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La Mixteca

ANTROPOLOGÍA
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15° ANIVERSARIO

[Link]

AMIXTECA
Tres mil años de cultura en
Oaxaca, Puebla y Guerrero

EXCAVACIONES RECIENTES
EN HUAMELULPAN, TUTUTEPEC,
CERRO DE LAS MINAS
YTEPOSCOLULA

CÓDICES MIXTECOS
JOYAS DELARTE
PREHISPÁNICO
ARQUITECTURA COLONIAL
DEOAXACA

LOS MIXTECOS
EN LA ACTUALIDAD

LOS DIENTES
TESTIGOS DE LA
EVOLUCiÓN DEL HOMBRE

PRIMERAS
PUBLICACIONES
MEXICANAS DE ARQUEOLOGíA

" RESCATE DE UNA TRADICiÓN


EL'ALTAR DE DOLORES VOL. xv - NÚM . 90 $ 60
Sla'tQl(lOllW'la
Oidl93 30 38VHV Oi'IJH<H'ISOrJSNOl
~gl~:~;~~ ~~
OlH3iSINIW
COllsejo Nnciollnl pam In Cultum y las ArIes Editorinl Rníces, S.A de C. V. [Link] arqueomex@[Link] suscripciones@arqueomex .com
Presidente Presidente
SERGIO VELA 5ERGIOAUTRE) MAZA
11Istihlto Nadonlll de A1Itropología eHistoria Directora General
Director General MARlA NIEVl5 NORIEGA DEAUllm
A~SODEMAR1A VCA;\IPC6 15° ANIVERSARIO ~
A r queolog í a Me xi cana

arqlJ~l~ ~gla
Directora: MARIA NlEVES NORIEGA DE AUTRE'
Editor: ENRIQUE VELA
Diseño: FERNANDO MOJ\TTES DE ÜCA
Redacción: ROGELlO VERGARA
Asistencia de redacción: José Luis AJonso, MARTlf\ YÁÑEZ CHIRIl\O
lnvestigación iconográfica y archivo de imagen: Jost CABEZM
H ERRERA, DAKIEL D IAZ
Administrador lVEBy diseño: SAMARA V'LAzQUEZ
Traducción: EUSA RAMiREZ
Asistente de la direcci ón: ANA CECILIA EsPI~07A
Portada: Cerro de la Cara. De aquí era un grupo de señores que asistió, en Tilantongo,
Producción: VICENTF [Link]
Fotógr;¡fos: CAKLOS BLANco, RAFAFI DoNIl. MARCO A"frONIO PAel [[;CO,
a la enlronización de 8 Venado, Garra de Jaguar. Códice Nuttall, lado 1, lám. 60.
RE:PROGRAFIA' MARCO ANTONIO PACHECO RAleES
B OKIS DE: S\\A~
llustradores: KISHIKO ONO, Josf LUIS TEl'\ORJO ROORICUEZ

Agradccimitntoa: TERESA CASn::LLO, RICARDOP~RL¿; E!>CA.\IILU, A!\:A 5,\1\


VICENTE CIIARU'E, VERONICA ZARAGOZA, TRL~IDAD DURÁN REVISTA BIMESTRAL, MARZO-ABRIL DE 2006
VOLUMEN XV, NÚMERO 90
Comité Científico-Editorial: AAN C) I'HERS, PABLO EscALA!\'Tf GoNZAlOO,
JOAQLIN GARCIA-BÁRCEI'M, Bóll'ARDO CARdA MARTlNEz, LEONARDO LórEZ
LIJ)Á.'l, EDUARDO MATOS MOCTEZUMA, AlEJAI\'DRO MAKrL'\EZ MURIEl,
ENRIQUE NALDA, MARIA N IEVES NORIEGA DE AUTREY, Jos~ Er..IIUO PACHECO,
RIC...\RDO POZAS HO~("A~rrAS( MAR:fA TFRF5A UR1.l¡RTF CA5TAÑEDA
Consejo de Asesores: A1\THo\'ry A'\JORE\\'S, ALFREDO BARRERA RUBIO,
CLAUDE-E BAUDEZ, BFATRIZ BRA.l\'lFF, }OHAN\iA BRODA, JüRGE' K.
BRÜGGbMANN t, ROBeKI COBEAN, MA. JOSÉ CO'J, Át.,¡GEL GARCIA COOK,
ROBERTO GARCÍA MOLL, NORBERTO eo\ÚlEZ, REBECO eo\iZALEZ LACeK,
FRA..'\CISCO Go'ZÁlEZ Ru t , NIKOL.\I GRLlJE, PmR Jl\ft'\EZ, THO\IAS LEE,
Al "'EOO LóPEZ ACSTT", LEO" ,"OO LórEZ LelA \, LCIS ALBEKIU LOPEZ
w., Ll"'" M'''''\lILLA. 51\10\ M ,IKI 1\, ALBA [Link] MAsrACHE
t, EOVAROO MATOS, UlRI" MIRA\JBrI l. Do\U\lQLE MIO rrLET, ~1.\R\
E MILll'R, Jr~v;~10\1 \R IS- RLII, C IRLOS "" 'RRHL, X.,I IlR:\OG\. u ,
DOSIER
I'o\c.....' o O1m7. Jmm R. PARSO" , H I \; I'HE\I, ROSA Rn~.\ RC",lli,
WllUAM T.S .. 'T.lFR5, M-\RI~\[f' &FRR-\ PLCHI;, PEltR l\IIDI,Ono 24 La cultura mixteca
ScHÓ'DC6., hul'E SOl 1<, RO\:W)SroRF'. B'OB IR, ~HR~, DAIID S. SIL\RT,
CmRCJi [Link]~Kl , PHlUr WElC~.'\"O, \1uoos W~'TrR
Esta cultura se distingue no sólo por
su profundidad y conti nuidad histórica,
Coruejo Cientlfico Fundador: JOAoufN GARCfA-BÁRCr"JA, ALEJ!\'-:DRO
sino por ser la fuente de algunos
MAml\:F7 MLKJEl, Al n~ GUAOAll"rr MA5TACJIf FlORES t. ESRIOLL N\WA
de los códices prehispánicos más
Editorial RII(Cf~, S.A. dt' C. v. importantes que se conocen, y por la
Director.. general: MAKfA NlEVES Nm:IFGA. DE AUTREY
extraordinaria calidad de su arte. Las
Administr;lción: FRANCISCO GoNZÁlfZ
Ventas: MA. ENRlQVETA CAvno, H AYDE~ Gor'l.;ZÁl EZ exploraciones en las distintas áreas
Asistente de la dirección general: ANA LllIA ISAKKA de la región han mostrado que la
Ci,culación: MARIA EUCJ;"IA jIMtNcz, JE5~S M, GOVELA
Repre~ e ntanlf legal: A1\CEIINA CuC
Mixteca , al igual que la de sus vecinos
Infornuci6n, ventas y suscripcion c5: te!. 5557-.5(X)l. exts. 5120 y 2061, zapotecos, era una sociedad compleja .
0 1800-4 RAICF.S suscrlpcionl!S®arqueoml![Link]
Correspondencia: EDITORIAL RAlCES, RODOLfO GAO'iA 86,
COL Lo\lASDE 50'1HO, DfI. MIGLEL HIDALGO, C,
P.11200, 26 Códices mixtecos
M~XICO, D, F.,
tel. 5557-5004, prehispánicos
fax 5557-5078 y 5557-5004, exl. 5163
[Link]
Manuel A Hermann Lejarazu

© Arqueologro Mtxicallll es una publicación bimestral editada y publicada por Editorial


Rafees / Instituto Nacional deAntropologfa e Historia. Editora responsable: Marfa Nieves
Noriega Blanco Vigi!. Certificado de Ucitud de Título núm. 7593. Certificado de Licitud de
Contenido núm. 5123, expedidos en la Comisión Calificadora de Publicariones y Revistas
28 La Mixteca y los
delaSecretarfa deGobcmación. Registropostal núm. PP()9..()151, autorizadoporSepomex. mixtecos_ 3 000 años
Registro núm. 2626 de la Cámara Nacional de la Industria Editorial i\lexicana. Reserva
de uso de título núm. 1938-93. ISSN 0188-8218. Prt'prt'lIS11 e imprt!5iól1: Offset Multicolor,
de adaptación cultural
S.A. de C.V.• Calzada de la Viga 1332. c.P. ~30. México, D.F., te!. 5633-1182. DistribuciólI Ronald Spores
tll ti Di5trito Ftderal: Unión de Voceadores)' Expendedores del D.F., Despacho Guillenno
Benítez Velasco, Av. Morelos 76, CoL Juárez. t-.léxico. D.F., c.P. 06200, teL 5703-1001. La Mixteca de Oaxaca-Puebla es
Distn1mciÓII en los estados y locales cmados: INTERMEX, SA de C.V.• Lucio Blanco 435,
CoL San Juan TIhuaca, Azcapotzalco, México. D.F., c.P. 02400. considerada por muchos estudiosos
La presentadón y disposición en conjunto y de cada página de Arq/lrolQglÍJ Mfxicm/a
son propiedad del editor. Derechos Reservados © EDITORIAL RAfCES, S.A. de C.V.
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reproducción parcial o total, directa o indirecta, por cualquier medio o procedimiento.
del contenido de la presente obra, sin contar con la [Link]Ón previa, expresa y por rica en recursos naturales , culturales e
escrito del editor. en ténninos de la legislación autoral y, en su caso, de los tralados
internacionales aplicables, la persona que inIrinja esta disposición, se hará acreedora a
históricos, y los mixtecos formaron una
las sanciones correspondientes. de las civilizaciones más brillantes de
La reproducción, uso y aprovechamiento por cualquier medio de las imágenes
pcrtenecientesal patrimonio cultural de la nación mexicana, contenidas en esta obra, está Mesoamérica .
limitada conforme a la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos
e Históricos. y la Ley Federal del Derecho de Autor; su reproducción debe ser aprobada
previamente por "B INAH" y HLa Editorial". No se devuelven originales. El contenido
de los artículos es responsabilidad de los autores. Hecho ('n México.
34 Huamelulpan, Oaxaca
~ G G' ez
I InstItuTO
ClrcUloclón certlflCodo por el
Verlltcador de MedIos
R9lOIISIIO No. 087 I 13
36 Huamelulpan y Tayata , Oaxaca 53 Los doc umentos
nd¡ew k. B II-c ¡... pictográficos de HISTORIA DE LA
de Jesús Nava Klvera, reresa la Mixteca Baja ARQUEOLOGIA
Palomares Rodríguez e, -" 11 \/8.' [ Jur]
74 Noticias de Herculano.
La Mixteca Baja , en los límites de
Las primeras publicaciones
38 Cerro de las Minas, Oaxaca los actuales estados de Oaxaca ,
mexicanas de arqueología
Marcus Winte, Guerrero y Puebla , es una zona
Leal '[Link] López LUJán
con una historia casi desconocida . Todo parece indicar que los más
Sin embargo, la zona es rica antiguos impresos arqueológicos
en documentos pictográficos novohispanos se remontan a 1748
que hasta ahora han sido poco y 1749. Resulta curioso que uno
estudiados. de ellos sea en realidad el relato
apócrifo de pretendidas visitas a
58 Mixtecos y zapotecos las excavaciones realizadas por
en la época preh ispánica Roque Joaquin Alcubierre en la
Mlchel R Oudljk bahia de Nápoles.
Los documentos sobre los
zapotecos del Posclásico se ANTROPOLOGIA FlslCA
refieren a los enfrentamientos 82 Estudio antropológico de
que tuvieron con los mixtecos. la evolución de los dientes
40 Nicayuju, Oaxaca Sin embargo, investigaciones JoS!; Anlofllo Pompa y Padilla
Verómca Pérez Rodrlguez, Laura recientes indican que la situación La antropologia dental es una
R. Stiver-Wa/sh era mucho más compleja. herramienta muy útil en los estudios
sobre el parentesco entre diversos
grupos humanos.

HISTORIA
18 El altar de Dolores.
Rescate arqueológico
de una tradición mexicana
Rema A Cedilla Vargas
Con la ayuda de las crónicas, se
aborda una tradición muy extendida
en México durante los siglos XVI I,
42 Teposcolula , Oaxaca 63 A rquitectura colon ial
XVIII Y XIX: los altares dedicados
Nelly M Robles Gar' 1,- Qonald en Oaxaca
a la Virgen de los Dolores.
Spores < V JI gasl, '!de
La arquitectura colonial del estado
PIEZA
44 Tututepec (Yucu Dzaa). de Oaxaca forma uno de los
14
conjuntos más ricos , originales Escudo de Acapulco, Guerrero
Un imperio del Poscl ás ico
fy18r~f¡, Cabrera Gu, '1 -ero
en la Mixteca de la Cost a y notables del tesoro artístico de
A rth ur A Joyce Mal f Le\¡ le México.
MITOS Y CUENTOS
INDIGENAS MEXICANOS
48 Los códices de la Mixteca A lta . 68 El pueblo ñ u savi.
Historias de linajes Los m ixtecos 16 Origen del fuego
~ ·1, 'L,b', A 1J&,.4 6 rfolomé
Elisa Ramirez
y genealogías
Manuel A Hermann L 'a, '37 A,qh:Jd
DOCUMENTOS
Los códices mixtecos prehispánicos En Oaxaca , el grupo
co nforman un importante grupo de etnolingüístico mixteco ocupa 86 Códice de Santiago Tlacotepec
documentos cuya temática principal un extenso y variado territorio Xavler Noguez
es la narración histórica y genealógica y se encuentra internamente
diferenciado en muchos QUINTO CONCURSO DE
de los diversos li najes que gobernaron
aspectos . CUENTO HISTÓRICO
en el Posclásico.
94 Miradas
OflllAI He -, 'ández Pliego
y

3 6 CARTAS

10 NOTICIAS

88 RESEÑAS
COI
carlas
FELICITACIONES despido agradecien do la exce- ca ntos, los instrumentos, sus SOBRE ELAMOR
Y SUGERENCIAS lente cal idad de su revista. simbolismos y la propi amente
Ja ime Martin Albo di cha mú sica prehispánica y
[Link] ime@gmai [Link] su rela c ión co n toda la cu ltura ,
en espec ial la que se produjo
en el Valle de Anáhuac. He
arqueología ' enco ntra do y leído var ios

r , artículos sob re el arte preco-


lombino, pero no de la música
en parti cular. Agradeceré pro-

• Siempre me ha gustado la
arqueologia y en especial el arte
mex icano. Compro la revista
desde hace unos años y me
urt
• Mis felicitaciones , los he
seguido desde 1993 en el
fundamente que me informen
en cuál ejemplar se hall a tal
informac ión o, en caso de no
ex istir, sugiero (pido), co n todo
mi amor a M éxico y al arte de
este nuestro país, que se publi-
En relación con la respuesta de
la Dra. Treja al señor Luis Miguel
Qui roz, núm. 89, p. 6, franca-
mente no encuentro satisfactoria
la respuesta sobre su afirmación
pareció excelente el especial lanzam iento del núm . 1 de la que muy pronto. Sé qu e en la de que "el amor es cultural mente
24: Recorridos por Oaxaca. revista ; me sirvió y me sigue escuela donde estudio existe muy reciente". Tal vez lo sea pero
VtJ//es Centralcs. Me pareció sirviendo muchísimo en mi un a c lase relaci onada co n es to, ella no fundamenta esta afirma-
mu y bu eno que ha yan incluido forma c ión como antropó logo pero Arqueología Mexicana ción. Ya Homero hablaba del
descripciones de monumentos en la Universidad Veracr uzana, puecle ahondar en el as unto amor que despertó Elena de Troya,
co loni ales con datos como su y ahora como trabajador en la co n el profesionalismo que ¿es acaso eso reciente?Tal vez ese
estilo arquitectónico. Comisión acional para el De- siempre ha demostrado . amor homérico no corresponda al
En mi opinión el arte colonia l sarrollo de los Pueblos Indíge- Martín de la Rosa Hernández de Erich Fromm porque en Fromm
es tan importante como el pre- nas en Ve racru z. Es una revista lindele_mrh@ya [Link] .mx el amor queda desposeído de su
hispá ni co y deberían de hacer qu e se antoja leer por su con - esencia y no me parece una refe-
ed iciones que traten con mayor tenido claro para todo público rencia válida la de un psicoanalis-
profundidad todo lo referente interesado en la arqueología de ta revisionista que no aportó abso-
al mismo. Hay infinidad de Mexico; en fin, es un materi al lutamente nada ni a la teoría ni a
tema s mu y interesa ntes co mo indi spensa bl e para cualquier la técnica psicoanalítica. (C R.)
las similitudes de 105 templos estud iante. Jorge M. Valencia
cristianos del siglo XVI con los MIro. Uriel Andrade Camacho 03 jorgeva lencia@[Link]
prehispáni cos, el conve nto de agonzalezj@[Link] .m x
San Diego debajo del Teatro Juá- ACLARACIONES
rez en Guanajuato, los túneles AL NÚM . 89
de esta ciudad, la rea lizac ión de • Tengo 20 años y estoy por
los retablos dorados y su evolu- acaba r el bachillerato, so la -
ción, las ci udades am ural ladas mente escribo para felicitarlos
de la costa, la restauración o por su revista ya que a mi
reconstrucción de templos, la parecer es la mejor de su tipo
.-
si mbología y partes de un tem- y otras más, además de que el ¡.Jl
plo barroco, las diferencias entre co ntenido es exce lente, y a mí Ciudad de

el arte barroco mexicano y el


europeo, las c iudades mineras • Quiero felicitar a todo el
me servirá de mucho ya que
es la carre ra por la que tengo
~11xl~

Xodllc,,1 '.
[r. .

.--.
Mp~ELOS
....! .
OKIIula

PUEBLA
y los reales de minas, el rescate equipo de Arqueología Mexi- pasión y quiero estudiar, la
de los conventos en ruin as, las ca na por el maravilloso trabajo arqueo logía. Ojalá y la rev ista
ciudades patrimon io mundi al qu e realizan. Que este año dure muchos años más. Tam- • En el mapa de la p. 75 sobre
de México, en fin , existe gran El Tajín dice Océano Pacífico en
mejore mucho más el fruto de bién espero que saquen alguna
ca ntidad de tem as que también lugar de Golfo de México.
su esfuerzo, ya que llena de in ves tigac ión sobre la ci udad
podrían co ntribuir al co noci - • En la bibliografía del artículo
orgullo ad mirar la calidad de de Iztapalapa, qué fue de ella,
miento de los mexicanos de su de Pablo Escalante, p. 61 , el
su revista. Soy su feli z lec tor quiénes la habitaban, cuánto
legado colonial para su resca te nombre correcto es José María F.
y alumno del Conservatorio duró, qué se ha clescub ierto,
y difusión . Recordemos que en etc. (C R.) Ka zuhiro Kobayashi, es decir, el
Nacional de Música y no he
México se desarrolló un arte ba- apellido es Kobayashi.
podido encontrar algún núme- Miguel Ángel Vargas López
rroco excepcional y único. Me ro que aborde el tema de los miguel_v17@[Link] eR. = Carta resumida

6 ! ARQU EOLOGíA MEXICANA


Instituto Nacional de Antropología e Historia
"~ .~

~
RESTITUYE ASPECTO ORIGIN L DE LOS ASCARONES DE OHUNLIC
Áa~N
ÁM Los mascarones son elementos ornamentales muy comunes en la
arquitectura maya del Clásico temprano (200 - 600 d.C.). Dos sitios
arqueológicos del sur de Quintana Roo los conservan de manera
excepcional: Chakanbakán, aún cerrado al público, y Kohunlich,
donde el visitante puede admirar cinco rostros de casi dos metros de
altura modelados en estuco (cal y arena); cuatro de ellos flanqueando
la escalinata del templo principal y uno más pequeño que remata el
lado sur del último cuerpo del edificio, construido en la cima de una
le la colina repleta de árboles y corozos.
ricos Por las características de los materiales con que fueron elaborados y
el clima al que están expuestos en esta región, la conservación de
es y estos mascarones constituye uno de los retos más grandes de la res-
a la tauración mexicana. En su intervención se han formado generaciones
de restauradores y desde el año 2005 el Instituto Nacional de Antro-
unos pología e Historia (lNAH) inició un proyecto de conservación perma-
le se nente que ha permitido rescatar paulatinamente la iconografía
orig inal y controlar su deterioro.
:asos
A través de años de trabajo en éste y otros sitios del país, se ha establecido una filosofía de conserva-
ción: evitar el uso de productos sintéticos especialmente en los procesos de consolidación, ya que
varios de los problemas actuales para preservar los mascarones se derivan del uso indiscriminado de
consolidantes de naturaleza diferente y no compatible con los materiales originales.
El material con que fueron modelados los mascarones es una mezcla preparada con cal como cemen-
tante y cargas compuestas de arena y sascab, un producto derivado de la intemperización de rocas
calizas, muy abundante en la región, con las que se formó una argamasa que técnicamente se llama
mortero, mejor conocida como estuco, diferente al estuco originar que contiene yeso en lugar de cal.
Las propiedades plásticas de este estuco permitieron el modelado de los relieves que decoraron pro-
fusamente los edificios mayas del Clásico temprano, de entre los cuales, los mascarones de Kohunlich
alcanzaron un nivel excepcional en términos artísticos .
Por el desgaste y agotamiento natural de los materiales, los mascarones empezaron a presentar una
condición de pulverulencia y grandes oquedades en su interior. En las primeras intervenciones que
se llevaron a cabo en los años setenta, cuando no había muchas investigaciones sobre el comporta-
miento de polímeros sintéticos en condiciones de alta humedad y temperatura, como las de los
ambientes selváticos, estos productos fueron aplicados para devolver firmeza al estuco.
Sin embargo, desde el año 1990, ellNAH ha procurado aplicar las materias primas usadas en la manufactura ori~inal de este tipo de ele-
mentos y abrió un campo de investigación en el que busca rescatar las tecnologías tradicionales mayas y la experimentación con aditivos
naturales como gomas y resinas de especies arbóreas abundantes en la región . Así, en los últimos tres años, se ha empleado la cal como
consolidante y como cementante, el polvo de piedra ca liza y el sascab como carga en los morteros o pastas de resane, lo que ha sido alta-
mente efectivo para resolver la pulverulencia.
Otro problema derivado del deterioro al que se han enfrentado los restauradores, es la
o pérdida de fragmentos a través del tiempo, lo que impide la aprec iación original de los
mascarones y la correcta lectura de su iconografía. Desde 2005 se trabaja en la reinte-
gración de las formas perdidas de los mascarones basándose en el registro fotográfico
hi stórico, así como en dibujos y esquemas elaborados desde que fueron descubiertos .
Los cuatro mascarones que flanquean la escal inata presentan características humanas y
atributos asociables a retratos de personajes reales, al tiempo que incluyen elementos no
humanos: enormes ojos, orejeras complementadas con cuatro escualos y fauces serpentinas
a ambos lados. Los mascarones, que actualmente conservan una capa de pintura roja,
debieron tener otros colores aplicados sobre ésta de los que solo quedan algunas evidencias.
El proyecto de conservación que desarrolla actualmente el INAH ha permitido que las
intervenciones se lleven a cabo de manera periódica y programada, una vez al año
después de la temporada de lluvias; en los últimos dos trabajos de campo se ha logrado
controlar la pulveru lencia en el lado norte, se rescató mucha información sobre todo
iconográfica y se han restituido elementos antes no contemplados. [Link] [Link]
noticias
Ciudad de México
Premio Nacional
de Ciencias Descubren colección de piezas
y Artes 2007 novohispanas en la Catedral Metropolitana
El pasado 15 de febrero se Ilevóa cabo la
entregadel Premio Nacional de Ciencias
y Artes 2007 , en disciplinas como lin-
gü ísti ca y I itera tu ra; bella s artes; h istori a,
ciencias so ciales y filosofía ; y ciencias
físico-m atem áti cas y naturales.
El presidente de la República , Felipe
Calderón, galardonó a los ganadores de
cada campo, quienes con su ejemplo y
trayectoria han contribuido al avance de
la cien c ia, el arte y la cultura.
En historia, cien-
cias socia les y fil o-
sofía el premi o fue
para el arqu eó logo
Ed u ardo M at o s
Moctez uma, pr in-
cipa lmente por sus
t rabajos e n Tul a,
Teo tihu aca n yel
Templo Mayor. A la Más de 50 objetos de fina les del siglo XVIII conmemorativas, cinco mon edas de pl a-
doctora Pi lar Gon- se encontraron en la Catedral de la ciudad ta, 11 medallas religiosas, cin co grabados,
za lbo Ai zpu ru se le otorgó el reconoci- de México. Estaban en una caja de plomo c inco cruces de palma , un reli ca rio, un
miento por sus consistentes y destacadas de 15 .5 por 8.2 cm que fue depositada dibujo y un pergamino que da cuenta de
aporta c ion es a la historia de la educa- el 14 de mayo de 1791 , en el interior del las monedas y su procedencia . En general ,
ción en M éxi co y a la perspectiva histo- hemisferio de la torre oriente de la Cate- todos los objetos están en exce lente estado
riográfi ca de la vida cotidian a de la so- dral, por el arquitecto José Damián Ortiz de conservación, aunque serán restaura -
ciedad mexi ca na. de Castro. La caja contenía 23 monedas dos por especialistas deIINAH.

Ciudad de México

Se localizan dos esculturas


prehispánicas en el Centro Histórico
Durante obras llevadas a cabo por el Go-
bierno del Distrito Federal se encontraron
dos esculturas con forma de cabeza de ser-
piente, una en Correo Mayor y República
del Salvador, y otra en Mesones y 5 de
Febrero . Se localizaron a una profundidad
de 1.30 m y ambas fueron reutilizadas
como cimentación de muros de los siglos
XVIII Y XIX, por lo que se desconoce la ubi-
cación que tuvieron en la época prehispá-
nica. El arqueólogo Francisco Ortuño Cos,
del INAH, cree que corresponden a la fase
Azteca III (1400-1500 d.C. ) y que fueron
parte de una alfarda o plataforma de algún
edificio de Tenochtitlan.

l O/ ARQUEOLOGíA MEXICANA
noticias
Quinto Concurso
de Cuento Histórico
Semblanza
Henrietta Yurchenco El Departamento de Hi stor ia de
la Universidad Iberoamerica na
(1916-2007) y la revista Arqueología Mexica-
na ag rade cen la participación
estudios en 1942 y logró compi lar más
de mil piezas de 16 grupos étnicos. En de los jóvenes universitarios en
1990 donó la mayoría a la Fonoteca de el Quinto Concurso de Cuento
la Comisión Nacional para el Desarrollo Hi stó ri co . Laceremoniadepre-
de los Pueblos Indígenas (antes INI), a
la Fonoteca del INAH ya la Biblioteca miación se llevó a cabo el29 de
Nacional de Antropología e HistoriLl. enero de 2008 en el auditorio
La investigación de Yurchenco abar- Ern esto Meneses Morales de
có música de ce remonias, ritua les y fies-
la Universidad Iberoamerica-
tas, así como cancio nes que co ntaban
experiencias personales y curiosas de na. Este año participaron 166
El 9 de diciembre de 200 7 falleció Hen- distintos grupos, como coras, hui cho- cue ntos en la categoría pre-
ri('ttLl Ymch enco, unLl de las i nvestigado- les, seri s, tzotzi les, tze lt ales, tarahu-
universitari a (ga nador: Leonar-
ras más importantes en el campo de la maras y yaquis. En Guatema la grabó el
mCl sica trLl di c io nal de Mé xico y Guate- Rabinal AcM, una obra épica sobre la do Daniel Hernández Pliego,
mala . La etnomusi có loga co menzó sus soc iedad maya. "Mi radas"); 21 c uentos en la
un iversitaria (ga nador: Ricardo
Augusto Iri arteVa ldés, "La san-
Semblanza ca. In gresó a la Aca demia Mexicana de
la Lengua y fue becado por la Fundación gre y el oro"); y 40 cuentos en
Andrés Henestrosa Guggenheim para ll evar a cabo estudios la postuniversitaria (ga nador:
sobre la cultura zapoteca . Gracias a él se
(1906-2008) fonetizó el idiom a za poteco, y además
Carlos Refug io Sánchez Mo-

preparó un alfabeto y un diccionario za- reno, "Ma riposas sagradas").


ProtLlgoni sta de la vida cultura l de México poteca-castellano. A partir de este número y en
en el sig lo xx , Andrés Henestrosa murió Recibió varias distinciones, entre las los dos sigui entes se publ icará n
el 12 de enero de 2008 en la ciudad de que destaca el grado de doctor Honoris
México. Fue poeta, narrador, ensay ista e Causa que le otorgó, en diciembre pa- en Arqueología Méxicana los
historiador, así como un incansable inves- sado, la Universidad Autónoma Metropo- c uentos ganadores.
tigador y defensor de la cu ltura zapote- litana (UAM).

aoenda cultural "ISIS y LA SERPIENTE EMPLUMADA"

Del28febreroal15 de juniodeeste año, se presentará en el Mu-


Exposiciones
seo Nacional de Antropología esta muestra temporal, la más
"COYOLXAUHQUIY EL TEMPLO MAYOR. 30 AÑOS grande en los 43 años de historia del museo. Se reúnen en ella
RECONSTRUYENDO EL PASADO (1978-2008)" lo mejor y más representativo del legado arqueológico de dos
grandes civi Iizaciones: el Egipto faraónico y el Méxi co preh is-
De abril a agosto de 2008 se presentará en el pánico. La curaduría de la
Museo del Templo Mayor una magna ex- exposi ción estuvo a
posición para difundir las aportacio nes cargodelosarqueó-
de las investigacion es real izadas por el logos con mayor
Proyecto Templo Mayor a lo largo de renombre en Egip-
30 años, como el descubrimiento del to y M éx ico: Zahi
gran monolito de la diosa mexica Co- Hawass y Eduardo
yolxauhqui y los rec ientes hallazgos Matos Moctezuma .
arqueológicos en el Centro Histórico. Informes: [Link]
Informes: [Link] .[Link] serpiente. inah .[Link]
FOTO: DMe, INAH

Con información de la Dirección de Medios de Comunicación, INAH

12 I ARQUEOLOGíA MEXICANA
Escudo de Acapulco, Guerrero
MARTHA CABRERA GUERRERO

n 1951 Ignacio Bernal dio a conocer una En la parte frontal del escudo es posible ob- en cada lado. En la parte superior, el brazo dere-
E ofrenda en La Picuda Los Lirios, en Aca-
pulco, Guerrero, en la que sobresale un e,cudo
servar las líneas en negro de! diseño original,
así como las correcciones del artisra, especial-
cho puede ser al mismo tiempo el perfll de la ca-
beza de un ave con plumas o flamas, ta..! vez una
prehispánico de madera, que se encuentra en mente en los círculos. Una vez delineado el di- xiuhcóatl. Asociados al brazo izquierdo hay dos
manos de un colecciorusta de la ciudad de Méxi- seño se extrajeron secciones de la madera para círculos que posiblemente sean un numera..!.
co. Gracias al apoyo del Departamento de Re- darle relieve. Las secciones en relieve tienen pin- El Dr. Bernal sugiere que el máxtlatl es de es-
gistro Arqueológico dellNAH pude estudiarlo. tura roja y amarilla, y las que están en bajorre- tilo mixteco, la rodela un símbolo solar, "tona-
El escudo de madera, dos magníficas más- li eve fueron cubiertas con una pasta o resina. lo", y que la imagen de! escudo es similar a..! per-
caras con mosaico -según e! Dr. Ignacio Ber- Al compamrlo con escudos similares localiza- sonaje ilustrado en la lám. 12 del Códice Nuttall,
nal, similal'es a la máscara que encomró en la dos en otras partes de Mesoamérica, se puede que porta un caparazón de tortuga. En e! sitio
Tumba 6 en C:oixtlahuaca, Oaxaca-, cascabeles sugerir que el escudo está cubierro por un mo- de Palma Sola, en Acapulco, hay una roca con
de cobre, conchas y cuemas fueron saqueados saico; como ya se señaló, en las exploraciones la representación en perfll de una rorruga y al
por "buscadores ue lesoros". Estos objetos aler- de Berna..! se enconrraron plaquiras cuadrangu- centro un disco similar al que porta el del Códi-
taron al Dr. Bernal sobre la importancia del ha- lares de conchas rosa, turquesa y jade. ce Nuttall. Los personajes idemificados como
llazgo, por lo cua..! decidió investigar su proce- En e! \::scudo se ve un personaje con un dis- yahuisen la iconografía mixteca-poblana pueden
dencia. La ofrc:nua M; encontraba debajo de La co solar, de cuyos pies y manos se desprenden ser zoomorfos o antropomorfos; portan un ca-
Picuda de los Lirio> -enorme roca grarutica rer- cuchillos)' de los brazos, quizá flamas o plu- parazón de tortuga y pueden presemar un yel-
minada arrificialmente en punta-, en donde se mas. En dos lados del disco solar aparecen dos mo de serpiente de fuego y muchas veces cuchi-
vt,;n \'arias oquedades formadas por grandes pie- llos de sacrificio. Alfonso Caso lo ha bautizado
dras que semejan una cueva. r,a ofrenda se de- como "el sacrificador-tortuga-xitlhcóat/'. Los
posiró casi en la superficie, entre bloques de pie- ACAPULCO, GUERRERO yahJlis pueden aparecer asociados a escenas de
dra r tierra. Los objetos recobrados en sacrificio, a figuras que descienden del cielo o
comexro arqueológico por e! Dr. Ignacio Ber- introduciéndose en cuevas. Hay también sacer-
nal son: tre, puntas de pcderna..!, que pudieron dotes, dignatarios y personajes en trance chamá-
haber sido cuchillos de sacrificio; fragmentos de ruco que portan atributos deyahlli. Para algunos
GUERRERO
máscaras de madera con restos de mosaico, pla- autores, como Manuel Hermann, cuando un
quitas de turquesa y jade; cuemas de concha rosa personaje esta vestido deyahayahlli, "parece se-
yotra s de piedm; tres conchas SpondY/IIJcon per- Océallo Pacífico ñalar el nombre o apelativo de una especie de
SITIO ARQUEOLÓCICO
forac iones asociadas a un gran caracol que tie- mago o chamán cuya práctica principa..! es na-
ne cuatro perforaciones, qlle posiblemente for- arq\[email protected]ía POBLADO
hualística". Las fuentes históricas sobre Acapul-
mn han un mURr; una placa de pirita, una de jade ca, entre ellas el Tratado . .. de Ruiz de Alarcón,
y otra de obsidiana; conchas y plaquiras cuadran- señalan la existencia de una fuerte tradición na-
gulares de concha rosa, todas eUas posiblemen- formas trapezoidales que -como me ha hecho hualística en el área. Además, para el siglo XV I,
te parte de un mosaico colocado sobre una pie- norar el Dr. Alfredo López Austin-, pueden Nahuala, "lugar de nahuales", era el nombre de
dra redonda y plana, que según Bernal parece ser una representación simbólica de que el per- un pueblo, de una laguna y de los llanos que la
un tezcaCtlitlaPilli; cascabeles de "cobre", y restos so naje porta un caparazón de tortuga. El rodeaban. Desde La Picuda de Los Lirios, de
cerámicos. Berna..! seña..!a que la cerámica corres- personaje, de perfll, tiene un ojo semi cerrado, donde posiblemente proviene la ofrenda estu-
ponde al periodo Tardío propuesto por Gordon en la boca se señalan sus dienres puntiagudos, diada, se ven los llanos y la laguna de Nahuala,
E kholm para Tambuco en Acapulco, que abar- en la mejilla se marcó una línea semicircular y conocida también como Tres Pa..!os.
ca del Clásico al Posclásico Temprano. sobre la nariz se colocó una banda de pintura El estilo de la imagen del escudo de Acapul-
negra. Lleva una orejera muy adornada y un pei- ca es similar a la de los códices mixteco-pobla-
EL ESCUDO nado que se ha asociado con los guerreros. nos. Los atributos descritos sugieren que se tra-
La parte superior del peinado es a..! mi smo tiem- ta de un personaje solar, portando atributos de
El escudo es de madera y circular. Mide 38 cm po parte del tocado, representado por la cabe- yahui que se han asociado al sacrificio y a los po-
de diámetro y 6 mm de espesor y tiene 15 ori- za en perfll de un ave, posiblemente un perico deres sobrenatura..!es. ,!~
ficio s en la orilla, de los que posiblemente col- o una guacamaya. El personaje porta un pecto-
gaban plumas, y dos en la parte central. En el ral con un círculo rojo al centro y un máxtlatl
dorso del escudo se ven dos agarraderas que trapezoidal del que se desprenden dos seccio- Martha Cabrera Guerrero. Arqueóloga por la ENAH.
Candidata a maestra por la Universidad de Sonoma
son parte de la misma pieza de madera, las cua- nes semicirculares. Este tipo de máxtlatl es si- State, California. Premio Nfonso Caso en arqueología
les miden 23 cm de largo y 0.8 cm de altura y milar a los que portan los yahutS en los códices. en 1989. Premio al Mérito Turístico por los aportes a
esrán separadas entre sí por 9 cm. En las orillas delmáxtlatlhay dos círculos, uno la arqueología de Acapulco, Guerrero, en 2005.

14 / ARQUEOLOGíA MEX ICANA


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Mitos y cuentos i nd í genas mexicanos
E LlSA R AMIREZ

Origen
del fuego
sión, en lengua teenek, basta
E n un principio el mundo
fue húmedo y frío, la co-
mida cruda, el cielo oscuro. El
con pedirlo y el dueño lo otor-
ga sin condiciones.
reto inicial, la tarea más urgen-
re delos hombres-animalcs,los El Fucgoem un hombre llama-
héroes-ancestros, fue conse- do Diego, nunca trabajaba. Su
guir el fuego. Con el fuego sur- mujer estaba harta de yerlo
gen la las sociedades organiza- siempre dentro de la casa y un
das, la cultura, la cerámica. Los día se puso corajuda, porque
guardianes del fuego, 1m dioses se la pasaba sin hacer nada, cef-
viejos del hogar, son los más ca de la lumbre. Le cchó agua
antiguos; los relatos sobre e! para que se levantara. Enton-
origen del fuego, de igual 111;\ - ces él se fue a vivir dentro del
nera - y casi unlversalmente-, monte, donde nadie entraba )'
anteceden a los que nos cuen- allí esraba. La gente de la ran-
tan la aparición del Sol y la chería se quedó sin fuego. Se
Luna, del maíz. fueron a buscar al fuego-Die-
El fuego tiene su dueño. Lo go y cuando lo hallaron le pi-
guardan celosamente un viejo, dieron que regresara a la ran- todos 1m
una vieja, los diablos; en algu- chería, porgue ya no tenían hombres. quien ade-
nas ocasiones se dlee cómo lo lumbre. El fuego les dijo que Cuando la lumbre se les apa- más de la cola quemada y un
obtuvieron - una versión ma- ya no iba a regresar, pero gaba, nuevamente le pedían hueco en e! vientre, tiene la
[Link] cuenta de una vieja que qu e si querían les ciaba un ri- prestado el fuego y él lo volvía capacidad para fingirse muer-
lo toma cuando se desprende zón ardiente. Se fueron lo s a repartir. Un día lo hicieron to, que le permitirá engañar al
de una estrella, descascarada. hombres con el rizón, pero an - enojar, pues nomás le hacían perseguidora recuperarse tras
Rara vez se describe a sus pri- tes de llegar a la casa se apagó. perder el tiempo pidiéndole ser destrozado. Así, el tlacua-
meros poseedores, como en el Fueron arra vez a pedir la lum- fuego" (Ramírez Castañeda y cheva hasta donde está el due-
caso cara: bre y otra vez se apagó antes Tepole, 1982). ño de! fuego y le sopla cenizas
"Era un viejo alto, estaba de llegar al pueblo. Así pasó Es por eso que el fuego se en los ojos para que de mo-
desnudo, cubierto con un ta- muchas veces. Regresaron en- obtiene con engaño o robán- mento no pueda ver. Espera a
parrabos de piel de tigre; terua ronces con el dueño del fuego doselo. Los ladrones son per- que el guardián se duerma, lo
los cabellos parados y le bri- y le sacaron el hueso del pie, seguidos, maltratados, marca- encanta, lo distrae, se embo-
llaban espantosamente los lo llevaron a bendecir (Ariel dos; sobre el cuerpo conservan, rracha y cae al fuego -como
ojos. De tarde se levantaba de de Vidas, 2003, pp. 232-233). hasta ahora, la señal de su osa- en e! caso chatino en el que
su banco y echaba ramas y dia: por eso es rojo e! pico de! roba juntos el fuego, e! mez-
troncos a la rueda de lumbre" En general, los primeros colibrí, por eso tiene flamea- cal y el tabaco-, así lo roba
(mito cara contado por Java dueños de! fuego se niegan da la cola e! zorro, por eso se para todos los demás.
Cánare y Casi ano de la Cruz, a compartirlo o lo reparten ven las marcas de tizón en el Cuando regresa con el fue-
en J áuregui y N eurath, 2003, caprichosamente; son envi- pelaje de! ocelote, por eso la go, el pobre tlacuache viene
pp. 299-303). diosos, están enojados o sim- cola pelona y la bolsa en el maltrecho: "Acá, los principa-
Hay diversas maneras de plemente fastidiados: "un vientre del tlacuache. El Pro- les lo agarraron y lo volvieron
conseguir el fuego; en esta oca- hombrecito se lo prestaba a meteo por excelencia es el a armar, así pusieron sus hue-

16 / ARQUEOLOGíA MEXICANA
El Tlacuache robó el fuego y lo
ocultó en el pecho. Tlacuache
sos y todo, pero se equivoca- ser muy brilloso cuyo secreto El Chanal . Colima.
FOTO' A DONlZ RAICES
ron y le pusieron las nalgas guardan los lobos, luz que apa-
arriba y los hombros abajo, rece en el oriente. " Primero,
por eso el tlacuache está al re- nació la luna, su abuela, y te-
vés, gordito de aquí, así de nían su luz. Pero ella los enga-
arriba y abajo, pu's nada. En- ñó. Ocurrió que en la noche se
tonces, mientras estaban ar- produjo un ardor en medio de
mando al tlacuache, encon- las rocas rojas y azules y de allí
traron los cinco carboncitos surgió una lu z, de sapareció ,
que guardó en su pancita y ya brilló de nuevo y luego se apa-
tuvieron fuego, pero al tlacua- gó. [... ] En el fondo del peñas-
che le quedó la cola quemada co, un hombre viejo estaba
por el otro carboncito que acostado; era una roca azul de
agarró" (mito cora contado aspecto horrible. Tenía sus fle-
por Don Tadeo, en Guzmán, chas, una pulsera, sandalias y
2003, pp. 155- 156) . "Todavía un bastón emplumado del cual
muestra la cola pelada y anda emanaba una lu z brillante"
trabajosamente por los cami- Gáuregui y Neurath, 2003, pp.
nos, debido a que el abuelo 303-304).
Fuego, con su terrible poder,
le quebró todos los huesos " Tatevali (el Abuelo Fuego) sa-
(mito cara tomado de Konrad lió de una roca cerca del rum-
Preuss, en Jáuregui y Neu- bo del mar. E l Fuego volaba
rath, 2003, pp. 303-304) . cada noche a uno de los cinco
Por su astucia el tlacuache puntos o rumbo s, creciendo
continúa sus aventuras en nu- cada noche: desde el tamaño
merosos cuentos de engaño en de una luciérnaga hasra el ra-
los que siempre burla al tigre u maño de un disco de dios ... caron su corazón de
otro contrincante -apenas [Se cuenta también el proceso fuego. La zarigüe ya re-
puede entreverse el carácter de domarlo y amansarlo para vivió, pero le quedó el agu-
sagrado que tuvo en los mitos qu e el ab uelo atempere su esos objetos, jero en el cuerpo en el lugar
como donador de fuego, aun- fuerza de structiva.) "Yo soy las plumas se donde había ocultado al fuego
que en ocasiones ambos tipos muy sagrado ('delicado'). N o encenderían. De
(Zingg, 1998).
e, de relato se combinan. puedo apartarme de es te lugar, esa manera, la gen-
Algunas versiones de los pues incendiaría todo el mun- te podría tener fuego siempre
El fuego aparece también tras
.n mitos incluyen la persecución do. Por lo tanto, deberán traer que lo necesitaran. Pero, a pe- el diluvio, cuando los sobrevi-
la del ladrón y la en trega del fue - un incensario, un morral y un sar de eso, el Abuelo Fuego
vientes enfadanalos dioses por
r- go, el robo de los instrumen- cuenco de calabaza. Cuando continuaba siendo todavía tan
ahumar el cielo y manchar el
al toS con los que se hace el fue- estén en camino, humedéz- delicado, que el mundo se in-
horizonte límpido, como se
lS go : la yesca, el malacate, la canse las mano s con agua y cendió. Los hombres-dioses le cuenta en versiones en totona-
a- fó rmula del frotamiento para traigan también cinco piedras rezaron a Nakawé para que sal- co, tepehua y mixe. También es
e- e ncender la lumbre. Entre los pequeñas sobre las cuales pue- vara al mundo. Nakawé se sol-
tepehua una hermosa versión
as ,aquis y los seris, la mosca en- da se ntarme como brasas de tÓ su redecilla y ésta empezó a mixta, con elementos indíge-
)- seña a hacer lumbre al frotar- carbón" . Cuando las trajeron, inundar la tierra con lluvia .
nas y cristianos, en el que el tla-
la se las patas sobre los cadáve- los carbones de fuego saltaron [... ) El Fuego fue domes tica- cuache debe robar el fuego en
lo res y el primer hilillo de humo sobre ellos, quemándolos a to- do y dejó de ser delicado. Pero N avidad, puesto que el niñ o re-
0- es invisible a todos, salvo al do s. E ntonces todos supieron hubo que vigilarle durante cin-
cién nacido tiene mucho frío
10 zopilote o el coyote, que acu- que el Abuelo Fuego era toda- co noches, pues todavía no po- en el establo.
le den de inmediato (Felger y vía muy sagrado. Él dijo: "Yo día entraren todas partes. Cua-
En el próxim o número
z- :\[osser, 1985; Russell, 1904- soy, ciertamente, el más 'deli- tro noches transcurrieron en
ofreceremos el mito de "Cómo
)a 1905) . cado' de todos los dioses. No paz, por lo que la gente des-
apareció Nuestro Abuelo el
E n el norte de México, el re- puedo moverme sin quemar cuidó su vigilancia. A la noche
fuego".
e- la to so bre el origen del fuego todo lo que haya a la vista". siguiente la zarigüeya, Iaúsu
ne es distinto. El abuelo fuego es Entonces el Fuego les dijo a Tewíali, robó el fuego, ocul-
la - u n ser extraordinario al que los hombres que cogieran cin- tándolo en su pecho. La gente
Elisa Ramírez. SOCIóloga. poeta. escn·
) n de be cazarse y domesticarse: co teapali (discos de dio s) y la persiguió y cuando lograron tora para ruños \. traductora. Colabo-
le - es pecie de animal luminoso, cinco plumas. Si les rezaban a atraparla, la mataron y le arran- radora permanente de esta rensta.

