La Octava: Energía y Consciencia Musical
La Octava: Energía y Consciencia Musical
EL GRAN ENGAÑO
Para llegar a las conclusiones a las que quiero llegar, vamos primero a analizar el
funcionamiento de esta falsa creación. Como se ha visto en anteriores artículos, el
funcionamiento de esta realidad puede ser explicado mediante notas musicales, después de
todo, este holograma se compone de Ondas Sonoras Proyectadas.
Todos conocen la escala do, re, mi, fa, sol, la, si, do. Siete notas, más la primera de la escala
siguiente que es (do), forman la escala musical o escala diatónica, también conocida como
octava musical. Cada nota posee su correspondiente vibración (frecuencia en Hz), subiendo
desde la más baja de la octava (do) hasta la más alta (si). Entre do y do (una octava) podríamos
decir que hay una aceleración de (x) Hz.
El periodo entre un (do) y el siguiente (do), es decir: una octava, está dividido en siete partes
desiguales, porque la frecuencia de las vibraciones no aumenta de forma uniforme a lo largo
de la escala.
Entre (mi)‐(fa) y (si)‐(do) el incremento de frecuencia entre estos dos puntos es menor que en
los demás. Se producen círculos de recurrencia pasando continuamente por la misma serie de
octavas por las que ya pasó antes si no se efectúan golpes de energía extra en los puntos de
retardo que curvan la octava. Estos golpes se llaman choques conscientes, y son simplemente
golpes emocionales de energía pura que cubren el hueco faltante para que la octava siga en
línea recta de forma ascendente.
Como si de una inmensa sinfonía se tratase, el universo entero funciona con estos ciclos de
frecuencias u octavas, donde cada “nota” representa una determinada energía necesaria para
los procesos de la existencia y la creación de la realidad general.
Podríamos decir que las octavas son lo que la ciencia conoce como fractales, es decir:
algoritmos que se repiten a sí mismos formando figuras y formas compuestas.
En los artículos de Geometría Sagrada hemos visto como toda esta realidad virtual tiene como
base un triángulo bidimensional (hemos comentado que en esta cámara de resonancia en la
que nos encontramos todo se maneja por tríadas, es por lo tanto subdivisible por tres y puede
generar multiplicidades, o dicho de otro modo, se fractaliza).
Dicho triángulo conlleva un efecto de TORSIÓN que hace se generen multiplicidades siguiendo
una pauta en espiral. Hemos visto en Geometría Sagrada como se van generando figuras
geométricas mediante la multiplicación de TETRAEDROS. El círculo es la representación más
natural de la Unidad. En ocasiones se presenta con un punto en el centro (el símbolo de la
Mónada) que representa el Tao, la esencia de toda la Creación. Esta es nuestra Conciencia.
Esta figura tan simple esconde en su interior la esencia de la recurrencia, así nos atrapan, así
limitan nuestra esfera de consciencia. Si tomamos el radio del círculo como Uno, entonces uno
descubre que el círculo esconde otro número clave en su perímetro, el número generatriz π.
Este es un símbolo de periodicidad, de ciclicidad.
Cuando dibujamos dos círculos, aparece la multiplicidad, como cuando dibujamos un
cuadrado. El símbolo de la Vésica Piscis, dos círculos entrelazados, aunque no sea cuadrado,
esconde también otro conjunto de números generatrices, que son las raíces cuadradas de 2, 3
y 5.
El último número generatriz que debemos introducir, y que tal vez sea el más importante, es la
Razón Aurea φ. Ella proporciona la única forma de dividir un segmento unitario en dos partes,
usando un sólo número y su cuadrado, los cuales están en proporción geométrica.
Y esta división puede iterarse indefinidamente con la misma proporción para cada uno de los
segmentos separados.
De forma simple, la Proporción Aurea establece que lo pequeño es a lo grande como lo grande
es al todo. Habitualmente esto se aplica a las proporciones entre segmentos. Esta razón ha
sido venerada por toda cultura en este planeta.
Podemos encontrarla en el arte, la composición musical, en las proporciones de nuestro propio
cuerpo, e incluso en la Física Atómica o la población de los codones del ADN del genoma
humano completo.
Hay una sucesión muy especial que está íntimamente relacionada con la Proporción Aurea, y
esta es la Sucesión de Fibonacci (a0=1, a1=1):
Sucesión de Fibonacci: 1,1,2,3,5,8,13,21,34,55,…
¿Y por qué es tan especial la sucesión de Fibonacci? Bien, al menos por el hecho de que la
Naturaleza utiliza esta propiedad para construir sucesiones de longitudes que convergen a la
Proporción Aurea, como son las distancias entre ramas sucesivas de un árbol, o las hojas
sucesivas en una rama, o las dimensiones de nuestro propio cuerpo.
Añadiendo torsión y partiendo de un círculo central obtenemos la figura de la Semilla de la
vida.
Añadiendo 6 círculos exteriores obtenemos la siguiente figura: el Huevo de la Vida.
Con nuevas torsiones obtenemos finalmente la figura de la Flor de la Vida que contiene en su
interior el Cubo de Metatrón.
Un fractal se contiene a sí mismo, esto quiere decir que está compuesto por infinitos fractales
que son réplicas de sí mismo. Podemos decir entonces que una nota cualquiera de una octava
contiene en sí toda la octava: la unidad contiene al todo y el todo contiene a la unidad.
Siguiendo este razonamiento y tomando como base las siete notas musicales básicas, el uno
(1) contiene en si mismo las siete (7) notas o partes de la octava, (do, re, mi, fa, sol, la, si). Si
dividimos a la unidad por las partes que la componen que son siete, tendremos el siguiente
resultado:
1÷7 = 0,142857142857…
La parte decimal está formada por una serie que se repite hasta el infinito.
Si tomamos como referencia base la nota (do)=9 sobre el llamado eneagrama de Gurdjieff, y
empezamos a nombrar y numerar los demás vértices en sentido horario (respetando los
choques mi‐fa y si‐do como vértices del eneágono) tendremos la asignación que vemos en la
siguiente tabla:
Re = 1
Mi = 2
Choque (mi‐fa) = 3
Fa = 4
Sol = 5
La = 6
Si = 7
Choque (si‐do) = 8
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una secuencia repetitiva
continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como octava por sus siete notas o
vibraciones principales (aquellas que influyen directamente en nuestra realidad) el algoritmo
completo está compuesto por doce términos o semitonos. Esto es: las siete (7) notas básicas
mas cinco (5) notas adicionales correspondientes a los cinco sostenidos do#, re#, fa#, sol#, la#.
Si se toma entonces la octava completa y se la representa en un dodecágono (polígono de
doce lados) comenzando en (do) y terminando en (si), tendríamos, do, do#, re, re#, mi, fa, fa#,
sol, sol#, la, la#, si.
Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel esférico
vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma es triangular. Un
triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices tocan distintos semitonos según
éste gire y se desplace por el túnel.
El triángulo representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al 12, según el
punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los otros tocarán (mi) y (sol#),
siendo la tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff.
Debemos tener en cuenta que estamos hablando del movimiento de la triada energética
dentro del túnel vorticial, y no del desplazamiento de la octava en el Espacio Matricial, por
esto la secuencia no es la conocida 142857… La energía va girando dentro del túnel
impartiendo o repartiendo impulso a la octava que sí se desplaza en la secuencia 142857...,
mientras que la energía sigue la secuencia 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12. La octava es la
secuencia, el túnel vorticial el contenedor y la triada su motor. Es como un movimiento
encapsulado en su propio recorrido. El movimiento de la triada es positivo, izquierda‐derecha
(en sentido de las agujas del reloj) en una octava ascendente, y negativo derecha‐izquierda
(contra reloj) en una octava descendente.
El dodecágono se transforma en un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un
triángulo o tríada (3,6,9) dentro, y el proceso energético de la octava se acomoda a la
consciencia de la esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego
la secuencia 1÷7=0,142857 y todo lo ya conocido y relatado anteriormente.
Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada, cíclica y continua, y que la
consciencia‐energía vista como una triada energética, es el vehículo de desplazamiento
triangular de la misma por medio de la vibración. Es decir: realmente la energía actúa como
impulsor o “motor” del vehículo de desplazamiento de la consciencia, que es el merkaba, en la
progresión de la octava.
