ENSAYO CRÍTICO:
SISTEMAS Y EQUIPOS TECNOLÓGICOS APLICADOS EN LA FUNCIÓN
POLICIAL EN VENEZUELA. SIIPOL, AFIS Y OTROS.
INTRODUCCION
Los primeros años del siglo XXI en Venezuela, se experimentaron
transformaciones que de forma acelerada desconcertaron a los organismos de seguridad
ciudadana. A grandes rasgos, se regularizo el servicio de policía y se estableció un
nuevo modelo para todos para todas las policías del país y con ello una avanzada
tecnológica que propicia nuevas capacidades tecnológicas mediáticas y el
fortalecimiento de los sistemas y equipos tecnológicos.
Sistemas y equipos tecnológicos que aplicados en el ejercicio de la función policial
como mecanismos de transmisión e intercambio de información, el uso de la internet y
la presencia de la World Wide Web (www), genero cambios y nuevas posibilidades en
áreas que necesitaban cambios para agilizar los procesos y diligencias policiales, como
el caso de fuentes alternativas de comunicación, acceso a la información en una gran
diversidad de ámbitos.
Puede resumirse que los sistemas y equipos tecnológicos, expresado desde los años
setenta en una postura escéptica hacia las bondades de la tecnología, impulso a las
instituciones policiales a la necesidad de adaptarse y utilizar las herramientas
tecnológicas como mecanismo de información, derivado de innovaciones técnicas y
que los teóricos de la Sociedad de la Información habían pasado a señalar como
cambios positivos, tal como lo señala Colina:
En una economía global interdependiente, la información pasa a ser la fuerza
motriz. Las NTCI (nuevas tecnologías de comunicación e información) son
consideradas tecnologías ecológicas, no contaminantes…Para los teóricos de la
sociedad de la información, la telemática hace posible la democracia directa…la
participación se ha hecho viable tecnológicamente con los ordenadores… (2003. p. 43).
Más allá de esto, la aparición de Internet promueve en la práctica un verdadero
cambio en torno al manejo de la información y los procesos de la comunicación
(velocidad, distribución, interactividad, autonomía, por nombrar algunos aspectos) y
empuja a establecer una Sociedad de la Información que aún es dinámica para llegar a
una definición última, como bien lo suscribe la declaración de Principios de la Cumbre
Mundial sobre este tema, celebrada en Ginebra:
“La Sociedad de la Información es un concepto en plena evolución que ha
alcanzado en el mundo diferentes niveles como reflejo de diferentes etapas de
desarrollo. Los cambios tecnológicos y de otro tipo están transformando rápidamente
el entorno en que se desarrolla la Sociedad de la Información” (2003).
Se trata de un proceso complejo e inacabado que implica abundantes desigualdades
pero que, también, significa modificaciones reales en la vida de las personas.
En este artículo, nos ocuparemos de Venezuela, y como son aplicados los sistemas
y equipos tecnológicos en la función policial, como son: SIIPOL, AFIS, entre otros. La
tecnología definitivamente es muy amplia y puede ser aplicada de muchas formas, por
ejemplo las pandemias, las armas de destrucción masiva, el terrorismo mismo con el
empleo de dispositivos electrónicos.
VENEZUELA: CAMINO A LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO.
En el año 1999, con la promulgación de la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela, el tema de ciencia y tecnología adquiere rango
constitucional; el artículo 110 anuncia: “El Estado reconocerá el interés público de la
ciencia, la tecnología, el conocimiento, la innovación y sus aplicaciones y los servicios
de información necesarios por ser instrumentos fundamentales para el desarrollo
económico, social y político del país, así como para la seguridad y soberanía nacional.
Para el fomento y desarrollo de esas actividades, el Estado destinará recursos
suficientes y creará el sistema nacional de ciencia y tecnología de acuerdo con la ley.
El sector privado deberá aportar recursos para las mismas. El Estado garantizará el
cumplimiento de los principios éticos y legales que deben regir las actividades de
investigación científica, humanística y tecnológica. La ley determinará los modos y
medios para dar cumplimiento a esta garantía”.