MITOS Y CUENTOS INDíGENAS MEXICANOS / 17


El altar de Dolores
Rescate arqueológico de una tradición mexicana
REINA A CEDILLO VARGAS
]
Con la ayuda de las crónicas, se aborda una tradición muy extendida en México du-
rante los siglos XVII , XVIII Y XIX: los altares dedicados a la Virgen de los Dolores -pa-
trona de los hogares, confidente de las aflicciones domésticas y defensora de la
honra familiar-, que se realizaban los Viernes de Pasión o el sexto Viernes de Cua-
resma en los templos y en las casas.

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En la parte superior del altar de Dolores se colocaba a la Virgen de los Dolores, y de ahí hacia abajo, en forma escalonada, velas de cera (12), banderitas
de plata y oro en candeleros , ollitas, ladrillos, pinos y otras figuras de barro sembradas de chía y alegría , platos, macetas, naranjas con banderitas de oro,
frascos, botellones y lamparitas de aceite, entre otros elementos. A los lados del altar se colocaban las macetas de las mejores plantas y al pie se formaba
un tapete con salvado extendido. Dibujo de Jesús Nieto H., tomado de México. Leyendas y costumbres, Editorial Layac, 1945.

18/ ARQUEOLOGíA MEXICANA


De pie, la Madre penaba incisiones de las paredes; se cuidaba que día. Una vez consumada la conquista, co-
junto a la cruz y lloraba no le faltara e! agua hasta que la chía ger- mienza la evangelización y se introduce así
viendo al Hijo suspendido; minara r cubriera totalmente la pieza, la la veneración a las imágenes dolientes, con
y una espada estaba hundida cual adoptaba la forma de un ciprés que, lo que se generan costumbres y tradicio-
en el alma dolorida, como se dijo anteriormente, es uno de los nes de claro origen español a las que, al ser
hecha tristeza y gemido. símbolos de la Virgen María. adoptadas en la Nueva España, se les im-
Stabat 1I1ater primen características propias.
1 LA VIRGEN DE LOS DOLORES Desde la segunda mitad de! siglo XVII,
e! padre José Vidal S.J. promueve en la ca-
n la iconografía cristiana, la Vir- La devoción a la Madre de Dios bajo las pital y gran parte de la Nueva España la

E gen María es uno de los persona-


jes más importantes y represen-
tados en cuadros y esculturas, y e! ciprés
advocaciones de Nuestra Señora de la So-
ledad, de la Piedad, la Dolorosa, Nuestra
Señora de las Angustias, la Virgen de la Es-
devoción a la Virgen María bajo la advo-
cación de Virgen de los Dolores, que an-
tes se invocaba con e! titulo de la Soledad,
fue tomado como uno de los símbolos de peranza y la Virgen de los Dolores, entre pero cuyo culto no estaba muy extendido
la Virgen por las cualidades que se le atri- otras, proviene de! siglo XlII, cuando se fun- (Sedano, 1880, p. 281).
buyen, como ser siempre verde, como la da en Italia la Orden de los Siervos de Ma-
palmera, e! olivo y e! cedro, característica ría o servitas, cuyo objetivo y espíritu era LOS ALTARES
~
que los convierte en emblema de la vida fomentar, di fundir y conservar la devoción
duradera. En la antigüedad se creía que la a la Virgen. Es probable que el padre Vidal haya sido el
madera del ciprés no se corrompía, de ahí En 1519, e! fraile merced ario Bartolo- iniciador de la costumbre de erigir altares a
'lue se considerara símbolo de la inmorta- mé de Olmedo, que acompañaba a Her- la Virgen de los Dolores. A patcir de enton-
lidad, y también representa la angustia, el nán Cortés, erige en San Juan de Ulúa e! ces y hasta finales del siglo X IX era práctica
dolor, e! duelo, la tristeza, pero a la vez primer altar en e! continente americano, común entre las familias mexicanas que el
significa la mansedumbre, la sabiduría y la con el fin de celebrar la misa de Viernes Viernes de Pasión o sexto Viernes de Cua-
esperanza (Monterrosa, 2004, p. 63). Así, Santo y para recordar los dolores de la Vir- resma en algunos templos yen todas las ca-
se le puede encontrar junto con la palmera, gen, 'lue también se conmemoraban ese sas, pobres o ricas, se levantaran altares para
y en algunas ocasiones el cedro, aliado de
la Virgen.
La presencia de! ciprés cerca de la Ma-
dre de Dios explica e! hallazgo de una pe-
'lueña pieza de barro dentro de un pozo
de agua cegado durante las exploraciones
ar'lueológicas en la calle de Bolivia núm.
16, en e! Centro Histórico de la ciudad de
México. Por su rareza, no fue posible iden-
~ tificarla de inmediato y posteriormente,
".' gracias a la investigación bibliográfica, se
pudo establecer e! uso y la función que tuvo
desde e! siglo },.\TlI hasta e! XIX.
Ese objeto, llamado "pino" por los cro-
nistas de antaño, nos permitió recrear una
antigua y arraigada tradición hogareña 'lue
ya no se conoce ni se practica, pero que fue
muy importante para la sociedad novohis-
pana e independiente de nuestro país. El
pino es una pieza de barro anaranjado, de
for ma cónica, de 16 cm de altura, 8 cm
de diámetro máximo, con soporte de pe-
, destal; tiene un ligero engobe rojizo, es
\
hueca y tiene una perforación circular en
la parte superior e incisiones oblicuas y ver-
\ ncales paralelas.
Los pinos se llenaban de agua por el ori-
tlcio y una vez que ésta era absorbida por Durante las exploraciones arqueológicas en la calle de Bolivia núm. 16, Centro Histórico de la ciudad
tas de México, se localizó un "pino" -llamado asi por los cronistas del siglo XVII- dentro de un pozo cega-
e! barro se le pegaban semillas de chía, pre-
lro. do de agua potable. El "pino" con la chia crecida representa al ciprés , símbolo de la vida eterna y el do-
Iba yiamente remojadas, para que segregaran
lor, y formaba parte de los altares de Dolores.
mucílago y pudieran quedar adheridas a las FOTOS; BORIS DE SWAN I RAfeES. ARCHIVO DE REINA CEDILLO

EL ALTAR DE DOLORES 19
conmemorar los dolores de la Virgen; ade- gunos cantores acompañados porun piano
más, es patrona de los hogares, confidente interpretaban e! Stabatl\1ater, musicalizado
de las aflicciones domésticas y defensora por Rossini (1792-1868), para rendir ho-
de la honra familiar. Asimismo, en la colo- menaje a la Madre fuerte y fiel, la Virgen.
cación de! altar participaba toda la familia El alma de la fiesta era e! sermón, que
Rosario modificado de los
y los vecinos. Los preparativos para los al- normalmente decía algún miembro de la
siete dolores de la Virgen ,
tares empezaban dos o tres semanas antes familia, durante e! cual se hacía memoria cada uno con siete Aves
y, según e! historiador Antonio García C\.l- de los siete dolores de la Virgen y que ade- María que hacen alusión
bas (1 Y78, p. 421): más servía como preparación para la Se- a los dolores que sufrió la
mana Santa , en la que Ella viviría los Virgen. Rosarios como

consistían en embadurnar de agua recargada mayores dolores causados por la .[Link]~.¡4tJ,. éste se utilizan en el ejer-
cicio piadoso de la Orden
de chía, jarros, carnales, canraritOs, ladrillos, inmolación de su I lijo. Los tres de los Síervos de María
pinos y orros objetos de barro muy poroso primeros sucedieron en la in- conocido como corona de
de diversos tamaños y variadas formas, cui- fancia de Jesús : 1) María acoge la Dolorosa.
FOTO:ARCHIVQ DE REINACEDlllO
dando de echarles agua diariamente; en sem- en la fe la profecía de Simeón al
brar en platOs y en mace tillas trigo, lenteja, presentar al Niño en e! templo, 2)
cebada, alegría )' arras semillas, preservando María huye a Egipto con Jesús y José,
unos sembrados del contactO con el aire y la 3) María busca a Jesús, perdi-
luz a fin de obtener plantas amarillas y dejan- do en Jerusalén; los otros
do libres orras para que éstas se desarrollasen cuatro ocurrieron en un
normalmeme y adquiriesen su verdor, y, por solo día, el Viernes Santo:
último, en echar el ojo a cuantOs muebles fue- 4) María encuentra a Jesús lores que aquéllas conteruan. [... ] A los la-
sen útiles y necesarios para la imprm1sación en el camino al Calvario, 5) María per- dos del altar se colocaban las macetas de las
y adornos de los referidos altares. manece al pie de la cruz de su Hijo, 6) Ma- mejores plantas y a su pie se formaba un ta-
ría acoge en su regazo a Jesús muerto y des- pete con salvado extendido sobre el que por
Al relacar cómo se colocaba el altar, Gar- cendido de la CrtlZ, 7) María con fía al medio de patrones de papel, se hacían alre-
cía Cubas nuevamenre hace mención de sepulcro el cuerpo de Jesús, en espera de dedor complicadas labores con pétalos de
" ... Ios pinitos y demás figuras de barro que la resurrección (OSI> I, 1992, pp. 205-211). flores, polvo de café y obleas desmenuzadas
servían de adorno y alegoría ... " (ibid., Estos siete dolores son los del formulario y al centro el anagrama de la Virgen. Las na-
p.424). tradicional y se conocen como la corona ranjas y los sembrados sobrantes se coloca-
El Viernes de Dolores se dedicaba a de la Dolorosa, ejercicio piadoso pro- ban en los bordes de las macetas grandes,
evocar los dolores de la Virgen. La festivi- pio de la Orden de los Siervos de María en los del tapete y en cuantos huecos habían
dad empezaba muy temprano, cuando la (OSM, 1992, p. 49) quedado libres en daltar. [... ] Llegada la no-
mayoría de la población acudía al famoso Una vez colocado el altar en forma es- che, se encendían las velas y las lamparitas
Paseo de las Flores, CJue se localizaba en la calonada, se ponía en la parte superior la de aceite convirtiendo el altar en una ascua de
parte sureste de la Plaza Mayor, hoy Plaza imagen de la Virgen de los Dolores, vesti- oro que despedía rayos luminosos de vivísi-
de la Constitución. Tanto e! Paseo de las da de morado y con manto negro, y como mos colores en todas direcciones a la vez
Flores como e! embarcadero de Roldán (si- atributo propio de la advocación una es- que las banderitas tremolaban agitadas por
tuado en el extremo orienre del convento pada o siete puñales atravesando su cora- las ligeras corrientes del viento (Garda Cu-
de la Merced, frente a la Alhóndiga) eran zón, y de alli hacia abajo: bas, 1978, pp. 423-424).
invadidos por una multitud ansiosa de ad-
quirir flores para adornar e! "altar" domés- ...grandes velas de cera, doce cuando me- Con esta detallada relación de García Cu-
tico y cumplir con la piadosa costumbre de nos, adornadas con banderitas de plata y oro bas es fácil imaginar e! hermoso espec-
recordar a la Maclre por excelencia -la Vir- volador y colocadas en candeleros, con los táculo que debe haber sido e! altar, que con
gen- en su aflicción. Por e! hoy desapare- cabos envuelros en papeles de color pica- tanto esmero las familias preparaban para
cido Canal de la Viga transitaban centena- dos, se distribuían simétricamente en las di- ese día. Guillermo Prieto dice que también
res de canoas y trajineras repletas de rosas, versas gradas del altar. Las ollitas, los ladri- se les conocía como "incendios", por la lu-
azucenas, alcatraces, espuelas de caballero, llos, los pini tos y demás figuras de barro minosidad que procedía de ellos.
amapolas, claveles, tréboles, flores de chí- sembrados de clúa y alegría, alternaban con Es importante señalar que la descrip-
charo y jazmines, entre otras flores. los platos y macetas que ostentaban las ama- ción presentada por García Cubas, en la
No obstante que la festividad conme- rillentas plantas del trigo y la lenteja, de la que se basa esta investigación, correspon-
moraba sucesos tristes, también era moti- misma manera que las hileras de naranjas de únicamente a los altares que se erigían
vo para reunir a familiares y amigos que con sus banderitas de oro quedaban inte- en lo que hoy conocemos como Centro
acudían a admirar e! altar y a degustar las rrumpidas por los ramilletes y por frascos y Histórico de la ciudad de México, y que el
ricas aguas frescas preparadas especial- botellones tras de los cuales se colocaban historiador no hace referencia a las esferas =
mente para la ocasión, así como los plati- lamparitas de aceite que, una vez encendi- de azogue, ni menciona que al llegar a las
llos propios de la vigilia. En el siglo XJX al- das, hacían brillar vivamente las aguas de co- casas para visitar los altares los invitados

20/ ARQUEOLOGíA MEXICANA


preguntaban "¿Ya lloró la Virgen?", con el Para teñir el agua se utilizaban diver- zan la salvación. García Cubas menciona
fin de que les ofrecieran un vaso con agua sos producto s químicos, pero las que se que algunos sembrados se mantenían en
fresca. Si García Cubas es tan exacto en los hacían con fruta s naturales tomaban el lugares oscuros para que las peque ñas
detalles sobre los elementos que confor- color de éstas, así tenemos que: la de ta- plantas no adquirieran el color verde y fue-
maban los altares de Dolores, no es posi- marindo representaba el vinagre que se le ran amarillos al crecer, con el objeto de
ble que pasara por alto estas costumbres, dio a Cristo cuando en la cruz dijo "Ten- que al colocarlos en el altar y recibir la luz
por lo que consideramos que son locales, go sed"; la de horchata, por ser blanca, la poco a poco cambiaran de color. Esto sig-
posiblemente de poblaciones cercanas a la pureza de la Virgen; de limón con chía, la nifica que pasaban de la " muerte a la
capital como Santa Anita y Xochimilco, o amargura y las lágrimas de la Virgen; de "vida", en una simbólica resurrección. Los
de lugares como Puebla,Jalisco, Guanajua- jamaica, la sangre de Cristo y el amor de de amaranto (alegría) seguramente fueron
to, estado de México o San Luis Potosí, Él hacia los hombres. una aportación mexicana. En la época pre-
donde aún se conserva la tradición de co- L as flores. Las que adornaban el altar hispánica se hacían figuras de deidades con
locar altares de Dolores. igualmente contienen un significado: las esta semilla que se comían ritualmente en
rosas son la Virgen, que es la rosa mística, ciertas festividades. Por otra parte, la plan-
ICONOGRAFíA DEL ALTAR las rojas representan el amor, la sangre, y ta tiene un color rojo intenso y se le pue-
las blancas, la pureza, la inocencia; la azu- de relacionar con la sangre y el amor; ade-
El altar era una alegoría y contenía todo un cena significa el bautizo, las almas puras más simboliza la unión y el ardiente fuego
lenguaje iconográfico que era conocido y y, al igual que el lirio, es símbolo de la Vir- de la caridad fraterna.
accesible a los novohispanos, significado gen, el ángel de la Anunciación lleva una Las naranjas agrias y doradas son ima-
que ahora es totalmente desconocido para azucena en la mano; el jazmín representa gen del amargo dolor de la Virgen, '-jue se
la mayoría de nosotros. la amabilidad y la gracia; los tréboles son ve coronado por el oro, símbolo de lo di-
la~ El agua. El agua limpia, purifica, vivifica, la Trinidad; la amapola roja significa la san- vino, por ser el metal más puro e inco-
las es transparente, y significa las lágrimas que gre de Crisro y su Pasión; la espuela de ca- rruptible.
m~
la Virgen derramó por los dolores que su- ballero, por sus flores moradas, represen- L os I1IftllCros. G arda Cu bas refiere que
lor frió a causa de la Pasión de su Hijo. Al aña- ta el dolor, la penitencia, y también hay debían de ser por lo menos 12 velas, nú-
.re~
dirle color al agua, ésta tiene otra acepción: blancas y azules, que son la pureza y el cie- mero que puede referirse a los 12 apósto-
de si es roja representa la sangre palpitante, el lo; la flor del chícharo es de diversos colo- les, las 12 tribus de Israel que en forma de
:las martirio, el amor, el fuego, la agonía y la su- res y se escogían las rojas, blancas y mora- estrellas coronan la cabeza de la Virgen, 12
na- blimación; la morada es penitencia y duelo; das en alusión al amor, la pureza y el dolor; símbolos de la Pasión, los 12 meses del año
ca~
la azul es el color de la Virgen, del amor ce- la flor de cinco pétalos es la Virgen María, y las 12 horas del día. La devoción de los
les, lestial, del cielo, representa justicia, nobleza y la de seis es la perfección. creyentes conmemora sólo siete de los in-
ía n y dulzura; en color verde representa fecun- L os sembmdos. Los de trigo simbolizan numerables dolores que padeció la Virgen,
10~
didad vegetal,lamujery la esperanza; la ama- la materia con que está hecha la Eucaris- el número 7 significa totalidad, infinito.
.[as rilla significa el sol y la divinidad; en color tía, la semilla purificada por la redención, Para los cristianos, el3 es símbolo del cie-
de púrpura es sinónimo de poder, espirituali- y los de cebad a, la imperfección de los lo e inteligencia, y el 4, de misericordia, de
íSl~ dad y sublimación. hombres, que a través de la Virgen alcan- la materia y las cualidades del alma; la suma
~·ez de 4 y 3 es la materia más el espíritu (Mon-
Jor terrosa, 1998, pp. 16-20).
~ u~
L os oijetos. Las banderas de plata y oro
volador simbolizan a Cristo y la Virgen,
el Sol y la Luna. Las lamparitas de aceite
_u- y las velas representan la luz de Cristo. Al-
ec- gunos objetos de barro poroso con chía
'on pueden tener un simbolismo, por ejem-
ara plo: los ladrillos, por ser rectangulares,
ién pueden ser la Jerusalén celestial o el huer-
lu- to cerrado; los comales, por su form a cir-
cular, la eternidad; y los pino s, como el
¡p- que se encontró en las exploraciones ar-
da queológicas, al llenarse de follaje adoptan
)n- la forma de un ciprés, símbolo de la Yir-
ían gen María, y por lo tanto se com-ierten en
[ro emblema de fidelidad , esperanza y pro-
~el tección de los cristianos.
ras En los altares de Dolores se colocan tapetes de semillas y pétalos, en los que se representan emble- Dos eran las fechas que estaban dedi-
mas de la Pasión de Jesús y el dolor que sufrió la Virgen por la inmolación de su hijo. Altar de Dolores
las cadas al recuerdo de los siete dolores de la
en el Museo Nacional del Virreinato.
:los -=OTO ARCHIVO DE AEINACEDILlO Virgen María: el sexto Yiernes de Cuares-

EL ALTAR DE DOLORES / 21
ma o Viernes de Dolores y el 15 de sep- e
tiembre. En 1960, el Viernes de Dolores
quedó reducido a una simple conmemora-
ción sin misa propia, y en 1969 el Papa Pa-
blo VI lo suprimió definitivamente. La fies-
ta del 15 de septiembre quedó como
"memoria" bajo el útulo de Nuestra Seño-
ra la Virgen de los Dolores.
La promulgación de las Leyes de Refor-
ma, la introducción de nuevos pensamien-
tos religiosos y los excesos en comer y be-
ber por parte de algunos fieles que en ese
día celebraban su santo, provocaron que la
festividad perdiera su solemnidad. Ade-
más, las modificaciones urbanas que ce-
garon el embarcadero de Roldán y el Ca-
nal de la Viga contribuyeron a que la
tracüción de colocar los altares de Dolores
decayera. Por ello, según Ignacio Manuel
Altamitano, " ... para el último tercio del si-
glo XJX sólo en las casas de vecindad se le-
vantaba un pequeño altar con su calvario
entre ramas de pino y sobre gradas cubier-
tas de amapolas, y de jarros de crua".
El atributo iconográfico que determi-
na la advocación de la Virgen de los Do-
lores es uno o siete puñales o espadas que
atraviesan su corazón. Si la imagen era de
bulto, el atributo se enfatizaba con un pu-
ñal de plata que podía fácilmente ser sus-
traído y de esta manera la Virgen de
los Dolores pasaba a ser sencillamente
una Dolorosa.

El atributo iconográfico que determina la advocación de la Virgen de los Dolores es uno o siete puñales o espadas que atraviesan su corazón , a) Dolorosa,
Cristóbal de Villalpando, siglo XVII, óleo sobre tela , 211 x 138,7 cm, Museo Nacional del Virreinato. b) Dolorosa de Quito, tarjeta postal.
FOTO: BORIS DE 5WAN I RAlcES. REPROGRAFíA: ARCHIVO DE REINACEOILlO

22/ ARQUEOLOGíA MEXICANA


p- CONCLUSiÓN ICONOGRAFíA DE LA DOLOROSA
es
a- El actual desconocimiento de este sí m - El tema del dolor de la Santísima Virgen por la muerte de Crisro no aparece en el Nuevo Tes-
a- bolo ha originado que a imágenes de la tamento. La costumbre de esta conmemoración se remonta a los místicos del siglo XIII, espe-
s- Virgen d e los Dolores se les asigne o tra cialmente al libro de San Brígido de Suecia, quien describe al grupo doloroso en el que
10 advocación, como suc ede en los templo s " ... un a madre amantÍsima abraza el cuerpo de su hijo muerto, llorando afligida sobre su ros-
0- de Je sús María y de Valvanera, que n o tro ... con tanto dolor que su propio cuerpo parece vertirse en lágrimas".
obstante tener su corazón atravesado Fue a partir de 1413 -durante el Sínodo de Obispos que se celebró en la ciudad germáni-
.r- por los siete puñales se le venera como ca de Colonia- cuando éstos decidieron dedicar el sexro viernes de la Cuaresma a la celebra-
n- Virgen de la Soledad y el Sagrado Cora- ción de los dolores de María.
e- zó n de María, respectivamente. H acia 1425 -cuando el uso del papel se hizo común en E uropa- se difundieron estas re-
se Hoy en día sólo en algunos templos presentaciones de la Virgen María creadas por maestros alemanes y flamencos, hechas sobre
la se colocan altares para d evoción de lo s láminas, por medio de troqueles de madera o grabadas sobre placas de metal.
e- fieles y en museos delI NA H, como el Na- Una de las más antiguas representaciones de la Dolorosa en México es la rallada en bajo-
e- rrelieve sobre piedra en una de las capillas posas del convento franciscano de Calpan, en Pue-
cional del Virreinato y el del Carmen en
'a-
bla. Es la copia de un grabado alemán, de un siglo atrás, de los mencionados anteriormente.
San Ángel, se instalan altares de D o lo-
Esta representación iconográfica de la D olorosa pasó a España con Carlos V Son nume-
la res que son exhibido s como pie za del
rosas las pinturas de esta advocación, tema central de los retablos marianos y particularmen-
'es mes, en recuerdo de una antigua tradi-
te de los "pasionarios".
lel ción que se niega a morir.
También se produj eron esculturas y relieves, algunas veces tallados en madera, gue des-
SI- Finalmente, d iremos al igual que lo s
pués se esrofa ba l' doraba; otras, tenian cara, pies y manos encarnadas, y el cuerpo ves tido con
le- antiguos cronistas, refiriéndose al P aseo paños encolados, costumbre frecuente en México al finalizar el siglo XVllI . Algo más tarde se
:10 de las Flores, que lamentamos que ya n o inició la costumbre de vestir las imágenes de la D olorosa con telas sin aderezo, generalmente
~r- exista esa tradición pues su desaparición de terciopelo o raso, bordadas con hilos de oro o plata.
causó ungravequebranto a nuestras cos-
11- tumbres y sólo quedó el recuerdo acer- Virginia Armella de Aspe
0- ca de una pequeña parte del patrimonio Cédula de la exposición "El altar de D olores",
ue intangible de Méxic o . A partir de la Pinacoteca Virreinal de San Diego, lNBA, abril de 1999
de id en ti ficación del pino y d e lo s p ocos
IU- ejemplares que de él existen en la Direc-
1S- ción de Salvamento Arqueológico, se
de pudo reconstruir, con la ayuda de las cró-
Ite nicas, una tradición muy acendrada
en México durante lo s sig lo s XVII , XV III
YX1X.

Reina A. Cedilla Vargas. Arqueóloga. Investiga-


dora de la Dirección de Salvamento Arqueológico.
Ha trabajado en el Centro Histórico de la ciudad
de México. Rea li zó excavaciones en Comalca1co,
Tabasco, y ha sido responsable de las ex ploracio-
nes en el J\Iuseo Nacional del Virreinato.

PARA LEER MÁS ...

G ,\RciA CliBt\~! Antonio, E/libro de mis remerdos J Co-


lección I\féxico en el Siglo XI~, ELlitorial Patria ,
México, 1978.
J\IONT I· RROSf\ P RADO. i\1arinno. AlauNol de simb%s (dso
liaflos, Dirección de [Link] Ilisróricos, ¡' ,\II,
México, 1979.
_ _ , El simbolismo de los mímeros, Colección Ahue -
hucte, Yeuetlatolli, n-léxico, 1998.
_ _ , y Leticia Talavera S., Repertorio de símbolos (ds-
' i OIlOS, Colección Obra Varia , 1'\l\H , ]\'[éxico,
2004,
Orden de lo s Siervos de María (OS.\I) , Oracional. Vica-
dato Provincial de la OS\I, ~ 1 t:xico. 1992.
SEDANO, Fra ncisco, No ti cias de México, Imprenta de
Isa,
J,R, Barbadillo y Cia. , ~ ! éxico, 1880.

EL ALTAR DE DOLORES 23
DOSIER L

La cultura mixteca ZJ

de

OAXACA LA MIXTECA
er
Es una de las regiones mesoamericanas de mayor profundidad his- Los mixtecos habitaron una extensa región
re
tórica. A lo largo de aproximadamente 3 000 años, en ese territorio que abarca la parte occidental del actual
se desarroll aron varias tradiciones culturales, dos de las cuales, la mix- estado de Oaxaca y parte de los estados
teca y la zapo teca, se encuentran entre las más importantes de Meso- de Guerrero y Puebla. Aunque en su ma-
américa por su longevidad y el alcance de sus aportaciones. Hoy en yoría es montañosa, la Mixteca comprende
día, esa extraordinaria diversidad cultural se refleja en los numero- rres zonas ecológicas: la uxteca Alta --es-
sos grupos étn icos que aún pueblan la entidad, en lo que de hecho cenario del desarrollo de los principales po-
constituye el conglomerado indígena más numeroso del país, con una blados de esta culrura, como T ilantongo-,
notable variedad de lenguas, así como de costumbres)' creencias con la Mixteca Baja --{) Ñuiñc ("Tierra Calien-
raíces prebispánicas. te")- )' la l\1üneca de la Costa.

LOS MIXTECOS: LA GENTE DE LA LLUVIA


La culrura mixteca es una de las más relevantes de Mesoamérica. Se distingue no
sólo por su profundidad y continuidad histórica, sino por ser la fuente de algu-
nos de los códices prehispánicos más importantes que se conocen, )' por la ex-
rraorcJinaria calidad de su ane. Las exploraciones en las distintas áreas de la re-
gión han mosrrado que la l\li..xteca, al igual que la de sus vecinos zapotecos, era
una sociedad compleja. En la época prehispánica, la región se enconrraba divi-
dida en señoríos independientes inmersos en una complicada red de relaciones
Glifo de TIlantongo.
económicas y políticas, que lo mismo incluían alianzas por medio de marrimonios Códice Nultall. lám. 68.
enrre miembros de la clase gobernante que enfrentamientos bélicos. REPROGRAFiA; MAP./ RA feES
L
Apoala, lugar de origen de los mixtecos. Códice Vindobonensis, lám. 37,
AEPROORAflA M A P I RAicES E

er
CRONOLOGíA DE LA MIXTECA G
ru
Fase Cruz Fase Ramos / Flores Fase Natividad ro
(Preclásico) (Preclásico-Clásico) (Posclásico) Periodo colonial
1600-500 a.e. 500 a.e.-950 d.e. 950-1520 d.e. 1521-1810 B.
___________________________________4 _ _ _ _

a.

Lápida con escritura ñuiñe. Vasija policroma. Zimatlán Escudo de la orden


Huamelulpan. Cerro de las Mesas. del Camino Alto. dominica, Teposcolula.
FOTO: M. WINTER FOTO: M. WINTER FOTO: M.A.P.' RAleES FOTO: ARCHIVO DE N. ROBLES

• Hay docenas de pueblos • Apogeo del urbanismo • La cultura mixteca • La Mixteca se adapta
sedentarios en la Mixteca. en la Mixteca. alcanza su m áximo a la cultura europea.
• Se construyen edificios • La estratificación social desarrollo.
públicos y comienza la está bien definida.
estratificación social.
Dios de la Muerte. Tumba 7. Monte Albán.
ARTE MIXTECO FOTO- e BLANCO , RAleES

Los mL'(tecos se cuentan entre los mejores artesanos del México prehispánico, )' sus creaciones fueron apre-
ciadas en muchos otros lugares. Esta maestría creativa se encuentra plasmada en obras de todo tipo)' reali-
zadas con diferentes materiales: figuras)' herramientas de obsidiana y cristal de roca; cerámica policroma,
decorada con un sinfín de motivos geométricos, simbólicos )' religiosos; grabados en hueso y madera con
representaciones de escenas semejantes a las de los códices; adornos en jade, concha y rurquesa, así como
artículos de orfebrería, rama en la que eran considerados los mejores de i\Iesoamérica. Con el empleo de
diversas técnicas como el martillado, la cera perdida, la filigrana y las aleaciones, elaboraron entre otros ob-
jetos: collares, pectorales, anillos, orejeras y narigueras. E l mejor ejemplo de la maestría de esta cu lrura en
la fabricación de objetos de oro, lo constiruye la rica ofrenda depositada en honor de un señor mixteco,
en algún momento del Posclásico, en la famosa rumba 7 de Monte Albán, cuando esa gran ciudad zapo-
teca ya había sido abandonada)' era también considerada un lugar sagrado para otros pueblos.

4- PUEBLA San Juan ~ caquixtla

Acatlán
dL'Osorio
Piaxtla.

. Igle~ia Vieja
[Link] Huajolotitlán CUlcatlan
• Río Pobtano •
Santiago • Coixtlahuaca
Tamazulapan. Tej~an

~
Tonalá. Pueblo Viejo . Apoala
Personaje con atavios del .Tezoatlán ... TeposcoJula
dios Ehécatl-Quetzalcóatl. Vicente del Palmar. San Pedro YUClmama ··. ,.../ ......················Cerro Ja~rnín
O
Vasija estilo códice. San Pedro YSan Pablo Teposeolul............ .·C"" • • Yucu~udahw
FOTO"M A.P I RAfe ES
Sila~ayoapan. San Miguel--·····_···· __..JJ~_~.• l . .. \ t lYUCUltil
YolomécaU.. • \, \, eNochixtlán
Río Delgado··· Nuñu \" \.Q··················__·····--·Etlatongo
......
Huemelulpan()a \" \ .Zahuatlán
LOS MIXTECOS Santa Cruz Tayata ··· .o_ () \ · .•
jaltepec
Juxtlahuaca Tlaxiace>e .: / ~ ! , .... . ... \anhuitlán
EN LA ACTUALIDAD .-
IMohte :
: I''legro ".
Suchixtlán
6 EIMogo te
Chicahuaxtla. AchiutJa { , Santiago Tilantongo
San Miguel Achiutia Las Palmas 6 C OAXACA
Los hablantes de mixteco ascienden a 359 119:
en Oaxaca hay 242 050, en Puebla 6 694 )' en • Chalc~ongo Teoz!oalco MonteAlbán

Guerrero 110 375. Can tidades significativas de GUERRERO


San juan
Laguna •
Huitepec

----1 hablantes de mi..-cteco se encuentran en Distri-


Jal to Federal: 12337; estado de México: 21 278;
Baja California : 12843; Baja California Sur:
1 524; Sinaloa: 3 101 (TNEGT, 2005) . Sin contar OAXACA
a los miles de mixtecos que viven en Estados
Unidos, cuya población hablante de este idio-
ma ascendia en 2005 a 410 202 personas.
BAJO
Rfo VERDE
.juquHa
Tututepec
O

SIMBOLOGíA
,n O PRECLÁSICO
lula.
eLES
• CLÁSICO
Océano Pacífico • POSCLÁSICO
Ipta
)ea. e CAPITAL

6 ZAPOTECOS

Comisionados para visitar las casas del ill'lJ\.@lggía


viento y la lluvia. Santa Cruz Mitlatongo.
DOSIER

.; .
Códices mixtecos prehis panlcos
MANUEL A. HERMANN LEJARAZU

CÓDICE BODLEY ANVERSO CÓDlCfi BODLfiYREVERSO CÓI


Registro completo sobre la historia y genealogía de Tilantongo desde e! Relato sobre los orígenes míticos de los señores de Lugar de Bulto de Cun
siglo x hasta e! XVI. Este documento fue terminado hacia 1519 o 1521 )' Xipe hasta la biografía de 4 Viento. Reconstruye parte de las genealogías eco
mu estra un estilo que perduró en diferentes regiones de la ML"teca has- de Tlaxiaco y Achiutla y se vincula con Tilantongo en su parte final. Ela- res. !
ta principios de! siglo XVII. borado antes que la sección anversa. lis c

CÓDICE NUTTALL ANVERSO (LADO 2) CÓDICE NUTTALL REVERSO (LADO 1) CÓJ


arración mítico-histórica sobre los orígenes del señorío de Suchixtlán Biografía de 8 Venado realizada en una época anterior al Iado anver- Bio,
hasta el advenimíento de la segunda dinastía de Teozacoalco, con varios so, pero posterior a la vida del personaje. Tal vez fue elaborado a 109
datos sobre el origen de Tilantongo como centro de poder. Abarca des- principios del siglo XIV)' quizá sea contemporáneo del Códice C%m- fora
de el siglo x hasta el XIV Yquizá fue concluido hacia esta época. billo-Becker. que'

26/ ARQUEOLOGIA MEXICANA


DOS IE R

Los códices mixtecos prehispánicos conforman un importante grupo de documento s cuya temática principal es la n a rració n
histórica y genealógica de los diversos linajes que gobernaron en el Pos clásico. L os que sobrevivieron a la conquista e sp a ñ ola
so n los códices Bod/ey, NI/fta/;' Vifldobonensis, Selden y Colombino-B ecker. En vez de hablar únicamente de seis códices, en re alidad
se trata de och o relatos histórico-pictográficos, elaborad os en distintas épocas y por diversos autores, pue s muchos se c o mp o-
nen de una parte anversa y otra reversa que no constituye n una unidad.

CÓDICE VINDOBONENSIS ANVERSO CÓDICE VINDOBONENSIS REVERSO


.Ira de Co nfor ma un relato sagrado sobre los orígenes míticos del universo mix- Relación sucinta sobre la genealogía de Tilantongo desde el siglo x has-
t10gías teca y los rituales quc llevaron a su orde namiento por los dioses creado- ta el XlV. Manuscrito quizá realizado hacia el siglo XV I, pero con una tra-
1. Ela- res. Se desconoce su época de elaboración, pero guarda similitudes esti- dición pictórica diferente a la del anverso.
lísticas e iconográficas con el Códice NlIttall.

CÓDICE COLOMBINO-BECKER CÓDICE SELDEN


anver- Biografía de 8 Venado (1063-1115) )' breve biografía de 4 Viento Historia)' genealogía de todas las dinastías de Jaltepec de sde el SIglo X
rada a (1092-1164). Según los es tudios de Nanc)' Troike (1974), ambos códices hasta el XV1. Aunque en rigor el Códice Selden fue terminado a mediados
Colo/JI- formaban un mismo documento que fue separado en los primeros años del siglo XVI, hacia 1556, se considera de origen prehispánico debido a
que siguieron a la Conquista. Pudo haber sido elaborado en el siglo XlV. que no existe ninguna influencia española en su elaboración.

