UNIVERSIDAD FERMIN TORO
VICE RECTORADO ACADEMICO
FACULTAD DE CIENCIAS JURIDICAS Y POLITICAS
ESCUELA DE DERECHO
DIVORCIO
Integrantes:
José Lagos CI: 26.006.932
Wilman J. Montero CI: 23.953.536
Robert Escobar CI: 27.194.12
Yerina Al-khouri CI: 26.260.927
María Daza C.I. 27.217.673
Karens Lizardo C.I. 27.411.432
Antonieta Amabile C.I. 26142397
Sección M-624
Abg. Malinally Villegas
Derecho Civil Familia
Barquisimeto, febrero del 2020
Matrimonio
El término matrimonio proviene del latín “matrimonĭum” (matriz de vida). Se
trata de la unión de un hombre y una mujer que se concreta a través de
determinados ritos o trámites legales.
El lazo matrimonial es reconocido a nivel mundial, ya sea a partir de normas
jurídicas o por las costumbres. Asimismo, al contraer matrimonio, los cónyuges
adquieren diversos derechos y obligaciones. En el mundo existen 2 tipos de
matrimonio el matrimonio civil (que se concreta frente a una autoridad estatal
competente) y el matrimonio religioso (que legitima la unión ante los ojos de
Dios).
Cabe destacar que en el matrimonio los fines son el amor conyugal, la eventual
perpetuación de la especie y la promoción humana, y el objeto del acto jurídico
son los deberes como obligaciones, derechos y facultades, así como el vínculo
jurídico conyugal y la comunidad de vida.
Constitución De La República Bolivariana De Venezuela, artículo 77:
“Se protege el matrimonio entre un hombre y una mujer, fundado en el libre
consentimiento y en la igualdad absoluta de los derechos y deberes de los
cónyuges.”
Disolución del matrimonio
El artículo 85 del Código Civil estable lo siguiente, “el matrimonio se disuelve,
sea cual fuere la forma y el tiempo de su celebración, por la muerte o la
declaración de fallecimiento de uno de los cónyuges y por el divorcio”.
Cabe destacar, que la disolución del matrimonio por muerte es clara y evidente,
en cuanto que con la misma se extingue la personalidad jurídica (artículo 32 del
Código Civil). Asimismo se disuelve el matrimonio por la declaración judicial de
fallecimiento de una persona desaparecida, entendiéndose extinguida la
personalidad jurídica, hasta el punto, de que si con posterioridad a la declaración
de fallecimiento, la persona afectada reapareciese, el matrimonio seguiría disuelto,
sin perjuicio de que los interesados puedan contraer un nuevo matrimonio.
Divorcio
El divorcio es toda disolución legal o religiosa del matrimonio por acuerdo entre
ambas partes o por la violación o falta de alguno de los derechos u obligaciones
matrimoniales. Asimismo, la legislación suele otorgar protección tanto a la mujer
como a los hijos que hayan nacido durante el vínculo.
Cabe destacar, el divorcio se puede definir como "la disolución del vínculo
matrimonial que deja a los cónyuges en la posibilidad de contraer otro
matrimonio. Puede ser también, la ruptura del vínculo conyugal, pronunciado por
tribunales, a solicitud de uno de los esposos (divorcio por causa determinada) o de
ambos (divorcio por mutuo consentimiento) sanción resultante de
una acción encaminada a obtener la disolución del matrimonio, cuando la ley o la
religión no permiten el divorcio, la separación se produce de hecho, sin otro
sustento que la disolución de la relación y el alejamiento de ambas personas.
Cuáles son las formas de Divorciarse en Venezuela:
Las leyes venezolanas sólo aceptan el divorcio en tres casos:
a. Separación de cuerpos por más de un año.
b. Separación de hecho por más de cinco años.
c. Presentación de una demanda para obtener una sentencia de divorcio.
El Código de Procedimiento Civil Venezolano sólo lo permiten en siete
casos muy específicos según el artículo 185:
1. El adulterio.
2. El abandono voluntario.
3. Maltratos u ofensas graves que hagan imposible la vida en común.
4. El intento de uno de los esposos en corromper o prostituir a su esposo o su
esposa o a los hijos o la complicidad en tal hecho.
5. Ser condenado por cometer un delito grave.
6. La adicción al alcohol o las drogas, cuando esta situación haga imposible la
vida en común.
7. La incapacidad mental de uno de los cónyuges a causa de perturbaciones
psiquiátricas graves que hagan imposible la vida en común.
Tipos de divorcio:
- Divorcio administrativo: Las sentencias solo pueden ser dictadas por
autoridad jurisdiccional.
- Divorcio por sentencia judicial: Cuando ambas partes están de acuerdo
- Divorcio por mutuo consentimiento: Se inicia por una solicitud en la que
ambos cónyuges estuvieron de acuerdo en realizar y han cumplido con todos
los requisitos legales que la ley marca.
- Divorcio sin el consentimiento de alguna de las partes: este se da siempre
y cuando tenga sustento en alguna de las causales que el ordenamiento
jurídico establezca.
Divorcio Como Institución.
La institución del divorcio es casi tan antigua como la del matrimonio, si bien
muchas culturas no lo admitían por cuestiones religiosas, sociales o económicas.
La mayoría de las civilizaciones que regulaban la institución del matrimonio
nunca la consideraron indisoluble, y su ruptura generalmente era solicitada por los
hombres. Aunque en algunas de ellas, el nacimiento de un hijo le otorgaba al
vínculo el carácter de indisoluble.
En muchas sociedades antiguas también era motivo de muerte, como en la
antigua Babilonia, donde el divorcio podía ser pedido por cualquiera de los
cónyuges, pero el adulterio de las mujeres era penado con la muerte.
