FLUIDIZACIÓN
Andrea Fernanda Mona Cortés - 1325883
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Jefferson Muñoz Mera - 1325194
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María Fernanda Pérez Bustos - 1329426
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Universidad del Valle - Facultad de Ingeniería, Escuela de Ingeniería de Alimentos
Taller y laboratorio de ingeniería de alimentos IV
Fecha de entrega: marzo 2 de 2016
RESUMEN
En esta práctica se determinó la porosidad y velocidad mínima de fluidización correspondiente a
un lecho fluidizado por medio de columnas rellenas con partículas esféricas de vidrio de diferentes
tamaños, a las cuales se le introdujo un flujo de aire de forma graduada. Finalmente se
compararon los resultados experimentales obtenidos con los valores teóricos esperados,
encontrando errores significativos tanto en la velocidad como en la porosidad mínima.
Palabras clave: fluidización, velocidad mínima, porosidad mínima y lecho fluidizado.
INTRODUCCIÓN
La fluidización es el fenómeno por el cual un lecho de partículas sólidas se suspende en el seno de
un gas o un líquido, adquiriendo un comportamiento semejante al de un fluido.
El comportamiento fluido que presentan los lechos fluidizados permite idear diferentes diseños de
contacto entre las partículas del lecho y el gas o el líquido, para su aplicación en diversos procesos
industriales. El término fluidización hace referencia tanto a sistemas de fase densa como a
sistemas de fase dispersa, pero es en los primeros donde se concentran en mayor medida las
tareas de investigación (Barreira, 2007).
Si un fluido en movimiento ascendente a baja velocidad atraviesa un lecho de finas partículas, en
principio el fluido se filtra a través de los espacios entre éstas, que permanecen estacionarias; este
estado se denomina de lecho fijo. Con un incremento en la velocidad del fluido, las partículas se
mueven de forma independiente por medio de pequeñas vibraciones. Si se sigue aumentando la
velocidad, se alcanza un punto donde todas las partículas se encuentran suspendidas por el flujo
ascendente de gas o líquido. En este punto la fuerza de fricción entre el fluido y las partículas se
equilibra con el peso de éstas, desapareciendo entonces la componente vertical de la fuerza de
compresión entre partículas adyacentes. De este modo, la pérdida de carga a través de un
volumen determinado de lecho es igual al peso de las partículas existentes por unidad de área.
Este estado se denomina de lecho en comienzo de fluidización y marca la transición entre el lecho
fijo y el lecho plenamente fluidizado.
La velocidad superficial del fluido en este punto se denomina velocidad de mínima fluidización. En
sistemas fluidizados por líquido, un incremento en la velocidad por encima de la correspondiente a
la mínima fluidización, normalmente da lugar a una suave y progresiva expansión del lecho. Las
posibles inestabilidades provocadas por un flujo irregular se amortiguan y, en condiciones
normales, no se observan heterogeneidades ni formación de burbujas en el lecho. Un lecho con
estas características se denomina de fluidización particulada, no burbujeante u homogénea. En
sistemas fluidizados por gas resulta poco frecuente observar este comportamiento de fluidización
homogénea, teniendo lugar sólo en ciertos casos de partículas muy ligeras con gas denso a alta
presión. Generalmente, el comportamiento de los sistemas fluidizados por gas es bastante
diferente. Así, al producirse un incremento en la velocidad del gas por encima de la
correspondiente a la mínima fluidización, se observan grandes inestabilidades con aparición de
burbujas y canales.
A mayores velocidades, la agitación pasa a ser más violenta y el movimiento de las partículas más
vigoroso; además, el lecho no se expande mucho más de su volumen de mínima fluidización. Un
lecho con este comportamiento se denomina de fluidización agregativa, burbujeante o
heterogénea. En ocasiones concretas, los sistemas fluidizados por líquido también se comportan
como lechos burbujeantes; tal es el caso de sólidos muy densos fluidizados por líquidos de baja
densidad. Los lechos fluidizados tanto por líquido como por gas se consideran lechos fluidizados de
fase densa, puesto que existe un límite superior que define con claridad la superficie del lecho de
partículas. En sistemas fluidizados por gas, a velocidades por encima de la de mínima fluidización,
se produce la coalescencia de burbujas de gas y crecimiento de éstas a medida que ascienden por
el lecho.