CÓDICES MIXTECOS ! r
DOSIER

La Mixteca y
los m ixtecos i

é
í!:
3 000 .,AÑOS DE a

ADAPTACION CULTURAL e
r
d
RONALD SPORES c
e

La Mixteca de Oaxaca-Puebla E
E
es considerada por muchos es-
tudiosos una de las áreas más
pobres de México . En realidad , la e
d
Mixteca es muy rica en recursos e
o
naturales , culturales e históricos.
Los mixtecos formaron una de d
P
las civil izaciones más bri - I(
d
llantes de Mesoamérica ,
sobrevivieron a la Con-
quista española y fomen-
taron una impresionante
tradición sincrética mixte-
ca-europea que perdura
hasta la fecha. n

el

p'
c,
li!
Vasija trípode policroma. Después de 950 d .C., en la CJ
Mixteca ocurrió una revolución cultural y artística que P
permitió a los mixtecos crear la delicada cerámica
la
policroma . MNA.
FOTO: MARCO ANTONIO PACHECO f RAleES
nI

28/
DOSIER

espués de la guerra de In- ces características "olmecas". La cultura El Clásico es sinónimo de urbanismo

D dependencia los hablantes


de la lengua ñu savi conser-
varon su identidad étnica,
sus costumbres, y consiguieron adaptarse
a las circunstancias del nuevo país, inicial-
del Preclásico en la Mixteca es muy simi-
lar, casi indistinguible, de manifestacio-
nes semejantes y contemporáneas del Va-
lle de Oaxaca, de Chiapas o del sur de
Puebla.
y del Estado político en Mesoamérica.
Los cuatro centros más importantes y
representativos de la "revolución urba-
na" en la Mixteca fueron Yucuita, Mon-
te Negro, Cerro Jazmín (Yanhuitlán) y
mente en la Mixteca y eventualmente más Huamelulpan.
allá: en Puebla, los Valles Centrales, el EL CLÁSICO Y LA REVOLUCiÓN Más tarde, alrededor de 300 d.e., en-
norte y noroeste de México; en la actua- URBANA EN LA MIXTECA contramos la época urbana bien estable-
lidad, pueden encontrarse mixtecos en cida en sitios como Yucuñudahui, Cerro
todas partes de Norteamérica. La tenaci- Después de la adopción de la agricultu- de la Virgen y El Tambor (ambos en
dad y capacidad de adaptación de este ra y la formación de pueblos permanen- Tlaxiaco), Yucudzahui (Huamelulpan),
grupo por más de 3 000 años merece la tes, la siguiente transformación de la cul- Tixa y Yucunindee (ambos en Teposco-
atención de todos. turamixteca sucedió duran te la transición lula), Cerro Nata y Río Poblano (ambos
La cultura mixteca se ha desarrollado entre los periodos Preclásico y Clásico. en Coixtlahuaca) y Cerro de las Minas
y mantenido durante más de tres milenios
en una extensa región que abarca un te-
rritorio de 40 000 km 2, el cual se extien- ~
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de del sur de Puebla a la costa del Pacífi- . .
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EL PRECLÁSICO rñ ;o.. ,.
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Aunque hay muy pocas evidencias en el


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territorio al sur del gran valle de Tehua- '0 . ~~f#1~1R~
1 cán, sabemos que hacia 5000 a.e. grupos ~,
de cazadores-recolectores habitaban ya
~ en la Baja y la Alta Mixteca. Más tarde, en- ,. ~. .'
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tre 3500 a.e. y 1500 a.e., se descubrió la


agricultura y se abandonó la vida nóma-
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da y aparecieron pueblos sedentarios de- " , l.

pendientes de la producción de maíz, fri-


j 01, calabaza, chile y otras plantas
domesticadas.
., Entre 1500 y 500 a.e., en el Preclási-
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co, surgieron docenas de pueblos en la
Mixteca. La mejor evidencia de ese perio-
do fue encontrada en las excavaciones de
Yucuita, Etlatongo, Santa Catarina Taya-
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e ta y Santa Cruz Tayata, en la Mixteca Alta ,.
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(fase Cruz), así como en la cuenca del río
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Verde, en la Mixteca de la Costa (fase ~, .(
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a Charco). Sin embargo, hay claros indicios
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Nl&i:+,.:.-:)fE!!
de esta forma de vida sedentaria en doce- "'Ir"". 1; .\ .¡J'. '" " ',, - , '
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nas de pueblos pequeños todavía inexplo- 1/ .;...'1"
rados en todas las Mixtecas. Solamente en ..... "

el Preclásico Tardío, como se ha hecho


evidente en los sitios de Yucunama de Te-
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poscolula y Tayata, comenzaron a apare-
cer edificios de probable uso "público",
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ligeramente diferenciados de las residen- "'.¡-, ..
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la cias comunes del pueblo. Asimismo, al


Reconstrucción de una aldea mixteca del Preclásico (1500-500 a.C.) , fase Cruz. En esta época surgie-
ue Preclásico Medio y Tardío corresponden
ron docenas de pueblos sedentarios en la Mixteca. En la Mixteca Alta , al igual que en Mesoamérica, la
ca
la cerámica decorada y las figurillas comu- cerámica decorada y las figurillas tuvieron características "olmecas", Más tarde , en el Preclásico Tardío ,
nes a toda Mesoamérica que tienen a ve- surgen en la región los edificios "públicos", entonces poco diferenciados de los de uso habitacional.

LA MIXTECA y LOS MIXTECOS / 29


DOSIER

(Huajuapan). Nuestro conocimiento del de


- - o·· :"i~ l~i
gran florecimiento de la civilización mix- G

teca es resultado de limitadas excavacio- - ~ a~

nes y recorridos intensivo-extensivos, de


aunque el periodo Clásico en la Mixteca
(1
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espera todavía estudios detallados. J!.i
El periodo de urbanismo en la Mixte- lo
ca no es el de una gran capital, como en E
los casos de Monte Albán, Tcotihuacan, d:
Cholula o Ellajín. La Mixteca se carac- k.r
teriza por un patrón de cerca de dos do- _\
cenas de ciudades de tamaño mediano, to- cI
das limitadas a una población de no más CI

de 12000 habitantes. U

La vida en pueblos pequeñus o akleas !(

pudo continuar, pero apareció la ciudad


y este proceso de urbanización transfor-
mó la civilización mixteca. Surgió un sis- re.
tema de ciudades, pueblos de tamaño me-
diano y menor cuyos terrenos y recursos
naturales controlaban e integraban E sta-
dos pulíticos desde las ciudades capitales.
Reconstruccíón de una ciudad mixteca del Clásico Temprano , fase Ramos . El Clásico en Mesoaméri-
Simultáneamente, encontramos especia- ca es sinónimo de urbanismo. En la Mixteca, este periodo se caracteriza por un patrón de cerca de dos
li zación laboral, estratificación social (se docenas de ciudades de tamaño mediano, con no más de 12 000 habitantes .
formaron al m enos tres clases sociales),
religión formal (con sacerdotes), escritu-
ra , un calendario sofi sticado, resplande- tuales enfocados a la fertilidad y las fuer- cula, que incluye la ampliación y uso del
ciente arte en miniatura, mercados y co- zas de la naturaleza, la veneración de los gran sis tema de terrazas COOjltltf; un patrón
mercio interregional. Por supuesto, la ancestros y la permanencia del universo; económico de mercados regionales y, por
Mixteca participó en el gran apogeo del un arte deli cado plasmado en pintura, último, el comercio a larga distancia.
Clásico en Mesoamérica pero, lamenta- aLhajas, piedra, madera, cerámica y concha Durante el Posclásico surgió el asen-
blemente, por falta de estudios sistemáti- en miniatura; una no table tecnología agrí- tamiento más grande de la Mixteca y una
cos, los detalles de ese gran logro aún no
se comprende bien.

EL POSCLÁSICO: LA ÉPOCA
DORADA DE LA MIXTECA

El apogeo y la culminación de la cultura


mixteca prehispánica tuvo lugar entre 950
y 1520 d.C., durante el llamado Posclási-
ca (fase Natividad). En esta época son
mucho más visibles y reconocidos los
grandes logros de los litl dzahui.
Entre otros, los elementos más impor-
tantes de la cultura mixteca son: la orga-
nización política; el sistema de estratifica-
ción en tres grandes clases sociales: reyes
(yya tnuhu o yya toniñe), nobles (tcry taha) y
gente común (tay nuu o tqyyucu, incluidos
terrazgueros o tqy situndcryu); la escri tura
plasmada en manuscritos, objetos, monu-
mentos, así como elementos arquitectó-
nicos grabados o pintados; la ciencia as-
tronómica y los calendarios; una religión
Reconstrucción de una dini ñuu, capital-cabecera , y sus siqui, barrios del Posclásico (950-1520 d.C.),
avanzada que pone de relieve creencias, fase Natividad . En esta época , en que es más visible el ñu dzahui, Estado mixteco, uno de los rasgos 80
ofrendas y sacrificios, así como otros ri- culturales es la estratificación social en tres clases: reyes, nobles y gente común . ca
cia

30 I ARQUEOLOGíA MEXICANA
DOSIER

de las ciudades mayo res de Mesoaméri- en algún momento fue puesto de recep- de los europeos, existía en la Mixteca el
ca: Inguiterria-Coixtlahuaca. Esta ciudad ción de tributo para el imperio culhua- urbanismo y un sistema político de ciuda-
apareció repentinamente a ambos lados mexica. Otros centros urbanos de la Mix- des, pueblos, aldeas y "rancherías", inte-
del río Grande de Coixtlahuaca, en el mis- teca fueron: Tututepec, en la Mixteca de grado por medio de alianzas matrimonia-
mo sitio en donde estaría asentado San la Costa; San Juan Laguna de Putla, Te- les,tratadospolíticos,anexiones,comercio
Juan Bautista Coixtlahuaca durante la Co- poscolula, Tamazulapan, Yanhuitlán, y un patrón bien establecido de peregri-
lonia , en la loma grande de Inguiterria. Achiutla, Loma del Barrio San Pedro de nación y rituales religiosos y sociales.
El área urbana original medía aproxima- Tlaxiaco y Tilantongo, en la Mixteca Alta; Entre 950 d.C. y la conquista españo-
damente 6 km en dirección norte-sur y 3 y Santiago Huaxolotitlan, en la Mixteca la ocurrió una revolución cultural y artís-
km en la es te-oeste, 18 km 2 o 180 000 ha. Baja. Tututepec y San Juan Laguna fue- tica. Es la época dorada de los señoríos-
Aunque muy grande y diversificada, no ron ciudades grandes y política y econó- Estados, de reyes y reinas como el señor
era tan monumental como las grandes micamente muy importantes durante el 8 Venado o la señora 9 Zacate; de la gran
ciudades del Centro de México. El cen- Posclásico. convergencia de filosofía, religión, políti-
tro cívico-ceremonial cubría no más de Aunque la recién excavada ciudad de ca, tecnología y sensibilidad estética, que
10 ha y el resto de la ciudad tenía miles Yucundaa (Teposcolula) era más peque- dio lugar al "arte mixteco" de los códices,
de casas de la gente común, una que otra ña (más o menos 500 ha) que Coixtlahua- la cerárruca policromada, el hueso graba-
casa de los nobles representantes de los ca, Tututepec y San Juan Laguna, era más do con figuras y textos finos, el arte lapi-
reyes, plazas abiertas, carrunos y terrazas monumental y diversificada. dario, la joyería más impresionante de
agrícolas. Se calcula que esta ciudad sur- Debe destacarse que desde el Clásico Mesoamérica y, además, el casi descono-
gió y se desarrolló apartir de 1250 d.C.; Temprano hasta el Posclásico y la llegada cido arte mural de la región.

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)S Boda de 9 Águila , Guirnalda de Cacao (a) con 5 Lagarto, Xipe (b) en el Templo del Cielo en Tilantongo (e) . Desde el Clásico Temprano y hasta el Posclási-
ca los mixtecos se relacionaron mediante alianzas basadas en matrimonios, tratados políticos, anexiones, comercio y un patrón de rituales religiosos y so-
ciales. Códice Nuttall, lám. 42.
LA MIXTECA y LOS MIXTECOS / 31
DOSIER

LA COLONIA : quixtepec, Santiago Huazolotitlan, Silaca- 2. U n a relación permanente con la s


EL GRAN CONVENIO ENTRE yoapan o Tecomaxtlahuaca, en la Mixteca fuerzas de la naturaleza y los e!ementos
MIXTECOS y ESPAÑOLES Baja; Tututepec, ]amiltepec o ]icayan, en fundamentales de la fertilidad; la fuerza
la Mixteca de la Costa. de! sol y e! ritmo de! universo, e! infra-
Llegaron los europeos y con ellos su gen- Nuestros estudios sobre los mixtecos, mundo como fuente de agua y de fertili-
te, sus instituciones, sus ideas y sus desas- su cultura y su larga historia, nos permi- dad; el agua, las nubes, el viento, los ani-
trosas enfermedades virulentas. En lugar ten percibir seis importantes característi- males,las plantas silvestres ydo mesticadas
de una confrontación violenta prolonga- y los minerales. Esta orientación implicó
da, durante las primeras décadas de la Co- un vasto sistema simbólico, manifestado
lonia se dio una adaptación mutua entre en el concepto y representación de Dza-
dos culturas. Las instituciones más efi- hui. Con la Conquista española este con-
cientes fueron la religión cristiana, el sis- venio se extendió a los europeos, la cris-
tema polltico, la economía regional, in - tiandad y su conjunto de creencias,
terregional e internacional. rituales y símbolos, y al sistema polí-
De este gran convenio mixteco-eu- tico-económico español.
ropeo existen elocuentes ejemplos. 3. U n sentido de continuidad
Primero, la coexistencia de los idio- que los ha guiado siempre; recono-
mas mixteco y español en la región. cimiento de! pasado, presente y fu -
Segundo, la persistencia de mercados turo, veneración de los antepasados,
y tecnología agrícola (como las plan- la gran importancia de rituales, la san-
tas prehispánicas o el sis tema de terra- tidad del mundo físico-espiritual mix-
zas coo":)'I<I<), así como de indumentaria e teca y el vínculo perpetuo con la Mixte-
implementos indígenas combinados con ca y el pueblo natal.
elementos e1.1topeos introducidos en roda 4. La sociedad mixteca prehispánica y
la región . Tercero, el sistema político-ad- colonial reconoció y observó e! principio
mini strativo inlroducido por los espafio- de estratificación social y el reconocimien-
les p ero adaptado a costumbres locales, to de grupos sociales con diferemes carac-
como los consejos indígenas tradiciona- terísticas, posibilidades y privilegios. Esta
Cabeza de ave. La cerámica policroma mixteca
les. Cuarto, grandes edificios religiosos, conceptualización está bien representada
se comerció en gran parte de Mesoamérica. por
además de costumbres y creencias euro- ejemplo en ciudades del Posclásico , como Cho-
en la evidencia arqueológica, los códices,
peas más tradicionales, que se expresaron lula y Monte Albán . MNA . la documentación histórica convencional
en iglesias y m onasterios, como los de Yan- FOTO: MARCO ANTONIO PACHECQ I RAíCES
y la lengua mixteca de! siglo :A'VI.
huitlán , Tepo scolula o Coixtlahuaca. 5. Los mixtecos se empeñaron en el IJ
Quinto, la adaptación del patrón español cas sociales y filo só ficas durante su odi- embellecimiento de la vida con el arte en
P
de planeación urbana a los pueblos y ciu- sea de 3 000 años; miniatura, la escritura y la conservación d
dades prehispánicos, como se refleja en 1. Un proceso constante de adaptación de la naturaleza, así como con el respeto CI
las reci entes excavaciones en Yucundaa, y filosófica , tecnológico-económica, soci al y admiración hacia montañas, ríos, cue-
en pueblos y ciudades dc la región como y política a las condiciones y exigencia s vas, riscos y peñascos notables, llanos fe- p
Teposcolula, Tlaxiaco O Coixrlahuaca, en naturales y culturales d e la Mixteca y, even- cundos, el cielo, las nubes, las estrellas y p
la Mixteca Alta; San Pedro y San Pablo Te- tualmente, de! mundo. los planetas. re
la

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Cl

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El apogeo y la culminación de la cultura mixteca prehispánica tuvieron lugar durante el Posclásico (950-1520 d .C .). En este periodo hubo un gran desarro- rr
llo de la escritura plasmada en manuscritos, objetos, monumentos y elementos arquitectónicos. Grabados en piedra ndique (caliza) de la fachada del Pala- n
cio Real de Yucundaa. el

32/ ARQUEOLOGIA MEXICANA


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,c-
:ta La cultura mixteca predominó durante el Posclásico en el sur de México gracias a la convergencia de factores económicos y políticos. La maestría en las
piezas de cerámica es muestra de ello. Vasija con forma de cangrejo . MNA,
da FOTO: MARCO ANTONIO PACHECO I RAleES

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6. Desde tiempos primordiales, los plorada, y reconoce que es campo abierto blica Mexicana, quizás la nación más sen-
el mixtecos se han adaptado a los cambios y receptivo para los recién llegados, lleno timental, nostálgica y leal a sus raíces es
en por medio del crecimiento y movimiento de retos y oporrunidades para antropólo- el ñu savi, la nación mixteca. tlO
5n de la población, el mantenimiento de un gos, arqueólogos, historiadores, lingüistas
ro complejo agrícola dependiente del culti- e investigadores de otras disciplinas. Ro nald Spores, Etnohistoriador y arqueólogo. D octor
le- vo de maíz, frijol, calabaza, chile y otras Esta área cultural abarca unos 45 000 en antropología por la Universidad de Harvard . Pro-
:e- fesor em érito en antropología de la Universidad de
plantas, así como por la invención y am- km 2, y no es tan reconocida como el Va-
Vanderbil t. Directordel proyecto arqueológico Yucun-
;y pliación de un sistema de agua y suelos lle de Oaxaca, el Centro de México o la daa Pueblo Viejo Teposcolula, Oaxaca. Autor y editor
representado por las terrazas coojluu o zo na maya. Seguramente, en un futuro de varios libros y artículos sobre la cultura mixteca.
lama-bordo. próximo, la Mixteca asumirá el lugar que
le corresponde entre las m ás conocidas PARALEERMÁS ...
CASO, Alfonso, Reyesy reinos de la Mix teca, FCE, México,
CONCLUSiÓN civilizaciones de Mesoamérica y del mun- 1977.
FI .ANNE RY, Kc::nt V. yJoyce Marcus (eds.), TheCloud People,
do antiguo. Además, hay CJue recordar que
Academic Press, New York, 1983.
Desde el Preclásico Temprano hasta la lle- la cultura mixteca no desapareció con la GARCiA MARTlNEZ, Bernardo, "La [Link] de 7 Mono
gada de los españoles es muy evidente que Conquista, ni durante el periodo colonial, í[Link] Dom ingo de Guzmán", en Arqueología Mexi-
cana, voL V, núm. 26, pp. 54-59"
la Mixteca de Oaxaca constituye una va- ni en las radicales transformacione s na- ROMERO FRJ7..7..J, Maria de los Ángeles, Economíay vida de los
riante regional prominente en la tradición cionales de los siglos XIX y xx. Existe hoy españoles", Ia MixleCaAJlo: 1519-/720,INAH, México.
SMI'rH, Mary Elizabeth, Pielllre l'P'rilingfromAndenl S ol/Iber.
mesoamericana. Gracias a abundantes re- en la Mixteca, en todas partes de México Mexico: Mixtec Place Signs and Names, Universitj' of
cursos arqueológicos, históricos y lingüis- y en cualquier parte del mundo adonde Oklahoma Press, Norman, 1973.
SPORES, Ronald, N//II Nlldzablli. La Mixteca de Oaxa(o. La
ticos, y algunos estudios que empezaron han llegado los mixtecos en su gran diás- evolución de la cultura mixleca desde los primeroJ pJi~bloJ
) - con los de Alfonso Caso en la década de pora de adaptación. Muchos han abando- preclásicos hasla la Independencia, IEEPO, Oa.X3Ca, 200- .
SPORES, Ro nald y Nelly Robles Garcia, ''A Prehispanic
1930, algo podemos entender de la tradi- nado la Mixteca, pero sus corazones, sen- (postelassic) Capital Ceo ter in Colonial TrnLlSmDIl.:
ción mix teca y su evolución. Lo que sabe- timientos y pensamientos permanecen en Excavanoos at Yucundaa Pueblo Viejo de Tqx>SCD-
lula, Oaxaca, Mexico", en Loh"" AmmraJI . .~,-.
'ro-
mos, en realidad, es poco. Una nueva ge- su tierra y su tradició n. Como se reflej a vol. 18, núm, 3, PP, 333-353.
neración de estudiantes e investigadores WINTER, Marcus, Cerro de las Aunas. ~ Jt fa .\l.:>:zr.,
lla- en la "Canción mixteca", entre los múlti-
Baja, Casa de la Cultura de Huajuapan. o.x.c.. 1996.
encuentra el área muy atractiva y poco ex- ples grupos étnicos que forman la Repú-

LA MIXTECA y LOS MIXTECOS 33


DOSIER

H ua mel uIpa n, Oaxaca


MARGARITA GAXIOLA GONZÁLEZ

uamclulpan se distingue por

H su arquitectura y escultura
monumental, así como por
sus inscripciones calendári-
cafi. La ciudad destaca por su tamaño, pues
llegó a extenderse por más de 2 km 2 , y por
L(

ta
su longevidad: alcanzó un milenio y sobre- G
vivió a otros centros urbanos contempo-
ráneos de la ]\¡[jxteca Alta, como Yucuita y
Montenegro. Su ocupación ha sido clivlcli- CI
daen uesperiodos; HuamelulpanI,de400 b
a 100 a.e.; Huamelulpan n, de 100 a.e. a fe
200 J. e., en el cual tuvo una gran expansión
demográfica, y Huamclulpan TIT, de 200 a c:
600 d.e., perioJo en el que su tamaño dis- n.
minu ye pero continúa la construcción de
edificios. Huamelulpan -construida sobre un sistema loma-cerro con terrazas en las laderas del Yucunindaba, 'Ce- Cl
La ciudad fue construida sobre un sis- rro que Voló"- estaba organizada en conjuntos arquitectónicos monumentales separados en tres núcleos
el
principales y dos secundarios. Las laderas fueron niveladas para construir terrazas habitacionales.
tema loma-cerro con rerrazas en las lade- d,
ras del Yucunindaba, "Cerro que Voló". te
Estaba organizada en conjuntos arquitec- h.
tónicos monumentales separados en tres p'
núcleos principales y dos secundarios. Las
laderas fueron niveladas para construir te-
rrazas que fueron ocupadas por la pobla-
ción y cohesionabanlos núcleos cívico-ce-
remoniales.
La arquitectura monumental constaba
de grandes plataformas niveladas en for-
ma escalonada, con sistemas de drenaje
planificado y formalmente construido. En
ocasiones, sobre las plataformas se eleva-
ban basamentos piramidales y residencias
de familias de la elite. Estas extensas edifi-
caciones formaban plazas con escalinatas
que las comunicaban.
En la cima de! Yucunindaba se encuen- Las terrazas lama-bordo fueron un sistema agrícola característico de la Mixteca Alta. Se construían cer-
tra e! núcleo monumental del primer con- ca de drenajes y barrancas con el fin de captar los sedimentos provenientes de lomas aledañas .
junto. Al oriente están algunas fortificacio-
El
nes, dos canteras de las que se obtenía pi
piedra, así como áreas en que se elabora- se han llevado a cabo excavaciones arqueo- la fecha de raruocarbono más antigua del 4C
ban instrumentos bifaciales de pedernal. lógicas. El Grupo al Poniente de la Iglesia sitio, 305 a.e. En las esquinas de estas ex- se
Al pie del cerro, al sureste, se localizan dos se asienta en una loma en cuyo frente tensas plataformas se labraron glifos ca- la,

conjuntos secundarios. pl
sur se construyeron terrazas sobre un eje lendáricos con el sistema de escritura de-
pe
Los otros dos conjuntos arquitectóni- este-oeste, las típicas plataformas de la sarrollado en Monte Albán. te
cos se encuentran sobre una loma alarga- Mixteca con esquinas megalíticas. E n el El Grupo de la Iglesia se encuentra al la
da, en el sector oriental del sitio, en los que primer nivel de ocupación se encontró sur del sitio y es e! que tiene una mayor te

34/ ARQUEOLOGIA MEXICANA


DOSIER

b ESTELA 1 DE ESQU INA SURfSrE DEL EOrFIoo e


H UAMELULPAN

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1) 9 milpa
I
13 mono

'_ ~
13pedemal :,~
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fritó)) ~
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l rt¡gre 5 muerte ¿6agua?

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13 noche

Los mixtecos del periodo Huamelulpan 11 (100 a.C.-200 d.C.) utilizaron el sistema de escritura zapoteca en las inscripciones calendáricas. Las fechas regis-
tradas pueden referirse al calendario ritual-de 260 dias- o ser nombres de personas. Las inscripciones, también encontradas en estelas, han sido interpre-
tadas como una estrategia politica de la elite mixteca para obtener prestigio y establecer alianzas. a) Inscripciones calendáricas, esquina sureste, Edificio C,
Grupo al Poniente de la Iglesia, Huamelulpan, Oaxaca. b) Sistema de escritura en Huamelulpan.

complejidad arquitectónica. También so- encuentra un museo comunitario en el que lizaron recipientes de cerámica de gran
bre un eje este-oeste se construyeron en se exhiben piezas obtenidas en las excava- capacidad, que, junto con restos de hue-
forma escalonada dos plazas y un juego de ciones arLlueológicas. sos humanos, son evidencias de banque-
pelota. En la plaza superior hay tres edifi- Huamelulpan es buen ejemplo de las tes en los que se practicaba el canibalis-
caciones que permiten el acceso por el po- primeras elites mixtecas y se cree que su m o ri roal, como u na forma de intercambio
niente; dos de ellas forman un conjunto organización estaba formada por grupos redistributlvo entre la elite. En estas resi-
residencial de familias de la elite, cada una sociales divididos en linajes, cada uno de dencias también se encontraron talleres
:e- con una tumba asociada y con un templo los cuales estaba encabezado por una fa- especializados en la manufactura de ador-
os
en el lado este. E l juego de pelota es uno milia de la elite administrativa que con- nos de mica. ti'
de los más antiguos conocidos en la Mix- trolaba y organizaba el trabajo de sus de-
teca Alta. El Grupo de la Iglesia ha sido pendientes. En la residencia de una
Margarita Caxiola Conzá.lez. AJoqueóloga. Investiga-
habilitado para su visita y en el centro del familia de la elite se encontró bajo el piso dora de la Dirección de Estudios Arqueológicos del
poblado de San Marón Huamelulpan se la tumba de una pareja. También se loca- INA H.

a e

er-

El Altar de los Cráneos fue localizado sobre una


plataforma construida dentro de un recinto de
lel 40 m'. Los cráneos corresponden a cuatro per-
'x- sonas de alto estatus, ya que alguno tiene muti-
:a- lación dentaria , y fueron modificados posmortem, Huamelulpan destacó en la Mixteca como productor de urnas. Éstas se han encontrado asociadas a
pues con el fin de exhibirlos se les hicieron dos ritos de veneración de cráneos, en los ajuares funerarios de tumbas y en los utilizados en cereOlOf'las
le-
perforaciones en la parte frontal. Probablemen- de familias de la elite. Las urnas tienen un estilo distintivo y en algunas se ve a Dzahui, dios de la , o,}-
te , fueron venerados en ritos de fertilidad agrico- via y el relámpago , y noveno dia del calendario ritual. a) Objeto 13, Altar de los Cráneos OOje-.o 5
al la o en el culto a los ancestros. Grupo al Ponien- residencia de una familia de la elite (Huamelulpan 11 , 100 a.C.-200 d.C.) e Objeto 14, Altar de los Cra-
or te de la Iglesia , Huamelulpan. neos. Huamelulpan .

HUAMELULPAN. OAXACA 35
DOSIER

Huamelulpan y
Tayata, Oaxaca
A NDREW K. B ALKANSKY, FELIPE DE JESÚS NAVA RIVERA, T ERESA PALOMARES R ODRIGUEZ

su densidad poblacional hasta el Posclá-


sico. Huamelulpan es un ejemplo de! uso
de plataformas para crear espacios y edi-
ficios monumentales típicos del urbanis-
mo en la Mixteca (como en Teposcolula).
L
En el sitio se construyeron terrazas colo-
h
cando rellenos a lo largo de varias colinas. ri
En la tradición urbana de la Mixteca, las
plataformas y grupos de plazas funciona-
ron como núcleos o centros de coordina-
ción . Este tipo de distribución se ha en- b
contrado también en Tayata, sitio del t.
Preclásico, lo que sugiere que proviene de a
tiempos anteriores al inicio del urbanis- d
mo; se siguió utilizando posteriormente c
e incluso hasta nuestros días es un rasgo h
característico (ejemplo de ello es la exis-
tencia de siete barrios en la organización
de la ciudad de T laxiaco). )'
1
tJ
as inve stigaciones dirigidas

L
d
por Stephen Kowalewski, An- n
drew Balkansky y Laura Stiver c
Walsh ubicaron a Huame!ul- d
pan en e! Preclásico Terminal, con una c
población de 20 000 personas, un cálculo e
mayor al propuesto para Monte Albán en d
ese momento. Sin embargo, la extensión SI
territorial de Monte Albán incluye varios n
valles y grupos étnicos, mientras que las p
capitales mixtecas controlaban sólo pe- c:
queños territorios. El patrón mixteco de
altas poblaciones en pequeños territorios a:
políticos continuó hasta e! Pos clásico, lo d
que sugiere una continuidad cultural du- e¡
rante muchos siglos. n
La urbanización de Huame!ulpan co- y:
menzó en e! siglo IV a.e. y la ciudad fue Cl
creciendo durante los siguientes 100 años. En Huamelulpan, una de las ciudades más grandes de la Mixteca Alta , se usaron plataformas para crear P
El sitio fue al menos parcialmente aban- espacios y edificios monumentales. Este sistema de distribución es anterior al urbanismo, ya que se rt
do nado hacia 400 d.e. y volvió a retomar usó desde el Preclásico en el sitio de Tayata. q

36/ ARQUEOLOGIA MEXICANA


DOSIER

ahí la importancia de continuar con los es-


tudios de! Preclásico en la Mixteca Alta.
Para e! siglo XI a.e., Tayata creció con-
siderablemente y comenzó la construcción
de edificios no residenciales y espacios pú-
blicos. Éste es e! momento en que apare-
ció la complejidad social en diversos luga-
res de Mesoamérica, incluidos sitios en la
región zapoteca y olmeca. La plaza princi-
pal de Tayata mide más de 90 m de largo y
tiene espacio suficiente para albergar a mi-
les de personas, y creemos que se realiza-
ron actos públicos a los cuales acudió la ma-
yoría de la población. Objetos recuperados
en las excavaciones en Tayata revelaron que
i- e! sitio tuvo ocupación durante e! Preclási-
,o co y que participó en redes de intercambio,
j-
con base en una producción artesanal fa-
s- miliar. Se han encontrado áreas de trabajo
l) . para la producción de objetos de obsidiana
Los entierros humanos de Tayata con evidencias de cremación son los más tempranos descubiertos
)-
hasta ahora en Mesoamérica. La cremación noera una práctica común a todas las sociedades mesoame- y cerámica, además de restos que indican la
.s. rica nas tempranas. fabricación ele ornamentos de concha ma-
lS rina, mica y pied ra verde, entre otros.
a- Los entierros humanos de Tayata que
a- Por su parte, Tayata fue una de las ca- muestran evidencias de cremación son los
:) -
beceras en la época preurbana de la Mix- más tempranos descubiertos hasta ahora
el teca Alta y fue parcialmente abandonada, en Mesoamérica. La cremación no es una
:le así como las villas o aldeas dependientes práctica común a todas las sociedades
s- de ella, alrededor de 300 a.e.; al parecer, mesoamericanas tempranas, como la za-
re cerca de 4 000 personas abandonaron el poteca y la olmeca, lo que indica que ya ha-
¡O lugar que habitaron por lo menos duran- bía diferencias ideológicas y de identidad.
s- te 1 000 años. Los mapas que se e!abora- En códices mixtecos y crónicas españolas
in ron y las excavaciones en la plaza central tempranas se menciona que en e! Proto-
y en las plataformas con montículos en histórico mixteco se usaba la cremación
Tayata proporcionaron evidencias de esa como parte del sistema mortuorio. El con-
transición. Es durante el Preclásico Tar- (exto de los entierros cremados en Tayata
dío cuando apareció en Huamelulpan, a incluye figurillas de barro y collares de con-
mayor escala, e! tipo de distribución espa- cha; se han encontrado figurillas de barro
cial con plazas y montículos sobre gran- que representan personas quemadas. Uno
des plataformas, semejante a la distribu- de los individuos cremados fue enterrado
ción en Tayara. La relación entre los en posición sedente, postura relacionada
espacios públicos y la posible migración con la autoridad en la antigua Mesoaméri~
de la población de Tayara a Huamelulpan ca. La práctica remprana de cremación está
sugieren que e! inicio de! proceso de urba- vinculada con la aparición de sociedades
nización en Huamelulpan pudo haberse jerarquizadas en la antigua Mixteca Alta, y
producido en una sola generación, es de- refuerza la idea de que los documentos his-
En los entierros cremados en Tayata se encon-
cir, en menos de medio siglo. tóricos nos ayudan a comprender contex-
traron figurillas de barro y collares de concha e
Cuando comenzamos nuestro trabajo incluso se han localizado figurillas que represen- tos culturales anteriores. ~i'
arqueológico en Tayata, los antecedentes tan personas quemadas.
directos de la tradición urbana mixteca no
eran evidentes. Sin embargo, las excavacio- • Andtew K. Balkansky. Arqucólogo pOt la Univer-
nes demostraron que los habitantes de Ta- de gobierno de la civilización mixteca fue- sidad de lllinois dd Sur. Director del Proy~cto For-
mativo .[Link] Alta, Oaxaca.
yata ya poseían rasgos caracrerÍsticos de la ran importadas. Ahora contamos con in- • Felipe de Jesús Nava Rivcra. Arqueólogo por la
civilización mixteca durante los periodos formación que confirma que la densidad ENAH. Colaborador del Proyecto Formativo Mixteca
Preclásico Temprano y Medio. Hasta e! poblacional de la Mixteca Alta alcanza y Alta, Oaxaca.
3ar
• Teresa Palomares Rodríguez. Arqueóloga por la
se momento no se han encontrado pruebas supera a la población estimada para la ENAH. Colaboradora del Proyecto Formativo Mixte-
que sugieran que las tecnologías o formas Cuenca de México y el valle de Oaxaca; de ca Alta, Oaxaca.

HUAMELULPAN y TAYATA. OAXACA 3-


DOSIER

Cerro de las
Minas,Oaxaca
MARCUS W INTER

e erro de las Minas se localiza al Cerro Je las Minas fue fundado en el Los tres puntos más elevados del cerro
norte de la ciudad de Huajua- Preclásico Tardío por gente procedente están cubiertos por plataformas escalona-
pan ele León, Oaxaca. El sitio de Santa Teresa, sitio ubicado 2 km al sur, das de piedra, mientras que las laderas fue-
arqueológico muestra rasgos t:n el margen h:C]ulerdo del río Mixteco. ron rellenadas y niveladas para crear espa-
característicos de los centros urbanos pre- Sin embargo, su florecimiento más nota- cios en los clue se eLlificaron un mercado y
hispánicos de la Mixteca, como Diquiyú, ble tuvo lugar en el Clásico, c~Lando apa- 1.1n conjunto palaciego. El palacio cuenta
Monte Negro, Huamelulpan , Yucuita y reció en la Mixteca Baja de Oaxaca y Pue- con cuartos, un patio central con escalina-
Yucuñudahui. Abarca aproximadameme bla la cultura ñuiñe, con un estilo propio ta y una tumba grande, la tumba 5, en el
medio kilómetro cuadrado y tuvo una po- de arquitecrura, escritura, cerámica, figu - lado opuesto a la escalinata. En las laderas
blación de entre 1 000 a 2 000 habitantes. rillas y urnas (Ñuiñe, "tierra calieme", es sur y oeste del cerro se encuentran por lo
Situado en una posición defensiva, conta- el nombre mixteco de la Mixteca Baja). menos tres conjuntos de casas con tum-
ba con una amplia extensión de tierras Cerro de las Minas es el único sitio ar- bas, probablemente centros de barrios
cultivables cercanas al sitio y fue el centro queológico abierto al público en la Mix- controlados por familias de la elite.
rector económico, político y cultural para teca Baja, y por haber sido extensivamen- Los edificios de la fast: Nuiñe Tempra-
comunidades dependientes dentro de un te explorado proporciona mucha na (300-500 J.e.) son de bloques de pie-
radio de unos 10-15 km. información sobre la cultura ñuiñe. dra, mientras que los de la Ñuiñe Tardía

e
y
i
r

c
d
Cerro de las Minas, Oaxaca, muestra rasgos característicos de los centros urbanos prehispánicos de la Mixteca . Situado en una posición defensíva, conta- I
ba con una amplia extensión de tierras cultivables cercanas al sítío y fue el centro rector económico, polítiCO y cultural para comunidades dependientes. F

38/ ARQUEOLOGíA MEXICANA


DOSIER

En la elaboración de las vasijas En Cerro de las Mi-


ñuiñe se utilizó un barro que nas, la escritura por
contenia fragmentos visi- lo común se plas-
bles de mica. Lo más mó en lápidas de
distintivo de la cerámi- piedra caliza locali-
ca ñuiñe son el color zadasen las tumbas.
anaranjado-café y los Esta lápida -encon-
cajetes con base anu- trada en la pared de
lar. Aunque hay vasi- . la tumba 5- muestra el
jas incisas, por lo gene- símbolo del año con una
ral la cerámica ñuiñe barra que representa el 5
carece de decoración. y más abajo un glifo (tur-
FOTO: MARCUS WINTER
quesa) en un marco cuadra-
do con otra barra y puntos, po-
síblemente el nombre calendáríco
de un gobemante

"O (500-800 d.C) presentan


1- lajas horizontales delga-
das, colocadas como relle-
a- no entre lajas grandes y nen cuartos rectangulares, dispuestos al-
y gruesas en posición vertical, rededor de un patio o en forma lineal en
ta formando la construcción característi- una terraza angosta. Los entierros humanos
a- ca conocida como "bloque y laja". aparecen comúnmente en posición flexio-
el En Cerro de las Minas se encuentran nada, en pozos circulares debajo de los cuar-
:¡,s ejemplos de escritura ñuiñe -símbolos gra- tos de las residencias y acompañados por
lo bados en bajorrelieve- en lápidas de pi~dra vasijas de cerámica. Había tumbas rectan-
1- caliza. Generalmente se trata de un glifo gulares o cuadradas que alojaban individua-
)$ central: el nombre de un personaje, acom- les de estatus elevado, acompañados por va-
pañado por signos del calendario. Dos lá- sijas, adornos de piedra verde y a veces una
a- pidas de este tipo, probablemente con nom- urna, como la que apareció entre la antecá-
e- bres de gobernantes de la ciudad, estaban mara y la cámara en la tumba 5.
ía empotradas en las paredes de la tumba 5. Desde el Preclásico, los habitantes de la
En San Pedro y San Pablo Tequixtepec, región mixteca hablaban proromixteco y
unos 25 km al norte ele Cerro ele las Minas, la para el Clásico se hablaban numerosas va-
escritura se plasmó en bloques de basalto en riantes. Algunas piedras grabadas encontra-
el exterior de las plataformas monumentales; das en Huamelulpan y YucLIIludahui sugie-
contienen símbolos con nombres de perso- ren que los gobernantes de las comunidades
najes y muestran escenas de conquista. de la Mi'{teca Alta, cuya arquitectura y cerá-
La cerámica ñuiñe tiene pasta micácea, mica eran relativamente sencillas, adquiti.e-
de color anaranjado-café. La forma más ron estatus y poder local mediante alianzas
común es el cajete con base anular. Es con personajes de la Mixteca Baja, cuya cul-
muy similar a la Anaranjado Delgado, pro- tura era más desarrollada.
ducida en Ixcaquixtla, Puebla, en la fron- Cerro de las Minas, al igual que otrm
tera ñuiñe, 75 km al norte de Cerro de Las centros del Clásico en la Mixteca y en
Minas. Oaxaca en general, fue abandonado ha-
Son comunes las figurillas y silbatos he- cia 800 d.C., al fmal del Clásico, por razo-
chos en molde y pintados de amarillo, rojo nes aún no determinadas. Es probable que
y verde. También son típicas de la cultura el abandono se haya debido a un cambio
ñuiñe las llamadas "cabecitas colosales", climático -que afectó la producción de
representaciones de cabezas de guerreros alimentos- y a la incapacidad de la elite
-posiblemente elecapitadas- hechas ele para mantener la estructura sociopolítica.
piedra en Cerro de las Minas y ele cerámi- El papel de Cerro de las Minas en la cul-
ca en otros sitios de la región. Entre los elementos característicos de la cultura tura mixteca del Posclásico aún no se ha
Las urnas ñuiñes, también de pasta mi- ñuiñe se encuentran las urnas. Esta urna locali- determinado. t!2
cácea y fabricada con piezas hechas en mol- zada en la tumba 5 muestra la típíca base cuadra-
de, representan dioses, frecuentemente el da y está formada por piezas hechas en molde y Marcus Winter. Arqueólogo. Doctor en antropología
ensambladas. Representa al díos del fuego , que porla Universidad de Arizona. Investigador del Cen-
ta- Dios del Fuego. Constan de un recipiente tro h'lAH Oaxaca. Entre 1987 y 1993 realizó explora-
sostíene en sus manos una jícara para tabaco.
para quemar incienso y una base cuadra- FOTO: MARCUS WINTER ciones en Cerro de las Minas.

