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H y H

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Marco Sifuentes H&H Escenas de la vida conyugal de Ollanta Humala y Nadine Heredia Con la colaboraci6n de Jonathan Castro. Planeta He&H (©2018, Marco Sifuences De esta publicacién, incluido el disefo de la cubierta, no puede ser repro- ducida, almacenada o transmitida en manera alguna ni por ningiin medio, ya sea eléctrico, quimico, mecinico, éptico, de grabacién o de fotocopia, sin permiso previo del editor. © 2018, Editorial Planeta Peri S.A. Av, Juan de Aliaga 425, of. 704 ~ Magdalena del Mar. Lima-Perit ‘www:planeradelibros.com.pe [ Disefio de cubierta: Talento Creativo Colaboracién en investigacion y fact-checking: Jonathan Castro Diagramacién: B-MAD Fotografia portada: Silvia Oshiro Marchan Primera edicién: junio 2018 “irae: 3,000 cjemplares ISBN: 978-612-319-328-7 Registro de Proyecto Editorial: 31501201800541 Hecho el Depésito Legal en la Biblioteca Nacional dl Fert N* 2018-07807 Impreso en Quad/Graphics Peri S.A. Ay. Los Frutales 344, Ate Lima — Per, junio 2018 14. Cosas de locos Una entrevista, un escéndalo, algunos secretos (abril-emayo 2014) “;Cémo te llevas con tus familiares?”, le pregunta Heredia, ‘Caco Garcia Miré mira desconcertado sit teléfono. Sospecha lo que le vaa pedir su interlocutora, el tinico contacto aiin activo en la aplicacién de mensajerfa de Blackberry de su iPhone. “No le puedo pedir favores a gente que se siente maltratada injus- tamente”, escribe, finalmente, Garcia Miré. Ela estd en Palacio, desesperada. El, celebrando su cumpleafios en Astrid y Gastén, el restaurante mds célebre de Lima. Junto a Caco se encuentra José Grafia Miré Quesada, su tio y, a la vez, su suegro. Les dos descienden del mitico José Antonio Miré Quesada, el fun- dador del poderoso clan. Caco, presidente del gremio empresaral,es su tataranieto y Grafia, su bisnieto. “Nosotros no hemos presionado a Marcelo”, responde Heredia. José Grafia, 0 “Pepito” como solia referirse a él Heredia hasta hhace no mucho, es uno de los empresatios més importantes de Lima. Es la persona natural con més acciones de la empresa que edita El Comercio, Junto a sus hijas, una de ellas novia de Caco, suma el 6.17% del accionariado. No parece mucho pero son solo tres los accionistas que superan el 5% y, en la prictica, Grafia deja sentir su peso dentro del grupo empresarial. Ha integrado los directorios de bancos, eléctricas y universidades. Pero, por sobre todo, es la cabeza de Graiia y Montero, la constructora peruana mas importante de las tiltimas décadas. GyM, como se le conoce, cs la principal socia peruana de Marcelo Odebrecht. O solia serlo. 03 Hew “Nosotros no les hemos dicho nada", insiste Heredia por chat. “Dilma los ha llamado a ellos y les ha dicho que tienen que cambiar de actitud para que vayan nuevamente de socios”, Conversan sobre cl resquebrajamicnto de uns sociedad empre- sarial que, ha manejado, literalmente, miles de millones de délares, pero ese no es el motivo del chat de Heredia, Ha contactado a Garela ‘Miré por una entrevista que ésté a punto de aparccer en una revista de frivolidades. Debajo del intringulis industrial internacional, hay algo muy sencillo: la primera dama no quiere que se publique un articulo, en teoria banal, sobre lla. “Voy a transmitir eu mensaje y regreso”, esctibe Caco, “;Cudnto tiempo tenemos?”