Como siguiente paso, se crea el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación,
cuyo rol inicial fue reestructurar las instituciones existentes que fueron agrupándose
alrededor de esta nueva figura, impulsar un marco jurídico apropiado y convocar a los
distintos sectores de la sociedad para conformar el llamado Sistema Nacional de
Ciencia, Tecnología e Innovación (SCNTI). Este primer avance institucional y jurídico
fue liderado por un grupo consecuente con la idea de ingresar al país en la llamada
sociedad del conocimiento y en los nuevos paradigmas mundiales de organización y
producción, con criterios de equidad social.
En el año 2000 se aprueba la Ley Orgánica de Telecomunicaciones, cuyo
contenido pasaría pertinentemente a sustituir el Reglamento de Telecomunicaciones
del año 1940; con más de sesenta años de promulgado, este instrumento legal el único
que reglamentó el sector durante la segunda mitad del siglo XX distaba mucho de la
nueva realidad en el tema.
En el año 2001 se aprueba la Ley Orgánica de Ciencia, Tecnología e Innovación
(LOCTI) y luego de ésta se aprueban otros instrumentos legales que fueron definiendo
la regulación de una nueva dinámica establecida por el uso de Internet y su impacto en
el aparato socio productivo, comercial, educativo y de salud. En menos de dos años,
el Gobierno venezolano declara como prioritarios el acceso y uso de Internet (Decreto
N° 825), se aprueba la Ley de Mensajes de Datos y Firmas Electrónicas y la Ley
Especial sobre Delitos Informáticos, lo cual constituye un marco legal de avanzada
para los novedosos mecanismos de transacción a partir de la comunicación electrónica.
El Ministerio de Ciencia y Tecnología crea un Plan Nacional de Tecnologías de
Información y Comunicación con los siguientes lineamientos estratégicos: desarrollo
de una plataforma nacional de tecnologías de información y comunicación; creación
de una base adecuada de recursos humanos; modernización del Estado; y promoción
de las TIC en el sector productivo. Bajo estas líneas se impulsan programas con el
interés de democratizar el acceso de Internet (como el de Infocentros), consolidar la
estructura pública mediante las TIC (como Gobierno Electrónico), impulsar el
contenido (como portales temáticos).
Estos primeros años del siglo XXI constituyeron una serie de medidas que
demostraron la voluntad política para el desarrollo de las telecomunicaciones, con la
idea de lograr cambios en los modelos de gestión pública y fortalecer el rol del Estado
para estimular el sector. “El nuevo paradigma requiere de cambios profundos en la
concepción del papel del Estado: su rol no es el de formular políticas para implantarlas
de manera vertical, con el fin de consolidar la oferta y otorgar fondos públicos, sino el
de promover la participación de todos los actores sociales en la construcción conjunta
de las políticas, la planificación y el control, coordinar su actuación en la ejecución,
fortalecer la oferta, incentivar la demanda y promover la participación del sector
privado en el financiamiento y desarrollo de las actividades de ciencia y tecnología”
(Genatios y Lafuente, 2007, p.26). Hasta el año 2002 fue éste el espíritu claro y
manifiesto en las negociaciones para levantar las políticas públicas en el sector.
Para el año 2002, Venezuela le había brindado carácter constitucional al sector
ciencia, tecnología y servicios de información, había creado órganos rectores y
reguladores, aprobado una nueva Ley que regulaba el sector de telecomunicaciones y
otras más específicas derivadas de la comunicación electrónica. Disponía de un
Ministerio destinado a regular el sector ciencia y tecnología y de centros nacionales
para la coordinación de acciones destinadas a las TIC.
A partir del año 2003, las acciones del Estado en tecnologías de información y
comunicación hacen mayor énfasis en el desarrollo del sector público y el acceso a
partir de centros gratuitos al uso de Internet; se decreta el uso preferible del software
libre en la administración pública (Decreto 3390, 2004), y con la idea de “democratizar
el acceso al conocimiento y las TIC”, se intensifica el programa Infocentros, cuyo
aumento fue significativo. Hasta el año 2007, el marco jurídico e institucional dispuesto
sirvió de base a las acciones prioritarias en TIC, encabezadas por el Ministerio de
Ciencia y Tecnología.
Pero en el año 2006 surge un viraje político claramente expresado por el presidente
Hugo Chávez Frías, que va a generar un impacto importante en la manera de plantear
las políticas de Estado en torno al sector TIC. Habiendo declarado el 30 de enero de
2005, en el V Foro Social Mundial, el impulso del Socialismo del Siglo XXI, Chávez
apuntaría en adelante a una política de Estado distinta a los principios capitalistas. En
su discurso de toma de posesión para su segundo mandato, declara que el socialismo a
la venezolana significa “en lo político más democracia y en lo económico más
desarrollo colectivo, pero para satisfacer las necesidades de los pueblos y no para que
una minoría se enriquezca en detrimento de la vida de las mayorías empobrecidas y
miserables”.
