CASO PRÁCTICO 9: SITUACIÓN DE RIESGO PVD
Hugo tiene veinticuatro años y trabaja como administrativo en una empresa dedicada a
organizar actividades de aventura al aire libre. Su despacho está construido con paneles
prefabricados de aluminio y vidrio que le separan del resto del local y le permiten
aislarse de las visitas y del ajetreado trabajo de sus compañeros. En una de las paredes
hay un gran ventanal sin persianas, por el que entra mucha luz y desde el que se puede
ver un polideportivo que hay enfrente de la empresa. Como Hugo es zurdo y trabaja más
cómodo con la luz natural que con la de los fluorescentes del techo que están sobre su
cabeza, en su día colocó la mesa del despacho de forma que la luz le iluminara desde su
lado derecho.
Desde hace tres meses la empresa compró un ordenador nuevo y una impresora. Todo
este equipo se puso sobre otra mesa, también nueva, que se colocó de forma
perpendicular a su derecha, frente a la ventana. Sin embargo, no se adquirió otra silla y
Hugo tuvo que conservar la antigua, que no dispone de asiento regulable. Desde
entonces, cuando el chico usa el ordenador está de cara al ventanal y, en función de la
hora del día o de la climatología, la luz solar le resulta realmente molesta para trabajar.
Hace una semana le han asignado una tarea urgente. Consiste en rellenar una base de
datos con la información de los clientes que han utilizado los servicios de la empresa en
los últimos cinco años. Con el objetivo de solventar esta cuestión en el menor tiempo
posible, le han encargado a Hugo que se dedique exclusivamente a esta labor durante
todo el día.
Siguiendo las instrucciones dadas, el joven dedica las ocho horas de su jornada a este
trabajo, haciendo una pausa de treinta minutos para desayunar. Para realizar esta tarea
con mayor comodidad, ha solicitado un atril para los documentos y un reposapiés.
Después de varias semanas cumpliendo con el trabajo, y sin tener todavía ni el atril, ni
el reposapiés, Hugo se queja de dolores musculares en la zona cervical y en la espalda,
de fuertes dolores de cabeza y de molestias en los ojos. Por si esto fuera poco, desde
hace unos días todos los miembros de su familia lo evitan y no le hacen ni caso, porque,
según dicen, ha cambiado de humor y no hay quien lo soporte.
1.En vistas al enunciado y a la imagen que le acompaña, ¿sabrías identificar los riesgos
a los que está expuesto Hugo?
Construir la estructura del despacho con materiales reflectantes, como el vidrio
y aluminio brillante. Aquí hay un error en la génesis del diseño del puesto de
trabajo en la que el técnico de prevención ha de adoptar una medida preventiva
urgente
Usar fluorescentes sin difusor como iluminación general del despacho.
Ubicar el puesto de trabajo cerca de la ventana y colocar la pantalla del
ordenador enfrente de ella. Debe ser cuidadosa la elección de la PVD en la zona
del despacho.
Usar una silla de trabajo que no disponga de un asiento regulable que facilite la
adaptación del usuario. Ergonómicamente es errónea esta situación
Carecer de atril y de reposapiés en el puesto de trabajo. Tras largas jornadas de
trabajo y posturas inmóviles, Hugo puede sentirse molesto en sus articulaciones.
Realizar una sola tarea de forma continuada (cumplimentar la base de datos), sin
alternarla con otras actividades relacionadas con su trabajo. La monotonía y
repetición pueden ser motivo de aparición de trastornos musculoesqueléticos
Colocar el ordenador en una mesa cuyas dimensiones no son las adecuadas para
trabajar de forma continua con PVD.
Hacer una única pausa de 30 minutos para desayunar durante toda la jornada de
trabajo. Las pausas son más que necesarias hacerlas, máxime en trabajos
sedentarios: a todas luces una única pausa es insuficiente.
2.En vistas al enunciado y a la imagen que le acompaña así como, a los riesgos
identificados ¿sabrías aplicar medidas preventivas?
Es conveniente realizar pausas para contrarrestar los efectos negativos de la fatiga física
y mental. Durante este tiempo, es recomendable realizar ejercicios de relajación con la
cabeza, hombros, espalda, cintura, brazos, etc., para actuar sobre la columna vertebral
y favorecer la circulación de la sangre sobre la musculatura.
Las lámparas del techo no deben estar colocadas sobre el operador. Hay que procurar
que los puestos de trabajo estén entre las filas luminarias del techo.
No utilizar fluorescentes desprovistos de difusores o rejillas.
Es recomendable realizar ejercicios de relajación con la cabeza, hombros, espalda,
cintura, brazos, etc., para actuar sobre la columna vertebral y sobre la irrigación
sanguínea de la musculatura.
Colocar las pantallas de visualización de datos de forma perpendicular a las fuentes de
luz diurna y no situarlas frente a una ventana o en contra de ella (de espaldas), puesto
que en el primer caso se produciría una disminución del contraste, y en el segundo, el
deslumbramiento del usuario. Si esto no es posible, deben cubrirse las ventanas con
cortinas gruesas o persianas para impedir la reflexión de la luz en la pantalla o los
deslumbramientos directos sobre la persona. Otra solución es apantallar (colocación de
mamparas) el espacio de trabajo.
Es recomendable la utilización de un atril regulable, que permita la colocación de
documentos a una altura y distancia similares a las de la pantalla, reduciendo así los
esfuerzos de acomodación visual y los movimientos de giro de la cabeza.
Disponer de reposapiés, cuya inclinación sea ajustable (entre 0º y 15º sobre el plano
horizontal) y que tenga las superficies antideslizantes. Es necesario en los casos donde
no se puede regular la altura de la mesa y la altura de la silla no permite al usuario
descansar sus pies en el suelo.
3.¿Qué cinco ejercicios fáciles y rápidos recomendarías hacer para ayudar a relajar los
músculos tensos por la fatiga del trabajo continuado frente a las PVD?
1. Cabeza. Girar lentamente la cabeza mirando hacia la derecha y hacia la izquierda.
2. Hombros. De pie y con los brazos caídos a lo largo del cuerpo, subir y bajar los
hombros a la vez y lentamente. Cogiendo aire, levantamos los hombros hacia
arriba (los brazos permanecen a lo largo del cuerpo) y los bajamos de golpe
soltando el aire. Con ello logramos liberarnos de la tensión de la zona vertical.
3. Brazos. De pie, con los brazos sobre el pecho, con un antebrazo sobre el otro y
los codos flexionados, desplazar los codos hacia atrás lo máximo que se pueda.
Se debe notar que se estiran los músculos del pecho y se contraen los de la
espalda.
4. Espalda y costados. Sentados en una silla, colocar las manos en la nuca, los codos
hacia los laterales, flexionar lateralmente la cintura a la derecha dejando caer el
brazo izquierdo, como si se deseara coger algo que hubiese caído en el suelo.
5. Muñecas. Juntamos las palmas de las manos con los dedos mirando hacia arriba
y elevamos los codos dejando las palmas juntas. Luego, permaneciendo con os
codos elevados, llevamos los dedos hacia delante. Con ellos estiramos la
musculatura de flexión de muñeca y evitamos tendinitis y problemas en el túnel
carpiano.