Los celtas practicaban la endogamia (matrimonio de personas de ascendencia
común o naturales de una pequeña localidad o comarca), excepto los nobles que
solían tener más de una esposa. Era habitual la práctica de contraer matrimonio
por un período establecido de tiempo, tras el cual los contrayentes eran libres,
pero también era habitual el divorcio.
En América, los hombres Aztecas solo podían tener una esposa y se la
denominaba Cihuatlantli, Nociuauh o Áhuatlantli (esto es mujer legítima), y
aunque se aceptaba la poliginia, solo la primera mujer tenía el carácter de esposa.
En este contexto, el divorcio era consentido, pudiendo ser solicitado tanto por el
hombre como por la mujer; así, al lograrse -vía sentencia judicial- se quedaba
habilitado para contraer nuevamente matrimonio.
Entre los hebreos, los varones podían repudiar a sus esposas sin necesidad de
argumentar la causa de tal actitud; bastaba con informar al Sanedrín. También
existía el divorcio por mutuo disenso, pero las razones de las mujeres eran
sometidas a un análisis más riguroso que las del hombre.
También en la antigua Grecia existía el divorcio por mutuo disenso y la
repudiación, pero el hombre debía restituir la dote a la familia de la mujer en caso
de separación.
En el alto Imperio romano los casos más frecuentes eran los de concubinato y
la unión libre, en todas las clases sociales. El matrimonio, cuando se practicaba,
obedecía a un objetivo puramente económico: la transmisión del patrimonio a los
descendientes directos en vez de otros miembros de la familia o la sociedad y a
una política de perpetuar la casta de los ciudadanos. Si se carecía de patrimonio
era innecesario casarse, y si se era esclavo, imposible (recién a partir del siglo III
les estuvo permitido casarse a los esclavos). La inestabilidad de las parejas parece
haber sido muy frecuente y el número de divorcios muy alto.
En el bajo Imperio romano el divorcio era algo poco común, hasta la época de
los emperadores, en donde se acuñó la máxima "matrimonia debent esse libera”
(los matrimonios deben ser libres), en donde el esposo o la esposa podían
renunciar a él si así lo querían.
Con la llegada del cristianismo, el divorcio se prohibió debido a la concepción
del matrimonio como un sacramento instituido por Dios y cuyo vínculo era
irrompible.
A partir del siglo X, aunque el divorcio estaba prohibido, existía la Nulidad
matrimonial, es decir, el matrimonio se declaraba nulo si se demostraba que no
había existido por diferentes razones. Eran los tribunales eclesiásticos quienes
tramitaban las declaraciones de nulidad matrimonial.
Sin embargo, la Reforma de Lutero, admitió el divorcio aunque únicamente en
casos muy graves. Esta reforma, incluso provocó que Inglaterra abrazara la misma
debido a que su rey, Enrique VIII deseaba divorciarse de su esposa, Catalina, y la
Iglesia de Roma no se lo permitía.
En 1796, Francia incorporó la ruptura del vínculo matrimonial en la ley
promulgada el 20 de noviembre, que sirvió de antecedente a muchas de las
legislaciones vigentes.
Italia en 1970 fue de los últimos grandes países europeos en aprobarlo
definitivamente. Irlanda y Malta lo aprobaron en referéndum en 1995 y 2011
respectivamente.
El divorcio ha causado grandes polémicas en los países mayoritariamente
católicos, pues la Iglesia Católica no considera posible el divorcio. El 28 de mayo
de 2011, Malta fue el último país de la Unión Europea en legalizar, tras
referéndum, el divorcio por un 52% de apoyos.
El divorcio como causal de extinción del matrimonio es una figura de reciente
incorporación en el Derecho Venezolano, pues fue reconocido en el año 1.904,
vale decir que desde que se reconoció el matrimonio civil en Venezuela en el año
1.873 y hasta el año 1.904, el matrimonio fue considerado única y exclusivamente
“un vínculo indisoluble y perpetuo”. Fue a partir del año 1.904 que se estableció
una regulación, pero tal regulación fue contemplada como una especie de sanción
por el incumplimiento del deber conyugal, por ejemplo, por motivos de
infidelidad o el incumplimiento de ese deber conyugal derivado de algún
adulterio.
Esta situación se mantuvo así hasta la entrada en vigencia del Código Civil del
año 1.982 cuando por primera vez se incorporó la figura del llamado “divorcio-
remedio”, es decir, la extinción vínculo matrimonial cuando éste ha dejado de
cumplir con el propósito fundamental o esencial, es decir, cuando deja de ser el
vínculo estable que sirve de base para la unión familiar.
Tipos de Divorcio, Fundamento Legal y Procedimiento
1) Separación de Cuerpos y de Bienes de mutuo acuerdo
En Venezuela, el Divorcio por Mutuo acuerdo, se inicia con la solicitud de
Separación de Cuerpos y de Bienes establecida en el Artículo 189 del Código
Civil, el cual establece:
“…Son causas únicas de separación de cuerpos, las seis primeras que establece
el artículo 185 para el divorcio, y el mutuo consentimiento. En este último caso, el
Juez declarará la separación en el mismo acto en que fuere presentada la
manifestación personalmente por los cónyuges”
La separación de cuerpos por mutuo consentimiento se inicia por un acuerdo,
dada la coincidencia de voluntades de los cónyuges hacia la consecución de un fin
en común que es la separación. Este acuerdo origina el derecho de solicitar la
separación de cuerpos, el cual se resuelve en el reconocimiento del Estado para
conseguir su tutela mediante un pronunciamiento que haga efectivo ese derecho.