CERRO DE LAS MINAS. OAXACA I 39


DOSIER

N icayuju, Oaxaca
V ERÓN ICA PÉREZ R ODRíGUEZ, LAURA R. STIVER - WALSH

l centro del señorío,y"h"itayu, Aunque el"uu de San Juan sin duda es-

E de Teposcolula o Yucundaa se
encontraba en el valle y cuen-
ca del río de Teposcolula. Más
allá del valle, elyuhuÍlayu se extendía a zonas
cercanas como los valles de Lagunas y las
tuvo conformado por los habitantes de to-
das las lomas antes mencionadas, las exca-
vaciones realizadas por Verónica Pérez
Rodríguez se enfocaron en el cerro Nica-
yuju,porpresentarun mejorestado decon-
tierras altas de Yucunama, al norte, y el servación. E n las laderas norte, noreste y
valle de Nuñu y la cuenca de Nduayaco, al este las terrazas están casi intactas y miden
sur. Elyuhuitayu estaba conformado por hasta 150 m de largo y 8-12 m de ancho.
una serie de IIUU o comunidades sujeto y E n las terrazas más amplias se localizaron E
abarcó aproximadamente 482 km 2, dentro complejos domésticos que ocupaban elan- e
de los cuales se han registrado 354 asenta- cho total de las terrazas. Se encontraron
mientos del Posclásíco. A pm·tir del núme- también una serie de terrazas angostas (2-
ro, tamaño y densidad de restos arqueoló- 6 m de ancho) que permitían subir al cerro
gicos, se cree que tuvo una población o liegar a zonas cívico-ceremoniales o re- r
máxima de 61 761 personas. La ciudad ca- sidenciales de la clase noble. Se cree que c
pital de Teposcolula o Yucundaa se distin- estas terrazas angostas no sólo servían e
gue por su tamaño (239 ha), arquitecrura y como rampas de acceso sino también b
población. como posibles áreas de cultivo y como con-
El nzm de San Juan tuvo una ocupación La cerámica policroma -objeto de lujo inter- trafuertes para estabilizar las terrazas su- d
residencial que se extendia por varios ce- cambiado en los mercados de la Mixteca Alta- periores. e
encontrada en las casas de Nicayuju sugiere l(
rros y cañadas, principalmente Diquino y En Nicayuju se excavaron dos unida-
que sus habitantes gozaron de bienestar eco-
Nicayuju. En estos cerros hay restos de ca- des domésticas del Posclásico localizadas d
nómico y estabilidad social.
sas, terrazas y pozos troncocónicos del ,"OTO· V EIitÓNICA ~EREZ RODRIGUEZ sobre terrazas residenciales, a mitad de las tJ
Pos clásico. En la cima de cada cerro hay
restos de montículos y plataformas que po-
siblemente fueron las residencias de la no-
bleza local o edificios cívico-ceremoniales
locales. Por su tamaño y población, Diqul-
no fue la capital local. Aunque Yucundaa
fungió como ciudad capital, algunos nuu
tuvieron cierto grado de autonomía ritual
y cívica. Sus lideres locales gozaron de au-
toridad y en sus capitales locales los habi-
tantes pudieron participar en actividades
cívico-ceremoniales.
El cerro de Nicayuju tiene un aspecto
escalonado debido a la construcción de te-
rrazas. La evidencia de actividad residen-
cial prehispánica se extiende además a otras
lomas, las que presentan un patrón similar
al de Nicayuju; las construcciones mayo-
res en las cimas y las laderas están comple-
tamente escalonadas por terrazas que sir-
vieron como zonas residenciales, rampas
de acceso y posibles espacios de cultivo En las terrazas de las laderas norte, noreste y este del cerro Nicayuju se localizaron complejos domés-
y de actividad pública. ticos que ocupaban el ancho total de esos terraplenes. Casa 1, Nicayuju. (~

40 / ARQUEOLOGIA MEXICANA
DOSIER

algunos objetos de lujo en los mercados


de la Mixteca Alta y se contaba con los
medios para establecer casas bien cons-
truidas que fueron creciendo al pasar los
años. Esta estabilidad resultaría en una
dramática modificación del paisaje, al
crearse cientos de terrazas para la vivien-
da y la agricultura.
La complejidad arquitectónica de los ñuu
no se compara con la de la capital, Yucun-
;- daa. Las comunidades sujeto contaron con
)- un menor número de estructuras cívico-ce-
1- remoniales, las cuales fueron de menor ta-
Z maño, pero sin duda el n/tu de San Juan fue
1- de suma importancia para el yuhuitayu de
1- Yucundaa. Este nuuestaba estratégicamen-
y te localizado en el paso natural por las mon-
n tañas hacia el Valle de Tamazulapan y
). Huajuapan, al norte, y el Valle de Nocrux-
n tlán, al este. El nuu de San Juan era impor-
El cerro de Nicayuju muestra un aspecto escalonado debido a la construcción de terrazas que sirvieron
}- como zonas residenciales, rampas de acceso y posibles espacios de cultivo y de actividad pública. tante además en el ámbito comercial, ya que
n comunicaba a Yucundaa con la Mixteca
Baja, el Valle de Oaxaca y la Cuenca de Méxi-
o laderas este y noreste. Ambas casas tuvie- queño cuarto con un piso de estuco con co. El contar con un n/tu en San Jmm no sólo
ron patios centrales recubiertos de estu- declive o canales de drenaje, y aliado un permitía la manutención de un territorio
le co, definidos por los cuatro lados por pequeño cajón relleno de cenizas y piedra políticamente estratégico yagrícolamente
n cuartos rectangulares de endeque (nom- volcánica quemada y cuarteada. Las casas rico, sino también constituía una fuente im-
n bre local para la piedra calcárea), con pi- fueron construidas en fases, a lo largo de portante de tributo para los caciques.
}- sos de estuco y fogones cuadrados alinea- los años, según las posibilidades o nece- Los datos regionales muestran que la
}- dos con piedra volcánica. El acceso a los sidades de sus habitantes. orgaruzación delyuhuitayu fue compleja y
cuartos era por el patio y la mayoría de Los datos arqueológicos de Nicayu- no simplemente jerárquica. Mientras que
l- los pisos de estuco mostraban restos ju sugieren que el ,71m al que pertenecía algunos 11UU localizados dentro del Valle
IS de pigmento rojo. En cada casa se encon- gozó de cierto grado de bienescar eco - de Teposcolula tuvieron mayor importan-
lS tró un temazcal, consutuido por un pe- nómico y estabilidad. Se tenía acceso a cia y complejas capitales locales, otros
localizados en áreas más alejadas alber-
gaban poblacio!les !11e!10reS y eO!l ar-
q uitectura marginal. Los Jatos etno-
históricos sugieren que los yuhuítayu
continuamente negociaban sus territo-
rios yen este juego politico entraban los
ñutl, cuya localización y contribución eco-
nómica y poblacional eran de importan-
cia estratégica. Los comuneros del ñuu de
San Juan estaban integrados al yuhuitayu
por tradición, creencias y economía, pero
dentro de su posición como sujetos lo-
graron negociar cierto grado de estabili-
dad residencial, bienestar económico yac-
ceso a los mercados regionales. ~!'

o Verónica PérezRodríguez. Doctora en antropología

por la Universidad de Georgia. Profesora en antro-


pología en la Universidad del Norte de Arizona. In-
vestiga la agricultura, terrazas y el paisaje prehispáni-
ca, histórico y contemporáneo de la Mixteca Alta.
o Laura R. Stiver-Walsh. Doctora en antropología por

la Universidad de Vanderbilt. Investigadora indepen-


diente que reside en Nashville, E .U.A. Ha trabajado
s- Las dos casas excavadas en Nicajuyu tuvieron patios centrales recubiertos de estuco (a), cuartos de endeque en la región maya y en la Mixteca Alta, en especial el
(piedra calcárea) también con piso de estuco (b) y fogones cuadrados de piedra volcánica (e). Casa 2, Nicayuju. valle de Teposcolula.

NICAYUJU , OAXACA I 41
DOSIER

e
h

Teposcolula,Oaxaca q
é
q
u

NELLY M. ROBLES GARCiA. RONALD SPORES


p
o
i
l sitio arqueológico de Pueblo Vie- t<

E
a
jo de Teposcolula (Yucundaa) o
contiene los restos de uno de los
más importantes cacicazgos mix- [¡

tecos del Posclásico. Se localiza 2 km al sureste 1


de San Pedro y San Pablo Tepo~colula Ca 2200 el
metros snm), sobre una montaña que se eleva z
220 m sobre el fértil valle. e
Durante el periodo Posclásico (950 -1522 fe
d.C) yel colonial temprano (1 522-1600), el si- H

tio abarcó cerca de 290 ha, entre 1000 y 1550 c


d.C., cuando la ciudad fue trasladada al noroes- L
te, valle abajo, debido seguramente a las epide- n
mias que asolaron a la población indígena. h
A pesar de ser un sitio de tanta importancia,
el trabajo de fray Francisco de Burgoa, escrito Teposcolula fue un sitio impor-
alrededor de 1630, no proporciona datos im- tante durante el Posclásico y en n
portantes sobre el sitio o sus habitantes, su re- los comíenzos de la Colonia. el
Relieves "estilo códice mixteco"
agrupación u otra información útil sobre la ciu- q
(a) y relieves con la flor de lis de
dad. Aunque en el Códtú Mendocino aparecen los ri
los dominicos y el monograma
wpónimos de Teposcolula y una lista del tribu- de la Virgen María en "ende- q
to que se entregaba a los aztecas, no se incluye que", piedra caliza, recortado la
mayor información. (b). Proceden de Teposcolula .
FOTQ:ARCHIVQ DEL PROYECTO [Link]., INAH
Como resultado de la exploración arqueo- g
lógica del sitio, que comenzó a [Link] de 2004, si
se estableció que la zona ceremonial se encuen- rr
tra en la parte superior del cerro y que en T
las terrazas de las laderas había unidades habi- IT

tacionales y campos dc cultivo. Entre las cons-


trucciones importantes se encuentran: el II

Juego de Pelota; la Gran Plaza, recinto cívico- SI

ceremonial localizado en la cumbre de Yucun- ce


daa; un gran complejo residencial, probable- rr
mente de la clase gobernante,yya tnuhu, en le
medio de la zona central, que contiene cons- pi
trucciones del Posclásico y coloniales tempra- l[

nas; un área residencial de alto estatus, proba- el


blemente de los nobles, tay toho, en una CI

plataforma elevada que se extiende unos


200 m norte-sur y mide 20 metros este-oeste; o]
terrazas residenciales de la clase común, tqy nuu,
tqy yuca o tqy situndqyu, en las laderas medias ar

orientales del sitio; un complejo residencial de 0'


an
la elite, asociado a un área cívico-ceremonial al rir
oeste; un sistema de terrazas agrícolas Qama- di
y,
bordo o coo-yuf./), en el sur del sitio; la Iglesia Entierro de una mujer de la elite indígena. La importancia del entierro reside en que a la mujer se la
Vieja y el convento dominico, complejo cons- le dio un tratamiento funerario prehispánico. aunque fue sepultada en tiempos coloniales. la

42 / ARQUEOLOGíA MEXICANA
DOSIER

truido hacia 1530 y 1550; la Gran Calzada de


las Cuevas, que delimita la zona monumental.
Es decir, se trata de un sitio del Posclásico
que sobrevivió con modificaciones hasta la
época colonial temprana, cuyas evidencias ar-
queológicas demuestran que formó parte de
una pequeña elite de pueblos que ejercían un
poder total sobre las poblaciones circundantes
o "sujetos", formando verdaderos cacicazgos.
La base de la economia del sitio eran el tribu-
to, el comercio, el cultivo del maiz y otros cul-
tivos temporales de tierras altas.
Entre los hallazgos arqueológicos impor- Las vasijas policromas de Tepos-
tantes hasta la fecha se encuentra la Ofrenda colula pertenecen a la tradición de
1-15, de tipo funerario, dedicada a una mujer la cerámica policroma mixteca,
aunque en un estilo local.
de alto rango sepultada en los limites de la pla- FOTO: ARCHIVO DEL PROYECTO TEPQSCOLULA, INAH

za, que ya en la Colonia se había convertido en


el atrio del templo católico. La ofrenda está
formada por cerca de 50 000 pequeños obje-
tos: cuentas, caritas, penates, miniaturas, bro-
ches, huesos tallados y pulidores, entre o tros.
La importancia del entierro reside en que a la
mujer se le dio un tratamiento funerario pre-
hispánico, aunque fue sepultada en tiempos
coloniales.
x- En las plazas que configuran el núcleo mo-
en numental del sitio se han localizado cientos de
ia. entierros humanos colectivos y simultáneos, lo
:0"
que indica que un gran número de personas mu-
de
rieron al mismo tiempo. Se infiere que estos es-
na
le- queletos son producto de las epidemias que aso-
do laron la región a la llegada de los europeos.
a. Otro hallazgo importante es una lápida con
!<AH
glifos, que revela aspectos poco conocidos del
sitio. Los trabajos arqueológicos, los docu -
mentos y la historia oral del Pueblo Viejo de
Teposcolula o Yucundaa han arrojado info r- Los mosaicos que adornaron los muros de los edificios de Teposcolula tuvieron diseños geomé-
tricos y de "tejido" de petate.
mación sobre su rica tradición cultural, sobre
aspectos cotidianos y rituales, sobre la vida de
una ciudad que trascendió el tra uma de haber
sido evangelizado por los dominicos, y que fue
conquistada, modificada, diezmada y fin al-
mente trasladada a otro lugar. Durante la Co-
lonia y los años posteriores Teposcolula recu-
peró su orgullo e importancia, y llegó a ser una
importante capital política y económica; hoy
en día es un referente obligado de la ancestral
cultura rnixteca. ti'

• NeUy M. Robles Garda. Arqueóloga. lnvestigadora del


lNAH Y miembro del SN L Autora de diversas obras sobre la
arqueología de Oaxaca y su conservación patrimonial.
• Ronald Spores. Etnohistoriador y arqueólogo. Doctor en
antropología porla Universidad de ¡¡arvard. Profesorcmé-
rito en antropología de la Universidad de Vanderbilt. Co-
director (con NeUy M. Robles) del proyecto arqueológico
Yucundaa Pueblo Viejo Teposcolula, Oaxaca (2004 hasta
' se la fecha). Autor y editor de varios libros y artículos sobre El tamaño y la técnica constructiva de este edificio, situado al Este de la Plaza 3, demuestran que
la cultura mixteca. Teposcolula fue un lugar importante durante el Posclásico.

TEPOSCOLULA, OAXACA / 43
DOSIER

Tututepec (Yucu Dzaa)


UN IMPERIO DEL POSCLÁSICO
EN LA MIXTECA DE LA COSTA
ARTHUR A. JOYCE, MARC N. LEVINE
e
g
cación es aún temade debate. Los datos dan a
la impresión de que el sitio de Tututepec era
pequeño y nada impresionante. Desd e
1986,el Bajo Río Verde,enlacostadeOaxa-
ca, ha sido cenrro de la investigación que ha
empezado a clarificar la arqueología de Tu-
tutepec. Esta investigación incluye excava-
ciones arqueológicas en 18 sitios y un reco-
rrido en un área de 152 km z.
Durante la temporada de campo del año
2000, el recorrido regional se extendió para
cubrir Tututepec, con lo que se reveló el
tamaño de esta antigua ciudad. El recorri-
do demostró que Tututepec cubre 21 kmz,
por lo que es uno de los sitios más grandes
del Posclásico en Mesoamérica. Los resul-
tados de las excavaciones y del recorrido,
así como un análisis de los códices mixte-
cos, ayudan a entender los orígenes y el de-
sarrollo de Tututepec. Los relatos sobre
Tututepec en los códices abordan la trave-
sía de los mixtecos hacia la costa por me-
En Chalcatongo -Mixteca Alta-. en el Templo de la Muerte. santuario de la diosa 9 Hierba, Cráneo (a) .
a Venado . Garra de Jaguar (b) recibió los emblemas utilizados en la fundación de reinos. Códice Nu- dio de un héroe de la elite: el señor 8 Ve-
tta". lám . 44. nado, Garra de Jaguar. Nuestros datos C
aclaran contradicciones entre lo arqueoló-
gico y lo etnohistórico, y permiten un me- re

A
PrinciPios de 1522, sólo unos indican que a la llegada de los españoles, jor entendimiento de Tututepec durante el
cuantos meses después de la Tututepec dominaba un imperio que abar- Posclásico Tardío.
conquista de la capital azteca caba 25 000 km Z a lo largo de la costa del
de Tenochtitlan, Hernán Cor- PacífIco. Alvarado llegó a Tututepec con LOS ORíGENES
tés envió un ejército comandado por Pedro 200 soldados españoles y un ejército de ce
de Alvarado hacia la ciudad mixteca de miles de zapotecos de Tehuantepec poco Antes del ascenso del imperio de Tutute- V
Tututepec (Yucu Dzaa en rnL'{teco), situa- después de febrero de 1522. A principios pec, el Bajo Río Verde fue habitado por S1'

da en el pie de monte que da a la planicie de marzo, Tututepec fue conquistada y su más de 2 000 años. En el Preclásico Tem- ta
costera de Oaxaca. Desde la fundación de gobernante fue apresado. Desafortunada- prano (1600-700 a.e.) ya había pequeñas sa
la ciudad, a fInales del siglo XI por ellegen- mente, la opresión y las epidemias rápida- aldeas, y en el Preclásico Medio (700-400 A
dario gobernante 8 Venado, Garra de Ja- mente diezmaron a la población. a.e.) ya se encuentran evidencias de com- pe
guar, Tututepec fue la capital política A pesar de la importancia de Tututepec plejidad social. Durante el Preclásico Ter- in
de uno de los señoríos más poderosos de en los archivos coloniales tempranos, poco minal (150 a.e.-250 d.e.) apareció el cen-
México. Documentos coloniales antiguos se sabe de la arqueología del sitio y su ubi- tro urbano de Río Viejo, el cual para el er

44 / ARQUEOLOGíA MEXICANA
DOSIER

EL SEÑOR 8 VENADO,
GARRA DE JAGUAR

Los códices sugieren que la migración de

~ los mixtecos a la región del Bajo Río Ver-


de estuvo relacionada con las actividades
del señor 8 Venado, Garra de Jaguar, quien
nació en 1063 d.C. en el pueblo de Tilan-
tongo. Aunque 8 Venado llegaría a ser go-
bernante de Tilantongo y de Tututepec,
ninguno de sus padres tuvo alguna relación
genealógica con las familias gobernantes
de esos señoríos. Esta vez, el acenso al po-
der del señor 8 Venado no estuvo basado
en la herencia de un señorío existente, sino
Con sus seguidores, que llevan los emblemas (a) para la fundación de reinos, 8 Venado, Garra de Ja- en la fundación de uno nuevo. El señor 8
guar (b) viajó hacia la costa. Simbólicamente, ese viaje terminó con la quema de incienso en una can- Venado se fue de Tilantongo cuando tenía
cha de juego de pelota (e) en el Bajo Rio Verde . Códice Colombino-Becker, lám. 6. 18 años de edad y se dirigió a la costa del
In
ra Pacífico con la meta específica de crear un
fe reinado. Los códjces demuestran que su
a- travesía comenzó con una importante re-
,a unión con la señora 9 Hierba, en su san-
u- tuario en Chalcatongo. En esta junta,
a- 8 Venado recibió objetos usados en cere-
0- monias efectuadas en la fundación de cen-
tros político-religiosos, incluidos un bulto
io sagrado, un bastón de pedernal, un pez de
ra oro y un escudo en forma de calavera. El
el señor 8 Venado y sus seguidores viajaron
ri- entonces hacia la costa llevando consigo
) 2, los objetos rituales de Chalcatongo. La tra-
es vesía termina con el señor 8 Venado que-
li- mando incienso en un juego de pelota. Esta
10 , escena es seguida por una procesión de sie-
e- te individuos, cada uno cargando uno de
e- los objetos sagrados de Chalcatongo hacia
En el Bajo Río Verde, 8 Venado, Garra de Jaguar (a) fundó el reino de Tututepec (b). En el Posclásico
re Temprano (1100 d.C.), esa región estaba densamente poblada por emigrantes de la Mixteca Alta . CÓ·
el topónimo mixto de Tututepec-J uquila.
·e- dice Colombino· Becker, lám. 5. La representación del señor 8 Venado lle-
te- vando a cabo rituales de fundación, y en
e_
r camino a la región del Bajo Río Verde,
os Clásico Tardío (500-800 d,C) llegó a ser la ta el Clásico Tardío. Durante el Posclá- muestra que él fue visto COIllO el fundador
ó- capital de uno de los señoríos más pode- sic o Temprano, sin embargo, el sitio es - de un centro político nuevo en Turutepec.
le- rosos de Oaxaca. Río Viejo albergaba im- tuvo casi deshabitado, lo que demuestra Después de su llegada, los códices mues-
·el presionantes estructuras monumentales y que la ciudad del Posclásico Tardío no tran al señor 8 Venado conquistando a do-
en imponentes monolitos de granito se se de sarrolló de una comunidad ante- cenas de pueblos costeros y recibiendo tri-
grabaron de manera experta imágenes de rior, sino que fue fundada como un cen- buto de comunidades sujetas.
la dinastía reinante. Como muchos otros tro político nuevo. Fuentes arqueológi- El señor 8 Venado consiguió fundar un
centros urbanos mesoamericanos, Río cas, etno históricas y lingüísticas indican reino en Tu tu tepec debido a una combina-
te- Viejo decayó al final del Clásico. El Posclá- qu e la fundación de Tututepec fue el re- ción de circunstancias históricas, políticas,
or sico Temprano fue un tiempo de fragmen- sultado de la llegada de los mixtecos (ñllll económicas y ecológicas. Los datos ar-
n1- tación política, de deterioro de las podero- dzahut) a la regió n del Bajo Río Verde queológicos demuestran que al principio
las sas instituciones de gobierno, y de guerras. hacia 1100 d.C. Lo s dato s que tenemos del siglo XII la región del Bajo Río Verde
00 Así, el periodo precedente al auge del im - indican una migración masiva, ya que el pudo haber sido vulnerable a ataques ex-
m- perio de Tututepec se caracterizó por la área total de la zona aumentó de 452 ha ternos después del colapso de Río Viejo,
er- inestabilidad política y los conflictos. en el Posclásico Temprano a 2 315 ha- con la subsiguiente fragmentación políti-
:n- La ocupación de Tututepec comenzó cia el Pos clásico Tardío, un incremento ca. El señor 8 Venado también pudo ha-
el en el Preclásico Tardío y continuó has- del 512%. ber ejercido una estrategia diseñada para

TUTUTEPEC (YUCU DZAA) / 45


DOSIER

que Tututepec. Éste tenia una organiza-


ción interna compleja, múltiples zonas de
arqui tectura pública, residencias de alto es-
tatus, posibles barrios, producción de ar-
tesania especializada y actividades rituales.
Era común la cerámica policroma de esti-
lo Mixteca-Puebla, al igual que la obsidia-
na. Entre los restos arquitectónicos se en-
cuentran cientos de terrazas residenciales,
cimientos y montículos. Muchas de las te-
rrazas y los cimientos arquitectónicos vi-
sibles en la superficie eran relativamente
modestos y probablemente eran parte de
residencias de los plebeyos. Había cuatro
áreas separadas por arquitectura, las cua-
les probablemente eran residencias de la
elite o edificios públicos asociados con al-
gún barrio (siqut). Un juego de pelota del
Posclásico Tardío cercano al sitio de San
Francisco de Arriba -que creemos era par-
te de Tututepec- pudo ser tatpbién la can-
cha ritual de! señor 8 Venado representa-
da en los códices.
El
El centro cívico-ceremonial de! sitio es-
8 Venado, Garra de Jaguar aseguró el flujo de mercancías del Bajo Rio Verde al Centro de México me- ch
diante un rito de perforación nasal. Ese ritual lo convirtíó en tecuhtli, señor, miembro del linaje real tol-
taba en una gran plataforma, so bre la cual 110
leca-chichimeca. Códice Nutrall, lám . 52. se construyó una iglesia en e! periodo colo- se
nial. Algunos re!atos orales sugieren que en
esa plataforma se encontraba e! palacio de!
tomar ventaja de la diversidad ecológica de 1097 d.C., e! cual le confirió e! título de te- gobernante durante el Posclásico Tardío y
un corredor que iba desde la costa hasta cuhtli, y lo convirtió en miembro de! linaje e! periodo colonial temprano. Esto se con-
los altos. La región de Río Verde inferior real tolteca-chichimeca. La obtención de! firma por la presencia de cuatro discos en
se caracterizó por una gran productividad título de tecuhtli fue también parte de la es- las paredes de la iglesia, los cuales decora-
agrícola, así como por una diversidad de trategia política con la cual 8 Venado pudo ban los palacios de! Posclásico Tardio y se
recursos provenientes de las tierras bajas, reclamar el trono de Tilantongo, su lugar representan en los templos de los códices, ta
los cuales eran valiosos para las poblacio- natal, y establecer así una segunda dinastía En Tututepec se han descubierto ocho pl
nes de las regiones altas, entre los que se en ese señorío hacia 1098 d.C. Después de monumentos grabados en piedra. En el tu
encontraban cacao, sal, plumas de quetzal, la ascendencia de! señor 8 Venado en Ti- Monumento 6, el más espectacular, se re- la<
algodón y pescado. Al tomar control de los lantongo, Tututepec desapareció de los có- presenta a Itzpapálotl, "mariposa de obsi- fu
recursos costeros, 8 Venado pudo así ha- dices, Para entender la historia costera en diana" - diosa de! Centro de México-, con
ber representado una alianza atractiva para e! resto de! Posclásico, es necesario enton- fauces y con la lengua estirada, esta última de
los nobles de las regiones altas. El acceso ces alejarnos de los tres códices y volver a en forma de cuchillo. Su vestimenta inclu- tel
a recursos costeros pudo haber sido un fac - los datos arqueológicos, así como a los do- ye un tezcacuitlapifli -espejo de espalda- y m:
tor en la alianza entre e! señor 8 Venado y cumentos coloniales antiguos. un quechquémül con cuchillos de obsidiana ta l
un señorío poderoso de la región de los al- en el borde. Este monumento es una evi- en
tos, que contribuyó al éxito de! primero EXPLORACIONES dencia arqueológica de la alianza entre el rn
para fundarTututepec yderrotaralos com- EN TUTUTEPEC señor 8 Venado y los tolteca-chichimecas, ba
petidores locales. como lo muestran los códices. Documen- uc
Los códices muestran que esta alianza Los resultados de! recorrido regional coin- tos coloniales tempranos e historias orales m:
estuvo formada por un grupo de extranje- ciden con los documentos,los cuales mues- re!atan también que la gente de Tututepec de
ros, quienes llevaban puesta una máscara tran que Tututepec continuó siendo un se- declaraba ser tolteca y adoraba imágenes es!
negra que los distinguía -a ellos y a su líder, ñorío poderoso hasta la conquista de Itzpapálotl. tal
e! señor 4 Jaguar- como tolteca-chichime- española. Durante el Posclásico Tardio, El recorrido arqueológico muestra el ta- de
cas, y que además llevaban abanicos y bas- Tututepec abarcaba 2 130 ha. En compa- maño y la complejidad de! Tututepec anti- ra<
tones, insignia de los comerciantes. Esta ración, Michael Smith estima que Teno- guo y es consistente con documentos co- ga
alianza fue sellada por lo que es quizás e! chtitlán cubría 1 350 ha, aunque es claro loniales, los cuales describen el sitio como ye
evento más famoso en los códices: el rito que las poblaciones de las ciudades del el centro de un imperio expansionista que ob
de perforación nasal de! señor 8 Venado en Centro de México fueron más grandes dominó gran parte del sur de Oaxaca. Tu- les

46 I ARQUEOLOGIA MEXICANA
DOSIER

a- rámica policroma de estilo Mixteca-Pue-


:le bla, cascabeles, un hacha y un punzón o
's- cincel de cobre. Los malacates eran comu-
[I- nes, lo que inclica la producción de textiles
:s. de algodón para uso local e intercambio.
ti- Se recuperaron más de 1 000 objetos
a- de obsidiana provenientes de yacimien-
n- tos de Pachuca (43%) y Otizaba (54%). La
~s, abundancia de obsicliana de Pachuca incli-
e- ca intercambio con el Centro de México,
"¡- seguramente por tela de algodón, cacao y
te otros productos costeros. La cantidad de
:le cerámica policroma, obsidiana y objetos
ro de cobre superó lo que ha sido excavado
a- en las residencias comunes en los altos de
la Oaxaca, lo cual inclica que los plebeyos de
u- Tututepec tenían mayor acceso a estos bie-
el nes y que probablemente se beneficiaron
ln del poderío social y económico de Tu tu te-
I- peco Las investigaciones realizadas por
n- Jamie Farde sugieren que la cerámica po-
a- licroma de estilo Mixteca-Puebla fue usa-
da principalmente en festividades rimales,
El Monumento 6 de Tututepec representa a la diosa Itzpapálotl, mariposa de obsidiana , deidad tolteca-
s- y que transmitía nociones comunes sobre
ch ichimeca. Está vestida con un tezcacuitlapilli, espejo de espalda (a) , y un quechquémitl (b) con cuchi-
al llos de obsidiana en el borde. Este monumento y códices coloniales en que los habitantes de T ututepec la ideología e identidad del grupo, especial-
)- se decian toltecas apoyan la idea de las alianzas entre el Bajo Río Verde y el Centro de México. mente acerca de temas como guerra, sacri-
:n ficio y pacto con los clioses.
el Aunque todavía faltan investigaciones
y tutepec sojuzgó a pueblos distantes como y los objetos inclican que los habitantes de sobre el Tututepec antiguo y su imperio,
1- Achiutla, 125 km al norte, y Tehuantepec, la Residencia A clisfrutaron de una mayor podemos apreciar por primera vez una re-
:n 250 km al este. El tributo pagado a la ca- riqueza que sus vecinos de la Residencia B, lación entre los datos arqueológicos y los
a- pital incluía desde oro, cobre, plumas, tex- aunque ambas parecen haber sido habita- emohistóricos, lo cual demuestra que Tu-
,e tiles y cacao, de las comunidades bajas, has- das por gente común. mtepec fue efectivamente un centro impe-
s. ta cochinilla y mantas de algodón, de los Entre los objetos de las dos residencias rial poderoso y un contencliente importan-
10 pueblos de los altos. Aunque Tututepec había algunos bienes suntuarios, como ce- te en el mundo del Posclásico Tardío. ~s
el tuvo intercambio con Tenochtitlan, las re-
e- laciones políticas entre los dos imperios
• Arthur A. Joyce. Profesor asociado en antropología
,1- fueron tensas. de la Universidad de Colorado, Boulder. Sus estudios
In En Tututepec se excavaron los vestigios incluyen investigaciones arqueológicas y paleoambien-
la de dos residencias localizadas en clistintas tales multidisciplinarias en Oaxaca, en especial sobre
antiguas sociedades complejas en el Bajo Río Verde.
j- terrazas en la parte norte del sitio, aproxi- • Marc N. Levine. Recientemente concluyó su tesis
y madamente 1.25 km al noroeste de la Pla- doctoral en la Universidad de Colorado, Bould er:
la taforma de la Iglesia. La Residencia A se "Linking Householú and Polity at Late Postclassic
Period Yucu D zaa (Tututepec), A Mixtec Capital on
'1- encontraba en la terraza superior de un ce- the Coast of Oaxaca, Mexico".
el rro e incluía varias estructuras que rodea-
.5, ban un patio central. La Residencia B era
PARA LEER MÁS .. .
1- una casa más pequeña localizada aproxi- FORDI;, Jamie TI., 1d",log)\ ldentil)\ and lrons: A J/llt& if MiJ..1C&
:s madamente 200 m al suroeste de la Resi- Po!Jcbrome: POfleryJrom 0JtePostclossU Yuca DZao (Tutufepet),
Oaxoro, Mtxiro, tesis de maestIÍ.'1. Departamento de An-
:c dencia A, en la cima de una colina baja. La tropología, Universidad de Colorado, Boulder, 2006.
:s estructura principal de la Residencia B es- jOyeE, Anhur A., " La arqueología del Bajo Río Verde",
en Aeen/os, 7, 2006, pp. 16-36.
taba sobre un montículo, flanqueado por 10 cm J OyeE, Arthur A., Andrew Workinger y Eyron Hamann,

~-----~
a- dos o tres estructuras. Los objetos recupe- ''Turutepec: Un centro imperial del Posclásicoen la Cos-
ta de Oaxaca", en Nelly M. Robles (ed.), Estructuras poli-
l- rados en las dos residencias reflejan una Vasija de cerámíca policroma estilo Mixteca-Pue-
tita.r rII elOaxaCtJ nl/tiguo. MelJloria de k/ Terrem Mesa Redonda
)- gama de actividades domésticas que inclu- bla. En Tututepec, esta cerámíca, usada principal- de MonleAiháo, 'NA" , Mexico, 2004, pp. 205-230.
mente en rituales , transmitió -mediante temas L EVINE, Mare N" Residential ExcoVOhOns al YIlCU Dzoo (fJl-
10 yen preparación de alimentos, trabajo en 1/llepee), a ufe Posfclassie Mixtee CaPilaloo Ibe Coasl if
de guerra, sacrificio y pacto con los dioses- con-
le obsicliana, producción de textiles y ritua- ceptos religiosos e ideológicos de Estado.
Oaxaea, M,xieo, 2006, informe final presentado a la
FAMSI, [Link] [Link]/ repom / OS031 / [Link]
]- les domésticos. Los rasgos arquitectónicos FOTO: ARCHIVO DE A. JOYCE

TUTUTEPEC (YUCU DZAA) / 47


DOSIER

Los códices de
la Mixteca Alta
HISTORIAS DE LINAJES
Y GENEALOGíAS
MANUEL A. HERMANN LEJARAZU

Los códices mixtecos prehispánicos conforman un importante grupo de docu-


mentos cuya temática principal es la narración histórica y genealógica de los
diversos linajes que gobernaron en el periodo Posclásico . Además , constituyen
las únicas fuentes para acercarse a las formas de organización política de la
antigua sociedad mixteca.

c
F
c

1
1:
]1
S
g
d
g
e
e

a
tI

El topónimo de Yanhuitlán (a) con los gobernantes 4 Venado (b) y 10Agua (e) . Códice Se/den, p. 14. d

48 / ARQUEOLOGíA MEXI CA NA
DOSIER

L
a historia prehispánica de los
diversos grupos de poder que
establecieron sus linajes y ge-
nealogías en la Mixteca Alta
transcurrió durante el Posclásico, etapa
que comprende desde el siglo X hasta el
XVI d.C. En dicho lapso, de acuerdo con
los códices, lograron erigirse algunos cen-
tros hegemónicos gobernados por losyya
(nombre mixteco que significa rey o se-
ñor) que articulaban, alrededor de sí, una
extensa red de alianzas matrimoniales con
fuertes implicaciones políticas y econó-
micas en el nivel regional.
Precisamentelos seis códices mixtecos
de origen prehispánico que sobrevivieron Nacimiento de la señora 1 Muerte del árbol sagrado. Códice Bodley, lám. 1.
a la Conquista española, fueron elabora-
dos en esos centros de poder para regis-
trar tanto la fundación de algún señorío
como la historia y genealogía de sus so-
beranos.
J- Los gobernantes mixtecos, en general,
se consideraban hijos y descendientes de
18 los dioses, por lo que muchas veces eran
establecidas alianzas matrimoniales entre
n las propias elites para conservar la pure-
a za del linaje divino. Esta naturaleza sagra-
da delyya lo invesúa de facultades espe-
ciales para gobernar, por lo que era el
único individuo que podía detentar los
símbolos de poder y servir como un en-
lace directo con las deidades.
En algunas páginas de los códices son
representados varios señores naciendo de
cerros, ríos, árboles y piedras, lo que pone
de relieve el origen sagrado del soberano
y lo constituye en el gran fundador delli-
naje que mantendrá el poder en toda la
comunidad. Por lo tanto, elyya ejerció el Nacimiento del señor 11 Agua (a) del Cerro Precioso de Jaltepec (b) por la intervención de los dioses
poder no sólo en el ámbito político y so- 1 Muerte (e) y 1 Movimiento (d) . Códice Selden, p. 1.
cial, sino también en el religioso y ritual.

LOS CÓDICES MIXTECOS lidad ante ocho documentos históricos mixteca, pero en la parte del reverso con-
elaborados en distintas épocas y por di- tiene una relación sucinta de la genealo-
Los manuscritos prehispánicos que so- versos autores. Para explicarnos mejor: la gía de Tilantongo que fue elaborada en
brevivieron a la Conquista española son mayoría de los códices prehispánicos que una época más tardía. De esta manera, me
los códices Bodlry, Nuttall, Vindobonensis, hemos ya enlistado, se componen de una parece que los códices nos muestran un
Se/den y C%mbino-Becker. Aunque en ri- parte anversa y otra reversa que no cons- panorama aún más amplio de lo que se
gor el Códice Se/den fue terminado a me- tituyen una unidad; el Códice Nutta//, por había imaginado, pues es posible analizar-
diados del siglo XVI, se considera de ori- ejemplo, tiene escrito por ambos lados los de manera separada y cuidadosa y no
gen prehispánico debido a que no dos historias distintas que no se relacio- únicamente abordarlos de manera global.
exis te ninguna influencia española en su nan entre sí, no son continuación una de Vistos así, cada uno de los códices mixte-
elaboración. la otra y además fueron elaboradas por cos narra, por lo regular, la historia genea-
Sin embargo, de aquí en adelante voy varios artistas en diferentes épocas. lógica de un solo señorío con puntos de
a referirme a ocho relatos histórico-pic- El lado anverso del V indobonensis regis- vista muy particulares y propios dellina-
tográficos en vez de hablar únicamente tra un extraordinario relato sobre los orí- je que los mandó elaborar, pero que enri-
de seis códices. Es decir, estamos en rea- genes del mundo según la cosmovisión quece la narrativa histórica con diversas

LOS CÓDICES DE LA MIXTECAALTA / 49


DOSIER

cos, puede establecerse una cronología


que ubique comparativamente las proba-
bles épocas de elaboració n de cada uno
de los códices.
Por ejemplo, la parte anversa del Rod-
IIiJI y reversa del V¿ndobollellsú habrían
sido realizadas hacia el siglo XVT, cercana i
ya la Conquista, pues como menciona-
mos, el anverso del Bodlry concluye con e
el matrimonio del señor 4 Venado, per- r
sonaje que fue contemporáneo de la lle-
gada de los españoles. Mientras que el e
Villdobonellsú reverso registra una histo- e
ria incompleta que parece haber sido rea- e
lizada con mucho apresuramiento, tal vez r.
a causa de la llegada de los conquistado- ti
Matrimonio de los señores 8 Conejo (a) y 6 Hierba lb) , de Teozacoalco. Códice Nuttall, Lado 2,
res a la región Oansen, 1998). r.
lám .30. Por su parte, el C%mbino-Becker pre- F
senta una rraelición histórica y estilística c
que se aparta de los demás documentos. n
tradiciones que en muchas ocasiones no Aunque breve, la historia de otros Narra la biografía del señor 8 Venado,
llegan a coincielir. pueblos también fue representada en los Garra de Jaguar desde la perspectiva de
Por otra parte, existen manuscritos que códices, como por ejemplo la de Tlaxia- la Mixteca de la Costa y debido quizá a a
actualmente se encuentran pintados por co, Achiutla, Apoala, Suchixtlán y Teo- esta procedencia, el códice conserva un ti

un único lado, pero que muestran inelicios zacoalco, cuya información se localiza estilo pictórico que no continuó en toda d
de haber sido utilizados por ambos. Tal en el Ntltta/l anverso y Bodlry reverso, la Mixteca durante los siglos cercanos b
es el caso del Códice Se/dm, que hoy en día principalmente. a la Conquista. Es decir, la tradición cos-
conserva en sus páginas la historia delli - teña parece haber sido la más rica en es- n
naje de ]altepec, pero en algún momento FECHAS DE ELABORACiÓN tilo e iconografía, pero no la encontra-
existieron textos pictóricos en su sección mos en otros documentos provenientes
reversa, de los cuales únicamente se ob- En términos generales no se ha podido de las regiones vecinas, a pesar de que po- rl
servan algunos rastros. establecer aún con precisión los años en dríamos ubicar dicho manuscrito hacia el
El Códice Cololllbillo-Beckertambién está que fueron elaborados estos manuscri- siglo XlV. re
pintado por un solo lado, y aunque ea la tos. Salvo el Códice Se/den, que fue conclui- Finalmen te, el Códice N/lttall fue rea- o
actualidad reconocemos en él dos manus- do con seguridad hacia 1556, no es posi- lizado en épocas elistintas durante un lar- g
critos distintos, formaban antiguamente ble fechar cuándo fue hecha la mayoría go intervalo. Lo que hoy conocemos
un mismo documento que fue dividido de los documentos. Sin em bargo, toman - como parte reversa o Lado 1 fue elabora- b
en dos partes o fragmentos durante la eta- do en cuenta la temporalidad plasmada do antes que la sección anversa o Lado 2, P
pa colonial temprana. en sus relatos, la correlación calendárica quizá incluso a principios del siglo XlV; b
Por su parte, el Códice Bodlry se encuen- de los años mixtecos con los cristianos y mientras que el Lado 2 tal vez fue con- se
tra pintado por ambos lados. Lo que hoy considerando algunos criterios estilísti- cluido a finales del mismo siglo. CI

conocemos como Bod/ry anverso registra


toda la historia y genealogía del prestigio- G
so pueblo de Tilantongo, lo que integra E
una relación muy completa de ese lugar,
desde sus orígenes míticos hasta elmatri- A
monio del señor 4 Venado, gobernante rí
que vivió la etapa de la Conquista espa- el
ñola; el Bod/ry reverso, a su vez, se encar- h,
ga de narrar la historia primordial de un 1\
grupo de gobernantes que resielieron en ta
un sitio conocido como Lugar del Bulto y
de Xipe, pueblo aún no identificado en la Cl

geografía mixteca, pero que desempeñó el


un papel muy importante en la historia eli
temprana de la región antes del adveni- p<
miento del señorío de Tilantongo. Conquistas de 8 Venado Garra de Jaguar (a). Códice Colombino, lám. 6. ce

SO/A RQUEOLOGíA MEXICANA


DOSIER

a LOS SEÑORíos MIXTECOS Jaltepec, por su parte, había estableci- Yodzo Kehe, o Yodzo Cahi, "Valle An-
do para entonces una muy importante cho", "Valle Extendido", el nombre mix-
D Por medio de los códices podemos acer- alianza con su vecino y eterno rival, el teca de Yanhuitlán .
carnos a las formas de organización so- siempre poderoso Tilantongo. De tal ma- El matrimonio del señor de Jaltepec
(- cial y política que los propios grupos mix- nera que entre ambos señoríos habían lo- con una descendiente de los señores de
n tecas dejar o n plasmadas de manera grado una especie de dominio regional Yanhuitlán iba a garantizar, sin duda, una
a indirecta en estos manuscritos, por lo que con dos centros rectores que controlaban sólida alianza entre ambos señoríos. Pero
1- es factible llevar a cabo el estudio de la la Mixteca Alta. los problemas hereditarios que enfrentó
n composición y naturaleza del señorío Al parecer, a principios del siglo xv, el linaje de Jaltepec impidieron la consoli-
mixteco. Yanhuitlán y Jaltepec crearon una fuerte dación de dicha alianza, lo que llevó ine-
Sabemos que para el periodo Posclási- alianza tras el matrimonio de 10 Mono, vitablemente a una guerra entre ambos
~l ca esos grupos estaban organizados en Lluvia que Baja del Cielo, señor de Jalte- pueblos. En primer lugar, el propio señor
)- comunidades de diferentes tamaños y en- pec, con la señora 5 Agua, Ñuhu que Nace 10 Mono murió en circunstancias desco-
l- cabezados regularmente por un gober- de la Joya, hija de los señores de Yanhui- nocidas, pues en el Códice S e/den únicamen-
'z nante que pertenecía a una familia o a un tlán. Precisamente en la página 14-IV del te se menciona que su esposa tuvo que ca-
)- linaje específico. Estas entidades políticas Códice Se/den se muestra el topónimo de sar se en segundas nupcias con un
mantenían estrechos vínculos entre sí, Yanhuitlán conformado por el glifo yod- personaje de otro pueblo, concluyendo así
pues existían cercanos lazos de parentes- zo, "valle", y kehe, "patio", representado el vínc ulo entre Yanhuitlán y Jaltepec.
:a co que le s permitían establecer alianzas. por un elemento circular rodeado de plu- Afortunadame;;nte;; para d se;;ñorío de;;
s. más o menos duraderas. El término mi x- mas, por lo que conforma el nombre de Jaltepec, ya había nacido el heredero al
:l, teca de yuvui tayu (yuvui, "estera"; tayu,
le "trono") parece designar adecuadamente
a a ese tipo de organización que refería tan-
.n ,,-.

ij
to al asentamiento mismo de la comuni-
la dad como a la pareja de gobernantes que
)s la regía (Terraciano, 2001 ).
s-

-
La extensa red de alianzas matrimo-
s- niales entonce s existente en la Mixteca
a- se constituyó como una de las principa-
~s les dinámicas de interacción entre nume-
) - rosos pueblos. Es po sible que a partir de
el las lejanas o cercanas relaciones de pa-
rentesco que eran establecidas entre dos
a- o tres señoríos importantes, se hayan re-
r- gulado una serie de prerrogativas, debe-
)s res y derechos que mantenían el equili -
a- brio tributario, político y militar de una
2, pequeña región. Sin embargo, este frágil
V; balance podía fácilmente desestabilizar-
0- se y conducir a una guerra entre varias
comunidades.

