FEDERACIÓN CONCILIO GENERAL
ASAMBLEAS DE DIOS DE VENEZUELA
DISTRITO SUR ORIENTE
INSTITUTO BIBLICO GUAYANA
SAN FELIX - ESTADO BOLIVAR
MATERIA: LIBROS HISTORICOS I
1ER AÑO SECCION “A”
Profesor:
Rev. José Navas
Integrantes:
Evelyn Salazar de Reyes
Jhon Reyes
Ciudad Guayana, Noviembre 2019
INTRODUCCION
Canaán es la denominación antigua de una región de Asia Occidental, situada entre el mar Mediterráneo y
el río Jordán y que abarcaba parte de la franja sirio-fenicia conocida también como el Creciente fértil. En la
actualidad se corresponde con Israel, Palestina (la Franja de Gaza y Cisjordania), la zona occidental de Jordania y
algunos puntos de Siria y Líbano. Sus límites comprenderían desde la antigua Gaza al sur, hasta la desembocadura
del río Orantes al norte, englobando todas las tierras no desérticas del interior, hasta una profundidad de unos
150 km desde la costa del mar Mediterráneo, hasta algunos kilómetros más allá de la ribera oriental del río
Jordán.
De acuerdo a las escrituras religiosas, se narra que las tribus hebreas recién liberadas de Egipto, iniciaron
la conquista de Canaán hacia 1400 a. C. Josué y los israelitas conquistaron Canaán en tres campañas, las cuales
parecen haber abarcado un período de aproximadamente siete años. El testimonio de Caleb indica que éste tenía
40 años cuando actuó como espía en Canaán. Ahora, al terminar la conquista, tenía, 85 años (Josue 14:6-12). Si
Israel pasó 38 años de peregrinaje en el desierto después de su fracaso en Cades-barnea, esto dejaría siete años
para la guerra en Canaán, fue un proceso lento. Treinta y un reyes y siete naciones fueron sometidos. Sus
nombres se registran en el capítulo 12.
1. EL PUEBLO DE CANAÁN:
El pueblo que vivía en Canaán era conocido como cananeos o amoritas (Jos 5:1). Ellos estaban agrupados
en seis o siete naciones y estaban organizados en ciudades-Estado regidas por reyes (Jos 12:7–24). Hicieron
alianzas entre sí con Israel, como los gabaonitas, o simplemente se mantuvieron aparte de Israel hasta los días
del rey David. Estas naciones siempre fueron recordadas como impías delante de Dios, y esa la principal causa
de su destrucción (Deut. 9:4, 5).
En términos religiosos los cananeos se caracterizaban por su creencia en varios dioses. El dios principal era
llamado “El”; se consideraba como el padre de todos los dioses, el supremo señor de todos los gobernantes y la
asamblea de los dioses sobre las montañas del Norte. Baal era otra divinidad, quizá la más conocida, y su esposa
era Anat. Eran deidades de la vegetación que dirigían el ciclo anual de la siembra y la cosecha que se conectaban
con la gran festividad del año nuevo. Estas divinidades eran las más importantes en la vida cotidiana de los
cananeos porque traían la fertilidad a todas las esferas de la vida. Las orgías eran consideradas como imitaciones
y apoyo al mundo divino para traer la fertilidad; Sacerdotes y sacerdotisas del templo, algunas de ellas llamadas
prostitutas, formaban parte de este sistema religioso. Los sacrificios humanos fueron parte de la práctica
religiosa entre los cananeos, tal como se menciona en el AT (Lev. 18:21; Deut. 12:31; 2 Rey. 23:10; Jer. 7:31).
Además de los ritos religiosos de la fertilidad los cananeos tenían un culto a la muerte. Hay evidencias en
las leyes del AT de que había médiums especiales quienes, según se suponía, tenían contacto directo con la
muerte para dar poder o información acerca de ella (Lev. 19:26, 31; Deut. 18:9–11).
Esta clase de cultos daba mucha influencia a la muerte sobre los vivos y esclavizaba las conciencias de
quienes atemorizados buscaban refugio permanente en las adivinaciones y consulta sobre sus muertos.
