GUÍA DE APLICACIÓN Y OTRAS ANOTACIONES EXPLICATIVAS
La auditoria de estados financieros
La opinión del auditor sobre los estados financieros se refiere a si los estados financieros han sido
preparados, en todos los aspectos materiales, de conformidad con el marco de información
financiera aplicable. Dicha opinión es común a todas las auditorías de estados financieros. La opinión
del auditor, por lo tanto, no asegura, por ejemplo, la viabilidad futura de la entidad ni la eficiencia o
eficacia con la que la dirección ha gestionado la actividad de la entidad.
Las disposiciones legales o reglamentarias pueden establecer las responsabilidades de la dirección
y, cuando proceda, de los responsables del gobierno de la entidad en relación con la información
financiera. Sin embargo, la extensión de dichas responsabilidades o su descripción pueden diferir
dependiendo de la jurisdicción de la que se trate.
Requerimientos de ética relativos a la auditoría de estados financieros
La Norma Internacional de Control de Calidad (NICC), o los requerimientos nacionales que sean al
menos igual de exigentes, tratan de las responsabilidades de la firma de auditoría de establecer y
mantener su propio sistema de control de calidad para los encargos de auditoría. La NICC 1
determina las responsabilidades de la firma de auditoría de establecer políticas y procedimientos
diseñados con la finalidad de proporcionar una seguridad razonable de que la firma de auditoría y
su personal cumplen los requerimientos de ética aplicables, incluidos los relativos a la
independencia.
Escepticismo profesional
El escepticismo profesional implica una especial atención, por ejemplo, a:
La evidencia de auditoría que contradiga otra evidencia de auditoría obtenida.
La información que cuestione la fiabilidad de los documentos y las respuestas a las
indagaciones que vayan a utilizarse como evidencia de auditoría.
Las condiciones que puedan indicar un posible fraude.
Las circunstancias que sugieran la necesidad de aplicar procedimientos de auditoría
adicionales a los requeridos por las NIA.
El mantenimiento del escepticismo profesional durante toda la auditoría es necesario para que el
auditor, por ejemplo, reduzca los riesgos de:
Pasar por alto circunstancias inusuales.
Generalizar en exceso al alcanzar conclusiones a partir de los hechos observados en
la auditoría.
Utilizar hipótesis inadecuadas en la determinación de la naturaleza, el momento de
realización y la extensión de los procedimientos de auditoría y en la evaluación de
sus resultados.
Juicio profesional
El juicio profesional es esencial para realizar una auditoría adecuadamente. Esto se debe a que la
interpretación de los requerimientos de ética aplicables y de las NIA, así como las decisiones
informadas que son necesarias durante toda la auditoría no son posibles sin aplicar a los hechos y a
las circunstancias el conocimiento y la experiencia relevantes. El juicio profesional es necesario, en
especial, en relación con las decisiones a tomar sobre:
La importancia relativa y el riesgo de auditoría.
La naturaleza, el momento de realización y la extensión de los procedimientos de
auditoría utilizados para cumplir los requerimientos de las NIA y obtener evidencia
de auditoría.
La evaluación de si se ha obtenido evidencia de auditoría suficiente y adecuada y si
es necesario hacer algo más para alcanzar los objetivos de las NIA y, de ese modo,
los objetivos globales del auditor.
La evaluación de los juicios de la dirección en la aplicación del marco de información
financiera aplicable a la entidad.
Las conclusiones sobre la base de la evidencia de auditoría obtenida, por ejemplo,
al valorar la razonabilidad de las estimaciones realizadas por la dirección al preparar
los estados financieros.
Evidencia de auditoría suficiente y adecuada y riesgo de auditoría
La evidencia de auditoría es necesaria para fundamentar la opinión y el informe de auditoría. Tiene
naturaleza acumulativa y se obtiene principalmente de la aplicación de procedimientos de auditoría
en el transcurso de la auditoría. No obstante, también puede incluir información obtenida de otras
fuentes, tales como auditorías anteriores (siempre que el auditor haya determinado si se han
producido cambios desde la anterior auditoría que puedan afectar a su relevancia para la auditoría
actual17) o los procedimientos de control de calidad de la firma de auditoría para la aceptación y
continuidad de clientes.
Realización de la auditoría de conformidad con las NIA
Las NIA, consideradas en su conjunto, proporcionan las normas que rigen el trabajo del auditor
para el cumplimiento de sus objetivos globales. Las NIA tratan de las responsabilidades generales
del auditor, así como de las consideraciones adicionales del auditor relevantes para la aplicación
de dichas responsabilidades a temas específicos.
El alcance, la fecha de entrada en vigor y cualquier limitación específica a la aplicabilidad de una
determinada NIA se exponen claramente en la NIA. Salvo indicación contraria en la NIA, se permite
al auditor aplicar una NIA antes de la fecha de entrada en vigor mencionada en ella.
En la realización de una auditoría, además de las NIA, el auditor puede tener que cumplir
requerimientos legales o reglamentarios. Las NIA no invalidan las disposiciones legales o
reglamentarias que regulan la auditoría de estados financieros. En el caso de que dichas
disposiciones difieran de las NIA, una auditoría ejecutada únicamente de conformidad con las
disposiciones legales o reglamentarias no cumplirá, de forma automática, las NIA.