En la fluidización de partículas finas a una velocidad del gas suficientemente alta, se supera el
valor de la velocidad terminal de los sólidos. En este momento, el arrastre de partículas llega a ser
apreciable con lo que desaparece la superficie superior del lecho y, en lugar de burbujas, se
observa un movimiento turbulento de grupos de sólidos y espacios de gas de varios tamaños y
formas. Este estado se denomina de lecho fluidizado turbulento. Con un aumento en la velocidad
del gas aún mayor, las partículas abandonan el lecho con el gas; en este caso se tiene un lecho
fluidizado de fase dispersa con transporte neumático de partículas. Tanto en la fluidización
turbulenta como en la de fase dispersa se arrastran grandes cantidades de partículas, que es
necesario recuperar y devolver al lecho. Esto se lleva a cabo con la ayuda de ciclones, que son
elementos de sedimentación por fuerza centrífuga.
En los lechos fluidizados turbulentos con arrastre moderado de partículas se utilizan ciclones
internos. En los lechos fluidizados de fase dispersa, donde el arrastre de partículas es mayor,
normalmente se emplean grandes ciclones fuera del lecho. En general, en los lechos fluidizados
circulantes es crucial, para desarrollar correctamente las operaciones, que la recirculación de las
partículas a través de los elementos de retención sea suave y uniforme.
Comparados con otros métodos de contacto gas-sólido, los lechos fluidizados tienen algunas
propiedades características y de gran utilidad. En el caso de lechos fluidizados de líquido-sólido la
utilidad es menor por razones asociadas a su comportamiento, de modo que hasta ahora las
aplicaciones industriales de fluidización más importantes son con sistemas de gas-sólido.
La porosidad del lecho cuando comienza la fluidización, recibe el nombre de porosidad mínima de
fluidización (εmf). Esta porosidad depende de la forma y el tamaño de las partículas. Para partículas
esféricas εmf está comprendida entre 0.4 y 0.45, aumentando ligeramente al disminuir el tamaño
de las partículas. En ausencia de datos para materiales específicos, se puede estimar ε mf, mediante
las siguientes ecuaciones empíricas sugeridas por Wen y Yu:
Según McCabe (1996) en el caso de lechos de partículas con diámetros entre 50- 500 µm, se puede
usar la expresión:
( )
La progresión desde lecho fijo a lecho fluidizado puede seguirse en un gráfico simplificado de
pérdida de presión frente a la velocidad. El punto del inicio de la fluidización corresponde a la
velocidad mínima de fluidización, la cual se podría calcular como el punto de intersección de las
líneas de caída de presión en el lecho fijo y en el lecho fluidizado. Por lo tanto la expresión para
encontrar la velocidad mínima de fluidización está dada por:
( ) ( )
METODOLOGÍA
Para esta práctica se varió el caudal y se midió la caída de presión en cm de agua por medio de
columnas rellenas de partículas esféricas de vidrio, se analizó el proceso de fluidización utilizando
aire, y con ayuda del equipo, se hallaron las velocidades de los caudales.
Figura 1. Equipo de fluidización
RESULTADOS Y ANÁLISIS
De acuerdo a la tabla 2 y 3 para caudales bajos y altos, se grafic la caída de presi n (∆P) en
función de la velocidad del flujo (v) y en función de la altura (H), obteniendo las figuras 1 y 2.
2500
2000
caida de presion (Pa)
1500
Caudales altos
1000
Caudales bajos
500
0
0 0,05 0,1 0,15 0,2 0,25
velocidad u (m/s)
Figura 1. Caída de presión del lecho fluidizado.
Por medio de la Figura 1, en caudales bajos se puede observar dos partes de la gráfica, la primera
es una recta inclinada que corresponde a un lecho fijo en el cual las partículas sólidas descansan
unas encima de otras al fondo de la columna, en la segunda parte comienza la fluidización en
donde la superficie superior del lecho se vuelve plana y horizontal, las partículas se mueven
lentamente entre si reacomodándose. Al incrementar la razón del flujo, la caída de presión se
estabiliza permaneciendo constante. Por otro lado la altura del lecho aumenta y a esto se le
conoce como fenómeno de expansión (Catarina, 2013).
En caudales altos no es posible ver el fenómeno de fluidización, debido a que los últimos datos no
se mantienen constantes. Esto pude ser producto de la mala utilización del equipo, ya que en la
práctica el equipo presento fallas debido a que el compresor se sobrecalentaba, haciendo que se
apagara el equipo. Por lo tanto, no son datos confiables para comparar la velocidad y porosidad
mínima de fluidización de los datos experimentales y teóricos.