2. RELIGION CANANEA:
Los cananeos eran politeístas y en algunos casos monolatristas es decir reconocían a muchas deidades
pero adoraban a una sola. Aunque la religión cananea posee muchos elementos en común con la
mesopotámica, posee otros particulares que la diferencian. Lo mismo podríamos decir con su sucesora,
la religión fenicia, con la que no hay que confundirla.
*El: El panteón cananeo estaba presidido por el dios “El” (también denominado Ël o il y Elohim, en
hebreo), creador y principal deidad, dios decano de los nómadas y, por ende, con funciones
eminentemente éticas y sociales. Es descrito como tolerante y benigno: recibe los títulos de «padre de
los dioses», «rey», «padre de los hombres», «creador de las criaturas», «amable», «misericordioso» y
«toro» se le llamaba también "el padre toro". A su vez “El” era considerado como padre de Baal.
Los antiguos hebreos habían vivido en Egipto bajo la influencia del culto a “El” (difundido por los hicsos).
Esos dioses impregnaban la vida del pueblo (según Ezequiel 20:8). Una vez en su Tierra Prometida, los
hebreos quedaron rodeados de pueblos que adoraban al mismo dios El-Il-Dagan y a su hijo Baal-Hadad-
Hammon.
En Canaán el rey era nombrado «siervo de El». Esto describía el estatus de los reyes antiguos como
ejecutores de la voluntad divina. Este título era visto como un privilegio y como una carga.
El culto al dios “Él” era propio de los pueblos cananeos en el siglo XXII a. C. Luego se difundiría entre
asirios y babilonios. Era la deidad principal, el rey, creador de todas las cosas, el juez que dictaba lo que
debían hacer tanto los hombres como los dioses. Dadas esas características, para algunos, “Él” era el
apelativo con que se designaba por excelencia a “dagan” (dios de los cereales).
La palabra “dagan” se traduce como ‘grano’, ‘trigo’ o ‘semilla’; si se derivase del hebreo antiguo dag,
podría significar ‘pez’. Esto último motivó la errónea interpretación de Dagan (cereal) como el dios pez
(Dagón entre los filisteos). Se podría admitir que en el transcurso del tiempo, a lo largo de la orilla
mediterránea, se desarrolló una concepción y representación doble de Dagón como resultado de la
supuesta doble derivación del nombre.
Las cartas de Amarna (ca. 1480-1450 a. C.) han aportado los nombres cananeos de Yamir Dagan y Dagan
Takala (gobernantes de Ascalón), lo cual da testimonio de la antigüedad del culto a Dagan entre los
habitantes de Canaán, e introducida en Egipto en época de los hicsos.
*Asera: Asera (Astarté) esposa de “El”: era una diosa de la fertilidad y del amor sexual. Fue deidad
principal de los cananeos. Asera fue llamada la «madre de todos los dioses»,. Se le conoce entre los
babilonios como Ishtar, originalmente llamada Athirat (o Afdirad). Es la gran diosa semítica de la
fecundidad. En la Biblia recibe el nombre de Astoret, pronunciación desfigurada de la original 'Astart,
mediante la inclusión de las vocales de la palabra hebrea boset (vergüenza) según la costumbre de los
rabinos, para desprestigiar a las divinidades paganas.
De acuerdo con el libro The Early History of God, Astarte sería la denominación correspondiente a la
Edad de hierro (después del 1200 a. C.) de la diosa Asera de la Edad de bronce (antes del 1200 a. C.) La
forma griega es Astarté. [Astarté era considerada la "diosa de los sidonios" (1ª Re 11:5)]. En las Cartas
de Amarna, es Ashirtu y Ashratu.
Los textos de Ras Shamra identifican a Asera (‘atrt = atirat) con la diosa esposa de El; la llaman «señora
Asera del mar» y «progenitora de los dioses », (aquí sería la madre de Baal). No obstante, las funciones
de esta deidad debían de ser variadas, presentando similitudes con las tres diosas del baalismo: Anat,
Aserá, Astoret (Jueces 3: 7; 6.25; el que los nombres aparezcan en plural puede indicar que cada
localidad tenía su Baal y Aserá).
