Una vez finalizada la etapa preparatoria o de investigación el Ministerio
Público debe formular su acto conclusivo, con el cual se inicia la etapa
intermedia:
Actos conclusivos propiamente dichos y que ponen fin a la etapa
preparatoria (apertura a juicio, aplicación del criterio de oportunidad,
archivo cuando: *es manifiesto que el hecho no es punible o ** cuando
no se puede proceder)
Actos conclusivos que ponen fin al proceso (sobreseimiento,
procedimiento abreviado, suspensión condicional de la persecución
penal)
Actos conclusivos provisionales (Clausura Provisional, archivo
cuando: *no se haya individualizado al imputado o ** cuando sea
declarado rebelde el imputado.
PETICIÓN DE APERTURA DEL JUICIO PENAL
Su importancia radica en fijar definitivamente los hechos sobre los cuales
ha de versar el juicio y las personas contra las que el mismo se dirige.
En esencia, es un acto conclusivo de la fase de investigación del proceso. El
Ministerio Público ha practicando la investigación y ha recabado la
evidencia suficiente para convencer al Juez de la posible participación de
una persona en un hecho delictivo (artículo 290). Hace el planteamiento por
escrito ante el Juez contralor de la investigación y acompaña las
actuaciones y evidencias que tenga en su poder (artículo 332 bis último
párrafo)
Una vez hecho el planteamiento, el Juez señala fecha y hora para practicar
un audiencia oral en la que se va a decidir si procede o no la apertura. Esa
audiencia se señala dentro de un plazo no menor de diez días ni mayor de
quince (artículo 340, primer párrafo). En tanto llega el momento de la
audiencia, las actuaciones quedan en el Juzgado para que las partes
puedan examinarlas. En la ciudad capital, entre los jueces no hay
uniformidad de criterio, pues en la resolución indican que las actuaciones
quedan en el Centro Administrativo de Gestión Penal. De una u otra forma, lo
importante es que las partes tienen acceso a las mismas para determinar la
estrategia a seguir.
Antes de dar inicio a la audiencia, el Juez verifica:
Si se han practicado todas las notificaciones de la resolución que la
señala;
La comparecencia de los sujetos procesales y del Ministerio Público.
Si hay querellante adhesivo y actor civil, si éstos han presentado
memorial donde solicitan se les admita como tales dentro del proceso
y, obviamente, dentro de la audiencia. No es necesario especificar la
audiencia de tal fecha y tal hora, bastando con indicar que se les
tenga como tales dentro de la audiencia que para el efecto se señale
8artículo 340, segundo párrafo).
Si el querellante y el actor civil no han presentado ese memorial, pueden
estar en la audiencia sin participar en ella.
Es obligada la comparecencia del Ministerio Público y del defensor. Si el
acusado no desea comparecer, puede renunciar a ese derecho 8artículo
340, último párrafo).
Cumplido lo anterior, el juez practica la audiencia. En su momento, les da
intervención:
al procesado, si asiste
al defensor
al querellante adhesivo y al abogado que lo patrocina
al actor civil y al abogado que lo patrocina
al Ministerio Público.
El orden anterior, obedece a un razonamiento lógico: las partes están
enteradas de la pretensión del Ministerio Público. Si a éste se le da
intervención primero, no podrá referirse a la actitud que adopten los demás
intervinientes en la audiencia, puesto que se variaría la forma del proceso
(artículo 3 del Código Procesal Penal otorgándole el uso de la palabra a
cada instante.
Normalmente, el encausado le cede la palabra al defensor. Y normalmente
éste objeta el planteamiento del Ministerio Público, peor sin tomar en
cuenta que su actitud esta reglada (336 CPP), no debiendo centrarse en que
el "El Ministerio Público no ha recabado los medios de prueba que
demuestren que su patrocinado ha cometido el hecho delictivo que se le
imputa", ya que lo único que no debe perderse de vista es si hay o no
fundamento para la apertura. LA actitud tanto del acusado como su
defensor puede consistir en:
Señalar los vicios FORMALES en que incurre el escrito de acusación.
Entre ellos: los datos de identidad del acusado, la dirección del
abogado defensor, el nombre incorrecto de éste, etc.
Plantear las excepcione su obstáculos a la persecución penal y civil.
No obstante que en cuanto a las excepciones el Código solo enumera
tres (artículo 294), nada impide que se planteen otras, verbigracia la
Inconstitucionalidad (artículo 123 de la Ley de amparo, Exhibición
Personal y de Constitucionalidad). Y en cuanto a los obstáculos pude
plantearse una Cuestión Prejudicial, la que, aún cuando el Código no
lo menciona, debe tramitarse y resolverse en la misma audiencia,
previo a la decisión sobre la apertura del juicio. Y lo mismo puede
decirse en cuanto a las excepciones. Y si entre éstas se plantea la de
incompetencia, ésta tiene prioridad en su resolución, pues de su
procedencia o improcedencia depende la continuación del
procedimiento;
Formular objeciones u obstáculos contra el requerimiento del
Ministerio Público, instando, incluso, el sobreseimiento o la clausura.
