Anatomía y fisiología de los ganglios basales
Los ganglios basales son grandes estructuras neuronales subcorticales que forman un
circuito de núcleos interconectados entre sí cuya función es la iniciación e integración del
movimiento. Reciben información de la corteza cerebral y del tronco del encéfalo, la
procesan y proyectan de nuevo a la corteza, al tronco y a la médula espinal para contribuir
así a la coordinación del movimiento. Este circuito está compuesto por varias estructuras
que se pueden categorizar según su anatomía o su función.
Anatómicamente los ganglios basales son masas de sustancia gris en el telencéfalo que
incluyen: 1) núcleo (n) caudado, 2) n lenticular (formado por el n putamen y el globo pálido
externo e interno, 3) y la amígdala. Funcionalmente se relacionan a través de múltiples
conexiones con núcleos próximos que incluyen al núcleo subtalámico (en el diencéfalo), la
sustancia negra pars compacta y reticulada (en el mesencéfalo) y el n pedúnculopontino (en
el puente). Para entender su fisiología conviene categorizar los ganglios de la base en
estructuras funcionales que son: 1) el estriado, (compuesto por el núcleo (n) caudado, n
putamen y n accumbens) 2) el globo pálido interno (GPI) y la sustancia negra pars reticulada,
el globo pálido externo (GPE), el núcleo subtalámico y la sustancia negra pars compacta
(SNpc). La relación anatómica y fisiológica entre estas estructuras se muestra en las figuras
siguientes
¿Qué son los ganglios basales?
Denominamos ganglios basales a un conjunto de núcleos subcorticales interconectados
situados en torno al sistema límbico y del tercer ventrículo. Se ubican a ambos lados del
tálamo, a la altura del lóbulo temporal. Se trata de cúmulos de sustancia gris (es decir,
zonas en las que se concentran las partes de las neuronas que no están mielinizadas) que
poseen un gran número de conexiones con otras zonas del cerebro, como la corteza o el
tálamo, tanto a nivel de aferencias como de aferencias (reciben información de otras
áreas cerebrales).
Los ganglios basales están repartidos entre zonas cercanas al centro del encéfalo, bajo la
corteza cerebral y alrededor del diencéfalo, y por su localización tienen un papel en
acciones que están entre lo automático y lo voluntario.
Los principales neurotransmisores que actúan en estas áreas cerebrales son la dopamina
como excitador y el GABA como componente inhibidor, teniendo diferentes efectos según
el núcleo y los circuitos nerviosos en el que actúen.
Principales componentes de los ganglios basales
A pesar de considerarse un como un conjunto de núcleos dada su interconexión, los
ganglios basales constan de diversas subestructuras diferenciadas y, de hecho,
físicamente es fácil reparar en los espacios que hay entre ellos. A continuación, puedes
encontrar las principales estructuras de este conjunto de estructuras cerebrales:
1. Cuerpo estriado
El estriado es considerado la principal zona de recepción de información de los ganglios
basales. Es decir, se trata de una zona que recibe numerosas proyecciones de diversas
áreas cerebrales, integrando la información y actuando con ella. Está compuesto por el
núcleo neo estriado (compuesto por núcleo caudado y putamen), el cual se encarga
fundamentalmente de recibir aferencias del tracto nigroestriado, y el núcleo lenticular
(conformado por putamen y globus pallidus), más centrado en el envío de mensajes a
otros núcleos cerebrales.
2. Núcleo Caudado
Situado debajo del lóbulo frontal y en conexión con el occipital, esta estructura está
vinculada con la sensación de alarma, avisando de que algo no funciona correctamente,
así como a la motivación. Esto se debe a sus conexiones con el lóbulo frontal,
especialmente con el córtex orbito frontal.
3. Putamen
Elemento fundamental en el control de los movimientos automatizados, Situado debajo
del núcleo caudado y unidos por la zona anterior. Se vincula al movimiento de la cara y
extremidades.
4. Globus pallidus
Derivado del diencéfalo, se sitúa entre putamen y cápsula interna. En este caso posee
neuronas mielinizadas que son utilizadas para transmitir información al tálamo y a la
sustancia negra.
5. Sustancia negra
Localizado bajo el tálamo, en el tronco del encéfalo, esta estructura es conocida por ser
una de las principales fuentes de dopamina del cerebro. Participa activamente en el
sistema de recompensa cerebral. En su conexión con el estriado (formando parte del
tracto nigroestriado) también tiene gran importancia en el control del movimiento fino,
tanto de extremidades como de los ojos.
6. Núcleo accumbens
Situado bajo el globus pallidus, recibe señales del área tegmental ventral y envía señales
al globo pálido. Este núcleo participa en el mantenimiento de conductas reforzadas por
drogas y habituación, poseyendo conexiones con el sistema límbico.
