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Estrategias contra Bullying y Ciberbullying

Este documento trata sobre las estrategias de prevención contra el bullying y el ciberbullying en las instituciones educativas. Explica que el bullying es un tipo de violencia que se produce de manera intencional y repetida entre estudiantes, involucrando un desequilibrio de poder. Describe las características y tipos de bullying, así como sus consecuencias negativas. También analiza el ciberbullying, un tipo de acoso escolar que ocurre a través de las tecnologías, señalando sus características, tipos y efectos dañ
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Estrategias contra Bullying y Ciberbullying

Este documento trata sobre las estrategias de prevención contra el bullying y el ciberbullying en las instituciones educativas. Explica que el bullying es un tipo de violencia que se produce de manera intencional y repetida entre estudiantes, involucrando un desequilibrio de poder. Describe las características y tipos de bullying, así como sus consecuencias negativas. También analiza el ciberbullying, un tipo de acoso escolar que ocurre a través de las tecnologías, señalando sus características, tipos y efectos dañ
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Estrategias de

prevención
contra el Bullying
y el Ciberbullying
Tema 2: El bullying y el
ciberbullying en las
Instituciones Educativas.
Tema destinado a profundizar en la problemática del acoso y el ciberacoso
existente en las instituciones educativas.

2017/2018
ÍNDICE

Objetivos ............................................................................................................ 2

1. Introducción. ............................................................................................ 3
2. El Bullying. ............................................................................................... 4
2.1. Conceptualización. ........................................................................... 4
2.2. Características y tipología del acoso escolar. .................................. 7
2.2.1. Características del bullying. ..................................................... 8
2.2.2. Tipos de bullying. ................................................................... 10
2.3. Consecuencias del acoso escolar. ................................................. 12
3. El Ciberbullying. ..................................................................................... 15
3.1. Conceptualización. ......................................................................... 15
3.2. Características y tipología del ciberacoso escolar. ......................... 17
3.2.1. Características del ciberacoso escolar. .................................. 17
3.2.2. Tipos de ciberacoso escolar................................................... 19
3.3. Consecuencias del ciberacoso escolar. ......................................... 21
Bibliografía ....................................................................................................... 23

1
Objetivos

 Obtener, consolidar o esclarecer conocimientos en relación al bullying y


el ciberbullying en las instituciones educativas.

 Comprender el significado de bullying y ciberbullying.

 Identificar las características del acoso y el ciberacoso escolar.

 Conocer los tipos de acoso y ciberacoso escolar.

 Conocer las consecuencias del acoso y el ciberacoso escolar.

 Conocer las similitudes entre acoso y ciberacoso escolar.

2
1. Introducción.

Echando la vista atrás, uno puede darse cuenta que los años vividos en la
escuela, colegio, instituto o universidad son dignos de los mejores o peores
recuerdos. Recordamos con añoranza aquellos compañeros y profesores que
se comportaron con nosotros de manera magnífica y, dado el caso, tratamos
de olvidar a aquellas personas que hicieron del día a día del aula una pesadilla.

La vida no es más que una historia de recuerdos, buenos y malos, generados


por el contexto que nos rodea y, sobretodo, por las personas que en él
interaccionan.

El posible daño vivido en la etapa de estudiante, se conoce hoy en día como


acoso escolar o bullying. De esta manera resulta necesaria la creación de este
segundo tema en el que se llevará a cabo una aproximación al concepto de
acoso escolar, sus características y sus tipos. Además, se señalarán las
consecuencias generadas por este fenómeno.

Por otro lado, y motivado por el progresivo desarrollo de las Tecnologías de


Información y la Comunicación (TIC), se abordará el fenómeno del ciberacoso
o ciberbullying, una modalidad de acoso escolar. Al igual que anteriormente,
ahondaremos en el concepto, en sus características y en sus tipos. Finalmente
señalaremos las consecuencias generadas por esta problemática en los
distintos agentes educativos.

3
2. El Bullying.