Por ejemplo, que el Ministerio Público haya ejercido la acción pública
en un proceso seguido por un delito que requiere de instancia
particular, sin que ésta haya sido utilizada.
Oponerse a la constitución definitiva del querellante y de las partes
civiles e interponer las excepciones que corresponda. Una de las
formas de oponerse a la constitución del primero es, por ejemplo, si el
querellante no está comprendido dentro de los casos del artículo 117
CCP.
El querellante se adhiere a la solicitud del ente investigador. Sin embargo, la
ley le permite:
Señalar los vicios formales en que incurre el escrito de acusación,
requiriendo su corrección;
Objetar la acusación porque omite algún imputado o algún hecho o
circunstancia de interés para la decisión final, requiriendo su
ampliación o corrección.
El Ministerio Público debe pronunciarse en cuanto a las objeciones,
excepciones u obstáculos a la persecución penal que se mencionan y no
como se hace en la práctica en que el agente fiscal repite la formula: El
Ministerio Público, en uso de las facultades que le confiere la ley, ratifica en
todas u cada una de sus partes el memorial de fecha tal, en que formula
acusación y requiere la apertura del juicio, por considerar que existen
suficiente elementos de prueba..."
De la audiencia se levanta un acta sucinta para los efectos legales. Y si el
juez decide inmediatamente de finalizada esa audiencia abrir el juicio penal,
el pronunciamiento de la resolución surte efectos de notificación para
todos. Si no comparte el criterio del Ministerio Público, sobresee o clausura
provisionalmente, de oficio o a petición del procesado o de su defensor. En
estos dos casos le queda expedita la vía al Ministerio para impugnar la
resolución a través del recurso de apelación (artículo 404).
El juez puede no estar de acuerdo con los hechos o con la calificación
jurídica que dicho Ministerio les ha dado, entonces la resolución debe
indicar por qué hechos se abre el juicio penal y, si es el caso, la calificación
jurídica que él les da.
Notificado el auto de apertura del juicio penal, se remiten las actuaciones
(150) al Tribunal de Sentencia designado, con la excepción cuando se trate
de un delito de narcoactividad dichas actuaciones se remiten a la Honorable
Corte Suprema de Justicia para que ésta designe a los jueces de sentencia
que han de conocer del juicio y dictar sentencia (artículo 45, inciso b, y 150
CPP).
Esta norma constantemente se infringe por los Tribunales de Sentencia,
pues amparado en el artículo 347 del Código Procesal Penal solicitan una
serie de diligencias practicadas durante la fase preparatoria,
desnaturalizando de esa manera el objeto del juicio penal, pues se
contaminan con lo ya actuado.
Uno de los defectos de los memoriales de acusación se relaciona con el
hecho punible, pues los fiscales lo formulan sin tomar en cuenta los
elementos que integran cada delito. Algunos toman como guía el parte
policíaco elaborado por personas que carecen de conocimientos en la
materia.
LA CLAUSURA PROVISIONAL
Entre la continuación del proceso (apertura del juicio penal) y su cese
definitivo (sobreseimiento), puede darse un requerimiento del Ministerio
Público, que no es propiamente un acto conclusivo: La Clausura Provisional.
NO es un acto conclusivo toda vez que al declararse la investigación debe
seguir par arribar, precisamente, aun verdadero acto conclusivo: la apertura
del juicio penal o el sobreseimiento.
Se da como consecuencia de que el Ministerio Público no ha agotado la
investigación y se considera que los medios con que cuenta son
insuficientes para formular cualquiera de los otros dos requerimientos.
Es importante tomar en cuenta: La clausura provisional no debe ser
consecuencia de la negligencia, descuido o inactividad del Ministerio
Público, el que debe poner empeño en agotar la pesquisa y no esperar
inactivo que se venza el plazo de investigación para solicitarla. En otras
palabras, la Clausura Provisional debe gestionarse excepcionalmente y solo
cuando se haya hecho imposible recabar toda la información indispensable.
Y es que si se analiza cada expediente, se puede observar que en cada uno
son pocas las diligencias que han de practicarse para tener un panorama y
asumir una posición, verbigracia, en un delito de comercio, trafico y
almacenamiento ilícito: oír a los agentes aprehensores y practicar, en
calidad de anticipo de prueba, el reconocimiento judicial y análisis del
material incautado, en un delito contra la vida recabar el informe médico
forense de la necroscopia, oír testigos, practicar reconocimiento en el lugar
del hecho y un reconocimiento en fila de personas.
Aún cuando el Ministerio Público es el que debe solicitarla (345 bis CPP), la
excepción aparece contenida en el párrafo tercero del artículo 324 bis del
CPP, que a la letra dice: "Si en el plazo máximo de ocho días el fiscal no
hubiere formulado petición alguna, EL JUEZ ORDENARA LA CLAUSURA
PROVISIONAL DEL PROCEDIMIENTO con las consecuencias de la ley hasta
que lo reactive el Ministerio Público a través de los procedimientos
establecidos en este Código"
El procedimiento es idéntico al del sobreseimiento, por eso se considera
innecesaria la audiencia oral, salvo que haya querellante adhesivo, pues
normalmente el procesado y su defensor no se van a oponer.