A partir del decreto pronunciado por el Juez se relaja el vínculo matrimonial y
surge el nuevo estado de separación de cuerpos que consiste en la suspensión de la
vida en común (Art. 188 C.C.), subsistiendo los demás deberes, tales como, la
fidelidad y la asistencia entre otros.
Transcurrido un (1) año, (tiempo establecido en la ley con el fin de que los
cónyuges tengan la oportunidad de reflexionar y recapacitar sobre la disolución o
no del vínculo matrimonial), surge el derecho a solicitar la conversión en divorcio.
El Código Civil en su artículo 185 en su primer aparte establece:
“…También se podrá declarar el divorcio por el transcurso de más de un año,
después de declarada la separación de cuerpos, sin haber ocurrido en dicho lapso
la reconciliación de los cónyuges…”.
El procedimiento de Conversión de Separación de Cuerpos en divorcio precisa
varios requisitos establecidos en el artículo 185 del Código Civil, primer aparte,
los cuales son:
La existencia de una decisión judicial (contenciosa o graciosa) de separación
de cuerpos, la ausencia de reconciliación, la notificación al cónyuge que no
realizó la solicitud a los fines pertinentes (Si fuere el caso).
El transcurso de un año contado a partir de la fecha de la citada sentencia de
separación de cuerpos, es decir, que cumplido el año, nace para ambos cónyuges
un derecho absoluto e incondicionado a pedir la conversión en divorcio.
La doctrina ha señalado que, la separación de cuerpos, consiste en la situación
jurídica en que quedan los esposos válidamente separados, en razón de haber
suspendido legalmente el cumplimiento entre ellos del deber de cohabitación, pero
subsistiendo el vínculo que los une y por ende, el estado conyugal. En cambio, la
disolución del vínculo matrimonial es la extinción con efectos sólo hacia el futuro
de un vínculo válido, siendo sus causas la muerte de alguno de los esposos y el
divorcio.
PROCEDIMIENTO (C.P.C)
Artículo 762°
“Cuando los cónyuges pretendan la separación de cuerpos por mutuo
consentimiento, presentarán personalmente la respectiva manifestación ante el
Juez que ejerza la jurisdicción ordinaria en primera instancia en el lugar del
domicilio conyugal.
En dicha manifestación los cónyuges indicarán:
1° Lo que resuelvan acerca de la situación, la educación, el cuidado y la
manutención de los hijos.
2° Si optan por la separación de bienes.
3° La pensión de alimentos que se señalare.
Parágrafo Primero: Presentado el escrito de separación, el Juez, previo examen de
sus términos, decretará en el mismo acto la separación de los cónyuges,
respetando las resoluciones acordadas, salvo que sean contrarias al orden público
o las buenas costumbres.
Parágrafo Segundo: La falta de manifestación acerca de la separación de bienes no
impedirá a los cónyuges optar por ella posteriormente, dentro del lapso de la
separación.”
Artículo 763°
“Durante el lapso de la separación, el Juez podrá dictar las disposiciones a que se
refiere el artículo 191 del Código Civil, cuando las circunstancias así lo aconsejen
según las pruebas que aparezcan de autos.”
Artículo 764°
“Contra las determinaciones dictadas por el Juez conforme al artículo anterior, se
oirá apelación en ambos efectos.”
Artículo 765°
“La sentencia de conversión de la separación de cuerpos en divorcio, respetará
los acuerdos de los cónyuges relativos a los hijos, sin perjuicio de poder resolver
otra cosa cuando de los autos aparezcan elementos de prueba que aconsejen tomar
las medidas y resoluciones a que se refiere el artículo 192 del Código Civil.
Si se alegare la reconciliación por alguno de los cónyuges, la incidencia se
resolverá conforme a lo establecido en el artículo 607 de este Código.
2) Divorcio mediante el Artículo 185-A del Código Civil Venezolano.
El divorcio mediante del artículo 185-A del Código Civil, los cónyuges
pueden acudir juntos al Tribunal, a declarar que desean disolver el vínculo que los
ha unido, alegando que han estado separados de hecho por más de cinco (5) años,
lo que configura ruptura prolongada de la vida en común, y bajo el amparo de esta
norma (185-A). No es necesario estrictamente que acudan juntos, pues también
podrá acudir uno de los cónyuges, por separado a solicitar lo mismo, en
consecuencia el juez(a) deberá oír del otro cónyuge si éste está de acuerdo con la
solicitud planteada, debiendo corroborar las afirmaciones referidas a la existencia
de la alegada separación, en razón de ello, deberá librarse la respectiva boleta para
su comparecencia.
3) Divorcio por mutuo consentimiento, conforme al artículo 185 del Código Civil,
por interpretación de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, de
fecha 2 de junio de 2015, en sentencia signada con el Nro. 693, en la que se
interpretó constitucionalmente y con carácter vinculante, artículo 185 del Código
Civil.
En el presente pasaje, la Sala estableció que:
“…cualquiera de los cónyuges podrá demandar el divorcio por las causales
previstas en dicho artículo o por cualquier otra situación que estime impida la
continuación de la vida en común, en los términos señalados en la sentencia Nro.
446/2014, ampliamente citada en este fallo; incluyéndose el mutuo
consentimiento”.
4.- Demanda de Divorcio o Contencioso
Hasta 2 de junio de 2015, se había venido sosteniendo doctrinalmente, que las
causales de divorcio en Venezuela contenidas en el artículo 185 del Código Civil,
eran de carácter taxativo, por lo que era imposible demandar, por otra causal
distinta a las contenidas en dicha norma sustantiva, empero, ese criterio dio un
vuelco completo, con la ponencia de la Magistrada Carmen Zuleta de Merchán, de
la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, de fecha 2 de junio de
2015 en la Sentencia signada con el Nro. 693, en la que se interpretó
constitucionalmente y con carácter vinculante, artículo 185 del Código Civil,
determinándose que las causales de divorcio allí predichas son enunciativas y no
taxativas.
