Macrorreglas textuales
Se entiende por macrorreglas textuales las operaciones cognitivas que realiza el lector u
oyente con el fin de extraer la información relevante de un texto y poder así formular el tema
del que trata.
El concepto de macrorreglas ha sido acuñado por el lingüista holandés T. A. van Dijk (1977)
con el objetivo de describir las «reglas» que se aplican al conjunto de proposiciones que
forman un texto para obtener su macroestructura, entendida esta como el contenido
semántico que resume el sentido del texto. T. A. van Dijk distingue las cuatro macrorreglas
siguientes:
Supresión u omisión: dada una secuencia de proposiciones, se suprime la información
que no es necesaria para interpretar lo que sigue en el texto. En el ejemplo [Pasó una
chica. Llevaba un vestido verde. De repente, tropezó.], se puede suprimir la
proposición [Llevaba un vestido verde], porque el resto del discurso no presupone esa
información, ya que no desempeña un papel en la interpretación de las oraciones; por
lo tanto, no figurará en la formulación del resumen o macroestructura del texto.
Selección: se selecciona la información relevante dentro del sentido global del
discurso; constituye el reverso de la operación anterior. En el ejemplo presentado, se
seleccionarían las proposiciones [Pasó una chica] y [De repente, tropezó] porque son
necesarias para construir el sentido global o tema del discurso: el texto del ejemplo
trata de una chica que tropieza.
Generalización: se abstraen las características particulares de una serie de objetos,
lugares o personas, extrayendo lo que es común (de este modo, se suelen sustituir
los hipónimos por un hiperónimo). Del ejemplo [En el suelo había una muñeca, y un
tren de madera. Dispersos se encontraban también algunos puzles], se puede derivar
una macroproposición como [En el suelo había juguetes], que constituye el tema del
discurso o macroestructura a partir de la generalización.
Integración o construcción: se funden en uno dos conceptos constitutivos; el concepto
que resume la secuencia no necesariamente tiene que estar presente en el texto,
porque forma parte de nuestro conocimiento del mundo. En el ejemplo [Fui a la
estación. Compré un billete. Me acerqué al andén. Subí al tren. El tren partió.], al
aplicar la regla de construcción se obtiene la siguiente macroproposición: [Viajé en
tren].
En la realización de operaciones textuales hay que destacar que las macrorreglas, además de
poder aplicarse repetidamente, de forma recursiva, cumplen el principio de implicación
semántica o vinculación. Es decir, la regla de supresión anula la información secundaria o
incidental, en tanto que las reglas de selección, generalización y construcción establecen las
relaciones de conexión entre proposiciones y secuencias de frases. Puede simplificarse la
explicación de estos procedimientos utilizando únicamente las reglas de supresión,
generalización y construcción, propuestas con posterioridad (Van Dijk, 1980), pues la
supresión y la selección constituyen operaciones cognitivamente muy imbricadas. Además, es
necesario destacar que la construcción del sentido global o macroestructura de un texto
depende en última instancia del destinatario, quien aplicará las macrorreglas en función de
sus intereses, su intención, su conocimiento del mundo, sus deseos, normas y valores. Cada
lector u oyente, por lo tanto, encontrará importantes o pertinentes diferentes aspectos del
mismo texto.
En la didáctica de lenguas, la consideración de las macrorreglas textuales ha incidido en las
prácticas de comprensión lectora y en general en el procesamiento de información. En cuanto
a las primeras, las macrorreglas han sido equiparadas a unas estrategias de comprensión, si
bien no se ha efectuado una propuesta sistemática, basada en el marco conceptual, de
aplicación pedagógica de las macrorreglas. En cuanto al procesamiento informativo, se ha
visto la utilidad de que los aprendientes conozcan los mecanismos que permiten extraer la
información relevante de un texto, su contenido semántico o macroestructura, a fin de que
sean capaces de reducir y organizar grandes cantidades de información (sea en la producción
o en la recepción). Ello permite explicar la forma como cada individuo interpreta los textos y
les asigna un sentido, y diseñar en consecuencia una determinada acción didáctica.
Otros términos relacionados
Análisis del discurso; Coherencia; Estructuras textuales; Lingüística textual.
Bibliografía básica
1. Calsamiglia, H. y Tusón, A. (1999). Las cosas del decir. Manual de análisis del
discurso. Madrid: Ariel.
2. Gregorio de Mac, M. I. y Rébola de Welti, M. C. (1992). Coherencia y cohesión en el
texto. Buenos Aires: Ed. Plus Ultra.
3. Van Dijk, T. A. (1980). Estructuras y funciones del discurso. Madrid: Siglo XXI.
Bibliografía especializada
1. Van Dijk, T. A. (1977). Texto y contexto. Semántica y pragmática del discurso. Madrid:
Cátedra, 1980.
2. Van Dijk, T. A. (1978). La ciencia del texto. Un enfoque interdisciplinario. Barcelona: Paidós,
1983.
3. Van Dijk, T. A. (1980). Macrostructures. An Interdisciplinary Study of Global Structures in
Discourse. Cognition and Interaction. Hillsdale (Nueva Jersey): Lawrence Erlbaum.