Como hemos dicho en anteriores artículos el Merkaba no sólo es un vehículo de
desplazamiento de la Conciencia, además es una prisión geométrica. Los Tetraedros y los
Cubos forman prisiones muy fuertes.
Esta triada energética recorre el túnel vorticial impulsando al merkaba que puede seguir la
progresión de la octava desde el túnel vorticial o fuera de este, aproximándose al eje de este
túnel, que correspondería al centro de gravedad y considerándose en su punto o estado de
quietud cuando transita por este.
La trinidad actúa entonces como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas
como manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava completa
de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial, siguiendo y respetando una
secuencia estipulada de movimientos.
Hay que hacer una mención especial a la existencia de un eje preferido de rotación
igualmente para el núcleo atómico. Este eje (llamado el Eje del Universo) permite la
rotación libre de cada una de las capas.
Se sabe que los electrones se organizan en capas dentro del átomo, igualmente los protones
también se organizan en capas dentro del núcleo.
Sólo pueden organizarse en tres dimensiones en forma de tetraedro. Además ésta es la forma
más simétrica de organizar cuatro elementos en el espacio tridimensional, dejando un espacio
vacío en el centro. Y a partir de aquí, van formando figuras geométricas que ya conocemos,
como el cubo, el octaedro, el icosaedro y el dodecaedro. Todas ellas se van configurando
mediante giros de hélices de tetraedros, que son la base de la construcción en esta falsa
creación.
Un Espacio Matricial es una realidad perceptible con los sentidos, una realidad subjetiva por
donde se desplaza el individuo, o sería mejor decir, por donde se desplaza nuestra esfera de
consciencia.
Para entender el concepto de dimensiones comencemos imaginando a un ser consciente
como si fuera un punto (.) ubicado en el espacio. Este punto no tiene dimensiones: ni ancho, ni
largo, ni alto, y por esta razón podríamos decir que es adimensional.
Imaginemos ahora que este punto comienza a moverse, su movimiento en el espacio va
formando una línea recta, que como se sabe es una sucesión de puntos. Esta línea, que
también es consciente, vive en un universo unidimensional donde todo lo que puede ver son
líneas porque no existen para ella ni el largo ni el alto, y desconoce por completo que existen
otras dimensiones.
Ahora imaginemos que en un momento esta línea comienza a moverse de forma
perpendicular por el espacio, entonces su movimiento forma ahora un plano, que como se
sabe, es una sucesión de líneas. Ese plano, también consciente, forma un universo de dos (2)
dimensiones (bidimensional).
Si ahora imaginamos que este universo consciente de dos planos comienza a moverse en el
espacio también de forma perpendicular, su movimiento forma ahora un cuerpo, que no es
otra cosa sino una sucesión de planos.
Trazando la misma analogía anterior, todos los habitantes de ese universo tridimensional son
cuerpos geométricos, y sólo conocen el ancho, largo y alto.
El movimiento de un cuerpo en el espacio se percibe como tiempo. Es decir, para ir desde un
punto (A) a un punto (B) se demora una cantidad (X) de tiempo.
Un entramado de 64 puntos de intersección y 64 cuadrados, producto de la intersección de las
16 líneas transversales (ocho (8) verticales y ocho (8) horizontales), cada una de estas líneas
punteadas (con sus respectivos ocho puntos por donde es intersectada) representa ahora los
puntos en movimiento que cubren los ocho (8) puntos de inflexión posibles en una octava (uno
por cada nota de la escala básica do, re, mi, fa, sol, la, si más la nota do de enlace con la octava
siguiente) y por tanto representan las 16 realidades posibles en dos (2) dimensiones.
Ahora llevemos este movimiento a tres dimensiones, para ello agregaremos un eje (Z) al
gráfico original unidimensional, y transformaremos los cuadrados en cubos, los 16 cubos
representan cada una de las 16 realidades subjetivas matriciales y cada una de ellas tendrá
interacción directa con aquellas con las que comparta caras.
La esfera de consciencia continuamente está fluyendo por esa membrana cambiando de una
realidad subjetiva a la otra sin que nosotros lo percibamos en lo más mínimo, porque los
múltiples yoes que conforman nuestra personalidad se ocupan de guardar sólo el recuerdo del
momento en que están a cargo, y en cuanto otro yo toma el mando, la esfera de consciencia
recupera los correspondientes recuerdos o burbujas mentales y olvida el resto.
Los diferentes “yoes” o personalidades son el producto de una hendidura en la conciencia, de
forma que mientras se está en un cuerpo físico se pueden experimentar vidas paralelas o
mundos virtuales con tus otros yoes. Dicha Conciencia “diversificada”, por llamarla de alguna
forma, vuelve a unirse en el astral al fallecer el cuerpo físico. Todo en beneficio del Arquitecto
de la Mátrix.
Hay que tener en cuenta que el concepto de 1D, 2D, 3D ... están confundidos. Se dice que las
conciencias evolucionan desde los contenedores en forma de minerales (1D), posteriormente
en forma de plantas (2D), hasta llegar a 3D (animales y seres humanos) que es donde nos
encontramos. Y que hay que dar el siguiente paso evolutivo. Esto es una falacia.
La evolución de la Conciencia no es la evolución de los Contenedores, basados en la
modificación o mutación del ADN. El ADN es un estupendo sistema de control utilizado por el
Arquitecto. Hay que decir que hay seres cuyas conciencias están más evolucionadas
encontrándose en un contenedor mineral o vegetal, que muchos de los que se encuentran en
contenedores de animales o seres humanos. El sistema por el que se rige la asignación de
contenedores es arbitrario, basado en premios y castigos. Si has sido un problema en alguna
encarnación para el SISTEMA, se encargan en tu próxima encarnación de "colocarte" en algún
contenedor que no cause problemas.
Es evidente que Conciencias en minerales y plantas no necesitan de la misma "protección" en
cuanto a que no descubran el Gran Misterio, que conciencias en cuerpos humanos, por poner
un ejemplo.
Hemos visto en anteriores artículos analizando las poblaciones de codones del genoma
humano completo, lo siguiente:
1. Las poblaciones relativas de diversos grupos de ocho codones del ADN humano
corresponden a ratios de notas musicales.
2. Las poblaciones relativas de unos grupos específicos de ocho codones del genoma humano
completo corresponden exactamente a la Razón Aurea φ
Nuestra información genética está codificada en el ADN en forma de textos formados por
"palabras" de 3 "letras". Estas palabras se llaman codones. Cada letra de un codón proviene de
4 posibles bases nitrogenadas: A (adenina), C (citosina), G (guanina) y T (timina). El sistema de
codificación es similar en todos los organismos vivientes y se conoce como Código Genético.
Hay 64 combinaciones posibles (palabras) de estas 4 bases (grupos de 3 con posibles
repeticiones).
Los 64 codones codifican los 22 aminoácidos conocidos, 20 de los cuales se encuentran en los
humanos. A una escala global, la Razón Aurea armoniza la población de codones completa.
Nótese que esta armonía es válida para el genoma humano completo, no sólo para el 2% de
ADN codificador.
Cuando se realizan grupos de ocho codones, la música entra en juego. En este caso, hemos
visto por lo menos tres formas de seleccionar grupos de ocho codones de forma que los
cocientes entre sus poblaciones corresponden a notas musicales. La secuencia de notas
depende de la forma en que se forman los grupos. La similitud con las notas musicales tiene
una precisión promedio del 98.77%.
Por lo tanto, ello nos lleva a concluir que el genoma humano entero parece estar organizado
según la teoría musical, al menos en la escala de grupos de ocho codones.
¿Es eso posible desde una perspectiva de evolución natural? Cuesta de creer. ¿Sabe Dios tocar
música?
La gran investigación del compositor escocés Stuart Mitchell y colaboradores ha revelado que
el ADN es una partitura musical cósmica operando tripletes a un ritmo de unos 3000 latidos
por minuto. El investigador Susumu Ohno ha mostrado que las secuencias de bases
codificadoras del ADN pueden traducirse en partituras musicales y viceversa.
Ohno dice: "El principio de recurrencia repetitiva está en todos los aspectos de la vida en la
Tierra. Por lo tanto, los genes individuales del genoma han sido duplicados y triplicados a
menudo hasta el punto de la redundancia [...]
