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Poemas de Juan Santander Leal

El documento presenta una colección de poemas del autor chileno Juan Santander Leal. Los poemas exploran temas como la infancia, la familia, las relaciones entre hermanos, la identidad y la memoria. A través de imágenes y descripciones detalladas, los poemas evocan recuerdos y experiencias personales del autor de una manera melancólica y nostálgica.
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Poemas de Juan Santander Leal

El documento presenta una colección de poemas del autor chileno Juan Santander Leal. Los poemas exploran temas como la infancia, la familia, las relaciones entre hermanos, la identidad y la memoria. A través de imágenes y descripciones detalladas, los poemas evocan recuerdos y experiencias personales del autor de una manera melancólica y nostálgica.
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Poemas de Juan Santander Leal

Gemelos

En ese tiempo éramos gemelos.

Andábamos los dos en bicicleta,

siempre ibas escondido detrás mío

como una especie de segundo nombre.

Teníamos las uñas comidas

y las mandíbulas muy juntas,

los bolsillos llenos de bolitas

y nadie para practicar el egoísmo.

Cuando viajábamos a la playa


nos picaba la misma medusa,

rodábamos por la misma duna,

y en un bote de arena entrábamos al mar.

En ese tiempo pasabas la mayor

parte del día dibujando con spray

tu nombre en las paredes de adobe

o en la estatua de mármol de la plaza.

Cuando cumpliéramos dieciocho años

uno de los dos tenía que irse,

las lágrimas corren más rápido

por las mejillas de los más jóvenes.


Teorías

Hierve el agua para los fideos,

la lata de atún está abierta,

se acaba de escuchar una pelea

entre la madre y su único hijo.

La cicatriz de la muñeca izquierda

aprendió a que nadie la viera.

Una jaula de canarios y cotorras

atenúa los planes que fallaron.

Las teorías de la madre mantienen


al niño en el fondo de su pieza.

Otras familias van de vacaciones

a duras cavidades de agua dulce.

El papel mural de duraznos

pronto dejará de revestir el living,

las alcachofas son laberintos

de los que ambos pueden salir.

El poeta Juan Santander Leal

Sobrenombre

Anochece. Las palmeras limpian

sus hojas sin que nadie las vea,


las aves públicas buscan comida,

los perros pronuncian fuerte la U.

Las manos con olor a naranja

se esconden. Anochece, los cerros

son suaves como nudillos de arena

y hay una tos que agita la neblina.

El frío cubre una hilera de cactus

como un sobrenombre humillante,

la lluvia trata de caer por aquí

pero no tiene fuerza para hacerlo.

Las hortensias azules hacen nubes


y mueren. Los eucaliptos botan

sus campanas, los niños las recogen.

A mí me sale sangre de narices.

Esmalte

No podía imaginar que la playa

sanara las heridas de cada uno,

ni cuánto me costó que me contaran

el inicio de mi propia historia.

Aquí va el velador, aquí la cama

de madera y sábanas celestes,


aquí van mis botines negros,

el espejo va detrás de la puerta.

Acostada en la arena como un

animal en su desierto portátil,

mi historia se escribe con esmalte

de nubes, agua salada y piedra.

Columna

Cuando me regalaste un corte de pelo

en los pastos de la Universidad,

había una condición: que fuéramos


juntos de vacaciones al norte.

Y cuando pasé los ramos de latín,

copiándote en todas las pruebas,

y cuando me dijiste que comprara

un celular, porque todos tenían uno.

Yo había pasado el verano anterior

jugando un videojuego de carreras,

por eso todo me sorprendía tanto.

Si las ramas son brazos ¿qué son las espinas?

¿Son columnas como tu columna?

No una columna de gimnasta,

sino esa columna de estudiante,


esa columna que podía tanto.

Bus al norte

Cae la noche y cae mi cabeza

directo en tu hombro izquierdo,

así tratamos de dormir en el bus

y ambos acostados formamos

un valle con poquísima agricultura:

olivos y almácigos de cebolla

como manos verdes en el patio

de una casa donde ya no vive nadie.


Cierras los ojos, estiras la trompa,

y me dices que estás aburrida.

Afuera hay viñedos secos y una luna

que nos espera para congelarnos.

Yo pongo una mano en tu pecho,

justo delante de la división

entre lo que voy a recordar de ti

y lo que voy a tener que olvidar.


*(Copiapó-Chile, 1984). Poeta. Ha recibido el Premio Mejores Obras Literarias. Ha publicado en
poesía Allí estás (2009), Cuarzo (2012) y la plaquet Agujas (2015), todos ellos reunidos en
versiones revisadas en La destrucción del mundo interior (2015), Hijos únicos (2016 y 2018) y la
plaqueta Nueve lugares (2017). Además, textos suyos aparecen en el libro Memoria poética.
Reescrituras de La Araucana (2010).

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