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Marco Sifuentes
H&H
Escenas de la vida conyugal de
Ollanta Humala y Nadine Heredia
Con la colaboraci6n
de Jonathan Castro.
PlanetaHe&H
(©2018, Marco Sifuences
De esta publicacién, incluido el disefo de la cubierta, no puede ser repro-
ducida, almacenada o transmitida en manera alguna ni por ningiin medio,
ya sea eléctrico, quimico, mecinico, éptico, de grabacién o de fotocopia,
sin permiso previo del editor.
© 2018, Editorial Planeta Peri S.A.
Av, Juan de Aliaga 425, of. 704 ~ Magdalena del Mar. Lima-Perit
‘www:planeradelibros.com.pe [
Disefio de cubierta: Talento Creativo
Colaboracién en investigacion y fact-checking: Jonathan Castro
Diagramacién: B-MAD
Fotografia portada: Silvia Oshiro Marchan
Primera edicién: junio 2018
“irae: 3,000 cjemplares
ISBN: 978-612-319-328-7
Registro de Proyecto Editorial: 31501201800541
Hecho el Depésito Legal en la Biblioteca Nacional dl Fert N* 2018-07807
Impreso en Quad/Graphics Peri S.A.
Ay. Los Frutales 344, Ate
Lima — Per, junio 201814. Cosas de locos
Una entrevista, un escéndalo, algunos secretos
(abril-emayo 2014)
“;Cémo te llevas con tus familiares?”, le pregunta Heredia,
‘Caco Garcia Miré mira desconcertado sit teléfono. Sospecha lo
que le vaa pedir su interlocutora, el tinico contacto aiin activo en la
aplicacién de mensajerfa de Blackberry de su iPhone.
“No le puedo pedir favores a gente que se siente maltratada injus-
tamente”, escribe, finalmente, Garcia Miré.
Ela estd en Palacio, desesperada. El, celebrando su cumpleafios
en Astrid y Gastén, el restaurante mds célebre de Lima. Junto a Caco
se encuentra José Grafia Miré Quesada, su tio y, a la vez, su suegro.
Les dos descienden del mitico José Antonio Miré Quesada, el fun-
dador del poderoso clan. Caco, presidente del gremio empresaral,es
su tataranieto y Grafia, su bisnieto.
“Nosotros no hemos presionado a Marcelo”, responde Heredia.
José Grafia, 0 “Pepito” como solia referirse a él Heredia hasta
hhace no mucho, es uno de los empresatios més importantes de
Lima. Es la persona natural con més acciones de la empresa que
edita El Comercio, Junto a sus hijas, una de ellas novia de Caco,
suma el 6.17% del accionariado. No parece mucho pero son solo
tres los accionistas que superan el 5% y, en la prictica, Grafia deja
sentir su peso dentro del grupo empresarial. Ha integrado los
directorios de bancos, eléctricas y universidades. Pero, por sobre
todo, es la cabeza de Graiia y Montero, la constructora peruana
mas importante de las tiltimas décadas. GyM, como se le conoce,
cs la principal socia peruana de Marcelo Odebrecht. O solia serlo.
03Hew
“Nosotros no les hemos dicho nada", insiste Heredia por chat.
“Dilma los ha llamado a ellos y les ha dicho que tienen que cambiar
de actitud para que vayan nuevamente de socios”,
Conversan sobre cl resquebrajamicnto de uns sociedad empre-
sarial que, ha manejado, literalmente, miles de millones de délares,
pero ese no es el motivo del chat de Heredia, Ha contactado a Garela
‘Miré por una entrevista que ésté a punto de aparccer en una revista
de frivolidades. Debajo del intringulis industrial internacional, hay
algo muy sencillo: la primera dama no quiere que se publique un
articulo, en teoria banal, sobre lla.
“Voy a transmitir eu mensaje y regreso”, esctibe Caco, “;Cudnto
tiempo tenemos?”.
“No sé. Pregtintale a ellos. Pero esa nota NO DEBE SALIR
ast.
La secuencia de acontecimientos que terminan en este desastre
puede rastrearse hasta una persona que creyé que podia ganarle
la partida a la esposa del presidente: César Villanueva. Cuando lo
nombran primer ministro piensa en armar su propio gabinete, en
escoger a su equipo ministerial con tiempo y prudencia. Pero la
realidad no lo deja: un par de semanas después estalla el escéndalo
Lopez Meneses y debe gestionar la crisis. Luego viene la sentencia
del Tribunal de La Haya sobre los limites entre Perit y Chile; el
gobierno tiene que mantener una imagen de unidad. Han pasado
ya cuatro meses y le ha sido imposible recomponer el equipo.
