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Referente Arquitectura Solar

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Referente Edificación ecológica _ Darío Pupiales _ 17 agosto 2012

No basta con poner “arquitecto solar” en el rótulo de la oficina


El “Sonnenschiff” (barco solar) en Friburgo muestra el camino hacia una edificación ecológica responsable.
Lo ha construido el arquitecto Rolf Disch, uno de los representantes más destacados de la construcción
“verde” en Alemania.

El arquitecto Rolf Disch ya ha demostrado en Friburgo


de Brisgovia, la capital solar de Alemania, que no es
cosa de magia que las casas unifamiliares produzcan
más energía de la que consumen. En Schlierberg ha
creado un barrio completo de estas “centrales
eléctricas”, que, por supuesto, tienen el aspecto de
atractivas y modernas casas adosadas, con tejados
cubiertos con paneles fotovoltaicos de cristal y bañadas
con colores optimistas, según el diseño de Erich
Wiesner. Algunas casas son de propiedad privada,
mientras que otras son inmuebles de inversión del
Freiburger Solarfonds (Fondo Solar de Friburgo) y, en
vista del constante aumento de los precios de la
energía, nadie se arrepiente de la inversión.

No obstante, la arquitectura urbana ecológica también tiene que garantizar un uso mixto para evitar el tráfico y así
nació la idea del “Sonnenschiff”, como complemento de la colonia y como pared para proteger del ruido procedente
de la calle Merzhauser Straβe. Un largo edificio de cuatro plantas para comercios y oficinas con tiendas, consultas,
oficinas y salas de conferencias. En la azotea hay ocho áticos de tres plantas, cada uno con su propio jardín. Se
trata de viviendas que ofrecen una gran calidad de vida y, por supuesto, son “casas energía plus”.

Mayor energía solar y menor pérdida de calor

Nada es convencional en este edificio: el diseño, los materiales de construcción utilizados, que están certificados
como ecológicos y que son inofensivos para la salud, las fachadas con sus paneles de colores, que protegen los
respiraderos y hacen las veces de pantalla de aislamiento acústico. Y, sobre todo, la técnica de construcción, a la
que hay que agradecer el balance energético positivo. El amplio acristalamiento deja entrar mucha luz diurna y
disminuye la necesidad de luz artificial. Un elemento estándar es el triple acristalamiento, que garantiza una pérdida
mínima de calor. Las secciones cerradas de la fachada están equipadas con paneles de chapa, cuyo vacío en el
interior anula prácticamente la pérdida de calor, a pesar del poco espesor de la estructura. Aislamiento térmico al
vacío, una nueva técnica. Utilizando todos los trucos como la orientación de las grandes aberturas al sur y las
pequeñas al norte, la ventilación nocturna y el enfriamiento de los elementos constructivos en verano, así como la
recuperación de calor del aire expulsado y los tejados fotovoltaicos orientados al sur, siempre se persigue el objetivo
de captar la máxima energía solar que sea posible y perder el mínimo calor generado necesario.

Y el resultado es convincente. A pesar de que la construcción industrial no tiene el balance energético positivo de las
viviendas, un edificio convencional comparable consumiría 590 megavatios-hora anuales de energía primaria. En
comparación, el “Sonnenschiff” requiere 190 MWh, pero genera, gracias a la energía fotovoltaica, 105 MWh de
energía solar, que se vuelca en la red. Y puesto que la energía calorífica adicional procede de una central térmica
cercana que se abastece con trozos de madera, es decir, que no emite CO2, los usuarios y residentes pueden
recostarse tranquilamente: gracias a ellos, el medio ambiente puede recuperarse.

Inquilinos con conciencia ecológica

Además, el arquitecto ofrece otros servicios, como cómodas plazas para bicicletas y vehículos eléctricos dentro del
programa car-sharing(coche compartido) de Südbaden, que se cargan con energía solar y promueven la movilidad
respetuosa con el medio ambiente.

Esta conciencia también se encuentra presente en los comerciantes, ya que es razonable asumir que la cadena de
supermercados ecológicos Alnatura y el Ökoinstitut (Instituto de Ecología Aplicada) de Friburgo han elegido el
emplazamiento de manera deliberada.

Gracias a la legislación medioambiental y a los generosos programas de fomento, el barrio solar ha resultado ser
una inversión rentable desde hace tiempo y cada vez que aumenta el precio del petróleo y de la energía eléctrica,
aumentan los beneficios y el valor de los inmuebles.

Concepto amplio de gestión

La edificación ecológica es esencial para la protección del medio ambiente y la construcción con energía limpia es
vital para la protección del clima. Ambas ya se practican con regularidad. Sin embargo, pocos arquitectos son tan
consecuentes, tan íntegros y tienen tan presentes los costes como Rolf Disch. No basta con poner “arquitecto solar”
en el rótulo de la oficina. El éxito de Disch se basa en su clara gestión, que comprende desde la financiación
inmobiliaria y el asesoramiento de los residentes hasta la gestión de servicios generales de edificios (Facility
Management) y un régimen pertinente de subsidios e impuestos. También por esta razón, el “Sonnenschiff” de
Friburgo y el barrio solar de Schlierberg son modelos a seguir para la arquitectura a lo largo y ancho de todo el país.

Falk Jaeger
es historiador y crítico arquitectónico.
Traducción: Georg Erny
Copyright: Goethe-Institut e. V., Online-Redaktion
Enero de 2006

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