. “No sé. Pregtintale a ellos. Pero esa nota NO DEBE SALIR ast. La secuencia de acontecimientos que terminan en este desastre puede rastrearse hasta una persona que creyé que podia ganarle la partida a la esposa del presidente: César Villanueva. Cuando lo nombran primer ministro piensa en armar su propio gabinete, en escoger a su equipo ministerial con tiempo y prudencia. Pero la realidad no lo deja: un par de semanas después estalla el escéndalo Lopez Meneses y debe gestionar la crisis. Luego viene la sentencia del Tribunal de La Haya sobre los limites entre Perit y Chile; el gobierno tiene que mantener una imagen de unidad. Han pasado ya cuatro meses y le ha sido imposible recomponer el equipo. Desde ef inicio, Villanueva —un parsimonioso ex gobernador regional— decide actuar segiin las formalidades del cargo: fuera de las sesiones del Consejo de Ministos, sostiene, él debe ser el tinico interlocutor del presidente, Pero asf no funcionzn las cosas en el gobierno nacionalista. Humala y Heredia tienen, cada uno, sus pro- pios ministros, con los que coordinan directamente. Villanueva se siente en offside 204 Cosas 08 19¢08 Su mayor preocupacién es la crispacién histética que se ha apode- tado del quehacer politico: La megacomisién y el rechazo al indulto, respectivamente, tienen en pie de guerra a Garcfa y Fujimori (en Palacio estén convencidos de que lo de OLM er un ataque de alguna de los dos, o de ambos). La izquierda, mientras tanto, lejos de la capital, sigue alentando protestas contra proyectos extractivos. El’ reciente nombramiento de Heredia como presidenta del PNP agrava las cosas y es percibido como una provocacién innecesaria cuando no una peligrosa fanfarroneria. Sin saber con quin se esté metiendo, Villanueva piensa que un buen gesto seria cambiar, entre otros, 2 Castilla, y congregar a un gabinete de concertacién; con gente de todas las tiendas politicas. —Eres el Jefe de Estado —le dice a Humala—, puedes convocar: El presidente le responde que lo-va a pensar, que lo va a meditar. —Lo meditaba en el dormitorio —recuerda Villanueva. Y en ese dormitorio ven muchos fantasmas. La oposicién ha pasado de ser adversatia a enemiga. ;Con ellos quiere conciliar Villa- nueva? Pronto se convierte en sospechoso. En las iltimas semanas, el presidente casi no despacha con su primer ministro. —Ilk sabjas que te quedaba poco tiempo cuando te quitaban el habla —dice un exministro—. Te hacian la ley del hielo, no te reci- bfan ni te contestaban el chat. Los dos tenfan esa forma de cortar contigo, pero él la usaba més, El miércoles 19 de febrero, Villanueva da una entrevista en la que dice, casi al pasar, que se esté revisando con el MEF el aumento del sueldo minimo, que por entonces no llega ni a 270 délates, Al dia siguiente, Heredia declara ala prensa que ese tema no estd en agenda. Hablé la jefa, repiten los periodistas. Morti- ficado, Villanueva no puede tratar el asunto con Humala en per- sona porque el presidente esté de nuevo en Europa (donde hard otra de sus escalas en Paris para hablar con Ivoska). Ese fin de semana, Castilla aparece en. vivo en Cuarto Poder, un programa dominical de gran audienci 0s Hen —Niunca hemos tratado el tema con el primer ministro. Yo si lo traté con el presidente —remarcé, como marcando territorio—. Y decidimos que, por los efectos negativos que pueda traer en esta coyuntura, no es conveniente. Nadie le ha avisado a Villanueva que su miaistro de Econo- mifa iba a salir en televisin. Es rarfsimo: Castilla casi nunca da entrevistas. —Eso estaba cordinado con Nadine, pues —dice una exminis- t1a—. Castilla era chuncho con los medios. Si saié al aire es porque ella yale habia bajado el dedo a Villanueva. Ante la ptiblica desautorizacién, Villanueva renuncia. Gran escindalo, Otra vex Heredia interfiere en el gobierno, clama la prensa, Se nombra un reemplazo: René Cornejo, tecnderata de absoluta confianza de Castilla y Heredia. Algunos periodistas lo sefialan también como alguien que le dio muchas ventajas a Odebrecht cuando fue director de Proinversién, el orgapismo de coneesiones, en los gobiernos de Toledo y Garcfa. A él)si le per miten armar su propio gabinete, muy al MEF En plena ceremonia de juramentacién, las cémaras)captan a Heredia cele- brando con dos pufios al Ge os como si hubiera metido un gol. ‘Tendsé que pasar un mes —de marchas y contramarchas, de cabil- deos intensos, de tensions de medianoche— para que el nuevo gabinete obtenga el voto de confianza. La oposiciéa exige que