.

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Amsterdam 2000

El congreso de evangelización Amsterdam 2000 reunió a más de 10,000 participantes de más de 100 países. A pesar de la ausencia física de Billy Graham debido a problemas de salud, su presencia se sintió a través de los predicadores que hablaron con respeto y gratitud hacia él. El congreso incluyó sesiones sobre teología de la evangelización y reafirmó el compromiso de los cristianos de anunciar el evangelio a un mundo sin Dios.

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Amsterdam 2000

por Emilio A. Núñez


Del 26 de julio al 6 de agosto del corriente año la ciudad de
Amsterdam fue la sede del Congreso de Evangelización convocado
por el Dr. Billy Graham y la Asociación que lleva su nombre. La
presencia de 10,300 participantes que llegaron de más de cien
países del mundo, demostró una vez más el poder de convocatoria
del Dr. Graham, así como el talento y la energía de los que le
ayudaron a conseguir los fondos necesarios para organizar y llevar
a cabo con eficiencia admirable aquella impresionante reunión de
evangelistas, pastores, misioneros, educadores, músicos y
administradores, y otros tantos que en cumplimiento de su
vocación cristiana trabajan a favor del progreso del Evangelio.

El privilegio de contemplar aquella multitud de evangélicos, pertenecientes a


diferentes razas y culturas, y escuchar sus alabanzas al Señor era como un
anticipo del culto que le ofreceremos en la patria celestial al Cordero que fue
inmolado por nuestra redención.

Amsterdam 2000, fue un gran festival de evangelización. Allí nos llegó la voz
convencida y convincente de algunos de los más notables evangelistas de la
segunda mitad del siglo veinte animándonos a proseguir la tarea de alcanzar a
otros con el Evangelio del Señor Jesús. En general, el programa fue variado,
dinámico, y de buen gusto. Cada noche nos esperaba una grata sorpresa.
Especialmente para los que somos de la tercera edad fue un privilegio ver y
escuchar una vez más "en vivo a todo color" a Cliff Barrows y George Beverly
Shea, Graham, Barrows y Shea han llegado a ser uno de los símbolos de la
evangelización de multitudes en la Iglesia contemporánea. Los que hemos
seguido de alguna manera la trayectoria de Billy Graham y sus colegas más
cercanos no pudimos evitar un sentimiento de nostalgia cuando George
Beverly Shea, de edad ya avanzada, cantó emocionado algunos de sus cantos
favoritos.

El Dr. Billy Graham, a quien la prensa secular de su país le ha llamado "el


decano de los evangelistas norteamericanos", fue el gran ausente por motivos
de salud; pero estuvo ausente en lo físico, no en lo espiritual. Su presencia se
hacía sentir de manera especial cuando los predicadores lo mencionaban con
respeto y gratitud, y cuando orábamos por su pronta recuperación. La última
noche del Congreso recibimos de él su breve mensaje por medio de un video.

Durante el Congreso corrió el rumor de que Franklin Graham asumirá la


presidencia de la Asociación sin abandonar el ministerio que bajo el nombre de
"La Bolsa del Buen Samaritano" se ocupa en la asistencia social. De ser esto
así, tanto el ministerio de la proclamación del Evangelio como el del bien hacer
estarían juntos, bajo la dirección de Franklin Graham, y seguirían la enseñanza
del Pacto de Lausana sobre la misión integral.

Amsterdam 2000 incorporó un grupo de reflexión sobre la Teología de la


Evangelización. Dirigió este grupo el Dr. J. I. Packer, uno de los más
respetables expositores del Texto bíblico en la actualidad. Se presentaron
temas de sumo interés. Por ejemplo, "Teología Transcultural y
Contextualización", "Pluralismo Religioso y Diálogo en la Evangelización.
Evange-lización y Derechos Humanos"; "Hermenéutica, Posmodernismo y
Verdad", y "La Singularidad de Cristo". Es una lástima que no hubiéramos
podido leer previamente estas ponencias para discutirlas con amplitud en el
grupo de reflexión. Esta ha sido también la experiencia con otros congresos
nacionales, regionales, y mundiales de tiempos recientes. La situación se
agrava cuando se incluyen dos ponencias en cada sesión, y, a veces, dos
personas reaccionan a cada uno de los tema desde la plataforma. Total, el
tiempo para las preguntas y los comentarios de la audiencia se reduce a pocos
minutos. Todo se hace de prisa, bajo la tiranía del tiempo que nosotros mismos
hemos tiranizado en nuestra programación.

La Declaración final de Amsterdam 2000 es bíblica, evangélica y


evangelizadora. Es lo que normalmente se esperaría de un congreso de
evangelización. Pero no iguala ni mucho menos supera al Pacto de Lausana en
cuanto a su impacto misionológico. Y que conste, este Pacto es también el fruto
de un congreso de evangelización auspiciado por la Asociación Evangelística
Billy Graham y celebrado en Lausana en 1974. Por supuesto, las
circunstancias son ahora diferentes, aunque no menos cruciales que las de ese
entonces. El Pacto de Lausana vino en un momento crítico en el que
especialmente muchos evangé-licos de los dos tercios del mundo
esperábamos del congreso reunido en aquella ciudad suiza una palabra que
nos ayudara a ser pertinentes en el cumplimiento de la misión cristiana en
nuestra realidad social. El efecto del Pacto de Lausana llegó a ser tan profundo
e inquietante en la comunidad evangélica mundial que fue necesario celebrar la
Consulta sobre Evange-lización y Responsabilidad Social en Grand Rapids,
Michigan, en 1982, para aclarar conceptos de dicho pacto.

Con todo, Amsterdam 2000 vino a reafirmar nuestro compromiso de seguir


anunciando en palabra y hechos del Evangelio de la salvación en Cristo, a un
mundo que va por su propio camino sin Dios, sin Cristo y sin esperanza.

El Dr. Emilio Antonio Núñez es salvadoreño, residente en Guatemala desde


1944. Fue uno de los fundadores y primer rector del Seminario Teológico
Centroamericano, y miembro del grupo fundador de la Fraternidad Teológica
Latinoamericana. El doctor Núñez es un conocido pastor, conferenciante y
escritor.

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