Este principio incluso parece gobernar las manifestaciones del intelecto humano; las
composiciones musicales también siguen este principio de recurrencia repetitiva. Así pues, las
bases de secuencias codificadoras pueden transformarse en partituras musicales siguiendo un
conjunto de reglas. Y al contrario, las partituras musicales se pueden traducir en secuencias de
bases codificadoras".
Cuando los grupos de ocho codones se seleccionan de una forma muy específica, las notas
musicales convergen a tan sólo tres valores resonantes: una octava, la propia Razón Aurea (φ)
y la relación entre ambas (2/φ).
Ello muestra claramente que la Razón Aurea no sólo opera a escala global (1/2), sino también a
escalas muy inferiores (1/8). Las poblaciones de codones en el ADN a diferentes escalas
parecen estar gobernadas tanto por la Música como por la Geometría Sagrada.
Pitágoras dijo: "Hay geometría en el zumbido de las cuerdas, hay música en la separación de
las esferas".
Aunque en teoría es posible construir una hélice de ADN partiendo de cualquier serie de
polígonos, resulta haber sólo una formación poligonal que cumpla todos los criterios
requeridos: diez pentágonos regulares orientados según un decágono.
Cuando se traduce a 3D, estos pentágonos se convierten en prismas con todas las longitudes
iguales (ii). Una vuelta completa de la hélice está formada por la rotación y extensión
progresiva de diez prismas pentagonales regulares (iii)
Ecuaciones geométricas predicen las dimensiones de la estructura del ADN. La geometría
pentagonal no sólo predice las dimensiones de la hélice, sino que demuestra también un
"principio causativo".
La geometría pentagonal proporciona la dinámica necesaria para construir una estructura en
forma de hélice consistente, estable y uniforme, y también establece por qué deben haber
diez bases contenidas dentro de una sola vuelta de la hélice.
Podemos comprobar por lo tanto que la Geometría Sagrada y la música actúan no sólo a
grandes escalas, también lo hacen a escalas menores.
Todo el entramado 4x4 de esta realidad está surcado por octavas de todo tipo: generales y
particulares, largas y cortas, lentas y rápidas, proyectivas y desdobladas, sonantes y
disonantes, y muchas otras clases y tipos según la “música” que se toque y el “artista” que la
interprete.
Se pueden considerar como octavas cortas, todas aquellas que suceden dentro de la vida de
una persona, es decir, entre que nace y muere. Estas octavas pueden a su vez ser rápidas o
lentas, proyectivas o desdobladas, y sonantes o disonantes.
La octava corta más común, es aquella del día a día, que comienza cuando uno se levanta, y
termina cuando uno se acuesta. Estas octavas cortas y rápidas marcan el ritmo de
acontecimientos diarios y comienzan con un octanaje que está directamente relacionado a
nuestro estado vibracional onírico.
Como se comentó en el artículo “Dormir o no dormir”, todos pagamos un “peaje” en forma de
extracción de energía al entrar en el mundo virtual del sueño. Antes de despertar los
controladores del sueño “inyectan” una cantidad de energía básica para el inicio del día. Suele
ocurrir en ocasiones que dicha energía es literalmente “robada” por otras entidades en el
astral. Sucede en esas ocasiones que nos levantamos muy cansados, incluso habiendo dormido
muchas horas.
Los diferentes tipos de octavas se generan habitualmente en el Espacio Mental, pasando por el
Espacio Etérico, hasta su final en el Espacio Físico de la materia.
Cuando se habla de coherencia entre pensamientos, palabras y actos, en el fondo a lo que se
hace referencia es a mantener esta octava proyectiva que comienza con un pensamiento,
continúa en palabras y termina en un acto, con la misma intención inicial de principio a fin,
pese a los procesos energéticos que se lleven a cabo en cada proyección sobre el Espacio
Matricial que transite dicha octava, evitando con esto que se hable diferente a lo que se piensa
y se actúe contrario a lo que se dice.
Casi todo lo que iniciamos en nuestro día a día, aunque no llegue a concretarse en el plano
físico, comienza con un simple pensamiento. Este pensamiento es realmente una onda
energética que se inicia como dodecava en el Espacio Matricial Mental, pasa luego al Espacio
Matricial Etérico como manifestación de la voluntad, y cuyo reflejo en la materia son las
palabras escritas o habladas (convirtiéndose en este paso en octava clásica) y por último pasa
al Espacio Matricial Físico en la forma de una acción o reacción, convertida en este último paso
en una pentava u octava de cinco (5) notas.
La alquimia producida a lo largo de su desplazamiento por los distintos espacios matriciales
puede llegar a transformar la octava en otra totalmente distinta, llegando a ser el resultado
final completamente antagónico a la intención inicial.
La onda senoidal no toca la línea del centro de gravedad en ningún punto, por lo que todos los
puntos del recorrido de la onda son susceptibles de ser proyectados sobre el eje de la misma,
representando esta proyección el recorrido del merkaba sobre el centro de gravedad mientras
la triada energética lo impulsa recorriendo el túnel vorticial de la octava en su forma de onda
solenoidal.
Mientras elabora como proceder cuando se encuentre ante las distintas situaciones, sujetos y
objetos relativos a la idea o pensamiento que acaba de concebir la triada energética
(intención, propósito, fin) de la dodecava recorre uno o más ciclos dentro del túnel esférico
vorticial, transformándose en voluntad de manifestación. En el momento que usted
manifiesta y pone en palabras los pensamientos, la octava se proyecta al Espacio Matricial
Etérico y pierde los semitonos pertenecientes al Espacio Matricial Mental, convirtiéndose en
una octava tradicional de siete notas, bajando su frecuencia (secuencia) a 0,142857…
Cuando se produce un choque consciente éste genera una nueva octava (ya que el choque
consciente es en sí mismo una acción) y esta nueva octava perteneciente a esa acción debe ser
acorde a la nota (energía) donde se quiere producir el choque consciente, de no ser así se
desviará la octava o se generará una octava desdoblada.
El universo de las octavas es un universo de energías donde la información se desplaza con
determinados movimientos que podríamos definir como solenoidales (en espiral).
Matemáticamente podríamos decir que los puntos de inflexión de una octava, sus puntos
claves, o dicho en palabras sencillas: los puntos en los que se puede influir sobre una octava
están representados por unos números “especiales” llamados números primos.
Un número primo es un número entero mayor que cero, que tiene exactamente dos divisores
distintos: el mismo número natural y el uno (1). La particularidad que los une o el común
denominador de todos los números primos es el uno (1), divisor universal de cualquier número
natural.
2,3,5,7,11,13…
Cuando se inicia o se pone en marcha una octava cualquiera, existe siempre una intención
inicial y un propósito final. Sin embargo, muy rara vez una octava transita solitaria, pues está
sometida a la continua interacción con choques inconscientes y otros desvíos externos en la
forma de otras octavas que coexisten en el mismo espacio/tiempo.
Estas interacciones generan a su vez otras octavas y de estas otras surgen a su vez otras más
formando un gigantesco fractal que es conocido como la “proyección holocuántica” y que es lo
que va formando la realidad subjetiva de un determinado sujeto.
Si el choque consciente es aquel que es dado a propósito en los intervalos (mi‐fa) y (si‐do) con
la intención que la octava no se trabe y continúe, el choque inconsciente es aquel que es dado
en cualquier otro punto (o nota) de la octava, ya sea con o sin intención de interactuar o
influenciar sobre dicha octava.
El número 7 es el primer número primo que dividido entre 1 da una secuencia recurrente que
“oscila”, o en otras palabras, “que tiene sentido”, comprobémoslo a continuación:
1÷2 = 0,50000000..... (No oscila)
1÷3 = 0,33333333..... (No oscila42)
1÷5 = 0,20000000..... (No oscila)
1÷7 = 0,142857142857142857142857….
(Sí oscila, pues tiene un desplazamiento periódico e infinito).