GUERRAS V ALIANZAS
EN EL VALLE DE NOCHIXTLÁN

Alrededor de los siglos XN y xv, dos seño-


ríos importantes parecen haber dominado
el panorama geopolítico de la época: Yan-
huitlán, en el extremo poniente del valle de
Nochixtlán, yJaltepec, en la parte surorien-
tal del mismo valle. Para ese m o mento,
Yanhuitlán no era todavía el poderoso ca-
cicazgo que iba a prevalecer durante todo
el siglo [Link], pero al menos había empren-
dido ya un notable despliegue de alianzas ~.

políticas y guerras que probablemente lo


condujeron a la supremacía. Ofrendas y objetos dedicados al dios 7 Flor (a). Códice Vindobonensis anverso, lám. 18.

LOS CÓDICES DE LA MIXTECAALTA / 51


DOSIER

nombre 3 Mono, jaguar de Fuego atacó


al recién subido al trono 1 Mono. Es di-
fícil identificar al señor 3 Mono, pero de
acuerdo con algunas crónicas coloniales
existió un cacique de Yanhuitlán llamado
3 Mono, que resistió la conquista mexica
ordenada por Moctezuma 1.
Como mera suposición, entonces, el
ataque de 3 Mono sobre ]altepec fue qui-
zá un nuevo intento por parte de Yanhui-
tlán p ara dominar a su nuevo rival y ex-
tender así su dominio por la parte sureste
del valle de Nochixtlán. Según el Códice
SeldCtl,jaltepec nunca fue doblegado, pero
otros pueblos sujetos a Yanhuitlán conti-
Matrimonio del señor de Jaltepec 10 Mono, Lluvia que baja del Cielo (a) con la señora 5 Agua (b) , hija nuaron la guerra, por lo que es probable
de 105 seíiores de Yanhuitlán. Códice Se/den, p. 14. que paulatinamente Jaltepec perdiera el
control y dominio de su región. Inclu so,
alrededor de lS38,Jaltepec sostenía un li-
trono; se llamó 3 Muerte, Pájaro Precio- uva de esta guerra no es nada claro, pero tigio en con tra de Yanhuitlán por la po-
so, y tuvo que contraer matrimonio des- al parecer fue provocada por el nacimien- sesión de la estancia de Zahuatlán, un pue-
de muy pequeño con su prima, llamada to del siguiente heredero al trono de ]al- blo que había sido conquistado por
3 Serpiente, Guirnalda de Flores de Ca- tepec, quien llevó por nombre 1 Mono, Jaltepec desde el siglo XIV.
cao para asegurar la posesión del seño- Lluvia-Sol Gansen, 2000). En resumen, creo que podemos dar-
río. No obstante, a partir de ese momen - No obstante, es igualmente posible nos cuenta de la enorme riqueza docu-
to Jaltepec fue atacado sucesivamente que el ataque a ] altepec haya sido en con- mental que proporcionan lo s códices
por varios pueblos, uno de los cuales fue tra del propio 3 Muerte, pues su posición mixtecos para comprender no solamen-
quizá Yunhuitlán. política era todavía muy endeble y resul- te los procesos históricos, sino también
Alrededor del año 9 pedernal, 1424, el ta natural que fuera un objetivo viable para las dinámicas de interacción que existie-
Códice S eldetl registra el primer ataque a jal- otros señoríos que buscaban expandir ron en estas regiones y que nos ayudan
tepec por parte de un personaje de nom- sus dominios. a percibir una sociedad en continuo
bre 8 Águila, Águila que baja del Cielo. En La situación de Jaltepec parece haber- movimiento. @
la página 15-IV de ese manuscrito, se ob- se estabilizado durante algún tiempo, pero
serva el combate entre 8 Águila y el señor en el año 3 pedernal, 1444, murió 3 Muer-
Manuel A. Hermann Lejarazu. D oc tor en estudios
3 Muerte de ]altepec, yaunque no se mues- te y dejó ahora en el trono a 1 Mono. Sin mesoamericanos por la UN fIM. Investigado r de
tra el resultado de la guerra, es posible su- embargo, nuevamente las pretensiones de tiempo compl eto en el CIESAS-DF. Se especializa
poner que la defensa por parte de 3 Muer- señoríos aledaños respecto a la conquis- en el análisis de códices y documentos de la Mix-
teca, así como en la hi sto ria prehispánica )' colonial
te resultó exitosa, ya que no hay indicios ta de ]altepec no se hicieron esperar, pues de la región. Miembro del Si stema Nac ional de
de que ]altepec fuera conquistado. El mo- en el año 8 casa, 1449, un personaje de Investigadores.

PARA LEE R MÁS ._ .

BOONE, Elizabeth Hill, Slori,s ill R,d alld Block, PicIo-


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p.16.

52 / ARQUEOLOGIA MEXICANA
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ial En Acatlán . "Cerro de la Joya" (a), los habitantes de las mixtecas Alta y Baja establecieron relaciones de parentesco. Códice de Tulane , lám. 9.
de

Los documentos pictográficos


de la Mixteca Baja
SEBASTIAN VAN DOESBURG

La Mixteca Baja, en los límites de los actuales estados de Oaxaca. Guerrero y Pue
bla, es una zona con una historia casI desconocida. Sin embargo, la Lona es rica en

documentos pictográficos que hasta ahora han sido poco estudiados. Además de
algunos códices genealóg,cos, hay pinturas que tratan sobre e' tributo. la tenencia
de la tierra y la producción de sal
DOCUMENTOS DE LA MIXTECA BAJA / 53
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Los habitantes de la Mi xteca Alta tuv iero n conta cto con el área nah ua, Con el matrimonio de la princesa de Ti lanton go (a) comenzó el linaje del
co mo lo demues tra la postu ra, al sentarse, de las mujeres (a) que se Pueblo del Jaguar. Detrás de ella está el famoso Templo del Cielo (b).
ven. Códice DehesB. Códice Egerton 2895.

"A la Mixteca Baja pusieron nombre de rios importantes señoríos mixtecos. El el origen del Códice de Tecomax¡lahuaca esta-
uniñe, por ser tierra cálida". Con esta nombre para la región (Ñuniñe) es tam- ba bien establecido.
breve frase introdujo fray Antonio de los bién el nombre mixtew de Tonalá, quizás Rollo de Tulane. En 1991, Mary Eliza-
Reyes en 1593 esa poco conocida región un lugar emblemático de la región. Este se- beth Smith demostró que en el Rollo de Tu-
mixteca en los limites de los actuales es- ñorío incluía -seguramente mediante una falle se representan 15 generaciones de la
tados de Oaxaca, Guerrero y Puebla. La red de relaciones genealógicas- a los "sub- casa real de Acatlán (aproximadamente
región es montañosa y forma pane de la señoríos" de Atoyac y Silacayoapan. Otros desde inicios del siglo XIIT hasta mediados
Sierra Madre del Sur, con la Mixteca Alta centros de importancia eran Acatlán, Chi- del siglo XVI) y registra la participación de
al sureste y la Montaña de Guerrero al la, Petlalcingo, lxitlán y Piaxtla en el actual los gobernantes de Teozacualco, señorío F
oes te, pero sus cumbres no alcanzan las estado de Puebla; Ihualtepec-Suchiquila- de gran prestigio en la Mixteca Alta, en su l:
alturas de estas vecinas. Aproximadamen- zala, Juxtlahuaca y Tecomaxtlahuaca en la fundación durante la segunda mitad del si-
te la mitad de la Mixteca Baja está situa- parte occidental ou,,,aqueña, y Huajuapan, glo XII. La presencia de gobernantes y no- e
da en tre 1m 1 200 Y1 400 msnm y sus ríos I-Iuajolotitlán, Tezoatlán, Tequixtepec y bles de la Mixteca Alta en la Mixteca Baja 1
llevan el agua de la Sierra Madre del Sur Coyotepeji en la parte oriental. en una fecha tan temprana llama la aten- A
hacia la cuenca del río Atoyac-Balsas al ción y sugiere una política de expansión g
norte. o UMENTOS desde la Alta hacia la Baja. Un segundo li- 1:
Hoy en día, la Mixteca Baja es una zona naje en este rollo es quizás el de Chila. e
aislada y notoriamente marginada, sobre Los gobernantes de estos señoríos promo- Códice Dehesa. Posiblemente del área de F
todo en su parte occidental. En la parte vieron la producción de libros genealógi- Izúcar, representa también dos linajes, pero a
oriental, alrededor de Huajuapan y Tequix- cos, documentos tributarios y mapas, de de lugares desconocidos. A pesar de las re- e
tepec, la existencia de un estilo particular los cuales algunos se han conservado has- laciones politicas con la Mixteca Alta, el es- e
manifiesto en los materiales arqueológicos ta hoy. En total se han identificado diez do- tilo de estos documentos revela contactos 1,
del periodo Clásico -llamado Ñuiñe- fo- cumentos provenientes de esta área: el Ro- con el área de habla náhuatl al norte; por e
mentó el interés de arqueólogos desde la llo de Tulane, los códices llamados Dehesa, ejemplo, las mujeres son representadas en e
década de los sesenta, pero la arqueología Egerton 2895 y Becker JI, los mapas de San la llamada "pose de mujer azteca".
e historia de la mayor parte de la región es Vicente del Palmar, de Xochitepec, el Poscorle- Códice Egerton 2895. Representa ellina-
virtualmente un capítulo desconocido. No simIO No. 36 y el llamado Lienzo Mixteco IJI, je de un lugar llamado Pueblo del Jaguar,
obstante, existen importantes testimonios así como el Códice de Tecomaxtlahuaca y la el cual no ha sido identificado con certe- d
históricos -entre ellos documentos picto- Genealogía de Igualtepec. za en la geografía actual. Significativa- d
gráficos del siglo XV1- que han recibido es- Durante mucho tiempo, un importan- mente, el linaje comienza con el matrimo- c
casa atención hasta la fecha. te problema relacionado con estos docu- nio de una prince sa de Tilan tongo,
A la llegada de los europeos a la Mixte- mentos era la falta de un lugar de proce- Mixteca Alta, que vivía alrededor del año C

ca, el territorio estaba distribuido entre va- dencia precisa para la mayoría de ellos. Sólo de 1100, en la época del famoso guerrero 1l

54/ ARQUEOLOGíA MEXICA NA


DOSIE R

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~I En el Códice Becker" se ven los topónimos de Juxtlahuaca (Yodzo Cuiya , Francisco de Arellano , señor de Tecomaxtlahuaca en 1578, mandó ela -
). "Llano de año") (a) y de Tecomaxtlahuaca (Yodzo Yaha , "Llano de Aguila") borar el Códice de Tecomaxtlahuaca para dirimir un litigiO por pago de
(b). En este códice se representó el origen de dos casas reales. tributo.

l- S Venado, Garra de Jaguar. Posteriormen- to fue elaborado en el marco de un proble- era el control sobre la fuerza de trabajo y
te, se reconocen los topónimos de Tequix- ma legal que era de importancia en aque- ele la producción de la tierra. Este control
l- tepec, Acatlán y Chicahuaxtla en el regis- lla época: desde 1564 se discuúa en la o derecho fue transmitido durante genera-
~­ tro de sus alianzas matrimoniales. Audiencia Real si los siervos de las casas ciones, lo que explica el registro cuidado-
la Códice Becker JI. Este códice, de cuatro reales deberían ser contados entre los tri- so ele los linajes en los códices genealógi-
'e hojas (Museo Etnográfico de Viena), y el butarios o si deberían tributar exclusiva- cos mencionados anteriomente.
)s Fragmento de Hamburgo, de dos hojas (Mu- mente a su señor. La administración espa- Mapa de Xocbitepec. Posiblemente pro-
le seo Etnográfico de Hamburgo), forman ñola hizo varios intentos de incluir a estos cedente de San Juan Xuchitepec, repre-
o posiblemente los restos de un cóclice más trabajadores en el tributo general, pero los senta a un linaje de 20 gobernan tes. To-
u largo. Elrragt7Jento de Hat7Jburgo contiene el señores protestaron vehementemente. dos los hombres llevan nombres
]- inicio de ese códice y representa el origen Este documento es un buen ejemplo de calendáricos en mixteco, exceptO los últi -
)- de dos casas reales, ambas sin identificar. ese proceso. En él, don Francisco relata el mos cuatro, que se llaman don Alonso,
la En la parte que corresponde al Códice Bec- desarrollo de la fuerza trabajadora y del tri- don Mateo, don Pedro y don Ju an. D c
1- ker JI, los dos linajes se reuucen a una sola buto gozados por él y sus antepasados. La nuevo llama la atención la üü1uencia del
n genealogía en la parte inferior, mien tras en primera pareja gobernante - seis genera- área náhuatl: los hombres llevan el xillIJlli-
1- la parte superior se registró la descenden- ciones anteriores a la Conquisra- recibió Izol;i, "corona" azteca, y están vestidos
cia secundaria de los gobernantes, una uis- caela año apenas el servicio de 20 parejas, con tilmas, mantas grandes atadas alrede-
le posición similar al modelo usado en el Có- que le entregaban 20 cargas de leña y ba- uor elel cuello. El tema central del doc u-
'O dice Egerton. El origen ue ese documento es rrían su palacio, más el tributo en especie mento es la relación entre la casa real y el
desconocido y su estilo lo relaciona con los de 20 huipiles y 20 mantas, junto con el territorio bajo su gobierno, representado
s- códices de la Mixteca Alta, aunque entre producw de varios terrenos ue maíz derie- por el n:ctángulo de linderos -glosados
)s los lugares donde se casaron los hijos se- go y de temporal, de algodón, frijol y chi- en náhuatl- alrededor ele los señores.
)r cundarios, se reconocen los topónimos le. Poco antes de la Conyuista, el servicio Genea/ogía de Iglla/tepn. Aparecido sor-
'n de Juxtlahuaca (Yodzo Cuiya, "Llano de había aumentado a SOO hombres campesi- prendentemente en 2006 en la Biblioteca
Año") y Tecomaxtlahuaca (Yodzo Yaha, nos)' SO mujeres declicadas a tareas del pa- Lafragua de Puebla, ilustra el tema de las
~- "Llano de Águila") . lacio, que daban 400 cargas de leña, 100 l'elaciones de parentesco entre las fami -
.r, Códice de Tecot7Jaxtlahllaca. Es un regis tro naguas, 100 huipiles, 100 mantas y 100 za- uas gobernantes. El documento consta ue
de pagos de tributo, pintado por orden de ragüelles (calzones largos). Después de la una sola hoja y muestra en la parte supe-
1- don Francisco de Arellano, el señor de Te- Conquista, los montos decrecieron otra rior un sencillo esquema genealógico. En
)- comaxtlahuaca, en 157S. Afortunadamen- vez, hasta que un juez español intentó in- el borde superior está un hombre llama-
a, te, un expediente jurídico acompaña al do- cluir el servicio palaciego en el tributo ge- do don Diego, sentado entre dos mujeres
la cumento, lo que es de gran ayuda para la neral. El documento demuestra que uno -sus esposas-: doña María y doña Juana.
:0 interpretación de sus figuras. El documen- de los elementos del poder de los señores Esta última es llamada en náhuatl teoyoti-

DOCUMENTOS DE LA MIXTECA BAJA / 55


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Los gobernantes del Mapa de Xochítepec; son semejantes a los que se ven en los
códices del Centro de México. aunque sus nombres están escritos en mixteco.
ª En la Genea /ogfa de Igua /lep ec se pintaron las relaciones de parentes-
co entre las familias gobernantes de ese lug ar.
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cayna1!lic don Diego, "legítimamente su es- La ilispensación para este matrimoruo se mentas se ocupan más bien de! acceso a
posa de don Diego". Con cada mujer, don conceilió en 1578. Dada la falta de apelli- los recursos naturales de la región, entre
Diego procreó descendencia: de doña dos, es difícil iden tificar a es tas personas ellos la sal y la tierra de riego.
Maria nació dalla Magdalena, casada a su en los archivos, pero don Juan podría co- Mapa de San Vicente del Palmar. D on Car- e
vez con don Antonio. Con doña Juana en- incidir con don Juan de Aguilar, cacique de los de Terrazas también aparece en e! lIa- d
gendró a don Juan, casado posteriormen- San Juan Ihualtepec a meiliados de! siglo mado Mapa de San Vicente del Palmar, un 1<
te con doña Inés. De las dos parejas de la X'TJ. Los documentos de! Archivo General hermoso documento pim ado sobre papel q
segunda generación nacieron don Felipe de la Nación indican que donjuan tuvo amate. Se representa un acuerdo entre dos
y doña Magdalena. tres hijos: don Carlos de Terrazas, don Fe- señoríos colindantes, Ihualtepec y Atoyac, q
El objetivo de la pintura es expljcado lipe y don Diego. Cada uno de ellos llegó en cuanta a la ilistribución de manantiales h
en un texto alfabético escrito debajo de! a gobernar en Ihualtepec. Doña Magdale- de agua salada explotados en la producción n
esquema genealógico, del cual cito un na sería una hija de don Juan. de sal. Este recurso natural generaba una p
fragmento: Ahora, don Carlos de Terrazas firmó e! importante economía local, ya que la sal rí
texto al pie de la Genea/ogía de Igua/tepec, pro- fue comercializada en una amplia zona. En g
[Don retipe y dona Magdalena] piden dis- bablemente en calidad de cacique. Él mis- la parte superior del documento - que co- c;

pensación para se poder casar; la causa que mo aparece en Otros documentos como e! rresponde con e! oriente- está pintado el I~
hay para concedérsela son que el pueblo de gobernante principal de Ihualtepec a par- gobernante de Tonalá, don Francisco Gó- ti
Suchiquilazala de donde es cacique el dicho tir de ese mismo año, a pesar de que su pa- mezo La manera en que aparece pimado es s:
don Felipe es sujeto al señor del dicho pue- dre Juan de Aguilar todavía estaba vivo, muy similar a la represen tación de los go- Ci

blo de Yoaltepeque y lo reconoce y si los aunque seguramente ya muy viejo. D on bernantes de! Mapa de Xochitepec. D ebajo 1
caciques de los dichos pueblos no estuvie- Carlos gobernó poco más de diez años, de él se ven dos rectángulos formados por d
sen unidos con vínculo de muy cercano después de los cuales e! gobierno pasó al series de linderos, en cuyos interiores se d
parentesco cada día habría entre ellos dífe- segundo de sus hermanos; en 1592 un do- ilistinguen sendas iglesias. Relacionada con P
rencias y pleitos y el de Suchiquilazala pro- cumento ilice: "fue cacique y gobernador cada iglesia está una lista horizontal de go- d,
curaría sustraerse de la obediencia y suje- don Carlos de Terrazas y por su fin y muer- bernantes, representados meiliante sus ca-
ción del dicho pueblo de Yoaltepec [.. .) te suceilió un hermano suyo llamado don bezas, que llevan el título yya y un nombre s:
demás de que los dichos don Felipe y doña Felipe de Terrazas e! cual asimismo había calendárico en mixteco, con excepción de
Magdalena son de muy gran linaje entre muerto". Por lo mismo, en el año mencio- los hombres que encabezan la lista: e! del
ellos porque se precian que descienden de nado le tacó el gobierno a don Diego, e! señorío occidental se llama, según su glo- rr
Montezuma y de los demás señores de menor de los hermanos. sa, don Carlos de Terrazas, a quien ya co- lo
Mexico r en toda la comarca no hay con Mientras que la Genealogía de Igualtepeces nocimos como cacique de Ihualtepec, y e! n,
quien se puedan casar conforme su calidad un documento relacionado con la política hombre que encabeza la lista de! cacicaz- Cl

si no es el uno con el otro. marital de los gobernantes, otros docu- go oriental se llama donjuan. Aunque no n,

56/ ARQUEOLOGíA MEXICANA


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;. En el Mapa de San Vicente del Palmar se representaron las sa lin as (a) En el Códice Poscorlesiano No. 36 se ven algunas salinas (a) . aunque el tema
que fueron parte muy importante en la eco nom ía prehíspánica. central son los grandes terrenos de riego (b) en las riberas del rlo Mixteco.

a sabemos con certeza quién fue don Juan, mujer desconocida, quizás pariente de don sas- la preferencia p or la sucesión hori -
'e sabemosquefuecaciquedeSan Pedro Ato- Juan. La palabra "pleito" en dos de los te- zontal en la familia real de Ihualtepec, en
yac, un señorío vecino de Ihualtepec hacia rrenos indica que el documento fue elabo- la que cada uno de los hermanos llegó a
el oriente. Quizás don Juan fuera el mismo rado probablemente como prueba para un gobernar. Como vimos, otra expresión de
l- don Juan de Santiago que aparece en caso jurídico. El mapa nos indica además estos contactos se advierte en el estilo
n los documentos históricos como un caci- que Atoyac tenía por lo menos dos linajes de los documentos mismos. Contempla-
~l que de Tonalá. gobernantes, cada uno con su palacio. dos en su totalidad, los documentos picto-
's Hoy día, San Pedro Atoyac es una pe- gráfico s de la Mixteca Baja conforman un
queña agencia de Mariscala de Juárez, en I\ICLUSION importante grupo de fuentes, muy diverso
:s las orillas del río Mixteco, pero los docu- en su temática y que permiten descubrir la
n mentos an tiguos indican que en tiempos Los documentos pictográficos de la Mix- riqueza histórica de esta región fronteriza
,a prehispánicos y coloniales fue un seño- teca Baja comentados aquí demuestran que de la Mi."{teca. ti'
al río de cierta importancia asociado con el durante el siglo XVI el poder de los caci-
n gran cacicazgo de Tonalá. Como expli- ques -y de los señoríos- se basaba en el Scbastián van Doesburg. Doctor en letras por la Uni-
)- can documentos del Archivo General de control de las mejores tierras de riego, la versidad de Leiden, Países Bajos. Investigador en l.
Biblioteca Francisco de Burgoa de la Universidad Au-
~l la Nación, don Carlos y don Juan de San- mano de obra y la explotación de la sal. La
tó noma Benito Juárez de Oaxaca, en donde coordina
)- tiago eran concuños, pues se habían ca- política de alianzas sirvió tanto para unir y varios proyectos de investigación sobre documentos
:s sado con dos hermanas hijas de don Fran- reunir señoríos enteros como para garan- pictográficos de Oaxaca y Puebla y sobre la documen-
tación colonial escrita en la lengua chochona (o ngiwa)
)- cisco Gómez de Ton alá. Entre 1581 y tizar el acceso a esos recursos naturales. La
de la región de Coixdahuaca y Tamazulapan.
o 1585 los dos se enfren taron -en nombre Genealogía de Igualtepec señala además que
)r de sus esposas- a causa de la herencia de doña Magdalena (y por ende sus herma- PARA LEER MÁs ...
;e don Francisco G ómez, que incluía sitios nos) descendían -probablemente por el GAI _ARzA, j oaquín, "Découvcnc:: d e codcx III cx icain:i a
Gcncvc. La Co Uecrio n H cori de Sauss ULc de 1885">
n para la producción de sal en los límites lado de su madre o abuela- de la elite mexi- en Bulle/in de la Société misse des Américanúlu, núm.
)- de am bos cacicazgos. ca. D e hecho, esto era una situación co- 50, 1986.
] ANSllN, !v[nanen, LJ gm» jm:J}jlin de Jos rf!Yl!$ mixlecos. Libro
a- Códice Poscortesiano No. 36. E l señorío de mún en la Mixteca Baja y probablemente f>.p/irativQ d, /o¡ {Mires /Iamad"J Eg'rlvny Becker 11 (Có-
:e San Pedro Atoyac se halla también repre- derivada de la política expansionista mexi- dices Mexicanos IX), Akademische Druck, und
Ve rlagsanstalt, Graz, yFondo de Cultura Económica,
le sentado en el llamado Códice Poscortesiano ca: la esposa de don Francisco Gómez, el México, 1994.
el No. 36. E n este documento se ven nueva- ya mencionado gobernante de Tonalá, era KONIG, Viola, "Inhaltliche Analyse und Interpretation
van Codex Egerton", en Beitrdge '(!Ir Mine/amcrikanis-
)- mente algunas salinas, pero el tema central una tal doña María procedente de San Ma- chefl VOI",rkNnde, núm. XV, Hamburgischen Museum
)- lo constituyen sin duda los grandes terre- teo Huitzilopochco, hoy Churubusco. Ca- für Vólkerkunde, Hamburgo, 1979.
S~tJTII, Mar)' Eliza beth & Ross Parmenter, The Codex
el nos de riego en las riberas del río Mixteco, sos similares están documentados para Te- TII!tmeJ Akademische Druck- und Verlagsanscah,
l- cultivados para el cacique don Juan que co- peji y otros pueblos de la región. Tales Graz,)' Middle A merica n Research Institute, Tula-
ne,1991.
,o nocimos arriba y para doña Catarina, una relaciones quizás explican -entre otras co-

DOCUM ENTOS DE LA MIXTECA BAJA / 57


DOSIER

Mixteeos y za potee s

en la época prehisp; lea
MICHEL R. OUDIJK

Los estudios sobre los zapotecos del periodo Posclásico (1 00 -" 52 a.C.) se
refieren a los enfrentamientos que tuvieron con los mixteco s. S n e cepci ón ,
plantean que a consecuencia de las guerras que había entre es os s gru pos ,
los zapotecos tenían que elegir entre pagar tributo a los nuevos se - es gober-
nantes mixtecos o abandonar el Valle de Oaxaca para refugiarse e e s mo de
Tehuantepec. Sin embargo , investigaciones recientes indican q e la s ación
era mucho más compleja.

58 / ARQUEOLOGíA MEXICANA
DOSIER

uriosamente, gran parte de la en Zaachila, como claramente muestra el cesor, e! señor 6 Agua, Quixicayo, mientras

C información pictográfica so-


bre los zapotecos prehispáru-
cos nos la proporcionan los
códices mixtecos. Aunque esas ricas fuen-
tes históricas tratan principalmente de las
Lienzo de Guevea, en e! que e! segundo go-
bernante no es este 5 Flor sino su hijo 3 La-
garto, Águila Rayada. N o sabemos por qué
5 Flor no gobernó en Zaachila, pero como
veremos más adelante, su pape! histórico
que de! segundo matrimoruo con la seño-
ra 8 Movimiento, Serpiente de Fuego, na-
cería la señora 3 Lagarto, Abaruco Precio-
so, quien iba a desempeñar un pape! crucial
en la historia de Zaachila y e! Valle de Oaxa-
relaciones políticas entre los señoríos de era muy importante para e! señorío. Ade- ca. Si bien en e! Códice Nuttal/la dinasóa pa-
la Mixteca Alta, también hacen mención más, es e! úruco señor de Zaachila de! cual rece terminar con 6 Agua, e! Lienzo de Gue-
de casas reales de la Mixteca Baja, de la conocemos su tumba. En contraste con to- vea aclara que no fue así: muestra a un señor
Mixteca de la Costa, de! Valle de Oaxaca dos los gobernantes de su casa real que, más sentado sobre un trono, llamado Hier-
y aun de Cholula. Así, en el Códice Nuttall, como nos explica e! padre Francisco de ba (fig. 2), y e! Códice Nuttall indica que
en las páginas 33-35, encontramos una Burgoa en sus escritos, fueron enterrados es un úo (medio hermano de! padre) de
dinastía que resulta ser la de Zaachila en Mitla, 5 Flor fue inhumado en Zaachi- 6 Agua, llamado 1 Hierba, El que Habla.
(fig. 1). Sabemos que son los señores go- la: la tumba 1 de este sitio posee un relieve
bernantes de Zaachila por otro documen- que lo representa en toda su gloria. LAS RELACIONES
to pictográfico, e! llamado Lienzo de Gue- Fue entonces e! hijo 3 Lagarto quien su- INTERÉTNICAS
/Jea, que presenta una lista de gobernantes cedió a su abuelo en e! trono de Zaachila,
de! mismo señorío. después de haberse casado con dos muje- Ahora bien, la razón de incluir esta dinas-
La información de ambos documentos res : 12 Pedernal, Bastón y 10 Casa, Bolsa óa en e! Códice Nuttall, un documento de!
nos indica que los fundadores de esa dinas- Preciosa. El hijo de! primero de esos ma- señorío de Teozacualco en la Mixteca Alta,
óa eran e! señor 9 Serpiente, Xipe y su mu- trimoruos, e! señor 11 Agua, Cocijoeza, reside en que en dos ocasiones, nobles de
jer 11 Conejo, Quechquémitlde [Link]- tomó e! poder como siguiente gobernante. esa casa real se casaron con señores de Za-
toS tmieron un hijo llamado 5 Flor, Xipe, Lo vemos representado con sus dos muje- achila. Así pues, era importante incluir a la
quien a su vez se casó con la señora 4 Co- res. De la primera, la señora 13 Serpiente, dinasóade Zaachila para mostrar con quién
nejo, Quetzal. Este señor nunca gobernó Quetzalcóatl, tuvo e! hijo que iba ser su su- estaban casándose. El primer matrimoruo

4 Conejo, Quetzal 5 Flor, Xipe glifo de Zaachila

MIXTECOS y ZAPOTECOS EN LA ÉPOCA PREHISPÁNICA / 59


DOSIER

3. Toma de posesión de 2 Perro , Trenza de Peder-


nales (a), junto con su mujer 6 Caña, Serpie nte de
Nubes (b). Mapa de Teozacua/co. DIBWO. MICHELOUDJIK

fue el de una princesa llamada 4 Conejo, quíen elegidos porque tenían prestigio suficiente
se casó con 5 Flor, el señor que nunca gober- para iniciar una nueva dinastía en Teozacual-
nó. Esa pareja resultó muy importante por- ca y así resolver los problemas genealógicos
que 51.1 primogénito, el señor 2 Perro, Tren- del señorío (fig. 3).
za de Pedernales, estaba destinado agobernar En tanto que su hermano mayor reinó en
en Zaachila, pero la historia lo llevó por otro Teozacualco, el señor 3 Lagarto ocupó el tro-
camino. Su madre era una de tres hijas; no no de Zaachila. No sabemos mucho de este
hubo hijos varones que ocuparan el trono de señor, aparte de que tuvO dos hijos de dos di-
Teozacualco. Aunque normalmente tal situa- ferentes mujeres y que ambos iban a go-
ción no era un gran problema en tiempos bernar en Zaachila. El primer hijo del
prehispánicos - la sangre real podia pasar por primer matrimonio fue el gran guerrero
la linea femenina-, en este caso lo era por- 11 Agua, Cocijoeza, quien comenzó una po-
que los matrimonios de sus padres y abuelos litica de expansión militar junto con varios
habían ocurrido entre hermanos. Para resol- seI'ioríos de la :Nlixteca Alta. Forjó estas alian-
ver este problema legítim o (y genético), la zas por medio de matrimonios de sus hijos,
casa real de Teozacualco decidió buscar una que sin embargo iban a causar graves friccio-
pareja importante para comenzar una nueva nes en el señorío de Zaachila. E l primer ma-
dinastía. Encontraron esta pareja en el señor trimonio fue el de su primogénito 6 Agua,
2 Perro, primer hijo de la princesa 4 Conejo, Qui.."\.Ícayo, quien se casó con la señora 1 Caña
y destinado a ser el gobernante de la presti- de Tlaxiaco, mientras que su hija 3 Lagarto,
giosa casa real de Zaachila, quien se había ca- Abanico Precioso fue desposada por el se-
sado con la señora 6 Caña, Serpiente de Nu- ñor 2 Agua y juntos gobernaron en Teoza-
bes, del linaje más importante de la l\1ixteca cualco y Tilantongo (fig. 4) . Gracias a estas
Alta, el de Tilantongo. Estos señores fueron alianzas, Cocijoeza pudo levantar un gran

2. Señor 1 Hierba, El que Habla (a). Lienzo


de Guevea. 4. Señora 3 Lagarto , Abanico Precioso (a) y señor 2 Agua (b). Códice Bodley, p . 17.

60 / ARQUEOLOGíA MEXICANA
DOSIER

ejército de guerreros de la Mixteca Alta y el Durante su vida, 1 Hierba no pudo apaci- ejército mexica de Ahuítzotl (1487 -1502) Y
Valle de [Link] para comenzar sus guerras guar las tensiones entre las dos facciones, Moctezuma Xocoyotzin (1502-1521). Se-
de expansión. Las conquistas llevaron al y cuando murió e! conflicto surgió de nue- gún los documentos coloniales, la guerra
señorío de Zaachila a controlar la ruta co- vo. Es ta vez la facción de Zaachila no pudo fue resuelta con una alianza entre Tehuan-
mercial al istmo de Tehuantepec, donde resistir la fuerte alianza que se había for- tepec y Tenochtitlan, y el acuerdo sellado
cerca de 1350 d.C. Cocijoeza fundó los mado en su contra. El señor 8 Venado, Ser- con e! matrimonio entre Cocijoeza y una
pueblos de Guevea y Xalapa. piente de Fuego, un nieto de la señora 3 hermana de Moctezuma llamada Xilave!a
La política de alianzas y expansión se pro- Lagarto y príncipe de! señorío de Tlaxia- o Quetzalcóatl. De este matrimonio nació
¡¡-.: longó con 6 Agua, Quixicayo, el hijo de Co- ca, tomó el poder en Zaachila y desterró a e! sucesor al trono y a quien conocemos
cijoeza, con quien Zaachila alcanzó su máxi- la facción opositora. por los documentos coloniales como don
mo poder. Arregló también matrimonios Juan Cortés, personaje que reinaba en Te-
con e! señorío de Macuilxóchitl para que LA CONQUISTA DEL ISTMO huantepec cuando llegaron los españoles.
juntos pudieran conquistar varios pueblos Don ]uanofreció una alianza a Hernán Cor-
en e! Valle de Etla, como está registrado en La facción de Zaachila no tenía más op- tés, quien le dejó en paz y seguir gobernan-
la Genealogía de Macuilxóchitly en e! Códice S el- ción que salir de! Valle de Oaxaca. Reunió do. Sin embargo, en los años cincuenta del
den (fig. 5). El matrimonio de Quixicayo con gente de todos sus antiguos aliados y co- siglo )"'VJ fue acusado de practicar ceremo-
la señora 1 Caña de Tlaxiaco garantizó e! menzó una conquista y colonización de! nias religiosas indígenas y encarcelado;
apoyo de ese importante y poderoso seño- istmo de Tehuantepec, donde alrededor de poco después, en 1562, murió.
río, en tantO que los lazos tradicionales con 1350 el señor 11 Agua, Cocijoeza ya había
Teozacualco y Tilantongo manruvieron un establecido los pueblos de Guevea y Xala- RELACIONES DEL SIGLO XI
corredor de libre paso desde la Mixteca Alta pa como baluartes en la ruta comercial ha-
hasta el istmo de Tehuantepec. cia Chiapas y Guatemala. El Lienzo de G ue- De esta historia aprendemos que las rela-
Con la muerte de Quixicayo, entre 1440 1Jea muestra el establecimiento del nuevo ciones entre los zapotecos y los mixtecos
y 1450 d.C. , comenzaron los problemas señorío zapoteco en Tehuantepec. El nue- fueron múltiples en el caso de los señores
para e! señorío de Zaachila. El matrimo- vo gobernante y cabeza de la conquista era de Zaachila, Tilantongo, Teozacualco y
nio con la señora 1 Caña no había produ- un señor llamado Cocijopii . No sabemos Tlaxiaco. Sin duda, hubo muchos más ma-
cido un sucesor y dos diferentes facciones cuál era la relación de Cocijopü con e! úl- trimonios entre señores de la Mixteca y de!
lucharon entonces por el poder. Por un timo gobernante de la facción de Zaachi- Valle de Oaxaca. Otro ejemplo del Códice
lado, la facción relacionada con la señora la, e! señor 1 Hierba, pero es posible que NlIftallremonta esos contactos al siglo XI,
3 Lagarto, media hermana de Quixicayo, fuera su hijo, cuando el sumo sacerdote de Tilantongo,
la cual se había casado con e! poderoso go- Un documento colonial expone con 5 Lagarto, Tláloc-Sol, se casó con la seño-
• bernante 2 Agua de Tilantongo y Teoza- mucho detalle la conquista zapateca del ist- ra 9 Águila, Guirnalda de Cacao (fig. 6) .
cualco. Por e! otro, la facción de Zaachila, mo y los últimos 75 años que precedieron De este matrimonio nació el señor 12 Mo-
representada por e! tío de Quixicayo y me- a la llegada de los españoles. De esta infor- vimiento, Jaguar Sangriento, medio her-
dio hermano de su padre, 1 Hierba, El que mación podemos concluir que la campaña mano de! famoso guerrero 8 Venado. Aho-
H abla . Aunque este último ganó la con- militar de Cocijopü en e! istmo fue a san- ra bien , la señora 9 Águila tiene una
tienda, como podemos ver en e! Lienzo de gre y fuego. Expulsó a los huaves y los pintura facial muy particular; su mandíbu-
Gztevea, su posición estaba muy debilitada. mixes que vivieron en la parte llana de! is t- la está pintada de rojo con una línea verti-
mo y los empujó hacia las regiones donde cal en forma de red. Los mismos elemen~
viven hasta hoy, Invitó a los pueblos de sus tos faciales encontramos en la lámIna 61
antiguos aliados en e! Valle de Oaxaca a del mismo códice (fig. 7), en la que dos se-
mandar gente para colonizar e! is trno, y así ñores están presentes en la toma de pose-
estableció varios pueblos como sus suje- sión de 8 Venado como gobernante de Ti-
tos. Con esa política formó un poderoso lantongo. Allí también está representado
señorío de gran importancia, ya que con- un topónimo formado por un cerro cur-
troló e! camino comercial a Coatzacoalcos vado con una planta. En la lámina 33 del
y la península yucateca, así como la ruta a Códice Nztfta!! también encontramos e! mis-
., los ricos campos de cacao en Soconusco mo glifo como inicio de la dinastía de Zaa-
(Chiapas) y Guatemala. Una vez termina- chila; asimismo, advertimos que la pintu-
da la conquista, Cocijopü se casó con una ra facial tan característica es la que decora
princesa huave, Piuxicachi o Mijita Precio- las caras de los señores de ese señorío. Nin-
sa, lo que legitimó su señorío ante la po- gún otro señor en todo el Códice tiene esa
blación local. pinrura facial. Así pues, podemos concluir
De! matrimonio entre Cocijopü y Piuxi- que esta pintura es una característica de la
cachi nació un hijo que reinó con mucho casa real de Zaachila, lo que quiete decir
5. Conquistas de 6 Agua, Quixicayo (a). Códice poder en el istmo. Este hijo, llamado Coci- que la primera muj er de 5 Lagarto de Ti-
Se/den , pp. 12 Y 13. jaeza, es famoso por sus guerras contra el lantongo, era una señora de ese señorío.