Desde ef inicio, Villanueva —un parsimonioso ex gobernador
regional— decide actuar segiin las formalidades del cargo: fuera de
las sesiones del Consejo de Ministos, sostiene, él debe ser el tinico
interlocutor del presidente, Pero asf no funcionzn las cosas en el
gobierno nacionalista. Humala y Heredia tienen, cada uno, sus pro-
pios ministros, con los que coordinan directamente. Villanueva se
siente en offside
204
Cosas 08 19¢08
Su mayor preocupacién es la crispacién histética que se ha apode-
tado del quehacer politico: La megacomisién y el rechazo al indulto,
respectivamente, tienen en pie de guerra a Garcfa y Fujimori (en
Palacio estén convencidos de que lo de OLM er un ataque de alguna
de los dos, o de ambos). La izquierda, mientras tanto, lejos de la
capital, sigue alentando protestas contra proyectos extractivos. El’
reciente nombramiento de Heredia como presidenta del PNP agrava
las cosas y es percibido como una provocacién innecesaria cuando
no una peligrosa fanfarroneria. Sin saber con quin se esté metiendo,
Villanueva piensa que un buen gesto seria cambiar, entre otros, 2
Castilla, y congregar a un gabinete de concertacién; con gente de
todas las tiendas politicas.
—Eres el Jefe de Estado —le dice a Humala—, puedes convocar:
El presidente le responde que lo-va a pensar, que lo va a meditar.
—Lo meditaba en el dormitorio —recuerda Villanueva.
Y en ese dormitorio ven muchos fantasmas. La oposicién ha
pasado de ser adversatia a enemiga. ;Con ellos quiere conciliar Villa-
nueva? Pronto se convierte en sospechoso. En las iltimas semanas, el
presidente casi no despacha con su primer ministro.
—Ilk sabjas que te quedaba poco tiempo cuando te quitaban el
habla —dice un exministro—. Te hacian la ley del hielo, no te reci-
bfan ni te contestaban el chat. Los dos tenfan esa forma de cortar
contigo, pero él la usaba més,
El miércoles 19 de febrero, Villanueva da una entrevista en
la que dice, casi al pasar, que se esté revisando con el MEF el
aumento del sueldo minimo, que por entonces no llega ni a 270
délates, Al dia siguiente, Heredia declara ala prensa que ese tema
no estd en agenda. Hablé la jefa, repiten los periodistas. Morti-
ficado, Villanueva no puede tratar el asunto con Humala en per-
sona porque el presidente esté de nuevo en Europa (donde hard
otra de sus escalas en Paris para hablar con Ivoska). Ese fin de
semana, Castilla aparece en. vivo en Cuarto Poder, un programa
dominical de gran audienci
0sHen
—Niunca hemos tratado el tema con el primer ministro. Yo si
lo traté con el presidente —remarcé, como marcando territorio—.
Y decidimos que, por los efectos negativos que pueda traer en esta
coyuntura, no es conveniente.
Nadie le ha avisado a Villanueva que su miaistro de Econo-
mifa iba a salir en televisin. Es rarfsimo: Castilla casi nunca da
entrevistas.
—Eso estaba cordinado con Nadine, pues —dice una exminis-
t1a—. Castilla era chuncho con los medios. Si saié al aire es porque
ella yale habia bajado el dedo a Villanueva.
Ante la ptiblica desautorizacién, Villanueva renuncia. Gran
escindalo, Otra vex Heredia interfiere en el gobierno, clama la
prensa, Se nombra un reemplazo: René Cornejo, tecnderata de
absoluta confianza de Castilla y Heredia. Algunos periodistas
lo sefialan también como alguien que le dio muchas ventajas a
Odebrecht cuando fue director de Proinversién, el orgapismo de
coneesiones, en los gobiernos de Toledo y Garcfa. A él)si le per
miten armar su propio gabinete, muy al MEF En plena
ceremonia de juramentacién, las cémaras)captan a Heredia cele-
brando con dos pufios al Ge os como si hubiera
metido un gol.
‘Tendsé que pasar un mes —de marchas y contramarchas, de cabil-
deos intensos, de tensions de medianoche— para que el nuevo
gabinete obtenga el voto de confianza. La oposiciéa exige que Here-
dia deje de intervenir en el gobierno.
