MENSAJE GAL SOMOS JUSTOS POR CRISTO. IVN.
Lectura: Romanos 5: 6-11.
Enfasis: v.9. Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos
de la ira.
INTRODUCCION: Nuestra justificación procede de poner nuestra fe en la obra consumada de
Jesucristo. Su sacrificio cubre nuestro pecado, permitiendo que, a través de Él, Dios nos vea como
perfectos y sin culpa. Puesto que somos creyentes en Cristo, Dios ve la propia justicia de Cristo cuando
nos mira. Esto satisface las demandas de perfección de Dios; así que, de esta manera, Él nos declara
justos – Él nos justifica.
DESARROLLO: Por ejemplo, si yo soy hijo de Dios, entonces hago por naturaleza lo que hace mi
Padre Dios. Es decir yo soy justo porque he recibido la naturaleza de mi Padre, soy declarado justo
porque creo en la obra de Jesucristo en la cruz. Ahora mis acciones son justas porque he recibido una
naturaleza de justicia. !Porque EL es Justo!. !Yo soy declarado justo!. "Yo no tomo la gracia de
Dios como algo sin sentido. Pues, si cumplir la ley pudiera hacernos justos ante Dios,
entonces no habría sido necesario que Cristo muriera". Gálatas 2:21. Somos justos por
creer que Jesús nos liberó y compró a pecio de sangre, ahora somos justificados y libres para hacer la
obra de Dios y servirle de acuerdo a su voluntad. Aunque hemos sido declarados justos, la verdad es
que aún pecamos, aún después de ser salvos. Aquí es donde entra la justificación progresiva. La
justificación progresiva (o santificación) es el proceso continuo de ser hecho justo por nuestro Señor.
“La senda de los justos se asemeja a los primeros albores de la aurora: su esplendor va en aumento
hasta que el día alcanza su plenitud” (Proverbios 4:18). Involucra al creyente convirtiéndose mas como
Cristo. No es algo que hacemos nosotros, sino algo que hace Él. Nosotros hacemos buenas obras por
la fe, mientras Él nos fortalece (Efesios 2:10; 2 Corintios 9:8).
APLICACIÓN: Es el poder del Espíritu Santo de Dios que nos lleva a cumplir su voluntad y nos ha
librado del poder del pecado. Si yo digo que el pecado tiene poder sobre mí, entonces niego la obra
de Cristo y me someto a la ley del pecado y de la muerte. Dejemos que El Espíritu Santo nos guíe y
nos ayude a tomar las mejores decisiones en el caminar de nuestra vida y Dios nos moldeará para
hacer de nosotros una vasija útil para su propósito y ser testimonio para atraer a otros a los pies de
Cristo para que también puedan ser salvos.
PARTICIPACION: Podrías compartir un breve testimonio, que nos muestre como Dios cambió tu
manera de pensar, cuando antes no te considerabas hijo de Dios, y ahora que ya sabes que estás
justificado y transformado en un verdadero hijo del Rey de reyes y Señor de señores.
FINAL. Pues lo que la ley no pudo hacer, ya que era débil por causa de la carne, Dios {lo hizo}: enviando a su propio
Hijo en semejanza de carne de pecado y {como ofrenda} por el pecado, condenó al pecado en la carne. Romanos 8:3.
Y que nadie es justificado ante Dios por {la} ley es evidente, porque EL JUSTO VIVIRA POR
LA FE. Gálatas 3:11.
Ora para que el señor te use por medio de su Espíritu Santo. Invítalos a asistir a la iglesia, ofrece llevarles al
principio.
Mario Fernando Madrid Ardavín.
Pastor general Iglesia Vida Nueva.