MIXTECOS y ZAPOTECOS EN LA ÉPOCA PREHISPÁNICA / 61


DOSIER

ah ora c¡ue disponemos de muchos datos


c¡ue inclican lo contrario. Sabemos c¡ue en
el siglo J\.'V1, 25% de la población de Cuila-
pan tenía nombres calendáricos zapotecos,
y probablemente esto implica c¡ue se iden-
tificaban como hablantes de zapoteco en
vez de hablantes de mixteco. Entre las úl-
timas cinco generaciones de Zaachila, an-
tes de la salida a Tehuantepec, hay cuatro
matrimonios entre las elites de Zaachila y
los señoríos de la Mixteca: el señor 2 Perro,
Trenza de Pedernales, primogénito de Za-
achila, gobernó en Teozacualco; 3 Lagarto,
Águila Rayada, hijo de una señoradela Mix-
teca, gobernó en Zaachila; 3 Lagarto, Aba-
nico Precioso de Zaachila, gobernó con su
marido en Teozacualco y Tilantongo.
Ya es hora de evitar cualc¡uier referencia
étnica y ver la situación tal como se presen-
6. Señor 5 Lagarto , Tláloc-Sol (a) y señora 9 Águila, Guirnalda de Cacao (b). Códice Nullall. lárn . 42. ta ante nosotros. Según parece, cuando los
españoles entraron en el Valle de O axaca
c¡uisieron tener una imagen muy clara de la
CONCLUSiÓN situación y la población les clio una. La si-
tuación local y particular en el Valle de
D espués de examinar lo que los documen- Oaxaca, con diferentes facciones en con-
tos históricos relatan sobre las relaciones flicto, fomentó la identificación étnica, aun-
entre los diferentes señoríos delPosclási- c¡ue en tiempos prehispánicos, y probable-
co, parece claro que la filiación étnica no mente incluso durante la colonia temprana,
era para ellos un factor deci sivo sino que, no era un factor determinante para estable-
en buena medida, se trata de una construc- cer relaciones. Lo fue más bien el poder
ción colonial temprana. Según la informa- económico, religioso y político de los seño-
ción del Posclásico, la elite de diferentes ríos y sus linaj es relacionados. Las descrip-
partes de O axaca estaba casándose entre ciones coloniales de los grupos indígenas
sí, sin tomar en cuenta la lengua u otras po- del valle tampoco son claras en es te punto.
sibles di ferencias culturales. No obstante, si las analizamos con profun-
Esto no quiere decir c¡ue la filiación ét- didad, especialmente en las pinturas o es-
nica no existiera en tiempos prehlspánicos, critos en lenguas indigenas, creo que esta
pues de ello existen claras indicaciones en documentación nos mostraría una historia
los códices, vocabularios colo niales y otros diferente. Y, como siempre, sería una his-
documentos indígenas. Lo c¡ue pasa es c¡ue toria más compleja y más sutil, pero tam-
no tuvo la importancia que alcanzaría en bién más fascinante c¡ue la imagen de la que
el periodo colonial. Parece que la identidad nos hemos servido por tanto tiempo.
más importante entre la elite era la del se-
ñorío, como está claramente indicado en ------- -
Michel R. Oudijk. D octor en letras por la Universidad
los patrones matrimoniales, los cuales ig- de Leiden, Holanda, donde estudió la historia)' la cul-
noraron totalmente las fronteras étnicas. tura zapotecas. D esde 2004 trabaja en el Instituto de
Investigaciones Filológicas de la UN.\;\!. Realiza un pro-
Igualmente notable es la falta de términos yecro sobre transcripción, traducción)' análisis de tex-
étnicos en los manuscritos en lenguas in- tos coloniales de la Sierra arte escritos en zapoteco.
dígenas coloniales (con unas pocas excep-
ciones en mixteco). Seguramente las dife- PARA LEER MÁS .. .
ANDERS, Ferdinand , y Maanen Jan sen, Crónica Mixteca: El
rencias culturales fueron reconocidas en tre
R!1' 8 Venado ''Garra de Jagllar') In Dillastía de Teozama/·
los mixtecos, zapotecos y nahuas en la m·Zaaehi/a. 0bro e"p/icatilJO del lIa/llado Códice ZOllche·NII·
fla//, FCE, México, 1992.
Oaxaca prehispánica, pero la cuestión es si
OUDIJK, ~tichel R., Hisloriograp/!} of Ihe BelliZáa: The Late
tenia importancia respecto a la elite. La con- Poslclassic o1ldEarIY ColonialPenoods, cows, Publications,
\'01. 84, Research School c:<\X's, Leiden, 2000.
7. Señores de Zaachila (a) en la toma de pose-
clusión es c¡ue no. Consideraciones tan con-
"Una nueva historia zapoteca", en Sebastián van Does-
sión de 8 Venado , Garra de Jaguar. Códice Nu- tundentes como el Cuila pan mixteco fren- burg (coord.). Pictografíay esmll/ra alfabética et1 Oaxaea,
lnsnruro de Educación Pública. Oaxaca, 2007.
lIall, lám. 61 . te al Zaachila zapoteco deben ser revisadas

62/ ARQUEOLOGIA MEXICANA


DOSIER

Arq uitectu ra
colonial en Oaxaca
ELlSA VARGASLUGO

La arquitectura colonial
del estado de Oaxaca for-
ma uno de los conjuntos
más ricos, originales y no-
tables del tesoro artístico
de México. Se examina
,
aqu í una selección de ese
patri monio , cuya referen-
cia esencial son las porta-
das de los edificios here-
dadosde laépocacolonial,
puesto que en ellas se con-
centra la mayor riqueza
ornamental y creativa de
ese periodo .

La portada pnnapal del templo de San Juan


Bautista Coixtlahuaca , construido en 1576,
está Inspirada en el libro tercero del
Tratado de arquitectura de Sebastián
Serlio, editado en 1552 en Toledo, España .

OS frailes dominicos llegaron a fortaleza por la majestuosidad de sus pro- las celdas o habitaciones de los fmiles, y la

.
L la ~ ueva España en 1526, y
pronto 5e lnte,rnaron en terrJ-
mno oaxaqueno para empren-
der la construcción de sus conventos, que
serian escenario prinCipal de su labor evan-
porciones, estas edificaciones constaban
generalmente de las siguientes partes ar-
quitectónicas: frente al templo, un extenso
espacio abierto que formaba el atrio; el
templo mismo, destinado a los servicios
capill a abierta, en la cual se imparúa el cul-
to al aire libre cuando los indios eran con-
gregados en el atrio.
Por otra parte, las capillas llamadas po-
sas, situadas en cada una de las esquinas
gelizadora. [Link] también conventos- religiosos; el claustro, donde se localizaban del atrio, eran utilizadas durante las pro-
,.
ARQUI TECTURA COLONIAL EN OAXACA I 63
DOSIER

cesiones que establecían los programas re- do además por pilastras estriadas, remata-
ligiosos y su espacio era aprovechado para das por perillanes sobre la corrusa, donde ARQUITECTURA
San Juan
catequizar: en cada una de ellas se agrupa- se eleva un frontón. Esta composición se Bautista COLONIAL
Coixtlahuaca DEOAXACA
ba a los indios, por sexo y edad. Podía exis- destaca sobre un gran paramento liso. De •
tir también una portería o portal de pere- factura posterior y decidido acento barro- Santo Domingo
Yanhuitlán
grinos, que se encontraba a un costado de co, una corrusa de perfil mixtilíneo, con un •. • .rS';cl,~~~?~
la fachada para cubrir las necesidades co- rucho al centro, remata el conjunto. El in-
San ~~dro
y San
lxtlán de
Juárez •
tidianas en esos conjuntos arquitectóni - terior de la nave de! templo es de sobria ., Pablo Teposcolula
Cuilapan
cos. Desafortunadamente, no todos los elegancia y se conserva e! claustro. rl'axjaco de Guerrero
\
conventos conservan los elementos men- Santiago Cuí/apan. Fundado en 1550, \, C OAXA CA
cionados. En algunos casos el paso del constituye uno de los mayores conjuntos •
tiempo y el cambio de funciones o el aban- de Oaxaca. Atribuido al arquitecto Anto- S IMB OLOGiA
do no los han destruido o reducido a un nio Barbosa, comprende una basílica y un (] CAPITAL
estado ruinoso. templo, 'lue no quedó del todo terminado. .. POBLACIONES
La portada de este último es de sobria ele-
ARQUITECTURA DE gancia clasicista -arco de medio punto, ar-
LOS SIGLOS XVI-XVII quivuelta con moldura cóncava, pilastras
lisas y frontón denticulado-; en cambio, la por figuras de perros, que aluden al nom-
T/a:>o.7aco. E l convento de Nuestra Señora portada de la basílica, construida a media- bre de Santo Domingo, cuyo significado
de la Asunción se edificó en 1548 y pare- dos del siglo XVI, es un buen ejemplo de es "perro del Señor".
ce ser e! más antiguo. Fue construido gra- ar te renacentista. Los tres arcos de la por- San Juan Bautista Coixtlahuaca. Al arqui-
cias al empeño de fray Gonzalo Lucero, tada son de medio p1.1nto. El central pre- tecto Barbosa se atribuyen también los
uno de los grandes evangelizadores de esa senta ornamentación plateresca, com - conventos de Yanhuitlán, Teposcolula y
zona. Su portada, sobria y elegante, es se- puesta de manera muy parecida a una San Juan Bautista Coixtlahuaca. Este últi-
mejante a las de los conventos de Tepeji lámina del Tratado de arquitectura de Sebas- mo es también una obra monumental. En
del Río y de TuJa, en el estado de Hidalgo. tián Serlio (arquitecto boloñés, siglos XV- su fachada se ve la fecha de 1576 y presen-
Tiene un arco ornamen tado, como las jam- XVI) . Entre los elementos decorativos se ta en sus portadas principal y lateral com-
bas, con casetones. El arco está flanquea- observa el escudo dominico flanqueado posiciones 'lue se cuentan entre las más
espectaculares del arte clasicista. La por-
tada principal se eleva en tres cuerpos. Los
elementos ornamentales que sobresalen
son los numerosos ruchos vacíos que lle-
n an las entrecalles. En la calle central se
destaca el frontón, que aloja el escudo im-
perial con el águila bicéfala, así como el
gran rosetón del segundo cuerpo, con pé-
talos en forma de casetones y rosetas. Re-
mata el conjunto una escultura de San Mi-
guel de menor calid ad. En la portada
lateral, también de gran altura y original
diseño, aparecen de nuevo ruchos vacíos
y otro gran rosetón flanqueado por pilas-
tras que enmarcan símbolos pasionarios.
Un frontispicio con tres imágenes de san-
tos complementa la decoración. Coix-
tlahuaca conserva su claustro y, aunque en
ruinas, buena parte de su capilla abierta.
Queda en pie el gran arco de su portada y
los muros que forman el recinto, en don-
de se aprecian restos de lo que parece un
altar. De la techumbre sólo se conservan
ménsulas, de donde arrancan trozos de las
nervaduras que la formaban. A pesar de
su estado, se trata de una hermosa combi-
nación de elementos renacentistas y góti-
El gran rosetón en el centro de la iglesia de San Juan Bautista Coixtlahuaca está adornado con figuras cos. En el interior del templo (acrualmen-
que forman pétalos, en los que se ven casetones y rosetas . te en restauración) se conservan algunos

64 / ARQUEOLOGíA MEXICANA
DOSIER

retablos barrocos, el mayor de especialim- hacia el atrio situado enfrente de la facha- ARQUITECTURA BARROCA
portancia porque si bien es obra posterior, da principal. Dentro del templo se obser- DE LOS SIGLOS XVII Y XVIII
guarda importantes pinturas y esculturas van algunos retablos, y el principal, aunque
del siglo XVI. reconstruido en el siglo XVIII, posee pintu- Santo Domingo. El primer monumento que
Yanhuitlán. Comenzado en 1550, el con- ras del siglo XVT. debe mencionarse en el panorama arqui-
vento fue restaurado en 1580 y se terminó San Pedroy San Pablo T eposco/u/a. La igle- tectónico del siglo XVII es la fachada del
hasta entrado el siglo XVII. La portada la- sia luce una fachada del siglo XVII de ma- gran convento de Santo Domingo -el
teral es una creación relevante del género nufactura popular. Tiene dos cuerpos y cual, dicho sea de paso, conserva todos
plateresco. El arco de la entrada se orna- tres entrecalles, marcadas por pilastras pla- sus elementos y fue restaurado reciente-
menta con doble arquivuelta de casetones, nas y lisas, entre las que resaltan cuatro es- mente. Fundación del siglo XVI, fue co-
dentro de una composición flanqueada por culturas de santos, cuyas formas hieráti- menzado en 1575 por el arquitecto Her-
columnas candelabro de gran altura. Sobre cas, aunque toscas, tienen una sutil nando Cavarcos. De esa época es el
la cornisa del segundo cuerpo se abre un espiritualidad debido al singular alarga- precioso claustro con arcos de medio
nicho grande en forma de venera, y en el miento que rompe el basto realismo de sus punto y bóvedas de crucería. Su fachada,
nivel más alto hay una bella ventana gerni- cuerpos. Este convento conserva un sen- del siglo XVII, consta de tres cuerpos y un
nada, de fo rmas góticas. En cambio, la por- cillo claustro de un solo nivel, pero posee gran frontón ornamentado. En las calles
tada principal, que enlaza las formas del si- la capilla abierta más hermosa de Oaxaca se emplearon columnas clasici s tas,
glo XVI con las del XV II , es ya barroca. (recientemente restaurada) y una de las de estriadas, que enmarcan, en cada cuerpo,
Co nsta de tres cuerpos y tres entrecalles, mayor tamaño y calidad que aún pueden nichos con esculturas de santos. La por-
rematados por un frontón de perfIl rnixti- verse en México. Sus esbeltos arcos de me- tada tiene arco de medio punto. En el se-
lineo. Asimismo, es interesante advertir en dio punto alternan su carácter renacentis- gundo nivel destaca un relieve que repre-
ella elementos que se repetirán en otras ta con bóvedas de nervaduras góticas. Esta senta a San Hipólito y a Santo Domingo,
portadas barrocas de Oaxaca; por ejemplo, capilla - por su planta, sus grandes dimen- que llevan en los hombros una iglesia
el empleo de relie'-es, dentro de gruesos siones y su belleza- ha sido considerada, como representación de la provincia do-
marcos moldurados colocados en el cen- junto con las de los conventos de Tlalma- minica. Una ventana se abre en el tercer
trO del conjunto. En Yanhuidán se conser- nalca (estado de México) y Tlaxcala un a nivel y en el remate se ve el escudo de San-
Ya además el claus tro y la capilla abierta creación sin precedentes en la historia de to Domingo rodeado por las fIguras de
que. a manera de un gran balcón, se abre la arquitectura. la Fe, la Esperanza y la Caridad, las tres

~
convento de Ya nhuitlán inició en 1550 y terminó en el siglo XVII. SU portada principal es de estilo arquitectónico barroco; la late-

~
ARQUITECTURA COLONIAL EN OAXACA / 65
DOSIER

virtudes teologales. Las torres, como to- remate colocado entre las dos torres. En rias molduras. El relie\-e principal, que re-
das las de la zona, son bajas y recias debi- el tercer nivel del conjunto, sobresalen las presenta la Asunción de la Virgen, por su
do a los frecuentes temblores. Só~das pi- columnas salomónicas entre las demás de composición y altorrelieye de fino oficio,
lastras forman su estructura coronada de fustes estriados. El relieve central, en don- es otra creación excepcional.
recios remates, y entre dichas pilastras se de aparece la Virgen arrodillada frente a Aunque de carácter sobrio, dentro de
abren vanos y campanarios. Terminan las la cruz vacía -escena colocada dentro de la mi sma escuela y calidad de manufactu-
torres coronadas por cúpulas reves tidas un bello marco con varias molduras-, es ra se encuentra el templo de San Agustín,
de azulejo. No es posible hablar de este la pieza más relevante del conjunto, dado terminado en 1722. Se compone la facha-
convento sin recomendar la visita al in- el preciosismo de la talla. La figura de la da de tres cuerpos y tres entrecalles deli-
terior del templo, para admirar la rica Asunción de la Virgen, que se ve en el re- mitadas por columnas estriadas. Presen-
ornamentación barroca elaborada en ar- mate, es otra pieza escultórica de primer ta también nichos con esculturas de
gamasa, de la cual se conservan partes ori- orden. La composición del conjunto, las santos, un óculo octogonal y en el cuer-
ginales del siglo XVJl - como la gue se en- esculturas, lag molduras de las cornisas, po superior, un hermoso relieve que re-
cuentra en la bóveda del coro, que los follajes y las grecas que complemen- presenta a San Agustín protegiendo a su
representa el árbol genealógico de Santo tan la ornamentación, hacen de este mo- comunidad, aunque sin riqueza de mol-
Domingo de Guzman (el retablo princi - numento uno de los más bellos del barro- duras. Es notable la semejanza de este re-
pal es del siglo xx). ca mexIcano. lieve con el que aparece en la fachada del
Templo de T,o .lo/edad. Su fachada es la Catedra! de Ooxoca. Presenta una facha- templo de San Agustín de México. Segu-
primera gran creación del barroco oaxa- da muy amplia y rica, en correspondencia ramente se empleó el mismo grabado
'p.,leño. Lleva inscrira en el arco de la en- con S\.l planta basilical o de tres naves. La como modelo.
tradala fecha de 1689. Obra que suele atri - estructura del siglo XVI fue recon struida Son Felipe Neri. Construido entre 1 702
buirse al arglütecto Tomás Sigüenza, fue y consagrada en 1733. Las jambas y las ar- Y 1728, en la muy original portada del
dedicada, en 1718, por fray Agustín Re- quivueltas de los arcos, así como los pri- templo se emplearon pilastras con fus-
yes Ribero. Esta obra tiene la particulari- meros tercios de las columnas, están cu- te abalaustrado que constan de cuatro
dad de presentar movimiento de biombo; biertos de finos follajes en bajorrelieve, secciones. La composición de la porta-
es decir, la calle central está rehundida res- los cuales alcanzan calidad excepcional en da tiene los consabidos tres cuerpos y
pecto de las dos laterales que se abren ha- los zócalos. Sobresalen además seis gran- tres entrecalles, en las que se alojan ni-
cia los lados. Consta de tres cuerpos y un des relieves con sus ricos marcos con va- chos con imágenes. Como es costumbre

En el conjunto conventual de San Pedro y San Pablo Teposcolula se construyó la capilla abierta más hermosa de Oaxaca. En México. se conservan otras
dos que son igualmente notables: San Francisco, Tlaxcala , y Tlalmanalco , estado de México.

66 I ARQUEOLOGíA MEXICANA
DOSIER

en esta modalidad barroca, dentro de la representa e! pasaje de la historia sagrada


GLOSARIO
comp osición, al centro de! segundo ni- conocido como la incredulidad de Santo
vel, se destaca e! gran marco con mol- Tomás. En el tercer cuerpo se destaca un Arco de medio punto. Tiene forma de se-
dura s que encierra la representación de! óculo, abocinado y octogonal, semejante micírculo completo.
santo patrono de! templo. E l óculo abo- al de la iglesia de San Felipe Neri de la ciu- Arco escarzado. El que tiene su centro más
cinado con su marco octogonal es tam- dad de Oaxaca. Por lo demás, en distin- bajo que el nivel de los arranques.
bién interesante. La talla de los relieves tas partes del conjunto se encuentran los Arquivuelta. Cara exterior frontal de un arco,
generalmente decorada con relieves.
ornamentales de esta fachada presenta relieves ornamentales con la acostumbra-
Atrio. Espacio exterior que antecede a los
la misma fina calidad que puede apre- da fina talla oaxaqueña, lo que permite su-
conjuntos arquitectónicos, generalmente
ciarse en la iglesia de la Soledad, en mar esta portada al conjunto de obras que delimitado por bardas.
la Catedral y en San Agustin, lo cual forman la escuela arquitectónica de la ciu- Basílica. Iglesia de planta longitudinal con
sugiere la posibilidad de que hubieran dad de Oaxaca. ~!= tres o cinco naves separadas por arcos; la
sido trabajados por un mismo taller. nave central es la de mayor alrura.
Por supuesto que esas tallas ornamenta- Capillas posas. Construcciones que se en-
Elisa Vargaslugo. Doctora en historia con especiali·
les contribuyen a imprimir e! carácter dad en historia del arte por la Facultad de Filosofía y cuentran en las cuatro esquinas de los
que distingue a este género de obras Letra s de la UNAM. Especializada en historia del arte atrios. Generalmente presentan plantas
colonial, se dedica a la docencia, investigación y di- cuadradas, dos muros cerrados y dos abier-
oaxaqueñas.
rección de tesis en esta materia. Coordina proyectos tos al a trio por medio de arcos.
Iglesia de Santo Tomás. Un ejemplo de la de investigación interdisciplinarios sobre esculrura y Casetones. Compartimiento hueco y geomé-
predilección que alcanzó e! modelo de fa-. pinrura de la Nueva Espa;ia.
trico que se usó mucho para decorar dife-
chada que se ve en varios templos de la rentes partes de los edificios.
ciudad de Oaxaca, se encuentra bellamen- Clasicismo . .Es el arte que emplea las for-
PARA LEER MÁS .. .
te plasmado en esta iglesia, en e! pueblo ESPA RZA, Manuel, Sonlo Domingo. HeclJ1/f'ay rejllJo de ""ostro so- mas del arte clásico de la antigüedad grie-
de Ixtlán de ]uárez, situado en la zona áedad) FWldación Rodolfo Morales A.C, OfIXí\Cí\, -1996. ga y romana,
MULLEN, Robt:rt J.. Lo arqllitectllray e,smlfllTa de Oaxaco, Columna candelabro, Empleada de mane-
montaño sa de ese nombre. Una novedad ¡ 530.<, ¡ 980.<, 2 val s., Ediciones Tule, México, 1992.
son aquí las columnas que marcan las en- ORl1Z LAJOUS, Jaime, O axara. T rsoros de /0 Al/a Mixleco,
ra preferente por el estilo plateresco,
Azabache, México, 2' ed., 1994. Como su nombre lo indica, su fuste es se-
trecalles. pues están compuestas por una V¡\RGASLUGO, E lisa, Portadas re!igiosaJ de Ñf6;ico, UN¡\¡\!, mejante al de un candelabro.
secció n helicoidal en sus fustes. El gran México, 2' ed., 1987.
Cornisa. Cuerpo horiwnral que remata una
relieye central, con su marco moldurado, fachada o un muro.
Estrías. Ranuras que se labran en columnas
O pilastras.

Frontispicio. Freme de un edificio, Remate


en founa de fron tón trial1gular.
Frontón. Remare colocado encima de una
cornisa, ya sea de puertas o [Link] O

de las fachada s, generalm eme de forma


triangular,
Jambas. Pi ezas verticales de una puerta o ven-
tana, que wstiem:n un dintel o un ar~o.
Nervaduras. Elementos cstrucruralcs de las
bóvedas de crucería.
áculo. Ventana circuht II oval.
Perillones. Remate~ en forma de peras.
Pilastra estípite . Se distingue lóor el uso de
una sección piramidal invertida, combina-
da generalnlcnte con o rnanlentac1ón exu·
beranre que recubre roclas sus seccione~.
Pilastras. Sopones de sección cuadrada o po-
ligonal adosados al muro.
Plateresco. Estilo esencialmente decorativo,
ópicameme español, dd siglu XV1. En su
decoración combina formas de estilos mu-
déjar, gótico, románico y renacentista. Su
nombre se debe a la semejanza que tiene
en el tratamiento de la ornamentación con
el trabajo de los plateros.
Venera. Concha.
Zócalo. Elemenro inferior de un edificio que
unifica los basamentos. Base de un pedes-
Los arcos de medio punto que sostuvie ron las cúpulas de la capilla abierta de San Pedro y San Pablo [al o de una columna.
Teposcolula nenen nervaduras góticas.

ARQUITECTURA COLONIAL EN OAXACA / 67


DOSIER

El pueblo ñu savi
LOS MIXTECOS
MIGUEL ALBERTO BARTOLOME:. ALICIA MABEL BARABAS

En Oaxaca, el grupo etnolingüístico mixteco ocupa un extenso y variado territorio y se


encuentra internamente diferenciado en muchos aspectos. En este texto mostramos
la vigencia de una rica vida simbólica sincrética que se reproduce aún en contextos
adversos, como los construidos por la migración y las nuevas alternativas religiosas.
DOSIER

LA MIXTECA CONTEMPORÁNEA titarios, de gente que puede invocar una ra aproximada con la tradicional regiona-
filiación mixteca y que eventualmente lización antes mencionada.
El territorio de! grupo etnolingüístico practica la cultura, es sensiblemente ma- En casi todas las localidades de la Mix-
mixteco ocupa en Oaxaca una superficie yor que e! de los mixtecos parlames. El teca Alta existen lugares considerados sa-
de 18 759 km 2 , pero si se incluyera a los etnónimo que designa al conjunto de los grados o con algún especial significado
mixtecos de las regiones fronterizas de hablames de la lengua mixteca es e! de mítico o histórico, que configuran una
los estados de Puebla y Guerrero, ocupa- y+v+ dav¡, que refiere al pueblo o la gen- compleja geografía sagrada y con atribu-
ría mucho más de 20 000 km 2• La región te de la lluvia. Exis te una clasificación geo- tos históricos. Así, en la Mixteca Alta, en
mixteca, al igual que otras de las ocho re- gráfica basada en e! clima predominante Apoala es muy visitado e! río Yutsa to'on,
giones en que se ha dividido al estado de en cada área, aunque ello no se correspon- "río de los linajes", donde creció e! árbol
Oaxaca, es pluriétnica. En ella conviven, de en forma estricta con subgrupos lin- originario de! cual se desprendieron los
junto con los mixtecos, los chochos, los güísticos o culturales:y+v+ davi ':itltl ¡'ni = mitificados linajes gobernantes. En San-
ixcatecos , los triquis , los tacuate s, gente de los pueblos calientes,y+v+ davi tiago Tilantongo es venerada la zona ar-
los amuzgos y los " morenos" de la costa. nm¡ vidi = gente de los pueblos templados, queológica de Monte Negro, lugar donde
La tradicional delimitación geográfica se- yy+v+ davi 1111u viji (o vixt) = gente de los tuvo su asiento el señorío de Oca Ñaña,
para la J\1ixteca en Alta, Baja y de la Cos- pueblos frío s, que se relaciona de mane- Veinte Jaguares. En e!lirnite sur de la Mix-
ta, que son espacios de gran diversidad
ecológica y con un panorama económico
r social heterogéneo. En este variado es~
pacio geográ fico habitan agricultores de
clima frío, tem plado y cálido, pescadores,
pastores de cabras, jornaleros rnigrantes,
artesanos, comerciantes y un creciente
sector de prestadores de servicios. En las
última~ décadas un número significati-
,-o de mixtecos ha accedido a la condición
de profesores de escuela y muchos inclu-
so a profc::siones universitarias.
I::.XlSten numerosas variantes lingüísti-
cas. cuya inteligibilidad depende princi -
palmc::nrc:: de la frec uencia de contactos
enue: "u'- hablames. [Para la escritura del
mixteco recurrimos al alfabeto práctico
desarrollado por ellos mismos, utilizanuo
pOC05 51gnOS fonéticos)' sin consignar los
tonos que pueden ser inferidos del con-
texto p' .:; el hablante. La vocal alta cen-
tral enue: I \- U Se grafica como + (i cru-
cificada j_corre~pondie me a la 1-;: invertida
del alr-abet· r~::>nérico internacional. La x
se correspr':1de con la fricativa 8h, ng con
la n 'ellr. .:: con la t palatalizada, y el sig-
no . para el ~[Qp glotal. Los términos se
e~cribe:n de :[Link] con la variante de
cada 1'>calIdad.: Como todas las lenguas
naoYa~ de ~lcXlCO. e! mixteco sufrió con
imemldad la compulsión castellanizado-
ra po'-re:,oluoonaria. Por otra parte, la in-
tema dInámica rrugraroria de las últimas
décadas h.1 inr1uido de forma notable en
e! apren6zaje dd castellano. El panora-
ma ac~.L de la lengua no es homogéneo,
aunque: cuen~ll e, ,n un elevado número
global de h:lblantes. Hay también locali-
dades q~e :=e a~tOlden tifican como mix-
Las cuevas de la Mixteca son lugares en donde los hombres y las deidades establecen alianzas me-
tecas a pesa;- de haber perdido la lengua. diante el intercambio reciproco de dones. Ritual de petición de lluvia y colocación de ofrendas en una
Es deCIr que c:! numero de mixtecos iden- cueva en la que mora la Santa Lluvia. Santa Cruz Mitlatongo, Oaxaca.

EL PUEBLO ÑU SAVI /69


DOSIER

ndodo, " travieso ", concebidos como


"duendes", que pu eden adoptar la figu-
GRUPOS ÉTN ICOS D E LA MIXTECA ra de piedras antropomorfas o piezas ar-
~\.. queológicas. Junto a los arroyos viven los

4-
N

r D
SIMBOLOGíA
MIXTECO
chi ncfyute, especie de duendes o ndodo de
los cursos de agua, travieso s o malignos,
que transforman las tortillas en tortas de

~
D AMUZGO barro y atraen a los niños hacia las hon-
D CHOCHOLTECO duras para ahogarlos. Losyachi (viento)
• lxCATECO son seres maligno s, guardianes de los lu-
D T ACUATE gares que adoptan la forma de caballos,
TRIQUE mulas, gatos o perros negros. Lo que in-
• NEGRO teresa destacar de este conjunto de no-
ciones cosmológicas, es que todas ellas
están referidas al ámbito territorial,
configurando una geografía sacralizada
y jerarquizada.
Las Piedras de Adoración. En la Mixteca
Alta es frecuente el culto a las llamadas
Piedras de Adoración o Ñu'un (Dios Sa-
bio, El que Sabe, El que Conoce) o tam-
bién Yuu ñu'un ifu (piedra con Corazón
o Piedra que Piensa). Se trata de piedras
naturales pero que demuestran no perte-
necer al lugar en donde se hallan; son per-
cibidas como manifestaciones imperso-
nales de lo sagrado, guarclianas del lugar,
que no deben ser molestadas. Al dar con
una de estas piedras se llama al especia-
teca Alta se encuentra el cerro Yucu Casa, LA VIDA SIMBÓLICA lista religioso (y+v+ taina: gente que cura,
que es considerado el lugar donde está la conocedor, sabio), quien realiza la cere-
entrada al inframundo por gran parte de Durante cinco siglos a la rica traclición sim- monia correspondiente de pedir permi-
los pueblos de esta región; sólo algunos bólica mixteca le fue sobrepuesta la reli- so a la piedra para trasladarla al nuevo
y +v+ tatna (sacerdotes) son capaces de gión católica colonial y en las últimas dé- lugar donde se le rendirá culto o trans-
"abrir" el lugar por donde ingresan los es- cadas se ha incrementado la conversión a formarese lugar en adoratorio. Las Ñu'un
píritus de los muertos a la morada del in- confesiones protestantes e indepenclien- pueden demostrar una voluntad especí-
framundo. En la Costa, entre los mixte- tes. La cosmovisión mixteca actual expre- fica, puesto que suelen aparecer en los
co-tacuates de Santa María Zacapetec e sa una nueva configuración simbólica sin- sueños con forma humana y avisan la
Ixtayutla, se encuentra el Cerro de la Cam- crética, en la cual muchos referentes suerte. El sitio donde aparece una Piedra
pana, adonde varios pueblos acuden a pe- cosmológicos nativos han sobrevivido a de Adoración se transforma en un nue-
dir lluvias al Ñu'un Davi (Dios de la Llu- la desigual confrontación. Dentro de la vo lugar para el culto público y privado,
via) o salud al Ñu'un Tajna (Dios de 'la concepción múltiple de lo sagrado, las dei- de acuerdo con el prestigio que vaya ge-
Curación) . Cercano a Santa Cruz Itundu- dades son los 1- u'u: hay un Ñu'u Tachi, nerando en razón de los pedidos que es
jia se localiza el Yuku Ndaa o Cerro Cha- Dios del Aire; Ñu'u Nde'yu, Dios de la capaz de satisfacer.
to, santuario especializado al que los pue- Tierra; Ñu'u Nchikanchii, Dios Sol y Fue- Todos los cerros de la región mixte-
blos vecinos concurren para pedir go; - u'u Yoo, Dios Luna y de las Preclic- ca tienen Piedras de Adoración en sus
permiso y suerte para la cacería. Cerros, ciones; Ñu'u Savi, Dios de la Lluvia y de cumbres. En algunos son sólo dos o tres
cuevas, ojos de agua, bosques y adorato- la Vida; Ñu'u Ndoso, Dios del Monte y piedras que representan a los "señores
rios son espacios sagrados y puntos de de los Animales. Las manifestaciones lo- de los animales"; a estos lugares concu-
contacto entre los seres humanos y las di- cales de estas deidades son los Sto'o Ñu'u, rren los cazadores para pedirles permi-
vinidades, pues responden a una noción Patrones, Dueños o Señores de cada lugar, so y ofrecerles veladoras y pequeños sa-
de alianza en tre la sociedad y las deidades, a quienes hay que pedirles permiso para crificios de mezcal o cacao que propicien
que se establece por meclio del intercam- cazar, arar, construir o realizar cualquier una buena cacería. En otros casos, el ce-
bio recíproco de dones. El territorio mix- otra actividad que suponga una apropia- rro más alto vecino al pueblo es el lugar
teca es entonces el ámbito de esta alian- ción o transformación de la naturaleza. donde se concentran las Ñu'un forman-
za entre la cultura y un espacio polimorfo Una concreción o "emanación" am- do un semicírculo en cuyo centro se ubi-
cargado de significados sacralizados. bivalente de las deidades de lugar son los ca la piedra mayor, cuya forma recuerda

70 / ARQUEOLOGíA MEXICANA
DOSIER

de alguna manera a una figura humana. y a la fertilidad, son sacrilegios. Para los forma paralela al espacio sagrado colec-
A estOs santuarios, llamados "corral de rnixtecos las cuevas no son ámbitos de lo tivo, toda vivienda posee su propio altar
piedra", suelen concurrir los habitantes demoniaco sino lugares del origen de la dedicado a algún santo en particular, pero
de un pueblo para pedir buenas lluvias, vida porque en ellas nace el agua. Anti- en el que suelen estar presentes muchos
guiados por sus autoridades municipa- guamente se enterraba a los señores sa- otros, lo que permite una ritualidad pri-
les y por los especialistas religiosos, cralizados, cuyo poder quedaba asociado vada y restringida algrupo doméstico. Así,
quienes hablan a las piedras en un len- a la fuerza germinal que nutría el territo- no sólo la comunidad sino también cada
guaje críptico. rio de cada jurisdicción política. Por otra familia mantienen su propia alianza con
El territorio oculto: ¿as cuevas. En tOda la parte, se concibe que todas las cavernas lo sagrado.
Mixteca se mantiene la antigua tradición están comunicadas entre sí, configuran- La presencia de denominaciones pro-
de realizar rituales en las cuevas. Rituales do una especie de inframundo subyacen- testantes e independientes se ha intensi-
agrarios, de pedido de lluvias, se llevan a te a la Mixteca, al que es posible acceder ficado en forma notable durante los últi-
cabo en las cuevas Casas de Viento y Ca- para comunicarse con los antepasados mos 50 años. Para 1940 se registraron
sas de la Lluvia en Santa Cruz y Santiago contando con la mediación de un espe- como tales unos 300 individuos en tOda
Mitlatongo. En la Costa, en el Cerro San cialista,y+v+ tatna. la Mi.'{teca, y en 1990 más de 30 000 per-
Vicente cercano a Tututepec y llamado Religiones apropiadas. El catOlicismo in- sonas. Ello ha dado lugar a un número en
Yucu cha'yu ka'nu (Piedra Grande), exis- dígena en la Mixteca alude a un variable aumentO de conflictos intracomunitarios
te una cueva a la que concurrían los prin- conjuntO de configuraciones sincréticas, entre grupos faccionales, que adquieren
cipales del gobierno indígena local para entre las cuales sería artificial pretender el carácter de innovadores (protestantes)
celebrar y sacralizar las asambleas, tomar diferenciar las tradiciones propias de las contra tradicionalistas (católicos). Esta
acuerdos y pronosticar el tiempo, además apropiadas durante cinco siglos. No exis- forma de "modernidad" es asumida como
de rogar por buenas lluvias. El culto en te por lo tanto un modelo único al cual una agresión a la normatividad llue rige
las cuevas, que se mantuvo en la clandes- referirse, aunque todos los sistemas loca- la vida colectiva y que se expresa en la ce-
tinidad durante la Colonia, ha ido retra- les participan en distinta medida de refe- lebración de las mayordomías de los san-
yéndose debido a la influencia cristiana, rentes comunes. Los santos patrones de ros, los rituales del monte yelcumplimien-
religión para la cual las cavernas son lu- los pueblos operan como deidades tute- to de los cargos, lo cual genera tensiones
gares de cultO demoniaco y los rimales lares de cada comunidad, comportándo- que a veces culminan con la expulsión de
con sacrificio de aves, dedicados al agua se como sus aglutinadores simbólicos. En los conversos.

En toda la Mixteca se mantiene la antigua tradición de realizar rituales en las cuevas, que en Santa Cruz Mitlatongo se conocen como Casas de la Lluvia .
En esos ritual es participan autoridades municipales y comisionados (a) , gente común (b) y un na taj na o invocador del viento y la lluvia (e) .

EL PUEBLO ÑU SAVI / 71
DOSIER

Encuentro de danzantes (arriba) y "Danza de la granada" (abajo) en San Juan Tamazola , Oaxaca.

72 / ARQUEOLOGíA MEXI CANA


DOSIER

LA VIDA COTIDIANA sitados en las esquinas del terreno y se sa- manente; en la actualidad predominan las
EN LA MIXTECA crifica un gallo cuya sangre es regada sobre llamadas mesas directivas de migran tes de
las otras ofrendas, y cuya carne será con- cada localidad, que continúan vinculados
Relaciones parentales. En toda la región mix- sumida después por los participantes. A los con las necesidades de sus pueblos y par-
teca la residencia es patrilocal con énfasis 40 o 45 días tiene lugar la primera limpia ticipan en la vida política local.
en la endogamia comunal, aunque existe de la plantación, lo que requiere otro ritual E n Baja California, a partir de 1983, los
residencia matrilocal en los casos en que similar para asegurar la protección de las migrantes dedicados a la venta ambulante
un hombre asume la responsabilidad de plantas. Cuando la milpa está espigando, comenzaron a organizarse en la Asocia-
cuidar a sus suegros. Las normas parenta- las mujeres la protegen de las granizadas ción de Mixtecos Residentes en Tijuana
les muestran que una de las relaciones so- quemando copal, lana negra o pelo de co- (ASMIRT). Hacia 1992, en unión con los tri-
ciales fundamentales de la sociedad es la yote en los bordes de la plantación. Final- quis formaron el Movimiento para la Uni-
alianza. Durante toda su vida un individuo mente, la cosecha es una actividad de toda ficación de la Lucha Indígena (MUL!) en
se ve obligado a " juntar las palabras", la familia que comienza con una ofrenda Ensenada. También los migrantes a Esta-
ketna'an tnu'un (Huitepec), es decir, a po- de mezcal y fl ores a la tierra en el lugar dos Unidos han desarrollado redes orga-
nerse de acuerdo con un gran número de donde se van a depositar las mazorcas. Jun- nizativas que los vinculan entre sí y los ar-
personas para desarrollarse como miem- to al montó n se coloca la mejor planta car- ticulan con sus pueblos de origen, ya que
bro de una red social, dentro de la cual man- gada de mazorcas, como una especie de no pretenden asimilarse a la sociedad lo-
tendrá los intercambios ins trumentales ne- "reina de las otras". La dieta se encuen tra cal. Los habitantes deladenominada Oaxa-
cesarios para su vida individual y familiar. diferenciada no sólo por la capacidad eco- california han debido redefinir su identi-
Sistemas políticos. En general el sistema nómica sino también por la fili ación étni- dad social, al desterritorizarla y estructurar
político clasifica a la población adulta mas- ca, ya que se distingue y valora en forma un nuevo tipo de comunidad política que
culina en cheetsa 'nu (gente de respeto o prin- diferencial una "dieta india" de una "dieta trasciende no sólo las fronteras comuna-
cipales), que son quienes han desempeña- mestiza"; en la primera entran más culti- les, sino también las regionales y las esta-
do todos los cargos, y los chee ne'e tiun vos y productos de recolección tradiciona- tales. Las consecuencias del fen ómeno mi-
(gente con trabajo), que son quienes están les, mientras que en la segunda, mayor can- gratorio son múltiples y se reflejan tanto
en edad de prestar servicio en el sistema tidad de alimentos procesados y carne. en la economía regional como en los ám-
de cargos político-religioso. En los últimos L os mercados. D esde épocas muy tem- bitos de la cultura y la vida social. Cabe
años las mujeres han comenzado a ingre- pranas la sociedad mixteca ha recurrido a apuntar que si bien las remesas de los mi-
sar en la " ida política, desempeñando car- los mercados regionales como estrategias gran tes son vitales para la subsistencia de
gos que antes les estaban vedados. Las au- de articulación económica y ecológica. La sus familias y de la comunidad, también se
toridades comunales son reguladoras de diversidad de alturas, medio ambientes y destinan al consumo sunruario y a las ce-
una "ida colectiva a la cual se proyectan los sistemas productivos, propiciaron un im- lebraciones familiares y comunales. \1'
mismos principios que rigen la vida fami- p ortante desarrollo mercantil ranto en las
liar. Así lo explicitan las metáfora s nativas, formaciones prehispánicas como en las co-
• Miguel Alberto Bartolomé. Doctor en sociología
tanto en Apola como en Nuyoo, donde las loniales y en las contemporáneas. Al igual pur la UNM f e inv e stigador del C e ntro INAI-I Oaxaca}
auto ridades asumen el carácter de padres que en OtrOS lugares de Oaxaca, en la Mix- donde se dese"'peña co mo antropólogo social y et-
teca coexisten los sistemas locales de mer- nólogo. Miembro oel Consejo Académico del Pro-
comunales. E n la última localidad, los prin- yecto Nacional de Etnografía del lNAH.
cipales, sindicas, tesoreros y hasta comisa- cado que vinculan a un grupo de aldeas • Alicia [Link]! B.t.b.,. D octora en sociología por la
rios ejidales son llamados "padres", y el con un pueblo principal y los sistemas re- UNi\M e investigadora del Cemro I N¡\H Oaxaea, don-

gionales que articulan a varios sistem as lo- de ~e de~empeña como 'Illtropúlog.. social y <;(nóloga.
agente s+ ' ..L lar/uu, "padre-madre de la co- Miembro del Consejo Académico y coordiJ'ladora del
munidad" . La @osofía del liderazgo mix- cales. El mercado no establece sólo rela- Equipo Oaxaca , en el Proyecro Nacional de Etno-
teca se refiere entonces a una percepción ciones económicas sino también sociales, grafía dd IN AlI.
de lo político como proyección de relacio- p olíticas, lingüísticas, culturales e incluso
territoriales en la medida que delimita es- PARA LEER MÁS ...
nes parentales.
Lo agricultura. Los rnL'{ tecos son princi- pacios de circulación física. ALAVE~ CHÁ VEZ. Raúl,Ñq)'ill xi11llek" f111J1]\Jdaa V icoNu '11:
palmente agricultores de milpa, aunque Salir de! pueblo . .. ir hacia el norte. Es im- los habitanICS del Lugar d, las N ub,s. CIESAS/ IOC. Méxi-
CO, 1997.
realizan o tras actiyidades productivas. To- posible abordar el actual ámbito mixteco B ARA BAS, Alicia, D alles, DUC'¡OIY JafltOJ. 8f/Jq)'o110bre reli-

dos los pasos del proceso agrícola del maíz sin destacar el papel social, económico, lin- giones en Oaxaca, 'Porrúa/ INAH , México, 2006.
B ARTO LOMf, Miguel, "El Pueblo de la Lluvia. El grupo
están ritualizados: las mazorcas que serán güístico, cultural y político de la migración. ctnolingüistico ,itl srltli (mixtecos)", en A. Raraba s y
usadas como semillas son seleccionadas La otrora próspera Mixteca en una de las M . Barto lom é (coords.), C OIIJigllmcl(Jlff:.r illliCtlS W
O nxaca. Penpec/iv/1J elnogrlÍjiCIJspara las rJul oIJOlIJíflS, vol.
por las mujeres mayores durante la luna lle- mayores zonas de expulsión laboral del es- 1, Col. Obra Diversa, CO N ACU LTA-I N AH / I Nl , Méxi-
na de acuerdo con el tipo de terreno. An- tado. La migración temporaria o circular, co, 1999.
Füx. ] onathan. y Gaspar Rivera-Salgado (coords.), Indí-
tes de sembrar se lle'-a a cabo un ritual en que a veces se hace definitiva, tiene por gentl! lIIexicano! migre/fUe! CIIIOJ EJkJdoJ U llidos, Univer-
la milpa, en el cual se le ofrece n bebidas y destinos principales los Estados Unidos y sidad de ZacatccasjUniversidad de California-Santa
Cruz l LlX Legislatura, Ponú• • Méxioo, 2005.
comidas al :\:u'un (deidad del lugar), y se el norte de México, donde se desempeñan "M ONAC HAN, John, The Covelldnts with Earth alld Rain: Ex-
le dirigen plegarias \. oraciones propiciato- como jornaleros agrícolas. El Distrito Fe- cbangc, Jacnjice, and Revelation in Mixlec Socia/ily, Uni-
versity of Oklahoma Press, Norman, 1995.
rias. Se encienden cigarros que son depo- deral es otro destino que tiende a ser per-

EL PUEBLO ÑU SAVI / 73
N oticias de Herculano
Las primeras publicaciones
mexicanas de arqueología
LEONARDO LÓPEZ LUJÁN
A Joanne P¡I/sbtlry

El Monte Vesubio en plena erupción. Le Antichita di Erco/ano Esposte , vol. 1, 1757.

