Dos personas tan iguales, dos vidas tan diferentes
Coral una chica de 20 años vivía en Madrid, ella vivía en una familia, cuya situación
económica era buena. Tenía dos hermanas, las dos mucho más pequeñas que ella.
Coral era una chica simpática, que nunca había tenido problemas. Ella se llevaba muy
bien con sus padres, con sus dos hermanas y con sus amigos, pero ella guardaba un
secreto, Coral siempre, desde que era pequeña, hablamos de 11 años, le atraían las
chicas pero nunca había sido capad de decírselo a nadie. Ella sentía miedo de que
podría pasar si lo decía, de, que diría el resto, de si su situación ‘buena’ cambiaria. Pero
llegó el día, Coral a sus 20 años decidió confesárselo a su familia. Sus padres lo
aceptaron, pero Coral tenía razón, todo cambiaría…
Melody una chica de 20 años vivía en New York (era una inmigrante ilegal de
Venezuela), Melody sentía lo mismo que Coral, pero ella no tenía tanta suerte, su
familia era pobre, y su relación con esta no era buena. Melody tuvo que decírselo
también a su familia, pero esto no salió bien, su familia renegó de ella, y ella tuvo que
irse de casa y buscarse la vida. Estuvo trabajando 5 años, en un bar, un bar donde le
obligaban a trabajar muchas más horas de lo que tenían que trabajar el resto de sus
compañeros, solo por el hecho de ser lo que era. Este bar estaba en un pueblo donde
sus vecinos la marginaban de todo, la acusaban de que ella no respetaba el espacio
común, de que ella trabajaba mientras que otras personas en Estados Unidos mucho
más ‘legales’ no encontraban trabajo, también hay que recordar que Melody tenía
muy poco dinero y que ella muchas veces no podía pagar los impuestos (no tenía para
comer, menos iba a tener para pagar la educación de los hijos de esas personas que no
le dejaban vivir, eso era lo que ella pensaba y lo que no paraban de echarle en cara sus
vecinos). Ella denunció en varias ocasiones a algunos vecinos que le acosaban por la
calle y al jefe del bar donde trabajaba, pero el ayuntamiento no hacía caso, la
ignoraban. Ella deseaba con todas sus fuerzas salir de allí, ella quería ser arquitecta, y
sabía que podía conseguirlo (Melody era una alumna sobresaliente en su instituto),
pero no tenía dinero para ir a la universidad, ni para salir de ese pueblucho. Dicen que
los problemas no los arregla el dinero pero es mentira, o eso es al menos lo que
pensaba Melody cada vez que se acostaba por las noches.
Todo cambiaría pensó Coral, y cambió. Coral entubo estudiando 5 años la carrera que
ella deseaba, ella quería ser arquitecta y lo consiguió. Entonces ella le comunicó a su
familia, que quería mudarse, quería probar algo nuevo, su familia no tuvo ningún
problema en pagarle una casa en New York. A ella todo el mundo la aceptaba, no
tenían ningún problema con ella, aun sabiendo lo que era, y de hecho tras varios años
ascendiendo en su puesto de trabajo consiguió ser la directora de una gran empresa.
Esta empresa tenía diferentes socios a lo largo de varias ciudades y pueblos, entonces
ella tenía que visitarlos de vez en cuando. Una de estas veces llegó al pueblo de
Melody, pero por supuesto, esos vecinos tan odiosos, no tenían ningún problema con
Coral. Una tarde Coral salió a tomarse algo al bar y le atendió Melody, las dos se
miraron y pensaron lo mismo… ¡ERAN IGUALES! ¡PARECIAN GEMELAS! Entonces Coral
le habló y le dijo ¿de dónde eres? Y Melody respondió ¿y tú?. Siguieron hablando y al
final vieron que se entendían en todo, tenían los mismos gustos, pero que diferencia
¿no?. Coral decidió quedarse unos días más allí, y hacerse una prueba de ADN y lo que
parecía, sucedió, eran gemelas. Coral llamó a sus padres y estos le confesaron todo, los
padres de Coral no podían tener hijos por lo que adoptaron a una niña de Venezuela
pero tras unos años consiguieron tener hijos, de ahí que Coral tuviese dos hermanas
mucho más pequeñas que ella. Coral y Melody se hicieron muy amigas y al final Coral
se llevó a Melody con ella a New York y le pagó una carrera de arquitectura, después la
convirtió en su socia.
Esta es la prueba de que aunque la constitución diga que somos iguales, que no hay
diferencias entre nosotros, esto es mentira, las personas siempre nos buscamos
diferencias y nos cuesta aceptar a personas que no sean iguales a nosotros.