2.1. Conceptualización.

En el tema anterior se trató la temática de la violencia en las instituciones


educativas, señalando que esta se manifiesta de distintas formas. Algunas de
las expresiones tradicionales de la violencia en el ámbito escolar consisten en
conductas directas: golpeos, patadas, burlas, bromas maliciosas o insultos.
También puede encontrarse en forma de conductas indirectas (frecuentemente
menos evidentes): difusión de rumores, exclusión social, manipulación de
amistades o rechazo. En el momento que estos comportamientos violentos
adquieren ciertas particularidades, que aquí se señalarán, aparece el fenómeno
que nos atañe, el acoso escolar o bullying.

Ninguna institución educativa se


encuentra libre de manifestaciones de
violencia. Estas pueden llegar incluso
a lograr cierto nivel de naturalidad en
el transcurso de la convivencia
escolar, sin llegar a afectar a las
personas en su afecto, autoestima o
desarrollo personal. Es un modo de
liberar energía que debe ser
canalizado de manera correcta. No se
debe confundir el acoso escolar con
los posibles roces originados por el
día a día en la convivencia.

Las problemáticas comportamentales


y las relaciones deficientes entre
iguales, son fenómenos inquietantes, pero no estrictamente de violencia.
Deben otorgárseles la importancia que se merecen puesto que si no son
acometidas pueden terminar derivando en distintas formas de acoso escolar.

4
En definitiva, no toda problemática de violencia es acoso escolar, pero todo tipo
de acoso escolar es violencia.

Cuando hacemos referencia al fenómeno del bullying o acoso escolar no


hacemos referencia a un simple empujón, una mofa o un cotilleo. El término
hace referencia a un caso de violencia que puede derivar en una situación
grave y que, si no se atiende cuando se debe, puede generar graves daños
emocionales, tanto para la víctima como para el agresor.

Los fenómenos de acoso y ciberacoso en las instituciones educativas son el


reflejo de la violencia palpable que existe en nuestra sociedad, propagada a
través de los medios de comunicación. Todos resultamos ser víctimas del
ambiente en el que vivimos.

El nivel de agresión palpable en la sociedad actual es altísimo para todas las


personas pero especialmente para niños, niñas, adolescentes y jóvenes. Como
bien señalan Bourcet y Gavión:

“En efecto, nuestro mundo moderno es especialmente agresivo


con los niños, jóvenes y los adolescentes. La droga que se
vende a bajo precio a la salida de los colegios, ¿acaso no es
una agresión orquestada por una mafia de adultos? Los sitios
pornográficos de Internet, fácilmente accesibles para todos,
incluso para los más jóvenes, videos porno que un crío de 10
años puede alquilar en un video cajero automático, también
son agresiones.1”

Es en este ambiente en el que nace el bullying o acoso escolar. Siguiendo las


palabras de Giangiacomo (2010):

“Sin embargo, al ser un término que incluye una amplia


variedad de conductas y diversas características, resulta

1
Bourcet, Stéphane, y Isabelle Gravillon, Mi hijo ha sido agredido. En la escuela, en la calle, en casa.
Editorial de Vecchi, Barcelona, España.

5
todavía difícil encontrar una palabra en nuestro idioma que dé
cuenta de todas estas peculiaridades2.”

De este modo resulta necesaria encontrar una definición para el fenómeno.


Dan Olweus, afirma que:

“Un estudiante es acosado o victimizado cuando está expuesto


de manera repetitiva a acciones negativas por parte de uno o
más estudiantes.3”

Giangiacomo, por su parte, define el fenómeno como:

“…una forma de violencia que se produce en el contexto


escolar y que se expresa a través de diferentes conductas que
ejercen unos contra otros, en forma intencionada y repetitiva.”

Nausel et. al. (2001) y el propio Olweus (1993), citados por Kowalski, Limber y
otra (2010) expresan que:

“El acoso escolar es una conducta agresiva deliberada que


implica un desequilibrio de poder o de fuerza.4”

Siguiendo a la Academia Americana de Psiquiatría para Niños y Adolescentes,


citada por Mainieri:

“…se define como “bullying” la forma de conducta violenta


caracterizada como “intimidación”, maltrato y acoso entre
iguales, especialmente en personas que humillan a otras que
consideran más débiles. Esta misma organización expone que,
las encuestas indican que hasta un 50% de los niños, niñas y

2
Giangiacomo, Marina, Cuando la escuela se vuelve un infierno. Acoso escolar: bullying. Editores
Mexicanos Unidos, S. A., México, 2010.
3
Dan Olweus, Acoso escolar, “Bullying”, en las escuelas: hechos e intervenciones. Centro de
investigación para la Promoción de la Salud, Universidad de Bergen, Noruega.
4
Kowalski, Robin, Susan Limber y Patricia Agatston, Ciber Bullying: el acoso escolar en la er@ digit@al.
Editorial Desclée De Brouwer, Madrid, España, 2010.