En el presente pasaje, la Sala estableció que:
“…cualquiera de los cónyuges podrá demandar el divorcio por las causales
previstas en dicho artículo o por cualquier otra situación que estime impida la
continuación de la vida en común, en los términos señalados en la sentencia Nro.
446/2014, Ampliamente citada en este fallo; incluyéndose el mutuo
consentimiento”.
A criterio de la Sala, la previsión del artículo 185 del Código Civil, que prevé
una limitación al número de las causales para demandar el divorcio, es contraria al
ejercicio de los derechos contenidos en la Constitución, ya que resulta insostenible
el mantenimiento de un numerus clausus de las causales válidas para accionar el
divorcio frente a la garantía de los derechos fundamentales del ciudadano al libre
desenvolvimiento de la personalidad y a la tutela judicial efectiva.
Dicho lo anterior, la Sala estableció que:
“(…) los cónyuges cuyos hijos sean menores de edad que de mutuo acuerdo
deseen divorciarse, acudirán ante el Tribunal de Protección de Niños, Niñas y
Adolescentes en función de sustanciación y mediación del lugar donde hayan
establecido su último domicilio conyugal y, previo acuerdo igualmente, expreso e
inequívoco, de las instituciones familiares que les son inherentes, para solicitar y
obtener, en jurisdicción voluntaria, una sentencia de divorcio”. *
“En consecuencia (…) se deberán tramitar las solicitudes de divorcio de mutuo
consentimiento que presenten ambos cónyuges, sin más exigencias que el acta de
matrimonio y de nacimiento de los niños, niñas y adolescentes de que se trate, así
como el acuerdo previo de los cónyuges acerca de las instituciones familiares, esto
es, lo relativo a la responsabilidad de crianza del o los menores de edad que
hubiesen procreado, la responsabilidad de crianza y custodia, obligación de
manutención y régimen de convivencia familiar, a efectos de que sean evaluados
por el Juez de niños, niñas y adolescentes y determinar si son convenientes para
los niños niñas y adolescentes de que se trate y conferir homologación, en caso de
que no lo sea, el Juez o Jueza ordenará su corrección (…)”.
Expresado nuestro humilde parecer del nuevo criterio expuesto en la referida,
Sentencia Nro. 693 del 2 de junio de 2015, la Sala Constitucional del Tribunal
Supremo de Justicia, pasamos a estudiar las causales enunciativas contenidas en el
artículo 185 del Código Civil Venezolano del Divorcio Contencioso o por
Demanda Judicial:
4.1.-El Adulterio
De conformidad con lo establecido en el artículo 185, numeral 1° del Código
Civil, el adulterio es causal expresa de divorcio; figura que es definida por el
Diccionario de la Lengua Española, citado por el autor Raúl Sojo Bianco
(Apuntes de Derecho de Familias y Sucesiones, Móvil-Libro. Caracas: 1.995, pág.
214) como “el ayuntamiento carnal ilegítimo de hombre con mujer. Siendo uno de
los dos o ambos casados”.
Consecuente con esa definición, el autor Emilio Calvo Baca (Código Civil
Venezolano, Ediciones Libra. Carcas: 2002. pág. 158) lo define como:
“…la relación sexual, de un cónyuge con persona distinta de su consorte. Es la
violación más grave del deber de fidelidad conyugal.
Puede o no nacer un hijo de la relación adulterina. Si el ofendido consiente el
adulterio o perdona al ofensor, la ley le niega el derecho de pedir la separación.
Además, penalmente el adulterio constituye delito, pero para denunciarlo es
necesario que haya terminado el proceso civil de divorcio por esta causal.”
Afirma la Doctrina que para que exista adulterio, deben coexistir dos elementos:
1) el material de la cópula carnal llevada a cabo por una persona, con quien no es
su cónyuge, y 2) el intencional de realizar el acto en forma consciente y
voluntaria; de forma tal que la demostración del adulterio implica la prueba
precisa de haberse mantenido relaciones carnales durante el matrimonio, con
persona distinta del cónyuge.
El adulterio se configura con el simple acto sexual de una mujer y un varón
fuera del matrimonio, sea ocasional o permanente pero intencional;
consecuentemente en Venezuela, no constituye adulterio las relaciones sexuales
entre personas del mismo sexo -lo que en todo caso constituyen conductas
deshonrosas-, las injurias graves u homosexualidad y Lesbianismo como lo
tipifica nuestra legislación sustantiva.
La prueba del adulterio requiere la demostración de que el marido o la mujer,
según el caso, ha tenido relaciones sexuales con persona diferente a su cónyuge.
no es menester probar el elemento intencional, pues el acto humano debe
considerarse voluntario hasta que se demuestre lo contrario.
La demostración del adulterio es difícil; su prueba directa, casi imposible.
Puede resultar, sin embargo, de la cosa juzgada penal o civil o, también, del
reconocimiento, por una persona casada, de su hijo adulterino, lo que es posible,
conforme al Código reformado, y debe admitirse, al menos como indicio, en la
prueba del adulterio.
En la reciente reforma parcial del Código Penal las mujeres que cometan
adulterio enfrentan penas de hasta 3 años de prisión, pero no los hombres.
El 13 de abril del 2005 entró en vigencia la Reforma Parcial del Código Penal
y entre otras críticas es que se dejó vacíos jurídicos y ambigüedades, esta reforma
establece una pena de prisión de entre 3 meses hasta 3 años para aquellas mujeres
que cometan adulterio, pero esta pena no se aplica por igual a los hombres en la
misma situación.
