DEDICATORIA
Le dedico este Trabajo a mis PADRES Y DOCENTE que
siempre me han apoyado y que forman
una gran parte dentro de mi Estudio
a mí porque obviamente soy la autor
de este trabajo.
AGRADECIMIENTO
Con este modelo de
trabajo le agradezco a mis
todos por ayudarme y
apoyarme en esta trabajo
A MI PROFESOR, POR AYUDARME a mí
y mis compañeros.
INDICE
DEDICATORIA
AGRADECIMIENTO
INDICE
INTRODUCCION
MINERALES
CONCEPTO
CLASES DE MINERALES
LOS MINERALES EN LOS ALIMENTOS
TABLA DE MINERALES CONTENIDOS EN LOS ALIMENTOS
ESTABILIDAD DE LOS MINERALES EN LOS ALIMENTOS
Ganancias de minerales:
Pérdidas de minerales
ASIMILACIÓN DE LOS MINERALES
SUPLEMENTACIÓN MINERAL
Formas de alta biodisponibilidad:
Formas de baja biodisponibilidad:
CONCLUSIONES
RECOMENDACIONES
BIBLIOGRAFIA
ANEXOS
INTRODUCCION
Los Minerales es fundamental en la alimentación que consiste en proporcionar
al cuerpo los nutrientes que necesita no solo para estar en forma sino, ante todo,
para vivir. Las tres principales clases de nutrientes son las proteínas,
las grasas y los carbohidratos, todos los cuales dan energía al cuerpo y le
permiten crecer y subsistir; hay que comerlos a diario y en cantidad considerable
para mantener una buena salud.
Pero hay que escogerlos con muy buen juicio, lo cual no siempre es fácil, puesto
que muchas ideas tradicionales han sido modificadas o incluso radicalmente
cambiadas conforme la ciencia ha adelantado en su conocimiento cerca de
como el organismo los utiliza.
LOS MINERALES
CONCEPTO
Los minerales inorgánicos son necesarios para la reconstrucción estructural de
los tejidos corporales además de que participan en procesos tales como
la acción de los sistemas enzimáticos, contracción muscular, reacciones
nerviosas y coagulación de la sangre. Estos nutrientes minerales, que deben ser
suministrados en la dieta, se dividen en dos clases: macroelementos, tales como
calcio, fósforo, magnesio, sodio, hierro, yodo y potasio; y microelementos, tales
como cobre, cobalto, manganeso, flúor y cinc.
CLASES DE MINERALES
El calcio es necesario para desarrollar los huesos y conservar su rigidez.
La leche y sus derivados son la principal fuente de calcio.
El fósforo, también presente en muchos alimentos y sobre todo en la
leche, se combina con el calcio en los huesos y los dientes. Desempeña
un papel importante en el metabolismo de energía en las células,
afectando a los hidratos de carbono, lípidos y proteínas.
El magnesio, presente en la mayoría de los alimentos, es esencial para el
metabolismo humano y muy importante para mantener el potencial
eléctrico de las células nerviosas y musculares.
El sodio está presente en pequeñas cantidades en la mayoría de los
productos naturales y abunda en las comidas preparadas y en los
alimentos salados. Está también presente en el fluido extracelular, donde
tiene un papel regulador. El exceso de sodio produce edema, que consiste
en una superacumulación de fluido extracelular. En la actualidad
existen pruebas de que el exceso de sal en la dieta contribuye a elevar la
tensión arterial.
El hierro es necesario para la formación de la hemoglobina, pigmento de
los glóbulos rojos de la sangre responsables de transportar el oxígeno.
Sin embargo, este mineral no es absorbido con facilidad por el sistema
digestivo. En los hombres se encuentra en cantidades suficientes, pero
las mujeres en edad menstrual, que necesitan casi dos veces más
cantidad de hierro debido a la pérdida que se produce en la menstruación,
suelen tener deficiencias y deben tomar hierro fácil de asimilar.
El yodo es imprescindible para la síntesis de las hormonas de la glándula
tiroides. Su deficiencia produce bocio, que es una inflamación de esta
glándula en la parte inferior del cuello. La ingestión insuficiente de yodo
durante el embarazo puede dar lugar a cretinismo o deficiencia mental en
los niños.
Los microelementos son otras sustancias inorgánicas que aparecen en el
cuerpo en diminutas cantidades, pero que son esenciales para gozar de
buena salud. Se sabe poco de su funcionamiento, y casi todo lo que se
conoce de ellos se refiere a la forma en que su ausencia, sobre todo en
animales, afecta a la salud. Los microelementos aparecen en cantidades
suficientes en casi todos los alimentos.
Entre los microelementos más importantes se encuentra el cobre,
presente en muchas enzimas y en proteínas, que contiene cobre, de la
sangre, el cerebro y el hígado. La insuficiencia de cobre está asociada a
la imposibilidad de utilizar el hierro para la formación de la hemoglobina.
