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Dominio Público: Concepto y Distinción

El documento describe los conceptos de dominio público y privado. Explica que el dominio público incluye bienes propiedad del Estado afectados al uso público directo o indirecto de los habitantes y sujetos a un régimen jurídico especial de derecho público. El dominio privado del Estado incluye bienes regidos por las normas de propiedad privada con algunas modificaciones. También analiza los elementos subjetivo, objetivo, finalista y normativo que definen el dominio público.
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Dominio Público: Concepto y Distinción

El documento describe los conceptos de dominio público y privado. Explica que el dominio público incluye bienes propiedad del Estado afectados al uso público directo o indirecto de los habitantes y sujetos a un régimen jurídico especial de derecho público. El dominio privado del Estado incluye bienes regidos por las normas de propiedad privada con algunas modificaciones. También analiza los elementos subjetivo, objetivo, finalista y normativo que definen el dominio público.
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UNIDAD III

B. Dominio Público:

1. Bienes del Estado. Terminología. Dominio público y privado: distinción y fundamento.

En ésta, como en todas las materias jurídicas, la propiedad del lenguaje mediante el empleo de términos
de significado inequívoco, como señala Marienhoff, facilita y permite un mejor entendimiento.
Primera objeción: La utilización de la palabra “dominio” para este orden de relación, porque el dominio
público es totalmente diferente del dominio privado. Pero si dicha palabra hace referencia a bienes de los
particulares o del Estado, en uno u otro caso, la calificación resulta por demás clara y nos permite
diferenciar un régimen del otro.
 La doctrina y jurisprudencia italianas: Distinguen “dominio público” de “bienes patrimoniales del
Estado”, los que a su vez pueden ser divididos en “patrimonio indisponible” y “patrimonio
disponible”, según resulte de la legislación aplicable.
 Otros autores: Prefieren referirse a “cosas públicas”, superando la concepción de la doctrina clásica
que consideraba que el dominio público sólo estaba formado por bienes inmuebles. Sin embargo, es
cierto que la idea de “cosa” es equivalente a la de “bienes”, como señala la crítica a esta expresión.
El primer autor que empleó la locución “dominio público” para designar a los bienes del Estado que NO
pertenecían al dominio privado, fue Pardessus en su Tratado “des servitudes ou services fonciers”.
Éste es el criterio plasmado por Vélez al redactar los arts. 2339, 2340 y 2342 del C. Civil; y también el
adoptado por el CCyCN.
Ahora bien, el léxico jurídico actual utiliza diferentes vocablos que hacen referencia al mismo concepto
de “dominio público”:
1. Bienes públicos.
2. Bienes dominiales o dominicales, o simplemente “dominialidad” o “dominicalidad”.
Sin pretender, aun cuando se prescinda del objetivo “público”, que ello se refiera al dominio privado del
Estado.

Dominio público y privado: distinción y fundamento


Esta distinción concebida por los romanos responde esencialmente al a circunstancia de que el régimen
jurídico aplicable a ambas categorías de bienes es diferente. Así, el dominio público es inalienable e
imprescriptible, mientras que el dominio privado se halla sujeto a las reglas ordinarias de la propiedad
privada, con algunas modificaciones resultantes de la condición del sujeto que lo posee y la finalidad que
debe dársele.
Las normas que regulan el dominio público se traducen en relaciones de supraordinación de la
Administración para con los administrados, al tener el Estado facultades y prerrogativas exorbitantes de
Derecho Privado. En el caso del dominio privado dichas relaciones casi siempre resultan de coordinación.
Determinación: Determinar cuándo un bien o cosa determinada queda sometido al régimen jurídico del
dominio público es una cuestión teleológica: Es preciso que dicho bien o cosa esté afectado a un “uso
público”, ya sea de forma directa o indirecta.
Según el art. 236 del CCyCN son bienes privados del Estado:

ARTÍCULO 236 CCyCN.- Bienes del dominio privado del Estado. Pertenecen al Estado nacional, provincial o
municipal, sin perjuicio de lo dispuesto en leyes especiales:
a. Los inmuebles que carecen de dueño;
b. Las minas de oro, plata, cobre, piedras preciosas, sustancias fósiles y toda otra de interés
similar, según lo normado por el Código de Minería;
c. Los lagos NO navegables que carecen de dueño;
d. Las cosas muebles de dueño desconocido que NO sean abandonadas, excepto los tesoros;
e. Los bienes adquiridos por el Estado nacional, provincial o municipal por cualquier título.