7. Núcleo subtalámico
Situado en el punto de unión entre mesencéfalo y tálamo, la principal función que se le
otorga al núcleo subtalámico es la de regular funciones motoras.
8. Sustancia roja
Esta estructura mantiene importantes conexiones con el cerebelo y la médula espinal,
estando especialmente vinculada a la coordinación motriz. Concretamente, posee especial
relevancia en el control de brazos y hombro
Funciones de los ganglios basales
Como se ha podido observar en la explicación de sus componentes, las funciones de los
ganglios basales son variadas, participando en numerosos e importantes aspectos de
nuestra vida. Haciendo un repaso general de los aspectos en los que participan podemos
decir que algunas de sus principales funciones son las siguientes:
1. Planificación, integración y control del movimiento voluntario
Una de las funciones por la que más se conoce a los ganglios basales es por la regulación y
gestión de las acciones motoras voluntarias. Actuando a través del circuito
corticoestriatal, actúan concretamente como filtro inconsciente que inhibe o selecciona
los movimientos a realizar, concretamente ayudando a controlar la postura corporal y a
coordinar el movimiento fino/preciso de las extremidades.
Los ganglios basales permiten marcar el final de un movimiento, planificar secuencias y
corregirlas en caso de necesitar hacerlo.
2. Aprendizaje procedimental
Otro de los aspectos en que los ganglios basales tienen una actuación predominante es
en el aprendizaje procedimental y en la automatización de la conducta. Este tipo de
aprendizaje es el que permite acostumbrarse a realizar secuencias de acciones tales como
las necesarias para conducir, tocar un instrumento, afeitarse o coser, permitiendo la
gestión de los recursos atencionales de forma que puedan dirigirse hacia otros
menesteres.
3. Funciones ejecutivas
Los ganglios basales también participan de forma activa en las funciones ejecutivas.
Concretamente contribuye al mantenimiento de la velocidad de procesamiento, la
planificación a nivel cognitivo y la elaboración de estrategias para solucionar problemas.
Del mismo modo, las conexiones de los ganglios basales con la corteza orbito frontal
provocan que estén implicados en la capacidad de inhibición conductual.
4. Participación en conducta emocional y motivacional
Como se ha mencionado anteriormente, algunos ganglios basales como el núcleo
accumbens tienen conexiones con el sistema límbico y el sistema de recompensa
cerebral, habida cuenta de su importancia en la gestión de la dopamina. Así, se puede
considerar que los ganglios basales participan en la conducta emocional y en el
reforzamiento producido por drogas o estimulación.
Por ejemplo, los ganglios basales tienen un papel muy importante tanto en
el condicionamiento clásico como en el condicionamiento operante.
Trastornos vinculados a problemas en ganglios basales
Como se puede observar, todos estos elementos y funciones hacen de los ganglios basales
elementos fundamentales para la correcta funcionalidad del organismo.
Pero..., ¿qué ocurre cuando existe una lesión o un suceso provoca que estos núcleos no
se coordinen o actúen como deberían? En ese caso nos podemos encontrar con algunos
de los siguientes problemas y trastornos, generalmente tratándose problemas de tipo
hipo o hipercinéticos, es decir, vinculados al movimiento.
1. Parkinson
El trastorno más común y más conocido derivado de un mal funcionamiento de los
ganglios basales es la enfermedad de Parkinson. Los síntomas más reconocibles de este
trastorno son los temblores parkinsonianos o en reposo. Asimismo, también aparece
rigidez muscular y pérdida de movimientos espontáneos. junto con una marcada
bradicinesia o pérdida de velocidad motora y trastornos de la marcha.
Comunicación entre cerebelo y ganglios basales
Este trastorno se da especialmente ante la degeneración y muerte de las células
dopaminérgicas del nigroestriado, que hace que la transmisión de la dopamina se pierda
en gran medida, no llegando la información a la corteza motora.
Investigadores de la Universidad de Pittsburgh han encontrado nuevas pruebas de que los
ganglios basales y el cerebelo, dos áreas importantes en el sistema nervioso central, están
unidos entre sí para formar una red funcional integrada. Los hallazgos están publicados en
la revista Proceedings of the National Academy of Sciences USA.
Los ganglios basales y el cerebelo son las dos estructuras subcorticales principales que
reciben y envían información a la corteza cerebral para influir en el movimiento y la
cognición. Los circuitos de los ganglios basales parecen estar implicados en el aprendizaje
relacionado con la recompensa y conducen a la formación gradual de los hábitos. En
contraste, los circuitos del cerebelo, se cree que contribuyen a un aprendizaje más rápido
y plástico.