Estos artículos evidencian una ruptura con el principio de igualdad ante la ley e
intentan tipificar el delito de “la mujer adúltera” mas no “al hombre adultero”,
simplemente se les dará pena de “tres a dieciocho meses de prisión” en el caso
exclusivo que mantengan una concubina y “el hecho sea notorio”.
A continuación, los artículos del Código Penal sobre el adulterio:
Artículo 394. La mujer adúltera será castigada con prisión de seis meses a tres
años. La misma pena es aplicable al coautor del adulterio.
Artículo 395. El marido que mantenga concubina en la casa conyugal o también
fuera de ella, si el hecho es notorio, será castigado con prisión de tres a dieciocho
meses. La condena produce de derecho la pérdida del poder marital. La concubina
será penada con prisión de tres meses a un año.
NOTA ACTUAL: Los Anteriores artículos fueron anulados por el Tribunal
Supremo de Justicia en Sala Constitucional con la Sentencia 12 agosto 2016, por
considerar que los mismos dan un trato injustificadamente desigual a la mujer
respecto de los hombres, lo que vulnera los principios de respeto a la dignidad
humana e igualdad ante la Ley, establecidos en los artículos 3 y 21 de la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
Artículo 396. Si los cónyuges estaban legalmente separados, o si el cónyuge
culpable había sido abandonado por el otro, la pena de los delitos a que se refieren
los dos artículos anteriores, será, para cada uno de los culpables, prisión de quince
días a tres meses.
Artículo 399.- En lo que concierne a los delitos previstos en los artículos
precedentes, el enjuiciamiento no se hará lugar sino por acusación del marido o de
la mujer.
La querella comprenderá necesariamente al coautor del adulterio o a la concubina.
La instancia o querella no es admisible si ha transcurrido un año desde la fecha en
que el cónyuge ofendido tuvo conocimiento del adulterio cometido.
La acusación no será tampoco admisible si procede del cónyuge por cuya culpa se
hubiere pronunciado sentencia de separación de cuerpos.”
De modo que para que se configure el adulterio del marido en materia penal es
necesario que mantenga concubina en la casa conyugal, o que teniéndola fuera de
ella, el hecho sea notorio, mientras que en materia civil no se exige ninguna
condición adicional, bastando, en consecuencia, que haya prueba de la ocurrencia
de una relación con persona distinta al cónyuge.
4.2). El abandono voluntario
Se entiende por abandono voluntario el incumplimiento grave, injustificado y
ocurrido de forma intencional, por parte de uno de los cónyuges, respecto de las
obligaciones de cohabitación, asistencia, socorro y protección que el matrimonio
impone de manera recíproca.
Este abandono puede o no incluir el desplazamiento efectivo del cónyuge
culpable fuera del hogar, ya que esa posibilidad configura solamente una de las
muchas maneras cómo uno de los cónyuges puede exteriorizar el incumplimiento
de las obligaciones que le corresponde; pero no ha de creerse, por tal motivo, que
existan dos causales autónomas de abandono, física una y moral o efectiva la otra,
ya que en todo instante el abandono voluntario queda configurado por el
incumplimiento en sí de las obligaciones, no por la manera cómo se las incumpla.
(TSJ/25/02/1987)
En la doctrina patria, la autora Isabel Grisanti Aveledo de Luigi, en su obra
expone: “B. El Abandono voluntario (ordinal 2º artículo 185 C.C.)…como causal
de divorcio consiste en el incumplimiento grave, voluntario e injustificado, de los
deberes conyugales (deberes de asistencia, de socorro, de convivencia).
Para que se configure la causal de abandono voluntario, es menester que la
trasgresión de las obligaciones conyugales sea grave, voluntaria e injustificada.
Es grave, cuando el incumplimiento de los deberes conyugales responde a una
actitud sostenida, definitiva, del marido o de la mujer. No constituye abandono
voluntario, en consecuencia, los simples hechos causales, discontinuos o
pasajeros.
Es voluntaria cuando resulta del acto intencional del cónyuge. Si uno de los
esposos ha dejado de cumplir sus obligaciones conyugales por causas ajenas a su
voluntad (por estar prisionero, por enfermedad, etc.) no incurre en la causal
comentada. Los actos que configuran el abandono voluntario de un cónyuge
deben haber sido realizados con el propósito preciso y determinado de infringir
los deberes derivados del matrimonio…
Es, por último, injustificada cuando no existe causa suficiente que justifique el
incumplimiento grave y consciente de las obligaciones derivadas del matrimonio.
Así, si uno de los cónyuges ha sido autorizado por el juez competente, para
separarse de la residencia común, si existe sentencia de separación de cuerpos, si
el esposo abandonado amenazó seriamente al otro para constreñirlo al abandono,
no ha habido abandono injustificado.
El abandono voluntario es causal de divorcio facultativa. Comprobados los
hechos alegados por el demandante, corresponde al juez competente apreciar, si
en el caso concreto que se le somete, hubo o no infracción grave de los deberes
que resultan del matrimonio”. (Lecciones de Derecho de Familia-2002-p. 290).
En el mismo orden de ideas, la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de
Justicia Venezolano, en sentencia distinguida con el nro. 790, con ponencia del
Magistrado Franklin Arriechi, de fecha 18 de diciembre del 2003, señaló:
“En criterio de la Sala, el abandono voluntario no comprende la separación de
uno de los cónyuges del lugar en que habitan que sirve de hogar, sino el “…
incumplimiento injustificado por parte de un cónyuge de los deberes
fundamentales que conforme a la ley le impone el matrimonio con respecto del
otro…”. (Sent. 13-07-76). G.F. N° 93 III Etapa, pág. 333. Caso: Valentín García
Cuesta c/ Sonja Teodorita Quirindongo de García.