El fin de utilidad y uso es el que determina la diferencia entre dominio público y privado del Estado:
• Un bien o cosa se considera del dominio público, sometido al régimen pertinente, cuando está
afectado al uso público directa o indirectamente. Por ello, “bienes públicos”, “cosas públicas”,
“propiedades públicas”, “propiedad pública”, son diferentes denominaciones de un mismo concepto:
el dominio público.
Una de las materias propias del CCyCN es la de determinar el carácter o condición jurídica de las cosas o
bienes. En lo referente al régimen de los bienes estatales, corresponde a la legislación de fondo (nacional)
decidir qué bienes son públicos y cuáles son privados, sin perjuicio de la posibilidad de la legislación local
de regular su uso y goce.

2. Dominio Público: noción y elementos (subjetivo, objetivo, finalista, normativo).


Clasificación. Jurisdicción nacional o provincial: Polémica Marienhoff – Bielsa y Salomoni.

Marienhoff: Es un conjunto de bienes, que por los fines que con ellos se quiere satisfacer, se hallan
sometidos a un régimen jurídico especial de Derecho Público.
Cátedra: Es un conjunto de bienes de propiedad pública del Estado, lato sensu, afectados al uso público,
directo o indirecto, de los habitantes y sometidos a un régimen jurídico especial de Derecho Público y, por
lo tanto, exorbitante del Derecho Privado.
La concepción actual del dominio público es de origen puramente doctrinario y jurisprudencial. Una de
las causas que más retardaron la depuración de esta teoría fue la concepción civilista del derecho de
propiedad. Originariamente se pretendió aplicar en materia de dominialidad principios de derecho civil,
que resultaban inarmónicos con la finalidad del dominio público.
Nuestras leyes no comprenden una definición del dominio público, sino que se limitan a mencionar qué
cosas revisten carácter dominial.
Hay que advertir que el dominio público no es creación de la naturaleza; no hay bienes públicos naturales
o por derechos naturales. El dominio público es un concepto jurídico, ya que su existencia depende de la
voluntad del legislador.

A. Elemento subjetivo:
Los bienes del dominio público NO son res nullis, es decir, “cosa de nadie”, sino que pertenecen al Estado
lato sensu. Pertenecen a la Nación, a las provincias, municipios y entidades autárquicas. Por eso es que
nadie puede apropiarse de ningún bien que integre el dominio público.
Los titulares de los bienes deben ser personas públicas estatales que formen parte de la Administración
Pública centralizada o descentralizada.
Las personas jurídicas estatales no pueden ser titulares de ese dominio, y es por esa causa que los bienes
que pertenecen a la Iglesia Católica no integran el dominio público. Y por la misma razón, los bienes que
utiliza un concesionario no necesariamente son de dominio público. Se llaman “bienes afectados a un SP”
y tienen un régimen especial de protección.

B. Elemento objetivo:
Cualquier bien puede incluirse en el dominio público. Bastará con que tenga la aptitud necesaria o reúna
los caracteres para cumplir las finalidades que motivan la institución. El dominio público se ejerce sobre
bienes idénticos a los que integran la propiedad privada.
En consecuencia, siguiendo a Marienhoff, pueden ser de dominio público cualquier clase de bienes o
cosas; objetos corporales o incorporales; inmuebles, muebles o derechos.
 Inmuebles: Son el componente más típico y visible del dominio público. Comprende su superficie,
el espacio aéreo y el subsuelo.
Accesorios: En ciertos casos también integran el dominio público los accesorios de un inmueble
(ej. los faroles de una plaza). El criterio para determinar si el accesorio integra o no el dominio
público supone establecer si contribuye o no en forma permanente, directa o indirecta, a que el
bien dominical cumpla su destino y satisfaga los fines que motivan su institución.
 Muebles: También forman parte del dominio público, aun los fungibles. Ej. los libros de una
biblioteca estatal. Pero no los consumibles porque carecen de la necesaria permanencia exigible
al dominio público.
 Semovientes: Pueden formar parte del dominio público. Por lo general, lo hacen integrando una
universalidad. Ej. los animales del zoo.
 Objetos inmateriales: Como el espacio aéreo, rutas aéreas, radiodifusión y telefonías o la fuerza
hidráulica de un río; los derechos como la servidumbre pública de sirga, o los derechos
intelectuales cuando dejan de pertenecer al autor por aplicación de la ley respectiva.
C. Elemento finalista o teleológico:
Lo bienes que integran el dominio público están afectados al uso público directo o indirecto. El uso público
puede ser colectivo o individual y se halla reconocido por el Código. Ejemplos:
a) Directo: Playas del mar, riberas internas de los ríos.
b) O indirecto: Obras construidas para utilidad común y que permiten la prestación de servicios
como la electricidad. Hay uso por intermedio de otro, aunque no pueda entrar a la central hidroeléctrica,
hago un uso indirecto, a través de la prestación de servicios de electricidad.