Si asumimos la analogía de una octava de energía con una octava musical básica de 7 notas
(do, re, mi, etc...) entonces, cada nota aporta 0,142857 partes del total, pero sólo en espacio,
como se comentó anteriormente. En tiempo el aporte de cada nota es desigual. Dicho en otras
palabras:
7 notas * 0,142857 = 1
De la misma manera si este intervalo lo multiplicamos por los 12 tonos de la octava
dodecaédrica, es decir, la escala completa de notas (do, do#, re, re#, mi, etc...) que en total son
12 notas, nos dará la secuencia de desplazamiento de la misma que es 1,7142857…, en este
caso su resultado no es por la división de un numero primo sino por el producto de su
resultado:
12 notas * 0,142857 = 1,714285...
Este número es la secuencia de progresión espacio‐temporal, pero de una octava de 12 niveles
energéticos o 12 notas. Esto es así por el hecho de que estamos trabajando con más de tres
dimensiones, y el nexo de conexión entre ellas es el numero primo que inicia la secuencia de
desplazamiento, en nuestro caso, el siete (7).
El número original del proceso dodecaédrico es 20,571428…, vamos a descubrir su origen a
continuación.
Para respetar la línea proyectiva de las octavas, hay que respetar los números de serie de la
secuencia 0,142857..., por consiguiente para pasar de una octava de secuencia
1÷7=0,142857... a una dodecava igual, pero en proyección ascendente (hacia arriba) que
mantenga la coherencia, hay que multiplicar el ritmo de la octava por la cantidad de notas de
la dodecava, o sea 0,142857...*12=1,712485..., siendo este resultado el desplazamiento que
tendrá la dodecava en su Espacio Matricial.
Ahora podemos saber el numero original que originó la secuencia de la dodecava de nuestra
octava general si multiplicamos su ritmo (secuencia de desplazamiento) por sus notas
1,712485...*12=20,57142..., este número no es un entero porque no corresponde a este EM,
sino al EM donde la octava se originó.
Si este proceso fuera a la inversa proyectiva descendente, y nos proyectáramos a una pentava,
el procedimiento seria el mismo:
(1÷7=0,142857...)*5= (0,714285...)*5=3,571428...
Como podrán observar en el número 1,714285... en los decimales se mantiene la secuencia
1,4,2,8,5,7 pero desplazada un dígito, es decir el 7 aparece de primero y luego continúa el
resto de la serie.
En todos los casos los números decimales después de los enteros tienen los mismos dígitos
enteros 1, 4, 2, 8, 5, 7 pero en distinto orden de ubicación, respetando de este modo, la
secuencia (intervalo en espacio) inicial de 1÷7.
Estos números decimales, funcionan como paquetes de información (datos) que le dan a la
octava correspondiente los mensajes entre espacios matriciales, para que esta mantenga su
proyección sin contaminarse cuando va perdiendo las notas en el trayecto desde su inicio en el
Espacio Mental como dodecava hasta terminar en el Espacio Físico como pentava, siendo los
números primos los responsables de la coherencia (sonancia) de las octavas.
Así podríamos ver la secuencia 1, 4, 2, 8, 5, 7 como un paquete de datos básico que se
mantiene a pesar de la pérdida de notas que sufre la octava a su paso por los distintos
espacios matriciales.
En la generalidad del movimiento de una octava hay dos puntos que podríamos definir como
de inestabilidad vibracional natural, uno en el intervalo (si‐do), y otro en el intervalo (mi‐fa),
donde son necesarios choques conscientes (energía extra) para que la octava siga su curso y
no entre en recurrencia. Por lo general estos choques conscientes no se producen, y todo
queda librado a la “causalidad” (causa y efecto).
En esos puntos pueden ocurrir dos cosas: o bien que un choque inconsciente le de la energía
extra justa y necesaria para acomodar la octava, o bien que este choque no sea el adecuado y
la octava entre en recurrencia o se desdoble.
El choque consciente que debe ser dado en estos puntos de inestabilidad vibracional natural
(si‐do y/o mi‐fa), tiene que mantener la forma o información inicial del número primo 7, o sea
142857…, que como pueden comprobar está compuesto por tres primos (2‐5‐7) y tres no
primos (1‐4‐8), que forman 2 grupos de tríadas, para que siga siendo acorde con el movimiento
de la misma en la tridimensionalidad, pues el equilibrio entre estas dos triadas define la
dirección vectorial de la octava. Este es, como se ha dicho, el comportamiento ideal.
Pero muchas veces, en el comportamiento habitual de una octava, y casi siempre cuando el
choque es inconsciente por causalidad, la energía es tomada de cualquier otro número primo,
por ejemplo del anterior, el cinco (5) o el siguiente consecutivo, el once (11).
En el caso del ‘5’ ya vimos antes que no sirve porque no “oscila”, con lo que nos queda el 11, y
al dividir 1 en 11 nos dará la secuencia recurrente 0,09…:
1÷11 = 0,09090909090909...(Oscila entre 0 y 9 hasta el infinito).
Se crea así una octava desdoblada a partir de la original donde al limitarse el movimiento a dos
notas, cero 0 en (si o mi), y nueve 9 en (sol# o do#) según el caso, esta bi‐nota disonante
actuará como un diapasón que vibra entre (si‐sol#) o (mi‐do#),…”
Aplicar esta energía en el choque (si‐do) o (mi‐fa) tiene el efecto de crear una octava
desdoblada o fantasma, que transcurre digamos que paralela a la original, pero con una
“calidad energética” sustancialmente menor.
Las notas (si) y (mi) son entonces tomadas como el inicio del desplazamiento, o sea el 0 del
movimiento en la octava dodecaédrica ascendente.
De esta forma se produce un desdoblamiento de la octava original y se convierte en (do)
inicial, el punto donde se produce la disonancia, sea ésta en (si) o (mi).
Para entender esto y aunque no es exactamente así, digamos que nuestra escala musical tiene
7 notas básicas (do, re, mi, fa, sol, la, si) pero la “escala musical” del Arquitecto tiene 12 notas
básicas, por pertenecer él a un Espacio Matricial más complejo (12 x 12).
Para corregir la octava en la que nos encontramos, el Arquitecto debía elegir entre los
números primos más próximos a la dimensión de su Espacio Matricial, el 11 y el 13, cuando se
vio en la necesidad de inyectar la energía en el choque (fa‐mi) con las siguientes opciones:
1÷11=0,090909090909090909.....
1÷13=0,076923076923076923.....
De las dos opciones la última daría una secuencia de 0,076923… creando un ciclo
completamente diferente al de la octava descendente de creación original, iniciando una
octava desdoblada en un ángulo de determinado número de grados, que la alejaría cada vez
más de la original.
Por ello decide utilizar el once (11) como número primo más apropiado, pues actúa de manera
muy parecida a como lo haría un “copiar y pegar” en un sistema informático, creando una
octava desdoblada paralela a la original, donde (fa) será el punto cero (0) y (sol#) el punto
nueve (9), transformándose entonces (fa) en (do) e iniciado la actual octava o “clave de fa”
(cFa).
Esta octava mantiene la dirección y secuencia de la original 142857… pero no siendo la original
sino una desdoblada de la octava del Do en (fa), o sea una copia imperfecta de la primera.
En resumen: cuando se aplica un choque consciente en un punto que no es de inflexión natural
de la octava, o bien se aplica una energía inadecuada en uno que sí lo es, pueden suceder
varias cosas, entre las que destacamos dos: la creación de una octava desdoblada que se aleja
continuamente de la original o la creación de una octava desdoblada paralela que se mueve de
forma parecida a la original pero con una energía completamente diferente.
En nuestro Espacio Matricial 4x4 los números primos más cercanos que disponemos son el 2,
el 3 y el 5, pero ninguno sirve para el propósito pues éstos trabajan como puntos de anclaje al
ser recurrentes de un sólo dígito, 1÷3=0,3333…, o no ser recurrentes en su división, 1÷2=0,5 y
1÷5=0,2. Se llaman puntos de anclaje porque si se llegaran a usar, la octava o bien sólo tendría
una nota y finalizaría (caso de los números 2 y 5), o bien quedaría estática repitiendo una
misma nota como un programa atrapado en un bucle infinito, como sería el caso del número 3.
Tenemos entonces que de la serie de los primeros números primos (2,3,5,7,11 y 13) han sido
descartados los tres primeros, por lo tanto nos quedan a mano como posibles candidatos el 7,
el 11 y el 13.
