Sophia Jex-Blake y su vocación por la educación de las
mujeres
Primera estancia en Edimburgo
En la Navidad de 1861, bajo la influencia de esta ruptura pero con el triunfo de sus estudios
en Queen"s College, Sophia regresó a Brighton. Continuó la búsqueda de centros
de enseñanza para jóvenes y en 1862, acompañada de su doncella Alice, viajó a Edimburgo,
donde se instaló en el 3 de Maitland Street y estudió matemáticas y alemán en
las University Classes for Women, además de dedicarse intensamente a la lectura,
identificándose profundamente con la protagonista de Jane Eyre. A finales de mayo recibió
la visita de Elizabeth Garrett, comentada en el capítulo anterior. A pesar de que ella misma
no sintiera entonces interés por la medicina, ayudó a Elizabeth Garrett, realizando
diferentes gestiones, incluso la petición de apoyo social a través de una carta publicada en
la prensa local.
"The shared experience did not result in a deep and lasting friendship between Sophia and
Elizabeth. Each saw much to admire in the other, but their differences in temperament
made them ill at ease in each other"s company. Despite all the help Sophia had given her,
Elizabeth may even have wondered if her application to Edinburgh University would have
been more successful if she had managed it by herself, in her own less forthright manner."
Profesora en Alemania
Sophia mantenía el deseo de conocer distintas instituciones dedicadas a la educación de las
mujeres, tarea que esperaba fuera la vocación de su vida. Pretendió viajar a Francia, lo que
prohibieron sus padres por temor a que la convirtieran al Catolicismo. Finalmente obtuvo el
permiso paterno para viajar a Alemania. Su amiga Miss de Dreux le facilitó residir y
trabajar como profesora con una familia de Göttingen, hacia donde partió el 21 de julio de
1862. Pasó unos dos meses estudiando alemán, dando clases de inglés a la hija de la
familia e informándose sobre instituciones educativas para jóvenes. La más adecuada
parecía ser el denominado Grand Ducal Institute de Mannheim, fundado en 1819 por la
Gran Duquesa Estefanía de Baden, donde sustituyó durante ocho meses a una profesora de
inglés que se encontraba de baja por enfermedad.
La experiencia no fue fácil para Sophia, que tuvo que soportar las burlas de sus alumnas,
por su falta de capacidad para ciertas labores femeninas, como el bordado y la pintura, su
sencillez en el vestir, y su emotividad durante las celebraciones religiosas. Sin embargo,
ganó su afecto y admiración cuando la vieron lucir un elegante vestido con motivo del baile
de carnaval. Completado su periodo lectivo y , tras una enfermedad que la obligó a
permanecer tres semanas más en Mannheim, Sophia regresó a Inglaterra.
Tomó unas largas vacaciones en la casa familiar, hasta que en el otoño de 1864, recibió una
carta del reverendo T.D.C. Morse, rector de Stretford en Manchester, manifestando su
interés "about establishing a Ladies" College in this locality" y pidiéndole que le presentará
alguna señora que pudiera organizarlo y dirigirlo, si no estaba dispuesta a aceptar tal tarea
ella misma. Una nueva oportunidad e ilusión se abría para Sophia. Se trasladó
inmediatamente a Manchester y comenzó a realizar gestiones para la organización de su
Colegio de Señoritas. Pese a una diferencia de puntos de vista sobre el tema de las
oraciones diarias, Mr. Morse aceptó que Sophia llevara adelante el proyecto, en el que
hubiera contado con la colaboración de la escritora Elizabeth Gaskell, quien se ofreció a
actuar como Lady Visitor de las futuras alumnas. Se celebró una reunión para informar a
los ciudadanos y se dio amplia publicidad en la prensa, pero el apoyo financiero era escaso y
tras tres meses de arduo trabajo, Sophia de nuevo tuvo que renunciar a ver realizado un
sueño. Fue entonces cuando decidió llevar a cabo un plan que había fraguado años atrás: la
visita a los centros de estudio para mujeres de Estados Unidos. Antes de partir, visitó a otra
de sus amigas más importantes, Lucy Walker, quien estaba esperando su primer hijo, y con
quien Sophia mantenía una frecuente y afectuosa correspondencia.