—No hay que darle importancia a las anécdots, trascendidos y
frivolidades que no hacen gobernable a un pais —sale Garcia Mird
a poner pafios frios—.
Su relacién con Heredia no se ha llegado a reconstruir después de
lo de Repsol, pero a ambos les conviene mantener la alianza. Sobre
todo con un gabinete tan afin a la Contiep. Keiko Fujimori —cuya
206
Cosis ne 10c0s
candidatura, afios antes, recibié ef apoyo del gremio empresatial—
parece perturbada por este acercamiento. Esctibe en su Facebook
que el régimen esté gobernando “de espaldas al pueblo y de la mano
dela Confiep”.
“zAliados a cambio de qué?”, se pregunta.
La popularidad de Heredia cae del 50% al 31%. Por primera
vez, su desaprobacién se coloca encima de su aprobacién y jams
volverd a recuperarse. Sus sintomas de estrés se agravan y pronto se
vuelven comidilla de Palacio. Manda a comprar Supracalm, para
las obcecadas migrafas, y Ensure, el suplemento vitaminico, por-
que todo lo que,come le cae mal. Cada vez sale menos con amigas,
esté todo el dia pendiente de sus dos teléfonos y se le caen mecho-
res enteros de pelo.
Quizés es por eso, para darse un respiro, para revivir épocas
sin responsabilidades, 0 quizés por simple frivolidad, que acepta
finalmente que la revista Cosas, sinénimo de alta sociedad, realice
tun reportaje sobre sus afios universitatios. El periodista a cargo
es Gabriel Gargurevich, antiguo compafero del grupo vocal de
la Universidad de Lima, con el que viajé alguna vex a un evento
‘musical en el Valle de la Luna, Bolivia. De ese viaje sobrevive una
forografla en la que los dos se abrazan delante de una pared naranja
sgraffiteada con decenas de imagenes de hojas de marihuana. De
esos dias despreocupados, escribird que la joven Nadine “se man-
tenia asalvo, como alguien que camina atravesando un tio, mante-
niendo una vela encendida’.
—A mi me caia bien Nadine —recuerda Gargurevich—. Me lle-
gaba todo el machismo y el clasismo de sus enemigos. Por eso queria
hhacer un retrato de su juventud en una revista como Cosas.
Roxana Altuna,le puso una condicién: no hablarfan de politica.
Gargurevich acepts.
Por esos mismos dias, el periodista Aldo Maridtegui escribe:
7Hel
Dentro de la Realpolitik, la derecha no deberia ser tan implaca-
ble con Nadine como lo esté siendo tiltimamente. Al fin y al cabo,
graciae a ella hay cordura en el gobierno, oe alejé ala izquierda y all
Brasil del gobierno y se eligen ministros compecentes
‘Ya es notorio que el gobierno se ha distanciado de Brasil. Un ejem-
plo billonario: el 21 de marzo, se retira uno de los postorés de la
licitacion del Metro 2 de Lima. El consorcio que abandon est inte-
grado por Gratiay Nope y tres constructoras brasileftas: Odebre-
cht, Andrade-Gutieeréz y Queiroz Galvao. :La razén? Proinversién
no ha considerado las observaciones presentadas por el geupo y, en
_ ser sca de carrera. Noes poct cost Se rata del contato
e inversién en infraestructura més jugoso, hasta entonces, de la era
republican: 5 mil 658 millones de délares.
No ¢s el tinico caso. También se frustra una compra de avio-
nes Tucanos de Brasil. En el Giltimo momento, el gobierno prefiere
adquitir una flota de otro pais cercano a Humala: Corea del Sur. Por
sit parte, al pas earioca tampoco le gusta el crecimiento de la Alianza
del Pacifico y pone trabas para levantar las barreras no arancelarias
Las muestras puiblicas de alejamiento se suceden unas tras otras. La
cosa es tan grave que durante la toma de mando del siuevo presi-
dente paraguayo, Humala le dedica toda su atencién a Dilma. Se la
pasan hablando tanto tiempo, cabeza con cabeza, que la charla llama
Ja atencién de la prensa internacional. A su regreso, la orden es evitar
mis choques con Brasil
—Por las huevas no voy a estar enamorando a Dilma.