6
jóvenes en edad escolar son intimidados en algún momento y,
por lo menos un 10% son intimidados con regularidad.5”

Esta misma autora señala:

“Se trata de un fenómeno social y trastorno emergente que


bien conviene e interesa diferenciar de la violencia juvenil en
las aulas y cuyo adecuado conocimiento puede ser de gran
utilidad para acciones de prevención. Sin embargo, el “bullying”
es muy diferente de conflictos, de las provocaciones
ocasionales, de la violencia y del ostracismo. Tampoco el
“bullying” incluye todos los casos de acoso duradero y
sistemático. De ahí, además, su dificultad en definirlo clara y
distintamente y en no confundirlo con otros tipos de violencia
en la escuela”6.

Con la comprensión de las anteriores definiciones sobre acoso escolar,


conseguimos entresacar algunas de las características que lo conforman. Este
aspecto será el que tratemos en profundidad en el siguiente apartado.

2.2. Características y tipología del acoso escolar.

El acoso escolar es un tipo de violencia, con particularidades propias. No debe


confundirse, como mencionábamos anteriormente, con los roces originados por
la convivencia diaria dentro de la institución educativa. A continuación
mostraremos las características del acoso escolar de manera pormenorizada
con el objetivo de comprender el fenómeno en su totalidad.

5
Mainieri, Yolanda Ingianna, “Violencia en el entorno educativo. Algunas ideas sobre el ‘bullying’”, en:
Revista Educación y Desarrollo Humano Nuevo Milenio, Año I. No. 4. San José, Costa Rica, Julio-Agosto-
Septiembre, 2006.
6
Ibídem

7
2.2.1. Características del bullying.

La mayoría de los teóricos que han estudiado el fenómeno coinciden en


señalar las siguientes particularidades:

 Indefensión: La víctima se encuentra indefensa ante el agresor,


considerándose más débil, ya sea porque realmente es así o porque la
situación lo genera. A veces los actos violentos se realizan en grupo,
reduciendo las posibilidades de reacción por parte de la víctima.

 Intencionalidad: El acoso escolar se caracteriza por la intención de


perjudicar a otro individuo. El agresor es consciente del acto que está
llevando a cabo y el daño que generará. Además, la víctima suele ser
elegida entre las distintas personas que conviven en la institución.

 Repetitividad: En el acoso escolar, la agresión no se produce de


manera aislada, se repite y prolonga durante cierto tiempo. Con esto, no
queremos hacer entender que una conducta violenta deba considerarse
acoso cuando lleve determinado número de repeticiones.

 Continuidad: Particularidad representativa del acoso escolar. Los casos


aislados no deben considerarse bullying.

 Desequilibrio de fuerzas: La relación violenta entre agresor y víctima


es llevada a cabo a través de una imposición de poder.

 Aumento de poder en el agresor: El acoso crece a medida que pasa el


tiempo y el agresor ejerce este tipo de violencia sobre la víctima.

Como hemos comentado, los distintos expertos y expertas coinciden en señalar


las particularidades vistas anteriormente. En su caso, Díaz7, lo describe como
sigue:

 Deseo inicial obsesivo y no inhibido de infligir daño, dirigido a


alguien indefenso en la institución educativa, a un compañero.
7
Díaz Aguado, María José, “Por qué se produce la violencia escolar y cómo prevenirla”, en: Revista
Iberoamericana de Educación, No. 37, 2004. Disponible en: <[Link] a
abril de 2014.

8
 El deseo se materializa en una acción o conducta.

 Alguien resulta dañado.

 El maltrato se dirige a alguien que tiene menos poder,


comparativamente con respecto al acosador.

 Carece de justificación lógica, salvo la motivación conductual o


psicológica del acosador.

 Tiene lugar de modo reiterado, frecuente o a veces continuo.

