CAPTACIÓN EN MANANTIALES
Generalidades
Un manantial se define como el lugar donde el acuífero se manifiesta en la
superficie. No siempre es de buena calidad bacteriológica el agua de un manantial;
en muchos casos no son más que pozos superficiales cuya agua procede de un
estrato acuífero compuesto de piedra caliza fragmentada, arena o grava, situada a
escasa profundidad. Debido a que no siempre es posible determinar la profundidad
del estrato en que se encuentran las aguas, ni si el agua está protegida de la
contaminación superficial por la impermeabilidad del terreno, es necesario tomar
precauciones rigurosas antes de aprovecharla para el consumo humano y para
beber.
Los manantiales que se enturbian después de las lluvias indican que el acuífero ha
recibido una carga posiblemente contaminada.
Los manantiales se clasifican según su punto y forma de brotar en la superficie:
a) Manantial de afloramiento (Ilustración 4.57) o de afloramiento vertical (Ilustración
4.58). Suelen aparecer en el fondo de los valles, en las laderas de los mismos o en
los afloramientos de formaciones impermeables, saliendo a través de sus
discontinuidades.
b) Manantial emergente (Ilustración 4.59) o de afloramiento vertical (Ilustración
4.58). Proceden de la elevación del nivel freático hasta alcanzar una vaguada,
estando sujetos al caudal del manto y a las variaciones estacionales del nivel del
agua.
c) Manantial de grieta o filón (Ilustración 4.60) o de afloramiento horizontal
(Ilustración 4.61) surgen cuando hay veneros ascendentes que tienen carga
suficiente para salir al exterior. Muchas de las fuentes termales y medicinales son
de este tipo. Otro nombre dado a estas fuentes es el de manantial ascendente.