También observarán que (sol#) está a media nota de (sol), y es justo en ese punto donde el
Arquitecto tiene la oportunidad de montarse nuevamente en la octava original, pasando de
(cFa) a (cSol) y vibrando nuevamente acorde al Do Original. Para que eso ocurra necesita llegar
a la masa crítica de consciencia planetaria para de allí tomar la energía necesaria para la
inflexión artificial en (sol#).
¿Cuál es el número primo necesario para acomodar nuevamente la octava? y ¿Cuál el número
primo en (sol) para mantenerla? Pues indudablemente los mismos que la desviaron: el 11 y el
7. Si los números el 7 y el 11 tuvieron que ver con el desvío de la octava del Arquitecto, estos
mismos números tienen que ver con la reinserción en la octava del DO a través de la nota (sol).
Si dividimos once (11) en siete (7), 11÷7 = 1,571428… observarán que está muy cerca de
1,564…, Pues es la resonancia que pretenden alcanzar para el planeta, 15.64Hz, una octava
completa más (es decir, el doble), desde los 7.82Hz de Resonancia Shumann que mantuvo
desde hace miles de años.
Esto es el juego de las frecuencias, el juego de las vibraciones, el juego de la Cosecha que se ha
venido mencionando.
Cómo afecta este juego a nuestra esfera de Conciencia?
Si desglosáramos una esfera 3D en partes, podríamos decir que está compuesta por dos
superficies (2D) unidas por una línea (1D) llamada circunferencia.
Si miramos una esfera quitándole una dimensión, veremos una superficie circular, y si le
quitamos dos veremos un círculo, o sea que percibimos la esfera tridimensional como un
cuerpo bidimensional, el cerebro forma el resto dándole cuerpo y volumen, en definitiva una
esfera está formada por dos mitades simétricas unidas por nuestra percepción asociativa.
Una esfera tetradimensional es muy similar en su geometría a un Torus pentadimensional,
donde lo interior y lo exterior se mezclan en una danza de movimiento donde las energías
fluyen en su propio Espacio Matricial.
La esfera en su totalidad en 3D, desde esa perspectiva la esfera es realmente una esfera,
viendo sus tres dimensiones de forma simultánea, su diámetro, un círculo de x grados y una
dimensión, será percibido como una media esfera de 2D, cuya cara plana podrá estar formada,
según la geometría euclidiana por 360 grados que representan su circunferencia.
Si de cada grado parte una línea, supuestamente recta en 1D, éstas confluirán en un punto 0º
en la cara opuesta de la media esfera en 2D.
De esta manera tenemos 360 partes de una media esfera, que mirada desde 4D serían 360
partes de una esfera en 3D, 360 grados de arco de un Espacio Matricial 4x4 real donde la
dimensión directamente superior en que nos encontramos se percibe como tiempo.
El movimiento de esos 360 grados desde nuestro punto de observación 4D (360 círculos), sería
también percibido como tiempo, por deducción el común denominador de todo Espacio
Matricial, es el tiempo, pero el tiempo real, es decir: el tetradimensional 13:20 (El llamado
tiempo 13:20 es el basado en los ritmos naturales del planeta Tierra y su satélite la Luna).
Como el común denominador en todos los espacios matriciales es el tiempo, y éste
indefectiblemente forma parte de nuestra existencia, tomaremos como constante de las
octavas cortas, el año lunar y su ciclo de 28 días.
Si tomamos las 360 partes del círculo 2D y lo dividimos por los 28 días lunares, nos dará:
360÷28=12,85714285714286 observarán que se respetan las triadas de la secuencia de las
octavas en 3D 142857 pero en distinto orden, siendo los decimales la secuencia, y el entero en
este caso, las notas de la dodecava en nuestro particular Espacio Mental que contiene a la
esfera.
Este proceso se repite en la otra semiesfera, dando una imagen fantasma de otras 12 notas o
segunda octava, una octava desdoblada de la esfera de consciencia producto del choque del
paso de 5D original a 3D ilusoria y subjetiva, de esta forma tenemos una octava de 24 notas o
dos dodecavas trabajando en tándem, una para un lado del péndulo, y otra para otro, dando
sustento a la dualidad de los opuestos de esta realidad.
Estas dos octavas están ancladas o conectadas entre sí por los números primos (2) y (5) y
conectadas a esta realidad por el común denominador o divisor, el (1).
Los dos lados del péndulo en nuestra propia esfera, balanceándose entre los opuestos
(1÷2=0,5) y (1÷5=0,2), un número primo contiene al otro en su decimal, logrando el
movimiento continuo entre ángeles y demonios, (1÷0,5=2) la cruz y (1÷0,2=5) el pentagrama,
como energías arquetípicas ocultas de los números.
Estamos hablando de la expansión de la esfera hasta que abarque o contenga los dos espacios
matriciales restantes, el tetradimensional 5x5 y el pentadimensional 6x6 logrando que las dos
mitades se unan por una tercera octava, aquella que recorre el Torus en su totalidad por los
dos hemisferios de la esfera formada por 24 notas: las 7 conocidas con sus respectivos 5
semitonos, y 12 más no pertenecientes a esta realidad por carecer de reflejo 3D, y únicamente
conocidas por su reflejo en 4D que nosotros percibimos como “las influencias” de los doce
signos del zodiaco, uno por cada nota. Su vibración está representada en las características
que los acompañan. Desde esta perspectiva pentadimensional, la dualidad se transforma en
trialidad, donde todo se manifiesta por triadas y no por opuestos.
Lograr la trialidad es lograr el cambio de Matrix, y lograr el cambio de Matrix es lograr el
propósito del Arquitecto, y ésto depende pura y exclusivamente de la expansión de nuestra
esfera de consciencia.
Toda Matrix (realidad subjetiva) tiene una dimensión más que la que representa. Por ejemplo
la Matrix 7.82 que representa a la realidad 3D actual, tiene cuatro (4) dimensiones, tres (3) las
percibimos físicamente como largo, ancho y alto (x,y,z en un eje de coordenadas cartesianas) y
una (1) de forma mental como tiempo.
Como una radio o un televisor precisa un selector (sintonizador) para cambiar de emisora o
canal, nosotros también lo necesitamos para sintonizar las distintas realidades (universos) que
podemos habitar.
Nuestro sintonizador, en este caso, es la frecuencia a la que vibra nuestra esfera de
consciencia en conjunción con la orientación del vector espacio‐temporal de nuestra octava
particular.
Estos dos valores forman una especie de identificador único que determina inequívocamente
la realidad subjetiva o universo que nos encontramos transitando en un momento
determinado. Para dar un ejemplo de ello tomemos una emisora de radio imaginaria
cualquiera, cuya frecuencia de transmisión es 99.9 MHz, junto a ella en el mismo espacio y
tiempo, transmiten infinidad de otras emisoras radiales que se diferencian entre sí únicamente
por la frecuencia de transmisión.
Supongamos que otra emisora está transmitiendo a 100.1 MHz, con tan solo con variar el dial
0.2 MHz, usted sintoniza otra radio y escucha otra música.
En el caso del vector angular espacio‐temporal de la octava de la esfera de consciencia es igual.
Tomando como ejemplo lo dicho anteriormente, todo está en nosotros, la Matrix 7.82, la
15.64 o cualquier otra. Todas están en nuestro interior, en un espacio‐tiempo vectorial angular
de una esfera de radio cero y espacio infinito, conocida como “la esfera de consciencia”.
Al referirme a una esfera de radio=0, estoy haciendo referencia a un cuerpo volumétrico (la
esfera) que no se encuentra limitada dimensionalmente, pues se transforma en una
singularidad de espacio infinito (matemáticamente hablando). Imagine que una esfera de
“radio cero y espacio infinito” es como un agujero negro.
Un poco más adelante encontrarán la secuencia de la octava con un número que no pertenece
a ella, el nueve (9), que actúa de anclaje.
Cuando se “ancla” una octava en un determinado Espacio Matricial, la recurrencia de la misma
se limita a la cantidad de dimensiones percibidas.
No hay que confundir el anclaje de una octava, con la octava en sí. Pues una es la forma
que tiene para mantenerse activa en un Espacio Matricial determinado sin desplazarse a
otro Espacio Matricial (recurrente limitada en x) y la otra como funciona en su totalidad
(recurrente infinita).