D. Elemento normativo o legal:


El dominio público no es una creación de la naturaleza; no existen bienes públicos naturales o por derecho
natural. El concepto de dominio público es una noción jurídica. El régimen legal perfila la existencia de la
propiedad pública del Estado según los bienes que componen el dominio público, sus caracteres,
limitaciones, finalidades e incluso el uso o empleo.
Determinación: La determinación de los bienes públicos naturales y artificiales, su condición jurídica, es
una cuestión civil; comprendida dentro de las facultades que las provincias han delegado al gobierno
federal. Tal determinación sólo puede ser llevada a cabo por ley formal dictada por el Congreso Nacional.
Por ello, el acto administrativo no puede ser nunca fuente atributiva del carácter público o privado de un
bien. La ley nacional civil definirá el carácter público de los bienes.

Artículo 235 CCyCN .- Bienes pertenecientes al dominio público. Son bienes pertenecientes al dominio
público, excepto lo dispuesto por leyes especiales:
a. EL MAR TERRITORIAL hasta la distancia que determinen los tratados internacionales y la
legislación especial, sin perjuicio del poder jurisdiccional sobre la zona contigua, la zona económica
exclusiva y la plataforma continental. Se entiende por mar territorial el agua, el lecho y el subsuelo;
b. LAS AGUAS INTERIORES, BAHÍAS, GOLFOS, ENSENADAS, PUERTOS, ANCLADEROS Y LAS PLAYAS
MARÍTIMAS; se entiende por playas marítimas la porción de tierra que las mareas bañan y desocupan
durante las más altas y más bajas mareas normales, y su continuación hasta la distancia que corresponda
de conformidad con la legislación especial de orden nacional o local aplicable en cada caso;
c. (1) LOS RÍOS, ESTUARIOS, ARROYOS Y DEMÁS AGUAS QUE CORREN POR CAUCES NATURALES;
(2) LOS LAGOS Y LAGUNAS NAVEGABLES; (3) LOS GLACIARES Y EL AMBIENTE PERIGLACIAL Y (4) TODA OTRA
AGUA QUE TENGA O ADQUIERA LA APTITUD DE SATISFACER USOS DE INTERÉS GENERAL,
comprendiéndose las aguas subterráneas, sin perjuicio del ejercicio regular del derecho del propietario del
fundo de extraer las aguas subterráneas en la medida de su interés y con sujeción a las disposiciones
locales. Se entiende por río el agua, las playas y el lecho por donde corre, delimitado por la línea de ribera
que fija el promedio de las máximas crecidas ordinarias. Por lago o laguna se entiende el agua, sus playas
y su lecho, respectivamente, delimitado de la misma manera que los ríos;
d. LAS ISLAS FORMADAS O QUE SE FORMEN EN EL MAR TERRITORIAL, LA ZONA ECONÓMICA
EXCLUSIVA, LA PLATAFORMA CONTINENTAL O EN TODA CLASE DE RÍOS, ESTUARIOS, ARROYOS, O EN LOS
LAGOS O LAGUNAS NAVEGABLES, excepto las que pertenecen a particulares;
e. EL ESPACIO AÉREO suprayacente al territorio y a las aguas jurisdiccionales de la Nación
Argentina, de conformidad con los tratados internacionales y la legislación especial;
f. LAS CALLES, PLAZAS, CAMINOS, CANALES, PUENTES y CUALQUIER OTRA OBRA PÚBLICA
construida para utilidad o comodidad común;
g. Los DOCUMENTOS OFICIALES DEL ESTADO;
h. Las RUINAS Y YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS Y PALEONTOLÓGICOS.