La visita a las instituciones educativas norteamericanas
El 27 de mayo de 1865 Sophia partía de Liverpool en el Africa, junto a su amiga y
compañera del Queen"s College, Isabel Bain, y el 8 de junio desembarcaban en la ciudad de
Boston. Pocos días después, conocería a otra persona fundamental en su vida, la doctora
Lucy Sewall, médica residente del New England Hospital for Women and Children de
Boston, "who, at the age of twenty-eight, had already made a name for herself as one of
her country"s pioneer women doctors." En las cartas a su madre Sophia expresa su
satisfacción al compartir el trabajo y el tiempo libre de las doctoras y otras mujeres
profesionales como la astrónoma Maria Mitchell, profesora de astronomía en el Vassar
College.
Tras unas breves vacaciones en las montañas de New Hampshire por consejo de Lucy,
Sophia e Isabel continuaron su viaje siguiendo las indicaciones del Dr. Hill, Presidente de
Harvard. En primer lugar visitaron Oberlin, "the oldest co-educational college in America.
From the time of its foundation it admitted men and women as students and as teachers,
and also made no distinctions based on colour. In 1865 there were 900 students enrolled",
muchos de ellos procedentes de familias pobres, y un tercio de raza negra. A continuación
visitaron Hillsdale College en Michigan, y posteriormente se dirigieron al Mary Institute en
St. Louis, Missouri, una pequeña institución, con tan sólo ciento treinta y dos alumnas,
todas de raza blanca, con amplio número de mujeres entre el profesorado, en la que se
practicaba la tolerancia religiosa y se impartía una enseñanza muy cualificada. Las alumnas
podían obtener los títulos de la Universidad de Washington, accediendo a los mismos
exámenes que los hombres.
Posteriormente. se trasladaron a Springfield, Ohio, donde visitaron el Antioch College,
donde se admitía a todas las personas aspirantes, independientemente de su sexo, raza
o religión. Tanto en Ohio, como en Massachussetts, Sophia visitó gran número de escuelas
públicas de enseñanza primaria y secundaria. Durante este periplo, Isabel Bain decidió
matricularse en uno de los colegios visitados y Sophia regresó sola a Bostón.
El nacimiento de su vocación médica
Estaba invitada a pasar una temporada con una antigua amiga en Nassau, pero prefirió
aceptar la propuesta de Lucy Sewall para residir en el hospital a cambio de ayudar con el
trabajo de tipo administrativo: contabilidad, recetas, etc. Su contacto con las pacientes, la
mayoría mujeres pobres, la llevó a ofrecerse a actuar como capellán, visitando en sus
hogares a las mujeres que carecían de familia o amistades, y haciéndose cargo de un sermón
los domingos durante tres meses. Es en estos momentos, a partir de la
experiencia personal que le supuso su actividad en el New England Hospital for Women
and Children, cuando Sophia comienza a plantearse la que será su vocación definitiva. Así
escribe a su madre el 24 de noviembre de 1865, "...I find myself getting desperately in love
with medicine as a science and as an art, to an extent I could not have believed possible."
Durante un tiempo se debatió en la duda sobre qué carrera seguir: la educación o la
medicina, siempre dirigidas a las mujeres. Finalmente, "she decided to pursue her medical
studies for the time being because, even if she continued with her teaching career, the
medical knowledge could be put to good use."
Sophia pasó un período de vacaciones en Inglaterra durante el verano de 1866. Sus padres y
amistades aceptaron positivamente la posibilidad de que se dedicara a la medicina. Sólo dos
personas le dieron una opinión desfavorable, como recoge en su diario: ""Most people are
much more in favour of Medicine than I expected, " she writes, "except Miss Garrett, who
thinks me not specially suited, and E.S.M., who thinks it indecent of unmarried women
knowing all about these things."" Durante esa estancia se puso en contacto con la editorial
Macmillan para ofrecerles escribir un libro sobre su visita a los centros de enseñanza de
Estados Unidos.