300
250
200
Altura (mm)
150
100
50
0
0 0,05 0,1 0,15 0,2 0,25
Velocidad (m/s)
Figura 2. Altura del lecho fluidizado
En la figura 2, se puede observar dos diferentes estados un lecho fijo y uno fluidizado, se le conoce
como lecho fijo cuando la diferencia de presión varia con respecto a la velocidad, esto es, en
valores menores que la mínima de fluidización, en estas condiciones, la altura del lecho
permanece constante debido a que las partículas no han sido aún suspendidas. Cuando el fluido
alcanza la velocidad mínima de fluidización, entonces su altura comienza a cambiar (Criba, 2013).
Para calcular la porosidad mínima de fluidización teórica, se utilizó la ecuación 2 con un promedio
de diámetro de partículas de 235 µm
La velocidad mínima de fluidización teórica se calculó por medio de la ecuación 3 y los datos de la
tabla 4 dando como resultado 0,157 m/s.
Para la obtención de los datos experimentales se tuvo en cuenta que la velocidad mínima de
fluidización se encuentra en el punto más alto de la gráfica 1 en los caudales bajos, dando como
resultado 0.046 m/s. En el caso de la porosidad mínima de fluidización ( ) se despeja de la
ecuación de Carman-Kozeny, en donde se tiene en cuenta los datos experimentales de caída de
presión y velocidad mínima.
Se tiene que la porosidad mínima experimental es de 0,394.
Al comprar los resultados experimentales con los teóricos, se observan errores significativos en la
velocidad mínima de fluidización, esto se pudo haber ocurrido por las fallas que presento el
equipo el día de la práctica, referente a la porosidad mínima de fluidización se obtuvo un error de
23.04%.
CONCLUSIONES
- Al comprar la velocidad mínima de fluidización experimental con la teórica, se observa un
error significativo, debido a una mala manipulación del equipo. En cambio en la porosidad
mínima de fluidización se observa un error experimental bajo.
- En la caída de presión se observan dos fases un lecho fijo y uno fluidizado, en el cual al
incrementar la razón del flujo la caída de presión se estabiliza permaneciendo constante.
- Referente a la altura del lecho se tiene que esta permanece constante cuando las
partículas no han sido aún suspendidas y comienza a variar cuando el fluido alcanza la
velocidad mínima de fluidización.
REFERENCIAS
Barreira Moreno Víctor Manuel, 2007. Estudio hidrodinámico de un lecho fluidizado. Universidad
Carlos III de Madrid. Pp. 112.
Criba, 2013. Fluidización. [Consulado el 1 de marzo del 2016 en:
[Link]
Catarina, 2013. Fluidización [Consulado el 26 de febrero del 2016 en:
[Link]
McCabe, W. L. y col. (1996). Operaciones unitarias en Ingeniería química. 4a edición. Madrid: Mc
Graw Hill.
ANEXOS
Tabla 1. Datos del equipo.
Diámetro (m) Longitud (m) Área Transversal (m2) ɣ (N/m3)
0.05 0.5 0,0019635 9777,406
Tabla 2. Datos a bajos caudales.
∆P (Pa) h (mm) Q [10-4](m3/s) u (m/s)
645,31 115 0,32 0,016
987,52 115 0,50 0,025
1261,29 116 0,63 0,032
1378,61 117 0,72 0,036
1515,50 118 0,78 0,040
1711,05 118 0,90 0,046
1662,16 120 1,00 0,051
1671,94 123 1,17 0,059
1681,71 125 1,30 0,066
1691,49 129 1,40 0,071
Tabla 3. Datos a altos caudales.
∆P (Pa) h (mm) Q [10-4](m3/s) u (m/s)
1466,61 117 0,77 0,039
1701,27 118 1,08 0,055
1662,16 135 1,02 0,052
1750,16 140 1,43 0,073
1779,49 145 1,82 0,093
1740,38 155 1,90 0,097
1916,37 163 2,77 0,141
1945,70 175 3,30 0,168
2014,15 240 3,77 0,192
Tabla 4. Datos del fluido y de las partículas.
2 3
µ (N*s/m ) Ρ (kg/m ) Ρs (kg/m3) dp (m) g (m/s2) εmf
1,83*10-5 1,23 2500 235*10-6 9,81 0,512