 Produce placer manifiesto en el acosador y a veces en los


compinches o cómplices que lo acompañan en el acoso.

 Acción intencionada y negativa.

Además, esta teórica expresa que

“…el “bullying” está relacionado con la violencia en el que


ocurren estas otras características;

1. Variedad, porque puede implicar a diversos tipos de conductas;

2. Duración en el tiempo, implica convivir en un determinado


ambiente;

3. Provocación, por un individuo o grupo de individuos y

4. Prevalencia, debido a la falta de información o pasividad de


quienes rodean a víctimas y agresores.

Por otra parte, es importante considerar que el acoso o


“bullying” puede estar presente en cualquier lugar y grupo y no
es exclusivo de algún sector de la sociedad o respecto a
condición de género, aunque en el perfil del acosador, otros lo
llaman agresor, sí se aprecia predominancia de los varones.

9
Tampoco se presentan diferencias en lo que respecta a las
víctimas o acosados.8”

2.2.2. Tipos de bullying.

El acoso escolar se materializa de diferentes formas, yendo desde la violencia


física hasta conductas de difícil identificación, como pueden ser las
emocionales o verbales.

A continuación, y tras el pertinente estudio bibliográfico, se señalan los tipos


que aparecen recogidos en las más importantes investigaciones:

 Físico: referido a toda acción corporal sobre el cuerpo de la persona que


sufre el acoso. Sus acciones más representativas son: golpes, patadas,
puñetazos, empujones, etc.

 Psicológico: Posee gran relevancia


puesto que toda forma de acoso
escolar dispone de un componente
de acoso psicológico. Resulta difícil
de identificar y puede llegar incluso
a ser más grave que el resto.

Este tipo de acoso surge cuando el


agresor ejerce sobre la victima una
presión con la que hacer sentir
temor por las acciones que se
llevan a cabo.

Normalmente, el agresor comienza


a realizar este tipo de acoso de
manera sutil, haciéndose cada vez más evidente con el paso del tiempo.

8
Ibídem.

10
 Verbal: Expresiones racistas, machistas, insultos, menosprecios,
censuras, etc. se incluyen dentro del denominado acoso verbal.

En este tipo de acoso no existe la agresión física, pero a través de la


palabra se menoscaba la autoestima, personalidad y las relaciones
sociales de una persona.

Distintos entendidos señalan que ejerciendo este tipo de acoso se puede


llegar a dañar a una persona más que si la estuviéramos golpeando. Se
ataca directamente a los sentimientos más profundos de las personas,
hiriéndolos considerablemente.

 Sexual: Estamos ante uno de los temas tabú de nuestra sociedad, por lo
que su análisis resulta complicado. Se intenta negar su existencia,
emporando su tratamiento o prevención.

Las acciones más frecuentes son:

- Expresiones machistas u obscenas.

- Tocamientos sin el consentimiento de la persona.

- Presiones para lograr algo que la víctima no desea en ese


momento.

- El agresor simula que la víctima le atrae para después provocar


humillaciones.

 Racista: Este tipo de acoso, nombrado también como xenofobia, se


encuentra unido a las agresiones de tipo racial. Se discrimina a las
personas, no solo por su raza, sino también por sus creencias culturales,
políticas o religiosas.

 Homofóbico: este tipo de acoso viene derivado por ciertas creencias


religiosas, políticas e ideológicas que generan rechazo hacia quienes
poseen una orientación sexual distinta a la heterosexual. En la
actualidad, numerosos organismos y asociaciones hacen visible este
problema reclamando soluciones urgentes.

11
 Acoso en línea o ciberbullying: Con el desarrollo imparable de las TIC
surge este tipo de acoso escolar. Se dice que existe ciberacoso o
ciberbullying cuando una persona es humillada o amenazada mediante
el uso de las tecnologías.

Mientras en el acoso escolar tradicional las agresiones únicamente


podían desarrollarse durante el periodo en el que los individuos se
encontraran en la institución, con la aparición de este tipo de acoso las
agresiones pueden hacerse efectivas durante las 24 horas del día.

La importancia de este tipo de acoso, en la actualidad, es muy grande,


de ahí la necesidad de estudiar el fenómeno en profundidad a la par que
el acoso tradicional.