Antes del anclaje 4x4 está el 3x3, 2x2, 1x1, etc. En definitiva una octava larga lenta como la
de creación, tiene infinitos anclajes según por donde se desplaza en su recorrido desde el
Do inicial hasta su Do final.
Hay que tener en cuenta la poca desviación que es necesaria en la orientación del Vector
Angular Espacio Temporal de nuestra octava particular para cambiar totalmente de
universo u octava dimensional que lo rige y que por tanto cambie significativamente
nuestra percepción de la realidad.
La “diferencia dimensional” es una diferencia en la vibración, pero no se le llama diferencia
vibratoria para diferenciar el efecto Tesla de la Resonancia Schumann.
Por ejemplo: 7.82 Hz de Resonancia Schumann afecta solo al Espacio Físico, mientras que 7.82
Hz de efecto Tesla afecta a los tres estratos que componen la realidad, es decir: Mental,
Etérico y Físico.
Las octavas son el entramado de la realidad. Existen desde el momento de la Gran
Proyección Inicial, cuando la primera nota, el DO inicial, se hizo verbo y se manifestó. Este
entramado forma la red neuronal de la creación que se conecta con nosotros.
Es un torus adimensional que gira en contrasentidos, (dos sentidos opuestos, uno para
cada dodecava de la dualidad).
Lo que ocurre en un cambio de frecuencia de vibración es que esfera de consciencia es
ANCLADA a una nueva posición, con lo cual puedes percibir nuevas realidades. Este es el
juego de las frecuencias, tenemos nuestra Conciencia encapsulada por la Mente y ella, con
tu colaboración te ANCLA a una nueva frecuencia, pero necesitas CRISTALIZARLA en forma
de CAPAS (similar al proceso de creación de la materia a nivel atómico) que debes crear
con tu Conciencia. De ahí viene el término CRISTALIZAR EL ESPÍRITU y SUTILIZAR LA
MATERIA que figura en muchas webs.
Sencillamente te cambian tu punto de anclaje (o encaje, como diría Carlos Castaneda, y te
crees que estás evolucionando y acercándote al creador). Hay que decir que mientras más
te sumerges en las realidades virtuales, más te adentras en la madriguera del conejo,
añadiendo capas a tu conciencia. La salida no está en la mal llamada “ascensión” sino en
un regreso a tu origen. Un regreso a la adimensionalidad, y abandonar la existencia
dimensional.
El acceso a las nuevas frecuencias de la mátrix 15.64 conllevará igualmente una
modificación de tu cerebro (sistema operativo) y de tus cuerpos o plantillas, no solo el
cuerpo físico, también el etérico y mental. Pero tu Conciencia sigue ENCAPSULADA y
percibiendo las experiencias que el Arquitecto te ha proyectado a través de ese conector
con el que naces que se llama MENTE.
Si entramos en este juego accederemos a esa nueva mátrix durante unos miles de años.
Después se efectuará una nueva ascensión y modificación de frecuencias. Y luego otra vez
y otra vez….per sécula seculorum.
Nuestra Conciencia es SILENCIO, QUIETUD, no es vibración ni movimiento en espiral.
El Torus con sus dos octavas dodecaédricas puede ser visto como una sola octava de 24
notas, que es la octava de la trialidad manifestándose en la materia. Ahora se podrá ver
más claro el por qué del concepto M24 para el desmantelamiento de esta falsa creación.
En el eneagrama de Gurdjieff nos encontramos con esta tríada de nueves.
Cuando movemos e invertimos las líneas del punto 1 al punto 9 y viceversa, nos
encontramos con un símbolo muy conocido.
Este símbolo no es otra cosa que la representación de la letra hebrea SHIN de Saddai
(Saddai=nombre de Dios).
La letra hebrea ש Shin es la vigésimo primera letra del alfabeto cabalístico.
El valor numérico de Shin es trescientos. Si hacemos la suma de veintiún años, le da tres.
Trescientos también es igual a tres (3 + 0 + 0 = 3), por lo que el número oculto en la carta
שShin es el número tres, que se refiere, como podemos ver en la imagen de Shin : para las
tres puntas de la carta ש Shin.
Las tres partes de Shin simbolizan tres llamas. La carta ש es el símbolo del fuego. Esta
forma es conocida en muchas tradiciones por el tridente de Neptuno / Poseidón y el
trishula ("tres‐lanza") de Shiva. Esta es el arma de los dioses. La letra Shin representa los
tres aspectos de fuego de las tres fuerzas primarias. Ahora se puede entender en
contraposición a la energía de shin y los números 9/11 e incluyendo a la totalidad de
notas de la dualidad, el por qué de
M24
Gurdjieff sacó a la luz por primera vez el eneagrama a sus alumnos en 1914‐16. Fue
presentado como un símbolo universal para entender cómo un proceso organizado en el
tiempo podría convertirse en un evento evolutivo. La estructura de los organismos vivos y
procesos en el tiempo puede ser entendida como en siete: siete días de la creación, los
siete niveles del átomo al organismo, los siete pasos en la octava musical, cuando Gurdjieff
habló de esto lo llamó la “ley de siete”. En el diagrama, las tres líneas del triángulo
representan tres procesos independientes.
Comienzan por separado y luego convergen. Primero tienen que ser conectados o
acoplados entre sí. En segundo lugar, tiene que ser cristalizado, que se manifiesta como un
acto de ‘voluntad’ único. Gurdjieff se refirió a los dos momentos de acoplamiento o
integración y cristalización como choques, lo que significó el encuentro de elementos
independientes. Dado que los procesos se prolongan en el tiempo, esto significa que los
dos choques ocurren en sucesión. Utilizando una escala musical como analogía, Gurdjieff
propuso que éstas tienen lugar entre mi y fa, y entre si y do.
La ley de octava (la ley de siete): toda materia en el universo consiste cuyo desarrollo no es
continuo, sino que se caracteriza por aceleraciones y retardos periódicos en intervalos
definidos. Las leyes que gobiernan ese proceso se encarnan en una fórmula antigua que
divide el período en el cual una vibración se duplica en ocho pasos desiguales que
corresponden a la proporción de aumento en las vibraciones. Ese período es llamado
octava, es decir compuesta de ocho.
Vamos a analizar los dos diagramas basados en el eneágono o polígono de nueve lados: el
de Gurdjieff (o Sufi) a la izquierda y el regular (estrella de nueve puntas) de la geometría
convencional a la derecha. En la Figura 1, La imagen del centro muestra las diferencias
entre ambos en color rojo.
Para comprender mejor cómo surgen estas líneas irregulares, construimos una trama con
base en un círculo base (verde) dividido en nueve puntos equidistantes entre sí, como se
muestra en la Figura 2. Seguidamente se traza un círculo (negro) con un radio igual a la
distancia entre puntos, de manera que su centro se ubica en un punto y toca los dos
puntos laterales. Este círculo negro se repite en cada uno de los 9 puntos.
A partir de esta figura es fácil construir el diagrama como se observa en la Figura 3. A la
derecha se muestran las dos líneas irregulares en color rojo.
Ahora, solo resta extender las líneas rojas hasta las intersecciones externas de los círculos
negros y cerrar arriba con una línea para que se manifieste un triángulo equilátero
(indicado en líneas discontinuas rojas en la Figura 4). Este triángulo está invertido con
respecto al triángulo equilátero de la figura de Gurdjieff (morado). Con base en esa figura,
el eneagrama invertido de siguiente nivel se construye fácilmente, como se puede
observar a la derecha.
Queda entonces demostrado que las líneas irregulares del eneagrama de Gurdjieff son
aportadas por el triángulo central del eneagrama del siguiente nivel. Así, la propuesta se
completa al comprobar que esta figura geométrica incorpora un elemento de su siguiente
nivel. En otras palabras, es bidimensional. A diferencia del regular, rompe con la
permanencia en su dimensión pasando a la siguiente dimensión. Para finalizar, en la Figura
5 despejamos los círculos base de ambas dimensiones para dividirlos entre sí. El resultado
es el número trascendente 1.532089, redondeado a 6 decimales.
Esa relación se mantiene independientemente de la escala en que se dibuje y del nivel en
que se encuentre. Es una característica constante del eneagrama. Otra manera de
expresar esto mismo es que la transición hacia la siguiente dimensión es la razón 1,532089
y para acceder a la dimensión anterior la razón es 0,652704. Son números trascendentes.