Función del cerebelo
El cerebelo procesa información proveniente de otras áreas del cerebro, de la médula
espinal y de los receptores sensoriales con el fin de indicar el tiempo exacto para realizar
movimientos coordinados y suaves del sistema muscular esquelético. La embolia que
afecte el cerebelo puede causar mareo, náusea y problemas de equilibrio y coordinación.
El cerebelo es una estructura que conforma el 10% del volumen total del
encéfalo, aproximadamente. Está especializado en el control de los movimientos, de
las integraciones sensitivo motoras y del equilibrio corporal. Esta parte del encéfalo se
encuentra bajo los hemisferios cerebrales, envolviendo el tronco del encéfalo por su parte
dorsal.
Lo que une el cerebelo al resto del encéfalo son tres tractos llamados pedúnculos
cerebolosos. Tiene múltiples conexiones con diferentes partes del córtex cerebral que
envían información sobre los movimientos del cuerpo. Junto con los ganglios basales,
interacciona con el sistema sensorio motor, coordinando y modulando su actividad.
En definitiva, el cerebelo se encarga de regular el movimiento y la postura, ajustando las
salidas de los principales sistemas motores. Su función es muy importante, y la lesión de
este puede provocar déficits muy importantes e incapacitantes en el movimiento, el
equilibrio y el aprendizaje de secuencias motoras
Estructura del cerebelo
Tal y como nos explica un estudio del University College London, y publicado en la
revista Neuroscience, a día de hoy todavía no conocemos todas las funciones del
cerebelo. Sin embargo, lo que sí sabemos con claridad es cómo está conformado. Estos
son los datos:
La superficie cerebelosa se puede clasificar en tres partes diferenciadas: dos hemisferios y
vermis. En cuanto a su organización, el cerebelo posee 3 capas:
La capa granular. Es la más interna y está formada por gran número de interneuronas
(granulares y de Golgi).
La molecular. Es donde se encuentran los axones de las células granulares. También hay
interneuronas, pero diferentes (estrelladas y de cesto).
La de células de Purkinje. Se encuentra entre las dos capas anteriores y está formado por
los cuerpos de las células de Purkinje, las únicas células de proyección de la corteza
cerebelosa. Sus axones se dirigen a los núcleos profundos del cerebelo.
En cuanto a los núcleos profundos, en el interior de la sustancia blanca podemos encontrar
4 pares de núcleos de sustancia gris:
Núcleo dentado. El cerebelo envía el resultado del análisis de la información de la corteza
motora sobre el inicio del movimiento. Está involucrado en el aprendizaje de nuevos
patrones motores.
Núcleos interpuestos (emboliforme y globoso). Se encarga del movimiento de brazos y
manos (sistema rubro espinal). También del aprendizaje de nuevos patrones motores.
Núcleo fastigio o del techo. Se ocupa del equilibrio y de funciones automáticas del
movimiento.
Núcleo pontino. Comunica la corteza frontal de asociación y la motora primaria con la zona
lateral del cerebel
Principales funciones del cerebelo
El cerebelo es responsable de controlar tanto las funciones motoras, como la
coordinación o el equilibrio.
El cerebelo y las emociones
El cerebelo está conectado al sistema límbico y la amígdala cerebral. Gracias a este punto
de unión, podemos regular nuestras emociones, asociar sensaciones con sentimientos, y
aprender a su vez de estos procesos
El cerebelo y el movimiento
El cerebelo tiene conexiones con diferentes partes del sistema nervioso central, gracias a
los cuales, lleva a cabo múltiples funciones:
Vestíbulo-cerebelar. Envía señales correctivas a los núcleos vestibulares para modificar la
postura y restablecer el equilibrio. La lesión de esta vía puede causar inestabilidad y
nistagmus (movimientos pequeños y rápidos de los ojos).
Espino-cerebeloso. Interviene en el control de la postura y la locomoción y modifica el
tono muscular. Controla los movimientos de las extremidades. Una lesión en esta vía
provocaría un andar atáxico (tambaleo y balanceo al caminar).
Cerebro-cerebelar. Modulador de los sistemas descendentes de la corteza cerebral. Es
clave para la coordinación de movimientos voluntarios. Está involucrado en el inicio de los
movimientos. Una lesión en esta conexión provocaría que los movimientos tardasen más
en iniciarse y en terminarse.
En las diferentes conexiones del cerebelo con el resto de áreas, actúa casi siempre como un
regulador. Registra la información y regula los movimientos de diferentes partes del
cuerpo, dependiendo de la estructura a la que esté conectado. Funciones como mantener
el equilibrio o aprender un movimiento podrían dificultarse si se rompen estas vías