2.3. Consecuencias del acoso escolar.

No tendría sentido pensar, como se ha hecho en el pasado, que el acoso


escolar no es más que un juego entre niños o que son simples peleas sin
importancia. Numerosos son los estudios que nos muestran las graves
consecuencias y efectos generados en todos los sujetos que conforman la
comunidad educativa. A continuación se señalan algunas reflexiones al
respecto:

 En la Víctima: La víctima sufre deterioros en su salud física y


psicológica, en sus relaciones sociales, en su rendimiento académico,
etc. Por culpa del acoso escolar la persona que lo sufre se siente infeliz,
atemorizada, insegura, abandonada y con un nivel mínimo de confianza.
A nivel emocional puede llegar a sufrir ansiedad o depresión, pudiendo
en casos extremos llegar a autolesionarse.

Este tipo de acoso consigue que la víctima pierda el interés por los
estudios, disminuya su atención y consiga que el rendimiento académico
se vea disminuido.

12
De manera sintética podemos decir que las consecuencias del acoso
escolar en la víctima son:

- A corto plazo: pérdida de autoestima, trastornos físicos o


psicosomáticos, depresión extrema, ansiedad, alteración del
sueño, ausentismo escolar o colegial, fobia a la institución
educativa, fobia social, desinterés y desmotivación académica y
bajo rendimiento escolar, hasta el abandono de los estudios.

- A largo plazo: problemas psicológicos de larga duración,


depresión crónica, comportamientos autodestructivos, abuso de
alcohol y drogadicción, entre otros.

 En el agresor: Una de las piezas fundamentales dentro del acoso


escolar es la figura del acosador. Estas personas también sufren las
consecuencias de esta problemática, aunque no sean conscientes de las
mismas, causándoles problemas en el desarrollo de su personalidad y
las relaciones sociales.

Las consecuencias generadas por el acoso escolar en los agresores,


son las siguientes:

- A corto plazo: Complicaciones a la hora de entablar amistades


verdaderas y para sostenerlas a lo largo del tiempo. Problemas
de inestabilidad en sus relaciones sociales. Ausentismo escolar y
dificultades a la hora de tener que acatar normas y aceptar la
autoridad.

- A largo plazo: Problemas con sus relaciones sentimentales


futuras y sus correspondientes descendientes, dificultades para
seguir las normas y trabajar en equipo.

 En las familias: También en estos agentes pueden desarrollarse graves


consecuencias.

Las familias que dispongan de un integrante que se encuentre inmerso


en la problemática del acoso pueden llegar a mostrar cambios en el

13
comportamiento. Pueden volverse más huraños, desconectados del
mundo exterior, etc.

Por norma general las relaciones con la institución educativa se ven


modificadas. En determinadas ocasiones se producen acercamientos y
se genera un dialogo entre las partes, mientras que en otras familias se
alejan de la institución llegando incluso a culpabilizarla por lo sucedido.

 En la institución educativa: Estamos ante una de las piezas


fundamentales para prevenir el fenómeno del acoso escolar, la
institución educativa. Debe tener presente en todo momento que la
problemática existe y puede desarrollarse en cualquier instante.

Cuando el acoso escolar se establece en la institución, las


consecuencias resultan inevitables. Surgen un clima inestable entre las
relaciones de las personas que la componen, debiendo hacerse un
esfuerzo por buscar una solución y tomar medidas preventivas para que
no vuelva a suceder en el futuro.

14
3. El Ciberbullying.

3.1. Conceptualización.

Este fenómeno, al igual que el acoso tradicional, explicado como manera de


proceder agresiva a través del uso de las formas electrónicas de contacto
(Slonje & Smith, 2008; Smith et al., 2008), presenta cierta controversia en lo
que respecta a la terminología a emplear para referirse a éste.