Here- dia deje de intervenir en el gobierno. —No hay que darle importancia a las anécdots, trascendidos y frivolidades que no hacen gobernable a un pais —sale Garcia Mird a poner pafios frios—. Su relacién con Heredia no se ha llegado a reconstruir después de lo de Repsol, pero a ambos les conviene mantener la alianza. Sobre todo con un gabinete tan afin a la Contiep. Keiko Fujimori —cuya 206 Cosis ne 10c0s candidatura, afios antes, recibié ef apoyo del gremio empresatial— parece perturbada por este acercamiento. Esctibe en su Facebook que el régimen esté gobernando “de espaldas al pueblo y de la mano dela Confiep”. “zAliados a cambio de qué?”, se pregunta. La popularidad de Heredia cae del 50% al 31%. Por primera vez, su desaprobacién se coloca encima de su aprobacién y jams volverd a recuperarse. Sus sintomas de estrés se agravan y pronto se vuelven comidilla de Palacio. Manda a comprar Supracalm, para las obcecadas migrafas, y Ensure, el suplemento vitaminico, por- que todo lo que,come le cae mal. Cada vez sale menos con amigas, esté todo el dia pendiente de sus dos teléfonos y se le caen mecho- res enteros de pelo. Quizés es por eso, para darse un respiro, para revivir épocas sin responsabilidades, 0 quizés por simple frivolidad, que acepta finalmente que la revista Cosas, sinénimo de alta sociedad, realice tun reportaje sobre sus afios universitatios. El periodista a cargo es Gabriel Gargurevich, antiguo compafero del grupo vocal de la Universidad de Lima, con el que viajé alguna vex a un evento ‘musical en el Valle de la Luna, Bolivia. De ese viaje sobrevive una forografla en la que los dos se abrazan delante de una pared naranja sgraffiteada con decenas de imagenes de hojas de marihuana. De esos dias despreocupados, escribird que la joven Nadine “se man- tenia asalvo, como alguien que camina atravesando un tio, mante- niendo una vela encendida’. —A mi me caia bien Nadine —recuerda Gargurevich—. Me lle- gaba todo el machismo y el clasismo de sus enemigos. Por eso queria hhacer un retrato de su juventud en una revista como Cosas. Roxana Altuna,le puso una condicién: no hablarfan de politica. Gargurevich acepts. Por esos mismos dias, el periodista Aldo Maridtegui escribe: 7 Hel Dentro de la Realpolitik, la derecha no deberia ser tan implaca- ble con Nadine como lo esté siendo tiltimamente. Al fin y al cabo, graciae a ella hay cordura en el gobierno, oe alejé ala izquierda y all Brasil del gobierno y se eligen ministros compecentes ‘Ya es notorio que el gobierno se ha distanciado de Brasil. Un ejem- plo billonario: el 21 de marzo, se retira uno de los postorés de la licitacion del Metro 2 de Lima. El consorcio que abandon est inte- grado por Gratiay Nope y tres constructoras brasileftas: Odebre- cht, Andrade-Gutieeréz y Queiroz Galvao. :La razén? Proinversién no ha considerado las observaciones presentadas por el geupo y, en _ ser sca de carrera. Noes poct cost Se rata del contato e inversién en infraestructura més jugoso, hasta entonces, de la era republican: 5 mil 658 millones de délares. No ¢s el tinico caso. También se frustra una compra de avio- nes Tucanos de Brasil. En el Giltimo momento, el gobierno prefiere adquitir una flota de otro pais cercano a Humala: Corea del Sur. Por sit parte, al pas earioca tampoco le gusta el crecimiento de la Alianza del Pacifico y pone trabas para levantar las barreras no arancelarias Las muestras puiblicas de alejamiento se suceden unas tras otras. La cosa es tan grave que durante la toma de mando del siuevo presi- dente paraguayo, Humala le dedica toda su atencién a Dilma. Se la pasan hablando tanto tiempo, cabeza con cabeza, que la charla llama Ja atencién de la prensa internacional. A su regreso, la orden es evitar mis choques con Brasil —Por las huevas no voy a estar enamorando a Dilma. Parte del problema es la ausencia de quimica, por decir lo menos, con Jorge Barata, el representante de Odebrecht en Peri. Ha habido intentos