Clasificación
1) En razón del titular del dominio:
 Nación.
 Provincias.
 Municipios.
 Entes autárquicos y descentralizados.
2) En razón de la forma:
 Natural: versa sobre bienes que se hallan en la naturaleza y sobre los cuales no es
posible la intervención de la mano del hombre. Ej. playas.
 Artificial: bienes que son creados o resultan de la acción humana o en los cuales esa
acción es necesaria para que el bien aparezca como tal. Ej. plazas.
3) En razón de la contraprestación: Si el uso es:
 Oneroso
 Gratuito
4) En razón de su materialidad:
 Cosas u objetos materiales: terrestres, hídricos, aéreos o mixtos.
 Bienes, derechos u objetos inmateriales
5) En razón de la jurisdicción aplicable:
 Nacional
 Provincial
 Municipal

Jurisdicción nacional o provincial: polémica Marienhoff-Bielsa y Salomoni (Competencia para determinar


qué bienes integran el dominio público y su régimen Por Ernesto N. Bustelo)
Discusión: Mucho se ha discutido y se sigue debatiendo acerca de si es facultad del Congreso de la Nación,
o por el contrario, de la Nación, de las Provincias y de la CABA cada una en su ámbito, determinar qué
bienes del Estado son públicos y cuáles privados, poniéndose en tela de juicio si es materia propia del
Código Civil o del derecho público, discutiéndose desde hace décadas si es facultad del Congreso de la
Nación o de las Provincias determinar qué bienes son públicos y cuáles privados.
Lo cierto es que en los artículos 2339 y sgtes. del Código Civil y 235 y sgtes. del CCCN, se determinan y
enumeran ciertos bienes que integrarían el dominio público y privado del Estado (nacional, provincial y
municipal), así como también los que pertenecen al dominio de los particulares.
La inclusión de estas normas en el Código Civil redactado por Vélez Sarsfield ha provocado, en la práctica,
que las normas en comentario sean consideradas “el régimen” vigente en la materia, y que la
jurisprudencia de nuestros tribunales las aplique sin merecer mayores observaciones en relación con una
posible ubicación incorrecta de las mismas en un cuerpo de derecho privado, así como tampoco, respecto
de una posible injerencia del legislador nacional sobre asuntos reservados a los gobiernos locales.
Esto seguramente se ha debido a la apuntada inexistencia de un régimen general que regule el instituto
en el orden nacional –fuera del establecido en el Código Civil-, en la CABA y en las provincias, a lo que
debe añadirse la relevante fuerza prescriptiva y expansiva que en nuestro derecho ha ejercido en general
el Código Civil desde su sanción respecto de las restantes ramas del derecho. A todo ello debe sumarse la
inspiración de raíz francesa de este último –“napoleónica”-, país que es considerado como uno de los más
unitarios del mundo.
Doctrina:
1. Marienhoff: Esta manera de interpretar la cuestión, a su vez, se ha visto respaldada por las
opiniones que en este sentido se han expuesto desde el campo de la doctrina, encabezada por
Marienhoff, considerándose que es el código civil el cuerpo normativo en el que corresponde
determinarse la categoría de los bienes, incluyendo la determinación de los bienes “públicos”,
sosteniéndose por ejemplo, que el Congreso tiene facultades para “determinar el carácter de los bienes
en relación con las personas” y que “la determinación de qué bienes son públicos o cuáles privados implica
una cuestión que será normativizada por una norma sustantiva”, ello aun cuando se ha expresado que
ello “no obsta para considerar que el dominio es una institución del derecho público y que su regulación
se efectuará por normas de este tipo, con las debidas competencias de las autoridades locales”.
Esta solución no se ha modificado sustancialmente al sancionarse el nuevo CCyC, ya que en su articulado