A pesar de ello, estudios importantes realizados sobre esta temática


(Garaigordobil, 2011; Hinduja & Patchin, 2009; P. K. Smith, 2006; Tokunaga,
2010) parecen haber encontrado en el término “ciberbullying” un consenso. De
todas maneras, no debe obviarse la existencia de otro tipo de etiquetas con la
misma raíz en su
definición como pueden
ser Ciber-Aggression
(Grigg, 2010), Internet-
bullying, Internet
Harrasment, Electronic
aggression (David-
Ferdon & Feldman-
Hertz, 2007), Ciber-
moobing, Cyber-Bullying
o, si tenemos en cuenta nuestro propio contexto sociocultural “acoso a través
del móvil o de internet” (Nocentini et al., 2010), ciberbullying (Belsey, 2005;
Buelga, Cava & Musitu, 2010; Garaigordobil, 2011; García, et al, 2012; Hinduja
& Patchin, 2010; Lucio, 2009; Ortega, Del Rey & Casas, 2013; Varela, 2012;
Smith et al., 2008; Willard, 2005), o ciberacoso (Cowie, 2013; Del Barrio, 2013;
Martínez, et. al, 2012; Vega, González & Quintero, 2013).

Todas estas denominaciones no hacen más que resaltar las distintas


conceptualizaciones que, a lo largo del tiempo, este fenómeno ha presentado
por parte de los teóricos. Como bien se ha dicho, se presenta con distinta

15
nomenclatura, aunque en esencia presentan numerosos puntos de encuentro
al tratarse del mismo problema.

Del mismo modo que en el bullying tradicional, y como se expondrá en


apartados sucesivos, las conductas agresivas dadas en el ciberbullying nacen
de las relaciones interpersonales que se crean entre los distintos alumnos/as
(Ortega, 2010), por lo que diversos expertos, como Campbell (2005), Mishna,
Saini y Solomon (2009), Smith y sus colaboradores (2008), Ortega,
Calmaestra, Mora-Merchán, Elipe y Vega (2009), y Calmaestra (2011),
entienden dicho fenómeno bien como una variedad del bullying, bien como un
tipo de bullying colateral con unas particularidades propias y diferentes,
generadas como consecuencia del empleo de medios electrónicos.

Por tanto, a la vista de lo expuesto, cabe apuntar la existencia de una relación


estrecha entre el bullying tradicional y el ciberbullying, acentuada en la
dimensión social o el carácter premeditado que todo acto agresivo conlleva. A
continuación, se presentan una serie de definiciones elaboradas por distintos
teóricos:

“Envío o publicación de imágenes o textos dañinos a través de


Internet u otros dispositivos de comunicación digitales” (Willard,
2004, p. 1).

“acto evidente e intencional de agresión online hacia otra


persona” (Ybarra & Mitchell, 2004, p. 1308).

“Acto agresivo e intencional llevado a cabo por un grupo o


individuo, a través de medios electrónicos, el cual es repetido y
constante, contra una víctima que no puede defenderse
fácilmente” (Smith et al., 2008, p. 383).

“Daño intencional y repetido infligido a través del uso de las


computadoras, teléfonos celulares, y otros dispositivos
electrónicos” (Hinduja & Patchin, 2010, p. 1).

Tomando como referencia las definiciones aportadas, al tiempo que se


pretende concluir el presente epígrafe, cabe apuntar, desde un punto de vista

16
personal, la concepción del ciberbullying como una nueva forma de bullying
que conlleva el uso de teléfonos móviles (SMS, llamadas, uso de fotografías y
videos, etc.), Internet (correos electrónicos, Chat, páginas web, redes sociales)
u otras Tecnologías de la Información y la Comunicación, las cuales permitan
acosar, amenazar o intimidar deliberadamente a un sujeto. Al tratarse de un
tipo de bullying, este debe mantener sus mismas características aunque con
aspectos diferenciadores entre uno y otro, temática ésta que se expondrá en el
apartado siguiente.

3.2. Características y tipología del ciberacoso escolar.

3.2.1. Características del ciberacoso escolar.

En el presente epígrafe, se centra la atención, de manera más profunda, en las


particularidades propias del ciberbullying. Las características que, a
continuación, se señalan consiguen que el ciberacoso posea un efecto de
desinhibición sobre el comportamiento del agresor, propiciando que éste actúe
de manera impulsiva sin pensar en las consecuencias ([Link], 2015).

