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ENSAYO Orden Sucesiones

1) El documento analiza el orden de sucesiones hereditarias según la legislación ecuatoriana y doctrinas legales, reconociendo como principales legitimarios a hijos y padres. 2) Explica que los hermanos son considerados parientes colaterales y que existen diferentes tipos de hermanos. 3) Señala que los sobrinos pueden heredar por representación de sus padres fallecidos y recibir la porción que les correspondería.
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ENSAYO Orden Sucesiones

1) El documento analiza el orden de sucesiones hereditarias según la legislación ecuatoriana y doctrinas legales, reconociendo como principales legitimarios a hijos y padres. 2) Explica que los hermanos son considerados parientes colaterales y que existen diferentes tipos de hermanos. 3) Señala que los sobrinos pueden heredar por representación de sus padres fallecidos y recibir la porción que les correspondería.
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ENSAYO: ORDEN DE LAS SUCESIONES

INTRODUCCIÓN

El orden de la sucesión aunque aparenta ser un tema sencillo, en la práctica puede resultar

un factor importante al momento de repartir la masa hereditaria. Cuando en sucesiones se

trata de una masa hereditaria cuantiosa, pueden surgir controversias entre quienes son

llamados a heredar por testamento o por ley. En estas ocasiones controversiales, el juez

es el llamado a solucionar mediante vía jurisdiccional estos conflictos y el abogado, tiene

el deber ético-profesional de asesorar adecuadamente a la familia donde han surgido

inconformidades.

A partir de ello es importante también conocer los principios que ordenan la sucesión en

las Monarquías hereditarias, que según (Gómez Yolanda, 2008) se suscitaron a partir del

derecho privado familiar y derecho sucesorio, así con distintas singularidades según las

épocas y los diferentes Estados, transitaron al ámbito jurídico-público. Estos principios

se compilan en primogenitura, la representación, la línea y el grado.

(Gómez Yolanda, 2008) Menciona entonces que la primogenitura otorga mayores

derechos a la persona de más edad “sin perjuicio de que se respeten los demás principios”.

Se explica consecuentemente que en la Constitución española se plasma éste principio

con una preferencia del varón ante la mujer. Por otra parte el principio de representación

reconoce una primacía para el hijo pueda representar a aquel que es llamado a suceder en

primer lugar si el llamado a la herencia ha fallecido previamente. La línea y el grado

pertenecen por otra parte al parentesco de manera ascendente o descendente que se

especificará posteriormente.
En los juicios de repartición de bienes hereditarios, es imprescindible conocer el orden de

sucesiones para que el juez proceda autorizar la repartición de la herencia a quienes por

ley les corresponde.

DESARROLLO

Hijos y padres

(Domat Jean, 1861) Menciona que cuando una persona fallece y no tiene hijos, quienes

son los principales convocados a suceder con el cónyuge sobreviviente, les corresponde

a sus padres u otros ascendientes, y de éste pasa a los colaterales. Con respecto a los

parientes colaterales, los primeros llamados a demostrar interés son los hermanos ó los

hijos de éstos en el caso de que alguno o todos hayan fallecido.

Corresponde también a los ascendientes, que en éste caso son padres y abuelos (Domat

Jean, 1861), señala que “aquel padre que tenga usufructo de los bienes de sus hijos está

en plena obligación de cuidarlos, conservar sus derechos, cobrar sus créditos, instaurar y

defender pleitos que puedan surgir, realizar las mejoras necesarias y ejecutar toda acción

necesaria para administrar bien el bien a su cargo”.

Es importante reconocer el derecho de reversión, que consiste en que se debe devolver a

los ascendientes los bienes que pudiere haber donado al descendiente fallecido, en caso

de morir éste sin dejar hijos. Éste derecho de reversión fue ya examinado por el derecho

romano antiguo y moderno que lo aplicó también para sus ciudadanos.

Según el Código Civil de Ecuador:

Art. 1204.- “La legítima es el porcentaje de los bienes de un fallecido, que la ley

asigna a los legitimarios. A su vez, éstos son por resultado, herederos.”

Art. 1205.-“1. Los hijos y, 2. Los padres.”


A partir de esto entonces, se puede señalar que en nuestra legislación ecuatoriana, se

reconoce como legitimarios a los primeros llamados a heredar en la sucesión intestada,

siendo los hijos y padres. Éste principio obedece a la línea ascendente y descendente por

parentesco o consanguinidad. De igual forma si existiesen hijos biológicos y adoptivos,

todos son merecedores de los mismos derechos y en iguales proporciones a heredar.

Hermanos

Como lo menciona (Domat Jean, 1861) los hermanos son parientes colaterales, puesto

que “son las personas que a pesar de no ser ascendientes ó descendientes unos de otros,

si tienen un padre común, una misma madre, u otro ascendiente en común. Los hermanos

se encuentran entre sí en la línea de colaterales, así como el tío y el sobrino, los primos

entre sí, etc. “Los hermanos según la doctrina son de tres especies: unos que han nacido

de un mismo padre y de una misma madre, llamados hermanos carnales; otros que han

nacido de un mismo padre pero de madre distinta, llamados consanguíneos; por último

los hijos de una misma madre pero de distintos padres, denominados uterinos”.

Actualmente en nuestra legislación, se reconoce también los hijos adoptivos que

adquieren los mismos derechos y obligaciones con respecto a sus padres y derecho de

heredar que los hijos carnales, como ya se mencionó anteriormente. Evidentemente,

puede existir la misma diferencia en caso de que sean hermanos por adopción de distinta

madre o padre, tal y como sucede con los otros hijos consanguíneos o uterinos. Es así que

cuando se llama a los legitimarios, el hijo adoptivo tiene el mismo derecho de recibir su

porción hereditaria, como los demás hermanos en caso de no ser hijo único.