se ha establecido qué bienes son del dominio público y privado del Estado Nacional, provincial, CABA y
municipalidades, agregándose que ello es sin perjuicio de lo que dispongan las leyes especiales.
2. Bielsa: Desde otra perspectiva, se ha considerado que la competencia para determinar qué
bienes integran el dominio público es materia constitucional y administrativa, interpretándose que al
determinar qué bienes integrarían el dominio público, el Código Civil invadió facultades
constitucionalmente reservadas por las jurisdicciones locales.
Esta “invasión” fue criticada por Bielsa, quien afirmaba que “la clasificación establecida por el Código Civil
no puede determinar precisamente la división de bienes públicos y privados. El Código Civil, que regula
relaciones jurídicas privadas, sólo puede decir cuáles son los bienes privados del Estado. La determinación
y régimen jurídico de los bienes públicos es materia del Derecho Administrativo. No hay porqué
subordinar el criterio de la distinción a lo que resulta de la simple enumeración de los artículos 2340 y
2342 del Código Civil. A no ser que se diga que son públicos los que no son privados”.
En rigor, desde esta perspectiva, sólo podría admitirse, constitucionalmente, la validez de esta
determinación para tener vigencia en el orden nacional, es decir, respecto de los bienes del dominio
público del Estado nacional.
Y aún en este ámbito la regulación incluida en el Código Civil decimonónico no ha estado exenta de
rectificaciones por parte de la jurisprudencia, por ejemplo, respecto de la disposición contenida en el
inciso 4° del artículo 2342 del Código Civil de Vélez, el que enumeraba entre los bienes privados del Estado
a los ferrocarriles, habiendo decidido la Corte Suprema de Justicia de la Nación, por el contrario, que los
inmuebles afectados directa o indirectamente a la prestación del servicio público ferroviario integran el
dominio público10.
Según esta postura, en esta materia, el Código Civil, en su caso, sólo podría haberse limitado a incluir una
norma como la contenida en el artículo 2347 –art. 238 CCyC-, que dispone que las cosas que no fuesen
bienes del Estado, “son bienes de particulares sin distinción de las personas que sobre ellas tengan
dominio”, pero la determinación de qué bienes integran el dominio público, excede claramente sus
facultades constitucionales (arg. arts. 5, 75 inc. 12, 121, 123 y 126 CN).
En conclusión: Consideramos que la determinación de los bienes del dominio público seguirá sujeta a un
arduo debate. Desde nuestro punto de vista encontramos argumentos sólidos en favor de una capacidad
provincial de determinación de ese carácter acorde con sus necesidades reales locales. Tal sería el caso
del agua de riego en nuestra provincia de Mendoza. Pero no podemos dejar de considerar, como posible
objeción, que dicha sustracción a las reglas de la posesión adquisitiva y de la transmisión de bienes
previstas en el CCyC puede generar conflictos de difícil solución. Entendemos que habrá que estar al caso
concreto para analizar en tales casos todos los perfiles que conduzcan a la mejor solución que respete los
derechos en juego y el régimen federal.

Origen y cesación del dominio público. Afectación y desafectación: concepto, requisitos y


naturaleza jurídica. División jurisdiccional. Protección del dominio. (NO ESTÁ en el programa)

Afectación: Es el hecho o manifestación de voluntad del poder público, en cuya virtud la cosa queda
incorporada al uso y goce de la comunidad. Siempre debe estar referida a bienes cuya titularidad
corresponde al Estado lato sensu. Supone 2 momentos:
1) Objetivo o material: Existencia del bien sobre el cual ha de recaer.
2) Subjetivo o intencional: Declaración de voluntad o accionar del órgano estatal
correspondiente.