El culto a El y Asera era de los más antiguos en la zona de Mesopotamia, y fue introducido en el Antiguo
Egipto por los hicsos.
En Canaán, el culto a Astoret, muy común entre los cananeos (vecinos de Israel), se encontraría
presente también entre muchos israelitas (Jue 2.13; 3.7; 1 S 7.3, 4) (ver El). La Biblia suministra detalles
concretos de ese culto: se veneraba a Astoret bajo la denominación de la «Reina de los cielos» (Jer
44,17). Los niños recogían leña por las calles a fin de encender fogatas en su honor; las mujeres hacían
tortas sacramentales con su figura; se quemaba incienso y se hacían libaciones para que les fuera
propicia, pues se creía que de esta forma los asuntos marcharían mejor.
Junto con el culto yahvista, dirigentes y pueblo terminaron envueltos en prácticas comerciales y
religiosas varias. El culto al dios El y a su esposa Asera estuvo presente durante largo tiempo. Según la
Biblia, Yahvé advierte a Salomón que sería desposeído del reino en la generación de su hijo (1 Reyes
11:1-12,33) pues se creía que la adopción de costumbres extranjeras traería calamidades sobre Israel.
Posteriormente, con la reforma de Josías, todo lo relacionado con Astoret y otras deidades fue
extirpado del culto yahvista formal, como primer paso hacia la formación de una identidad propia, que
comenzaría en un punto esencial de la nación israelita: el templo (2 Reyes 23:4–7).
*Baal: Entre los muchos hijos de “El” Baal (Dueño o Señor) era el más importante. Se decía que reinaba
en la tierra y en el cielo. Era el dios de las tormentas y las lluvias por excelencia en una sociedad agrícola
que vive pendiente de las lluvias para lograr las cosechas, y les daba fertilidad a la tierra y vida a la
vegetación. Figura también como el esposo (o hijo) de la diosa Asera (la madre de todos los dioses, la
esposa celestial). Cada pueblo tenía su propio baal y los altares se construían, por lo general, sobre
lugares altos. La representación de Baal era también un toro joven (becerro). En Ugarit antigua ciudad
de Egipto el templo de Dagan y el de Baal estaban juntos.
Toda ciudad cananea debió tener su santuario en honor al Baal de su localidad. Asimismo, se
nombraban sacerdotes para dirigir la adoración en estos santuarios y en los muchos lugares sagrados
que se hallaban en las cumbres de las colinas cercanas y que eran conocidos como «lugares altos». Es
posible que en el interior de dichos lugares sagrados hubiese imágenes o representaciones de Baal, en
tanto que en el exterior, cerca de los altares, se encontraban las columnas de piedra (probablemente
símbolos fálicos de Baal), los postes sagrados que representaban a la diosa Aserá y estantes de incienso.
*Mot: Mot es una deidad semítica hijo de El y es representante de la muerte y de la aridez, en contraste
con Baal que es dios de la lluvia y la fertilidad en la mitología de Asia Menor. La palabra mot significa
«muerte» en el idioma ugarítico. Según las creencias cananeas, cuando el cuerpo físico muere, la npš
(generalmente traducido como "alma") se traslada del cuerpo a la tierra de Mot. Los cuerpos de los
muertos eran enterrados con ajuar funerario y se les hacían ofrendas de comida y bebida para que no
molestaran a los vivos. Los parientes muertos eran venerados y a veces se les pedía ayuda.
*Moloch o Moloch Baal: Era considerado el símbolo del fuego purificante. Griegos y romanos lo
identificaban con Cronos y Saturno, respectivamente. Se le suele confundir con Baal, en idioma semítico
cananeo por las muchas traducciones.
Tradicionalmente se ha interpretado Moloch como el nombre de un dios, probablemente denominado
«el rey», pero pronunciado a propósito como Molek en vez de Melek, utilizando las vocales de la palabra
hebrea bosheth ("ignominia"). Sin embargo, Eissfeldt, tras el descubrimiento de Cartago en 1935,
realizó un estudio donde determinó que Moloch no era un dios, sino un verbo, es decir, el rito,
quedando fuera la idea de que Molok fuera un dios perteneciente a la cultura Fenicia, ya que ni en las
estelas de dicha población ni en los fenicios de Occidente (Púnicos) se encuentra Molok como dios.