Parte del problema es la ausencia de quimica, por decir lo menos,
con Jorge Barata, el representante de Odebrecht en Peri. Ha habido
intentos mutuos de socializacién pero la descorfianza, en ambos
Jados de la mesa, es abismal. La pareja sabe que Barata no ha dejado
de ser amigo de Garcia.
—Fuimos muy maltratados por el gobierno de Ollanta Humala
—recordarla Barata afios después, ante el sistema judictal—. Perdi-
208
Cosis ne 10c0s
‘mos proyectos que considerbamos embleméticos y pensamos que
«30 podia haber sido alin tipo de represalia de él para crear un nivel
de distanciamiento. Y ast se protegia, ya que Brasil fue el mayor
aportance de su campatia.
Un gerente de Gratia y Montero interpreta esta etapa de frialdad
con Brasil, y con Odebrecht en particular, como una forma de pre-
sién de la pateja presidencial para demostrar que no le debe nada a
adie, Estén dispuestos a tratar con la punta del pie a la constructora
brasilefia si es que insiste-en seguir asociada a GyM, es decir, a los
Miré Quesada. Lo del Metro 2 es una costosa muestra.
El siébado 19 de abril, Roxana Altuna, que esté pasando la Semana
Santa en la playa, abre con desgano un correo electrénico de Gabriel
Gargurevich. Como habjan acordado, era el PDF con el reportaje de
Cosas. No le toma mucho rato darse cuenta de la bomba que tiene
entre manos.
—Esto no esté pasando, es mentira —entra en pinico.
Desde el inicio le habia parecido un error que se diera una entre=
vista a Cosas, una revista que no solo e$ frivola, sino que, ademés,
le pertenece a los Miré Quesada. Pero no imaginé nada como esto.
Intenta llamar a Gargurevich, pero no lo ubica. Es Semana Santa,
después de todo. Se contacta con su jefa'y le detalla de qué va el
informe.
—2Que tiene de malo? le contesta Heredia—. Todo eso ya se sabe,
‘Aleuna tiene que explicarle que sus observaciones politicas, sobre
todo aquellas en las que deja en claro su participacién en el caso
Villanueva, serian municiones para el enemigo. Ademis, se habia
explayado contra Alan Garcfa, habia dicho qué Vargas Llosa era “su
fan’, que ella tuvo que “ponerse firme” con Humala para que se
levante en Locumba... y ast paginas de paginas. Todo mezclado con
fotografias de Heredia y sus hijos posando con vestidos de Zara,
Helmut Lang y LEC; atuendos de Carolina Herrera, Gap, Guess
209Hen
y Emporio Armani; zapatos de Salvatore Ferragamo, Nine West y
Steve Madden, y joyas de G&G. Es esquizofiénico. Es insblito. Es
un suicidio.
En Ia noche, Roxana le envia un mensaje de WhatsApp a Gar
gurevich:
Gabriel, te estoy escribiendo por todos los medios. Es urgente
hablar contigo. Estoy preocupada pues lo que has enviado no se
ajustaa la propuesta enviada port, por la cul se acept6 tener una
“conversacién” como parte de la exénica que habias planteado.
Solo necesito que me digas que ain no has enviado el material a
imprenta. Espero tu llamads,
Ellunes, a primera hora, Roxana Altuna y Coco Sclazar aparecen en
la redaccién miraflorina de Cosas, Intencan jugar a la policfa buena
y al policia malo, “Cref estar frente a dos detectives estrafalarios
de alguna pelicula de Almodévar”, escribira luego Gargurevich.
Cuando se dan cuenta de que no podrin convencer al reportero de
bajarle el tono politico a la nota, Coco le alcanza un celular:
—Te quieren hablar
Es Heredia, Gargurevich le explica que su informe no traiciona
lo acordado} que si en su crénica ha incluido partes en un estilo de
camer, cs porque asi queda mejor, que no todo es una
‘entrevista politica.
i; Iamentablemente, nos comprendimos mal —responde
Heredia—. Ahora solo te pido que tengas la suficiente empatia con-
migo para retrabajar ese perfil y minimizar los riesgos. Te lo voy a
agradecer bastante.
Gargurevich no quiere renunciar a lo que considera unas
declaraciones obtenidas legitimamente, durante una entrevista
grabada, sobre hechos de dominio piblico. Ofrece, para conci-
lias, enviarle una versién “éronicada’ de la parte politica. Es decir,
abandonar el formato de entrevista cuando el reportaje toque
emas coyunturales. Apenas tenga una nueva versién te la envio,
le dice.