 Sentimiento de invencibilidad en línea: Aquellos individuos que se ven


involucrados en el fenómeno del ciberbullying pueden ocultar su
identidad fácilmente e, incluso, tratar de mentir sobre la propia autoría de
los hechos. Este “anonimato” puede incrementar la sensación de poder
sobre el acosado, además de ocasionar en el agresor un sentimiento de
invencibilidad que genere el inicio de conductas negativas. De igual
modo, determinados acosadores pueden llegar a entender que sus
formas de actuar son normales y socialmente aceptados, en especial
cuando se lleva a cabo la agresión de manera grupal, generándose una
disminución de la autoconciencia individual. Asimismo, tanto el agresor,
como sus representantes legales, suelen desconocer que este tipo de
actuaciones pueden suponer un delito penal.

17
 Reducción de las restricciones sociales y dificultad para percibir el
daño causado: A pesar de que no existiera anonimato, la distancia
física que generan las Tecnologías de la Información y la Comunicación
debilita las restricciones sociales generando comportamientos
desinhibidos. Además, al encontrarnos ante un escenario virtual, el
agresor no se da cuenta del daño causado en su totalidad, dificultando el
desarrollo de la empatía. De la misma manera, mientras que en tiempos
atrás la distancia física y temporal conseguía enfriar las situaciones de
conflicto y que estas no fueran a más, en la actualidad, como
consecuencia de los medios tecnológicos, se hace más sencillo actuar
de modo impulsivo y continuado.

De igual modo, los aspectos que se señalan a continuación conllevan un


“aumento del alcance de la victimización” (EMICI, 2011):

 Acceso constante al acosado: la existencia de una conectividad


permanente y el empleo de dispositivos móviles facilita a los agresores
el acceso a la víctima desde cualquier punto y en cualquier momento,
generando una irrupción en el espacio personal del acosado, incluso, en
su propio hogar. Mientras que, en el bullying tradicional, la persona que
sufre el acoso puede encontrar cierto desahogo y reparo emocional al
distanciarse del acosador, la ubicuidad de los medios tecnológicos
permite que la agresión o victimización sea durante las veinticuatro
horas del día durante los siete días de la semana.

 Viralidad y audiencia ampliada: Otra particularidad que hace del


ciberbullying algo tan problemático es que las Tecnologías de la
Información y la Comunicación facilitan que los contenidos nocivos
dispongan de una gran viralidad, alcanzando, rápidamente, grandes
audiencias. El asunto, una vez publicado y compartido en redes sociales
o en aplicaciones de mensajería instantánea, se hace incontrolable,
haciendo imposible que el acosado tenga conocimiento de quién ha
podido visualizarlo o quién dispone de copias del mismo, eliminando la
certeza de que el evento se ha podido contener y no se volverá a repetir.
Por otro lado, en los casos en los que el ciberacoso se lleva a cabo

18
desde el anonimato, a pesar de que la persona que está recibiendo las
agresiones pueda intuir que el agresor se encuentra dentro de su círculo
de convivencia, crea en la víctima numerosos problemas, creando
incomodidad, desconfianza y recelo en todas sus relaciones.

Estas particularidades singulares


del ciberbullying implican que el
acoso a través de medios
tecnológicos se lleva a cabo de
manera sistemática y estable,
provocando un mayor daño
sobre el acosado, quien ve
acentuada su angustia al
aumentar la indefensión ante tal
situación.

De esta manera, tomando como


referente lo expuesto hasta el
momento, se está en condiciones de afirmar que el ciberbullying es un
fenómeno preocupante dada la relativa novedad que supone el
comportamiento de los sujetos, con las consiguientes dificultades que puede
generar la detección, acometida y tratamiento del problema.

3.2.2. Tipos de ciberacoso escolar.

Con el propósito de comprender y abordar el problema del ciberbullying, resulta


necesario conocer e identificar los distintos tipos de ciberacoso existentes. Es
por ello que, tomando como referente lo expuesto por Garaigordobil (2011) y
siguiendo a Kowalski et al. (2010), se identifican ocho tipologías de
ciberbullying, las cuales se concretan en las siguientes:

 Insultos electrónicos: Este tipo de ciberbullying consiste en un


intercambio de insultos breve acalorado entre dos o más sujetos, llevado
a cabo a través de un medio tecnológico. También puede llevarse a

19
cabo mediante correos electrónicos privados o en contextos públicos
como pueden ser los chat, intercambiando insultos entre varias
personas.