Generalmente, Moloch es representado como una figura humana con cabeza de carnero o becerro,
sentado en un trono y con una corona u otro distintivo de realeza, como un báculo. Según la
historiografía clásica y de siglo XIX, los sacrificios preferidos por Moloch eran los niños, especialmente
los bebés, por ser los seres más impregnados de materia. En los templos en los que se rendía culto a
Moloch, se encontraba una enorme estatua de bronce del dios. Dicha estatua estaba hueca y la figura
de Moloch tenía la boca abierta y los brazos extendidos, con las manos juntas y las palmas hacia arriba,
dispuesto a recibir el holocausto. Dentro de la estatua, se encendía un fuego que se alimentaba
continuamente durante el holocausto. En ocasiones, los brazos estaban articulados, de manera que los
niños que servían de sacrificio se depositaban en las manos de la estatua, que por medio de unas
cadenas se levantaban hasta la boca, introduciendo a la víctima dentro del vientre incandescente del
dios. El Historiador Plutarco relata: “Antes de que la estatua fuese llenada, se inundaba la zona con un
fuerte ruido de flautas y tambores, de modo que los gritos y lamentos no alcanzaban los oídos de la
multitud.”
Una Historia: Teodoro historiador de la antigüedad relata que los familiares tenían prohibido llorar, y
que cuando el Rey Griego Agatocles derrotó a la ciudad fenicia de Cartago, los nobles cartagineses
creyeron que habían disgustado a Moloch, así que sustituyeron a los niños recién nacidos por sus
propios hijos para el sacrificio. Intentaron compensar al dios realizando el holocausto con 200 niños de
las mejores familias ininterrumpidamente, llegando a sacrificar 300 en total. La gigantesca estatua de
bronce estaba al rojo, y las tropas que sitiaban la ciudad asistían al espectáculo desde las murallas
exteriores que ya habían conquistado.
*Dagan: era un dios que fue adorado en todo el Oriente Próximo, pero principalmente en la zona de
Siria. Era el dios de los cereales, el protector de los cultivos -a los que daba fertilidad- y quien enseñó a
cultivar el trigo e inventó el arado. Su nombre, dgn, significa grano o semilla. El escritor fenicio
Sanjuniatón, traducido al griego por Filón de Biblos, dice de él Dagan, después de haber descubierto el
grano y el arado, fue llamado Zeus Arotrios (labrador).
Algunos eruditos opinan que Dagan es considerado el nombre propio del dios El ('Il, 'Elohim en plural-
hebreo). En hebreo es ( דגוןDagán). Dagan era calificado como "padre de los dioses", "creador del cielo
y de la tierra", "juez"... lo cual lo haría equivalente al dios sumerio Anu, (dependiendo de la época y
región en que se vea). Pero otros opinan que Dagan estaba en un escalón inferior en relación al dios
primigenio El.
Fue venerado por los primeros amorreos y por los habitantes de las ciudades de Ebla y Ugarit. También
fue tal vez la cabeza del panteón filisteo con el nombre de Dagón.
En la mitología ugarítica, Dagan y su templo estaba en Ugarit al lado del de Ba’al (Baal). La posterior
preponderancia de Ba’al se debía a que fue el único que se negó a rendir pleitesía al dios del mar Yam,
venciéndole en una lucha a distancia gracias a las dos mazas mágicas que le fabricó el dios artesano
Kosar wa Jasis. [A esta lucha pueden referirse otros textos ugaríticos que hablan de la derrota de los
monstruos marinos Ltn (Lótan, el Leviatán de Isaías 27) y Tnn (el Tannin de Job 26)]. Se simbolizaba así
el triunfo de las aguas de las lluvias regulares sobre las aguas indómitas y torrenciales, siempre dañinas.
La situación religiosa de Canaán era compleja tanto por la influencia extranjera como por la adaptación
a la vida sedentaria de las tribus semíticas que ocuparon el país, lo que produjo una superposición de
cultos relacionados con la agricultura junto con un panteón primitivo propio de las tribus anteriores:
En muchas tribus (muchas de ellas semitas), Dagan era calificado como "padre de los dioses", "creador
del cielo y de la tierra", "juez".
