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Inteligencia Artificial: ¿Beneficio o Peligro?

El documento discute si el desarrollo de la inteligencia artificial es una buena o mala idea. Presenta perspectivas a favor y en contra de su desarrollo. Por un lado, la IA puede ser útil al reemplazar a los humanos en trabajos repetitivos sin errores. Pero también existe el riesgo de que las máquinas inteligentes terminen reemplazando a los humanos en general o decidan que no los necesitan, similar a lo planteado en películas de ciencia ficción. El documento concluye que el desarrollo de la IA debe hacerse de

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Inteligencia Artificial: ¿Beneficio o Peligro?

El documento discute si el desarrollo de la inteligencia artificial es una buena o mala idea. Presenta perspectivas a favor y en contra de su desarrollo. Por un lado, la IA puede ser útil al reemplazar a los humanos en trabajos repetitivos sin errores. Pero también existe el riesgo de que las máquinas inteligentes terminen reemplazando a los humanos en general o decidan que no los necesitan, similar a lo planteado en películas de ciencia ficción. El documento concluye que el desarrollo de la IA debe hacerse de

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TALLER DE LECTURA Y REDACCIÓN

ENSAYO FINAL
Andrea Galván Martínez
Inteligencia artificial ¿buena o mala idea?

Hemos visto cientos de películas futuristas y de ciencia ficción en las que la tecnología que hace
algunos años era solo eso, ciencia ficción, hoy es una realidad. Centrándonos en el caso de la
inteligencia artificial, con el gran avance en la tecnología, ahora lo vemos como algo normal que se
ha vuelto parte de nuestra vida cotidiana, y que cada día sigue avanzando. La inteligencia artificial
va desde una computadora que puede realizar las operaciones que se le ordenen en cuestión de
segundos, hasta un robot con apariencia humana, capaz de decidir y razonar por sí mismo. Pero la
pregunta que surge de esto, y es tema de discusión: ¿realmente es una buena idea seguir
desarrollando este tipo de tecnología?

Para empezar, la IA es cualquier tipo de inteligencia que presentan las maquinas capaces de
realizar actividades que se les son programadas y ordenadas previamente, como una
computadora, por ejemplo. Cuando escuchamos el termino de inteligencia artificial, en lo primero
que pensamos es en máquinas como las que aparecen en Terminator, maquinas con apariencia
semihumana con una capacidad de razonamiento y para tomar decisiones rápida y eficiente.
Aunque la tecnología actual no ha llegado a desarrollar una maquina como la de esta película,
cada vez parece estar más cerca de lograrlo. Estos mismos estereotipos son los que han
ocasionado pensamientos negativos como el miedo y de rechazo hacia la inteligencia artificial.

Como dijo Pacheco: “Si una inteligencia superior nos creó, ¿por qué no íbamos a poder crear
nosotros una ligeramente inferior a la nuestra?” (2011). ¿Por qué crear maquinas inteligentes a la
imagen y semejanza de los humanos? Quizás sea por el sentimiento de superioridad ante otro tipo
de inteligencia, de ser los creadores de maquina capaces de llevar acabo las mismas actividades
que un humano, siguiendo las instrucciones al pie de la letra y sin quejarse, de sentir que tenemos
control sobre estas.

Pero ¿hasta cuándo podremos mantener este control? Hay grandes personalidades que apoyan
ambos lados. A favor del desarrollo de la IA tenemos a Mark Zuckerberg, mientras que, del lado
contrario, Stephen Hawking la consideraba un completo peligro. Pero antes de decidir de qué lado
nos pondremos, debemos analizar bien ambas perspectivas.

Según Maffi: “Este ideal pasa por una fusión cada vez mayor entre el hombre y la máquina y
tiende a culminar en la creación de un doble, en la reproducción misma de la vida humana por el
ser humano de la que la historia ha hablado desde siempre” (2012). Como ya lo había mencionado
antes, una maquina capaz de realizar el mismo trabajo de que un humano, con la diferencia de
que esta no se cansa, sique las instrucciones que le son dadas al pie de la letra y nunca se quejara

1
de su trabajo es para muchos una mejor opción que el humano mismo. Visto de esta manera, no
podría haber nada mejor, una maquina con inteligencia similar a la del hombre que está a nuestra
disposición y podemos crear cuantas queramos.

Pero una vez que utilizamos a estas IA’s para cubrir todas nuestras necesidades es cuando nos
damos cuenta de la parte negativa, y es que, debida a la gran capacidad que poseen, los humanos
serán desplazados por ellas y ya no serán tan necesarios como antes, generando más desempleo.
López afirma que: “En diversos medios de comunicación y textos académicos se augura que el
vertiginoso avance de la inteligencia artificial resultará en una devastadora e irreparable pérdida
de empleos alrededor del mundo” (2017).