En este sentido, la misma Sala ha precisado que: “…Dos cónyuges pueden
vivir en casas y hasta en poblaciones distintas y, sin embargo, no haber incurrido
ninguno de ellos en el abandono voluntario capaz de disolver el vínculo conyugal
por divorcio. A la inversa, puede darse el caso de que los esposos vivan bajo el
mismo techo y, sin embargo, haberse consumado entre ellos el abandono
voluntario, por encontrarse separados realmente de cuerpos y espíritu…”. (Sent.
29-09-82). G.F. 117. Vol. I 3ra. Etapa. Caso: José Cirilo Rondón Lozada c/ María
de los Santos Torres.
4.3). Los excesos, Sevicia e Injurias Graves que hagan imposible la vida en
común
Doctrinariamente, los excesos, sevicia e injurias graves, está constituida por el
agravio o ultraje de obra y palabra que lesionan la integridad, el honor, el buen
concepto de reputación de la persona contra quien se dirigen.
Según la doctrina, la sevicia es el maltrato material que, aunque no hace
peligrar la vida de la víctima, hace imposible la convivencia entre los esposos.
Injuria es el agravio, la ofensa, el ultraje inferidos mediante expresión
proferida o acción ejecutada por un cónyuge en deshonra, desprestigio o
menosprecio del otro cónyuge.
No todo exceso, sevicia o injuria constituye causal de divorcio. Para establecer
la gravedad del hecho concreto es necesario tomar en consideración las
circunstancias que lo rodean. Su gravedad depende de ellas, un mismo hecho
concreto puede ser calificado de manera diferente en casos distintos, dependiendo
su calificación, precisamente, de la circunstancia en las cuales se produjo. No es
necesario que los hechos constitutivos de los excesos, la sevicia o la injuria estén
tipificados como delitos, puesto que no lo exige así el legislador. Si se comprueba
que los hechos provinieron en legítima defensa o de cualquier otra causa.
Por otra parte, el Profesor López Herrera define como “excesos”, los actos de
violencia ejercidos por uno de los cónyuges en contra del otro, que ponen en
peligro la salud, la integridad física o la misma vida de la victima. La “sevicia”, en
cambio, consiste en el maltrato y la crueldad, que si bien no afectan la vida o la
salud de quien la sufre, hacen insoportable la vida en común. Por último, se
entiende por “injuria”, desde el punto de vista civil, el agravio o ultraje de obra o
de palabra (hablada o escrita), que lesionan la dignidad, el honor, el buen concepto
o la reputación de la persona contra quien se dirigen”. (F. López Herrera. Derecho
de Familia. Pág. 572).
Asimismo, señala el famoso doctrinario en materia de familia, que esta tercera
causal podría cubrirse con la denominación genérica de injuria grave, puesto que
los actos de excesos y de sevicia tienen en sí y de por sí carácter injurioso.
También señala que esta causal constituye violación de los deberes de asistencia y
de protección que imponen a los esposos los artículos 137 y 139 del Código Civil
y que es de carácter facultativo pues, porque no todo acto de exceso, sevicia e
injuria grave puede servir de fundamento de divorcio, sino que ésta tiene que ser
de tal naturaleza que haga imposible la vida en común y esta circunstancia debe
ser apreciada libremente por el juez de la instancia.
Como también lo expresó el Profesor Aníbal Dominici, dependerá de la
prudencia del juez para apreciar cuándo deben calificarse como excesos, sevicia o
injuria grave los hechos que se alegan para pedir el divorcio.
Por otro lado, el Dr. Luis Alberto Rodríguez en su libro “Comentarios al
Código Civil Venezolano. Divorcio” indica que el hecho que configura esta causal
debe tener las características siguientes: importante, injustificado, intencional y
que no forme parte de la rutina diaria, semejante a la apreciación del Profesor
López Herrera cuando dice que tiene que ser grave, intencional e injustificado.
4.4). El Conato de uno de los cónyuges para corromper o prostituir al otro
cónyuge a sus hijos, así como la convivencia en su corrupción o prostitución.
La doctrina patria nos enseña sobre la causal cuarta del artículo 185 del Código
Civil Venezolano. En tal sentido, se entiende por:
CONATO: empeño o esfuerzo en la ejecución de una cosa. Propensión, tendencia,
propósito. Acto y delito que se empezó y que no llegó a consumarse.
CONNIVENCIA: “Disimulo o tolerancia en el superior acerca de las
transgresiones que cometen sus súbditos, y también acción de confabularse.
Jurídicamente tiene importancia en el Derecho Penal y con principal referencia a
los delitos de robo, hurto, traición, espionaje, rendición al enemigo, así como en la
quiebra”.
CORRUPCION: “En derecho penal la corrupción está representada por diversas
figuras delictivas, entre las que cabe señalar, de modo orientador, la prostitución
de menores de edad, cualquiera que sea su sexo, sin violencia, y aún mediante su
consentimiento; la ejecución de esos mismos hechos mediando engaño, violencia,
intimidación, abuso de autoridad o relación familiar; la promoción o facilitación
con ánimo de lucro, o para satisfacer deseos ajenos, de la corrupción o
prostitución de mayores de edad mediante engaño, violencia, abuso de
autoridad,etc.; la publicación o circulación de libros, escritos, imágenes, u objetos
obscenos; el ejecutar o hacer ejecutar a otro en sitio público exhibiciones
obscenas; realización de actos obscenos con personas de uno u otro sexo sin que
haya acceso carnal, teniendo la victima menos de doce años o si se hallare privada
de razón, así como también si se empleare la fuerza o intimidación.