Entre las tribus cananeas, la más dominante eran los amorreos (que algunas veces son tomados como
representantes de los cananeos en general (Genesis 15:16 ; 1 Reyes 21:26 )). Y en cuanto a la religión,
el panteón cananeo estaba presidido por el dios IL (El, Elohim en plural-hebreo). A su vez, entre los
fenicios y sidonios, la deidad suprema Él era identificada con Dagón. Dagon (posteriormente
denominado Ba'al Hammon por los cartagineses) se encuentra en un sello que tiene ciertas señales
simbólicas con una provisión de trigo (lo cual lo relaciona con la agricultura). Puede leerse escrito en
caracteres fenicios el nombre de Baal-Dagón pero no la imagen de un pez. Parece que el posible error
es debido a una equivocación en el nombre.
Asimismo, dado que en hebreo se le llamaba Dagán, palabra relacionada con dag, (pez), esto habría
motivado la errónea interpretación de Dagan (cereal) como dios-pez. En Canaán había varios
santuarios, ya que era adorado por los filisteos.
*Belcebú o Beelzebub: derivado de Baal Zebub o más propiamente Ba‘al Z'vûv, (en hebreo: בעל זבוב,
con muchas ligeras variantes), era el nombre de una divinidad filistea Baal (Deidad de los ejércitos) en
hebreo. Se cree que Belcebú o Beelzebuba deriva etimológicamente de "Ba'al Zvuv" que significa "El
Señor de las Moscas". Es, entre otras cosas, el señor de las tinieblas, el innombrable, el mismísimo
demonio. Por otro lado, era usado por los hebreos como una forma de burla hacia los adoradores de
Baal, debido a que en sus templos, la carne de los sacrificios se dejaba pudrir, por lo que estos lugares
estaban infestados de moscas.
Sin embargo, la palabra que compone este nombre suena en hebreo tsebal, morada, especialmente en
el sentido de la Gran Morada, los infiernos, y en boca del pueblo se confundió con tsebub, mosca. Y
pasó este imponente nombre de "Señor de la Gran Morada" o "Señor del Abismo" a "Señor de las
Moscas", que es la traducción que suele darse en los textos Bíblicos.
Belcebú en sus formas alegóricas toma a veces una apariencia colosal; de rostro hinchado, coronado
con una cinta de fuego, cornudo negro y amenazante, peludo y con alas de murciélago.
En la literatura cristiana se empleó para designar al Príncipe de los demonios, de acuerdo a la antigua
costumbre hebrea de representar deidades ajenas en forma maligna.
En el relato bíblico el demonio asume diversos nombres, que corresponden a distintas manifestaciones
de su maldad y de las tentaciones de pecado que nos ofrece incesantemente. Sin embargo
originalmente, en la tradición judeocristiana existen desde el demonio del dinero, Mammón, hasta el
que produce olores fétidos, Belial.
Aparte del sacrificio de animales como las ovejas y los toros, con un acto posterior de "comunión" qué
consistía en que los fieles comieran partes de los animales muertos el culto también consistía en ritos
llenos de lascivia, pues los cananeos creían que la fertilidad de la tierra y de los animales, las lluvias y el
crecimiento de la vegetación dependía de las relaciones sexuales de los dioses. Así que los adoradores
practicaban indiscriminadamente el sexo en sus cultos para asegurar la fertilidad y la productividad de
la tierra. También practicaban la adivinación, adoraban serpientes y sacrificaban niños. Los pecados
contra naturaleza eran tan comunes (cf. Levítico 18; Deuteronomio 12:31), que Jehová dijo que "la
tierra vomitó sus habitantes" (Levítico 18:25).
3. ASPECTOS CULTURALES:
Canaán se destaca por su cultura escrita y su literatura. En las excavaciones se han hallado
documentos, prácticamente contemporáneos, escritos en egipcio, acadio, y dialectos semitas cananeos
en distintos sistemas de escritura. Estos últimos procedimientos se caracterizan por simplificar los
complejos métodos extranjeros, el jeroglífico egipcio y el silábico cuneiforme que tienen uno y dos
millares de signos, respectivamente, y con frecuencia diversas lecturas para un signo. La primera
simplificación es el silabario de Biblos, que totaliza un centenar aproximado de signos diferentes.