Autoridad competente: Para establecer el carácter público de un bien es la NACIÓN por medio de una ley.
Naturaleza jurídica: Como vimos, para determinar la naturaleza de la afectación hay que diferenciar entre:
 Dominio público natural: La afectación sólo puede resultar de una ley nacional, que será la misma
que les otorga su condición jurídica. Es decir, su atribución de carácter público vale como
automática afectación (calificación simultánea a afectación).
 Dominio público artificial: Su creación es local o provincial, consecuentemente la afectación es
una facultad local y ello puede efectuarse por ley provincial, acto administrativo o hecho
administrativo.
No confundir:
a) Asignación de carácter público: Establece que ese bien integrará el dominio público.
b) Afectación al dominio público: Establece que el bien quede librado al uso público.
Requisitos:
1. Debe expresar el asentimiento de la autoridad competente:
 Expreso: Leyes o acto administrativo.
 Implícito: Hechos de la Administración.
2. Debe ser actual y no derivar para el futuro.
3. Debe ser efectiva y no potencial: Que el uso público pueda ser llevado a cabo; pudiéndoselo
realizar por estar disponibles los bienes.

Desafectación: Consiste en la manifestación de voluntad o en los hechos en cuya virtud el bien deja de
estar afectado al uso público. Sale del dominio público para ingresar al dominio privado del Estado o de
los particulares.
Debe emanar de los mismos órganos públicos que dispusieron la afectación, con las mismas formas y
modalidades.
Los hechos que produzcan la desafectación pueden consistir tanto en hechos humanos, como de la
naturaleza. Los bienes naturales generalmente no pueden ser desafectados por hechos del hombre.
Ej. de hecho del Estado que produce desafectación: el cambio de destino de un edificio público que se
sustrae al uso público.
Validez y eficacia de la desafectación: está subordinada en todos los casos a que se haya manifestado el
asentimiento claro de una persona jurídica estatal. También a que ese asentimiento provenga de un
órgano estatal que al hacerlo actúe en ejercicio de su competencia.

Protección del dominio


El dominio público da lugar a que el Estado no sólo tenga el derecho sino también el deber de propender
a su conservación y protección. Esta función puede llevarse a cabo de 2 maneras:
1) Por la propia Administración: actuando en ejercicio de sus poderes, entre ellos, el poder de
policía. Configura la autotutela, que es un privilegio del Estado que le posibilita la utilización de sus propios
medios en defensa del dominio público actuando directamente dentro de un marco de razonabilidad.
2) Recurriendo al uso de medios legales que tenga disponibles: ejerciéndolos ante el PJ. El Estado
puede recurrir ante los tribunales para interponer ACCIONES POSESORIAS Y PETITORIAS a que hubiere
lugar, teniendo también fundamental importancia la protección penal.
El Estado debe obtener una indemnización por DYP que se ocasionen, por su uso ilegal o anormal.

4. Caracteres jurídicos: inalienabilidad e imprescriptibilidad

Hay que diferencias 2 momentos:


1. CC de Vélez: Los caracteres eran inalienabilidad e imprescriptibilidad. Sin embargo, NO estaban
expresos, sino que surgían de otras disposiciones (art. 953, 2336, 2604, 2400, 3951, 3952).
2. CCyCN: Se adiciona el carácter de inembargabilidad e inenajenabilidad; y expresamente se
establecen en el art. 237 los caracteres.

ARTÍCULO 237.- Determinación y caracteres de las cosas del Estado. Uso y goce. “Los bienes públicos del
Estado son inajenables, inembargables e imprescriptibles. Las personas tienen su uso y goce, sujeto a las
disposiciones generales y locales.
La Constitución Nacional, la legislación federal y el derecho público local determinan el carácter nacional,
provincial o municipal de los bienes enumerados en los dos artículos 235 y 236”.

Los caracteres básicos del dominio público son la inalienabilidad y la imprescriptibilidad. Sin embargo,
estos son efectos y no causas de dominicialidad. Esto porque los caracteres mencionados no bastan por
sí solos para considerar que un bien pertenece al dominio público. EJ. los bosques pertenecen al dominio
privado del Estado, los equipos de radiodifusión y TV pertenecen a los particulares.
Lo cual refuerza la idea de que lo que define a un bien como público es su afectación al uso público, directo
o indirecto. Los caracteres tienden a proteger la intangibilidad e integridad del dominio público. Nacen
con su afectación y duran mientras ésta se mantenga.