El cinc también es importante para la formación de enzimas. Se cree que
la insuficiencia de cinc impide el crecimiento normal y, en casos extremos,
produce enanismo. Se ha descubierto que el flúor, que se deposita sobre
todo en los huesos y los dientes, es un elemento necesario para el
crecimiento en animales. Entre los demás microelementos podemos citar
el cromo, el molibdeno y el selenio.
LOS MINERALES EN LOS ALIMENTOS
Los minerales son un tipo de nutriente que puede encontrarse en todo el espectro
de nuestra alimentación, aunque predominan sobre todo en el reino vegetal. A
grandes rasgos, una óptima nutrición mineral necesita de 16 minerales, 7 de los
cuales se requieren en cantidades algo mayores (macrominerales) y 9 en
cantidades traza (microminerales) :
TABLA DE MINERALES CONTENIDOS EN LOS ALIMENTOS
Minerales
Macrominerales Alimentos Traza Alimentos
Sal marina, apio, aceitunas, Carne, hígado, cereales
verduras, carne, integrales, fruta, pasas de
anacardos, garbanzos, albaricoque, yema de huevo,
Sodio alimentos procesados Hierro lentejas, levadura
Cereales, fruta, verduras, Germen de trigo, calabaza,
aguacate, ciruelas, frutos semillas de girasol, levadura
Potasio secos, cereales integrales Zinc huevos, ostras, pan integral
Sal, algas, aceitunas, apio,
lechuga, tomates, bacon,
jamón, salchichas, queso,
Cloro verduras, levadura Iodo Alimentos marinos
Levadura de cerveza, carne,
Leche, queso, cereales, atún, arenque, germen de trigo,
verduras, semillas de brócoli, cebolla, ajo, tomates,
Calcio sésamo, kelp, f. secos Selenio cereales integrales
Proteína animal, huevos,
Fósforo semillas y frutas Cobre Ternera, leche, huevo, pollo
Frutos secos, soja, granos
integrales, tomate, plátano,
almendras, anacardos,
vegetales hoja verde, Espárragos, ajo, avena,
Magnesio sésamo y apio Flúor almendras, vegetales frescos.
Huevos, carne, pescado, Cereales integrales, levadura de
ajo, cebolla, setas, coliflor, cerveza, setas, ternera, hígado,
Azufre col, col de Bruselas Cromo pimienta negra
Semillas, frutos secos,
legumbres, cereales, leche, carne
Molibdeno de pollo o cordero
Verduras frescas, piña, Kelp,
Manganeso semillas, frutos secos no salados
ESTABILIDAD DE LOS MINERALES EN LOS ALIMENTOS
Los minerales son estables en los alimentos y por tanto su estructura no se ve
afectada en el cocinado. Sin embargo, según sea el tipo de procesado del
alimento pueden darse, en ocasiones, ganancias o pérdidas de minerales:
Ganancias de minerales: por tratamientos hechos a las plantas durante el
cosechado, por cocinar o procesar alimentos con agua dura, por utilizar ciertos
utensilios metálicos en el cocinado, por añadir ciertos minerales en el
procesamiento o por fortificación.
Pérdidas de minerales: por el cocinado (una verdura hervida tiene más
pérdidas que una al vapor) o algunas técnicas de procesamiento.
A pesar de lo anterior, el contenido mineral de las verduras en latas o
congeladas, no difiere mucho de las frescas. Cierto es que, en todos los casos
hay que tener claro que un mismo alimento según sea su procedencia geográfica
puede tener una cierta variabilidad en su contenido mineral, habida cuenta de
que las condiciones del suelo, del clima etc. son distintas en cada caso.
Durante su almacenamiento, el contenido mineral de los alimentos no suele
verse afectado, excepto por el hierro y cobre, que por interacciones con el
material metálico de la lata, el primero puede aumentar y el segundo disminuir.
El sodio, potasio y calcio no suelen variar.
ASIMILACIÓN DE LOS MINERALES
Si nos fijamos en la asimilación mineral, puede haber una cierta variación en
función de:
El estado nutricional y fisiológico de la persona en cuestión.
Forma química en que está presente el mineral en el alimento. Así, el hierro
puede encontrarse en la forma “hem” (presente en alimentos animales
como la carne etc.) o “no hem” (presente en verduras, cereales y
legumbres), siendo más bioasimilable la primera de ellas.
Algunos alimentos, pueden contener sustancias capaces de obstaculizar la
asimilación de determinados minerales (antinutrientes). Tal es el caso de los
oxalatos encontrados en espinacas, chocolate negro, ruibarbo, remolacha,
frutos secos, cereales… que forman precipitados con el calcio, hierro,
magnesio, cobre y zinc, frenando su absorción.
Algo similar ocurre con los fitatos de la fibra vegetal (ej. salvado) que reducen
la biodisponibilidad de calcio, hierro y zinc. Adicionalmente los taninos del té y
café, también disminuyen la absorción de hierro así como las saponinas
presentes en legumbres.
En base a todo lo anterior, si una persona tiene una alimentación equilibrada
donde las verduras, legumbres, cereales y frutas estén bien presentes, es
improbable que se den estados carenciales de minerales. Sin embargo, la
realidad nos muestra que los hábitos alimenticios de muchas personas no
siempre son los más adecuados, pudiendo llegar a darse algunas deficiencias
de minerales.