Volvió a Boston el 1 de septiembre de 1866, y dos meses más tarde enviaba a la editorial el
manuscrito de su obra A Visit to Some American Schools and Colleges, que se publicaría a
mediados de 1867. "While working on her book she had come to an important decision:
medicine was to be her vocation." Se matriculó en el curso de anatomía del New England
Female Medical College y comenzó a practicar disecciones, pero pronto descubrió la
baja calidadcientífica de la enseñanza allí impartida. Sophia realizó entonces su primer
intento de acceder a la enseñanza universitaria impartida a los hombres y, junto con otra
estudiante, Miss Susan Dimock, escribió el 11 de marzo de 1867, al presidente y los
miembros de la facultad de Medicina de universidad de Harvard, solicitando su admisión a
la misma. La respuesta llegó una semana más tarde haciendo constar que "there is no
provision for the education of women in any department of this university." Ambas cartas
fueron publicadas en el Boston Daily Advertiser. Sophia y Susan Dimock se dirigieron
entonces a los profesores de forma individual. Algunos de ellos las hubieran aceptado en
sus clases, pero las autoridades universitarias se lo prohibieron, por lo que únicamente
pudieron proporcionarles enseñanza clínica práctica en el Massachussets General Hospital.
Sophia combinaba estos primeros estudios con su trabajo en el New England Hospital for
Women, donde continuaba residiendo. Tras posteriores intentos de ser admitida en
Harvard, Sophia decidió trasladarse a Nueva York e informarse sobre la escuela de
medicina para mujeres proyectada por Elizabeth Blackwell.
En marzo de 1868, seis meses antes de la inauguración de la escuela, fue recibida por
Elizabeth Blackwell en la New York Infirmary for Women, donde ya existía un grupo de
jóvenes que recibían enseñanza de medicina, al que inmediatamente se unió Sophia. "Each
afternoon she attended lectures at the Infirmary; her mornings were spent dissecting, and
studying anatomy at the Bellevue Hospital." Sus planes eran ahora completar tres años de
estudios en Nueva York, trabajar como ayudante de Lucy Sewall durante uno o dos años y
regresar posteriormente a Inglaterra para iniciar su propia práctica profesional. Pero la
realidad sería muy distinta.
Tras dos meses de trabajo y estudio en Nueva York, Sophia regresó a Inglaterra para las
vacaciones del verano de 1868, acompañada por Lucy Sewall. "Sophia"s arrival in London
almost coincided with the announcement that the Society of Apothecaries had altered its
constitution. In future, candidates for examination would have to produce certificates to
show that all their training had been obtained in the Society"s classes." La puerta de
entrada a la ciudadela inexpugnable utilizada por Elizabeth Garrett se había cerrado para
otras mujeres. Sophia regresó a Boston con Lucy e intentó una vez más ser admitida en
Harvard. Rechazada de nuevo su solicitud, decidió trasladarse a Nueva York y realizar los
estudios en el Women"s Medical College de las hermanas Blackwell. El 2 de noviembre de
1868, Sophia asistió al acto de inauguración de la escuela, y comenzó sus estudios al día
siguiente. Contaba con la ayuda económica de sus padres y la colaboración de su doncella
Alice, quien se había trasladado a Nueva York, y residía con ella en el 222 de East Tenth
Street.
De nuevo, Sophia parecía haber alcanzado la posibilidad de realizar una ilusión y estaba
satisfecha con su vida de estudiante de medicina. Pero el día 16 de noviembre recibió la
noticia del grave estado de salud de su padre. Regresó a Inglaterra rápidamente, para
descubrir que su padre había fallecido el día 6 de noviembre. Sophia renunció a sus planes
para quedarse junto a su madre. Alice se encargaría de desmontar la recién estrenada casa
de Nueva York. Era el final del sueño americano de Sophia Jex-Blake.
A finales de 1868, la editorial MacMillan se puso en contacto con Sophia, para encargarle su
contribución a una colección de ensayos sobre la educación de la mujer bajo la dirección de
Josephine Butler, en la que también contribuía Frances Power Cobbe. Sophia aceptó
escribir un capítulo sobre la medicina como una carrera para la mujer.
Este ensayo comenzaría con una breve revisión del lugar de la mujer en la historia de la
medicina para concluir con una apelación a las universidades británicas solicitándoles abrir
sus puertas a las mujeres. Este ensayo sería el germen del libro publicado por Sophia Jex-
Blake en 1886, bajo el título de Medical Women, A Thesis and a History, formado por dos
volúmenes: I. Medicine as a Profession for Women, y II. The Medical Education of Women:
I. The Battle in Edinburgh, II. The Victory won.
La batalla de Edimburgo. La batalla legal por el acceso de las
mujeres a la formación y práctica como doctoras
Los años pasados en la universidad de Edimburgo, desde 1869 a 1874, constituyen un
capítulo fundamental en la biografía de Sophia Jex-Blake. Durante estos años cursó la
totalidad de materias y realizó las prácticas hospitalarias requeridas para optar al título de
la facultad de Medicina de la universidad de Edimburgo. Al mismo tiempo, desarrolló una
continua actividad para tratar de superar las numerosísimas dificultades que impedían su
acceso y el de sus compañeras a la universidad y el posterior ejercicio de la profesión.