Las excavaciones arqueológicas han permitido conocer el arte de los cananeos. En general es muy
pobre; no hay arquitectura monumental ni preocupación por embellecer los edificios con motivos
ornamentales. Llama la atención la pobreza de los templos o palacios, sin capiteles en sus columnas,
sin entallados en las puertas, etcétera. La escultura queda relegada, ordinariamente, a relieves y
pequeñas figuras, casi siempre de dioses, y a trabajos de marfil y modelados de cerámica y terracotas.
La mayor pieza hallada en Canaán entre las esculturas de piedra es el ídolo del templo de Hasor
de la época del Bronce Reciente (ca. 1500 a. C.) que no llega al tamaño natural. Los idolillos y exvotos
hallados en los santuarios, especialmente baales de Ugarit, y tablillas de la diosa de la fecundidad
halladas en todas partes, nos hablan de un arte de origen remoto mesopotámico, pero de ejecución
egipcia. Tanto los idolillos como las plaquitas son de algunos centímetros de altura. Una excepción
puede ser la estela de la diosa serpiente de Tell Bayt Mirsim. Los marfiles tallados recuerdan los
egipcios, aunque ya se ven influjos mesopotámicos e incluso elementos de los nómadas del desierto.
4. ALGUNAS COSTUMBRES Y RELIGIONES PARTICULARES:
Costumbre de los Heteos:
Las mujeres tenían gustos sencillos en cuanto a sus atavíos; no les gustaba llevar muchas joyas.
Vestían con decoro una túnica plisada, larga hasta los pies y ajustada a la cintura, y
utilizaban mantos largos.
El velo se consideraba un signo de distinción reservado a las mujeres nobles,
quedando prohibido su uso a las esclavas o prostitutas.
Los hombres hititas lucían largas melenas de cabello castaño y fino, de un tono que sugiere que
podría haber sido intensamente rubio durante los primeros años de edad.
Vestían túnicas de manga corta hasta la mitad del muslo, y las ajustaban mediante cinturones
en los que introducían la espada.
Apreciaban tanto las cabras y las ovejas que incluso esculpían estatuas representándolas.
Eran también mujeres las que asistían en los partos, y las encontramos en otras profesiones
fuera del ámbito doméstico: molineras, cocineras, tejedoras, posaderas, cantantes o
bailarinas.
Religión de los Heteos:
Tenían una religión politeísta, en la que destacaba el dios Teshub, rey de la tempestad y de la
guerra, el dios Karhuha y la diosa Kupapa, a los cuales le eran sacrificados animales; la diosa Ishtar, el
dios Nerik, etc. Junto a los citados dioses, propiamente hititas, es posible que se practicara el culto a
otros, pues según se desprende de los textos, los hititas eran sumamente tolerantes en cuestiones
religiosas.
Costumbre de los Amorreos:
Los amorreos eran clanes nómadas dirigidos por jefes tribales, que se adentraban en las tierras
que necesitaban para apacentar a sus rebaños. Alguna obra literaria acadia habla en tono
desdeñoso de ellos lo que implica que tanto los acadios como los sumerios veían su forma
nómada de vida con repugnancia y desprecio.
Vivian de las tierras (o cosechas) y el ganado.
Eran personas poderosas de gran estatura.
Religión de los Amorreos:
Los amorreos apenas introdujeron nuevos dioses, pues la similitud de su idioma con el acadio
favoreció que sus dioses se identificaran con algunos de los ya existentes. Su principal aportación
religiosa fue su dios principal, Amurru, que tras la dinastía amorrea de Babilonia pervivió como un dios
secundario hasta que más adelante los babilonios lo elevarán a dios nacional, bajo el nombre de
Marduk. Parece que también veneraban al dios lunar Sin.