Todo parece indicar que los más antiguos impresos arqueológicos novohispanos se
remontan a 1748 y 1749. Resulta curioso que uno de ellos sea en realidad el relato
apócrifo de pretendidas visitas a las excavaciones realizadas por Roque Joaquín
Alcubierre en la bahía de Nápoles.
74/ ARQUEOLOGíA MEXICANA
¡
ITALIA

\ Mar
Adriático
].<OMA

Mar Tirreno
e

,/
,, ..
NápoJes c. • Monte'Vesubio

\~
Hercul,ln o \.
Pomp';'Ya
Mar
I
Med iterrá neo

~í.

" Pompeya y Herculano son el símbolo


de la felicidad del arqueólogo, seguro de
sí por el descubrimiento de la casi totali-
dad de los vestigios de la vida antigua: ¡un
verdadero sueño! Estas ciudades se en-
cuentran también en el origen del lugar
privilegiado que ocupa la arqueología en
nuestra civilización". Con estas palabras
Tony Hackens, vicepresidente en turno
del Programa de Arqueología de la Co-
munidad Europea, inauguró las jornadas
académicas para celebrar los 250 años del
inicio de las exploraciones de las ciuda-
des romanas que fueron sepultadas por
las cenizas y los lodos del Vesubio en
79 d,C. Esto aconteció el 30 de octubre
de 1988 en la bellísima localidad italia-
na de Rave!o. Aquel día, en una sala ubi-
cada frente al mar y repleta de público, se Retrato de Carla di Borbone. rey de las Dos Sicilias. En la esquina inferior derecha se observan un pico.
dieron cita las máximas luminarias de la una pala y varias antigoedades romanas que aluden a las excavaciones de Herculano. Le Anlichit8 di
arqueología y la historia del arte clásicas. Ereo/ano Esposte. vol. 1, 1757.
En medio de una gran expectación, se
hizo el silencio y se apagaron las luces
para que comenzara la conferencia inau- Evidentemente, el orador era Eduar- ITALIA Y MÉXICO
guraL El orador invitado, sin embargo, do MatOs Moctezuma, quien con orgu-
no se refirió a Carlo di Borbone - inolvi- llo y gran conocimiento habló de las pa- Lo interesante de este acontecimiento es
dable soberano de las Dos Sicilias-, ni a sadas glorias de otros Moctezumas, El que tiene un reflejo especular que nos lle-
la encomienda que éste hiciera en 1738 lector se preguntará la razón de tan ex- va a otras conexiones - mucho más remo-
al ingeniero español Roque Joaquín Al- traño privilegio : ¿qué hacía un mexica- tas- entre la arqueología de Italia y la de
cubierre para desenterrar los mármoles no abriendo los festejos del nacimien- México. En efecto, en el lejano ailo de 1748,
que se encontraban bajo su palacio de to de la arqueología italiana? La la viuda del andaluz José Bernardo de Ho-
Portici. Lejos de ello, el orador narró con respuesta parece obvia: la trascenden - gal editó un opúsculo de excepción en su
detalle el hallazgo de la escultura de una cia de los trabajos de recuperación de! imprenta de la calle de las Capuchinas (hoy
diosa lunar llamada Coyolxauhqui y de la recinto sagrado y la resultante revolu ~ Venustiano Carranza), en el Centro Histó-
manera en que, diez años antes, en 1978, ció n de nuestros conocimientos sobre rico de la ciudad de México. Se trataría, a
había comenzado a exhumar e! Templo la civilización mexica bien ameritaban juicio de Roberto Moreno de los Arcos, de
i\1ayor de Tenochtitlan, tal dis tinción. la primera publicación de arqueología que

LAS PRIMERAS PUBLICACIONES MEXICANAS DE ARQUEOLOGiA / 75


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Hcrac\:a,lfcis mil las drella Ca pItál por la ~~r u del MODtC Vcfuvio ca la
'RELACION
DEL MAl\ABILLOSO DESCUBRIMIENTO
llanura de Portici, robre que h:mol tt,ibldo la Reluion liguicnte.
Se hlyilcreldo defde lute"', oueno havi. O!'. coCa que uD Thcltro elle!
pmse ClI donde Le pro (un~j,,; eno t • • en ~I qf:guD los Hiltorildorts, fllt
fumer¡idoen UD T emblM de Tiern, fl1wl i¿o bJXO el ReYllado del Ji,opt • .
rador Tito; perodcfpues dealguD tiempDfuncuentnn todOI lo, diu frag;
DE LA CIUDAD meotOl de OttOS Edi6cio., que pruelun, que oofi folo un limpIe [Link],
6110 IIDa Ciu¡J¡d ent<rt,confundlch por ti fuego, y I.u cen izas que ti Ve(,,~
, ,lo tu .omi!ld<> lobre aquel 1',1$ de riempo en tiempo Eltees lindud. eh ...
DE HERACLEA, r~uo HerculaDum,ó H'lrculanium,que AnlOtlio en 'fu Irenerario pooe I
fmmiliudu\lcllra ClIpitll,q uccorre(pollden$ dos legun dc Fnncil; '1
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cen,1n inrcrip(Íollts, que Ce han Clcadodel mirmo parage,eaque Ce Ite Hcr~ ,
HALLAOA EN POR TiCl, CASA DEI .culmcnfn, nomb~de 101 ".bltantn de la Ciudad rllmcr¡¡ida.
Srril muy dilatado el d' tlllll Reheion [Link] dnodll \P pieza,
CAMP-O DEL REY que f,!un [Link],y,ro no, COIIrmtJremO$ COD lublarckelbsen genml.
Coaliltenlo Pinturaul (re(co,grandes,y ~UdllSI muchas Coh¡mDls, y
DE LAS DOS SICILIAS, e~tuas; btttrlade COdDl,)' [Link] demtdera,y una in6nidad de I!tru
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SACADA DE LOS IMERCOR..lOS cian.H.y una EItIIU. de NcrOo,todadd'o!ld..con el [Link],~o eD l. mal1f).
DE SEPTIEMBR.E, y N O V 1 E M BR. E Se ha rccogidoun,.ran [Link],C¡fcrandeun gran-
de ufo paracxpli~ar [Link] IlJcriloteijun Libro de quallo, Ó lCIS ftQ.
jlldecobrc¡ Botelll$deCliltal,q\lciet"cuentt.n IIeDudc una mmria ef~
DEL AñO [Link] pel., y IItgra que fe cree In el [Link]~mo. de Egyplo, COD que le [Link]'ID'.
DE 1147. *[Link]{uradoh,1l¡ 1111 (>aiWcn fu Horno, que CIl,D.
rddoredllcido' ecaizal¡ pcro fGDre la cenizale tela lun la6sur¡ del [Link]~I.
Tencmoscala ArebitrncdelTheatto el nombrcclcl que le biza edi6car,
••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••• como rambicn el de el Architca ...Seleun len" gru dcu TH E 1\TR U M
[Link]~N[ DE 5UO..... . [Link], y poco
CON LICENCIA DEL EXMO. s•. V[·RIiY defpucsenlctrurmfpcq\lewOol lLluI P. J. AaCIUTICl'. PifO lo mili rh.
RclmprdJ"a en Mexlt(! por l. Vi~da dé D. per_duodaselbs I\Dtigucdadese$un [Link], Eftatuaeqllcltrede lIIar.
IliGl,rrabajw '011 UIII [Link],q qoa6 excede llldeAotO!lino dcRoma,
Jorcpb Bernardo d Hoga!. año de 17;f.'. 1>1 deltnlbfiJllicDto <le ella Mina inalotablc de Antiguccbdn el! toda' d •
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El Rey ha hecho yenlr de ROlDad n Hombte lIIuy babil para ".ur ea
blla dulce hs piezas ml1 lingularft qdc fe b_ _ OII(rado, y re cncootraren.
Plr euyo IIItdio le darln.1 Publico, Y. 101 [Link] fe ha/larÍ!! en eRado
~ "ce!le!Ull vez foque [Link] iltr,ubr~ 600 fuccelliUIllCllIt. .

Portada del primer impreso sobre Hercu lano que fue publicado por la viuda Segundo impreso sobre Herculano que fue publicado por la viuda de Hogal
de Hogal en 1748. en 1749.

vio la luz en nuestro país. Ésta, de manera inexistente caballero de Malta y de un fic - cional de México, encuadernado en el vo-
significativa, no versa sobre una divinidad ticio Abad de Orval. Tales cartas describen lumen 604 de la vastísima Colección La-
decapitada por su propio hermano, ni acer- recorridos por antiguas viviendas amue- fragua. Dada su enorme trascendencia para
ca de una pirámide con dos capillas en su bladas, donde los protagoniStas tomaron la historia de la arqueología mexicana, se
cima, sino de los fructíferos trabajos de re- como so¡¡venirpinturas murales y alimentos transcribe en el recuadro de la p. 77.
cuperación de Herculano, los cuales habían "muy frescos" ¡de casi 17 siglos de antigüe- Un año más tarde, en 1749, la viuda
comenzado una década atrás, en el año de dad! Vale mencionar queLeMercuredeFral1- de Hogal decidió dar a conocer la secuela de
1738. E l barroco título del impreso es Re- ce reeditó la primera de estas cartas en el este impreso. Aprovechó para ello la publi-
lación del marabil!oso descubrimiento de la ciudad mismo mes de julio y que, seis meses des- cación de una hojita que contiene un gra-
de Herac1ea, o Herculanea, hallada en Portici, pués, publicó la misiva de un viajero fran- cioso documento de título igualmente ki-
Casa de Campo del Rry de las Dos Sicilias, saca- cés que ponía en duda su veracidad. lométrico: "Copia de carta, del emperador
da de los mercurios de septiembre,y noviembre del El muy modesto impreso de la viuda de de la China, escrita a nuestro santissimo pa-
año passado de 1747. Hogal, al igual que todas las hojas volan- dre Benedicto XIv, pidiendo a su santidad
Como lo aclara este título, el contenido tes que se vendían a los transeúntes y a los una princesa de Europa en matrimonio con
fue tomado por la viuda de Hogal de dos clientes de las librerías, cumplía la breve la solemne Promessa (entre otras) de esta-
artículos atrasados del madrileño Mermrio misión de difundir las noticias de actuali- blecer una mutua correspondencia con su
Histórico-Político. Hoy sabemos que, a su vez, dad. Este carácter efímero, con el transcur- Santidad." En el anverso de esa hojita in-
éstos eran la traducción de un par de hoji- so de los siglos, lo ha convertido en una cluyó una adenda (Biblioteca Nacional de
tas en 4° que, bajo el título de Re/ation d'¡¡!Je publicación excepcionalmente rara. Por México, Colección Lafragua, vol. 604), con
découverte merveilleuse faite dans le Royaume de fortuna, tras varios meses de búsqueda en el título de: "PARRAPHO, QUE SE DEVE AÑA-
Naples, circularon por las calles de París, al bases de datos y bibliotecas de México y el DIR A LA RELAC10N que se imprimió el año
parecer en julio de 1747. Su lectura nos re- extranjero, pude localizar un ejemplar en passado de la Ciudad de Heracla ... ", que
vela pretendidos extractos de cartas de un el Fondo Reservado de la Biblioteca Na- se trancribe integramente en la p. 78.

76/ ARQU EOLOGIA MEXICANA


PUBLICACIONES cios y monumentos arcaizantes, publicó hombres de letras provenientes de Alema-
SOBRE HERCULANO los clásicos latinos y se hizo retratar a la nia, Francia e Inglaterra. Los forasteros
usanza de los emperadores romanos. Las fueron vistos con desconfianza por la cor-
¿Cómo podemos explicar que las prime- ruinas de Herculano fueron tratadas como te, pues e! rey deseaba monopolizar las pu-
ras noticias de Herculano en llegar a la minas rebosantes de tesoros susceptibles blicaciones de las obras de arte que salían
Nueva España fueran en realidad cartas de ser ostentados ante propios yextraños. a la luz día con día. Por tal motivo, se si-
apócrifas? Primeramente debemos tomar En efecto, en acciones rápidas y cambian- guió una doble táctica. Por un lado, se or-
en cuenta que la excavación de este sitio tes, se perforaban galerías en los flujos pi- ganizaron equipos de sabios e ilustradores
-considerada la máxima exploración ar- roclásticos solidificados con e! objeto de locales para preparar lujosos volúmenes
queológica de! siglo XVTII- sirvió para exhumar e! mayor número posible de fres- auspiciados por la corona. Por e! otro, se
apuntalar la imagen de Carlo di Borbone cos, mármoles y bronces para adornar el limitó e! tiempo de las visitas al museo y a
como un soberano poderoso e instaura- palacio de Portici. Lamentablemente, en las húmedas galerías subterráneas, al tiem-
dor de las artes en sus nuevos dominios. los primeros años de la excavación, los re- po que se prohibió ver los objetos con de-
Siguiendo una hábil estrategia política, gistros se redujeron a inventarios y dibu- tenimiento, tomar notas y hacer dibujos.
Cario di Borbone identificó su gobierno jos sumarios de los contextos. Con todo, los visitantes se las arreglaban
(1734-1759) con el glorioso pasado impe- Como era de esperarse, pronto se di- para memorizar inscripciones, esculruras
rial de Roma: promovió la recuperación y fundieron los rumores de los espectacula- y composiciones pictóricas, reproducién-
exhibición de antigüedades, erigió edifi- res hallazgos, lo que atrajo a aristócratas y dolas gráfica y textualmente al salir de!lu-

RELACIÓN DEL MARABILLOSO DESCUBRIMIENTO DE LA CIUDAD DE HERACLEA , O HERCULANEA ...

qUi corren dos Cartas (Es- al fresco, sumamenre bien c(¡ser- neres del Rey a medida que se le
A criben de Napoles) por dos
Estrangeros, tocante aun marabi-
vadas, con la sola diferencia de
que no son mas q de dos colores.
el mes de Junio de 1747, a su re-
greso de Nápoles & de Portici.
He aquí lo que dice. Lo que ahí
saca de ahí; porque esta búsqueda
sólo se hace muy lentamente, vis-
llosa descubrimiento, hecho en Pero es to no pareced es traño a hemos encontrado de maravillo- tas las precauciones que ahí se pro-
este Reyno, que deben dar mucho los que tienen conocimientos del so, & lo que hay de más increí- curan para no perder nada, no ha-
gusto á los Sabios, y particular- origen de la Pintura, pues es cons- ble en el mundo, es una Ciudad biendo nada dentro de todo esto
mente álosAntiquarios. La prime- tante, que los primeros Pintores subterránea, estropeada dentro que no sea extremadamente pre-
ra de estas dos Cartas está escrita solo usaron desde luego en lacon- de las cenizas del Monte Vesu- ciado. Aún no se dice nada de que
por un Caballero deMalta, en Por- feccion de sus obras de un color vio, bajo el reinado de Tito, alre - se hubieran encontradomanuscri-
tici, Casa de Campo del Rey de las solamente, que no era mas que un dedor de treinta años después de tos: pero no hay que dudar un solo
dos Sicilias, en 24 de Junio, y con- simple Lapiz; que despues usaron Jesucristo. instante que no los hubiese, & yo
tiene en proprios terminas. de dos; que lu ego hallaron el me- Esta Ciudad, de la cual cuen- estoy profundamente persuadido,
He visto lo que es unico en la dio de unir todos ... tan la subversión los historiado- de que entre todos los tesoros que
Historia. La Ciudad de Heraclea, [La trascripción se trunca res de aquel tiempo, se llamaba serán encontrados en esta Ciudad,
de que habla Plinio en sus Cartas, aquí, pues el cjemplar de la colec- I-Ieraclea; el Rey de Nápolcs hizo éstos será'1 vistos como los de ma-
y que una erupcion del Monte ción Lafragua sólo conserva la su descubrimiento hace dos o tres yor estimación.
Vesuvio (que esta situado en Ita- primera hoja. No obstante, para años, & la hizo excavar de mane- N o les digo nada de las bahías
lia, á dis tancia de cinco, o seis le- beneficio del lector, la completo ra incesante; sacó & saca de ahí de Pozzuoli, de Capri, de la entra-
guas de Napoles) enterro en mu- haciendo la traducción de la pu- todos los días Estatuas antiguas da de la Sibila de Cumas, del lago
chos pies de Cenizas se descubre blicación original francesa, uno de un precio inestimable, mármo- Averno, de los Campos Elíseos,
succesivamente un parage, que se de cuyos ejemplares se encuentra les de los más preciados, & rique- & de todos los lugares consagl'a-
llama Portici, Casa de Campo del hoy en la Bibliotheque Mazarine zas de todas las especies, las cua- dos por la Fábula & por laHisto-
Rey de las Dos Sicilias, Esta Ciu- de París (cote A 1519 6e piece)] les él emplea para ornar sus ria, no más que Gaera, Capua y
dad esta entera, y todas las Casas .. para dar a sus cuadros más Palacios, & que son de las princi- otros lugares encantadores a lo
allujadas, y los Muebles bien con- atractivos y volverlos más expre- pales bellezas. largo del Mar, donde estaba la
servados. He visto todo lo que es- sivos tanto en los atuendos como Para mí que he yisitado esta casa de Cicerón, donde fue atra-
taba preparado para comer al en las encarnaciones. Ciudad, me contenté con tomar pado por los Soldados de Marco
tiempo de la erupcion, como Pan, Esto prueba cuán preciados' trigo y pan de aquel tiempo, los Antonio, & cuyas respetables rui-
Vino. Quezo &c. muy frezco: los son por su antigüedad. cuales subsisten aún en las casas, nas aú.n subsis ten.
Utensilios, la forma de los Vasos El Rey ha hecho pavimentar & fragmentos de una pintura de Hevisitado todo esto, juzguen
de Tierra, muchos utiles, Hilos de varias Salas de un nuevo palacio una Sala. con que deleites: pero el derallar-
Seda para la pesca, muy poco di- que él decora con estas rarezas, de Con respecto a los urensilios lo me llevaría mucho espacio.
ferentes de los que usamos. Ha- Parquets & de Mosaicos que han domésticos, muebles, ornamen- Adiós.
llase alli un Theatro entero, sus sido alú encontrados completos. tos de Tocador, instrumentos que
Estatuas de bronce, y mar mol, de Extracto de la Carta del Sr. sirven a los Sacrificios, todo esto Biblioteca N aciona! de México,
la mas bella Antiguedad; Pinturas Abad de Orval, escrita en Roma está ordenado dentro de los gabi- Colección Lafragua, vol. 604

LAS PRIMERAS PUBLICACIONES MEXICANAS DE ARQUEOLOGíA / 77


PARRAPHO, QUE SE DEVE AÑADIR A LA RELACION QUE SE IMPRIMiÓ EL AÑO PASSADO DE LA CIUDAD DE HERACLA ...

e continúan lo s descubri- el antiguo H erc ulanum, ó Her- mano. Se han recogido una gran con una delicadeza, q quasi ex-
S mientos de Antiguedades,
tan curiosas como bien conser-
culanium, que Antonio en su
ltenerario pone a seis millas de
porcion de medidas de liquidas,
q seran de un grande uso para
cede a la de Antonino de Roma.
El descubrimiento de esta Mina
vadas, en lag ruinas, Ó subrerra- nuestra Capital, que correspon- explicar los an tiguos Escrito- inagotable de Anciguedades en
nt:os de la antigua Ciudad de de a dos leguas de Francia; y jus- re s; un Libro de quatro, ó seis todas especies se hizo por ca-
Heraclca, a seis millas de esta tamente es esta di stancia que se hojas de cobre; Botellas de cris- sualidad, havta 50. años, caban-
Capital por la parte del Mame advierte ay. Y lo que mas nos tal, que se encuemran llen as de do para abrir los Cimientos de
Vesuvio en la llanura de Poró - convence es, las inscripciones, una materia espesa, y negra que un Palacio que se iba a edifi-
ci, sobre que hemos recibido la que se han sacado del mismo se cree ser el Balsamo de Egyp- car.
Relacion siguiel1le . Se luvia parage, en que se lee Hercula- to, con que se embalsa maban El Re y ha hecho ve nir a
creído d esde luego, que no nenses, nombre de los habitan- los muertos. Se ha desenterra- Roma un Hombre muy habil
havia arra cosa 4ue un Theatro tes de la Ciudad su mergida. do hasta un Pastel en su Hor- para gravar en talla dulce las pie-
en el paragc e.n donde se pro· Seria muy dilatado el dar una no, que estaba todo reducido á zas mas singulares que se han
fundiza: esw es, en el el segun Relacion circunstanciada de to- cenizas; pero sobre la ceniza se encontrado, y se encontraren,
los Hi sroriadore s, f~IC sumergi- das las piezas que se han descu- veia aún la figura del Pastel. Te- por cuyo medio le di tan al Pu-
do en un Temblor de Tierra, su- bierto, y as si nos contentare- nemos en la Architrave del blico, y los Esrrangeros se ha-
cedido baxo el Rey nado del mos con hablar de e llas e n Theatro el nombre que del que llaran en estado de ver de una
Empt:rador Tito; pero de spu es general. Consisten en Pinturas le hizo edificar, como tambien vez lo que nosotros no descu-
de algun tiempo se encu entran al fresco, grandes, y pequeñas; el de el Architecto. Se lee en le- brimos sino successivamente.
todos los dias fragmentos de muchas Columnas, gras grandes: TI-lEATRUM OR- Impressa en Madrid, y por
otros Edificios, que prueban, y Estatuas; baterla de Cocina, y CHESTRANI DE 5UO .. .. L. RUFUS su Original en Mexico, con li-
que no es solo un simple Thea- Vagilla de madera, y una infini- L. FIU US, y poco despues en le- cencia del Superior Gobierno,
tro, sino una Ciudad entera, dad de otras antiguedades. Dos tras mas pequeñas UMILI us P. J. por la Viuda de D. Joseph Ber-
confundida por el fuego, y las Estatuas Colosales se ntadas, ARCHITECT. Pero lo mas supe- nardo de Hogal año de 1749 .
cenizas que el Vesuv io ha vomi - son de la mayor perfecciono Ha y rior de todas estas Anógueda-
tado sobre aquel País de óem - una Estatua de Nerón, roda des es un Cavallo, Estatua Biblioteca Nacional de México,
po en tiempo. Este es sin duda desnuda, con el Caduceo en la equestre de marmol, trabajada Colección Lafragua, vol. 604
-- - - - -- - - - '

gar. Fue así como se generó un verdadero fue la publicación de epístolas y descrip- 1752 se dieron a conocer los cinco decep-
mercado negro de información arqueoló- ciones no autorizadas, algunas de ellas apó- cionantes tomos de! ProdroJJ1o delle antichi-
gica en el que circulaban ue igual manera CTi fas, en las NO/leffe Utterarie de Florencia, tá d'Ercofatlo redactados por Ottavio An-
las noticias verídicas, los relatos impreci- las Pbilosophica!']'ransacfions de Londres y e! tonio Bayardi; en 1755, e! Catalogo degli
sos o tergiversados, y los embustes estram- MerClire de France de París, entre otros. antichi JJ10numenti... de! mismo autor, y, en-
bóticos, tal y como lo explican Chantal Las lujosas publicaciones de la Regia tre 1757 y 1792, la serie de ocho volúme-
Grell y Christian MicheL La consecuencia Stamperia aparecerían años más tarde. En nes en folio de Le Antichitd di Ercolano Es-

Las excavaciones de Herculano según una viñeta del segundo tomo del Vo- El sitio arqueológico en la actualidad: las ruinas de Herculano en primer pia-
yage pittoresque ou Description des Royaumes de Naples et de Sicile, edi- no, el moderno pueblo de Ercolano (la antigua Resina ) en segundo plano y
tado por Jean-Claude Richard, abad de Saint-Non, 1782. el Vesubio al fondo .

78 / ARQUEOLOGiA MEXICANA
poste preparada por la Accademia culano al principio de su manuscrito de 1793. En ellos menciona las "pinturas al
Ercolanese. Ricamente ilustrada, esta se- 1777 sobre las ruinas de Xochicalco. Allí fresco, que han resistido al tiempo, á las
rie era regalada por el rey a miembros de nos dice: humedades", y se sorprende de los "fru-
la aristocracia europea,instituciones cien- tos, trigo ennegrecido, y dos tortas de
tíficas y a contados individuos. Al estar La conservacion de las antiguedades es una pan enteras" que lograron conservarse
fuera de comercio, pocas series llegaron de las maximas de todo govierno en q' flo- por no haber estado en contacto con el
al continente americano. De acuerdo con recen las ciencias, los caudales q' se eroga- aire. También habla de la pretensión de
Diego Angulo Íñiguez, una de ellas fue ron, y advitrios, q' se plantearon para ex- "cierto sujeto" de excavar en Otoncal-
solicitada en 1785 por el grabador Jeróni- traer y conservar las de Herculano en el pulco, cerca de Los Remedios, descali-
mo Antonio Gil para la biblioteca de la tiempo q' nuestro Soberano reynó en Na- ficándola al señalar que "por mucho que
Academia de San Carlos de la ciudad de poles compruevan esta verdad. y aun real- intente desmaya en la dilatada serie de
México. Sin embargo, los profesores y sara mas esto mismo, si nos hasemos car- operaciones, sino por la magnificencia
alumnos de la naciente institución tuvie- go, q' de notoriedad publica consta, q' de los Barbones, soberanos que tienen
ron que esperar hasta 1791, cuando Ma- luego, q' el sabio Monarca es tubo para ser- taladrada a Herculano y Pompeyana,
nuel Tolsá arribó a Nueva España con es- vir a Reynar en España, se despojo gene- ciudades opulentas, para manifestarnos
tos volúmenes y muchos libros más, amén rosamente de un cintillo enrriquesido de lo que ejecutaron los hombres hace dos
de estampas, yesos de esculturas grecola- una piedra preciosa hallada en aquellas rui- mil años, y que la naturaleza ha oculta-
tinas e instrumentos. Otra serie, vale de- nas con el fin de q' nada se desmembrase do auxiliada de armas mas poderosas
cir, era atesorada por Thomas Jefferson de el precioso gavinete. que nuestra artillería".
en su casa de Monticello, Virginia. En 1792, el astrónomo y anticuario
Alzate alude aquí a un acontecimiento que, Antonio León y Gama publica su Des-
HERCULANO con diversas versiones, describen todos los cripciól1 histórica y crotlológica de las dos pie-
EN MÉXICO historiadores. Cuando Carlo di Borbone dras ... , donde considera las exploracio-
abordó en 1759 la nave que lo conduciría nes de Alcubierre como acciones dignas
Lógicamente, los impresos apócrifos de de Nápoles a España para suceder en el de ser imitadas:
la viuda de Hogal, aunados a los libros trono a su hermano Fernando VI, se per-
salidos de las imprentas reales de Nápo- cató que aún llevaba consigo el anillo con Siempre he tenido el pensamiento de que
les, tuvieron un decisivo impacto entre un precioso camafeo hallado en las exca- en la plaza principal de esta ciudad [de
los ilustrados novohispanos, despertan- vaciones y que había portado durante sie- México], y en la del barrio de Santiago
do o avivando en ellos su interés por los te años. En ese instante decidió entregar- Tlatelolco se habian de hallar muchos
vestigios arqueológicos locales y el pasa- lo a su ministro Tanucci para que fuera preciosos monumentos de la antigüedad
do prehispánico. Lo anterior se atestigua devuelto al museo de Portici, demostran- mexicana ... Si se hicieran excavaciones,
en los escritos de sabios y religiosos, don- do que las reliquias arqueológicas eran pro- como se han hecho de propósitO en la Irá-
de se exalta la labor anticuaria de CarIo piedad del Estado y no del rey. lia para hallar eSTatuas y fragmentos que re-
di Borbone, para ese entonces ya Carlos Alzate volvería a referirse a las ciuda- cuerden la memoria de la antigua Roma ... ,
III de España (1759-1788). Por ejemplo, des aniquiladas por el Vesubio y a su re- ¿cuántos monumentos históricos no se en-
el polígrafo José Antonio Alzate y Ramí- nacimiento en varios artículos de la Ga- cOl1[rarian de la anrigüedad Indiana? .. ,
rez se refiere a las excavaciones de Her- zeta de Lite7'atura aparecidos en 1792 Y ¿y cuántos tesoros no se desctl bririan)

Al partir a España en 1759, Cario di Borbone fue


retratado por Antonio Canova a la manera de la
• 1"1/~ ..•• ~N• .• '"" ¿.', ..p",..(. ti,., ... ,.. I.~.,~. ;'~r¡f ...
/'" estatua ecuestre del joven Balbus. Esta estatua
Estatuas ecuestres de los cónsules Marcus Nonius Balbus padre e hijo, ambas descubiertas por Alcu- en bronce fue colocada en la Plaza del Plebiscito
bierre en Herculano en 1746. en Nápoles junto con la de su hijo Fernando IV.

LAS PRIMERAS PUBLICACIONES MEXICANAS DE AROUEOLOGíA / 79


ni tema en mente la catástrofe ocasionada
por el Vesubio cuando visitó las ruinas de
Palenque. En el informe que envió a José
Estachería en 1785, señala que la ciudad
maya sucumbió por causas diferentes; "En
ninguno de los cerros, y Lomas que han-
dube de aquella antigua Población é obser-
vado señal alguna de erupcion de Vol-
canes, ni otra que denote violenta
La erupción del Vesubio que comenzó el 24 de destruccion, y asi parece mas verosimil,
agosto de 79 d.C ., según un detalle del frontispi- que allí la produjo el abandono de sus abi-
cio de Le Antichitá di Erco/ano Esposte. tadores ... ". Por su parte, Domingo Jua-
rros, en su Compendio de la historia de la ciu-
dad de Guatemala, publicado en 1808,
también marca similitudes y diferencias
entre Palenque y Herculano:

Se hallaba la expresada Metropoli [de Palen-


que] qual otra H erculanea, si no como ésta
sepultada, baxo las cenizas del Vesubio; sí,
Frontispicio del primer volumen de Le Antichitá di
escondida en un vasto desierto; hasta que a
Erco/ano Esposee, 1757. Los volúmenes de esta mediado el siglo 18.0 habiendose internado
obra que formaban parte del acervo de la Acade- Las exploraciones arqueológicas de Herculano, en la citada soledad algunos Españoles, se
mia de San Carlos se encuentran en la actualidad según un detalle del frontispicio de Le Antichitá di
hallaron, no sin grande adrniracion, delante
en el fondo reservado de la Biblioteca Nacional. Erco/ano Esposte.
la fachada de una soberbia ciudad de 6 le-
guas de circunferencia ...

Más adelante, León y Gama confiesa ha- pultadas por tantos siglos en los abismos de
la tierra, ofrecen los ejemplares más insig- El recorrido que hemos hecho por ambos
ber realizado su ensayo sobre la Piedra del
nes de la magnífica sencillez de lo antiguo. lados del océano Atlántico nos ha mostra-
Sol y la Coatlicue
¿Qué gastos se escasean de esta gloriosa em- do cómo los acontecimientos de los años
presa? ¿O qué trabajos se reusan para sacar 1978/1988y 1738/1748 se reflejan mutua-
. . .pan dar algunas luces á la literaul!a an-
a la luz pública aquellos preciosos monu- mente, marcando hitos de la arqueología
ticuaria ... que nuestro católico Monarca el
mentos que tanto contribuyeron al adelan- italiana y mexicana. t!4
Sr. D. Cárlos IIl. (que de Dios goce) siendo
Rey de Nápoles, promovió con el célebre mmiento de las Artes y conservarán glorio-
so, hasta la edad postrera, en nombre 1,eonardo López Luján. Director del Proyecto Tem-
Muséo que, á costa de inmensas sumas de plo Mayor, INAH. Con Marie-France Fauvet-Berme-
dlnero, hizo fundar en Pórtici, de las exca- esclarecido de su augusto descubridor? lot prepara un libro sobre Antonio León y Gama, y
vaciones que mandó hacer en descubrimien- Guillermo Dupaix.
to de las antiguas ciudades de Herculano y Cinco años después, el12 de diciembre de
Pompeyana, sepultadas tantos siglos entre 1794, fray Servando Teresa de l\1ier dio su PARA LEER MÁS ...
ANGULO ÍÑICfUEZ, Diego. "La Academia de Bellas Artes
las cenizas, piedras y lavas de las erupciones célebre sermón en la Colegiaca de Guada- de Méjico y sus pinturas españolas", en Diego An~
lupe, en el cual afIrmó que Santo Tomás gulo Íruguez (oo.), ArteenAJJléricayFilipinas, Univer-
del Vesubio. sidad de Sevilla/Universidad de México, Sevilla,
había evangelizado a los indigenas antes de 1935, pp. 1-75.
La fama de las excavaciones borbónicas lo- la llegada de los españoles al Nuevo Mun- CABELLO CARRO, Paz (ed.), Política investigadora de la época
de Carlos In en el área mqya, Ediciones de la Torre,
gró trascender los círculos académicos no- do. Como prueba de tan polémica tesis, se Madrid, 1992.
refIrió al significado de la Piedra del Sol y ESTRADA DE GERLERO, Elena Isabel, "Carlos 111 y los
vohispanos. Un caso interesante, narrado
la Coatlicue, monumentos que a su juicio
I estudios anticuarios en Nueva España", en Xavier
por Elena Isabel Estrada de Gerlero, es el Moyssén y Louise Noelle (eds.), 1492-1992. V Cente-

del canónigo Gaspar González Cándamo, eran "mucho más preciosos que todos los nario arte e historia, HE, UNAM, México, 1993, pp.
FERt'JANDEZ MURGA, Féli..x, Carlos nIy el descubrimiento de
quien las saca a relucir en un sermón que de Herculano y Pompeya". Esta aprecia- Herculano, POfllpeyayEstabia, Universidad de Salaman-
pronunció en la catedral de Guadalajara en ción del regiomontano es muy significati- ca, Salamanca, 1989.
GREU., Chamal, y Christian Miehel, "Erudits, hommes
1789, al conocerse tardiamente la noticia va en un tiempo en que los criollos, deseo- de lettres et artistes en France au XV1lIe siecle face

de la muerte de Carlos III. En la exaltación sos de independencia, revaloraron el aux découvertes d'Herculanum", en Luisa Franchi
dell'Orto (ed.), ErcolaJlo 1738-/988. 250 aJlni di ricerca
que hace de la labor del monarca, la arqueo- pasado indigena. archeologica, L'Erma di Bretschneider, Roma, 1993, pp.
logía tiene un lugar importante: Concluyamos diciendo que los habitan- 133-144.
MEDINA,]osé Toribio, Lo imprenta en México (1539-1821),
tes de la Capitama General de Guatemala 8 vals., UNAM, México, 1989.
¿Qué nueva e impensada escuela no se abre tampoco quedaron al margen de las noti- I MORENO, Roberto, "Ensayo biobibliográfieo de Antonio
de León y Gama", en Boletin delIJlstituto de Investigado- I
a las Artes en el Museo Herculano? Las fa- cias de Herculano y Pompeya. Resulta evi- Iles Bibliográficas, vol. 3, 1970, pp. 43-135.
mosas ciudades de Heraclea y Pompeya, se- dente que el arquitecto Antonio Bernasco-

80/ AROUEOLOGíA MEXICANA


Estudio antropológico de la
evolución de los dientes
JaSE ANTONIO POMPA y PADILLA

La antropología dental es una herramien-


ta muy útil en los estudios sobre el paren-
tesco entre diversos grupos humanos, ya
que por su condición heredable, la mor-
fología dentaria presenta caracteres que
permiten calcular el grado de afinidad bio-
lógica, aportaCión plenamente demostra-
da en paleontología general, en paleon-
tología humana y ahora en investigaciones
El patrón llamado driopitécido (que semeja una Y), formado por la oclusión
de las mandlbulas, es común en el primer molar inferior permanente de hu- realizadas tanto en poblaciones esque-
manos, gorilas y chimpancés. Primer molar inferior permanente humano,
Entierro 11, Jaina, Campeche. Clásico. léticas humanas como en las vivas.

volución es un término que engloba gran cantidad de TIPOS DE DENTICiÓN

E conceptos, planteamientos teóricos, discrepancias reli-


giosas y mucho más. En esta contribución bosquejo un
panorama breve y general de la evolución de las piezas dentarias,
Entre los tipos de dentición, principalmente de los mamíferos, se
encuentran:
de las modificaciones que han experimentado entre los mamíferos • Protodonto. Cada pieza está formada por una sola cúspide
en general y en nuestra especie, la del Homo sapiens, en particular, llamada protocono o eocono (característica de los reptiles).
siempre circunscrito a los dos parámetros básicos de la teoría • Triconodonto. Piezas formadas por tres cúspides alineadas
evolutiva -selección y adaptación- que han permitido la perma- en un mismo plano: protocono, paracono y meta cono (reptiles y
nencia de nuestra especie biológica en el planeta. mamíferos inferiores).
Existen varias tesis para explicar la evolución de la dentición en los • Trituberculado. Aparecen los tres conos, protocono, paraco-
mamíferos. El diente primitivo está compuesto por una cúspide cen- no y metacono, sólo que dispuestos en planos distintos y forman-
tral (llamada protocono por unos, o eocono por otros) y dos peque- do un triángulo.
ñas cúspides laterales conocidas como estílidos terminales (que son el • Tetracúspide. Aparece una cuarta cúspide, el hipocono, que
paracono y el metacono, mesial y distal, respectivamente). convierte al trituberculado en tetracúspide.
Un planteamiento señala que las coronas dentarias de los ma- En las piezas superiores o del maxilar la terminación es ono y
míferos fueron en un principio multituberculadas y que a lo largo en las inferiores onido, así tenemos protocono (superior) y proto-
de la evolución hubo una simplificación; esta explicación es poco cónido (inferior).
aceptada en la actualidad. Los nombres de las cúspides en el campo zoológico antropo-
Otra explicación, opuesta a la anterior, establece que de una es- lógico difieren de aquellos comunes para la odontología anatómi-
tructura simple (monocúspide) se llegó a una morfología comple- ca humana.
ja (multitubercular). Tal desarrollo ha tratado de exponerse de dos En los antropoides fósiles encontramos que en el primer mo-
maneras: unos proponen que las piezas simples se fusionaron (em- lar inferior el paracónido ha desaparecido y surgen dos nuevas
briológicamente no hay evidencia) y otros afirman que a partir de cúspides, el entocónido y el hipoconúlido, de lo que resulta una
la estructura sencilla, la complejidad fue alcanzada por gemación pieza pentacúspide; en cambio, en los superiores el paracono se
de partes nuevas; esta última idea ha tenido mayor aceptación. conserva y el molar continúa siendo tetracúspide.

82 / ARQUEOLOGIA MEXICANA
Los molares superiores de los mamíferos primi tivos tienen tres
grandes cúspides, protocono, paracono y meta cono, que forman
en la superficie oclusal de la corona un triángulo llamado trígono.
En los molares inferiores la corona se divide en dos porciones: a
la porción anterior o mesial se le denomina trigónido y está for-
mada por las tres cúspides básicas; a la zona posterior o distal se
le conoce como talónido, siendo el trigónido más alto que el taló-
nido. Al menos desde el Driopitecus (±18 000 000 millones de
años) los primates no presentaron entocono en los molares supe-
Morfología oclusal en molares inferiores. El número de cúspides y su posi- riores ni paracónido en los inferiores. D ebe destacarse que el es-
ción en la corona de los molares forman los distintos patrones de oclusión rudio de la posición de las cúspides, de su tamaño y su origen evo-
mandibular. Las cúspides y la posición son los elementos que producen las lutivo es de primordial importancia en las investigaciones de
variantes en la superficie masticatoria de los molares; aunque aparentemen-
evolución dentaria.
te actúan de manera independiente, están controlados por un trasfondo ge-
nético. Mandíbula de un individuo que vivió hacia 1100 d.C. , perteneciente La dentición de los mamíferos al pasar de triconodonto a tri-
a la etnia pericú de Baja California Sur. ruberculado, y por ende formarse el trígono, presenta una dispo-
sición distinta según se trate de molares superiores o inferiores,
Lado izq uierdo Superior Lado derecho debido a que el triángulo formad o (trígono) está invertido en los
Mesial
inferiores; esto es, en los superiores el protocono es lingual y en

~
,.' .' . '
.o . .. .. Protocono
T~~~Oa~9': los inferiores el protocónido es bucal; paracono y metacono son
Paracono .... .' . 0 , 1 O bucales, mientras que paracónido y metacónido son linguales.
Metacono .. ".. .... ... _S);..L - oo. Hipocono \'...:2_...' En resumen, entendemos que las piezas dentarias evolucionan
Bucal Lingual "-TaJón Bucal
a partir de placas córneas, Cuando éstas se hallan recubiertas por

. e······
Protocórudo ............