Este esfuerzo estuvo limitado en el año 2007, cuando los resultados de un
referéndum sobre la reforma de 69 artículos de la constitución para avanzar en esta vía,
se inclinaron por negar la propuesta en torno a un proyecto socialista, con un porcentaje
bien cerrado entre las opciones, de un poco más de uno por ciento.
En el año 2007, el presidente Hugo Chávez Frías revierte la medida de
privatización que se dio sobre la Cantv en el año 1991, al ordenar su nacionalización,
nuevamente. El 22 de mayo, luego de un proceso de compra de acciones, el Estado
venezolano concreta la renacionalización de la primera corporación de servicios de
telecomunicaciones en Venezuela. De este modo, las condiciones de competencia en
el mercado de telecomunicaciones cambian una vez más, con la presencia de un Estado-
operador-competidor.
El 8 de enero del año 2007 se crea el Ministerio del Poder Popular para las
Telecomunicaciones y la Informática (MPPTI) bajo el Decreto Nº 5.103 sobre la
Organización y Funcionamiento de la Administración Pública Nacional. Desde esta
estructura se levanta otro Plan Nacional (esta vez en Telecomunicaciones, Informática
y Servicios Postales) 2007-2013, cuyas cinco Líneas Generales cambian a: Acceso
Masivo a las TIC, Soberanía e Independencia Tecnológica, Transformación del Estado,
Uso y Aplicación de las TIC como Herramientas habilitadoras del desarrollo, y Modelo
Comunicacional Inclusivo.
En septiembre del año 2008 se conoce sorpresivamente la existencia de un
proyecto de Ley Orgánica de Telecomunicaciones, Informática y Servicios Postales,
identificado como el decreto 624411. El contenido de esta nueva Ley había sido
aprobado en Consejo de Ministros, y avalado por el Tribunal Supremo de Justicia; a un
paso de ser remitido a la Asamblea Nacional, distintos sectores de la sociedad
generaron advertencias en torno a un proyecto cuyo contenido no había sido sometido
al debate público.
En el año 2009 el Ejecutivo decretó un Instructivo Presidencial para la Eliminación
del Gasto Suntuario o Superfluo en el Sector Público Nacional (Decreto 6649), en
cuyas medidas se reguló el uso de Internet y la adquisición de equipos y plataformas
tecnológicas en las instituciones públicas, incluyéndolos junto a una lista de gastos que
se suponían suntuarios. Esta medida generó contradicciones con las Políticas Públicas
del Estado venezolano, entre las que se asume como prioritario el uso de Internet
(Decreto 825), habiéndose avanzado en la práctica en procedimientos que usan esta
plataforma de comunicación en gestiones como la solicitud de pasaportes, pago de
impuestos, revisión de datos públicos para la contraloría social y otras actividades que
claramente fueron haciendo del uso de Internet una condición cada vez más natural en
el aparato público.
En mayo del año 2009, considerando que “la política de optimización de la
estructura organizativa del Estado impone la adopción de medidas tendentes a la
utilización racional de los recursos públicos para aunar esfuerzos en la lucha contra el
burocratismo y la ineficiencia” se ordena la eliminación del recién creado Ministerio
para las Telecomunicaciones y la Informática (decreto 6.707). Las funciones para
coordinar el sector ahora son distribuidas en dos ministerios, reorganizados igualmente:
el Ministerio del Poder Popular para la Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias y
el Ministerio del Poder Popular para las Obras Públicas y Vivienda.
Al Ministerio del Poder Popular para la Ciencia, Tecnología e Industrias
Intermedias se le adjudica nuevamente la regulación y formulación de planes,
estrategias y lineamientos del Estado en materia de promoción y desarrollo del sector
de las telecomunicaciones, las tecnologías de la información y los servicios de correo,
entre otras funciones. Mientras que al Ministerio del Poder Popular para las Obras
Públicas y Viviendas, se le atribuye ejercer la rectoría de las políticas públicas en
materia de administración, regulación, ordenación y control del espectro radioeléctrico,
recurso órbita-espectro y otros recursos limitados de telecomunicaciones, nombres de
dominio, direcciones y numeración en materia de Internet, así como en el ámbito de las
obligaciones de Servicio Universal, como principal función inherente al sector.