PROSTITUCION: ejercicio de comercio carnal mediante precio. Por regla general
es practicado por la mujer en relación heterosexual, pero también cabe admitir que
se realice en una relación homosexual así como también que la prostitución sea
masculina en una relación heterosexual y mas frecuentemente homosexual: Con
respecto al derecho penal se castiga a quien con animo de lucro o para satisfacer
deseos ajenos promueva o facilite la prostitución de una persona, sin distinción de
sexo; a quien se haga mantener, aunque sea parcialmente, por una persona que
ejerza la prostitución explotando las ganancias provenientes de esa actividad, y a
quien promueva o facilite la entrada en el país o salida de el de una mujer o de un
menor de edad para que ejerzan la prostitución.
El autor Luis Alberto Rodríguez en su obra Comentarios al Código Civil
Venezolano expresa que:
CONATO es el intento de realizar algo, independientemente que el acto
propuesto se realice o no. En el caso que el conato o intento de prostituir al otro
cónyuge ya configura la causal de divorcio. Sin embargo, al igual que cualquier
otra causal, va a ameritar las pruebas necesarias para sustentar la validez. No
bastará que en una oportunidad el cónyuge haya susurrado al oído de sus pareja la
posibilidad de llegar a un acuerdo mercantil que involucre cederlo/a a otra persona
por ejemplo, por dinero, o sugerir medio en chiste que existe la posibilidad de
unirse al grupo z que presta o vende sus servicios sexuales en x lugar.
No, es necesario que el intento tenga cierta fuerza, cierta validez,
independientemente que se consuma o no. No se pide en las exigencias de la
causal que el intento haya convertido al otro en un ser prostituido, simplemente se
exige que pueda ser susceptible de probarse la intención activa que animó al
cónyuge culpable, y los hechos que siguieron a esa intención para completar la
prostitución del compañero, o de los hijos.
CARACTERISTICAS DE LOS HECHOS ACONTECIDOS EN EL CAMINO
DE LA CORRUPCION O PROSTITUCION DEL CONYUGE O DE LOS
HIJOS.
El hecho que se atribuye al cónyuge demandado debe reunir las siguientes
características:
1. Importante: el acto, o la cadena de hechos constitutiva de la causal debe tener
su propio peso específico para que se pueda convertir en un conato de uno de los
cónyuges para corromper o prostituir al otro, o a los hijos. No basta que uno de los
cónyuges exhiba un lenguaje soez, y unas costumbres un tanto groseras, y que las
mismas constituyan un ejemplo dañino para la familia entera. Con todo lo poco
edificante de esa actitud no configura la causal de divorcio.
2. Intencional: En lo relativo a lo intencional del acto, no cabe ni siquiera la
posibilidad, de que los intentos carentes de intención de uno de los cónyuges para
corromper al otro puedan convertirse en causal de divorcio. Es decir, si las
actitudes de uno de los cónyuges están desprovistas de intención, o son fruto de
ingenuidad, o maneras características del actuar, desprovistas en todo momento
del elemento de intencionalidad; o si son producto de problemas de tipo mental,
que pueden hacer que el que los padezca sugiera a los demás actuaciones fuera de
los esquemas que rigen el buen comportamiento social y moral, ellas no
constituyen fundamento para erigir la causal de divorcio. Sobre “… la
connivencia en su corrupción o prostitución…” se refiere el legislador, no ya al
conato para corromper o prostituir, sino a la complicidad o tolerancia para aceptar
dicha conducta por parte del otro cónyuge, configurándose igualmente la causal.
Muchas veces hay actitudes de negligencia, o de dejar hacer, que se convierten en
tácitas aceptaciones de la corrupción o prostitución del cónyuge , y sobre todo de
los hijos, por exceso de tolerancia, y hasta de mimos, pero en ello no ha habido la
intención especifica de corromperlos, por lo cual no se configura la causal. La
explicación anterior nos hace deducir que se requiere de hechos concretos que
puedan ser demostrados ante el juez de la causa.
En lo referente a los hijos de menor edad; niños y adolescentes, hay que decir
que el artículo 351 de Lopna, parágrafo segundo, dice: “ Si el divorcio o la
separación de cuerpos se declara con lugar, con fundamento en alguna de las
causales prevista en los ordinales 4° y 6° del artículo 185 del Código Civil, se
declarará privado de la patria potestad al cónyuge que haya incurrido en ellas, en
cuyo caso, la patria potestad la ejercerá exclusivamente el otro padre. (omisis)”.
4.5). La condenacion a presidio.
La condenación a presidio doctrinalmente ha sido considerada, solo cuando la
misma, es la impuesta después del matrimonio. Se basa en la deshonra que
importa la comisión de un delito, así como el abandono forzoso que tiene que
hacer el condenado, del hogar y por ende de los deberes inherentes al Matrimonio.
Para que pueda alegarse esta causal de divorcio ad causam, es indispensable que
la condenación a presidio reúna varios requisitos, que son:
a) Sentencia definitivamente firme: Mientras el juicio criminal no haya concluido
totalmente con decisión forme que imponga a uno de los cónyuges la pena de
presidio, no existe la causal de divorcio.
b) Sentencia posterior a la celebración del matrimonio: La condenación a presidio
anterior al matrimonio no puede constituir causal de divorcio; pues mientras el
vínculo conyugal no ha nacido, no puede hablarse de incumplimiento de los
deberes que resultan del mismo.
c) Sentencia dictada por Tribunales Venezolanos: Como la sentencia criminal
dictada en el extranjero no puede surtir efectos en Venezuela, se ha creído
necesario que la condenación a presidio derive de una decisión de tribunales
nacionales. Pero, reiterada jurisprudencia considera, que es suficiente, como
prueba de la causal de divorcio (condenación a presidio), traer a juicio la sentencia
extranjera que impuso la condena.