210
Cosss 95 1008
le dice Gargurevich.
Heredia acepta. Todavia sigue en negacién. No piensi que la
entrevista sea para tanto, realmente,
—:¥a lo sabe el presidente? —le pregunta Roxana.
No, no lo sabe. Tienes que decirle, Sf, pues. Ese mismo lunes,
Heredia se lo cuenta,
—Ese dia —recuerda un miembro del equipo presidenci
estallé Palacio.
La paranoia presidencial se dispara a niveles estratosféricos. Si bien
Casas no pertenece al Grupo El Comercio, su duefio es Alejandro
Miré Quesada, exdirector del diario y primo de José Grafia. Los dos
son nietos de Luis Miré Quesada de la Guerra, quien, ademés de
también haber disigido el periddico, fue alcalde de Lima a inicios
del siglo XX.
“Alejo” estd apartado del diario y, atin més, enfrentado a la linea
conservadora —algunos dirfan fujimorista— que ha asuimido por
308 afios. Pero hay algo que ha unido a la familia desde hace unos
meses: los cuestionamientos a la “concentracién de medios’. El
grupo ha comprado Epensa, una editora rival, y se han hecho del
80% de la lectorfa del mercado de la prensa escrita. Esto ha des-
atado un abierto enfrentamiento con su principal competidor, La
Repiiblica, con vatios periodistas expulsados de sus filas, y hasta con
Marto Vargas Llosa, El presidente también Interviene:
—Ahora, este grupo, ademas de tener el pulpo de la television,
los petiddicos y las radios —ha dicho Humala en una entrevista—,
tiene también empresas comerciales que licitan con el Estado.
La tiltima frase se siente como una cabeza de caballo en la cama
de Grafia. Decidido a.no dejar que se mezclen los temas de su cons-
tructora y-los del diario, visita a Heredia en Palacio. Su relaci6n,
cordial al inicio del régimen, se ha agriado. Indignada, la primera
ddama le ensefia un félder con recortes del diatio: siempre minuciosa
aHel
y ordenada, ha guardado los articulos'yticulares que considera parte
de un cargamontén contra ella y su esposo. Grafia intenta explicarle
que el directorio no tiene nada que ver con la linea editorial pero
Heredia —que se ha reunido en el departamento de Altuna con
periodistas opuestos a la concentracién— tiene ejemplos de sobra
para desbaratar su argumento,
E119 de marzo, el dia en que los brasilefios y élse dan cuenta de
que van a perder a Linea 2 del Metro, José Gratia presenta su renun-
cia al directorio de £1 Comercio, en el que leva afos. Pensé que alli
acababan sus problemas, pero no. El 23 de abril, mientras célebra el
‘cumpleafios de su yerno y sobrino, Alfonso Garcfa Miré, este se le
acerca con cara de funeral,
—Tenemos un problema.
Y le ensefa los mensajes de Heredia.
Heredia le ha pedido a Caco que le diga a Pepe que le pida a Alejo
aquie paren la nota de Cosas.
=i estés loco? —le responde Alejandro Miré Quesada a su
primo la noche del miércoles,
Falta una semana para.que la revista se distribuya en todos los
kioscos.
—Hasta se han empecinado en no pararlo justo porque se lo
estin pidiendo —explica Grafia a Caco.
Dentro de la familia, Alejandro tiene fama de ser “el mas perio-
dist” de su generacién. El que, ante un dilema que enftenta lo
empresarial con lo periodistico, siempre se decidird por lo dilkimo.
“No fue el costo de descartar la edicién lo que les impidié final-
mente tomar la decisién’, se excusa Caco con Heredia, “sino el costo
de afecrar su reputacién’.
‘Le manda ese mensaje el jueves en la maftana. Al mismo tiempo,
Isabel Miré Quesada, hija de Alejandro y directora de la revista, se
retine con Gargurevich y le dice que la versi6n “cronicada” de lo de
an.
Coss 9e 19c03,
Villanueva no va
—Ni hablar! Eso lo queremos escuchar con sus propias palabras!
Gargurevich le baja el rono a un par de declaraciones (“cargamon-
t6n” en ver de “basura”, cosas asi) y envia la versién final a Aleuna. A
los pocos minutos, recibe una lamada,
—Hola, Gabriel —dice Heredia con vor. cortante—, ¢Cémo es
posible que la nota siga igual?
Gargurevich intenta explicarle que si ha habido cambios y que...