En menos de dos años, las políticas públicas en el tema de las telecomunicaciones
han sufrido en Venezuela vaivenes y reacomodos que reflejan la adaptación del modelo
de una sociedad cuyas comunicaciones dependen cada vez más de tecnologías
distribuidas y desconcentradas (y de donde se derivan conductas autónomas y
alternativas en el manejo de la información), a una propuesta centralizada por parte de
un Estado que busca el predominio del aparato comunicacional, paradójicamente en
defensa de una condición también alternativa y autónoma frente al sector privado.
TECNOLOGÍAS APLICADAS EN LAS INSTITUCIONES POLICIALES.
Todos los avances tecnológicos que han influido en nuestras vidas tienen una
decisiva influencia en las funciones policiales mejorándolas y modernizándolas. Lejos
han quedado las patrullas que simplemente recorrían las calles de las ciudades a pie,
sin más defensa personal que un silbato y un tolete, y sin posibilidad de comunicación
entre ellas que los toques de su silbato.
Todos los desarrollos tecnológicos han tenido una influencia decisiva en las
funciones policiales. El desarrollo del vehículo a motor posibilitó el control de mayores
espacios en menos tiempo. El teléfono sustituyó los toques de silbato para la
comunicación entre policías. Las modernas armas automáticas han sido una evolución
notable en la defensa personal del policía. Todos los cambios que la sociedad moderna
ha ido incorporando para los ciudadanos permiten una mejora sustancial de las
funciones policiales.
No es objeto de este informe elaborar un catálogo de tecnologías labor muy difícil
tanto por la amplitud como por la variedad de tecnologías implicadas sino comentar
algunas de sus características sobre la actividad en el sector.
Sistema de Gestión de Investigación e Información Policial (SIIPOL).
El SIIPOL comenzó su desarrollo en julio del 2007 con tecnologías de punta y fue
culminado en enero del 2012. El sistema posee 26 módulos que responden a las
necesidades de la institución y controla el tratamiento de cada uno de los casos
investigativos que se manejan en los órganos de investigaciones. Muestra el contenido
de cada investigación a partir de cada una de las diligencias que brindan la información
científica que constituyen pruebas para los procesos que se aplican a personas en
juzgados venezolanos. Incluye listados de resultados y reportes personalizados en
donde el usuario puede seleccionar los elementos y la manera en que se mostrará la
información. Contiene los procesos de investigación penal como núcleo central y como
apoyo los procesos de investigación criminalística e investigación forense. Cuenta con
módulos que manejan información utilizada por todos los procesos anteriores, estos
son: Evidencias y Análisis de Información (manejo de armas, objetos, vehículos y
personas). Posee además otros módulos paralelos como Estadísticas para la generación
de informes a partir de los datos gestionados en los módulos anteriores y Gestión de
Despacho para la gestión de todos los documentos que surgen durante los procesos
investigativos, los estados por los que pasan y los elementos que manejan.
A continuación se describen algunos de los módulos pertenecientes al sistema.
a) Investigaciones penales. Módulo fundamental del sistema, el cual permite llevar
a cabo las tareas relacionadas con las investigaciones penales mediante casos
investigativos. Agrupa Funcionalidades que permiten sustanciar Expedientes
Investigativos a partir de Diligencias sustanciales y solicitudes de apoyo que son
respondidas por Entidades que aportan información y que permiten esclarecer las
investigaciones.
Abarca conceptos que involucra desde el Inicio de Investigación hasta el
tratamiento de la sustanciación del Expediente. Cada Elemento involucrado respeta
flujos de trabajo en los que cada entidad se somete a revisiones y correcciones
controladas y supervisadas por roles determinados (Cancela, 2012).
b) Investigaciones forenses. Módulo de apoyo a la labor investigativa. Su principio
fundamental es la creación de Experticias Forenses que reflejan los resultados de cada
actuación científica-forense realizada por expertos de las distintas especialidades
forenses.
Sus funcionalidades van encaminadas desde el recibimiento de las Solicitudes de
Experticias Forenses emitidas por Investigadores que manejan Expedientes
Investigativos, hasta la respuesta de dichas solicitudes que son reflejadas en el sistema
mediante los Informes de Experticias enfocados a cada especialidad.