El hierro y zinc son dos minerales que pueden llegar a ser deficitarios en niños
y adolescentes. Asimismo, en mujeres embarazadas o en edad fértil, las
demandas de hierro son más elevadas. Otros colectivos que pueden mostrar
algunas deficiencias son la gente mayor, cuya alimentación en ocasiones es
poco variada o personas de cualquier edad que, por sus circunstancias,
pueden tener la nutrición mineral comprometida (ej. problemas
gastrointestinales). En todos estos casos la suplementación mineral puede
llegar a estar justificada.
SUPLEMENTACIÓN MINERAL
El mercado ofrece infinidad de complementos a base de minerales, bien sea de
forma aislada o formando una mezcla de minerales, que típicamente suelen ir
acompañados de vitaminas. Normalmente, para su correcta asimilación, los
minerales han de ir unidos a un “vehículo” que sirva para la entrada del mineral
en cuestión al organismo.
En función del tipo de vehículo químico utilizado podrá alojarse más o menos
mineral por comprimido. Asimismo, según sea el tipo de vehículo utilizado,
variará la biodisponibilidad del mineral en cuestión. A modo de ejemplo se pasa
a comentar algunas formas en las que puede aparecer el magnesio:
Formas de alta biodisponibilidad: Magnesio aminoquelado (ej. como
glicinato o malato), Magnesio Citrato, Magnesio Orotato o Cloruro de
Magnesio.
Formas de baja biodisponibilidad: Óxido de Magnesio, Sulfato de
Magnesio o Carbonato de Magnesio (este tipo de formas son las preferidas
para su uso como laxante).
Finalmente, cabe comentar que, por su naturaleza, el agua de mar (ej. como
suplemento en ampollas o en botella) ofrece un aporte ideal y equilibrado, de
prácticamente la totalidad de minerales que necesita nuestro medio interno.
CONCLUSIONES
Los minerales no se destruyen durante la preparación de la comida. Toda
persona que se alimente de forma variada y equilibrada rara vez necesitar
tomar alimentos remineralizantes; sin embargo, hay algunas excepciones
importantes.
De modo similar, aquellas mujeres que durante la gestación y
la lactancia no desean o no pierden comer queso, yogur y otros productos
lácteos, los cuales son ricos en calcio, se les aconseja tomar completemos
de este mineral indispensables para el sano desarrollo del feto y para la
secreción de la leche materna.
Desde los cuatro a seis meses los bebes necesitan complementos de
hierro además de alimentos sólidos ricos en dicho mineral, sobre todo si
en su alimentación no se han incluido cereales y otros productos
enriquecidos.
Los complementos remineralizan tés, suelen ser prescritos en las
personas enfermas o cuya alimentación en muy escasa en calorías, por
ejemplo al seguir una dieta para adelgazar pero no deben ser utilizados
sin aprobación del medico, pues las dosis excesivas pueden perjudicar el
hígado, el páncreas y el corazón.
RECOMENDACIONES
La deficiencia relativa de magnesio puede hacer aumentar el riesgo de
muerte por causa de enfermedad cardíaca en dichas zonas.
Quizás el contenido de magnesio en aguas duras, pueda ser suficiente
para corregir una deficiencia marginal de dicho elemento, pero esta
deficiencia también puede presentarse en zonas con aguas duras porque
se ha suprimido casi totalmente el aporte de magnesio procedente de la
dieta.
El calcio penetra en nuestro organismo, tan sólo, pero en cantidad
suficiente, a través de nuestra dieta, pero es eliminado continuamente a
través de diversos caminos (riñones, bilis, jugos digestivos y piel).
En la mujer el calcio resulta muy importante durante la gestación y la
lactancia.
La presencia de calcio en las dietas, no garantiza su absorción, porque su
control depende de cierto número de factores, entre los que se destacan
la presencia de fosfato, de ácido oxálico y de ácido fítico.
La leche continua siendo la mejor fuente de calcio de nuestra
alimentación, a causa de su gran concentración de este mineral.
Por desgracia el consumo de leche va en descenso en todo el mundo.
Una predisposición a la deficiencia de calcio, es el factor fundamental en
el desarrollo de las enfermedades como la osteoporosis y la paradontosis,
Se ha demostrado que el aminoquelato de calcio es casi idéntico a la
forma natural del calcio que se encuentra presente en la leche de vaca.
BIBLIOGRAFIA
Enciclopedia Microsoft Encarta 98
[Link]; Educación Cívica 3, Ed. Santillana, Buenos Aires, 1995.
[Link]; Familia Cristiana(Revista N°647), Ed. Paulinas, Buenos Aires,
1997.
Longo, Elsa Y Navarro, Elizabeth; Tecnica Dietoterapica, ed. El Ateneo,
Buenos Aires, 1994.
Brusco, Osvaldo; Compendio de nutrición normal, ed. López, Buenos
Aires, 1980.
[Link]
ANEXOS