mutuos de socializacién pero la descorfianza, en ambos Jados de la mesa, es abismal. La pareja sabe que Barata no ha dejado de ser amigo de Garcia. —Fuimos muy maltratados por el gobierno de Ollanta Humala —recordarla Barata afios después, ante el sistema judictal—. Perdi- 208 Cosis ne 10c0s ‘mos proyectos que considerbamos embleméticos y pensamos que «30 podia haber sido alin tipo de represalia de él para crear un nivel de distanciamiento. Y ast se protegia, ya que Brasil fue el mayor aportance de su campatia. Un gerente de Gratia y Montero interpreta esta etapa de frialdad con Brasil, y con Odebrecht en particular, como una forma de pre- sién de la pateja presidencial para demostrar que no le debe nada a adie, Estén dispuestos a tratar con la punta del pie a la constructora brasilefia si es que insiste-en seguir asociada a GyM, es decir, a los Miré Quesada. Lo del Metro 2 es una costosa muestra. El siébado 19 de abril, Roxana Altuna, que esté pasando la Semana Santa en la playa, abre con desgano un correo electrénico de Gabriel Gargurevich. Como habjan acordado, era el PDF con el reportaje de Cosas. No le toma mucho rato darse cuenta de la bomba que tiene entre manos. —Esto no esté pasando, es mentira —entra en pinico. Desde el inicio le habia parecido un error que se diera una entre= vista a Cosas, una revista que no solo e$ frivola, sino que, ademés, le pertenece a los Miré Quesada. Pero no imaginé nada como esto. Intenta llamar a Gargurevich, pero no lo ubica. Es Semana Santa, después de todo. Se contacta con su jefa'y le detalla de qué va el informe. —2Que tiene de malo? le contesta Heredia—. Todo eso ya se sabe, ‘Aleuna tiene que explicarle que sus observaciones politicas, sobre todo aquellas en las que deja en claro su participacién en el caso Villanueva, serian municiones para el enemigo. Ademis, se habia explayado contra Alan Garcfa, habia dicho qué Vargas Llosa era “su fan’, que ella tuvo que “ponerse firme” con Humala para que se levante en Locumba... y ast paginas de paginas. Todo mezclado con fotografias de Heredia y sus hijos posando con vestidos de Zara, Helmut Lang y LEC; atuendos de Carolina Herrera, Gap, Guess 209 Hen y Emporio Armani; zapatos de Salvatore Ferragamo, Nine West y Steve Madden, y joyas de G&G. Es esquizofiénico. Es insblito. Es un suicidio. En Ia noche, Roxana le envia un mensaje de WhatsApp a Gar gurevich: Gabriel, te estoy escribiendo por todos los medios. Es urgente hablar contigo. Estoy preocupada pues lo que has enviado no se ajustaa la propuesta enviada port, por la cul se acept6 tener una “conversacién” como parte de la exénica que habias planteado. Solo necesito que me digas que ain no has enviado el material a imprenta. Espero tu llamads, Ellunes, a primera hora, Roxana Altuna y Coco Sclazar aparecen en la redaccién miraflorina de Cosas, Intencan jugar a la policfa buena y al policia malo, “Cref estar frente a dos detectives estrafalarios de alguna pelicula de Almodévar”, escribira luego Gargurevich. Cuando se dan cuenta de que no podrin convencer al reportero de bajarle el tono politico a la nota, Coco le alcanza un celular: —Te quieren hablar Es Heredia, Gargurevich le explica que su informe no traiciona lo acordado} que si en su crénica ha incluido partes en un estilo de camer, cs porque asi queda mejor, que no todo es una ‘entrevista politica. i; Iamentablemente, nos comprendimos mal —responde Heredia—. Ahora solo te pido que tengas la suficiente empatia con- migo para retrabajar ese perfil y minimizar los riesgos. Te lo voy a agradecer bastante. Gargurevich no quiere renunciar a lo que considera unas declaraciones obtenidas legitimamente, durante una entrevista grabada, sobre hechos de dominio piblico. Ofrece, para conci- lias, enviarle una versién “éronicada’ de la parte politica. Es decir, abandonar el formato de entrevista cuando el reportaje toque emas coyunturales. Apenas tenga una nueva versién te la envio, le dice. 