Este Módulo también posee funcionalidades referidas al tratamiento de cadáveres
en donde se pueden manejar Expedientes Tanatológicos, que permiten agrupar toda la
información referida a los Occisos y las experticias asociadas a los mismos (Cancela,
2012).
c) Investigaciones criminalísticas. Módulo de apoyo a la labor investigativa. Su
principio fundamental es la creación de Experticias Criminalísticas que reflejan los
resultados de cada actuación científico-criminalística realizada por expertos de las
distintas especialidades criminalísticas. Sus funcionalidades van encaminadas desde el
recibimiento de las Solicitudes de Experticias Criminalísticas emitidas por
Investigadores que manejan Expedientes Investigativos, hasta la respuesta de dichas
solicitudes que son reflejadas en el sistema mediante los Informes de Experticias
enfocados a cada especialidad.
El Módulo también pueden auxiliar a los expertos forenses, que en ocasiones
pueden necesitar de la colaboración de los expertos criminalistas, los cuales a través de
la gestión de solicitudes vía sistema pueden emitir respuestas que ayuden en el
esclarecimiento de investigaciones asociadas a cadáveres manejados por el Módulo de
Investigación Forense (Cancela, 2012).
d) Análisis de información. Módulo para llevar a cabo las consultas de los elementos
de análisis de información: Personas, Armas, Objetos y Vehículos.
De cada elemento que se consulte se permite ver las relaciones que posee con todos
los elementos investigativos, los cuales permiten tomar decisiones en dependencia de
la situación de cada elemento que se esté consultando. Todas las funcionalidades están
reguladas por permisos, lo que restringe el acceso a la información que se muestra en
las consultas de este módulo (Cancela, 2012).
e) Investigaciones internacionales. Permite realizar investigaciones penales
internacionales creando y sustanciando Expedientes Investigativos. Agrupa
Funcionalidades que permiten sustanciar dichos Expedientes a partir de Diligencias
sustanciales y solicitudes de apoyo que son respondidas por Entidades que aportan
información y permiten esclarecer las investigaciones.
Abarca conceptos que involucran el tratamiento de la sustanciación del
Expediente. Cada Elemento involucrado respeta flujos de trabajo en los que cada
entidad se somete a revisiones y correcciones controladas y supervisadas por roles
determinados.
Se agrupan las funcionalidades referidas a la investigación internacional de casos,
asociados a Deportaciones, Extradiciones, Asistencias Judiciales Internacionales
(Cancela, 2012). Permite realizar consultas al Archivo Internacional, donde se
almacena todo lo referente a delitos con repercusión en el extranjero y viceversa.
Además de coordinar el trabajo de otras agencias policiales e internacionales para el
esclarecimiento de un hecho delictivo.
La instauración del SIIPOL abrió camino a otros sistemas auxiliares que fueron
instalados como parte de una solución más completa, utilizando datos y flujos de
trabajo del sistema principal como son el Portal Institucional y el SIIPOL Móvil
(SIIPOL 2012).
Sistema automatizado de identificación de huellas dactilares (AFIS).
Los sistemas de identificación criminal surgieron originalmente a fines del siglo
XIX. Aparecieron con el histórico desarrollo del Sistema Henry de clasificación de
huellas dactilares, en el que las huellas dactilares se clasifican por características
fisiológicas y antropométricas, también conocidas como sistema Bertillon, por el que
las mediciones se obtienen de los sospechosos y se archivan.
En el Reino Unido, la Policía Metropolitana comenzó a usar la biometría para
identificación en 1901. En los Estados Unidos, la policía de Nueva York la comenzó a
usar en 1902, y la policía francesa comenzó el mismo proceso a fines de 1902.
Para la década de 1920, el FBI había creado su primer Departamento de
Identificación, con el que estableció un repositorio central de datos de identificación
criminal para las agencias de aplicación de la ley de los EE. UU.
Todo debía ser clasificado manualmente por un equipo de personal en constante
crecimiento. De manera similar, se tenían que realizar búsquedas manuales detalladas
cada vez que se buscaba una posible coincidencia.
El AFIS en sí puede rastrear sus raíces hasta la revolución electrónica de los años
sesenta.
La llegada de las computadoras coincidió con la preocupación generalizada por el
aumento de la delincuencia en el mundo desarrollado.
En los Estados Unidos, un informe compilado por la Corporación RAND resultó
particularmente influyente.