Constituyendo lo expuesto la causal contenida en el artículo 185 del Código
Civil, son causales únicas de Divorcio… Ordinal 5° del Código Civil, -la
condenación a presidio-; dicho planteamiento, es exactamente lo imperante a
titulo sustantivo en nuestro ordenamiento jurídico, no obstante adjetivalmente
tiene el siguiente: 760 del Código de Procedimiento Civil, establece: “Si en los
juicios de divorcio o de separación de cuerpos, fundados en la causal quinta del
articulo 185 del Código Civil, se presentare copia autentica de la sentencia firme
de condenación a presidio, el juez declarara que no hay lugar a pruebas por ser el
punto de mero derecho, y procederá a sentenciar la causa en el lapso legal”,
siendo éste acápite la aplicación legislativa del Artículo 389.1 del Código de
Procedimiento Civil no habrá lugar al lapso probatorio…1° Cuando el punto sobre
el cual versare la demanda, aparezca, así por ésta como por la contestación, ser de
mero derecho.
4.6). La adicción alcohólica u otra formas graves de fármaco-depedencias hagan
imposible la vida en común.
Según el Diccionario de Ciencias Jurídicas Políticas y Sociales de Manuel Osorio,
el Alcoholismo es definido como:
“Vicio consistente en abusar de las bebidas alcohólicas productoras de una
autointoxicación. El estado de embriaguez a que llega el alcohólico tiene
importancia jurídica no solo por lo que afecta a la sociedad, sino también por las
repercusiones que presenta con respecto al Derecho Penal, ya que el alcoholismo
es una de las causas modificativas de la responsabilidad. Asimismo puede
repercutir en el Derecho Civil en cuanto afecte a la capacidad jurídica del
alcohólico, principalmente en lo que se refiere a la administración de los bienes, al
ejercicio de la patria potestad e inclusive a la subsistencia del matrimonio”.
El Alcoholismo (dependencia del alcohol) y el abuso del alcohol son dos
formas diferentes del problema con la bebida.
El alcoholismo ocurre cuando una persona muestra signos de adicción física al
alcohol y continúa bebiendo, a pesar de los problemas con la salud física, mental y
las responsabilidades sociales, familiares o laborales.
No existe una causa común conocida del abuso del alcohol y del alcoholismo.
La razón por la cual algunas personas beben de manera responsable y nunca
pierden control de sus vidas mientras que otras son incapaces de controlar la
bebida no esta clara.
Señalado lo anterior se debe tener en cuenta que la causal bajo estudio,
configura la dependencia del individuo de las sustancias alcohólicas, y demás
drogas capaces de producir fármaco-dependencia con las mismas o peores
consecuencias que el alcohol.
No se trata de la ocurrencia de un eventual disfrute alcohólico por parte de uno
de los cónyuges, sino de una adicción que amenace de manera concreta al hogar y
sobre todo que haga imposible la vida en común entre los esposos.
En este sentido, se requiere para que se estructure la causal referida, que
existan varias características:
– Que el consumo sea habitual. – Que las dosis revistan cierta importancia
relativa, es decir de acuerdo a la bebida o droga que ingiera: si el individuo
consume una cerveza diaria no podemos hablar de adicción a los efectos de la
causal, pues en este caso, a pesar de que el consumo sea habitual la dosis
alcohólica no es importante. En cambio si se trata de una botella de ron diaria,
estaremos hablando de una ingesta alcohólica de connotación, por cuanto se debe
tener claro que una copa o trago de licor se define como una botella de cerveza de
12 onzas o un vaso de vino.
– La adicción, además, debe implicar abandono del hogar en el sentido de
descuido de los deberes matrimoniales y familiares.
– En todo caso la fundamentación del divorcio en esta causal debe sustentarse,
en una argumentación sólida profesionalmente hablando, que permita, además de
los hechos probados, que el juez decida las implicaciones de la conducta del
demandado
4.7). La interdición por causa de perturbaciones psiquiátricas graves que hagan
imposible la vida en común.
El Dr. José Luís Aguilar Gorrondona, en su obra “Derecho Civil I, Personas,
UCAB, 23º edición, página 371” define la interdicción judicial:
“como la privación de la capacidad negocial en razón de un estado habitual de
defecto intelectual. Su nombre deriva de que es necesaria la intervención del juez
para pronunciarla.”
Para iniciar la demanda de divorcio confundamento en esta causal 7ma , debe
preexistir con anterioridad una sentencia definitivamente firme que haya
declarado la interdicción del cónyuge demandado.
No basta con que el demandante alegue la existencia de perturbaciones
psiquiátricas en la persona de su cónyuge, sino que el mismo debe haber sido
declarado entredicho, pues no es durante la tramitación de la acción de divorcio
cuando va a establecerse la procedencia de la interdicción, sino que, se insiste, es
menester que la misma haya sido declarada previamente conforme al
procedimiento establecido en el Capítulo III, Título IV, del Libro III del Código de
Procedimiento Civil.
5.- El pase legal ó Exequátur. En los casos de los divorcios internacionales, el
vínculo conyugal es disuelto un Tribunal extranjero, para que la sentencia surta
efectos legales Venezuela, hay que pedir el pase legal ó exequátur, ante el Tribunal
Supremo de Justicia, en caso de haber contención o ante un Tribunal Superior si
no hubo contención.
Tribunales Competentes en cada caso
1) Tribunales de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes.
Cuando se trate de divorcios con hijos (Niños, Niñas y Adolescentes) (art. 177 La
Ley Orgánica para la Protección del Niño y del Adolescente)
2) Tribunales de Municipio para los casos que no hayan hijos (Niños, Niñas y
Adolescentes) y sea de mutuo acuerdo.
3) Tribunales de Primera Instancia Civil, cuando es contencioso o por demanda.