210 Cosss 95 1008 le dice Gargurevich. Heredia acepta. Todavia sigue en negacién. No piensi que la entrevista sea para tanto, realmente, —:¥a lo sabe el presidente? —le pregunta Roxana. No, no lo sabe. Tienes que decirle, Sf, pues. Ese mismo lunes, Heredia se lo cuenta, —Ese dia —recuerda un miembro del equipo presidenci estallé Palacio. La paranoia presidencial se dispara a niveles estratosféricos. Si bien Casas no pertenece al Grupo El Comercio, su duefio es Alejandro Miré Quesada, exdirector del diario y primo de José Grafia. Los dos son nietos de Luis Miré Quesada de la Guerra, quien, ademés de también haber disigido el periddico, fue alcalde de Lima a inicios del siglo XX. “Alejo” estd apartado del diario y, atin més, enfrentado a la linea conservadora —algunos dirfan fujimorista— que ha asuimido por 308 afios. Pero hay algo que ha unido a la familia desde hace unos meses: los cuestionamientos a la “concentracién de medios’. El grupo ha comprado Epensa, una editora rival, y se han hecho del 80% de la lectorfa del mercado de la prensa escrita. Esto ha des- atado un abierto enfrentamiento con su principal competidor, La Repiiblica, con vatios periodistas expulsados de sus filas, y hasta con Marto Vargas Llosa, El presidente también Interviene: —Ahora, este grupo, ademas de tener el pulpo de la television, los petiddicos y las radios —ha dicho Humala en una entrevista—, tiene también empresas comerciales que licitan con el Estado. La tiltima frase se siente como una cabeza de caballo en la cama de Grafia. Decidido a.no dejar que se mezclen los temas de su cons- tructora y-los del diario, visita a Heredia en Palacio. Su relaci6n, cordial al inicio del régimen, se ha agriado. Indignada, la primera ddama le ensefia un félder con recortes del diatio: siempre minuciosa a Hel y ordenada, ha guardado los articulos'yticulares que considera parte de un cargamontén contra ella y su esposo. Grafia intenta explicarle que el directorio no tiene nada que ver con la linea editorial pero Heredia —que se ha reunido en el departamento de Altuna con periodistas opuestos a la concentracién— tiene ejemplos de sobra para desbaratar su argumento, E119 de marzo, el dia en que los brasilefios y élse dan cuenta de que van a perder a Linea 2 del Metro, José Gratia presenta su renun- cia al directorio de £1 Comercio, en el que leva afos. Pensé que alli acababan sus problemas, pero no. El 23 de abril, mientras célebra el ‘cumpleafios de su yerno y sobrino, Alfonso Garcfa Miré, este se le acerca con cara de funeral, —Tenemos un problema. Y le ensefa los mensajes de Heredia. Heredia le ha pedido a Caco que le diga a Pepe que le pida a Alejo aquie paren la nota de Cosas. =i estés loco? —le responde Alejandro Miré Quesada a su primo la noche del miércoles, Falta una semana para.que la revista se distribuya en todos los kioscos. —Hasta se han empecinado en no pararlo justo porque se lo estin pidiendo —explica Grafia a Caco. Dentro de la familia, Alejandro tiene fama de ser “el mas perio- dist” de su generacién. El que, ante un dilema que enftenta lo empresarial con lo periodistico, siempre se decidird por lo dilkimo. “No fue el costo de descartar la edicién lo que les impidié final- mente tomar la decisién’, se excusa Caco con Heredia, “sino el costo de afecrar su reputacién’. ‘Le manda ese mensaje el jueves en la maftana. Al mismo tiempo, Isabel Miré Quesada, hija de Alejandro y directora de la revista, se retine con Gargurevich y le dice que la versi6n “cronicada” de lo de an. Coss 9e 19c03, Villanueva no va —Ni hablar! Eso lo queremos escuchar con sus propias palabras! Gargurevich le baja el rono a un par de declaraciones (“cargamon- t6n” en ver de “basura”, cosas asi) y envia la versién final a Aleuna. A los pocos minutos, recibe una lamada, —Hola, Gabriel —dice Heredia con vor. cortante—, ¢Cémo es posible que la nota siga igual? Gargurevich intenta explicarle que si ha habido cambios y que... —La