 Hostigamiento: Dicha tipología de ciberacoso consiste en el envío de


mensajes ofensivos de manera reiterada hacia la victima a través del
correo electrónico, foros públicos (salas de chat, foros de debate, etc.) o
el envío de numerosos mensajes de texto al teléfono móvil personal de
la víctima. Se diferencia de los insultos en que el hostigamiento posee
una duración mayor en el tiempo.

 Denigración: Esta variante de ciberbullying consiste en transmitir


información despectiva y falsa sobre la victima a través de páginas web,
correos electrónicos, mensajes de texto, etc. Por ejemplo, realizar
modificaciones en algún tipo de imagen en la que aparezca la victima
realzando cuestiones de tipo sexual, emitir comunicados intentando dar
a entender que la persona es sexualmente promiscua, etc.

 Suplantación: En este tipo de ciberagresión, el acosador se hace pasar


por la víctima, en la gran mayoría de ocasiones, arrebatándoles las
contraseñas de acceso para, a continuación, enviar mensajes
perniciosos, agresivos o crueles a otros individuos como si hubieran sido
enviados por el propio acosado.

 Desvelamiento y sonsacamiento: La presente tipología de ciberacoso


consiste en revelar información comprometida de la víctima a otros
individuos, transmitida de manera espontánea pero privada por la
víctima o que ha sido sonsacada a la víctima para, con posterioridad, ser
divulgada a otros sujetos.

 Exclusión: Dicha variante de ciberbullying consiste en no dejar


participar al agredido de una red social específica.

 Ciberpersecución: Este tipo de ciberacoso consiste en enviar mensajes


electrónicos de manera reiterada, hostigadora y amenazante.

20
 Paliza feliz (happyslapping): Dicha tipología de ciberbullying consiste
en agredir físicamente a la víctima mientras se graba todo el proceso
para, posteriormente, colgar las imágenes en la red y que estas sean
vistas por miles de personas.

3.3. Consecuencias del ciberacoso escolar.

Las graves consecuencias originadas por el acoso a través de medios


electrónicos son por todos conocidas, aunque resultan necesarias mayores
investigaciones por estar estas ligadas al continuo desarrollo de las TIC.

Los efectos son similares a los del acoso tradicional, caracterizando al agresor
su indolencia, personalidad dominante y autoritaria, insensibilidad o indiferencia
ante el dolor ajeno.

Las víctimas por su parte, muestran consecuencias como depresión, baja


autoestima, indefensión, ansiedad, problemas de concentración,
distanciamiento, bajo rendimiento académico y deserción escolar, incluso, muy
lamentablemente, hasta tendencias suicidas. Estos efectos resultan ser muy
similares a los del bullying tradicional.

Según investigaciones realizadas por Kowalski y Witte, los participantes:

“…subrayan el coste emocional que puede tener la experiencia


de ser víctima del acoso cibernético. Cuando les preguntamos:
“¿Cómo te sentiste cuando te acosaron electrónicamente?”, los
encuestados dijeron sentirse rabiosos, tristes, deprimidos,
heridos, estresados, y confundidos. Una encuestada escribió
que se sintió “débil y pequeña,…muy sola e indefensa”.

Por el contrario, otro encuestado, si bien representante de una


minoría, declaró que se sintió “atraído”, como en una pelea o
una actividad deportiva combativa. Este mismo encuestado
prosiguió diciendo: “Lo que la mayoría entiende por ‘acoso’ yo

21
lo veo como un reto o una invitación a jugar”. Otro encuestado
dijo, relatando los efectos del acoso cibernético sobre una
amiga: “De hecho está hundida en una especie de depresión o
piensa en el suicidio muchas veces.9”

Uno de los aspectos más graves del ciberbullying es que la víctima no se libra
fácilmente de su agresor, el acoso continúa más allá de la institución educativa.
Esto se convierte en una pesadilla para la persona que sufre la agresión puesto
que se puede ver desbordado durante las 24 horas del día.

Finalmente queremos resaltar que en el ciberbullying suele suceder que el


agresor dispone de sentimientos de culpa y pesadumbre, aunque algunos
expresan no sentir ninguna culpa ni compasión.

9
Kowalski, R. M., y J. Witte, “Youth Internet Survey”, 2006.

22
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