Inalienabilidad: Implica que los bienes del dominio público están sustraídos del comercio jurídico privado,
es decir, son indisponibles. Esto no significa que estén absoluta y totalmente fuera del comercio jurídico,
pues por ej. pueden ser objeto de derechos especiales de uso. En principio, solo es incompatible el
comercio jurídico de derecho privado. Por lo tanto:
 No pueden ser objeto de CV ni otros actos jurídicos que impliquen la transferencia de su
propiedad.
 No pueden ser hipotecados ni afectados por servidumbres del Derecho Privado.
 No pueden ser embargados ni ejecutados judicialmente.
 No pueden ser objeto de reivindicación ni acciones petitorias.
 No pueden ser expropiados por la misma persona jurídica pública estatal que tiene su propiedad.

Imprescriptibilidad: Es consecuencia de la inalienabilidad y consiste en la imposibilidad jurídica de que


tales bienes puedan ser objeto de prescripción adquisitiva por parte de 3ros.
Al estar fuera del comercio, no se puede ejercer sobre ellos una posesión útil que dé fundamento a la
prescripción. Por lo que tampoco caben acciones posesorias.

5. Uso del dominio público: carácter y naturaleza jurídica. Uso común o general: Concepto,
caracteres. Uso especial o privativo: Concepto, caracteres. Clases de uso: Permiso de uso y
concesión de uso. Naturaleza jurídica de la concesión.

Se han aceptado distintas clasificaciones: La más importante:


• Uso común o general: Le corresponde y lo ejerce todo el pueblo en forma anónima o
impersonal.
• Uso especial o privativo: Le corresponde o lo ejerce en forma exclusiva o individual una sola
persona importando una reserva concreta de una parte del dominio público a favor del usuario.

También puede haber:


 Uso Directo: Es aquel que tiene lugar de manera inmediata, utilizando el usuario el bien de que
se trate conforme a su naturaleza y destino. EJ. quien transita por una calle. Puede ser:
a) Individual: A favor de determinada persona.
b) Colectivo
 Uso indirecto: Es el que tiene efectos de manera mediata. Como ocurre cuando los bienes están
destinados a un servicio público, o sirven a la utilidad, bienestar o comodidad común. También
pueden ser: individual o colectivo.
El uso por regla es gratuito, pero no constituye un elemento esencial, puede darse el caso de que sea
oneroso. Ej. el pago de un peaje. En estos casos la onerosidad debe resultar o fundarse en ley para ser
realmente válida.

Uso común o general: Es el que pueden realizar o ejercer todas las personas por su sola condición de tales,
sin otra restricción que la de observar las disposiciones reglamentarias dictadas por la autoridad
competente. Ej. transitar por las calles, contemplar un monumento o lugar histórico, consultar un libro o
biblioteca pública.
El usuario debe ser, en principio, anónimo, indeterminado, no individualizado (que uno lo use no implica
que otro también lo use). Sin perjuicio de que en ciertos casos la individualización pueda llegar a tener
otras motivaciones.
Caracteres
 Libre: Sin estar sujeto a permisos o indemnización previa.
 Gratuito: Por lo general. Se acepta en ciertos casos su onerosidad. Ej. museos.
 Igualitario: Todos los usuarios deben tener un uso semejante sin distinciones de ningún tipo.
 Sin límite de tiempo: Los bienes deben estar permanentemente librados al uso público y no en
forma esporádica o temporal. Esto no quita que las reglamentaciones fijen horarios de admisión.

Uso especial o privativo: Es el que únicamente pueden realizar aquellas personas que hayan adquirido la
respectiva facultad, conforme al ordenamiento jurídico. Se trata de un uso exclusivo, que ejercen
determinadas personas.
Caracteres
 El usuario debe estar claramente individualizado.
 Debe estar precisada la parte del bien dominial que será usada.
 Es a título privativo: Excluye cualquier otro uso, común o especial.
 Debe ser limitado en el tiempo, precario, con la facultad de hacerlo cesar en cualquier momento,
a su solo arbitrio.
 Por lo común es oneroso.
 Tiene carácter patrimonial: Puede ser objeto de apreciación pecuniaria y en algunos casos podría
ser transferido y puede ser renunciado.
El uso especial puede ser adquirido por permiso o concesión. Requiere siempre la presencia de un acto
expreso del Estado que lo otorgue o reconozca.
No son libres, en principio están prohibidos. La excepción es que, por medio de una autorización, permiso
o concesión, puedan usarlo. Y hay un interés patrimonial, económico, un ejercicio de la industria para
aumentar el patrimonio de quien lo lleva a cabo.
Clases de uso: permiso de uso y concesión de uso. Naturaleza jurídica de la concesión