—La parte de Villanueva sigue igual. No puede ser, Gabriel.
{Con quién tengo que hablar para que la eliminen?
Seexaltan. Cortan, Pasan unos minutos. Ella vuelve a lamar, més
calmada,
AI final todo se resume a que me hagas un favor —dice ella—.
‘A que me hagan un favor la empresa periodistica para la que trabajas
yt. :
Hablan casi’ una hora. No llegan a ningin acuerdo. Al dia
siguiente, en la redaccién de Casas, Isabel se acerca a Gargurevich.
—Espero que ahora dejes de defenderla —le dice al redactor.
Le cuenta que Grafia ha ido a su casa a tratar de convencerla,
Que Caco tambiéa se ha contactado con ella. No son solo perso-
nas poderosas. Son familia. Ya todo esto es inaceprable, Esa misma
rmafiana del viernes, llega una carta notarial de Heredia a la revista
prohibiendo “el uso, reproduccién, distribucién y difusién” de las
imagenes tomadas a ella y a sus hijo.
—Siya no podiamos mostrar asus hijos, la nota dejaba de ser del
dia de la madre —recuerda Gargurevich— y tuve que recortar todo
Jo relacionado al lado humano, que ya no tenia sentido. Al final,
peor para ella
El domingo 27 de abril de 2014, Humala, més solitario que nunca,
llama a Salomén Lerner, Desde que se alej6 del gobierno, se ven de
vvezen cuando, siempre sin Heredia, Le pide que lo visite en Palacio.
asHell
—Estoy en una situacién desesperada —le dice.
La parte que més le afecta es aquella en la que queda como un
pelele miedoso que no querfa levantarse en Locumba hasta que su
‘caposa lo arrastré, Lerner no es de los que dan rodeos. Le recuerda
que siempre le ha dicho que la pare, que ni siquiera deje que vaya a
Palacio, que ese apodo que le han puesto...
—£TTi crees que ha querido herir mi prestigio? —pregunta el pre-
sidente, con los ojos hiimedos.
‘Aun asi, la defiende.
—E proyecto politico es de ambos —dice,
—Billa te esté perjudicando —insiste Lerner—.No puedes seguir
cen sus faldas.
‘Al dia siguiente, Humala parte a Colombia. S: va a ia Filbo, la
Feria del Libro de Bogoté, en la que Peri es invitado especial. Es el
pico viaje que Heredia no se perderfa: cultural, rodeado de inte-
lectuales y celebridades. Pero no va, se queda en Lima a enfrentar el
cescindalo, Faltan dos dias para la publicacién.
—Ya tii ves cémo te encargas —le dice su esposo antes de partir,
El martes 29 el rumor del intento de censura estalla en las redes|
sociales. La web Uero.Pe publica el PDF de la entrevista original, con
Ja cara de los nifios tapada. Altuna y Salazar intentan minimizar los
datios, pero cada ver tienen menos periodistas a les que recurtit. La
versién de Palacio no es fic de tragar: un reportaje maternal que se
convierte en entrevista politica aprovechdndose de a amistad entre la
ingenua primera dama y el reportero malévolo de la concentracién.
‘Humala esta de pésimo humor en la Filbo. En la noche del lunes,
‘en una cena en la casa del embajador peruano, jento al presidente
Santos y vatias personalidades liberales colombianas, la sobremesa
gira en torno a las situaciones de Cuba y Venezuela, Pronto, la charla
pasa de la critica a la burla.
—Disculpen, pero.no voy a permitir que se hable mal de mis
amigos —interrumpe Humala—. Yo era amigo de Chavez y soy leal
con mis amigos.
Todo el viaje resulta de una tensién que bordea ya el absurdo.
a4
Cosas oe 10008
Al dfa siguiente, con la entrevista ya en cifculacién, la directora de
América Televisi6n, parte del Grupo El Comercio, se le acerca para
preguntarle qué esté leyendo. La pregunta es inocente, Clara Elvira
Ospina no solo ditige el canal de televisién, es ademas conductora
de un programa de literatura. Pero Humala cree que se trata de
tuna provocacién, es casi como si le hubiera preguntado si Cosito
hha lefdo Cosas.