Esta serían las consecuencias negativas del desarrollo de las IA’s visto desde un punto más
“realista”, pero si nos enfocamos más en lo que nos ha enseñado la ficción, las cosas toman un
rumbo diferente. ¿Por qué una persona como Stephen Hawking pensaría que las consecuencias
del desarrollo de inteligencia artificial serán malas para los humanos? Actualmente ya se han
creado maquinas capaces de tomar decisiones autónomas basadas en la recopilación de datos
previos, lo que podríamos llamar aprendizaje, en ese caso, ¿Qué pasaría si estas mismas
tecnologías recopilan información incorrecta, poco apropiada e inconveniente para nosotros?

Retomando el ejemplo de Terminator, en la película se nos muestra como la IA Skynet toma


conciencia de sí misma y llega a la conclusión de que los humanos son un riesgo para su
supervivencia, por lo que decide eliminarlos. ahora, tomando otro ejemplo real y actual, tenemos
a la ya conocida por todos, la IA Sophia.

Sophia es un robot de apariencia humana con la capacidad de adaptarse a las situaciones que se le
presentan y recopilar información de estas para mejorar su habilidad de reacción y respuesta.
Desde la primera vez que fue presentada al público hasta la fecha, su avance a sido notable, a tal
punto de que incluso se le otorgó oficialmente la nacionalidad saudí. Si este robot, que cada día va
aprendiendo cosas nuevas y mejorando sus habilidades llegara al punto de ser lo suficientemente
capacitada para no depender de nosotros y decide que ya no lo somos útiles ni necesarios. ¿Qué
pasaría con nosotros? ¿Podríamos competir contra una máquina que fue diseñada por nosotros
mismos para llevar a cabo tareas a la perfección y sin margen de error?

Aunque seamos similares en inteligencia y apariencia, hay una cosa que nos diferencia de las
inteligencias artificiales como Sophia, y es que estas no son capaces de sentir emociones ni
sensaciones como lo hacemos nosotros. Si lo vemos desde un punto de vista más filosófico, esto
puede parecer algo bello que nos diferencia de máquinas programadas, la capacidad de sentir,
pero esta diferencia puede ser la que marque la diferencia y determine lo que sucederá si algo
como lo que ocurre en las películas llegara a pasar. Si esto sucediera, las IA terminarían con
nosotros sin pensárselo dos veces, ya que no son capaces de sentir algo como la empatía, la culpa
o el remordimiento, solo actúan de acuerdo con lo que ellos han concluido como la mejor opción
según sus intereses, como es el caso de la inteligencia artificial capaz de jugar y ganar una partida
de ajedrez, pues analiza todos los movimientos posibles para elegir siempre el que le garantice la
victoria.
Entonces, si existen este tipo de riesgo en el desarrollo de inteligencias artificiales, ¿Por qué
seguimos adelante con ellas? Si hacemos una analogía, podría pasar algo parecido a lo que ocurrió
con los españoles y la Nueva España. Los españoles gobernaron y tu vieron el control por un
tiempo, hasta el pueblo se revelo contra ellos, dando inicio al movimiento de independencia.
Puede parecer que los humanos tenemos el control sobre las maquinas por el momento, pero esto
podría cambiar en el futuro.

El desarrollo de esta tecnología puede sernos muy útil siempre y cuando este en las manos
correctas y se les dé un uso adecuado. Quizás deberíamos intentar desarrollar estas inteligencias
artificiales de manera más moderada, después de todo, los dichos “todo con medida” y “todo en
exceso hace daño” no se inventaron por nada, y si una personalidad del calibre de Stephen
Hawking nos advirtió de esto, debió tener sus razones para pensarlo. Si aún no podemos controlar
las peleas, los conflictos, las diferencias y guerras entre nuestra propia especie, no estamos listos
para intentar desarrollar y controlar una inteligencia “inferior” a la nuestra con el potencial de
superarnos.

Referencias
López Noriega, Saúl. "Inteligencia artificial y ... ¿el fin de los abogados?" Nexos: Sociedad, Ciencia,
Literatura, May 2017, p. 17+. Informe Académico,
[Link]
Accessed 5 Nov. 2018.

Maffi, Carlos. "La máquina subjetiva." Psicoanálisis, vol. 34, no. 1, 2012. Informe Académico,
[Link]
Accessed 5 Nov. 2018.

Pacheco, Carmen. "Ciencia ficción, inteligencia artificial y el fin de la humanidad." Redes para la
Ciencia, Feb. 2011, p. 70+. Informe Académico,
[Link]
Accessed 5 Nov. 2018
Rúbrica para evaluación
Argumentación 1 punto
El ensayo discute un tema, no es una monografía.
Plantea una hipótesis y la desarrolla.
Estructura 1 punto
El ensayo concluye algo, y su redacción en párrafos
es coherente y ordenada.
Aparato crítico 1 puntos
Cita fuentes académicas de la biblioteca digital y
las comenta, no solo “pega” las citas sin
explicación. Las citas son un apoyo para las ideas,
no predominan sobre lo que el ensayo quiere
decir. Citas y referencias están en formato APA o
MLA.
Formato 1 punto
El ensayo tiene un diseño institucional, es un
documento bien impreso y limpio, sin errores de
ortografía ni acentuación. Cumple con la extensión
mínima 3 cuartillas (sin contar bibliografía).

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