Destacó significativamente las oportunidades para un uso mucho más efectivo de
la evidencia física, en particular, las huellas dactilares, para mejorar el desempeño de
la resolución de delitos.
Reconociendo el potencial de la tecnología emergente para ayudar a lograr este
objetivo, las agencias que incluyen al FBI, al Ministerio del Interior del Reino Unido y
a las autoridades policiales de Japón y Francia, se emprendieron iniciativas de
investigación. En conjunto, este trabajo ayudó a poner en marcha el desarrollo del
AFIS.
A primera vista, el principio de utilizar la tecnología moderna para automatizar la
laboriosa y lenta tarea de procesar manualmente las huellas dactilares tomadas de un
sospechoso y/o escena del crimen parece sencillo.
Sin embargo, la evolución del AFIS en una herramienta altamente eficiente y
efectiva, capaz de analizar enormes bases de datos y de proporcionar posibles
coincidencias de huellas dactilares en cuestión de minutos, es el producto de intensas
tareas de investigación y desarrollo que hoy se remontan a más de cinco décadas.
Sistema de Información Estratégica y Transparencia (SIETPOL).
El SIETPOL se define como el programa de información unificada en la que los
diferentes órganos policiales deberán registrar de manera directa y oportuna sus
indicadores de actuación, que generará de manera automática y periódica una
clasificación y permitirá emitir reportes para garantizar transparencia y facilitar el
acceso a la ciudadanía al control sobre el desempeño y la gestión policial.
Sistema Biométrico de Información Policial (SIBIPOL).
El Sibipol es un sistema automatizado, soportado en tecnología biométrica, garante
de confiabilidad en la recolección, almacenamiento y procesamiento de la información.
El Sibipol permite la consulta de personas relacionadas con las actuaciones
policiales, articula información biométrica, demográfica, enrolamiento de quienes
estén relacionados en delitos y faltas, así como carga de datos asociados al
procedimiento, lugar del hecho, personas involucradas, testigos, evidencias,
incautaciones y la generación de bioperfil de personas implicadas en hechos delictivos.
Sistema de Identificación Biométrica Automática (ABIS).
Incluye el reconocimiento facial y del iris. Con la nueva generación de software
ABIS, los examinadores de huellas dactilares pueden procesar múltiples transacciones
biométricas complejas con gran precisión y pueden vincular el reconocimiento facial
con el reconocimiento de huellas dactilares o del iris. (Gemalto CABIS 7.0)
ABIS puede procesar múltiples transacciones biométricas complejas con gran
velocidad y precisión, así como vincular, por ejemplo, el reconocimiento facial con el
reconocimiento de huellas dactilares o del iris, para superar las limitaciones de
identificación que se encuentran comúnmente en los sistemas unimodales.
CONCLUSIÓN.
En los primeros años del siglo XXI, el Estado venezolano concentró esfuerzos
institucionales y jurídicos para crear capacidad de respuesta ante los retos de la
sociedad de la información. Todo este avance, instaurado bajo la convicción de un
Estado promotor de condiciones para estimular el sector TIC, se torna contradictorio
ante la idea, promovida con más fuerza desde el año 2007, de un Estado con
pretensiones centralizadoras y de control del aparato de comunicación con cuyo soporte
se aspira la instauración paulatina de valores socialistas.
Los cambios generados en Venezuela en torno a los sistemas y equipos
tecnológicos en la función policial, pueden resumir lo siguiente:
Las innovaciones tecnológicas impusieron nuevos retos para los cuerpos
policiales.
El SIIPOL al integrarse con otros sistemas de otras entidades permite actualizar
sus datos, además de realizar consultas de información sobre datos actuales y que
pueden ser utilizados por la administración del estado.
Los sistemas y equipos tecnológicos permite que las instituciones policiales se
ajusten a las nuevas necesidades del Estado Venezolano y unifica el esfuerzo de
los funcionarios en su lucha contra el delito. Además de permitir evaluar resultados
que influyen en la toma de decisiones para mejorar la seguridad ciudadana.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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Postgrado Facultad de Humanidades y Educación-Universidad Central de
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Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. (2009). Gaceta Oficial de la
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Gemalto CABIS 7.0. Disponible en: [Link]
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Genatios, C. y Lafuente, M. (2007). Ciencia y Tecnología para el Desarrollo. Ediciones
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