—Estoy en contra de la concentracién de medios —responde,
como un nifio que contesta lo primero que se le ocurre,
Grafia y Montero sentirfa pronto las consecuencias del terremoto de
Cosas. En octubre del 2014, el MEF declaré nulo el proceso de cons-
truccién del eje vial Javier Prado-La Marina, una concesién ganada
por GyM y una socia francesa. Ese mismo mes, el MEF no le dio el
visto bueno al sistema de recaudo del Corredor Azul, concesionado
a GyM y unos socios mexicanos. Historias de casos similares, en los
que el Ejecutivo se entromete en licitaciones de gobiernos locales,
circulan por el mundo empresarial. Parece que no era buena idea
postular a una liccacién de la mano de la constructora detestada pot
el gobierno. :
Odebrecht ya lo ha entendido cuando postula al proyecto de
inversién ms caro de la historia del Peri: el Gasoducto Sur. Lo mas
extratio es que los brasilefios ya se habian hecho de esa concesién,
durante el gobierno de Garcia, pero Humala vuelve a citar la obra
ys entonces, la cosa se dispara de 1,350 millones 2 7,328 millones de
délares, casi seis veces el costo original. Lo mas delirante es que este
proyecto, de cifras que escapan la comprensién normal, solo tuvo un
postor: el consorcio formado por Odebrecht. El otro aspirante fue
descaificado.
No pasa mucho tiempo antes de que salten los cuestionamientos.
El ministro de Energia, Eleodoro Mayorga, ha sido consultor de los
brasilefios. El estudio de abogados que validé la descalificacién de
asHel
sus competidores, habia asesorado a Odebrecht. El responsable de la
licitacién en Proinversién, Edgard Ramirez, habfa sido también con-
sultor. Esto, sin mencionar los vinculos del mismo primer ministro,
René Cornejo, con la megaconstructora,
El escdndalo es maytisculo, Hay, sin embargo, un detalle al
que nadie le presta mayor importancia. Odebrecht ha posttilado
asociada solo a una empresa espafiola. En’el proyecto mds impor-
tante de toda su larga presencia en el Perti, los brasilefios han
decidido presentarse sin aquellos que han sido sus socios desde
los 80: Graiia y Montero.
—Fue como una comedia romdntica —dice el periodista econd-
mico Luis Davelouis—, Odebrecht chotea a Grata y se recor
con Humala,
Cuando Humala regresa de la Filbo, las cosas entre la pareja
cambian,
—Esto lo hitié en su ego de hombre —dice una trabajadora de
Palacio—. Todo el mundo pudo ver que ella lo dejaba como un hue-
* vonazo cada vex que hablaba de él en privado.
Dejan de almorzar juntos. El comienza a dormir en Palacio y
ella, en casa. Heredia traslada su mal humor a las empleadas, con
las que se desquita. Por esos meses registra muckas més compras
compulsivas. De hecho, ha comprado toda la ropa que ella y sus
hijos lucen en la infame entrevista. Y revienta la tarjeta de Chio
en Venecia, en Roma, en Nueva York, en Cartagena. Todo en
délares: un encaje de 2,400; camisas Thomas Pink por 1,200;
articulos de Louis Vouitton por 2,300; un vestido de 3,000 de
Oscar de la Renta; 5,000 en la joyeria Ristori de Florencia, 300
en adornos en Bélgica y hasta 264 délares en chocolates Godiva,
que le encantan,
Quizés por vanidad o quis por alin tipo de contabilidad
interna, la metédica Heredia guarda las etiquetas con los prohibi-
216
‘Cosas pe vocos
tivos precios de los vestidos. Uno de ellos, por ejemplo, revela la
compra de una chaqueta Loro Piana de 5,995 délares queno aparece
cen el registro de la tarjeta de Chio.
En octubre; en los mismos dias en los que Grafa ve caer una por
tuna sus postulaciones, Heredia viaja con sus hijas y Adela, una de
sus trabajadoras del hogas, a Eurodisney. Alli gasta més de dos mil
‘euros en recuerdos. Intenta relajarse pero no puede. Sigue pegada
al Blackberry, sigue estresada y sigue desquiténdose con Adela. El
colmo llega a la hora del almuerzo: en vez de pedir cuatro ments,
Heredia pide tres.
—Es que yo como poquito —le explica Heredia a Adela—,
“Mejor yo como algo y te dejo.
Las sobras. Yas insoportable. A fines de 2014, la tres empleadas
del hogar Humala deciden irse. Y vengars.
APUNTES DOCUMENTALES
Lacedicién 542 de Cosa, de mayo de 2014, ese je de ese capiulo. Gargurevich
hha narrado su versién dl detris de cimaras de esta encrevista en el ya citado libro
8 mujeres: rernator de peruanas que encontearo el éxito (el poder).