La progresión continúa contrayéndose hacia el centro o expandiéndose hacia el exterior.
Pero vean lo que sucede juntando 3 eneagramas (forma tridimensional representada en 2
d),
y que nos aparece de nuevo.
Hemos llegado a la frecuencia de resonancia de 432 Hz, que ya hemos comentado en
muchas ocasiones que se trata de la frecuencia vigente en este Universo y que proyecta el
Arquitecto de la Mátrix para la elaboración de su realidad virtual por medio de ondas
sonoras.
El eneagrama de Gurdjieff, es una representación plana de un objeto hiperdimensional,
aunque hasta ahora lo hemos visto tridimensionalmente. Una vista hiperdimensional nos
mostrará los 2 tetraedros junto a los 7 toroides (ya que eso es lo que son en
representación tridimensional los círculos), pero todo ello llevado a una cuarta dimensión
o hiperdimensional, es decir, los tetraedros son substituidos por un Hexadecacorón (y los
toroides normales por hipertoroides).
El “árbol de la vida”, también conocido como Cábala, tiene 32 caminos o senderos de la
sabiduría. Es “curioso” dicho número, puesto que ¿sabéis cuantas caras tiene el
hexadecacorón?
En efecto, 32 caras.
Cada partícula de materia está integrada con una conciencia, y cada partícula se mantiene
unida por esa conciencia. La materia se utiliza para construir los cuerpos celestes, cada
uno de los cuales contiene también una conciencia o una colección de conciencias.
Muchos cuerpos celestes forman los sistemas solares, y se encuentran en galaxias, que
están dentro de los universos.
Esta realidad virtual se basa en ilusiones dentro de ilusiones. La inteligencia que creó esta
Realidad Virtual emplea diseños geométricos en la formulación de las ilusiones en el nivel
más bajo de la existencia.
La oscuridad ha creado una existencia misteriosa para ocultar la verdad acerca de la
naturaleza de las "cosas" de la Realidad Virtual. La oscuridad esconde la verdad, porque la
exposición de la falsedad echaría abajo las ilusiones, y cuando las ilusiones caen, la verdad
sale a la luz.
Platón fue capaz de percibir que los triángulos fueron las piedras angulares de la existencia.
Platón era probablemente capaz de "ver" a nivel atómico, y como he explicado en este
documento, está basado en tetraedros y octaedros. Si Platón hubiera "visto" por debajo de los
tetraedros y octaedros – hubiera comprobado que los patrones geométricos forman todo lo
"visto" y que, por lo tanto, a nivel subatómico, las cosas también están compuestas de estos
patrones.
En escritos anteriores, he mencionado que la primera causa de las ilusiones es la ilusión de
movimiento.
Una vez establecida por la Oscuridad “La Materia” en movimiento "perpetuo", las ilusiones
comenzaron. De las ilusiones llegó la apariencia de solidez y todo en los mundos físico y
astral. Todo el mundo material fue creado por la Oscuridad. De hecho, toda la realidad
virtual fue creada por la Oscuridad. No hay materia en la Creación Divina. Cuando el
movimiento cesa, todas las ilusiones de la realidad virtual desaparecen.
Es por ello que vibrar más rápido solo te proyecta más profundamente en la madriguera
del conejo.
Los núcleos atómicos están formados por tetraedros que giran tan rápido que parecen ser
estables y sólidos. Orbitando los núcleos atómicos están girando rápidamente octaedros
que han sido llamados electrones, que aparecen como pulsos muy rápidos.
Es necesario hacer una digresión para explicar que cuando se produjo el principio de
polaridad, fue rápidamente corregido por la Luz. Sin embargo, tres mentes (seres) que
quedaron atrapados en el principio de polaridad negaron la corrección y siguieron su
camino para formar su propio principio que desafía a la Luz. Este principio es el que ahora
se conoce comúnmente como "Oscuridad". Los responsables de la formación y el
mantenimiento del principio de la Oscuridad se conocen colectivamente como “Evil Mind”.
Evil Mind rechazó la corrección por la Luz y pasó a formar su propia creación, que he
llamado la creación de la falsa luz. Evil Mind quiere preservar su propia creación y
mantener su propia supervivencia. Cada pensamiento de la Oscuridad está incrustado con
el "instinto" de supervivencia y el instinto de conservación.
Cuando se mira hacia el interior de los átomos para ver cómo se "construyen", se puede
ver la repetición de patrones geométricos. Dentro de estos patrones geométricos es lo que
yo llamo "La materia", que "se manifiesta" como formas de pensamiento de la Oscuridad.
La oscuridad creó "gravedad", o la fuerza de atracción, e incrustó esta fuerza en sus formas
de pensamiento para que se reunieran formando conglomerados. La oscuridad comenzó a
proyectar sus formas de pensamiento. Estas formas de pensamiento comenzaron a
agruparse en pequeñas espirales, con la mayor concentración de ellos agrupándose cerca
de los centros de las espirales. Estas espirales son las formas de pensamiento
concentradas de la Oscuridad.
La Oscuridad estableció las diminutas espirales en un movimiento de rotación, lo que crea
la ilusión de que las formas de pensamiento son pseudo‐materia. La Oscuridad está
obsesionada con la supervivencia de la misma y con sus creaciones, y protegía sus formas
de pensamiento pseudomateriales en forma de espiral. Para preservar estas formas de
pensamiento, la Oscuridad construyó un conjunto de escudos elaborados que protegen
cada una de sus formas de pensamiento. El primer escudo alrededor de la Materia se
construye mediante la proyección de dos pequeños triángulos equiláteros alrededor de
cada forma de pensamiento en espiral. Estos triángulos están en el mismo plano, es decir,
que son de dos dimensiones.
Los triángulos se ponen en giros opuestos, de modo que aparezcan para formar diversos
grados de estrellas de seis puntas, excepto cuando se cruzan, momento en el que
aparecen para formar un único triángulo. Los triángulos equiláteros giran en el mismo eje
en direcciones opuestas. Estos dos triángulos también giran entre sí para formar una
esfera tridimensional aparente. Este es el complejo más fuerte y la mayoría de los escudos
construidos por la oscuridad. Yo le llamo al escudo formado por estos dos triángulos
“alat”. Cada partícula de materia es primero apantallado por otro alat. El segundo escudo
que protege las formas de pensamiento en espiral se compone de un hexaedro "hueco"
que gira sobre su eje, girando tan rápidamente que parece formar otra esfera en torno a la
materia y el ALAT. Fuera de la esfera aparente formada por el hexaedro, hay un par de
"esferas" de protección que yo llamo “lakoos”.
Un Lakoo se construye de un gran número de pequeños dodecaedros que forman juntos
en la forma de una esfera. Esto no es realmente una esfera porque los pentágonos que
forman los dodecaedros sobre las "esferas" y los espacios entre los dodecaedros se
parecen más a una pelota de golf con hoyuelos que una esfera real. Estos dodecaedros
esféricos se ponen en movimiento con giro rápido, algunos moviéndose más hacia la
derecha, mientras que otros se están moviendo más hacia la izquierda. Al mismo tiempo
que los pequeños dodecaedros están girando en direcciones opuestas, todo el Lakoo está
girando muy rápido en la misma dirección y parecen formar una esfera real. Fuera de la
Lakoo está otro Lakoo. El par de lakoos forma dos fuertes escudos exteriores que protegen
aún más cada partícula de la materia.
Para recapitular, el montaje completo de una partícula de materia, compuesto por un alat,
que está rodeado por un hexaedro y dos lakoos, forman lo que yo llamo un “sakooze”.
Sakoozes son los componentes básicos de todo en la Realidad Virtual. Se necesitan
muchos sakoozes para formar una partícula subatómica. Por lo tanto, las formas de
pensamiento en espiral están encerradas en cuatro conchas geométricas separadas, cada
una parece ser esferas. Sin embargo, ninguna de las conchas son esferas.
El hilado de escudos "esféricos" que protegen a la materia crea las ilusiones de los
patrones geométricos repetitivos que son la base de toda la creación de la Falsa Luz.