(Domat Jean, 1861) Señala que, si no le sobreviven al de cujus, hermanos carnales del

exánime, pero sí los hijos de uno que lo era, junto con otros hermanos consanguíneos o

uterinos; los hijos del hermano carnal serán predilectos a sus tíos, excluyéndolos de la
sucesión, puesto que personifican al hermano carnal fallecido. Pero por otra parte, cuando

no hay hermanos carnales ni hijos de éstos, pero sí sobreviven hermanos consanguíneos

ó uterinos, ó de uno y otra de estas dos clases, se pueden repartir entre sí equitativamente

la herencia.

Tíos y Sobrinos

Así mismo (Domat Jean, 1861), señala que existe un derecho de representación que

permite a los hijos ocupar figura cuando sus padres dejan de existir, pero no se amplía a

los de los demás colaterales, puesto que todos sobrevienen según su número y grado de

parentesco. Si alguien fallece sin dejar hermanos pero si tíos e hijos de otro tío difunto,

quedan estos excluidos por aquellos.

(Núñez María, 2007) Señala que los sobrinos no políticos recibirán doble porción que los

medio-hermanos del fallecido, porque es lo que recibiría el hermano que acaba de fallecer

si viviera. Así dicha porción se fraccionará por partes iguales entre los sobrinos que

integran la familia del hermano premuerto del causante.

Así mismo señala que “los hermanos de parte de padre y madre, los hijos y descendientes

del hermano premuerto podrán heredar por representación, recibiendo el conjunto de

sobrinos descendientes del premuerto una parte equivalente a la de sus tíos”.

Jurisprudencia

(Espada Susana, 2014) Comenta un caso particular en jurisprudencia chilena, donde

Nancy Vidal Serón demanda su parte de la herencia intestada del causante Manuel Vidal

Muñoz. La herencia fue repartida entre su único hijo legítimo Víctor Vidal Vidal y la

cónyuge sobreviviente María Vidal González. Quien acciona la causa demanda su

porción hereditaria no recibida en virtud de que ha sido hija ilegítima del de cujus, lo

solicita con pruebas legales de partida de nacimiento donde consta como hija natural del
causante quien en su debido momento expresa un reconocimiento expreso de paternidad

con respecto a la accionante. No obstante este reconocimiento no fue ejecutado conforme

a alguna de las formas autorizadas por la legislación anterior a la ley Nº 10271 de 1952.

Por tal motivo al no ser reconocida con ciertas solemnidades la demanda fue negada con

motivo de que la actora únicamente tenía derecho a alimentos. La Corte Suprema acoge

el recurso de casación, la cual consideró que lo esencial (en casos similares) para tener

derecho a la herencia es la filiación natural necesaria para ser considerada heredera.

CONCLUSIONES

La sucesión como se conoce, tiene sus respectivos antecedentes en la historia del derecho.

Así también el orden en que pueden suceder los parientes, la herencia del causante, tiene

su origen en algunas legislaciones antiguas, como el derecho romano, base de nuestra

legislación. Por lógica desde la antigüedad la sociedad cree que son merecedores de

reclamar parte de herencia los hijos y padres si le sobreviven al causante. Esto tiene una

razón muy común hasta la actualidad, y es que los hijos tienen derecho a no quedar

desprotegidos al igual que los padres que son las personas que se sobre entiende han

cuidado de su hijo cuando pequeño y por tanto merece recibir por herencia algún bien o

alguna porción que le ayude a sobrevivir con el paso de los años.

El Código Civil de Ecuador no especifica tipos de hermanos o qué parentescos se

sobrepone a los demás, aparte de los hijos y padres, lo cual es necesario que se mejore

para una mejor interpretación de la normativa, en vista de que éstos vacíos podrían

prestarse para interpretaciones erróneas de la ley.


Referencias

Domat Jean. (1861). Las leyes civiles en su orden natural. Barcelona. Obtenido de
https://books.google.com.ec/books?id=tWNdjlv76CEC&dq=orden%20de%20sucesione
s%20hijos%2C%20padres%2C%20hermanos&pg=PA3#v=onepage&q=orden%20de%20
sucesiones%20hijos,%20padres,%20hermanos&f=false

Espada Susana. (2014). Derecho de familia, sucesorio y regímenes matrimooniales.


Recuperado el 30 de 11 de 2019, de
https://www.redalyc.org/pdf/3708/370838894017.pdf

Gómez Yolanda. (2008). La monarquía parlamentaria: famila real y sucesión a la corona.


Madrid. Obtenido de
https://books.google.com.ec/books?id=ptDS3zXaTr4C&lpg=PA207&dq=ORDEN%20DE
%20LA%20SUCESI%C3%93N%20HEREDITARIA&pg=PA207#v=onepage&q=ORDEN%20D
E%20LA%20SUCESI%C3%93N%20HEREDITARIA&f=false

Núñez María. (2007). La sucesión intestada de los parientes colaterales. Madrid: Dykinson.
Obtenido de
https://books.google.com.ec/books?id=tloIwmbYdO0C&lpg=PA304&dq=sucesiones%2
0a%20hijos%20y%20padres%2C%20hermanos&pg=PA6#v=onepage&q=sucesiones%2
0a%20hijos%20y%20padres,%20hermanos&f=false

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