"U
Hipocónido .......-
Q......o:. :..... Paracónido
"Metacónido
Entocónido
6~O esmalte reciben propiamente el nombre de dientes, primeramen-
te monocúspides, siendo esta cúspide el protocono o eocono, y
pasan a ser triconodon tos por gemación del para cono y metaco-
,..· ... ·Tal6nido no, en do nde las tres cúspides están en un mismo plano. La teo-
Hi poconúlido Distal
lnferiores ría nos indica gue después hay un giro de las cúspides para trans-
Nomenclatura general de tubércu los dentarios para los mamíferos (inclui-
formarse en triruberculados; posteriormente aparece el hipocono,
dos los humanos).
INFO.: JA POMPA, DIBUJO S. VELAZOUEZ RAICES
que forma par te del talón o talónido, tratándose entonces de una
pieza tetratubercular, que de ahí pasa a p entatubercular por la adi-
Caras aproximales ......Labial ,
ción del hipoconúlido en las pkzas infedores,
.. '....... .... Vestibular
El número de piezas dentarias en los mamíferos es de 44, pero
ff ,,-;,()ilOO
vv
".\,:'
" O-;\:\ en los homínidos encon tramos que en el transcurso evolutivo he-
,D, tal '~
.. ~ \;,\ Bucal
/t~
Mesial /'r..

""i"
15 oral '\Q\\
lingual o·' ,,; r' l \ \
mos perdido 4 incisivos y 8 premolares, Aun así, nuestra dentadu-
ra sigue siendo del tipo heterodonta, ya que presenta piezas de dis-
U. pa1atu"\a 1. --.J"! ) tinta morfologia y función, de acuerdo con su especialización, Se
Incisal ve§ tib lar
distinguen en la den tición humana permanente cuatro tipos de

"'~'w"'·"' ~
Mesial orona Distal
dientes : incisivos, caninos, premolares y molares, siendo la fórmu-
la dentaria [Link] (2 incisivos, 1 canino, 2 premolares y 3 molares
Mcsial permanentes por cuadrante o hemiarcada) .
Zonas de la cavidad ora l y piezas dentarias .
INFO. J A POMPA. DIBWQ: S. velÁZOuEz l RAíCES

GENÉTICA Y EVOLUCiÓN DENTARIA

No debemos olvidar que al hablar de la morfología de las piezas


dentarias nos referimos a fenotipos, esto es, aludimos implícita-
mente a caracteres anatómicos sujetos al control genético y por lo
tanto heredables, Cuando la pieza dentaria se forma, el fenotipo
queda plasmado y su configuració n no cambiará por acción pro-
pia. Cúspides, surcos, bordes, crestas, etc., fo rmados de esmalte
no van a modificar su posición ni tamaño, tampoco están suj etos
a procesos de remodelación como sucede con el hueso. E n cam-
bio, su morfología se verá alterada por factores de orden [Link],
como los de utilizar los dientes como herramienta o las costum-
bres alimenticias (dietas básicas duras o blandas gue producirán
Cambios morfogenéticos en los molares. En el segundo molar (b) , los tamaños del diferentes tipos de desgaste); asimismo, será reflejo de siruaciones
hipocono y el metacono son mayores que en el primer molar (a) ; en el tercer mo-
de estrés, como el desgaste oclusal producido por presión y talla-
lar (e) se perdió el hipocono, Maxilar, Entierro 6, Jaina, Campeche. Clásico
FOTO BORIS DE SWAN { RAleES do (bruxismo), amén de todas aquellas alteraciones causadas por

ESTUD IO AN TROPOLÓGICO / 83
Al hablar de la morfología de las piezas dentarias se hace referencia a los fenotipos, es decir, se
alude implícitamente a caracteres anatómicos sujetos al control genético y por lo tanto heredables.
Cuando la pieza dentaria se forma, el fenotipo queda plasmado y su configuración no cambiará
por acción propia.

a caries o por la intervención directa de la mano del hombre en las

OC
piezas dentarias tanto en el aspecto terapéutico cUnico como en

[Cj' [OJo el de embellecimiento, modificaciones que variarán conforme a la


~
E]' cultura y la época.
ZOllas dentales 1'IIorfogenélicas. El análisis en mamíferos fósiles de!
Cenozoico aplica este concepto a la dentición humana al identifi-

EJ B' EJ @]' fdJ'


'"o car cada uno de los grupos regionales de dientes (incisivos, cani-
]
oC
nos, premolares y molares). D etermina también en cada una de
~ dichas zonas cuál es la pieza menos variable en tamaI10 y forma,
así como la presencia de ciertos rasgos morfológicos. El diente

'-E} eD- §' Gill' ~'


III
más estable de cada zona fue considerado diente polar para esa
~
~ ..
área morfogenética, y para la dentición humana permanente son:
ü en las piezas superiores, incisivo central, canino, primer premolar
y primer molar; en las inferiores, incisivo lateral, canino, primer
premolar y primer molar.
Patrotlfs de la superficie oc/usal ell TIlo/ares superiores. En los molares
maxilares e! tubérculo que determina la morfología es el hipoco-
no (cúspide disto palatina) yen ocasiones también e! entocono
(di sto bucal), y conforme a su tamaño y posición tendremos las
categorías 4, 4-, 3+, 3 Y3-.
Patrones de la sllPerficie oc/I/Jal eff lIIolares il/feriores. Dos elemen-
tos producen los distintos patrones oclusales en las coronas de
mo lare s inferi ores. Uno es el número de cúspides y el otro la po-
sición que ocupan en la topografía oclusal. Estos elementos, que
en apariencia actúan de manera independiente, producen las va-
riantes en la superficie masticatoria, controlados por el trasfon-
do genético.
D e las cinco cúspides principales, el hipoconúlido (distal) es la
más variable; su ausencia o presencia designa cuatro o cinco cús-
pides. E l número de cúspides (de 4 a 6) está combinado con la le-
tra Y, con el símbolo +, o la letra X, lo cual indica la disposición
de los surcos en la superficie oclusal; éstos se hallan delineados en
función del tamaI10 y posición de las cúspides y de esta manera
son formado s los patrones oclusales. El patrón Y existe cuando
el hipocónido (distobucal) está en contacto con el metacónido
(mesiolingual); el patrón + corresponde a una figura cruciforme
en donde los surcos se cruzan al estar en contacto en un punto
los cuatro tubérculos principales, y el patrón X queda definido
como el contacto del protocónido (mesiobucal) con el entocóni-
do (distolingual). El patrón Y también es conocido como patrón
Driopitécido, ya que desde este homínido del terciario está pre-
sente en la superficie oclusal del primer molar inferior permanen-
El llamado diente en pala es un carácter de los incisivos de la población in- te y lo comparten gorilas, chimpancés y humanos.
digena americana , esquimal , mongol, japonesa y china , que contribuye a la Número de cúspides en molares inferiores. Las categorías 4, 5 o 6 es-
confirmación del origen asiático de los primeros pobladores del continente tarán dadas en relación con la variación del número de cúspides
americano. a) Variantes de dientes en pala. b) Incisivos superiores en pala
en la porción distal del talónido, número que es determinado por
y cíngulum o tubérculo dental muy desarrollado en el incisivo superior late-
ral derecho. Tlatelolco , ciudad de Mexico. Posclásico Tardío. e) Piezas den- la presencia de las 4 cúspides básicas; si está presente el hipoco-
tales permanentes sin pala y tubérculos de Carabelli, características propias núlido, serán 5; la sexta cúspide estará dada por la adición del pos-
de la población caucásica . Individuo infantil, Alytus, Lituania. tentoconúlido, al cual se le encuentra, en su caso, entre el hipoco-

84 / ARQUEOLOGíA MEXICANA
CLASIFICACiÓN DEL RASGO PROTOSTíLlDO definida protuberancia que sigue ya el patrón de la típica cúspide
prorosúlida, que son las marcadas como 4 y 5. Durante las inves-

wrngjrn
tigaciones en las colecciones prehispánicas mexicanas hemos en-
contrado piezas con un grado de expresión mayor al que repor-
tan los investigadores en otros grupos humanos, por lo que a este
grado lo he clasificado como 6.
Existen muchas otras variantes normales en las coronas de las
piezas dentarias con importancia evolutiva, de modo que no ca-

tJtf]tf]
bría aquí hacer referencia a todas y cada una de ellas, como las pre-
sentes en premolares o caninos. Sin embargo, no quiero dejar fue-
ra a la conocida como diente en pala (shove! shaped) y que algunos,
erróneamente, han considerado una anomalía. Se trata de un ca-
rácter generalizado en los incisivos de todas las poblaciones de fi-
liación mongoloide, por lo que su mayor incidencia se encuentra
en indigenas americanos, esquimales, mongoles, parte de japone-
ses y parte de chinos, un hecho que contribuye a confirmar la pro-
puesta del origen asiático de los primeros pobladores del conti-
nente americano.
Variaciones de dientes en pala. La superficie lingual está confor-
mada por: 1) el grado de prominencia de los bordes mesial y dis-
tal y la dirección que siguen estos bordes desde el borde incisal
hacia la zona del tubérculo dental; 2) las características del tu-
bérculo dental (cíngulum); 3) marcas y eminencias en el surco
entre los bordes.
Vale la pena mencionar que muchos investigadores sólo esta-
blecen tres categorías para clasificar el carácter de pala: ausencia,
semi-pala y pala.

ne similitudes con él, aunque el Carabelli es de apancion mas reciente en la


CONCLUSiÓN
evolución, La clase O (cero) indica la ausencia del rasgo: la cJase 1 corres-
ponde a una larga fosa en el surco mesiobucal ; la clase 2 a la desviación
distal del surco mesiobucal ; la clase 3, a una mayor desvlaclon del surco Una vez conocidos los cambios que el proceso evolutivo ha produ-
más una pequeña, pero definida protuberancia que sigue ya el patrón de la cido en las piezas dentarias de los mamíferos y en especial en la den-
típica cúspide protostílida, que son las marcadas como 4 y 5, En las colec- tición permanente humana, empleamos en antropología estos ras-
ciones dentales prehispánicas mexicanas se han encontrado pIezas con un
gos que presentan variación en C1.1anto a su frecuencia y grado de
grado de expresión mayor, por eso se le ha clasificado como 6 Primer
molar inferior derecho, con tubérculo protostilido clase 6 Cenote Sagrado,
aparición en los grupos humanos de acuerdo con el tronco racial.
Chichen Itzá, Yucatán, Posclásico, En un principio los estudios fueron descriptivos, más tarde fue-
ron seleccionados y propuestOs los rasgos útiles para establecer
clasificaciones y actualmente la frecuencia con que se presenmn
núlido y e! entocónido; a esta cúspid e 6 tamblen :a Jama n es utilizada como indicador del grado de afinidad genética, así
solamente entoconúlido y la cúspide 7, poco frecuente, e,; deno- como auxiliares para rastrear movüruenros de poblaciones. t:¡a
minada metaconúlido.
Variaciones en elgrado de expresión riel rasgo rle Cara¡)c ,Z. El rasgo
Jusé Antonio Pomp. y PaJilh. Maestro en aml'Opologia física por la I-N , 11. Tnve,-
de Carabelli se localiza en la superficie palatina del pwrocono tigadol' de l. Dirección de Anrropología FíBica Jelli'..\H. Se e~pcci'lli¡m en I¡¡ ~n­
(mesiolingual de los molares superiores). El rango de t:x!'reslón tropología d~11l~1.
va desde la ausencia del rasgo hasta una cúspide cl.\ramente de-
sarrollada.
En cuamo a la clasificación, la clase a corresponde: a la ~u' e: n­ PARA LEER MÁS ...
GRFh'lBLRG,]oseph H .. ChrÍl:it)' G. Turne! 11 y S{ephen Ze',bJUI"!I, "The SCllJclllcnr of the
cia de! rasgo, la b a un surco vertical, la e a una fo sa y dóde la d America5: ti comparison of the linguistic, dental, and gt!fleuc evü.lence", en eJlTrenl

hasta la h, al incremento en tamaño de la cúspide de Carabelli oro- Alllbropology, 27 (5), 1986, 1'1'.477-497.
TL RNER Il, ChrisrrG., HDe ntal anthropologJCíllllllbcí'lDOIl:i of agticuJture tI¡,.. ong th eJomon
piamente dicha, peoplr of eemral Japan", en Americall JOllrm¡/ oI Plaúml AIIIIJropolog)', 51, 1 ~ 7 ~ , pp.
Vatiaciones en el c{J,rado de expresiólI del rasgo protostilidó. 1:.1 rasgo (,19-363.
Tl"RNF'R n, ChustJ G' "¡":'xpre':¡:;10n5 count: í\ t1'lcthod for cakulnting morfological dtmw.l
prorosúlido, como el Carabelli, es derivado del dngulum ~- -
I

uait frn)uencies b) U!<t.ll1g:.[Link]"'t:4blc\Vclghungcoefficlent5with "tlll'ldttrd rnnkcd !)crues",


similitudes con él, aunque el Carabelli es de aparición ma~ recien- en Almn'((lfJ )0",.,1111 01 PI!}'sim/ Al1lh,.op%gy, 68, 2, 19B5, pp. 261·267.
P()\IP.\ Y P ,\DILL\, J osé Amumo, A'I/rOpO!oglll dentar lIpliwúó" ti! POblllClIJlJts prdJúptÍlIlrasJ
te en la e\-olución, La clase O (cero) indica la ausencia del ra,,~[Link] Colección Ciemífica. núm. 195, INAH, 1I1éxico. 1990.
no expresión; la clase 1 corresponde a una larga fosa en el surco _ _ , ·'[Link] de la nlltropologin dental en México", en Josefina MnnsiJln )' Xa\'ier Li-
zarruga (coonls.), ,A .lllr{)p%gía jlsim, rlisoP¡¡'/{J pluml, Colección Divulgtlc ióT1, 1'\1 \11,
mesiobucal; la clase 2, a la desviación distal del surco me~lobucal; México, 2003, pp. 199-2 10.
la clase 3, a una mayor desviación del surco más una peque:ña pe: ro

ESTUDIO ANTROPOLÓGICO / 85
D o cumento

Códice de Santiago
Tlacotepec
XAVIER NOGUEZ

CONTENIDO FECHA DE ELABORACiÓN


Las dos láminas del códice se incluyeron en la primera parre de un litigio por la 1565. Junto con la pictografía procedente de Xiquipilco-Temoaya, publicada en
posesión de un terreno de buen tamaño, sembrado de magueyes, y un conjun- 1999 por El Colegio Mexiquense, el Códice de Tlacotepec es una prueba de la exis-
to de construcciones. Un aspecto muy interesame de este códice es que los pro- tencia de pictografías coloniales tempranas en la región occidental del acrual es-
tagonistas fueron indigenas de dos di stintas emias: por un lado Alonso Gonzá- mdo de México, asunto que se habia cuestionado.
tez, de origen nahua, )' pOI el otro Pablo Oeélotl , un matlatzinca. Ambos
presentaron sus argumcnros por escrito, adelnás de estas "pinturas" que refle- LUGAR DE ORIGEN
jan, de mancra excepcional, las adaptaciones a las nuevas leyes vigentes de ori - Santiago Tlacotepec, población que actualmente forma parte del municipio de
gen cHstellano, así como también un buen número de imágenes asociadas a las Toluea, estado de México. En algunas ocasiones se le ha confundido eon el có-
ideas de legitimidad política derivadas de la cosmovisión mesoamerieana. La se- dice o mapa procedente de San Pedro Tlacotepec, Tlaxcala.
gunda parte dd pleito se encuentra en el Archivo General de la Nación, en la
ciudad de México, ramo Tierras, vol. 21, expediente 3, 1565.

pictografias en la Nueva Espalla entre 1736 y 1743, LUGAR DONDE ESTÁ DEPOSITADO
• Características fisicas aunque no aparece en su catálogo del M/lseo indiano Los Fondos Mexicanos de la Biblioteca Nacional de
Dos hojas de papel europeo, con medidas aproxi- ni en las listas de los documentos que le fueron con- Francia (parís), en la Sección de Manuscritos Orien-
madas de 44 por 32 cm. Forman parte de un lega- fiscado s. Las pictografí" aparecieron más tarde en tales, núm. 32.
jo de 15 fojas escritas en español. la colección de Jean Marie Alexis Aubin, quien la ven-
tlió a Eugéne Goupil. Finalmente, mOl1sieur Goupil PARA LEER MÁS ...
• Formas y colores la do nó a la Biblioteca Nacional de Francia (" Tim de Boban, Eugéne, DOCIIIIICnts pOllrservira I'histoind/l Mexi-
Las "pinturas", copias de originales ahora perdidos, Tepechpan", en Arqueología Mexicana, núm. 86) . que. Catalogl/e misonlJé de la collectioll de M. E. COl/pil
fueron producto de dos Ihct/ilosestablecidos en el va- (a/lcien/le collection ].[Link]), Ernest Leroux
PRINCIPALES ESTUDIOS Editeur, París, vol. 1, 1891, pp. 406-407 Y [Atlas]
lle de Toluca. Se nota un mínimo de diferencias en
La primera noticia sobre el códice proviene de la obra lámina 32.
el estilo, que combina elementos tradicionales con
DOC/lIIJCl/ts pOllr servir al'histoire dll Mexiqlle (189 1) de Brotherston, Gordon, Pai/lted Books fr0/ll Mexico. Codi-
algunas novedades gráficas provenientes del mundo
Eugéne Boban, quien publica una reproducción par- ces ill UK Collectiol/S alld the IVorld They Represenl,
hispano. Los colores no abundan: negro, rojo, ama-
cial de las láminas junto con extractos del texto en es- British Museum Press, Londres, 1995.
tillo, café y gris. En la "pintura" de Pablo Océlotl, el
pañol. Víctor Manuel Castillo Farreras (1972) analiza Castillo Farreras, Víctor Manuel, Es/mctllm ecollómica
matlatzinca, se nota una mayor informació n )' cui- su contenido y realiza una correlación temporal. Gor- de la sociedad llIexica, SegtÍlI las¡1IC1/tes dOCl/mell/ales, IlH,
dado en el registro. Por ejemplo, en el signo de año don Bortherston (1995) relaciona las secciones calen- UN.\M, México, 1972.
técpatl, "pedernal", se agregaron dos colores (blanco dáricas que rodean la información en ambas láminas Códice de Santiago Tlacotepec (MlIlIicipio de ToI/lca, Estado
)' negro), además de un "ojo estelar" y dos volutas; con las ideas en torno a una cierta protección ritual de i'déxico), edición fac similar, es tudios de Ethelia
el signo toehlli, "conejo", es una cabeza decapitada y del territorio en conflicto. En 2004, Ethelia Ruiz Me- Ruiz Medrano y Xavier Noguez, El Colegio Mexi-
dos volutas en la parte inferior. drano y Xavier Noguez dan a conocer el primer estu- quense / lnstituto M exiquen se de C ultura , Zi-
dio completo tanto de los dos legajos del litigio como nacantepec-Toluca, 2004.
de las pictografías. La edición se acompaña de repro-
BREVE HISTORIA DEL CODICE ducciones facsimilares.
Xavier Noguez. Profesor- investigad or de El Cole-
Es posible que las dos " pinturas" y el lega jo docu-
gio Mexiquense, dedicado al estudio)' publicación
mental hubi eran permanecido en el pueblo p or un OTROS NOMBRES de códices coloniales del centro de México, así
tiempo. Más tarde pudo formar parte de la famosa Piéce de /111 procés de Pablo Ocelotl et de ses jils conlreAlonzo como a temas sobre el origen de l guadalupanismo
colección del caballero milanés Lorenzo Boturini y COllza/es q/li détient injllstement des maisons et des terraills y la ico nogra fía prehispánica y colonial temprana
Benaducci , quien recolectó una gran dive rsidad de plalltés d'agaves appar/ellallt (/IIX premieres (21 mars 1565). de tradición nahua.

86 / ARQUEOLOGíA MEXICANA
Ij ~ ~ ~
.~

~
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~ tzontli

Pablo Océlotl --"'¡¡~


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... ·orocomún

8 calli, "8 casa" (1565)


... · maguey
2000pesosdeorocomún _~rTf~
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. 1--------1
4000 magueyes ---=:---;-i !::J
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cerro de origen del
o-
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linaje matlatzinca ~
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calli, "casa", el tecpan I'.,~
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tOc/ltli, "conejo" '. r ~ ...... voluta

I de
en-
técpatl, "pedernal" ~ lt'tie ~I .- I - .--_.
.-...... ojo estelar
1 ácatl, "1 caña"

eXl-

upi/
"PINTURA DE PABLO OCELUTLE y SUS HIJOS" 1 ácatl, " 1 cana" (1519), en el lado inferior izquierdo, con el arribo
J UX
las]
de los conquistadores espanoles, y termina en 8 calli, "8 casa" (1565).
Uno de los aspectos más interesantes de las dos láminas de la pic- El linaje de "principales" de Tlacotepec tiene su origen en un ce-
'odio tografía de Santiago Tlacotepec es que provienen de una población rro, aquí pintado como una protuberancia con tres árboles. Aliado
~enf,
de origen matlatzinca en el valle de Toluca, de cierta importancia derecho se agregó una ca/ji, "casa", que representa un tecpan, un li-
como recolectora del tributo para la Triple Alianza antes de la con- naje noble o senorial. El cerro puede ser el que se encuentra inme-
'!Jica
IlH,
quista hispana. Además, como información excepcional, en el lega- diatamente al occidente de la actual población, y que dio alojamien-
jo que acompana a las pictografías se registraron algunos datos so- to al dios patrono protector del pueblo. Podría ser el mismo
lado bre los pintores indígenas que participaron en su elaboración. Tlacotepec, cuya traducción más cercana sería "lugar del cerro del
.elia Debido a que en el pleito participaron un matlatzinca y un nahua, tlácotl", una "ara dura, delgada y verde conocida como jara, jarilla o
exi-
en las "pinturas" se registraron diferentes argumentos histórico-le- verdasca. De este lugar y esta genealogia provienen Pablo Océlotl
Z i-
gales para probar la legitimidad de posesión del terreno en litigio. y sus hijos, quienes intentan, de esta manera, probar su descenden-
A diferencia de la lámina que presentó el nahua Alonso Gonzá- cia noble y sus derechos a esta propiedad patrimonial.
)le- lez, en ésta se nota a primera vista una mayor cantidad y elabora- Se plasmaron otros datos interesantes, por ejemplo, el número de
ión ción de los elementos iconográficos. La información genealógica magueyes plantados (4000, indicados por un numeral de forma trian-
así y catastral está casi completamente rodeada por glifos de los años guiar llamado tzontli, cabeza o cabello, que significa 400, sobre cada
mo
ana
con cargadores (ácatl, "caña"; técpatl, "pedernal"; calli, "casa"; !och- maguey) y los 2 000 pesos de oro común (tzontlis que acompanan a
!/i, "conejo"), sin los 13 numerales. La cronología se inicia en dobles círculos y cruces), valor que se le dio al terreno en disputa.

DOCUMENTO / 87
RESEÑAS
ELCUERPO A partir del est udi o del puebl o huave
DE LANUBE. de San Mateo del Mar, Oaxaca, se ana- .UI"....."'... REYES Y REINOS DE
JERARQuíA y li za el ll amado "sis tema d e cargos",
~u.::: LA MIXTECA, 2 TOMOS
ALFONSO CASO, FCE,
SIMBOLISMO in stitu c ió n indíge n a formada por dos
Mtxlco.3" REIMP .• 2004.
RITUAL EN LA jerarquías simultáneas que operan 1: 246 PP.; 11: 464 PP.
T.
COSMOVISIÓN en di sti ntos ámbito.s: en e l gobierno Este libro es la magna obra
DE UN PUEBLO tradi cional ye n los es p acios d e repro- de Alfonso Caso, a quien le
HUAVE ducc ión simbólica relacionados co n la
.
~~~~~~J tomó alrededor de 40 años
finalizarla. Para demostrar
SAÚL MILLÁN, act ividad ce remo ni al. Entre los huaves
que los mixtecos tenían in-
COLECCiÓN de San Mateo del M ar, ese sistema d e terés por su historia, y que
ETNOGRAFIA DE ca rgos es en un m ode lo, qu e reg ula sobre todo la escribían,
LOS PUEBLOS INDíGENAS DE MEXICO, SERIE las actividades productivas, la organi- Caso investigó los códices
de los mixtecos.
ESTUDIOS MONOGRÁFICOS. INAH, MEXICO zac ión territorial y las mayordomías
El tomo I incluye la histo-
2007 276 PP dedicadas a los santos. ria de la Mixteca y consta de
12 capítulos (desde el " Pró-
logo en el cielo" hasta "El crepúsculo de los
dioses"). Se incluye una amplia introducción
CIUDAD Los resultado s d e más de 20 años de en la que exp lica có mo se leen los códices
EXCAVADA. mixtecos, su escritura, los elementos de lectura
exp lorac iones arqueológicas en la c iu -
y los símbolos que aparecen en ellos, así como
VEINTE dad d e Mé x ico se expo nen en 12 ca pí- 26 láminas con diferentes representaciones de
AÑOS DE tulos, que rese ñ an e l proceso de trans- glifos de distintos códices y cinco anexos.
ARQUEOLOGíA formación del espacio geog ráfico de la El tomo 11 contiene el Diccionario biográfi-
DE SALVAMENTO c i udad de México y sus áreas vec i nas. co de los señores mixtecos, con todos los datos
que se han podido encontrar sobre ellos en
EN LA CIUDAD Aunque en ocas ion es h ace r arqueo-
los códices; cada ficha contiene el códice, la
DE MÉXICO logía de sa Iva m ento en la c i udad de página, entre otros.
y SUÁ REA México es problemático y labor ioso,
METROPOlITANA los resultados, que ahora se presentan , ÑAYIU XINDEKU NUU
lograrán que el lecto r reflexion e acerca NDAA VICO NU'U.
LUIS ALBERTO LÓPEZ
TUTUA KA'ANXI
WARIO (COORD.), COLECCiÓN CIE:NTIFICA. NÚM. de cómo somos y có mo nos organiza-
KUENDA SAKUNI SA
510, INAH. MiOxlcO 2007.236 PP. mos ac tualm ente. SANDAA INI ÑAYIU ÑUU
DALHLOS HABITANTES
DEL LUGAR DE LAS
NUBES. UNA MíNIMA
LAS REGIONES artic ul adas de intercamb io comerc ial y PRESENTACiÓN
DE MÉXICO. DE CREENCIAS MIXTECAS
c ultural. Que " los límites" de ese espacio
RAÚL G. ALAVEZ CHAvEZ, CIESAS/INSTITUTO
BREVIARIO so n reco nocidos por prop ios y extraños, OAXAQUEI'iO DE LAS CULTURAS, MEXICO 1997, 226 PP.
GEOGRÁFICO y que puede ser absorbido por espac ios La obra, escrita en castellano y mixteco, da a
E HISTÓRICO vecinos, desvanecerse o desaparecer a lo conocer a la cultura mixteca que todavía vive
BERNARDO largo de su historia. entre nosotros. El libro está dividido en cuatro
secciones: el origen de los mixtecos; laformaen
GARCIA MARTiNEZ, Para hacer aún más amena la lectura,
que se relacionan el hombre y los seres sobre-
COLECCION TRAMAS. el libro v iene ilustrado co n mapas -q ue, naturales; quées el nahualismo, y las creencias
EL COLEGIO DE no está por demás decirlo, son bastante de los mixtecos sobre la fauna.
MEXICO. MiOxlco. leg ibl es-, recuadros co n información de-
2008,352 PP mográfica y datos de ca rácter geográfico -.. _--,,
,- _-..-- MINERíA Y COMUNIDAD
INDíGENA: EL MINERAL
Se puede decir que este libro es un ma- e históri co que ofrecen, al mismo tiem-
DE NATIVIDAD, IXTLÁN ,
nual acerca de có m o ll eva r a los lecto res po, una lectura "a vue lo de pájaro" o una OAXACA (1900-1940)
por los difíciles cam inos de los datos inv itació n para leer co mpl eto el capítul o SALVADOR S IGÜENZA OROZCO,

hi stóricos y geográficos de un país y co rrespo ndiente. CIESAS. MExICO, 1996, 157 PP.

que no mueran de aburrimi ento en el Esta ob ra merece una difusión masi va, La mina de Natividad cam-
bió el estilo de vida de los
intento. El lector se entera de lo laborio- y nos parece que sigue la escue la de las
zapotecos, pues los convirtió
so e incluso riesgoso que es hacer un a "G uías de Vi ajeros" del siglo XIX, en las en obreros asalariados y sin-
"regional izació n" de cua lquier tipo. Pero que además de datos prácticos y útiles, dical izados. El autorestudia loanterior junto con
sin duda aprenderá que un a regió n es se brindaba una mirada mu y cercana a la la situación de la industria minera de Natividad,
aque l espacio en que oc urren relaciones realidad del entorno al que se v iaj aba. así como la relación empresa-trabajadores.

88 / ARQUEOLOGíA MEXICANA
RESEÑAS
EXPLORACIONES
EN MONTE NEGRO,
PALENQUE El ejemplar contiene fotografías e OAXACA (1937-38,
1947-1958. 1938-39 Y 1939-40)
ilustraciones, relacionadas con los des-
JORGE R. ACOSTA y JAVIER
ALBERTO RUZ cubrimientos y restauraciones realizados
ROMERO, INAH, M8<ICO,
LHUILLlER en el sitio. 1992,188 PP.
ROBERTO GARCIA Monte Negro resurgió gra-
MOLL (COMP.), cias a las incursiones ar-
BIBLIOTECA INAH, queológicas real izadas por
Jorge R. Acosta. El libro está dividido en tres
INAH, MÉXIco,
capítulos que abordan la arquitectura, la alfa-
2007 , 584 PP. rería y 105 tipos físicos.
Alberto Ruz Lhui-
II ier fue el pri mer HISTORIA Y
ETNOGRAFíA ENTRE
arqueólogo del
LOS CHONTALES
INAH en realizar estudios sobre la zona
DEOAXACA
maya. Este libro aborda los diez años ANORES OSEGUERA (COCRD.).
en que Alberto Ruz exploró e investigó COLECCiÓN ETNOGRAFIA DE LOS

el sitio de Palenque y a la cultura maya. PUEBLOS INDIGENAS DE M8<ICO,


SERIE E STUDIOS MONOGRAFICOS,
Ga rda MolI reúne en el texto los repor-
344 PP.
INAH, M8<ICO, 2006.
tes de las exploraciones arqueológicas
El libro muestra un panorama sobre la cul tu-
realizadas por Ruz Lhuillier en Palenque ra chontal, la cua l vive conflictos cu ltura les,
desde 1949 hasta 1950, así como el como la pérdida de su lengua. En los 12 textos
informe que escribe a Eduardo Noguera, que conforman la obra se aborda la manera
director de Monumentos Prehispánicos, en que la cu ltura chontal se ha adaptado a la
evolución de la civi lización mexicana.
sobre la inspección de la zona de Palen-
que en 1947. SOCIEDAD Y
PATRIMONIO
ARQUEOLÓGICO
EN EL VALLE DE
OAXACA. MEMORIA
LOS DE LA SEGUNDA
MESA REDONDA
INCENSARIOS
DE MONTE ALBÁN
EFIGIE DE N ELLY M. ROBLES GARCIA (EO.),
PALENQUE. CONACULTNINAH, MÉXICO, 2002, 434 PP.

DEIDADES El tema de la Segunda Mesa Redonda de Monte


Albán - basedeeste libro- fue "Sociedad y patri-
Y RITUALES
monio arqueológico en el valledeOaxaca", que
MAYAS serealizóen juniode2000. Los cuatro subte mas
MARTHA CUEVAS que se abordan son: "Diversidad estratégica en
GARCIA, SERIE la protección del patrimonio arqueo lógico",
TESTIMONIOS y "Dimensiones del patrimonio arqueológico en
Oaxaca", "Cultura y territorio en el patrimon io
MATERIALES ARQUEOLOGICOS PARA EL ESTUDIO
arqueo lógico de Oaxaca" y "El patrimonio ar-
DE LA CULTURA MAYA, NÚM. 1, UNAM-IIFUINAHI queológico ante la modernidad".
CONCULTA, MÉXICO. 2007 , 350 PP.
Se estud ian en este libro la función yel ESTRUCTURAS
sign ificado de los cerca de 100 incensa- POLíTICAS EN EL
OAXACAANTIGUO.
rios efigie encontrados durante las explo-
MEMORIA DE LA
rac iones arqueológicas en el Grupo de TERCERA MESA
las Cruces de Palenque, Chiapas. Martha REDONDA DE
Cuevas seña la que los incensarios repre- MONTEALBÁN
NELLY M. ROBLES GARCIA (EDIT.),
sentaba n a la divinidad y que en ellos
CONACULTAlINAH, M8<ICO, 2004,456 PP.
se efectuaba la quema de resinas vege-
El tema de la Tercera Mesa Redonda de Monte
ta les y de sangre humana como ofrenda A lbán fue Estructuras políticas en el Oaxaca
principa l del ritual. Del mismo modo, Antiguo, dividido en los siguientes subtemas:
trata de estab lecer una relación entre las "Monte Albán y su impacto político", "El Pos-
deidades veneradas en el Grupo de las clásico y la época Colon ialTemprana" y "Época
Contemporánea" .
Cruces (G I, Gil Y GIII) Y los incensarios. FOTO: M A PACHECO I RAICES

90 / ARQUEOLOGíA MEXICANA
Q UI NT O CONC U RSO D E CUEN T O HIST Ó RICO

Miradas
LEONARDO DANIEL HERNANDEZ PUEGO
SEUDÓNIMO: EOLO
CATEGORIA: PREUNIVERSITARIA
ESCUELA TOMAs ALVA EDISON

tra vez esa mirada vidriosa y hú - este suspiro se me antoja ahora incluso aún más profundos e interminables sin
O meda que me amenaza y me más desgarrador que la guerra y la muer- el trajín de los comerciantes clandesti-
somete. Otra vez la voz dulzona pidién- te misma, más duradero y prolongado. nos y las compradoras exaltadas. En las
dome que me quede, que no vaya. Otra Más real. No regresé la mirada por el calles se senúa un dejo de melancolia y
vez siento mi boca a punto de acceder, conocimiento de mi torpe y fallida vo- desesperanza, se podía tocar la impa-
yal tiempo la controlo y expreso lo con- luntad , sé que de haberlo hecho, la hu - ciencia de las mujeres recién abandona-
trario. Hemos sido llamados los jóvenes biera abrazado y me pude haber queda- das. Las voces de los niños estaban re-
fuertes y es bien sabido que en ocasiones do ahí una eternidad y otra para no cluidas en sus jóvenes gargantas, y sus
así, pocos regresan en tma pIeza a su verla sufrir. manitas, inherentes al exterior, tembla-
lecho. Pocos viven para ver a sus muje- Salí de nuestra pequeña y tibia habi- ban por jugar y retorcerse entre la na-
res y a sus hijos, si fuera el caso. Nada tación, dejando atrás una vida y un amor turaleza y su imaginación.
es seguro aún. Las únicas instrucciones en los petates, en las prendas tendidas, Al llegar a la plaza central, un aire de
fueron que nos debíamos encontrar en en las esencias mismas de su cabello ne- solemnidad digno del entierro del señor
la plaza central, no llevar más de lo que gro y liso, preguntándome si alguna vez tlatoal1i ocupaba todo el espacio. La se-
portábamos y estar dispuestos. volvería a enredar mi rOstro en él. Dejé quedad del ambiente se hizo más evi-
Solté por fin su morena mano húme- también la minúscula sala de estar y sus dente cuando el silencio fue roto por un
da y fría, temblorosa, e intenté darme la paredes blancas de adobe con cal, ador- sonido extraño que simplemente no pa-
vuelta para simplemente salir, pero esa nadas con figurillas de barro negro recía pertenecer aquí. Siguiéndolo in-
mirada viscosa y salada me amarraba los y rojo. Crucé el umbral de la memoria, mediatamente, una ola de murmullos se
ojos y las piernas, me ataba con el remor- donde el presente se volvía turbio y el alzó amenazadora entre la gente y de la
climiento, me amordazaba con las pala- pasado lejano, dejándome con un futu- cual sólo logré captar las palabras "rey",
bras no dichas y los reproches sin eco. ro que cada vez se veía más cercano "barco" y "extraños". El sonido conti-
Al dar el primer paso hacia la entra- y latente, esperando salir, agridulce e nuó, permaneciendo siempre lejano,
da, un suspiro cortó la súbita tensión incierto. suave y constante, acercándose. No so-
entre las cuatro paredes que nos apri- A simple vis ta, la ciudad terua un pro- naba como algo que hubiéramos escu-
sionaban y sin embargo nos mantenían blema: los mercados estaban vacíos y chado jamás. No sonaba como algo im-
unidos. Había oído en varias ocasiones tranquilos, silenciosos como los árbo- portante, mucho menos como algo que
la resonancia de los gritos bélicos, pero les; sus interminables pasillos se veían recordaríamos siempre.

94 / ARQU EOLOGíA MEXICANA


La gente empezó a ceder. Se form ó , che, a sus brazo s húmedos \" tibios, y lo quiero ver nunca más, ni siquiera quie-
poco a poco, una especie de pasillo en estar lejos de aquí. ro ver a mi alrededor para no darme
medi o d e la multitud y por ahí, aún le- Realmente no quiero recordar esa no- cuenta de lo que ha pasado.
janas, se di stinguían do s altas -mm' al- che, ese periodo resbaloso en mi memo- Sin embargo, llevándose todo no se
tas- figuras. Mientras más se reduc ía ria, que se cuela de vez en cuando y me llevaron nada, pues todo esta aquí, con
la distancia, se hacía más y más eviden- hace recordarlo, revivirlo y ' -olver a sen- nosotros, entre nosotros. En nuestros
te que en efecto eran demasiado alta" tirlo. Podría ser incluso que esas noches propios muertos se esconden los ma-
para ser humanas. Eran enormes anI- nunca pasaron, nunca sucedieron y es- yores y más valiosos tesoros de nues-
males de plata brillante unido s a sen- tán ahí por algún relato que haya escu- tra gente, los más impresionantes y so-
dos hombre s fantasmales y gigante _,. chado, vívido y real. Recuerdo, sin em- bre todo, los más duraderos. ¿Por qué
E sto s hombres de cabeza sol ead a " bargo, como si fuera ahora, lo s ojos llevarnos? ¿Por qué llevarse a una pan-
ro stros peludos estaban cubiertos, con amarillos y feroces de los daxcaltecas, lle- dillade salvajes semidesnudos? No hay
excepción de sus rostros, de me tal brI- nos de embrujo y de enojo contenido, una razón evidente, pero en realidad
llante y mu y lu stro so, parecían ser- echos de meros reflejos, tejidos con pe- el único tesoro aquí escondido sin es-
pientes con escamas metálica s. Y <;u~ conderse es eso, la gente que respira
ojos, sus o jos eran claros y fríos, con do de la guerra, de la sangre, de los gri- hoy el frío del desdén y la malicia del
un color como el de los río s, p ero sin -~ 5. Recuerdo sus bocas abiertas en un pensamiento "racional" , la misma
ese m ovimiento, sin la vitalidad y ~. ::1~ermin able grito, ansiosas por recibir gente que dejaron aquí, escondida sin
fulgo r de las agua s. el ~un fo arrebatado. Tal ' -ez no la quie- esconderse.
mirad a vidriosa que había dejado atrá ;:a recordar o tal vez lo que no quiero re- Es el malvado silencio el que me lla-
h acía po co. cordar es ese vaporoso momento en el ma en la Ji s rancia, el L¡Ue quema mis
_\.n nz aro n y todavía no salíamo' de • e rodo se cayó y una súbita sensación entrañas con el hambre, el que me dcs-
nuestro estupor cuando un grito coma- e mvadió. E lrecuerdo de cómo los bre- garra con la soledad, o puede Ser un
gioso \" de naruraleza peligrosa nos gol- ves ~ablOs se inclinaron sobre nuestras caminante perdido entre los despojos
p eó. Corriendo, a cierta distancia, ve- ..:.,-~lS y Se lo llevaron todo, tem blorosos de las casas derribadas al amanecer.
n ían los tlaxcaltecas y con ello s, la -ce~CUldados, besando fatalmente nues- Posiblemente sea sólo la pequenez de
hogueras bélicas de sus corazones pé- rro jugar, nuestra casa. mi corazón, con los débiles y vacíos
treos \" el pavor de nues tra gente. La ira Tal \'eZ sea justicia só lo por la jusó- latidos que logra emitir aún, cuando,
se podía sentir entre los otros jóvenes a Cll. sólo por la gracia de la justicia, jus- incluso, un poco borroso puedo divi-
mi alreded or, la cólera y las ansia s de r justicia y no p\.1edo, no quiero sar un par de luces casi al alcance de
vengan za bullían cerca, tan cerca que \er, no quiero volver a escuchar ese pe- mi mano demasiado débil para tratar
lo s golpeteos fuertes de sus corazones ':1.[ qmido que salió de la garganta de de tomarlo s, una sedosa mirada ino -
se unieron en uno solo y así, al uníso- los blancos al ver lo qu e nos hicieron, cente y tierna, un par de párpados bri-
no, marcharon sin mo'-erse y soñaron 1somdo de una pluma sobre una deli- llantes aleteando en medio de la in -
sin noche con un nue'-o día de reden- caaa hoja de papel, de los pasos de sus mensidad, y de un momento a otro me
ció n. A mi alrededor pude ver mucha monstruos peludos al marcharse, pero, doy cuenta de que ya no estoy ahí y de
miradas tristes, llorosas, asustadas, in- :se marcharon? Y tal vez no quiero sa- que este nuevo lugar en realidad no es
cluso feroces, y fue ahí cuando más de- lir para no tener que encontrarme con tan nuevo. Simplemente cambió de
seé volver a esa segura mirada de repro- esa realidad horrible y de sesperante, no nombre: "Nueva España". ~

CONCURSO DE CUENTO HISTÓRICO I 95

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