parte de Villanueva sigue igual. No puede ser, Gabriel. {Con quién tengo que hablar para que la eliminen? Seexaltan. Cortan, Pasan unos minutos. Ella vuelve a lamar, més calmada, AI final todo se resume a que me hagas un favor —dice ella—. ‘A que me hagan un favor la empresa periodistica para la que trabajas yt. : Hablan casi’ una hora. No llegan a ningin acuerdo. Al dia siguiente, en la redaccién de Casas, Isabel se acerca a Gargurevich. —Espero que ahora dejes de defenderla —le dice al redactor. Le cuenta que Grafia ha ido a su casa a tratar de convencerla, Que Caco tambiéa se ha contactado con ella. No son solo perso- nas poderosas. Son familia. Ya todo esto es inaceprable, Esa misma rmafiana del viernes, llega una carta notarial de Heredia a la revista prohibiendo “el uso, reproduccién, distribucién y difusién” de las imagenes tomadas a ella y a sus hijo. —Siya no podiamos mostrar asus hijos, la nota dejaba de ser del dia de la madre —recuerda Gargurevich— y tuve que recortar todo Jo relacionado al lado humano, que ya no tenia sentido. Al final, peor para ella El domingo 27 de abril de 2014, Humala, més solitario que nunca, llama a Salomén Lerner, Desde que se alej6 del gobierno, se ven de vvezen cuando, siempre sin Heredia, Le pide que lo visite en Palacio. as Hell —Estoy en una situacién desesperada —le dice. La parte que més le afecta es aquella en la que queda como un pelele miedoso que no querfa levantarse en Locumba hasta que su ‘caposa lo arrastré, Lerner no es de los que dan rodeos. Le recuerda que siempre le ha dicho que la pare, que ni siquiera deje que vaya a Palacio, que ese apodo que le han puesto... —£TTi crees que ha querido herir mi prestigio? —pregunta el pre- sidente, con los ojos hiimedos. ‘Aun asi, la defiende. —E proyecto politico es de ambos —dice, —Billa te esté perjudicando —insiste Lerner—.No puedes seguir cen sus faldas. ‘Al dia siguiente, Humala parte a Colombia. S: va a ia Filbo, la Feria del Libro de Bogoté, en la que Peri es invitado especial. Es el pico viaje que Heredia no se perderfa: cultural, rodeado de inte- lectuales y celebridades. Pero no va, se queda en Lima a enfrentar el cescindalo, Faltan dos dias para la publicacién. —Ya tii ves cémo te encargas —le dice su esposo antes de partir, El martes 29 el rumor del intento de censura estalla en las redes| sociales. La web Uero.Pe publica el PDF de la entrevista original, con Ja cara de los nifios tapada. Altuna y Salazar intentan minimizar los datios, pero cada ver tienen menos periodistas a les que recurtit. La versién de Palacio no es fic de tragar: un reportaje maternal que se convierte en entrevista politica aprovechdndose de a amistad entre la ingenua primera dama y el reportero malévolo de la concentracién. ‘Humala esta de pésimo humor en la Filbo. En la noche del lunes, ‘en una cena en la casa del embajador peruano, jento al presidente Santos y vatias personalidades liberales colombianas, la sobremesa gira en torno a las situaciones de Cuba y Venezuela, Pronto, la charla pasa de la critica a la burla. —Disculpen, pero.no voy a permitir que se hable mal de mis amigos —interrumpe Humala—. Yo era amigo de Chavez y soy leal con mis amigos. Todo el viaje resulta de una tensién que bordea ya el absurdo. a4 Cosas oe 10008 Al dfa siguiente, con la entrevista ya en cifculacién, la directora de América Televisi6n, parte del Grupo El Comercio, se le acerca para preguntarle qué esté leyendo. La pregunta es inocente, Clara Elvira Ospina no solo ditige el canal de televisién, es ademas conductora de un programa de literatura. Pero Humala cree que se trata de tuna provocacién, es casi como si le hubiera preguntado si Cosito hha lefdo Cosas. —Estoy en contra de la concentracién de medios —responde, como un nifio que contesta lo primero que se le ocurre, Grafia y Montero sentirfa pronto las consecuencias del terremoto de Cosas. En octubre del 2014, el MEF declaré nulo el proceso de