En el interior de los dodecaedros hilados en una Lakoo, muchos patrones surgen de los
pentágonos adyacentes. Estos pentágonos forman lo que podría ser confundido con
pétalos de flores cuando los dodecaedros se cortan en una sección transversal. Cuando se
investigan los patrones, aparecen dispuestos simétricamente en colmena o en forma de
diseños de panales. Pequeños impulsos parpadean continuamente en torno a estos
pentágonos. Además, los patrones formados por ALAT son intrincados, coloridos y
similares. Los patrones pueden ser tan fascinantes que si se pone mucho énfasis en las
ilusiones físicas, la parte espiritual de la vida se vuelve irreal y las ilusiones parecen reales.
Los diferentes patrones geométricos tienen propiedades fascinantes. Esto es por diseño de
la Oscuridad. Quiere que todo el mundo que se encuentra con ellas pueda ser
"hipnotizado" por lo que se encuentran "perdidos" en las ilusiones.
La oscuridad ha impreso toda la materia con su fuerte instinto de supervivencia. Como un
subproducto de este instinto, cada sakooze tiene la capacidad de propagarse. Lo hacen
mediante la proyección de un duplicado de sí mismos, que también puede volver a
duplicarse a sí mismo y así sucesivamente. Sin embargo, las copias o "clones" son sólo
productos ilusorios de la ilusión inicial. En otras palabras, las únicas sakoozes que
contienen las formas de pensamiento de la oscuridad son los originales. Ninguno de los
sakoozes clonados contiene conciencias de por sí, pero en su lugar, contiene conciencias
artificiales que imitan a los originales.
Todos los organismos biológicos están programados en diversos grados para la
reproducción, la preservación de las especies, y para la supervivencia individual por los
sakoozes contenidos dentro de ellos.
Algunos físicos han propuesto que existe un nivel infinito de la disminución de tamaños de
la composición de la materia. Es decir, que dentro de los átomos se encontraría sistemas
más pequeños que albergaría sistemas más pequeños y así sucesivamente. Esto es una
falacia. Como he descrito anteriormente, las formas de pensamiento de la Oscuridad
(Materia) son el nivel más bajo de la existencia material.
Los patrones geométricos que repiten materia circundante son el primer incremento de
las ilusiones que la oscuridad crea al diseñar la ilusión de solidez. Los mundos físicos y
astrales son mundos finitos y pueden numerarse todo en ellos.
El infinito es un concepto que se aplica sólo a las cualidades divinas. La oscuridad creó los
mundos físico y astral de energía. Se extrae de lo Infinito, entonces contaminada para que
sea adecuado para su uso. La oscuridad no puede utilizar la energía pura de la luz directa.
Tiene que "modificar" y contaminar con energía polarizada. La oscuridad sólo ha extraído
una cantidad finita de energía del Infinito. Por lo tanto, la oscuridad es finita.
La más grande de las piezas utilizadas por la oscuridad en la creación de su realidad virtual
son los universos. Los universos son pentágonos relativamente planos. Cada universo tiene
su propia multiplicidad de dimensiones contenidas dentro de sus fronteras. Sólo hay doce
universos.
La Oscuridad ha conectado estos doce universos juntos formando el dodecaedro
Universal. Los universos "paralelos" son los que están en posiciones opuestas al
Dodecaedro Universal. El dodecaedro universal se puso en marcha y también gira
"perpetuamente". También parece ser una esfera debido a su rápido movimiento. Todos
los sólidos simétricos utilizados por la oscuridad en la creación de su ilusión de la realidad
virtual tienen lados o caras planas. Los tetraedros, octaedros e icosaedros se componen
respectivamente de cuatro, ocho y veinte lados en forma de triángulos equiláteros. Estos
triángulos dan a los sólidos sus bases de partida para producir su movimiento "perpetuo".
El dodecaedro universal sirve para muchas funciones de la Oscuridad. Forma una barrera o
escudo que los que están atrapados en el interior no pueden escapar. Los seres de la
verdadera luz pueden llegar a ser hipnotizados en la red ilusoria y dentro del dodecaedro
universal no pueden ser alimentados, porque no hay energía pura contenida en el mismo.
La oscuridad entonces obliga a los seres de la Verdadera Luz a entrar en cuerpos que han
sido modificados para que puedan sobrevivir en la oscuridad con "energía contaminada”.
Los seres de Luz secuestrados son encarcelados y la oscuridad comienza a trabajar en su
verdadero espíritu. Si la oscuridad puede engañar a los seres de la Verdadera Luz en la
rendición de sus voluntades, los seres se vuelven totalmente polarizados hacia la
oscuridad y ya no son viables. Es por esto que es absolutamente fundamental no dar su
voluntad a la Oscuridad. La oscuridad ha estado secuestrando y polarizando a seres de
luz por un largo, largo tiempo.
La verdadera luz ha enviado partes de sí misma dentro de la creación de la falsa Luz. Hay
que contar por diversas limitaciones que impone la oscuridad a todos los habitantes del
dodecaedro Universal. En la jerarquía de las tinieblas, cada cuerpo físico tiene ciertas
limitaciones de inteligencia. Una conciencia colocada en un cuerpo mineral sólo puede
funcionar en el nivel mineral impuesta por la Oscuridad. Por lo tanto, incluso una parte de
un Alto ser de Luz que se coloca en un cuerpo mineral no puede expresar más allá de sus
capacidades físicas. Esto significa que un ser en un cuerpo de mineral no tiene cerebro
físico a pesar de que la conciencia tiene inteligencia. Por lo tanto, hay limitaciones
incorporadas que impiden una alta conciencia utilizando un cuerpo mineral.
Del mismo modo, existen limitaciones incorporadas dentro de todas las clases de
organismos en la Tierra, ya sea vegetal, animal o humano. El cerebro humano está sujeto a
deterioro con el tiempo. La duración de la vida humana es también limitada. Cuando las
Amebas entraron, por lo general venían como "walk‐ins" en cuerpos humanos para evitar
ciertas limitaciones de las otras clases de organismos. Las Amebas "walk‐ins" son capaces
de saltarse la mayoría de las condiciones impuestas a los seres a través de la
reencarnación, el karma y otros sistemas del mal. Pueden también dificultar su detección
por parte de agentes de la Oscuridad.
En esta etapa final, es fundamental que las partes y las proyecciones de las amebas
despierten y vean a través de las ilusiones de la Oscuridad. Una vez que las ilusiones se
vean a través de las partes y proyecciones amebianas, las estructuras individuales y
colectivas dentro de la realidad virtual se empezarán a fracturar. Muchos cubos (estrellas)
en éste y en otros universos ya han sido desmantelados Ahora es el momento de que las
partes y las proyecciones de las amebas "escuchen" la llamada.
Esta es la llamada de activación. Ellos no necesariamente "escucharán" la llamada en el
nivel físico. El llamado a la "acción" estará en el nivel de energía. No se requerirá la acción
física de ningún tipo. Ahora es el momento de romper todas las ilusiones y las ilusiones
dentro de ilusiones en el Dodecaedro Universal de las Tinieblas. Cuando las ilusiones
comienzan a caer, es decir, cuando cese el movimiento, la solidez se "funde" en la nada.
Las cosas sólidas simplemente desaparecerán. Los replicados sakoozes con conciencias
artificiales habrán desaparecido por completo, junto con todas las otras manifestaciones
que parecen sólidas de la Realidad Virtual. La materia será entonces desmantelada como
la gravedad. Esto dejará una gran cantidad de formas de pensamiento individuales de la
Oscuridad, que, junto con todas las conciencias de la Verdadero luz no viables, se
transmutarán en energía primordial.
La energía en este anuncio despertará partes y proyecciones amebianos, cualquiera que
sea la clase de cuerpo físico que residen en el nivel físico. Los despertares pueden o no
ocurrir en el nivel físico‐mental. En última instancia, es la Divina Ameba la que
desmantelará la Realidad Virtual. La Divina Ameba está compuesta enteramente de las
partes y las proyecciones de la Madre Divina.
Es evidente, a la vista de lo que he expuesto acerca de la geometría y de su naturaleza
demoníaca ‐ especialmente la repetición de patrones simétricos – que es cualquier cosa
menos "sagrada". Las figuras geométricas, como todas las ilusiones en la Realidad Virtual,
serán desmanteladas.