Publicó artículos en la prensa, dio conferencias y, en 1872, publicó la primera edición de su
obra Medical Women. Ella fue, indiscutiblemente, la líder del grupo de mujeres que
accedieron como pioneras a la facultad de medicina de la universidad de Edimburgo, ella
quien realizaba las gestiones administrativas, consultaba con abogados, planteaba
reclamaciones, hablaba con los profesores para lograr se les aceptase en sus clases y salas
de hospital, acudía a la prensa, etc.
Todo ello provocó que en dos ocasiones, en octubre de 1871 y en octubre de 1872,
suspendiese el Primer Examen Profesional (de los cuatro exigidos para obtener el título) en
la facultad de Medicina de la universidad de Edimburgo. En la primera ocasión su energía
había estado especialmente dedicada a conseguir que ella y sus compañeras, pudieran ser
admitidas a dicho examen, como se verá en detalle en el capítulo siguiente. En octubre de
1872, Sophia tuvo que dedicar las semanas anteriores al examen a reunirse con sus asesores
legales y planear la defensa de las mujeres en el litigio contra el Tribunal de la Universidad,
para conseguir se les diesen las facilidades necesarias para completar sus estudios. En
fechas cercanas al examen cayó gravemente enferma una amiga que vivía en Falkirk, a unas
veinte millas de Edimburgo. Sophia acudía a atenderla. Realizó la primera parte del examen
el 22 de octubre, y marchó a pasar esa noche cuidando a su amiga enferma, para regresar al
día siguiente a realizar el segundo examen, teniendo que recibir a un abogado antes de
entrar en el aula.
Sus compañeras aprobaron en 1871. Ella, que luchaba por abrir un camino, no individual,
sino colectivo, sufrió la humillación de suspender por dos veces. Dos años más tarde, con
motivo de la discusión de un proyecto de ley a favor de la matriculación de las mujeres en
las universidades escocesas, el diario The Times publicó un artículo en que criticaba la
actuación de la universidad, pero también aludía, irónicamente, al fracaso académico de
Sophia Jex-Blake. Isabel Thorne se apresuró a enviar una carta periódico, publicada el 18
de junio de 1874, en defensa de Sophia, haciendo constar que la verdadera causa de su
suspenso, no a la falta de capacidad o dedicación al estudio sino ""her unselfish devotion to
the interests of her fellow students."" Cuando Sophia vio esta carta reaccionó
impulsivamente. El Times del 20 de agosto publicaba su réplica, en la que veladamente
acusaba al tribunal examinador de haberla suspendido indebida e injustamente. Ello
provocó un nuevo enfrentamiento entre Sophia y la facultad de Medicina de Edimburgo.
Los seis profesores examinadores, Drs. Crum Brown, W. Drumbeck, Benjamín Bell, William
Robertson y el Decano J.H. Balfour enviaron una carta publicada el 29 de junio en el Times,
a la que de nuevo replicó Sophia. En esta ocasión ella tuvo la última palabra, pero sin la
aprobación de sus compañeras que temían este incidente repercutiera contra su causa justo
en el momento en que se pretendía conseguir apoyo parlamentario y se iniciaba la
fundación de la Escuela de Medicina de Londres. (Ver cartas en Anexo II).
En el verano de 1874 crea la London School of Medicine for Women, fruto
fundamentalmente de su voluntad y gran capacidad de trabajo y continúa una importante
actividad posterior para lograr la modificación de leyes que permitieran el acceso de las
mujeres a los Examining Boards (Tribunales Examinadores) y posteriormente a la
universidad. Dada la importancia que la acción de Sophia Jex-Blake tuvo para la causa de
las mujeres doctoras, se estudiarán estos períodos de su vida en detalle en los capítulos
siguientes.