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El Mundo Espiritual y El Mundo Material Que Nos Tocó Vivir

Es un documento cristiano para el psicoanálisis, que no daña a ninguna persona ni a sistema sociopolítico alguno. Puede ser leído por toda clase de público, y no posee palabras obscenas.
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El mundo espiritual y el mundo material que

nos tocó vivir.


Reflexión de JMTH.

El mundo que nos tocó vivir, está envuelto por fuerzas materiales y
espirituales que interactúan en nuestras conciencias, en nuestros corazones,
en las relaciones interpersonales, etc, etc, etc.

¡Ah!, ¿qué sucede?. Pues sucede que en todas las generaciones han existido
personas que no reconocen el mundo espiritual, por conveniencias propias y
le rechazan a usted, si acepta el mundo espiritual como parte de su vida, que
está regida ciento por ciento por la Voluntad de Dios.

En este mundo en que vivimos, unos nos hemos acercado y aceptado la


Voluntad de Dios sobre nuestras vidas y otros no.

Sin embargo, nadie, pero, nadie, ha podido evitar o revertir un hecho que
Dios le tiene a usted como propósito de Él, propósito que siempre será para
su bien.

La Palabra de Dios, aunque sea de burla para los incrédulos, dice en: Isaías,

Capítulo 49:

1 Oídme, costas, y escuchad, pueblos lejanos. Jehová me llamó desde el


vientre, desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en memoria.
2 Y puso mi boca como espada aguda, me cubrió con la sombra de su
mano; y me puso por saeta bruñida, me guardó en su aljaba;
escogió.

En el verso 8, dice:
8 Así dijo Jehová: En tiempo aceptable te oí, y en el día de salvación te
ayudé; y te guardaré, y te daré por pacto al pueblo, para que restaures
la tierra, para que heredes asoladas heredades.
Sin embargo, el ser humano busca a diario pretextos, para no cumplir
con esta Promesa de Dios y alejarse de la Comunión con el Altísimo.

En el mundo espiritual, habitan los ángeles, los querubines, los santos


de Dios, los arcángeles y demás seres divinos de Dios, pero, en ese
mundo, también habitan los demonios, las gárgolas, y todo ser
espiritual que aceptó por engaño y rebeldía a satanás, como amigo y
defensor.

La Palabra de Dios dice al respecto sobre los que desprecian a Dios y su


Santo Espíritu, en: Deuteronomio

Capítulo 32:
39 Ved ahora que yo, yo soy,
Y no hay dioses conmigo;
Yo hago morir, y yo hago vivir;
Yo hiero, y yo sano;
Y no hay quien pueda librar de mi mano.
40 Porque yo alzaré a los cielos mi mano,
Y diré: Vivo yo para siempre,
41 Si afilare mi reluciente espada,
Y echare mano del juicio,
Yo tomaré venganza de mis enemigos,
Y daré la retribución a los que me aborrecen.
42 Embriagaré de sangre mis saetas,
Y mi espada devorará carne;
Más adelante, continúa revelando el siervo de Dios:

43 Alabad, naciones, a su pueblo,


Porque él vengará la sangre de sus siervos,
Y tomará venganza de sus enemigos,
Y hará expiación por la tierra de su pueblo.
En los versos 46 y 47, añadió el siervo de Dios, Palabra revelada:

46 y les dijo: Aplicad vuestro corazón a todas las palabras que yo os


testifico hoy, para que las mandéis a vuestros hijos, a fin de que cuiden
de cumplir todas las palabras de esta ley.
47 Porque no os es cosa vana; es vuestra vida, y por medio de esta ley
haréis prolongar vuestros días sobre la tierra adonde vais, pasando el
Jordán, para tomar posesión de ella.
El Jordán, puede ser el período de vida que has vivido huyendo de
Dios, pero, existe una Promesa de Paz a vivir a los pies de Dios, donde
llegaste, después de cruzar los avatares de esta vida.

Ese lugar Bendecido por Dios, puede ser la Ciudad de La Habana,


Cuba, puede ser los Estados Unidos, puede ser Japón o China, puede
ser Rusia o Australia, puede ser Londres o Francia, Portugal o
Alemania, y hasta el Polo norte o sur; si buscas a Dios donde te
encuentres; Él te Bendecirá y hará tu vida resplandecer.

Su Palabra dice en: Isaías, Capítulo 44:

2 Así dice Jehová, Hacedor tuyo, y el que te formó desde el vientre, el


cual te ayudará: No temas, siervo mío Jacob, y tú, Jesurún, a quien yo
escogí.
3 Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra
árida; mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre
tus renuevos;
4 y brotarán entre hierba, como sauces junto a las riberas de las aguas.
5 Este dirá: Yo soy de Jehová; el otro se llamará del nombre de Jacob, y
otro escribirá con su mano: A Jehová, y se apellidará con el nombre de
Israel.
En los versos 6b y 7, dice la Palabra de Dios:

Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios.


7 ¿Y quién proclamará lo venidero, lo declarará, y lo pondrá en orden
delante de mí, como hago yo desde que establecí el pueblo antiguo?
Anúncienles lo que viene, y lo que está por venir.

El que desee obedecer esta Palabra y Promesa de Dios, que lo haga, y el


que no desee obedecer a Dios, que lo haga también, del juicio divino, se
encarga el Espíritu de Dios.

Lo reafirma su Palabra en: Deuteronomio, Capítulo 01:

17 No hagáis distinción de persona en el juicio; así al pequeño como al


grande oiréis; no tendréis temor de ninguno, porque el juicio es de
Dios; y la causa que os fuere difícil, la traeréis a mí, y yo la oiré.

En el mundo material que nos tocó vivir, seamos prudentes, laboriosos,


entregados al deber, vivamos donde vivamos, seamos patriotas,
amorosos, dignos de ser llamados Hijos de Dios, prudentes, oidores de
los buenos consejos y hacedores de bien, porque el tiempo va en
marcha, y no habrá segunda oportunidad para arrepentirse de hacer el
mal.

¡Que Dios les Bendiga!. Amén.

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