Permiso de uso u ocupación: Es el acto administrativo en virtud del cual la Administración Pública otorga
a una persona determinada un uso especial del dominio público. Otorgar permisos es una actividad
discrecional de la administración, no está obligada a otorgarlos y puede negarlos cuando lo estimare
procedente.
Naturaleza jurídica: Es un acto unilateral de la Administración. La voluntad del usuario no concurre a la
formación del acto administrativo. Esta, sin embargo, se ve cuando solicita el permiso, lo acepta o lo
utiliza. No constituye un derecho subjetivo: por ser precario y porque su revocación no da derecho a
indemnización. Es un interés legítimo.
Pregunta de mesa: Sin embargo, el art. 101 ley 3909 establece la obligatoriedad de indemnizar la
revocación del permiso cuando se constaten alguna de las situaciones fácticas previstas en la norma:

Artículo 101 Ley 9003 En los casos a que se refiere el inciso b) del Artículo 97:
a) La revocación debe ser fundada y otorgar un plazo prudencial para el cumplimiento del acto
de revocación.
b) No corresponde indemnización si se funda en una modificación de las circunstancias de hecho
existentes al momento de dictarse el acto originario; pero corresponderá, cuando la revocación se funde:
1) En una distinta valoración de las mismas circunstancias que dieron origen al acto.
2) En circunstancias existentes al momento de dictarse el acto originario, que no eran
conocidas por culpa administrativa y sin que mediara ocultamiento por parte del interesado.
3) En una distinta valoración del interés público afectado. Extinción: se extinguen por
revocación (es la forma más común), vencimiento del plazo, caducidad, renuncia, muerte o quiebra del
permisionario y por la desafectación del bien público sobre el cual versaban.

Concesión de uso: Es otro de los medios que puede ser utilizado para otorgar a un particular un uso
especial. A diferencia del permiso, está destinado a actividades que tienen importancia económica o
social, así como las posibilidades del beneficiario tienen un fundamento más sólido.
Naturaleza jurídica: Es un acto bilateral en su forma y efectos. Constituye un contrato administrativo y la
precariedad no es tan inherente a su esencia. Se otorgan en el interés particular o privado de quienes
resultan concesionarios. Confiere a éstos un derecho subjetivo sobre el bien concedido, que es de
naturaleza o sustrato real y regido por el Derecho Público.
Plazo: Es común que sean otorgados por plazos dilatados, por un mayor o menor número de años, aun
cuando nada impide que puedan ser también de corta duración.
Contraprestación: Los concesionarios, al igual que los permisionarios, pueden quedar obligados al pago
de una suma de dinero.
Transferencia: Pueden ser transferidos o cedidos, siempre y cuando no hayan sido otorgados intuito
persona, ya que en este caso es necesaria la autorización previa de la Administración.
Extinción: se extingue por expiración del término, aunque puede renovarse, caducar, revocarse, renunciar
el concesionario, extinción del bien concedido (por desaparición material; si hay desafectación se debe
indemnizar), muerte o quiebra del concesionario, rescisión convencional por acuerdo.
Revocación: Por:
a) Ilegitimidad del acto de concesión.
b) Oportunidad, mérito o conveniencia: Se debe indemnizar, pues el concesionario no puede ser
perjudicado por la Administración. El desapoderamiento del derecho por razón de interés público debe
ser resarcido por el art. 17 CN.

Permiso Concesión
Es un A ADMIN UNILATERAL que la admin Es un ACTO JURÍDICO BILATERAL: contrato
otorga a una persona un uso especial (mera administrativo.
tolerancia de uso) de un bien del dominio
público.
Es esencialmente precario: REVOCABLE por Es REVOCABLE por las mismas causas. Pero SÍ
oportunidad, mérito o conveniencia. En CORRESPONDE INDEMNIZACIÓN, ya que es un
principio, NO SE DEBE INDEMNIZACIÓN. derecho subjetivo que ha ingresado al patrimonio.

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