Costumbre de los Cananeos:
Canaán se destaca por su cultura escrita y su literatura. En las excavaciones se han hallado
documentos, prácticamente contemporáneos, escritos en egipcio, acadio, y dialectos semitas cananeos
en distintos sistemas de escritura. Estos últimos procedimientos se caracterizan por simplificar los
complejos métodos extranjeros, el jeroglífico egipcio y el silábico cuneiforme que tienen uno y dos
millares de signos, respectivamente, y con frecuencia diversas lecturas para un signo. La primera
simplificación es el silabario de Biblos, que totaliza un centenar aproximado de signos diferentes.
Religión de los Cananeos:
La religión cananea era politeísta, y en algunos casos monolatrista.
El culto al dios Él era propio de los pueblos cananeos en el siglo XXII a. C. Luego se difundiría
entre asirios y babilonios. Era la deidad principal, el rey, creador de todas las cosas, el juez que
dictaba lo que debían hacer tanto los hombres como los dioses.
A su vez era considerado como padre de Baal. La representación de Baal era también un toro
joven (becerro). En Ugarit el templo de Dagan y el de Baal estaban juntos.
En las tablas de Ugarit figura también como el esposo (o hijo) de la diosa Asera (la madre de
todos los dioses, la esposa celestial).
Su culto principal consistía en el sacrificio de animales como las ovejas y los toros, con un acto
posterior de "comunión" que consistía el que los fieles comieran partes de los animales
muertos.
Costumbre de los Ferezeos:
Eran moradores de las montañas, rodeados por bosques.
Son de origen heteo.
Eran también gigantes.
Probablemente estaba en el territorio asignado a Judá.
Religión de los Ferezeos:
Eran politeísta
Rendían culto al dios de los cereales (Dagan).
También al dios del pez
Hadad dios de la lluvia
Esos dioses impregnaban la vida del pueblo (según Ezequiel 20:8).
Costumbre de los Heveos:
Eran un pueblo que vivían en tiendas
Moraban en Siquem en la época de Jacob
El lugar donde habitaban se hallaba en el pie del Líbano, se extendía desde el Hermón hasta la
entrada de Hamat.
Religión de los Heveos:
Creían en Yahweh y sus dioses, El, Ashera, Baal, ángeles y demonios.
Practicaban rituales de; purificación, fertilidad, de sexualidad, entre otros.
Costumbre de los Jebuseos:
Eran descendientes de Cam.
Habitaban en Jerusalén, que se conoció como Jebus (Josué 18:28).
Fueron los primeros habitantes de Jerusalén
Religión de los Jebuseos:
Creían en EL ELYON, ese era el dios supremo.
Veneraban al mismo Dios Creador con distintos nombres.
Aunque la historia habla de que se fueron desviando a otros dioses paganos.
CONCLUSION
Los exploradores enviados por Josué a la tierra prometida quedaron atónitos al contemplar sus
riquezas naturales, el grado de cultura y la altura de sus habitantes. A estas riquezas naturales se
juntaba un grado de cultura muy desarrollado, que se manifestaba en la construcción de las ciudades
“grandes y amuralladas.” El fondo de esta cultura era cananea, hitita, con influencia egipcia y egea.
Palestina ocupaba un punto neurálgico en la confluencia de tres continentes y era lugar obligado de
tránsito de los mercaderes egipcios y de los otros pueblos del Próximo Oriente. Las modernas
excavaciones han puesto al descubierto la civilización de Canaán en tiempos de la conquista,
desenterrando plazas fuertes con magníficos servicios hidráulicos para resistir largo tiempo en caso de
sitio; ricos santuarios, cerámica trabajada al torno y decorada, así como objetos y utensilios caseros
que deslumbraban al pueblo israelita proveniente del desierto.
La religión cananea contrastaba fuertemente con la severidad del culto yahvístico. Baal y Astarté
eran las divinidades máximas del panteón cananeo. En los santuarios construidos en lugares altos o
entre la frondosidad de los bosques había altares para el sacrificio y emblemas masculinos y femeninos
que simbolizaban la presencia de la divinidad. El culto iba acompañado con orgías, danzas frenéticas,
incisiones, sacrificios humanos y prácticas obscenas. A pesar de las exhortaciones de Josué, no pudo
evitarse completamente que el culto cananeo fascinara a los israelitas, y se convirtiera en fuente de
desventuras para el pueblo escogido.