cons- truccién del eje vial Javier Prado-La Marina, una concesién ganada por GyM y una socia francesa. Ese mismo mes, el MEF no le dio el visto bueno al sistema de recaudo del Corredor Azul, concesionado a GyM y unos socios mexicanos. Historias de casos similares, en los que el Ejecutivo se entromete en licitaciones de gobiernos locales, circulan por el mundo empresarial. Parece que no era buena idea postular a una liccacién de la mano de la constructora detestada pot el gobierno. : Odebrecht ya lo ha entendido cuando postula al proyecto de inversién ms caro de la historia del Peri: el Gasoducto Sur. Lo mas extratio es que los brasilefios ya se habian hecho de esa concesién, durante el gobierno de Garcia, pero Humala vuelve a citar la obra ys entonces, la cosa se dispara de 1,350 millones 2 7,328 millones de délares, casi seis veces el costo original. Lo mas delirante es que este proyecto, de cifras que escapan la comprensién normal, solo tuvo un postor: el consorcio formado por Odebrecht. El otro aspirante fue descaificado. No pasa mucho tiempo antes de que salten los cuestionamientos. El ministro de Energia, Eleodoro Mayorga, ha sido consultor de los brasilefios. El estudio de abogados que validé la descalificacién de as Hel sus competidores, habia asesorado a Odebrecht. El responsable de la licitacién en Proinversién, Edgard Ramirez, habfa sido también con- sultor. Esto, sin mencionar los vinculos del mismo primer ministro, René Cornejo, con la megaconstructora, El escdndalo es maytisculo, Hay, sin embargo, un detalle al que nadie le presta mayor importancia. Odebrecht ha posttilado asociada solo a una empresa espafiola. En’el proyecto mds impor- tante de toda su larga presencia en el Perti, los brasilefios han decidido presentarse sin aquellos que han sido sus socios desde los 80: Graiia y Montero. —Fue como una comedia romdntica —dice el periodista econd- mico Luis Davelouis—, Odebrecht chotea a Grata y se recor con Humala, Cuando Humala regresa de la Filbo, las cosas entre la pareja cambian, —Esto lo hitié en su ego de hombre —dice una trabajadora de Palacio—. Todo el mundo pudo ver que ella lo dejaba como un hue- * vonazo cada vex que hablaba de él en privado. Dejan de almorzar juntos. El comienza a dormir en Palacio y ella, en casa. Heredia traslada su mal humor a las empleadas, con las que se desquita. Por esos meses registra muckas més compras compulsivas. De hecho, ha comprado toda la ropa que ella y sus hijos lucen en la infame entrevista. Y revienta la tarjeta de Chio en Venecia, en Roma, en Nueva York, en Cartagena. Todo en délares: un encaje de 2,400; camisas Thomas Pink por 1,200; articulos de Louis Vouitton por 2,300; un vestido de 3,000 de Oscar de la Renta; 5,000 en la joyeria Ristori de Florencia, 300 en adornos en Bélgica y hasta 264 délares en chocolates Godiva, que le encantan, Quizés por vanidad o quis por alin tipo de contabilidad interna, la metédica Heredia guarda las etiquetas con los prohibi- 216 ‘Cosas pe vocos tivos precios de los vestidos. Uno de ellos, por ejemplo, revela la compra de una chaqueta Loro Piana de 5,995 délares queno aparece cen el registro de la tarjeta de Chio. En octubre; en los mismos dias en los que Grafa ve caer una por tuna sus postulaciones, Heredia viaja con sus hijas y Adela, una de sus trabajadoras del hogas, a Eurodisney. Alli gasta més de dos mil ‘euros en recuerdos. Intenta relajarse pero no puede. Sigue pegada al Blackberry, sigue estresada y sigue desquiténdose con Adela. El colmo llega a la hora del almuerzo: en vez de pedir cuatro ments, Heredia pide tres. —Es que yo como poquito —le explica Heredia a Adela—, “Mejor yo como algo y te dejo. Las sobras. Yas insoportable. A fines de 2014, la tres empleadas del hogar Humala deciden irse. Y vengars. APUNTES DOCUMENTALES Lacedicién 542 de Cosa, de mayo de 2014, ese je de ese capiulo. Gargurevich hha narrado su versién dl detris de cimaras de esta encrevista en el ya