Isabel Miré Quesada contd su versién —comprensiblemente, culddindose de
no involucrar a cus familiares en una entrevista con Cecilia Valenzuela en Mine
‘quién bab, programa de Wille, el 29 de abril de 2014.
Es posible comparar los cambios que tuvo que realizar Cosas ala encrevisea
ys-editads, gracias a Emesto Cabral y su nota “Aqul esd el PDF de la entrevista
censurada a Nadine Heredia en Cosat” publiceda en Uterape el 29 de abril de
2014, Originalmente la entrevisa se ibaa titular “Mamé Nadine” y terminé en
“Las confesiones de Nadine’,
Humala eproveché una entrevista televisiva de fin de afto, el 29 de diciem-
bre de 2013, para despacharse contra la “concentracién de medios", ance una
pregunta de Josefine Townsend, una de las periodista que renuncié al Grupo El
arHel
‘Comercio por las presionesancthumalstas durante la campata del 2011. La ova
petiodista presente era Mévila Huerta, de Canal N y América TV.
En octubre de 2014, poco después del incidente narrado en este capitulo,
Femendo Berckemeyes fue nombrado drsctor de El Comercio, lo que constiuyé
cl punto culminante de una serie de nombramients en el grupo medistico des
tinados a reforat a Independencia editorial de sus medios. ara entonces, el rea
pesioditica de América TV-Canal N ya esaba bajo Ia direeisn de Clara Elvira
‘Ospina Los cambios en el conglomerado meditico lograron que este se aejaa de
lo que fue durante a campata del 2011 y los primerosafos del gobierno nacio-
alist, Sin embargo, para los Humala Heredia este grupo empresrial seguir
siendo su bestia negra hasta el inal,
La columna de Aldo Mardtegu, “Cogobierno con Teleco’, fue publicada el,
27 de febrero de 2014, en Feri.
El chogue con Villanueva pore sueldo minimo —junto con el vsje a Brasil
‘aya comitiva presidié Heredia fue uno de ls casos invesigados por la Comi-
sién de Fiscaizacin del Congreso presidida por Héctor Beerril, que el 26 de
mayo de 2017 evacué el informe por Ia “Investigacién sobre la presunta into-
iisidn, actos y hechos en los que podria haber incurtido la fora Nadine Here-
dia Alaroén, que configuratian el presunto delito de usurpacién de Funciones y
‘otros presuntos deliv; ast también, contra las personas que pudieran resultar
responsable, durante el pesiodo presdencal 3011-2016", que recomendé acusar
«Heredia ante el Ministerio Pblico por usurpacién de Funciones,falsifiacion de
documentos, encubrimiento realy dlito ibutaro.
Alfonso Garefa Mirédeclaré sobre el gabinete Com el 5 de marzo de 2014
«ls agencia esata de novcias Andina
La declaracidn de Jorge Barta del 15 de diciembre de 2016, ante fscales brasi-
lefos en Bahia fue publicad en su incegeidad —incluida la gabacin en video—
por Romina Mella de IDL-Reporteras, et 26 de febrero del afin siguiente
ese a que lar repress del gobiezno contra Grafa en la comidila del
smurdo empresarial, casi ningiin medio abord6 este caso Ls excepcién fue Ort
Mirada, woa publicacion digical de izquierda, dtigida por Salomén Lemer Ghitis,
con su breve informe “Grafia Montero y las disputas de podet” del 12 de febrero
de 2015, B13 de octubre de 2017, ante la comisin Lava Jato del Congreso, Grafs,
conté piiblicamente Ia anéedota del fblder con recortes. “La verdad es que yo
8
Cosas ne 1ocos
renuncié 2 El Comercio por ese tema’, admitis, "No recuerdo las fechas exaceas de
las reuniones, pero en la primera yo s{era miembro del directorio en ese momento
ya tale de evo consideré que era mejor renunciat”,
Lahistoria del groducto sur fue alertada en su momento por Diénae Rivade-
neyra en “S preguntas para entender Ia goleada de Odebrecht en este gobierno”,
publicada en Uterape, en 2 de julio de 2014,
Bl registo de los gastos de las tarjetas ha sido tomado del ya ctado reportaje
de Anuska Buenaluke, aunque el dato de la chaqueta Loro Piana de casi 6 mil
délares es indica,
ais
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