El auto que la declara es apelable. En él debe indicarse concretamente qué
medios de investigación se espera incorporar una vez reanudada la
investigación.
Su efecto principal es hacer cesar las medidas de coerción que se hayan
impuesto.
EL SOBRESEIMIENTO
Este figura como otro acto conclusivo, pues al estar firme la pasa en
autoridad de cosa juzgada. Entonces su finalidad consiste en hacer cesar
definitivamente un proceso.
Al igual que el anterior acto conclusivo, es el Ministerio Público el que debe
gestionar el sobreseimiento (art. 345 bis). Procede cuando:
El hecho imputado no ocurrió;
El hecho imputado no aparece tipificado como delito;
El imputado no ha tenido participación en el delito;
No es posible fundamentar una acusación y no hay posibilidad de
incorporar otros elementos de convicción;
Está extinguida la acción penal y
Después de la clausura provisional no se reabre el proceso durante
cinco años.
Cuando tratándose de delitos contra el régimen tributario, se hubiere
cumplido en forma total la obligación de pago de tributos e intereses
(artículo 13 del Decreto 103-96 del Congreso de la República)
Cuando se aplica el Criterio de oportunidad a cómplices y
encubridores que presten declaración eficaz contra autores de
determinados delitos (artículo 1del decreto 114-96 del Congreso de la
República).
Previo a decidir, se señala una audiencia oral dentro de un plazo no menor
de cinco días ni mayor de diez. Las actuaciones quedan en el Juzgado por
cinco días para que las partes puedan consultarlas.
El Procedimiento es similar a la apertura a juicio, con la variante en cuanto
al orden de intervención:
El querellante adhesivo, quien previamente debe solicitar por escrito
ser admitido como tal antes de practicarse dicha audiencia.
El abogado director;
El actor civil,
El abogado director;
El procesado,
Su defensor,
El Ministerio Público.
Obviamente si el querellante y el actor civil no comparecen, no puede
intervenir el abogado que los auxilia, pues éste no asume el carácter de
sujeto procesal.
De esta solicitud se derivan varias posibilidades
El juez comparte el criterio del Ministerio Público y sobresee. Le
queda a los inconformes la vía expedita para apelar;
el juez comparte parcialmente el criterio del Ministerio Público, pero
considera que hay diligencias pendientes de practicar y que son
indispensables para decidir en definitiva: clausura provisionalmente.
Los inconformes pueden apelar,
El juez considera que procede la acusación y ordena al Ministerio
Público que la formule dentro de un plazo no mayor de siete días;
El querellante se opone al sobreseimiento, manifiesta su interés en
proseguir el juicio y formula acusación. El juez señala audiencia al
igual que cuando el Ministerio Público formula acusación y requiere la
apertura del juicio penal.
Si no aparece querellante adhesivo o si por la naturaleza del delito
(posesión para el consumo, portación ilegal de arma de fuego defensiva o
deportiva) no es posible que se constituya, no hay razón para que se señale
audiencia, porque resulta ilógico que el procesado o su defensor vayan a
oponerse. Es cierto que se varía la forma del procedimiento, pero podría
omitirse la audiencia en aras del Principio de Celeridad Procesal.
El auto que declara el sobreseimiento es apelable (artículo 404). Su efecto
principal es que impide otra persecución penal por el mismo hecho.
ARCHIVO DE LAS ACTUACIONES
El Código contempla varios casos de archivo (310-327)
Cuando es manifiesto que el hecho no es punible;
cuando no se puede proceder,
Cuando no se haya individualizado al imputado,
Cuando sea declarado rebelde el imputado.
En los primeros dos casos el Ministerio Público debe hacer su
planteamiento ante el Juez contralor de la investigación y éste es el que lo
resuelve: ordenándolo o denegando la solicitud y, en ambos casos,
devolviéndole las actuaciones. En los otros dos casos es dicho Ministerio el
que lo dispone, pero tiene la obligación de notificarlo a las partes; y si hay
objeción, debe conocerla el Juez, quien decide si confirma el archivo o
revoca la decisión de dicho Ministerio.
En los dos primeros casos puede constituir un acto conclusivo, en los otros
dos, solo aparece un efecto suspensivo en tanto se individualiza al imputado
o es habido.
Materialmente, archivar es guardar el expediente en un lugar seguro.
Formalmente, es suspender o hacer cesar las actuaciones.
Esta figura se da cuando se agota la investigación y el resultado de la
misma es estéril. Pero para tener una base legal, es necesario que haya una
resolución que emane del Ministerio Público o de un Juez, en tanto no se
modifiquen las circunstancias que obligaron a decretarlo.