citado libro 8 mujeres: rernator de peruanas que encontearo el éxito (el poder). Isabel Miré Quesada contd su versién —comprensiblemente, culddindose de no involucrar a cus familiares en una entrevista con Cecilia Valenzuela en Mine ‘quién bab, programa de Wille, el 29 de abril de 2014. Es posible comparar los cambios que tuvo que realizar Cosas ala encrevisea ys-editads, gracias a Emesto Cabral y su nota “Aqul esd el PDF de la entrevista censurada a Nadine Heredia en Cosat” publiceda en Uterape el 29 de abril de 2014, Originalmente la entrevisa se ibaa titular “Mamé Nadine” y terminé en “Las confesiones de Nadine’, Humala eproveché una entrevista televisiva de fin de afto, el 29 de diciem- bre de 2013, para despacharse contra la “concentracién de medios", ance una pregunta de Josefine Townsend, una de las periodista que renuncié al Grupo El ar Hel ‘Comercio por las presionesancthumalstas durante la campata del 2011. La ova petiodista presente era Mévila Huerta, de Canal N y América TV. En octubre de 2014, poco después del incidente narrado en este capitulo, Femendo Berckemeyes fue nombrado drsctor de El Comercio, lo que constiuyé cl punto culminante de una serie de nombramients en el grupo medistico des tinados a reforat a Independencia editorial de sus medios. ara entonces, el rea pesioditica de América TV-Canal N ya esaba bajo Ia direeisn de Clara Elvira ‘Ospina Los cambios en el conglomerado meditico lograron que este se aejaa de lo que fue durante a campata del 2011 y los primerosafos del gobierno nacio- alist, Sin embargo, para los Humala Heredia este grupo empresrial seguir siendo su bestia negra hasta el inal, La columna de Aldo Mardtegu, “Cogobierno con Teleco’, fue publicada el, 27 de febrero de 2014, en Feri. El chogue con Villanueva pore sueldo minimo —junto con el vsje a Brasil ‘aya comitiva presidié Heredia fue uno de ls casos invesigados por la Comi- sién de Fiscaizacin del Congreso presidida por Héctor Beerril, que el 26 de mayo de 2017 evacué el informe por Ia “Investigacién sobre la presunta into- iisidn, actos y hechos en los que podria haber incurtido la fora Nadine Here- dia Alaroén, que configuratian el presunto delito de usurpacién de Funciones y ‘otros presuntos deliv; ast también, contra las personas que pudieran resultar responsable, durante el pesiodo presdencal 3011-2016", que recomendé acusar «Heredia ante el Ministerio Pblico por usurpacién de Funciones,falsifiacion de documentos, encubrimiento realy dlito ibutaro. Alfonso Garefa Mirédeclaré sobre el gabinete Com el 5 de marzo de 2014 «ls agencia esata de novcias Andina La declaracidn de Jorge Barta del 15 de diciembre de 2016, ante fscales brasi- lefos en Bahia fue publicad en su incegeidad —incluida la gabacin en video— por Romina Mella de IDL-Reporteras, et 26 de febrero del afin siguiente ese a que lar repress del gobiezno contra Grafa en la comidila del smurdo empresarial, casi ningiin medio abord6 este caso Ls excepcién fue Ort Mirada, woa publicacion digical de izquierda, dtigida por Salomén Lemer Ghitis, con su breve informe “Grafia Montero y las disputas de podet” del 12 de febrero de 2015, B13 de octubre de 2017, ante la comisin Lava Jato del Congreso, Grafs, conté piiblicamente Ia anéedota del fblder con recortes. “La verdad es que yo 8 Cosas ne 1ocos renuncié 2 El Comercio por ese tema’, admitis, "No recuerdo las fechas exaceas de las reuniones, pero en la primera yo s{era miembro del directorio en ese momento ya tale de evo consideré que era mejor renunciat”, Lahistoria del groducto sur fue alertada en su momento por Diénae Rivade- neyra en “S preguntas para entender Ia goleada de Odebrecht en este gobierno”, publicada en Uterape, en 2 de julio de 2014, Bl registo de los gastos de las tarjetas ha sido tomado del ya ctado reportaje de Anuska Buenaluke, aunque el dato de la chaqueta Loro Piana de casi 6 mil délares es indica, ais

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